Declaracion 12 de Octubre - violencia contra ninios mapuches

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DECLARACIÓN PÚBLICA
Un nuevo 12 de octubre nos lleva a recordar y a la necesidad hacer visible la historia de
exclusión y despojo que ha marcado la existencia de los pueblos originarios en Chile y la
región. Hoy es imposible dejar de reconocer los procesos de etnocidio y el genocidio que
comenzó 516 años atrás y que constituye uno de los más brutales hechos conocidos por la
humanidad.
Crecientemente los estados nacionales latinoamericanos han implementado políticas que,
en mayor o menor grado, buscan recuperar el daño ocasionado a los pueblos originarios por
la situación colonial y postcolonial. Sin embargo, persisten situaciones de exclusión y
discriminación, así como un preocupante aumento de la criminalización de las legítimas
demandas y movilizaciones de los pueblos indígenas en el país, el más atrasado en materia
de cumplimiento e implementación de los derechos de estos pueblos, a pesar de la reciente
ratificación en Ginebra del Convenio 169 de la OIT.
Los pueblos originarios en Chile siguen siendo excluidos, como sujetos con características
específicas, desconociéndose el aporte esencial que constituyen para el desarrollo cultural y
político de una sociedad diversa que promueva el diálogo entre las diferentes culturas. De
igual modo, debemos lamentar que estos procesos de criminalización, en particular hacia el
pueblo mapuche, sigan siendo ignorados y desatendidos por las autoridades, pese a las
múltiples denuncias de organizaciones indígenas, sociales y de derechos humanos, así
como recomendaciones de organismos internacionales.
Especialmente grave nos parecen los efectos de estas políticas criminalizadoras sobre los
niños y niñas mapuche, quienes han debido presenciar y ser víctimas, en democracia, de la
violencia ejercida por policías de fuerzas especiales en allanamientos masivos a sus
comunidades; la persecución, detención y prisión prolongada de sus integrantes, e incluso
interrogatorios a estos niños y niñas, sin orden judicial, en sus propios establecimientos
educacionales.
Estas situaciones les provocan severos daños sicológicos, reconocidos por los propios
servicios de salud del estado, afirmando que estos hechos afectan gravemente su desarrollo.
Lo que constituye una violación inaceptable de los derechos establecidos en la Convención
de los Derechos del Niño, que el estado chileno debe promover y proteger, debiéndose
recordar que, por el contrario, aún permanecen incumplidas las recomendaciones que el
2007 le formulara el Comité de Derechos del Niño de la ONU, encargado de cautelar el
cumplimiento de la Convención por parte de los estados.
Los niños y niñas indígenas son además marginados socialmente y con frecuencia se les
niega el ejercicio de otros derechos, incluyendo entre ellos el derecho a una educación y
salud de calidad, así como la protección y participación en los procesos de toma de
decisiones que son relevantes para sus vidas.
Es importante a su vez reconocer, que para la adecuada formación de los niños y niñas
indígenas, por sus especiales características culturales, se requiere el concurso de toda la
comunidad que integran, incluidos los ancianos y otras figuras representativas de
significancia para su cosmovisión. Siendo un punto esencial es el respeto a esta diversidad
cultural y la protección contra la discriminación de la que son víctimas.
Los Estados deben también procurar espacios que permitan el adecuado desarrollo de estos
niños y niñas desde una perspectiva de interculturalidad y el pleno reconocimiento de sus
valores y conocimientos ancestrales. Esto último considera el reconocimiento de la
relación entre culturas, sus creencias y espiritualidad, el acceso a la tierra y a sus recursos
naturales, como parte de su cosmovisión e identidad.
A más de 500 años de todos estos hechos y tras la adopción de la Declaración de los
Pueblos Indígenas de la ONU, cabe cuestionar la continuidad de esta política represiva y
criminalizadora por parte de las autoridades y agentes del estado, quienes insisten en apelar
al uso de la fuerza para responder a las de demandas culturales, económicas, sociales y
políticas de los pueblos originarios.
Red de ONGs de Infancia
Observatorio Ciudadano
Colegio de Antropólogos
Comisión Ética contra la Tortura - V Región
12 de octubre de 2008.-
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