1 Caso del calentador de agua CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA

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Caso del calentador de agua
CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LIMA
Tercera Sala Especializada en lo Penal para Procesos con Reos Libres
Exp. Nro. 1219- 04
S.S.
NEYRA FLORES
ESCOBAR ANTEZANO
DONAYRE MAVILA
Lima, primero de septiembre del año
Dos mil seis.VISTOS: Interviniendo como Ponente el Señor
Vocal Escobar Antezano; con lo expuesto por el señor Fiscal Superior en su dictamen
de folios ciento sesenta y cuatro.
ANTECEDENTES:
Es materia de grado la apelación interpuesta por el procesado JORGE ALBERTO
TILLIT CAMINO contra la sentencia que corre a fojas ciento cincuenta y cinco a ciento
cincuenta y siete, su fecha veintisiete de septiembre del año dos mil cinco, que falla
condenando al recurrente como autor del delito Contra el Patrimonio – Estafa – en
agravio de Hugo Antonio Molina Ordoñez a tres años de pena privativa de la libertad,
suspendida condicionalmente por el término de dos años bajo reglas de conducta y al
pago de mil nuevos soles de reparación civil a favor del agraviado sin perjuicio de
devolver el monto de lo estafado.
CONSIDERANDO;
Primero.- Se imputa al acusado haber mantenido en error al agraviado en la venta de un
producto denominado HOT BOX (calentador digital de agua) al no especificar las
características que le correspondían, por el cual pagó la suma de ciento cincuenta
dólares americanos conforme a la boleta de compra en fecha cuatro de septiembre del
año dos mil tres por el producto.
Segundo.- El agraviado en sus declaraciones que corren a fojas siete y veintiocho
respectivamente, afirma que al celebrarse la venta del producto no fue informado en
ningún momento de los requerimientos eléctricos que necesitaba el calentador
denominado BOTITO, puesto que en la publicidad que le fue entregada que corre a
fojas treinta y uno no contenía información alguna del calentador que adquirió, puede
verse claramente que existen diez modelos en total del producto HOT BOX, y se
consignan las especificaciones técnicas del producto señalándose por ejemplo las
dimensiones, el peso, el material, la mínima presión requerida, etc., Según la publicidad
el amperaje que requiere es de setenta, sesenta, cuarenta y treinta amperios no
señalando otro en ese espacio y al reverso, se hace una especificación informándose
que el medidor deberá ser mayor a treinta y dos amperios siempre y cuando se
1
adquieran los siguientes modelos: HB 208, HBI 308 Y HBS 200. No encontrándose
incluida en las especificaciones técnicas señaladas el modelo BOTITO que adquirió el
agraviado conforme lo señala la boleta de venta que corre a fojas treinta.
Tercero.- El testigo Ronald Dower Farfán Medina, refiere que al constituirse al
domicilio del agraviado para instalar el calentador con fecha ocho de septiembre del dos
mil cinco, al percatarse que el amperaje que requería dicho producto (más de treinta y
dos amperios) no era el adecuado para el medidor del alambrado a fin que funcionase
directamente del tablero general de luz hasta el calentador, porque al instalar se
afectaron los fusibles y el medidor, negándose el vendedor a restaurar el daño.
Cuarto.- En la fundamentación del recurso de apelación a fojas ciento sesenta y tres, el
procesado basando su defensa alega el hecho que la declaración del testigo (técnico) no
ha sido apreciado correctamente pues antes que este instalase el calentador informó al
agraviado de la deficiencia del amperaje bajo que tenía el medidor, siendo el agraviado
quien asume las consecuencias de ello.
b) Que su actuar no configura el delito de estafa porque no se ha aprovechado
ilícitamente manteniendo en error mediante engaño, astucia, ardid, por cuanto el
agraviado compró el calentador conforme a la boleta de venta y el certificado de
garantía que el desperfecto no incluye un daño ocasionando por accidente.
Quinto.- La moderna1 doctrina viene desarrollando la denominada teoría de la
Imputación Objetiva como el fundamento de la nueva teoría del TIPO PENAL. En la
sociedad se producen a cada instante contactos sociales, de los cuales se derivan
básicamente de dos tipos de riesgos: el primero es el riesgo permitido, entendiéndose a
éste como concreción de la adecuación social, riesgo que necesariamente deberá ser
tolerado por las personas que conforman la sociedad2. El segundo es el riesgo no
permitido, entendido como aquella trasgresión del rol3 normativo que debería
desempeñarse de acuerdo a lo instaurado ya sea por una reglamentación expresa o en
todo caso sin tal (expresa, vg. Ley de protección al consumidor, reglamentación
obedeciendo a las normas de cuidado (lex artis, en la construcción, en la actividad
médica, etc.).4 De ello se concluye que la creación de un riego no permitido se
desarrolla cuando una persona no cumple lo estipulado por su ROL. La imputación
objetiva es aquella teoría que desarrolla actualmente la teoría del tipo desde una
imputación objetiva a la conducta y al resultado. Desde la perspectiva de la imputación
de la conducta manifestamos que ésta teoría contempla conceptos que funcionan como
filtros para determinar si una conducta es susceptible de ser considerada típica o no: 1.el riesgo no permitido (ya desarrollado); 2.- el principio de confianza, 3.- la prohibición
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JAKOBS, Gunter. La imputación Objetiva en derecho Penal. Edit. Grijley, 1era reimpresión,
traduciendo de Manuel Cancio Meliá. Lima, 2001. ; CANCIO MELIÁ, Manuel. Líneas Básicas de la
Teoría de la Imputación Objetiva. Ediciones Jurídicas CUYO. Mendoza, 2001. ; FEIJO SANCHEZ,
Bernando José. Imputación Objetiva en el Derecho Penal. Edit. GRIJLEY, Lima, 2002. ; CARO JOHN,
José Antonio. La Imputación Objetiva en la participación delictiva. Edit, GRIJLEY, Lima, 2003. ;
GARCÍA CAVERO, Percy. Derecho Penal Económico-parte general. Edit. ARA, Lima, 2003.
2
JAKOBS, Gunther. Ob. Cit., p. 42. Por ejemplo si la humanidad inventó el auto es para darse a sí misma
mayor facilidad en el tráfico y traslado de un lugar a otro, sin embargo esa invención trae riesgos que
necesariamente, hasta cierta medida, (siempre y cuando la norma penal lo permita) son tolerados por la
sociedad por el beneficio derivado.
3
Ibidem., p. 20. Conceptualiza al ROL como un sistema de posiciones definidas de modo normativo,
ocupado por individuos intercambiables.
4
CANCIO MELIA, Manuel. Ob. Cit., p. 98.
2
de regreso y 4.- competencia de la víctima.5 Para comprender la resolución del presente
caso debo de manifestar que para determinar la competencia de la víctima se necesita
que la actividad permanezca en el ámbito de lo organizado conjuntamente por autor y
víctima, que la conducta de la víctima no haya sido instrumentada por el autor y que el
autor no tenga un deber de protección específico frente a los bienes de la víctima.6
Sexto.- El delito de estafa se configura cuando el agente haciendo uso del engaño,
astucia, ardid u otra fraudulencia induce o mantiene en error al sujeto pasivo con la
finalidad de hacer que éste en su perjuicio se desprenda de su patrimonio o parte de él y
le entregue voluntariamente a aquel en su directo beneficio indebido o de un tercero;
delito que llega a consumarse en el mismo momento que el agente obtiene el provecho
económico indebido.7
Debemos entender por engaño la falta de verdad en lo que se dice o se hace, de modo
que los demás se formen una representación incierta de lo que el sujeto realmente
pretende; se trata de un ocultamiento o disfraz de la realidad, bien simulado algo que no
existe o no se tiene intención de que llegue a existir y cuto conocimiento modificaría la
actitud de la persona quien el engaño se dirige. 8
En ese sentido el rol del procesado en el presente era el de desempeñarse como
comerciante-vendedor del rubro de calentadores de agua teniendo el deber informar al
procesado de las condiciones o características del producto a comercializar; sin embargo
como puede apreciarse de autos el procesado no brindó informe alguno de las
características de BOTITO- HOT BOX ni consta tampoco en la publicidad antes
descrita respecto al producto en cuestión, no cumpliendo con su rol normativo y
generando un riesgo no permitido que derivó pues su conducta engañosa hacia al
agraviado, al haberlo inducido a error, pues de saber el agraviado las verdaderas
características del producto no se hubiera producido la defraudación de sus expectativas,
demostrándose de esa forma el actuar doloso del procesado, pues su acción se desarrolló
de manera voluntaria y con el conocimiento de las características de bobito y de su
actuar. Por otra parte se ha evidencia el desmedro económico producido al agraviado y
el beneficio económico del procesado consumándose éste delito después del día de la
celebración de la venta de BOBITO-HOT BOX.
Sétimo.- Es menester diferenciar el tipo penal de apropiación ilícita del delito de estafa,
existen diferencias esenciales y secundarias, la diferencia esencial radica en el
mecanismo indebido y el momento de la presencia del dolo con respecto al acto de
disposición realizado de buena fe por el sujeto activo; mientras que en la estafa culpable
recibe la cosa mediante el engaño que él originó o aprovechó se diferencia de la
apropiación ilícita porque el culpable se apropia de lo que fue entregado sin engaño.9
5
Ibidem., pp 100-124.; JAKOBS, Gunter. Ob. Cit., pp27-40; GARCÍA CAVERO, Percy. Ob. Cit., pp.
409-436.
6
CANCIO MELIA. Ob. Cit., p. 123, 124. Mediante ésta se pone de relieve la relevancia que tiene la
figura de víctima en el contexto de valoración normativa del comportamiento del autor, sea tanto la
víctima como el autor quienes hayan configurado el curso lesivo para el primero, éste deberá cargar con
la responsabilidad por las consecuencias de su actuar descuidado.
7
SALINAS SICCHA, Ramino. Derecho Penal – Parte Especial. Edit. IDEMSA. Lima, 2004, p. 800, 809.
8
CONDE –PUNPIDO FERREIRO. Estafas. Edit. TIRANT TO BLANCH., Valencia, 1997, p. 44.
9
GONZALES CUSSAC, José Luis. Ob. Cit., pp. 47, 48.
3
El dolo que contiene un ánimo de engañar, de colocar en error a una persona, en la
estafa nace antes de la entrega del bien; en cambio en la apropiación ilícita nace sin
engaño configurándose el dolo (que comprende el animus lucrando y el animus rem
sibis habendi) a porteriori de la entrega del bien. Diferenciados ambos delitos se colige
que uno excluye al otro. En ese sentido manifiesto que la conducta del procesado no
encaja dentro del tipo panal de apropiación ilícita pues el animus de engañar nació junto
con su actuar y no se derivó a posteriori de la entrega del bien.
Octavo.- Respecto al delito de daños éste se configura cuando se destruye, daña,
inutiliza un bien de manera dolosa total o parcialmente ajeno. Los daños sucedidos en la
casa del agraviado configurarían faltas contra el patrimonio, sin embargo en cualquiera
de los casos (delito de daños o faltas contra el patrimonio) la conducta del procesado
deviene en atípica, pues ya realizado y consumado el delito de estafa pasaron cuatro
días para que el técnico que debiera instalar el BOBITO-HOT BOX, así fue sin
embargo la creación del riesgo de daños no fue derivado del actuar del procesado ni
mucho menos del técnico porque el asumió el riesgo fue al agraviado en el instante en
que el técnico le advirtió del bajo amperaje que tenía su medidor de luz. De esa manera
se configura lo que se denomina la COMPETENCIA DE LA VÍCTIMA pues es ella
quien es responsable de su deber de autoprotección, deber que no ha desempeñado al
asumir su propia creación de riesgo no permitido.
Por las consideraciones precedentes:
CONFIRMARON: la sentencia de fecha veintiséis de julio del año dos mil cinco que
declara el SOBRESEIMIENTO de la acción seguida contra JORGE ALBERTO TILLIT
CAMINO por el delito contra el patrimonio – Apropiación Ilícita y Daños- en agravio
de Hugo Antonio Molina Ordoñez, y CONDENA al procesado JORGE ALBERTO
TILLIT CAMINO como autor del delito Contra el Patrimonio – Estafa – en agravio de
Hugo Antonio Molina Ordoñez, a tres años de pena privativa de la libertad suspendida,
condicionalmente por el término de dos años, bajo cumplimiento de las reglas de
conducta impuestas, y fija en MIL NUEVOS SOLES la reparación civil; sin perjuicio
de devolver el monto de lo estafado, notificándose y los devolvieron.
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