CATEDRA DE ANATOMIA Y FISIOLOGIA HUMANA

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Susana Jerez
CATEDRA DE ANATOMIA Y FISIOLOGIA HUMANA
Trabajos Prácticos de Sistema Nervioso: Reflejos en el hombre
Introducción:
Los seres vivos se caracterizan por poseer, entre otras propiedades, la
capacidad de responder frente a cualquier variación de la energía libre del medio
externo (estímulo). Esta capacidad variará según el nivel de la escala biológica
que se esté analizando. Así un ser unicelular puede responder acercándose o
alejándose del estímulo, mientras que en el caso de seres multicelulares, la
respuesta es progresivamente más compleja, en la medida en que sus estructuras
orgánicas están más especializadas.
Los reflejos constituyen la estructura funcional del sistema nervioso. Su
exploración nos permite obtener información valiosa sobre el estado funcional de
los diversos segmentos del neuro-eje.
Se define como acto reflejo a la respuesta inmediata, involuntaria,
consciente o inconsciente, motriz o secretoria que realiza un animal multicelular
ante un estímulo. Dicha respuesta debe ser necesariamente inmediata, porque el
organismo puede peligrar en su totalidad o en parte a causa del estímulo
generado (un pinchazo, una quemadura), o porque así lo requiere la acción que
se está desarrollando (recuperación del equilibrio o correr). Por el mismo motivo,
la respuesta es involuntaria. Se produciría una demora considerable de la
misma si la información tuviese que ser procesada previamente por la corteza
cerebral, lo cual podría resultar perjudicial para el organismo. El tipo de respuesta
elaborada dará al acto reflejo la característica de consciente, inconsciente, motriz
o secretorio.
Las estructuras anatómicas que permiten al individuo reconocer el estímulo
y responder a él, reciben el nombre de arco reflejo.
En su forma más simple el arco reflejo está integrado por:
A) Receptor: estructura especializada para reconocer el estímulo. Hay
diferentes tipos de receptores. Según su naturaleza es posible clasificarlos en:
neuronales y no neuronales. De acuerdo con su ubicación dentro del organismo,
estos podrán ser: exteroceptores, propioceptores o visceroceptores (Sherrington).
B) Vías aferentes: fibras nerviosas que transportan la información recogida por
el receptor hacia el sistema nerviosos central. Son fibras nerviosas que
pertenecen a neuronas cuya ubicación es siempre un ganglio de la raiz posterior
de los nervios raquídeos o un homónimo craneal.
C) Centro de integración: situado en la sustancia gris del S.N.C., constituido
por el cuerpo de la neurona eferente y su sinapsis con el axón de la neurona
aferente. El centro integrador está representado por el tracto medular, bulbar o
protuberancial que recibe información de la via aferente e integra la respuesta
ante el estímulo.
D) Vía eferente: fibras nerviosas encargadas de transportar la respuesta
desde el S.N.C hasta la periferia. Se halla constituida por fibras nerviosas que
pertenecen a neuronas cuya ubicación varía según el sistema nervioso
considerado. Para el sistema nervioso somático, las neuronas eferentes se
encuentran en el asta anterior de la médula espinal o en los núcleos motores
craneales. Tratándose del sistema nervioso autónomo esas neuronas se ubican
en el asta intermedio lateral de la médula o en los núcleos craneales (la
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preganglionar) y en los ganglios autonómicos simpáticos o parasimpáticos (la
posganglionar).
E)
Efector: tejido u órgano que lleva a cabo la respuesta elaborada por
el organismo. El órgano efector varía su naturaleza según el tipo de acción que se
realice. Si la respuesta es motora, el órgano efector es el músculo. En cambio si
la respuesta es secretora, el efector es una glándula. También varía el tipo de
efector según el sistema nervioso considerado. Para el sistema nervioso
somático, el órgano efector es el músculo esquelético. En el caso del sistema
nervioso autónomo, los efectores pueden ser: el músculo cardiaco, el músculo liso
o glándulas de secreción interna o externa.
Caracteres Fisiológicos de los reflejos
1)
Los órganos receptores están altamente especializados para
responder con más efectividad a uno y otro tipo de estímulo, o sea que a cada
órgano receptor corresponde un estímulo adecuado.
2)
El estímulo debe alcanzar cierta intensidad para provocar el reflejo,
de manera que existe un umbral por debajo del cual no se produce el reflejo; pero
si un estímulo que aisladamente es inefica, se repite en rápidas sucesiones, se
obtiene el reflejo (fenómeno de suma).
3)
Entre el momento en que se aplica el estímulo y se obtiene el reflejo
transcurre un periodo de latencia. Depende del tiempo que tarda el impulso
nerviosos en atravesar los constituyentes del arco reflejo. El periosdo de latencia
será más largo cuanto más neuronas deba atravesar.
4)
Inmediatamente de producido un reflejo existe un breve periosdo de
tiempo durante el cual si se aplica un estímulo adecuado no se obtiene respuesta:
es el periodo refractario.
5)
Después de haberse provocado varias veces el mismo reflejo, se
observa que las respuestas disminuyen de intensidad hasta dejar de producirse.
Esta característica se denomina fatiga, y debe transcurri un tiempo para que el
reflejo pueda producirse nuevamente.
Clasificación de los Reflejos
Los reflejos se pueden clasificar en exteroceptivos e interoceptivos. Estos
últimos se dividen en visceroceptivos y propioceptivos.
Reflejos exteroceptivos: tiene su origen en un fenómeno exterior al
organismo que actúe sobre la superficie externa del cuerpo, piel, ojos, etc.
Corresponden a este grupo los reflejos cutáneos, musculares (mal llamados
tendinosos), protectores de los órganos de los sentidos (parpadeo).
Reflejos visceroceptivos: se originan en las vísceras mismas; tienen
acciones secretoras, motoras (sobre los músculos lisos viscerales) y
vasomotoras. Son inconscientes y de orden vegetativo, Ej la llegada de un
alimento al estómago provoca secreción de jugo gástrico, movimiento del
estómago y modificaciones circulantes en el mismo
Reflejos propioceptivos: se originan en estímulos que obran en el interior
del cuerpo mismo, es decir, en los músculos esqueléticos, en tendones, en
aparato vestibular, huesos, articulaciones, etc. Comprenden el grupo de los
reflejos de postura y del tono muscular, del equilibrio, de la marcha etc.
Objetivos
Exploración de Reflejos:
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a) Analizar los reflejos que se usan habitualmente para evaluar la
integridad del sistema nervioso.
b)Interpretar los resultados obtenidos y explicarlos desde el punto de vista
anátomo-fisiológico.
Materiales
Martillo de reflejos
Una linterna
Procedimientos
1)
Reflejos miotáticos
Reflejo patelar o rotuliano: Siéntese con las piernas colgando flácidamente
y sin tocar el suelo. Golpeé con un martillo de reflejos o simplemente con el borde
de la mano el tendón rotuliano. La respuesta observada es la contracción
extensora de la pierna.
A continuación proceda a evaluar el reflejo mediante una maniobra de
facilitación, destinada a liberar la inhibición de los centros superiores: entrelace
sus dedos y haga fuerza con las manos, mirando al frente. En estas
circunstancias golpeé el tendón nuevamente. Este procedimiento es importante
en la evaluación clínica del presente reflejo, sobre todo en aquellas personas que
presentan una ligera hipertonía muscular debida a un estado de hiperexcitación
general.
Los reflejos miotáticos se caracterizan por ser los únicos reflejos
monosinápticos del organismo. En el reflejo patelar o rotuliano, el receptor es el
huso neuromuscular, constituido por fibras musculares modificadas
histológicamente, que reciben el nombre de fibras intrafusales. El estímulo es el
estiramiento del músculo cuadríceps crural, producido por el golpe sobre el
tendón rotuliano. La via aferente está constituida por fibras nerviosas de tipo Ia,
cuyos cuerpos se encuentran en los ganglios de la raiz dorsal de la médula
espinal. El centro de integración se encuentra en la sustancia gris de los
segmentos segundo, tercero y cuarto lumbar de la médula espinal. La via eferente
está constituida por fibras motoras de tipo alfa, que inervan las fibras musculares
extrafusales del cuadríceps crural.
Si el estiramiento del músculo es excesivo, se desencadena el reflejo
miotático inverso. Este es un reflejo bisináptico. El receptor es el órgano tendinoso
de Golgi, las fibras aferentes son de tipo Ib y estimulan una interneurona
inhibitoria, la cual inhibe a la motoneurona alfa. Por lo tanto la respuesta al
estímulo en este caso será la relajación del músculo.
Una característica muy importante de los reflejos es su localización estricta
y perfecta. Cada reflejo da origen a una reacción que tiene lugar en un sitio
determinado, siempre el mismo. El centro reflejo tiene una topografía
determinada, lo que confiere a los reflejos valor para localizar lesiones. Por
ejemplo, si una lesión destruye los segmentos lumbares segundo, tercero y
cuarto, el resultado será la ausencia del reflejo patelar. Ante esta circunstancia, y
después de haber comprobado la integridad de las vias aferentes y eferentes, se
puede concluir que esa zona medular está comprometida.
Reflejo aquileano: se coloca a la persona de rodillas en una silla dejando
que cuelguen los pies por afuera, con los músculos de la pantorrilla relajados. Se
estimula el tendón de Aquiles y la respuesta es la extensión del pie respecto de la
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pierna. Este reflejo se conoce también como reflejo del triceps sural, dado que la
respuesta observada se debe a la contracción de los músculos sóleo y gemelos
interno y externo, cuya inserción inferior es común (tendón de Aquiles).
Figura tomada del libro Anatomía y Fisiología , G.A.Thibodeau y K.T.Patton, Segunda
Edición. Capítulo 13, página 359.
2)
Reflejos oculares
Reflejo fotomotor y consensual:
Un compañero mirará al infinito hacia un sitio con mediana iluminación.
Observe el tamaño de su pupila. A continuación alumbre con una linterna uno de
sus ojos, mientras tapa con el canto de la mano el otro ojo. Se observará una
disminución del diámetro de la pupila (miosis). Retire el estímulo y notará que la
misma recobra su tamaño original (reflejo fotomotor).
A continuación repita el mismo procedimiento, pero centre su atención en el
ojo opuesto al ojo iluminado. Se observa que cuando se ilumina la pupila de un
solo ojo, la del otro se contrae a la vez y con la misma intensidad que la del
primero (reflejo consensual).
Este reflejo es importante para regular la cantidad de luz que impresionará
la retina del ojo.
La via que sigue el reflejo fotomotor es la siguiente: la luz excita a nivel de
la retina a los receptores, conos y bastones. El potencial de acción generado viaja
a través del nervio óptico hasta el quiasma, donde las fibras se entrecruzan
parcialmente. Luego por las cintillas ópticas alcanza el cuerpo geniculado externo
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(lo bordean) en el mesencéfalo, terminando en los núcleos pretectales (centro del
reflejo fotomotor). De allí parte una segunda neurona que pasa por la comisura
blanca posterior, y termina en el núcleo de Edinger-Westphal. Este núcleo se
encuentra a nivel de los pedúnculos cerebrales por delante del acueducto de
Silvio y preside la motilidad ocular (parasimpático craneal). Allí nacen las fibras
que llevan la excitación motora por el motor ocular común o III par craneal
(neurona preganglionar) y los nervios ciliares cortos (neurona posganglionar) y
que hacen contraer el esfínter pupilar.
Las fibras que salen de los núcleos pretectales se dirigen en parte
directamente por el hacecillo longitudinal medio al núcleo del motor ocular común
del mismo lado y en parte se cruzan con las que viene del lado opuesto para ir al
núcleo del motor ocular común del otro lado. De este modo cada uno de ambos
ojos se une al núcleo del motor ocular común del mismo lado por dos vías, una
directa y otra cruzada. Esta vía une también cada ojo al motor ocular común del
lado opuesto. Esto explica el reflejo consensual.
Figura tomada del libro Fisiología Humana, de B.A. Houssay, Sexta Edición. Capítulo 8,
página 126.
3) Laberinto
1. Camine unos 10 metros en línea recta con los ojos abiertos en una
galería libre de objetos que puedan ser tocados.
2. Repita el camino con los ojos cerrados. En ambos casos el trayecto
será rectilíneo.
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3. Incline la cabeza hacia la derecha. Repita el camino con los ojos
cerrados.
4. Repita el punto 3 con la cabeza inclinada hacia la izquierda. Observe
en ambos casos el trayecto.
El utrículo y el sáculo envían informaciones incorrectas al ser estimulados
por el cambio de posición de la cabeza, y los ojos no pueden corregir la
información por estar ocluidos.
Figura tomada del libro Fisiología Humana, de B.A.Houssay, Séptima Edición. Capítulo 73,
página 986.
5. Gire sobre sus talones haciendo el trompo, unas 20 veces. Al
detenerse verá:
a) La imagen visual gira en sentido contrario a la dirección del trompo.
b) Otro observador mirará como se comportan sus globos oculares.
Observará el nistagmus horizontal y verá cuál es su dirección. Este fenómeno
se debe al movimiento de la endolinfa (inercia) en los conductos
semicirculares, en este caso semicircular horizontal.
c) Le será dificil mantenerse de pie.
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d) Trate de tomar un objeto, por ejemplo un frasco que esté sobre la
mesa.
Las alteraciones que observamos en las respuestas del individuo se deben
a que el cerebro recibe información de la vista y del aparato vestibular alterada
por la rotación y envía órdenes inadecuadas a los músculos encargados de
ejecutarlas.
Todas estas impresiones periféricas recogidas por el sistema otolítico y de
los canales semicirculares alcanzan los núcleos vestibulares, que tienen íntimas
conexiones con el cerebelo (centros del tono muscular), con los núcleos
oculomotores (por el haz longitudinal medio) y con los centros espinales y
corticales, de modo que el juego armónico de todos estos elementos asegurada el
equilibrio.
La información que llega de los núcleos vestibulares a los núcleos
oculomotores, da origen al reflejo vestibuloocular, cuya finalidad es mantener
constante el campo visual durante la rotación de la cabeza, mediante movimientos
compensatorios de los ojos. El nistagmo es un movimiento ocular rítmico e
involuntario normal y consta de dos componentes, uno lento o de percusión,
seguido por otro rápido o sacádico en sentido contrario. Se da, por ejemplo,
cuando una persona comienza a rotar: los ojos se desvían lentamente en sentido
opuesto a la rotación (movimiento de percusión lento), hasta que llegan al límite
de excursión de la órbita, en el que esto es interrumpido bruscamente por un
movimiento rápido en sentido del giro (movimiento sacádico).
Una noción fundamental del funcionamiento del aparato vestibular es su
sinergia: el uno no funciona aisladamente sin el otro. En el estado normal, las
excitaciones provenientes de ambos aparatos vestibulares (derecho e izquierdo)
que llegan al núcleo de Deiters son de la misma intensidad, de modo que la
respuesta tónica de los músculos son equilibradas, pero bastará que exista una
irritación o cualquier trastorno en el funcionamiento del vestíbulo de un lado para
que se provoque la ruptura del equilibrio de la respuesta y aparecerá así el
vértigo, el nistagmus, la titubeación, etc.
Bibliografía Consultada
-Fisiología Humana de B.A. Houssay. H.E. Cingolani, A.B. Houssay y
colaboradores. Editorial El Ateneo. Tomo 4. Sexta Edición, 1989.
-Fisiología Humana de Houssay. H.E. Cingolani, A.B. Houssay y
colaboradores. Editorial El Ateneo. Séptima Edición, 2000.
-Anatomía y Fisiología. G.A. Thibodeau y K.T. Patton. Editorial Mosby
Doyma. Segunda Edición. 1995.
-Fisiología Médica. W.F.Gannong. Editorial Manual Moderno. Edición
trece. 1992.
-Guia de Reflejos. Cátedra de Fisiología Humana. Facultad de medicina de
la UNT. 1980.
-Fisiología: guía de trabajos prácticos. Guillermo Bugallo. CTM. Servicios
Bibliográficos. 1985.
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Figura tomada del libro Fisiología Humana, de B.A.Houssay, Séptima Edición. Capítulo 73,
página 987.
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