FILOSOFÍA PRESOCRÁTICA

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FILOSOFÍA PRESOCRÁTICA
1. Los primeros filósofos
1.1
Los orígenes de la filosofía griega
Hoy se reconoce que en la India y en China existió un pensamiento filosófico desde
muy antiguo, pero con un contenido muy distinto del pensamiento occidental. Lo que se
suele llamar filosofía occidental tuvo su origen en Grecia, en el siglo VI. Durante mucho
tiempo se pensó que este hecho tuvo lugar de forma original y casi milagrosa, pero hoy se
sabe que fue el producto de una lenta evolución y, ciertamente, de algunas condiciones
muy especiales.
Al hablar de evolución hemos de hacer referencia obligada a lo que había antes de la
filosofía y puede ser tomado como el punto desde el que se evoluciona; los llamaremos
<<antecedentes>> de la filosofía. Veamos a continuación algunos de ellos.
El primero, la religión. La religión griega tal y como aparece en los poemas homéricos
tiene los caracteres del mito. Los dioses son representados con forma humana y todo lo
relativo a ellos se expresa en narraciones simbólicas, los mitos. Recordemos que se ha
dicho que la filosofía vino a sustituir al mito; es decir, la reflexión racional vino a sustituir
a una forma imaginaria y simbólica de explicación de lo que son las cosas. Pero en los
poemas de Homero y de Hesíodo no sólo hay dioses con forma humana, aparecen
realidades no antropomórficas que pueden ser consideradas como antecedentes de las
afirmaciones de los primeros filósofos griegos. Homero dice que Océano es el
<<generador de dioses>> y la <<génesis de todas las cosas>>, en lo que puede verse un
antecedente de la afirmación de Tales: <<el agua es el principio de todas las cosas>>. Por
su parte Hesíodo afirma que la génesis de los dioses es precedida de una génesis de
elementos abstractos: <<antes que nada nació Caos, después Gea (la Tierra)... asiento firme
de todas cosas; ...Tártaro, el tenebroso, y Eros, que es el más hermoso de los dioses
inmortales>> (Teogonía, 116) El mundo surge, pues, por una separación entre el cielo
(Urano, citado más tarde) y la tierra, apareciendo luego el amor como fuerza unitiva.
Podemos ver aquí los principios con los que van a trabajar los filósofos: un estado
original de indistinción (caos), una separación en parejas de opuestos (cielo/tierra), una
mezcla y conexión posterior de los contrarios... Parece claro que en las exposiciones de la
mitología griega apuntan los inicios de una cosmología (explicación racional y ordenada
del universo) no antropomórfica. La filosofía irá más adelante, pero en continuidad con la
religión.
En segundo lugar, la sabiduría de los sophoi (sabios) de los siglos VII – VI. Platón se
refiere a estos sabios y su saber en su diálogo Protágoras. Cita a Tales, Pittaco, Bías, Solón,
Cleóbulo, Misón y Quilón. Su saber, al que Platón llama <<laconizar>>: Condensación en
dichos breves de una experiencia de generaciones probadamente útil para la vida,
consistía ciertamente en filosofar. Repetidos por doquier son <<Conócete a ti mismo>> y
<<Nada en demasía>>, que los siete sabios hicieron grabar en el templo de Apolo, en Delfos,
como homenaje al dios. Estas máximas entrañan una reflexión que adquiere validez
universal y se asemeja en esto a las afirmaciones de lo filósofos.
Finalmente, como ha señalado Benjamin Farrington, la técnica y la ciencia original de
egipcios y babilonios, de las que al parecer tuvieron conocimiento los primeros físicos,
como Tales, constituyen un tipo de saber que, junto a connotaciones mítico religiosas,
utiliza generalizaciones de la experiencia y de la actividad práctica para dar una
explicación coherente y sistemática de la naturaleza. Es cierto que no alcanzaron el grado
de formalización y sistematización propia de los filósofos, pero ellos trazan los primeros
pasos de un camino en el conocimiento de los fenómenos naturales, terrestres y celestes,
que luego será andado y sobrepasado por los filósofos. Papel especial tienen en este
sentido la <<astrología>> de babilonios y la geometría empírica de los egipcios.
Condiciones sociales y culturales de la aparición de la filosofía griega
La ciudad y la democracia, en la medida en que hacen ciudadanos libres, que no
reconocen más autoridad que la de las leyes que han discutido y consentido, que aceptan
el arbitraje de los tribunales. La ley escrita es un referente racional abstracto sobre el que se
puede discutir, que no depende del capricho de un gobernante.
Las condiciones socio - económicas. La libertad del ciudadano, que se apoyaba en la
existencia de esclavos, hacía posible el ocio - indispensable para el filosofar - y el desprecio
por el trabajo manual, con la consiguiente apreciación de la actividad teórica, de la
amistad y <<la ciudadanía>>. No es extraño que frente al escaso desarrollo de la técnica o
de ciencias como la física o la química, se tuviera la filosofía como el saber por excelencia.
La introducción de la moneda, que además de transformar la economía, crea un sistema
abstracto de referencia y un nuevo tipo de valor no basado en preferencias subjetivas. La
moneda, como la ley escrita, contribuyó a educar a los griegos en el desarrollo de la
capacidad de abstracción.
La religión griega poseía unas características muy especiales. Al carecer de dogmas y
un sacerdocio estable, los mitos no eran coherentes entre sí, y no se establecían como la
creencia obligatoria. Para los griegos era más importante el rito, la práctica, que el
contenido de la creencia, lo cual facilitó la crítica y la predisposición a interpretar
racionalmente los mitos, lo que facilitó la aparición de un pensamiento racional, la
filosofía.
La apertura de las ciudades, ya tratada, que enriqueció la cultura de las ciudades
griegas con influencias de las religiones y la ciencia del Asia menor y de Egipto y
contribuyó a la relativización de las propias tradiciones.
1.2
La explicación racional: Coordenadas conceptuales
En la tradición griega los mitos no sólo recogen las creencias religiosas, constituyen,
como hemos apuntado más arriba, la fuente fundamental de sus conocimientos. En ellos
aprendían no solo los valores morales (característicos de la sociedad tradicional ya
descrita) y las creencias religiosas, sino también cuanto creían saber sobre geografía, la
historia de los pueblos y las costumbres, la navegación, la guerra, etc.
Las condiciones socioculturales y los antecedentes tratados en el apartado anterior
facilitaron la aparición de un pensamiento crítico y libre, que acabará por llamarse
filosofía. Ésta vendría a transformar la cultura tradicional, sustituyendo al mito como
fuente de los conocimientos fundamentales que toda sociedad necesita. Esta sustitución se
conoce como el paso del mito al logos.
No obstante, ‘mito’ (μύθος) y logos (λόγος) son términos griegos originalmente
sinónimos. Uno y otro significan ‘palabra’, ‘discurso’ o ‘explicación’. Posteriormente
adquirieron matices distintos, llegando a contraponerse como dos tipos de explicación
diversa: ‘mito’ vino a significar narración fabulosa, que tiene como protagonistas a dioses
y héroes que existieron supuestamente en un pasado remoto e indeterminado. Por su
parte, ‘logos’ (del que deriva ‘lógica’) vino a significar explicación racional, basada en
pruebas y razones.
Autoridad frente a Razón
Los mitos son narraciones tradicionales sobre dioses y héroes que relatan
acontecimientos cuya verdad nadie puede corroborar; ni el poeta que los cuenta ni los
oyentes estaban allí cuando supuestamente sucedieron tan extraordinarios
acontecimientos. Su aceptación, pues, no depende de pruebas que confirmen su verdad,
sino de la autoridad que les presta la tradición y del arraigo que tienen en la comunidad.
La filosofía, por el contrario, pretende ofrecer explicaciones racionales. La verdad
de sus explicaciones no reside en la autoridad de quien lo narra o de quien lo acepta, sino
en el valor de las razones o pruebas en que se apoya.
Características de la explicación mitológica
Por medio de cada mito se pretende explicar el origen de algún aspecto de la
realidad física (el cosmos) o de la cultura humana (origen de la agricultura, del Estado, de
los sacrificios a los dioses, etc.).
Esta explicación consiste en la personificación de las fuerzas naturales. El fuego, el
mar, los astros, la fértil tierra, etc., son dioses o dependen de los dioses que actúan y
determinan el curso de los fenómenos naturales de manera más o menos antojadiza y
arbitraria (Zeus envía el rayo con la intención de castigar, Poseidón, la tormenta y la
bonanza al mar, con la intención de castigar o favorecer según el caso, etc.). En la mitología
homérica, los dioses actúan movidos a menudo por pasiones y caprichos. De ello resulta
una visión incierta y a menudo pavorosa de la Naturaleza. Saber que el rayo es enviado
por Zeus, permite tomar medidas (el sacrificio y la ofrenda) para evitar su enojo y el
consiguiente castigo, pero no nos asegura que su ánimo no cambie arbitraria o
caprichosamente.
Ciertamente, en el pensamiento mítico no todo es capricho y arbitrariedad en los
acontecimientos naturales y humanos. Se reconoce una cierta ‘necesidad’ en el ‘destino’
(άνάγκη), fuerza cósmica que está por encima del capricho y los deseos de los dioses.
dioses —la fuerza del destino empuja a los hombres inexorablemente con frecuencia en
contra de sus propósitos, lo cual determina que sus vidas adquieran un sentido trágico,
reflejado en el asunto de las tragedias griegas.
Características de la explicación racional de la filosofía
La filosofía, una explicación ‘última’ y ‘universal’
La filosofía, al buscar una explicación racional, se opone al pensamiento mítico y a
su manera de explicar. La filosofía pretende una explicación ‘última’ y ‘universal’. Surge
con la convicción de que todos los aspectos de la realidad pueden ser explicados de forma
racional.
La idea de necesidad
La explicación racional está en su nacimiento estrechamente vinculada a la idea de
‘necesidad’; es decir, cuando se impone la convicción de que las cosas suceden cuando y
como tienen que suceder. Frente a la arbitrariedad que preside la concepción de la
naturaleza presente en el mito, la convicción de que el universo se rige por leyes
necesarias es condición indispensable para la aparición y el desarrollo de la ciencia. Es este
uno de los grandes cambios conceptuales aportados por la filosofía.
A la idea de necesidad se hallan a su vez vinculadas otras ideas que constituyen las
‘coordenadas intelectuales’ que enmarcan la búsqueda de una explicación racional:
‘Lo permanente’. La idea de que las cosas suceden cuando y como tienen que
suceder se relaciona directamente con la idea de ‘permanencia’ o ‘constancia’ (el agua
cambia a sus diferentes estados a temperaturas determinadas, luego tiene unas
propiedades fijas y, en consecuencia, una manera de ser constante o permanente).
‘La esencia’. Esta manera de ser constante o permanente fue denominada por los
griegos esencia (έιδος). El término esencia se opone a ‘apariencia’. La esencia es lo que una
cosa es a pesar de sus cambios de estado o apariencia (el agua se presenta en estado sólido,
líquido o gaseoso, pero siempre es agua).
‘La unidad de los múltiple’. La esencia, como modo de ser constante, es lo que una
clase de seres posee en común, de idéntico, frente a lo diverso de las apariencias: seres
humanos de diferentes razas y culturas tienen en común, precisamente, que son ‘seres
humanos’. La esencia es, pues, el fundamento de la unidad de las cosas frente a la
multiplicidad de sus estados y apariencias, así como frente a la multiplicidad de los
individuos que la comparten.
El conocimiento de lo que verdaderamente es
De acuerdo con lo dicho de las coordenadas intelectuales, ‘conocer’ las cosas será
conocer ‘lo que son en verdad’, y esto es lo que las cosas tienen de común y permanente.
La filosofía griega se desarrolló en el convencimiento de que los sentidos no bastan
para proporcionarnos este conocimiento. Por el contrario, los sentidos nos muestran una
multiplicidad de individuos, de apariencias y de estados cambiantes y accidentales. Es
necesario un esfuerzo intelectual, racional, para captar el ser de las cosas.
Así, pues, en correlación con la dualidad señalada —unidad y permanencia frente a
pluralidad y cambio— en la filosofía griega se estableció una nueva dualidad en el campo
del conocimiento: razón frente a sentidos.
La búsqueda del ‘arxé’ (άρχή) y de los ‘elementos’ de la realidad
La búsqueda de lo permanente y común aparece asociada a una segunda convicción
fundamental: todo el universo se reduce a uno o muy pocos elementos. Es este otro de los
pilares sobre los que se asienta la investigación racional del universo, sin esta convicción la
ciencia es igualmente imposible.
Esta nueva perspectiva es la que permite comprender tanto la originalidad como la
trascendencia histórica de la pregunta de los filósofos griegos acerca del principio último
de lo real o ‘arxé’, siendo la pregunta misma más importante que las respuestas que
llegaron a darse. No es lo importante que Tales afirmara que el principio último de todo lo
real es el agua, lo cual puede parecer a primera vista una ingenuidad, lo importante es
haber formulado una pregunta radical, que podría formularse ¿no procederá la
multiplicidad y variedad de las cosas de una misma causa común, no tendrán su origen en
una misma realidad primordial, que constituye su fundamento y aquello en lo que
últimamente consisten?
1.3
Filosofía presocrática (ss. VI- ½ V)
Presocrático, -a, significa anterior a Sócrates y se aplica a los primeros filósofos y a
sus filosofías, si bien no es una denominación acertada, pues los últimos, como
Anaxágoras y Demócrito, son contemporáneos de Sócrates; no obstante, es una
denominación que ha terminado por imponerse.
El asunto de que se ocupan es el origen del cosmos. ‘Cosmos’ es una palabra
griega que significa ‘orden’, y también ‘belleza’, ‘adorno’. Los filósofos fueron los primeros
que la utilizaron para referirse a la totalidad del universo como un todo ordenado. En
consecuencia, preguntarse por el origen del cosmos, era preguntarse por el origen del
orden actual que manifiesta el universo. Equivale a preguntarse ¿cómo surgió y a través
de qué proceso llegó el universo a su estado actual, incluidos la especie humana y sus
modos de organización política?
De lo anterior se sigue que la pregunta clave será la pregunta por el principio o
arxé, es decir la sustancia o sustancias primordiales de las que proceden y están
constituidas todas las cosas que componen el universo.
En el pensamiento presocrático Parménides ocupa un lugar central, de modo que se
suele hablar de filosofía anterior y posterior a Parménides.
CUADRO SINÓPTICO DE LA FILOSOFÍA GRIEGA (SIGLOS VI A. C. / V D. C.).
PRINCIPALES ESCUELAS Y FILÓSOFOS
Cronología Escuelas y filósofos Principios
VI – ½ V a.
C.
PRESOCRÁTICOS
Todas las cosas se
origina a partir de
uno o varios
principios
Procesos –
Estructura
Por un proceso de
o un movimiento
de
ANTERIORES A
PARMÉNIDES
Monistas
· MILESIOS
(Mileto)
Tales............................ Agua
VI a. C.
Anaximandro............. Lo indeterminado
Movimiento en
espiral
Anaximenes................ Aire
Procesos de
condensación y
rarificación
Circa 530 a. · PITAGÓRICOS
(Samos- Crotona)
C.
Dualistas
Lo impar y lo
par
550-480 a.
C.
515-440 a.
C.
· HERÁCLITO
(ÉFESO)
Monista
El fuego
PARMÉNIDES
Monista
(Elea)
Otros elementos
Reflexionan sobre
el universo como
cosmos, su origen
y el ser de las cosas
que lo integran
La combinación de
estos dos
elementos
estructura
matemáticamente
lo real
Las matemáticas
son el lenguaje
para conocer la
estructura racional
de lo real
El fuego es la
realidad
primordial en
continua
transformación,
según un logos o
medida cósmica,
que entraña una
lucha de contarios
Sólo la razón o
logos del hombre
desvela el logos o
medida en el
devenir continuo
de lo real.
Introduce la razón
dialéctica
El ser, uno y único; Niega todo
eterno e inmutable proceso, todo
cambio: ‘De lo uno
no puede surgir la
pluralidad’
‘Lo que es, no
puede ser
destruido’
El conocimiento
tiene dos vías:
· la de la verdad,
que es la vía del
ser y
· la de la opinión
que es la vía de la
apariencia.
Introduce los
primeros
principios de la
Lógica
1ª ½ S. V a. POSTERIORES A
PARMÉNIDES
C.
493-433 a.
C.
· Empédocles
(Agrigento)
500-428 a.
C.
· Anaxágoras
(Clazomene)
· Demócrito
(Abdera)
Pluralistas
Fuego, aire, agua,
tierra
Combinación por
acción de dos
fuerzas cósmicas:
amor y odio
Movimiento de
Partículas
remolino
elementales de
todas las sustancias
(Partículas
seminales o
spérmata9
Ser / átomos y
vacío / no ser
Nous o
inteligencia que
comunica a la
materia el
movimiento
Se mueven libre y ‘La materia ni se
caóticamente por el genera ni se
destruye’
vacío. Su choque
genera y destruye
las cosas con
necesidad ciega
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