pam221 artritis reumatoide leflunomida

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OSTEOMUSCULAR
Artritis reumatoide
Paso a paso
La introducción de nuevos fármacos en el tratamiento de enfermedades, como la artritis
reumatoide, progresivas e incapacitantes, viene acompañada de una carga de expectativas
por parte de los pacientes que desgraciadamente no siempre es justificada. Será necesario
algún tiempo para confirmar la eficacia de estos nuevos productos a largo plazo. Hoy por
hoy, debemos destacar más allá de su eficacia, el hecho de que introducen nuevos
mecanismos de acción farmacológicos para combatir una patología dada.
El alivio de los síntomas, aunque muy importante, no es suficiente en el caso de los pacientes con
artritis reumatoide, y los intentos por frenar su curso, mediante los denominados fármacos
modificadores de la enfermedad constituyen el centro de la investigación en este campo. La mayoría
de los fármacos de que se dispone hasta la fecha presentan una elevada toxicidad, raramente
mantienen una eficacia sostenida y muchos pacientes deben recurrir a asociaciones de fármacos
para ejercer un control más eficaz sobre la enfermedad.
La leflunomida es un nuevo fármaco que en estudios animales inhibe de forma eficaz la progresión
de la artritis reumatoide. Se desconoce cual es su mecanismo de acción in vivo pero una de las
hipótesis sobre su mecanismo de acción sugiere que al inhibir de forma selectiva la dihidroorotatoreductasa, un enzima implicado en la síntesis de novo de las pirimidinas, la leflunomida puede actuar
de forma selectiva sobre los linfocitos T activados implicados en la patogénesis de la artritis
reumatoide.
Una vez observado su efecto sobre la progresión de la artritis en animales, se demostró su eficacia
en ensayos clínicos previos en fase II y se han publicado recientemente los resultados de un ensayo
clínico en fase III en el que se ha comparado el efecto de la leflunomida con placebo o sulfasalazina
en pacientes con artritis reumatoide activa.
Los sujetos se asignaron de forma aleatoria al tratamiento con leflunomida, placebo o sulfasalazina.
La incapacidad funcional constituye el factor más importante para el paciente con artritis, por ello se
valoraron en el estudio el dolor y el recuento de articulaciones inflamadas y la valoración general
tanto del clínico como del paciente.
Los resultados obtenidos con leflunomida y sulfasalazina resultaron similares y significativamente
mejores que el placebo. La progresión radiográfica de la enfermedad resultó más lenta con
leflunomida y con sulfasalazina que con placebo. La leflunomida tiene además la ventaja de
presentar un rápido inicio de acción, que puede influir muy positivamente en la fidelidad del paciente
al tratamiento. Los efectos adversos más frecuentes con leflunomida fueron la diarrea, nausea,
alopecia y la aparición de erupciones cutáneas. Tiene además un efecto uricosúrico y se ha
observado pérdida de peso en los pacientes tratados, pero su tolerancia es buena. En cuanto a las
alteraciones transitorias en la función hepática fueron más frecuentes en el grupo tratado con
sulfasalazina.
Según los autores del estudio, la leflunomida puede constituir una opción válida como antirreumático
modificador de la enfermedad dado su perfil de seguridad y eficacia, junto con su novedoso
mecanismo de acción.
Smolen JS, Kalden JR, Scott DL, Rozman B, et al. Efficacy and safety of leflunomide compared with placebo
and sulphasalazine in active reumathoid arthritis: a double blind, randomised, multicentre trial. Lancet 1999; 353:
259-66.
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