Factores que condicionan la conducta de negación hacia la prueba

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MEDISAN 2003;7(2):8-16
ARTÍCULOS ORIGINALES
Policlínico Docente “30 de Noviembre”
FACTORES QUE CONDICIONAN LA CONDUCTA DE NEGACIÓN HACIA LA
PRUEBA CITOLÓGICA
Dr. Francisco Soto Soto, 1 Dra. Graciela Martín Pérez, 2 Dra. Normelbis Carballo Pérez, 3 Lic. Teresa
Benítez Grey 4
RESUMEN
Se hizo un estudio analítico, de tipo caso-control, basado en 59 mujeres negadas a
realizarse la prueba citológica (grupo de estudio) e igual número dispuestas a efectuársela (grupo control), con la finalidad de identificar los factores que condicionaban la conducta de negación hacia el examen. La investigación se llevó a cabo en el
Policlínico Docente “30 de Noviembre” de Santiago de Cuba durante el 2002 y los
principales datos recopilados se referían a características sociodemográficas de la
muestra, conocimientos sobre la prueba y temores que despertaba su ejecución. Los
resultados obtenidos revelaron un predominio de los siguientes factores predisponentes: temor a la prueba en sí, temor ante el posible diagnóstico positivo de cáncer cervicouterino y realización del examen en locales inadecuados. Se formulan recomendaciones válidas para otros trabajos afines.
Descriptores:
FACTORES DE RIESGO; CITODIAGNÓSTICO; CUELLO
UTERINO/citología; NEOPLASMAS DEL CUELLO UTERINO/diagnóstico;
NEOPLASMA DEL CUELLO UTERINO/prevención & control; PROGRAMAS
NACIONALES DE SALUD; ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD; ACTITUD
FRENTE A LA SALUD; CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y PRÁCTICA
Límites: HUMANO- FEMENINO
---------------------1
Especialista I Grado en Obstetricia y Ginecología. Profesor Asistente
Especialista I Grado en Medicina General Integral
3
Especialista de I Grado en Laboratorio Clínico. Profesora Asistente
4
Licenciada en Psicología. Profesora Asistente
2
La disminución de la mortalidad por
cáncer tiene prioridad entre los objetivos,
propósitos y directrices del Ministerio de
Salud Pública para incrementar la salud de
la población cubana, 1 pues constituye en
nuestro país una de las primeras causas de
muerte entre los 5 y 49 años de edad. El
cáncer cervicouterino (CCU) ocupa entre el
tercer y cuarto lugar en incidencia y entre
el tercer y quinto en mortalidad, además
de ser el segundo más frecuente en nuestras mujeres, sobre todo en las jóvenes,
por hallarse en el período más fértil de la
vida. En América Latina y el Caribe, más
de 30 000 féminas mueren por esta causa, 2, 3 con tendencia al incremento en los
últimos años por haber aumentado los portadores de infecciones virales de transmisión sexual, particularmente del papilomavirus humano, entre otros. 4
El Programa Nacional de Detección Precoz del Cáncer Cervicouterino, iniciado en
1967, se basa fundamentalmente en la citología orgánica; proceder preventivo de salud, que actualmente se realiza cada 3 años a
toda mujer entre 25 y 60 años, 5 – 7 en el
consultorio del médico y enfermera de la
familia, quienes desempeñan una importante
función en ese sentido. Ahora bien, aunque
se ha logrado disminuir la mortalidad, ese
descenso no ha sido el esperado en algo más
de un cuarto de siglo, pues las tasas han
fluctuado desde 5,93 en 1996 hasta 7,69 en
1997; 8,08 en 1998; 7,20 en 1999 y 12,21 en
el 2000 por cada 100 000 mujeres) Dirección Provincial de Salud. Departamento de
Estadísticas, Santiago de Cuba, 2000:1).
Nuestro sistema de salud atiende desde
la prevención hasta la terapéutica, por lo
cual diseñamos un estudio de conducta en la
modalidad de conocimiento de causas para
valorar el comportamiento de negación ante
el examen citológico, que entorpece la detección precoz de diversas enfermedades ginecológicas, venéreas o de otro tipo. 8
El estudio citológico de la cérvix es reconocido mundialmente por su utilidad en el
diagnóstico y puede ser realizado con diferentes métodos. 9 Resulta muy común que
las mujeres se nieguen a la toma de muestra
para la citología, fundamentalmente aquellas con más riesgo de contraer la afección.
La personalidad del individuo es importante
en la respuesta a la enfermedad, que alcanza
en el cáncer su mayor expresión por repercutir tan negativamente desde el punto de
vista psicosocial.
Las características personológicas modelan la conducta individual y se manifiestan
en la interacción sujeto–medio, haciendo
que se adquiera conciencia de la realidad y
se actúe en consonancia con ella. 10 Estas
disposiciones que adopta la personalidad,
son las actitudes del individuo.
Se impone reflexionar sobre qué hacer y
por qué en nuestra labor diaria, que en este
caso estuvo dirigida a identificar los principales factores que condicionaban la conducta de negación de un grupo de mujeres
hacia el examen citológico del cuello uterino, atendiendo a diferentes aspectos, con la
finalidad de poder recomendar pautas para
futuras acciones encaminadas a modificar
ese comportamiento inadecuado.
MÉTODOS
Se hizo un estudio de caso-control, basado en 118 mujeres: 59 de ellas negadas a
realizarse la citología orgánica cervicouterina (grupo de estudio) e igual número dispuestas a efectuársela (grupo control), seleccionadas por muestreo aleatorio simple
mediante el método del sorteo a partir de
las tarjetas de citodiagnóstico de los consultorios. Ambos grupos fueron encuestados
sobre aspectos sociodemográficos y de otra
índole.
Se analizó el comportamiento de las féminas según edad, escolaridad, estado con-
yugal y ocupación, a la vez que se evalúo
su conducta ante la prueba de acuerdo con:
Nivel cognoscitivo: Considerado satisfactorio si conocían para qué y cómo se hace la
prueba e identificaban el CCU como la enfermedad a diagnosticar; y no satisfactorio
cuando desconocían esos aspectos.
Síntomas infundados: Molestias intensas,
sangrados, mucho dolor.
Temores a la prueba o el diagnóstico.
Relación médico/paciente: Estimada como
buena si conocían a su médico y enfermera
y confiaban en ellos; y mala si negaban alguno de ambos aspectos.
Motivación para la salud: Valorada como buena si seguían los consejos médicos
por ser beneficiosos, acudían al facultativo y
practicaban frecuentemente ejercicios; regular si cumplían 2 de los aspectos y mala
si no buscaban ayuda médica al sentirse
mal.
Evaluación del local: Bueno si admitían
que era adecuado y malo cuando carecía de
confort, privacidad, etc. La medida de frecuencia utilizada en cada tabla fue de tipo
absoluta, en tanto la de resumen para datos
cualitativos se basó en los porcentajes y razones. Para la validación estadística de los
resultados se empleó al estadígrafo Chi
cuadrado, con 95 % de confiabilidad, (es
decir, p < 0,05), por tratarse preponderantemente de variables cualitativas.
RESULTADOS
Se halló un predominio de las edades de
25 a 40 años en ambos grupos: 69,5 % entre las negadas y 66,1 % entre las dispuestas, sobre todo de las que tenían de 36 a 40;
así como también del nivel preuniversitario
(49,1 %) en el primer caso y 47,5 % en el
segundo), seguido del secundario, con una
ligera primacía de las universitarias entre
las no negadas, si bien las cifras de primaria
y primaria no vencida fueron menos representativas. Más de 70 % de las integrantes
de la casuística eran casadas, pues se trataba
de mujeres mayores de 25 años, y en cuanto
a la ocupación prevalecieron las trabajadoras entre las negadas al examen.
El nivel de conocimiento sobre la
prueba citológica (tabla 1) fue satisfactorio
en 86,4 % de las negadas y 89,8 % de las no
negadas; diferencia sin significación estadística. Todas las pacientes con respuestas satisfactorias reconocieron que la prueba citológica se utiliza para detectar CCU; pero 9
de ellas (6 de las negadas y 3 de las no negadas) señalaron que se utilizaba para el
diagnóstico de otras enfermedades, sobre
todo parásitos vaginales. Solo 3 de las
encuestadas no sa-bían correctamente cómo se toma la muestra, por lo que esto no
debió influir en la negación.
Los síntomas infundados en relación
con la prueba citológica (tabla 2) no revelaron diferencias significativas entre ambos
grupos, con predominio en las que no los
tenían: 81,4 % de las negadas y 84,8 % de
las no negadas, por lo que no ejercieron una
influencia significativa (p > 0,05). De todas
formas, el dolor y el sangramiento fueron
señalados por algunas. Entre los aspectos de
mayor importancia que motivaron la negación a realizarse la prueba citológica, sobresalió el temor a ésta. (54,2 % de las negadas y solo el 18,6 % de las no negadas);
diferencia con alta significación estadística
(p < 0,01). Le siguió en orden el temor al
diagnóstico, es decir, a un posible resultado
positivo del examen (84,8 % de las negadas
y solo 32,3 % de las no negadas).
Tabla 1. Principales resultados* sobre aspectos
sociodemográficos y conducta ante el examen citológico
Edad**
(en años)
25 - 30
31 - 35
36 - 40
Escolaridad**
Secundaria
Preuniversitario
Estado conyugal
Casadas
Ocupación**
Trabajadoras
Negadas
No.
%
11
18,6
12
20,4
18
30,5
No negadas
No.
%
9
15,2
11
18,6
19
32,3
18
29
30,5
49,5
16
28
27,5
47,5
46
78,0
43
72,9
47
79,6
48
81,4
* Solo se presentan los resultados de mayor interés
**Los porcentajes se obtuvieron sobre 59 en ambos grupos
Tabla 2. Nivel de conocimiento sobre la prueba citológica
según conducta de negación
Nivel conocimiento
Satisfactorio
No satisfactorio
Total
Negadas
No.
%
51
86,4
8
13,6
59
100,0
En ambos grupos predominaron las mujeres valoradas con buena relación médicopaciente (tabla 3); 86,4 % en las negadas y
algo superior en las no negadas (93,2 %) de
modo que este factor no fue negativo en el
estudio.
Todas ellas conocían al médico y la enfermera de la familia, pero algunas opinaron no sentirse cómodas con la toma de
la muestra por la enfermera (13,6 % de las
negadas y 6,8 % de las no negadas), aunque ese resultado no constituyó un elemento determinante en la casuística, dado el alto porcentaje de buena relación médico/paciente. Solo en un caso los familiares
se opusieron a la prueba.
No negadas
No.
%
53
89,8
6
10,2
59
100,0
La no motivación por mantener la salud
se consideró sin influencia significativa sobre la actitud de negación (tabla 4), pues
los hallazgos fueron similares en las negadas (88,1 %) y no negadas (79,6 %). Asimismo, 7 pacientes (5 negadas y 2 no negadas) señalaron que no acudían al médico
cuando se sentían mal y solo 8 del total realizaban los ejercicios para mejorar su salud.
Las limitaciones económicas hicieron
que el examen citológico se efectuara a veces en locales menos confortables, vistos
como inadecuados por 62,0 % de las negadas, pero no así por 89,8 % de las no negadas, lo cual mostró una elevada significación estadística (p < 0,01).
Tabla 3. Conducta según síntomas infundados y el temor a la
prueba y al diagnóstico
Síntomas infundados
Negadas
No.
%*
No negadas
No.
%*
Sí
11
18,6
9
15,2
No
48
81,4
50
84,8
Temor a la prueba
p < 0,01
Sí
32
54,2
11
18,6
No
27
45,8
48
81,4
Temor al diagnóstico
p < 0,001
Sí
50
84,8
19
32,3
No00
9
15,2
40
67,7
*Los porcentajes fueron obtenidos sobre 59 según conducta en cada acápite.
Tabla 4. Conducta de negación según relación médico paciente
y motivación por mantenerla salud
Relación médico- paciente
Negadas
No.
%*
51
86,4
7
13,6
59
100,0
No negadas
No.
%*
55
93,2
4
6,8
59
100,0
Buena
Mala
Total
Motivación
Buena
47
79,6
52
88,1
Regular
5
8,5
3
5,1
Mala
7
11,9
4
6,8
* Los porcentajes fueron obtenidos sobre 59 según conducta en
cada acápite
DISCUSIÓN
El análisis y la valoración de estos resultados se vieron restringidos, pues se estudió una población específica en determinadas condiciones, cuyos datos obtenidos se relacionaron directamente con el
nivel educacional y estado socioeconómico
de nuestra región y país; razón por la cual
solo se presentan los de mayor significación. Además de ello, en la literatura
médica nacional y extranjera suelen abordarse diferentes aspectos sobre dicha prue-
ba (indicación, técnicas para ejecutarla y
otros), pero no sobre la actitud de las pacientes hacia esta, por lo que básicamente
se describirán los hallazgos.
El dolor y el sangramiento fueron señalados por varias mujeres, y si bien pudieran constituir manifestaciones de alguna
enfermedad preexistente, sería muy oportuno profundizar en las formas de realización de la prueba y posibles molestias originadas, que aunque no determinantes,
pudieran repercutir sobre la conducta de
oposición al examen. El temor a estar afectada por cáncer cervicouterino fue otro de
los elementos que influyó en la negación
a efectuarse el estudio, pero ese factor
puede ser modificado.
Pez et al 11 encontraron que las mujeres
de 25 a 44 años y con nivel escolar por encima de cuarto grado se mostraron más
dispuestas a realizarse la prueba, con independencia del estado conyugal; pero
desde el punto de vista educacional, nuestra realidad es otra. En Chile, Lamadrid 12
concluyó que el temor al citado examen
guardaba una relación proporcional con la
edad: a medida que esta aumentaba, lo
hacía también la aprensión hacia ella. En
Venezuela, Fuenzalida 13 y Chin14 observaron que las casadas eran más temerosas
en ese sentido. Mustelier 15 y Milán 16
diagnosticaron la presencia de trichomoniasis y papiloma virus humano (PVH) a
través de la colpocitología orgánica, al
igual que nosotros, lo cual se informó convenientemente a las mujeres para indicarles
los tratamientos requeridos; sin embargo,
estos hallazgos quizás puedan confundirlas
con respecto al principal objetivo de la
prueba.
Según Lamadrid, 12 las integrantes de su
casuística mayores de 45 años, desconocían el porqué de dicho examen; pero en
nuestra serie, aunque alrededor de 25 % de
cada grupo rebasaba esa edad, solo
aproximadamente la mitad de ese porcentaje tenía poco o ningún conocimiento
acerca de ello, con una ligera supremacía
en las negadas a realizárselo. El citado autor también ha señalado que uno de los temores más comúnmente manifestados por
las mujeres encuestadas, era perder un pedazo de útero con la prueba, de donde se
infiere la insuficiente información que poseían sobre la prueba, lo cual no fue así en
nuestra serie. La demora en obtener los
resultados podría ser motivo de desinterés
hacia el estudio, como se ha expuesto en
otros trabajos similares; pero como esa situación es muy poco común en nuestra área
de salud, no determinó la conducta de
nuestras pacientes. Asimismo, aunque solamente algunas emitieron respuestas no
satisfactorias porque desconocían el verdadero objetivo de la prueba, se impone
trabajar en este sentido para modificar favorablemente sus conocimientos sobre tan
importante examen. Lamadrid 12 encontró
que el temor a este último era consecuencia
de frecuente dolor y sangrado. En el Manual de citología cervical y vaginal de la
Federación Internacional de Planificación
de la Familia 17 se reconoce que independientemente del método, las molestias son
mínimas y suelen estar asociadas a ciertos
estados inflamatorios preexistentes.
En un estudio efectuado en la Universidad de Colorado 18 se demostró que las actitudes de familiares y esposos ante la realización del examen citológico y de mamas, varían desde la aceptación hasta la oposición y
el desconocimiento al respecto.
De todo lo anteriormente expuesto se derivan las siguientes recomendaciones:
1. Desarrollar un estudio de intervención
tomando en cuenta la particularidad causal como mecanismo eficaz para disminuir, modificar o erradicar la conducta
de negación hacia la prueba citológica.
2. En cada área de salud deben buscarse las
causas que conducen a ese comportamiento negativo de algunas mujeres hacia dicho proceder.
3. Adecuar y mejorar las condiciones de
los locales donde se realiza esta prueba.
ABSTRACT
Conditioning Factors for Negation Behavior Toward the Cytological Test
An analytic study of case-control type , based on 59 women who denied to have the cytological test made (study group) and the same number prepared to accept it (group control)
was made with the purpose of identifying factors that conditioned the negation behavior
to have the test performed. The investigation was carried out in "30 Noviembre" Teaching Polyclinic from Santiago de Cuba City during the year 2002 and the main data gathered were referred to social-demographic characteristics of the sample, knowledge about
the test and fears caused by the performance of it . The obtained results revealed the following predisposing factors: fear to the test in itself, fear due to the possibility of positive
diagnosis of cervicouterine cancer and realization of the exam in inadequate place . Valid
recommendations are formulated for other works related.
Subject headings: RISK FACTORS; CYTODIAGNOSIS; CERVIX UTERI/cytology;
CERVIX NEOPLASMS/diagnosis, prevention & control; NATIONAL HEALTH
PROGRAMS; PRIMARY HEALTH CARE; ATTITUDE TO HEALTH; ATTITUDES TO
HEALTH; KNOWLEDGE, ATTITUDES, PRACTICE
Limits: HUMAN-FEMALE
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Dr. Francisco Enrique Soto Soto. San Gerónimo # 558 Apto. 1, e/ Reloj y San Agustín, Santiago de
Cuba
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO
Soto Soto F, Martín Pérez G, Carballo Pérez N, Benítez Grey T. Factores que condicionan la conducta de negación
hacia
la
prueba
citológica.
[artículo
en
línea].
MEDISAN
2003;7(2).
<http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol7_2_03/san02203.htm> [consulta: fecha de acceso].
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