asignan a estos rizoides la función de conducir agua, no precisa

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asignan a estos rizoides la función de conducir agua, no precisamente para la nutrición de la planta por los elementos que lleva en
disolución, sino para humedecer la cara ventral de las frondes, cuya
cutícula en la cara dorsal impide la absorción de agua por esta superficie. El nacimiento de los rizoides verrugosos, punteados o en espiral está en la base de las escamas, como queda dicho, y su número
aumenta con el número y desarrollo de las escamas, que a su vez
está en relación con la mayor sequedad temporal o permanente de
las Hepáticas que presentan estos órganos, y por eso en la Ricciella crystallina,
que tiene escamas pequeñísimas y caedizas, los
rizoides verrugosos son rarísimos. Hay, sin embargo, excepciones
a esta regla en aquellos casos en los cuales las escamas no tienen
la función de proteger a la planta contra la sequedad, como en el
caso del Ricciocarpus
natans. Rizoides en zigzag y hasta con algunas verruguitas los presentan también algunas Aneuras y la Monoclea Forsteri, que no son Marchantiales.
Los rizoides, en su extremo libre terminan en un fondo de saco
ligeramente ensanchado. En aquellas Hepáticas cuyos rizoides sirven principal o exclusivamente para fijar la planta al soporte, suelen
terminar ramificándose en mamelones que se adhieren con fuerza a
los objetos a que se aplican (fig. 26 b), hasta el punto que al desprender la planta, ordinariamente se rompen los rizoides o arrancan
partículas del soporte al que se pegan; esto se observa principalmente en aquellas Hepáticas que emiten manojos apretados de cortos rizoides que, ramificándose a la misma altura en su extremidad,
entrecruzan los mamelones, formando verdaderas placas adhesivas.
El color de los rizoides es en algunas especies rojizo-vinoso; con
mucha frecuencia toman los rizoides completamente desarrollados
un color amarillento o pardo claro; pero las más de las veces son
completamente hialinos.
Punto vegetativo y crecimiento.
En el ápice de las frondes y tallos existe un punto vegetativo
que en las Hepáticas talosas está resguardado en el fondo de un
surco o escotadura, y en las follosas oculto por las hojas jóvenes;
en ambos casos está protegido por escamas, pelos mucilaginosos,
anfigastrios, etc.
Lo esencial del punto vegetativo es una célula
meristemática
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