El Tercer Secreto: El derecho a conocerlo – La obligación de pedirlo

Anuncio
SSaannttoo P
mooss!!
Paaddrree ¡¡SSaallvvaaddnnooss,, qquuee ppeerreecceem
El Tercer Secreto:
El derecho a conocerlo – La obligación de pedirlo
La pregunta ha sido planteada, “¿No exagera usted cuando dice que el Papa tiene una
obligación moral grave de revelar el Tercer Secreto a los Fieles?”
Respuesta: La respuesta breve es, si la materia del Tercer Secreto es importante para conocerla
nosotros y si este fue dirigido a nosotros por la Madre de Dios; entonces nadie, ni siquiera el Papa tiene
el derecho de mantenerlo reservado de nosotros. Si la materia es tan seria que si una sola alma luego de
escucharlo promulgado se vuelve tan diferente que se arrepiente de sus pecados, va a la Confesión y
lleva tal vida de gracia que después de eso se va al Cielo, entonces por esa sola alma el Papa tiene que
revelar esas palabras proféticas, sin importar incluso que le cueste la vida el hacerlo.
Y qué decir de los laicos; ¿les concierne la revelación del Secreto? ¿Son ellos menos culpables
si no conocen el contenido del Tercer Secreto? ¿No les acarrearía más responsabilidades este
nuevo conocimiento? Y, ¿no estaría el Papa haciéndonos un favor al no decírnoslo?
Respuesta: La breve respuesta es No. Los laicos necesitan ser advertidos, hoy, de cuáles son los
peligros para su Fe. Si una persona pierde su Fe, aun si es a causa del escándalo dado por un mal
sacerdote, Obispo, Cardenal o hasta un Papa, él será (a menos que se arrepienta de ello antes de morir)
condenado al infierno por toda la eternidad. Eso es porque si no creemos en Jesucristo, ya estamos
condenados por nuestros pecados. Nuestro Señor dijo, “…porque si no creyereis ser yo lo que soy,
moriréis en vuestro pecado.” (Jn. 8:24)
Es por los méritos de Jesucristo que seremos salvados. Esos méritos no pueden ser aplicados a
nosotros si no creemos en Jesucristo. Por lo tanto, como es nuestra Fe la que está amenazada y el Tercer
http://www.fatima.org/span/crusader/cr86/cr86pg16.pdf
1
Secreto nos hace explícitamente conscientes de esa amenaza, y sin duda nos dice como vencer el peligro
con la ayuda de Nuestra Señora; todos nosotros necesitamos conocer el Tercer Secreto. Lo necesitamos
ahora. La respuesta más larga a esta pregunta puede verse en otros de nuestros ensayos en esta edición –
especialmente en el que comienza en la página 8 “Una respuesta a pobres excusas y ‘reservas mentales’”
y en la petición de la página 18.
¿Deberían los laicos, o podrían los laicos involucrarse en la revelación del Tercer Secreto?
Respuesta: El laico tiene derecho a eso. Tiene derecho a pedir por sus derechos. Eso está explicado
en la petición en las páginas 61-62. La Ley Canónica, Canon 212, proclama esto y así lo hace el
Concilio Vaticano II (L.G. Par. 37). También lo hacen las Definiciones Tradicionales de la Fe –
Vaticano I, a.D. 1870, y el Segundo Concilio de Lyons, a.D. 1274. Ver página 61 de esta edición (la
doctrina).
¿Cómo pueden involucrarse los laicos?
Respuesta:
a.
Estando todo lo informado que le sea posible. Leer el material disponible sobre el Tercer Secreto.
Pedir (Apartado 4100, 36200 Vigo, España / PO Box 142, Kenmore, NY 14217, USA – 716-853-1822)
una lista de todos nuestros materiales sobre el Tercer Secreto. Ir a la web (www.fatima.org/span) y
usar nuestra herramienta de búsqueda para obtener información sobre el Tercer Secreto.
b. Rezar por su completa revelación, tan pronto como sea posible.
c.
Pasar estos artículos a otros laicos para llevarlos a darse cuenta de la importancia y urgencia del
Tercer Secreto.
d. Firmar la petición para la revelación del Tercer Secreto.
e.
Dar estos artículos y peticiones a sus sacerdotes. Pedirles que los lean, que los firmen, que los
transmitan.
f.
Telefonear a su Obispo; enviar un e-mail y/o un fax al Vaticano pidiendo al Papa publique al mundo
el Tercer Secreto, todo e íntegro.
g.
Rezar a menudo el Rosario por esta intención e instar a otros a hacer lo mismo.
2
http://www.fatima.org/span/crusader/cr86/cr86pg16.pdf
Descargar