Cada persona es distinta, pero no debido a su raza

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Jesús Manuel Fernández
TEXTO 2
Cada persona es distinta, pero no debido a su raza
El 95% de la variabilidad genética actual existía ya cuando nació la especie,
antes de que hubiera etnias diferenciadas
JAVIER SAMPEDRO - Madrid
EL PAIS | Sociedad - 20-12-2002
Pocas ideologías habrán causado más odio, muerte y sufrimiento que el racismo, la creencia de que la especie
humana está dividida en grupos cuyo origen, color y fisonomía indican unas cualidades intelectuales, morales y
emocionales innatamente inferiores a las del grupo (por lo general de piel clara) que formula la teoría. El
racismo es seguramente tan antiguo como la humanidad (unos 50.000 años), y es probable que siga existiendo
mientras perviva nuestra especie. Pero, por desgracia para sus exégetas, nunca más podrá fundamentarse en la
genética.
Siete científicos de Estados Unidos, Rusia y Francia publican hoy en Science el análisis más amplio realizado
hasta ahora de la diversidad genética humana. Han examinado a 1.056 personas de 52 poblaciones de todo el
mundo. En cada persona han analizado 377 marcadores en el ADN (llamados microsatélites) que evolucionan
especialmente rápido, y por tanto detectan muy bien cualquier mínima variación hereditaria ocurrida desde que la
humanidad actual surgió en África y empezó a colonizar el mundo, hace unos 50.000 años. Han utilizado una
herramienta estadística optimizada para dividir la muestra en clases genéticas aun cuando no las haya. Y el
resultado es el siguiente.
No hay dos personas genéticamente iguales, salvo los gemelos univitelinos. Pero, de las variaciones en el ADN
que se detectan entre dos personas cualesquiera (por ejemplo, un blanco y un pigmeo africano), sólo el 5% son
debidas al hecho de que esas dos personas pertenezcan a dos razas o dos poblaciones distintas. El 95% restante
no se debe a su raza, sino al mero hecho de que son dos personas distintas. Es decir, el mismo 95% de diferencia
se obtiene comparando a un blanco con otro, o a un pigmeo con otro. Cada persona es distinta, pero no debido a
su raza.
Entre el 5% de marcadores genéticos que distinguen a unas poblaciones de otras se encuentran, por supuesto, los
genes responsables del color de la piel y otros rasgos fisionómicos que los humanos distinguimos muy bien a
simple vista. Estos rasgos evolucionan muy rápidamente, y constituyen generalmente adaptaciones darwinianas al
clima: la piel oscura es un protector solar, los cuerpos compactos conservan mejor el calor a temperaturas bajas,
etcétera. Pero las cualidades intelectuales, morales y emocionales que tanto preocupan a los racistas no tienen
nada que ver con el clima ni con la adaptación darwiniana. La inteligencia y la agresividad, por ejemplo, tienen
componentes genéticas, pero éstas no se deben a la raza, sino a las diferencias entre individuos de cualquier raza.
Entonces, ¿de dónde proviene el 95% de la variación genética humana? Dos de los autores del estudio
respondieron ayer a la pregunta de este diario. "Todos los seres humanos descienden de un pequeño grupo de
gente que vivió en África hace unos 50.000 años", explica el autor principal, Noah Rosenberg, de la Universidad
de California en Los Ángeles. "Este grupo ancestral era genéticamente diverso, y por tanto las poblaciones
modernas son también genéticamente diversas. Muchos de los alelos [variantes genéticas] del grupo ancestral
africano se pueden encontrar ahora por todo el mundo ".
Jesús Manuel Fernández
Contesta a las siguientes preguntas
1. Describe brevemente en qué consiste el experimento sobre poblaciones en todo el mundo.
2. Entre las variaciones del ADN de dos personas distintas, qué porcentaje es debido a que pertenecen a dos
poblaciones diferentes, por ejemplo un pigmeo y un alemán. ¿De qué rasgos físicos o cualidades
intelectuales son responsables estas variaciones?
3. ¿De donde procede entonces el resto de variaciones genéticas de los individuos?
4. ¿Existen razas en la especie humana?
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