Fallece Miguel Romero Acedo, esposo, padre, hermano, tío, abuelo

Anuncio
Fallece Miguel Romero Acedo, esposo, padre, hermano, tío, abuelo, antequerano de corazón
Sábado, 27 de Septiembre de 2014 08:09
Antequera dispone de una generación de personas de gran corazón que trabajaron ayudando a
los demás, quienes tuvieron en la familia, el principal nexo de unión y de acción en sus vidas.
Uno de estos ejemplos es el del bueno de Miguel Romero Acedo, que falleció este jueves y
será enterrado hoy sábado en Antequera, donde ha vivido siempre hasta hace unas semanas
en que se trasladó a tierras gaditanas para estar junto a su esposa e hija. Hijo de una familia
muy conocida y querida en la ciudad, los Romero-Acedo, que tuvo una acreditada panadería
en la calle Nueva. Más tarde, montó su propia empresa de materiales de construcción en calle
Peñuelas, donde distribuía lo que precisaran las empresas, dando facilidades a las personas
con problemas para que pudieran realizar las reformas precisas, ayudándoles en lo que pudo.
Su vida tuvo tres pilares: su esposa, Dolores del Río Rodríguez, su fe y su pasión por la familia.
Desde que se conocieron, siempre ha estado atento a lo que su “Lolita” precisaba como si
fueran aún novios. Hasta horas antes de dejarnos, preguntaba siempre todo lo que podía hacer
por ella. Un matrimonio cristiano, en el que en sus Bodas de Oro, precisamente en Capuchinos
hace 9 años, fue reflejo de lo que cosecharon en vida: amor, unión, ternura, sonrisa,
admiración, felicidad...
Tuvieron una hija, Loli, que se trasladó a tierras gaditanas al casarse con Antonio Sancho,
responsable de Protocolo en la Diputación de Cádiz. Allí tuvieron dos hijos: Paula y David, sus
nietos, otra de sus grandes pasiones. ¡Lo que disfrutó al verla casar! Y ella le dio dos bisnietos:
Alejandro y Paula, con quienes compartía todo el tiempo que podía. Pero Miguel representa también la figura paternal e indispensable del “tío”, “Tito Miguel”,
ayudando siempre a sus hermanos y cuñados para hacer reír más a sus sobrinos, a sus hijos,
en sus días, cumpleaños, Reyes Magos y cualquier día, con el mero hecho de ofrecerles el
caramelo que nunca les faltó.
Desde hoy, los sobrinos que están allá arriba, tienen un nuevo ángel que les ayudará a
sobrellevar el día a día, y seguramente estará siempre presente en el espíritu del Rey Gaspar
al regresar cada 5 de enero. Que el Señor reconforte a su esposa, su hija, su familia, en estos
duros momentos, en los que despedimos un antequerano que lo dio todo por su familia, por sus
amigos, por los que pidieron su ayuda. 1/1
Descargar