http://148.206.107.15/biblioteca_digital/capitulos/46-1602jni.pdf

Anuncio
SUBJETIVIDAD
Y PSICOANALISIS:
CONSTITUCI~NSUBTETIVA
LA
PRESENCIA DEL OTRO EN LA
Lidia Fernandez Rivas*
Introduccion
El tema del hombre y su subjetividad ha estado presente en el pensamiento
social, bajo diversas figuras, desde tiempos muy remotos. La fdosofia, se ha
ocupado y no deja de ocuparse de este problema, desde Aristoteles en la
antiguedad clasica, hasta el inicio de la modernidad con las reflexiones de
Descartes o en la actualidad con los aportes de Foucault, Ricoeur y otros.
Pero tambien otras disciplinas como la sociologia, las ciencias politicas, la
antropologia se preocupan por el problema de la subjetividad dandole un
estatuto distinto al conocer los hallazgos del psicoanalisis. Los cambios
socioculturales de la sociedad actual, acompanados de la caida de las utopias
vinculadas al fracaso del socialismo real fue, en parte, la razon para que
algunos cientificos sociales interrogaran al psicoanalisis con el fin de nutrir
sus abordajes teoricos y pensar algunos problemas que sus disciplinas no
podian dilucidar. El cuestionamiento politico a los regimenes totalitarios y
a su racionalidad subyacente, atrajo la reflexion sobre las diferencias, sobre la
tolerancia, sobre la imposibilidad de seguir sosteniendovisiones hegemonicas
absolutas que anulaban la problematica del deseo.
Sin embargo la incorporacion de la idea fieudiana del inconsciente sigue
constituyendo un obstaculo central en el dialogo .posible entre diversos
pensamientos disciplinariosya que plantea un cambio de mirada epistemologica tanto en el plano del conocimiento como en la posibilidad de los
sujetos de aceptar el nivel de incertidumbre y desconocimiento fundante
que el psicoanalisis propone. Abandonar la ilusion y la certeza de un sujeto
dueno absoluto de su destino, pensar su participacion en una historia tanto
individual como social fue y sigue siendo, un reto tanto a nivel especulativo
como existencial. Al respecto nos dice Alain Renaut (1993:22):
* Profesora-investigadora,Departamento de Educaci6n y Comunicacion UAM-Xochiiilco.
Designar como anti humanismo el gesto de tal subversion del sujeto
no era en si desconcertante, pues es cierto que, desde el surgimiento de
la modernidad, el humanismo ha consistido en valorar en el hombre la
doble capacidad de ser consciente de si mismo (la autorreflexion) y de
fundar su propio destino (la libertad como auto-fundacion), o sea, dos
dimensiones que definian la idea clasica de subjetividad concebida como
designando la aptitud de ser el autor consciente y responsable de sus
pensamientos y de sus actos (donde se situaria la humanidad del
hombre); dicho brevemente: su fundamento, su sub-jectum.
El psicoanalisis desde sus estatutos de constitucion se intereso por el
tema de la subjetividad aunque este termino no aparezca puntualmente
formulado en la obra freudiana. Si analizamos la obra de Freud encontramos en sus paginas, una teoria del sujeto que subyace en su trabajo sobre las
vicisitudes de la formacion de un aparato psiquico, este aparece como tributario del interjuego de las identificaciones y del transito por una historia
libidinal y social. La introduccion del concepto de inconsciente formulado
por Freud rompe con la logica racionalista y da a conocer un amplio registro de fenomenos y experiencias que subvierten la idea que teniamos del
sujeto como centro del universo, capaz de dominar sus acciones a traves de
su voluntad. La conciencia no es para Freud, la caracteristica general de los
procesos psiquicos, sino que es una cualidad, una funcion particular de
los mismos. Freud en El malestar en la cultura reitera su caracterizacion de los
fenomenos inconscientes como procesos que vienen a cuestionar la supuesta e ilusoria unidad del yo.
En condiciones normales nada nos parece tan seguro y establecido
como la sensacion de nuestra intimidad, de nuestro propio yo. Este yo
se nos presenta como algo independiente, unitario, bien demarcado
frente a todo lo demas. Solo la investigacion psicoanalitica - q u e , por
otra parte, aun tiene mucho que decirnos sobre la relacion entre el yo
y el ello- nos ha ensenado que esa apariencia es engafiosa; que, por el
contrario, el yo se continua hacia dentro, sin limites precisos, con una
unidad psiquica inconsciente que denominamos ello y a la cual viene a
senrir como de fachada. (El malestar en la cultura, 1930: 3018)
A partir de Freud el tema del sujeto y la referencia a la subjetividad se
trastocan y se introduce una pluralidad de miradas sobre este tema no solo
en otras disciplinas sino tambien en las diversas corrientes psicoanaliticas.
Sera Lacan quien, a partir de su conceptualizaciondel lenguaje y su funcion
en el campo de la palabra, retomara los aportes freudianos e insistira en una
critica a la vision del yo como unidad, planteando al mismo como un yo
dividido, alejandose asi de otras interpretaciones que entendian al yo como
una instancia fundamentalmente adaptativa, con capacidad de sintesis y que
interpretaban el desarrollosexual con una vision cronologicaen fases sucesivas
que culminarian en su posicion edipica en un nivel genital integrador.
En este articulo haremos un breve recorrido por los aportes del psicoanalisis en torno al tema del sujeto y la subjetividad. Este recorrido nos permitira dilucidar como el sujeto adviene como tal, en su relacion con los otros
y en un transito permanente por sucesivas identificaciones y como el yo en
su posibilidad auto-reflexiva es un territorio a conquistar, nunca de manera
absoluta, a traves de multiples procesos que participan en su creciente autonomia y subjetivacion. Por ultimo haremos algunas reflexiones sobre las
consecuenciasde esta interpretacion para el estatutode la subjetividadsocial.
La constitucion subjetiva vista desde el psicoanalisis
Freud parte, en sus descubrimientos,de su trabajo cllnico sobre la neurosis,
especificamente del campo de la histeria. En su escucha entiende que la
personalidad histerica denuncia con sus sintomas la presencia de algo oscuro
y enigmatico que los produce; le da el nombre de inconscientey lo relaciona con el mecanismo de represion de la sexualidad, nucleo central de la
produccion de la neurosis. La represion es un proceso por el cual un episodio desagradablees rechazado por la conciencia.
Freud, a traves del metodo de la asociacion libre, descubre una nueva
forma de entender la subjetividad. Las palabras que aparecen caoticamente
en el discurso tienen una significacion oculta que se articula con la sexualidad infantil; el inconsciente no olvida, registra y repite de manera encubierta las experiencias pasadas a traves de los sintomas, los actos fallidos o los
suenos, camino real para descifrar los enigmas de la mente. Pero la histerica
no solo muestra de manera inconsciente su drama individual, sino tambien
denuncia las modalidades de la censura y la represion de un momento historico. La represion de la sexualidad era floreciente en la epoca de Freud, y
los sintomasque presentaban las histericas eran cualitativamentedistintos a los
de nuestra epom Sus gritos, sus angustias, sus somatizacionesseran escuchadas
y leidas desufrando las significacionesque el momento historico proporciona.
Con el descubrimiento del inconsciente, Freud nos brinda una nueva
comprension del sujeto y de las vicisitudes de los vinculos y mecanismos
que lo constituyen. El yo que antes se entendia como un lugar de sintesis
donde primaba la consciencia, es conceptualizado ahora, como un lugar de
desconocimiento que colabora en el encubrimiento y en la evasion o negacion de los contenidos sexuales, gestores de la subjetividad. El sujeto es un
sujeto dividido, alienado por su ignorancia inconsciente, que sabe y dice
mas con sus palabras de lo que conscientemente cree decir, es por ello que
Freud se centra en el estudio de las fisuras del lenguaje, los actos fallidos, los
suefios y los olvidos. Para Freud las ausenciasy los silencios son organizadores del psiquismo y promotores del lenguaje. La falta (elemento fundador
del deseo) y la prohibicion, instauran la posibilidad de acceder al simbolo, a
la palabra que sustituye y mata de algun modo a la cosa. La palabra aparece
para nombrar a los objetos en su ausencia.
El psicoanalisis en sus formulacionesdestaca siempre la importancia de
la singularidad y la historia. Desde la conceptualizacionde las series complementarias observamos como Freud introduce y muestra como se conjugan
los factores filogeneticos, hereditarios y vivenciales, especialmente de los
cinco primeros anos de vida; en esta dinamica particular se observa el papel
del conflicto como elemento constitutivo fundamental. Es en la lucha de
fuenas antagonicas que dramatizan la vida de un sujeto donde las instancias
psiquicas, el ello, como representante de las pulsiones, el yo y el superyo
(como representante de la cultura) intervienen para conciliar y dibujar un
derrotero posible. La meta que se propone el psicoanalisis en su objetivo
dinico es la subjetivacion, este arduo proceso requiere de un trabajo con las
defensas y un eventual derrumbe que el conflicto neurotico instaura, a traves del analisis del proceso de transferencia con el anaiiita. La simple catarsis
de las emociones no es suficientepara alcanzar este objetivo, es imprescindible un recorrido por la historia y una resignificacion de la misma a traves de
la palabra que se convierte en el acto terapeutico por excelencia. El sujeto se
interroga a si mismo de forma permanente tratando de acceder a las multiples voces que hablan en el para desentrakw la fuente de su discurso.
La teoria freudiana se apoya en tres aspectos fundamentales que permiten comprender el devenir subjetivo, el punto de vista economico, el dinamico y el estructural. El primero, el punto de vista economico, nos habla de
cargas energeticas sexuales que como fuerzas en conflicto, denominadas por
Freud libidinales, pugnan por alcanzar un estado de equilibrio u homeostasis,
satisfaciendo simultaneamente a los principios de placer y de realidad. El
principio del placer tiende a la descarga tratando de conciliar la satisfaccion de
los deseos inconscientes y las exigencias del mundo exterior a diferencia del
"goce" que tiende a la repeticion esteril.
La teoria de la libido, proporciona elementos que permiten articular la
importancia de los vinculos primarios y la presencia del otro en la construccion del lazo social denunciando la falacia de tratar de explicar los fenomenos subjetivos desde el individuo aislado; en esta dinamica se hacen presentes de manera dramatica, a veces, Eros y Thanatos, las dos pulsiones que
troquelan el acontecer psiquico.
El punto de vista dinamico estudia los procesos y sus formas de constitucion regidos por elementos conscientes e inconscientes, fuerzas en juego
a partir de conflictos y contradicciones que se dan siempre en complejas
relaciones. La cultura interviene otorgando trascendencia y significacion a
las acciones sociales que implica postergar o inhibir la descarga de las tensiones a favor de un intercambio posible entre los sujetos.
La sublimacion de los instintos constituye un elemento cultural sobresaliente, pues gracias a ella las actividades psiquicas superiores, tanto cientificas como artisticas o ideologicas, pueden desempenar un papel
muy importante en la vida de los pueblos civilizados. (Freud, El malestar en
la cuhra: 3038)
El punto de vista estructural se centra en la construccion del aparato
psiquico con sus funciones especificas: el ello (reservorio primario de la
energia psiquica); el yo, mediador entre el ello y el mundo exterior (organizando respuestas de compromiso que satisfagan tanto a las fuerzas del inconsciente como a las derivadas de la realidad exterior)y el superyo, representante de las figuras parentalesy de la culturaquese instaura en el proceso eaipico.
Al comprender la significacion de la palabra a traves de la escucha primordial del inconsciente, Freud nos informa de los procesos que intervienen
en la construccion de la subjetividad, y que el conceptuaiizo centralmente en
la teoria de la identificacion,expuesta de manera mas acabada en Psicologa
de las masasy analisis delyo, la teoria de las pulsiones y la teoria de la sexualidad infantil, teorias que se entrelazan estrechamente para dar una vision
historizada del advenimiento de un sujeto.
Este concepto es introducido por Lacan paradistinguirlodel principio del placer que es
regulado por el principio de redidad. El goce por el contrario, se articula con la pulsion de
muertey tiende a una repeticion incesante.
El proceso de identificacion que el autor caracteriza como la manifstacion mas temprana de un e n h e afectivo a otra persona (Freud, 1920:2585)
refiere a las vicisitudes de la eleccion de objeto y al lugar que los ideales
ocupan en esta eleccion. La historia del sujeto esta permeada por estos lazos
afectivos, las sustituciones y perdidas de los seres queridos o mas significativos para el, nos permite hacer un mapa del proceso singular que atraviesa el
individuo para alcanzar un lugar de subjetivacion y dominio de su palabra y
nos lleva a comprender su novela familiar impregnada siempre por fantasmas que desafian o contradicen la realidad observable. La primera experiencia de satisfaccion se origina en un hecho biologico pero se convierte de
inmediato en una demanda de amor, de cuidados y de presencia ;la necesidad se conviene en deseo. Es por d o que desde el psicoanalisis hablamos de
deseos y demandas y no de necesidades, para indicar que no hay nada de
natural en el deseo humano, nada responde exclusivamente a lo biologico,
porque el sujeto es cultura. El sustrato sobre el que se desarrolla el psiquismo
es de una prematuracion basica, el nino no puede satisfacer por si mismo
sus necesidades como lo hacen algunos cachorros en otras especies. Para que
el bebe se convierta en sujeto deseante es imprescindible la mirada del otro,
este proceso de reconocimiento inicial o inaugural que ofrece la familia es
fundamental para el desarrollo del psiquismo.
La madre, primer objeto con el que el bebe traba relacion desde su nacimiento, establece con el infante una relacion que por la inmadurez psiquica
y biologica del mismo pasa a ser de necesidad absoluta, de vida o muerte, y
por consiguiente afecto central en la constitucion de un sujeto deseante.
Estas identificacionesprimarias y la anticipacion que ejerce la madre con su
discurso y sus cuidados tendra un efecto posterior en los vinculos sociales
que el niiio establezca con la cultura y los discursos de sus instituciones.
La madre es el objeto original e imprescindible para su crecimiento,pero
simultaneamente es el objeto del que el nifio tiene que separarsepara poder
acceder a su subjetividady diferenciarse. En este proceso juega un rol central
la figura del padre. Como representantede la cultura, el padre viene a separar esta diada instaurando una primera prohibicion: la del incesto con la
madre, que permite el acceso al mundo simbolico.
Lacan, en este punto, distingue las identificaciones imaginarias constitutivas del yo (moi) y las identificaciones simbolicas fundantes del sujeto que
introducen la funcion de un tercero, Otro. Este Otro, representado fundamentalmente por el lenguaje y la cultura, corresponde a un orden anterior y
exterior al sujeto que lo constituye mas alla del otro, el semejante,el compaiiero
imaginario que interviene en su dteridad inicial. La ley del padre intervendra en la introduccion y consolidacion de este orden fundante del sujeto.
La relacion especular, dual, de la madre con el niiio, es constitutiva del
sujeto pero puede ser simultaneamente un obstaculo al servicio del sometimiento si no aparece en el horizonte esta funcion tercera, el padre o sustituto que como representante de la cultura permite el pasaje del narcisismo (yo
ideal)3a la identificacion edipica simbolica (ideal del yo), separando al infante del vinculo exclusivo con el primer objeto de amor. Este duelo por la
madre es indispensable para la incorporacion del sujeto a su medio social y
para la apropiacion y consolidacion de un sujeto autonomo. El corte que
instaura el padre con la primera prohibicion, la del incesto con la madre,
establece diferencias, lugares, jerarquias y rompe la ilusion de poder y de
unidad absoluta que el narcisismo ofrece. Introduce al sujeto en un tiempo
historico generacional indispensable para la vida en sociedad.
El dificultoso arribo a una subjetividad deseante, supone precisamente
acceder a una relacion mas autonoma u original con las estructuras preexistentes de lo social, sin que estas determinen o agoten nuestras acciones,
decires o sentimientos. La lucha por la individuacion consiste en profundizar esas diferencias entre el yo y el otro, entre el digo y el dicen, entre el
pienso y piensan, sin abandonar la posibilidad de ubicarnos en el tiempo y
los deseos del otro. Esta diferencia (cuando existe) nos muestra la presencia
de un sujeto deseante.
La teoria de las pulsiones, elemento central de la teoria freudiana, ayuda
a comprender la dinamica de las distintas posiciones subjetivas frente al
objeto, nos habla del caracter de sus defensas y de los mecanismos que se
despliegan en un posible transito por la individuaciony la apropiacion subjetiva. La pulsion es un proceso dinamico que mueve a la consecucion de un
fin en que apareceran comprometidos los vinculos que establecemos con
nuestros semejantes. Las fuentes de esta tendencia a la accion son tanto de
origen interno como externo y los objetos de su interes se desplazan y renuevan segun las vicisitudes de los deseos que van construyendo asi una
historia libidinal para ese sujeto. Eros buscando siempre la union y Thanatos
con su tendencia a la destruccion o a la disolucion.
El yo ideal es una formacionpertenecienteal registro de lo imaginario. Iacan la elabora desde
la imagen del cuerpo propio en el espejo. El narcisismo seria " la captacion amorosa del sujeto
por esta imagen". El estadio del espejo (1949) es el formador de la funcion del yo, soporte de
la idenrificacion del nino con su semejante, punto inaugural de la alienacion primaria del
sujeto y puente pan las identificaciones secundarias.
El descubrimiento de la sexualidad infantil lleva a Freud a una concepcion particular de la formacion del erotismo que subvierte los conceptos
ffiiologicos o biologicistas vigentes en su epoca. La sexualidad en su recorrido va inscribiendo una geografia p&cuiar en cada sujeto a traves de huellas
mnemicas que marcan el cuerpo y crean un lenguaje erogeno singular y
especifico. El lenguaje erogenoy el simbolo estan intimamente emparentados
dando acceso a un encuentro con el otro y con la cultura.
Vemos entonces que la diferenciacion y la subjetividad son dos procesos
que corren paralelos. Si esta diferenciacionno se produce asistimos a formas
patologicas que denunciaran Eallas en la subjetivacion como ocurre en los
fenomenos de psicosis. El lenguaje entonces sera un eco del semejante, el
decir estza alienado en el otro que seguira mostrandose como un modelo a
seguir y a imitar.
De lo singular a lo colectivo
A pesar de las multiples producciones que aparecen sobre la constitucion de
las subjetividades,para el psicoanalisis este tema contiene aun enigmas por
resolver. Si bien esta disciplina surge como una teoria sobre la neurosis,
intenta, desde Freud, ser tambien una teoria sobre la cultura. Pero cuando
pensamos en las mediaciones que existen entre lo que el psicoanalisis nos
ofiece como una teoria del sujeto, y los acontecimientos que aparecen a
nivel de los grupos, las instituciones o el Estado, la teoria resulta insuficiente
aun en su nivel de conceptualizacion, para dar cuenta de la intervencion del
sujeto singular en la constitucion de subjetividadescolectivas. En este sentido es importante destacar que la extrapolacion de conceptos del terreno
psicoanalitico al campo de lo social es siempre peligrosa. Es necesario evitar
los reduccionismos mecanicos y tener conciencia clara de que este paradigma, pese a los intentos de Freud, su creador, no puede por si sola dar cuenta
de los elementos en juego en toda la dinamica social. Por ello, es imprescindible un trabajo transdisciplinarioy la creacion de nuevos conceptos para
poder avanzar en este campo de investigacion.
Margarita Baz (1998: 125) en un reciente articulo nos dice:
En una primera aproximacion dird que, tal como yo la entiendo, la
idea de una subjetividad colectiva se refiere a aquellos procesos de creacion de sentido instituidos y sostenidos por formaciones colectivas.
Esto apunta ai como vamos siendo sujetos en un devenir historico
surcado por aconteceres grupales e institucionaies y remite a una convergencia tensa de procesos heterogeneos, marcados por ritmos, densidades y temporalidades diversas que hacen historia desde la potencialidad deseante, ese apasionado acto que busca colmar, inutilmente,
una ausencia.
Deciamos antes que la constitucion subjetiva de este sujeto deseante no
es ajena a los conflictos y contradicciones entre lo consciente y lo inconsciente, entre el ello y el superyo, entre las pulsiones y la sociedad.
Pero es necesario entender desde una perspectiva historica como la represion de lo sexual, el no fundante, inaugural de la separacion y la prohibicion se ha desplazado a otros lugares propuestos por la cultura y como estos
lugares se han convertido imaginariamente en objetos de deseo para el sujeto. La subjetividad se inscribe en todo fenomeno social, en todo fenomeno
donde el hombre este presente con su accion consciente o inconsciente,
racional o irracional. Desde esta perspectiva afirmamos que las subjetividades producen efectos y crean significaciones en los grupos, en las instituciones, en el Estado. Intervienen en la orientacionque adquiere la sociedad y la
historia y en sus movimientos de cambio o paralisis. Pero estas subjetividades aparecen permeadas por el conflicto, por la imprevisibilidad, por el
entrecruce de multiples discursos provenientes de distintos ambitos de la
cultura con los cuales el sujeto puede sentirse mas o menos identificado. Si
no se incorpora esta dimension de lo subjetivo, no podra entenderse la
complejidad de los procesos sociales. Pensamos que el sujeto se constituye
en sus practicas pero interviene en estas con su historia, con su biografia,
con los sellos de origen que lo atraviesan desde su constitucion en una farnilia. Sus acciones estan dirigidas en parte por sus opciones "voluntarias", pero
estas elecciones estan atravesadas por una irracionalidad constituyente. Su
interpretacion del mundo y de la vida no es solo un eco de lo social o del
discurso que circula en las voces que lo circundan, su vivencia del mundo
no es anonima, se inscribe en su cuerpo y depende de su transitar en la
historia. El decir del sujeto lleva un sello, y si bien a veces es hablado por
otros, en ocasiones es dueiio de su palabra, y en otras es el que estalla, el loco
que denuncia los extravios del mundo y sus "racionalidades".
Quedan sin embargo, muitiples preguntas por interpretar
que los
discursos del sujeto son, muchas veces, ecos o discursos del otro institucional?,
se han borrado las diferencias?
se adviene entonces al yo
digo o al yo quiero?
Largo proceso plagado de obstaculos y contradicciones para el sujeto
singular y para las subjetividades que constituyen la sociedad
son
los mecanismos del sojuzgarniento, como se deslizan de lo singular a lo
colectivo?,
nuevas leyes se instauran en los fenomenos sociales a partir
de la constitucion subjetiva regida por una logica de mercado, que genera
siempre exclusiones?(Cual sera la deriva del deseo en estas nuevas subjetividades?Son muchas las preguntas para investigar. En otro lugar deciamos:
Los sujetos se inscriben en un tiempo transindividual y en una problematica generacional que los hace participes de una historia colectiva,
pero tambien estan atravesados por deseos y fantasias que los ubican
como seres singulares con una biografia personal, que a su v a participa
en la creacion de un imaginario social (Fernanda Rivas L., Ruiz Velasco
M. E., 1997:93).
En la sociologia clasica las subjetividades aparecen determinadas por lo
social sin considerar las multiples mediaciones que los sujetos les imprimen. Determinaciones economicas, politicas son las que pretenden explicar
el acontecer social. Pero en los ultimos anos este paradigma esta en crisis, el
fracaso de la URSS como Estado unitario, las guerras que se sostienen entre
las diferentes etnias, en tantos otros lugares del planeta, nos hablan de un
equivoco en esta pretension unificadora donde las diferencias, los distintos
grupos con sus costumbres, su lengua, sus creencias y su historia singular
fueron arrasadas.
sucedio con el sujeto, que escucha se tuvo para con
sus necesidades y sus deseos?
Son las relaciones con los otros las que van tejiendo con sus dificultades
un proceso de individuacion. La subjetividad se constituye en multiples
espacios colectivos, la escuela, la familia, el trabajo, los medios. Para el psicoanalisis la subjetividad no se despliega en el nivel excluyente de la intimidad sino en todos estos ambitos que contribuyen a la constitucion de una
subjetividad social que interviene en la busqueda de sentido y significaciones tanto a nivel personal como colectivo.
En nuestros dias la construccion de la subjetividad singular se ha desplazado cada v a mas de la familia a las instituciones escolares y a los medios de
comunicacion, el debilitamiento de la figura del padre y de los lazos farniliares tal vez haya contribuido a un opacamiento de los ideales y de los
valores que estan siendo sustituidos por las figuras que impone el regimen
de la globalizacion y el sistema neoliberal de exclusion y competencia que
va desdibujando los lazos de solidaridad. Ya no hay una creencia en la posibilidad de transformacion social a traves de la participacion y los proyectos
colectivos son cada dia mas escasos y fragiles. En la sociedad actual, hay un
repliegue del sujeto sobre si mismo y una dificultad para implementar vinculos estables duraderos y comprometidos, que corren paralelos a la ausencia de orovecto tanto individual como colectivo.
El debilitamientode los lazos afectivos deia el terreno fertil para que las
pulsiones destructivas actuen libremente, a veces, en forma indiscriminada
en las distintas modalidades de la violencia. El sujeto hoy en dia tiene que
tramitar en una soledad absoluta sus propios riesgos, frente a la salud, frente
a su seguridad, frente a la educacion.
E. Galende (1997:235-37) nos habla de algunos rasgos predominantes
que ha detectado a partir de la clinica y la observacion de los fenomenos
sociales en la subjetividad actual. Eilos son:
1
,
a) Pasividad de los individuos, respecto de la cultura y lavida social, en otras
ocasiones compulsion a hacer.
b) Vivencia de vacio acompanada paradojalmente por una "saturacion del
yo" producida por exceso de informacion y opciones.
c) Maquinizacion y en algunos casos robotizacion, de los vinculos con los
otros.
d) Superficialidad en los afectos y ausencia de compromiso emocional.
e) Sensibilidadimpostada, adquirida no en las vivencias emocionales de la
relacion con otras personas, sino en los modelos de sensibilidadque aportan los programas televisivos y los videos, haciendo del otro un objeto
sustituible y renovable alejado de los procesos de perdida y duelo.
Son muchas las interrogantes y queda todo un espacio abierto para futuras investigaciones que vendran a nutrir este campo tan oscuro y poco
estudiado de la presencia de los sujetos deseantes en los fenomenos sociales.
Actualmente, algunos escritores o cientificos sociales hablan ya de una
sociedad sin hombres, una sociedad sin actores. El proyecto colectivo se ha
desdibujado, la crisis del sujeto va acompaiiada de una transitoriedad de los
grupos alarmante. La atomizacion del hombre en multiples roles viciados
de sentido y manipulados por quien sabe que fuerzas exteriores, medios de
comunicacion, discursos hegemoniws, todo un mundo tecnologico creado
por el hombre, pero que dejo de estar a su servicio para convertirse en rector de sus conductas, contribuye a esta situacion, pero tambien contribuye
una politica social cada vez mas elitista y deshumanizada regida por la logica
del mercado. ;Pero que otros elementos estan en juego y que posibilidades
tenemos de modificarlos?
Creemos que si no aparece en el horizonte de los sujetos la necesidad de
agruparse, de escuchar la necesidad del otro, de apropiarse de los discursos,
de crear nuevos espacios de lucha donde su subjetividad este presente, de
retomar los tiempos y el sentido de su historia, " la sociedad sin hombres"
podra perfilarse como una realidad posible y tal vez irreversible.
Freud con su pensamiento visionario decia:
La convivencia humana en comun solo se vuelve posible cuando se
aglutina una mayoria mas fuerte que los individuos aislados, y cohesionada frente a estos. Ahora el poder de esta comunidad se contrapone,
como "derecho", al poder del individuo, que es condenado como
"violencia bruta". Esta sustitucion del poder del individuo por el de la
comunidad es el paso cultural decisivo. Su esencia consiste en que los
miembros de la comunidad se limitan en sus posibilidades de
satisfaccion, en tanto que el individuo no conocia tal limitacion. El
siguiente requisito cultural es, entonces, la justicia, o sea, la seguridad
de que el orden juridico ya establecido no se quebrantara para favorecer
a un individuo. Entiendase que ello no decide sobre el valor etico de
un deredio semejante. Desde este punto, el desarrollo cultural parece
dirigirse a procurar que ese derecho deje de ser expresion de la voluntad
de una comunidad restringida -casta, estrato de la poblacion, etniaque respecto de otras masas, acaso mas vastas, volviera a comportarse
como lo haria un individuo violento. El resultado uitimo debe ser un
derecho al que todos -al menos todos los capaces de vida comunitaria- hayan contribuido con el sacrificio de sus pulsiones y en el
cual nadie - c o n la excepcion ya mencionada- pueda resultar victima
de la violencia bruta (El makstar en la cultura, 1930:94).
Bibliografia
Izurguiza, Ignacio, La sociedad sin hombres, Mexico, Antrophos, 1992.
Aulagnier, Piera, La viokncia de la intrrpretacin, Buenos Aires, Amorrortu, 1988.
Jaidar, I., Vargas L. E., Fernandez L., Perres J., Baz M., Tvas lac buellar de la
subjetividzd, Mexico, Cuadernos del TIPI, UAM-Xochimilco, 1998.
Baz, Margatita, "La dimension de lo colectivo: reflexiones en torno a la nocion de
subjetividad en la psicologia social", en Tm h buellar a5 la s 4 e t i v i U op. cit.
Leon, Emma, Zemelman, Hugo (coords.) Subjetivihd umbrales delpensamiento social, Barcelona, Anthropos, 1997.
Fernandez, Lidia, Ruiz Velasco, Ma Eugenia, "Subjetividades emergentes, psiquismo y proyecto colectivo", en Subjetividzd: umbrales delpensamiento social.
Freud, Sigrnund (1905), "Tres ensayos sobre una teoria sexual" en Obras compktas, Madrid, 3a. edicion.
-(1921), "Psicologia de las masas y analisis del yo".
-(1930) "El malestar en la cultura", Arnorrortu, Vol. 7
Galende, Emiliano, De un horizonte incierto, Buenos Aires, Paidos, 1997.
Descargar