Documento 1957833

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Domingo, 04/07/2004 Autor: Por M. Luisa Atarés
LEGISLACION EMPRESAS: ENTRE EL TEMOR A LA CNMV Y EL DERECHO A LA
INTIMIDAD
El cumplimiento de la Ley de Transparencia, desarrollada por una circular de la CNMV,
plantea la duda de si prima más la publicación de los datos personales de los accionistas
significativos de las sociedades cotizadas y sus familiares, o su derecho fundamental a la
protección.
Dicen los más críticos que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), cuya
misión es velar por la transparencia de los mercados españoles y por la protección de los
inversores, hace poco y lo hace mal. Tengan o no razón, ahora puede ocurrir que el
exceso de celo de éste regulador en el desarrollo de la ley de transparencia le traiga algún
que otro quebradero de cabeza. Los tendrá, desde luego, si los accionistas de sociedades
cotizadas se deciden a presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la circular
1/2004, de 17 de marzo, por vulneración de la Ley Orgánica de Protección de Datos
(LOPD).
Los escándalos financieros, las irregularidades contables y la pérdida de confianza que han
generado entre los inversores -tanto en los mercados como respecto a la gestión de las
empresas- exigían buscar fórmulas para tranquilizar los ánimos y reconducir la situación.
De ahí la Ley 26/2003, de 17 de julio, y sus medidas de fomento de la transparencia de
las sociedades anónimas cotizadas. Pero ¿hacía falta, como ha hecho la CNMV, obligar a
estas empresas a publicar, no sólo el nombre y los apellidos, las acciones y el porcentaje
de capital -siempre que supere el 5%- de cada uno de sus accionistas -y sus familiares-,
sino además su DNI o su NIF?
En opinión de los accionistas afectados que, de momento, prefieren mantener el
anonimato, no.
De su misma opinión es José Helguero, director general de Helas Consultores -firma
especializada en asesorar a las empresas para el cumplimiento de la ley de protección de
datos-, para quien, «aunque la LOPD prevé excepciones a la publicación de datos sin el
consentimiento expreso de su titular, ese amparo no quiere decir que la circular de la
CNMV no esté vulnerando los derechos de los accionistas titulares de esa información, que
deberían poder oponerse a su publicación, justificada, en algunos casos, por razones de
seguridad». Para Helguero, la Ley 26/2003 ha hecho primar el fomento de la
transparencia de las sociedades cotizadas sobre el derecho fundamental a la protección de
datos personales. «Hay base jurídica suficiente para demandar a la CNMV por vulnerar la
LOPD», afirma.
Información facilitada por HELAS CONSULTORES
C/ Magallanes, 24 – 1º C
28015 Madrid
Tfno. 902.440.003
www.protegemostusdatos.com
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De momento, explica el director de la Agencia de Protección de Datos, José Luis Piñar,
«no se han planteado casos por este motivo. Es pronto, aún no se conoce el grado de
cumplimiento de esa circular por parte de las sociedades y habrá que ver hasta que punto
el desarrollo reglamentario de la ley de transparencia responde a sus criterios y a su
finalidad. Lo estamos estudiando en la APD», añade. Como él mismo apunta, cuando
estamos ante la limitación de un derecho, en este caso el de la protección de datos, ésta
tiene que interpretarse de manera restrictiva y habrá que considerar si vulnera los
principios no sólo de consentimiento y finalidad que establece la LOPD, sino también el de
calidad, que dispone que para conseguir esa finalidad hay que utilizar los datos
exclusivamente necesarios y no más.
El objetivo de la LOPD es «garantizar y proteger, en lo que concierne al tratamiento de los
datos personales, las libertades públicas y los derechos fundamentales de las personas
físicas, y especialmente de su honor e intimidad personal y familiar». Lo que persigue la
CNMV, habilitada por real decreto para establecer -sin límites- la estructura del informe
anual de gobierno corporativo de las sociedades anónimas cotizadas y regular el contenido
de su página web, es atender el derecho de información de los accionistas. Dos objetivos
igualmente loables que interfieren entre sí y están complicando la vida a muchos
ciudadanos.
ACATAR LA LOPD NI ES TAN CARO, NI TAN DIFICIL
Actualmente solo un 10% de las compañías españolas cumple con los requisitos legales en
cuanto a protección de datos y tienen sus ficheros inscritos en la APD. «Eso no quiere
decir que sólo el 10% de los datos esté protegido. Las administraciones públicas, los
bancos, las compañías de seguros, los operadores de telecomunicaciones o las grandes
superficies están adaptados a la ley, que cumplen con bastante rigor. Con lo cual diría,
aunque es algo aventurado, que más del 80% de los datos están protegidos», explica el
director de la APD, José Luis Piñar.
Con el grueso de las grandes empresas adaptadas, el gran problema ahora está en las
'pymes' y los profesionales, los que quedan pendientes. En muchos casos desconocen la
ley, no saben que hacer, e incluso a veces no son conscientes ni de que tienen un fichero.
Muchos piensan que cumplir la ley es muy caro y complicado y que, después de todo, lo
más lógico es que no les multen. Se equivocan, al menos en opinión del director de la
APD, para quien «ni es tan caro, ni tan difícil cumplir con la Ley y además puede ser
positivo para las empresas, ya que mejora su imagen externa y contribuye a su
organización».
Sin olvidar las multas, que pueden alcanzar los 600.000 euros,
independientemente del tamaño de la empresa, y que van cayendo sobre los infractores
con rigor.
Información facilitada por HELAS CONSULTORES
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