La experiencia de los colegios que pasaron a ser

Anuncio
28
LATERCERA Sábado 24 de septiembre de 2016
Nacional
R El emblemático San
Ignacio El Bosque, antes
sólo para hombres,
inició su cambio en 2014.
FOTO: LICEOTÉCNICODEVALPARAÍSO
La experiencia de
los colegios que
pasaron a ser mixtos
R Para los directores,
realizar el proceso es
estar “acorde a los
tiempos”.
RR Alumnos del Liceo Técnico de Valparaíso en medio de un recreo.
Myriam Bustos V.
La carta enviada por Marina
Ascencio (11) en la que solicitó ingresar al Instituto Nacional, emblemático colegio sólo
para hombres, abrió un debate sobre los establecimientos
que hasta el día de hoy están
separados por género y si es
que estos deberían cambiar.
Esta división está presente
en sólo el 4% de los colegios a
lo largo del país. Pero hasta
hace algunos años era mayor.
El panorama, eso sí, comenzó
a cambiar cuando liceos sólo
para hombres o mujeres empezaron a diversificar su admisión. De hecho, desde el 2013
hasta este año, 253 establecimientos particulares subvencionados y municipales han
pasado a ser mixtos.
Uno de los casos más emblemáticos es el colegio jesuita
San Ignacio El Bosque. Hace
dos años, dicho establecimiento pasó de ser un proyecto educativo para hombres a uno inclusivo también para mujeres.
De acuerdo a Jorge Radic,
rector de la institución, se
tomó la decisión de cambiar
debido a un análisis hecho por
los distintos colegios jesuitas y
que “apunta a ofrecer una educación más inclusiva, en este
caso desde la perspectiva de
género”. Radic sostuvo que
mientras se analizaron los colegios, se descubrió que era un
factor negativo “que nuestra
propuesta excluyera de plano
a las mujeres; no es algo que se
sostuviera en coherencia con
el proyecto educativo que aspiramos”, dijo.
El proceso de cambio en el
San Ignacio fue “más fácil y natural” de lo que se pensó en un
principio, explicó Radic y es
porque se ha hecho de forma
gradual. Hace tres años, cuando se hizo la transformación,
se comenzó sólo con prekínder, por lo que los cursos mixtos, por ahora, sólo están hasta primero básico.
Según el rector, que los cursos sean de hombres y mujeres contribuye a una mejor
convivencia escolar.
Otro colegio que también se
transformó el 2014 fue el hoy
Liceo Técnico de Valparaíso,
REACCIONES
“La inclusión de
género también es un
tema de justicia social
que resulta ineludible
para todos”.
Jorge Radic, rector Colegio
San Ignacio El Bosque
“Consideramos que la
segregación por sexo es
extemporánea, no es
una característica de los
nuevos tiempos”.
Teresa Araya, directora Liceo
Técnico de Temuco
que hasta entonces, y por más
de 110 años, fue para mujeres.
Maribel Jara, directora del
establecimiento, relató que
antes de la transformación se
notó que una especialidad,
Gráfica, estaba en “vía de extinción” porque las alumnas
no estaban interesadas.
Al notar esto, “el establecimiento decidió abrir una jor-
nada vespertina para hombres y, tras el éxito de ella y
luego de una discusión con
la comunidad, se decidió
transformar el colegio”. Así, el
establecimiento pasó de tener
500 alumnas a sumar hoy
más de mil.
Catalina Rojas está próxima
a egresar y es una de las estudiantes que vivieron el proceso de cambio, ya que llegó al liceo en 2013, cuando aún era
para mujeres. Para ella, “el
cambio fue natural y además
ayudó a la convivencia escolar”, dijo.
Desde el Ministerio de Educación (Mineduc) también señalaron que “niños y niñas se
eduquen juntos tiene claros
beneficios educativos. Una
educación de calidad e integral
debe desarrollar en los estudiantes el respeto y aprecio
mutuo entre las personas de
distintos sexos e instalar la
igualdad de derechos de todos como un principio basal de
nuestra sociedad”, dijo Juan
Eduardo García Huidobro, jefe
de la División de Educación
General del Mineduc.
Nuevos tiempos
Como algo “extemporáneo”,
considera Teresa Araya los
colegios separados por sexo.
La directora del Liceo Técnico de Temuco cuenta que su
institución pasó a ser mixta
este año.
La decisión para cambiar
se tomó porque “nosotros
consideramos que la segregación por sexo es extemporánea”.
Parecido piensa el rector
del San Ignacio, Jorge Radic,
quien agregó que la transformación los pone acorde
con los tiempos, “pero no es
una moda, sino la convicción respecto a que una sociedad más justa es una sociedad más integrada. La inclusión de género también
es un tema de justicia social
que resulta ineludible para
todos”.
Araya, en ese sentido, complementó que con la actual
Ley de Inclusión, que entró
en vigencia en marzo de este
año, “se supone que debemos propender a que los espacios sean para todos”, por
lo que no deberían existir colegios separados por género.
Pero cambiar el proyecto
educativo debe ser una conversación abierta. Para Radic
es importante que este tipo de
decisiones “se hagan tomando el parecer de los distintos
miembros de la comunidad:
hay que dialogar y preparar el
camino y, si se decide hacer el
cambio, este debe realizarse
con un programa y plan de
trabajo de larga duración; la
coeducación es mucho más
que admitir mujeres o admitir hombres, se abren preguntas respecto a la cultura
interna, el currículum, etc”.
En cuanto a la posibilidad
de que los establecimientos
que se mantienen con segregación de género sean transformados, desde el Mineduc
sostuvieron que “no es un
tema que debe abordarse
desde la normativa, sino desde la reflexión de las diversas
comunidades educativas.
Cada una debe conversar y
debatir respecto del tema y
tomar decisiones a partir de
esa reflexión”. b
Descargar