COMENTARIO de un fragmento de El Decamerón

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COMENTARIO DE TEXTO
Tras leer el texto, responda a preguntas que se plantean (puntuación máxima: 7
puntos).
-Señor mío, la cuestión que me proponéis es fina, y para poder deciros lo que pienso de ella
querría contaros el cuentecillo que vais a oír. Si no me equivoco, me acuerdo de haber oído
decir muchas veces que hubo una vez un hombre grande y rico que, entre las otras joyas más
caras que tenía en su tesoro, tenía un anillo bellísimo y precioso al que, queriendo hace honor
por su valor y su belleza y dejarlo perpetuamente a sus descendientes ordenó que aquel de
sus hijos a quien, habiéndoselo dejado él, le fuese encontrado aquel anillo, que se entendiese
que él era su heredero y debiese ser por todos los demás honrado y reverenciado como a
mayorazgo, ya que a quien fue dejado por éste guardó el mismo orden con sus descendiente e
hizo tal como había hecho su predecesor. Y, en resumen, este anillo anduvo de mano en mano
de muchos sucesores y últimamente llegó a las manos de uno que tenía tres hijos hermosos y
virtuosos y muy obedientes al padre por lo que amaba a los tres por igual. Y los jóvenes, que
conocían la costumbre del anillo, deseoso cada uno de ser el más honrado entre los suyos,
cada uno por sí, como mejor sabían, rogaban al padre, que era ya viejo, que cuando sintiese
llegar la muerte, a él le dejase el anillo. El honrado hombre, que por igual amaba a todos, no
sabía él mismo elegir a cuál debiese dejárselo y pensó, habiéndoselo prometido a todos, en
satisfacer a los tres: y secretamente a un buen orfebre le encargó otros dos, los cuales fueron
tan semejantes al primero que el mismo que los había hecho hacer apenas distinguía cuál
fuese el verdadero; y sintiendo llegar la muerte, secretamente dio el suyo a cada uno de sus
hijos. Los cuales, después de la muerte del padre, queriendo cada uno posesionarse de la
herencia y el honor, y negándoselo el uno al otro, como testimonio de hacerlo con todo
derecho, cada uno mostró su anillo; y encontrados los anillos tan iguales el uno al otro que
cuál fuese el verdadero no sabía distinguirse, se quedó pendiente la cuestión de quién fuese el
verdadero heredero del padre, y sigue pendiente todavía. Y lo mismo os digo, señor mío, de
las tres leyes dadas a los tres pueblos por Dios padre sobre las que me propusisteis una
cuestión: cada uno su herencia, su verdadera ley y sus mandamientos cree rectamente tener
y cumplir, pero de quién la tenga, como de los anillos, todavía está pendiente la cuestión.
Conoció Saladino que éste había sabido salir óptimamente del lazo que le había tendido y por
ello se dispuso a manifestarle sus necesidades y ver si quería servirle; y así lo hizo,
manifestándole lo que había tenido en el ánimo hacerle si él tan discretamente como lo había
hecho no le hubiera respondido. El judío le sirvió libremente con toda la cantidad que
Saladino le pidió y luego Saladino se la restituyó enteramente, y además de ello le dio
grandísimos dones y siempre por amigo suyo lo tuvo y en grande y honrado estado lo
conservó junto a él.
Decamerón de Giovanni Boccaccio:
Primera jornada, novela tercera.
2.1 Exponga resumidamente el contenido del fragmento y relaciónelo con la totalidad de la
obra la que pertenece (puntuación máxima: 2 puntos).
2.2 Analice los aspectos formales del texto (puntuación máxima: 1 punto).
2.3 Comente la producción literaria del autor con especial atención a la obra seleccionada
(puntuación máxima: 2 puntos).
2.4 Sitúe al autor en su contexto histórico-literario (puntuación máxima: 2 puntos).
POSIBLES RESPUESTAS
1.- Exponga el contenido del fragmento y relaciónelo con la totalidad de la
obra.
1
El texto, que relata la historia de los tres anillos, es una breve narración incluida dentro de
uno de los cuentos que configuran la Jornada I del Decamerón. Recordemos que Boccaccio
construye su obra alrededor de los relatos que 10 jóvenes (tres muchachos y siete
muchachas), pertenecientes a la burguesía rica y cultivada de Florencia, se cuentan entre
ellos cuando, para huir de los estragos que causa la peste en su ciudad, se resguardan en
una casa de campo y se imponen el juego de relatar cada uno un cuento a lo largo de cada
día de encierro. De esta suerte, en diez días (deca, «diez», hemera, «día») se narran cien
cuentos. Cada jornada va presidida por aquél o aquélla que es elegido rey o reina del día y
cuenta con el privilegio de imponer el tema en el que se centrarán los relatos. Durante la
primera jornada, a la que pertenece el texto comentado, hay libertad en el tema y los cuentos
son de carácter tradicional (alguno: de ellos de origen árabe) o anecdótico. En el relato que
nos ocupa, Melquisedec —rico judío— se salva de una trampa que le tiende Saladino, sultán
de Babilonia, que quiere que le haga un préstamo, respondiendo de modo agudo a la difícil
pregunta de cuál de las tres religiones (judía, cristiana e islámica) es la verdadera. Él las
compara con tres anillos idénticos, dejados por un hombre rico a sus tres hijos, pues no
quiere legar a uno solo la herencia del original. Así, podemos decir que dentro del conjunto
de la obra, este breve relato funcionaría, en un primer nivel de lectura, a modo de cuento
tradicional, de naturaleza didáctica, que posee una moraleja implícita que ofrece una
enseñanza y un ejemplo de comportamiento; pero, al mismo tiempo, en un segundo nivel,
serviría al autor para abordar una cuestión más general de carácter religioso.
2. Analice las características formales del fragmento: su técnica narrativa y
sus recursos expresivos.
(Esta pregunta se debe desarrollar, como es lógico según el modo de discurso y la tipología del texto: narrativo,
poético o dramático)
Con respecto al texto que nos ocupa hemos de tener en cuenta que se trata de un cuento,
esto es, un texto narrativo; por ello, hemos de conocer, para poder aplicarlas, las
características propias del modo de discurso narrativo. A continuación, se ofrece un
resumen de las mismas:
*
Narrador: Hablamos de narrador cuando nos referimos a la persona que narra el cuento o historia y no a
la persona real que escribió el texto. Podemos enlazar la localización del narrador con su focalización, que
puede ser una de las siguientes:
¤ Narrador omnisciente: se expresa en tercera persona y lo sabe todo sobre la trama, los personajes, las
acciones, etc. Ocupa un plano superior y se mantiene al margen del texto.
¤ Narrador testigo: Se expresa en tercera persona y se comporta describiendo todo lo que ve sin interferir en
la marcha de los acontecimientos.
¤ Personaje narrador: Esta expresado en primera persona y un personaje de la historia es el que hace las
veces de narrador. Así, la obra toma un aspecto subjetivo y biográfico.
¤ Narrador en segunda persona: es menos usado, usa la segunda persona gramatical y por lo tanto hace que el
lector quede involucrado en la obra como el protagonista de la misma.
*
Narratario: Es el receptor del narrador dentro de la obra, y no hay que confundirlo con el lector de la
misma. Es el que interactúa con el narrador y recibe su narración, por ejemplo cuando un personaje del texto
le cuenta un cuento al otro personaje.
*
El acontecimiento y la Trama: Son los sucesos o hechos que hay presentes en el relato y que forman el
argumento de la obra o el fragmento. Conviene distinguir entre acontecimientos dominantes y
acontecimientos secundarios. Existen dos tipos de organización del argumento:
¤ Estructura lineal o cerrada: se da cuando los acontecimientos se gradúan progresivamente y la trama está
claramente ordenada en presentación, nudo y desenlace.
¤ Estructura no lineal o abierta: Los episodios de esta estructura se suceden acumulándose in seguir línea del
tiempo o acciones.
*
Los personajes: Gracias a ellos se desarrolla la acción narrativa, pues intervienen en la acción del relato.
Su clasificación es:
2
¤ Protagonista: Es el más importante y ejecuta o soporta la acción principal. Predomina cuantitativa y
cualitativamente, y suele tener rasgos específicos como nombre propio, edad y personalidad definida.
¤ Protagonistas colectivos: Participan muchos personajes y ninguno destaca sobre los demás, o participan
conjuntamente como una unidad protagónica.
¤ Personajes actantes: personajes no principales pero importantes en el desarrollo temático.
¤ Personajes fugaces: Personajes secundarios cuyas acciones no modifican la trama o argumento.
« También existe una clasificación de los personajes por modelos, existiendo el arquetípico, que son
retratados por pocos rasgos porque son personajes prototipo; y los modelados psicológicamente, en el que son
descritos sus múltiples rasgos personales.
*
El tiempo: Es otro elemento consustancial al género y hay que considerarlo en dos planos:
¤ Tiempo externo: es el que coincide con el tiempo real objetivo y que puede medirse con unidades
cronológicas concretas, y que mide la duración de la acción, es decir, en cuantos días, horas, etc. sucede la
acción del texto o fragmento.
¤ Tiempo interno: Regula el ritmo narrativo, y puede ser de varios tipos:
« La Elipsis: Es el silenciamiento de alguna información de la historia que no aparece en el relato, que puede
ser determinada, como “dos años después” o indeterminada, como “algún tiempo mas tarde”, etc.
« El sumario: Es similar a la elipsis, pero aquí si pasa información condensada al relato del tiempo suprimido.
« El tiempo-escena: Presenta los hechos en su duración real, como por ejemplo en un diálogo o monólogo.
« La pausa: ralentiza el ritmo del relato para hacerlo mas extenso, y suele ser la causa de la aparición de
descripciones.
« La digresión narrativa: Supone una parada de la acción para introducir una reflexión sobre los hechos.
*
El espacio: Es el medio en el que se desarrollan los acontecimientos y viven los personajes. Puede ser
objetivo, como lo es el mundo real, o subjetivo, una impresión de la realidad para el personaje o un contexto
inventado por el autor del texto o fragmento. El espacio puede aparecer mas o menos detallado según la
intención, y además suele servir para comprender a los personajes
Está claro que en las zonas en las que habría que hacer un comentario específico sobre el fragmento no he
añadido nada, y que tampoco puedo añadirlo en el comentario crítico, pues es algo personal y que además va
relacionado con el fragmento también. Por lo demás espero que mis apuntes os sirvan para, por lo menos,
aclararos la primera mitad de vuestro examen.
Posible respuesta:
El fragmento analizado es una breve narración que se incluye, a su vez, dentro de otra, lo
que reproduce una de los artificios estructurales característicos de la obra: la "historia
dentro de la historia". Uno de los personajes del cuento narrado por uno de los personajes
protagonistas de la obra, el judío Melquisedec, es quien relata, a su vez, este cuento a otro
personaje del cuento que funciona dentro del relato como narratario explícito: Saladino.
Todo la narración está marcada por una clara finalidad didáctica; pero, aunque es cierto que
la defensa de una tesis marca el texto y hace que predomine la idea sobre la acción, el estilo,
el modo en que este didactismo se plasma, permite que el relato adquiera, como otros
semejantes dentro de la obra, un valor artístico intrínseco que va más allá de su contenido
doctrinal. No en vano, podemos decir que el Decamerón es la primera obra maestra de la
prosa europea moderna y que Boccaccio, que recreó en su obra la "novella", la anécdota o el
cuentecillo en lengua toscana, demuestra las posibilidades literarias de esta lengua
vernácula frente al latín predominante.
El texto, que ofrece un léxico sencillo, pero preciso, suprime, de manera inteligente, los
detalles marginales o accidentales y se centra en el meollo narrativo; al fin y al cabo, como
hemos dicho, se trata de poner una anécdota al servicio de una idea. Así, son notas
predominantes del cuento: la atemporalidad y la falta de ubicación concreta del relato:
“…hubo una vez un hombre grande y rico”, “…este anillo anduvo de mano en mano de muchos
sucesores y últimamente llegó a las manos”; así como, la esquematización de los personajes,
quienes únicamente son presentados a través de algunos datos acerca de su personalidad
“…de uno que tenía tres hijos hermosos y virtuosos y muy obedientes al padre por lo que
amaba a los tres por igual”.
Podemos decir, para finalizar, que los hechos, que ofrecen un orden claro y dinámico, son
presentados a través de un estilo sencillo, sin artificios, muy adecuado a la hora de transmitir
una enseñanza que recoge el gusto de la sociedad prerrenacentista del momento por la
inteligencia y la astucia, pero que al mismo tiempo se relaciona con la finalidad provechosa,
3
instructiva propia de la tradición de los “exempla” (que veremos también, por referirnos a
una obra del ámbito hispano, en El conde Lucanor), a la que el cuento nos remite.
3. Comente la producción literaria del autor con especial atención a la obra
seleccionada.
A lo largo de su vida, Boccaccio escribió diversas obras en italiano que servirán de
inspiración para otros autores humanistas, de entre ellas podemos destacar la Elegía de
Madonna Fiammetta (1344), el Corbaccio (1354), una violenta sátira antifemenina, muy
contraria en intención que mostrará el Decamerón o Filostrato (1338), de tema pastoril, es
un poema en octava rima, una forma métrica que Boccaccio llevó a la perfección. También
escribió una vida de Dante, con un comentario de la Divina Comedia, y varias obras eruditas,
científicas y poéticas en latín, por ejemplo De Claris Mulieribus (1360-1374).
El Decamerón, que empezó en 1348 y terminó en 1353, y a la que, como ya hemos dicho,
pertenece el texto comentado, es, no obstante, su obra más importante y una de las obras
maestras de la literatura universal. Se trata de un amplio conjunto de cuentos, cien en total;
pero que supera el género de las colecciones de cuentos medievales por su gran modernidad.
Para engarzar estas cien historias, Boccaccio, sigue una técnica heredada de la tradición
oriental: parte de una historia-marco y de un narrador principal (como Sheherezade en Las
Mil y una noches) que, a lo largo de varias jornadas, va encadenando las historias que
componen el texto. Así, nos cuenta que la peste golpea Florencia en 1348 provoca que un
grupo de diez jóvenes (siete mujeres y tres hombres) se refugien, huyendo de la plaga, en una
villa en las afueras de Florencia. Durante diez días y para distraerse, cada miembro del
grupo cuenta diariamente una historia, lo que supone un total de cien historias. Además,
cada uno de los diez personajes será rey o reina uno de los días, lo que le permitirá elegir los
temas de las narraciones. Por medio de esta sencilla técnica, Boccaccio pretende dotar a su
obra de una cohesión interna de la que carecían las obras narrativas de su tiempo: se trata
de un paso más hacia la creación de la novela moderna. Recordemos que los que hoy
entendemos por novela es un texto de gran extensión con una estructura bien definida,
coherente, con sentido unitario, que desarrolla por lo general un argumento de principio a
fin. El Decamerón no desarrolla realmente un argumento unitario y carece de la cohesión de
una novela, pero Boccaccio, consciente de las carencias de la narrativa de su tiempo, hace un
esfuerzo por ir más allá de la mera recopilación de cuentos e historias, por ello las cien
narraciones que componen la obra cuentan con un hilo conductor, unas características
comunes, unos personajes y un ambiente que aportan cierta apariencia de unidad.
De forma general, podemos decir que el Decamerón anticipa lo que será la literatura
renacentista, pues se ocupa sobre todo de aspectos humanos, frente al predominio de los
teológicos y religiosos de la etapa anterior. El propio Boccaccio, en la introducción a la
jornada IV, expone esta nueva mentalidad al defender opiniones referentes a la defensa del
erotismo como algo natural, la libertad artística, el derecho a la literatura escrita en italiano
vulgar y en prosa o la aceptación de la imperfección del mundo como algo natural.
En este sentido, podemos afirmar que aunque el cuento analizado aborda una cuestión de
orden religioso, lo hace de manera subsidiaria, ya que es la inteligencia humana lo que
verdaderamente se establece como eje temático: lo importante es el modo en que el judío
Melquisedec evita, gracias a su agudeza, la peligrosa trampa que Saladino le ha tendido. De
manera que podemos decir que el tema del cuento analizado resulta acorde con la
generalidad de unos relatos profanos, a tono con esa mentalidad burguesa que, como hemos
señalado, subyace en la obra.
4. Sitúe al autor en su contexto histórico-literario
4
La obra de Boccaccio tiene lugar en la encrucijada entre la Edad Media y el
Renacimiento. Aunque sus escritos todavía poseen muchos rasgos propios del
Medievo, el autor del Decamerón inaugura, junto con Dante y Petrarca, el
Renacimiento para la literatura europea. Si bien el lenguaje y el estilo de Boccaccio
aún distan mucho del equilibrio, la armonía, que junto a la búsqueda espiritual, son
los rasgos más sobresalientes del Renacimiento, nuestro autor pertenece ya, sin duda,
a la nueva era tanto en lo que se refiere a sus intereses como por su mentalidad:
Boccaccio, en sus escritos, de un laicismo evidente, se interesa por el hombre, su
conducta, su modo de habitar en sociedad; sus vicios y virtudes; sus inquietudes e
imperfecciones.
Por otro lado, el esmero con que el autor trecentista cuida la lengua toscana no es
sino un rasgo más del creciente humanismo que invade Italia y, desde ésta, poco
después a Europa entera. la Edad Media toca a su fin y el teocentrismo cede ante el
antropocentrismo; la mentalidad se vuelve más crítica y racional; por todas partes
surgen voces que claman por una renovación de las costumbres, los ideales, las
relaciones sociales, las ciencias y el conocimiento. Boccaccio es un claro exponente
del Humanismo pues estudia a los clásicos y se apropia de su forma de ver el mundo;
goza con la sensualidad de los viejos escritos y la repite en sus propios textos,
cargados de vitalidad y goces sensoriales. Pero además, Giovanni Boccaccio ataca o
ridiculiza, como pocos, los vicios de la Iglesia y con ellos la forma de ver el mundo
que ha dominado la época medieval, defendiendo un moderno modo de vivir, hecho a
la medida del ser humano y su mundo.
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