RESTAURADOR FARMAClUTICO. - Biblioteca Virtual de la Real

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RESTAURADOR FARMAClUTICO.
PERIÓDICO
OFICIAL
LA SOCIEDAD FARMACÉUTICA DE SOCORROS MUTUOS. DE LOS COLEGIOS DE FARMACÉUTICOS DE MADRID Y VALLADOLID
Y r>i: i > i c A r>o AJL. C O M E N T O
DE TODA ASOCIACION C I E N T Í F I C A Ó P R O F E S I O f i A L D E LA C L A S E FARMACÉUTICA ESPAÑOLA.
AÑO X X I I I .
MADRID: DOMINGO 10 DE FEBRERO DE 1867.
SECCION
EDITORIAL.
Conforme avanzan los trabajos del Centro ejecutivo , se acerca mas el dia en que ha de dar
principio la Asociación farmacéutica española;
pero'como antes de funcionar esta, se han de organizar todos los farmacéuticos, que ahora viven
aislados, conviene no dormirse dejando que lo
haga todo el Centro; conviene que los Centros
directivos de distrito se constituyan aunque sea
interinamente donde no los hay efectivos; conviene que sin aguardarla instalación de los Centros de distrito, se formen los círculos de partidos
judiciales: conviene, en fin, que todos los buenos
comprofesores comprendan, que de ellos depende
el éxito de la jigantesca empresa que acometió
el Congreso farmacéutico español, para concluir
de una vez con los ayes que todo profesor exhala
desde su retiro.
Tenemos en acción permanente á ese Centro
de Valencia, modelo de laboriosidad, convidando
con el éxito de sus buenos oficios á todas las regiones de España: tenemos dispuestos al de Barcelona y al de Granada, y creemos que lo estén
el de Castilla la Nueva y el de Castilla la Vieja:
nada sabemos de los de Estremadura, Aragón,
Sevilla, Galicia , Asturias , Navarra, Baleares y
Canarias. Ignoramos si el Centro de proferores de
Madrid estudia el modo como han de constituirse
los Centros de distrito que no se han constituido
y los círculos de partido judicial. En nuestro humilde concepto, y respetando lo que el Centro de
Madrid determine, deben provocarse reuniones
en todos los partidos judiciales, que no las hayan
tenido, nombrando en ellas el círculo de partido
judicial, según determina la base tercera por elección directa, y una vez nombrados los círculos,
su primer paso ha de ser la elección del Centro
directivo del distrito á que pertenezcan.
De este modo la discusión del Reglamento
será tan solemne, que no habrá escusa atendible
para el que quiera descarriarse en lo sucesivo, y
NUM. 6.
mucho mas pronto empezaremos á gozar de los
beneficios de la Asociación que nadie se ha atrevido aun á poner en duda.
Nos venimos quejando hace mucho tiempo de
la suerte que corre la farmacia ó mas bien de la
que sufren los farmacéuticos , y cuando después
de mil vicisitudes, un Congreso, al que acudió
todo el que quiso, traza una senda que ha de conducirnos al bien tantas veces solicitado, ¿con qué
derecho exhalará el ay, y proferirá la queja, el que
se desdeñe de practicar una doctrina que sanciona la unanimidad? Tiempo de sobra es, el que los
hechos hablen y no esperen los unos á ver como
á los otros les vá, porque entonces conseguiremos empeorar nuestra situación concluyendo con
elementos tan poderosos como nunca los tuvimos.
Ni los que desconfian hasta de su sombra, pueden
tener recelo'al entrar en la Asociación, puesto que
tienen el derecho de salirse cuando les acomode;
mas ¿por qué desconfiar de un cuerpo, que su primer objeto es mantener constantemente su estado
de ilustración á la altura de las ciencias que constituyen la farmacia, y su segundo ponerse en
contacto los individuos como celosos guardadores
de las buenas prácticas profesionales resultando un
todo armónico, y como tal, beneficioso á la h u manidad doliente, á la sociedad, á la facultad de
farmacia y á los farmacéuticos? Aquí se procuran
bienes para todo el que quiera recibirlos, y se
desea hacer impotente al mal, estinguirle para
siempre de nuestro templo. ¿Quién será el ingrato
que tire piedras á su tejado de vidrio? ¿Quien será
el soberbio que creyéndose un semi-Dios se haga
la ilusión de que se basta á sí propio? ¿Qién se ha
de complacer en que le aniquile el vicio teniendo
á la virtud en su mano? Ningún farmacéutico español. La luz se ha hecho, y se ha hecho inestinguible y de modo que á todos nos alumbre y el
que se tape los ojos será mortificado con ella, y
acaso cuando quiera abrirlos se deslumbre y le
cueste un trabajo inmenso su rehabilitación.
Vosotros, los comprofesores que hacíais rebajas degradantes eu el precio de las recetas y en
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las igualas, complaciéndoos en la miseria del hermano que por su dignidad ó por otras causas no
podia acceder á la competencia provocada, cayendo por fin vosotros en las redes que mañosamente lanzabais; ¿no estaréis mejor viendo
tranquilos á los farmacéuticos inmediatos, ejerciendo vosotros con dignidad la profesión y rodeada esta del prestigio que con aquella conducta
no tenia? ¿Tendréis menos igualados, menos casas que acudan á vuestra oficina cuando exijáis
lo mismo que exige el compañero y lo que exigen
todos los de España"? No, indudablemente tendréis
los que os pertenecen, los de vuestra region, y no
acudiendo los del partido del inmediato, porque
les falta el aliciente, haréis un beneficio, sin perder nada, sin que acuda perjuicio y sin que mañana otro quiera vengar vuestros agravios cuando la buena estrella os haya vuelto la espalda,
que á todos se la vuelve, porque no hay bien ni
mal que cien años dure, y ningún malvado se rie
por completo de su triunfo.
Que espectáculo ofrecías, farmacéutico, cuanatrayendo gente con la baratura, te cargabas de
trabajo y te adulaban, llamando carero á otro
mas digno que tu, el que á su vez tenia que de
fenderse diciendo: yo no doy gato por liebre, yo
despacho medicamentos, no despacho drogas
y cobro ni mas ni menos como despacho. Cúbrase
un velo sobre aquellas miserias y venga en buen
hora esa armonía con la que todo será noble, digno , elevado, santo, si santidad puede haber en el
cumplimiento de los deberes y en el goce de los
derechos.
Por tanto, comprofesores, ya que no hay uno
solo que ataque ni que ponga en duda lo beneficioso de la Asociación, instituir inmediatamente
ese orden necesario para entendernos, y ahorrar
cuanto trabajo podáis á los Centros directivos.
Cualquiera puede tomar la iniciativa porque todos
somos iguales, aquí no hay primeros ni últimos,
ni etiquetas, ni celos, ni envidias, ni rencores;
todos á una, el que mas haga mas satisfecho estará de su conducta. Corramos á nuestro puesto incitando y estimulando al que se rezague, que
próximo está ese mañana tan halagüeño que os
ha ofrecido el Congreso farmacéutico, y que no
tiene mas obstáculo que el que le oponga vuestra
voluntad.—Navalcan 1.° de Febrero de 1867.-—
PABLO FERNANDEZ IZQUIERDO.
SECCION C I E N T I F I C A .
E n s a y o p a r a c o n o c e r s i e l h i d r o l a d o d e l a u r e l cer e z o se c o n s e r v a s i n a l t e r a c i ó n p a r a sus a p l i c a ciones terapéuticas
Cuando se quiera averiguar si el agua destilada
de laurel cerezo, que hace tiempo se halla repuesta
en nuestras oficinas, ha perdido el aceite volátil que
es uno de los principios constitutivos, mézclense
dentro de un frasco esmerilado tres partes de d i cha agua y una de azouro de hidrógeno; se agita
bien el frasquito por espacio de un cuarto de hora,
al cabo de cuyo tiempo ha de haberse verificado la
reacción.
Si el líquido no ha tomado un color blanco de
leche, es prueba de que el hidrolado en cuestión
ha perdido ya el aceite volátil, y en tal caso debe
desecharse para los usos médicos porque su acción
terapéutica es debida al ácido cianhídrico y al aceite volátil.
La reacción que tiene lugar en el mencionado h i drolado cuando contiene aceite volátil, determina la
formación de un compuesto particular denominado
azobenzoilo, y de ahí el color blanco que se manifiesta.
A fin de que el hidrolado no pierda tan pronto
sus principios activos, es indispensable que se conserve en vasijas de vidrio ó de cristal colorado, verde ó azul, procurando que estén bien llenas y tapadas, sin cuya precaución, el liquido va debilitándose
cada vez mas, hasta llegar á perder sus virtudes medicinales.
Para favorecer mas su conservación M. Deschamps d'Avallen propuso hace ya bastante tiempo
ta adición de una gola de ácido sulfúrico por cada
1000,0 de hidrolado, método que dejo á la apreciación de mis carísimos comprofesores.
Medio de reconocer los estractos de plantas k a loíferas.
Para determinar si los estractos de las plantas
kaloíferas, se hallan en buen estado de conservación
para los diferentes usos medicinales, se toma una
porcioncila del estracto que se quiere ensayar y se
trata con una disolución concentrada de potasa cáustica. Si durante la reacción que tiene lugar, sedesprende un fuerte olor viroso especial, propio de la
planta que sirvió para la confección del estracto,
puede asegurarse que conserva todavía todos sus
principios activos.
Odontina-Montada para calmar el dolor de
muelas.
R. Opio puro
Almáciga
Alcanfor pulverizado.
Esencia de clavos y
—
de Cayeput, á á
Creosota de Billard.. .
15 gramos
6
—
1
—
15
6
gotas
—
Alcohol de 56° S. C. para formar una pasta ho-
83
mogenea, que debe guardarse para el uso en bote- principio vexicante es una sustancia neutra resinoídea que se llama crotonol, cuya composición reprecitos bien tapados.
senta la fórmula G18 H14 O4gfiíii on nog ^ a k l ü i o g •. (iA\L>mq tna,hviiiaoiq.mo^ma
W o t i c i a s o b r e l a c o m p o s i c i ó n d e l a c e i t e c r o t o n - - m m t i ú h m n wyr'iiüuB'i so! ÍHU .irmid'oh y
t i g l i o , p o r D . José M o n t a d a y B o r d a s .
S¡ se saponifica el aceite de crotón por la sosa
cáustica, forma un jabón que se separa en medio de
una agua madre de un color negruzco; y para p u rificarle se. rediiuelve repetidas veces en agua y se
precipita por el cloruro de sodio. Encierra una mezcla de ácidos grasos, y para separar unos de otros
se transforma la mezcla en un jabón calcáreo tratado después por el éter sulfúrico. El residuo sólido
formado por las sales calizas se descompone por el
ácido clorhídrico. Así se obtiene una mezcla de tres
distintos ácidos grasos sólidos que pueden separarse
fácilmente por precipitación por medio del acetato
magnésico y acetato barítico. El primero es ácido
esteárico fusible á 69° cuya fórmula es G36 ÍI32 O : el
segundo fusible á 62° es ácido pal mítico G3"2 í f 8 O4
y el tercero fusible á 55° presenta la composición del
ácido mirístico representado por G28 H58 O*.
Jarabe de carbonato de p r o t o x i d e de h i e r r o
inalterable.
I.0 T. Sulfato de protoxide de hierro.
Agua destilada..
Azúcar blanco purificado. . .
52 partes.
250
—
50
—
Póngase en un cazo al fuego, disuélvase por la
ebullición y después cuélese.
2.° T. Garbonato sódico cristalizado.
A.gua destilada
Azúcar blanco purificado. . .
40 partes.
250
^
50 —
Disuélvase también por la ebullición y cuélese
en otro vaso separado.
Guando las dos disoluciones estén frias, mézclense en una botella de vidrio ó cristal agitando el l í quido por algún rato; déjese después en reposo por
espacio de veinticuatro horas, durante cuyo tiempo
va precipitándose un polvo blanco que toma sin tarQuedan en la solución etérea las sales de cal y danza un color gris-verdoso. Se decanta el líquido y
los ácidos pertenecientes á la série del ácido oléico luego se toma agua azucarada preparada con:
que no es fácil poner de manifiesto separadamente.
Azúcar blanco purificado. . .
40 parles.
Si al agua madre de color negruzco que acomAgua destilada
250
—
paña al jabón de sosa en la soponificacion del aceite
Se disuelve asimismo el azúcar por ebullición,
de crotón, se le añade un esceso de ácido tártrico, se
y se filtra.—Se agita el precipitado formado en esta
descolora dejando precipitar una materia resinosa
agua azucarada fria, se deja en reposo y se decanta,
amarillo-rojiza. El líquido destilado da un producto
repitiendo este lavado por decantación á fin de seque encierra á la vez un ácido graso volátil y ácido
parar el sulfato de sosa producto de la doble descomclorhídrico formado por la reacción del ácido tártriposición.
co sobre el cloruro sódico. Este líquido ácido se saFinalmente, se toma:
tura con barita y se destila de nuevo con el ácido
Azúcar blanco purificado.. . . 600 partes.
tártrico, cuya operación se repite hasta que el p r o Agua destilada.
500
—
ducto destilado no encierre ácido clorhídrico. Entonces se ve que debe su acidez á un ácido volátil
particular, llamado ácido crotónico, el cual para obtenerle aislado se satura el líquido con barita, se
evapora, y se trata la sal barítioa por una disolución concentrada de ácido fosfórico, presentándose
el ácido crotónico en forma de un aceite incoloro.
Forma con la sosa, la potasa y la barita crotonatos
solubles é incristalizables, que precipitan las sales
de plomo, de mercurio y de plata.
Destilando el crolonato barítico con el ácido tártrico se observa que al fin de la operación se han
sublimado unos cristales trasparentes que tienen la
composición del ácido angélico. En su consecuencia
el ácido crotónico y el ácido angélico existen en el
aceite de crotontiglio al estado de glicéridos; y su
Se hace disolver del modo mencionado, y se le
añade la disolución azucarada ferruginosa, haciendo
hervir la mezcla hasta que señale 50° en el areómetro, pesa-jarabes, y después se aromatiza con elixir v •
de cidra.
El precipitado gris-verdoso de carbonato de protóxida de hierro obtenido por el indicado procedimiento, tiene la propiedad de disolverse en el j a r a be sin comunicarle color alguno ni sabor ferruginoso
desagradable.
Este jarabe tiene la importante ventaja de conservar inalterable el carbonano de protoxide de hierro, tan fácil de descomponerse en contacto del aire
atmosférico, propiedad que no ofrecen las pildoras
ferruginosas de M. Blaud, ni las de M. Yallet, c u -
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yas composiciones creo fueron aprobadas por la Academia de Medicina de Paris.
Los sulfhidratos alcalinos, y el cianuro rojo de
potasio y de hierro, son los reactivos que demuestran la presencia del hierro en este jarabe. La fácil
disolución del carbonato de protóxido de hierro en
los ácidos orgánicos y su completa inocuidad en las
personas de temperamento susceptible le hacen muy
recomendable y precioso en la terapéutica.
El vino de M. G. Séguin que nos viene del estranjero y que tan á menudo se anuncia en los periódicos de España, recomendándole para curar las
calenturas intermitentes, la clorosis, las escrófulas,
neuralgias y las afecciones del estómago y de los i n testinos, tiene la siguiente composición:
con una corta cantidad de vehículo; pero esto es mas
ficticio que positivo. Si algunas sustancias abandonan con prontitud sus principios solubles, son no mas
que escepciones, y de ningún modo son hechos generales.
4. ° En la facilidad con que son separados por el
agua los líquidos primitivamente empleados; pero la
bxiviacion no tiene jamás lugar sin que haya mezcla. Esta mezcla se efectúa siempre en proporción á
la afinidad que estos líquidos tienen unos con otros,
y es cosa muy notable que los partidarios de la l i xiviación, admirados del aparente resultado de tal
operación, no hayan pensado jamás en esta ley n a tural.
5. ° En la posibilidad de lixiviar aun con plantas
pulverizadas
groseramente; pero esto es un gravísiQuina calisaya.
1
Corteza de naranja agria «seca», ¡a a 4 2 partes. mo error; es menester emplear polvos finos.
Flor de manzanilla.
I
Los partidarios de la lixiviación, dicen ademas,
Alcohol á 20.°.
60 partes.
que la maceracion previa de los polvos no es neceVino bueno
2000 —
saria, y añaden: «Todas estas precauciones son inúH . S. A .
tiles para cuantos han practicado el método de l i x i viación; basta poner el polvo bien seco dentro de
una alargadera, cerrada su base con algodón, y
D e l a l i x i v i a c i ó n b a j o el p u n t o de v i s t a de l a faramontonar lo conveniente (la esperiencia ha demosmacia práctica, p o r M . Deschamps, d ' A v a l l e n .
trado luego el grado de finura que debe tener el polEn 1855 los señores Boullay, padre é hijo, pu- vo, y hasta qué punto es menester amontonarlo).»
blicaron una Memoria sobre el método de l i x i v i a - Dicen también que, durante la maceracion, el alcoción. Los ejemplos que manifestaron para patentizar hol se carga de los principios mas solubles y se imposu utilidad, fueron escogidos y la comunicación fué sibilita para disolver otros. Nosotros hemos rechazaaceptada con entusiasmo. Muchos farmacéuticos se do siempre el dejar macerar los polvos antes de soapresuraron á confirmar los hechos sentados, y des- meterlos á la lixiviación; ademas hemos probado su
de entonces fué considerada la lixiviación como una inutilidad. Hemos dicho únicamente, y nos confirmaoperación de primer orden. Empero como todas las mos en ello, que es indispensable en cualquiera c i r cosas nuevas, perdió algo de su importancia, y en- cunstancia la inmersión del polvo en poco líquido con
tró muy pronto la duda entre un gran número de el objeto de arrojar el aire que está entre sus partícufarmacéuticos. Esto debia suceder. En efecto, ¿en las, y empezar de este modo la impregnación. Esta
inmersión lleva la ventaja incuestionable de favorequé se apoyaba y se apoya aun este método?
cer
el amontonamiento regular de los polvos, de
i ,0 En la facilidad con que se ejecuta esta operación; pero muchas sustancias se lixivian mala- simplificar la operación y de regularizarla en su
mente, á otras no puede sometérselas á esta opera- marcha.
ción, y el farmacéutico, digan lo que quieran algunos prácticos, no sabe nunca si están convenientemente apilados los polvos colocados dentro del
aparato.
2. ° En la concentración de los líquidos que salen; pero estos líquidos no contienen tan solo principios estractivos útiles; contienen en proporciones notables materias grasas, clorofila, albúmina, materias
inorgánicas, etc., las cuales se disuelven con tanta
mayor facilidad, cuanto que estos principios estractivos son mas concentrados.
3. ° En el agotamiento completo de los polvos
Y para dar mayor fuerza á nuestras razones añadimos, que estudiando el aparato de lixiviación de
M. Signoret, el cual funciona bajo la presión de tres
atmósferas, hemos deseado saber si seria posible
preparar una tintura con cincuenta gramos de jalapa
sin mojar el polvo. M. Signoret, con su habitual galantería, montó el aparato, pero nos vimos obligados á suspender la operación por el temor de que
saltara aquel.
Es muy considerable la resistencia que opone á
la presión toda materia mucilaginosa y se comprende fácilmente que es imposible el preparar por lalixi-
viacion esta y muchas otras tinturas, sin mojar los
polvos Rechazamos igualmente la teoría con la que
se intenta probar que el alcohol que ha robado á los
vegetales sus principios mas solubles, viene á ser
menos apto pora disolver otros principios; pues precisamente porque ha disuelto los primeros, se halla
en mayores condiciones para disolver los que no son
de la misma naturaleza. Por razón de la tan conocida ley de que los líquidos puedan estraer de los polvos sometidos á la lixiviación, etc. materias insolubles en el alcohol, etc., que los líquidos saturados de
una sal se emplean para disolver otras sales. Cuanto sucede en la lixiviación se produce asimismo en
la maceracion; únicamente la fuerza disolvente se
ejerce en proporción á los principios estractivos
contenidos en un volumen dado del vehículo que se
emplea.
Si no se propuso la lixiviación mas que para preparar los medicamentos oficinales que no han de dosarse, es decir, que no están compuestos de algún
vehículo que deba contener un peso determinado de
sustancias activas, todavía serian cuestionables las
ventajas de la lixiviación. Pero desde el instante quo
se la quiso aplicar á todas las preparaciones farmacéuticas, ha tomado cuerpo la oposición, ha aumentado, es muy vigorosa y lo será mucho mas. En efecto, cuando se quiera dosar con exactitud una preparación farmacéutica, no basta prescribir una canlipad determinada de sustancias medicamentosas, y
un peso proporcional de vehículo, porque, es menester, ademas, que la solución de los principios medicamentosos tenga realmente lugar, que sea perfecta y que no pueda caber ningún género de duda
en el ánimo del farmacéutico. Pues bien: el método
de lixiviación no puede procurarle esta satisfacción.
muy distinguido de Bélgica, tres por M. Adrian, y
once por nosotros, siguiendo la proporción 1 : 5.
Nosotros hemos calculado las diferencias que existen en las lixiviadas y las maceradas, y las hemos
encontrado ya manifestadas en un trabajo de Buiguel por 1|2 í, i \\2 por 100. Una tintura contiene
algo mas de 2, y la de quina íoja un poco mas de 3.
Las diferencias existentes entre las tinturas deM. Laneau son menores. Una sola contiene 2 por 100
mas que la macerada; cuatro mas de 1 por 100,
una 1 por 100.; una no presenta diferencia; una contiene menos, y las diferencias de las otras tinturas
están representadas por fracciones de centésimas 14,
18, 2 0 , 2 8 , 30, etc. La-^ diferencias de las t i n turas de M. Adrian están espresadas por 1 1 , 67 y
516 milésimas. Nuestras tinturas por lixiviación contienen 1 , 9 U — 1 , 5 2 4 — 1 , 4 6 3 - 1 , 2 1 7 — 1 , 1 3 0 —
1,054—0,665—0,580—0,547—0,U6 de estracto
por 100 más que las preparadas por maceracion En
fin, una contiene 0,146 de estrado menos que la
preparada por maceracion.
Si separamos de estas diferencias la clorofila, las
materias grasas, la albúmina y las materias orgánicas, e t c . , de que se ven desposeídos los vegetales
sujetos á la lixiviación, admitiremos sin trabajo que
la terapéutica, objeto que nunca debemos perder de
vista en la preparación de ¡os medicamentos, nada
puede ganar prefiriendo la lixiviación á la maceracion. Los mas hábiles prácticos se encontrarían muy
apurados al pedirles que demostrasen las diferencias terapéuticas en la administración comparada de
estas tinturas.
Otra cuestión hay todavía que importa no omitir al tratarse de la lixiviación. Tal es la de saber,
si es realmente útil y ventajoso el privar á las susParándonos en algunas lixiviaciones, veremos tancias medicamentosas de todos los principios que
muy pronto la prueba de lo que acabamos de espo- pueden ser disueltos. Seguramente que si las sustanner. Han notado todos los farmacéuticos que las tin- cias no llevaran consigo mas que una ó dos mateturas, por ejemplo, preparadas por lixiviación dejan rias solubles, seria ventajoso estraer la mayor canmayor residuo evaporándolas, que las obtenidas por tidad posible, pero siendo muy complejas y como los
maceracion; pero nadie ha indicado ó precisado con principios que mas resisten á la fuerza disolvente de
exactitud estas diferencias. Dicese también que se los líquidos estractores no son muy á menudo los mas
obtienen las tinturas muy concentradas y mucho útiles, ni los que gozan de una gran virtud terapéumas activas. Veamos si esto puede ser, é inquira- tica, por eso nosotros pensamos que ello es inútil.
mos las ventajas que de ello pueda reportar la teraBajo nuestro punto de vista; lo que es menester
péutica.
robar á las sustancias medicamentosas, son los prinEl cálculo es fácil. Conocemos sesenta y cinco cipios que pueden constituir, ó que sean consideratinturas que han sido preparadas comparativameníe dos como sus principios activos y no todos los cuerpor maceracion y por lixiviación, y cuyos principios pos que contienen; puesto que gran parte de las maactivos han sido dosados. M. Bulguet ha preparado terias poco solubles, en realidad no gozan de ninguonce de estas tinturas siguiendo la proporción 1 : 4. na virtud medicinal, y no sirven mas que para ateCuarenta lo han sido por M. Laneau, farmacéutico nuar las propiedades de los verdaderos agentes, au-
mpniando el peso de la materia eslractiva. No es lo constituyo ya una gran ventaja y hace mucho mas
mismo preparar medicamentos que estraer princi- fácil su conservación.
i>Esta nueva aplicación del método de lixiviación
pios inmediatos.
demuestra una vez mas las ventajas que presenta
De la aplicación de la lixiviación a la preparación
para la práctica farmacéutica; en esto los adversade los vinos medicinales.
rios no pueden temer la mezcla de líquidos, de lo
Tan allá llevan su confianza en la lixiviación los que es fácil asegurarse; el agua, no obstante su grapartidarios de esta operación, que no titubean en ase- vedad específica, mas pesada que la del aceite, desgurar que pueden prepararse por lixiviación los v i - aloja á este sin obstáculo alguno.»
nos medicinales. No comprendemos cómo puede adTambién nosotros hemos preparado con este promitirse favorablemente esto, oponiéndose á todos cedimiento el aceite de belladona, y estamos en
los principios de la farmacología. A nuestro ver, opuesta convicción.
esto es querer inducir á error á las personas muy
Desde luego, no sabemos ver la necesidad de
confiadas, y esponerlas á ser reprochadas hasta por mojar el polvo con una mezcla de agua y de alcohol
sus mismos clientes.
de 90 grados centés., es decir, con el alcohol de 51
Para preparar los vinos medicinales por lixivia- grados centés., y sin embargo, esto es muy imporción , es necesario abandonar durante largo tiempo tante. Si se lixiviaba el polvo con solo el aceite, el
estos líquidos en gran manera alterables, en contac- producto no tendrá valor ninguno aparente ni real.
to con el oxígeno del aire, forzarlos á atravesar los
El aceite que pasado la alargadera es muy copolvos y Verlos caer de gofa en gota en un vaso lorado; pero si nos detuviéramos en este punto como
donde encuentran todavía el oxígeno.
los partidarios de la lixiviación, seguramente que
Esto es, sin ningún género de duda ponerlos en convendríamos con sus opiniones. Pero, según noscircunstancias las mas propias para su alteración.
otros, no es así como deben estudiarse las preparaciones farmacéuticas. Es menester llevar las invesBe la preparación de los aceites medicinales por
tigaciones tan allá como posible sea, y no pararse
lixiviación.
sino cuando las dificultades no puedan vencerse ó se
Los aceites medicinales no debían tampoco l i - resuelvan completamente.
brarse de la lixiviación. Tócanos probar que esta
Veamos, pues lo que sucede con el agua, el a l aplicación es también errónea, y que los partidarios cohol y las materias estractivas.
de la lixiviación se han engañado en este, como en
El agua permanece adherida á la fibra orgánica
muchos otros casos, como esperamos probarlo.
y no es arrastrada de modo alguno. Basta calentar
Propónese para la preparación de los aceites la el aceite al baño de maria con almidón, para cerciofórmula siguiente:
rarse de que no hay poca ni mucha agua arrastrada,
Belladona en polvo semi-fino. . . .
100
Alcohol de 90 centigramos y agua, áá 50
Aceite de oliva.
800
«Humedézcase el polvo con el agua alcoholiza da; introdúzcase en una alargadera, cuya base esté
cerrada por medio de algodón; échase poco á poco
el aceite de oliva; y cuanto se haya efectuado la
lixiviación,por medio de suficiente cantidad de agua
desalójese el aceite que haya quedado en el polvo.
3>Esía fórmula va seguida de las siguientes r e flexiones: Nosotros hemos repelido este procedimiento que da escelentes resultados; pensamos que puede
ser útilísimo en la preparación de los aceites medicinales, poco usados hoy, y que sin embargo, debemos prepararlos cuando se pidan.
i)Como indica el aníor, ios vegetales comunican
la lixiviación al aceite todos los principios que este
[Hiede estraer, al cual comunican también su olor y
sabor, sin haber sufrido la acción del fuego, lo cual
puesto que el almidón permanece pulverulento.
El alcohol no permanece en la planta, es dísuello por el aceite, y aumenta su poder disolvente sobre la clorofila, las sustancias grasas y de origen
resinoso. Sábese ya que el aceite disuelve cierta
proporción de alcohol. Puédese cerciorar de este hecho preparando un aceite sin alcohol,alcoholizándolo después y vertiéndolo en una alargadera. Guando se calienta el baño de maria el aceite preparado
por lixiviación se enturbia de un modo muy notable.
Las materias estractivas permanecen intactas en
el polvo; dichas materias no han perdido nada de
sus propiedades.
Puede obtenérselas lixiviando el aceite por medio del agua y continuando la lixiviación para tener
una solución acuosa. Después de esto, se hace evaporar el líquido y se obtiene un estrado de iguales
propiedades que el estrado ordinario.
81
üna noche nosotros practicamos una ligera fricción sobre el párpado inferior de un ojo, con una
muy pequeña cantidad de este estrado. A la mañana siguiente vimos las pupilas muy dilatadas, pero
la pupila del ojo friccionado lo estaba mucho mas
que la del otro, y era desigual la vision con uno y
otro ojo; tan incómodo fenómeno ha durado gran
parte del dia.
Este experimento nos parece concluyente y capaz de arrojar un foco de luz acerca de los aceites
medicinales narcóticos cuyas propiedades son negadas por unos, y por otros afirmadas.
En cuanto á nosotros, las negamos rotundamente.
Ninguna prueba séria se ha dado en apoyo de su
eficacia, y el esperimenlo que precede prueba la
verdad de esta opinion.
No ignoramos que los partidarios de los aceites
narcóticos se apoyan en hechos fisiológicos practicados en un pavo, en un perro y en un caballo; pero
estas pruebas no nos han convencido, y creemos que
hay necesidad de justificarlas; al pretender tal justificación, es porque sabemos cuan delicados son los
esperimentos da esta clase, cuantas precauciones
exigen y la práctica que á menudo se requiere para
distinguir los efectos fisiológicos, á fin de no confundir los que dependen de los principios disuellos y de
los que pueden ser producidos por el disolvente
mismo.
D e l a e a l a b a r i n a ó fisostigmina, n u e v o o l c a l o i d e
obtenido d e l haba del Calabar.
Las propiedades muy enérgicas que posee el haba del Calabár, no dejan ninguna duda sobre la
existencia de un alcaloide, mas activo aun que el
de la nuez vómica, y acaban de demostrarla los
Sres. Jobst y Hese (de Sluttgard). Estos químicos
han cometido el haba del Calabar á una serie de i n vestigaciones, y resulta que el principio activo de
estas semillas está contenido en los cotiledones solamente. Le han obtenido tratando las habas por el
alcohol, después tratando por el éter el residuo de
la evaporación de la solución alcohólica. La solución
etérea, evaporada á su vez, ha dejado la fisostigmina pura (ealabarina). Se presenta en masa amarilla,
oscura, amorfa, y al principio separada bajo forma
de gotas aceitosas. Es fácilmente soluble en el amoniaco, la sosa cáustica y carbonatada, el éter, la
benzina, el alcohol: menos soluble en agua fria: se
precipita completamente de su disolución etéria por
el carbon animal.
La solución acuosa tiene un sabor ligeramente
quemante, una reacción claramente alcalina; produce un precipitado abundante, rojo oscuro, con el b i ioduro de potasio, y un precipitado de óxido hidratado en una solución de cloruro de hierro; fundida
con el hidrato de potasa, desprende vapores que
tienen una reacción muy alcalina. Los ácidos la d i suelven fácilmente, y dan lugar á soluciones de sales, que tienen un coior rojo oscuro, y mas rara vez
azul oscuro. El hidroclorato de fisostigmina da precipitado blanco rojizo con el tanino; amarillo pálido con el cloruro de platino; azulado con el cloruro do oro, verificándose una reducción; blanco rojizo
con el bicloruro de mercurio.
Veintiún habas dieron corla cantidad de alcaloide.
Dos gotas de una solución acuosa del alcaloide
puestas en el ojo, hicieron contraer la pupila al cabo
de diez minutos á una vigésima parle de su diámetro primitivo; permaneció en este estado durante una
hora; al cabo de cuatro ó seis horas habia recobrado
sus dimensiones primitivas.
Tomada al interior, la fisostigmina es tan venenosa como los cianuros mas peligrosos. Habiendo
administrado á un conejo la canlidad de alcaloide
correspondiente á una haba, al cabo de cinco minutos cayó el anima!, quedó sin movimiento y sucumbió veinticinco minutos después, esto es, media hora después de ingerido el veneno.
La fisostigmina determina la contracción del iris
aun en el ojo de un animal muerto ya después de
algún tiempo. Depositadas dos gotas de la solución
acuosa en el ojo de un conejo, una hora después de
muerto por un medio mecánico, se vió que la pupila se contrae una cuarta parle, comparativamente á
la del lado opuesto. Muerto un conejo por este alcaloide no presentó este fenómeno; pero se pudo o b servar en un grado menor, en otro animal envenenado por el cianuro de potasio. Aquí se ve que los
músculos, aun después de la muerte son todavía
susceptibles de ser influidos, no selo por la corriente
galvánica, sino también por la fisostigmina.
[Bulletin gen, de Ter.)
De l a p o d o f L i i n a y m o d o d3 a d m i n i s t r a r l a , p o r e l
Doctor Blondeau.
Los médicos americanos emplean en terapéutica hace ya largo tiempo el podophyllum peltalum,
planta de la familia do las berberideas, que crece
abundantemente, en los Estados-Unidos en las o r i llas de los arroyos.
Este medicamento ha sido recientemente introducido en Inglaterra, y he aquí en resumen lo que
el periódico Companion to tlw British pharmacopcoia dice sobre sus propiedades terapéuticas:
El podophyllum peltatum es un purgante de un
efecto cierto y muy activo, que reemplaza ventajosamente á los calomelanos en los casos en que se
quiere obtener una evacuación un poco activa y
rápida.
Se administra ya sea la raiz en polvo á la dosis
de un gramo, ó bien la resina, á la que se da el
nombre de podoíilina, bajo la forma de pildoras á
la dosis de 15 á 25 miligramos hasta 5 centigramos. Generalmente se asocian los polvos de la raiz
con polvos de beleño, que se hace entrar igualmente en la composición de las pildoras de podoíilina,
añadiendo jabón medicinal.
A ejemplo de Mr. Trousseau, M r . Blondeau ha
obtenido buenos resultados de este medicamento.
Empleada sola, la podofilina le ha parecido que
causa malestar, cólicos y evacuaciones diarréicas,
mientras que asociada á la belladona no produce
mas que buenos resultados.
álcalis puede determinar la calidad de la quina, y
esto es lo que ha hecho M. Folly empleando el s i guiente procedimiento: 50 gramos de quina pulverizada se traían con 500 gramos de agua adicionada
con 4 gramos de ácido sulfúrico. Después de una decocción de media hora, el líquido se decanta, y el
residuo se somete á una segunda decocción. Los l í quidos filtrados se precipitan por el carbonato de
sosa; el precipitado, recogido sobre un filtro, y l a vado con agua fria, se mezcla con cal viva y seca á
una suave temperatura. El producto se pone en lixiviación, primero con éter á fin de disolver la q u i nina, y después con cloroformo para disolver la cinconinai El tratamiento con el éter, ha dado, en el
esperimento del autor, i 2 5 miligramos de quinina
y el residuo de la evaporación del cloroformo ha
dado 85 miligramos de cinconina.
Esta quina contenia, pues, menos de i{2 por
ciento de alcaloide en bruto y solamente i|4 por
ciento de quinina.
Como lo hace observar juiciosamente M. Folly,
las quinas escaseando cada vez mas, se ven aparecer cada día nuevas cortezas que no tienen ninguno
He aquí la fórmula propuesta por el doctor de los caractéres de las buenas especies. Se hace,
pues, necesario no tener confianza en aquellas q u i Blondeau:
nas,
cuyas cualidades no han sido apreciadas por la
Podofilina.. . . . '
2 centíg.
dosificación
de los alcalóides.
Estrado de belladona. . . . . . .
1
—
Polvos de raiz de belladona. / . . . 1 —
M . s. a. para una pildora no plateada, que debe
tomarse por la noche al tiempo de acostarse.
F a l s i f i c a c i ó n de l a q u i n a r o j a p o r M . F o l l y .
Esta falsificación que no es nueva, se hace con
cortezas enteras de quina de mala calidad del modo
siguiente:
Se hacen macerar las cortezas durante algún
tiempo en agua amoniacal hasta que el líquido haya
penetrado en ellas; después se secan en el aire.
Cuando la desecación es completa se obtiene una
corteza cuyo color rojo puede hacerla tomar fácilmente por quina roja natural.
Esta falsificación, se funda en la siguiente reacción, conocida ya en química; el tanino de la quina
(ácido quitonotánnico), al contado del aire se transforma lenlamenle en una materia insoluble roja,
llamada rojo cincónico, {ácido rufiqninotcinmco).
Esta transformación del ácido quinolAnnico es singularmente activada por U presencia de los álcalis.
No es posible descubrir esla coloración artificial
por medio de un reactivo; solo la dosificación de los
Conservación del c l o r o f o r m o p o r medio de l a
sosa c á u s t i c a .
Dice M. Boetger que el cloroformo que después
de haber estado espuesto á la luz, contiene ácido
clorhídrico y contrae un fuerte olor á cloro, se p u rifica agitando en él algunos fragmentos de sosa
cáustica. De esta manera puede conservarse indefinidamente el cloroformo aun cuando esté espuesto
á la luz, con tal que se tenga cuidado de que esté en
contacto con un poco de sosa cáustica.
—
Electuario
de q u i n a y a z u f r e .
Sabido es que los mejores agentes terapéuticos
de que el arte dispone contra la bronquitis, tan grave en los viejos y en los sugetos debilitados, son los
tónicos amargos, tales como el liquen, el hisopo, la
polígala, la quina, las aguas sulfurosas y los b a l sámicos. Para encontrar un medio que modifique á
la vez la secreción morbosa de los bronquios, facilite
la espedoracion, regularice las funciones digestivas,
obre como tónico general, y que pueda administrarse
durante un tiempo bastante largo sin fatigar á los
enfermos, el Dr. Smet ha conbinado la quina y el
azufre en una fórmula.
Si hay en el enfermo predisposición á la diarrea,
este médico prescribe:
Polvo de quina muy tenue..
Flores de azufre lavadas. .
Jarabe de altea
Para hacer un electuario.
.
.
10 gramos.
10
C. S.
Si no hay tendencia á la diarrea, el Sr. Smet
reduce el polvo de quina á 5 gramos. El enfermo
toma una cucharada de café de esle electuario por
la mañana, otra antes del medio dia, después de co
mer y por la noche. Se concluye la preparación generalmente en dos dias. Se continúa su uso todo lo
necesario, es decir, quince dias ó tres semanas poi
término medio. Este tiempo basta para producir en
el estado del enfermo modificaciones favorables,
como se demuestra en cerca de cincuenta observa
cienes recogidas por el autor y en el informe del
Sr. LUSELS como individuo de una comisión en que
figuraban los Sres. LESELLIERS y STOGKMAM.
efectúa con cierta dificultad. En vista de esto, el
doctor Alfield ha propuesto la preparación de un
oleato de quinina, haciendo digerir durante dos horas y á la temperatura de 100 grados; una parte de
quinina pura con dos de ácido oléico. Este oleato
de quinina tiene la consistencia de una resina blanda
y se conserva perfectamente; se diluye, según la necesidad, con la cantidad que se quiere de aceite de
higado de bacalao. Con los demás alcaloides se pueden hacer análogas preparaciones.
H e l i c i n a d e a z ú c a r de l e c h e .
El Sr. Guerin, farmacéutico de la Rochela, prepara con este nombre una especie de sacaruro que
propone como succedáneo del aceite de hígado de
bacalao, y cuya fórmula es la siguiente:
Caracoles de mar separados j
de su concha.. , . . . . [ a á partes iguales.
Azúcar de leche. . . . . . . j
Después de separadas las conchas del molusco,
se machacan con el azúcar de leche en un mortero
de marmol, y se colócala pulpa en una vasija de do{Journal de med. el de c h i r p r a t , )
ble fondo.
Cuando empieza á solidificarse la masa se retira
del fuego, se estiende en platos y se lleva á la estuPasta cáustica de Canquoin.
fa. A l cabo de cinco ó seis dias se reduce el sacaruro á polvo fino que se conserva en frascos bien t a Este útilísimo cáustico tendría un uso mas gepados.
neral si ofreciese mas facilidad su aplicación.
Uno de los discípulos de M. Demarquay ha moV i n o diurético del H o t e l - d i e u de Paris.
dificado su composición haciendo mucho mas fácil y
No contento el profesor Trousseau de las fórmueficaz su empleo. La pasta modificada se prepara
las del vino diurético conocidas, y particularmente
con :
del
nombrado de la caridad, se fijó en el estudio de
Cloruro de zinc. . . 10 partes.
esta
cuestión importante, y recientemente ha proHarina
20 —
puesto
una mezcla que está dando resultados muy
Glicerina. . . . .
4 —
satisfactorios.
He aquí esta fórmula:
Esta composición puede aplicarse sea cualesquieVino blanco
750 gramos.
ra la forma y dirección de la parte que se ha de desBayas de enebro
50
—
truir pudiendo lavarse también con mucha facilidad.
Digital (hojas). . . . . .
10
—
Demarquay mismo la ha empleado frecuentemente,
Cebolla albarrana. . . .
5
—
y asegura que la sustitución del agua por la glicerina es muy preferible, tanto por lo fácil de su apliHágase macerar por espacio de cuatro dias, y
cación como por la eficacia de su resultado.
añádase:
Acetato de potasa
S o l u b i l i d a d de l a q u i n i n a e n e l a c e i t e d e h i g a d o
15 gramos.
Dósis de dos á tres cucharadas al dia.
de b a c a l a o .
Sobre l a p u l v e r i z a c i ó n d e l a l c a n f o r , p o r M . P i s h .
Sabido es que el sulfato de quinina no se disuelve en los aceites, y que solo el alcaloide posee esta
Disuélvense 500 gramos de alcanfor en un litro
propiedad, si bien 30 gramos de aceite solo disuel- de alcohol, cuya densidad sea de 0,818; por otro
ven 10 centigramos de quinina; disolución que se lado, hágase desleír cuatro gramos de carbonato de
90
magnesia en cuatro litros de agua, y viértase en
esta mezcla el alcoholado de alcanfor en chorro delgado, cuidando de agitarlo constantemente. Recogido en un filtro y esprimido el precipitado se hace secar lentamente al aire libre, pudiéndose facilitar esa
desecación convirtiéndolo en trociscos. La masa se
presenta bajo la forma de una sustancia ligera y esponjosa, fácil de reducirse á polvo fino que puede
conservarse un año en un paraje fresco y oscuro, sin
que se transforme en grumos cristalinos como tiene
lugar con el alcanfor pulverizado por los procedimientos comunes. La inlesposicion del carbonato de
magnesia es la que presta tal propiedad. Por otra
parte, la presencia del carbonato, atendida su exigua
proporción, no puede servir de inconveniente para
el uso medicinal del alcanfor.
pores blancos de óxido de antimonio. Recientemente
se ha hecho uso de las inhalaciones de este agente
terapéutico, como antiflogístico y para combatir con
buen éxito las neumonías y ciertos accesos de asma.
El aparato vascular de los órganos respiratorios
parece ser el que goza principalmente de la acción
del medicamento sin esperimentar irritación alguna
los bronquios por su contacto.
En su consecuencia, las inhalaciones de hidrógeno estibiado medicinal, administradas en circunstancias convenientes, podrían ser un buen recurso para
detener los rápidos progresos de la tisis, de ese terrible azote del género humano que tan á menudo esparce el dolor entre las familias.
Montada y Bordas.
Refiérese M. Guibourt al estrado de opio que,
á pesar de su dureza, tiene al principio una superficie cóncava después del enfriamiento, pero que se
vuelve convexa al cabo de cierto tiempo, por efecto
del desarrollo de una infinidad de pequeñas burbujas de gas.
Creo es de gran importancia se generalice el empleo de este moderno agente terapéutico, y no dudo
que los señores médicos, después de repetidas o b P o l v o s de a e i b a r y d e m i r r a , p o r M . W o l l w e r e r . servaciones, hallarán que es preferible bajo todos
conceptos, á suministrar las preparaciones antimoEl acíbar se reduce fácilmente á polvo en invierniales en sustancia, usadas á menudo hoy día en el
no, pero en verano se aglomera este polvo comuntratamiento de las flecmásias pulmonales.
mente hasta el punto de convertirse en una masa só50'$ 80l íiíMíiiusftlida. Este inconveniente no existe, desde el momenD e l a a l t e r a c i ó n de l o s p r i n c i p i o s d e l o p i o .
to que anticipadamente haya sido espuesto el acibar
Hace tiempo que en una memoria leída en la
en un tendero, hasta quQ se reduzca espontáneaapertura de la escuela de París por M. Guibourt llamente á polvo.
mó este la atención sobre un fenómeno que á menuLo mismo sucede con la mirra.
do ha observado y que sin duda no se ha escapado
- Í Ú flsidjooíjnl no a p ^ i U K >
euj
á los práticos que, como é l , tienen ún espíritu de
H i d r ó g e n o estibiado m e d i c i n a l , p o r D. José
observación.
Se obtiene, poniendo dentro de un matrazito seis
gramos de granalla de zinc, tres gramos de antimonio porfirizado y tres gramos de tartrate antimónicopotásico, cuyas sustancias deben ser químicamente
puras; á esta mezcla se añaden treinta gramos de
ácido clorhídrico, é inmediatamente se tapa la abertura del matraz por medio de un tapón de corcho préviamente bañado en cera, adaptándole un tubo de
Welter que conduzca el hidrógeno estibiado que va
produciéndose, dentro de un frasco bitubulado que
contenga una solución alcalina, á fin de que queden
descompuestos los vapores de ácido clorhídrico que
se desprenden al mismo tiempo que el hidrógeno eslibiado medicinal.
Dispuesto así este pequeño aparato, se ha de colocar en la estremidad de la abertura del frasco una
esponjita ligeramente mojada para que el gas producido no se desprenda con ímpetu y pueda el e n fermo recibir cómodamente sus inhalaciones por espacio de unos seis minutos por hora.
El hidrógeno estibiado medicinal, es incoloro é
inodoro, quema con llama amarilla y desprende v a -
Cree M. Guibourt que este desarrollo gaseoso
proviene de la transformación lenta y espontánea
del ácido mecónico, y quizás también de alguna
otra alteración que sufran los demás principios del
ópio.
Recuerda también con este motivo, lo que monsieur Reveil, por un lado, y por el otro M. Velenciennes, hijo, han hecho conocer, á saber: que la
morfina abandonada al contacto del aire en presencia de los álcalis, absorbe el oxígeno y se acidifica.
El inteligente profesor hace ya tiempo dice, que había notado que la morfina pura disuella en el alcohol para hacerla cristalizar, presenta siempre una
pérdida, y deja como residuo un líquido incoloro en
el cual el cloruro férrico indica la presencia del ácido mecónico.
91
L a adelfa ó b a l a d r e . — N e r i u m oleander
L.
cas en su acción las recolectadas en el Mediodía
que las del Norte.
Nerium fioribus nihescentibus Bauh. T o w n . —
La adelfa, pues, podemos considerarla como un
Oleander laurus rosa l o b . ~ Rododaphne sive
veneno irritante bastante enérgico, y por consiguienNerium off.
te debemos señalar el peligro de su cultivo, mediante
La adeffa es un arbusto colocado por Decando- el que se encuentra tan á mano de todos. En este
lle en su division de las plantas Vasculares ó Coti- concepto diremos que cuando se toma en pequeña
ledóneas, clase primera Dicotiledóneas ó Exógenas, cantidad, ocasiona en la boca y garganta sensación
subclase tercera Corolifloras, familia Apocineas. Por de picor y acritud muy notables, y al poco tiempo
Jussieu en su clase octava Epicorolia, familia Apo- escita el vómito. Su principio venenoso, en opinion
cyncee; Endlicher en sus Echitme, el insigne sueco de algunos, es tan sutil, que sus emanaciones por
Linneo la clasificó en el grupo natural que denominó sí solas pueden producir accidentes graves, y hasta la
Contortce y está comprendido en la clase Pen land ri a muerte; pero añaden, se modifica por el cultivo; no
órden Monoginia de su sistema sexual. Tiene hojas obstante, O di la demostró que la cultivada en París
opuestas ó en verticilios de tres, lanceoladas y agu- era un veneno violento, de acción análoga álos esdas por los dos estremos; su corola lleva apéndices tupefacientes y que dirije su acción sobre el siscon tres ó cuatro dientes desiguales lanceolado-aga- tema nervioso y especialmente sobre el cerebro.
zados también. Sus estambres son cerditas peludas Libantius refiere que un sugeto sucumbió á consecasi doble mas largas que las anteras peludas á su cuencia de haber dejado en su dormitorio flores de
JQZ por el dorso, lineares y espatuladas, apenas mas adelfa, y que otro pereció por haber comido con una
largas que la garganta. Se cubre de hermosas flores cuchara hecha de la madera de este arbusto. Morrosadas desde Junio hasta Noviembre, flores que por gagni da cuenta de una mujer que murió á las nueel cultivo pasan á dobles con la mayor facilidad. ve horas de haber tomado el zumo de las hojas mezCrece espontáneo próximo á los rios en la region clado al vino: antes fué acometida de vómitos esmediterránea y hoy se cultiva con profusion, como pantosos, seguidos de síiicope y afonía; su pulso era
pequeño, débil; sus lábios se tiñeron de negro; la
planta de adorno.
Tanto la corteza como las hojas de este arbusto, autopsia no presentó mas que leves ulceraciones
tienen olor desagradable, sabor acre y amargo, lo intestinales, lo cual induce á creer que su acción es
cual hace desde luego sospechar son activas y hasta la de las plantas narcótico acres.
deletéreas. No tenemos un análisis completo de las
mismas, lo cual es hasta cierto punto sensible, si,
como después diremos, se puede sacar partido de
sus aplicaciones médicas. Solo podemos citar el ensayo de análisis verificado por un farmacéutico de
Rouen, y mediante el cual obtuvo, ácido agállico
libre; cloruro cálcico, una pequeña cantidad de sulfato de la misma base, materia mucosa animal, otra
que precipitaba por el acetato plúmbico; materia
blanca feculiforme, resina verde, y un principio volátil. Mas recientemente Leukowsky ha obtenido la
adelfa dos principios definidos la Oleandrina y la
Pseudo-curarina. VA primero, estraordinariamente
amargo, y con caracléres que le aproximan á los a l caloides, es altamente venenoso, de la clase de los
irritantes; provoca el estornudo y obra á la vez como
vómito y purgante: el segundo de reacciones no tan
características, perece ser inofensivo.
Como quiera que las diversas partes de la adelfa son al parecer activas, indiferentemente podrían
usarse, mas son las hojas las que de preferencia se
recolectan antes de la floración, y como acontece
con la mayor parle de las plantas, son mas euérgi-
E. Pelican, de San Pelersburgo, dice, que según los esperimentos puede sentar, que el principio
venenoso de la adelfa obra directamente sobre el
corazón, paralizando sus elementos nerviosos y siempre en primera línea, muriendo después de algún
tiempo el animal envenenado, aunque al pronto no
se estingan los demás movimientos, por falta de
circulación; de aquí que le denomine veneno del corazón.
Para tener una idea bastante exacta de su acción fisiológica, consignaremos los estudios queen
sí mismo efectuó Loiseleur-Deslongeharaps. Había
visto un enfermo, que por equivocación tomó en
una vez 60 centigramos del polvo de las hojas de
adelfa, en lugar de 15 que le prescribieron, y los
que le ocasionaron vómitos violentos, desfallecimiento y sudores fríos; desde entonces nació en él
el deseo de esperimentar sus efectos para conocerlos
mejor y saber á ciencia cierta la tolerancia del hombre para este veneno. El 15 de Abril de 1 8 H empezó á lomar cuatro veces al día tres gotas de la
disolución del estrado de sus hojas, continuando
hasta 25; cada vez aumentaba á la dósis una gola,
92
de manera que en esta época tomó 48 desde las seis
de la mañana á las nueve de la noche; entonces
sinlió disminución del apetito y laxitud espontánea.
Continuó después el uso de igual disolución por espacio de tres dias, elevando á 15 golas cada una de
las dosis que tomó igualmente cuatro veces al dia,
(medio gramo de eslracto cada uno); fallóle valor
para ir mas adelante en sus ensayos, y á consecuencia de ellos sufrió inapetencia, una crispadura
dolorosa de las eslremidades, debilidad muscular
muy pronunciada y malestar general, síntomas que
le demostraron, á su juicio, que el principio venenoso del baladre es destructor de la irritabilidad, es
decir, hipostenizante.
Para combatir el envenenamiento producido por
la adelfa, como primera indicación, debe provocarse
el vómito; de seguida se prescriben lavativas purgantes, los laxantes como el aceite de ricino, sulfato de magnesia, etc. Si el veneno se sospecha ha
sido ya absorbido y existe adinamia, se prescriben
los estimulantes, éter, agua destilada de menta,
vino y alcohólicos.
Nada eslraño es, que atendiendo á su actividad
se haya procurado sacar algún partido de ella en terapéutica; su introducción en la misma, está fundada sin duda en el vulgar á que, y á pesar de sus
propiedades peligrosas, la destinan los campesinos,
así del Mediodía de España como de Francia, á saber, para combatir las enfermedades de la piel, y
mas especialmente la sarna. Para curar esta, se r e comienda la pomada de oleandro de nuestro comprofesor Montada; habiendo algunos prácticos, que con
igual íin prescriben interiormente su polvo ó eslracto, haciendo eslensivo su uso al tratamiento de la
sífilis, fiebre intermitente y recientemente, así como
lodos los remedios mas ó menos enérgicos, ha tenido el honor de ser incluido entre el número hoy i n finito de los medicamentos aconsejados para combatir la epilepsia.
da de Montada, que se prepara con 6 onzas de hojas y flores de adelfa, 10 de manteca de cerdo sin
sal, por mistión y disgestion á un calor suave por
algunas horas hasta evaporar la humedad, colando
con espresion y dejando se sedimente , para lo que
se ha de enfriar con lentitud, y separando el sedimento formado, se puede emplear y se emplea también la pomada preparada por mistión con el polvo
de las hojas ó el aceite por maceracion á una temperatura de 24°. Hay quien usa la disolución del
estrado en agua para lociones sobre las pústulas
psóricas, cuya disolución se prepara con 4 gramos
de estrado y 125 de agua para cuatro dias de tra-^
tamiento, el que puesto en práctica en 1811 y 1812
en una sala de sarnosos, dió un resultado escelente.
Gray usa el aceite con igual ventaja, y de su eficacia en dicha dolencia puede muy bien sacarse gran
partido en ocasiones determinadas, y cuando se carezca de otros medios, como acontece mas de una
vez al profesor que ejerce en los puebUs de escasos
recursos ó distantes de las poblaciones en donde se
proporcionan estos.
Si el polvo de sus hojas es un escelente eslornutatorio, aunque al pronto su acción sobre la pituitaria no sea muy pronunciada, debe proscribirse semejante uso, en razón al peligro que ofrece.
VIGENTE M. DE ARGENTA.
—[
_
P u l v e r i z a c i ó n d e l a s aguas m i n e r a l e s
y medicinales.
La cuestión del agua pulverizada, cargada ó no
de partículas medicinales sigue su marcha y parece
va á tomar un puesto importante en la terapéutica.
Los farmacéuticos, lo mismo que los médicos no deben permanecer indiferentes al nuevo modo de a d ministración de los medicamentos; muy al contrario,
les toca contribuir con el contingente de sus conocimientos. Por eso publicamos el siguiente documenLoiseleur-Beslongehamps y Marquis, creen i n ú - to que indica la parte que en ella les corresponde.
til y muy peligrosa esta prescripción, opinion que
El señor Poggiale, en nombre de la comisión de
encuentro apoyada por la mayoría de autores, pero aguas minerales, ha leido en la Academia de Medique considero un tanto exagerada, cuanto que me- cina un informe de las varias comunicaciones relatidicamentos doblemente enérgicos se emplean diaria- vas á la cuestión de la pulverización de las aguas
mente, sin que sea rémora para su uso semejante minerales y medicinales.
consideración; en buen hora debe lenerse presente
El doctor Sales-Girons propuso hace algunos
su energía y limitarse á ordenar la dósis convenien años, pulverizar ó reducir á una division estrema
te y en relación con aquella. Mas si en este p u n - las aguas minerales, hacer penetrar de este modo
to están citados autores un tanto exagerados, pre- en las vias respiratorias el agua cargada de todos
ciso es convenir ser cierto que su uso esterno pro- sus principios mineralizadores y sustituir los m p o duce buen resultado en el tratamiento de la sarna, r a r i u m , las salas de inhalación de gran número de
liña y determinadas darlroses., Ademas de la poma- estaciones termales, por salas llamadas de respira-
93
c¡on,en las que los enfermos respiran el aire saturado
de un verdadero polvo de agua mineral. El Sr. SalesGirons ha ¡do mas allá. Ha mandado conslruir un
reducido aparato portátil que permite á todos los médicos aplicar lo que él llama la terapéutica respiratoria, y un informe del Sr.Gavarrei presentado á la
Academia en 1.° de Mayo último atestigua que el
aparato de los Síes. Flubé y Saies-Girons construido
por Charriere, el nefógeno de los Sres. Tirman y
Mathieu, son muy sencillos, de fácil manejo y pueden prestar servicios indudables.
señor Sales-Girons. Sesión de 10 de Diciembre de
1861.
Introducción en los pulmones délos líquidos pulverizados teniendo en disolución principios medicinales, por el Sr. Tavernier. Sesión de 10 de Diciembre de 1861.
Ademas de estos trabajos, la comisión de las
aguas minerales ha examinado detenidamente m u chas comunicaciones de los Sres. Sales-Girons, Pietra Santa, Fournié, Tampier, Francois y Filbol, insertadas en los periódicos de medicina y las siguienEn este informe mismo el Sr. Gavarret llama la tes memorias que no han sido dirigidas á la A c a atención de la Academia sobre otro aparato de pul- demia.
verización propuesto por Mathieu (de la Drome). Es
Efectos de la respiración del agua mineral pulun nuevo sistema de balneación, en el cual se reem- verizada, por el Sr. Brian. Gazette hehdomadairc
plazan los 300 litros de agua mineral necesarios del 5 y del 12 de Abril de 1861.
para llenar una bañera, con pocos litros de agua
Pulverización de las aguas minerales, por el sepulverizada. Las aplicaciones terapéuticas del agua
ñor Ghampouillon. Gazette des hopitaux de 6 de
pulverizada siendo asi mas generales han provocaJunio de 1861.
do interesantes investigaciones que han sido sometiDe la pulverización de los líquidos y de la inhados á nuestra aprobación. He a qui siguiendo el orlación pulmonar bajo el punto de vista terapéutico,
den cronológico, los trabajos que .nos han sido prepor el Sr. Delore. Gacette medicinal de Lion del 1
sentados:
y del 16 de Setiembre de 1861.
Nota sobre la pulverización en aguas-Buenas,
Memoria acerca de la introducción de cuerpos
por Pietra Santa, Sesión de Abril de 1 8 6 4 .
pulverulentos, gaseosos, líquidos y sólidos en las vias
De la pulverización á Euzet-les-Bains y sus
respiratorias, por el Sr. Fournié. Leída en la Acaefectos terapéuticos, por Auphan, médico inspector.
demia de ciencias en la sesión del 16 de Setiembre
Sesión de 30 de Abril de 1861.
de 1861.
De la penetración de los líquidos pulverizados en
«Inspiración é introducción de los líquidos pullas vias respiratorias, por Demarquay. Sesión de 24
verizados, por el Sr.Monra-Bourouillou. Gazette des
de Setiembre de 1861.
hopitaux del 24 de Octubre de 1861».
Comunicación acerca de la penetración de los
Dieta respiratoria, por el Sr. Champouillon.
cuerpos pulverulentos, gaseosos, volátiles, líquidos
' Gazette des hopitaux de 5 i de Octubre de 1861.
y sólidos en las vias respiratorias, por Fournié. SeLos médicos que han estudiado la pulverización
ionde 1.° de Octubre de 1801.
de las aguas minerales no están conformes en la i n Nota segunda sobre la pulverización en Aguastroducción de los líquidos pulverizados en las vias
Buenas, por Pielra Santa. Sesión de 8 de Octubre
respiratorias, ni en el enfriamiento que esperimende 1861.
tan, ni en la alteración de las aguas sulfurosas someNota sobre la temperatura de los líquidos pultidas á la pulverización, ni en los efectos terapéutiverizados, por Demarquay. Sesión de 8 de Octubre
cos del nuevo método del Sr. Sales-Girons. Era nuesde 1881.
tro deber librarnos á nuevas investigaciones, repetir
Medio de corregir el enfriamiento del agua pul- los esperimentos de que se ha hecho mención y r e verizada, por Tampier. Sesión de i 5 de Octubre
solver, en lo que hoy permite la ciencia, las cuestiode 1861.
nes siguientes:
Algunas observaciones relativas á la pulveriza1. ° ¿Los líquidos pulverizados entran en las vias
ción, por Auphan. Sesión de 15 de Octubre de 1861.
respiratorias?
Nuevos esperimentos para servir al esclareci2. ° ¿Experimentan enfriamiento al salir de los
miento de esta cuestión: ¿El agua pulverizada penetra en los bronquios? por Auphan. Sesión de 29 aparatos pulverizadores?
3. ° ¿Las aguas sulfurosas quedan modificadas en
de Octubre de i 8 6 1 .
su
composición química por la pulverización?
Teoría fisiológica de la introducción de las materias pulverulentas en las vias respiratorias, por el
4. * ¿En el estado actual de conocimientos, es
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disminución de los principios sulfurosos es considerable; pero ya hemos demostrado con cuanta prontitud las aguas sulfurosas se alteran en contacto del
aire. Por consigutente, los resultados que la ciencía
suministra no son exactos y no se puede conocer
i . " ¿Los líquidos pulverizados, entran en las
bien
la proporción de los principios sulfurosos que
vias respiratorias?
quedan
en el agua pulverizada, sino recibiéndola en
Los esperimentes del Sr. Demarquay, en el homel
acto
de
depositarse en un reactivo de ley conocida.
bre y en ios animales, los de los Sres. Moura-BouLa disolución de ácido sulfhídrico pierde por la
rouillou y Tavernier, las investigaciones del señor
pulverización
una grande proporción de este gas,
Fournié acerca de la introducción de materias pulveaun
siendo
poco
concentrada; mas esta pérdida en
rulentas en las vías respiratorias, y los ensayos del
Sr. Henry en un conejo y en un cerdo no permiten parte es debida al desprendimiento del ácido sulfhídrico en el aire ambiente.
dudar de la penetración del agua pulverizada.
posible fijar los efectos terapéuticos de la inhalación
de los líquidos pulverizados?
Vamos á examinar sucesivamente cada una de
estas cuestiones:
2. ° ¿Los líquidos pulverizados esperimenlan enfriamiento al salir de los aparatos pulverizadores?
Es indudable que las aguas minerales pueden
esperimentar un enfriamiento considerable por la
pulverización, como lo ha observado el Sr. de Pietra-Santa, en Aguas-Buenas: debo, sin embargo,
advertir, que todavía no se conoce ley general alguna, y que en esta clase de esperimentos es precisó indicar siempre las circunstancias en que cada
cual se coloca. Ademas, al poner en contacto la
bola del termómetro con una mezcla de aire y agua
pulverizada, no se tiene exactamente la temperatura
de esta.
Conviene recordar que el Sr. Tampier ha i n d i cado en una carta dirigida á la Academia el medio
de que se vale para obviar el inconveniente del enfriamiento del agua pulverizada. Este medio consiste en hacerla llegar á un espacio cerrado, tal como
el hidrófero, cuya temperatura sea superior á la del
agua, y cuya saturación por el vapor de agua sea
completa. Un esperimento hecho en la calle Taranne, el 12 de Noviembre último, ha dado los resultados siguientes:
Temperatura de la caja
—
del agua
—
—
52°, 0 centigram.
31°, 5
—
del baño, pasados 15
minutos. . . .
31°, 5
del baño, pasados 30
minutos. . . .
51°, O
—
—
Es preciso, pues, para evitar el enfriamiento en
las salas de respiración, que el aire esté saturado de
vapor de agua como circunstancia indispensable, y
que la temperatura sea algo mas elevada que la del
agua que se quiere pulverizar.
3. ° ¿Las aguas sulfurosas, son modificadas en
su composición por la pulverización?
Cuando se receje agua pulverizada en un vaso y
se somete acto continuo al análisis sulfidométrico la
El agua de Enghien y probablemente todas las
que contienen ácido sulfhídrico pierden por término
medio 60 por 100 de este principio sulfuroso.
Las aguas que tienen sulfuro de sodio, co mo las
de los Pirineos, no son alteradas ó esperimenlan
muy ligera modificación por la pulverización.
La disminución del principio sulfuroso parece
ser menor con el aparato del Sr. Sales-Girons que
con el del Sr. Mathieu.
4.° ¿Puédese, en el estado actual de nuestros
conocimientos, precisar los efectos terapéuticos de la
inhalación de los líquidos pulverizados?
El Sr. Auphan ha estudiado por espacio de dos
años los efectos del agua pulverizada en el organismo sano y enfermo y he aquí las conclusiones que se
desprenden de los hechos relatados en su memoria.
1.0 Las inhalaciones minerales convenientemente practicadas son un recurso precioso en el tratamiento de las enfermedades del aparato respiratorio.
2. ° El método que consiste en hacer respirar
las aguas minerales en estado de suma division,
según el procedimiento del Sr. Sales-Girons puede,
en determinados casos, prestar grandes servicios.
3. ° El agua pulverizada es útilmente usada contra las anginas y laringitis crónicas, las hepalisaciones pulmonales sin complicación de tubérculos, etc.
El Sr. Demarquay y uno de los miembros mas
distinguidos de la Academia, el Sr. Trousseau, emplean hace tiempo los líquidos medicinales pulverizados en el tratamiento de las enfermedades crónicas de la farinje y de la larinje y aseguran haber obtenido, con esta medicación, felicísimos resultados.
Resumiendo, las salas de respiración son consideradas por unos, como un medio poderoso en el
tratamiento de las enfermedades del pecho y por
otros, como nocivas en el mayor número de casos.
Existe, pues, una gran incertidumbre sobre los efectos terapéuticos de las aguas minerales pulveriza-das. Son necesarias nuevas investigaciones, hechos
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bien observados por médicos competentes para que
la comisión de las aguas minerales y la Academia
puedan dar su fallo en esta importante cuestión.
SECCION
VARIA.
F o l l e t o c u r i o s o . Hemos debido á la atención del
Sr. Oriol Ronquillo, farmacéutico de Barcelona, un
opúsculo que ha publicado con el título de Apuntes sobre el ejercicio de la f a m a d a , causas de su decadencia
y medios para precaver su r u i n a . E l autor se estiende en
consideraciones bastante caprichosas acerca de la condición del farmacéutico desde la época de su carrera
literaria, y á la verdad, no somos del parecer de achacarlo todo á sus cualidades, á la reglamentación ó al espíritu del siglo. En todos tiempos ha habido y habrá estas tres circunstancias independientes de la suerte de
las profesiones, en cuanto á la decadencia de que se
trata: esta reconoce por causa principal el intrusismo,
que se erige en potencia avasalladora cuando la tolerancia le da paso libre, no porque él sea ilustrado sino porque es importuno, y la comodidad de no molestarse entra por mucho en los que han de impedir su ejercicio.
Las otras causas son secundarias y ocasionadas por la
existencia de la referida, lo cual da á entender que si
desapareciera ella de entre los males que nos afligen
cambiaría la suerte de la farmacia, pues el bienestar que
pierde por falta de recursos sufriría mejor los embates
propios de la divergencia de opiniones para adquirir firmeza en las demás eventualidades. De consiguiente, es
cusamos analizar la inventiva del Sr. Oriol Ronquillo
sobre la primera parte de su producción, y en cuanto á
la segunda no acertamos á combinar la libre acción del
farmacéutico en absoluto con restringirle su misma
acción bajo otro concepto ; lo uno aplicado al ejercicio
independiente de los pueblos, y lo otro establecido para
el arreglo de partidos en general.
Quisiéramos que estas condiciones guardaran cierta
armonía indispensable á la lógica de su fundamento, y
sobre todo, que no fuera necesario recurrir á ellas por
que se desprecien otros medios de probar fortuna, cuales son, el asociarse, el instruirse y el tener capitales empleados para subvenir á las necesidades públicas.
E l aislamiento y pobreza de ánimo es el defecto capital del individuo; sin que sea bastante á suplir sus consecuencias una libertad que no reconozca límites por un
lado y una sujeción que le convierta en mercenario por
otro: el buen medio es combinarlo todo de manera que
no haya sistema absoluto en nada, sino conducta relativa á las circunstancias; pero siempre digna, siempre
decorosa, jamas infundada ni humillante. Desaparezca el
intrusismo, ejerza el farmacéutico ampliamente, asocíese,
instrúyase, emplee recursos productores de ciencia y
utilidad: entonces no necesitará pedir libertad indefinida
para faltar á su deber, ni partidos cerrados para someterse
a una limitación denigrante.
Por lo demás conocemos en el fondo del escrito los
buenos deseos del Sr. Oriol Ronquillo, y aunque no
acierte á espresarlos debidamente, ni le veamos contribuyendo en Cataluña al movimiento regenerador de la
farmacia, creemos que no sería perdido su trabajo si lo
sometiera al juicio de los cuerpos colectivos de la clase,
procurando él mismo que esta se reuniera fraternalmente en donde parece reina cierta divergencia de opiniones
ó de afectos personales que deben estrecharse y que
hace tiempo están alejados por desgracia. Deseamos que
interpretando nuestro buen fin con imparcialidad no vea
en él otro ínteres que el de la union entre todos los inviduos de la clase farmacéutica.
R e f u n d i c i ó n . Los periódicos cuya aparición anunciamos con los títulos de Anales de Química y de M o n i tor de Química, salieron á luz en su primer número,
según los prospectos que dimos á conocer á nuestros
lectores, llenando debidamente su objeto ; pero considerando sin duda que sería mas ventajosa su publicación
reunida, acaban de refundirse en uno solo, que lleva
ambos títulos , bajo las firmas de sus directores D. Luis
María Utor y D. Gabriel de la Puerta.
Les deseamos buena fortuna en su empresa, confiando en que sabrán llevarla adelante con el entusiasmo é
ilustración de que han dado tantas pruebas durante su
carrera literaria los jóvenes escritores que refuerzan así
sus tareas periodísticas.
B u e n a a r m o n í a . Sabemos con satisfacción que el
Centro Directivo farmacéutico de Valencia ha hecho desaparecer el disgusto que entre la clase de aquella capital
habían producido ciertos anuncios de imprevisión que se
hablan publicado en los periódicos políticos , logrando
que se retiren por inconvenientes y que se den por satisfechos los que reclamaron acerca de su contenido.
Asimismo ha llegado á nuestra noticia que el referido Centro comisionó algunos de sus individuos para
que se trasladasen á Murcia con el fin de promover en
aquella provincia la organización de la clase farmacéutica, y han llevado á cabo tan laudable propósito con la
mejor armonía, habiendo merecido una fraternal acogida por parte de los comprofesores murcianos.
S a n i d a d m i l i t a r . Por Real órden de 25 de Setiembre último fué destinado á Filipinas de primer Ayudante farmacéutico el Sr. D. Juan Coll y Cundiera, que estaba en Canarias, hallándose actualmente dispuesto ya
para marchar á su nuevo destino.
R e p e t i c i ó n . Tenemos necesidad de reproducir un
aviso amistoso que dimos el año último respecto del establecimiento de una nueva oficina de farmacia en Yillasandino, cuyo profesor permanecerá allí á todo trance.
Cuando lo supimos por primera vez se consiguió que
el farmacéutico á quien habían buscado para hacer la
contra al compañero, desistiese de servir de instrumento:
ahora han encontrado otro que se preste al mismo objeto, y esperamos se retire, como su digno antecesor, para
evitar las consecuencias necesarias.
E s c i t a c i o n . Ya verán nuestros lectores, en la sección editorial de este número, el entusiasta artículo de
nuestro amigo y comprofesor Fernandez Izquierdo: nada
mas elocuente que seguir su espíritu, y nos adelantamos
solo á manifestar á la clase farmacéutica de España que
el Centro ejecutivo del Congreso ha terminado el proyecto del Reglamento para la Asociación, el cual se publicará en breve, al remitirlo á discusión de los cuerpos colectivos de provincia ; «n él se atienden los estremos necesarios para el feliz éxito de las doctrinas esplanadas
en los dictámenes pendientes, que irán despachándose á
Sentimos salir al encuentro de nuestro apreciable
continuación del referido trabajo.
colega, advirtiéndole que agradec rnos su ínteres para
U l t i m a e t a p a . Ya pareció aquello de L a Correspon- que no se perjudiquen nuestros comprofesores aceptandencia Médica de confundirnos con escritos de su cose- do plazas de titulares contraproducentes; pero es preciso
cka que demostraran la inferioridad en lógica y princi- distinguir de casos, esplicando bien lo que dice la ley de
pios de EL RESTAURADOR FARMACÉUTICO; pero cuál será sanidad y el reglamento de partidos: en aquella se declael asombro de nuestros lectores cuando sepan que el ra libre al profesor para ejercer su facultad públicamencitado colega echa mano de artículos que hemos publi- te, y se prescriben plazas de titulares solo relativas al sercado antes que é l , debidos al incansable celo de nuestro vicio de beneficencia municipal. Por lo tanto, no puede
amigo y compañero el Sr. Fernandez Izquierdo , confor- haber otra clase de partidos emanados del gobierno, y
mes con nuestras doctrinas, y contemporáneos de todos este acordó en su reglamento que donde hubiera oficilos movimientos que nos ha sugerido el común entu- nas de farmacia sin retribución careciesen los titulares
de sueldo personal; pero también está allí mandado que
siasmo por el bienestar de la clase farmacéutica.
no
se les obligue á prestar otro servicio que el despacho
Se necesita la obcecación del Sr. D. Juan para venir á
parar al triste papel de valerse de un cirineo que es, ha de medicamentos; y respecto de si conviene al farmacéusido y promete ser nuestro colaborador, declarando en tico ser titular bajo esta base, cuando se halle establecido
primer término que aprueba la marcha de ambos perió- por su cuenta y riesgo, díganlo cuantos se quejan de la
dicos, si bien lamenta que se hayan echado en cara pasa- competencia que se establece entre los profesores, si á
dos estravíos: solo tenemos que rechazar esta palabrita protesto de la titular van á fijar su residencia algunos
aplicada á nosotros, respecto de D. Juan, porque tal vezse- donde ya vivían otros independientemente. E s necesario
pararsede su opinion sea impedir estravíos de que no no proceder de ligero en esta materia, resolviendo en abadolecemos, resultando ser el equivocado quien persista soluto que donde no haya sueldo ninguna ventaja reen ellos, quizás conociendo que no sirven para otra cosa porta al farmacéutico ser titular: esto podría decirse
cuando el sueldo se negara donde no pueden existir sin
que para seducir incautos.
él; pero donde está el profesor en posesión de su clienHa sido muy generoso el amable redentor de la cuestela, libre de la acción del gobierno, acéptese la titular
tión suscribiendo que ambos periódicoá han tenido essegún reglamento, que no perderán nada en ello nuestravíos, porque ha tenido que declararse á sí mismo
tros comprofesores. Creer que todos se han de convertir
ofuscado en ilusiones, por no dejar que D. Juan se retien empleados de nómima es una quimera, tratándose de
rara él solo de la palestra bajo este concepto, al ver que
una nación que aun no tiene elementos administrativos
no tenia medios propios de defensa; y decimos que él
ni económicos para ello, y querer también que el gomismo se perjudica , en atención á que sus escritos son
bierno ó el municipio tomen por su cuenta el servicio —
los únicos que sirven de pantalla á su apadrinado.
público, formando partidos para todo el vecindario, es
E nfin,ha cocluido !a polémica de competencia, y desconocer el derecho común y la legislación vigente,
si antes hubiera buscado el Sr. D. Juan el auxilio de núes. opuesta á esa tutela mientras no varíen los fundamentos
1ro compañero, no habría dicho tantos disparates farma- de la sociedad en que vivimos.
céuticos como le hemos advertido ; pero al congratularnos por el encargo que ha tomado nuestro amigo el señor Fernandez Izquierdo de ser el responsable de los
ANUNCIOS.
escritos que de nuestra profesión vean la luz en aquel
periódico, le aconsejamos que no deje pasar ninguno sin
su estudio y arreglo , como sucede en el último número
Se vende una oficina de farmacia en un pueblo inmediato
con una consulta sobre titulares farmacéuticos, que está
á Madrid, cuyo vecindario es de mil vecinos, y tiene anejos
contestada desconociendo el Reglamento de partidos y
que concurren á él por su inmediación; se halla situada la
la Ley de Sanidad.
botica en el punto mas céntrico del pueblo y tiene buen
C o n s u l t a . Leemos en L a Correspondencia Médica la despacho. Darán razón en la oficina de Farmacia ó en la
droguería de D. Cárlos Ulzurrun, calle de Barrio-Nuevo,
siguiente:
, é Imperial, núm. i .
«Si en el reglamento de partidos no se señala sueldo á numtiro
los farmacéuticos titulares sino cuando se establecen en
—Se necesita un practicante bien instruido para una oficina
los pueblos; ó mas claro, si á los farmacéuticos ya establecidos á la fecha del reglamento no se les concede farmacia de Andalucía. Dará razón en esta córte D. Pedro
sueldo por la titular, ¿qué ventaja tienen en desempeñar Fiscer, calle de San Vicente Baja, núm. 60 triplicado, seguny aceptar las plazas de titulares? Ninguna absolutamen- do izquierda.
te; al contrario, redunda en perjuicio suyo, pues de este
modo se impone deberes y compromisos de responsabilidad personal sin ningún provecho. Para vender las me- El Director y Editor responsable, Q u i n t í n C h i a r l o n e .
dicinas por su precio no necesita ser titular. Le basta
iMadrid: 1867.—Imp. de J. M. Ducazcal, Plazuela de Isabel I I , 8.
que haya quien las necesite.»
E l nestaux-acloi" F a r m a c é u t i c o se publica todos los domingos.—TSedaccion., Plaza de Isabel I I , n ú m e r o 1,
oficina de farmacia, á donde sa dirigirán las reclamaciones y pedidos enviando su valor en m e t á l i c o , letras de giro ó sellos
do franqueo. P r e c i o s tie sxxscrloion : A p e r i ó d i c o solo, en MADRID, por u n a ñ o , SO reales; por u n semestre, 26;
• n PROVINCIAS por u n a ñ o , 6 0 ; por u n semestre, 32; en el ESTRANJERO , por u n a ñ o , 7 0 ; por u n semestre, 38; en
ULTRAMAR por u n a ñ o , 8 0 ; por u n semestre, 44. A p e r i ó d i c o y obras, 90, 100 y 120 respectivamente por a ñ o , y 46,
52% 64 por medio año. A obras solamente , 20 reales por cada cinco entregas en todas partes , haciendo el pago adelantado.
Números sueltos, para íes suscritores , 1 r e a l ; para los que no lo s e a ^ 2 rs. Entregas de obra, 4 y 6 rs. respectivamente
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