Prevención de errores médicos

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Errores médicos: 20 consejos para ayudar a prevenirlos
Academia Estadounidense de Médicos de Familia
Errores médicos: 20 consejos para ayudar a
prevenirlos
Los errores médicos son una de las principales causas de muerte y lesiones de la nación
estadounidense. Un informe del Institute of Medicine (Instituto de Medicina) estima el número de
personas que mueren en los hospitales de los E.U.A. cada año a consecuencia de errores médicos
entre 44.000 y 98.000.
Con el objeto de hacer que el sistema de salud de los E.U.A. sea más seguro están trabajando en
conjunto agencias gubernamentales, compradores de cuidados de atención médica para grupos,
médicos y otros proveedores de cuidados médicos.
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¿Para qué es este medicamento?
¿Cómo debo tomármelo y durante cuánto tiempo?
¿Qué efectos secundarios es probable que ocurran? ¿Qué hago si ocurren?
¿Es seguro tomar este medicamento con otros medicamentos —tanto aquellos que se
obtienen con prescripción como los que no la requieren— o suplementos dietéticos que estoy
tomando?
¿Qué comidas, bebidas o actividades debo evitar mientras estoy tomando este
medicamento?
¿Cómo puedo ayudar a protegerme contra errores médicos?
1. La forma más importante como usted puede ayudar a prevenir errores médicos es ser un
miembro activo de su equipo de cuidados de salud. Eso significa tomar parte en cada
decisión acerca de su cuidado de salud. Los estudios muestran que los pacientes que
están más involucrados en su cuidado tienden a obtener mejores resultados.
2. Asegúrese de que todos sus médicos saben todo lo que usted está tomando. Esto incluye
medicamentos que se obtienen con prescripción y aquellos que no necesitan prescripción y
suplementos dietéticos tales como vitaminas y hierbas. Por lo menos una vez al año traiga
todos sus medicamentos y suplementos consigo cuando visite a su médico.
3. Asegúrese de que su médico sabe acerca de cualquier alergia y reacciones farmacológicas
adversas que usted haya tenido. Esto le puede ayudar a evitar el recibir un medicamento
que le pueda hacer daño.
4. Cuando su médico le escriba una prescripción asegúrese de que usted pueda leerla. Si
usted no puede leer la letra de su médico es posible que su farmacéutico tampoco pueda
hacerlo.
5. Pida información acerca de sus medicamentos en términos que usted pueda comprender
tanto cuando le prescriban los medicamentos como cuando se los entregan. Vea la lista del
cuadro de abajo con preguntas que usted debería hacer acerca de su prescripción.
6. Cuando usted recoge su medicamento en la farmacia pregunte si ese es el medicamento
que su médico le prescribió. Un estudio realizado por el Massachusetts College of
Pharmacy and Allied Health Sciences (Colegio de Farmacología y Ciencias de la Salud de
Massachusetts) encontró que el 88% de los errores relacionados con medicamentos eran
recibir el medicamento errado o la dosis errada.
7. Si usted tiene cualquier pregunta acerca de las instrucciones en los rótulos de los
medicamentos pregunte. Los rótulos de los medicamentos pueden ser difíciles de
comprender. Por ejemplo pregunte si "cuatro dosis diarias" significa tomar una dosis cada
6 horas durante 24 horas o solo durante las horas del día en que usted está despierto.
8. Pregúntele a su farmacéutico cual es el mejor dispositivo para medir sus medicamentos
líquidos. También haga preguntas si usted no está seguro de cómo usarlo. Los estudios
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muestran que muchas personas no comprenden la forma apropiada de tomar los
medicamentos líquidos. Por ejemplo, muchos usan cucharitas caseras las cuales con
frecuencia no pueden contener una verdadera cucharadita de líquido.
Pida información escrita acerca de los efectos secundarios que su medicamento puede
causar. Si usted sabe lo que podría pasar usted va a estar mejor preparado si esto ocurre,
o si en cambio ocurre algo inesperado. De esa manera usted puede reportar el problema
enseguida y obtener ayuda antes de que se ponga peor.
Si usted tiene opción escoja un hospital en el cual muchos pacientes se someten al
procedimiento o cirugía que usted necesita. Los estudios muestran que los pacientes
tienden a tener mejores resultados cuando son tratados en hospitales que tienen mucha
experiencia tratando la condición médica que ellos tienen.
Si usted está en un hospital considere preguntarle a los profesionales del cuidado de la
salud que tienen contacto directo con usted si se han lavado las manos. Lavarse las manos
es una forma importante de prevenir la propagación de infecciones en hospitales.
Cuando a usted le dan de alta del hospital pídale a su médico que le explique el plan de
tratamiento que usted va a usar en su casa. Esto incluye aprender acerca de sus
medicamentos y determinar cuándo puede volver a continuar con sus actividades
regulares. Los estudios muestran que en el momento de darle de alta los médicos piensan
que sus pacientes comprenden más de lo que ellos realmente ellos saben acerca de lo que
ellos deberían o no deberían hacer cuando regresen a su casa.
Si usted va a ser sometido a una cirugía asegúrese de que usted, su médico y su cirujano
están de acuerdo y tienen claro exactamente lo que se va a hacer. Hacer una cirugía en el
lugar equivocado, por ejemplo en la rodilla izquierda en vez de la rodilla derecha es raro.
Pero que esto ocurra aun cuando sea una vez es demasiado. Las buenas nuevas son que
la cirugía en el lugar inadecuado se puede prevenir 100%. La American Academy of
Orthopaedic Surgeons (Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos) recomienda
que los cirujanos firmen sus iniciales en el lugar a ser operado antes de la cirugía.
Hable si tiene preguntas o inquietudes. Usted tiene derecho a cuestionar a cualquiera que
esté involucrado en su cuidado.
Asegúrese de que alguien tal como su médico de cabecera esté a cargo de su cuidado.
Esto es especialmente importante si usted tiene muchos problemas de salud o si está en
un hospital.
Asegúrese de que todo el personal de atención médica que está involucrado con su
cuidado tiene la información médica importante relacionada con usted. No asuma que todo
mundo sabe lo que necesita saber.
Pídale a un miembro de su familia o amigo que esté con usted y que abogue por usted;
alguien que pueda ayudar a que las cosas se hagan y que pueda hablar por usted en caso
de que usted no pueda. Aun cuando usted piense que no necesita ayuda ahora la puede
necesitar más tarde.
Sepa que "más" no siempre significa mejor. Es una buena idea determinar porqué una
prueba o tratamiento se necesita y cómo éste o ésta puede ayudarlo. Es posible que usted
pudiera estar mejor sin hacérselo.
Si a usted le hacen una prueba no asuma que si no le dan noticias eso significa que todo
está bien. Pregunte por los resultados.
Aprenda acerca de su condición y tratamientos preguntándole a su médico y enfermera y
usando otras fuentes de información seguras. Por ejemplo las recomendaciones de
tratamiento con base en los últimos datos científicos disponibles del National Guidelines
Clearinghouse (Caja de Compensación Nacional Estadounidense de Pautas) en
http://www.guideline.gov. Pregúntele a su médico si su tratamiento está basado en los
últimos datos.
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