GRANDES ORQUESTAS
ROYAL
Philharmonic
OrCHestra
Charles
Dutoit
Elisso
Virsaladze
DIRECTOR
piano
Editado por
Junta de Castilla y León
Consejería de Cultura y Turismo
Auditorio Miguel Delibes
Av. Monasterio Ntra. Sra. de Prado, 2
47015 Valladolid
T 983 385 604
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www.auditoriomigueldelibes.com
Imprime: Alcañiz Fresno
Dep. Legal: Va-196/2012
Valladolid, España 2012
grandes orquestas
ROYAL
Philharmonic
OrCHestra
—
CHARLES DUTOIT
Director
—
Elisso Virsaladze
PIANO
Valladolid
—
MARTES 20 de marzo de 2012 · 20.00 h
sala sinfónica. Auditorio Miguel Delibes
PROGRAMA
Parte I
—
Ludwig van Beethoven
(1770-1827)
Concierto para piano y orquesta núm. 4,
en Sol mayor, op. 58
Allegro moderato
Andante con moto
Rondo. Vivace
·
Solista: Elisso Virsaladze, piano
—
Parte II
—
Richard Strauss
(1864-1949)
Ein Heldenleben [Una vida de héroe], op. 40
Der Held [El héroe]
Des Helden Widersacher [Los adversarios del héroe]
Des Helden Gefährtin [La compañera del héroe]
Des Helden Walstatt [El campo de batalla del héroe]
Des Helden Friedenswerke [Las obras de paz del héroe]
Des Helden Weltflucht und Vollendung [La retirada del mundo y la consumación del héroe]
Ludwig van Beethoven
(Bonn, 17-xii-1770; Viena, 26-iii-1827)
Concierto para piano y orquesta nº 4 en Sol mayor, op. 58
Composición: 1805-1806. Estreno: 22-xii-1808 en el Theater an der Wien;
Beethoven, piano.
Audición privada en el palacio del Príncipe de Lobkowicz: iii-1807.
Dedicado al Archiduque Rodolfo de Austria.
Cuando Beethoven compuso este Concierto para piano nº 4
en Sol mayor, estaba también trabajando simultáneamente en la
ópera Fidelio, el Triple Concierto, la Sonata Apassionata op. 57, los
Cuartetos Razumovsky, op. 59, las Sinfonías nº 4 y 5 y el Concierto
para violín, op. 61. Aunque para algunos esta exuberancia
inventiva se debía a su noviazgo con Thérèse von Brunsvick, con
la que supuestamente se había prometido, lo más probable es que
esto únicamente forme parte de la leyenda que rodea la vida y los
tortuosos amores del personaje, y que los románticos potenciaron
y agrandaron. Sin embargo lo que realmente no es leyenda ni
ficción es la magnitud de las obras relacionadas –y especialmente
las de cámara, mucho más innovadoras– y su importancia e
influencia en el desarrollo posterior de la música.
Beethoven pasaba en su época, cuanto menos, por ser
un excéntrico. Frases como “¡Oh, no es para usted…! Es
para los tiempos venideros”. O: “¿Creen que pienso en
sus miserables cuerdas cuando el espíritu me habla?”, eran
algunas de sus respuestas a los comentarios despectivos
sobre sus cuartetos de cuerda. Lo trascendente, lo singular
y lo original, parecían ser el objeto principal de sus
composiciones, de tal manera que hasta Haydn aludía a su
alumno como “el joven mogol”. Sin embargo esa díscola
postura que le permitía liberarse de adoptar
un comportamiento servil ante sus mecenas
y protectores, no impidió que se relacionara
tanto con la nobleza, como con las familias y
personajes más influyentes de Viena.
Karl Alois Príncipe de LichnowskyWoschütz, maravillado por su genio le asignó,
hasta 1806, una renta de seiscientos florines
y le permitió vivir en su casa durante algunos
años. Otros mecenas como el Príncipe de
Lobkowicz, realizaban reuniones musicales en
las que frecuentemente estrenaba sus obras.
Su fama inicial como excelente pianista que
le había ayudado a sobrevivir al comienzo
de su llegada a la ciudad, se iba agrandando
poco a poco gracias a la difusión de sus obras
tanto en Viena, como posteriormente en
Alemania, Suiza e Inglaterra.
A finales de 1807 el banquero Von
Herring fundó los Liebhaber-Konzerte,
en una de cuyas veladas se estrenó, el 22
de diciembre de 1808, este Concierto
nº 4 para piano y orquesta en Sol
mayor, op. 58 interpretado por el
propio Beethoven. Pero además en esta
función se incluyeron la Pastoral, un aria para
voz solista, algunas marchas e himnos, el
Gloria de la Misa op. 86, la Sinfonía nº 5, el
Sanctus con coro, la Fantasía op 80 y algunas
improvisaciones del propio compositor al
piano. Nada menos que cinco horas duró
este maratoniano y heterogéneo espectáculo,
con el que Beethoven pretendía recaudar
algo de dinero para hacer frente a sus muchas
necesidades. Según las crónicas de la época
todo se conjuró para que el resultado no
fuera el esperado y apenas se cubrió el alto
gasto generado por los músicos, el coro,
los solistas y el material orquestal, con el
escaso público asistente. Beethoven tuvo
que sufrir, no solo un comportamiento
indisciplinado de los músicos que incluso
se negaron a realizar el ensayo general, sino
también que Ferdinand Ries y posteriormente
Stern declinaran estrenar este Concierto,
ante el poco tiempo de que disponían para
prepararlo, –sólo cinco días– por lo que tuvo
que interpretarlo él mismo. El musicólogo
Reichard contaba de esta manera ese aciago
día:
“El pobre Beethoven que con aquel
concierto habría conseguido la única
ganancia de todo el año, encuentra ya en la
organización ya en la ejecución, únicamente
oposición. Ningún apoyo. Los cantantes y
la orquesta eran elementos absolutamente
heterogéneos”.
Este podía haber sido el concierto de
despedida de Beethoven de la ciudad de Viena
pues había recibido la propuesta de Jerónimo
i, Rey de Westfalia para instalarse en Cassel
como maestro de capilla. Sin embargo ante
la perspectiva de su partida el Archiduque
Rodolfo –hermano del Emperador Francisco
I–, el Príncipe de Lobkowicz y el Príncipe
Kinsky, le ofrecieron una renta anual de
cuatro mil florines, con la condición de que
se quedara en la ciudad. Beethoven cambió
de esta manera “al odiado Jerónimo por un
despreciable archiduque, en una ciudad que
detestaba, junto a los vieneses para los que no
encontraba insultos lo suficientemente fuertes
para calificarlos”. No obstante, este músico
natural de Bonn, permaneció en esa ciudad
“detestable”, hasta el fin de sus días.
Con este Concierto en Sol mayor, que
comienza con una sencilla introducción de
cinco compases del piano y no con un tutti
orquestal, Beethoven se aleja del lucimiento
virtuosísimo y exhibicionista del que hacía
gala en conciertos anteriores y de una manera
totalmente inhabitual y sorprendente
equipara la importancia del discurso del solista
y de la orquesta. Así lo expresan Amadeo
Poggi y Edgar Vallora:
“Este Concierto nº 4 cierra
definitivamente la era del concierto
dieciochesco e inaugura una nueva época
para el solista. La innovación no afecta a la
armadura estructural sino a la equilibrada
arquitectura de la idea musical, la audacia del
tejido armónico, la prodigalidad de los temas
desarrollados, pero sobre todo, a la manera
de tratar el piano con respecto a la orquesta.
Beethoven no quiere ya ningún antagonismo
entre solista y orquesta sino que se considere
al piano como uno de sus muchos elementos;
y esta buscada fusión ente piano y orquesta
se manifiesta en el homogéneo equilibrio
sonoro entre ambos que se aprecia desde el
inicio de la obra. La coloratura tenue y a la
vez matizada y luminosa de este concierto
choca con los habituales “colores absolutos”
que venían imperando hasta el momento”.
Ya desde el inicio del “Allegro moderato”
se intuye que algo diferente está pasando;
pero es solo a medida que se van sucediendo
los sonidos y el diálogo entre la orquesta y el
solista se va definiendo, que esa suposición
termina de confirmarse. El motivo inicial a
pesar de su simpleza mantiene su presencia
en todo el movimiento pues hay constantes
intercambios temáticos entre el tutti y el
solista. El movimiento lento “Andante con
moto” le sugería a Vicent d’Indy “la lucha
entre dos personajes diferentes de carácter”
pues dos temas bien distintos, uno pesante
y rítmico, personificado por la orquesta,
y otro sentimental y extremadamente
sencillo, expuesto por el piano y donde
cada nota va desgranándose como uvas de
un racimo, es casi un diálogo sin palabras.
La alternancia entre ambos llega a tal
punto que es únicamente en los compases
finales cuando se unen los dos antagonista.
Despojándose de toda melancolía entra sin
descanso el “Rondo” final. En él un tema
vivo y sincopado se opone a otro más lírico
“en una típica alternancia ciclotímica”, como
sugiere Tranchefort. Pero es en la tradicional
cadencia, donde Beethoven nos muestra todo
su ingenio. La cadencia no dejaba de ser una
pausa, un punto de inflexión donde el solista
desplegaba ante el público todos sus recursos y
habilidades técnicas, no teniendo, la mayoría
de las veces, ninguna conexión con el resto
de la pieza. Sin embargo en esta ocasión
Beethoven la libera del virtuosismo banal, al
incluirla dentro de la estructura formal de la
obra, y la utiliza para articular las diferentes
secciones del concierto. Aunque Beethoven
las improvisó en su estreno, en 1809 escribió
tres para el primer movimiento y dos para el
tercero añadiéndoles el comentario jocoso:
“cadencia…¡¡pero sin caer!!”.
Según Tranchefort, “esta es sin duda
una obra maestra de la producción del piano
concertante y sentimos la tentación de afirmar
del piano “tout court”. Nunca, ni siquiera en
Mozart, se había expresado este instrumento
tan libremente a través de improvisaciones y
con una soltura tan soberana”.
Richard Strauss
(Múnich, 11-vi-1864; Garmisch, 8-ix-1849)
Ein Heldenleben [Una vida de héroe], poema sonoro para orquesta, op. 40
Composición: 1898. Estreno: Fráncfort, 3- iii-1899; Richard Strauss, director
La finalización de Ein Heldenleben coincidió con un nuevo proyecto
artístico en la carrera de Strauss: la dirección de la Ópera de la
Corte de Berlín, cargo al que accedió después de un segundo
intento frustrado por volver a Múnich. Richard Strauss recaló en
esa ciudad en un momento en el que su fama de director, y sobre
todo la de compositor, estaban en su punto álgido. Sus poemas
sinfónicos anteriores –Macbeth (1888-Rev. 1890), D. Juan (1888),
Tod und Verklärung [Muerte y transfiguración] (1889), entre otros– le habían
proporcionado un éxito y una consideración sin precedentes… y
también unos buenos ingresos económicos. Esta forma musical
denominada “poema sinfónico” o “música de programa” –o
como él prefería titular “poemas sonoros”– le venía como anillo al
dedo para expresar con libertad sentimientos poéticos, realistas o
imaginarios en un solo movimiento y sin interrupción.
Con Ein Heldenleben comenzaba un segundo ciclo de poemas
caracterizado por: una mayor duración que los anteriores; más
detalle en la descripción de los acontecimientos; una temática más
centrada en la relación del individuo con su entorno; y, sobre todo,
por una mayor complejidad instrumental. Strauss demostraba
así su profundo conocimiento de la orquesta moderna, que lo
llevó a realizar, en 1905, una nueva edición del famoso tratado de
instrumentación de Berlioz y al que añadió las nuevas innovaciones
de la orquesta wagneriana y post-wagneriana. Para algunos estos
poemas eran una herejía y para otros la verdadera esencia del arte
musical. Sin embargo Strauss no representaba literalmente en
música una historia, sino que usaba ese lenguaje como una excusa
para exteriorizar las sensaciones que ésta le
producía. Su opinión la manifestaba así a
Romain Rolland:
“Para mí el programa poético no es más
que el motivo conformador que me permite
expresar y desarrollar mis sensaciones
en el plano estrictamente musical, y no,
como usted cree una mera descripción
musical de determinados acontecimientos
de la vida. Esto iría directamente contra el
espíritu de la música. Para no perderse en
la pura arbitrariedad ni desaparecer en lo
ilimitado, la música necesita ciertos límites
determinantes de la forma y esta frontera
constituye un programa. Para el oyente un
programa analítico de este carácter no puede
ser más que un simple apoyo. Si le interesa
que lo utilice. Quien realmente entiende
música, probablemente, no lo necesita…”.
En Ein Heldenleben Strauss describe a
Strauss. Plenamente consciente de su éxito
y sabedor de su propio genio, el músico se
glorifica a sí mismo al tiempo que caricaturiza
a sus adversarios. Él es el héroe con sus
dudas y sus luchas externas, pero también
es el hombre en su entorno doméstico y
profundamente enamorado de su esposa
Pauline. En las seis secciones de que consta
el poema, se suceden sin interrupción las
escenas que describen al héroe “Der Held” y
sus adversarios “Der Helden Widersacher”;
la presencia de su compañera “Des Helden
Gefährtin”, el combate “Des Helden
Walstatt”, su obra pacificadora “Des Helden
Friedenswerke” y su retirada y final “Des
Helden Weltflucht und Vollendung”.
El tema que define al intrépido y audaz
héroe,“Der Held”, es una amplia melodía
que introducen los violonchelos, contrabajos
y trompas y que contrasta con la punzante
música utilizada en la segunda sección, “Der
Helden Widersacher”, para describir a los
mezquinos e insignificantes críticos. En “Des
Helden Gefährtin” la figura femenina, que
era la esencia misma de su mujer, aparece
personalizada en un solo de violín que por
momentos es seductor, en otros alegre y
divertido, pero sobre todo cambiante. En “El
combate del héroe” –pasaje caótico y grotesco
rayando la fealdad– se encierra “la más
formidable batalla que nunca se haya pintado
en música” y, según Phillip Huschner, unos
de los momentos “más notoriamente difíciles
de toda la historia de la música”. Este da paso
a un fragmento no menos asombroso, “Des
Helden Friedenswerke”, en el que Strauss
se “cita a sí mismo” introduciendo temas de
poemas anteriores como D. Juan, Also sprach
Zarathustra [Así hablaba Zaratustra], Tod und Verklärung
[Muerte y transfiguración] y D. Quijote. Tras ciertos
pasajes tumultuosos la obra finaliza de forma
sosegada con “la voz” de la amada Pauline.
A pesar de apoyarse en ciertos esquemas
tradicionales, como la forma sonata, el
rondó o las variaciones, la música fluye desde
el principio al fin. No hay paradas, no se
interrumpe el discurso musical. El sonido
avanza sin pausa como un vehículo en marcha
que no se detiene hasta llegar a su destino.
Sobre esta obra Strauss le comentaba al
crítico francés Romain Rolland: “No veo por
qué no he de componer una sinfonía sobre
mí mismo. Considero que soy tan interesante
como Napoleón o Alejandro”. Sin embargo
el propio Rolland reconoció en 1904 que
Ein Heldenleben era una señal de la decadencia,
tanto del ser humano como de la sociedad en
la que se desenvolvía.
“La victoria del Héroe lo había hecho
consciente de su fuerza: ahora su orgullo no
tiene límites. Se exalta a sí mismo, incapaz
ya de distinguir entre la realidad y los sueños
grandilocuente, igual que la nación que
representa. Hay gérmenes de enfermedad
en Alemania: un delirio de arrogancia, una
creencia en sí mismo y desprecio por los
demás […]. La música grandiosa de Strauss
tiene ahora esa apariencia”.
© Marisa Gordo Casamayor
Profesora Superior de Música
Bibliografía
Poggi, Amadeo y Vallora, Edgar, Beethoven, repertorio completo, Ediciones Cátedra, Madrid, 1995.
Massin, Jean y Brigitte, Ludwig van Beethoven, Turner Publicaciones, S. L., Madrid, 2003.
De la Grange, Henry-Louis, Viena, una historia musical, Ediciones Paidós Ibérica, S.A., Barcelona,
2002.
Panofsky, Walter, Richard Strauss, Alianza Editorial, Madrid, 1988.
Gilliam, Brian, Vida de Richard Strauss, Cambridge University Press, Madrid, 2002.
Discografía
Beethoven, Ludwig van, Concierto para piano nº 4 en Sol mayor, op 58, en Beethoven: The 5
Piano Concertos, 3 cds, Philips, 289 462781-2, 1999; Wiener Philharmoniker, Alfred
Brendel, piano; Sir Simon Rattle, director.
Strauss, Richard, Ein Heldenleben, op 40, en Strauss: Till Eulenspiegels lustige Streich / Ein Heldenleben / Don
Quixote / Don Juan, 2 cds, Erato Disques, 8573-82130-2, 2000; Chicago Symphony
Orchestra, Daniel Barenboim, director.
ROYAL
philharmonic
Orchestra
© Robert Taylor
Reconocida como una de las más prestigiosas orquestas
del Reino Unido, la Royal Philharmonic Orchestra
–RPO–, disfruta de una reputación internacional
ofreciendo actuaciones del más alto nivel, con un amplio
repertorio musical. Esta era la visión de su fundador, Sir
Thomas Beecham, cuyo legado se mantiene hoy bajo la
excepcional dirección de su Director Artístico y Director
Principal, Charles Dutoit.
Esta temporada celebra su 65º aniversario, y ha tenido
el privilegio de colaborar con directores entre los que
cabe citar a Rudolf Kempe, Antal Doráti, André Previn,
Vladimir Ashkenazy y recientemente, Daniele Gatti. Otros
grandes directores son: Pinchas Zukerman –Principal
Director Invitado–, Grzegorz Nowak –Principal Director
Asociado– y Dirk Joeres –Director Invitado Permanente–.
Daniele Gatti continuará su asociación con la orquesta
como Director Laureado.
La RPO, realiza cada año una serie
de prestigiosos conciertos en el Royal
Festival Hall. En la temporada 20112012 actuará con artistas de la talla de
Charles Dutoit, Pinchas Zukerman,
Daniele Gatti, Nigel Kennedy, Andrew
Litton, Julia Fischer y Kirill Karabits.
Su sede es el Cadogan Hall. Este lugar
idílico ofrece un ambiente íntimo a los
asistentes a los conciertos. Además de
sus series de conciertos en el Cadogan
Hall, realiza frecuentemente conciertos
en el Royal Albert Hall.
La RPO actúa regularmente por
todo el Reino Unido. Como orquesta
internacional, ha ido de gira por más
de treinta países en los últimos cinco
años: Japón, Egipto, Rusia, España,
Italia, Alemania, Azerbaiyán y China.
Empezó 2011-2012 con un segundo año
de residencia en Montreux, Suiza, con
Charles Dutoit, donde intervinieron,
como artistas invitados, Yefim
Bronfman y Lisa Batiashvili. Otoño
de 2011 incluyó una gira con Pinchas
Zukerman en Alemania, Austria,
Lichtenstein e Italia con Charles Dutoit
y Yuja Wang. En enero 2012 estuvo
de gira por las ciudades principales de
Estados Unidos con Dutoit, Zukerman y
Jean-Yves Thibaudet y, a continuación,
conciertos en España, Europa Oriental
y Dublín.
La orquesta es también reconocida
por su trabajo artístico dentro de
un programa vibrante, innovador
y educativo, RPO Resound, donde
miembros de la orquesta especialmente
entrenados trabajan con líderes de
proyectos y talleres, donde la música se
usa como fuente de inspiración. RPO
Resound se enorgullece de trabajar en
varios entornos, incluso participa en
proyectos relacionados con personas
sin hogar, jóvenes, personas en libertad
condicional y niños con enfermedades
terminales.
Frecuentemente se encuentra en
el estudio de grabación, realizando
trabajos para cine y televisión así como
grabaciones para las mayores compañías
discográficas. La orquesta también
tiene su propio sello discográfico y está
orgullosa de ser la primera orquesta
en tener una serie completa de sus
conciertos en directo en el Cadogan
Hall, disponibles por internet.
VIOLINES SEGUNDOS
CONTRABAJOS
Andrew Storey
Michael Dolan
Elen Hâf Richards
Jennifer Christie
Charlotte Ansbergs
Siân McInally
Stephen Payne
Charles Nolan
Peter Dale
Colin Callow
Victoria Lyon
Claire Roff
Susan Evans
Karen Anstee
Anthony Alcock
Roy Benson
David Broughton
David Gordon
Benjamin Cunningham
John Holt
Kylie Davies
Simon Benson
VIOLINES PRIMEROS
VIOLAS
Piccolo
Duncan Riddell
Tamás András
Clare Duckworth
Judith Templeman
Naoko Keatley
Andrew Klee
Kay Chappell
Anthony Protheroe
Erik Chapman
Russell Gilbert
Jonathan Lee
Cindy Foster
Jennifer Dear
Nicola Hutchings
Alan Uren
Cecilia Romero
Helen Kamminga
Liz Varlow
Andrew Sippings
Kathy Balmain
Jonathan Hallett
Chian Lim
Dan Cornford
Pamela Ferriman
Joanna Tobin
Helen Picknett
Elizabeth Butler
Yan Beattie
Helen Keen
www.rpo.co.uk
Patrón
S.A.R. El Duque de York
Director Artistico Y
Director Principal
Flautas
Emer McDonough
Julian Coward
Joanna Marsh
Charles Dutoit
Oboes
John Anderson
Tim Watts
Helen Barker
CORNO INGlÉs
Leila Ward
VIOLONCHELOS
Clarinetes
Benjamin Hughes
Chantal Webster
Roberto Sorrentino
Niamh Molloy
William Heggart
Shinko Hanaoka
Daniel Hammersley
Rachel van der Tang
Emma Black
David Lale
Michael Whight
Tom Watmough
Kymia Kermani
Clarinete BAjo
Anthony Pike
Fagotes
Trombones
PERSONAL
Jaroslaw Augustyniak
Chris Gunia
Shelly Organ
Matthew Gee
Philip Dewhurst
Director General
Ian Maclay
Directora Financiera
Michelle Johnson
CONTRAFAGOT
TrombÓn Bajo
Fraser Gordon
Roger Argente
Coordinación Artística
Elizabeth Forbes
Coordinación Giras
Rosemary Anthony
CONTRA FAGOTes
BOMBARDINO
Simon Estell
Andrew Fawbert
Director de Prensa y
Marketing
Chris Evans
Trompas
Tuba
Dirección Proyectos
Pedagógicos
Ruth Currie
Laurence Davies
Cormac O Haodain
Phil Woods
Andrew Fletcher
Hugh Seenan
Brendan Thomas
Emma Roberts
Tim Anderson
Mark Vines
Kevin Morgan
Secretaría Técnica
Jane Aebi, Debbra Walters
Timbales
Archivero
Patrick Williams
Matt Perry
Regidor
Chris Ouzman
Trompetas
ARPA
Mike Allen
Adam Wright
Niall Keatley
Martin Rockall
Stuart Essenhigh
Suzy Willison-Kawalec
Celine Saout
Percusión
Stephen Quigley
Martin Owens
Gerald Kirby
Joe Cooper
CHARLES
DUTOIT
director
Director Titular y Principal de la Royal Philharmonic
Orchestra desde 2009, su estancia ha incluido una
residencia en el Festival de septiembre de Montreux, muy
elogiadas participaciones en el Royal Festival Hall y giras
por Europa y Estados Unidos, así como una residencia en el
Festival MISA de Shangai y celebradas grabaciones.
Durante la temporada 2010-2011, la Philadelphia
Orchestra celebró sus 30 años de colaboración con Charles
Dutoit. Entre 1990 y 2010, fue Director Artístico y
Principal del Festival de Verano de la Orquesta que tenía
lugar en el Saratoga Performing Arts Center de Nueva
York. La Philadelphia Orchestra ha anunciado que en
2012-13 le va a conceder el título de Director Laureado.
Ha colaborado regularmente con las más importantes
orquestas, como la Chicago Symphony, Boston Symphony,
Berliner Philharmoniker, Royal Concertgebouw Orchestra
y la Israel Philharmonic Orchestra.
Sus más de 170 grabaciones, para
Decca, Deutsche Grammophon, EMI,
Philips y Erato han obtenido más de 40
premios y distinciones internacionales.
Durante veinticinco años –1977
a 2002– ocupó el puesto de Director
Titular de la Montreal Symphony
Orchestra, una colaboración musical
reconocida y elogiada en todo el
mundo.
De 1991 a 2001, fue Director
Titular de la Orchestre National de
France, con la que realizó giras por
los cinco continentes. En 1996, fue
nombrado Director Titular de la NHK
Symphony Orchestra de Tokio, con la
que ha actuado en giras por Europa,
Estados Unidos, China y Sudeste de
Asia, y de la que hoy en día es Director
Emérito.
Ha sido Director Artístico del
Sapporo Pacific Music Festival y del
Miyazaki International Music Festival
de Japón, así como de la Canton
International Summer Music Academy
–CISMA– en Guangzhou –China–,
fundada por él en 2005. En julio de
2009, asumió el puesto de Director
Titular de la Verbier Festival Orchestra,
en su país natal, Suiza.
Con poco más de veinte años de
edad, fue invitado por Karajan para
dirigir la Wiener Staatsoper. Desde
entonces, ha dirigido regularmente la
Royal Opera House, Covent Garden;
la Metropolitan Opera de Nueva York,
la Deutsche Oper de Berlín y el Teatro
Colón de Buenos Aires.
En 1991 fue distinguido como
Citizen of Honor of the City of
Philadelphia; en 1995 el gobierno de
Québec le otorgó el título de Grand
Officier de l’Ordre national du
Québec y, en 1996 fue investido como
Commandeur de l’Ordre des Arts et
des Lettres por el gobierno francés.
Ha recibido dos premios de la
Canadian Conference of the Arts y, en
1998, fue investido como Honorary
Officer of the Order of Canada, el
más alto honor de este país, recibido
anteriormente por destacadas
personalidades como John Kenneth
Galbraith, James Hillier, Nelson
Mandela, La Reina Madre, Vaclav Havel
y Boutros Boutros-Ghali.
Nació en Lausana y realizó una
amplia formación musical, incluyendo
historia de la música, composición,
violín, viola, piano y percusión, en
los Conservatorios de Ginebra, Siena,
Venecia y Boston.
Llevado por su pasión por la
historia y la arqueología, ciencias
políticas, arte y arquitectura, ha viajado
a los 196 países del mundo.
ELISSO
VIRSALADZE
piano
Elisso Virsaladze nació en Tbilisi en el seno de una
familia profundamente ligada a la tradición artística y
cultural de Georgia. Inició sus estudios con su abuela, la
profesora Anastasia Virsaladze. Posteriormente ingresó
en el Conservatorio de Tbilisi y años después se trasladó
a Moscú. A los veinte años ganó el Tercer Premio en el
Concurso Chaikovski.
En Moscú prosiguió sus estudios con Heinrich Neuhaus
y Yakov Zak quienes, además de tener una profunda
influencia en su desarrollo artístico, la introdujeron en
la famosa pedagogía pianística rusa. Por este motivo no es
sorprendente que también sea conocida en la actualidad
como una excelente profesora cuyos alumnos han obtenido
grandes premios en los más importantes concursos. Es
profesora en el Conservatorio de Moscú y en la Munich
Musikhochschule, y no existe prácticamente ningún
concurso de piano que no haya contado con su presencia
como jurado: el Concurso Internacional
de Piano de Santander, el de Geza Anda
en Zurich, el Concurso Rubinstein en
Tel Aviv, y el Concurso Chaikovski –y
últimamente Richter– en Moscú.
Sus compositores predilectos son
los de finales del siglo xviii y siglo xix,
especialmente Mozart, Beethoven, Chopin
y Schumann. A los veinticuatro años ganó
el Primer Premio del Concurso Schumann
en Zwickau, y ha sido aclamada por la
prensa internacional como una de las más
grandes intérpretes contemporáneas de
Schumann. Al mismo tiempo, es muy
conocida por su amplio repertorio, que
incluye compositores rusos modernos. La
antigua Unión Soviética le ha honrado con
los más altos galardones artísticos.
Actúa regularmente en recital en
Londres, Milán, Roma, París, Lisboa,
Berlín y Barcelona. También actúa en dúo
con Natalia Gutman, recientemente en
Viena, Berlín, Bruselas, Madrid, Munich,
Milán, Ginebra, Lausanne, entre otras
muchas ciudades europeas. Ha realizado
numerosas giras, tanto con formaciones de
cámara como con orquestas, entre las que se
incluyen la Filarmónica de San Petersburgo
o Royal Philharmonic, por América del
Norte, Japón y Europa. También actúa
con frecuencia junto a las más prestigiosas
orquestas del mundo.
Ha actuado con directores de la talla
de Rudolf Barshai, Kyril Kondraschin,
Riccardo Muti, Kurt Sanderling, Wolfgang
Sawallisch, Evgeny Svetlanov, Yuri
Temirkanov y Antoni Wit.
Recientemente ha actuado con orquesta
en Londres, Alicante, Bilbao, Valencia,
Montreal, Moscú y Taiwan y, con Natalia
Gutman, interpretó dúos por España,
Bélgica, Italia, Gran Bretaña –Wigmore
Hall– y Alemania.
En 2010 su repertorio con orquesta
se basó en obras de Beethoven, Chopin y
Schumann. Numerosos recitales y música
de cámara –en Milán, París y Taipéi– así
como su participación como miembro
de jurado de concursos –como el Queen
Elizabeth en Bruselas– completan su
calendario.
El sello Live Classics, que ha editado
numerosas de sus grabaciones, ofrece
una amplia perspectiva de la personalidad
musical de esta artista.
Próximos programas
Orquesta Sinfónica
de Castilla y León
Valladolid
ABONO OSCYL 13
Jueves 22 y viernes 23 de
marzo de 2012 · 20.00 h
Sala Sinfónica
Lionel Bringuier
director
Nelson Freire
PIANO
Obras de J. Brahms
Auditorio Miguel
Delibes VALLADOLID
antigua
Sábado 24 de marzo de 2012
20.00 h · Sala Sinfónica
Les Musiciens
du Louvre
Marc Minkowski
director
Markus Brutscher
“evangelista”
Christian Immler
“JESÚS”
Valladolid
ABONO OSCYL 14
Jueves 29 y viernes 30 de
marzo de 2012 · 20.00 h
Sala Sinfónica
·
LEÓN
ABONO OSCYL 4
Sábado 31 de marzo de 2012
20.30 h · Auditorio Ciudad
de León
Lionel Bringuier
solistas vocales
de J. S. Bach
delibes+
Sábado 24 de marzo de 2012
22.00 h. · Sala Teatro
Experimental
SIDONIE
GRUPO INVITADO
Néstor Pou
DEHRADUN
VIOLA
violonchelo
Obras de R. Strauss
y B. Bartók
Valladolid
ABONO OSCYL 15
Jueves 12 y viernes 13 de abril
de 2012 · 20.00 h
Sala Sinfónica
Víctor Pablo
Pérez
director
Emmanuel Ax
PIANO
Obras de W. A. Mozart
y A. Bruckner
quinteto
de viento
de la oscyl
Obras de
S. Brotons,
S. Barber, J. Françaix,
A. Reicha y
H. Villa-lobos
La Pasión según San Mateo
director
Marius Díaz
Cámara
Sábado 14 de abril
de 2012 · 20.00 h
Sala de Cámara
Cámara
Sábado 31 de marzo
de 2012 · 20.00 h
Sala de Cámara
Cuarteto
de Tokio
Obras de
W. A. Mozart,
B. Bartók y
L. van Beethoven
delibes+
Sábado 14 de abril de 2012
22.00 h. · Sala Teatro
Experimental
love of lesbian
Cámara
Jueves 26 de abril de 2012
20.00 h · Sala Sinfónica
Anne-Sophie
Mutter
VIOLÍN
Daniel
Müller-Schott
VIOLONCHELO
Lambert Orkis
PIANO
Obras de
L. van Beethoven
y P. I. Chaikovski
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