En Latinoamérica nos encanta echarle la culpa de nuestros males a

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PALABRAS DE APERTURA – II FORO DE COYUNTURA
SOCIOECONÓMICA “ESCENARIOS Y RETOS DE LA EDUCACIÓN
SUPERIOR”
Richard Walter Triana – Director CER1
¡Buenos días! Sean todas y todos bienvenidos a este espacio de reflexión
académica sobre un tema de especial interés para quienes estamos aquí. Como
Corporación CER nos sentimos complacidos de contar con su participación y
deseamos que al terminar este II foro de coyuntura socioeconómica regional
“Escenarios y retos de la educación superior”, hayamos aportado en la
búsqueda de caminos que permitan que la ciudad y la región se articulen con las
apuestas nacionales e internacionales en materia de educación superior.
Lamentamos la no asistencia del Ministerio de educación nacional, realmente
hubiese sido importante escuchar la fuente oficial frente a las apuestas del actual
gobierno nacional, sin embargo, desde un comienzo no vimos una disposición de
esta instancia.
Quiero empezar citando un fragmento del doctor José Luis Cordeiro en su
escrito sobre “Latinoamérica: del pasado al futuro” que hace parte de la serie de
cuadernos de pensamiento prospectivo iberoamericano; que sé nos ayudará a
entender la importancia de espacios como estos
“En Latinoamérica nos encanta echarle la culpa de nuestros males a los
extranjeros. Durante el siglo XIX la culpa era “obviamente” de los españoles
y de los portugueses que nos dejaron países en ruinas. Durante el siglo
XX se puso de moda echarles la culpa de todos nuestros males a los
“gringos”. Al paso que vamos, en el siglo XXI terminaremos echándole la
culpa de nuestros problemas a los japoneses... o a los chinos... o hasta a
los africanos.
El mundo ha cambiado y tenemos que entender que la riqueza humana
está precisamente en los seres humanos y que es nuestra propia
responsabilidad desarrollarlos al máximo. Tenemos que dejar atrás la
noción de que la riqueza está fuera de la gente. En el siglo XIX muchos
pensaban que la riqueza estaba sobre la tierra en la forma de cacao, café
y ganado; y en el siglo XX que la riqueza estaba debajo de la tierra como
los recursos minerales y el petróleo. Ahora sabemos que la riqueza no
está afuera, arriba o debajo de la tierra. La verdadera riqueza está dentro
de cada ser humano, y es esa riqueza la que hay que promover: la riqueza
humana que es la mejor distribuida en todo el mundo”.
1
Diana Estupiñan Páez, coordinadora proyectos CER y Diana García, asistente de investigación CER.
Profesionales que apoyaron en la elaboración de las palabras de apertura. Mis agradecimientos.
En otro de sus fragmentos manifiesta: hoy parte del éxito en lo que llama
“Edutopía”… un nuevo orden social inspirado en la utopía educativa: una
sociedad de bienestar, de educación abierta y permanente que permita a
cada individuo igual y fácil acceso a la educación en cualquier tiempo y
lugar”
De lo anterior quiero hacer énfasis en tres aspectos: 1) somos responsables
de nuestro destino, 2) el mundo cambia sí o sí, con o sin nosotros y, 3) es la
educación un vehículo viable y seguro para adaptarnos a los nuevos paradigmas de
la sociedad del conocimiento; y es precisamente esa idea, la que nos motiva a estar
aquí.
La educación además de ser un derecho fundamental según el artículo 26 de
la Declaración Universal de Derechos Humanos, es de vital importancia en el
desarrollo del ser humano, pues se considera una herramienta esencial para la
superación del círculo de la pobreza, puesto que contribuye a mejorar la calidad de
vida, permitiendo que éste, adopte conocimientos y aptitudes que le permiten tomar
un rol determinante, constructivo y positivo dentro de la sociedad.
En la actualidad la sociedad cada vez es más consciente del papel
estratégico que cumple la educación principalmente la superior en el proyecto de
desarrollo económico, social y político de los países. En Colombia, el Ministerio de
Educación Nacional MEN, indica que la “educación es considerada como pilar
fundamental para el desarrollo económico y social del país y principal factor de
competitividad”.
Siendo la educación tan importante, es lógico que muchos teóricos se hayan
preguntado sobre ¿Hacia dónde va la educación superior? ¿Cuáles son sus
rumbos? Las respuestas que podemos encontrar son variadas. Por citar un
ejemplo, la Conferencia Regional de Educación Superior en América Latina y el
Caribe (CRES-2008) que convoca la UNESCO, dejó clara la obligación tanto del
sector público como privado de ofrecer una educación superior de calidad y
pertinencia.
Este mismo espacio en 2009 llegó a la conclusión de que la calidad es un
concepto inseparable de la equidad, por tal motivo, incluyó este concepto a la
discusión. Por otro lado, Bernardo Restrepo Gómez escribió para la revista
Educación y Pedagogía, vol. XVIII, núm.46 un artículo que tituló “Tendencias
actuales en la educación superior: rumbos del mundo y rumbos del país” poniendo
como ejes centrales en materia educativa temas como la globalización, el
mejoramiento de la calidad, las transformaciones pedagógicas en la enseñanza
superior y el emprendimiento.
No obstante, cada territorio desde su individualidad debe entender cuáles son
los focos sobre los que debe abordar estas cuestiones. Para el caso colombiano,
según el Banco de la República, la educación superior enfrenta retos importantes
dentro de los que se destacan la ampliación de los niveles de cobertura y el
mejoramiento de la calidad de las instituciones.
Ahora, si bien en las dos últimas décadas el número de estudiantes
matriculados ha crecido de manera importante, especialmente en la formación
técnica y tecnológica, en materia de calidad el sistema de educación superior es
heterogéneo, puesto que coexisten instituciones bien organizadas y reconocidas
por su excelencia, con instituciones caracterizadas por bajos niveles de calidad.
Adicionalmente, no es clara la conexión entre las necesidades del sector productivo
y la formación profesional. No es raro escuchar desde la óptica de la empresa que
la academia no forma para lo que ella necesita; lo cual constituye una limitación
para el desarrollo económico del país.
Siendo considerada Colombia como una de las principales economías de
América Latina y el Caribe, esta falta de conversación entre el sector productivo y
el educativo constituye un reto, puesto que para alcanzar el desarrollo social y
económico, es crucial el fortalecimiento del capital humano. En ese sentido, el
Informe preliminar que prepararon las autoridades colombianas para la evaluación
conjunta OCDE/Banco Mundial planteaba como objetivos primordiales del gobierno
colombiano, el fortalecimiento del sistema educativo de la mano no solo del aumento
de las matrículas, sino del fomento en la equidad a través de becas y financiación,
la mejora en la calidad y pertinencia, así como el logro en la gestión y las finanzas
adecuadas dentro de las instituciones educativas y por supuesto el fomento a la
investigación y a la innovación.
Ahora bien, Barrancabermeja se ha venido alineando con estos retos y ya ha
iniciado su trabajo con la construcción de un modelo Educativo, que junto con el
Plan Educativo Municipal se convirtieron en la propuesta de Política Pública de
Educación municipal, la cual involucra, por supuesto, la educación superior.
Hacer de Colombia la más educada en 2025 es uno de los principales
objetivos del actual Gobierno Nacional, por ello los esfuerzos deben estar orientados
a dotar al sector educativo de un servicio de mejor calidad con acceso equitativo y
con permanencia en el sistema.
En función de ello, y como una estrategia de acceso a la educación superior,
el Gobierno Nacional otorga un beneficio a los jóvenes con menores recursos
económicos y destacados por su excelencia llamado “Ser Pilo Paga”, del cual la
región del Magdalena Medio se ha visto beneficiada. No obstante, se requiere que
el sistema educativo de educación superior ofrezca un acompañamiento con los
temas de aseguramiento, permanencia y pertinencia en el desarrollo de las áreas
de conocimiento.
En este marco de cobertura y reconocimiento de la educación superior por
su alta calidad del ministerio de educación nacional se enmarca también el “Acuerdo
por lo Superior 2034”, donde se visualiza que el sistema de educación superior sea
uno de los pilares que fomenten la construcción de una sociedad en paz, en la que
convivan digna y pacíficamente los ciudadanos.
Hoy llama la atención como la EDUCACIÓN se identifica como un factor clave
para el desarrollo de los países, las regiones y las ciudades, ya no es extraño verla
en los estudios de planeación y prospectiva territorial. Aun así, seguimos sin
entender cómo siendo tan importante, su calidad y pertinencia siguen estando en
duda.
Muchos se preguntarán: ¿Por qué hablar de retos de la educación superior
en Barrancabermeja?, Más aún, ¿Por qué una entidad como el CER lo hace? La
respuesta es muy sencilla, porque hacemos parte del mundo del conocimiento y la
información, nuestro activo es un intangible que requiere de la educación como su
fuente de vida y debemos estar preparados para responder apropiadamente a los
retos mundiales en esta materia.
Tal vez hoy muchos reconocemos eso, cada día somos más los convencidos
que las condiciones del mundo actual vienen acompañadas de una gran carga de
incertidumbre, y que la exigencia en formación es día a día mayor. Lo que me lleva
a recordar una frase célebre de nuestros padres: “hijo, estudie, porque lo único que
le puedo dejar es la educación”; nada más cierto en el mundo de hoy.
Este evento, es un aporte más del Centro de Estudios Regionales a la ciudad
y la región, el cual va alineado al cumplimiento de su misión organizacional de
generar y difundir conocimiento que oriente el desarrollo articulado, sostenible y
equitativo de la región.
Sean todas y todos bienvenidos…
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