Hble. Sra. Acusamos recibo de su informe en los que nos contesta a

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Hble. Sra.
Acusamos recibo de su informe en los que nos contesta a la queja de referencia,
formulada por D. (...), en relación con diversos aspectos del Centro Especial de
Empleo.
De dicho informe, de la documentación aportada por el interesado y de todo lo
actuado se deduce que el promotor de la queja, padre de un trabajador del centro
especial de empleo, formulo la misma denunciando a la actual junta directiva de
la sociedad limitada por su mala gestión tanto a nivel del personal, como
financiero. Cierto es que existen una serie de irregularidades ( deudas salariales,
sanciones, huelga, despido, falta de cumplimiento de la legislación en materia de
prevención de riesgos laborales, diferencias de cotización....) constadas tanto por
el hecho de haber acudido diversos trabajadores al Juzgado de lo Social, como por
la exhaustiva intervención de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social,
reflejada en las actas levantadas. Pero desde ahora debe dejarse claro este aspecto
de la queja.
Los centros especiales de empleo se encuentran regulados en la Ley 13/1982, de 7
de abril, de Integración Social de los Minusvalidos: los artículos 41, 42, 46 y 46
disponen: ”41.1. Los minusválidos que por razón de la naturaleza o de las
consecuencias de sus minusvalías no puedan, provisional o definitivamente,
ejercer una actividad laboral en las condiciones habituales, deberán ser empleados
en Centros Especiales de Empleo, cuando su capacidad de trabajo sea igual o
superior a un porcentaje de la capacidad habitual que se fijará por la
correspondiente norma reguladora de la relación laboral de carácter especial de los
trabajadores minusválidos que presten sus servicios en Centros Especiales de
Empleo.3. Los equipos multiprofesionales de valoración previstos en el artículo 10
determinarán, en cada caso, mediante resolución motivada, las posibilidades de
integración real y la capacidad de trabajo de los minusválidos a que se refieren los
apartados anteriores.”
“Artículo 42.1. Los Centros Especiales de Empleo son aquellos cuyo objetivo
principal sea el de realizar un trabajo productivo, participando regularmente en las
operaciones del mercado, y teniendo como finalidad el asegurar un empleo
remunerado y la prestación de servicios de ajuste personal y social que requieran
sus trabajadores minusválidos; a la vez que sea un medio de integración del mayor
número de minusválidos al régimen de trabajo normal.”
“Artículo 45.1. Los Centros Especiales de Empleo podrán ser creados tanto por
Organismos públicos y privados como por las Empresas, siempre con sujeción a
las normas legales, reglamentarias y convencionales, que regulen las condiciones
de trabajo.2. Las Administraciones Públicas, dentro del ámbito de sus
competencias y a través del estudio de necesidades sectoriales, promoverán la
creación y puesta en marcha de Centros Especiales de Empleo, sea directamente o
en colaboración con otros Organismos o Entidades, a la vez que fomentarán la
creación de puestos de trabajo especiales para minusválidos mediante la adopción
de las medidas necesarias para la consecución de tales finalidades. Asimismo,
vigilarán, de forma periódica y rigurosa, que los minusválidos sean empleados en
condiciones de trabajo adecuadas.”
“Artículo 46.Los equipos multiprofesionales de valoración deberán someter a
revisiones periódicas a los minusválidos empleados en los Centros Especiales de
Empleo a fin de impulsar su promoción teniendo en cuenta el nivel de
recuperación y adaptación laboral alcanzado.”
El desarrollo de la relación laboral especial a que se da lugar en los centros
especiales de empleo si hizo mediante el Real Decreto 1368/1985, de 17 de julio.
De cuanto antecede se deduce que el Centro Especial de Empleo es de naturaleza
privada, por tanto todas las cuestiones relativas a su gestión organizativa,
comercial, de recursos humanos o financieros queda fuera de nuestro ámbito de
competencias, ya que el articulo 1 de la Ley 11/1988, de 26 de diciembre, por la
que nos regimos, nos encomienda la supervisión solamente de la actuación de las
administraciones publicas valencianas y en modo alguno la de entidades de
carácter privado.
La única cuestión de las suscitadas que puede admitir nuestra intervención es la
relativa a los reconocimientos de los trabajadores del centro especial de empleo
por parte de los equipos multiprofesionales (la disposición transitoria primera de
la Ley de Integración de los Minusvalidos estableció que en tanto se creasen
aquellos –lo que todavía no ha ocurrido- sus funciones serian llevadas a cabo por
los equipos de valoración y orientación). El papel de estos equipos en la relación
laboral especial es fundamental si se tiene en cuenta el numero de veces que se los
refiere en el R.D. 1368/1985. De entre ellas destacamos, en coincidencia con el
Inspector de Trabajo y Seguridad Social que llevo a cabo las actuaciones
inspectoras, la relativa a la evaluación inicial de la capacidad para trabajar
(articulo 4) y la revisión bianual (articulo 6.2).
Es evidente que la responsabilidad de someterse a la evaluación de los equipos
multiprofesionales es privada, tanto del trabajador, como del empresario, pero no
lo es menos que la Administración en determinados casos debe realizar una de las
tradicionales actividades administrativas, como es la de fomento. En el caso que
nos encontramos investigando se ha demostrado que ninguno de los trabajadores
del Centro Especial de Empleo ha sido evaluado. Por otra parte, es significativo
que el informe del Jefe del Área de Fomento de Empleo del SERVEF señale que:”
Sin embargo, en la actualidad y desde la desaparición de la obligatoriedad de
solicitar los trabajadores en las Oficinas de Empleo mediante la oferta genérica
(Disposición derogatoria única, apartado 2 de la Ley 10/1994, por la que se deroga
el articulo 42-1 de la Ley 51/1980, antigua Ley Básica de Empleo), los Centros
Especiales de Empleo no siempre solicitan los trabajadores discapacitados en las
Oficinas de empleo y por tanto, éstas no siempre recaban informes de dichos
Equipos Multiprofesionales. Asimismo, y con el fin de garantizar que el trabajo se
adecuase en todo momento a las características personales y profesionales del
trabajador minusválido y valorar el grado de adaptación profesional alcanzado, el
artículo 6 de dicho Real Decreto establecía las revisiones de los trabajadores
minusválidos por los Equipos Multiprofesionales, "al menos con una periodicidad
de dos años', revisiones que no siempre se llevan a cabo, entre otras
circunstancias, por la sobresaturación de dichos Equipos Multiprofesionales,
desconociendo este organismo si dichas revisiones bianuales se están efectuando o
no y si las mismas debieran realizarse de oficio por los propios Equipos
Multiprofesionales o a instancias de los Centros Especiales de Empleo.”
De este modo se pone de manifiesto que las previsiones contenidas en el RD
1368/1985 sobre intervención de los equipos multiprofesionales en los centros
especiales de empleo no se cumplen. Abona lo anterior el informe de la Hble. Sra.
Consellera de Bienestar Social cuando nos dice que “En la practica, no se ha
solicitado intervención especifica de las Cosellería de Bienestar Social para esta
cuestión concreta, ni por los trabajadores, ni por la Asociación que los
gestiona......entendiéndose que no existe problemática alguna en la realización de
las tareas de los trabajadores del Centro Especial de Empleo que debiera suponer
la modificación de las condiciones laborales”.
¿En que modo puede intervenir la Administración valenciana para lograr que las
evaluaciones se lleven a cabo?. Ya hemos adelantado que mediante medidas de
fomento y también organizativas. Las primeras serian intensificando las líneas de
trabajo para verificar la adaptación profesional concreta por parte de los equipos
multiprofesionales, en palabras de la Hble. Sra. Consellera de Bienestar Social y a
tal fin una medida adecuada pudiera ser la de que por parte de este Departamento
se interesase del Servicio Valenciano de Empleo y Formación una relación de
todos los centros especiales de empleo de la Comunidad Valenciana y en ellos se
realizase una campaña informativa sobre la necesidad de intervención de los
equipos multiprofesionales que, a la vez, facilitase el acceso a los mismos a las
personas interesadas. Aun cuando no es objeto de este expediente, somos
plenamente conocedores, por haber tramitado varias aquejas al respecto, de las
listas de espera existentes en los equipos de valoración y orientación,
especialmente en Valencia, por lo que la campaña seria estéril sino fuese
acompañada con una ampliación de los referidos equipos. Y no solamente estéril
sino que, como en alguna ocasión hemos dicho a la Dirección General de
Integración de Discapacitados, cercena o limita el ejercicio de otros derecho.
El control del cumplimiento de la evaluación a través de las oficinas de colocación
seria el mas idóneo tal y como se encuentra redactado el RD. 1368/1985. Señala el
informe del Jefe de Área de Fomento de Empleo del SERVEF, que desde que la
selección de trabajadores a través de las oficinas publicas de empleo dejo de ser
obligatoria se ha producido una inaplicación legal de la obligación de llevar un
censo de trabajadores discapacitados. Tal opinión ofrece dudas, dado que formal y
expresamente no se ha producido una derogación del articulo 4.acceso al empleo
del R.D. 1368/1985, que dispone: “1 Los minusválidos que deseen acceder a un
empleo en un Centro Especial de Empleo, deberán inscribirse en las
correspondientes Oficinas de Empleo. Estas Oficinas clasificarán los demandantes
de empleo protegidos en razón al tipo y grado de minusvalía de que estuvieran
afectos y al grado de capacidad de trabajo que se les hubiera reconocido por los
Equipos Multiprofesionales.”. La opinión de la Administración es compartida por
algún Tribunal, si bien son pocas las resoluciones judiciales que han abordado la
cuestión. Así el Tribunal Superior de Justicia de Madrid-Sala de lo ContenciosoAdministrativo en su Sentencia de 17 de enero de 2001 (JUR 2001\219311) dice:
“Por otro lado, destacar que en la evolución de la normativa laboral ha venido
desapareciendo la exigencia de la previa solicitud empresarial del trabajador a la
Oficina de Empleo. Así, el Real Decreto Ley 18/93 de 3 de Diciembre de medidas
urgentes de fomento de la ocupación (RCL 1993, 3295) y la Ley 10/1994 de 19 de
mayo (RCL 1994, 1421) han derogado, precisamente, los arts. 16.1 del Estatuto de
los Trabajadores de 10 de marzo de 1980 (RCL 1980, 607; ApNDL 3006) y 42.1
de la Ley Básica de Empleo de 8 de Octubre de 1980 (RCL 1980, 2296; ApNDL
2419) que, como regla general, determinaba la obligación empresarial de solicitar
previamente a las Oficinas de Empleo los trabajadores a contratar.
Como se explicita en la exposición de motivos de la propia Ley 10/94, una de sus
finalidades radica en la mejora de los servicios públicos de empleo, primando su
eficacia sobre inútiles cargas burocráticas qué en nada mejoran su intermediación
en el mercado de trabajo, sino que le impiden orientar su actividad hacia los
colectivos que realmente necesita su intervención para garantizar la igualdad de
oportunidades en el derecho de acceso al trabajo, por lo que, en consecuencia, se
elimina la obligación del empresario de contratar a través del Instituto Nacional de
Empleo, cuando lo que se requiere del mismo no consiste en la búsqueda del
trabajador adecuado, sino la simple constatación del previamente elegido por el
empresario, si bien se mantiene a efectos del necesario conocimiento del mercado
de trabajo la obligación posterior del empresario de registrar los contratos de
trabajo en el Inem o de notificarle las contrataciones efectuadas. Por ello, el art.
1.1 establece en esta materia, como única obligación de los empresarios, con
carácter general, la de registrar o comunicar, en su caso, a la Oficina de Empleo la
concertación de los contratos de trabajo, según deban formalizarse o no por escrito
en los 10 días siguientes”. Debemos dejar constancia que la anterior sentencia se
refiere a un supuesto de fomento del empleo de trabajadores minusválidos (RD
1481/1983) y no a centros especiales de empleo.
Sin embargo sendas Salas de lo Social de Tribunales Superiores de Justicia
mantienen la plena vigencia del articulo 4.1 del R.D. 1368/1985. Se trata de la del
Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha de 6 de septiembre de
2000(JUR 2000\307493) donde se dice: “necesariamente conducen a ratificar el
pronunciamiento de instancia, puesto que como en él se razona el R.D. 1.368/85,
de 17 de julio, por el que se regula la relación laboral especial de los minusválidos
que trabajen en los Centros Especiales de Empleo, establece unos presupuestos o
requisitos de inexcusable cumplimiento para la validez de las contrataciones
laborales efectuadas a su amparo, como medio necesario para salvaguardar y
garantizar el cumplimiento del objeto y finalidad que con dicha regulación legal se
persigue, así en su art. 4º se viene a exigir que el futuro trabajador minusválido
esté inscrito en la Oficina de Empleo, la cual procederá a su clasificación en razón
de su tipo y grado de minusvalía y de la capacidad para el trabajo que se le
reconozca por los Equipos Multiprofesionales, Oficinas las indicadas a las cuales
se deben dirigir los titulares de los Centros Especiales de Empleo para solicitar los
trabajadores que deseen contratar, describiendo detalladamente los puestos de
trabajo a cubrir, con sus características técnicas, y los requisitos que deben reunir
los trabajadores, y ante ello las Oficinas de Empleo recabarán informe de los
Equipos Multiprofesionales sobre los trabajadores inscritos que reúnan las
exigencias solicitadas, y en función de ello se facilitaran los trabajadores que estén
en condiciones de aptitud para desempeñar el trabajo de que se trate.
Tramites y exigencias todas ellas absoluta y totalmente desconocidas y omitidas
por la entidad demandada, que procedió a contratar a la actora de forma autónoma
sin someterse al mas mínimo de los controles previstos por la normativa legal a la
cual, formalmente, pretendía ajustarse, lo que incardina su conducta en la figura
del fraude de ley, y viene a trasmutar en indefinida la relación laboral que se
pretendió configurar como temporal, y a caracterizar el cese llevado a cabo como
despido improcedente.”
También la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad
Valenciana es de la misma opinión según su Sentencia de 11 de enero de 2000
(AS 2001\1598) al puntualizar que el “ Real Decreto 1368/1985, de 17 julio,
centros especiales de empleo que según la referida norma podrán celebrar
contratos con trabajadores que tengan reconocida una minusvalía en grado igual o
superior al 33%, con disminución de su capacidad de trabajo al menos igual o
superior al referido porcentaje, art. 2, debiendo solicitar de la correspondiente
Oficina de Empleo, los trabajadores minusválidos que deseen contratar, art. 4,
formalizando por escrito en el modelo que se establezca, el contrato, art. 5,
estando en materia de negociación colectiva a lo dispuesto en el título III del ET y
en convenios de ámbito superior a la Empresa, estarán legitimadas las
asociaciones que pudieran contar con idéntico grado de representación en el sector
correspondiente, al exigido en el ámbito laboral común por el art. 87 del ET,
recibiendo tales centros especiales de empleo, para que puedan cumplir la labor
social requerida, favorecer su adaptación laboral y social, y facilitar, en su caso, su
posterior integración laboral en el mercado ordinario de trabajo,”
Dada la confusión referida es oportuno traer a colación el Dictamen del Consejo
de Estado de fecha 14 de enero de 1999, nº 4951/1998, sobre el Proyecto Real
Decreto por el que se modifica el R.D. 1368/85 de 17 de julio s/ relación laboral
de carácter especial de los minusválidos que trabajen en los Centros Especiales de
Empleo. El proyecto de Real Decreto constaba de un artículo único y una
disposición final única. El artículo único llevaba por título "Modificaciones que se
introducen en el Real Decreto 1368/1985, de 17 de julio, por el que se regula la
relación laboral de carácter especial de los minusválidos que trabajen en los
Centros Especiales de Empleo", las cuales se referían a los artículos 5, 7, 8. tres,
10, 11, 12, 13, 16. dos y 18 de dicho Real Decreto, a los que se da nueva
redacción.
Es decir, el articulo 4, que podía perfectamente haber sido adaptado a la
inexigencia de obligación de contratar a trabajadores si esa era la voluntad del
Gobierno, permanecía con su dicción actual. Pero es que, además, el Consejo de
Estado en su Dictamen tampoco realiza observación alguna al respecto.
Finalmente las modificaciones fueron aprobadas por RD 427/1999, de 12 de
marzo.
Las razones expuestas y, especialmente, la invocación del articulo 49 de la
Constitución en cuanto que ordena a los poderes públicos la prestación de una
atención especializada a las personas discapacitadas para el pleno disfrute de los
derechos reconocidos en el Titulo I, entre ellos el derecho al trabajo (articulo 35),
nos lleva a posicionarnos a favor de que se constituyan registros en las oficinas de
intermediación laboral del Servicio Valenciano de Empleo y Formación para
trabajadores discapacitados demandantes de empleo, registros en los que deberá
observarse plenamente lo dispuesto en el R.D. 1368/1995 en cuanto a la
intervención de los equipos multiprofesionales (o equipos de valoración y
orientación, según su disposición transitoria única).
La protección de las personas discapacitadas hace que no quedemos en las
anteriores observaciones. Los centros especiales de empleo en razón a su
singularidad suelen ser destinatarios de ayudas y subvenciones por parte de la
Administración laboral. En el régimen de subvenciones establecido en la Ley
38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones, no se contempla,
lógicamente, el supuesto concreto que analizamos y en sus artículos 11, 13 y 14 no
figura, como condicionante para obtener la subvención el que los trabajadores de
centros especiales de empleo hayan sido evaluados inicial y posteriormente por los
equipos multiprofesionales. Pero tampoco se prohíbe tal exigencia. Es mas el
articulo 17 regula que cada convocatoria determinara sus propias bases,
estableciendo el apartado 3 unos mínimos que no impedirían exigir la acreditación
del cumplimiento de las evaluaciones. Somos conscientes de que si durante años
se ha obviado el mismo no puede ser exigido repentinamente, máxime cuando
conocemos los problemas de sobrecarga de trabajo por los que pasan los equipos
de valoración y orientación. Sin embargo en un plazo prudencial, que nos
abstenemos de fijar, si debería exigirse para acceder a la subvención los informes
de los equipos multiprofesionales. En tanto, pudiera exigirse como método de
control que no condicione el derecho a la subvención la aportación de los informes
para el caso de que no existan o estén caducados, pasar la información a la
Inspección de Trabajo y Seguridad Social a fin de que actué.
Así pues y concluyendo, recomendamos:
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a la Consellería de Bienestar Social, que recabe del Servicio Valenciano de
Empleo y Formación la relación de centros especiales de empleo existentes en
la Comunidad Valenciana y realice cerca de ellos una campaña divulgativa de
las obligaciones que tienen en relación con la evaluación de sus trabajadores
por los equipos multiprofesionales.
al Servicio Valenciano de Empleo y Formación que elabore un registro de
trabajadores discapacitados empleados o demandantes de empleo en centros
especiales de empleo que de cumplimiento a lo establecido en el RD.
1368/1985 y que, en un plazo prudencial, exija que las empresas titulares de
centros especiales de empleo que acrediten el cumplimiento de las
obligaciones que se les impone en el mencionado reglamento en relación con
los equipos multiprofesionales para obtener ayudas y subvenciones y en tanto
se les solicite la acreditación de dicho cumplimiento sin carácter vinculante
para el otorgamiento de la subvención.
De conformidad con lo previsto en el artículo 29 de la Ley de la Generalidad
Valenciana 11/1988, de 26 de diciembre, le agradeceremos nos remita en el plazo
de un mes el preceptivo informe en el que nos manifieste la aceptación o no de la
recomendación que se realiza o, en su caso, las razones que estime para no
aceptarla. Transcurrido dicho plazo esta resolución podrá ser insertada en la
pagina Web de esta Institución.
Agradeciendo su colaboración y la remisión de lo interesado, le saluda
atentamente.
Bernardo del Rosal Blasco
Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana
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