la comisión europea pide la prohibición de la pesca destructiva en

Anuncio
LA COMISIÓN EUROPEA PIDE LA PROHIBICIÓN DE LA PESCA
DESTRUCTIVA EN EL ATLÁNTICO NORDESTE
Greenpeace valora positivamente la medida y exige una gestión
sostenible de las pesquerías
Greenpeace ha valorado positivamente la propuesta de la Comisión
Europea para la eliminación progresiva durante los próximos dos años de
algunas de las prácticas pesqueras más destructivas en el Atlántico noreste y
central, como son el arrastre de profundidad y la volanta de fondo. La Comisión
Europea (CE) cumple así su compromiso con la ONU de poner fin a las
prácticas pesqueras en aguas profundas más dañinas para el medio ambiente
(1).
España, Francia y Portugal tienen las principales flotas de pesca de
profundidad en la Unión Europea, pero la pesca de arrastre de profundidad es
casi exclusiva de Francia y España. En estos dos países está pesquería se
expandió en los años 70 y 80 del siglo pasado, y su presión pesquera se
incrementó gracias a las ayudas a la construcción y modernización de la flota,
en un momento en el que los científicos ya comenzaron a advertir de su grave
impacto y capacidad destructiva.
"Greenpeace considera que este es un paso muy importante para el futuro de
los océanos, ya que la pesca de arrastre de profundidad y la volanta de fondo
son unos de los artes de pesca más destructivos para los hábitats marinos", ha
declarado Celia Ojeda, responsable de Océanos de Greenpeace, "además,
estas flotas nos cuestan el dinero a todos los europeos, ya que reciben fuertes
subsidios para su funcionamiento que no nos podemos permitir más tiempo,
por eso es necesario realizar un enfoque ecosistémico en la gestión de las
pesquerías que fomente la pesca sostenible".
Dentro de la UE, el arrastre de profundidad solo supone el 1% de todas las
capturas en el Atlántico Nordeste, pero es responsable de buena parte de la
destrucción de los ecosistemas de la zona, algo ampliamente documentado
científicamente con evaluaciones de los impactos desde los 200 a los 1.400
metros de profundidad a lo largo de la plataforma del Atlántico frente a las
costas de Irlanda, Escocia y Noruega (2). Según la propia UE, casi todas las
poblaciones de peces de aguas profundas explotadas por las flotas
comunitarias en el Atlántico Nororiental están seriamente amenazadas.
Por su parte, la volanta de fondo implica el uso de redes fijas o de deriva donde
pueden quedar atrapados especies como delfines, tortugas marinas, tiburones
y albatros. Este arte pesquero ya está prohibido en algunas partes de los
Estados Unidos.
En esta parte del océano se encuentra una de las mayores reservas de vida
del planeta donde se pueden encontrar desde corales de crecimiento lento
hasta bosques de esponjas que pueden vivir 8.500 años. Estos ecosistemas
realizan complejos procesos ecológicos vitales para el funcionamiento de los
océanos, como la regulación del clima y la regeneración de
los stockspesqueros.
Un arrastrero de aguas profundidad consume miles de litros de combustible al
día. Si no existiera la exención de impuestos sobre el combustible para los
pescadores europeos además de las subvenciones de la UE para
modernización y construcción de embarcaciones esta pesquería no sería
económicamente viable. Un informe de Greenpeace estimó que las ayudas
recibidas durante más de 15 años, entre 1996 y 2010, por esta flota han sido de más
de 142 millones de euros. La flota de arrastre de profundidad española se compone
sólo de 100 barcos, lo que implica que se ha dado a cada buque un promedio de
90.000 euros al año a través de subsidios directos.
"No se debería haber favorecido la expansión de esta pesquería cuando ya se
conocían sus consecuencias económicas y ecosistemicas. La futura reforma de la
Política Pesquera Común (PPC) debe dar prioridad a la eliminación de aquellas
técnicas pesqueras más destructivas y favorecer la pesca sostenible, como la pesca
artesanal, por el futuro de los océanos y de los pescadores", ha concluido Ojeda.
En 2011 Greenpeace publicó un informe sobre las pesquerías de profundidad que
evidencia el impacto de esta pesquería y ponía de manifiesto que muchas de estas
especies se pueden encontrar en los supermercados, por lo que demandaba un
compromiso para eliminarlas de los supermercados. Tras esta campaña grandes
superficies como Alcampo, El Corte Inglés y LIDL, han dejado de vender especies
como la platija americana, gallinetas y tiburones de profundidad.
Descargar