proyección, luz, vacío

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PROYECCIÓN, LUZ, VACÍO
PROYECTO: LA EDAD
DE LA INOCENCIA
No confíes en nadie que tenga más de treinta años,
perderás el tiempo.
Son fácilmente corrompibles y creen
haber cambiado, definitivamente,
la realidad por el deseo.
Los recuerdos empiezan a pesarles
más que la esperanza. Todo parece
nacer y morir a la vez.
Son los fantasmas que nunca imaginaron.
No confíes en nadie que tenga más de treinta años.
Se limitó a escuchar con cierto
desencanto la sencillez casi
infantil de aquellas palabras.
Los ojos sin pintar, la cara limpia.
La suficiente clase para no crisparse.
Los aficionados siempre exageran franqueza,
pensó mientras, levantándose,
terminaba el gintonic.
Acaso la vida se reduzca a cambiar de bar.
Nadie desconfía de quien parece que va a algún sitio.
FUTURO:
LO QUEREMOS TODO
Con mirada brillante y finísimas manos de bambú,
pusieron fin al hombre anterior.
Se zanjaron las miserias en el café Procope.
No había radio, prensa o televisión,
y salieron a la calle en multitud,
incendiando la vida hasta convertirla en lo de hoy:
democracia parlamentaria; plebiscito indirecto;
el mismo enemigo, la única enfermedad: mucho
trabajo y poco dinero. Cualquiera conoce
los hechos en primera persona.
Él, refinado marxista resistiéndose a ser adulto,
escuchaba desde la barra ávido como el recuerdo.
Era un tipo con dobleces, de los que siempre
se aprende. Habló con esa melancolía
inquietante de lo cercano, el antepasado
que en cualquier momento resucita.
Tenía el pelo crespo, labios finos y entreabiertos
como cuchillas, traje negro, botines de cuero.
La historia no es nuestro paso de tortuga,
para ganar la partida hay que cambiar las reglas.
_DAVID MAYOR
LUZ: TIEMPOS MODERNOS
Vestido corto y zapatos de ligero tacón,
Julie Christie morena por la acera del free cinema.
Sigilosa, como los fantasmas pasan
por el cuerpo, secreta, infatigable, insensata.
Medianoche en los ojos y media vida
por llenar, dinamitera amable en
el espacio iluminado de las cosas sin porqué.
Una calle en cualquier ciudad y un tipo
irremediablemente perplejo. Desde entonces
ella le acompaña con fidelidad de tatuaje
a sólo cinco minutos del futuro, cuando
los poetas toman las armas, para recordarle
que la verdad siempre es concreta,
que no hay dato sin sospecha, que la ira
y el deseo nos hacen y deshacen. Le acompaña
entre bares de marfil y garitas de librero,
con palabras que son movimiento de reina:
Por mucho que lo intentes, amor mío,
todo sueño tiene un precio, no hay
buen entrenador con malos jugadores.
VACÍO:
LA INCREÍBLE VERDAD
Estaba impenetrablemente borracho.
Tenía la autoridad de quien se sabe héroe
de otro siglo, hablaba con la boca lenta
de un hombre viejo: Donde hay dos personas
no hay comunismo; la clase media ha perdido
los límites, se vende por muy poco dinero.
Repartía la delgadez extrema de sus palabras
por el esqueleto largo del sobrevivir, sabiduría
de quien se mueve sin moverse, abultada
derrota del corazón.
Parecía el guardapolvo de un fantasma.
Yo le miré a la caza y captura del resabio
que me falta, el relato de otra vida:
semidelincuente, adicto al opio, jugador
empedernido en una novela de saldo.
La ventana fría y el cierzo que llega del oeste.
Ignorándome pidió otra copa,
buscó la comodidad sencilla de la banqueta,
y como liviana y hermosa muerte cerró los ojos.
En el bar sonaba conmovedora Billie Holiday.
SILVIA BAUTISTA
EN LA NOCHE
Además del aire relativamente fresco y puro del norte de Cajigar. ¡Dadme la
libertad o la muerte!
Aquello no pareció impresionarle mucho.
SENTADO EN EL SILLÓN
Cada miembro de la familia reaccionó de manera distinta. Fingió estar ocupado
construyendo un túnel de arena para un niño. Acabó por despedirlo, acosejándole que si quería contar se dirigiera a un teatro.
MARÍA BELACORTU
SINNE/STUMME WORTE
SINNE
Plasma la ausencia de libertad de expresión.
STUMME WORTE
La comunicación se puede expresar en cualquier medio y forma.
La obra hace referencia a diferentes tipos de comunicación.
23 II • PROYECCIÓN, LUZ, VACÍO
PABLO CANO
HAIKU SERIAL (VÍDEO)
Schönberg, Little Boy, Fat Man y la niña del columpio
Aparentemente poco tiene que ver un casi olvidado Arnold Schönberg, Little Boy y Fat
Man, simpáticos nombres de pila de las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y
Nagasaki y una niña en un columpio. No es así. La búsqueda de imágenes y sonidos
para un haiku de Takashima Shigeru, me llevaron a una labor de investigación en la que
descubrí sorprendentes vínculos entre los personajes de esta historia.
Hace unos años apareció una curiosa noticia que, por lo desconocido de sus protagonistas, pasó desapercibida para la mayoría de la gente.
Hans Scherbius, un oficial nazi que trabajó con Goebbels, afirmaba que la composición
serial, utilizada por Schönberg y sus discípulos, Webern y Berg, era un sistema para
codificar mensajes del espionaje nazi.
Parece ser que el espía alemán Klaus Fuchs había conseguido infiltrarse en el equipo
del proyecto Manhattan, que a pesar del sugerente nombre, ni estaba en Nueva York, ni
probaba cócteles. Un grupo de científicos liderados por J.P. Oppenheimer e importantes
militares estadounidenses trabajaban de forma secreta en Alamogordo, desierto de
Nuevo México, probando un nuevo tipo de arma. La primera bomba atómica, su nombre
de pila, Trinity.
En aquella época Schönberg se había alejado de la Europa nazi viajando a Estados Unidos, trabajando como compositor de bandas sonoras para la industria de Hollywood.
Aprovechando su privilegiada situación, Schönberg transcribía los mensajes que Fuchs
le transmitía, convirtiéndolos en composiciones seriales sobre el pentagrama. Estas
obras eran recibidas al otro lado del Atlántico por los nazis, que trabajaban en su propia
versión de la bomba Trinity.
Scherbius ponía como ejemplo la partitura de Webern, “Variaciones para Orquesta” Opus
30. En esta obra, las notas del pentagrama, contenían información sobre la liberación de
neutrones en los isótopos del uranio 235 y 238. Shönberg respondía con una serie de
canciones para soprano e instrumentos de viento, así la soprano cantaba la fórmula del
polonio-berilio, iniciador neutrónico de la explosión de la querida Trinity.
En Hiroshima y Nagasaki una niña se balanceaba en un columpio… Cada vez que
alguien escucha los Opus de la Segunda Escuela Vienesa de Música… en una sala de
conciertos, en su casa… Escucha el sonido del Uranio enriquecido, del polonio-berilio,
de los neutrones…
¿Cómo tratar la imagen en el haiku de Takashima Shigeru?
No me gustaron las primeras pruebas que desarrollé, y fue esto lo que me llevó a tratar
de adaptar la teoría de la composición serial a la imagen en movimiento. Salir de la
tonalidad, de la linealidad…
¿Cómo sonorizar el haiku de Takashima Shigeru?
No quería nada de sentimentalismos, además el experimento con la imagen me hizo
buscar una composición de Schönberg que pudiese utilizar. Nada mejor que su primer
incursión en el serialismo, “Sechs kleine Klavierstücke” op. 19 (1911). La sexta pieza,
dedicada a Mahler, era la que mejor se adaptaba.
Entonces surgió otro problema, el piano no conseguía el efecto deseado. Decidí utilizar
como instrumento la grabación de un columpio. Con ayuda de mi editor de audio y de las
partituras hice los arreglos en la composición de Schönberg. Se podría decir que realmente es la niña la que interpreta la partitura con los chirridos del columpio.
CHRISTIAN LOSADA
REFLEXIONES SOBRE EL DOLOR
|En flor
|Sebastián
Ya no existen las estrellas, la Luna se desvanece
entre mis manos, ha caído demasiado como para
encontrar luz en esta noche de intensa apatía.
Noche de flechas, de imperceptibles corazas que
suspiran con un gemido de apacible agonía. Mi
sangre fluye, no se para, se me antoja fiel a todas
las enseñanzas. Noche de flechas, de pétalos
ensangrentados de pluviosa añoranza, de cobijo
sagrado entre palabras armadas. Se rompe mi
casa, mi alma, mi lecho de paja. Se rompe mi
cuerpo, mi sueño, mi sucio esqueleto.
Descanso. Oigo atormentados gritos de inmersa
penuria. Recibo gustoso la sabiduría profética de mi
destartalado cerebro. Al otro lado del mundo no
siempre estamos tan lejos. Asciende el Sol, quizás
la Luna, quizás mi propio Universo de gozosa alegría. Noche de flechas, de cuerpo terroso de liviano
deseo. Ríos de enarbolada y gozosa dulzura. Noche
de flechas, de purpúreos pétalos de liviana pureza,
de plausible vuelo, de soliviantada entereza. Se abre
el camino, la coraza, la desprestigiada alabanza. Se
abre mi mente, mi pleura, mi limpia mirada.
Qué le ha pasado a mi vida, qué sucedió en mi desvencijada harmonía.
Qué me depara el destino, quién restaura mi desvencijada harmonía.
27 II • PROYECCIÓN, LUZ, VACÍO
|Cangrejo
|Incomunikaos
INCOMUNIKAOS. Creo que no tengo oídos. O es
que hay algo que no me comunica, como si no
hubiese FM, como si no existiese dial. Quizás es
que no comprendo a mi familia, quizás es que ya
no tenemos nada en común para hablar. Estamos
incomunikaos, nuestros lenguajes difieren en
palabras que desconocemos, en excusas que se
difuminan en un entresijo de charlatanería. Yo no
sé qué hacen en esa casa, si bailar es sano, si la
hierba está en su preciso momento para ser ajusticiada por los tacos del mayor espectáculo del
mundo. Dame pan y dime circo, hazme inmensamente feliz en mi consciencia perdida. Yo no sé
quién logra la fama, qué intenso suceso de serial
nos depara o si será rubia aquella que se casa.
Hace tiempo que no tenemos nada que decir reunidos en la mesa. La tele me ensaña. Ya no hay
libros en tu mesilla, ya no suena fuerte la música
en tu danza ensimismada, ya no saltan las fichas
en nuestra acalorada disputa. Apago la tele,
enciendo mi arca. Estoy incomunikao mientras la
gente habla. Enciendes tu tele, apenas palabras.
Hace tiempo que emitimos para toda la galaxia. Y
tú y yo y mi hermano gemelo del alma ya apenas
tenemos nada. Apagas la tele, y aún no me dices
nada. Tú hablas, expones, dictas míseras acusaciones de engañosas visiones. Y yo no te entiendo,
cada vez más adentro. Más tarde comprendo,
palabras afines de luz ya apagada: tu casa es mi
casa.
VICKY MÉNDIZ
Diluida en lo cotidiano
huyo tan despacio que
parece que me quedo
Miriam Reyes,
del libro Bella Durmiente
29 II • PROYECCIÓN, LUZ, VACÍO
ISAAC MONTAÑÉS
EN TODO LO QUE DICES, HABLAS DE TI MISMO
MAPI RIVERA
CONDENSACIÓN
El díptico “condensación nº. 6 y nº. 7” crea un doble gesto de recepción y entrega, de
concentración y expansión.
La figura desnuda experimenta una comunicación entre la luz solar y externa, y la luz
interior.
La burbuja es un doble símbolo de desnudez y pureza, es el elemento que afirma el sentido del mensaje; un cuerpo transparente a la luz, la alberga y la muestra al mismo
tiempo.
33 II • PROYECCIÓN, LUZ, VACÍO
DAVID VIÑUALES LERA
IO
Este trabajo versa sobre la identidad, sobre el
teatro del ser. A lo largo de mi trayectoria
artística, el existencialismo se ha presentado
como un recurrente conjunto de ideas, que
atraen a mi pensamiento con una fuerza primigenia de gran intensidad.
En esta ocasión las preguntas se materializan
con una imaginería de reminiscencia religiosa
(desde el punto de vista occidental) acercándome a la figura del asceta, como puerta de
entrada a la pregunta existencial.
En este trabajo, he experimentado un acercamiento a un sentir trascendental más cercano a nuestra cultura occidental, ya que en
los últimos años, lo venía desarrollando de
una forma quizás menos trágica y más sencilla; como es el gusto del oriente taoista.
En cualquier caso, la forma es un hecho en
constante cambio y la permanencia, solo una
idea.
35 II • PROYECCIÓN, LUZ, VACÍO
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