Tratamiento de la disfunción eréctil La disfunción eréctil afecta a millones de hombres en el mundo, impidiéndoles tener una vida sexual normal, lo que influye en su autoestima, seguridad y vida de pareja. Si Ud. o su pareja presentan algún problema de erección que afecta su normal vida sexual, debe saber que existen distintas opciones para tratarlo y solucionarlo, según el origen del mismo y el caso particular de cada paciente. La disfunción eréctil ocurre muy frecuentemente y los estudios de incidencia efectuados en Estados Unidos dan una prevalencia de más del 55% de los hombres mayores de 65 años, en los que existe alguna alteración sexual de mínima a mayor relevancia. Todas estas últimas van a producir al final también alteraciones de la erección, por medio de mecanismos psicológicos. El término de “disfunción eréctil” define hoy con mayor precisión las alteraciones de la sexualidad del hombre que el término “impotencia”. Las causas de la disfunción eréctil son diversas, pueden tener origen psicológico u orgánico. La mayoría de los hombres no tienen alteraciones de la sexualidad si gozan de buena salud psicológica y orgánica general. Sin embargo hay factores de riesgo que pueden, desde la juventud, alterar esta función. Estos factores de riesgo son: padecimientos orgánicos crónicos, cirugía y traumas pelvianos y/o genitales, farmacoterapia, y factores del estilo de vida (tabaco, drogas, etc.). Una de las opciones de tratamiento de la DE es la cirugía para el implante de una prótesis peneana, que le permitirá recuperar de manera definitiva la normal funcionalidad de su pene durante el acto sexual, y tener una vida de pareja plena. ¿Cuál es la anatomía del pene? El pene un órgano complejo. Está constituido por tejidos, músculos, arterias, venas, cuerpos esponjosos, cuerpos cavernosos y nervios. Comienza dentro de su cuerpo, cerca de la próstata y termina con el glande, a varios centímetros fuera del cuerpo. Las dimensiones del pene se empiezan a considerar desde su punto de salida del hueso pubiano hasta la punta del glande. Externamente, el pene se compone de los siguientes elementos: base, tronco (o asta), corona y glande. El pene está constituido por una parte cilíndrica, el cuerpo, y por una parte cónica, el glande. La estructura principal de ambos es de tipo vascular, es decir, una red de vasos muy comunicantes entre ellos y en los cuales el volumen de sangre y la rigidez de la vaina de revestimiento son las condiciones fundamentales para la constitución de la erección. El pene está esencialmente constituido por tres columnas de tejido eréctil: • Los dos cuerpos cavernosos • El cuerpo esponjoso Los cuerpos cavernosos tienen un tejido fibrilar elástico que puede ser alargado hasta cuatro veces con respecto a su aspecto básico durante una erección. El cuerpo esponjoso se encuentra en el medio de los dos cuerpos cavernosos y envuelve la uretra. A medida que la superficie del pene se acerca al resto del cuerpo, los dos cuerpos cavernosos se dividen y son anclados al hueso pubiano mediante una membrana dura. Los cuerpos cavernosos están envueltos por una membrana dura que se llama albugínea. El cuerpo esponjoso, a medida que llega a la punta del pene, se expande en el glande. El glande es la "cabeza" del pene y constituye la punta del mismo. En torno a la parte inferior del glande, o cabeza del pene, se encuentra un margen llamado "corona". En la parte del pene donde la cabeza y el cuerpo se encuentran hay un área muy sensible llamada frenillo. Y finalmente, el pene está envuelto por una capa de piel retráctil que se llama normalmente "cutis" pero que en proximidad del glande se llama "prepucio". Algunos recién nacidos (pero también algunos hombres adultos) se someten a la circuncisión, que es la operación por la cual el prepucio es extirpado, dejando el glande permanentemente descubierto. Fig. 1. Anatomía peneana. ¿Cómo se produce una erección? Una erección normal requiere de acciones coordinadas de un cerebro sano, un buen sistema hormonal, una circulación sanguínea peneana suficiente, y una actividad nerviosa local equilibrada. La estimulación sexual comienza en el cerebro en un buen entorno hormonal (testosterona) y activado por los cinco sentidos y por la memoria; el sistema nervioso responde enviando mensajes neuroquímicos desde y hacia la región pelviana. Los mensajes producen una relajación del músculo liso de los cuerpos cavernosos que permite un aumento considerable de sangre dentro de éstos. Cuando los espacios intracavernosos son ocupados por sangre, el órgano se pone rígido. La sangre entra a través de los vasos arteriales y al mismo tiempo se produce un colapso de los vasos venosos con una disminución del retorno en este sistema. Este mecanismo circulatorio de la erección está controlado autónomamente por el cerebro. La erección comienza con la relajación del músculo liso intracavernoso. El estímulo bioquímico se efectúa a través de la liberación de hormonas que son las responsables de la relajación del músculo liso intracavernoso. Comprendidos todos los mecanismos de la erección, es útil saber que la sexualidad del hombre incluye cuatro factores con diferentes causas y acciones que convergen en el acto sexual: la libido, la erección, la eyaculación y el orgasmo. La libido es accionada especialmente por el componente hormonal masculino, la erección por mecanismos parasimpáticos, la eyaculación por el componente simpático y el orgasmo es una manifestación nerviosa central. En la disfunción eréctil o sexual puede haber diferentes manifestaciones como no erección, erecciones incompletas o cortas en el tiempo, falta de libido, eyaculación precoz, aneyaculación o anorgasmia. Todas estas últimas, van a incidir psicológicamente en el hombre y convertirse en alteraciones de la erección. Causas de la disfunción eréctil La Disfunción Eréctil (DE) se define como la incapacidad de obtener y mantener una erección del pene suficiente para realizar un acto sexual satisfactorio. Las causas de la disfunción eréctil se pueden clasificar en dos tipos: orgánicas y psíquicas. En muchos casos estas dos posibilidades van asociadas. La impotencia de causas orgánicas o físicas ocurre cuando una enfermedad o lesión afecta los nervios, vasos sanguíneos u hormonas que controlan la capacidad eréctil. La impotencia psíquica puede producirse por alteraciones del sistema nervioso central causadas por ansiedad, depresión, problemas de pareja y temor a fracasar en el acto sexual. Dentro de las causas orgánicas generales que pueden producir disfunción eréctil, la más frecuente que se presenta es la diabetes mellitus. Le siguen las enfermedades vasculares y sus tratamientos, las lesiones traumáticas de la médula espinal, problemas hormonales y otros. Otras causas locales pueden ser el hipogonadismo (deficiencia en el funcionamiento de las gónadas o testículos), la enfermedad de Peyronnie y traumas genitales. La disfunción eréctil puede aparecer cuando hay factores de riesgos importantes que agravan las causas que se describieron anteriormente, que actúan a veces como detonantes del problema. Dentro de estos factores de riesgo debemos citar el estrés, el insomnio y fármacos utilizados. A continuación, algunos fármacos asociados a este problema son: 1. Ansiolíticos y antidepresivos: amitriptilina, diazepam, clordiazepóxido, etc. 2. Anticolinérgicos y bloqueadores beta: atropina, metildopa, propanolol, atenelol, cimetidina, etc. 3. Hormonas: antiandrógenos, estrógenos. 4. Psicotrópicos: alcohol, marihuana, nicotina, opiáceos, anfetaminas, barbitúricos, etc. Dentro de las causas psíquicas el factor principal es la ansiedad o fobia (ansiedad expectante) al acto sexual. Este factor aparece cuando existen algunos hechos psicológicos, como los siguientes: depresión, problemas de relación de pareja, problemas de intimidad y preocupación por fallos anteriores. En lo casos donde se produce la ansiedad expectante (o fobia al acto sexual), se advierte la posibilidad de que se produzca una disfunción eréctil que se manifestará en alguna de las siguientes formas: eyaculación precoz, anorgasmia, erecciones incompletas o breves y falta de erección. Cuando se presenta alguna de estas manifestaciones, la ansiedad se potencia produciéndose un círculo vicioso psicológico muy característico. Su Ud. cree estar sufriendo algunas de estas situaciones o condiciones físicas que afectan su normal desempeño sexual, debe consultar a su médico, quien podrá aconsejarlo sobre qué tratamientos debería seguir, psicológico o médico, para resolver su problema de disfunción eréctil. Soluciones para la Disfunción Eréctil Prótesis peneana TUBE La prótesis peneana TUBE es un implante que ha sido desarrollado para ser aplicado en el tratamiento quirúrgico de la disfunción eréctil. Este dispositivo provee al paciente de la suficiente rigidez en el pene para lograr la penetración en el acto sexual. Está diseñado para su inserción quirúrgica en los cuerpos cavernosos del pene. Consiste en dos hemiprótesis o cilindros compuestos de un núcleo de filamentos de plata torsionados y soldados, recubiertos con un tubo de teflón; todo a su vez contenido dentro de una cobertura de silicona sólida. El material de la prótesis garantiza que no existen riesgos de pérdida de material del implante en el cuerpo.