Xerofitismo

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DE
CERCA
Texto y fotos: Sergio Rossi
Xerofitismo
1. Paisaje desértico en la isla de Lanzarote
E
n un ambiente desértico o en el que el agua escasea, las plantas adoptan distintas estrategias para sobrevivir. Durante las épocas de sequía asfixiante, los vegetales se refugian en un letargo parcial o
total. Las respuestas ante las adversidades hídricas ofrecen un amplio repertorio, lo que origina, en determinadas zonas, una diversidad biológica considerable.
Según el modo como resuelven los problemas de la
sequía, las plantas xerófitas se dividen en dos grupos:
las que la evaden y sobreviven en forma de semillas listas para germinar en las primeras lluvias, y completar
prestamente el ciclo biológico, y las que hacen frente a
2. Planta crasa de tipo reptante. En muchos
las condiciones de sequía mediante mecanismos para alcasos, la reproducción asexual es un modo de
macenar agua, buscar humedad bajo tierra o de los rocíos
propagación común entre las plantas xerófitas
de primera hora de la mañana, crear gruesas capas que
impidan la excesiva transpiración, reducir el número de
estomas y modificarlos, crear tricomas (“pelos”) capaces de reflejar la luz del sol o transformar hojas
en espinas que las defiendan de los herbívoros.
Un cactus gigante, pensemos en el saguaro, puede medir 15 metros de altura, con otros tantos de
radio en forma de raíces. Después de una lluvia torrencial, las raíces (que están casi a flor de tierra)
absorben el agua con gran eficacia y bombean literalmente centenares de litros hacia el tallo. La cactácea típica tiene espinas y pliegues flexibles, a modo de acordeón, en su tallo carnoso para que éste
se expanda rápidamente cuando acumula agua y se contraiga lentamente al irla consumiendo en la estación seca. En las cactáceas la fotosíntesis se realiza en el tallo. Mantener expuestas las hojas supondría dejar al sol demasiada superficie, que provocaría una excesiva transpiración (y por tanto pérdida de agua).
Con todo, la falta de lluvia no es el único motivo de adaptación del vegetal a las condiciones de escasa humedad. Si añadimos un entorno frecuentemente batido por las olas, las plantas deberán luchar
también contra la excesiva salinidad acarreada por microgotas marinas que las salpicarán una y otra
vez. En esa situación, el exterior de hojas, tallo o raíces puede acumular sal, que, por ósmosis, provocará una pérdida hídrica importante.
En todos los casos, esos organismos fotosintetizadores, constituidos por mecanismos de adaptación en
xerófitos (y a veces también en halófitos), colonizan un espacio restringido para ellos. Los múltiples requerimientos necesarios para poder sobrevivir en condiciones tan extremas impedirán que ninguna otra
planta se los dispute.
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INVESTIGACIÓN
Y
CIENCIA, mayo, 2002
3. “Viejito del Perú” (Espostoa sp.), cactácea
que ha desarrollado un sistema para retener
el agua del rocío de forma eficiente a través
de una “barba” que crece asimétrica
4. Muchas flores e inflorescencias aparecen tras las fuertes lluvias; sin embargo, otras de desarrollo más pausado
(como el de este cactus Austrocephalocereus albicephalus)
poseen estructuras adaptadas a la carencia de agua
5. Además del sol, un ambiente cargado de salinidad
puede ser causa de adaptaciones xerófitas, como es el
caso de plantas que viven cerca del mar
INVESTIGACIÓN
Y
CIENCIA, mayo, 2002
6. Muchos líquenes son especialistas en adaptaciones
a condiciones extremas de escasez de agua; éstos
viven en una zona volcánica y desértica
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