1. INTRODUCCIÓN Son numerosos los países que producen

Anuncio
1. INTRODUCCIÓN
Son numerosos los países que producen cerezas, sin embargo, son muy pocos los que
tienen una producción comercial de interés para el mercado internacional. Según las
estadísticas de la FAO, la producción mundial durante el año 2004 alcanzó casi
1.900.000 tons. Sin embargo, la oferta sufre considerables variaciones anuales
(ANEXOS 1 y 2), lo que se debe a la gran dependencia del cultivo de factores como
la temperatura y la pluviometría, agregando a ello, la perecibilidad de la fruta.
De acuerdo al último catastro (2003) de CIREN-ODEPA, existen 7100 ha plantadas
en nuestro país. Cuya distribución, se ha visto limitada especialmente por factores
climáticos, concentrándose en la zona comprendida entre las regiones sexta y octava.
El objeto de este trabajo se centra en el estudio del comportamiento productivo del
cerezo en la zona de Los Andes. Zona con condiciones climáticas que han restringido
el establecimiento de huertos a gran escala. Siendo el principal inconveniente el alto
requerimiento de frío invernal que necesita la planta para salir de su estado de receso,
el cual se estima entre 1100 y 1300 horas bajo frío (GIL, 1997), aunque dicho
requerimiento varía dependiendo de la variedad cultivada.
Actualmente, no existe información acerca del comportamiento de esta especie en la
localidad de Los Andes. Como esta zona ha presentado una acumulación térmica de
780 horas frío (ANEXO 3) como promedio en los años anteriores a este trabajo
(1999-2001), y si se toma en cuenta los requerimientos que pudieran tener los
cultivares Bing y Lapins, se podría inferir que la brotación y floración pudieran
ocurrir, pero con retraso y desuniformidad en directa relación con la magnitud del
2
déficit de frío. Con gran deficiencia de frío la brotación es pobre y el crecimiento del
brote es débil, lo que, si sucede varios años, da como resultado escasez de ramas, de
vigor cada vez menor y senectud anticipada de la planta (GIL, 1997).
Para mitigar el efecto de esta deficiencia, EREZ (1985) junto con LLOYD y FIRTH
(1990), realizaron ensayos que consistían en una defoliación química anticipada en
varios frutales de hoja caduca, con el fin de adelantar el proceso de acumulación de
frío invernal, ya que se ha establecido que la planta comienza a acumular frío desde
que pierde el 50% de sus hojas (GIL, 1997), logrando así tener una mayor brotación y
de una mejor calidad gracias a la mayor cantidad de frío acumulado.
También se ha probado con productos que suplen la falta de frío invernal, como la
Cianamida Hidrogenada (Nombre comercial Dormex) aplicados en pre brotación en
cerezo, tal como lo demuestran ensayos realizados por LYON et al. (1990) y
MISLEH (1990). Este producto permite adelantar como aumentar la brotación y
floración en las plantas tratadas de manera muy efectiva, lo que lo ha convertido en
un producto imprescindible en cualquier cultivo comercial de hoja caduca en la
actualidad. Además SOUTHWICK et al. (1997) experimentó con otro producto,
llamado CAN 17, compuesto a base de calcio, amonio y nitrato (8% Calcio y 17%
Nitrógeno). Este producto ha surgido como una alternativa más inocua que la
Cianamida Hidrogenada, ya que también favorece la brotación en zonas de baja
acumulación de frío invernal. Últimamente a estos productos se les ha agregado un
surfactante polimérico de ácidos grasos aminados (Nombre comercial Armobreak), el
cual mejora las propiedades físicas de la Cianamida y el CAN 17, aumentando su
efectividad, tal como lo demuestran las experiencias de SOUTHWICK en 1997.
3
Otro método del que se tiene registro, es el uso del compuesto Citoquinina 6-BA +
Giberelinas A4A7 (Nombre comercial Promalina, con 1,8% de ingrediente activo), el
cual se aplica sobre las yemas de la planta al inicio de la brotación como regulador de
crecimiento (CANALES, 1999; SEPULVEDA, 1999), pudiendo suplir de esa manera
una carencia de frío. Este producto a base de hormonas, actúa como promotor de
crecimiento lo que favorece la apertura de la yema y el posterior crecimiento del
brote.
El objetivo general de este trabajo es determinar la respuesta de los cvs. Bing y
Lapins en la zona de Los Andes a los tratamientos que estimulen la brotación
anteriormente nombrados (defoliación anticipada, uso de suplementos de frío y
reguladores de crecimiento).
Basándose en los antecedentes planteados los objetivos de este trabajo fueron:
-
Determinar la efectividad de cuatro compuestos químicos sobre la respuesta a
la defoliación en plantas de cerezo (Prunus avium) cvs. Bing y Lapins.
-
Determinar el efecto de la defoliación artificial sobre la brotación de yemas.
-
Determinar el efecto de la aplicación de Cianamida Hidrogenada y un
compuesto a base de Calcio, Amonio y Nitrato sobre la brotación de las
yemas.
-
Determinar el efecto de un tratamiento a base de la aplicación de Giberelinas y
Citoquininas sobre la brotación de las yemas.
4
2. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
2.1. Características generales del cerezo dulce:
El Cerezo Dulce es una especie frutal de hoja caduca que pertenece a la familia de las
Rosáceas y al género Prunus. Es originaria de Europa y Asia occidental. Se
caracteriza por producir una fruta de alto valor comercial, así como por ser un cultivo
difícil debido a su alta dependencia a las condiciones climáticas. Ellas determinan la
producción a obtener en cada temporada. La ocurrencia de heladas durante el proceso
de floración, así como las bajas temperaturas y las lluvias durante la etapa de
polinización, ocasionarían severas mermas de producción. Además, las lluvias que
puedan caer cerca del período de cosecha, pueden producir graves daños de partiduras
de partiduras en los frutos, fenómeno conocido como “cracking”.
Otro factor climático a considerar es la alta acumulación de frío invernal que necesita
el Cerezo, requerimiento que va variando según la variedad (GIL, 1997). En caso de
no haberse cumplido la cantidad de frío necesaria, el resultado viene a ser la
obtención de pobres desarrollos reproductivos y vegetativos, cuyas estructuras van a
ir perdiendo vigor provocando la senectud anticipada de la planta. El detalle de estas
estructuras se presenta a continuación.
5
2.1.1. Hábito de fructificación
El hábito de fructificación corresponde a la evolución de elementos fructíferos en el
tiempo y a la localización de ellos dentro de la planta. Se identifican como:
Yemas florales solitarias: Se posicionan solamente en la base de madera de un año y
han sido preformadas en el primordio vegetativo terminal del brote del año anterior
en un número variable de uno a seis por rama, dependiendo de la variedad. Estas
producciones son especialmente importantes en los primeros años de cultivo.
Dardos o ramilletes de mayo: Están constituidas por una yema vegetativa central, la
cual se encuentra rodeada por un número variable de botones florales.
Estas
estructuras se encuentran en madera de dos o más años, pudiendo ser productivas por
muchos años si reciben la luminosidad necesaria.
Los dardos o ramilletes de mayo están compuestos de entre siete y nueve yemas
florales preformadas y de una yema vegetativa central, donde esta última es la
encargada de hacer perenne el dardo, entregando así la capacidad de generar un
nuevo brote vegetativo. Por otra parte, los brotes de un año poseen entre cinco y siete
yemas florales en su base (CLAVERIE, 2001).
6
2.1.2. Crecimiento Vegetativo del Cerezo
El crecimiento, en un sentido amplio y estricto, corresponde al aumento irreversible
en material vivo. En la práctica, se refiere al aumento en peso seco y fresco, en
longitud, grosor, volumen, número o cantidad: El crecimiento absoluto de brotes,
como el de las hojas, es inicialmente exponencial y posteriormente polinómico
cuadrático, formando una curva sigmoidal, donde el primer crecimiento, visible
desde la brotación,
corresponde a la extensión de los entrenudos del brote
preformado el año anterior en la yema, que pueden ser 6-12 en vid o 10 a 25 en
manzanos, según la ubicación de la yema en la ramilla (GIL,1997). Las yemas en los
dardos están constituídas por una yema vegetativa central rodeada por un número
variable de yemas florales, con una duración de cuatro a cinco años (GIL, 2000).
En variedades vigorosas, el crecimiento anual puede sobrepasar el metro de longitud
en las primeras temporadas, con árboles que pueden alcanzar en forma natural hasta
15 m de altura en ausencia de métodos culturales que controlen el vigor (MORENO,
1995).
El cerezo dulce tiene un hábito vegetativo marcadamente acrotónico que lo hace
emitir brotes cerca del ápice de las ramillas, formando pisos y, desde ahí hasta la
base, formando dardos (GIL, 2000).
7
Los cultivos tradicionales de Prunus avium se caracterizan por presentar árboles de
gran volumen que no se adecuan a las necesidades de la fruticultura moderna
(BASSI, 2001), así en suelos favorables y en buenas condiciones ambientales, los
árboles pueden lograr una altura de 15-29 m (BARGIONI, 1996) lo que dificulta los
manejos culturales sobre la planta.
Dentro de las nuevas herramientas tecnológicas que se utilizan en la producción de
cerezas para controlar el tamaño de un árbol están: precocidad, portainjertos de vigor
medio y bajo, variedades con una reducción en el tamaño (volumen), mediante el
acortamiento de los entrenudos (variedades compactas) (BASSI, 2001); poda en
verde, riego deficitario, conducción pendular, reguladores de crecimiento, nutrición
controlada, anillado y/o rallado, restricción radicular y
poda de raíces
(VALENZUELA, 1995).
2.2. El letargo invernal:
Para entender los efectos que causa una cierta acumulación de frío en la vida del
Cerezo, se hace necesario entender el fenómeno de receso invernal, sus distintas
etapas desde la entrada hasta la salida del receso, los cambios que se van generando
tanto en el interior como al exterior de la planta y los distintos métodos para calcular
la acumulación obtenida.
8
2.2.1. Preparación fisiológica al invierno:
Las plantas en activo desarrollo no tienen la facultad de resistir el frío invernal y
requieren de adaptaciones que les permitan enfrentar estas condiciones aparentemente
adversas. La caída de hojas en otoño y la detención del crecimiento vegetativo son
parte de esas adaptaciones adquiridas evolutivamente, al igual que el endurecimiento
de la madera (ROJAS Y RAMIREZ, 1993).
Los frutales caducifolios pasan por una serie de cambios a lo largo del otoño.
Durante la etapa previa al endurecimiento de la madera ocurren una serie de cambios
físicos y químicos, por lo que no se debe considerar la aclimatación como un evento
simple y pasivo y que en la antigüedad se relacionaba con la detención del
crecimiento; los cambios que sufre el árbol le permiten resistir temperaturas inferiores
a los 0° C (WESTWOOD, 1982).
Los cambios que se generan durante el proceso de aclimatación y que permiten el
endurecimiento de la madera, se inician en verano con modificaciones internas y con
una disminución del crecimiento vegetativo. En el otoño, ocurren cambios
significativos debido a, los estímulos de días cortos y noches frías que actúan sobre el
fotocromo, los sistemas de represión genética y afectan la hidratación. En teoría, aquí
se produce el estímulo que provoca el endurecimiento de la madera que originará una
reestructuración de las proteínas la cual llevaría a las plantas a resistir la
deshidratación (ROJAS Y RAMIREZ, 1993).
9
Actualmente, no se sabe si existe una participación directa de las hormonas en el
endurecimiento de la madera durante la latencia. Se conoce que cuando la yema
alcanza la fase de fortalecimiento al frío el contenido de auxinas, giberelinas y
citoquininas son extremadamente bajos, mientras que a su vez, la concentración de
ABA es alta; desconociéndose el significado de este desbalance hormonal (ROJAS Y
RAMIREZ, 1993).
GIL (1997) define latencia como el estado de un organismo vivo con aparente signo
de inactividad cuyo crecimiento visible ha sido suspendido temporalmente
por
cualquier causa. Además, distingue tres clases de latencia, de acuerdo al grado de
inactividad observada.
El primer tipo corresponde a la inhibición o latencia
correlativa, que es la falta de crecimiento de yemas por la acción inhibidora de otros
órganos. El segundo es la quietud o latencia ambiental, donde las yemas no brotan
por la influencia de factores ambientales, tales como baja temperatura, fotoperíodo,
déficit hídrico, etc. El tercer tipo corresponde al letargo o latencia endógena, en
donde, el crecimiento visible de las yemas no se manifiesta aunque existan
condiciones ambientales propicias y no hayan otros órganos inhibidores. Esta
detención es consecuencia de factores propios del órgano, que se han generado
durante el período de crecimiento activo del brote después de un período de quietud
correlativa y/o ambiental.
El letargo de las yemas y la dureza de tejidos, dos eventos que se desarrollan
paralelamente, permiten la supervivencia de las plantas en condiciones de frío
adversas.
Ambas capacidades son propias de cada especie y más aún, de cada
variedad. El letargo es característico de cada yema y evoluciona separadamente a
continuación de un estado de quietud correlativa y/o ambiental. La primera yema
puede empezar el letargo cinco a siete semanas después de la brotación del árbol, lo
10
que coincide aproximadamente con la madurez o expansión total de las hojas que la
rodean (PERRY, 1971; GIL, 1997).
2.2.2. Cambios internos en la yema
Las investigaciones realizadas a los cambios bioquímicos que ocurren en las yemas
durante el letargo no han sido capaces de definir tal fenómeno, especialmente en lo
que se refiere a los factores determinantes en la entrada y salida del letargo. Se sabe
que durante la quietud inicial se presenta un incremento de la concentración de ácido
abscícico (ABA) y de la enzima ribonucleasa, en tanto que junto a la giberelina (GA)
la actividad enzimática y la respiración se reducen. Al entrar a la etapa de reposo
mientras se acumula frío, se reduce el nivel de ABA y RNA soluble, manteniéndose
estables tanto la actividad enzimática como los almidones en sus niveles bajos y altos,
respectivamente. Al final de esta etapa se generan citoquininas y giberelinas que
provocan la actividad de la planta hasta la tercera fase de quietud final, mientras que
al mismo tiempo aumenta el RNA soluble, la respiración y la actividad enzimática y
los almidones se reducen al convertirse en azúcares que son oxidados, lo que favorece
el inicio de actividad de la planta, el que deriva en la apertura de las yemas florales y
vegetativas (LAVEE, 1973).
2.2.3. Requisitos de frío
Las especies de hoja caduca necesitan de un cierto período de frío invernal para
brotar en la primavera. Existen varios métodos diseñados para evaluar las necesidades
de frío de las diversas especies o cultivares (ROJAS Y RAMIREZ, 1991). Un
11
modelo de predicción puede ser definido como la representación matemática de la
simplificación de un sistema real, como lo es, el desarrollo fenológico y fisiológico
de los árboles frutales (ANDERSEN y SEELEY, 1992, GIL, 1997 ).
Existen innumerables estudios para determinar el rango de temperaturas efectivas y el
tiempo de exposición necesaria para superar la condición de letargo. WEINBERGER
(1950) plantea que temperaturas entre 0 y 7,2°C presentan actividad fisiológica en
numerosas especies, pero EREZ y LAVEE (1971) demostraron que no todas las
temperaturas del invierno son efectivas, puesto que temperaturas superiores también
contribuyen, aunque en menos grado a romper el letargo. Esto se suma a lo expuesto
por RICHARDSON, SEELEY y WALKER (1974); EREZ, COUVILLON y
HENDERSHOTT (1979b); FELKER y ROBITAILLE (1985); COUVILLON y
EREZ (1985a); EREZ y COUVILLON (1987), quienes afirman que la acumulación
de frío es más eficiente cuando las yemas son sometidas a un ciclo diario de
temperaturas entre 6° y 15°C, que a condiciones de frío continuo.
Las temperaturas mayores a 20°C, pueden reducir o anular los efectos dela
acumulación previa de frío (EREZ y LAVEE, 1971; RICHARDSON, SEELEY y
WALKER, 1974; FREEMAN y MARTIN, 1981; GILREATH y BUCHANAN,
1981; KOBAYASHI, FUCHIGAMI y ENGLISH, 1982; COUVILLON y EREZ,
1985a). Además existe una interacción entre altas temperaturas y la duración de la
exposición a ellas, ya que mientras más alta es la temperatura, menor es el período
necesario para obtener el efecto negativo (EREZ, 1979; RICHARDSON, SEELEY y
WALKER, 1974; COUVILLON y EREZ, 1985b; FELKER y ROBITAILLE, 1985).
Adicionalmente, se ha observado que temperaturas de 6°C contribuyen mayormente a
completar el receso. Existen reportes que indican que temperaturas de 10°C fueron
medianamente eficientes en quebrar el receso como 6°C y que temperaturas de 21°C,
12
cuando se alternan con bajas temperaturas, anulan el efecto de estas últimas
(RICHARDSON, SEELEY y WALKER, 1974; SHALTOUT y UNRATH, 1983;
COUVILLON y EREZ, 1985; EREZ y COUVILLON, 1987; EREZ y LAVEE,
1971).
Dependiendo de la variedad, el cerezo requiere entre 400 a 1500 horas de temperatura
bajo 7°C para comenzar su crecimiento en primavera (GIL, 1997; LONGSTROTH y
PERRY, 1996).
MAHMOOD et al. (2000) determinaron requerimientos de 1.131, 1214 y 1.081
unidades de frío para las variedades Stella, Sunburst y Summit respectivamente,
donde las temperaturas necesarias para la acumulación varían entre 3,2 – 3,7°C en
estas variedades.
En general, si los árboles de hoja caduca no logran satisfacer los requerimientos de
frío presentan una floración retardada, errática y desincronizada, llegando incluso a la
abscisión de yemas (THOMPSON, 1996; SOUTHWICK et al., 1996; GIL, 1997).
Cuando ya se han completado el suficiente frío para satisfacer los requerimientos de
la endodormancia, las temperaturas cálidas comienzan a jugar un rol preponderante
en la secuencia que termina con la apertura de yemas vegetativas y florales
(THOMPSON, 1996).
13
Las unidades de calor necesarias en el momento previo a la floración dependen de las
condiciones fisiológicas en las que se encuentre la planta. Así, una planta que no ha
completado
satisfactoriamente
sus
requerimientos
de
frío
necesita
mayor
acumulación de calor, siendo la necesidad de calor expresada en horas grado (GH),
siendo 4,5°C la base del cálculo en el modelo de UTAH (FAUST; 1989).
2.2.4. Métodos para el cálculo de horas frío
Las temperaturas de invierno se consideran un factor clave en la producción frutícola
y corresponden a uno de los factores ambientales más críticos, debido a que la
mayoría de las especies frutales tienen un requisito de frío invernal para romper el
letargo de las yemas (WEINBERGER, 1950; PERRY, 1971; COLE, SOLOMOS y
FAUST, 1982; SHALTOUT y UNRATH, 1983; COUVILLON y HENDERSHOT,
1984; FELKER y ROBITAILLE, 1985; KOBAYASHI. 1987; GIL, 1997).
Este requisito de frío es estudiado en relación a la respuesta de las yemas a las bajas
temperaturas del invierno (WEINBERGER, 1950; PERRY, 1971; COLE,
SOLOMOS y FAUST, 1982; EREZ y LAVEE, 1971; WESTWOOD, 1982), para
este enfriamiento se han determinado diferentes umbrales de temperatura
dependiendo de su efectividad en liberar a las yemas del letargo. Es así como DEL
REAL LABORDE (1987) propone 7° C como un umbral de temperatura. Luego,
WIENBERGER (1950), correlaciona el desarrollo de las yemas de varios cultivares
de durazneros con horas acumuladas bajo 7° C, desarrollando el concepto de horas
frío y proponiendo un conjunto de valores de horas frío basados en el número de
horas frío y proponiendo un conjunto de valores de horas frío basados en el número
de horas de exposición de las yemas a temperaturas bajo 7,2° C obteniendo una
14
aceptable respuesta en los árboles de duraznero (DEL REAL LABORDE, 1987; GIL,
1996).
Se han determinado varios criterios para determinar el momento en que la yema
finaliza el letargo, como por ejemplo las respuestas de las yemas de duraznero
aplicaciones de giberelina (COUVILLON y HENDERSHOTT, 1974) o cuando el
50% de las yemas de durazneros y cerezos ácidos han alcanzado el estado de punta
verde luego de dos ó tres semanas de forzamiento a temperaturas constantes
(WEINBERGER, 1950; RICHARDSON, SEELEY y WALKER, 1974; MIELKE y
DENIS, 1975).
En 1971, EREZ y LAVEE, proponen reemplazar las unidades de frío por unidades
ponderadas, ya que trabajando con durazneros de medio a alto requerimiento,
encontraron que 6° C para yemas laterales y 8° C para yemas terminales, son las
temperaturas más efectivas en liberar a las yemas del letargo. Además la eficiencia se
reducía en un 50% con 10° C, una temperatura de 18° C no tiene efecto y 21° C por
ocho horas anula el efecto de 16 horas de frío al alternar diariamente.
Un modelo de predicción puede ser definido como la representación matemática de la
simplificación de un sistema real, como lo es el desarrollo fenológico y fisiológico de
los árboles frutales. (ALLAN, et al., 1995; ANDERSON y SEELEY, 1992;
LINSLEY-NOAKES, LOUW y ALLAN et al, 1995; GIL, 1997).
RICHARDSON, SEELEY y WALKER, (1974) desarrollaron el modelo de unidades
de frío Utah, relacionando las temperaturas medio ambientales con el momento en
15
que es completado el letargo. Este modelo se basa en la acumulación de unidades de
frío donde 1 unidad de frío equivale a una hora expuesta a 6° C (temperatura óptima).
La contribución del enfriamiento es menor a uno cuando las temperaturas caen por
debajo, o se elevan por sobre el valor óptimo. Una negativa contribución a la
acumulación de unidades de frío ocurre con temperaturas cercanas a los 15° C y lo
mismo ocurre con temperaturas por debajo de 0° C, aceptando como frío el tramo
entre 1,5 y 12,4° C.
Los cultivares de poco requisito de frío, o de letargo profundo y/o corto, tienen
umbrales más altos de temperatura que contribuyen al enfriamiento o a la disipación
del letargo. Estos valores se encuentran entre 8 y 18° C (GILREATH y
BUCHANAN, 1981), siendo muy importantes en la acumulación de frío total,
especialmente en climas con inviernos cálidos (GIL, 1997).
El modelo dinámico para el término del letargo en yemas de durazneros, (FISHMAN,
EREZ y COUVILLON, 1987) consideran la importancia de las temperaturas
alternantes dentro de un ciclo de enfriamiento, dentro del cual se afirma que la óptima
temperatura para liberar a las yemas en receso, con mayor eficiencia corresponden a 6
y 8° C. Por otra parte, si se tienen temperaturas bajo –2° C o sobre 14° C, el efecto es
nulo. La negación del efecto de enfriamiento por altas temperaturas dependen del
nivel, duración y largo del ciclo cuando alternan con bajas temperaturas. Por lo tanto,
temperaturas moderadas, mientras no tengan efecto quebrando el receso,
intensificarán el efecto de enfriamiento cuando ocurren alternadamente con
temperaturas de enfriamiento. Además, se asume que el nivel de finalización del
receso depende del nivel de un cierto “factor quebrantador del receso” el cual se
acumula en las yemas por un proceso de dos pasos. El primer paso de éste es
reversible, y corresponde a la destrucción de un “precursor lábil termal”. Cuando una
16
porción crítica del precursor está acumulada, el es transferido irreversiblemente en el
segundo paso por una porción del factor estable (EREZ et al., 1990).
El modelo de Carolina del Norte, desarrollado por SHALTOUT y UNRATH, en
1983, propone como temperatura óptima los 7,2° C y otorga valores negativos de
enfriamiento a las temperaturas superiores a 21° C. La gran diferencia con el modelo
UTAH, es la diferencia en los valores de contribución al enfriamiento que le otorgan
a las temperaturas entre 7,2 y 19,5° C. Sin duda temperaturas muy determinantes en
climas con inviernos cálidos que explicarían por qué el modelo UTAH pierde
precisión en la determinación del momento de la finalización del letargo
(SHALTOUT y UNRATH, 1983, REAL LABORDE, 1987).
EREZ et al. (1990) mostraron que el modelo dinámico en climas con inviernos
cálidos proporciona una mejor respuesta de las temperaturas con el momento en que
las yemas finalizan el letargo, que las unidades de Richardson. Sin embargo, ambos
modelos tienen buenos resultados en áreas de inviernos fríos (COUVILLON y EREZ,
1985).
LINSLEY-NOAKES, LOUW y ALLAN (1995) propusieron una tabla de valores
positivos de unidades de Richardson, tomando en cuenta el tiempo oportuno de
exposición a temperaturas de un ciclo, desarrollando las unidades ponderadas de frío
(PCU), las que mejoran la exactitud de las unidades de Richardson, en climas con
inviernos cálidos o moderados.
17
La precisión de estos modelos para determinar los requerimientos de frío en
diferentes especies o cultivares y en varias áreas de producción frutícola en el mundo,
han sido extensamente estudiados (GILREATH y BUCHANAN, 1981; SHALTOUT
y UNRATH, 1983; ALLAN et al., 1995), principalmente correlacionando estos
modelos con el momento preciso en que la yema finaliza el letargo y el área en donde
se producen (LYON et al., 1989). Sin duda, las mayores incógnitas están en el
momento preciso en el cual las yemas empiezan a acumular frío (GILREATH y
BUCHANAN, 1981). En muchos casos, la predicción de los modelos de acumulación
de frío son más precisos cuando se comienzan a sumar unidades de frío en el otoño,
un día después que se presenta el período mas largo de unidades negativas de
enfriamiento, las que se relacionan con temperaturas por sobre 15° C
(RICHARDSON, SEELEY y WALKER 1974, GILREATH y BUCHANAN, 1981).
2.3 Brotación en condiciones de baja acumulación de frío invernal:
En ausencia de frío invernal, como ocurre en el trópico, el éxito en la producción
está en evitar o interrumpir el letargo cuando éste aún es incipiente, habiendo
alcanzado este estado no hay posibilidad de revertirlo en forma práctica.
(EDWARDS, 1987; GIL, 1997).
Si el frío invernal existe, pero es muy escaso (menos del 30% del necesario), es
prácticamente imposible tener éxito porque la yema avanza en el letargo y los
tratamientos posteriores son inefectivos.
Con inviernos mas fríos o con mayor
acumulación, pero sin llegar al requisito del cultivar, se hace más posible la
producción de fruta por una buena brotación y floración (GIL, 1997).
18
Si el enfriamiento es menor que el requisito pueden ocurrir diversas anomalías de
variable intensidad dependiendo del nivel de deficiencia: a) pobre brotación, pobre
desarrollo foliar, largas floraciones y frecuentemente flores anormales; b) retardada
floración, desarrollo vegetativo y brotación, y c) pobre cuaja, reducción del área foliar
debido a una pérdida de puntos de crecimiento y una temprana cesación de ésta
debido a una secundaria dormancia (KOBAYASHI, FUCHIGAMI y WEISER, 1983;
EREZ, 1987; VALENZUELA, 1987). En cerezos dulces, cuando se cultivan en
condiciones de insuficiente frío invernal, los árboles florecen y brotan muy
pobremente, pero no ocurre la caía de yemas descrita en otras especies como
duraznero y damasco (GIL, 1997).
El interés de controlar artificialmente la brotación de árboles caducos está relacionada
con los intentos comerciales de producir estas especies en áreas o localidades cálidas,
donde los requerimientos de frío no son satisfechos naturalmente (EREZ y LAVEE,
1971; SNIR y EREZ, 1988), unido al atractivo comercial que significa la llegada
temprana en la estación a mercados extranjeros (DENNIS, 1987).
Además, las
diferencias de requisitos de frío entre cultivares puede ocasionar una carencia de
traslape durante la polinización, que puede provocar una baja producción (LYON et
al., 1989).
Muchos productos químicos tienen efecto sobre el quiebre del letargo, pero no tienen
una característica común, excepto que con muchos de ellos una dosis subletal tiene el
efecto de quebrar el letargo. La eficiencia de la actividad química de estos elementos
es dependiente, tanto de la concentración como del momento de la aplicación (EREZ,
1987), siendo los factores más importantes el estado de desarrollo de la yema y el
estado y profundidad del letargo (EREZ y LAVEE, 1971).
19
La aplicación de ciertos químicos para romper el letargo (EREZ y LAVEE, 1971;
SNIR
y
EREZ,
1988;
DOKOOZLIAN,
WILLIAMS
Y
NEJA,
1995;
DOKOOZLIAN, 1999 Y MARTINEZ, et al., 1999), puede mejorar la ruptura de
yemas florales y vegetativas y adelantar la floración y maduración de la fruta.
En los programas de mejoramiento genético se están seleccionando nuevos cultivares
de manzanos, durazneros y nectarines (DENARDI y HOUGH, 1987; SHERMAN y
RODRIGUEZ-ALCAZAR, 1987). Con bajos requerimientos de frío, de maduración
temprana y con tolerancia a altas temperaturas (DENNIS, 1987) los que han sido muy
promisorios en zonas de la costa norte de Australia (RICHARDS, et al., 1995) y en
zonas de climas tropicales o subtropicales de Sudamérica (DEL REAL LABORDE,
1987).
Dentro de los objetivos que se buscan en los programas de mejoramiento genético
que se realizan en cerezo, en países como Canadá, Italia y Francia no está
contemplado su adaptación a climas de inviernos cálidos (KAPPEL y
MACDONALD, 1995; BASSI, 2001; CLAVERIE, 2001). La creación de cultivares
de cerezo de bajo requerimiento de frío, es otra de las alternativas que se debe
manejar para poder producir cerezos en zonas de inviernos cálidos y poder obtener
cosechas tempranas, aumentando el período de oferta (ANDERSEN, 1998).
20
2.4 Manejo del letargo con déficit de frío:
Con el fin de adaptar el cultivo a nuevas zonas donde la acumulación de frío no es
suficiente, se han desarrollado diversos métodos para favorecer la acumulación de
frío, y consecuentemente, lograr una buena brotación y floración primaveral.
2.4.1. Defoliación anticipada
La defoliación anticipada es una práctica cultural que consiste en provocar la caída
del follaje, adelantando el proceso natural de absición de las hojas (GOMEZ DE
SEGURA, 1990). La periódica defoliación de las plantas constituye un fenómeno
complejo que implica el desarrollo de características que determinan la separación de
la hoja sin afectar los tejidos vivos del tallo, y que protegen de la desecación e
invasión por microorganismos a las superficies recientemente expuestas. Este
desarrollo tiene lugar en una zona comúnmente llamada región o zona de abscisión.
Dentro de esta zona es corriente distinguir la capa de separación y la capa protectora
(SIVORI, MONTALDI y CASO, 1986).
2.4.1.1. Fundamentos de la defoliación
SALISBURY (1978) reporta que la formación de la zona de separación en las hojas,
se ubica en el pecíolo cerca de la unión con el tallo, teniendo esta zona un menor
grado de diferenciación histológica. La zona de abscisión consiste en una o varias
capas de células parenquimáticas de delgadas paredes. La digestión de la lamela
21
media va acompañada por una rápida alza en la respiración de las células de la parte
proximal de la zona de abscisión.
Los cambios químicos en las membranas celulares causan la separación de la hoja,
por ello SIVORI, MONTALDI y CASO (1986) describen tres tipos de de lisis
hidrolíticas posibles de desarrollarse:
1-Lisis de la lamela media.
2-Lisis de la lamela media y de las paredes primarias de las células adyacentes a ella.
3-Lisis de capas enteras de células dentro de la zona de abscisión.
El proceso de separación comienza comúnmente en la periferia del pecíolo y progresa
hacia al interior. SALISBURY (1978), agrega que estos procesos son acompañados
por presiones resultantes de crecimientos desiguales en expansión proximal y
senescencia distal de las células de la zona, propiciando la rotura.
Junto con la separación, la planta realiza otros procesos como la formación de una
capa de corcho en la zona de abscisión, la cual va a servir como protección contra la
invasión de patógenos y posibles daños originados a partir de excesos de agua en la
superfice (SALISBURY, 1978). Este proceso presenta dos fenómenos principales:
1-Formación de una cicatriz.
2-Desarrollo de la peridermis debajo de la cicatriz.
22
Los compuestos involucrados en este proceso corresponden a suberina y lignina, que
son sintetizados durante la cicatrización (SALISBURY, 1978). El desarrollo de la
capa protectora, puede llevarse a cabo paralelamente a la ablación de las hojas. Al
referirse a este fenómeno, SIVORI, MONTALDI y CASO (1986), indican que
eventualmente y sobre la cara proximal de la zona de abscisión, se distingue un
meristema secundario, orientado transversalmante al eje del órgano. Este meristema
un tejido cicatricial suberoso o lignificado que en algunos casos puede formar un
periderma.
En el aspecto bioquímico de la defoliación, es necesario mencionar que un número
apreciable de enzimas son reconocidas como participantes en la actividad de la capa
de separación en correlación con la abscisión; incluidas las celulasas y pectinasas que
son sintetizadas durante el proceso. También se ha establecido que el patrón de
producción de cada enzima puede ser influenciado por las auxinas, el etileno y el
ácido absícico (SIVORI, MONTALDI y CASO, 1986). Las enzimas que participan
en el proceso de abscisión son tanto hidrolíticas como respiratorias. Con respecto al
oxígeno y a los carbohidratos, estos autores enfatizan que en la abscisión es requerida
energía de respiración.
Además SIVORI, MONTALDI y CASO (1986) indican que en muchos casos se
produce simultáneamente una disminución de la enzima pectinmelisterasa. Esta
enzima remueve radicales CH3 de los residuos de ácidos galacturónicos que por la
polimeración forman los ácidos pécticos. La remoción de CH3 permite la formación
de COOH libres para la formación de los puentes de pectatos de calcio, reponsables
de la acción cementante de la lamela media.
23
Desde el punto de vista nutricional muchas sustancias complejas que son acumuladas
en las hojas, son solubilizadas en forma de aminoácidos y carbohidratos. Algunos de
estos son traslocados a otras partes de la planta antes que la hoja abscicione en forma
natural. Grandes cantidades de nitrógeno, fósforo, potasio, hierro y magnesio son
traslocados antes que este fenómeno suceda.
DEVLIN (1980) señala que inmediatamente antes de la caída de las hojas, se produce
una movilización de nutrientes que emigran desde las hojas. Esto es corroborado por
SANCHEZ (1982) que indica que parte del nitrógeno absorbido por las hojas es
traslocado a otros tejidos, tales como estructuras reproductivas. El mismo Sánchez ha
comprobado que cuando se aplica urea por vía foliar, antes o muy cerca de la
abscisión, ésta sufre una rápida traslocación a otros sectores del vegetal.
Con respecto a la traslocación de nutrientes BASAK y JANKIEWICS (1976) no
concuerdan en lo anterior dado que ellos determinaron que la defoliación química
permite una rápida caída de la hoja, inhibiendo una traslocación natural de nutrientes
antes de la defoliación natural. No obstante, señalan que hay una leve traslocación
natural de nutrientes básicos, afirmando que el nitrógeno soluble fue igual en hojas
defoliadas químicamente como en forma natural.
2.4.1.2. Rol de los fitoreguladores en la caída de hoja
ADDICOTT y WIATR (1977), afirman que las hormonas son el principal agente en
la expresión del comportamiento correlativo de las plantas. Refiriéndose a este
fenómeno, SIVORI, MONTALDI y CASO (1986), señalan que existen factores
24
fisicos (agua, luz, temperatura, fotoperíodo, etc.), y acciones correlativas biológicas
que estarían regulando la absición, y éstas aparentemente lo hacen a través del
balance hormonal en los tejidos.
Se determinó que las principales hormonas de las plantas: auxinas, giberelinas,
citoquininas, ácido absícico y etileno, están involucradas en la senescencia y la
absición, teniendo mayor o menor grado de influencia (JACOBS; 1968; ADDICOTT
y WIATR, 1977). Estos autores coinciden con DEVLIN (1980), que el AIA actúa
como un poderoso inhibidor de la absición. En relación al ABA, concuerdan en que
ejerce una acción inicial que promueve la absición. En relación a las giberelinas y
citoquininas ADDICOTT y WIATR (1977) y SALISBURY (1978) sostienen que
actúan como retardantes de la senescencia y absición.
Por último, refiriéndose al etileno, todos los autores citados le asignan un efecto
promotor en la absición de hojas.
BEYER y MORGAN (1971), aseguran que las auxinas previenen o retardan la
abscición, y el etileno tiene la habilidad de inhibir el transporte basipétalo de éstas. El
etileno funcionaría indirectamente en la regulación de la absición a través del
transporte de la auxina. El AIA es sintetizado en hojas en crecimiento y retarda la
senescencia y abscición hasta que el nivel y cantidad de transporte en el pecíolo
decrece demasiado, cuando la hoja comienza a madurar (JACOBS, 1968;
SALISBURY, 1978). La cantidad de auxina en la zona de abscición y la distribución
de ella en la porción proximal y distal de la misma, jugarían un rol importante en la
prevención de la caída de hojas: El efecto estimulante del etileno es efectivo solo
después de ocurrir un envejecimiento celular y una declinación del nivel endógeno de
25
auxina. BURG (1968), ha reseñado la evidencia de un rol de etileno en este proceso
de envejecimiento, concluyendo que el etileno puede participar a través de su efecto,
en la destrucción, transporte y síntesis de auxina. La hipótesis que confiere un rol
primario a la auxina como un factor de juvenilidad, estaría basada en el retardo del
envejecimiento impidiendo la inducción por medio del etileno de las enzimas que
degradan la pared celular.
Cuando las células de la capa de separación pasan el umbral de insensibilidad a
sensibilidad al etileno, se inicia la síntesis de RNA y proteína, y se forman las
enzimas que degradan la pared celular.
Al tratar de relacionar el efecto del etileno en la absición con la teoría de la gradiente
de auxina, DEVLIN (1980) señala que un gradiente de auxina que favorezca el lado
proximal de la zona de absición logra acelerar el desprendimiento de la hoja al igual
que la presencia de etileno. Tal vez, el etileno provocaría la disolución del tejido de
dicha zona después de que la zona ha sido establecida por la distribución de auxina en
la base del peciolo.
Experiencias realizadas por ABELES (1966), utilizando Phaseolus vulgaris,
demostraron que las auxinas son capaces de estimular la producción de etileno. El
estímulo involucra la síntesis de proteínas que serán relacionadas directamente con la
producción de etileno. La estimulación por parte de las auxinas puede ser bloqueada
por inhibidores de la síntesis de proteína. Los resultados de los experimentos no
indican claramente si es la auxina, o un producto derivado de reacciones mediadas
por éstas, el que induce la formación de enzimas involucradas en la producción de
etileno.
26
Sin embargo, fue observado que la evolución estimulada por auxinas y la evolución
endógena de etileno son suprimidas en ausencia de oxígeno, y la adición de glucosa
estimula tales procesos.
WAREING y PHILLIPS (1970) señalan que el efecto promotor de la abscición del
peciolo, en explantes de plántulas de algodonero (Gossypium sp.), es debido al ácido
abscícico pudiendo ser contrarrestado por el efecto antagonista del AIA. Además el
ABA suprime la síntesis de etileno promovida por el AIA (LIEBERMAN y
KUNISHI, 1971).
El efecto del etileno en la senescencia es mucho más drástico que el del ácido
absícico: En realidad la influencia del ABA puede ser causada indirectamente por el
etileno. Aplicaciones de cantidades relativamente altas de ABA estimulan la
producción de etileno al igual que excesos de auxinas y citoquininas. Claro está, que
aun no se conocen los niveles a los cuales el ABA contribuye en la absición
(SALISBURY, 1978).
DEVLIN (1980); SIVORI, MONTALDI y CASO, (1981), comparten lo
anteriormente expuesto y añaden que el efecto acelerador del ABA, en discos foliares
y hojas separadas sobre la absición, es contrarrestada por las citoquininas.
Según DEVLIN (1980), las hojas más jóvenes, debido a su capacidad para producir
niveles de auxinas mas elevados, pueden resistir la absición a pesar de la presencia de
etileno que pueda haber en ese momento en la planta.
27
Hojas jóvenes, en activo crecimiento, producen cantidades relativamente grandes de
etileno, lo que podría explicar el hecho de que la existencia de estas hojas tiende a
acelerar la absición de las hojas mas viejas; esto se entiende al relacionar las más
bajas cantidades de auxinas que presentan las hojas viejas y la capacidad de difusión
del etileno de unas hojas a otras.
La acción retardante ejercida por las giberelinas y citoquininas sobre la absición, se
produciría a través de la estimulación de la síntesis auxínica y mediante la exaltación
de la síntesis de enzimas involucradas en el crecimiento (SIVORI, MONTALDI y
CASO, 1986).
2.4.1.3. Defoliantes usados en la agricultura y su modo de acción
Los propósitos que llevan a realizar esta labor son bastante variados:
SANCHEZ (1982) la reporta como una forma de controlar la venturia. El algodón y
la alfalfa son defoliadas con el propósito de facilitar la cosecha de las vainas y
semillas respectivamente. JENSEN, CHRISTENSEN y BETTIGA (1984) usaron
defoliantes químicos en vid, con el fin de facilitar así la poda. Mientras que EREZ
(1985) como LLOYD y FIRTH (1990) lo reportan como un método que afecta la
profundidad del letargo y la capacidad de las yemas para salir del receso.
BASAK (1982) señala que los primeros síntomas de la actividad del defoliante
podrían ser observados tres a cuatro días después de los tratamientos. Este autor
señala que aunque existan daños cáusticos en forma temprana después de efectuados
los tratamientos, la hoja no cae sino hasta después de cuatro semanas de haber dado
28
inicio al ensayo. Sin embargo, la defoliación es muy dependiente de otros factores
ajenos al ensayo, como puede ser la fertilización nitrogenada que se esté utilizando
pues ésta favorecerá el desarrollo vegetativo de la planta.
Un defoliante se considera efectivo cuando las hojas responden al tratamiento con
cierto grado de daño y con cambios en su pigmentación. De esta forma los defoliantes
muestran un patrón de comportamiento que se verifica con el grado de respuesta de
las hojas. El nivel de daño también varía con la condición de la planta, la
concentración del defoliante y las condiciones ambientales. La diferencia entre la
lámina y el pecíolo, respecto de la estructura celular, incide en el grado de respuesta
al defoliante. El tamaño físico mayor de la planta, comparada con el tamaño del
pecíolo, permite una intersección diferencial del producto aplicado (GOMEZ DE
SEGURA, 1990).
Las concentraciones altas de nutrientes causan severos daños en las láminas de las
hojas. Se produce un desbalance interno del tejido que afecta las propiedades
osmóticas de la célula (MARSCHNER, 1986). Bajo este principio se pueden agrupar
productos ocupados como defoliantes, pero que su función principal es la de ser
fertilizante, por ejemplo urea, sulfato de magnesio y el sulfato de zinc.
GAUCH (1973) señala que siempre existe la posibilidad que bajo ciertas condiciones,
aspersiones foliares causen severos daños a las hojas. En ciertas ocasiones, se ha
pesquisado un daño pronunciado del follaje, cuando se asperjó urea que contenía
Biuret sobre las hojas. MARSCHNER (1986), reporta daños severos por
concentraciones altas de urea e indica los riesgos de la disminución del pH de la
solución.
29
Un defoliante se considera efectivo cuando las hojas responden al tratamiento con
cierto grado de daño y con cambios en su pigmentación. De esta forma los defoliantes
muestran un patrón de comportamiento que se verifica con el grado de respuesta de
las hojas. El nivel de daño también varía con la concentración del defoliante y con las
condiciones ambientales. La diferencia entre la lámina y el peciolo, respecto de la
estructura celular, incide en el grado de respuesta al defoliante. El tamaño físico
mayor de la lámina, comparada con el tamaño del peciolo, permite una intersección
diferencial del producto (UNIVERSITY OF CALIFORNIA, 1988).
Sin embargo, la completa defoliación puede ocurrir después de 3 o más días desde
que se efectuó la aplicación debido a factores externos o internos de la planta, un
ejemplo de esto es la dificultad de defoliar el algodón cuando se han aplicado grandes
cantidades de nitrógeno. Se piensa que la fertilización nitrogenada induce la
formación de auxinas, que dificultan la defoliación, puesto que estimulan los puntos
de crecimiento.
WILSON y LOOMIS (1968) señalan que la caída de las hojas es acelerada por
factores ambientales como la contracción del pecíolo en los días calurosos, el golpe
de la lluvia sobre las hojas o la formación de cristales de hielo dentro de la capa de
separación. Con respecto al uso de productos químicos, reporta que muchos se han
usado para defoliar algodón, pero no todos han dado un buen resultado. Para que un
producto químico actúe como defoliante tiene que provocar una separación similar a
la ocurrida en la abscición natural.
El CIAT (1980) señala que el herbicida Paraquat está registrado como desecante,
defoliante en algodón, papas y otros cultivos.
30
Otro producto ocupado es el sulfato de cobre, el cual fue usado como defoliante en
cultivos de té. Además en Polonia fue usado para defoliar plantas de manzano de 1 y
2 años de edad para acelerar la caída de hojas antes de que lleguen las primeras
heladas (BASAK, 1972).
JENSEN, CHRISTENSEN Y BETTIGA (1984) probaron defoliantes posteriormente
a la cosecha en Vitis vinifera para facilitar la poda invernal. Concluyeron que el mejor
defoliante fue el nitrato de amonio (33,5% de nitrógeno, usado en dosis del 9,6%).
Con este producto obtuvieron un 80% de defoliación a los siete días de realizada la
aplicación.
BAZAK y JANKIEWEICZ (1976) usaron Etephon y mezclas de éste con defoliantes
inorgánicos para defoliar viveros de manzanos, resultando los mejores ensayos con
Etephon, sulfato de cobre y con clorato de magnesio, los cuales no dañaron la madera
ni a las yemas y ni provocaron problemas a la salida del receso.
CZYNCZYK GRZYB y BAZAK (1977) realizaron ensayos de defoliación química
en durazneros y ciruelos, utilizando productos minerales junto con Etephon,
obteniéndose los mejores resultados con el Etephon a una concentración de 1000 ppm
y con sulfato de cobre al 2%.
CZYNCZYK, GRZYB y BAZAK (1977) quienes usaron Etephon, Clorato de
Magnesio y Sulfato de Cobre, observaron que en pomáceas se requerían de tres a
cuatro semanas para obtener una defoliación completa, mientras que en frutales de
carozo este proceso tomaba de dos a tres semanas. Lo cual los llevó a la conclusión
31
que los frutales de hueso son más sensibles a los productos defoliantes que los de
pepita.
Todos estos ensayos en Polonia se deben a que las plantas mantienen su actividad
vegetativa hasta muy tarde entrado el invierno.
GOMEZ DE SEGURA (1990) utilizó Paraquat, Urea, Etephon y Cianamida
Hidrogenada para defoliar plantas de kiwi en Quillota, concluyendo que el Paraquat
al 0,8% y el Etephon a 1000 ppm eran los más eficaces, obteniendo los mejores
resultados. Sin embargo, estos dos productos ocasionaron severos daños a la madera
y yemas de las plantas, por esto se consideró que los tratamientos con Urea a 12 y
16% eran más interesantes debido a su inocuidad sobre la planta.
MILLER y HALL (1963) señalan que la cianamida hidrogenada ha sido usada
ampliamente como defoliante en algodón, soya y árboles de vivero. Además se
reporta que la cianamida cálcica (fertilizante nitrogenado, del cual deriva la
cianamida hidrogenada), induce defoliación en algodón.
En 1985 EREZ realizó un ensayo sobre diversos frutales de hoja caduca, obteniendo
excelentes resultados utilizando Cianamida Hidrogenada (1,5 y 3%) así como el
Clorato de Magnesio (0,36 y 0,72%). Las plantas del ensayo tenían un año de edad,
las cuales bajo un clima subtropical presentan un flush vegetativo muy fuerte a fines
de temporada, favoreciendo la aparición de enfermedades fungosas. En estos ensayos
no se reportaron daños por fitotoxicidad.
32
En lo que se refiere a la brotación y floración obtenidas en primavera luego de un
tratamiento de defoliación mediante Cianamida Hidrogenada (1,5 y 3%) y Sulfato de
Zinc (5%), tienden a variar. LLOYD y FIRTH (1990) determinaron que aquellos
cultivares de duraznero bajo requerimiento de frío tratados muy temprano, terminan
con una brotación tardía, al contrario de lo que pasaría si la defoliación se hace cerca
de la fecha de caída natural de las hojas. Esta fuerte interacción entre un cultivar y su
respuesta a la defoliación es atribuible a que las yemas de dos cultivares de distintos
requerimientos de frío se encuentran en una distinta etapa de desarrollo no
importando cual sea la fecha de la defoliación.
2.4.2. Compuestos que ayudan a suplir la falta de frío a salidas de receso
Cómo otra alternativa a la defoliación, existen productos que modifican la salida
normal del receso de los árboles. Entre éstos se encuentran algunos como Dinitro
Ortocresol, Aceite, Nitrato de Potasio, Tiourea, compuestos a base de calcio, amonio
y nitrato, y Cianamida Hidrogenada, que en general tiene un efecto dependiente de la
cantidad de frío invernal acumulada por las yemas dormidas al momento de recibir la
aplicación del producto (EREZ, 1987; LYON et al., 1989), no existiendo un
compuesto que pueda compensar la total ausencia de frío acumulado en las yemas de
receso, aun en cultivares con bajo requerimiento de horas frío (EREZ, 1987).
Por otro lado, EREZ (1979) también observó que el efecto de la temperatura posterior
a la aplicación de estos productos influye en la brotación obtenida.
33
Al respecto, LYON et al. (1989) señalan que la Cianamida Hidrogenada aumenta en
forma creciente la brotación de las yemas en un rango de frío acumulado que varía
generalmente entre un 60 y 80% del requisito total en perales, cerezos, durazneros,
ciruelos, kiwis y vides. Por su parte, la tiourea aumenta el porcentaje de yemas
brotadas en durazneros y en ciruelo cv Angeleno con deficiencia de frío de hasta el
30%.
2.4.2.1. Cianamida Hidrogenada
La Cianamida Hidrogenada, cuyo producto comercial es Dormex con 49% de i.a.,
posee la capacidad de suplir la falta de frío para diversas especies frutales,
modificando el período de receso invernal y estimulando precozmente la brotación.
La Cianamida Hidrogenada presenta una composición química simple, siendo sus
componentes N, C y H. Después de la aplicación el ingrediente activo es rápidamente
metabolizado e incorporado en los aminoácidos de la planta (SKW-TROSTBERG,
1987).
Aunque el mecanismo de acción del producto no se conoce con certeza, ORTIZ
(1987), postula que al ser aplicado en dosis adecuada, inhibe la acción de la enzima
catalasa, aumenta el contenido de arginina y promueve la respiración mitocondrial,
aumentando la liberación de CO2 a nivel estomático.
34
Con respecto al aumento del contenido de arginina, éste se debería tanto a la
inactivación de la enzima arginasa que metaboliza la arginina, como a la formación
del aminoácido a partir de la molécula de Cianamida dentro de la célula. En cuanto a
la inactivación de la enzima catalasa, el grupo C=N de la Cianamida reacciona con el
Fe de la enzima, formando óxido nitroso, que inhibe irreversiblemente la capacidad
de la enzima para destruir el peróxido de hidrógeno (H2O2). El aumento en las
cantidades de H2O2 podría provocar una activación en la vía de las pentosas-fosfato y
por consiguiente llevaría al término del receso invernal (ORTIZ, 1987).
Antiguamente se usaba la Cianamida Cálcica (CaCN2), pero se demostró que la
Cianamida Hidrogenada tiene un efecto más potente, se sugiere como explicación que
la Cianamida Cálcica experimenta una hidrólisis parcial produciendo cianamida
hidrogenada e iones de cianamida, los cuales pueden ser la forma activa que
reacciona como productos de Cianamida Hidrogenada como el Dormex.
La Cianamida Hidrogenada es el producto químico más efectivo de uso práctico para
ayudar a terminar el letargo de la mayoría de las especies frutales de hoja caduca.
Para un máximo efecto en adelantar la brotación se debe aplicar una vez que se haya
acumulado un enfriamiento entre el 50 y 70% del normalmente requerido (LYON et
al., 1989), aunque en vid también ha promovido brotación al ser aplicada muy
temprano, tal vez durante el letargo preliminar (WICKS et al., 1984).
Experimentos con Malus sylvestris y Cornus sericea han demostrado que la respuesta
a la cianamida ocurre durante todo el letargo, pero la dosis requerida depende del
estado de la yema (GIL, 1996). Durante la latencia correlativa no promueve brotación
y es fitotóxica; al inicio del letargo hay estimulación creciente con la dosis; durante
su desarrollo se necesita subir la concentración progresivamente para promover
35
brotación, mientras que durante su disipación cada vez que se requiere de una
concentración menor; en la etapa de latencia ambiental postletargo, la cianamida es
inefectiva o puede retrasar la brotación o ser fitotóxica. El retraso en brotación ocurre
en perales, cerezos y kiwis cuando la aplicación se hace después de acumulado el
total del frío requerido para la óptima brotación (GIL, 1997).
Hoy constituye una práctica común la aplicación directa a las yemas en
concentraciones de 1 a 2% en lugares de poco frío para posibilitar la fruticultura, para
producir primores (cerezas, uva), y en lugares de cierto déficit de frío para uniformar
la brotación (kiwi, manzano), y para hacer coincidir la floración de polinizantes
(cerezo, peral). Como lo demuestra la experiencia de SNIR y EREZ (1988) quienes
lograron adelantar en 10 días la floración del cv Sam para hacerla coincidir con el cv
Rainier. Mezclada con aceite mineral puede reducirse la concentración, al 1% en
manzano y al 0,5% en ciruelo, y mezclada con una alquil amina alcoxilada
(Armobreak) se puede usar una dosis mitad de lo normal (GIL, 1997).
Otro de los motivos por el cual se utiliza la cianamida hidrogenada tiene relación con
los productos primores, los cuales obtienen un precio mayor en el mercado, gracias al
adelanto en la floración y cosecha que se logra con la aplicación (GEORGE, LLOYD
y NIELSSEN, 1992).
El grado de severidad de la fitotoxicidad está relacionado también a factores
ambientales como la temperatura (EREZ, 1987), pero generalmente hay mayores
daños entre más cerca se hace la aplicación a la fecha natural de floración. Además,
aplicaciones tempranas de Cianamida Hidrogenada son generalmente más efectivas
que aquellas cercanas a la fecha natural de floración (GEORGE et al., 1992).
36
Para programar el momento de aplicación de la Cianamida Hidrogenada para
adelantar floración no puede ser calculado mediante un simple calendario. Se tendría
que hacer dependiendo del estado fenológico en que se encuentre la yema. Pero como
estos cambios no son visibles, se aconseja el uso de modelos que permitan registrar la
acumulación de frío invernal para así determinar el momento de la aplicación
(LLOYD y FIRTH, 1993).
Si bien está claro que las aplicaciones tempranas proporcionan mejores resultados,
éstas deben realizarse con un mínimo de frío acumulado (LEMUS, 2002), como lo
demostraron sus experiencias en cerezo, donde acumulando aproximadamente 300
horas frío al momento de la aplicación logró adelantar y concentrar la floración. Cabe
destacar que al lograr una mayor concentración se aumenta la cuaja y se facilitan
muchas labores del cultivo durante la temporada.
2.4.2.2. Compuestos a base de calcio, amonio y nitrato
Estos compuestos, los cuales presentan la ventaja de ser más innocuos y fáciles de
manejar, aun se encuentran en evaluación y su eficacia depende aun de las
experimentaciones a realizar a futuro.
Algunos compuestos comerciales que se agrupan en esta clasificación son productos
como el GAN usado en Sudáfrica, y el CAN 17, ocupado en Norteamérica, teniendo
ambos composiciones químicas muy similares. Este último producto presenta un
8,8% de calcio, junto a un 17% de nitrógeno, donde hay una relación de 2:1 entre el
nitrógeno nítrico y el amoniacal.
37
Al ser el CAN 17 un fertilizante de tipo líquido, se facilita mucho su aplicación a
través de sistemas de fertirrigación. Además posee la ventaja de ser un fertilizante de
“doble efecto”, puesto que el nitrógeno nítrico queda inmediatamente disponible para
la planta y el amónico queda disponible a mediano plazo, mientras deriva a uno
nítrico.
Sin embargo también se ha determinado que tiene efecto como controlador del receso
invernal, como lo han demostrado ensayos de SOUTHWICK et al. (1997) y
LOMBARD et al. (2000).
Se ha ensayado con este producto como alternativa a la Cianamida, debido a que es
mucho más inocuo que el Dormex, lo cual se adaptaría mejor a las nuevas tendencias
de la agricultura moderna que buscan tener un producto lo más sano posible.
El modo de acción de este tipo de productos aún no está determinado, existiendo
varias teorías al respecto.
SOUTHWICK et al. (1997) postulan que la aplicación de CAN 17 más el surfactante
Armobreak, aumenta el nivel de N en las yemas y la corteza después del tratamiento.
Estos tratamientos tienen a su vez un efecto doble, son una alternativa para favorecer
la acumulación de frío y además incorporan una fertilización nitrogenada a los
tratamientos para salir del receso. Como efectos de la presencia del nitrógeno se
describe un aumento del vigor vegetativo, así como su participación en la formación
de aminoácidos, los cuáles entran en la síntesis de los prótidos y las proteínas del
vegetal (RODRÍGUEZ, 1996).
38
Mientras la Cianamida Hidrogenada no debe ser aplicada mas allá de cuatro semanas
antes de la floración para evitar problemas de fitotoxocidad (EREZ, 1987), el CAN
17 mas Armobreak no ha presentado este tipo de problemas incluso con aplicaciones
cuando se presenta un 50% de puntas verdes, y en conclusión, este producto nos deja
una ventana mas amplia en el calendario para programar su aplicación
(SOUTHWICK et al., 1997), incluso da la posibilidad de decidir si la aplicación es o
no necesaria. Estos autores indican que para lograr un adelanto en la floración en
zonas de baja acumulación ambiental, se deben ocupar concentraciones iguales o
superiores del 25% de CAN 17.
Además estos experimentos demostraron que los niveles de nitrógeno en las yemas y
la madera fueron aumentando sustancialmente después de los tratamientos y que estos
niveles de N fueron haciéndose mayores con el correr del tiempo. Comprobándose
que entre mayor fuera la concentración de CAN 17 utilizada, mayor era el nivel de N
encontrado en la planta.
Por su parte LOMBARD et al. (2000), probaron la misma combinación de productos
(CAN 17 + Armobreak) logrando también un adelanto en la brotación de uva de
mesa, sin embargo quedó de manifiesto que los resultados no eran tan satisfactorios
en comparación a las aplicaciones normales de Cianamida Hidrogenada (Dormex).
Según los autores esto se debe a que la Cianamida al ser un producto más agresivo y a
la vez efectivo, puede tener efecto sobre yemas que tienen aun una baja acumulación
de frío, donde el CAN 17 no es capaz de surtir el mismo efecto.
39
Estos autores además concluyen que para mejorar la efectividad del CAN 17 se deben
realizar mas ensayos para determinar cuando es el mejor momento para la aplicación,
especialmente en lo que se refiere a la acumulación de unidades frío.
2.4.2.2. Surfactantes
Se ha trabajado con un surfactante polimérico de ácidos grasos aminados
(Armobreak), el cual ha sido ampliamente probado en EE.UU. (California), España,
Israel, Sudáfrica y Chile con resultados consistentes como sinergista de brotación de
yemas de varias especies frutales, al mezclarlo con agentes compensadores del frío
invernal, como Cianamida Hidrogenada y CAN 17.
El uso de Armobreak permite reducir en un 50% la cantidad de Cianamida
Hidrogenada normalmente utilizada. Más aún, Armobreak puede mezclarse con otros
productos compensadores del frío como CAN 17, el cual tiene la ventaja adicional de
ser un producto de bajo riesgo para el medio ambiente y la salud del operador.
Otra ventaja es que su utilización ha demostrado mejorar la brotación en relación a un
tratamiento que utilice solamente Cianamida Hidrogenada.
El Armobreak, es un surfactante que mejora las propiedades físicas de la Cianamida
Hidrogenada y otros compensadores del frío invernal como CAN 17, aumentando su
efectividad. Armobreak provee a estos productos de mejores cualidades de
40
esparcimiento, humectabilidad y adhesión, lo que se traduce en una excelente
distribución de la gota y una más rápida penetración a la yema.
El Armobreak se debe aplicar en mezcla de tanque con Cianamida Hidrogenada u
otro compensador del frío invernal como CAN 17.
Se puede aplicar con equipo de barra o pitón, lo importante es que se logre un buen
cubrimiento de las yemas. Se recomienda hacer una sola aplicación por temporada de
la mezcla Armobreak + Cianamida Hidrogenada. En zonas climáticas con inviernos
suaves (pocas horas de frío) se deben preferir dosis mayores, así como para
variedades más tempraneras en su brotación.
Los beneficios que trae este surfactante han sido reportados por EREZ y
YABLOWITZ (1997) quienes lo ocuparon con compensadores de frío como
Cianamida Hidrogenada y Nitrato de potasio sobre cerezo.
2.4.2.3. Fitoreguladores a base de Citioquininas y Giberelinas
Otro método para favorecer la salida del receso invernal, es el uso de un regulador de
crecimiento, de nombre Promalina, el cual posee dos ingredientes. El primero es una
mezcla de dos giberelinas naturales que se encuentran comúnmente en las plantas:
Giberelinas 4 y Giberelinas 7. El segundo es un compuesto que también se encuentra
en la naturaleza, la citoquinina 6-Benziladenina. Citoquininas y Giberelinas son
reguladores de crecimiento específicos para las plantas. Mientras la 6-Benziladenina
41
es producto de una síntesis química; mientras que las Giberelinas son resultado de un
proceso de fermentación a través del hongo Gibberella fujikuorai en un medio
aséptico.
Los dos ingredientes de la Promalina contribuyen específicamente a la estimulación
del crecimiento de los brotes, lo cual es esencial en la etapa de formación de las
plantas. Ya que la Giberelinas favorecen la división celular y las Citoquininas, la
elongación celular. Sin embargo, este producto principalmente es utilizado en
manzanos, puesto que permite obtener una fruta de mayor calibre. Además se ocupa
en otros cultivos como fresas, pimentón, tomate, papa y pepino.
Cabe destacar que la Promalina es ineficaz para promover la apertura de yemas en
zonas de baja acumulación invernal (LLOYD y FIRTH,1993 y JACKSON, 1997). Es
por eso que en la práctica se realizan aplicaciones de Cianamida Hidrogenada para
promover brotación y luego se aplica Promalina para favorecer el desarrollo de estos
brotes inhibidos por la dominancia apical de la planta y no por el frío ambiental.
En zonas de baja acumulación de frío, se hace muy necesario de este producto,
debido a la dominancia apical, provocada por la concentración de auxinas, la que se
produce en el extremo terminal de la planta, así que a través de la Promalina se
favorece el desarrollo de los brotes a lo largo de toda la planta (JACKSON, 1997).
Para promover la ramificación, se ha demostrado que la Promalina es más efectiva en
yemas de madera de un año, pero también ha promovido brotación de madera de dos
hasta tres años. En esta última conviene subir su concentración (pintar dos veces),
42
eliminar manualmente las yemas florales del dardo a estimular y asegurarse que su
yema vegetativa esté viva.
El estado de desarrollo de las yemas es de máxima importancia, ya que si se aplica
antes es poco eficaz y si se aplica con puntas verdes muy avanzadas provoca
toxicidad, o sea las yemas se “queman”. El estado adecuado es en yemas bien
hinchadas que exhiben su extremo verde de 1 a 2 mm. La desuniformidad natural de
la brotación hace considerar al menos dos pasadas, aplicando primero a las yemas
más avanzadas y posteriormente al resto más retrasado. El período de aplicación varía
según zonas, uso de Cianamida, variedades y año climático, situándose entre el 10 de
julio y el 10 de agosto para la zona central de nuestro país.
En lo referente a dosis, para yemas en madera de uno a dos años se mezcla 250 cc de
Promalina, 500 cc de pintura látex negra y 250 cc de agua. Para yemas en madera de
tres años se puede emplear la proporción de 333 cc de Promalina con 333 cc de látex
y de 333 cc de agua aproximadamente, o pintar dos veces con la primera dosificación
alternativa preferida. Si se pasa esa etapa de desarrollo de las yemas, se debe bajar la
dosis a sólo 25 cc por litro de agua sin pintura, para evitar la fitotoxicidad.
Para realizar la aplicación se puede usar una brocha pintando por secciones del
tronco, asegurándose de que las yemas queden “encapsuladas” en la mezcla. Esto es
más eficaz que pintar yemas individualmente.
Otra técnica es combinar el uso de Promalina con incisiones, uno método que ha dado
resultados consiste en realizar sobre la yema una incisión de tipo medialuna, para
43
luego asperjar sobre el corte y la yema una mezcla de 25 cc de Promalina por litro de
agua. Con este método se logra un gran ahorro de este regulador de crecimiento, ya
que es de muy alto costo. Además, como se trata de una mezcla bastante diluida no
hay peligro de tener fitotoxicidad.
Dependiendo de la realidad particular de cada plantación, puede convenir pintar con
Promalina la totalidad, o sólo algunas de las yemas. En general conviene pintar todas
las yemas en plantaciones más vigorosas, menos ramificadoras, más densas y poco
precoces.
2.5. Material Vegetal:
Otro factor muy importante a considerar en el comportamiento de la especie en una
determinada zona edafoclimática, es el material vegetal con el que se está trabajando,
puesto que cada cv. tiene sus propios requerimientos para desarrollarse de manera
exitosa en un lugar.
2.5.1. Portainjertos
2.5.1.1. Santa Lucía 64
Según WEBSTER y LOONEY (1996) es un patrón selección de Prunus mahaleb, el
cual presenta las siguientes características:
44
ƒ
Arbol vigoroso, presenta un 80-90% del vigor del cv. Merisier.
ƒ
Entrada en producción más temprana que P. mahaleb.
ƒ
Proporciona un calibre de fruto mayor que el MaxMa 14.
ƒ
Prefiere suelos de textura arenosa, dotados de buen drenaje.
ƒ
Tolerante a sequía y a suelos calcáreos.
ƒ
Moderadamente resistente a Agrobacterium, pero muy sensible a asfixia,
Verticillium spp. y Phytophthora spp.
ƒ
Compatible con todos los cultivares.
2.5.1.2. MaxMa 14
Según WEBSTER y LOONEY (1996) es un patrón resultante de la hibridación entre
P. mahaleb y P. avium. Presentando las siguientes características:
ƒ
Patrón semienanizante, presenta un 60-70% del vigor del cv. Merisier.
ƒ
Muy compatible con la mayoría de los cerezos y guindos.
ƒ
Confiere elevada eficiencia productiva y precocidad en la entrada en
producción.
ƒ
Retarda la maduración con respecto a otros portainjertos como Colt, y en
ocasiones disminuye el tamaño de los frutos.
ƒ
No emite rebrotes.
ƒ
Se adapta a condiciones de suelo adversas. Tolera discretamente las
condiciones de asfixia.
ƒ
Moderadamente susceptible a Phytophthora spp. y Verticillium spp.
45
2.5.2. Variedades
2.5.2.1. Bing
Originada a partir del cultivar Republican en 1875, en Estados Unidos, es un árbol de
alto vigor con un hábito de crecimiento semiabierto. El fruto es de color rojo púrpura
con un calibre de 24 mm y de forma redonda. La pulpa es roja oscura, dulce, firme y
crujiente. El fruto es sensible a partidura. La variedad puede ser polinizada por Van,
Early Burlat, Larian, Stella, Rainier y Chinook (BARGIONI, 1996). La época de
floración es de media estación (LONG, 2001), registrándose en la VII Región de
Chile a fines de septiembre (SOTOMAYOR, 1995). En Canadá su floración ocurre a
principios de abril (BARGIONI, 1996). La época de maduración en Canadá ocurre 20
a 25 días después de Early Burlat (BARGIONI, 1996), en Italia comienza
aproximadamente 19 días después de Burlat (LUGLI et al., 2001).
Este cultivar se caracteriza por presentar un alto vigor y tener un hábito de
crecimiento semiabierto. Tiene un requerimiento de frío de 900 horas. Es poco
precoz, pero una vez alcanzada la plena producción puede producir de 10 a 12 ton/ha.
Requiere polinizantes.
2.5.2.2. Lapins
Es un cultivar autofértil originado en el Centro de Investigación de Summerland,
Canadá. Es una cruza entre los cultivares Van y Stella. Es un árbol autofértil,
vigoroso y el hábito de crecimiento es erecto con muy baja tendencia a la dispersión,
46
que carga abundantemente todos los años. Los árboles son considerados
medianamente precoces, ya que han cosechado muy buenas producciones, incluso
con árboles de cuatro años de edad (BARGIONI, 1996).
La floración en Canadá ocurre tempranamente (tres a cuatro días más temprana que
Van). En Francia, en la región de Bordeaux la fecha de floración es de dos a cuatro
días más temprana que Burlat (CLAVERIE, 2001), del mismo modo en la región de
Nimes se registran uno a tres días antes que Burlat. En Dinamarca su floración
también es temprana, la cual ocurre entre el 6 y el 8 de mayo (CHRISTENSEN,
1997).
La fruta es de tamaño grande a muy grande (10,6 gr de peso por fruta), rojo oscuro,
firme, y tiene buen sabor (17,3% Sólidos Solubles). Es considerada de baja
susceptibilidad al cracking (BARGIONI, 1996; CHRISTENSEN, 1997; EDIN,
LICHOU y SAUNIER, 1997).
La época de maduración en Francia es considerada tardía, en las regiones de Nimes y
Valence comienzan normalmente a finales de junio (EDIN, LICHOU y SAUNIER,
1997). Adicionalmente, en Dinamarca es aún más tardía, comenzando desde finales
de julio o principios de agosto (CHRISTENSEN, 1997). En Canadá, la época de
maduración es tardía, cosechándose 20 a 25 días después que Burlat (BARGIONI,
1996).
47
2.5.2.3. Somerset
Es un cultivar originado del cruzamiento entre Van y Vic (Origen: Selección NY) y
fue introducida en 1983. Es un árbol de vigor moderado, con una fuerte tendencia a
tener crecimientos laterales y un amplio ángulo de apertura entre de sus brazos. Su
floración es más temprana que Burlat. Puede ser polinizada por Viscount, Black
Tartarian y Chelan. La época de maduración es tardía (LONG, 2001).
2.5.2.4. Early Burlat
Es un cultivar francés de polinización abierta, de parentesco desconocido y de gran
popularidad en el mundo por su gran vigor y temprana maduración. El árbol es
vigoroso y de hábito erecto cuando joven, más tarde empieza a expandirse. La época
de plena floración es de 21 de marzo al 10 de abril en la región de Bordeaux en
Francia. En Valence desde el 8 al 22 de abril. Es sensible a Monilia laxa (EDIN,
LICHOU y SAUNIER, 1997). Burlat es polinizado por Durone Nero I, Durone Nero
II: Duronde della Marca, Giorgia; Bing, Larian, Rainier, Starking Hardy Giant,
Hedelfinger, Naoleon, Garnet, Van Celeste. Brooks. Arcina ® Fercer y Coralise ®
Garden (BARGIONI, 1996; EDIN, LICHOU y SAUNIER, 1997).
La fruta es larga, de forma acorazonada, aplanada hacia el lado de la sutura, la piel es
roja o roja púrpura, brillante. Susceptible al cracking (BARGIONI, 1996; EDIN,
LICHOU y SAUNIER, 1997).
48
La firmeza de la pulpa es media a blanda, jugosa y dulce. Presenta una buena
homogeneidad de calibre entre 25 a 27 mm (8-9 gramos). Es un cultivar de cosecha
temprana como se observa en Francia (27 de mayo al 3 de junio en la región de
Valence) y en Italia (20 al 25 de mayo en Bologna) (BARGIONI, 1996; EDIN,
LICHOU y SAUNER, 1997; LUIGLI et al., 2001).
2.5.2.5. Santina
Es una variedad nueva, cuya propagación aún está protegida en Chile. Es autofértil y
por lo tanto de buena producción. Aún se encuentra en evaluación. Es un cultivar
temprano de piel oscura desarrollada en la Estación Experimental de Summerland
(B.C., Canadá).
Madura ocho días antes que Bing y posee un sabor más dulce que cualquier otro
cultivar de ese color. Produce fruta de buen tamaño de forma ovalada, con una pulpa
y piel de una brillante tonalidad oscura. A pesar de ser autofértil, Santina no tiene
problemas de sobrecarga. Tiene una mediana resistencia al cracking.
2.5.2.6. Marvin
Es un cultivar obtenido por M. Nies en California (EEUU). Es un árbol de gran vigor
y de buena producción. Su fruta puede alcanzar calibres de 23 a 25 mm (7 a 8 g), su
floración es semiprecoz, en Francia se registra dos a cuatro días antes que Burlat.
Puede ser polinizado por Lapins, Marmotte y Early Van Compact. La época de
49
maduración en Francia ocurre en la última semana de mayo, dos días antes que Burlat
(EDIN, LICHOU y SAUNIER, 1997).
2.5.2.7. Sweetheart
Es un cultivar autofértil seleccionado en la estación de Summerland, mediante un
cruzamiento entre Van y Newstar. Es una variedad vigorosa, con un hábito de
crecimiento semiabierto. Es un árbol precoz y de alta producción.
La fruta es de tamaño mediano a grande, con piel y carne rojas, firme y de buen
sabor. Presenta una baja susceptibilidad al cracking. Se le considera un cultivar
tardío, madura 30 días después que Burlat (BARGIONI, 1996).
2.5.2.8. Tulare
Es un cultivar originado en California muy interesante por ser temprano y de muy
buena calidad organoléptica. Es muy poco susceptible a problemas de partidura y
generación de frutos dobles. La fruta presenta una forma oblonga y simétrica. Es de
sabor dulce y medio ácido. Además esta fruta presenta muchas ventajas para el
embarque y almacenaje. Madura tres días después que Brooks y siete días antes de
Bing. Requiere de polinización cruzada.
50
2.5.2.9. Celeste
Es un cultivar autofértil originado de la cruza entre Van y Newstar. El árbol es muy
vigoroso, pero de hábito compacto. Es de lenta entrada en producción pero es muy
productivo una vez que el árbol madura. Presenta una baja susceptibilidad a la
partidura (BARGIONI, 1996: CHRISTENSEN, 1997).
Su floración en Francia es de –2 a +2 días respecto a Burlat. La época de maduración
es entre 10 a 14 días después de Burlat (BARGIONI, 1996; EDIN, LICHOU y
SAUNER, 1997). En Dinamarca su floración es temprana, registrada el 9 de mayo y
su época de maduración el 25 de julio (CHRISTENSEN, 1997).
Se recomienda no ser injertado sobre portainjertos enanizantes (EDIN, LICHOU y
SAUNER, 1997).
51
3. MATERIAL Y MÉTODO
3.1. Ubicación del ensayo:
El ensayo se realizó en la Estación Experimental El Guindal, la cual se encuentra
ubicada en la comuna de Calle Larga (32º49’ Latitud Sur, 70º04’ Longitud Oeste) en
la Provincia de Los Andes, V Región. El ensayo se realizó entre los meses de abril y
octubre del año 2002.
3.2. Caracterización de las zonas del ensayo:
3.2.1. Clima
La localidad de Calle Larga cuenta con un clima de tipo estepa Mediterráneo
semiárido (SANTIBAÑEZ y URIBE, 1990). Además, esta localidad cuenta con un
régimen térmico que se caracteriza por temperaturas que varían, en promedio, entre
una máxima de enero de 31,7° C y una mínima de julio de 2,6° C. El período libre de
heladas es de 201 días, con un promedio de 26 heladas en la temporada. Registra
anualmente 2065 días-grado y 1331 horas de frío. El régimen hídrico observa una
precipitación anual de 265 mm y un período seco de ocho meses. Por ubicarse en la
parte protegida del valle, presenta una gran amplitud térmica, con veranos muy
cálidos y secos e inviernos muy fríos, con acentuación del régimen de heladas
(SANTIBAÑEZ y URIBE, 1990).
52
Los datos climáticos históricos fueron obtenidos de la estación meteorológica del
Fundo El Guindal. Esta estación proporcionó datos como horas frío, mientras que las
unidades de frío fueron calculadas manualmente a través del modelo sudafricano de
acumulación de unidades de frío (LINSLEY-NOAKES et al., 1995).
3.2.2. Suelo
El suelo de la comuna de Calle Larga se caracteriza por ser sedimentario, profundo,
estratificado, en posición de piedmont. De textura franco arcillosa y de color pardo
rojizo en profundidad. Descansa sobre un sustrato coluvial constituido por clastos
angulares. Suelo de topografía de plano inclinado a suavemente ondulado y con una
ligera pedregosidad tanto en la superficie como en el perfil, bien drenado y de
permeabilidad lenta a moderadamente lenta (CIREN-CORFO, 1998).
Se hizo una calicata de 1,3 m de profundidad identificando claramente tres estratas.
La primera estrata que se presenta es muy heterogénea y además presenta una bajo
nivel de compactación debido a que el suelo de El Guindal es uno que ha sido
labrado continuamente. La estructura del suelo en la primera estrata es de
consistencia media en húmedo con formación de bloques subangulares, se observó en
un bajo porcentaje la presencia de grava (piedrecitas de no más de 5 – 10 mm). La
segunda estrata presentó una estructura débil en húmedo, mientras que la tercera
estrata presentó una estructura muy débil en húmedo. Se tomó una muestra de suelo
de cada una de las estratas del perfil y se llevó a analizar al laboratorio de suelo de la
Facultad de Agronomía, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, cuyos
resultados se presentan en el ANEXO 10, donde se presentan los contenidos de
53
materia orgánica y porcentajes presentes de arcilla, arena y limo de acuerdo a cada
estrata.
3.3. Características del huerto
El huerto fue plantado de ojo dormido en invierno del 2001, por lo que al momento
de iniciar el ensayo las plantas tenían un año de edad. Por eso se midió el desarrollo
vegetativo en las plantas pues no hay aún material reproductivo. Las plantas
presentaban un eje de madera de un año, de alrededor de 2 m de altura, el cual fue el
objeto de las mediciones.
Las plantas tratadas se encuentran a una distancia de plantación de 5 x 5 m y
plantadas en una orientación Norte Sur. El riego del huerto se realizó durante el
ensayo a través de riego por surcos.
54
3.4. Experimentos realizados:
A continuación se describe la metodología de los tres experimentos realizados sobre
distintos grupos de plantas durante el periodo señalado anteriormente, los cuales
buscan encontrar métodos eficientes que mejoren sobre la brotación de cerezos en la
zona de Calle Larga.
ENSAYO 1
3.4.1. Efecto de productos defoliantes en cerezos cv Bing y Lapins sobre la
caída de hojas y la posterior brotación.
En este ensayo se evaluó el efecto de distintos productos que presentan propiedades
defoliantes: Urea (45% N), Dormex (50% Cianamida Hidrogenada), Sulfato de
Magnesio (10% Mg) y Sulfato de Zinc (36% Zn). Todos los productos fueron
aplicados el 18 de abril.
El material vegetal utilizado correspondió a los cvs. Bing y Lapins injertados sobre el
patrón Santa Lucía 64 durante el mes de agosto del año anterior (2001).
Para esto se escogieron plantas uniformes considerando altura, tamaño, sanidad (que
no presenten daños a simple vista) y desarrollo de la copa, las cuales medían
aproximadamente 2 m y presentan entre 100 y 200 hojas.
55
En primera instancia, se realizaron mediciones para determinar la eficiencia de estos
productos, de acuerdo a la tasa de caída de las hojas observada en las plantas tratadas.
Estas mediciones se realizaron desde el 18 de abril hasta la caída total de las hojas. En
segunda instancia se midieron los efectos de estás prácticas defoliantes en la
brotación de las mismas plantas, con el fin de determinar si éste método realmente
útil para mejorar el porcentaje de brotación de cerezos en esta zona. Las mediciones
se realizaron entre el 20 de agosto, cuando se inició la actividad de la planta y el 8 de
octubre.
3.4.1.1. Efecto de diferentes defoliantes sobre la velocidad e intensidad de la
caída de hojas.
Los tratamientos con productos defoliantes fueron realizados el día 18 de abril del
año 2002, de acuerdo a los siguientes tratamientos:
CUADRO 1: Tratamientos de defoliación realizados el 18 de abril del 2002 en
cerezo cvs. Bing y Lapins.
Tratamiento
Producto
Concentración
Fecha
T0
Agua
100%
18-Abr
T1
Sulfato de Mg (17% MgO, 13% S)
0,3%
18-Abr
T2
Sulfato de Mg (17% MgO, 13% S)
0,6%
18-Abr
T3
Sulfato de Zn (22,5% Zn, 12%S)
0,3%
18-Abr
T4
Sulfato de Zn (22,5% Zn, 12%S)
0,6%
18-Abr
T5
Urea (46% N)
12%
18-Abr
T6
Urea (46% N)
16%
18-Abr
T7
T8
T9
Dormex (50% Cianamida)
Dormex (50% Cianamida)
Defoliación Manual
2%
3%
***
18-Abr
18-Abr
18-Abr
56
Cabe mencionar que a momento de realizar los tratamientos, la plantas se
encontraban en pleno desarrollo, con todos sus puntos de crecimiento activos. No
habiendo señal externa alguna de una posible entrada en receso.
Los 10 tratamientos constan de cuatro repeticiones cada uno, donde una repetición
equivale a una planta, a excepción de los testigos (tratamientos con agua y
defoliación manual) donde se dejaron ocho repeticiones. En total se utilizaron 48
plantas en cada cultivar. La aplicación se realizó con una bomba de espalda de 15 l de
capacidad. Con un gasto de 400 l/ha, procurando el mojamiento total del follaje. La
defoliación manual consistió en la remoción total del follaje de las plantas.
Antes de la aplicación se cuantificó el número exacto de hojas por planta, para luego
hacer un registro del número de hojas presentes cada cinco días desde el día de la
aplicación, 18 de abril, hasta que la caída de hojas fue total a fines de junio. Con estos
datos se pudo calcular la defoliación acumulada en cada planta.
También se verificó cualitativamente durante las mediciones si los distintos
tratamientos produjeron algún tipo de daño sobre madera y yemas.
57
ENSAYO 2
3.4.1.2. Efecto de los defoliantes en la brotación.
La siguiente parte del ensayo consistió en el registro de yemas brotadas en la
primavera siguiente. Antes de evaluar la brotación, se realizó una aplicación de
Cianamida, en concentración de 1,5% a todas las plantas del ensayo, con excepción
de los tratamientos T0A y T9A, los cuales se dejaron como testigos absolutos de la
aplicación de agua y la defoliación manual.
La aplicación se realizó el día 25 de julio, aproximadamente 30 días antes de la fecha
de inicio de brotación, la cual fue estimada gracias a las experiencias en cerezo en la
zona de Quillota (GRATACÓS, 2002).
En la aplicación se ocuparon 120 l/ha, la cual se hizo en dos pasadas, primero por la
cara norte de la planta e inmediatamente por la cara sur para así asegurar un
cubrimiento homogéneo de la madera. El material vegetal utilizado correspondió a
los cvs. Bing y Lapins injertados sobre el patrón Santa Lucía 64.
58
Para determinar el efecto en la brotación de las yemas, se realizaron los siguientes
tratamientos:
CUADRO 2: Tratamientos de defoliación realizados el 18 de abril para medir la
brotación a salida de receso en cerezo cvs. Bing y Lapins.
Tratamiento
Producto
Concentración
Fecha
T0A
Agua
100%
18-Abr
T0B
Agua
100%
18-Abr
T1
Sulfato de Mg (17% MgO, 13% S)
0,3%
18-Abr
T2
Sulfato de Mg (17% MgO, 13% S)
0,6%
18-Abr
T3
Sulfato de Zn (22,5% Zn, 12%S)
0,3%
18-Abr
T4
Sulfato de Zn (22,5% Zn, 12%S)
0,6%
18-Abr
T5
Urea (46% N)
12%
18-Abr
T6
Urea (46% N)
16%
18-Abr
T7
Dormex (50% Cianamida)
2%
18-Abr
T8
Dormex (50% Cianamida)
3%
18-Abr
T9A
Defoliación Manual
***
18-Abr
T9B
Defoliación Manual
***
18-Abr
En los testigos de T0 y T9 no se realizó la aplicación de Dormex del 25 de julio a la
mitad de las plantas, para evaluar el comportamiento de la planta en condiciones
naturales, estos tratamientos presentan la letra “A” para diferenciarlos.
Al igual que en las mediciones de defoliación, cada tratamiento contó con 4
repeticiones. El conteo de yemas se realizó con una frecuencia de 5 días una vez
iniciada la brotación en la mayor parte del huerto, la cual fue aproximadamente el 20
de agosto. Se consideró como yema brotada aquellas que exhibían sus brácteas
totalmente abiertas, realizándose el conteo en forma manual.
59
Las mediciones finalizaron el día 8 de Octubre, puesto que las plantas debían ser
rebajadas para ser formadas en copa.
También se verificó cualitativamente durante las mediciones si los distintos
tratamientos produjeron algún tipo de daño sobre madera y yemas.
ENSAYO 3
3.4.2. Efecto de productos que suplen la carencia de frío invernal en cerezos.
Este ensayo buscó evaluar los productos Dormex (Cianamida Hidrogenada al 50%) y
un compuesto de amonio nitrato y calcio (5,4-11,6-8,8% respectivamente) aplicados
en distintas dosis y fechas.
El material vegetal utilizado corresponde al cv Bing sobre el patrón MaxMa 14 y el
cv Lapins injertados sobre el patrón Santa Lucía 64.
El compuesto de amonio, calcio y nitrato, cuya formulación fue hecha en base a las
especificaciones del CAN 17, producto utilizado en ensayos realizados por
SOUTHWICK et al. (1997) junto con el surfactante polimérico Armobreak. Para
efectos del trabajo, el compuesto utilizado se ha denominado NAC (nitrato amino
cálcico).
60
CUADRO 3: Tratamientos con productos que suplen la falta de frío invernal
aplicados sobre cerezos cvs. Bing y Lapins.
Tratamiento
T0
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
Compuesto
Sin Aplicación
2% Dormex + 0,01% Break
25% NAC 17 + 2% Armobreak
3% Dormex + 0,01% Break
35% NAC + 2% Armobreak
2% Dormex + 0,01% Break
25% NAC + 2% Armobreak
3% Dormex + 0,01% Break
35% NAC + 2% Armobreak
Fecha
12 de Julio
12 de Julio
12 de Julio
12 de Julio
12 de Julio
25 de Julio
25 de Julio
25 de Julio
25 de Julio
El modo de aplicación consistió en dos pasadas mediante bomba de espalda, una por
la cara norte y otra por la cara sur, para asegurar así una aplicación homogénea. El
gasto de la mezcla fue de 120 l/ha.
Para las mediciones, al igual que en el ensayo de Defoliación, se contabilizó el
número de yemas brotadas por árbol con una frecuencia de cinco días desde el 20 de
agosto al 8 de octubre, considerando como yema brotada a aquella que haya abierto
completamente sus brácteas y presente el brote expuesto. Las plantas de este ensayo
botaron sus hojas en forma natural.
También se verificó cualitativamente durante las mediciones si los distintos
tratamientos produjeron algún tipo de daño sobre madera y yemas.
61
ENSAYO 4
3.4.3. Efecto de un compuesto a base de Giberelinas y Citoquininas más
incisiones sobre yemas vegetativas en nueve cvs. de cerezo.
Primero las plantas fueron tratadas con Cianamida Hidrogenada al 1,5% más aceite
mineral al 0,5% el día 25 de Julio. Ocupando 120 L/ha de mezcla, asegurando un
cubrimiento homogéneo de la planta.
En este ensayo se aplicó el compuesto de nombre comercial Promalina, en una dosis
única con una misma técnica para todas las variedades tratadas, siendo cada variedad
un tratamiento.
CUADRO 4: Tratamientos para determinar el efecto de un compuesto de Giberelinas
y Citoquininas en las yemas de 9 cvs de cerezo.
Tratamiento
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
T9
Variedad
Sweetheart
Tulare
Santina
Bing
Early Burlat
Celeste
Sommerset
Lapins
Marvin
62
En total se tenían 9 tratamientos de cuatro repeticiones cada uno. Todas las
variedades medidas en este ensayo se encuentran injertadas sobre el patrón Santa
Lucía 64.
Primero se realizó una incisión del tipo medialuna sobre 4 yemas entre los 50 y 70 cm
y sobre otras cuatro entre los 110 y 130 cm sobre las yemas e incisiones se aplicó una
dosis de Promalina de 25 cc en 1 litro de agua, los cuales se asperjaron con un
atomizador. Con un gasto de 4,8 l/ha de solución, o sea se gastaron 120 cc/ha del
compuesto regulador del crecimiento. Este trabajo se realizó cuando las yemas se
encuentran bien hinchadas y exhibiendo puntas verdes (ANEXO 2), realizándose en
dos pasadas para aplicar a todas los cultivares.
La Promalina está compuesta por 6-Benziladenina (1,8%), Giberelinas A4 y A7
(1,8%), siendo el 96,4% restante del compuesto ingredientes inertes.
Todas las variedades se encontraban listas para la aplicación el día 23 de agosto a
excepción de las variedades Celeste y Marvin, las cuales no mostraron signos de
actividad hasta mediados del mes de septiembre, haciendo posible la aplicación de
Promalina el día 23 de septiembre.
Para las mediciones, al igual que en el ensayo 1, se contabilizó el número de yemas
brotadas por árbol con una frecuencia de cinco días desde el 20 de agosto al 8 de
octubre, considerando como yema brotada a aquella que haya abierto completamente
sus brácteas.
63
También se verificó cualitativamente durante las mediciones si los distintos
tratamientos produjeron algún tipo de daño sobre madera y yemas.
3.5. Análisis Estadístico
Para la realización de este análisis se debió pasar todos los datos registrados a
porcentaje para así hacer más fácil su análisis. Tanto para los datos de defoliación
como para la brotación acumulada a través del tiempo.
Se analizó las mediciones fecha a fecha, con tal de determinar diferencias
significativas entre los tratamientos a través del tiempo.
Para realizar una el análisis de datos se ha utilizado un modelo matemático
denominado Diseño Completamente al Azar (D.C.A).
Para realizar la separación de medias se utilizó el Test de Tukey (HSD), con un 5%
de significancia.
64
4. PRESENTACIÓN Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS
4.1. Ensayo 1: Efecto de productos defoliantes en cerezos cvs. Bing y Lapins de
segunda hoja sobre su defoliación.
4.1.1. Ensayo defoliación variedad Bing
El ensayo realizado sobre este cultivar, demostró que ninguno de los tratamientos
realizados pudo marcar una diferencia con la aplicación de agua, (testigo) (CUADRO
5). Durante los días inmediatamente posteriores a la aplicación de los productos, la
caída de hojas fue lenta, alcanzando a absicionar solo el 20% de las hojas durante las
primeras cuatro semanas posteriores al 18 de abril, día de la aplicación. Los únicos
síntomas de necrosis ocurrieron en los primeros 3 días, en las plantas tratadas con
urea y Dormex (ANEXO 9), mientras que aquellas tratadas con sulfatos de zinc y
magnesio no presentaron síntomas. Esto contrasta con la experiencia de BASAK
(1982) quien señala que los síntomas se deben dar durante los primeros 3 días
posteriores a la aplicación, para llegar a una defoliación completa a las 4 semanas.
Recién se aprecia una aceleración en la tasa de caída de hojas durante los primeros
días de junio, lo cual coincidió con las primeras lluvias importantes (ANEXO 8), así
como con la ocurrencia de las primeras heladas de la temporada entre los días 6 y 9
de junio, donde por tres días seguidos, la mínima bordeó los 3º bajo cero (ANEXO
7). Este hecho viene a confirmar la influencia en el fenómeno de la defoliación de
factores ambientales como la temperatura y la humedad relativa (BASAK, 1972).
65
Desde los primeros días de junio, la caída de hojas se presenta en forma exponencial
hasta finales del mismo mes, cuando se alcanza una caída total de las hojas.
Al ver los gráficos (FIGURAS 1 Y 2), podemos observar el comportamiento de las
plantas a los distintos tratamientos efectuados, pudiéndose observar que los
tratamientos realizados con dormex y urea no presentaron diferencias significativas
con los hechos con sulfato de zinc y sulfato de magnesio (CUADRO 5).
66
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
2
-2
00
-0
6
-2
00
-0
6
22
27
2
-2
00
-0
6
-2
00
-0
6
17
12
-0
6
-2
00
2
2
-2
00
07
-0
6
-2
00
-0
5
02
28
-0
5
-2
00
2
2
-2
00
23
-0
5
-2
00
-0
5
18
13
-0
5
-2
00
2
2
-2
00
08
-0
5
-2
00
-0
4
28
03
2
-2
00
-2
00
-0
4
23
-0
4
18
Fechas
T0
T1
T2
T3
T4
Temp. Media
Tratamientos:
T0: Agua
T1: Sulfato de Magnesio (0,3%) T2: Sulfato de Magnesio (0,6%)
T3: Sulfato de Zinc (0,3%)
T4: Sulfato de Zinc (0,6%)
2
70
2
16
2
80
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Temperatura (ºC)
FIGURA 1. Caída de hojas de cerezos registradas en el cv. Bing, bajo
tratamientos de defoliación en Calle Larga, 2002.
67
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
-0
6
-2
00
2
-2
00
-0
6
27
22
-0
6
-2
00
2
2
-2
00
-0
6
17
12
-0
6
-2
00
2
-2
00
-0
6
07
02
-0
5
-2
00
2
2
-2
00
28
-0
5
-2
00
23
-0
5
18
-0
5
-2
00
2
2
-2
00
13
-0
5
-2
00
-0
5
08
2
-2
00
-0
4
28
03
2
-2
00
-2
00
-0
4
23
-0
4
18
2
16
2
80
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T0
T5
Tratamientos:
T0: Agua
T5: Urea (12%)
T6: Urea (16%)
T7: Dormex (2%) T8: Dormex (3%)
T6
T7
T8
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 2. Caída de hojas de cerezos registradas en el cv. Bing, bajo
tratamientos de defoliación en Calle Larga, 2002.
68
CUADRO 5: Resultados defoliación en cerezos cv Bing expresados en % de hoja
caída.
T0
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
T0
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
18-Abr
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
a
a
a
a
a
a
a
a
a
28-May
14,3
14,1
16,6
31,8
12,1
24,0
23,6
32,6
40,9
21-Abr
0,0
1,5
0,8
0,3
1,1
1,7
1,8
1,0
1,4
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
23-Abr
2,0
4,2
3,6
1,3
2,3
3,8
3,4
3,0
2,5
06-Jun
30,3
29,5
32,1
47,6
28,7
35,8
59,6
49,8
51,4
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
27-Abr
3,2
5,0
5,8
3,5
4,5
4,4
6,7
6,2
6,2
11-Jun
38,6
45,3
44,3
58,1
40,7
49,2
72,1
63,4
61,6
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
04-May
5,3
6,2
6,1
9,4
6,0
4,9
7,0
8,5
7,9
15-Jun
51,3
59,6
57,2
67,5
54,1
69,9
83,6
76,1
74,6
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
09-May
6,6
7,7
7,8
17,6
6,3
11,3
14,2
12,2
10,7
20-Jun
65,3
70,3
73,8
81,7
70,9
84,0
93,7
86,5
88,4
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
14-May
9,9
10,7
11,1
24,4
8,1
16,5
19,4
25,0
29,7
25-Jun
89,0
88,7
90,8
92,4
89,2
94,6
98,1
95,1
95,4
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
a
18-May
11,0
11,7
13,6
25,9
9,5
20,6
20,6
26,7
35,6
a
a
a
a
a
a
a
a
a
29-Jun
93,4
92,0
93,5
97,0
95,1
97,8
99,0
98,3
97,4
a
a
a
a
a
a
a
a
a
Separación de medias es independiente por cada fecha. Letras iguales indican que no hay diferencias
significativas. Resultados obtenidos mediante el test de Tukey al 5%.
A las plantas tratadas con Urea y Dormex se pudo observar una necrosis generalizada
en todas las hojas, especialmente localizada en la parte apical de las hojas (ANEXO
9). Pero a pesar de este daño, las hojas seguían unidas a su pecíolo y éste al árbol. Por
su parte los tratamientos realizados con sulfatos de Zinc y Magnesio no presentaron
ningún tipo de daño visible importante, lo cual contrasta con la experiencia de
LLOYD y FIRTH (1990), quienes obtuvieron éxito utilizando Sulfato de Zinc al 5%,
sin embargo, esto se debe a que en este ensayo se ocupó una concentración mucho
menor (0,3 y 0,6%), probando que estas dosis no fueron capaces de provocar la
necrosis suficiente para eliminar completamente la hoja.
69
Todos los defoliantes utlizados presentan propiedades desecantes, las cual radican en
obtener una necrosis generalizada para así lograr la caída de hojas y para eso se hace
necesario el uso de dosis altas para lograr el desbalance nutricional que se requiere
para provocar el daño a la hoja, en otras palabras, para quemarlas. GOMEZ DE
SEGURA (1990) postula que otros defoliantes que presentan hormonas como el
etileno son más efectivos, ya que promueven la absición casi inmediata de las hojas.
Sin embargo este tipo de compuestos pueden ocasionar severos daños a la madera,
por lo que su uso se ha visto limitado.
La pobre eficacia de estos productos podría explicarse en primer lugar al grado de
vigor que experimentan las plantas nuevas, ya que el cerezo por naturaleza es una
planta de excesivo vigor (BARGIONI, 1996), lo cual quedó demostrado ya que al
momento de realizar los tratamientos el 18 de abril aun se apreciaban ápices de
crecimiento activos. Además por tratarse de plantas jóvenes que aun no producen
flores ni fruta utilizan toda su energía en el desarrollo vegetativo. Por último se debe
mencionar que la variedad se encontraba injertada sobre el portainjerto Santa Lucía
64, el cual es considerado como un patrón vigoroso, el que imprime entre el 80 al
90% de vigor de un portainjerto de semilla.
Al encontrarse la planta en actividad, los niveles de auxinas eran bastante altos, ya
que esta hormona se sintetiza en los ápices de activo crecimiento (SALISBURY,
1978), como se ha mencionado antes en este trabajo, retardando la senescencia y la
absición foliar.
Con la llegada de las primeras heladas en los primeros días de junio, además de una
baja en las temperaturas medias y el acortamiento de los días, la planta comenzó su
70
receso, proceso que incluye el endurecimiento de la madera, la detención del
crecimiento vegetativo y la posterior caída de las hojas.
Con la detención del crecimiento, los niveles de auxinas presentes bajan (DEVLIN,
1980), ya que las auxinas promueven el crecimiento y retardan la senescencia y
abscición hasta que el nivel y cantidad de transporte en el pecíolo decrece demasiado,
cuando la hoja comienza a madurar permitiendo así la acción del etileno, hormona
que se trasloca hacia las hojas mas viejas, favoreciendo el proceso de absición. El
efecto estimulante del etileno es efectivo solo después de ocurrir un envejecimiento
celular y una declinación del nivel endógeno de auxina. Cuando las células de la capa
de separación pasan el umbral de insensibilidad a sensibilidad al etileno, se inicia la
síntesis de RNA y proteína, y se forman las enzimas que degradan la pared celular,
iniciándose así el proceso de defoliación.
Al tratar de relacionar el efecto del etileno en la absición con la teoría de la gradiente
de auxina, DEVLIN (1980) señala que un gradiente de auxina que favorezca el lado
proximal de la zona de absición logra acelerar el desprendimiento de la hoja al igual
que la presencia de etileno. Tal vez, el etileno provocaría la disolución del tejido de
dicha zona después de que la zona ha sido establecida por la distribución de auxinas
en la base del pecíolo.
Otro factor a discutir, es el clima y más específicamente la temperatura ambiental. De
acuerdo a los registros de la estación meteorológica que se encuentra en la Estación,
se registraron altas temperaturas de hasta 30° C durante el mes de mayo, lo cual
incentivó el crecimiento de los ápices vegetativos, aunque es importante destacar que
71
estas temperaturas durante mayo son atípicas para la zona de acuerdo a lo registrado
históricamente (ANEXO 4).
4.1.2. Ensayo defoliación variedad Lapins
El comportamiento de esta variedad (FIGURAS 3 y 4) ante los tratamientos de
defoliación fue distinto a lo apreciado en el cultivar Bing. En los días inmediatamente
posteriores a la aplicación del 18 de abril, se presentaron síntomas de necrosis
bastante marcados en aquellas plantas tratadas con Urea (12 y 16%) y aquellas
tratadas con Dormex (2 y 3%), por su parte se presentó necrosis en menor grado en
aquellas plantas tratadas con sulfato de zinc a una concentración del 0,6% (dosis subóptima). Con lo que se demuestras que las hojas de Lapins se encontraban más
propensas a sufrir un desbalance nutricional, el cual generaría la destrucción del
tejido. Esta diferencia con el cultivar Bing solo es atribuible a características internas
propias de la variedad, ya que todas las plantas del huerto se encontraban bajo el
mismo régimen de fertilización y riego.
72
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
-0
6
-2
00
2
2
-2
00
27
-0
6
-2
00
22
-0
6
-2
00
-0
6
17
12
-0
6
-2
00
2
2
2
-2
00
07
-0
6
-2
00
-0
5
02
28
-0
5
-2
00
2
2
-2
00
23
-0
5
-2
00
-0
5
18
2
-2
00
13
-0
5
-2
00
-0
5
08
03
28
-0
4
-2
00
2
2
-2
00
-2
00
-0
4
23
-0
4
18
2
16
2
80
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T0
T1
T2
T3
T4
Temp. Media
Tratamientos:
T0: Agua
T1: Sulfato de Magnesio (0,3%) T2: Sulfato de Magnesio (0,6%)
T3: Sulfato de Zinc (0,3%)
T4: Sulfato de Zinc (0,6%)
Temperatura (ºC)
FIGURA 3. Caída de hojas de cerezos registradas en el cv. Lapins, bajo
tratamientos de defoliación en Calle Larga, 2002.
73
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
T0
T5
Tratamientos:
T0: Agua
T5: Urea (12%)
T6: Urea (16%)
T7: Dormex (2%) T8: Dormex (3%)
T6
T7
T8
2
-2
00
-0
6
-2
00
-0
6
27
22
-0
6
-2
00
2
2
-2
00
17
-0
6
-2
00
-0
6
12
2
-2
00
-0
6
07
2
-2
00
-0
5
02
2
-2
00
-0
5
28
2
-2
00
23
-0
5
-2
00
-0
5
18
13
-0
5
-2
00
2
2
2
-2
00
08
-0
5
-2
00
-0
4
28
03
2
-2
00
-2
00
-0
4
23
-0
4
18
Fechas
Temp. Media
2
80
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Temperatura (ºC)
FIGURA 4. Caída de hojas de cerezos registradas en el cv. Lapins, bajo
tratamientos de defoliación en Calle Larga, 2002.
74
A partir del 5 de mayo se puede apreciar un mayor efecto en ciertos tratamientos
sobre otros (CUADRO 6). Es así como aproximadamente el 8 de mayo los
tratamientos realizados con Dormex (2 y 3%) y sulfato de zinc (0,6%) ya han
provocado una caída del 40% de las hojas, logrando una diferencia significativa con
el tratamiento testigo, los tratamientos con sulfato de magnesio y el realizado con
sulfato de zinc al 0,3%, los cuales no superan el 15% de hoja caída. Por su parte los
tratamientos
en
base
a
urea
presentan
una
defoliación
intermedia
de
aproximadamente el 25%.
CUADRO 6: Resultados defoliación en cerezos cv Lapins expresados en % de hoja
caída.
T0
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
T0
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
18-Abr
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
a
a
a
a
a
a
a
a
a
28-May
7,7
16,1
20,1
28,2
53,5
39,2
57,7
63,8
69,2
21-Abr
0,8
0,3
0,3
0,2
0,2
0,0
0,3
0,2
1,7
a
ab
ab
bc
de
cd
e
e
e
ab
a
a
a
a
a
a
a
b
23-Abr
1,6
1,9
2,4
1,6
3,8
1,8
2,6
3,0
3,2
06-Jun
33,8
41,9
51,8
50,2
65,4
70,8
78,0
67,7
71,7
a
ab
abc
abc
bc
bc
c
bc
c
a
a
a
a
a
a
a
a
a
27-Abr
3,0
2,6
2,9
3,6
7,0
3,1
7,2
5,8
7,5
11-Jun
53,5
66,4
69,3
65,7
71,6
83,0
87,8
73,0
77,6
a
a
a
a
a
a
a
a
a
04-May
3,5
5,0
4,9
6,4
11,4
4,0
14,0
9,8
15,4
a
ab
ab
ab
ab
ab
b
ab
ab
a
a
a
ab
abc
a
bc
abc
c
15-Jun
72,0
86,1
89,2
83,9
85,4
93,2
93,1
85,5
83,3
a
a
a
a
a
a
a
a
a
09-May
4,7
9,1
8,0
16,0
26,2
20,6
36,3
48,0
43,6
a
a
a
ab
bc
abc
cd
d
d
20-Jun
86,7
95,1
97,2
95,2
95,9
97,6
98,1
96,4
95,2
a
a
a
a
a
a
a
a
a
14-May
7,0
12,2
11,9
22,2
47,3
27,4
45,3
59,5
65,6
a
ab
ab
ab
de
bc
cd
de
e
18-May
7,3
12,7
13,3
25,4
49,0
31,0
48,8
61,4
66,2
a
a
ab
ab
cd
bc
cd
d
d
25-Jun
94,3
98,8
99,2
98,9
99,4
100,0
99,8
99,9
98,3
a
a
a
a
a
a
a
a
a
29-Jun
96,5
100,0
99,5
99,6
100,0
100,0
100,0
100,0
98,7
a
a
a
a
a
a
a
a
a
Separación de medias es independiente por cada fecha. Letras iguales indican que no hay diferencias
significativas. Resultados obtenidos mediante el test de Tukey al 5%.
75
A mediados del mes de mayo, es interesante mencionar que la defoliación en todos
los tratamientos en Lapins se estanca, prácticamente se detiene durante el mes de
mayo. Por lo que se puede inferir que el efecto de los tratamientos se ha diluido. Al
momento del estancamiento el tratamiento más efectivo es el realizado con Dormex
(2 y 3%), logrando tener un 60% de hoja caída, mientras que los tratamientos de urea
(16%) y sulfato de zinc (0,6%) alcanzaron un 45% de hoja caída, mientras que el
resto de los tratamientos tienen valores muy bajos.
Esta detención en la curva se prolonga hasta los inicios del mes de junio, lo cual
coincide con las primeras precipitaciones y la aparición de las primeras temperaturas
bajo cero. Esto provocó una reactivación en la tasa de caída de hoja de todos los
tratamientos para llegar al 100% a fines del mes de junio. Esto viene a confirmar la
influencia del factor clima sobre el comportamiento de las plantas (BASAK, 1972).
Luego de la reactivación, las diferencias entre todos los tratamientos se fueron
estrechando hasta llegar a 0, puesto que casi todas las plantas alcanzaron el 100% de
hoja caída al mismo tiempo. La reactivación en la tasa de caída de hojas se explica
por el mismo fenómeno hormonal que provocó la caída de hoja del cultivar Bing en la
misma fecha.
Luego de revisado este ensayo, se puede decir que los defoliantes fueron parcialmente
eficaces, puesto que no lograron una caída completa de la masa foliar de las plantas ni
de forma inmediata, como lo han hecho otros investigadores como CZYNCZYK,
GRZYB y BAZAK (1977), quienes obtuvieron en frutales de carozo una caída total
de las hojas en un plazo de dos a tres semanas. Esta falta de eficiencia en los
tratamientos tiene como causante la temperatura ambiental imperante (ANEXO 7), la
cual favoreció el continuo desarrollo de las actividades vegetativas de la planta.
76
Al momento de analizar la curva se pueden identificar tres etapas. Primero está la
caída de hojas provocada por los tratamientos de defoliación, debido al desbalance
nutricional, donde la caída de hojas se vio mitigada por efecto del clima, así como por
el vigor de la planta, propio de una variedad injertada sobre un patrón Santa Lucía 64,
pero principalmente por ser aun una planta en estado juvenil, lo que sin duda incidió
en la cantidad de auxinas presentes. Luego de que el efecto de los defoliantes se
diluyera, la caída de hojas experimentó una detención hasta inicios del mes de junio,
donde la baja en las temperaturas provocó el inicio del proceso de senescencia,
favoreciendo un desbalance hormonal, que provocó la caída de los niveles de auxinas
y la traslocación del etileno, generando una caída “explosiva” en el número de hojas
presentes, al igual que lo ocurrido con el cultivar Bing.
Al momento de determinar cuales fueron los productos más eficaces, se debe
mencionar al Dormex (2 y 3%), a la urea (16%) y al sulfato de zinc (0,6%) los cuales
lograron los efectos más rápidos en la primera etapa de la curva.
Tanto en los tratamientos aplicados en Bing como en Lapins, no se apreciaron daños
algunos a la madera en ningún momento posterior a la aplicación.
77
4.2. Ensayo 2: Efecto de diferentes productos defoliantes sobre cerezos cvs. Bing
y Lapins de un año sobre su brotación.
4.2.1. Brotación del cv. Bing como respuesta a la defoliación.
Al observar el comportamiento de las plantas a salida de receso (FIGURAS 5 Y 6) se
puede apreciar claramente que no hay diferencia entre todas las plantas sometidas a
tratamientos de defoliación y que fueron tratadas con Cianamida Hidrogenada a
salida de receso el 25 de julio. La brotación fue similar entre aquellas plantas que
botaron todas sus hojas a fines de junio con aquellas plantas sometidas a una
defoliación manual el día 18 de abril, iniciando su actividad el día 22 de agosto. Al
llegar a la última medición, el día 8 de octubre, la brotación alcanzó
aproximadamente el 70%. (CUADRO 7).
78
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
2
06
-1
0
-2
00
-2
00
2
-1
0
01
26
-0
9
-2
00
-2
00
2
-0
9
21
11
16
-0
9
-2
00
-2
00
2
-0
9
-2
00
-0
9
06
-0
9
01
-0
8
-2
00
-2
00
2
2
-2
00
27
-0
8
22
2
80
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T0a
T0b
T1
T2
T3
T4
Temp. Media
Tratamientos:
T0a: Agua (Sin Dormex)
T0b: Agua (Con Dormex)
T1: Sulfato de Magnesio (0,3%) T2: Sulfato de Magnesio (0,6%)
T3: Sulfato de Zinc (0,3%)
T4: Sulfato de Zinc (0,6%)
Temperatura (ºC)
FIGURA 5. Brotación en cerezos cv Bing, bajo tratamientos de defoliación en
Calle Larga, 2002.
79
18
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
2
2
-1
0
-2
00
-2
00
06
-1
0
01
-0
9
-2
00
-2
00
26
-0
9
-0
9
16
2
2
2
-2
00
-2
00
-0
9
11
21
2
-2
00
-0
9
06
-0
9
01
27
-0
8
-2
00
-2
00
2
2
-2
00
-0
8
22
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T5
T6
T7
T8
Tratamientos:
T5: Urea (12%)
T6: Urea (16%)
T7: Dormex (2%) T8: Dormex (3%)
T9a: Defoliación Manual (Sin Dormex)
T9b: Defoliación Manual (Con Dormex)
T9a
T9b
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 6. Brotación en cerezos cv Bing, bajo tratamientos de defoliación en
Calle Larga, 2002.
80
CUADRO 7: Resultados brotación en cerezos cv. Bing expresados en % de yemas
brotadas.
T0a
T0b
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
T9a
T9b
22-Ago
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
1,5
1,2
0,7
0,0
07-Sep
a
0,0
a
36,7
a
44,3
a
35,3
a
32,7
a
29,5
a
33,4
ab
47,4
b
51,6
ab
37,1
ab
0,7
a
26,1
12-Sep
a
0,0
b
48,5
b
56,0
b
45,1
b
42,3
b
37,8
b
45,0
b
50,2
b
56,3
b
42,9
a
1,3
ab
48,5
a
b
b
b
b
b
b
b
b
b
a
b
17-Sep
0,0
58,8
61,7
52,2
48,0
45,0
49,9
57,1
63,6
50,7
1,5
60,4
a
b
b
b
b
b
b
b
b
b
a
b
24-Sep
0,1
62,2
63,9
58,2
50,9
46,5
57,1
62,5
65,3
56,8
2,9
71,1
a
b
b
b
b
b
b
b
b
b
a
b
08-Oct
56,2
72,0
70,5
65,0
66,9
69,2
59,8
69,5
71,7
63,4
15,9
73,8
b
b
b
b
b
b
b
b
b
b
a
b
Separación de medias es independiente por cada fecha. Letras iguales indican que no hay diferencias
significativas. Resultados obtenidos mediante el test de Tukey al 5%.
Las plantas sin la aplicación de Cianamida Hidrogenada el día 25 de julio, las que
incluyen plantas defoliadas manualmente y otras que botaron la hoja en forma
natural, iniciaron su actividad aproximadamente el día 25 de septiembre, con una
brotación exponencial que al momento de terminar las mediciones aun era inferior a
las plantas tratadas con Dormex.
Debido a estas experiencias se puede determinar que el Dormex (50% Cianamida
Hidrogenada) aplicado el 25 de julio, logró un adelanto y una uniformidad en la
brotación tal como lo confirman las experiencias de GEORGE, LLOYD y
NIELSSEN (1992). Cabe destacar que el adelanto fue de prácticamente 30 días con
respecto a las plantas que no recibieron Dormex en esa fecha, lo que confirma la
eficacia de este producto.
81
Otro factor a analizar es que en las plantas tratadas con Dormex el 25 de julio, tanto
las que terminaron de botar sus hojas a fines de junio como las que fueron defoliadas
manualmente exhibieron el mismo comportamiento durante la brotación.
Según los antecedentes de GIL (1997) aquellas defoliadas el 18 de abril (ANEXO 6)
deberían de haber presentado una mejor brotación que el resto, ya que según este
autor, las plantas comienzan a acumular desde que tienen un 50% de sus hojas caídas.
Pero el comportamiento de las otras plantas hace suponer que éstas plantas
completaron de igual manera sus horas frío necesarias para brotar adecuadamente,
aun cuando teóricamente hayan empezado su acumulación mucho después. Además
el hecho de que ambos tipos de plantas hayan iniciado al mismo tiempo su brotación
nos indica que la acumulación recibida fue suficiente. Sin embargo, el breve lapso
que hubo entre la caída total del follaje y la brotación en primavera hacen dudar que
las plantas hayan entrado en un letargo profundo, sino que uno ambiental, o sea que la
detención
y posterior reinicio del desarrollo vegetativo fue determinado por la
temperatura ambiental existente.
En lo que respecta a las plantas sin aplicación de dormex, aquellas defoliadas el 18 de
abril y aquellas defoliadas naturalmente, tuvieron una alta brotación, probablemente
debido a que ambas completaron sus requerimientos de frío invernal o simplemente
se encontraban en un estado de latencia ambiental. Sin embargo, carecieron del efecto
de adelanto de brotación que proporciona la Cianamida Hidrogenada. Sin embargo, el
hecho más importante es que las plantas que absicionaron sus hojas a fines de junio,
obtuvieron una mejor brotación que aquellas que fueron defoliadas el 18 de abril. Así
se presenta el efecto negativo que puede tener una defoliación muy temprana, ya que
82
interrumpe la entrada en receso normal de la planta, donde antes de botar las hojas, se
produce una traslocación de nutrientes, especialmente nitrogenados (DEVLIN, 1990),
hacia estructuras más permanentes, como yemas en formación. Al impedir esta
traslocación, se obtuvo un efecto nocivo sobre la brotación de la temporada siguiente.
Otro factor a considerar es el vigor propio de una planta joven, con un portainjerto
vigoroso como es Santa Lucía 64, lo cual favorece la brotación y desarrollo
vegetativo de la planta.
Este ensayo plantea una duda acerca del momento exacto en cuando la planta
empieza a acumular horas o unidades de frío, puesto que la diferencia de acumulación
entre plantas defoliadas manualmente y aquellas que botaron naturalmente las hojas
es muy alta, puesto que si consideramos que la planta inicia su acumulación es
cuando las plantas han botado un 50% de sus hojas (GIL, 1997), las plantas
defoliadas manualmente al momento de la aplicación han recibido sobre 600 horas de
frío mientras que aquellas que botaron sus hojas naturalmente, no acumularon más de
300 horas frío al momento de la aplicación, cantidad de frío insuficiente para un
cultivar de alto requerimiento como Bing, considerando que la brotación al momento
de la última medición no superó el 75%. Al no haber diferencias significativas, se
podría determinar que con las condiciones propias de vigor de una planta joven,
además de las temperaturas descritas anteriormente, con una acumulación de 300
horas se obtendrían los mismos resultados que con una acumulación de 600 horas,
considerando una aplicación de Cianamida Hidrogenada a salida de receso, la que
proporcionó un efecto adelantador de la brotación con respecto a los tratamientos que
no recibieron esta aplicación. Sin embargo, se debe tener en consideración de que las
plantas defoliadas manualmente aún estaban en plena actividad, así que la
83
preparación de la planta para entrar en receso es poco probable que sea de inmediato
a la aplicación del tratamiento.
En el gráfico se puede apreciar que la dosis de 2% de Dormex ha sido más efectiva
que la de 3%, esto puede deberse al comportamiento errático que podría presentar el
cv. Bing en condiciones ambientales que no son las óptimas para su desarrollo.
Específicamente en lo que se refiere a la acumulación de frío invernal, puesto que
este fue insuficiente para su normal desarrollo. Por lo tanto las condiciones
ambientales pudieron haber condicionado la respuesta de las plantas por sobre los
tratamientos a probar.
Por último se debe mencionar que ninguno de los tratamientos produjo daño alguno a
madera y yemas, lo que hubiera podido afectar la brotación de las plantas.
84
4.2.1. Brotación del cv. Lapins como respuesta a la defoliación
Antes de efectuar el análisis de este ensayo, es necesario mencionar que en relación,
al ítem anterior, los tratamientos de sulfato de zinc al 0,6%, Dormex al 3% y de
defoliación manual practicada el 18 de abril, tratamiento al cual no se le aplicó
Dormex el día 25 de julio, se perdieron debido al rebaje indebido de las plantas por
parte de los operarios del predio.
Al analizar el comportamiento de las plantas de este ensayo (FIGURAS 7 y 8), se
puede apreciar en la curva que las plantas tratadas con Dormex el día 25 de julio
entraron en actividad antes, el 20 de agosto, que aquellas a las que no se les aplicó
este compuesto, iniciando su actividad el 7 de septiembre aproximadamente.
85
18
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
2
2
06
-1
0
-2
00
-2
00
-1
0
01
26
-0
9
-2
00
-2
00
2
2
2
-0
9
-0
9
-2
00
-2
00
16
-0
9
11
21
2
-2
00
-0
9
06
-0
9
01
-0
8
-2
00
-2
00
2
2
-2
00
27
-0
8
22
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T0a
T0b
T1
T2
T3
Temp. Media
Tratamientos:
T0a: Agua (Sin Dormex)
T0b: Agua (Con Dormex)
T1: Sulfato de Magnesio (0,3%) T2: Sulfato de Magnesio (0,6%)
T3: Sulfato de Zinc (0,3%)
Temperatura (ºC)
FIGURA 7. Brotación en cerezos cv Lapins bajo tratamientos de defoliación,
en Calle Larga, 2002.
86
18
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
2
2
-1
0
-2
00
-2
00
06
-1
0
01
26
-0
9
-2
00
-2
00
2
2
21
16
11
-0
9
-0
9
-2
00
-2
00
2
-0
9
-2
00
-0
9
06
01
-0
9
-2
00
-2
00
2
2
2
-0
8
-2
00
27
-0
8
22
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T5
T6
Tratamientos:
T5: Urea (12%)
T6: Urea (16%)
T7: Dormex (2%)
T9a: Defoliación Manual (Sin Dormex)
T7
T9a
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 8. Brotación en cerezos cv Lapins bajo tratamientos de defoliación,
en Calle Larga, 2002.
87
Entre las plantas tratadas con Dormex, se puede apreciar que las plantas bajo los
tratamientos de defoliación de sulfato de magnesio (0,6%), urea (12 y 16%) y
Dormex (2%), presentan una diferencia significativa en lo que se refiere al porcentaje
de brotación logrado al 7 de septiembre (75%) (CUADRO 8). Este adelanto puede
deberse a que los tratamientos de defoliación más eficaces ayudaron a obtener una
mayor acumulación de frío. Sin embargo esta inferencia sólo puede aplicarse a los
tratamientos de urea y Dormex, teniendo que atribuir el adelanto de las plantas
tratadas con sulfato de magnesio (el cual resultó ineficaz como defoliante) al azar.
Mientras que las plantas defoliadas con Sulfato de Magnesio (0,3%) y Sulfato de Zinc
(0,3%),
además
del
testigo
presentaban
una
brotación
intermedia
de
aproximadamente el 50%.
CUADRO 8: Resultados brotación en cerezos cv Lapins expresados en % de yemas
brotadas.
T0a
T0b
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
T9a
T9b
22-Ago
0,3
0,0
0,1
0,8
0,2
a
a
a
a
a
07-Sep
5,5
53,3
36,7
62,2
59,6
a
bc
b
bc
bc
0,7 a
0,3 a
0,0 a
66,0 c
80,1 c
74,6 c
0,0 a
0,0 a
12-Sep
9,8
64,3
45,0
71,1
67,6
a
bc
b
bc
bc
17-Sep
14,2
75,0
55,5
77,7
76,0
a
b
b
b
b
24-Sep
33,6
82,6
71,6
85,9
87,7
a
b
b
b
b
08-Oct
70,7
90,2
96,4
94,9
96,3
a
b
b
b
b
69,1 bc
87,0 c
82,3 c
80,8 b
88,5 b
85,5 b
87,8 b
91,9 b
88,0 b
95,7 b
99,0 b
99,4 b
5,8 a
11,1 a
24,1 a
67,8 a
Separación de medias es independiente por cada fecha. Letras iguales indican que no hay diferencias
significativas. Resultados obtenidos mediante el test de Tukey al 5%.
88
Sin embargo con el correr de los días todas las plantas tratadas con Dormex el día 25
de julio, ven reducidas sus diferencias, hasta el momento que al finalizar las
mediciones el día 8 de octubre, todas estas plantas alcanzaron una brotación del
100%. Lo cual viene a comprobar la adaptabilidad de la variedad Lapins a esta zona
de cultivo.
Por su parte las plantas que no sufrieron la aplicación de Dormex el día 25 de julio,
comenzaron su actividad alrededor del 5 de septiembre, no exhibiendo diferencias
significativas, a pesar de que unas fueron defoliadas manualmente el 18 de abril y las
otras botaron sus hojas naturalmente a fines de junio. Después del 18 de septiembre
se registró un alza importante en la tasa de apertura de yemas, aumentando de un 10 a
un 70% de yemas abiertas en la última medición. Observaciones posteriores
mostraron que a mediados de octubre estas plantas lograron un 100% de brotación al
igual que aquellas tratadas con Dormex.
El efecto del Dormex aplicado el 25 de julio, viene mas que nada a provocar un
adelanto de la brotación con respecto a las plantas sin Dormex de aproximadamente
15 días. Sin embargo el Dormex no fue incidente en el porcentaje de brotación final,
ya que todas las plantas sin excepción lograron un 100% de sus yemas abiertas luego
de la última medición del 8 de octubre. Dónde si fue predominante fue en el adelanto
del proceso de brotación con respecto a los tratamientos que no recibieron la
aplicación de Dormex.
Entre los posibles factores que tuvieron incidencia en los excelentes resultados de
brotación obtenidos, se debe considerar el vigor impuesto por el portainjerto Santa
Lucía 64. Así como también las características propias de la variedad Lapins, las que
89
permiten adaptarse y comportarse mejor a las condiciones presentes en la comuna de
Calle Larga.
Por último cabe destacar que al igual que en el caso del cultivar Bing, el proceso de
acumulación de frío versus la caída de hojas deja mas de alguna interrogante, puesto
que quedó demostrado que las plantas por si solas sin ningún tipo de tratamientos
pudieron alcanzar una brotación de un 100%, por lo que no queda clara la necesidad
de una aplicación comercial para defoliar artificialmente las plantas de la variedad
Lapins. Por esto deberían continuarse los experimentos a futuro para comprobar si
esta práctica es realmente eficiente, para poder implementarla comercialmente.
90
4.3 Ensayo 3: Efecto en la brotación de productos que suplen la carencia de frío
invernal de cerezos cvs. Bing y Lapins.
4.3.1. Ensayo sobre el cv. Bing
Ya a las primeras dos semanas desde el inicio de las mediciones, se puede apreciar
claramente el efecto que los distintos tratamientos tienen sobre la brotación de las
plantas (FIGURAS 9 y 10).
Al llegar al día 7 de septiembre que todos los tratamientos realizados la segunda
fecha (25 de julio) han alcanzado una brotación del 30%, lo que genera una diferencia
significativa con aquellos tratamientos de la primera fecha (el 12 de julio), los cuales
no han superado el 10%. Por su parte las plantas testigo no presentan señales de
brotación.
91
18
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
2
2
-1
0
-2
00
-2
00
06
-1
0
01
-0
9
26
-0
9
-2
00
-2
00
2
2
16
21
-0
9
-2
00
-2
00
2
11
-0
9
-2
00
-0
9
-2
00
06
-0
9
01
-0
8
-2
00
2
2
2
-2
00
27
-0
8
22
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T0
T1
T2
Tratamientos:
T0: Sin Aplicación
T1: 2% Dormex
T2: 25% NAC
T3: 3% Dormex
T4: 35% NAC
T3
T4
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 9. Curva de brotación en cerezos cv Bing bajo tratamientos de
compuestos que suplen la falta de frío invernal aplicados el 12 de
julio. Calle Larga, 2002.
92
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
-2
00
-1
0
06
01
-1
0
-2
00
-2
00
-0
9
2
2
2
-2
00
26
-0
9
21
16
-0
9
-2
00
-2
00
2
2
-0
9
-0
9
-2
00
-2
00
06
-0
9
-0
8
-2
00
01
11
2
2
-2
00
27
-0
8
22
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Fechas
T0
T5
T6
Tratamientos:
T0: Sin Aplicación
T5: 2% Dormex
T6: 25% NAC
T7: 3% Dormex
T8: 35% NAC
T7
T8
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 10. Curva de brotación en cerezos cv Bing bajo tratamientos de
compuestos que suplen la falta de frío invernal aplicados el 25 de
julio. Calle Larga, 2002.
93
Los registros muestran que el tratamiento de Cianamida al 1,5% aplicado el 25 de
julio, es el que ha entregado los mejores resultados, logrando una brotación superior
al 70% a finales de septiembre (CUADRO 9). Sin embargo, la tendencia que
distingue a los tratamientos realizados en la segunda fecha se mantiene, ya que todos
los tratamientos de la segunda fecha han superado el 50% de brotación. Por su parte
el testigo apenas alcanza el 1% de brotación, habiendo salido del receso el día 25 de
septiembre.
Al término las mediciones, se pudo apreciar que las diferencias entre los tratamientos
e incluso el testigo disminuyen hacia los últimos días (CUADRO 9). Puede apreciarse
que los tratamientos realizados con Cianamida Hidrogenada en la segunda fecha, han
logrado significativamente los mejores porcentajes de brotación, aproximadamente
del 85%, mientras que el resto de los tratamientos son inferiores (60%), pero no
demuestran una clara diferencia entre sí (ANEXO 9).
CUADRO 9: Efecto de tratamientos para suplir la falta de frío sobre la brotación en
cerezos cv Bing, expresado en % de yemas brotadas.
T0
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
22-Ago
0,0
0,5
0,0
0,0
0,8
0,0
0,0
0,0
0,0
a
a
a
a
a
a
a
a
a
07-Sep
0,0
10,2
1,4
3,4
10,7
17,3
18,8
36,1
29,2
a
abc
ab
ab
abc
abc
abc
c
bc
12-Sep
0,0
13,5
4,6
5,7
14,6
34,2
36,4
66,2
39,7
a
ab
ab
ab
ab
abc
abc
c
bc
17-Sep
0,0
22,5
8,7
7,3
17,1
44,0
39,5
74,6
48,2
a
ab
ab
ab
ab
abc
abc
c
bc
24-Sep
1,3
34,4
20,4
13,2
20,4
48,5
50,2
74,6
52,6
a
abc
ab
ab
ab
bc
bc
c
bc
08-Oct
52,7
61,4
51,3
42,9
39,1
86,5
69,4
84,8
61,6
ab
ab
ab
a
a
b
ab
b
ab
Separación de medias es independiente por cada fecha. Letras iguales indican que no hay diferencias
significativas. Resultados obtenidos mediante el test de Tukey al 5%.
94
Durante las mediciones se pudo observar, que en aquellas plantas tratadas, fueron las
yemas basales las primeras en entrar en actividad, al contrario de las plantas testigo,
donde las yemas terminales fueron las primeras en brotar, confirmando la dominancia
apical propia de especies como el cerezo. De lo anterior se desprende que los
reguladores
de
crecimiento
utilizados,
disminuyen
la
latencia
correlativa
predominante en la planta de forma natural.
Luego de visto el comportamiento de las plantas a lo largo del tiempo, se desprende
que los tratamientos realizados la segunda fecha, el 25 de julio, resultaron ser los más
efectivos en adelantar y uniformar la brotación (CUADRO 9). De esto se desprende
que la aplicación más exitosa se realizó 30 días antes del inicio de la brotación en
relación con la hecha 45 días antes. El motivo que provocó esta diferencia fue la
acumulación de frío, ya que al 12 de julio se habían acumulado 584 unidades de frío
(calculadas desde el 1° de mayo), mientras que al 25 de julio, se acumularon 680.
Esto se encuentra avalado por las experiencias de LLOYD y FIRTH (1993), quienes
asocian la respuesta a la cianamida al frío acumulado y por ende, al estado fisiológico
en el que se encuentra la yema. Este requerimiento depende del genotipo propio de la
variedad, como es el caso de Bing, es catalogada de alto requerimiento de frío, por
sobre las 900 horas.
Los resultados obtenidos al terminar las mediciones confirman la eficacia de la
cianamida hidrogenada de la segunda aplicación (EREZ y SNIR, 1988; GEORGE,
LLOYD NIELSSEN, 1992), por sobre el resto de los tratamientos como los del
NAC, lo cual confirma experiencias de SOUTHWICK et al. (1997) y las de
LOMBARD et al. (2000), dónde el CAN 17 era efectivo para salir del receso, pero
95
nunca llegó a ser tan efectivo como la Cianamida Hidrogenada, debido
principalmente a que estos productos poseen composiciones y modos de acción muy
diferentes.
Por último, se puede mencionar que en los tratamientos realizados en la primera
fecha, los tratamientos con las concentraciones menores de Cianamida Hidrogenada y
NAC, terminaron con una brotación más alta que los tratamientos con las dosis mas
altas. Esto puede deberse al comportamiento errático que presentan las plantas,
cuando aun no han acumulado el frío suficiente, según LYON et al. (1989), para
poder tener un máximo efecto con la Cianamida y otros productos se debe haber
acumulado al menos entre un 50 y 70% del frío normalmente requerido por la
variedad.
4.3.2. Ensayo sobre el cv. Lapins
Al observar el comportamiento de esta variedad frente a los tratamientos, se aprecia
que nunca hubo una diferencia notable entre ellos, incluso con el testigo al terminar
las mediciones (FIGURAS 11 y 12).
En todos los tratamientos la brotación se inició aproximadamente el día 22 de agosto,
donde a las 2 semanas después, el 7 de septiembre, el mayor porcentaje de brotación
había sido alcanzado por el T7 (Dormex al 3% el 25 de julio) la cual bordeaba el
40%. Pero sin embargo la diferencia no era completamente significativa con el resto
(CUADRO 10), mientras que las otras medias estadísticamente no diferían entre sí, a
excepción del testigo quien en esa fecha presentaba una brotación inferior.
96
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
-2
00
-1
0
Fechas
T0
T1
T2
Tratamientos:
T0: Sin Aplicación
T1: 2% Dormex
T2: 25% NAC
T3: 3% Dormex
T4: 35% NAC
T3
T4
2
2
-2
00
11
06
-1
0
-2
00
2
26
01
-0
9
-1
0
-2
00
2
-2
00
-0
9
21
-0
9
16
11
-0
9
-2
00
-2
00
2
2
-2
00
-0
9
06
-0
9
01
27
-0
8
-2
00
-2
00
2
2
-2
00
-0
8
22
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 11. Curva de brotación en cerezos cv Lapins bajo tratamientos de
compuestos que suplen la falta de frío invernal aplicados el 12 de
julio. Calle Larga, 2002.
97
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
-2
00
Fechas
T0
T5
T6
T7
Tratamientos
T0: Sin Aplicación
T5: 2% Dormex
T6: 25% NAC
T7: 3% Dormex
T8: 35% NAC
T8
2
2
-1
0
11
06
-1
0
-2
00
-2
00
2
01
26
-1
0
-2
00
-0
9
-2
00
2
-0
9
21
-0
9
16
-0
9
11
-2
00
-2
00
2
2
-0
9
-2
00
-2
00
06
-0
9
01
-0
8
-2
00
2
2
-2
00
27
-0
8
22
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 12. Curva de brotación en cerezos cv Lapins bajo tratamientos de
compuestos que suplen la falta de frío invernal aplicados el 25 de
julio. Calle Larga, 2002.
98
CUADRO 10: Efecto de tratamientos para suplir la falta de frío sobre la brotación del
cerezo cv Lapins, expresado en % de yemas brotadas.
T0
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
22-Ago
0,0
8,1
8,9
10,9
2,5
0,0
4,1
0,0
0,9
a
a
a
a
a
a
a
a
a
07-Sep
6,4
23,3
30,3
29,8
17,3
33,1
38,4
45,3
33,7
a
ab
ab
ab
ab
ab
ab
b
ab
12-Sep
14,3
33,0
33,7
36,7
28,3
39,6
49,6
51,0
44,5
a
ab
ab
ab
ab
ab
b
b
ab
17-Sep
28,5
44,8
37,3
41,7
29,8
47,3
61,1
56,6
50,9
a
ab
ab
ab
a
ab
b
ab
ab
24-Sep
63,6
65,1
61,5
55,9
38,8
72,7
69,3
65,6
66,4
a
a
a
a
a
a
a
a
a
08-Oct
94,0
94,8
97,6
88,8
81,1
97,7
88,7
88,5
93,1
ab
ab
b
ab
a
b
ab
ab
ab
12-Oct
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
100,0
a
a
a
a
a
a
a
a
a
Separación de medias es independiente por cada fecha. Letras iguales indican que no hay diferencias
significativas. Resultados obtenidos mediante el test de Tukey al 5%.
Con el correr de las semanas, ya al día 24 de septiembre, las diferencias entre
tratamientos se hicieron confusas, estando todas las medias relacionadas (bordeando
el 70%), incluyendo al tratamiento testigo, sin embargo las plantas correspondientes
al tratamiento de NAC al 35% del día 25 de julio, presentaron una tasa de brotación
cada vez más baja en relación al resto, la cual se justifica dado que esas plantas
presentaron serios problemas de cáncer bacterial, el cual provocó serios daños a la
madera, esta enfermedad solo se concentró en ese sector del huerto sin afectar a otras
plantas.
Al término de las mediciones (8 de octubre), se pudo observar que la brotación más
fue obtenida por el testigo y por los tratamientos de Dormex en su dosis más baja
(2%) en ambas fechas, además de tratamientos de NAC en ambas fechas, brotaciones
que incluso llegaron al 100% (ANEXO 6), difiriendo claramente del cultivar Bing.
En consecuencia no se presentaron claras diferencias que permitieran determinar cual
fue el mejor tratamiento de todos. La brotación en las plantas del tratamiento con
99
NAC mencionado anteriormente, continuaban con los problemas fitosanitarios
mencionados anteriormente.
En las plantas tratadas, la brotación fue bastante pareja a lo largo del tronco,
notándose claramente como estos compuestos mitigaron el efecto de latencia
correlativa en las plantas.
En vista al comportamiento expresado por las plantas, se puede notar que entre todos
los tratamientos no hubo claras diferencias, incluso con el tratamiento testigo. Lo
único claro, es que el uso de todos los productos provocaron un adelanto y
uniformidad en la brotación en comparación al testigo. Este comportamiento puede
deberse a que ya al día de la primera aplicación, se habían acumulado 584 unidades
de frío, y para la segunda 680. Esta acumulación es suficiente para que la variedad
Lapins tenga una buena brotación como lo demostró el tratamiento testigo, ya que al
31 de julio, se habían acumulado 734 unidades de frío, cantidad de frío con la cual la
planta brotó en un 100% como porcentaje final, así ninguno de los tratamientos
presentó claras diferencias entre sí. Es por eso que si se decide aplicar Cianamida
Hidrogenada en el futuro se deberá cuidar las aplicaciones tardías, puesto que se hace
más probable la ocurrencia de fitotoxicidad (GEORGE, LLOYD y NIELSSEN,
1992).
Según LYON et al. (1989), para poder tener un máximo efecto con la Cianamida se
debe haber acumulado al menos entre un 50 y 70% del frío normalmente requerido
por la variedad, lo cual se ha cumplido en este ensayo.
100
Otra posible causa de la alta brotación podría ser el vigor impuesto por el patrón
Santa Lucía 64, el cual ya ha sido mencionado como muy vigoroso, además de que
por la edad de la planta, toda la energía se gasta en estructuras vegetativas, puesto que
aun no hay competencia de la parte reproductiva.
4.4. Ensayo 4: Efecto de un compuesto fitoregulador a base de Citoquininas y
Giberelinas más incisión sobre la brotación de nueve cvs. de
cerezo.
Al analizar el comportamiento de las distintas variedades ante la aplicación del
compuesto a base de Giberelinas y Citoquininas (Promalina) más incisión (FIGURAS
13 y 14), queda de manifiesto que las variedades Celeste y Marvin presentaron una
brotación importante prácticamente un mes después que el resto de las variedades
vistas en este ensayo, a pesar de que a todas se les aplicó una dosis de 3% de Dormex
más 0,5 aceite el día 25 de julio. Es por eso que la gran parte de las variedades
presentó el estado ideal para Promalina el día 23 de agosto, mientras que Celeste y
Marvin no lograron ese estado en la mayoría de sus yemas hasta el día 24 de
septiembre.
Se puede apreciar que el día 7 de septiembre, todas las variedades presentan una
brotación similar, a excepción de Sweetheart que había logrado ya un 40%, mientras
que el resto bordeaba el 20%, mientras que tanto Celeste como Marvin no superaban
el 3%.
101
Con el correr de las semanas, el día 24, la tendencia seguía manteniéndose. El cultivar
Sweetheart seguía presentando la más alta brotación significativamente, habiendo
logrado a esa fecha un 85%. Seguido por las variedades Lapins, Bing y Santina, con
un 65%. Para esa fecha los cultivares Celeste y Marvin apenas alcanzaban el 10% de
brotación, pero presentaban el resto de sus yemas con evidentes signos de actividad,
por lo que se decidió aplicar la Promalina.
102
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
T2
Tratamientos:
T1: Sweetheart
T2: Tulare
T4: Bing
T3: Santina
T5: Early Burlat
T3
T4
T5
-2
00
-1
0
06
01
-1
0
-2
00
-2
00
-0
9
Fechas
T1
2
2
2
-2
00
26
-0
9
21
16
-0
9
-0
9
-2
00
-2
00
2
2
-2
00
-0
9
06
01
-0
9
-2
00
-2
00
-0
8
27
11
2
2
-2
00
-0
8
22
2
18
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Temp. Media
Temperatura (ºC)
FIGURA 13. Curva de brotación de nueve cvs. de cerezo bajo tratamientos de
un compuesto de giberelinas + citoquininas más incisión. Calle
Larga, 2002.
103
18
80
16
70
14
60
12
50
10
40
8
30
6
20
4
10
2
0
0
T7
T8
Tratamientos:
T6: Celeste
T7: Sommerset
T8: Lapins
T9: Marvin
T9
-2
00
2
Temp. Media
-1
0
06
01
-1
0
-2
00
-2
00
2
2
-0
9
26
-0
9
21
16
-2
00
-2
00
2
-0
9
-2
00
2
11
-0
9
-2
00
2
-0
9
06
-0
9
01
27
-0
8
-2
00
-2
00
2
2
-2
00
-0
8
22
Fechas
T6
2
90
2
20
Brotación (%)
100
Temperatura (ºC)
FIGURA 14. Curva de brotación de nueve cvs. de cerezo bajo tratamientos de
un compuesto de giberelinas + citoquininas más incisión. Calle
Larga, 2002.
104
El día de la última medición, el 8 de octubre, el cultivar Sweetheart terminó con el
porcentaje más alto de brotación con un 97%, seguido de cerca por la variedad
Lapins, con un 91,2%. Las variedades Bing, Santina, Somerset, Early Burlat y Tulare
presentaron una brotaciones entre el 70 y el 80%, pero que no presentaron diferencias
luego del análisis estadístico. Por su parte las variedades Marvin y Celeste
aumentaron su brotación de manera vertiginosa luego de la aplicación de la
Promalina del día 24 de septiembre, subiendo desde un 10 a un 50% de sus yemas
brotadas al 8 de octubre. No fue posible continuar las mediciones puesto que estas
plantas debían ser rebajadas para facilitar su conducción.
Luego de analizar el comportamiento de estas variedades, lo que queda más claro es
la influencia que puede tener la Promalina, que a pesar de haber sido aplicada en
forma localizada, el contenido fue traslocado a partir de las incisiones a lo largo del
tronco, favoreciendo la brotación de las plantas, como ocurrió en los cultivares
Celeste y Marvin. Confirmando la sensibilidad de estas variedades este compuesto y
el efecto promotor de estas hormonas, ya que las citoquininas promueve el
crecimiento inicial de la yema y las giberelinas estimulan la elongación posterior de
ella (CODY, LARSEN y FRITIS, 1985).
Además esta translocación ayudó a inhibir el efecto de la dominancia apical propia
del cerezo, como antes fuera propuesto por JACKSON (1997). Con lo que se logró
una brotación más pareja a lo largo de la planta.
105
Es importante destacar el efecto benéfico que tuvo la Promalina en cultivares de alto
requerimiento de frío, como Bing, que obtuvo una excelente brotación a pesar de
estar en una zona de baja acumulación de frío invernal. Lo que presenta al uso de este
compuesto como una herramienta sumamente útil para ser utilizada en huertos
comerciales de cerezo en esta zona.
CUADRO 11: Resultados brotación 9 cvs bajo tratamiento de Hormonas e incisión,
expresados en % de yemas brotadas.
T1
T2
T3
T4
T5
T6
T7
T8
T9
22-Ago
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
a
a
a
a
a
a
a
a
a
07-Sep
44,3
23,0
17,0
27,3
18,1
3,2
13,8
34,3
0,0
d
bcd
abc
cd
abc
ab
abc
cd
a
12-Sep
67,8
34,6
25,5
40,9
26,5
8,1
22,4
46,7
2,4
17-Sep
d
78,5
abcd
37,8
abc
36,8
bcd
46,1
abc
36,4
ab
12,3
abc
31,9
cd
54,1
a
4,0
24-Sep
d
85,0
bc
54,4
bc
63,2
c
67,3
bc
46,1
ab
15,7
abc
48,4
cd
62,8
a
14,5
08-Oct
d
97,4
c
78,9
cd
80,3
cd
82,9
bc
69,6
ab
47,8
c
84,2
cd
91,2
a
50,8
c
bc
bc
bc
ab
a
bc
bc
a
Separación de medias es independiente por cada fecha. Letras iguales indican que no hay diferencias
significativas. Resultados obtenidos mediante el test de Tukey al 5%.
106
5. CONCLUSIONES
Ensayo 1:
-
En el cultivar Bing, ninguno de los productos defoliantes probados resultó
realmente eficaz.
-
En el cultivar Lapins, los tratamientos defoliantes fueron parcialmente
efectivos, siendo el clima el principal detonante para la caída de hojas. Se
destaca el uso de Dormex (2 y 3%), Urea (16%) y Sulfato de Zn (0,6%).
-
El descenso de la temperatura ambiental o heladas es mucho más
determinante que cualquier tratamiento de defoliación utilizado.
Ensayo 2:
-
La brotación en las plantas de Bing defoliadas no presentó diferencias entre
los tratamientos, siendo la aplicación de Dormex a salida del receso el único
factor incidente en la fecha de la brotación, no importando la fecha de la
defoliación.
-
La brotación en Lapins resultó ser similar entre todos los tratamientos,
demostrando que la defoliación anticipada no fue un factor determinante en la
brotación obtenida en primavera.
107
Ensayo 3:
-
En el cultivar Bing, los tratamientos efectuados con productos que
suplementan la acumulación de frío invernal en el 25 julio, brindaron los
mejores resultados.
-
Entre los tratamientos del 25 de julio, ambas concentraciones de Dormex
utilizadas (2 y 3%), resultaron ser más efectivas que los tratamientos con
Nitrato amino cálcico.
-
El tratamiento testigo, inició su actividad casi un después que el resto de las
plantas tratadas, lo que indica que es indispensable el uso de este tipo de
compuestos si se quiere obtener buenos resultados con Bing en esta zona, ya
que sus requerimientos de frío no se satisfacen naturalmente.
-
En el cultivar Lapins no hubo diferencias entre las plantas tratadas a lo largo
de toda la brotación, logrando brotaciones de casi el 100%, pero lo mismo
ocurrió con el testigo, lo que nos indica que para esta variedad sólo se obtuvo
un efecto de adelantamiento de la brotación ya que sus requerimientos de frío
fueron satisfechos.
108
Ensayo 4:
-
La variedad Sweetheart presentó la mejor respuesta a la aplicación de
Promalina (Citoquininas + Giberelinas), logrando el más alto porcentaje de
brotación.
-
Las variedades Lapins, Bing, Santina, Tulare, Early Burlat y Somerset en
general, presentaron una respuesta positiva a la Promalina, aunque en forma
inferior a Sweetheart.
-
Las variedades Celeste y Marvin, entraron mucho más tarde en actividad, por
lo que la aplicación de Promalina fue más tardía, pero bastante efectiva,
puesto que elevó la brotación en poco tiempo.
109
6. RESUMEN
El ensayo se realizó en la Estación Experimental El Guindal, ubicada en la comuna de
Calle Larga, Provincia de Los Andes, V Región, entre los meses de abril y octubre
del año 2002. Ante la problemática de que las condiciones climáticas de la zona han
impedido hasta ahora la implantación de huertos a gran escala, el objetivo fue
determinar el efecto de 4 prácticas que pretenden uniformar la brotación de plantas de
cerezo de un año. En el ensayo 1 se realizó una defoliación artificial en los cvs. Bing
y Lapins. Donde el 18 de abril, se probó la eficacia de Urea, Cianamida Hidrogenada,
sulfato de zinc y sulfato de magnesio. En el ensayo 1, el cultivar Bing presentó un
efecto de los defoliantes prácticamente nulo, puesto que no hubo diferencias con el
testigo, asociando la caída de hojas a factores climáticos durante el mes de junio más
que a los compuestos químicos. En cambio en el cultivar Lapins, la respuesta fue
parcialmente positiva, ya que se produjo caída de hoja, pero ésta no fue total puesto
que el efecto cesó a mediados de mayo. Para reactivarse la caída de hoja en todas las
plantas a principios de junio a causa de las temperaturas bajo 0. En el ensayo 2 se
midió la brotación obtenida en primavera gracias a la aplicación de estos productos.
Quedó demostrado en ambos cultivares que la defoliación no produjo diferencias
significativas en los porcentajes de yemas brotadas, proceso que empezó el 20 de
agosto. El ensayo 3 fue realizado en otras plantas de estas mismas variedades, el cual
consistió en la prueba de productos que presentan un efecto sobre el receso invernal, a
base de Cianamida Hidrogenada y un compuesto a base a calcio, amonio y nitrato, los
cuales fueron aplicados en dos fechas, 12 y 25 de julio. En el cultivar Bing, los
mejores resultados se obtuvieron con los tratamientos realizados el 25 de julio, lo cual
se fundamenta en la mayor acumulación de frío para esa fecha (734,5 UPF) en
comparación con el 12 de julio (584 UPF), por lo que el efecto de los reguladores se
vio potenciado, debido a que Bing es una variedad de altos requerimientos de frío.
Entre los tratamientos de la segunda fecha, el uso de Cianamida Hidrogenada (1 y
1,5%), obtuvo los mejores resultados. En lo que respecta a Lapins, todos los
tratamientos incluso el testigo lograron casi un 100% de brotación. Con la salvedad
que el testigo inició su brotación dos semanas más tarde. Estos resultados se lograron
mas que nada debido a que los requerimientos de frío de Lapins se vieron cumplidos
en forma natural. En ambas variedades la brotación se inició el día 20 de agosto. Para
el ensayo 4, en 7 variedades se cumplieron las condiciones para realizar la práctica de
Promalina + Incisión el día 23 de agosto. De las variedades tratadas, el cv Sweetheart,
tuvo la mejor respuesta con más de un 90% de brotación a inicios de octubre. Los
cultivares Lapins, Bing, Santina, Early Burlat, Tulare y Somerset tuvieron una buena
respuesta, pero no al nivel de Sweetheart. Sin embargo, hubo dos variedades, Celeste
y Marvin, las cuales no mostraron la actividad necesaria para la aplicación de
Promalina hasta el 24 de septiembre, donde la translocación de la Promalina generó
un aumento vertiginoso de la brotación del 10 al 50% en los primeros 10 días
siguientes a esa aplicación.
110
7. ABSTRACT
The experiment was realized in the Experimental Station “El Guindal”, located in
Calle Larga, V Región. This project was developed between april and october of
2002. The objective was to determine the effect of four trials on one year old
cherries’ shoots. Experiment 1 consisted in an artifficial defoliation on the Bing and
Lapins cvs. On April 18th, efficiency was tested between Urea, Cyanamide, Zinc
sulphate and Magnesium sulphate. In this experiment, defoliants had no effect on
Bing, where the leaf fall was due to climatic conditions during june. But in Lapins the
response was partially effective, where defoliants acted on may but climatic
conditions were determinant to complete the leaf fall in june. Experiment 2 analized
the cherry shoots on spring on the plants artificially defoliated. This process had no
effect compared to other plants who lost their leaves naturally. Experiment 3 was
realized in other plants of the same cvs Bing and Lapins, wich consisted in the trial of
Cyanamide and a Calcium, Amonium and Nitrate compound on two dates (july 12th
and 25th). On Bing, the better results were obtained on the second date treatments,
because of the higher chilling acumulation (734,5 PCU). On Lapins, all treatments
managed almost 100% shoot, with the detail that the witness initiated his activity two
weeks later. Lapins’ low chilling requirements were the main reason for this results.
Experiment 4 consisted in use of Promaline and an incision to improve shoots. The
better results were obtained on Sweetheart, followed by Lapins, Santina, Early Burlat
and Somerset. Celeste and Marvin initially show no activity, but the aplication had
inmediate effect on his behaviour.
111
8. LITERATURA CITADA
ABELES, F. 1966. Auxin stimulation of Ethylene Evolution. Plant Physiol. 41: 7591.
ADDICOT, F. and WIATR, S.M.
1977.
Hormonal Controls of Abscission:
Biochemical and Ultraestructural Aspects. Plant Growth Regulation. New Cork,
Springer – Verlag. Pp. 249-257.
ALLAN, P., RUFUS, G., LISNLEY-NOAKES, G. 1995. Winter chill models in a
mild subtropical area and effects of constant 6°C chilling on peach budbreak. Acta
Horticulturae 409: 9-17.
ANDERSON, J., SEELEY, S. 1992. Modeling strategy in pomology: deployment of
the Utah models. Acta Horticulturae 313: 297-306.
BARGIONI,
G.
1996.
Sweet Cherry scions: characteristics of the principal
commercial cultivars, breeding objectives and methods. In: A.D. Webster y N.E.
Looney. London, CAB International. 513 p.
BASAK, A. 1972. The influence of KJ, CuSO4 and Mg(ClO3)2 on defoliation and
subsequent frost resistance and growth of apple trees in nurseries. Acta Agrobotánica
26(2): 167-189.
------------ and JANKIEWICZ, L.
1976.
The influence of defoliation on
photosynthesis on the level of chemical constituents in the leaves ando n the shoot
anatomy of apple trees. Fruit Science Report 3(1): 19-33.
112
BASSI,
D.
2001.
Mejoramiento genético del cerezo en Europa. Seminario:
Situación mundial, propiedad de novedades genéticas y proyección para Chile.
Santiago, Universidad de Chile, Chile, 29 y 30 de mayo de 2001. pp. 5-21.
BEYER, E.M. 1975. Abscission: The initial effect of ethylene is in the leaf blade.
Plant Physiol. 55: 322-327.
------------ and MORGAN, P. 1971. The role of ethylene modification of Auxin
transport. Plant Physiol. 48: 298-212.
BURG, S. 1968. Ethylene, plant senescente and abscission. Plant Physiol. 43: 15031511.
CANALES, G. 1999. Inducción de brotes laterales en cerezo, Prunus avium cv Van,
mediante el uso de Promalina e incisión de yemas.
Chillán.
Universidad de
Concepción. 30 p.
CHRISTENSEN, J. 1995. Evaluation of fruti characteristics of 20 sweet cherry
cultivars. Fruit Varieties Journal 49 (2): 113-117.
------------. 1997. Performance in Denmark of 20 Summerland selections of sweet
cherry. . Fruit Varieties Journal 51 (2): 79-83.
CENTRO INTERNACIONAL DE AGRICULTURA TROPICAL. 1980. Guía de
estudio. Cali, CIAT. 40 p.
CHILE, CIREN-CORFO. 1990. Atlas agroclimático de Chile, Regiones IV a IX.
Publición nº87. 66 p.
113
CLAVERIE, J. 2001. Mejoramiento genético-varietal del cerezo en Francia (Prunus
avium L.). Seminario de cerezos: Actualización comercial, variedades y sistemas de
conducción de cerezos. Corporación Pomanova. Curicó, Chile, 9 y 10 de agosto del
2001. S/p.
CODY, C.; LARSEN, F. Y FRITIS, R.
1985.
Stimulation of lateral branch
development in the fruit nursery stock with GA 4 +7 and BA. Hortscience 20(4): 758759.
COLE, M. E., SOLOMOS, T. and FAUST, M. 1982. Growth and respiration of
dormant flower buds os Pyrus communis and Pyrus calleryana. J. Amer. Soc. Hort.
Sci. 107(2): 226-231.
CORTES, A. 2002. Comportamiento fenológico y productivo del cerezo dulce
(Prunus avium L.) en la localidad de La Palma, Quillota. V Región. Taller de
Licenciatura Ing Agr. Quillota, Universidad Católica de Valparaíso, Facultad de
Agronomía. 97 p.
COUVILLON, G.A. and EREZ, A. 1985a. Influence of Prolonged Exposure to
Chilling Temperatures on Bud Break and Heat Requirement for bloom of several fruit
species. J. Amer. Soc. Hort. Sci. 110(1): 47-50.
------------ and EREZ, A. 1985b. Effect of level and duration of high temperatures on
rest in the peach. J. Amer. Soc. Hort. Sci. 110(4): 579-581.
------------ and HENDERSHOTT C. H. 1974. A characterization of the after rest
period of flower buds of two peach cultivars of different chilling requirement. J.
Amer. Soc. Hort. Sci. 99: 23-26.
114
CZYNCZYK, A., GRZYB, Z., BASAK. A. 1997. Chemichal defoliation of pear,
plum, tart and sweet cherry trees. Friut Science Reports 4(2): 1-9.
DEL REAL LABORDE, J. 1987. Estimating chill units at low latitudes. Hortscience
22(6): 1227-1230.
DENARDI, F. and HOUGH, L.F. 1987. Apple breeding in Brazil. Hortscience
22(6): 1231-1235.
DENNIS, F.G. 1987. Producing temperate-zone fruits at low latitudes: An overview.
HortScience 22(6): 1226.
DEVLIN, R. 1980. Fisiologìa Vegetal. Barcelona, Omega. 517 p.
DOKOOZLIAN, N., WILLIAMS, L., NEJA, R.
1995.
Chilling exposure and
hydrogen cyanamide in breaking dormancy of grape buds. Horstscience 30(6):12441247.
------------. 1999. Chillin temperature and duration interact on the budbreak of
perlette grapevine cuttings. Hortscience 34(6): 1054-1056.
EDIN, N., LICHOU, J. et SAUNIER, R. 1997. Cerise, les variétes et leur conduite.
France, CTFL. 240 p.
EDWARDS, G. 1987. Producing temperate-zone fruit at low latitudes: Avoiding
rest and chilling requirement. Hortscience 22(6); 1236-1239.
EREZ, A. 1987. Chemichal control of budbreak. Hortscience 22(6): 1240-1243.
115
------------ 1985. Defoliation of Deciduous Fruit Trees with Magnesium Chlorate and
Cyanamide. Hortscience 20(3): 452-453.
------------, COUVILLON, G.A. and HENDERSHOTT, C.H. 1979. The effect on
cycle lenght on chilling negation by high temperatures in dormant peach leaf buds. J.
Amer. Soc. Hort. Sci. 104 (4):573-576.
------------ and COUVILLON, G.A.
1987.
Characterization of the influence of
moderate temperatures on rest completion in peach.
J. Amer. Soc. Hort. Sci.
112(4):677-680.
------------, FISHMAN, S., LINSLEY-NOAKES, G. 1990. The dynamic model for
rest completion in peaches buds. Acta Horticulturae 276: 165, 173.
------------ and LAVEE, S. 1971. The effect of climatic conditions on dormancy
development of peach buds. I. Temperature. J. Amer. Hort. Sci. 96(6): 711-714.
------------, YABLOWITZ, Z.
1997.
Effect of dormancy breaking agents with
Armobreak in the peach. Acta Horticulturae 441: 183-190.
FAUST, M. 1989. Physiology of temperate zone fruits trees. Wiley Ed. New York.
338p.
FELKER, F.C., and ROBITAILLE, H.A. 1985. Chilling acumulation and rest of
sour cherry flower buds. J. Soc. Hort. Sci. 110(2): 227-232.
FISHMAN, S., EREZ, A., COUVILLON G.A. 1987. The temperature dependence
of dormancy breakling in plants: mathematical analysis of a two step model involving
a cooperative transistion. J. Theor. Biol 124(4): 473-483.
116
FREEMAN, M.W. and MARTIN, G.C. 1981. Peach floral budbreak and abscicic
acid contented as affected by mist, light and temperature treatments during rest. J.
Amer. Hort. Sci. 106:333-336.
GAUCH, H.G. 1973. Inorganic Plant Nutrition. Strowdsking, Dowden, Hutchinson
de Ross. 488 p.
GEORGE, A., LLOYD, J., NISSEN, R. 1992. Effects of hydrogen cyanamide,
paclobutrazol and pruning date on dormancy release of the low chill peach cultivar
Flordaprince in subtropical Australia. Australian Journal of Experimental Agriculture
32: 89-95.
GIL, G. 2000. La producción de fruta y manejo poscosecha. Santiago. Ediciones
Universidad Católica de Chile. 583p.
------------. 1997. El Potencial Productivo. Santiago. Ediciones Universidad Católica
de Chile. 342 p.
GILREATH, P.R. and BUCHANAN, D.W. 1981. Rest prediction model for lowchilling Sungold nectarine. J. Amer. Soc. Hort. Sci. 106(4): 426-429.
GOMEZ DE SEGURA, J. 1990. Efecto de cuatro productos químicos utilizados
como defoliantes en kiwi –Actinidia deliciosa A. Chev.- cv. Hayward. Quillota.
Universidad Católica de Valparaíso. 132 p.
GRATACOS, E. 2002.
Seminario “Cultivo del cerezo en la zona centro norte de
Chile”. Quillota. Universidad Católica de Valparaíso. 23 p.
117
JACKSON, J.
1997.
Branch Induction using cyanamide and promalin. Acta
Horticulturae 451: 679-681.
JACOBS, W.P. 1968. Hormonal regulation of leaf Abscission. Plant Physiology. 43:
1480-1495.
JENSEN, F., CHRISTENSEN, L. and
BETTIGA, L.
1984.
Dessicants for
grapevines. California Agriculture p. 9.
KOBAYASHI, K. D. 1987. Mechanisms of rest and dormancy. Hortscience 22(5):
816.
------------, FUCHIGAMI, L., ENGLISH, M.
1982.
Modelling temperature
requirement for rest development in Cornus sericea. J. Amer. Soc. Hort. Sci. 107
(5):914-918.
KAPPEL, F. and MACDONALD, R.
1995.
Variedades Summerland: Pasado,
presente y futuro. Universidad de Talca, Escuela de Agronomía. El cultivo del cerezo:
nuevas variedades, portainjertos y sistemas de conducción. Talca, Chile. 6 de
diciembre. Pp 1-10.
LAVEE, S. 1973. Dormancy and bud break in warm climates; considerations of
growth regulador involvement. Acta Horticulturae 34: 225-234.
LEMUS, G. 2002. Cianamida hidrogenada como compensador de frío invernal.
Tierra Adentro 44: 20-22.
LIEBERMAN, M. and KUNISHI, A. 1971. Abscicic acid and Ethylene Production.
Plant Physiol. 47: 22.
118
LISNLEY-NOAKES, G.C., LOUW, M. and ALLAN, P. 1995. Estimating daily
positive Utah chill units using daily minimum and maximum temperatures. Journal
Sudafrica Hortscience 5: 19-23.
LLOYD, J., FIRTH, D. Effect of Defoliation Time on Depth Dormancy and Bloom
Time for Low-chill Peaches. Hortscience 25(12): 1575-1578.
LLOYD, J., FIRTH, D. 1993. Effect of hydrogen cyanamide and promalin on
flowering, fruit set and harvest time of “Flordaprince” peach in subtropical Australia.
Journal of Horticultural Science 68(2): 177-183.
LOMBARD, P., VILJOEN, J.,
WOLF, E.
2000. Preliminary results for the
evaluation of the new rest breaking agents on table grapes in South Africa. Sudáfrica.
ARC-Fruit, Vine and Wine Research Institute. 12 p.
LONG, L. 2001. Visión norteamericana de variedades. Corporación Pomanova.
Seminario Internacional de cerezos, actualización comercial, variedades, portainjerto
y sistemas de conducción. Curicó. Agosto. Pp 27-45.
LONGSTRHOTH, M. and PERRY, R.L. 1996. Selecting the orchard site, orchard
planning and establishment. In:A.D. Webster y N.E. Looney. Cherries: crop
physiology production and uses. Inglaterra, Cab Internacional pp. 203-212.
LUGLI, S., PALASCIANO, M., PENNONE, F., i GODINI, A. 2001. Le suelte
varietali per li cilegio dolce. Revista di Frutticoltura 78: 59-65.
LYON, M., POLLER S., RODRIGUEZ CANO, M. 1989. Evolución del letargo de
yemas en las especies frutales en relación al frío y tratamientos con tiourea o
cianamida. Santiago. Pontificia Universidad Católica de Chile. 80 p.
119
MARSCHNER, H. 1986. Mineral nutrition of higher plants. San Diego. Academic
Press. 674 p.
MARTINEZ, J., GARDEA, A., SAGNELLI, S. and OLIVAS, J. 1999. Sweet cherry
and adaptation to mild winters. Fruit varieties journal 53(3): 181-183.
MIELKE, E. A. and DENNIS, F. G.
1975.
Hormonal control of flower bud
dormancy in sour cherry (Prunus cerasus L.). Levels of abscicic acid and its water
soluble complex. J. AMER. Soc. Hort. Sci. 100(3): 287-290.
MILLER, C. and HALL, W. 1963. The fate of Cyanamide in Cotton. Agricultural
and food chemistry 11(3): 222-225.
MORENO, Y.
1995.
Fisiología y aspectos básicos del cultivo. Seminario
Internacional: El cultivo del cerezo: nuevas variedades, portainjertos y sistemas de
conducción. Universidad de Talca, Talca, Chile. 6 de diciembre de 1995. S/p.
ORTIZ, J. 1987. Efecto de Cianamida Hidrogenada sobre la brotación de Vid (Vitis
vinífera L.) en condiciones de la zona central de Chile. Univ. de Chile. Tesis Ing.
Agro. Santiago, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales. 158 p.
PERRY, T.O. 1971. Dormancy of trees in winter. Science 171: pp. 29-36.
QUIROZ, M., MORENO Y. 1995. El Cultivo del Cerezo. Talca. Universidad de
Talca.
RETAMALES, J., YURI, J. 1995. El Calcio en la Fruticultura. Talca. Universidad
de Talca. 148 p.
120
RICHARDS, G.D., KANTHARAJAH, K., PORTER, G.W. and SHERMAN, W.B.
1995. Progress with low-chill sweet cherry breeding in Australia and USA. Acta
Horticulturae. 403: 179-181.
RICHARDSON, E., SEELEY, S. and WALKER, D. 1974. A model for estimating
the completion of rest of “Redheven” and “Elverta” peach these. Hortscience 9:331332.
RODRIGUEZ, F. 1996. Fertilizantes Nutrición Vegetal. México DF. AGT Editor
S.A. 157 p.
ROJAS, M y RAMIREZ, H. 1993. Control hormonal de desarrollo de las plantas. 2ª
edición. México, Limusa: 263.
SALISBURY, F. 1978. Plant physiology. California Wedsworth. 528 p.
SANCHEZ, L. 1982. Efecto de aplicaciones foliares de urea en el metabolismo del
nitrógeno en manzanos. Revista Frutícola 2(2): 56-58.
SANTIBAÑES M. y URIBE, P. 1990. Atlas agroclimático de Chile. Santiago.
Universidad de Chile.
SEPULVEDA, R. 1999. Inducción de brotes laterales por medio de promalina e
incisión de yemas en cerezos cv Stella. Chillán. Universidad de Concepción. 30 p.
SHALTOUT, A.D. and UNRATH, C.R. 1983. Rest completion predicition model
for starkrimson delicous apples. J. Amer. Soc. Hort. Sci. 108(6): 957-961.
121
SHERMAN, W.B. and RODRIGUEZ-ALCAZAR, J. 1987. Breeding of low-chill
peach and nectarine for mild winters. Hortscience 22(6): 1233-1235.
SIVORI, E., MONTALDI, E. y CASO, O. 1986. Fisiología Vegetal. Buenos Aires,
Hemisferio Sur. 681 p.
SKW-TROSTBERG. 1987. Plant growth regulator. Dormex. Technical data sheet.
SNIR, I, EREZ, A.
1988.
Bloom advancement in sweet cherry by hidrogen
cyanamide. Fruit Varieties Journal 42(4): 120-122.
SOUTHWICK, S.; COATES, W.; GRANT, J.; LAMPINEN, B.; RUPERT, M.;
WEIS, K.; YEAGER, J. 1997. Rest-Breaking in sweet cherry with Armobreak in
1997. CCAP Project Report 95-97-28: 1-24.
SOTOMAYOR. C.
1995.
Todo lo que usted desea saber sobre el cerezo.
Chileagrícola 20(207): 177-182.
THOMPSON, M. 1996. Flowering, Pollination and fruit set. In: A.D. Webster y
N.E. Looney. Cherries: crop physiology production and uses.
London, Cab
Internacional. pp. 223-231.
UNIVERSITY OF CALIFORNIA.
1988.
Defoliation and other harvest-aid
practices. California. University of California. 22 p.
VALENZUELA, L. 1998. El cultivo del cerezo en Chile: aspectos técnicos. Revista
Frutícola 19(2): 55-68.
122
------------. 1987. Estudio sobre el letargo y desarrollo floral del Kiwi (Actinidia
chinensis P.) cv. Hayward. Tesis grado magíster en ciencias agropecuarias. Escuela
de agronomía Pontificia Univ. Católica de Chile. 151 p.
WAREING, P. and PHILLIPS. 1970. The control of growth and differentiation in
plants. New York. Pergamon Press. 453 p.
WEBSTER, A., LOONEY, N. 1996. Cherries: Crop Physiology Production and
Uses. London. CAB International. 513 p.
WEINBERGER, J. H.
1950.
Prolonged dormancy trouble in peaches in the
southeast in relation to winter temperaturas. Proc. Amer. Soc. Hort. Sci. 56: 107-112.
WESTWOOD, N. 1982. Fruticultura de zonas templadas. Ediciones Mundoprensa.
Madrid. 450 p.
WICKS, A.S., JHONSON, J.O., BRACHO, E., JENSEN, F.L., NEJA, R.A., LIDER,
L.A. and WEAVER, R.J. 1984. Induction of early and uniform budbreak in Vitis
vinifera L. cvs. Perlette, Thomson seedless and Flame seedless. R.J. Weaver ed.
Proceedings of bus dormancy in grapevine: Potencial and practical use of hydrogen
cyanamide on grapevine. Univ. of California. Davis, p48-58.
WILSON, C. and LOOMIS, W. 1968. Botánica. Tegucigalpa, U.T.E.H.A. 682 p.
Descargar