38 5. SUSCEPTIBILIDAD La susceptibilidad frente a los

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5. SUSCEPTIBILIDAD
La susceptibilidad frente a los movimientos de ladera expresa la mayor o menor la
tendencia del terreno a la generación de movimientos. Es la condición general de
estabilidad del terreno (Brabb et al.; 1972; Chacón et al, 1993; Irigaray, 1995). El mapa
de susceptibilidad es la predicción espacial del grado del azar (Chacón et al, 1994;
Irigaray, 1995).
Para la estimación de la susceptibilidad existen varios métodos. El método usado en está
investigación (figura 31) ha sido el método de la “matriz” mediante el uso de SIG
(Irigaray, 1995) validado positivamente en el entorno de la Cordillera Bética (Irigaray,
1995; Fernández et al., 2000; Irigaray et al., 2000). El método de la matriz es un método
de análisis estadístico, no es un método cuantitativo para establecer un índice de
inestabilidad en una zona. No es capaz de predecir la susceptibilidad a los movimientos
de ladera en términos de probabilidad absoluta; sin embargo, permite evaluar la
inestabilidad potencial relativa en una región amplia, utilizando una serie de valores
cuantificables. Una vez seleccionado el conjunto de factores que condicionan la
aparición de los movimientos de ladera, se construye una matriz, de modo que cada una
de sus celdas representa cada una de las combinaciones de las clases de los factores
considerados. A partir del inventario de movimientos de ladera, se calcula el área
afectada por movimientos en cada combinación de factores. Con eso se construye la
matriz de movimientos de ladera. De forma análoga se construye la matriz de la zona de
estudio, que representará el área total de cada combinación de factores. La matriz de
susceptibilidad tiene el mismo número de combinaciones que la matriz de toda la zona.
El valor de cada celta de esta nueva matriz se obtiene dividiendo los correspondientes a
la matriz de movimientos entre los de la matriz de toda la zona. Todas las
combinaciones que no están asociadas a movimientos de ladera se les asigna el valor
“0” en la matriz de susceptibilidad; el resto tendrá valores mayor de 0, pudiendo
alcanzar el valor 1 (ó 100 si lo expresamos en porcentaje) como máximo.
Figura 32: Determinación de la susceptibilidad a los movimientos de ladera mediante el método
de la matriz. Tomado de Irigaray, 1999.
38
Los valores de la matriz de susceptibilidad constituyen la proporción de movimientos de
ladera respecto al área total y representan la susceptibilidad relativa de cada
combinación de factores. Dado que cada punto de la zona estudiada está caracterizado
por una determinada combinación de factores, la susceptibilidad relativa en dicho punto
será la correspondiente a esa combinación en la matriz de susceptibilidad.
Está metodología ha sido desarrolla en el Sistema de Información Geográfica SPANS
(Tydac, 1993). En este estudio se emplea con el SIG ArcGIS (ESRI, 2005).
Lógicamente el mapa inventario de movimientos de ladera que se usa para la evaluación
de la susceptibilidad es el inventario de roturas, para la evaluación del riesgo si es
necesaria la cartografía de la zona de rotura más la zona de acumulación.
5.1 RESULTADOS OBTENIDOS
Para analizar y definir la zonación de la susceptibilidad en la cuenca de río Guadalfeo,
vertiente al embalse de Rules, se han seleccionado los factores determinantes ya
descritos, y que muestran correlaciones positivas con los movimientos de ladera
(Fernández 2001, El Hamdouni, 2001). Estos factores son:
Altitud
Pendiente
Orientación
Litología
(Derivado del MDE)
(Derivado del MDE)
(Derivado del MDE)
(Naturaleza del terreno)
Se han establecido cinco clases de susceptibilidad en función del porcentaje de terreno
de cada combinación de factores, afectado por movimientos.
Muy Baja
Baja
Moderada
Alta
Muy Alta
<1%
1-5%
5-10%
10-15%
>15%
Los diferentes niveles de susceptibilidad aquí definidos se caracterizan por lo siguiente
(El Hamdouni 2001):
Susceptibilidad nula o muy baja: los terrenos no muestran ninguna propensión
natural a generar movimientos en masa en las condiciones en que se encuentran
actualmente. No se identifica en ellos ninguna superficie de ruptura de orden
métrico o superior.
Susceptibilidad baja: los terrenos no muestran ninguna propensión natural a
generar movimientos en masa de magnitud significativa, en las condiciones en
que se encuentran actualmente. Se identifica en ellos alguna superficie de
ruptura de orden métrico o superior.
Susceptibilidad moderada: los terrenos muestran cierta propensión natural a
generar movimientos en masa de magnitud significativa aún en las condiciones
en que se encuentran actualmente.
39
Susceptibilidad alta: los terrenos muestran gran propensión natural a generar
movimientos en masa de magnitud significativa en las condiciones en que se
encuentran actualmente.
Susceptibilidad muy alta: los terrenos muestran gran propensión natural a
generar movimientos en masa de magnitud significativa en las condiciones en
que se encuentran actualmente e incluyen masas movilizadas abundantes y
laderas residuales en condiciones muy inestables.
5.1.1 SUSCEPTIBILIDAD A LOS DESLIZAMIENTOS
El 66,56% (figura 33) de la zona presenta una susceptibilidad a los deslizamientos muy
baja, el 0,59% presenta una susceptibilidad muy alta. La susceptibilidad muy baja-baja
corresponde al norte del área, esa zona esta ocupada en su totalidad por micaesquistos,
evidenciándose que estos materiales no son propensos a la generación de
deslizamientos.
Se observa que el sur de la zona, que corresponde a mármoles y filitas Alpujárrides,
presenta una susceptibilidad mayor, y esta se concentra más, llegando a muy alta, en el
entorno de la cuenca de Órgiva. Destaca la susceptibilidad alta-muy alta del terreno a
los deslizamientos en el entorno del embalse de Rules.
Los datos de susceptibilidad en los cauces que cruzan la cuenca de Órgiva son debidos
al tipo de material (conglomerados ligeramente cementados) y la altura de los taludes
(varios metros) generada por la sobreexcavación de los cauces.
5.1.2 SUSCEPTIBILIDAD A LOS FLUJOS DE DERRUBIOS
El 70% (figura 35) de la zona presenta una susceptibilidad a los flujos de derrubios muy
baja, y más del 90% si consideramos la clase muy baja y baja. Este nivel de
susceptibilidad anormalmente baja es debido a la dificultad que entraña la cartografía de
este tipo de movimientos. Los flujos de derrubios se generan preferentemente en
periodos húmedos, y son movimientos superficiales y rápidos que se borran del paisaje
en periodos de tiempo relativamente cortos.
No obstante hay zonas, como la del tajo de los Hundideros, en las inmediaciones de
Cañar, donde hay una susceptibilidad a los flujos muy alta. Este dato es particularmente
importante si consideramos la cercanía del dicho punto con el embalse de Rules.
40
Figura 33: Mapa de susceptibilidad de los terrenos a los
deslizamientos, determinado a partir del método de la Matriz.
SUSCEPTIBILIDAD A DESLIZAMIENTOS
70,00
66,56
60,00
%
50,00
40,00
27,20
30,00
METROS
20,00
10,00
3,75
1,90
0,59
MODERADA
ALTA
MUY ALTA
0,00
MUY BAJA
BAJA
Figura 34: Histograma de frecuencia relativa de cada nivel de susceptibilidad a los deslizamientos
41
Figura 35: Mapa de susceptibilidad de los terrenos a los flujos de
derrubios, determinado a partir del método de la Matriz.
SUSCEPTIBILIDAD A FUJOS
80,00
70,00
69,92
60,00
%
50,00
40,00
29,45
30,00
20,00
10,00
0,00
MUY BAJA
BAJA
0,20
0,25
0,18
MODERADA
ALTA
MUY ALTA
Figura 36: Histograma de frecuencia relativa de cada nivel de susceptibilidad a los flujos de
derrubios
42
5.1.3 SUSCEPTIBILIDAD A LOS DESPRENDIMIENTOS
El 98% (figura 37) de la zona presenta una susceptibilidad a los desprendimientos muy
baja. La susceptibilidad del terreno a los desprendimientos es muy baja sobre todo en la
zona donde afloran los micesquistos, que por su pendiente y litología no son propensos
a generar desprendimientos. La susceptibilidad a los desprendimientos es ligeramente
mayor en los mármoles alpujárrides que se disponen longitudinalmente siguiendo la
margen derecha del río Guadalfeo. En determinados puntos como son las inmediaciones
de Cádiar la susceptibilidad es muy alta.
5.1.4 SUSCEPTIBILIDAD A LOS MOVIMIENTOS COMPLEJOS
El 84% (figura 39) de la zona presenta una susceptibilidad a los movimientos complejos
muy baja. La susceptibilidad del terreno a los movimientos complejos es ligeramente
mayor, sin llegar al nivel de muy alta en el entorno del contacto Nevado FilábrideAlpujárride y también en el entorno del tajo de los Hundideros, coincidiendo con las
zonas donde la geología es más compleja y los contrastes litológicos más acusados.
5.1.5 SUSCEPTIBILIDAD GENERAL DE LA ZONA A LOS MOVIMIENTOS
DE LADERA
El 51,34% (figura 41) de la zona presenta una susceptibilidad baja a los movimientos de
ladera. El 15% de la zona tiene una susceptibilidad a los movimientos de ladera de
moderada a muy alta. Las zonas de mayor susceptibilidad son los barrancos del río
Trevélez y Poqueira, la zona adyacente al cauce del río Guadalfeo por su margen
derecha, sobre todo por las inmediaciones de Almegíjar. Y el entorno de la cuenca de
Órgiva. Esta última zona es la más importante ya que presenta la susceptibilidad mayor
a los movimientos y esta cerca del embalse de Rules.
De forma análoga al caso de susceptibilidad del terreno a los deslizamientos, os datos de
susceptibilidad en los cauces que cruzan la cuenca de Órgiva son debidos al tipo de
material y la altura de los taludes.
43
Figura 37: Mapa de susceptibilidad de los terrenos a los
desprendimientos, determinado a partir del método de la Matriz.
SUSCEPTIBILIDAD A DESPRENDIMIENTOS
120,00
100,00
97,93
%
80,00
60,00
40,00
20,00
1,99
0,05
0,02
0,01
BAJA
MODERADA
ALTA
MUY ALTA
0,00
MUY BAJA
Figura 38: Histograma de frecuencia relativa de cada nivel de susceptibilidad a los
desprendimientos
44
Figura 39: Mapa de susceptibilidad de los terrenos a los
movimientos complejos, a partir del método de la Matriz.
SUSCEPTIBILIDAD A MOV. COMPLEJOS
90,00
84,29
80,00
70,00
%
60,00
50,00
40,00
30,00
15,03
20,00
10,00
0,00
MUY BAJA
BAJA
0,34
0,34
0,00
MODERADA
ALTA
MUY ALTA
Figura 40: Histograma de frecuencia relativa de cada nivel de susceptibilidad a los movimientos
complejos
45
Figura 41: Mapa de susceptibilidad de los terrenos a los
movimientos de ladera, determinado a partir del método de la
Matriz.
SUSCEPTIBILIDAD GENERAL
60,00
51,34
50,00
%
40,00
34,02
30,00
20,00
10,00
6,96
5,20
MODERADA
ALTA
2,48
0,00
MUY BAJA
BAJA
MUY ALTA
Figura 42: Histograma de frecuencia relativa de cada nivel de susceptibilidad a los
movimientos de ladera
46
5.2 VALIDACIÓN DE LOS MAPAS DE SUSCEPTIBILIDAD OBTENIDOS
Se ha realizado una calibración interna de los mapas de susceptibilidad obtenidos a
partir de los datos del inventario utilizado para el análisis. A tal efecto se ha aplicado el
método de control de calidad de los mapas de susceptibilidad denominado grado de
ajuste (Irigaray, 1995; Irigaray et al., 1999; Fernández et al., 2000).
La tabla 7 muestra el área, en km2, de los movimientos observados que se encuentran en
los distintos niveles de susceptibilidad (mi) así como el área total en km que ha sido
clasificada con un determinado nivel susceptibilidad (ti). “El cociente entre la relación
mi/ti de un determinado nivel “i” y la sumatoria mi/ti multiplicado por 100, muestra la
distribución relativa de los movimientos, que es la que mejor define el grado de ajuste
(Baeza, 1994) entre inventario y la susceptibilidad. La clasificación de los distintos
movimientos en los niveles de susceptibilidad diferenciados, expresa el grado de
eficacia del método propuesto. Es decir, cuando la mayoría de los movimientos queden
englobados en los niveles susceptibilidad muy bajo o bajo, significará que el método no
es capaz de reproducir las condiciones de inestabilidad; por el contrario, si éstos se
localizan en niveles superiores (moderado, alto o muy alto) indicará un mejor ajuste con
la realidad observada”
2
km
MOV. NO
MOV. SI
MUY BAJA
BAJA
MODERADA
ALTA
MUY ALTA
153,25
0,62
232,40
5,38
30,27
1,98
21,59
2,86
9,18
2,48
Tabla 7: Área movilizada y no movilizada en cada uno de los niveles de susceptibilidad
El grado de ajuste en la clase alta alcanza el 28 % y en la clase muy alta alcanza el 50 %
mientras que en la clase baja casi no supera el 5% y en la muy baja no supera el 1 %.
Igual que en los resultados de otros trabajos (Irigaray, 1995; Fernández et al., 1997) este
método da un ajuste bueno.
60,00
50,93%
50,00
40,00
27,99%
30,00
20,00
14,69%
10,00
0,97%
5,42%
0,00
MUY BAJA
BAJA
MODERADA
ALTA
MUY ALTA
Figura 43: Distribución de los movimientos de ladera en los diferentes niveles de
susceptibilidad definidos en la zona de estudio.
47
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