haber “laborado con el Ejercito (sic) Nacional”1.

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REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL DEL PODER PÚBLICO
TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL CAUCA
Popayán, doce de octubre de dos mil diez
Magistrado Ponente:
Expediente:
Actor:
Demandado:
Acción:
CARLOS H. JARAMILLO DELGADO
2005 01594 00
CRISTIAN GEOVANY MORALES
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
REPARACIÓN DIRECTA
I. ANTECEDENTES
1. LA DEMANDA
Los señores Cristian Geovani Morales, Luz Eneida Morales Salina, quien actúa en nombre
propio y en representación de Bryan Alexis Morales, Jerson Alejandro Hernández Morales, y
Richard Andrés Morales, por medio de apoderado y en ejercicio de la acción de reparación
directa enderezada en contra de la Nación – Ejército Nacional, solicitan que se hagan las
siguientes declaraciones:
• Que se declare administrativamente responsable a la demandada, por los perjuicios
ocasionados a la parte demandante, por el hecho del señor Cristian Giovani Morales de
haber “laborado con el Ejercito (sic) Nacional”1.
• Se condene a la entidad demandada a pagar por concepto de perjuicios morales
subjetivos, las siguientes sumas de dinero:
o A favor de Cristian Giovani Morales, la suma de 1000 SMLM.
o A favor de Luz Eneida Morales Salinas, Brayan Alexis Morales Salinas y Yerson
Alejandro Morales Salinas la suma de 500 SMLM para cada uno.
o A favor de Richard Andrés Morales Salinas, la suma de 800 SMLM.
1
Folio 14.
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
• Se condene a la entidad demandada a pagar por concepto de perjuicios morales
objetivos, “Definidos por la Doctrina colombiana como perjuicios fisológicos, hacen
relación a la perdida (sic) de actividades vitales como son sus relaciones sociales y
laborales (…)”2 la cantidad de 1000 SMLM para cada uno de los demandantes.
• Se condene a la entidad demandada a pagar por concepto de lucro cesante, a favor de
Cristian Giovani Morales, la suma de 300´000.000 de pesos.
• Se condene a la entidad demandada en costas y costos procesales.
• Se dé cumplimiento a la sentencia en los términos de los artículos 176 a 178 del CCA.
1.1.
Los hechos
Como sustento fáctico de las pretensiones, se expuso lo siguiente:
De la unión entre Luz Eneida Morales Salinas y Gerardo Artunduaga nacieron los gemelos
Cristian Giovani Morales y Richard Andrés Morales, quienes son, a la vez, hermanos de Alexis
Morales y Jerson Alejandro Hernández Morales.
Cristian Giovani Morales empezó a trabajar desde los 13 años de edad, y el 26 de junio de
2002 ingresó al Ejército Nacional, previa aprobación de los exámenes de rigor.
Luego de la instrucción militar, el 19 de enero de 2003 fue trasladado a la base militar de
Muchique, en el municipio de El Tambo – Cauca.
En el pelotón 3 de la compañía Apache, perteneciente a dicha base militar, desempeñó el
cargo de centinela, y realizó trabajos forzados tales como subir madera para la construcción
de una garita, para leña, rozar maleza o pasto alrededor de la base, entre otros. Allí empezó
a sentir un dolor agudo constante al lado izquierdo, en la parte superior de su pierna
izquierda. En ese sitio no se le brindó atención médica por no haber las condiciones y medios
para el efecto.
El 3 de junio de 2003, “bajo (sic) al Batallón JOSE HILARIO LOPEZ”, donde el médico del
Batallón le dio una orden de apoyo para unas radiografías, las cuales salieron normales.
Luego de una licencia de 12 días, fue enviado a la vereda el Mango, en el municipio de El
Bordo, donde por el calor se disminuyó el dolor, el cual se intensificaba al correr, caminar y
cargar el equipo de campaña.
2
Folio 15.
2
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
Posteriormente pasó a Sotará – Cauca, donde se agravó, pues no solo padeció el dolor de la
pierna izquierda, sino también un dolor abdominal agudo, un dolor de espalda, sudaba “frío”
y no podía levantarse.
Morales informó de su estado de salud al Sub Teniente Cabrera quien dijo que informaría al
Coronel Moreno para una orden de salida, la cual no se dio.
Salió de baja el 4 de abril de 2004, y cuando fue a cumplir con el examen médico le
manifestaron que debía quedarse por “contigente”. No obstante, no se quedó debido a la
falta de recursos económicos y porque debía ir a trabajar para sostener a su familia, por lo
que no se le practicó junta médico laboral.
El Ejército Nacional no lo aceptó posteriormente, a fin de continuar con su carrera militar. Fls.
13 a 24
2. RECUENTO PROCESAL
La demanda fue presentada el 24 de octubre de 2005 –fl. 25-, admitida en auto de 10 de
noviembre de 2005 –fls. 27 a 28-, debidamente notificada –fls. 29, 34 y 35-, y el asunto se
fijó en lista hasta el 4 de abril de 2006 –fl. 37-.
3. LA CONTESTACION
El Ejército Nacional, en tiempo oportuno y a través de apoderado, se opuso a las
pretensiones de la demanda, subrayó que los hechos debían probarse y calificó de falso el
que se haya obligado a Morales a realizar trabajos forzados y el que no se le hubiera
prestado atención médica.
Señaló que según oficio 1909 de 29 de abril de 2004, suscrito por el Ejecutivo del Batallón
José Hilario López, el soldado Morales fue desacuartelado por vencimiento de su servicio
militar, sin que se haya reportado novedad o informativo administrativo por lesiones al
momento de su retiro.
Afirmó que no había prueba de que la Entidad era la causante del hecho dañoso, y propuso
como excepción la genérica o innominada. Fls. 37 a 43.
4. EXCEPCIONES, PRUEBAS Y ALEGATOS
De las excepciones propuestas por la demandada se corrió traslado a la parte actora en auto
de 28 de septiembre de 2006 –fl. 53-, ante las que se pronunció en escrito visible a folios 55
a 56.
3
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
Las pruebas del proceso se decretaron en auto de 24 de octubre de 2006, -fls. 57 a 58-, y se
corrió traslado para alegar a las partes en auto de 23 de febrero de 2007 –fl. 63.
4.1.
Alegatos de la parte demandante
Sostuvo que con los medios probatorios allegados se tiene certeza sobre las relaciones de
parentesco entre los demandantes, que Cristian Morales trabajaba desde los 13 años de
edad, que se lesionó cuando prestaba servicio y fue víctima de maltratos, abusos y no
atención médica cuando prestó su servicio militar, y que actualmente sufre depresión
constante. Fls. 75 a 79.
4.2.
Alegatos de la parte demandada
Manifestó que se configuraba la caducidad de la acción de reparación directa, toda vez que,
según la demanda, el señor Morales ingresó al Ejército el 26 de junio de 2002 y presentó un
excelente estado de salud los 6 primeros meses, y según el poder, los hechos ocurrieron el
20 de enero de 2003, mientras que la presentación de la demanda se hizo el día 24 de
octubre de 2005.
Aseguró que el acta 741 de 1 de abril de 2004, da cuenta de que al señor Morales se le
practicó examen de licenciamiento, en el cual no se refieren problemas de salud, y el cual
tiene valor definitivo para todos los efectos legales, según el decreto 1796 de 2000.
Expuso que al señor Morales se le otorgó tarjeta militar de primera clase, en ceremonia de
licenciamiento, según el decreto 2048 –sin especificar el año-, lo cual confirmaba la ausencia
de problemas de salud.
Refirió que las declaraciones eran contradictorias con la demanda, y agregó que no existía
prueba del daño y de sus consecuencias, y de la responsabilidad de la demandada. Fls. 65 a
74.
5. CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO
En escrito a folios 82 a 85, la Procuraduría 40 Judicial Administrativa señaló que no se
demostró que al señor Morales se le hubieran impuesto trabajos diferentes respecto de sus
otros compañeros de servicio militar, y agregó que no existía un informativo por lesiones, y
finalmente, que el acta de desacuartelamiento de 4 de abril de 2004 relacionaba al señor
Morales sin ningún problema de salud.
Compartió el argumento de que se configuraba la caducidad de la acción, esgrimido por la
entidad demandada.
4
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
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Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
II. CONSIDERACIONES
1. La Competencia
Por la naturaleza del proceso, el lugar donde ocurrieron los hechos –Departamento del
Cauca-, la cuantía de la mayor de las pretensiones, fijada en 1000 SMLM3, el Tribunal es
competente para conocer de este asunto en PRIMERA INSTANCIA, de conformidad con el
artículo 132.6 del CCA.
2. La escogencia de la acción
El Consejo de Estado ha tenido oportunidad de delimitar la responsabilidad extracontractual
del estado en cotejo a la responsabilidad laboral frente a sus empleados y trabajadores.
Ha reconocido que “Tratándose de daños sufridos directamente por los Agentes públicos vinculados
laboralmente con el Estado (colaboradores permanentes) la indemnización adquiere características
especiales, toda vez que la ley prevé para ellos una legislación que predetermina la indemnización - a for fait -,
que resarce el daño causado dentro de los riesgos propios que debe asumir el servidor, como inherentes al
servicio prestado. ESA PREDEFINICIÓN LEGAL DE INDEMNIZACIÓN EN MATERIA DE RIESGOS
PROFESIONALES, HACE QUE EL TERRENO DE LA RESPONSABILIDAD CIVIL EXTRACONTRACTUAL QUEDE
CIRCUNSCRITA SÓLO A LOS DAÑOS OCASIONADOS POR FUERA DEL ÁMBITO DE PROTECCIÓN DE ESA
LEGISLACIÓN, o sea los daños derivados de la conducta falente o culposa del Estado - patrono, o los daños
producidos por el sometimiento del Agente a un riesgo distinto al asumido a su ingreso al servicio, con violación
al principio de igualdad frente ante las cargas públicas.4 Mayúsculas añadidas.
Este planteamiento había sido ya explicado con anterioridad. En sentencia de 7 de septiembre
de 2000, radicado 12544 se explica:
“Esta jurisdicción “de lo Contencioso Administrativo” ha diferenciado y precisado la responsabilidad en
relación con los hechos dañinos sufridos por los trabajadores con ocasión, de una parte, del desempeño
laboral (accidente de trabajo) y, de otra parte, de situaciones externas y ajenas a ese desempeño pero
producidas por la misma persona que es su patrono.
Ha dicho que:
Si un agente del Estado con causa y por razón del ejercicio y por los riesgos inherentes a éste sufre
accidente y sobrevive, tiene derecho a las prestaciones laborales predeterminadas en la legislación
laboral; pero si fallece, son sus beneficiarios los que tienen el derecho a esas prestaciones. Este tipo de
responsabilidad ha sido denominado “a forfait”.
Pero, si el agente del Estado sufre un accidente por la conducta falente o culposa de la misma persona
que es su patrono, pero en “forma independiente a la prestación ordinaria o normal del servicio” y/o
“por fallas del servicio ajenas al trabajo profesional propio del agente”, tiene derecho a solicitar la
declaratoria de responsabilidad del Estado, por medio de la acción respectiva, como ya se explicará. Este
tipo de responsabilidad es la llamada “extracontractual”.
3
4
Equivalentes a 382´500.000, superiores a los 300 millones de pesos solicitados por concepto de lucro cesante.
Consejo de Estado, Sección Tercera, 10 de agosto de 2005, radicado 1997 00448 (16205).
5
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
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NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
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REPARACIÓN DIRECTA
Sobre esos dos tipos de responsabilidad la jurisprudencia ha evolucionado.
En la primera etapa se sostuvo que todo daño sufrido por un agente del Estado, sin diferenciar si fue
por causa o por razón del empleo o función o por una falla del servicio, se negaba (sic) la
responsabilidad extracontractual.
Se afirmaba, enfáticamente, en primer término, que esos hechos no causaban acción indemnizatoria en
favor del agente, o de sus beneficiarios en forma subsidiaria; que si el daño sufrido por el Agente Estatal
era constitutivo de accidente laboral, o simplemente de muerte, daba derecho al reclamo prestacional
de las indemnizaciones predeterminadas por la legislación laboral.
La fuente legal de dicha jurisprudencia eran las leyes 6ª de 1945 (art 17 literal d), 64 de 1946 (art. 11),
en el campo de los trabajadores nacionales, funcionarios, empleados y obreros. Esta Corporación, en
esa época, en sentencia proferida el día 10 de diciembre de 1982, expresó:
“Los funcionarios públicos aceptan al posesionarse los riesgos propios de la actividad propia
(sic) del respectivo cargo, y la Nación, por su parte, prevé la indemnización en caso de muerte
en actos de servicio o en accidente de trabajo, en la forma que la responsabilidad ‘a forfait’
desplaza toda posibilidad de acudir a la indemnización por falla del servicio u ordinaria…”5.
En la segunda etapa de evolución de la jurisprudencia, se advirtió que podía acontecer que el daño
sufrido por el Agente ocurría (sic) por una falla del servicio y no por el riesgo mismo del desempeño, es
decir, en forma externa a la prestación ordinaria o normal del servicio; o, dicho de otra manera, por
hechos que excedían (sic) los riesgos propios de la actividad.
En ese evento de hecho, por la naturaleza del mismo, se advirtió que frente al ordenamiento jurídico esa
conducta era demandable por medio de la acción indemnizatoria (art. 68 de la ley 167 de 1941), hoy
llamada de reparación directa (art. 86 del decreto ley 01 de 1984 - C.C.A).
Sobre esa situación, en sentencia proferida el día 13 de diciembre de 1983, la Sala Plena de lo
Contencioso Administrativo de esta Corporación señaló:
“1. La doctrina, en el caso de accidentes sufridos por agentes del Estado, ha sostenido, como
norma general, que la víctima no puede pretender más reparación de los derechos a la pensión
de que es titular en virtud de su estatuto laboral. La aplicación de esta regla llamada ‘Forfait de
la pensión’ naturalmente hace referencia a los daños sufridos por un funcionario en ejercicio de
sus funciones y en forma común. Por esta razón, el régimen de prestaciones suele estar en
armonía con la actividad que se cumple. Así, al asumir mayores riesgos profesionales, se tiene
derecho a una mayor protección prestacional. En el caso de los militares, por ejemplo, este
principio de cumple, no sólo destinando un régimen de mayores prestaciones, dados sus riesgos
especiales, sino también un régimen de excepción para soldados y oficiales ubicados en zonas
especialmente peligrosas. En principio, el régimen de indemnizaciones refleja estas ideas. Si las
heridas o la muerte sufridas por un militar son causadas dentro del servicio que prestan, las
prestaciones por invalidez o muerte las cubren satisfactoriamente. Tal es el caso del militar que
sufre lesiones en combate o el agente de policía que muere en la represión del delito.
2. No obstante, cuando el daño se produce en forma independiente a la prestación ordinaria o
normal del servicio, sino que han sido causadas (sic) por falla del servicio, el funcionario, o el
militar, en su caso, que las sufre o sus damnificados tienen derecho a ser indemnizados en su
5
Sección Tercera. Expediente 3.332. Actor: Rosa Bibiana Rodríguez Vda. de Moscoso.
6
Expediente:
2005 01594 00
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CRISTIAN GEOVANY MORALES
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plenitud. Para evitar enriquecimiento sin causa las prestaciones percibidas por esos hechos
deberán descontarse de la indemnización total.
Ejemplos típicos de esta situación se presentan en todos los casos en que el accidente se
produce por fallas del servicio ajenas al trabajo profesional propio del agente, tales como el
militar que perece al cruzar un puente en construcción, sin señales de peligro, o aquél que
muere víctima de un agente de policía ebrio en horas de servicio y cuando el militar no
interviene en el operativo, sino que cruza accidentalmente por el lugar. También se dan los
casos en que los hechos exceden los riesgos propios de ejercicio: tal es el caso del militar que
perece en accidente de tránsito, debido a falta de sostenimiento del vehículo oficial que lo
transporta, o el militar que perece en accidente de avión, debido a que éste fue
defectuosamente reparado por el servicio de mantenimiento. En todos estos casos, la actividad
propia del militar no juega ningún papel y su no indemnización plena rompería el principio de la
igualdad de los ciudadanos ante la ley.
Este principio es fundamental: todo ciudadano es igual a los demás frente a la ley. El principio
constitucional que ordena al Estado proteger a los ciudadanos en su vida, honra y bienes y
sobre el cual se fundamentan las acciones indemnizatorias según reiterada jurisprudencia de
esta Corporación, debe cubrir por igual a quien desempeña una función de servicio público
como a quien es un simple ciudadano y no devenga sus ingresos del erario público. No sería
justo que la calidad de servidor público prive a un ciudadano del derecho de recibir la
protección propia del Estado y de ser indemnizado por las fallas del servicio, bien por acción o
bien por omisión”6. Subrayados originales.
En la tercera etapa de evolución y última, aunque la jurisprudencia perseveró en el anterior criterio de
responsabilidad extracontractual “por falla del servicio”, varió lo concerniente a que de la indemnización
plena no había lugar a descontar lo recibido por las prestaciones laborales predeterminadas en la
legislación laboral. En sentencia dictada el 7 de febrero de 1995 por la Sala Plena de lo Contencioso
Administrativo, se dijo:
“De suyo, la relación laboral engendra una serie de derechos autónomos, independientemente
de que el funcionario o sus causahabientes, herederos o beneficiarios, según el caso, puedan
invocar una indemnización plena y ordinaria de perjuicios en caso de lesión invalidante o de
muerte; máxime por cuanto este resarcimiento pecuniario nada tiene que ver con esa
prestación de servicios subordinados.
Por consiguiente, no existe justificación de ninguna clase para ordenar el descuento del valor de
las prestaciones sociales reconocidas a la cónyuge supérstite y demás causahabientes del
monto de la misma, pues son obligaciones jurídicas con una fuente distinta, en frente de las
cuales no cabe la compensación que se daría al disponer ese descuento”7. (Se subraya).
Y sobre las acciones procedentes anotó:
“La laboral cuando la situación que originó el daño (hecho dañino) tiene su causa en el incumplimiento
del patrono; ese hecho se califica de accidente laboral, respecto del trabajador o empleado, porque
tiene que ver con el defecto, omisión o culpa en las obligaciones del patrono (cargas laborales).
6
7
Expediente 10.807. Actor: Martha Lucía Arango Vda. de Díaz.
Expediente S - 247. Actor: Mélida Inés Dominguez de Medina
7
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
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REPARACIÓN DIRECTA
La acción indemnizatoria (o de reparación directa o civil ordinaria) cuando la situación que originó el
daño (hecho dañino) tiene su causa en hechos u omisiones de la misma persona que es patrono, pero
desligada o externa de esta condición, vgr., el trabajador que sale de las instalaciones de su patrono y le
cae un objeto del techo; o el trabajador que sale del trabajo para su casa y un vehículo de su patrono lo
atropella; ese hecho no se califica de accidente laboral, porque para que lo fuera tendría que haberse
producido con ocasión directa del vínculo laboral o desempeño; es decir que el daño se ocasiona en
forma externa a la relación laboral.”
En sentencia de 24 de febrero de 2005, número 15125, a partir de tales consideraciones,
concluyó:
Conforme a lo expresado, resulta claro que la acción de reparación directa no es el medio procesal
procedente para solicitar la indemnización de los daños surgidos por causa o con ocasión de la relación
laboral y, por lo tanto, de los denominados accidentes de trabajo o enfermedades profesionales. No se
trata en esos casos, en efecto, de una responsabilidad extracontractual del Estado, sino de una
obligación determinada por la existencia previa de una relación laboral entre la entidad pública
respectiva y el funcionario afectado, que se rige por disposiciones especiales.
3. De la acción de la referencia.
El 24 de octubre de 2005, los señores Cristian Geovani Morales, Luz Eneida Morales Salina,
quien actúa en nombre propio y en representación de Brayan Alexis Morales, Jerson
Alejandro Hernández Morales, Richard Andrés Morales, a través de apoderado y en ejercicio
de la ACCIÓN DE REPARACIÓN DIRECTA, instauraron la demanda de la referencia, en la que
pretenden que se declare la responsabilidad de la Nación – Ejército Nacional, por las lesiones
que adquirió y padeció el primero de los mencionados durante la prestación de su servicio
militar.
Observa la Sala que la tesis de la demanda gira en torno a que el señor Morales comenzó a
padecer algunas dolencias cuando prestaba su servicio militar, las cuales lo han dejado
imposibilitado para laborar y para continuar con su carrera militar.
En efecto, en el texto de la demanda, dentro de los fundamentos fácticos, se aduce:
“Durante los primeros 6 meses el señor CRISTIAN GEOVANI MORALES gozo (sic)
de excelente salud tanto física como mental y luego (…) le toco (sic) realizar
trabajos forzados tales como subir madera (troncos grandes) para realizar la garita
que nunca se realizo (sic) y para leña, rozar maleza o pasto alrededor de la base,
en este lugar en donde empieza a sentir dolor agudo constante al lado izquierdo
parte superior de la pierna izquierda que le imposibilitaba para caminar en
ocasiones. En este sitio no le brindaron los servicios médicos necesarios porque
no existen los medios ni menos medios asistenciales (sic) para tales casos.”
(…)
“En conclusión señor Magistrado, me permito realizar las siguientes
consideraciones: Como resultado del TARBAJO FORZODO (SIC) ordenado por el
8
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
EJERCITO NACIONAL, LA SALUD DEL SEÑOR CRISTIAN GEOVANI MORALES,
SUFRIO GRAVES PROBLEMAS de SALUD, afectando su COLUMNA, PIERNA
IZQUIERDA, que le imposibilitaban para caminar y realizar trabajos de agacharse,
correr, y caminar largas distancias (2 kilómetros); pues a pesar de la comunicación
verbal del señor MORALES, a sus jefes inmediatos estos manifestaban que si (sic)
que lo iban a tener en cuenta para darle o prestarle los cuidados necesarios, pero
no pasaba nada y mi representado seguía agravándose. Es por ello que el
BATALLÓN no realizo (sic) el correspondiente SEGUIMIENTO AL SEÑOR CRISTIAN
GEOVANI MORALES, porque al parecer Esta Entidad del Estado, que esta (sic) para
la protección de los Ciudadanos Colombianos, no cuenta con lo (sic) utensilios
necesarios ni los medios idóneos para facilitar a sus soldados el cuidado personal,
medico (sic) y psicológico que requieren para poder desempeñar su laborar de
manera excelente o si los tiene su servicio es restringido : (sic)Pues la causa de su
lesión, se desarrollo (sic) en el trabajo activo que desempeño (sic) el señor
CRISTIAN GIOVANI, en el Ejército Nacional (Batallón José Hilario López) que en
este momento lo imposibilito (sic) para seguir su carrera militar con la que tanto
había soñado, como también para laborar en cualquier trabajo común que el (sic)
podía desempeñar y ser útil a la sociedad, y su familia que tanto lo necesita (…)”
Subrayados añadidos.
Y enfatiza en que las lesiones las adquirió debido a las largas caminatas, a la actividad de
correr, a tener que cargar el equipo de campaña y al desempeño de otras actividades8
propias de la prestación de su servicio militar.
Y las pretensiones se direccionaron así:
“(…) se condene a LA NACION COLOMBIA, MINISTERIO DE DEFENSA –
EJERCITO NACIONAL, a pagar a Favor del damnificado, el señor CRISTIAN
GIOVANI MORALES, por intermedio de su apoderada todos los daños y
perjuicios tanto morales como materiales, así como aquellos derivados de los
anteriores ocasionados por las labores realizadas en entrenamiento y labor
desempeñada en el Ejercito (sic) Nacional (…)” Mayúsculas y resaltado originales.
Subrayado y cursivas añadidas.
4. Juicio de la Sala
Estima la Sala que en el asunto de la referencia se ha escogido indebidamente la acción de
reparación directa, para los fines perseguidos.
La parte actora ha sido enfática en manifestar que las dolencias del señor Morales le
comenzaron cuando prestaba su servicio militar, y precisamente debido a las actividades que
8
Sin perjuicio de que la parte actora las califica de trabajos forzados.
9
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
en este debió desarrollar. Ha precisado que las afecciones a su columna y pierna izquierda le
han imposibilitado para seguir su carrera militar y para trabajar en otras labores. En síntesis,
señala que los perjuicios por los cuales busca ser indemnizado se le han ocasionado por las
labores realizadas en el servicio militar.
Ello conlleva a considerar a esta Sala que el ánimo de los demandantes se encamina, o por lo
menos así se desprende de su libelo, a obtener las indemnizaciones a que hay lugar por los
padecimientos adquiridos mientras el señor Morales prestó el servicio militar.
Así las cosas, el sub exámine se tipifica dentro de aquellos en los que se busca la
indemnización de los daños sufridos por una persona vinculada laboralmente con el Estado,
daños causados dentro de los riesgos propios que debe asumir el servidor como inherentes al
servicio prestado; esto es que, el agente aduce haber sufrido un accidente con causa y por
razón del ejercicio y por los riesgos inherente a éste, y reprocha el incumplimiento del Estado
– Patrono de sus cargas laborales.
En consecuencia, la acción que ha debido intentarse era la laboral, y no la indemnizatoria o
de responsabilidad extracontractual, pues esta última solo es procedente cuando los daños se
han causado por la conducta falente o culposa del Estado, o por el sometimiento a un riesgo
excepcional al agente, en forma independiente o externa al vínculo laboral. En ese sentido, la
jurisprudencia contencioso administrativa ha encontrado procedente la declaratoria de
responsabilidad del Estado, cuando se evidencia que quienes ejercen funciones de alto riesgo
relacionadas con la defensa y seguridad del Estado como los militares, agentes de policía o
detectives del DAS, han padecido daños con ocasión de una falla del servicio o del
sometimiento a un riesgo excepcional, como por ejemplo, cuando se ha configurado un error
táctico, se dejan de emplear medidas para prevenir o evitar un ataque, no se adoptan
medidas de seguridad excepcionales a pesar de la inminencia del ataque, en el daño
intervienen armas de dotación oficial, etcétera9. Por oposición, el Consejo de Estado
considera que no habrá lugar a declarar la responsabilidad extracontractual del Estado
cuando los agentes sufren daños propios del servicio, como por ejemplo, ser heridos o morir
en combate contra grupos al margen de la ley, enfrentarse a grupos delincuenciales, repeler
paros cívicos, etcétera. En este supuesto, la jurisprudencia contencioso administrativa resalta
la diferencia que existe entre los soldados voluntarios y los conscriptos, a favor de los cuales
–de estos últimos-, aplica un régimen objetivo de responsabilidad, bajo el presupuesto de
que, debido a que la vinculación de estos no es voluntaria sino por el cumplimiento de un
deber legal y constitucional, no deben ser destinados a cumplir labores que impliquen altos
riesgos para su vida e integridad, por lo que se recomienda que sean encomendados de
tareas administrativas y de servicio social10. Esta precisión le permite a la Sala aclarar que el
sub exámine no encuadra en este supuesto, pues la diferencia entre conscriptos y voluntarios
9
Cfr. Tribunal Administrativo del Cauca, 23 de septiembre de 2010, radicados 2003 2231, 2003 2265, 2004 0369, 2003
1507, acumulados. Consejo de Estado, 25 de julio de 2002, radicado 14001, 26 de mayo de 2010, radicado 19158, entre
otras.
10
Cfr. 3 de mayo de 2007, número 16200
10
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
es relevante para declarar la responsabilidad del Estado a través de la acción indemnizatoria,
esto es, por los daños ocasionados independientemente del vínculo laboral, y se deja de lado
a efectos de las prestaciones e indemnizaciones que con ocasión de los accidentes de trabajo
o enfermedades profesionales preestablece la ley, y las cuales se reclaman mediante las
acciones laborales.
La jurisprudencia contencioso administrativa arriba citada es contundente en que la acción de
reparación directa es improcedente para obtener la indemnización por los daños surgidos por
causa o con ocasión de la relación laboral –esto es, accidentes de trabajo o enfermedades
profesionales-, y expone claramente que tales daños son abarcados en la denominada
indemnización a forfait o indemnizaciones pre-establecidas en la ley.
La misma jurisprudencia reconoce esta clase de indemnización. En sentencia de 30 de marzo
de 2006, radicado 15441, explicó, por ejemplo, el fundamento de dicha indemnización a favor
de los miembros de la fuerza pública:
“(…) cabe anotar que en relación con los daños padecidos por los miembros de la Fuerza
Pública como consecuencia de las lesiones que sufren en cumplimiento de sus funciones,
la reparación está preestablecida en la ley -es lo que se ha denominado en derecho francés la
indemnización a forfait-, que contempla una serie de indemnizaciones y reconocimientos
patrimoniales y prestacionales especiales para aquellos casos en los que los miembros de tales
entidades estatales -Ejército Nacional, Policía Nacional, etc- sufren lesiones o mueren en
cumplimiento de su deber o con ocasión del servicio.
Y ello es así, por la naturaleza misma de las funciones de defensa y seguridad del Estado, que
representan un alto riesgo para la vida y la integridad de quienes se dedican a tales labores, pero
que lo hacen en forma voluntaria, en donde se escoge la profesión y se ingresa a las instituciones
por su propia iniciativa; por ello, tal y como lo ha establecido la Sala en otras oportunidades11,
están en el deber de soportar esos riesgos inherentes a la actividad por ellos elegida, por lo que
tienen derecho en caso de daños sufridos con ocasión de la misma únicamente a los
reconocimientos que establezca la ley, los cuales son especiales y diferentes a los propios de los
demás servidores públicos.” Resaltado y subrayado añadidos.
Y en pronunciamiento de 3 de mayo de 2007, número 16200 consignó:
El mismo ordenamiento jurídico, se ha encargado de establecer un régimen prestacional de
naturaleza especial, que reconozca esa circunstancia de riesgo connatural a las actividades que
deben desarrollar estos servidores públicos, cuando quiera que resulten lesionados o muertos en
razón y con ocasión del cumplimiento de sus funciones, por lo cual se puede afirmar que, desde
este punto de vista, los miembros de tales instituciones se hallan amparados de un modo que
generalmente excede el común régimen prestacional de los demás servidores públicos, en
consideración al riesgo especial que implica el ejercicio de las funciones a su cargo.
(…)
En esa medida, cuando el riesgo se concreta y el servidor público -agente de Policía, soldado,
etc.- sufre lesiones o encuentra la muerte cuando se hallaba ejerciendo sus funciones y por razón
de las mismas, surge el derecho al reconocimiento de las prestaciones sociales consagradas en el
régimen laboral especial al que está sujeto; sin embargo, la responsabilidad por ese daño pero no
11
Consejo de Estado, Sentencia de 20 de septiembre de 2001, Exp. 13.400, Actor: Harry Hernando Olmedo Angulo y otros.
11
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
se le puede imputar al Estado, a menos que se logre demostrar que hubo de por medio una falla
del servicio o que la víctima fue expuesta a un riesgo excepcional, comparativamente con la
12
situación de sus demás compañeros de armas; al respecto, ha dicho la jurisprudencia :
“Por este motivo la ley ha consagrado un régimen de indemnización predeterminada o
a forfait, como lo denominan los franceses, para los casos de muerte o lesiones en
servicio activo simplemente, en actos comunes de servicio o en actos especiales,
extraordinarios o eminentes de servicio de que tratan los Decretos 2338 de 1971 y
094 de 1989 y que responden a la idea de riesgo o accidente de trabajo, sin
consideración a la culpa o falla del servicio (responsabilidad patrimonial objetiva).
Aquí se parte de la exigencia de una obligación de seguridad del empleado, lo que
conduce a considerar una lesión o la muerte del trabajador como el incumplimiento o
la violación de esa obligación.
Por el contrario, cuando se logra probar la culpa del patrono o la falla del servicio el
trabajador tiene derecho a la indemnización plena u ordinaria (Ley 6 de 1945, art. 12
literal b, inciso final).
(…) tal como lo ha repetido la jurisprudencia, los miembros de los cuerpos armados
del Estado aunque están sometidos a grandes riesgos, dichos riesgos son los propios
del servicio. Así se ven enfrentados a la delincuencia, a la subversión armada, a los
paros cívicos, etc. Por esta razón y para cubrir hasta donde sea posible esa situación
riesgosa que viven, la ley ha creado una legislación protectora especial. De allí que
cuando por actos del servicio y dentro de los riesgos propios de su prestación
sufren daños en su vida o integridad personal o moral, deberán ser
restablecidos prestacionalmente.
Esto es la indemnización a forfait. Pero cuando sufren daños porque estuvieron
sometidos a riesgos no propios de su actividad militar o policial o por fuera del
servicio mismo, podrán pretender una indemnización plena dentro del régimen
general de responsabilidad”. Resaltado añadido.
De manera que cuando se trata de daños adquiridos y padecidos con ocasión y en razón al
ejercicio del servicio, y por los riesgos propios de éste, el sistema jurídico colombiano prevé,
tal como lo reconoce y delimita la jurisprudencia contencioso administrativa, el derecho a las
prestaciones laborales e indemnizaciones predeterminadas en disposiciones especiales;
situación efectivamente fijada para el caso de los miembros de la fuerza pública.
Y explica el Consejo de Estado, como corolario de todo lo anterior que: en el evento en que la
entidad estatal respectiva no pague las prestaciones asistenciales y económicas que se originan en los
accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales -prestaciones que están expresamente previstas y
tasadas en la ley, por lo cual se han denominado, según se ha visto, indemnización a forfait-, el funcionario
deberá presentar ante aquélla la respectiva reclamación y, si la solicitud es negada, interponer los recursos
necesarios para agotar la vía gubernativa y formular, posteriormente, si es el caso, la acción de nulidad y
restablecimiento del derecho contra el acto o los actos administrativos correspondientes ante la jurisdicción de lo
contencioso administrativo, cuando se trate de un conflicto jurídico que no se origine directa o indirectamente
en un contrato de trabajo. En caso contrario, la competencia será de la jurisdicción laboral, conforme a lo
dispuesto en el artículo 2º del C.P.T.” Subrayado añadido.
12
Sentencia del 15 de febrero de 1996, Expediente 10.033. En el mismo sentido, Sentencia del 20 de febrero de 1997,
Expediente 11756.
12
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
En consonancia con esto, por ejemplo, esta Corporación y con fundamento en la
jurisprudencia de la Corte Constitucional y el Consejo de Estado, principalmente en desarrollo
de acciones de tutela, ha reconocido el derecho que tienen los soldados en servicio activo y
en especial los ya retirados del servicio, a que se le restablezca totalmente su salud cuando al
ingresar al servicio presentaban unas óptimas condiciones de salud y a su desacuartelamiento
les persisten lesiones ocasionadas por causa y razón de la prestación del servicio militar13.
Para ello se ha ordenado a favor de ex soldados, por ejemplo, la realización de los exámenes
de retiro, la práctica por primera vez de juntas médico laborales –lo cual está por demás
previsto en disposiciones especiales para la fuerza pública-, la práctica de tales juntas con
posterioridad y con ocasión de agravamiento de enfermedades adquiridas en servicio,
etcétera.
No desconoce la Sala que del acontecer de unos mismos supuestos fácticos se podría
reclamar la responsabilidad del Estado, tanto por sus obligaciones laborales –lo que conlleva
al campo de la indemnización a forfait-, como por la falla en el servicio o el riesgo excepcional
por hechos dañinos independientes del vínculo laboral. En este sentido, por ejemplo, la coexistencia de las indemnizaciones por responsabilidad extracontractual con las prestaciones
laborales a que haya lugar, en un mismo caso. Ver supra, sentencia de 7 de septiembre de 2000,
radicado 12544. Sin embargo, el caso en concreto se contrae simplemente al reproche del
incumplimiento de unas cargas laborales por parte del Ejército Nacional para con el señor
Morales, y en ningún momento se alude a una responsabilidad extracontractual con origen en
una falla del servicio o riesgo excepcional independiente de las obligaciones laborales.
4.1. Significa lo anterior que la acción de reparación directa intentada por los demandantes
en este caso, ha sido indebidamente escogida a fin de obtener las indemnizaciones a que
haya lugar por las lesiones adquiridas por el señor Cristian Giovani Morales cuando prestó su
servicio militar, por causa, razón y riesgos del mismo. La Sala hace notar que debido a las
actividades propias que desempeñan los miembros de las fuerzas militares, el ordenamiento
jurídico colombiano y la jurisprudencia contencioso administrativa reconocen a su favor un
sistema de prestaciones preestablecidas en la ley –o indemnización a forfait-, al cual se
accede a través del procedimiento administrativo en el cual se eleva la solicitud a la entidad,
se agota la vía gubernativa y si es del caso se demanda en acción de nulidad y
restablecimiento del derecho ante la jurisdicción de lo contencioso administrativo, tal como ha
debido de ocurrir en el presente caso. Sin perjuicio, además, de la conminación a las
entidades de garantizar el derecho a la salud de soldados en servicio activo y de los retirados,
por vía de tutela. De igual manera, considera que el asunto puesto a consideración en la
demanda de la referencia no es de aquellos en que se discute la responsabilidad
extracontractual del Estado por una falla en la prestación del servicio o el sometimiento a un
13
Cfr. Tribunal Contencioso Administrativo del Cauca, sentencias 11 de marzo de 2010, radicado 2010 00070 00, 19 de
mayo de 2010, radicado 2010 00143 00, 1 de julio de 2010, radicado 2010 00189 00, ente otras. Corte Constitucional,
sentencias T 107 de 2000, T 493 de 2004, T 131 de 2008, T 140 de 2008, entre otras. Consejo de Estado, 24 de enero de
2008, radicado 2007 2154 00, entre otras.
13
Expediente:
2005 01594 00
Actor:
CRISTIAN GEOVANY MORALES
Demandado:
NACIÓN – EJÉRCITO NACIONAL
Acción:
REPARACIÓN DIRECTA
riesgo excepcional a los miembros de la fuerza pública con ocasión de daños sufridos
independientemente de la relación laboral. Por lo tanto, la acción indemnizatoria o de
reparación directa, es completamente improcedente.
En atención a todo lo considerado, la Sala declarará, de oficio, la excepción de inepta
demanda y por consiguiente se declarará inhibida de fallar de fondo el presente asunto.
III. DECISION:
Por lo expuesto, el TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL CAUCA, administrando
justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la Ley,
F A L L A:
1. Declárase, de oficio, la excepción de indebida escogencia de la acción, y en
consecuencia, la inhibición de la Sala para fallar de fondo el presente asunto.
2. Sin costas.
CÓPIESE, NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
Se hace constar que el proyecto de esta providencia fue considerado y aprobado por el
Tribunal en sesión de la fecha, según consta en el acta No. 0
Los Magistrados,
CARLOS H. JARAMILLO DELGADO
HILDA CALVACHE ROJAS
PRESIDENTE
HILDA CALVACHE ROJAS
Encargada del Despacho del que era titular el Doctor Hernán Andrade Rincón
14
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