Medina (Cundinamarca) también se irá a

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11 mayo, 2016 | Fundación Ideas para la Paz
Medina (Cundinamarca)
también se irá a consulta
popular para frenar
petrolera
para permitir que Mansarovar haga los estudios sísmicos en su
predio, insiste en que no está de acuerdo con Llanos 69.
Tanto para Díaz, como para Umaña, la inconformidad que tiene
Medina frente al proyecto va más allá de la parte ambiental, pues
en el proceso de socialización y recolección de permisos para
hacer los estudios sísmicos, Sinopec, empresa encargada y
subcontratada por Mansarovar, ha recurrido a prácticas que los
pobladores consideran inapropiadas.
Desde hace dos años, cuando la población de Medina,
Cundinamarca, se enteró de que la Agencia Nacional de
Hidrocarburos asignó un proyecto de exploración y producción
petrolera à la indo-china Mansarovar Energy, son varias las
manifestaciones que han realizado para dejar claro que no
quieren convertirse en territorio petrolero.
“Ellos utilizaron violencia psicológica contra los campesinos,
diciéndoles que si no firmaban los permisos, los demandaban o
mandaban al Esmad. Además, para que más personas firmaran,
les decían que mi familia, propietaria del mayor número de
hectáreas, ya había firmado. Esto, sumado a que nos hemos
enterado de que hay más de 30 demandas de Sinopec a los
propietarios de Medina por la Ley de Servidumbre, demuestra
que las personas están en contra de este proyecto”, aseguró el
abogado Umaña.
En nombre de la encíclica Laudato Si, la Junta de Acción
Comunal de la vereda San Pedro de Guajaray, Medina, le envió
una carta al papa pidiéndole intervenir a su favor y, desde hace
un año, circula también una petición en contra del proyecto a
través de la plataforma digital de Greenpeace.
Mansarovar aseguró que 311 permisos se han negociado de
manera directa, 23 a través de lo previsto en la ley 1247 de 2009
(Ley de Servidumbre), quedando pendientes por negociación 84
servidumbres temporales. En cuanto a las quejas por la manera
Hoy, motivados por fallos de la Corte y el reversazo que dio el
Gobierno para la explotación en La Macarena, la población de
Medina se quiere sumar à la oleada de comunidades que buscan
en que se están recolectando los permisos, Sinopec le afirmó a El
Espectador que ellos no estaban autorizados a dar ningún tipo
de información, mientras Mansarovar se limitó a decir que las
respuestas que habían dado “abarcaban todo lo que querían
comunicar.”
rechazar proyectos extractivos por medio de la consulta popular.
“En febrero, a partir de la sentencia sobre páramos que reafirma
el principio que tienen las entidades territoriales para decidir
sobre los hechos que los afectan, decidimos convocar a consulta
popular, como lo ha hecho Ibagué, que es el que más adelante va
en el proceso”, aclaró Ómar Javier Umaña, miembro de la
comunidad.
En todo caso, el camino que le queda à la comunidad de Medina
es largo, pues según explicó Rodríguez, apenas están en el
proceso de contactar à la Registraduría para que les den los
pasos y empezar el proceso. Después, basándose en lo que el
Concejo de Medina y el Tribunal de Cundinamarca aprueben,
podrán convocar la consulta popular.
Al igual que otras comunidades, la resistencia frente al proyecto
Llanos 69 (un bloque que tiene previsto desarrollar un estudio
sísmico en un área de 75 km², entre los municipios de Medina,
Cundinamarca, y Cumaral, Meta), parte del miedo a que sus
recursos hídricos se contaminen.
Según explicó la alcaldesa de Medina, Diana Rodríguez, en este
municipio nacen tres ríos: el Guacavía, el Niporé y el Pirí –que a
su vez abastecen al río Meta y el río Orinoco, y que podrían
terminar afectados una vez se ponga en marcha la extracción de
crudo–. “Estos procesos tienen un impacto ambiental del cielo à
la tierra. Esto sin tener en cuenta que hay una falla geológica
muy cerca, a 150 metros, en la vereda La Argentina, por lo que
tememos que haya mayores consecuencias”.
Ante esto, Mansarovar le aclaró a El Espectador que la empresa
usará vibro sismos, “equipos de alta tecnología y ambientalmente
amigables con el entorno”, además de atenerse a las medidas de
manejo ambiental y social de Cormacarena y Corpoguavio.
Parte de la población permanece escéptica frente a las garantías
que ofrecen, pues para ellos la explotación de petróleo que se
haga a futuro implica una amenaza a los “cañitos y el paisaje de
su territorio”.
Uno de ellos es el actor colombiano Róbinson Díaz, quien compró
19 hectáreas en Medina para realizar un plan de reforestación
que, considera, terminaría afectado con el deseo petrolero. “Los
presidentes lotearon el país. A las multinacionales les abrieron
las piernas y en aras de conseguir petróleo nos dejamos violar
por unas monedas”, afirmó. A pesar de que ya firmó el permiso
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