España ante la crisis argelina FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS a brusca interrupción del proceso democra- res están encarcelados o huidos, en una situatizador argelino y la constitución de una ción que recuerda mucho a la española de 1931, junta cívico-militar en Argel presidida cuando unas elecciones municipales mal contapor el reimportado Mohamed Budiaf -una das trajeron el hundimiento de la Monarquía y figura exiliada desde la primera glaciación del la proclamación de la II República. FLN y que supuestamente resultaría un figurón 1 pavor que esta posibilidad inminente en manos del Ejército- ha servido para provocó en las clases dirigentes, e incluso comprobar, una vez más, la paupérrima opositoras, de todo el Magreb fue preparación española a todos los niveles en lo absoluto. El capitalismo feudal de que se refiere a política internacional. Lo malo no es ya lo que se hace en España, que Marruecos nunca ha sentido la menor simpatía es nada, sino lo que se dice. Hay tal desvarío y por el comunismo con chilaba de Argelia, confusión en el discurso político nacional sobre pero ambos están evolucionando, como Túnez, el norte de África, que uno se echa a temblar hacia regímenes más abiertos en lo político y pensando en el día, esperemos que lejano, en más eficaces en lo económico. Si a esta tensión que los problemas ajenos sean también los democratizadora y liberalizante se le añade otra nuestros. No es un secreto para nadie que el bien distinta, que intenta abolir la separación entre la Iglesia y el Estado, la igualdad entre el autogolpe se ha producido por hombre y la mujer, siquiera en la inminente victoria del FIS, «La desesíabilización del las leyes, y una cierta el fundamentalista Frente Magreb y la hostilidad hacia permisividad en materia de Islámico de Salvación, que ampliando su éxito en las Marruecos delfundamentalismo costumbres fruto de la creinfluencia occidental, elecciones municipales de hace argelino, cuyos efectos de rebote ciente se comprende que el proceso dos años estaba a punto de conseguir en la segunda vuelta podrían alcanzar fácilmente a puramente político en todo el electoral la mayoría absoluta Ceuta y Melilla, tendría que Magreb quedaría colapsado y que más pronto que tarde la que le hubiera permitido implantar el Estado Islámico, haber provocado un verdadero guerra haría su aparición al frenesí en la clase política sur de España a simple vista es decir, una dictadura teocrática de corte jomeinista, tal y española. No ha sido así.» en días claros. Este panorama no es en absocomo habían proclamado luto fruto de la imaginación, Madani y demás líderes inte-gristas. Algunos sino deducción elemental del de estos líde- L programa político del FIS, que se vanagloria de acabar con la democracia apenas llegue al poder, ya que tanto la democracia como el socialismo o el comunismo son pecados de Occidente de los que hay que liberar a la «umma» o Unidad de los Creyentes. En cuanto a la mujer, a la que han arrastrado a votar por el partido que la relegaría de nuevo a la condición de sierva doméstica, baste consignar la campaña del FIS contra la campeona mundial de los 1.500 metros, Hassiba Balmurka, a la que atacan por correr con las piernas desnudas y sin velo. Asombrosamente, ninguna organización feminista española, socialista o comunista, ni la Asociación de Mujeres Democráticas, de signo conservador, han hecho la menor denuncia ante la posible proclamación del Estado Islámico en Argelia, pidiendo la ruptura de relaciones diplomáticas con un régimen que supone un atentado permanente a los derechos de las mujeres. Uno se pregunta qué sentido político tiene el feminismo si no es capaz de abordar ni siquiera casos tan evidentes como éste. ero la desestabilización del Magreb y la hostilidad hacia Marruecos del fundamentalismo argelino, cuyos efectos de rebote podrían alcanzar fácilmente Ceuta y Melilla, tendría que haber provocado un verdadero frenesí en la clase política española. No ha sido así. Salvo las posibles gestiones discretas del ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, que si han existido son desconocidas, no hay constancia de acciones positivas encaminadas a impedir el acceso al poder del integrismo argelino, como si a España le diera igual un régimen que otro con un país con el que mantenemos un desorbitado concierto económico en materia de energía, fraguado por Guerra contra el parecer de Boyer en los primeros años del felipismo y que constituye, junto al caso de Ceuta y Melilla, la mayor hipoteca de nuestra política africana. Ha habido más. Tanto Julio Anguita, el recalcitrante líder comunista y de Izquierda Unida, como Javier Rupérez, el elegante responsable de Política Exterior del Partido Popular, han hecho P £1 FIS se vanagloria de acabar con la democracia apenas llegue al poder, ya que tanto la democracia como el socialismo son pecados de Occidente de los que hay que liberar a la «umma» o Unidad de los Creyentes. En la imagen, el líder integrista Madani. manifestaciones contrarias a la interrupción del proceso democrático en Argelia, respaldando, por tanto, las protestas del islamismo argelino que proclama que el autogolpe constitucional está encaminado a privarle de la victoria electoral. Ello es indudable. Pero no es menos indudable que la victoria electoral del FIS sí que hubiera supuesto, y de forma mucho más radical, la interrupción del proceso democrático. ¿O es que cabe esperar una profundización en los mecanismos representativos por parte de unos dirigentes políticos que proclaman su desprecio por la democracia y la conceptúan «España está, debería estar, prosperidad que permita fijar como una afrenta para la vida la población y también ciertas pública, que debe regirse por profundamente interesada por normas culturales occidentael acatamiento sin discusión todo lo que ocurra en el Magreb, les que no sólo permitan una de la ley coránica? Por lo y ha de volcar todo su peso en el mejor comunicación de eurovisto, hay políticos que y africanos, sino que, asentamiento de procesos peos consideran la democracia mediante el cambio de consicomo un hecho meramente liberalizadores a largo plazo, que deración de las mujeres, acapuntual, sin relación con lo ben por limitar el vertiginoso no deberían favorecer que sucede antes y después demográfico de experiencias institucionales de crecimiento del voto. Esto en un brontoestos países. saurio comunista resulta signo intregrista en lo religioso y En resumen, tanto por cuescomprensible. Lo es bastante militarista en lo político.» tiones de principios como menos en un avezado diplopor razones de conveniencia, mático democristiano, salvo que la España está, debería estar, profundamente democracia cristiana europea sufra un súbito interesada por todo lo que ocurra en el ataque de comprensión ecuménica ante los Magreb, y ha de volcar todo su peso, el que fervorosos políticos islamistas. tenga, en el asentamiento de procesos liberalizadores a largo plazo, que si bien deben eliminar progresivamente los rasgos romas aparte, puesto que no cabe dudar de autoritarios o totalitarios de los regímenes las convicciones democráticas de norteafricanos, no deberían favorecer expeRupérez, aunque sí de la oportunidad de estas declaraciones, conviene recordar que en riencias institucionales de signo integrista en lo el Magreb, durante muchos años, nuestra religioso y militarista en lo político. Sucede, política estará guiada por una elección entre lo sin embargo, que, como pudimos comprobar en malo y lo peor. Y si malo es un socialismo la guerra del Golfo, nuestra clase política es corrupto y en bancarrota, peor sería un incapaz de hablarle claramente al país acerca integrismo triunfante en un país no menos de los conflictos internacionales. Todo se arruinado. La clase política española no puede vuelve tacto de codos, medias palabras, pretender que Marruecos, Túnez y Argelia se eufemismos ideológicos y trabalenguas democraticen en dos días, pero sí puede diplomáticos. Eso cuando el discurso que se favorecer la existencia de regímenes en ofrece a la sociedad española no es sino el tratransición hacia la economía de mercado y las dicional de dar la callada por respuesta. No es libertades democráticas, hacia el laicismo esta- de extrañar tanta comprensión ante el auge del tal y la apertura cultural. Además de los conflic- oscurantismo en Argelia. También el oscurantos fronterizos, España tiene como amenaza tismo está en auge desde hace algunos años en presente la avalancha migratoria magrebí, que toda la política española. sólo se detendrá si en estos países se va impo- Federico Jiménez Losantes es niendo una cierta cultura económica homologa- periodista y escritor ble con las de sus vecinos del Norte, fuente de B