Que Reforma y Adiciona Diversas Disposiciones de La Ley Federal

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QUE REFORMA Y ADICIONA DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY FEDERAL SOBRE
MONUMENTOS Y ZONAS ARQUEOLÓGICOS, ARTÍSTICOS E HISTÓRICOS, A CARGO
DEL DIPUTADO NORBERTO ENRIQUE CORELLA TORRES, DEL GRUPO
PARLAMENTARIO DEL PAN
El suscrito diputado Norberto Enrique Corella Torres, integrante del Grupo Parlamentario del
Partido Acción Nacional en la LIX Legislatura del H. Congreso de la Unión, con fundamento en lo
dispuesto por la fracción II del Artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, así como por la fracción II del artículo 55 del Reglamento para el Gobierno Interior del
Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, somete a la consideración del Pleno de esta H.
Cámara de Diputados, la siguiente Iniciativa con Proyecto de Decreto po r el que se reforman los
artículos 47, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54 segundo párrafo, y 55; y se adicionan los artículos 49 bis y 56,
de la Ley Federal sobre Monumentos Históricos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
Exposición de Motivos
La identidad de una nación se determina por el cúmulo de vestigios que han dejado huella las
distintas culturas que definen su presente y su pasado. Por ello mismo, cuidar y preservar estos tan
diversos vestigios que representan lo que hemos sido y como hemos llegado hasta lo que somos, es
no solo una obligación sino una responsabilidad con los que nos antecedieron y, más aún con
nuestros descendientes, puesto que ese patrimonio cultural no pertenece exclusivamente a los que
ahora lo detentamos, corresponde a una cultura que avanza y que nos distingue de otros pueblos,
teniendo siempre en cuenta su pasado, para solamente así poder proyectarnos hacia donde queremos
llegar.
Desafortunadamente, la protección de este legado no se ha visto reflejada en una legislación que
permita una verdadera cultura de prevención y protección de monumentos artísticos e históricos y
arqueológicos.
El saqueo de estos vestigios ha sido constante por parte de coleccionistas y traficantes de este tipo de
artículos, quienes ven en esta práctica una oportunidad de enriquecimiento, amparados a la sombra
de un marco legal deficiente.
Varios fueron los intentos de regular esta materia entre los que encontramos algunas disposiciones a
favor de proteger documentos prehispánicos. Sin embargo, es importante avocarnos a los más
recientes trabajos, entre los que encontramos los primeros intentos de regular estos aspectos durante
el siglo XX, la publicación de la Ley sobre Protección y Conservación de Monumentos y Bellezas
Naturales de 1930, cuya vige ncia efímera, vio la luz por poco menos de cuatro años, para ser
sustituida por la Ley sobre Protección y Conservación de Monumentos Arqueológicos e Históricos,
Poblaciones Típicas y Lugares de Belleza Natural. Cabe destacar que este nuevo ordenamiento
incluyó nuevos conceptos sobre protección a monumentos.
Para 1970 se mostró nuevamente interés por renovar la legislación en esta materia, al expedir la Ley
Federal del Patrimonio Cultural de la Nación para dar paso, dos años después a nuestra vigente Ley
Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Históricos y Artísticos.
Es importante destacar que debido a la ignorancia que existe entre nuestra población con relación al
valor de estas riquezas, y no nos referimos solamente a un valor monetario sino a uno intrínseco que
nos identifica como la nación mexicana que somos y que hemos sido, trae consigo el saqueo
paulatino o destrucción de piezas de valor incalculable e insustituible.
Es para todos sabido que importantes legados, descansan el día de hoy fuera de nuestro territorio,
como es el caso del penacho de Moctezuma, el cual se exhibe en Viena, o las colecciones privadas
de Edward Herbert Thompson quien posee varias figurillas de oro y piedras preciosas obtenidas del
dragado de cenotes en Chichén Itzá, así como colecciones en Estados Unidos y en general varias
partes de Europa, evitar que siga este saqueo está en nuestras manos.
El mismo INAH ha realizado esfuerzos por prevenir y evitar el robo y tráfico ilícito del patrimonio
cultural de México. La Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, una
división del Instituto Nacional de Antropología e Historia, ha generado campañas en las que se
puntualiza la problemática del robo, el saqueo y el tráfico ilícito de bienes culturales, así como la
promoción de la conservación y cuidado de estas riquezas, producto de la ignorancia de la población,
y desconocimiento sobre la importancia social de estos bienes, o por negligencia o corrupción del
personal de las instituciones culturales, personal de las aduanas, de los museos, de las zonas
arqueológicas, de los templos, de las bibliotecas y archivos, etc. O como actividad organizada, que
cuenta con recursos para financiar sus ilícitos, dirigidos a sustraer o saquear bienes culturales "por
encargo", o por su alto valor en el mercado negro.
Por esto el objetivo principal de la iniciativa es el de proveer de un mecanismo más efectivo contra
el saqueo y la destrucción del Patrimonio Nacional, llámese monumento arqueológico, Artístico o
Histórico. Así, se propone reformar algunos artículos del capitulo de sanciones de la Ley Federal
Sobre Monumentos Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Constituyéndose como principal
motivación, el deseo de adecuar la norma a una realidad que la ha visto superada. Y es que para
reafirmar lo anterior, algunos datos nos indican que México cuenta aproximadamente con mas de
200 mil zonas arqueológicas, donde poco menos de 150 están abiertas al público y por lo tanto son
resguardadas con elementos de seguridad, habiendo también más de 67 mil monumentos históricos
inmuebles catalogados hasta este momento y un número considerable de monumentos artísticos,
según indican datos del propio INAH.
Por lo que respecta al artículo 47, se propone utilizar el término de días multa de salario mínimo y no
cantidades específicas. Así también se propone la adición de un segundo párrafo, que en los casos en
que con motivo de la realización de trabajos de exploración, se deteriore o destruyera un
monumento, la penalidad sea de dos a diez años de prisión, y responda por el concepto de multa
hasta por el monto total del daño causado.
En cuanto a la propuesta de reforma del artículo 48, se propone una pena similar a la dispuesta en el
Código Penal Federal por el delito de peculado y una multa entre un rango de ciento ochenta y
quinientas veces el salario mínimo diario vigente de la zona en que se cometió el ilícito.
Se propone que el segundo párrafo de este artículo, pase a formar un artículo 55, respondiendo
simplemente a una corrección en la técnica jurídica, ya que en vista de que no tiene relación directa
con el primer párrafo de ese artículo, se coloque en las últimas disposiciones de la ley, debido
básicamente a su carácter general. Así mismo, se propone el cambio de terminología para estar más
acorde con lo dispuesto por el precepto constitucional, al referirse a servidores públicos en vez de
funcionarios, y la adecuación del precepto legal correcto, al hacer referencia a la Ley Federal de
Responsabilidades Administrativas los Servidores Públicos.
Por lo que respecta al actual artículo 49, se propone dividirlo en dos párrafos, en el cual se
diferencien las conductas de transporte y exhibición, que implican una conducta culposa, de las
conductas de reproducción con fines de lucro, y se reubique lo relativo a los actos traslativos de
dominio en un artículo 49 Bis.
El hecho de transportar o exhibir puede revestir un carácter culposo o imprudencial, por ello se
considera conveniente corregir la pena de prisión hasta por dos años, y simplemente se adecua lo
relativo a la multa, por una cantidad de cien hasta quinientas veces el salario mínimo diario vigente.
En cambio la venta con fines de lucro deberá responder por una pena de entre 2 y 10 años.
La propuesta de modificaciones al artículo 50, simp lemente adecua la multa y en el mismo sentido
se propone la modificación al artículo 51.
La reforma al artículo 52 también encierra un carácter técnico jurídico, y es que en la ley vigente en
el primer párrafo de este artículo señala de manera descriptiva y exhaustiva los supuestos de
incendio, inundación o explosión en perjuicio de un monumento. Y en el segundo párrafo se
estableció el mismo supuesto pero efectuado o acaecido "por cualquier otro medio". Por ello se
considera correcto el empleo de términos como culposo o doloso, entre las que se pueden encontrar
de manera extensiva y no limitativa las explosiones o los incendios, que además generalmente son
conductas intencionales o dolosas. Por esto, en el primer supuesto es decir tratándose de delitos
culposos se conserva la misma penalidad, pero se prevé una mayor sanción para aquellos que
dolosamente destruyan este legado, por lo que se propone la pena de cinco a diez años, similar a lo
dispuesto para el daño en propiedad ajena contemplado en el Código Penal.
En cuanto al artículo 53, simplemente se propone una multa de entre trescientas y quinientas veces el
salario mínimo diario vigente en la zona que se cometió el ilícito. En el artículo 54 sólo se sustituye
al Código Penal para el Distrito Federal, por Código Penal Federal.
Como ya dijimos, se traslada el segundo párrafo del artículo 48 para ser el nuevo artículo 55 y el
actual se convierte en el 56. Por lo que respecta al 56 se propone la multa de cien a quinientas veces
el salario mínimo diario.
Por lo anteriormente expuesto, someto a la consideración del Honorable Congreso de la Unión, la
presente iniciativa de
Decreto por el que se reforman los artículos 47, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54, segundo y tercer
párrafos, y 55; y se adicionan un artículo 49 Bis y el 56, todos ellos de la Ley Federal sobre
Monumentos Históricos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
Artículo Único. Se reforman los artículos 47, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54 segundo párrafo y tercer
párrafo, y 55; y se adicionan un artículo 49 Bis y el artículo 56, todos ellos de la Ley Federal sobre
Monumentos Históricos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, para quedar como sigue:
Artículo 47. Al que realice trabajos materiales de exploración arqueológica, por excavación,
remoción o por cualquier otro medio, en monumentos arqueológicos inmuebles, o en zonas de
monumentos arqueológicos, sin la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia, se
le impondrá prisión de uno a diez años y multa de trescientas hasta quinientas veces el salario
mínimo diario vigente del lugar donde se cometió el delito.
Artículo 48. Al que valiéndose del cargo o comisión del Instituto Nacional de Antropología e
Historia o de la autorización otorgada por éste para la ejecución de trabajos arqueológicos, disponga
para sí o para otro de un monumento arqueológico mueble, se le impondrá prisión de dos a catorce
años y multa de ciento ochenta hasta quinientas veces el salario mínimo diario vigente del lugar
donde se cometió el delito.
Artículo 49. Al que transporte o exhiba un monumento arqueológico mueble sin permiso y la
inscripción correspondiente, se le impondrá pena de prisión hasta por dos años y multa de cien hasta
quinientas veces el salario mínimo diario vigente.
Al que reproduzc a un monumento arqueológico mueble con fines de lucro sin permiso, se le
impondrá prisión de uno a cinco años, y multa de cien hasta quinientas veces el salario mínimo
diario vigente del lugar donde se cometió el delito.
Artículo 49 Bis. Al que efectúe cualquier acto traslativo de dominio o comercie con un monumento
arqueológico mueble se le impondrá de dos a diez años de prisión y multa de trescientas hasta
quinientas veces el salario mínimo diario vigente del lugar donde se cometió el delito.
Artículo 50. Al que ilegalmente tenga en su poder un monumento arqueológico o un monumento
histórico mueble y que éste se haya encontrado en o que proceda de un inmueble a los que se refiere
a la fracción I del artículo 36, se le impondrá prisión de uno a seis años y multa de ciento ochenta
hasta quinientas veces el salario mínimo diario vigente del lugar donde se cometió el delito.
Artículo 51. Al que se apodere de un monumento mueble arqueológico, histórico o artístico sin
consentimiento de quien puede disponer de él con arreglo a la ley, se le impondrá prisión de dos a
diez años y multa de ciento ochenta hasta quinientas veces el salario mínimo diario vigente del lugar
donde se cometió el delito.
Artículo 52. Al que de forma culposa, dañe o destruya un monumento arqueológico, artístico o
histórico, se le impondrá prisión de tres meses a cinco años y multa hasta por el valor del daño
causado.
Al que dolosamente y por cualquier medio, dañe o destruya un monumento arqueológico, artístico o
histórico, se le impondrá prisión de cuatro a diez años y multa hasta por el valor del daño causado.
Artículo 53. Al que por cualquier medio pretenda sacar o saque del país un monumento
arqueológico, artístico o histórico, sin permiso del Instituto competente, se le impondrá prisión de
tres a doce años y multa de quinientas hasta mil veces el salario mínimo diario vigente del lugar
donde se cometió el delito.
Artículo 54. ...
Para resolver sobre reincidencia y habitualidad se estará a los principios del Código Penal Federal.
Artículo 55. Si los delitos previstos en esta ley, los cometen servidores públicos encargados de la
aplicación de la misma, las sanciones relativas se les aplicarán independientemente de las que les
correspondan conforme a la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores
Públicos.
Artículo 56. Cualquier infracción a esta ley o a su reglamento, que no esté prevista en este capítulo,
será sancionada por los institutos competentes, con multa de cien a quinientas veces en el salario
mínimo diario vigente del lugar donde se cometió el delito, la que podrá ser impugnada mediante el
recurso aplicable.
Transitorio
Artículo Único. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario
Oficial de la Federación.
Dado en Palacio Legislativo, a los 30 días del mes de noviembre de dos mil cuatro.
Dip. Norberto Enrique Corella Torres (rúbrica
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