Bandazos jurídicos impiden conocer la visión ideológica de

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La Jornada
Lunes 23 de julio de 2007
Atenco, recursos contra el aborto en el DF y el caso Lydia Cacho, temas primordiales
Los próximos meses serán clave para descifrar el rumbo de la Corte
Bandazos jurídicos impiden conocer la visión ideológica de ministros, dicen funcionarios
Jesús Aranda
http://www.jornada.unam.mx/2007/07/23/index.php?section=politica&article=013n1pol
Los ministros Juan Silva Meza y Olga Sánchez Cordero, durante la sesión ordinaria del pasado 31
de mayo
Lupa
Los ministros Juan Silva Meza y Olga Sánchez Cordero, durante la sesión ordinaria del pasado 31
de mayo Foto: Guillermo Sologuren
En sus primeros seis meses al frente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el
ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia "logró sacudirse la imagen conservadora y abiertamente en
favor del Ejecutivo federal" de su antecesor, Mariano Azuela Güitrón, admiten funcionarios
judiciales; sin embargo, los fallos del pleno continúan siendo impredecibles y, por lo general, en
contra de movimientos y actores sociales que han recurrido al máximo tribunal con la última
esperanza de obtener justicia.
El caso más notorio fue cuando la Corte analizó la llamada ley Televisa. En contra de todos los
pronósticos, 10 ministros -José Ramón Cossío se excusó de conocer del asunto por conflicto de
interés- echaron abajo, por inconstitucionales, artículos de esa legislación que permitían al
duopolio televisivo refrendar automáticamente y a perpetuidad las concesiones de radio y televisión
sin el pago al Estado de una contraprestación.
Asimismo, la invalidación de preceptos que permitían a Televisa y Tv Azteca incrementar su poder
económico al acceder a servicios adicionales en telecomunicaciones sin licitación ni pago al Estado
por el uso del espectro radioeléctrico.
En sentido contrario, cuando la sociedad estaba en espera de que el pleno avalara el proyecto de
dictamen elaborado por Juan N. Silva Meza, en el que se ratificaba que el gobernador de Puebla,
Mario Marín, había incurrido en graves violaciones a las garantías de la periodista Lydia Cacho.
A sabiendas de que respaldar el criterio de que hubo confabulación de autoridades de Puebla y
Quintana Roo, orquestada por Marín, abría la puerta para que el mandatario poblano pasara a la
historia como el primer gobernante en ser sometido a juicio político, la mayoría optó por evitar el
enfrentamiento político, y con el pretexto de que no se había respetado la garantía de audiencia a
Marín y a otros funcionarios involucrados, la petición formal del Congreso para investigar el caso
de la comunicadora, autora del libro Los demonios del Edén, fue guardado por el pleno en el cajón
del olvido.
La ocasión también sirvió para que algunos ministros, como Azuela, Ortiz Mayagoitia y Sergio
Salvador Aguirre Anguiano, retomaran su discurso de que debía desaparecer la facultad, prevista
en el artículo 97 constitucional, de que la Corte puede investigar presuntas violaciones graves a las
garantías individuales.
Ante la falta de reglamentación del citado artículo, los ministros dieron el primer paso. Decidieron
emitir un acuerdo que regula la actuación de las comisiones de investigación, para establecer los
alcances y límites de su actuación.
El pleno acordó además que el asunto de Lydia Cacho y la investigación que lleva a cabo la
comisión, formada -en marzo pasado- por dos magistrados, para indagar los hechos de San
Salvador Atenco, ocurridos en mayo de 2006, tenían que ceñirse a lo que estipula el futuro
acuerdo, para el cual no existe siquiera fecha tentativa de aprobación.
A pesar de que Silva Meza cuestionó abiertamente la decisión y aseveró que se estaba aplicando
de manera retroactiva una disposición, la mayoría ignoró su postura y al ministro instructor no le
quedó más que renunciar a dicha comisión.
Acto seguido, el pleno congeló ambas indagatorias, la de San Salvador Atenco y la de Lydia
Cacho, al establecer que sólo después de que se aprobaran los lineamientos las comisiones
podrían reanudar sus labores. En el segundo caso, tendrá que designarse primero a los nuevos
integrantes de la comisión, quienes terminarán la investigación sobre la conducta del mandatario
poblano.
La postura de la SCJN de evitar confrontaciones con los actores políticos se manifestó también en
enero pasado, cuando convalidó la constitucionalidad de los centros de apuestas remotas, cuyos
permisos generaron polémica por la forma en que los otorgó en su momento el panista Santiago
Creel, al considerar que era "preferible" la existencia de esos lugares, regulados y supervisados
por la Secretaría de Gobernación, a dejar que los apostadores acudieran a otros mecanismos,
como Internet, sobre los que no hay regulación.
En enero pasado los ministros declararon válida la Ley de Juegos y Sorteos, que abre la puerta a
los juegos de apuestas en las ferias regionales, prácticamente con controles mínimos.
La otra cara de la moneda quedó de manifiesto cuando por seis votos contra cinco el pleno declaró
-en febrero pasado- que es inconstitucional la baja del Ejército por inutilidad, "por actos fuera de
servicio", de militares con VIH-sida.
En asuntos que no estaban en juego posibles conflictos con otros poderes ni con partidos políticos,
la Corte, sin embargo, aprobó diversas tesis de jurisprudencia en materia de derecho civil,
particularmente en favor de las madres divorciadas que son acreedoras a pensión alimenticia; de
igual forma, en relación con la validez de la prueba de ADN para demostrar la paternidad de los
menores, y en favor de la igualdad jurídica plena entre hombres y mujeres.
Los próximos semestres serán definitivos para conocer la visión ideológica de los actuales
integrantes del pleno y el rumbo que seguirá el máximo tribunal. Tres asuntos serán definitivos en
este aspecto: la acción de inconstitucionalidad que presentaron la Procuraduría General de la
República y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en contra de la ley que regula el
aborto en el Distrito Federal, y la decisión definitiva que adopte en los casos de San Salvador
Atenco y de Lydia Cacho.
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