El Rabino Y El Estudiante 117 Las obras de Maimonides llegaron a los judios de toda la diaspora; encontraron una amplia audiencia, y Maimonides llego a conocerse como una importante autoridad religiosa. Pero tambien despertaron el asombro y la oposicion, especialmente en Babilonia. Rabi Shmuel ben Eli fue el lider de la oposicion. Cuando sus alumnos comenzaron a estudiar los libros de Rambam, le contaron sobre la gran sabiduria de Maimonides. Rabi Shmuel ben Eli, estaba sorprendido que alguien de Egipto, que no era un centro de Tora, tomara sobre si la autoridad de instruir al pueblo sobre temas de la ley religiosa y la fe. Para el era inaceptable. Como lider de los judios de Babilonia, se veia a si mismo como jefe del instituto del cual la Tora saldria hacia el pueblo. Le dijo a sus alumnos, que lo que estaba escrito en los libros del Rambam no era aceptado por el. Incluso calumnio la fe del Rambam, en uno de los principios b£sicos del judaismo, la resurrection de los muertos. Cartas acusatorias le enviaron al Rambam. Algunas contenian maldiciones e insultos personales; pero el no las tomo a pecho y escribio: "Gracias a D-s, que aun cuando oigo que cierta persona ha criticado mis palabras e incluso me ha blasfemiado, no lo siento ni 10 tomo a pecho. Sino que mas bien le perdono, porque no creo en las calumniosas murmuraciones." Sucedio que un sabio babilonico, Rabi Avraham ha־Cohen le pregunto al Rambam: ",?Esta permitido viajar en bote por un ancho rio, en Shabat?" Segun la costumbre babilonica estaba prohibido. El Rambam le contesto que de acuerdo con la ley judia estaba permitido; pero como la costumbre babilonica 10 prohibia, el Rambam escribio: "Se debe ser muy prudente en guardar todas las costumbres. Pero los que siguen 6sta costumbre deben saber que esta permitido, y que solamente se ha prohibido por precausion extra. Sin embargo, si se piensa que 10 permitido esta prohibido, no se debe dejar 6sta manera de pensar. Su error se debe dar a conocer, puesto que no esta bien establecer una equivocaci6n como ley. No hay diferencia entre un error que prohibe lo permitido y uno que permite 10 prohibido." Iosef Ibn Aknin se sinti6 herido por 6stos insultos en contra de su maestro. Le pidio su permiso para luchar contra esos adversarios, pero su maestro le prohibi6 hacerlo. Le escribi6: "No entres en conflicto con este hombre, el ga6n de Bagdad. D-s te salvar£ de quien es grande e importante ante sus propios ojos, o