congestión nasal y su respuesta a la temperatura

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UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS
ESCUELA DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
“CONGESTIÓN NASAL Y SU RESPUESTA A LA
TEMPERATURA”
MELVYN ESTUARDO MORÁN ALVAREZ
Tesis
Presentada ante las autoridades de la
Escuela de Estudios de Postgrado de la
Facultad de Ciencias Médicas
Maestría en Otorrinolaringología
Para obtener el grado de
Maestro en ciencias en Otorrinolaringología
Enero 2014 INDICE DE CONTENIDOS
RESUMEN
I.
INTRODUCCION
II.
ANTECEDENTES
2
2.1
Anatomía
4
2.2
Fisiología nasal
5
2.3
Corrientes aéreas en las fosas nasales
8
2.4
Resistencia nasal
10
2.5
El ciclo nasal
11
2.6
Válvula nasal
15
2.7
Relaciones entre la vía aérea superior e
2.8
III.
IV.
Pág. 1
Inferior
17
Fisiopatología nasal
18
OBJETIVOS
20
3.1
Objetivo general
20
3.2
Objetivo especifico
20
MATERIAL Y METODOS
21
4.1
Tipo de estudio
21
4.2
Unidad de análisis
21
4.3
Población/universo
21
4.4
Periodo del estudio
21
4.5
Criterios de inclusión
21
4.6
Criterios de exclusión
21
4.7
Variables
22
4.8
Descripción detallada de la técnica y
procedimiento e instrumento a utilizar
para la recolección de datos
24
4.9
Manejo y procesamiento de datos
25
4.10
Aspectos éticos de la investigación
25
4.11
Alcances y limitaciones de la
4.12
Investigación
25
Recursos a utilizar
25
i V.
VI.
RESULTADOS
27
Gráfica 1
27
Gráfica 2
27
Gráfica 3
28
Tabla 1
28
Gráfica 4
29
Gráfica 5
29
Gráfica 6
30
Gráfica 7
30
Gráfica 8
31
Gráfica 9
31
Gráfica 10
32
Gráfica 11
32
Gráfica 12
33
Gráfica 13
33
Gráfica 14
34
Gráfica 15
34
Gráfica 16
35
Gráfica 17
35
Gráfica 18
36
Gráfica 19
36
Gráfica 20
37
Gráfica 21
37
Gráfica 22
38
Gráfica 23
38
DISCUSION Y ANALISIS
39
6.1
CONCLUSIONES
41
6.2
RECOMENDACIONES
43
VII.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
44
VIII.
ANEXOS
50
ii RESUMEN
INTRODUCCION: Dentro de la fisiología nasal, el calor provoca vasoconstricción y el frio
vasodilatación de los cornetes inferiores, contrario a la fisiología del resto del cuerpo, por
lo que por medio del presente trabajo se pretende comprobar por medio de estudios
objetivos y métodos subjetivos dicha hipótesis, considerando que la temperatura interfiere
en la respuesta de los cornetes inferiores.
METODOS: 15 pacientes al azar, con o sin síntomas obstructivos nasales; en una
temperatura ambiental de 21.0 a 21.5 grados centígrados se les realizo pruebas objetivas
(rinometría acústica y rinomanometría anterior activa) y subjetivas de congestión nasal
(cuestionario CQ7 y EAV), para luego aplicar calor y frio, y repetir cada una de las
pruebas.
RESULTADOS: 66% fue sexo femenino, con una relación F:M 2:1. Con un rango de edad
de 23 a 65 años, con una media de 40. El 60% de los pacientes refirió congestión, según
cuestionario CQ7. En la fosa nasal derecha el 60% de los pacientes mejoro la congestión
según la EAV al momento de aplicar agua caliente, y al aplicar agua fría solo el 33%
empeoro su congestión, mejorando en el 47% de los casos. En la fosa nasal izquierda el
calor mejoro la congestión en el 47%, y el frio empeoro la congestión en el 47% de los
casos. Hallazgos que van a favor de la hipótesis planteada en el presente estudio. El calor
provoco que disminuyera la resistencia nasal derecha en el 67%, y el frio mayor
resistencia en el 60% de los casos. En la fosa nasal izquierda el calor provoco mayor
resistencia en el 60% de los casos y el frio también en el 53%.
Al
valorar
la
rinoendoscopia rígida, se logro determinar que el 47% de los pacientes presentaba algún
tipo de desviación septal, de los cuales solo el 15% de los pacientes presentaba la
respuesta a la termoterapia según la hipótesis planteada. El 53% no presentaban
desviaciones septales, de ellos el 88% correlacionaban con la hipótesis planteada en este
estudio. La respuesta a la termoterapia valorada según EAV, correlaciono con nuestra
hipótesis en el 67% de los casos.
CONCLUSIONES: El presente es un pequeño reporte de casos, por lo que no se pueden
obtener conclusiones para el resto de la población. El resultado de la de la valoración de
la rinotermia en base a la EAV apoya la hipótesis planteada. Los resultados de la
rinomanometría anterior activa no apoyaron la hipótesis. Parece ser que la presencia de
iii desviaciones septales interfiere con la adecuada respuesta a la rinotermia. La respuesta a
la termoterapia valorada según la EAV, correlaciona según nuestra hipótesis, en el 67%
de los casos. Los resultados de la rinometría acústica no concluyeron a favor de nuestra
hipótesis.
PALABRAS
CLAVE:
Rinotermia,
congestión,
vasoconstricción.
iv cornete
inferior,
vasodilatación,
I.
INTRODUCCION
Los cornetes (también llamados en algunas partes de América Latina conchas
nasales) son estructuras formadas por hueso esponjoso, su cubierta es una delgada y
delicada mucosa nasal.
Se ubican en las partes laterales de cada cámara nasal. Su
número por lo general es de tres, aunque pueden llegar a cinco. Su irrigación sanguínea
es rica y abundante, similar a la inervación haciéndolos muy sensibles a cambios de
temperatura, lo que facilita su trabajo.
Parte de sus funciones son humidificar el aire
que llega a los pulmones, filtrar el aire que se respira, calentar el aire para el mejor
confort. Se dividen en cornete inferior, medio y superior. En donde el cornete superior y
medio están insertados en el hueso del etmoides y el cornete inferior se va insertar en el
hueso palatino. Debajo de cada uno de los cornetes, como arropándolos o protegiéndolos,
están los meatos del mismo nombre, que son las vías de comunicación de la nariz con los
senos paranasales y sirven como puertas de salida del moco que exudan los senos.
Los cornetes sufren un episodio de vasoconstricción y vasodilatación, conocido
como ciclo nasal, pocos estudios documentan de forma objetiva, el efecto del calor sobre
los mismos, por lo que el propósito de este estudio es evaluar por medio de métodos
subjetivos (cuestionario CQ7 y escala analógica visual) y objetivos (rinometría y
rinomanometría anterior activa) si existe algún efecto de la temperatura sobre la mucosa
del cornete inferior y la congestión nasal que como efecto se esperaría, teniendo como
hipótesis, que la temperatura genera congestión/descongestión en la fosa nasal.
Con base a este fenómeno desde tiempos memorables se ha tenido el concepto
por parte de nuestras anteriores generaciones, que al tomar sopa caliente de gallina
puede mejorar cuadros de sinusitis, basados en el efecto del alimento propiamente. Sin
embargo me inquieta evaluar el efecto que el calor-vapor del alimento provoca en la
congestión nasal, favoreciendo de esta forma la vasoconstricción de la mucosa nasal y
resolución favorable de cuadros de infección respiratoria superior así como cuadros de
sinusitis.
1 II.
ANTECEDENTES
Muchas personas piensan que una nariz se congestiona (se obstruye) debido al
exceso de moco espeso. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la nariz se
congestiona cuando los tejidos que la recubren se inflaman debido al edema.
Desde tiempos ancestrales, se ha considerado que el frío es una causa importante
de congestión nasal, el hecho de caminar sin calzado, exposición a bajas temperaturas
por períodos prolongados en el caso de las mujeres con cabello largo y luego de haberse
bañado, sea una causa importante de congestión nasal, que puede predisponerlas a
enfermedades sinunasales.
De acuerdo con el estudio publicado en el journal PLos One, en algunos casos, la
sensación de congestión nasal podría estar relacionada con la temperatura y la humedad
del aire que inhalamos- quizás más que con cualquier otra variable. Los autores del
mencionado estudio sugieren que la interacción entre la temperatura y la humedad
influyen en el “enfriamiento por vía nasal”, ya que el aire se mueve a través la cavidad
nasal. Este enfriamiento por vía nasal es detectado por unos “sensores” dentro de la
nariz, que estimulan la sensación de flujo del aire ya sea que este obstruido o no, lo que
hace el enfriamiento por vía nasal es darle una sensación de mayor obstrucción. En
esencia, la congestión nasal puede estar sensorialmente relacionada.
Los resultados del estudio realizado indican que las respuestas sensoriales del
flujo aéreo nasal pueden contribuir con la sensación de congestión y que al alterar los
niveles de temperatura y humedad del aire que se inhala, podría hacerlo sentir un poco de
alivio.
De acuerdo con el autor Kai Zhao, Ph.Dd, un bioingeniero; un tratamiento efectivo
para la congestión nasal podría necesitar incluir la óptima restauración de la humedad y
temperatura para el flujo de aire nasal del paciente.
De acuerdo con el Dr. Robert Ivker, D.O, ex presidente de la Asociación
Americana de Medicina Holística, el nivel ideal de humedad relativa para la salud nasal es
de entre 35 y 45 por ciento. Este nivel también es el recomendado para evitar el daño por
moho en el hogar. (Para determinar con precisión la humedad relativa en el hogar deberá
utilizar un higrómetro, disponible en la mayoría de las tiendas de productos para el hogar.)
2 En el estudio realizado, los dos tipos de condiciones del aire asociados con la disminución
más eficiente de la sensación de congestión fueron:
1. Aire frío y
2. Aire seco a temperatura ambiente.
Si la casa u oficina es demasiado húmeda (por encima del 45 por ciento), entonces
debería considerarse reducir la cantidad de humedad en el aire, ya que los niveles
excesivos también podrían causar el crecimiento de moho y hongos, los cuales pueden
causar estragos en la salud, incluso podría ser la causa principal de sinusitis crónica. Para
disminuir la humedad se puede:
•
Utilizar un deshumidificador.
•
Poner un aire acondicionado.
•
Tomar duchas más cortas y con agua más fría.
•
Instalar un ventilador en la cocina y baños y dejarlo encendido durante un rato
después de terminar de cocinar o de ducharse.
Se debe tener mucho CUIDADO asegurándose de que los niveles de humedad no
sean demasiado altos. Esto no se debe a la alta humedad del exterior, sino que se debe a
algún tipo de intrusión de agua en su hogar, una gotera en el techo o un problema de
plomería. La alta humedad provocará el crecimiento de moho lo cual podría devastar su
salud como lo mencioné anteriormente. Así que, la clave es encontrar lo que está
causando el aumento de humedad y repararlo. Sería bueno utilizar un deshumidificador
de gran tamaño dentro de su hogar para disminuir los niveles de humedad hasta que se
solucione el problema.
Sin embargo, el aire muy seco también es conocido por aumentar la sensación de
congestión ya que la deshidratación de las membranas nasales puede irritarlas aún más.
Así que, dependiendo de las circunstancias, si el aire en el hogar está muy seco,
aumentar la humedad podría ayudarlo. Para aumentar la humedad se puede:
•
Utilizar un vaporizador o humidificador.
•
Tomar un baño de vapor con agua caliente, o llenar el lavado con agua caliente y
colocar una toalla sobre la cabeza mientras se inclina sobre el lavado.
•
Respirar el vapor de una taza de té caliente.
3 Por los anteriores comentarios publicados, se da la necesidad de realizar una
investigación donde se pueda determinar de forma objetiva (por medio de rinometría
acústica y rinomanometría anterior activa), comparándola con métodos subjetivos como lo
es la escala analógica visual para congestión nasal; tratando de determinar la correlación
entre congestión nasal y rinotermia.
2.1
ANATOMIA
La nariz es un apéndice prominente con importancia estética y funcional y el
septum nasal es un elemento que integra esta estructura. Estudiar la embriología,
anatomía y fisiología del septum de manera aislada es difícil, ya que este elemento
anatómico está interrelacionado con las diferentes estructuras que forman las cavidades
nasales (4).
El
septum
nasal
está
compuesto
de
cartílago
y
hueso,
cubiertos
predominantemente por mucosa respiratoria. Desde el punto de vista descriptivo, el
septum nasal está formado por la lámina perpendicular del etmoides, en la parte posterior
y superior; el cartílago cuadrangular, en la parte anterior; y el vómer en la parte inferior y
posterior. Las ramas internas (cruras mediales) y la membrana que las une al cartílago
cuadrangular, la cresta maxilar y a los huesos palatinos completan el tabique nasal (11).
El septum separa los corredores nasales, contribuye con el apoyo dorsal de la
pirámide nasal y mantiene un mecanismo de protección al absorber el choque de los
impactos dirigidas al suelo de la fosa frontal, ocasionados por los golpes directos a la cara
(11).
4 El septum nasal también está constituido por porciones óseas del maxilar, el
palatino,
el vómer y el etmoides así como del cartílago. Algunos autores incluyen
además la espina nasal del hueso frontal, la pre-maxilla, los cartílagos laterales
superiores, el septum membranoso y la columnela. Las proyecciones perpendiculares de
la maxila y el hueso palatino, forman la cresta maxilar. Su borde superior se caracteriza
por una espina que extiende longitudinalmente al paladar. En éste se articula el cartílago
cuadrangular anteriormente y el vómer posteriormente. Esta articulación no se realiza
directamente con el cartílago cuadrangular, sino a través de unas conexiones fibrosas
entre el pericondrio del cartílago y periostio respectivo. Con el traumatismo nasal puede
presentarse la separación de estos dos elementos o su luxación. La articulación entre el
vómer y la cresta maxilar es sólida. Esta unión es fibrosa en las primeras etapas de la
vida (11, 13, 17).
El cartílago septal o cartílago cuadrangular tiene cuatro bordes: dorsal, ventral,
caudal y cefálico (11, 13).
2.2
FISIOLOGIA NASAL
Durante la fase nasal del proceso respiratorio, la mucosa nasal está expuesta a
una variedad de cambios medio-ambientales, entre los que podemos señalar diversos
tipos de irritantes y contaminantes, los cambios y variaciones de temperatura, la
humedad, el polvo, los vapores químicos y el humo, entre otros. El diseño geométrico de
la anatomía intranasal considera estos factores, al punto tal de regular la entrada de aire a
los corredores nasales y por ende, impedir o permitir una mayor entrada de aire y el
contacto de los componentes que lo integran con la mucosa nasal. El septum nasal y
algunas estructuras de la pared lateral nasal son los responsables de imprimir cierta
dinámica particular a la columna aérea que es inspirada (3, 4, 27).
Las vías nasales no son estructuras estáticas, rígidas; son hasta cierto punto
dinámicas, capaces de cambiar de manera intermitente y así aumentar y disminuir la
resistencia a la corriente de aire. Cierto grado de resistencia es una necesidad funcional.
La resistencia se vuelve más lenta y dispersa la corriente de aire, permitiendo un
funcionamiento más eficaz de la mucosa nasal.
a 50% de la resistencia aérea total (3, 4, 27).
5 La resistencia nasal representa el 30
En la fisiología nasal están involucrados algunos principios físicos, que rigen el
flujo de gases y líquidos. Para entender la función del septum nasal en su relación con el
flujo de aire en la nariz, es importante recordar algunos conceptos, propiedades,
ecuaciones y leyes como:
• La Ley de Ohm (modificada para gases), explica algunas propiedades físicas de la
corriente de aire, señalando que los líquidos o gases se desplazan cuando existe un
gradiente de presión y que la resistencia (fricción) contrarresta el gradiente de presión y
disminuye la corriente.
• Corriente o flujo es igual a la diferencia de presión, sobre la resistencia. En la corriente
laminar, la fricción hace que el gas o el líquido en contacto con las paredes del tubo
queden inmóviles, mientras que el líquido o el gas en el centro del tubo estarán en
movimiento. Un flujo turbulento se produce cuando el líquido o el gas siguen trayectos
casuales en vez de fluir siguiendo un patrón lineal.
• El principio de Bernoulli, expresa que la propagación de un líquido o un gas a través de
un tubo o conducto que presenta una constricción, es mayor a nivel de ésta y cuando el
tubo o conducto se estrecha, la presión es menor y el flujo mayor.
• El efecto de Venturi, manifiesta que al aumentar el flujo de gas en un conducto, se
produce un efecto retrógrado de aspiración.
• La Ley de Poiseuille, señala que al aumentar el radio del conducto por el que circula un
gas o fluido, su flujo aumenta hasta la cuarta potencia (3, 4, 27).
El ciclo nasal es un esquema de corriente aérea constantemente alternante
dirigida hacia las dos vías nasales. Aunque el flujo de aire nasal total permanece
constante, el flujo a través de cada una de las vías nasales cambia recíprocamente y
varía entre 20 y 80%. El ciclo nasal ocurre en el 72 a 82% de los individuos y es mediado
y controlado por el sistema nervioso central. Por lo general, se necesitan de tres a cuatro
horas para completar el ciclo, aunque hay grandes variaciones de una persona a otra.
Además, la temperatura, los alimentos, el alcohol, los contaminantes en el aire, los
fármacos, la actividad física y el grado de humedad pueden modificar el ciclo nasal.
6 También se ha observado un ciclo más activo en los jóvenes. Las quejas de obstrucción
en el período postoperatorio suelen ser expresiones de una acrecentada sensibilidad del
paciente y de su descubrimiento, a raíz de la operación, del ciclo nasal (3, 4, 27, 28).
La estructura nasal humana posee varias válvulas que regulan el flujo de aire
directo; entre ellas cabe señalar los tejidos eréctiles de los cornetes (válvulas turbinales),
el tabique nasal (válvula septal) y la válvula nasal propiamente dicha, según fue descrita
por Mink (28, 42), en 1903. Esta área se refiere a la porción más estrecha de la vía aérea
nasal que corresponde al ángulo entre el cartílago lateral superior y el tabique nasal.
Normalmente, este ángulo fluctúa entre 10-15º y toda la válvula nasal tiene sólo 55 mm2.
La válvula nasal es considerada como el regulador más importante de la corriente aérea
centrípeta y la zona que proporciona la mayor resistencia inspiratoria al flujo de aire en la
nariz (27, 28). La válvula nasal proporciona el 50% de la resistencia al flujo de aire en las
narices leptorrinas (raza blanca). En las narices platirrinas (anchas) el ángulo es menos
agudo y la resistencia ocasionada por esta válvula es menor. Los trastornos de la válvula
nasal pueden producir obstrucción nasal, por lo que debe tomarse en cuenta en todo
procedimiento de cirugía funcional y estética de la nariz (27,28).
Los cornetes nasales ejercen un efecto importante sobre el flujo de aire mediante
su vasoconstricción y vasodilatación. Los cornetes inferiores ejercen su efecto valvular
aumentando o disminuyendo la turbulencia. En la nariz platirrina, los cornetes son los
reguladores principales del flujo (27).
El tabique nasal (válvula septal) es rígido y por tanto, ejerce un efecto constante.
La presencia de espolones y las desviaciones del tabique pueden obstaculizar o impedir
el flujo de aire (27, 28).
La función respiratoria nasal es doble: camino de tránsito de las corrientes aéreas
y regulación del paso de la corriente aérea (27).
7 2.3
CORRIENTES AEREAS EN LAS FOSAS NASALES.
En el ser humano la función primordial de las fosas nasales es la respiratoria. En el
recién nacido, la atresia coanal completa constituye una urgencia quirúrgica, pues
provoca la muerte por asfixia si no se realiza un tratamiento adecuado (27,28).
En el hombre adulto la respiración nasal puede ser suplida por la respiración bucal,
aunque la única respiración fisiológica es la nasal (3).
Como conducto respiratorio la cavidad nasal no es homogénea, sino que se
caracteriza por poseer múltiples hendiduras, recovecos y zonas de resistencia. Presenta
una estrecha abertura de 1 a 5 mm, con una entrada muy pequeña, la válvula nasal, que
es el punto de máxima resistencia al flujo y una salida amplia para el aire, la coana. Esta
disposición interna de la superficie nasal hace que haya un íntimo contacto del aire con la
mucosa, haciendo posible el intercambio de calor, humedad y su filtración. Una buena
respiración nasal se caracteriza por el contacto íntimo que el aire establece con la
mucosa. Un flujo nasal anormal, bien sea por una fosa nasal excesivamente estrecha o
excesivamente amplia, se caracteriza por el reducido contacto del aire respirado con la
mucosa nasal. Hay un flujo inspiratorio y otro espiratorio (3, 27).
El trayecto y la forma de circular las corrientes de aire por el interior de las fosas
nasales ha sido objeto de múltiples estudios basados en las leyes de la dinámica de
fluidos, ya que el aire que pasa por las fosas se comporta como un fluido a través de un
tubo, pero que en el caso de la nariz no es liso ni de sección puramente circular. Las
conclusiones de estos estudios acerca de la trayectoria y las características de las
corrientes ofrecen puntos contrapuestos (28).
El orificio interno anterior, o válvula nasal, actúa como una manguera que dirige
parte del aire inspirado, casi verticalmente, hacia la región olfatoria. Este chorro vertical se
dirige, formando una suave y amplia curva, hacia las coanas (3).
La opinión más comúnmente aceptada es que la corriente inspiratoria penetra en
las narinas con un ángulo de 60º y se divide en varias corrientes que se distribuyen entre
los diferentes meatos (3).
8 Proetz, hizo una descripción de las corrientes aéreas nasales que se considera
como clásica: en la inspiración, el aire se dirige hacia arriba, se curva hacia la fisura
olfativa y sale por la coana, a nivel del cornete inferior y del esfenoides se forman unos
remolinos y las diferentes corrientes se mezclan entre sí en el vestíbulo nasal. En la
espiración, el flujo suele ser turbulento, el aire que entra por las coanas es desviado hacia
arriba por la cola del cornete inferior y después el cornete medio divide la corriente en
dos, una parte del aire pasa por debajo y sale al exterior por el vestíbulo y la otra hace un
remolino y regresa a las coanas por el meato inferior (3, 27).
Los conceptos actuales son que en la inspiración de reposo el aire pasa
verticalmente hacia arriba a través de las narinas, a una velocidad de 2-3 metros por
segundo. El flujo converge a 1.5 cm de la entrada en el vestíbulo nasal y su dirección va a
cambiar de vertical a horizontal. Este segmento que coincide con la válvula nasal, es la
porción de la vía aérea que ofrece mayor resistencia. En esta área las mediciones de la
velocidad del aire muestran unas velocidades de unos 12-18 m/s con el sujeto en reposo
y que, en determinadas condiciones, el aire alcanza aquí velocidades similares a las de
los peores huracanes, ya que las corrientes nasales sufren cambios en función del débito
ventilatorio. Tras pasar este estrechamiento, la corriente aérea entra en la fosa nasal
propiamente dicha, donde la sección transversal es mayor, disminuyendo por lo tanto la
velocidad. La mayor parte de la corriente aérea continúa horizontalmente a lo largo del
meato medio, unos 8 cm, a 2-3 m/s. Una pequeña porción del flujo circula por el suelo de
la fosa nasal. La corriente aérea se acelera hasta los 3-4 m/s, cuando alcanza la
nasofaringe, produciéndose otro cambio de dirección hacia la orofaringe (3, 27, 28).
El acto de olfatear modifica la dirección de la corriente inspiratoria favoreciendo la
entrada de aire a la fosita olfativa (3, 27).
Las corrientes nasales aéreas son tanto de tipo laminar como turbulento. Lo más
admitido es que la corriente sigue un régimen laminar cuando el débito ventilatorio es
pequeño y en estas condiciones el aire discurre en capas a la misma velocidad
deslizándose unas sobre otras sin mezclarse. Sólo en las vías aéreas pulmonares el flujo
es lento y laminar. Cuando el débito ventilatorio es mayor, el flujo es transicional o mixto,
siendo más laminar o más turbulento dependiendo del área nasal o la fase de la
respiración que se considere. La turbulencia se produce de manera especial detrás del
orificio interno y aumenta con la velocidad del aire, con la irregularidad de la configuración
9 de la mucosa y ante un área transversal anormalmente ancha, como ocurre en la rinitis
atrófica. La diferencia entre una y otra forma es que el flujo laminar conserva las
características de velocidad y presión independientemente del tiempo, pero cuando se
transforma en turbulento, según la ley de Poiseuille el aumento o la disminución del radio
influye grandemente en la diferencia de presión. Hasta un débito igual a 1 l/s se considera
que el régimen de circulación aérea es mixto, laminar o turbulento, según la zona. Por
encima de un régimen de 1 l/s, el régimen es turbulento y este régimen favorece el
contacto entre el aire y la mucosa y facilita el condicionamiento del aire (3, 28).
El volumen de aire que pasa por las fosas en condiciones normales es de 6 l/m y
cuando la ventilación es máxima puede llegar en algunos sujetos a 60 l/m (3).
El flujo turbulento permite el depósito potencial de alérgenos, bacterias y otros
inhalantes, especialmente en la región etmoidal anterior y media, lo que causa irritación,
hiperreactividad e infección de la mucosa, siendo un condicionante que predispone a la
patogenia de la rinosinusitis (3, 27, 28).
2.4
RESISTENCIA NASAL.
Las fosas nasales suponen una auténtica resistencia a la entrada del aire por las
vías respiratorias. En comparación con otros conductos respiratorios, su resistencia al
flujo aéreo es alta. Las vías aéreas nasales por si solas representan el 30-40% de la
resistencia total de las vías respiratorias en inspiración. Su resistencia puede variar y las
variaciones de resistencia están producidas por variaciones del calibre de las fosas
nasales. El 70% de la resistencia se genera en la válvula nasal y el 30% restante en el
área turbinal (3, 27, 28).
En condiciones normales, la ventilación nasal es controlada mediante el
funcionamiento de las dos válvulas nasales que regulan el débito de las corrientes aéreas
inspiratoria y espiratoria: válvula vestibular y válvula turbinal. El funcionamiento de estas
dos válvulas determina una resistencia al paso del aire en las fosas nasales. La
resistencia nasal es la resultante de la resistencia vestibular y de la resistencia turbinal. (3,
27)
10 La resistencia vestibular está en relación con el calibre del ostium interno cuya
apertura está controlada por los músculos alares. El ostium interno está evaluado en 50
mm2; los movimientos alares simétricos y sincrónicos con los movimientos respiratorios,
se oponen al colapso vestibular y controlan la admisión de aire. La dilatación activa solo
aparece en la inspiración profunda, el ronquido o al olfatear. (3)
La resistencia turbinal es modulada por el ciclo vasomotor fisiológico. En el lado en
que la mucosa está en estado de turgencia, la válvula turbinal constituye el espacio
ventilatorio más estrecho y regula el paso ventilatorio del aire. En el lado opuesto la
situación es inversa, la válvula vestibular ofrece más resistencia que los cornetes por la
vasoconstricción de los mismos. Esta alternancia en las resistencias de cada fosa es
conocida como ciclo nasal (3).
La elevada resistencia nasal consigue una alta presión negativa intra torácica
inspiratoria, favoreciendo la ventilación de todos los campos y alvéolos pulmonares y el
intercambio gaseoso a este nivel. A medida que el hombre crece, aumentan las
necesidades inspiratorias y el conducto nasal se hace insuficiente en los grandes
esfuerzos, de forma que en estas circunstancias es preciso recurrir a la ayuda de la
respiración bucal. Sin embargo, la respiración nasal es siempre predominante y sólo se
suplementa con la oral bajo condiciones de ejercicio a ventilaciones superiores a 35 l/m y
en este punto el 60% de la respiración continúa siendo nasal. Si aumenta la ventilación, la
proporción de respiración oral también aumenta pero, incluso a una ventilación de 90 l/m,
el 40% de la respiración continúa pasando por la nariz. La respiración bucal exclusiva es
desagradable y potencialmente peligrosa, dado que se pierde el acondicionamiento
aéreo (3,27).
2.5
EL CICLO NASAL
En el sujeto normal el flujo de aire que pasa por ambas fosas nasales es
habitualmente asimétrico y alternante, estando sujeto a los cambios en la congestión y
descongestión nasal que se producen espontáneamente durante el día cambiando la
resistencia de cada fosa al paso del aire: es lo que se denomina ciclo nasal. Estos
cambios de resistencia son recíprocos en una fosa y otra y la suma de ambas fosas
11 cambia mínimamente. Múltiples patologías pueden alterar este ciclo lo que se traduce en
síntomas obstructivos (10,27).
Este ciclo fue demostrado por primera vez por Kayer (1895), quien al cuantificar el
aire que pasa por las fosas describió la alternancia de fases de congestión y
descongestión del tejido eréctil en ambas fosas nasales. La mucosa nasal experimenta
variaciones cíclicas en la vasomotricidad del tejido eréctil nasal: vasodilatación y
vasoconstricción que cambian alternativamente. Este es un mecanismo espontáneo,
irregular en frecuencia y amplitud, en el que mínimas fluctuaciones de breve duración se
sobreponen a otras de lenta evolución, pero la reciprocidad de ambas fosas es bastante
constante. Se produce por cambios en la actividad de las fibras simpáticas que regulan la
circulación sanguínea nasal y el efecto conseguido de esta manera es tan intenso como el
que puede provocar la administración tópica de cualquier sustancia vasoconstrictora (10).
El flujo de cada fosa pasa de un máximo a un mínimo, correspondiendo el
momento de mayor paso de aire con el de mayor grado de vasoconstricción fisiológica de
dicho ciclo. Se acompaña de un incremento de las secreciones ipsilateral a la fase
descongestiva (10, 14).
El ciclo vasomotor es acompañado de un ciclo secretor: la fase de retracción
mucosa se acompaña de una liberación de secreción nasal, mientras que la fase de
congestión se acompaña de una disminución de la secreción (10).
Los cambios en la vasomotricidad se acompañan de cambios en la resistencia
nasal con alternancia en la funcionalidad de las fosas, presentando fases de obstrucción
nasal que pueden ser medidas objetivamente mediante la rinomanometría. Cuando los
cornetes de un lado están en vasodilatación, los del otro lado están en vasoconstricción,
con lo cual la mucosa se dilata o se contrae y varía la luz nasal (10, 14).
Las variaciones de la resistencia nasal en el transcurso del ciclo nasal se hacen de
forma sinusoidal en períodos de 2 a 5 horas. La duración del ciclo es relativamente
constante en cada persona pero varia mucho de un sujeto a otro. La alternancia del ciclo
de un lado al otro hace que la resistencia nasal global no varíe prácticamente en
transcurso de cada ciclo y es por lo que el sujeto no experimenta ninguna sensación
subjetiva de obstrucción nasal (10).
12 En condiciones de funcionamiento normal este ritmo cíclico no es percibido por el
sujeto y su periodicidad e intensidad están sujetas a una serie de circunstancias o
factores, tanto individuales como climáticos.
De gran importancia es el factor postural, ya que el ciclo nasal está presente
durante el sueño. En decúbito lateral y en particular, en el transcurso del sueño. La
evolución del ciclo depende de la posición de la cabeza, así el ciclo desaparece
temporalmente en el decúbito lateral, siendo la fosa superior la más permeable y la
inferior la más resistente. La turgencia se produce en la fosa nasal declive. La reprocidad
perdida comienza de nuevo si el decúbito lateral se mantiene durante un período
suficientemente largo. La presión aplicada sobre una parte del cuerpo con el sujeto en
bipedestación produce congestión de la fosa nasal homolateral y descongestión de la
contralateral. Pero incluso en estas condiciones, la reprocidad congestión/descongestión
minimiza los cambios en la resistencia al flujo aéreo de las cavidades nasales. La
respuesta nasal que acompaña a la presión lateral sobre la pared torácica tiene lugar a
pesar de la anestesia cutánea, pero no se produce tras el bloqueo de los nervios
intercostales. Ello es indicativo de que los receptores involucrados en el reflejo están
profundamente situados y la respuesta no es provocada por estímulos superficiales
térmicos o dolorosos (10, 14, 42).
En bipedestación, la amplitud del ciclo es mucho menor que en posición de
sentado y de decúbito, no siendo afectada la resistencia nasal por la carga sobre uno u
otro pie. A pesar de estos cambios dependientes de la postura, no se producen cambios
significativos en la resistencia global de una nariz sana en posición de decúbito dorsal, a
no ser en situaciones de procesos inflamatorias nasales en los que las fosas se obstruyen
bilateralmente (10, 42).
Fisiológicamente se ha comprobado que el ciclo nasal se acompaña de otros
fenómenos sincrónicos homolaterales: la actividad electrocortical, la sudoración, el
tamaño pupilar y el diámetro capilar pupilar (10, 42).
No es afectado por la anestesia local o la obstrucción nasal aguda, pero
desaparece cuando la respiración se realiza a través del traqueostoma, recuperándose al
volver a respirar por la nariz (10, 42).
13 La influencia de la presión venosa; la compresión de la yugular interna conlleva un
aumento de la resistencia en la fosa del mismo lado (10).
Los factores emocionales tienen una acción rápida pues, son la causa de
modificaciones del tono simpático. Así, las reacciones de miedo o de terror producen
vasoconstricción de la mucosa nasal por respuesta simpática, mientras que los estados
de ansiedad o de frustración se acompañan de una reacción de turgencia del tejido eréctil
como respuesta parasimpática (10, 38).
Influencia de factores hormonales; los estrógenos producen congestión de la
mucosa y edema del estroma, por ello hay un aumento de la resistencia nasal en período
premenstrual, en el embarazo y con la toma de anticonceptivos (15, 28, 42).
El determinismo del ciclo nasal no se conoce bien, pero parece que guarda una
estrecha relación con la función de acondicionamiento del aire inspirado. El calentamiento
del aire se produce en el lado más congestionado ya que tiene una circulación sanguínea
más activa. La humidificación tiene lugar en el lado más retraído ya que la evaporación en
este lado es más activa. Algunos autores han propuesto que el ciclo nasal podría ser el
primer nivel en la regulación de los intercambios gaseosos respiratorios (10, 38, 42).
La regulación del ciclo nasal es de origen vegetativo, siendo el resultado de
alternancias en el dominio entre el sistema simpático que regula la vasoconstricción y el
parasimpático que regula la vasodilatación. La coordinación entre los centros simpáticos y
parasimpáticos se considera que es realizado por el hipotálamo (42).
En muchos animales mamíferos se ha podido demostrar que existe un ciclo de
resistencia nasal similar (10, 38).
14 2.6
VALVULA NASAL
Como se ha expuesto anteriormente, ésta es la parte más estrecha de la vía aérea
nasal. Mink introdujo el concepto de válvula al estudiar la dinámica de esta zona
anatómica, formada por la parte móvil del cartílago lateral nasal e interpretándolo como un
regulador del flujo aéreo nasal. Bridger y Proctor en 1970 introdujeron el concepto de un
dispositivo colapsable que sólo actuaría como un limitante del flujo y no como un
regulador, denominándolo segmento limitante del flujo (3, 10, 28).
Actualmente, aunque se reconoce la importancia de esta área nasal, todavía existe
cierta ambigüedad respecto a su función exacta, e incluso su denominación, localización y
extensión. La regulación del flujo aéreo valvular es más bien cualitativa: induce un cambio
en las características del flujo aéreo a la entrada en la cavidad nasal. Este cambio del flujo
laminar o turbulento promueve el íntimo contacto entre el aire y la mucosa nasal,
facilitando la humectación, el calentamiento y la filtración del aire inspirado (3, 27, 28).
El término válvula nasal, atendiendo a su función, no es adecuado, pero debemos
referirnos a él, puesto que es ampliamente aceptado. El término válvula nasal
propiamente se usa para designar la apertura limitada por el borde caudal del cartílago
nasal lateral y el tabique, es decir, el ostium de Zuckerkandl (27, 28, 38).
Las estructuras que mantienen la válvula funcionante son de orden estático y
dinámico. Los componentes estáticos son: el cartílago y el hueso septales. Los
componentes dinámicos son: el tejido eréctil de la cabeza del cornete inferior y del tabique
y los cartílagos y músculos de la pared nasal lateral. El músculo dilatador del ala nasal se
contrae sincrónicamente con la respiración. Se contrae más cuando la ventilación o la
resistencia a la respiración están aumentadas y disminuye con la respiración oral o por
traqueostoma. Esta actividad muscular se opone al colapso alar durante la inspiración
que, incluso en la respiración en reposo, produce una presión diferencial de 2 cm. de
agua (10).
15 La dilatación inspiratoria valvular es a veces visible claramente en el sujeto
disneico y en ciertos estados emocionales. La actividad del músculo dilatador del ala
nasal es casi idéntica a la de los músculos dilatadores faríngeos y laríngeos con una
actividad sincrónica y precedente a la actividad diafragmática. Los músculos dilatadores
de las vías aéreas muestran respuestas similares a los cambios de resistencia de la vía
aérea y de la presión pulmonar y estas respuestas y su actividad básica con la respiración
son abolidas con la sección vagal (10, 42).
Muchos autores, en su mayoría, consideran que funcionalmente hay dos regiones
valvulares nasales: la externa y la interna.
Así pues, la válvula nasal externa está compuesta por el soporte cutáneo y
cartilaginoso del ala nasal móvil, es decir, por la cruz lateral, medial, el borde caudal del
tabique, el lóbulo alar y el tejido fibroso adyacente a la apertura piriforme, su disfunción
produce el colapso alar.
La válvula nasal interna es lo que ha quedado definido propiamente como válvula
nasal u ostium interno de Zuckerkandl: abertura formada por el borde caudal del cartílago
lateral y el tabique. Es el área más estrecha de la vía aérea nasal, con una superficie de
55-60 mm2. El ángulo formado por los dos cartílagos es de 10º - 15º; ambas medidas son
propias de la raza caucásica (27, 32, 33).
El tejido eréctil y la válvula nasal funcionan conjuntamente como reguladores del
flujo nasal en la parte más anterior de la nariz, ya que la cabeza del cornete inferior, el
tejido eréctil de las paredes laterales de las fosas nasales anteriores al cornete inferior y
del tabique nasal cartilaginoso son capaces de modificar el diámetro de la válvula nasal.
Debido a estos, la mucosa superpuesta a los elementos estructurales que estabilizan la
parte anterior de la nariz y la fosa nasal rígida estrecha la luz nasal ósea. En lugares de
diámetro crítico, especialmente en la válvula nasal, la resistencia al flujo aéreo es
modificada de forma sustancial por cambios fisiológicos o patológicos en el grado de
espesor de la mucosa. La contribución de la mucosa a la resistencia al flujo aéreo nasal
depende fundamentalmente del contenido sanguíneo de los vasos de capacitancia que
constituyen los componentes eréctiles de las paredes nasales septal y lateral (3, 10, 32).
16 2.7
RELACIONES ENTRE LA VIA AEREA SUPERIOR E INFERIOR.
La relación entre el asma y la rinitis ha estimulado las investigaciones sobre las
relaciones frecuentemente observadas de forma permanente o temporal entre los
síntomas de la vía aérea superior e inferior (3,10).
Está por resolverse si esto es debido a una relación causal o si se debe a una
actividad sincrónica de la enfermedad en la totalidad de la superficie de las vías aéreas.
Aparte del reflejo nasobronquial, poco más se sabe acerca de la contribución de la nariz a
los mecanismos pulmonares. Dentro de este reflejo se postula la existencia de una
relación refleja entre la nariz y el tono broncomotor afectando a toda la aerodinámica del
árbol respiratorio (42).
Algunos autores postulan que este reflejo es fundamentalmente homolateral. Lo
sujetos con cambios vasomotores en la mucosa nasal presentan una reacción refleja
importante en las vías aéreas superiores e inferiores.
Los grados avanzados de obstrucción nasal causan un incremento de la
resistencia pulmonar y una disminución de la compliancia, normalizándose los valores
pasados 4-6 meses de la corrección de la obstrucción nasal (10, 42).
La insuficiencia respiratoria nasal tiene consecuencias en otros niveles. Los
pacientes con una obstrucción nasal espontánea tienen una baja reserva alcalina y este
efecto es más pronunciado si la obstrucción no es espontánea sino provocada. La
obstrucción de la vía aérea superior, tanto nasal como bucal, tal como ocurre en la
hipertrofia de las amígdalas faríngeas y palatinas, puede provocar serios problemas
cardíacos: hipertrofia ventricular, fallo cardíaco y edema pulmonar, configurando el cuadro
de cor pulmonale crónico. Los estudios hemodinámicos muestran amplias oscilaciones en
la presión arterial pulmonar aórtica y una acidosis respiratoria con hipoxemia e
hipercapnia. Estos trastornos se deberían a que la hipoxia y la hipercapnia causadas por
la insuficiencia ventilatoria provocarían una vasoconstricción pulmonar con aumento de la
presión arteria pulmonar y sobrecarga cardíaca derecha (10, 42).
17 La resistencia de la vía aérea superior juega un papel importante en el desarrollo
de trastornos respiratorios nocturnos. El SAOS (síndrome de apnea obstructiva del sueño)
se ha descrito en pacientes con varias formas de obstrucción de la vía aérea superior.
También se ha encontrado en pacientes con trastornos nasales vasomotores y con
desviación septal; otros fenómenos respiratorios, tales como diversas formas de
respiración periódica y episodios hipopneicos asociados con breves momentos de
despertar (10, 42).
2.8
FISIOPATOLOGIA NASAL
La valoración de los síntomas de insuficiencia de la vía aérea nasal o alteración ha
resultado ser una tarea muy imprecisa durante muchos años. La obstrucción nasal es una
manifestación clínica subjetiva, lo que conlleva a la dificultad que en una importante
cantidad de oportunidades el paciente no lo percibe como trastorno, sobre todo si este
problema es arrastrado desde la niñez. Es decir, que en muchos casos la obstrucción
nasal alternante, unilateral o bilateral, puede ser un hábito respiratorio inadvertido o
desapercibido en un paciente, que no tiene un parámetro de comparación con un
mecanismo de la respiración nasal normal. Inclusive, individuos que presentaban una
respiración nasal normal a lo largo de la vida y que han sufrido un traumatismo importante
en la nariz, pueden referir solo una alteración leve o moderada de la respiración nasal, sin
que ello aparentemente ocasione un problema serio. A pesar de que con la
rinomanometría es posible cuantificar el flujo nasal y detectar sus diferentes alteraciones,
en la actualidad su aplicación no ha sido rutinaria en la evaluación de la obstrucción nasal.
La observación del paciente respirando, el interrogatorio de síntomas como el ronquido
nocturno; la resequedad bucofaríngea; la obstrucción nasal alternante, unilateral o
bilateral; la secreción postnasal; la aparición de cefaleas o algias cráneo-faciales, de
algunos trastornos de la voz o de cualquier otro síntoma rinosinusal recurrente, pueden
sugerirnos la existencia de un trastorno respiratorio nasal obstructivo (3, 27).
Llegando entonces a la conclusión de que, el septum nasal no es el único
responsable del compromiso respiratorio nasal. Existen otras estructuras y espacios
intranasales que juegan un papel importante en este aspecto y cuya relación con respecto
al septum debe pesarse en cualquier apreciación de respiración nasal. La válvula nasal,
18 se define como el espacio que hay entre el margen del caudal del cartílago lateral superior
y el septum nasal. Este ángulo normalmente está aproximadamente 10 a 15 grados. Este
valor controla la «forma» de corrientes aéreas inspiradas, cambiándolas de una columna
a una hoja de aire. Así, la válvula controla el nivel de resistencia y la velocidad del flujo
aéreo (3, 27).
19 III.
OBJETIVOS E HIPOTESIS
3.1 OBJETIVO GENERAL
3.1.1 Evaluar el efecto vasoconstrictor y vasodilatador que genera la
temperatura, sobre la mucosa del cornete inferior.
3.2
OBJETIVOS ESPECIFICOS
3.2.1 Evaluar el efecto que genera la temperatura sobre el cornete inferior
usando métodos subjetivos (cuestionario CQ7 basado en una escala
analógica visual).
3.2.2
Evaluar el efecto que genera la temperatura sobre el cornete inferior
usando métodos objetivos (rinometría acústica, rinomanometría anterior
activa y métodos endoscópicos).
3.2.3
Evaluar si existe algún efecto de la temperatura en la congestión nasal.
20 IV. MATERIAL Y METODOS
4.1 TIPO DE ESTUDIO
Analítico, descriptivo, prospectivo, cuasi-experimental.
4.2 UNIDAD DE ANALISIS
15 pacientes de la consulta externa de otorrinolaringología seleccionados al azar,
presenten o no síntomas obstructivos nasales.
4.3 POBLACION/UNIVERSO
Pacientes de la consulta externa del servicio de otorrinolaringología, de donde se
escogió al azar a 15 pacientes, presenten o no síntomas obstructivos a nivel nasal.
4.4 PERIODO DEL ESTUDIO
Enero a diciembre del año 2012.
4.5 CRITERIOS DE INCLUSION
Pacientes que acudan a la consulta externa de la Unidad de Otorrinolaringología
del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social - IGSS, escogidos al azar, presenten o no
síntomas obstructivos nasales como consecuencia de cuadros de rinitis.
4.6 CRITERIOS DE EXCLUSION
Pacientes del IGSS, que presenten cuadros obstructivos nasales por diversas
causas: tumores, poliposis, cuadros infecciosos, rinosinusitis, rinoescleroma, cuerpos
extraños y defectos de la pirámide nasal.
4.7 VARIABLES
21 4.8
DESCRIPCION
DETALLADA
DE
LA
TECNICA
Y
PROCEDIMIENTO
E
INSTRUMENTO A UTILIZAR PARA LA RECOLECCION DE DATOS
Previo a explicarle al paciente la metodología a utilizar y autorizar su participación
en el protocolo de la presente investigación. La metodología utilizada fue la siguiente:
•
Se le pide al paciente que llene y consulte por cualquier duda, el cuestionario CQ7
con respecto a congestión.
•
Se procede a evaluar por medio de la escala analógica visual de 0 a 10, el grado
de congestión en el momento de la evaluación, evaluando cada fosa nasal por
separado con una temperatura del ambiente de entre 21 a 21.5 grados
centígrados.
•
Se realiza endoscopia nasal con endoscopio de 4mm, de 0 grados, determinando
el grado de congestión.
•
Se realiza rinomanometría anterior activa.
•
Se realiza rinometría acústica.
•
Se procede a irrigar fosa nasal con dirección a la cabeza del cornete inferior, agua
caliente a 45 grados centígrados, medido con termómetro, la cantidad de 10 ml en
cada fosa nasal, utilizando una jeringa de insulina de 1 ml, con la idea de evitar
que la presión del agua sobre el cornete pueda interferir con los resultados.
•
Se evalúa nuevamente por medio de la escala analógica visual el grado de
congestión.
•
Se realiza endoscopia nasal con endoscopio rígido de 0 grados.
•
Se realiza rinomanometría anterior activa.
•
Se realiza rinometría acústica.
•
Se procede a irrigar fosa nasal con dirección a la cabeza del cornete inferior, agua
fría a 14 grados centígrados, medido con termómetro, la cantidad de 10 ml en
cada fosa nasal, utilizando una jeringa de insulina de 1 ml, con la idea de evitar
que la presión del agua sobre el cornete pueda interferir en la respuesta de
dilatación vs. constricción de la mucosa del cornete.
•
Se repiten todos los pasos, escala analógica visual, endoscopía, rinomanometría
anterior activa, rinometría acústica como se realizó en el caso de la irrigación del
agua caliente.
•
Se procede a la medición de la temperatura del ambiente de la oficina utilizada
para la realización del estudio.
24 4.9 MANEJO Y PROCESAMIENTO DE DATOS
Luego de recolectados los datos obteniendo los resultados de los métodos
objetivos como subjetivos, se procede a realizar un análisis estadístico, determinando
variables que puedan estar relacionadas, para obtener datos de interés.
Se
conjugan
métodos objetivos y subjetivos con la respuesta a la congestión. La forma de presentar los
resultados es por medio de gráficas que sean de fácil interpretación para el lector, así
como de tablas para fácil comprensión.
4.10 ASPECTOS ETICOS DE LA INVESTIGACION
Previo a la realización de la prueba, se informó al participante de la investigación,
del proceso a llevar, firmó una hoja de consentimiento informado y si estaba de acuerdo
en la técnica a utilizar y la finalidad del estudio, fue incluido para fines de obtener los
datos ya mencionados en epígrafes anteriores. En el anexo se incluye el cuestionario
CQ7, el cual
4.11 ALCANCES Y LIMITACIONES DE LA INVESTIGACION
Con el presente estudio, se pretende documentar con estudios objetivos
comparando con un cuestionario subjetivo de como la temperatura influye en la
vasodilatación y vasoconstricción de los cornetes inferiores y de alguna manera poder
generar algún método térmico para controlar la hemorragia en la cavidad nasal, que sería
el próximo paso de esta investigación.
4.12 RECURSOS A UTILIZAR
4.12.1 RECURSOS HUMANOS
•
El investigador, encargado de recolectar los datos
•
Asesor del trabajo de tesis
•
Pacientes incluidos en el estudio
25 4.12.2 RECURSOS INSTITUCIONALES
•
Biblioteca de la USAC
•
Consulta Externa de Enfermedades del IGSS
•
Equipo de informática
4.12.3 MATERIALES
•
Escala analógica visual
•
Cuestionarios impresos CQ7
•
Equipo de computo
•
Papelería
•
Informe de estudio de rinomanometría anterior activa y rinometría acústica con
los que cuenta el paciente
•
Termómetro digital para altas temperaturas
•
Jeringas de 1 ml.
•
Agua caliente a 45 grados centígrados
•
Agua fría a 14 grados centígrados
•
Bandeja tipo riñón
•
Endoscopio rígido de 0 grados de 4 mm. y su respectivo equipo de grabación y
documentación digital
•
Aparato telefónico para localización y comunicación de los pacientes objeto de
estudio
•
Gel lubricante a base de agua
26 V. RESULTADOS
Gráfica 1 No. de pacientes
Distribución por edad y sexo de los pacientes evaluados en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
3.5
3
2.5
2
1.5
1
0.5
0
M
F
20‐29
30‐39
40‐49
50‐59
60‐69
Rangos de edad
N=15 Descripción: El 66% de sujetos incluidos en el estudio fueron del sexo femenino, con una relación F:M 2:1. El rango de edad de la población entre 23 a 65 años, con una media de 40 años. (F=femenino, M=masculino). Gráfica 2 Resultados de cuestinario CQ7 en pacientes del Instituto de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
10
8
6
4
M
2
F
0
Sin congestion
Con congestion
N=15 Sexo
Descripción: El 60% de los pacientes al momento del inicio de los estudios, refirió congestión según el cuestionario CQ7 (7 puntos o más), siendo de este grupo el 77% del sexo femenino. El 40% refirió no tener congestión, con igual relación hombre mujer. (F=femenino, M=masculino). 27 Gráfica 3 Grado de hipertrofia de los cornetes de los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
10
8
6
I
II
4
III
2
0
Grado de hipertrofia
N=15 Descripción: Distribución por grado de hipertrofia de cornetes, siendo 9 grado I (60%), 5 grado II (33.33%) y 1 grado III (6.66%). Tabla 1 Punteo según Escala Analógica visual* de los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012 ESTIMULO Basal Calor Frío FOSA NASAL DERECHA IZQUIERDA 5 3.53 4.2 3.86 5 5.26 PROMEDIO 4 4 5 N=15 *EAV (Congestión leve=0‐3 puntos, congestión moderada=4‐7 puntos, congestión severa 8‐10 puntos) Descripción: La respuesta valorada por Escala Analógica Visual considerada como basal fue en promedio de 4 puntos, no obteniendo mayor cambio al aplicar calor, y en promedio aumento un punto (5 puntos según EAV) al momento de aplicar frio. 28 Gráfica 4 Respuesta a
R
al calor de fo
osa nasal derecha segun
n EAV, de los pacientees del Institu
uto Guatemaalteco de Se
eguridad Social, durante el año
o 2012
Sin cam
mbios
20
0%
Empeeoro
20
0%
Mejoro
60%
N=1
15 pción: La hip
pótesis para este estudio
o es que el calor provo
oca una consstricción de los Descrip
cornetes inferiores en la fosa nasal, n
evaluada dicha resspuesta en laa fosa nasal derecha con la Escala Analógica Visual (EAV), el 60% de los pacientes meejoró de la co
ongestión al aplicar calor;; el 20% em
mpeoró y otro
o 20% no obttuvo respuestta. Gráfica 5 Respuesta al frío de fosaa nasal dereccha segun EA
R
AV en los pacientes del Instituto
o Guatemaltteco de Segu
uridad Social, durante el año
o 2012
Sin Cam
mbios
20
0%
Mejoro
47%
Empeoro
33%
N=15 Descrip
pción: La hip
pótesis para eeste estudio ees que el frío
o provoca una dilatación de los cornettes inferiores en la fosaa nasal, evalu
uada dicha reespuesta en lla fosa nasal derecha con la EVA, el 33
3% únicam
mente percibió esta congeestión empeorando sus sín
ntomas obstructivos. Sin eembargo el 47
7% mejoró
ó de la congesstión. 29 Gráfica 6 Respuesta all calor de fosa nasal izqu
R
uierda según EAV en pacientes del Instituto
o Guatemaltteco de Segu
uridad Social, durante el año
o 2012
Sin cam
mbios
20
0%
Mejoro
47%
Empeoro
33%
N=15 pción: La hipótesis para este estudio ees que el calo
or provoca un
na retracción de los cornettes Descrip
inferiores en la fossa nasal, evaaluada dicha respuesta en e la fosa naasal izquierdaa con la Escaala Analóggica Visual (EAV), el 47% de los pacien
ntes mejoró de la congestión al aplicaar calor; el 33
3% empeo
oró y otro 20%
% no obtuvo rrespuesta. Gráfica 7 Respuesta aal frío de fossa nasal izqu
uierda según
n EAV en los pacientees del Institu
uto Guatemaalteco de Se
eguridad Social, en el año 20
012
Sin cambios
3%
13
Mejoro
o
20%
Empeoro
67%
N=15 Descrip
pción: La hip
pótesis para eeste estudio ees que el frío
o provoca una dilatación de los cornettes inferiores en la fosaa nasal, evalu
uada dicha reespuesta en lla fosa nasal derecha con la EVA, el 67
7% únicam
mente percibió esta congeestión empeorando sus sín
ntomas obstructivos. Sin eembargo el 20
0% mejoró
ó de la congesstión y el 13%
% no refirió caambios. 30 Gráfica 8 Respuesta de fosa nasal derecha al calor según rinomanometría anterior activa en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
12.00
10.00
8.00
Menor resistencia
6.00
Mayor resistencia
4.00
Sin cambios
2.00
0.00
N=15 Respuesta obtenida
Descripción: La respuesta del cornete inferior, al aplicar calor en la fosa nasal derecha según datos de rinomanometría anterior activa fue que en el 67% disminuyo la resistencia nasal, de los cuales el 60% reportó según EAV que mejoró su cuadro de congestión, en el 20% empeoró y en el otro 20% no reporto cambios según su sintomatología. Gráfica 9 Respuesta de fosa nasal derecha al frio según rinomanometría anterior activa en pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
10.00
8.00
6.00
Menor resistencia
4.00
Mayor resistencia
2.00
N=15 0.00
Respuesta obtenida
Descripción: La respuesta del cornete inferior, al aplicar frío en la fosa nasal derecha según datos de rinomanometría anterior activa fue: el 60% aumentó la resistencia nasal, de los cuales el 33% reportó según EAV que empeoró su cuadro de congestión, en el 55% mejoró y en el 11% restante no reportó cambios. 31 Gráfica 10 Respuesta de fosa nasal izquierda al calor según Rinomanometría anterior activa en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
10.00
8.00
6.00
Menor resistencia
4.00
Mayor resistencia
2.00
0.00
N=15 Respuesta en la Rinomanometria anterior activa
Descripción: La respuesta del cornete inferior, al aplicar calor en la fosa nasal izquierda según datos de rinomanometría anterior activa fue que en el 40% disminuyó la resistencia nasal, de los cuales el 66% reporto según EAV que mejoró su cuadro de congestión y en el 33% empeoró su sintomatología. Gráfica 11 Respuesta de fosa nasal izquierda al frío segun Rinomanometría anterior activa en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
8.5
8
Menor resistencia
7.5
Mayor resistencia
7
6.5
Respuesta en la Rinomanometria anterior activa
N=15 Descripción: La respuesta del cornete inferior, al aplicar frío en la fosa nasal izquierda según datos de rinomanometría anterior activa fue: 53% aumentó la resistencia nasal, de los cuales el 75% reporto según EAV que empeoró su cuadro de congestión, en el 12.5% mejoro y en el 12.5% restante no presentó cambios. 32 Gráfica 12 No. de pacientes
Correlación punteo de CQ7 y el grado de hipertrofia de cornetes en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
7
6
5
4
3
2
1
0
<7 puntos
7 o > puntos
I
II
III
N=15 Grado de hipertrofia de los cornetes
Descripción: De los pacientes con cornetes grado I, el 33% no refería congestión (menos de 7 puntos en el cuestionario CQ7) y el 66% si lo refería. En el caso de cornetes grado II el 40% no refería congestión y el 60% si, el único paciente con cornetes grado III, no refería congestión. Gráfica 13 Correlación entre la respuesta termica* de los cornetes y la presencia de defectos del septum nasal en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
8
6
4
CON RESPUESTA
2
SIN RESPUESTA
0
CON DESVIACION SEPTAL SIN DESVIACION SEPTAL
N=15 Anatomia del septum nasal
*Evaluada la respuesta tanto al calor como al frío Descripción: El 47% de los pacientes presentaba desviación septal en sus distintas presentaciones, de ellos solo el 15% presento respuesta a la termoterapia, contrario a los pacientes sin desviación septal que correspondieron al 53%, siendo el 88% de los pacientes que presento respuesta a la termoterapia. 33 Gráfica 14 No. de pacientes
Correlación CQ7 y la presencia de defectos del septum nasal en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
7
6
5
4
3
2
1
0
< 7 puntos
7 o > puntos
CON DESVIACION SEPTAL
SIN DESVIACION SEPTAL
N=15 Anatomia del septum nasal
Descripción: El 47% de los pacientes presentaba desviación septal, de ellos 42% refería congestión según el resultado del cuestionario CQ7 (7 o más puntos) y el 58% no refería congestión (menor de 7 puntos). De los pacientes sin desviación septal (53%), el 75% refería congestión nasal (7 puntos o más en el cuestionario CQ7). Gráfica 15 Numero de pacientes
Grado de hipertrofia de cornetes basal y la correlación con la EAV en los pacientes del Instituto 4.5 Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
4
3.5
3
2.5
2
1.5
1
0.5
0
Correlaciona
No Correlaciona
I
II
Grado de hipertrofia de cornetes
III
N=15 Descripción: El 47% de los pacientes presentaba al momento de la evaluación inicial hipertrofia de cornetes grado I, de los cuales el 43% correlacionaba según EAV, el 40% presentaba hipertrofia grado II, con el 67% de correlación y el 13% hipertrofia grado III, no teniendo ninguna correlación con el grado obstructivo según la EAV. 34 Gráfica 16 Escala analogica visual
Correlación: EAV/Grado de hipertrofia de cornete inferior en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social 8
durante el año 2012
7
6
5
8 a 10
4
4 a 7
3
0 a 3
2
1
0
I
II
III
N=15 Grado de hipertrofia de cornete
Descripción: El 47% presento hipertrofia de cornetes grado I al inicio de la evaluación, correlacionando con el 33% según la EAV (3 puntos o menos); el 40% con hipertrofia de cornetes grado II, con el 53% según EAV de 4 a 7 puntos y el 13% con hipertrofia de cornetes grado III, con 0% de 8 a 10 puntos de EAV. Gráfica 17 Respuesta térmica de los cornetes inferiores, analizada según EAV en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No correlaciona
33%
Correlaciona
67%
Descripción: La respuesta térmica de los cornetes según la teoría propuesta, se correlaciono en el 67% de los pacientes, analizándolo en base a la Escala Analógica Visual. 35 Gráfica 18 Respuesta de los cornetes inferiores a la termoterapia segun rinoscopía de los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad social, durante el año 2012
Correlaciona
27%
No correlaciona
60%
Sin respuesta
13%
Descripción: Evaluados los cornetes con rinoscopia anterior al momento de finalizada la termoterapia, únicamente el 27% de los casos correlaciono según la respuesta a cada temperatura administrada. Gráfica 19 Datos rinometricos basales correlacionados con EAV en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
No. de pacientes
6.00
5.00
4.00
3.00
0 a 4
2.00
5 a 8
1.00
9 a 12
0.00
0 a 3
4 a 7
8 a 10
N=15 Escala analogica visual
Descripción: Al momento de realizar la rinometría en estado basal, el volumen encontrado fue de 5 a 8 cms3, correlacionados con la Escala Analógica Visual el 66% de los que referían 0 a 3 puntos, presentaba este volumen, de los de 4 A 7 puntos el 71% presentaban dicho volumen y los de 8 a 10 puntos el 66% con el mismo volumen rinométrico. 36 Gráfica 20 Respuesta a la Rinotermia de fosa nasal derecha según Rinometría Acústica en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
Numero de pacientes
12
10
8
6
Aumento de volumen
4
Disminución de volumen
2
Sin cambios
0
Calor
N=15 Frio
Temperatura
Descripción: En la fosa nasal derecha la respuesta a la rinotermia provoco disminución de volumen en el 60% de pacientes al momento de aplicar calor, el 66% provoco aumento del volumen nasal al momento de aplicar frio. Gráfica 21 Numero de pacientes
Respuesta a la Rinotermia de fosa nasal derecha según Rinometría Acústica en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
8
7
6
5
4
3
2
1
0
Menor resistencia
Mayor resistencia
Sin cambios
Calor
Frio
N=15 Temperatura
Descripción: En la fosa nasal derecha la respuesta a la rinotermia provoco menor resistencia en el 46% y mayor resistencia en igual porcentaje al momento de aplicar calor. Al momento de aplicar frío provocó mayor resistencia en el 46% de los pacientes. 37 Gráfica 22 Respuesta a la Rinotermia de fosa nasal izquierda según Rinometría Acústica en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
Numero de pacientes
12
10
8
6
Aumento de volumen
4
Disminución de volumen
2
Sin cambios
0
Calor Frio
N=15 Temperatura
Descripción: En la fosa nasal izquierda la respuesta a la rinotermia provocó disminución de volumen en el 66% de pacientes al momento de aplicar calor, el 46% provocó aumento del volumen nasal al momento de aplicar frío. Gráfica 23 Respuesta a la Rinotermia de fosa nasal izquierda según Rinometría Acústica en los pacientes del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, durante el año 2012
Numero de pacientes
10
8
6
Menor resistencia
4
Mayor resistencia
2
Sin cambios
0
Calor
Frio
N=15 Temperatura
Descripción: En la fosa nasal izquierda la respuesta a la rinotermia provocó aumento mayor de la resistencia en el 53% al momento de aplicar calor. Al momento de aplicar frío provocó menor resistencia en el 60% de los pacientes. 38 VI. DISCUSION Y ANALISIS
El presente estudio fue realizado seleccionando pacientes de la consulta externa
del servicio de Otorrinolaringología del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, sin
tomar en cuenta si presentan síntomas de congestión nasal o no. Por lo que se obtuvieron
los siguientes resultados: el 66% correspondió al sexo femenino, con una relación F:M
2:1. Con un rango de edad de 23 a 65 años, con una media de 40 años. (Gráfica No. 1).
El 60% de los pacientes refirió congestión, según resultados de cuestionario CQ7
(7 puntos o más), siendo el 77% pacientes femeninos con este punteo. El 40% restante
de los pacientes refirió no tener congestión (6 puntos o menos). (Gráfica No. 2).
La respuesta valorada por Escala Analógica Visual considerada como basal fue en
promedio de 4 puntos, no obteniendo mayor cambio al aplicar calor, y en promedio
aumento un punto (5 puntos según EAV) al momento de aplicar frio. (Tabla No. 1)
La hipótesis de este estudio, es que el calor provoca vasoconstricción de los
cornetes inferiores y el frío provoca vasodilatación de los cornetes, con ello mejorando o
empeorando la congestión respectivamente. Sin embargo, al valorar la fosa nasal derecha
el 60% de los pacientes mejoró la congestión según la EAV al momento de aplicar agua
caliente y al aplicar agua fría solo el 33% de los pacientes empeoro su congestión,
mejorando en el 47% de los casos. En lo que respecta a la fosa nasal izquierda el calor
mejoro la congestión en el 47% de los pacientes y el frío empeoró la congestión en el 47%
de los casos. Hallazgos que van a favor de la hipótesis planteada en el presente estudio.
(Gráfica No. 4, 5, 6, y 7).
Valorada la respuesta a la termoterapia según hallazgos de rinomanometría se
obtuvieron los siguientes resultados: el calor provocó que disminuyera la resistencia de la
fosa nasal en el 67% de los casos y el frío mayor resistencia en el 60% de los casos,
datos obtenidos al momento de evaluar la fosa nasal derecha. Con respecto a la fosa
nasal izquierda el calor provocó mayor resistencia en el 60% de los casos y en el 53% el
frío también provocó mayor resistencia. (Gráfica No. 8, 9, 10, y 11).
Al correlacionar los resultados del cuestionario CQ7 y los hallazgos de la
rinoendoscopia rígida para valorar la hipertrofia de cornetes, obtuvimos los siguientes
39 hallazgos: los pacientes con cornetes grado I, solo el 33% no referían congestión (menos
de 7 puntos) y el 66% si referían congestión (7 puntos o más). Los pacientes con cornetes
grado II, el 40% no referían congestión contra un 60% que si lo refería. El único paciente
que presentaba cornetes grado III, no refería congestión. (Gráfica No. 12).
Al valorar la rinoendoscopia rígida, se logro determinar que el 47% de los
pacientes presentaba algún tipo de desviación septal, de los cuales solo el 15% de los
pacientes presentaba la respuesta a la termoterapia según la hipótesis planteada. El 53%
no presentaban desviaciones septales, de ellos el 88% correlacionaban con la hipótesis
planteada en este estudio. (Gráfica No. 13).
Los pacientes con desviación septal (47%), el 42% referían con gestión según el
cuestionario CQ7 y el 58% no referían congestión. De los pacientes sin desviación septal
(53%) el 75% si referían congestión nasal. (Gráfica No. 14).
Según la hipertrofia de cornetes, en el caso de los pacientes con cornetes grado I,
solo el 33% presentaba según la escala analógica visual de 0 a 3 puntos, en el caso de
los pacientes con cornetes grado II el 53% reportaron según EAV de 4 a 7 puntos y el
13% con cornetes grado III el 0% reporto según EAV de 8 a 10 puntos. (Gráfica No. 16).
La respuesta a la termoterapia valorada según EAV, correlaciono con nuestra
hipótesis en el 67% de los casos. (Gráfica No. 17).
El volumen promedio de las fosas nasales, obtenido según datos de rinometría
acústica, al momento de iniciar la prueba fue entre 5 a 8 cms3. (Gráfica No. 19).
Según datos obtenidos en la rinometría acústica valorando la respuesta a la
rinotermia, en la fosa nasal derecha el calor provocó disminución de volumen en el 60%
de los casos, con 46% de aumento de la resistencia y con igual porcentaje (46%) de
aumento de la resistencia. El frío aumento de volumen en el 66% de los casos y mayor
resistencia en el 46% de los casos.
En el caso de la fosa nasal izquierda, el calor provocó disminución del volumen en
el 66%, mayor resistencia en el 53% de los casos. El frío provocó aumento de volumen en
el 46%, con menor resistencia en el 60% de los casos. (Gráfica No. 20, 21, 22, y 23).
40 6.1 CONCLUSIONES
6.1.1 El presente informe es el resultado de un pequeño reporte de casos, por lo que no
se pueden obtener conclusiones definitivas para el resto de la población.
6.1.2
El 60% de los pacientes mejoro su congestión al aplicar calor en la fosa nasal
derecha y el 47% de la fosa nasal izquierda, al momento de aplicar agua fría el
33% empero sus síntomas de congestión en la fosa nasal derecha y el 47% de la
fosa nasal izquierda, datos a favor de la hipótesis planteada.
6.1.3
Los resultados de la rinomanometría anterior activa no apoyaron la hipótesis, de
los efectos de la termoterapia en la vasoconstricción – vasodilatación.
6.1.4
Parece ser que la presencia de desviaciones septales interfieren con la adecuada
respuesta de la rinotermia, pues del 47% de los pacientes que presentaban algún
tipo de desviación septal, sin hacer descripción detallada de las características de
las mismas, solo el 15% presentaba respuesta a la termoterapia según la hipótesis
planteada en el estudio. Contrario al 53% de los pacientes en donde no se
encontró desviación septal, el 88% correlacionaba según la hipótesis planteada.
Lo anterior valorado según la Escala Analógica Visual.
6.1.5
La respuesta a la termoterapia valorada según la EAV, correlaciona según nuestra
hipótesis, en el 67% de los casos.
6.1.6
El calor y el frío provocan una respuesta de vasodilatación vrs. vasoconstricción,
variable la respuesta según la presencia o no de desviaciones del septum nasal.
6.1.7
Los hallazgos en este estudio no nos permitieron lograr una adecuada correlación
entre la hipertrofia de cornetes y la evaluación de la congestión según los
resultados de la Escala Analógica Visual.
6.1.8
Los resultados de la rinometría acústica no concluyeron a favor de nuestra
hipótesis.
41 6.1.9
Se da por aceptada la hipótesis nula, por no tener datos estadísticamente
significativos a favor de la hipótesis alterna, sin embargo los porcentajes y datos
clínicos obtenidos si apoyan nuestra hipótesis alterna. Se necesitan estudios con
mayor grupo de pacientes para lograr obtener datos con mayor relevancia
estadística.
42 6.2 RECOMENDACIONES
6.2.1 Se recomienda hacer estudio con serie más grande de pacientes, para obtener
resultados con mayor significancia estadística.
6.2.2 Se recomienda hacer estudio con otra forma de aplicar la temperatura (quizá con la
aplicación de calor por medio de una pistola de aire), sin provocar estimulo de
contacto como el que se considera que sucedió en la presente investigación, que al
aplicar el agua, el mismo efecto de contacto del agua con el cornete inferior pudo
haber provocado un estimulo de superficie del mismo, variando la respuesta a la
termoterapia puramente.
6.2.3 Se recomienda realizar estudio con pacientes que solo presenten hipertrofia de
cornetes y no así desviaciones del septum nasal que puedan interferir con la
percepción de congestión nasal por alteraciones anatómicas ajenas a la hipertrofia
de cornetes.
6.2.4 Es conveniente realizar las pruebas en un ambiente con temperatura promedio a la
encontrada en este país y no bajo influencias de medios físicos que provocan
enfriamiento del ambiente de forma artificial (A/C).
43 VII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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mechanical apparatus, Br Med J. 1875; 2:421.
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Reconstr Surg. 1983; February, 167-171.
49 VIII. ANEXOS
50 El Cuestionario CQ7, puede ser adquirido de la página estudiocq7-ap.com,
estando a la disposición de todo el personal en salud que trabajan con pacientes con
congestión nasal, es una herramienta de cribaje que permite cuantificar de manera fiable
y estandarizada la gravedad del síntoma de la congestión nasal desde la perspectiva del
paciente. Es un cuestionario originalmente desarrollado en Estados Unidos que se adapto
para su uso en España. Se ha mostrado fiable, valido y sensible a los cambios tanto en su
versión original (Stull D y cols, 2007) como en la versión en español (Valero A. y cols,
2010). El CQ7 puede ser de considerable utilidad en la toma de decisiones sobre el
manejo del síntoma de la congestión nasal. Por eso, se ofrece la versión on-line de forma
gratuita, en la web. Puede ser llenado de dos formas:
1. En línea donde de inmediato se calcula el punteo de congestión por parte del
cuestionario.
2. Puede ser descargado para su impresión y ser llenado por parte del paciente para
determinar si existe congestión, luego por medio de un link, se introducen los
datos para calcular el grado de congestión.
No existen restricciones para el uso del cuestionario CQ7.
51 
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