La investigación unida a la fantasía La asombrosa tecnología de los camiones del año 2010 ya son realidad en los laboratorios de Scania. El nuevo “camión concepto” está lleno de soluciones para el futuro que harán los transportes pesados más seguros y eficientes, con menor impacto sobre el medio ambiente. “Pocos conocen lo mucho que nuestro trabajo se extiende en el futuro”, dice Kaj Holmelius, responsable de investigación y desarrollo de camiones en Scania. El desarrollo de vehículos de transporte se acelera más y más, y el período del que se puede hablar con cierta seguridad es más corto. Aun para un jefe de investigación. Pero Kaj Holmelius , cree poder ver hasta el año 2010 en la bola de cristal. Lo mismo que centenares de otros ingenieros de desarrollo de Scania, él pasa la mayor parte de su tiempo de trabajo muy lejos, en el futuro. “Los cambios de productos en los próximos cinco años están bastante determinados. Puede agregarse algo, algo puede descartarse, pero la “serie 5”, en principio, ya está decidida”. Para las generaciones posteriores, que según Kaj Holmelius muy bien pueden llegar para el 2010, hay ideas y soluciones que, en gran medida, están reunidas en el camión concepto. Los constructores de Scanias han producido los sistemas más avanzados que han podido imaginar en diferentes áreas y los han incorporado al camión, para ver cómo funcionan y sobre todo, para ver cómo funcionan juntos. ¿Cómo es, entonces, un Scania que rueda en las carreteras del 2010? “Si miramos los transportes de larga distancia en Europa, creo que muy bien podría ser un gran vehículo como el que hemos diseñado a grandes rasgos en el camión concepto. Para evitar el taponamiento de las grandes rutas europeas no veo otro camino más que el aumento de la eficiencia. Y para ser más eficientes hay que operar con camiones que tengan una alta carga útil en relación con el espacio que requieren. Se trata de aprovechar los caminos eficientemente. Holmelius afirma que, también desde el punto de vista de la seguridad, un sólo camión grande es mejor que muchos pequeños, porque puede ser optimizado para que el conductor reciba la mejor ayuda posible. El o ella tendrán seguramente en el futuro un dispositivo inteligente que mantenga la velocidad constante que vea lo que tiene delante y no se acerque demasiado. Al mismo tiempo, otros sistemas se ocupan de que el vehículo se mantenga en su carril y vigilan tal vez la atención del conductor. Investigación y desarrollo de Scania trabaja con tres horizontes de tiempo: en parte con la calidad de campo, el mejoramiento de los productos actuales, a los que se debe dar prioridad. El próximo paso es el trabajo de desarrollo con objetivos más definidos que será introducido en los próximos 2 ó 3 años. Proyectos dirigidos con mucho rigor con claros objetivos en materia de peso y costo. En el tercer tipo de desarrollo, el pre-desarrollo, los investigadores y técnicos de Scania pueden dedicarse más libremente a su tarea de innovación. Nuevas formas de pensar son obvias, aun cuando muchas ideas no se conviertan en nuevos productos. “Es importante buscar siempre enfoques diferentes, no creer que una cabina, o un eje deben tener una forma determinada”, dice Kaj Holmelius. Por ejemplo, hoy los buses y los automóviles tienen suspensión delantera independiente. Por qué no en los camiones también. O si miramos el sistema de frenos, hoy los frenos de aire son estándar en los camiones pesados. Pero no debe ser así a largo plazo. Por que una función o componente haya sido de una cierta manera durante muchos años, no debe seguir necesariamente siendo así. Hay que atreverse a repensar las cosas, de forma diferente”. Todo el desarrollo de producto se basa en la capacidad de combinar las futuras necesidades de los clientes con la evolución tecnológica. “Pero si preguntamos a un cliente lo que quiere en la próxima generación de camiones, piensa en lo que tiene hoy, en un camión comprado hace 2 o 3 años, que nosotros desarrollamos hace 10. Lo que nos interesa es saber lo que el cliente va a querer dentro de 10 años. Es una diferencia de 20 años”. “Esta es una dificultad, pero también uno de los placeres del desarrollo de productos, que no se trata simplemente de ir al cliente y preguntarle qué es lo que quiere”, dice Kaj Holmelius y da un ejemplo: “Si alguien le hubiera preguntado hace 10 años cómo querría que fuera su teléfono en el 1999, usted difícilmente hubiera respondido que quería un teléfono de bolsillo con el que pudiera recibir e-mail y navegar en Internet. Lo mismo pasa con nosotros. Nuestros técnicos deben tener la agudeza mental y la brillantez técnica que hacen falta para pensar lo que se puede hacer concretamente con las nuevas conquistas técnicas”. Kaj Holmelius considera que que es importante que los técnicos se formen una imagen del futuro desarrollo de la industria del transporte, de cómo funcionarán las empresas de transporte, cómo se usarán los camiones, de qué tipo de transportes se tratará, las posibles exigencias legales y medioambientales. Por eso se los envía más al mercado para que vean y aprendan. En Scania, el desarrollo de los futuros vehículos de transporte pesados está concentrado en la eficiencia, la seguridad y el medio ambiente. Y en el centro está siempre el conductor. Nuevos sistemas lo aliviarán en el futuro de muchas tareas actuales y simplificarán su trabajo. Aprovechando y combinando la cantidad de información que ya existe hoy en el camión, por ejemplo en el motor, la caja de cambios, los frenos y la suspensión, es posible crear nuevas funciones que pueden ayudar al conductor. En lo que se refiere a la seguridad, en el año 2010, el conductor recibirá información continua sobre la situación del motor. Puede tratarse de sistemas que intervienen y corrigen cuando se dan cuentade que el camión está por patinar o que el conductor está por cometer un error, o de funciones que informan si el conductor ha hecho las pausas de descanso correspondientes. “Pero es importante no molestar al chofer con información innecesaria. Probablemente la información que se le presente será siempre bastante escueta. Pero en cuanto algo sucede existe un sistema auxiliar que le avisa que no está conduciendo de la forma óptima o que algo está por funcionar mal. El sistema deberá, pues, aliviar al conductor tanto como sea posible”. El aspecto medioambiental del trabajo de desarrollo no se refiere sólo a los nuevos motores y las emisiones. Igualmente importante es bajar el consumo de combustible reduciendo la resistencia aerodinámica y al rodamiento. Al mismo tiempo, los camiones serán más livianos en relación a la carga útil que pueden transportar. Esto se producirá con la optimización de las dimensiones pero también con materiales más livianos, como aluminio, magnesio y acero de alta resistencia. En el 2010, el camión consumirá mucho menos combustible por tonelada/kilómetro y, así, se reducirán las emisiones dañinas para el medio ambiente. “Y la eficiencia es algo más que la relación carga/peso. Se trata también en gran medida de qué información se puede dar al chofer para que su conducción sea más eficiente, por ejemplo la planificación para evitar conducir el camión sin carga. ¿Cuándo se hará cargo el sistema y tendremos camiónes sin chofer? “Me resulta difícil pensar en camiones sin chofer para transportes normales. Pero claro que, en ciertas porciones de las autopistas, sería posible destinar un carril especial en el que el autopiloto se hiciera cargo. Técnicamente es posible. Pero no creo que suceda en el próximo decenio. Lo mejor del transporte por camión es su flexibilidad, poder elegir otro camino en caso de embotellamiento. Esto es una de las cosas que hace que el camión sea tan superior al ferrocarril. Algunas de las soluciones técnicas contenidas en el camión concepto de Scania mostrarán el camino a toda la industria, otras estarán a disposición para ser usadas cuando sea necesario y una parte irá a parar al cesto de papeles. Esta actividad no es barata, pero Scania debe poder llevarla adelante si la empresa quiere seguir a la cabeza del desarrollo. “Pero para seguir estando a la vanguardia mundial debemos enfrentar exigencias muy duras. No alcanza con soluciones. Todo lo que hacemos debe ser más confiable, más liviano, hecho a un costo menor y en menos tiempo. La presión viene de todas partes. No hay atajos”, concluye el Kaj Holemlius, a quien Lars Orehall sucedió, en diciembre, como jefe de investigación y desarrollo de Scania.