En la introducción sobre nutrición e infección de la Organización

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INTRODUCCION
En el informe sobre Nutrición e Infección de la Organización Mundial
de la Salud, 1965, se afirma: “La malnutrición podría hacer al hombre
mas susceptible a la enfermedad infecciosa, ...” ; la combinación de
malnutrición e infección es causa de mas de 40.000 defunciones al día
en países del tercer mundo, denominándolo Genocidio Silencioso.
Las infecciones producidas por Mycobacteria, Salmonela y otras
bacterias intracelulares se presentan con frecuencia en individuos
mal alimentados, por lo tanto es importante el estado nutricional del
huésped.
Esta asociación se ha demostrado de manera repetida en inanición a
largo plazo de lactantes y niños pequeños en los ghettos durante la
segunda guerra mundial.
Los datos mas recientes asocian a la malnutrición con infección,
comprendiendo los aspectos metabólicos, bioquímicos y clínicos que
se han acumulado, evidentemente cada función metabólica o
endocrina normal es alterada por alguna enfermedad infecciosa.
Cuando la dieta es insuficiente para permitir el reemplazo de calorías
y proteínas, el individuo se ve progresivamente sometido a depleción
con cada episodio de infección.
La madre bien alimentada pero, que no lo está durante el embarazo,
puede ser capaz de proporcionar suficientes reservas de energía para
proteger al feto, a pesar de sus deficiencias en su dieta diaria, sin
embargo puede afectar la talla y vitalidad del feto.
De acuerdo con varios informes, los niños alimentados al pecho
materno, parecen ser menos susceptibles a ciertas infecciones, que
niños alimentados con formulas. La leche materna ofrece claramente
un hecho protector, sus propiedades antiinfecciosas todavía en la
actualidad están sometidas a un gran debate mundial, algunas de las
sustancias protectoras son Lisozima, Lactoperoxidasa, Lactoferrina,
Interferón, Inmunoglobulinas, Leucocitos, Lípidos y Retinol. Es por
esto que los beneficios de la leche materna puede prevenir
enfermedades infecciosas graves y hasta la internación prolongada.
Los requisitos nutritivos individuales varían con las diferencias
genéticas y metabólicas, para los infantes y niños las metas básicas
son el crecimiento satisfactorio y la anulación de estados de
deficiencia. La buena nutrición ayuda prevenir la enfermedad aguda y
crónica y desarrollar el potencial físico y mental.
Una dieta variada puede ser la única manera prudente de
proporcionar nutrientes y elevar las defensas del organismo, después
de la infancia temprana.
Sólo la leche humana parece proporcionar todos los nutrientes
durante un tiempo prolongado, aunque algunos deben ser incluidos
en la dieta diaria y otros se guardan en el organismo y se
proporcionan periódicamente.
El agua es esencial para la existencia; una falta de ella produce la
muerte en días, en infantes el 75 – 80% del peso del cuerpo contiene
agua, en adultos el 55 – 60%. Los alimentos proporcionan agua, otro
poco se obtiene de la oxidación de los alimentos. (las dietas mixtas
rinden aproximadamente 12 g de H2O/100kcal)
El consumo diario en los lactantes es equivalente a 10 – 15 % de peso
del cuerpo comparado con 2 – 4 % en el adulto, por esto el alimento
del lactante contiene 60 – 70 % de agua, mas las frutas y verduras que
contienen 90 %.
El equilibrio en el organismo de los requerimientos de agua depende
de variables, tales como proteínas y minerales que se incluyan en la
dieta que determina la carga de solutos para la excreción renal,
respiratoria y temperatura del cuerpo.
La proteína constituye 20% de peso del cuerpo adulto
aproximadamente. Sus aminoácidos son los nutrientes esenciales
para la formación del protoplasma celular.
El tipo, número de aminoácidos en una molécula de proteína
determina su características. Se han identificado veinticuatro
aminoácidos; de los cuales nueve son esenciales para los niños.
El tejido celular no puede formarse sin todos los aminoácidos
esenciales que deben estar presentes en una dieta; la ausencia o
deficiencia de sólo un aminoácido produce un desequilibrio.
Los hidratos de carbono proporcionan las necesidades de
energéticas del cuerpo, en su ausencia, el cuerpo usa proteínas y
grasas para la energía.
Las grasas o sus productos metabólicos forman una parte íntegra de
membranas celulares y son receptores eficaces de energía, sirven
como vehículos para las vitaminas D, E, y K. Aproximadamente 98%
de grasas naturales son los triglicéridos.
Las vitaminas son compuestos orgánicos requeridos en cantidades
para catalizar el metabolismo celular, esencial para crecimiento o
mantenimiento del organismo.
La fibra consumida en las dietas puede ser de 170 – 300 mg/kg/24Hs.
La mayoría de los niños que reciben las dietas bien equilibradas
obtiene cantidades suficientes de fibra. Las comidas muy refinadas
contienen la fibra pequeña y pueden asociarse con el aumento en la
incidencia de estreñimiento, apendicitis, divertículos, y otros
desórdenes intestinales; así mismo el alto contenido de fibra puede
producir absorción disminuida de colesterol así como cinc y otros
nutrientes esenciales.
La pobreza, la falta de educación y bajo nivel económico en la
preparación de los alimentos son las principales causas de
desnutrición en los niños. Las dietas de familias de bajo ingreso son a
menudo deficientes en las leches, frutas, verduras frescas, y carnes.
La situación geográfica puede influir en la disponibilidad de comidas
y el desarrollo de desórdenes, sobre todo entre las poblaciones socioeconómicas bajas, por ejemplo, la relación de caries dentales con la
falta de fluoruro en los suministros de agua comunales.
La función gastrointestinal varía con la madurez; evidencia de ello es
la regurgitación, siendo normal en el niño pero no así en la vejes.
Los niños ingieren aire durante su alimentación y deben estimularse
para eructar, evitando así distensión gaseosa del estómago.
La regurgitación, es el resultado del reflujo
gastroesofágico,
normalmente ocurre en los primeros 12 – 18 meses de vida. Si la
regurgitación continúa desarrollándose, es considerada patológica y
merece evaluación extensa y tratamiento. Estas complicaciones
incluyen el retardo en el crecimiento, la enfermedad pulmonar (apnea
o neumonitis de aspiración), y esofaguitis.
Los niños pueden ser comedores erráticos; esto puede atribuirse a la
sobreprotección de los padres.
La infancia y adolescencia son periodo de crecimiento rápido; pueden
asociarse a requisitos de altos nutrientes para el crecimiento con los
apetitos voraces. El apetito reducido del niño pequeño y niño del
preescolar es a menudo un problema a tener en cuenta por los padres
que están acostumbrados a dietas mayores durante la infancia.
Las enfermedades infecciosas que se adquieren debido a los
protozoarios es la causa de mayor de morbilidad y mortalidad en los
infantes y niños, en muchas partes del mundo.
Él termino parásitos se refiere a organismos infecciosos denominado
protozoarios que son organismos unicelulares que pueden
multiplicarse dentro de sus huéspedes. Conociendo esto se pueden
tomar las aplicaciones clínicas y terapéuticas necesarias.
Cuando un parásito invade a un huésped, puede desaparecer
rápidamente o puede sobrevivir sin causar daño al mismo, (infección)
o bien, puede sobrevivir y producir la morbilidad (la enfermedad),
donde puede hasta matar al huésped.
Los parásitos pueden causar la enfermedad por su presencia física o
por
competir por los nutrientes esenciales para el organismo
humano.
En el intestino las infecciones causan una variedad de síndromes
clínicos, hasta que el portador asintomático declara una enfermedad
severa asociada con las lesiones del tracto gastrointestinal u otros
órganos.
Las infecciones por los protozoarios intestinales son normalmente
adquiridas a través de la contaminación fecal de agua o alimentos, y
ellos son más endémicos en los países en condiciones de agua
contaminada. (Giardia lamblia).
Generalmente es asintomática, presentando, casi siempre, una
enfermedad debilitante, intermitente y prolongada, caracterizada por
diarrea maloliente o blandas asociadas con flatulencia, distensión
abdominal y anorexia.
La forma infecciosa es el quiste y esta limitada al intestino delgado
y/o el tracto biliar. Se transmite de persona a persona en centros de
cuidados diurnos, especialmente donde se alojan niños que no
contienen esfínteres, también se documento en varones
homosexuales y en individuos con deficiencia de IgA secretoria, la
enfermedad es contagiosa mientras la persona elimine quistes. Su
período de incubación es de 1 a 4 semanas.
El parásito puede detectarse por examen microscópico de las heces o
del contenido duodenal.
Así también es de prevalencia mundial, y particularmente en las áreas
socio-económicas y sanitarias bajas, la amebiasis, que afecta al
lumen del tracto gastrointestinal, llegando en algunos casos a dejar
secuela intestinales permanentes, donde en una proporción pequeña
de individuos, invaden la mucosa intestinal pudiendo diseminarse a
otros órganos, sobre todo el hígado. (cerebro y pulmones)
La infección se produce por la ingestión de quistes del parásito que
normalmente son resistente a las condiciones medioambientales
como la temperatura baja y las concentraciones de cloro usadas en la
purificación de agua; el parásito puede eliminarse calentando el agua
o los alimentos a mas de 55º C.
Aunque muy endémico en África, América Latina, India, y Sudeste
Asia, la amebiasis no se limita exclusivamente a los trópicos.
En los Estados Unidos, la amebiasis tiene un predominio de 1– 4% en
ciertos grupos de niños mentalmente disminuidos, los varones
homosexuales promiscuos, los emigrantes (los americanos
especialmente mexicanos), y viajeros a las áreas endémicas, los
obreros migratorios, y en los grupos socio-económicos bajos.
La mayoría de los individuos son asintomático, y se encuentran los
quistes en su materia fecal. La invasión del tejido ocurre alrededor del
2 – 8 %. Se puede presentar dentro de los 2 días a los 8 meses,
normalmente se presentan cólicos, dolores abdominales y diarrea, (6
– 8 en 24 Hs).
Se debe prestar especial atención en niños ya que su incidencia es
alta entre las edades de 1 y 5 años, debido a que la diarrea severa
son muy peligrosas demostrando rápidas tasas de mortalidad alta.
En algunas ocasiones pueden asociarse con fiebre, escalofríos y, en
la diarrea severa produce deshidratación y perturbaciones
electrolíticas.
La amebiasis hepática es una manifestación muy seria de la infección
diseminada. En los niños se presenta con fiebre, asociada con dolor
abdominal, distensión y esplenomegalia, además de la elevación del
diafragma y condensación del parénquima.
Se diagnostica por medio del estudio de sangre oculta en materia
fecal y por hisopado anal. Si estos estudios son negativos y nos
encontramos de igual manera con los síntomas se debe realizar una
biopsia del tejido intestinal o del tejido afectado, excepto el cerebro.
El control de la Amebiasis y de la Giardia Lambia, puede lograrse
ejerciendo medidas sanitarias apropiadas y evitando el contacto fecaloral, el control bromatológico de los negocios de comida y la
investigación completa de episodios de diarrea, que puede identificar
la fuente de infección en algunas comunidades. No hay ninguna droga
profiláctica para el amebiasis.
Se deben realizar cualquier esfuerzo para mejorar los controles de las
infecciones y la malnutrición en el mundo, lo que requiere:
enseñanza, eliminación de la pobreza, mejoramiento de los servicios
gubernamentales(SANIDAD), de los cuidados prenatales, fuentes de
alimentación adecuada y una enseñanza para el mejor
aprovechamiento de los alimentos.
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