Cesar Barona....

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4S année —
L E
n o u v e a u .
N
67
VENDREDI
31
JANVIER
1 975
BI-MENSUEL
Directeur : Lucien BRUN —
P A R T ID O
A acumulación capitalista y
ia concentración de los ins­
trumentos de trabajo están
determinadas en todo momen­
to por el desarrollo de las
fuerzas productivas y las rela­
ciones de producción. La apa­
rición del Estado como prin­
cipal elemento en el desarrollo
-—utilizando sus recursos en
beneficio de la oligarquía do­
minante por medio de la em­
presa pública y de los incen­
tivos fiscales y políticos de que
dispone— , niega, por un lado,
la propiedad orlvada de los
instrumentos productivos y al
mismo tiempo acelera la socia­
lización del Estado y de las
relaciones de producción.
L
Impulsar y dirigir desde aba­
jo ese proceso es la misión
histórica de la clase obrera
consciente, valiéndose de sus
organizaciones políticas y sin­
dicales. Aunque, como ocurre
en España actualmente, deban
actuar —con las dificultades
que ello supone— , en la clan­
destinidad y en el exilio. Los
Programas vigentes del P.S.O.E.
y de la U.G.T., ofrecen los ins­
trumentos que reclama el com­
plejo' problema político de la
España de hoy.
La concentración capitalista
se inicia en todas partes con
la vandálica expropiación, por
aristócratas y burgueses, de las
comunidades judías,* de la po­
blación campesina, de la Igle­
sia y de las colonias princi­
palmente. Más tarde, la propie­
dad privada fundada en el tra­
bajo personal de los produc­
tores, dueños de sus instru­
mentos de trabajo, se trans­
formó en la propiedad privada
capitalista, sujeta al salariado
y a la explotación del trabajo
ajeno.
Esa expropiación de los pe­
queños propietarios por unos
pocos grandes capitalistas de­
sarrolló la concentración de
capitales en escala creciente
e impulsó la aplicación de la
técnica en la explotación de
la tierra y en el desarrollo de
los instrumentos de trabajo, ini­
ciando la revolución industrial
y política que erigió a la bur­
guesía en clase dirigente. Era
necesario atender las crecien­
tes necesidades de un mundo
en expansión. Y esa fué la mi­
sión que llevó a cabo la bur­
guesía revolucionaria a partir
del siglo XVIII.
Fué un movimiento ascen­
dente que convirtió las sen­
cillas herramientas del artesa­
nado en poderosos instrumentos
de trabajo que debían ser uti­
lizados comunitariamente. A la
vez relacionó a todos los pue­
blos en el mercado mundial,
dando carácter internacional al
sistema capitalista. Pero al mis­
mo tiempo, el propio desarrollo
del capitalismo produjo al pro­
letariado y con él las condi­
ciones que habrían de permitir
expropiar a los expropiadores
y transformar la sociedad ex­
plotadora en otra más perfecta,
como consecuencia de las ad­
quisiciones logradas en la era
capitalista por la nueva clase
ascendente.
Ya no se trata de expropiar
a la comunidad productora por
una minoria usurpadora, sino
de que la minoría productora
expropie a los usurpadores que
antes la expropiaron a ella.
Tampoco se trata de monopo­
lizar el Estado para sojuzgar
a los hombres, sino de liberar
la sociedad, organizándola para
administrar por todos, en be­
neficio de todos, las cosas
comunes a todos. Como ha
puesto de manifiesto la socie-
Rédaction et Administration : 73, rue Bayard —
31000 Toulouse
Y S IN D IC A T O
dad de consumo, la sociedad
de la opulencia, del despilfarro,
del desenfreno, del pluriempleo,
del paro encubierto y la crisis
permanente, la sociedad huma­
na no cabe en su envoltura
capitalista. Se ve amenazada
por la explosión demográfica,
el deterioro del medio am­
biente, la carrera nuclear, la
política de armamentos, el des­
potismo político y la escasez
de recursos.
sólo intervenía como gendarme
o como moderador. Pero hoy,
para hacer frente a esas con­
tradicciones, que el Estado
trata de superar, los órganos
de éste ya no intervienen sola­
mente a nivel político, sino que
aparecen como consejo de
administración de la empresa
privada a través de la empresa
pública. De este modo, el Es­
tado pone al servicio de aque­
llas su poder coactivo y las
provee de recursos económi­
cos adicionales con cargo al
presupuesto. Y como la moral
capitalista no permite a la
Administración pública realizar
beneficios, éstos se los em­
bolsan los hombres de nego­
cios.
Desde E sp añ a :
El M M
II II M iriC Itl
URANTE los días finales
de diciembre pasado, los
periódicos de aquí, y so­
bre todo los que vienen adop­
tando una posición verbalmente
monárquica (y decimos verbal­
mente, porque ella no les ha
impedido ser los más eficaces
sustentáculos de la larguísima
dictadura de Franco), se han
prodigado en publicar artículos
y fotografías en los que se
celebra el centenario de la
ocupación del trono de España
por el rey Alfonso XII, y se
resaltan los servicios y la gran
calidad de estadista de Cánocas del Castillo, así como se
canta el «heroísmo» del gene­
ral Martinez Campos al proferir
el histórico grito de Sagunto.
Sin embargo, en alguno de
estos artículos, a pretexto de
recordar las circunstancias que
concurrieron en aquella res­
tauración, se exhuman, con un
propósito que pudiera muy bien
ser intencionado, textos en los
que se pone al descubierto la
tendencia de la historia al mi­
metismo con respecto a ella
misma, «o séase» al asombroso
parecido de hechos, que sepa­
rados por el tiempo, han in­
fluido e influyen, para su mal,
en la vida de nuestro país.
Se recuerda que tras el atro­
pello de Pavía, irrumpiendo con
sus soldados en el recinto
del Congreso de los Diputados,
los poderes de la República
fueren desmedulados y entre­
gados provisionalmente al ge­
neral Serrano, Duque de la
Torre, que parece que en tiem­
pos anteriores había sido muy
bien quisto de la sentimental
Isabel IIa.
Ll GIIIIEDID DE Ll FLEBITIS T LO DEMIS
«En teoría, España era aun
una República, y Serrano pare­
cía haberle tomado gusto al
sillón presidencial, empujado
por las ambiciones de su bellí­
sima e intrigante consorte». Sin
embargo, la situación estaba
muy lejos de haberse estabili­
zado, y prueba de ello es que
el general tuvo que cambiar
cuatro veces de gobierno en
el plazo de un año.
Las contradicciones del sis­
tema capitalista aparecen den­
tro de la empresa y fuera de
ella en la lucha entre capital
y trabajo. Al mismo tiempo,
esas contradicciones se pre­
sentan también en el enfren­
tamiento de los capitalistas en
el mercado. Pero donde apa­
recen más evidentes es en el
sistema monopolista actual, que
tiene que apoyarse para sub­
sistir en el aparato estatal. Al
principio esas luchas tenían
carácter privado. El Estado
IN temer al error, se po­
dría asegurar que la ac­
tual situación española es
mucho más grave de lo que
las publicaciones de la prensa
internacional dejan entrever.
S
Es grave que la deuda exte­
rior haya ascendido este año.
a más de cinco mil millones
de dólares, pero es más grave
que menguado el turismo por
la inflación, no vuelva a tomar
el auge que tuviera en tiempos
pasados. Es grave que los
millones de españoles explo­
tados por el régimen en el
exterior, empiecen a regresar
a España por falta de trabajo
en los países a que fueron
enviados, pero es más grave
que el régimen, incapaz de
crear nuevas fuentes de tra­
bajo, formará con estos millo­
nes de compatriotas el éjercito
de trabajadores en paro for­
zoso. Es grave que los «reca­
deros del régimen» a las órde­
nes de ex-mandatarios de la
dictadura anden por dentro y
por fuera de España zascandi­
leando en apresuradas gestio­
nes para constituir con «gente
comprada», partidos y organi­
zaciones que permitan al totali­
tarismo franquista constituir una
oposición domesticada que se
engrille a las tituladas asocia­
ciones políticas, que habrán de
justificar dentro del férreo perí­
metro del «Movimiento» una su­
puesta liberalización con el
deseo de ingresar en el Mer­
cado Común europeo, aunque
su-verdadero papel en la vida
política y social del país será
la de miembros de un coro
orfeonista y su misión sola­
mente decir «Amen», pero es
más grave que el franquismo
y sus servidores de ayer y de
hoy cometan ese crimen de
lesa patria al añadir, al vacio
ideológico que ha dejado el
régimen durante su dilatada
vida totalitaria, otra maraña de
odios, desconfianzas y confu­
siones que no harán sino au­
mentar la desesperación del
pueblo sin que se pueda pre­
cisar donde desembocará ta­
maño disparate. Es grave que
«ABC» de Madrid en reciente
artículo diga entre otras cosas:
...«La España socialista, cuya
imagen es vista por muchos en
ei horizonte, ha provocado una
carrera oportunista hacia la
izquierda, todos se apresuran
En lo que se refiere a Es­
paña, este proceso ha sido
más complejo y escandaloso.
El capitalismo financiero, con
la protección del Estado, mo•
CONTINUA EN LA PAGINA 4
a cruzar al otro lado. Es difícil
encontrar políticos españoles
que no digan que "c son
izquierdistas»..., pero es más
grave —para el régimen— que
es verdad y que si bien es
posible que algunos den a esa
carrera impulso por el oportu­
nismo, no es menos cierto que
la mayoría del pueblo español
se siente atraído por el pres­
tigio histórico del Partido So­
cialista Obrero Español, gana­
do con la honestidad de su
conducta pública y privada y
siempre equidistante de todos
los totalitarismos por igual.
Todo ese sombrío conjunto
de hechos y situaciones inne­
gables, no son tan elocuentes
como la publicación hecha en
la revista «Fuerza Nueva» por
el falangista Blás Pinar, donde
no sólo amenaza al Jefe de su
Gobierno, Arias Navarro, con
la guerra santa por sus propó­
sitos de liberalizar el Estado
fascista de Franco, sino que
promete a los españoles otro
baño de sangre si continúan
buscando para gobernarse, los
caminos de la Libertad y la
Democracia. Esa amenaza do­
lorosa, por el cinismo que en­
cierra, también es caricaturesca
porque este Blás Pifiar, conver­
tido en personaje por la gra­
cia digital del «Caudillo», actua
como si pretendiera reactuali­
zar la influencia falangista al
estilo de 1939, sin darse cuenta
que Falange fué abandonada
hace mucho tiempo hasta por
el poeta que le escribió sus
antífonas y que hoy sólo existe
como bambalina para mantener
el «estilo del régimen». Sin em­
bargo, no debe desestimarse la
peligrosidad de la reacción de
este espécimen cavernario e
inquisitorial, que víctima de sus
propios medios y ausente de
la realidad, vive y quiere ha­
cer vivir, dentro del hermético
contexto creado por los medios
de comunicación oficiales como
la Agencia EFE, la radio, la
televisión y todas esas publi­
caciones que se dedican a mo­
delar la sumisión del pueblo,
mediante la amenaza, el chan­
taje o la exaltación permanente
de las virtudes, vida y piruetas
de los nobles, o nuevos ricos,
cuya expresión estúpida pre­
tende cubrir con un halo de
felicidad la incapacidad del
franquismo y su sistema, que
D
llevó fuera de España a los
altivos españoles a realizar tra­
bajo? de burros de carga y a
las mujeres de nuestro país a
doblar las rodillas en gesto de
doble esclavitud para fregar
suelos en los países desarro­
llados de Europa y en los sub­
desarrollados de América.
Y a ese pueblo, heroico mil
veces, asesinado en la guerra,
asesinado después de la gue­
rra y humillado siempre por
quienes llevan la misma divisa
de Blás Piñar, a ese pueblo se
le ofrece un nuevo baño de
sangre por querer vivir con
dignidad y con libertad. Contra
esa actitud, nosotros manifes­
tamos nuestra seguridad en la
solución incruenta del llamado
problema español y porque
tenemos evidencias de que los
españoles han aprendido que
todas estas distorsiones por
las cuales España ha llegado
a su situación actual son úni­
camente explicables si se esta­
blece a priori que, donde hubo
terror en exceso, recordarlo
continuamente favorece los pro­
pósitos chantajistas. Ello expli­
ca ese estado de ánimo que
permite gobernar a la nación
más por habito temeroso al
terror establecido por la tira­
nia, que por respeto a la fuerza
y a la justicia de cualquier ley.
Es igual que la necesidad
viciosa de un niño que no
puede conciliar el sueño si no
se mete el dedo pulgar en la
boca; sin embargo el niño
crece... y así ha ocurrido con
la realidad española que se ha
querido eludir durante treinta
y cinco años. Como decía al­
guien en un reciente comen­
tario de prensa sobre la situa­
ción de España... «Cual un drogómano que empieza a des­
pertar de su sueño porque la
droga se ha agotado, el orga­
nismo político de España se
sacude ante la agonía de Fran­
co, cuyos días están contados,
no importa cuan exitosas sean
las habilidades médicas que
tratan una flebitis...»
Estamos, no ante un episo­
dio que trata del derrumbe
fisiológico del tirano, sino ante
el derrumbe de un sistema
que desaparecerá en su mayor
parte engullido en la misma
tumba de Francisco Franco.
Cánovas del Castillo no cola­
boró con el regente, antes
bien, lo combatió, porque con­
sideraba que la normalización
de la vida de la nación había
que buscarla con una restau­
ración de la Monarquía en la
persona de Alfonso, hijo de la
ex-reina, joven que a la sazón
frisaba en sus tiernos 17 años,
y que según él era «el príncipe
más inteligente de Europa y el
más apto para ser un buen
soberano moderno».
En una carta dirigida a Isa­
bel, que se mantenía exilada
en París, le decía cosas como
las que siguen y que llenan
de verdadero asombro, si se
examinan tras el prisma de
las especulaciones que nos
permitimos hacer párrafos más
arriba:
«El propósito del general es
consolidar su presidencia vita­
licia... Desde que le ofrecieron
la jefatura a condición de man­
tener el régimen, solo ha pen­
sado en esto...
No quiere dejar el puesto a
Don Alfonso; sin embargo está
gastado, ya adelantado en la
vida, para hacer concebir gran­
des ilusiones. Los hombres
civiles de este gobierno ,!e de­
testan; los militares están lle­
nos de envidias entre sí y lo
estarán más cada día...
Es preciso no desprestigiar
el nombre del Príncipe, que
es hoy una gran esperanza,
paseándolo inútilmente por las
antesalas de un ambicioso
incorregible».
El 29 de diciembre de 1874,
el general Martinez Campos,
ante unos batallones formados
en cuadro en un lugar situado
en las afueras de Sagunto, en
un acto de franca rebeldía con
respecto a Serrano, proclama
rey de España a Alfonso XII.
La noticia se difundió rápida­
mente. Los ejércitos de Levante
y del Centro sa adhirieron el
mismo día a tal proclamación
y con gran celeridad lo hace
el resto de las fuerzas arma­
das. El general Serrano en
vista de ello dimite, y desde
el Norte, donde se encontraba
luchando con los carlistas,
Nuestro sindicalismo
A Y U D A
RELACION DE DONATIVOS
PARA
«LE NOUVEAU SOCIALISTE»
CORRESPONDIENTE
AL PERIODO
DE 1° DE NOVIEMBRE 1974
AL 20 DE DICIEMBBRE 1974
RELACION DE DONATIVOS
PARA EL P.S.O.E.
CORRESPONDIENTE
AL PERIODO
DE V DE NOVIEMBRE 1974
AL 20 DE DICIEMBBRE 1974
Rubaix:
A. F u e n te fria ........
Ginebra:
De la S e cció n ......
Un com pañero......
100,00
5,00
Tarbes:
Salvador Guzmán
.. ..
10,00
Rubaix:
A, F uentefria........
10,00
10,00
París:
Jesús A z u a ra .......
Juan J im e n e z.......
Hermenegildo Moreno
Apolinar Escobedo
Aureiiano López ..
20,00
5,00
. 10,00
.. 10,00
. . 10,00
Marsella:
Paris:
20,00
Jesús A z u a ra .......
Cesar B a ro n a .......
6,00
10,00
Segundo D ia z ......
Apolinar Escobedo ..
10,00
Hermenegildo Moreno .
10,00
Juan Jim e n e z.......
5,00
Aureliano López .. ..
10,00
Marsella:
Un a filia d o ............
150,00
Burdeos:
C. Llo re n te ............
10,00
Meyreuil:
Ramon V e g a .......
Emilio D iaz............
José G iro n e s .......
20,00
5,00
3,00
T o t a l...............
Un a filia d o ............
150,00
España:
Dos afiliados de la Fe­
deración de Sevilla
..
84,00
Burdeos:
C. L lo re n te ...........
20,00
Meyreuil:
Ramon V e g a .......
Emilio D iaz............
José G iro n e s .......
Dolores Carbonero
Teodoro Gómez ..
Antonio Monterroso
Francisco Bejar ..
Daniel Fernandez ..
20,00
5,00
5,00
..
5,00
..
5,00
..
5,00
..
5,00
..
5,00
T o t a l...............
384,00
374,00
Vida del Partido
ROUEN
La sección de Rouen del
P.S.O.E. celebró asamblea ge­
neral ordinaria bajo la presi­
dencia del compañero Pedro
Redondo. En ella se dió lectura
a la Circular n° 2 de la Comi­
sión ejecutiva, se aprobaron
las relaciones de cuentas y se
hizo una colecta para ayuda
del Partido, que será enviada
a la tesorería nacional. La
asamblea se desarrolló en el
ambiente de camaradería y fra­
ternidad de costumbre.
BURDEOS
Ei domingo 15 de diciembre
se reunió en asamblea ordina­
ria esta agrupación para des­
pachar los asuntos incursos en
el Orden del Día estatutario
correspondiente al 4° trimestre
del año p a s a d o . Unánime­
mente fué aprobada la gestión
general del Comité, como así
mismo la administrativa, previo
informe favorable de la Comi­
sión revisora de cuentas. E!
importe global de pagos a la
C.E. por venta de prensa, do­
nativos y cotizaciones, alcanzó,
sensiblemente, el mismo nivel
que en ejercicios anteriores,
lo que acredita el regular de­
senvolvimiento de la agrupa­
ción. Se examinó la correspon­
dencia pertinente y el conte­
nido de la Circular de la C.E.
n° 2, llegada con gran retraso
imputable a la huelga de los
servicios de correos. Se adop­
taron los acuerdos pertinentes
a sus respectivos apartados.
Sobre el referente a la nueva
fecha de entrada en vigor del
aumento de cuota (1° de enero,
y no octubre) la asamblea
acordó que quedara en bene­
ficio de la tesorería nacional
la diferencia resultante de las
cotizaciones con aumento que
le han sido ya abonadas, que­
dando a favor de la tesorería
local, las que faltaran por re­
caudar hasta fin de año, ya
que ia agrupación aprobó en
su anterior asamblea el acuer­
do del Congreso y su normal
aplicación para todos los afi­
liados. La asamblea reeligió en
sus respectivos cargos a los
compañeros salientes del Co­
mité, como así mismo a los
compañeros Marín y Medina
para la Comisión revisora de
cuentas.
El Comité informó de su pre­
sencia en los sepelios de los
buenos amigos Angel Cobos,
veterano y fundador del Grupo
Pablo Iglesias, y de Antonio
Cabieces, esposo de nuestra
veterana y estimada afiliada
Corpus Llorente, ambos falle­
cidos recientemente, y a cuyas
familias se testimonió el sen­
tido pésame de la agrupación.
Señaló a continuación cuanto
se refiere al reciente falleci­
miento del querido compañero
Vicente Alemani, a cuya viuda
e hijos se visitó y se dirigió
una comunicación
expresiva
del sentimiento entristecido de
la agrupación, a la que corres­
pondió atentamente la viuda en
reciente visita a nuestro secre­
tario. La asamblea guardó un
minuto de silencio y recuerdo
a la memoria de sus desapa­
recidos.
Finalmente, los reunidos, a
través del último punto del
Orden del Día, «Ruegos, pre­
guntas y proposiciones», evoca­
ron importantes aspectos de la
actualidad española, y muy
especialmente el que se re­
fiere al proyecto de Asociacio­
nes políticas que se anuncia,
y que motivará, sin duda, una
oportuna y precisa toma de
posición nacional del Partido,
bastión de los derechos de la
nación frente al régimen. Ter­
minó la asamblea escuchán­
dose una comunicación del
compañero F. Roca Mayoral,
de Pauillac, en la que reafirma
su confianza al Partido y sa­
luda fraternalmente a todos los
reunidos. — Corresponsal.
Dado, como ya hemos dicho
en otras ocasiones, el confu­
sionismo político y sindical ac­
tual, consideramos nuestro de­
ber realizar el intento, sin
miedo ni trampa, de proteger
a los trabajadores de tantas
tergiversaciones. No es jugar
al «activismo» lo que necesita
el proletariado, sino giros rea­
listas que convaliden sus posi­
ciones, su organización y su
perfil histórico de clase social
comprometida en construir una
sociedad más justa, más libre
y más fraternal. Ser revolucio­
nario no es acelerar el ritmo
de la marcha caprichosamente,
sino actuar a nivel de las inter­
pretaciones objetivas de la rea­
lidad y de la historia. Lo que
es conseguibie en un momento
dado, puede ser catastrófico
intentarlo subjetivamente.
Ni
retrasadas, ni desbocadas. To­
do en el justo sitio en el que
la realidad diga que es posi­
ble alcanzar un objetivo. Mien­
tras la hora de las decisiones
racionales no llega, la clase
obrera se afianza, se prepara,
se pone en punto de arranque,
haciendo organización, reavi­
vando sus métodos, actuali­
zando sus esquemas ideoló­
gicos.
Nosotros no queremos un
sindicalismo instintivo, ni pura­
mente economicista. Deseamos
que el proletariado intente ins­
cribirse en un sindicalismo que
actué entre la aspiración de
elevar el nivel de vida por con­
quistas de mejoras económicas
parciâfes y el deber histórico
H de sustituir las estructuras eco­
nómicas, sociales y políticas de
nuestro país, que son de escla­
vitud y de retrogradismo. La
única clase a quien le interesa
que el sindicalismo no salga
del marco esterilizante y ano­
dino del apoliticismo, es el ca­
pital monopolista. El capital
monopolista cuenta en sus ha­
remos con el capítulo de pér­
didas que pueden ocasionar la
eventualidad de una huelga en
su empresa, o de una reivindi­
cación salarial, lo que soporta
y no le concede suma trascen­
dencia. Ahora bien, si lo que
pretende la clase obrera es
moverse a caballo de una sus­
titución de estructuras, eso ya
no es tolerable y apela a los
poderes públicos, vinculados a
sus intereses, para que san­
cione, reprima y aplaste a los
«sediciosos».
La U.G.T. se encontrará siem­
pre allí donde se esté deba­
tiendo algún problema concer-
España en Camino de Crisis
•
VIENE DE LA PAGINA 4
El editorial fué escrito por
el director asistente, Luis Ma­
ría Anson, un conservador mo­
derado, quien se cree partici­
pará activamente en política
una vez que termine el régi­
men del generalísimo Francisco
Franco.
Esas dos voces reflejan el
ánimo de un país en que las
presiones políticas vienen en
aumento desde la enfermedad
de Franco, este verano, espe­
cialmente como consecuencia
del malestar económico y de
los acontecimientos recientes
de Portugal, donde un régi­
men de derecha que existia
desde hacía 48 años fue derri­
bado por un golpe militar, lo
que a su vez dio paso a la
participación del comunismo
en el Gobierno.
Fue la enfermedad de Franco
la que causó el advenimiento
de una serie de «juntas demo­
cráticas» y organismos simi­
lares que agrupan a los ene­
migos del régimen para causar
su caída. La ola actual de
huelgas — las que son ilegales
en España— ha sido mejor
organizada que los paros labo­
rales de otros años, según
señalan los observadores.
Las huelgas actuales, algu­
nas de ellas pidiendo aumen­
tos salariales, pero las demás
de naturaleza puramente polí­
tica, parecen seguir un patrón
que afecta en rotación a par­
tes diferentes del país.
Por otra parte, la bolsa espa­
ñola está sufriendo su mayor
declinación en doce años.
La prevención del grupo «Tá-
cíto», que apareció en el diario
católico «Ya», dice lo siguiente:
«La situación comienza a tor­
narse sombría: la confusión y
la ansiedad se están desbor­
dando de los canales normales
de la opinión que conducen
por las instituciones políticas
del régimen y están apare­
ciendo al nivel del español
corriente».
Luego «Tácito» pide ai Go­
bierno que diga a la nación
f^cia dónde se encamina y
que trate de lograr la coope­
ración del pueblo «para evitar
la desintegración acelerada de
la coexistencia nacional».
N E R V IO N
mente al bienestar de los tra­
bajadores; pero también estará
en las situaciones donde se
acometa o ventile el destino
de nuestro país. Al trabajador
no le puede ser indiferente
qué esquema configure las ins­
tituciones políticas del país. No
vive mejor en régimen de dic­
tadura que de libertad. No es
igual que en la democracia
pueda jugar su personalidad
en todos los sentidos, que en
la dictadura se les cercene y
aplaste todas sus posibilidades
de emancipación. Como se
verá, lo que pretendemos no
es un sindicalismo parcializado,
sino comprometido con los
problemas totales de la vida
nacional. Que no queremos
acciones irracionales, cierto;
pero tampoco nos gusta acon­
sejar al proletariado que re­
trase la hora de su presencia
activa en el acontecer de Es­
paña, para hacerla libre, am­
paradora de los derechos del
proletariado, y vehículo espe­
ranzado de la justicia social.
A poco que se examine
nuestro pensamiento se verá
que no es caprichosa nuestra
oposición al sindicalismo ofi­
cial. No estamos enfrente por
la subjetividad de que haya
sido establecido por el régi­
men político actual, sino por
ser un instrumento dócil y ofi­
cialista del sistema; porque no
ofrece posibilidad de asocia­
ción libre, de reunión motivada,
de representatividad auténtica,
de administración controlada
por los trabajadores.
La U.G.T. ne cree en la im-
El acceso a los planteamien-tos de consecución de una no­
vedad «nueva», es una acción
revolucionaria que ha de inscri­
birse en el ámbito de la com­
prensión histórica y en el jui­
cio racional de la relación de
fuerzas en una determinada
realidad sociopolítica; ambos
accesos deben estar en íntima
correlación en la práctica sin­
dical y en igual sentido que
las significaciones de la rea­
lidad. El sindicalismo carece
de profundidad y trascendencia
si queda atrapado en la parcialización de las conquistas
salariales, lo que minimizaría
el horizonte histórico de la
clase obrera. Es decir, una
acción que siempre dejaría in­
tactas las estructuras esclavi­
zantes del capital monopolista.
La vinculación de la clase
obrera ai sindicalismo que pro­
pugnamos y defendemos es el
camino corto de su emancipa­
ción.
Comité Nacional
de la U.G.T.
del interior de España.
Necrológicas
• El día 20 de julio de 1974
nos dejó para siempre nuestro
compañero y amigo Mariano
LOMBARTE. Desde hacía ya mu­
chos años sufría una afección
cardiaca cuya enfermedad le
ha llevado a la tumba. Lombarte era un admirable batalla­
dor socialista de la provincia
de Castellón de la Plana, donde
realizó una gran labor como
organizador. En España, como
aquí en el exilio, donde vino
después de nuestra guerra,
siempre ocupó cargos directi­
vos en nuestras agrupaciones
destacándose por su compe­
tencia y su hombría de bien.
Hizo de ia solidáridad un ver­
dadero apostolado desplegando
gran actividad y desviviéndose
para atender a los compañeros
necesitados. Había que vivir
cerca de este hombre de cora­
zón generoso para saber como
sentía el dolor ajeno.
Su espíritu de sacrificio no
tenía límites.
Reciban todos sus familiares
el testimonio de nuestro más
sentido pésame y sepan que
compartimos su dolor.
¡Que descanse en paz!
Corresponsal.
• Ha muerto en Madrid nues­
tro estimado compañero Fran­
cisco
VAQUERO
CADENATO.
Decir Vaquero para la juven­
tud no aclara nada; para los
hombres de lucha de la orga­
nización de Madrid, y especial­
mente para Villaverde Bajo, no
es un secreto saber quien era
el compañero Vaquero. Tam­
poco lo es para mucho de los
hombres que hoy se encuen­
tran más allá de las fronteras.
TEMAS SINDICALES
• VIENE DE LA PAGINA 5
los Estados en primer término,
a tomar en consideración las
exigencias sindicales.
¿Cuáles son ellas? Trabajar
para que las poblaciones de
países insuficientemente des­
arrollados, accedan a un nivel
de vida compatible con la dig­
nidad humana; establecer re­
laciones económicas que des­
truyan los fundamentos del im­
perialismo y asegurar una justa
repartición del producto mun­
dial; satisfacer los intereses de
los pueblos y no del capital;
garantizar la libertad de ex­
presión y la acción de los tra­
bajadores organizados; realizar
las acciones reivindicativas y
las presiones para asfixiar las
dictaduras — como la que sú­
provisación, ni en la iniciativa
revolucionaria subjetiva, pues
su larga experiencia le dice
que cuando se produce el fra­
caso, el retroceso es lastimoso;
la organización se quebranta
gravemente para empezar el
penoso caminar de la vuelta
a la puesta a punto de la orga­
nizativa. Es decir, el acceg.0
de la clase obrera al objetivo
de las reividicaciones sala­
riales es una acción coyuntural
y restrictiva.
fre España — y denunciando
de forma permanente, a cuan­
tos entorpecen o dificultan los
caminos de la Libertad.
Esos principios debe seguir
defendiéndolos la CIOSL. Su
acción sólo alcanzará su au­
téntico senido real, en la me­
dida en que la libertad sindi­
cal no constituya un fin, sino
un elemento motor de la jus­
ticia para los obreros unidos
en la solidaridad internacional,
que constituye el patrimonio
indestructible de la ciase obre­
ra. Deseamos eue la CIOSL
pueda seguir siendo durante
mucho tiempo el guardián- y
abanderado de esos ideales.
José M ARTINEZ
de VELASCO
¿Qué clase de compañero era
Francisco Vaquero? Hombre sin
hora, edad, ni momento para
luchar por los intereses de sus
compañeros. No solo antes de
la guerra y en la guerra, sino
después de estar España bajo
el terror de la Falange. Se
enfrentaba con todas las injus­
ticias y no se explica como
ha conservado su vida tantos
años.
A pesar de sus 79 años per­
manecía en la organización
U.G.T. y su propaganda era
repartida por aquellos lugares,
tan pronto como lo hiciera un
joven.
Francisco Vaquero; no te ol­
vidaremos ni te olvidarán en
Villaverde Bajo. Diste todo lo
que haya podido dar el mejor
ugetista. Imitarte será nuestro
mejor recuerdo, en espera de
ese día en que la justicia res­
plandezca y una calle de Villaverde Bajo pueda llevar una
digna placa con tu nombre.
Nuestro más sentido pésame
a sus familiares.
• En Toulouse, donde resi­
día desde que vino de Túnez,
fué atropellado y muerto casi ,
instantáneamente por un coche,
el día 16 del pasado mes de
octubre, a los 69 años de edad,
el querido compañero y buen
amigo José FERRANDEZ SAN­
CHEZ. Cuando su hijo vino a
darnos la desagradable noticia,
no queríamos creerlo. Nos pa­
reció imposible que este hom­
bre a quien vimos afrontar tan
resueltamente infinidad de peli­
gros, muriese como ha muerto.
Era natural de Rojales (Ali­
cante) y desde muy joven
abrazó nuestros ideales a los
cuales sirvió admirablemente.
Hombre modesto y de pocas
palabras pero, ¡que hombre!
Juntos hicimos la guerra ' y
juntos rodamos por campos de
concentración y por el exilio.
Cuando ocuparon Túnez los
alemanes, me vino a buscar
para decirme que él podía es­
condernos a dos o tres amigos:
le dije que éramos muchos más
a quienes había que apartar de
la circulación. Si no recuerdo
mal, llegamos a ser 18 compa­
ñeros. Excuso decir, las moles­
tias que le ocasionamos y lo
mucho que involuntariamente le
comprometimos.
Que descanse en paz nues­
tro buen amigo a quien nos
será, por muchas razones, im­
posible olvidar.
Reciban su mujer e hijo así
como sus hermanos y demás
familiares nuestro más sentido
pésame. — B. S.
Con pluma ajena
La “democracia” de los comunistas españoles
El Ateneo Español de México es un organismo creado por
refugiados españoles, que agrupa preferentemente a personas de
clase intelectual de diversas ideologías, y uno de los centros de
refugiados en que los comunistas han podido bullir a sus anchas.
Hace unas semanas tuvo lugar en sus salones una de las confe­
rencias que acostumbra organizar la Directiva. El orador, esta vez,
el conocido comunista señor García Lagos. He aquí la opinión que
tal conferencia mereció a uno de los asistentes, el señor José Riera,
quien se ostenta como «liberal republicano»:
«Señor Director: Le agrade­
cería que publicara el trabajo
adjunto. Como verá, se trata
de un grito de alerta a la opi­
nión republicana española para
que no caíga en la trampa de
los que ansian aprovecharse
del proceso de descomposición
de la tiranía franquista para
implantar la propia.
El día 20 del mes pasado
en el Ateneo Español de Méxi­
co ante un numeroso grupo de
republicanos españoles de di­
versas tendencias, el señor
García Lago, del Partido comu­
nista español, dio lectura a un
extenso trabajo en cuya pri­
mera parte analizó bastante
correctamente el panorama eco­
nómico y político de la España
actual.
Para los males actuales, y de
cara al futuro, glosó como bál­
samo maravilloso, como único
remedio, la reciente creación
de una Junta Democrática en­
cabezada por dos personajes
de cierta nombradía nacional
e internacional.
Con gran sorpresa por nues­
tra parte nos encontramos ante
la exaltación más extraordina­
ria de los principios democrá­
ticos y liberales jamás expre­
sados por un demócrata y
liberal auténtico, en boca de
un marxlsta-leninlsta de la ca­
tegoría política e intelectual del
señor García Lago. En toda su
larga disertación, ni por error,
hizo mención a la dictadura
del proletariado, ni intentó
apoyar su tesis con citas de
Marx, Lenin o Brejnev, cosa
extraña en verdad. No tan ex­
traño fue el que no nombrara
a Stalin, posiblemente en con­
sideración al poeta andaluz
que presidía el acto, que segu­
ramente debe estar arrepen­
tido y avergonzado de haber
dedicado en su tiempo, loas,
rimas a tan repugnante dicta­
dor o quizá también pensó que
podía provocar la huida del
presidium de don Wenceslao,
haciéndole recordar amarga­
mente sus antiguas andazas
troskistas y estalinlstas.
Tampoco nombró ni por equi­
vocación, en relación con este
nuevo descubrimiento de la uni­
dad franquista, a ninguna de
las organizaciones y partidos
tradicionales de la izquierda
española. Suponemos que los
planes de reconciliación nacio­
nal van encaminados en las
consignas del Partido comu­
nista español a una unión fra­
ternal oon las derechas: el cle­
ro, los militares, Liga Regiona­
lista y el Opus Dei.
Los dos personajes nombra­
dos, encabezadores de la fla­
mante Junta Democrática fue­
ron don Santiago CaTrftlo y el
señor Rafael Calvo Serer. No
sabemos qué masas acaudilla
este señor Serer, ni tampoco
estamos muy seguros de las
que siguen a don Santiago,
Nous ne pouvons pas em­
pêcher peut-être que cette
création soit celle où des
enfants sont torturés. Mais
nous pouvons diminuer le
nombre des enfants tortu­
rés. Et si vous ne nous y
aidez pas, qui donc dans
le monde pourra nous y
aider ? »
Albert CAMUS.
Compañero, simpatizante:
Lee y difunde
LE N O U V E A U
SOCIALISTE
aunque no dudamos, con rela­
ción a este último, que gracias
a la sublevación franquista y
la política posterior de Franco
han aumentado sus efectivos
sólo un poco maltrechos por
las disputas parroquiales enca­
bezadas por el señor Lister.
Tampoco tenemos antecedentes
de la capacidad de maniobra
del señor Serer, pero sí cono­
cemos las de don Santiago y
estamos convencidos que por
su experiencia es capaz de
ganarle la partida al propio
Opus Dei. ¿Quién puede ne­
garle mérito al que logró en­
gañar a políticos tan experi­
mentados del Partido socialista
español (con la 'colaboración
también del señor García La­
go), como Largo Caballero y
otros, logrando con la misma
táctica de unificación que aho­
ra preconizan, convertir las
juventudes de su propio par­
tido en instrumentos de Mos­
cú? ¡Quién no recuerda a Ca­
rrillo en su fervor comunista y
espíritu de disciplina la ma­
nera como repudió a su propio
padre!
No hay que olvidar que Ca­
rrillo y compañía, durante toda
la revolución y la guerra civil
española se sometieron de una
manera absoluta a las consig­
nas de Stalin. Testigos de ello,
ya desaparecidos, pero testigos
de excepción, fueron Jesús
Hernández, Enrique Castro Del­
gado y el coronel Tagüeña, y
creo que aun en vida el bes­
tia del «Campesino» y Orlof.
Sabemos, también en el plañó
internacional cómo defienden
las «democracias» los comunis­
EL ESPEJO QUEBRADO
Señor Director, le damos las
gracias anticipadas por la pu­
blicación de estas notas, y le
saluda:
No todos ios hombres que forman el «entourage» de Franco,
compuesto de no menos de tres cinturones, estratégicamente
situados unos detrás de otros, a distancias uniformes con el fin
de evitar confusiones en las maniobras tácticas, son obligada­
mente tontos o cretinos, de roma inteligencia, acreedores a ser
enviados el pelotón de los torpes. Aquellos que por condiciones
natas se encuentran dotados de las necesarias para pertenecer
al mencionado pelotón, dicho sea en términos cuarteleros, y a él
son remitidos sin mayores contemplaciones, están destinados a
verse burlados por los más avispadillos y hábiles que son los
que consiguen posiciones ventajosas que los ennoblecen en sus
jerarquías militares o civiles que, de paso, les sirven para
enriquecerse. Para esto último el fin justifica los medios, vieja
sentencia que los más íntimamente allegados a Franco observan
reverenciosamente y practican con todo género de inescrupu­
losidades, para mantenerse a tono con el régimen.
Cuando todavía ahora, en determinados y pequeños circuios
sociales, para los que deliberadamente emplearemos el califi­
cativo de ladrones, se recuerdan las circunstancias en que nació,
desarrolló y fue enviado a la tumba, para que fuera olvidado,
el «affaire» Matessa, engendro del Opus Dei a la sazón en el
poder, calculado en más de diez mil millones de pesetas repre­
sentadas en billetes nuevecitos, la mayor parte de los cuales
llegaron a Suiza cuando aun estaban pegados unos a otros por
no haberse secado la tinta con la que fueron impresos, los ban­
queros helvéticos, que tienen muy poco de santos, apercibidos
de la anomalía, aumentada por el hecho del número correlativo
de los billetes, les determinó a llamar la atención al gobierno
de Madrid, que ordenó fuera mezclada la moneda, para evitar
de esa manera, en la medida de lo posible, que el hecho tras­
cendiera al mundo todo pues se trataba de dinero emitido sin
el imprescindible encaje financiero, es decir, falso; acaba de
surgir a la superficie otro escándalo de muy parecidas caracte­
rísticas.
Autora intelectual de la obra, Carmen Polo. Trama: una orga­
nización financiera que tiene como actores principales a un
almirante de galones dorados en el bicornio y en las bocamangas
del uniforme que se encuentran rematadas por la usual cocarda;
un apuesto general que se distingue por el bastón de mando y
la espada, símbolos de mando castrense, entrecruzados en la
bocamanga de la guerrera, solapas de la misma y gorra, acom­
pañados de dos estrellas de seis puntas, situadas cada una de
ellas en los ángulos que forman al cruzarse los antes mencio­
nados símbolos; por último, para constituir tríptico, un solemne
magistrado de birrete y toga, cuya misión social es la de impartir
justicia. Los tres descritos sujetos se unieron para formar una
sociedad mercantil que se alimentaba abundantemente de los
fondos que les suministraba el Estado, cuya cuantía se ha des­
cubierto ser mayor a la que se evaporó con Matessa, con aplica­
ción de métodos distintos al de• ésta, pues todo se reducía a
facturas totalmente falsas y simular préstamos para construir
viviendas que jamás existieron. Pero en El Pardo le tomaron
miedo al asunto por la polvareda que habría de levantarse si se
hacía público, y ni tardos ni perezosos lo enterraron con todo
sigilo con el requiem de no ha pasado nada, lo que quiere decir,
volviendo a conceptos anteriores, que los del Opus Dei, que se
dicen maestros en economía pública y proclaman doctores en
e1 arte de las finanzas, son unos pobres reclutas merecedores
de pasar para in sécula seculorum al pelotón de los torpes.
José RIERA
V. c.
tas, en Estonia, Lituania, Polo­
nia, Hungría, Checoslovaquia,
etcétera.
Esta «junta democrática» es
otra más de las maniobras tra­
dicionales de los comunistas
que en nombre de la unidad
siempre han pretendido madru­
gar a las demás fuerzas polí­
ticas de la izquierda española.
Puede ser, y , admitimos, que
entre los elementos de base
del P.C.E., haya gente de bue­
na fe, indiscutiblemente ho­
nesta e incluso dispuesta al
sacrificio personal. Pero entre
los dirigentes no hay ni uno
solo que sea digno de la con­
fianza de cualquier liberal es­
pañol. Los antifranquistas, los
antiautoritarios,
los hombres
que aspiran de verdad a un
futuro de libertad para los
españoles deben cuidarse de
no caer en las trampas prepa­
radas por quienes tienen como
único objetivo poner a los paí­
ses donde actúan al servicio
de la política internacional de
la U.R.S.S.
Todas estas consideraciones
las hubiéramos expresado en
el acto del Ateneo Español
directamente al señor García
Lago si éste, al terminar su
lectura invitándonos a incorpo­
rarnos a su milagrosa junta,
nos hubiera dado la oportuni­
dad de hacerlo. Pero «o sabe­
mos si fue al darse c u é n ta le
que éramos bastantes los asis­
tentes que no formábamos
parte del rebaño, o que ya el
Partido tenía establecido en
sus planes el tirar la pelota y
marcharse, cuando precipitada­
mente levantaron la sesión y
no dieron oportunidad a que
nadie pudiera democráticamente
manifestar ninguna duda.
México, D. F.
(eutrisino izquierda - derecha y la Prensa
Madrid. — Un hecho relevante
del largo conflicto entre la dic­
tadura y la libertad española
es la evolución formidable que
ha experimentado la prensa; ha
sido tan profundo su protago­
nismo que ha logrado situarse
en una posición de vanguardia,
no obstante el freno impuesto
por el nuevo equipo falangista
del Ministerio de Información.
Este fino hilar dei ministro ape­
nas se ha percibido en la pren­
sa catalana, que conserva su
independencia frente al centra­
lismo franquista, ni tampoco en
las grandes revistas semanales,
aunque es perceptible en los
diarios, sobre la base de la
amenaza solapada. Freno tran­
sitorio, porque el talante por
la libertad ha penetrado con
tanto énfasis que ya forma
parte de la personalidad íntima
y externa del periodismo na­
cional. Basculando a la izquier­
da, rotativos sapos como el
antiguo «El Alcázar» logró ele­
var considerablemente su tira­
da, hasta caer en el fondo de
los reptiles de la actualidad.
«Madrid» fué defenestrado por­
que molestaba con su izquierdlsmo oportunista. «Informacio­
nes» ha doblado su tirada por
prestar preferente atención a
ios problemas españoles con
cierto aire evolucionado. «Ya»,
por el mismo camino, capta
legiones de nuevos lectores, en
tanto que los órganos de la
derecha recalcitrante, «ABC» y
«Pueblo», van perdiendo esca­
lones en el sector de la infor­
mación.
Los semanarios de la volun­
tariedad crítica, del centroizquierda-derecha por vía su­
puestamente libre, ganan terre­
no porque el enfoque global
de su línea se ha adaptado a
la mentalización libre. De ahí
que proliferen los quincenales
minoritarios con efluvios demo­
cratizantes de cara al aparato
opresor, así como las publica­
ciones de humor han puesto
la bandera crítica muy aita,
cuyo último exponente es el
mordaz «Cocodrilo Leopoldo»,
donde se publica la más sólida
y contundente denuncia del
derechismo y del «show» publi­
citario de las blandísimas de­
tenciones de la calle Segre,
bajo la sombrilla protectora de
los Sres. Ruiz Giménez y Gil
Robles, con la solidaridad tele­
gráfica de la familia de D. Ni­
colás Franco, el de los aceites
de Redondela; esos semanarios
de larga circulación, como «Sá­
bado Gráfico» con 100.000 ejem­
plares, los 50.000 de «Triunfo»,
los 125.000 de «Cambio 16»,
«Contraste», «Gentleman» y otros se han detenido, algunos,
en el socialismo soreliano precapitalista, el estructuraïïsmo
reformista, el vanguardismo in­
ternacional y el antiisraelismo
cruzadista. Sin embargo, esas
publicaciones financiadas por
grupos están cumpliendo una
confusa misión, sobre todo
«Cambio 16» y sus hermanitas
menores, que se han propuesto
dislocar la realidad socialista
y promover el «boom» del nue­
vo socialismo, apuñalando la
existencia del P.S.O.E., el de
los congresos de Diciembre de
1972, de Agosto de 1974 y el
de todos los anteriores en el
exilio, en la república y en la
monarquía. No se incluye en
este sumario a las dos revis­
tas que hemos citado primera­
mente.
Y al mismo tiempo, el prole­
tariado gráfico, que es pionero
del movimiento obrero socia­
lista internacional, ha dejado
sentir su peso activo en la
lucha obrera, reivindicativa y
de la libertad democrática. Por
primera vez desde 1939, diarios
como «ABC», «Faro de Vigo»,
«Noticiero Universal», «Nuevo
Diario» y todas las revistas que
se imprimen en la empresa
capitalista Hauser y Menet no
han podido publicarse por la
acción . huelguística de los tra­
bajadores del taller. Enérgica
actitud la suya, que ha mere­
cido la admiración del perio­
dismo mundial y la solidaridad
pública y contrastada de los
periodistas de la Asociación de
la Prensa de Madrid. Y es que
la tendencia general hacia la
liberalización de la prensa es
irreversible.
Pero debemos dedicar un
breve espacio al examen de
tal germinación izquierdista, im­
plícita en la mayor parte de
los españoles, lo que presu­
pone que la prensa no ha
hecho otra cosa que reflejar
al carácter colectivo de los
españoles. Entonces se con­
templa que el centro simbólico
está levantando las atalayas
iniciales para su fortificación
posterior. El centrismo sincero,
que nos merece respeto y
colaboración seria, no sabe­
mos en qué medida se halla
representado en los aldabonazos actuales propiciados por
Fraga, Tácito-Desiderio, de Ruiz
Giménez y Gil Robles, de los
multinacionalistas Garrigues, del
grupo editorial Guadiana de
Camuñas, del del hijo de Or­
tega y Gasset, con un nonnato
periódico «El País» como con­
tinuador de «El Sol», de Arme­
ro, de Cantarero, de las cenas
en Aravaca y en el Ritz de
Barcelona con capitalistas’ evo­
lucionados que mueven una
fuerza de acaso cien mil millo­
nes de pesetas, del profesor
Tierno Galvan y su base D.
Raúl Morado, del sobrino de
Franco, de Gaby Cisneros, de
Ori Bordés y De la Mata, de
los nuevos revolucionarios, dei
espíritu santo y de la santa
madre que los amamantó.
Este centro-derecha-izquierda
por vía libre se encuentra en
todas partes, en la ubicuidad
del sistema y en sus aledaños,
en el monte y en el llano, en
el otero y en el precipicio. Son
buenos, regulares o sospecho­
sos, según como se les obser­
ve, pero lo que no se puede
negar es que tienen correa y
capital para editar revistas y
que muchos de ellos —el ejem­
plo es «Cambio 16», financiado
en principio por la Fundación
March gracias a la ambivalencia
del profesor Gonzalez Seara—
contemplan a los socialistas del
exilio o del P.S.O.E. verdadero,
como auténticos dinosaurios a
los que se les niega el pan,
la sal y la pimienta de la
información.
Lo cierto es que el centro
está fortificándose a la izquier­
da, a la derecha civilizada, al
centro, puesto que, según se
dice, política es el arte de lo
posible. Ahí están sus publica­
ciones permitidas por la ley,
ahí está el affaire de la cena
en la Direcbión General de Se­
guridad. Ahí están tocando los
cascabeles,
más satisfechos
que unas pascuas. Sin em­
bargo, el P.S.O.E. se halla en
el centro de esta germinal au­
rora, con su amplio y generoso
programa acordado en los su­
cesivos congresos: abierto a
todas la corrientes democráti­
cas, sin deseos de revancha,
como genuino representante de
la clase obrera y de todos los
hombres que dependiendo de
salario y sueldo, consideran
que los principios del P.S.O.E.
son la respuesta adecuada a
la emergencia española. Sin
abdicar nada, los pétalos de
su clavel rojo son anchos para
dialogar y fortalecer definitiva­
mente la convivencia de los
españoles. Pide menos cenas,
menos whisky y más acción,
previo los acuerdos pertinentes
y libres con todo el aba­
nico ideológico democrático de
nuestro país. Esta es su con­
vocatoria.
GRUPO DE PERIODISTAS
SOCIALISTAS.
Con la Iglesia
hemos topado
NDUDABLEMENTE hay perso­
nas que valiéndose del cargo
que ocupan en la sociedad,
cuando se manifiestan verbal­
mente incurren voluntariamente
en contradicción con su actua­
ción.
Esta contradicción está al
alcance de todo aquel que
quiera prestar atención; por
ejemplo; las que hizo el gene­
ral Coloma, jefe del ejército de
Tierra español, el mes de octu­
bre y las que ha hecho el arzo­
bispo de Madrid en la última
decena de noviembre. Ambas
son interesantes por ser pre­
cisamente de personalidades
de alta representación militar
y eclesiástica, respectivamente.
De la primera ya hablamos
a su debido tiempo; hablemos
ahora de la segunda. Según
«La Dépêche du Midi», D. Vi­
cente Enrique y Tarancón ha
declarado que; la Iglesia no
«permitirá» que grupos o aso­
ciaciones se sirvan de ella
para fines políticos y, agrega,
un tal comportamiento consti­
tuirá un atentado a la «libertad
del pueblo». En su conferen­
cia episcopal declaró que era
«inadmisible» servirse de ella.
Lanzó un llamamiento a la con­
ciliación a pesar de reconocer
que no «existe» todavía en la
actual sociedad el clima de­
seado para la dicha concilia­
ción.
Hablar como lo hacen esos
señores es tratar al pueblo es­
pañol como a un menor de
edad que no le queda otro
recurso que obedecer aunque
compenda perfectamente cuan
grande es la hipocresía em­
pleada en ese lenguaje, ya que
si se atreviese a dar la res­
puesta merecida sabe de ante­
mano la suerte que le espera­
ría; pero hagamos un poco de
memoria.
Cuando se produjo la suble­
vación el 18 de julio del 36
de los generales traidores a la
República ¿cuál fué la actitud
de la iglesia?
I
¿Es que al inclinarse del lado
de ios sublevados, los digna­
tarios de la Iglesia no la con­
dujeron a un acto político que
por añadidura dejó a España
en la desolación?
Si en aquella época se vió
con gran satisfacción su actua­
ción máxime convirtiendo las
iglesias en talleres de cons­
trucción de explosivos para
ayudar a la rebelión ¿por qué
razón ahora no se «permitirá»
que grupos o asociaciones la
utilicen para centro de reu­
nión?
¿No fué por publicar Lizarza
aquella aportación de la Igle­
sia a la rebelión, por lo que
retiraron su primer libro de la
circulación? ¿Y es V. a los 36
años de haberse terminado
aquella guerra fratricida quien
nos dice que no se «permitirá»
que se sirvan de ella porque
ello constituirla un atentado a
la «libertad del pueblo»? ¿Don­
de está la libertad? ¿No con­
tribuyó la Iglesia a meterla en
prisión, donde continua ence­
rrada con triple cerrojo cuyo
origen fue aquel trípode que
la aniquiló?
Para ser justo he de hacer
una observación: la Iglesia que
estuvo en el territorio que el
gobierno vasco controló, no se
sumó a la rebelión, cumplió
con su misión. Por otra parte,
usted mismo reconoce que to­
davía no «existe» en la socie­
dad actual el clima adecuado
para la conciliación.
¿Pero no es la misma y diri­
gida por los mismos que come­
tieron la traición, cuyo jefe lo
es por la gracia de Dios?
Con la Iglesia hemos topado,
amigo Sancho, dijo D. Qui­
jote. ¿No cree V. que será
bueno recordar que en el fon­
do de la cuestión, fué el arti­
culo 26 de la Constitución el
que determinó su actuación?
Oomitilo DELGADO
Ultima instancia
UANDO un pueblo se en­
cuentra en la disyuntiva
de elegir su forma de go­
bernarse, en principio siempre
idealizamos un sistema a nues­
tra manera; lo raro es no al­
canzar siquiera aceptación ni
rozar la sensible fibra de la
opinión. Esto es lo que está
ocurriendo por parte de las
instituciones españolas c o n
este rechazo que venimos su­
friendo desde hace más de
treinta años y que no puede
ser definitivo. Siendo españo­
les, aunque estemos fuera, la
situación en que nos encontra­
mos con la Internacional So­
cialista, indirectamente debe de
haber repercutido en España.
No nos referimos a nuestros
compañeros del interior, que
han acudido a nuestro último
congreso entusiastas, más nu­
merosos y enardecidos que
nunca, conmoviéndonos, emo­
cionándonos, diciéndonos de
corazón a corazón con la fé
del que defiende lo que de
ningún modo piensa abandonar
ni ceder a nadie, ésto es; el
Partido Socialista Obrero Espa­
ñol. Más adelante ya sabre­
mos calificar este acto adecua­
damente en todo su alcance.
En momentos en que la maqui­
naria de administración de al­
gunos pueblos se encuentra
pasada de moda, por no decir
en desuso, con los suficiente­
mente probados sistemas de
repúblicas burguesas, repúbli­
cas populares, repúblicas so­
ciales, que nunca han sido
socialistas... con dictaduras de
todos los tintes que se eterni­
zan... Se tendrá que hacer algo
que nos ponga al día. Defen­
diendo nuestras ideas es im­
posible que se moleste a otras.
C
Por lo que a nosotros se
pueda referir, venimos estu­
diando desde hace tiempo la
estabilidad de nuestra fisiono­
mía representativa. Habiendo
sufrido tan cruelmente la dic­
tadura y anteriormente la ho­
rrenda guerra, existe ahora en
nuestro país una inclinación de
indiferencia que debemos de
superar. Un nuevo modo se
Partido y sindicato
•
VIENE DE LA PAGINA 1
nopoliza la gran industria y
manipula, a través de la banca
privada, casi todos los recur­
sos del país y expropia a la
sociedad entera a costa de la
acción subsidiaria, las accio­
nes concertadas, las cajas de
ahorros, los fondos sindicales
y de la seguridad social y el
aumento de la tasa de explo­
tación y los impuestos indirec­
tos. Después de la guerra civil
y del fracaso de la autarquía
económica, España ha cono­
cido un desordenado proceso
de desarrollo que ha enrique­
cido a una parte de la pobla­
ción. Pero al mismo tiempo ha
sido incapaz de generar una
mejora global de la vida comu­
nitaria y nivelar el desequili­
brio regional. Por el contrario,
han perdurado bolsas de po­
breza y desequilibrios interre­
gionales, que sólo la emigra­
ción en masa de mano de-obra
ha permitido disimular en parte.
A la vez, las transferencias en
divisas de esos trabajadores
han impulsado el desarrollo
nacional y equilibrado la ba­
lanza de pagos. También han
influido en todo ello la infla­
ción, el turismo y las inver­
siones extranjeras. Nunca la
gestión gubernamental y oligár­
quica. El desarrollo se ha he­
cho a si mismo, a pesar de
ellos.
Pero lo insólito del caso es­
pañol es que los trabajadores,
pese a ser los subsidiarios
directos del desarrollo con su
patrimonio, no disponen —co­
mo el resto de los obreros de!
mundo occidental— de instru­
mentos de defensa y represen­
tación frente à sus expropiadores. Tales instrumentos cons­
tituyen un delito y el que
intenta utilizarlos arriesga la
libertad, la tranquilidad de su
hogar y la cabeza. La legisla­
ción laboral no reconoce a los
productores el derecho de libre
asociación y menos aun el de
huelga. Sin embargo, la ley
protege las asociaciones patro­
nales, el «lock-out» y el des­
pido fulminante de los huel­
guistas, como medida represiva
contra la presión obrera.
El franquismo, para subsistir,
desorganizó lo poco que había
organizado en España. Al mis­
mo tiempo que la República,
disolvió los partidos políticos,
los sindicatos obreros, los mu­
nicipios, las diputaciones y el
Parlamento y los sustituyó por
el partido único, el sindica­
lismo vertical y demás institu­
ciones de cuño fascista. Y
ahora, cuando el régimen ha
llegado al límite de sus posi­
bilidades y tanto se habla de
aperturlsmo, resulta que no hay
nada aprovechable para iniciar
esa apertura. Porque tendrían
que empezar organizando lo
que han desorganizado. Pero
eso no puede hacerlo más que
el pueblo, por medio de órga­
nos que lo representen, y éstos
sólo existen en la clandestini­
dad y en el exilio. Y esos
« Du moment que vous
avez à donner à des en­
fants qui seront pauvres
une première instruction à
laquelle le plus grand nom­
bre sera forcé de se tenir,
vous devez la leur donner
quotidiennement utilisable. »
BRACKE-DESROUSSEAUX.
Compañero, simpatizante:
Lee y difunde
LE N O U V E A U
SOCIALISTE
organismos serán precisamente
los que tendrán que recons­
truir España cuando vuelvan
del exilio y salgan de la clan­
destinidad. A l g o semejante,
pero mucho más grave, a lo
que sucedió después de la
dictadura del general Primo de
RiveraLa reorganización de España
no podrá ser obra de ningún
hombre providencial, ni partido,
ni clase social, por sí solos,
sino de todas las fuerzas de­
mocráticas del país unidas. Así
lo declaran los Programas del
P.S.O.E. y de la U.G.T. Y al
mismo tiempo, para descentra­
lizar y desburocratizar la na­
ción, proponen, junto al Parla­
mento, la constitución de una
segunda Cámara de carácter
económica y social, elegida de­
mocráticamente por los miem­
bros de los organismos eco­
nómicos, sociales y culturales
—desde el Sindicato a la Uni­
versidad— que habrán de estar
representados en ella. Porque
en España habrá que hacer
una revolución política, pero
debe ser precedida o acompa­
ñada de una profunda transfor­
mación de la sociedad. Es
decir, reconciliar Estado y So­
ciedad en un Parlamento y un
Consejo Económico-Social, ele­
gidos democráticamente, que
actúen solidaria e independien­
temente, del mismo modo que
en el mundo proletario se com­
plementan, sin confundirse, el
Partido Socialista Obrero Espa­
ñol y la Unión General de Tra­
bajadores de España. Y tanto
los representantes en el Parla­
mento como en el Consejo
Económico, responderían en
todo momento de su gestión
ante sus electores, como es
tradicional en las organizacio­
nes obreras. Esto los diferen­
cia del corporativismo fascista.
Pero hay más...
impone; en la administración
desde medio nivel hasta arriba,
están insensibilizados, excedi­
dos del Poder. Rechazando
todo se hace el ridículo. Las
huelgas de amas de casa;
otras huelgas que se esfuerzan
en inflar las agencias noticio­
sas, los aporreos a los estu­
diantes, en estas circunstan­
cias, ya es cosa que sale de
su esfera. Desde otras alturas
es imperdonable la indiferen­
cia. La presencia del jefe del
Estado dá pena; lo peor que
puede ocurrirle a un gober­
nante es perder el habla; se
ignora qué imperiosas razones
invocan los que le sostienen
más y más.
Nos estamos preguntando si
las fuerzas que respaldan al
actual grupo de gobierno son
propiamente franquistas, falan­
gistas, fascistas; eso es algo
que no debe agradar endo­
sarse por más tiempo. Natural­
mente que va transformándose
el ambiente, pero tan lenta­
mente que estamos en las mis­
mas, y entérense, pues bien
parece que lo han olvidado:
las mujeres no tenemos dere­
cho a voto en España y sí lo
tienen los jefes de familia o
como ahora se dice, los ca­
beza de familia. Ayudemos
entonces en la medida de
nuestras posibilidades. Sabe­
mos que nos lo tenemos que
ganar, con los medios a nues­
tro alcance, inspirándonos en
nuestras propias leyes. O bien,
creando otras, pudiera haber
un nuevo proyecto de ley para
el voto femenino. En las na­
ciones civilizadas no hay ob­
jeción, porque consideran que
es un complemento de orden
cuando llega el momento de
elecciones. Si la creación del
universo tiene su origen en
Adan y Eva, ¡maginénse desde
entonces hasta hoy, la distan­
cia que ellos han ido adqui­
riendo, equipados con armas y
provistos de leyes modelo ex­
clusivo. Continuaremos en nues­
tro designio. Todo ser humano,
y no creemos que las mujeres
seamos seres inferiores, puede
descubrir nuevos horizontes.
Cuando el hombre trabaja y
lucha por su emancipación, por
sus ideas, por el triunfo de sus
libertades, estamos a su lado;
eso es innegable, no teniendo
por qué renunciar a nuestra
condición femenina, o reclamar
de si nacimos iguales o nó ya
que en ese plano perderíamos
la partida. Mientras tanto, no
habiendo por ahora, ni asomos
de posibilidad para expresar
nuestra obligación cívica, ello
no nos impide que digamos
sin atrevernos a pronunciar
vaticinios, que a veces nos
confunden y nos defraudan,
que algún dia nuestros dere­
chos serán considerados.
Iremos pensando qué hare­
mos; a pesar de que no es a
nosotros a quienes corresponde
romper lanzas antes de tiempo,
nos atendremos a los acuerdos
de nuestros anteriores congre­
sos, que son concluyentes y
precisos.
Pero tenemos temores fun­
dados, de que la tenebrosa
sombra de la dictadura, con
. instintos destructivos de último
momento, intente terminar com­
pletamente con el florilegio
ideológico y que éste jamás
reaparezca, siendo que ya lo­
gró dejar tan quebrantado el
prestigio del político español.
Qué monstruosidad han venido
cometiendo, cuando significan
la savia misma de la nación;
la prueba la tenemos a lo
largo y lo ancho de las pági­
nas de nuestro portavoz, pro­
curando mantener durante tan­
tos años la increíblemente difí­
cil oposición al régimen, guia­
dos, alentados por nuestros
compañeros dirigentes de pri­
mera fila, que existen en el
interior y en el exterior de Es­
paña, ciertamente.
Después, pero no tardando,
tenemos que solucionar algo
que nos duele bastante. Es la
actitud de algunos de nuestros
compañeros, ocurriendo lo peor
o quizá lo mejor, diseminándo­
nos, emprendiendo otras sen­
das y puesto que arrieros so­
mos en el camino nos encon­
traremos, probablemente a cor­
to plazo, tratando de encontrar
la forma de lograr nuestra
libertad de organización en Es­
paña y que los acontecimien­
tos nos permitan actuar y vivir
normalmente en acorde reagru­
pación; como no lo dudamos,
esperamos que así sea. En
otros momentos históricos de
nuestro Partido, hemos pasado
por un trance similar.
Con la esperanza de que tan
importante responsabilidad lle­
gue a feliz término, junto a
otras organizaciones de la opo­
sición al régimen, del interior,
que sabemos si las hay y
desde hace tiempo.
El porvenir es nuestro porque
llevamos la juventud y el espí­
ritu por dentro. No es posible
de ningún modo, que se reba­
tan las ideéis.
Aurelia M . de
HERNANDEZ
España en Camino de Oran
Crisis
En los círculos moderados
de Madrid se dice que España
podría estar encaminándose ha­
cia una crisis mayor, como
consecuencia de la tensión
política y el descontento que
está prevaleciendo entre los
trabajadores.
La advertencia sobrevino en
momentos en que miles de tra­
bajadores industríales se halla­
ban apartados de sus puestos
por paros ilegales.
En las últimas semanas, la
policía ha detenido a cientos
de personas por cuestiones
políticas, peso casi todos han
sido puestos en libertad desde
entonces.
Una de las advertencias pro­
vino del grupo «Tácito», democratacristiano, asociado a la
Iglesia católica, el que dijo que
«la confusión y la ansiedad
prevalecen», a la vez que pidió
al Gobierno que diga al pue­
blo hacia dónde está encami­
nando al país.
El diario «ABC» dijo que la
España del futuro será socia­
lista y es posible que los co­
munistas se apoderen del Go­
bierno, a no ser que los mo­
derados y conservadores se
unan en una alianza nacional
para formar un equilibrio polí­
tico.
«ABC» — el periódico con
más circulación y de creciente
influencia en este país— esti­
ma que la España de! futuro
será socialista. Señala el dia­
rio que aun banqueros y reli­
giosos se han apresurado a
cruzar barreras políticas para
proclamarse izquierdistas.
«La España socialista, cuya
imagen es vista por muchos en
el horizonte, ha provocado una
carrera oportunista hacia la
izquierda. Todos se apresuran
a cruzar al otro lado. Es difícil
encontrar políticos españoles
que no digan que no son
izquierdistas», señala el perió­
dico.
«¿No sería más lógico y sen­
sato que toda esta gente que
ahora trata de hacerse pasar
por izquierdista se diera cuenta
que son de derecha y no sin­
tieran vergüenza de ello, espe­
cialmente debido a que la mi­
tad de Europa libre se inclina
por los conservadores?», decía
«ABC» en un editorial de pri­
mera página titulado «La falsa
izquierda».
¿No existe una necesidad
vital para formar una bien or­
ganizada y unida derecha que
pueda detener al péndulo an­
tes que oscile a fondo, con
el probable resultado de una
dictadura comunista?», añade.
La R estauración
ELEBRAN los franquistas,
estos días, el centenario
de la Restauración. Apro­
vechan el pretexto para hacer
propaganda en favor de la monarqu'a.
C
Sin embargo, la Restaura­
ción, período que comienza
con el golpe de Estado de
Sagunto, en 1874, con la vuelta
de la Monarquía, fue, esencial­
mente, la consolidación del
poder de la oligarquía terra­
teniente, poder que se sucedió
después hasta el advenimiento
de la República, en la que,
salvo en dos etapas, en que
pierde ese poder, gobierna en
España. Se negó esa oligarquía
a todo intento de reforma y a
tolerar o patrocinar cualquier
mutación relacionada con la
propiedad. Sin reformas del
Estado y de la propiedad agra­
ria, España no tenía salvación,
pues al no rozar esos proble­
mas, era evidente que la Res­
tauración venía obligada a fal­
sificar la voluntad popular o
sufragio. Semejante falsificación
significó el absolutismo de la
oligarcuía; con la corrupción
del sufragio se corrompió a
toda la nación.
El sistema de Cánovas y
Sagasta, con sus partidos tur­
nantes, no hizo más que impo­
ner un régimen inevitable, en
el que la mordaza abierta es­
taba descartada en el dominio
político y, dado el sistema de
propiedad imperante, era una
dictadura. El caciquismo que
establecieron fue brote natural
en la pereza de las masas sin
derechos políticos y sin propie­
dad. Se descartó la opción, se
impuso la oligarquía, el do­
minio de España por un grupo
omnipotente, responsable ante
sí mismo.
Con el golpe de Estado fran­
quista de 1936. sube al poder
la misma oligarqu'a o casta
de propietarios en perjuicio
de las clases bajas del país.
La Monarquía, hoy, es la con­
tinuidad del franquismo, con el
dominio de los terratenientes
y otros propietarios. La Mo­
narquía continúa el sistema dic­
tatorial franquista, continúa la
claudicación de la burguesía
ante los terratenientes, conse­
cuencia de la insubordinación
de los trabajadores, proceden­
te de la insostenible arquitec­
tura social eue implican fran­
quismo y Monarquía. Se conci­
be, pues, que el franquismo
se considere monárquico y que
Franco haya designado a Juan
Carlos para sucederle, ya que
son las mismas gentes y clases
las que representan ambos.
Las clases pudientes, lo mismo
que se acomodan y sirven —
en su mayoría — del franquis­
mo, hacen su instrumento de
la Monarquía.
Los trabajadores están pos­
tergados y expoliados en am­
bos e idénticos regímenes, re­
cibiendo igual trato de las cla­
ses pudientes.
El pueblo sigue sin poder de­
cidir el destino, pues, con di­
versos artilugios se escamotea
la soberanía popular. No hay
democracia verdadera. Las li­
bertades concretas de pensa­
miento,
propaganda, asocia­
ción, información, etc., son in­
existentes. El poder es de ori­
gen divino, escapa a las ma­
sas, que no tienen posibilidad
de ejercerlo ni controlarlo.
César BARO NA
Cumbres
• VIENE DE LA PAGINA 6
con miles de millones de pe­
setas que afectan al erario pú­
blico y que se pagan, acallán­
dolos, con los impuestos que
paga el pueblo. Se trata de
amigos de Franco a los que
es necesario proteger por en­
contrarse amparados por la
sombra de Carmen Polo, mu­
jer valerosa cuando se trata
de hacer negocios cómodos y
fáciles. Franco no tiene inter­
vención en ellos. Simplemente
los facilita. Pertenecen a las
cumbres.
Hasta ahí todo es fácil. Pero
en España hay algo más que
eso. Una infinita procesión de
ambiciones, odios y rencores,
que los autores de todos ellos,
siguiendo
veredas
distintas,
tratan de hacer más vistosa y
atrayente. Superficialmente en­
tonan ¡guales ritos de adora­
ción hacia un mismo Dios.
Pero en el fondo discrepan
con respecto a los intereses
que les guían en sus rezos.
Si las beatíficas procesiones,
precediendo en dos filas la
imagen adorada, cirio en ma­
no los congregantes, llegaran
a enfrentarse en la confluencia
de un camino único, las so­
lemnes ceremonias acabarían
como se dice en lenguaje
mondo y lirondo, de la misma
manera que finalizó en muchos
casos el inolvidable, desde
tiempos muy remotos, cual es
sabido, el llamado Rosario de
la Aurora, en el que los cre­
yentes de los dos bandos de
la Virgen se apalearon hasta
romperse los huesos y, ade­
más, hicieron talco de la sa­
grada imagen.
Los dos bandos falangistas
españoles en pugna por el po­
der no se quedarán atrás en
cuanto a las finalidades que
persiguen. Tratan de dar la
sensación de pequeñas discre­
pancias apreciativas de módu­
los de gobierno. Mucha poli­
cía para mantener por la fuer­
za el orden, sin justicia y le­
yes que las protejan, ampara­
doras de sus privilegios de cas­
ta. Intolerancia ante las de­
mandas, debidamente justifica­
das, de la clase obrera. Para
mantener esa posición se ne­
cesita del poder incontrolado.
Que es a lo que aspiran.
El consejo de la orden pue­
de mandar mañana a su casa
a Arias Navarro. Este no podrá
mostrase sorprendido cuando
el acontecimiento se produzca.
Le sucederá José Solís. Con
arreglo a lógica no existe otra
fórmula. Eso representará e!
alejamiento de Juan Carlos del
trono real. Y de su primo, nie­
to político de Franco, Juan Al­
fonso.
Pero hay algo más. El ejér­
cito con su responsabilidad
nacional, y el pueblo español
con la suya histórica, estarán
presentes.
J. VILA C U E N C A
Temas sindicales
25 aniversario de la C.I.O.S.L
N 1949, se constituyó en
Londres, la Confederación
Internacional de Organiza­
ciones Sindicales Libres (C.I.O.
S.L.), agrupando en su seno a
las centrales sindicales de Eu­
ropa occidental y de América.
Se constituía en discrepancia,
con métodos, orientación y po­
sición política de la F.S.I. con
tendencia comunista. Se fundó,
pues, a los cuatro años de
finalizar la segunda guerra
-mundial, cuando todo el mundo
deseaba evitar un nuevo con­
flicto, convencidos que la coo­
peración entre los Estados ven­
cedores habia terminado.
Este fué el inicio y la consa­
gración de una política real de
democracia y de independen­
cia sindical. El Congreso fun­
dacional, en Londres, tuvo
lugar en medio del entusiasmo,
como en una familia que se
encuentra de nuevo. A él acu­
dió en representación de la
U.G.T. su secretario general,
compañero Pascual T o m a s ,
quien durante muchos años
formó parte del Comité Ejecu­
tivo de la C.I.O.S.L. Y los uge­
tistas españoles seguimos iden­
tificados totalmente, con los
objetivos que persigue la C.I.O.
S.L., de la cual hemos recibido
ayuda de forma permanente,
en tanto que organización sin­
dical, moral y materialmente.
Para conmemorar el primer
cuarto de siglo de su existen­
cia, ha tenido lugar en Bru­
selas, una magna asamblea, en
el domicilio oficial de la C.I.O.
S.L. Asistieron numerosas per­
sonalidades sindicales y de
otros organismos internaciona­
les, así como Willy Brandt, Pre­
mio Nobel de la Paz, quien
pronunció un importante dis­
curso. Y por vez primera asis­
tían a una reunión de carácter
internacional, una representa­
ción de los Sindicatos libres
de Grecia.
Todas las intervenciones re­
latando las actividades pasa­
das de la C.I.O.S.L. durante un
cuarto de siglo, se centraron
al servicio de la clase obrera,
de la libertad, de la paz en
el mundo, y perspectivas futu­
ras a desarrollar.
Al abrir la sesión el Presi­
dente Mac Donald recordó que
el lema escogido par la C.I.O.
S.L.: Pan, Paz y Libertad, con­
tinua siendo de actualidad, hoy
más que nunca, porque simbo­
lizan las aspiraciones de todos
los hombres amantes de la
justicia, del desarme, de la
democracia política, económica
y social. Así como del derecho
de todos los pueblos a dispo­
ner de ellos mismos. En el
balance de 25 años, el colonia­
lismo, prácticamente ha desa­
parecido. Existe en casi todo
el mundo sindicatos reconoci­
dos y escuchados. Pero —añadio— , queda todavía mucho
por hacer, hasta el punto que
si hoy hubiese que escoger un
nuevo slogan, habría que vol­
ver a estas tres palabras.
¿Pan? Para los millones de
hombres amenazados por el
hambre, sin que los gobiernos
tomen las medidas necesarias.
¿Paz? Porque Chipre y Oriente
Medio viven aun bajo la ame­
naza de una guerra y porque
falta eliminar la amenaza de
un conflicto nuclear. Y Liber-
E
^deáde óáp d h a
•
VIENE DE LA PAGINA 1
atraviesa la frontera francesa,
dejando paso a un Ministerioregencia que encabeza Cáno­
vas del Castillo.
No hay posiblemente liberal
español que no haya dicho al­
guna vez (nosotros lo hemos
oído en innumerables ocasio­
nes), que el repasar nuestra
historia durante el siglo XIX,
volviendo a leer, por ejemplo,
los «Episodios Nacionales» de
Perez Galdós, no puede ha­
cerse sin verdadera angustia,
porque parece que se está
viendo en caleidoscopio nues­
tra propia existencia contempo­
ránea, la que hemos vivido y
seguimos viviendo los que
todavía no hemos pasado el
umbral del mundo de las som­
bras.
nificado, borrado y sepultado
bajo el peso de gruesas losas
de plomo que muy pocas veces
se logra hacer volar.
Pero lo doloroso es que por
lo menos, en el siglo pasado
se percibe de vez en cuando
la intervención del verdadero
pueblo en los acontecimientos
(no diremos, demagógicamente,
que siempre con acierto), se
le ve dejando- su impronta en
la historia grande o pequeña
del país; en cambio en los
últimos decenios del presente,
ese personaje multitudinario y
un tanto mítico, al que todos
nos hemos hecho el deber de
acatar y servir, no aparece por
parte alguna, ha sido desperso-
Más que la crueldad y la
insánia físicas que contra él
se han cometido, esa es la
gran responsabilidad del sis­
tema imperante: el intento de
acabar con el espíritu libre y
creador de nuestro pueblo, y
ello en aras de rudimentarias
apetencias de orden y gazmo­
ñería, y de otras más delezna­
bles, si cabe, como las dei uso
y el abuso de un poder omní­
modo, «municipal y espeso», y
por supuesto, ilegítimo.
NAVAS
ted, para los que sufren del
apartheid en Africa del Sur,
cierto, mas así para todos los
hombres que tienen aun su
palabra a decir en todos los
problemas que les conciernen.
Con el crecimiento de las
c o m p a ñ í a s multinacionales,
existe una dictadura industrial.
El sindicalismo libre debe lu­
char para reemplazarla por una
democracia industrial. Ante los
problemas que plantean las
multinacionales, Mac Donald
formuló la esperanza que to­
dos los gobiernos comprendan
el papel clave que el movi­
miento sindical libre puede y
debe jugar, para poder poner
estas sociedades bájo control
social.
,
En el momento actual, la
lucha por la libertad y por la
justicia está lejos de haberse
terminado. Esta lucha continua,
no solo en los países que han
acedido a la independencia,
sacudiendo el yugo del colo­
nialismo, sino también en los
países bajo régimen dictatorial,
como en nuestro país, que no
permite la libre expresión del
pensamiento, no admite la me­
nor libertad, ni tolera, sino por
el contrario persigue todo ciu­
dadano que aspire a que en
España puedan existir los Sin­
dicatos libres, y la democracia
política.
Así lo comprendió el camarada Georges Debunne, secre­
tario general de la Federación
General del Trabajo de Bélgica,
quién centró su intervención en
el combate que hay que pro­
seguir, para que en todas par­
tes se constituyan organizacio­
nes sindicales contra el poder
industrial, porque la democra­
cia en todo el mundo es el
objetivo a alcanzar.
La C. I. O. S. L. —dijo De­
bunne— tiene una larga tarea
a realizar. Ante todo ella de­
berá luchar para que en todo
el mundo tenga tangible rea-
lîdad la creación de Sindicatos
y la libre expresión sindical.
Deberá compensar la debilidad
de unos por la fuerza conse­
guida por los otros, realizando
las acciones solidarias que se
imponen. La lucha sindical tie­
ne su razón de ser y de exis­
tir en todas partes: en la fá­
brica, en el taller, en la in­
dustria, a escala regional, na­
cional y mundial, A los mili­
tantes de crear la estrategia
de conjunto, con la mayor efi­
cacia, utilizando la acción sin­
dical, como poderosa arma de
combate, ya sea en el plan pro­
fesional o interprofesional. Los
principios que nos guían, con­
tinúan intangibles, porque ellos
han podido encontrar eco en
la realidad de la vida.
Pero, cómo traducir nuestros
nobles ideales, cuando el mun­
do se funda sobre la explo­
tación de los hombres y la
existencia de grandes zonas
diezmadas por el hambre y la
opresión brutal. La propagan­
da a través del planeta, de ’a
potencia económica, tecnología
e ideológica, concentrada en
las manos de una ínfima mi­
noría, que esclaviza el des­
tino dei mundo, justifica sobra­
damente el desarrollo del sin­
dicalismo internacional, el re­
forzamiento de su acción y de
su presencia con todas sus
posibilidades de expresión.
Como sindicalista, no se pue­
de vivir del pasado. Hay que
trabajar para construir el por­
venir. Las contradicciones per­
manentes sobre las cuales se
funda el desenvolvimiento eco­
nómico político y social de!
mundo, invierte hoy, la ilusión
que creó ayer. La lucha de la
clase obrera deberá abordar
los problemas de reforma de
estructuras, para obligar a las
potencias multinacionales, y a
•
CONTINUA EN LA PAGINA 2
Opinions
• SUITE DE LA PAGE 6
tiques et leur perspicacité face
au camarade Chélépine. Jai
beaucoup plus de respect pour
les compétences et l’agilité de
Chélépine que certains de mes
amis
d’Europe occidentale.
N’oublions pas qu’à la diffé­
rence de la plupart des syndi­
calistes d’Europe occidentale,
M. Chélépine n’est pas né de
la dernière pluie. Il a pratiqué
de longue date sa forme de
jeu syndical.
Cependant, en Europe occi­
dentale, vous n’avez qu’à vous
occuper de Chélépine. Nous, en
Asie, nous avons à nous occu­
per de Brejnev aussi bien
que de Mao-Tsé-Toung. Le fait
que ces deux messieurs sont
loin de s’entendre veut dire
qu’ils s’efforceront de transfor­
mer l’Asie non communiste en
un champ de bataille où ils
s’affronteront pour savoir lequel
peut exercer la plus forte in­
fluence dans cette région. Il
suffit pour s’en rendre compte
d’avoir atteint une intelligence
politique moyenne. C’est déjà
un .fait patent dans certaines
régions du Sud-Est asiatique.
La meilleure garantie que les
syndicats d’Asie puissent avoir
pour se protéger des rivalités
des grandes puissances, l’Union
Soviétique et la Chine, consiste
dans notre région à disposer
d’un mouvement syndical libre,
puissant et clairement orienté
dans nos régions. Ce n’est
qu’avec une C.I.S.L. puissante
et structurée sur laquelle il est
possible de s'appuyer que nous
pouvons faire face avec con­
fiance à la lutte di'nfluence
que se livrent la Chine et l’U.R.
S.S. dans la partie du monde
d’où je viens.
Mais vous, qu’avez-vous fait
en Europe occidentale en fa­
veur de la C.I.S.L. ? Vous lui
avez rendu un hommage du
bout des lèvres tout en conti­
nuant à n’en faire qu'à votre
tête. Vous avez mis sur pied
une organisation dont les sta-
tuts, l’orientation et la . poli­
tique sont officiellement indé­
pendantes de la C.I.S.L. Et
vous donnez l’impression que
vous prenez l’effet pour la
cause.
Je peux vous assurer qu’en
Asie nous suivons ces déve­
loppements de très près. Et,
s'il vous plaît, ne sous-estimez
pas notre intelligence politique.
Nous sommes déjà nombreux
en Asie a avoir été frappés par
le fait que, en admettant dans
ses rangs une organisation
communiste, la Confédération
Européenne des Syndicats ver­
sera la dernière goutte qui fera
déborder le vase de la C.I.S.L.
Dans cette éventualité, nous
commençons déjà à réfléchir à
ce que les syndicats non com­
munistes en Asie auront à faire
pour protégre leurs intérêts. Il
serait dommage que l'Europe
occidentale nous manque en
pareille circonstance. Mais il
serait pire encore que nous
échouions dans cette affaire.
J'aimerais dire, pour con­
clure, que je ne tiens pas ces
propos à la légère. J'espère
que mes réflexions seront re­
çues avec tout le sérieux
qu’elles méritent.
Laissez-moi, une fois encore,
saluer les dirigeants et les
adhérents de F.O. réunis dans
ce congrès. Vous n’êtes peutêtre pas une organisation aussi
nombreuse, aussi puissante et
aussi riche que d’autres cen­
trales syndicales d’Europe occi­
dentale, ce n'est donc pas votre
richesse ou votre poids que je
salue, ce que je salue, c’est
la qualité de F.O. et son enga­
gement sans compromission à
l’égard des principes et des
idéaux qui constituent ia base
de la C.I.S.L. Cette base est
sérieusement menacée aujour­
d’hui par des dirigeants syndi­
caux d'Europe occidentale qui
devraient faire preuve de plus
de connaissances, de plus de
conscience s’ils avaient retenu
les leçons politiques du passé.
«La confianza se lo­
gra por lo que se hace,
no por lo que se dice.
Perqué los actos, no las
palabras, reflejan el ca­
rácter. que es lo princi­
pal del Hombre».
Conde de
ROMANONES
Le numéro : 2,50 francs
Abonnements
L E
nouveau.
Dans un récent congrès de l’organisation syndicale française
« Force Ouvrière » se trouvait, parmi les délégations fraternelles
étrangères, celle du Congrès National des Syndicats de Singapour
(N.T.U.C.). Son représentant, camarade C.V. Devan Nair, secrétaire
général de ladite organisation, prononça une allocution qui, pour
sa signification, pour venir de cette partie du monde éloignée et
pas assez connue de nous. Européens, ainsi que pour refléter la
pensée directe des hommes qui l'habitent et donc leur* opinion
prépondérante en ce qui concerne leurs propres problèmes, nous
semble mériter d'être reproduite. La voici :
'EST avec un grand plai­
sir que je me retrouve
aujourd'hui à ce congrès
de F.O. En effet, je peux dire
en toute sincérité que l'organi­
sation syndicale avec laquelle
nous partageons les mêmes
principes, les mêmes objectifs,
est bien Force Ouvrière ; ceci
est vrai parmi toutes les orga­
nisations avec lesquelles nous
sommes, nous, à Singapour, en
rapport, que ce soit en Europe
occidentale ou dans les pays
d'Amérique.
Laissez-moi vous dire pour­
quoi : la détente politique entre
l'Est et l'Ouest est très à la
mode depuis quelque temps,
mais Nixon, Brejnev, Chou-enLai et encore il n'y a pas si
longtemps Witly Brandt, alors
qu’ils travaillaient à ce rappro­
chement, le faisaient pour des
raisons froidement calculées.
Le monde se sent mieux lors­
qu'il progresse dans la voie de
la coexistence pacifique d'idéo­
logies et de systèmes sociaux
différents. Considérant la situa­
tion syndicale de l’Europe occi­
dentale, on a le sentiment dif­
fus que cette progression vers
la détente entre gouvernements
se transforme en une sorte
d'euphorie factice au niveau
syndical. Ainsi, aux Etats-Unis,
ni les démocrates ni les répu­
blicains n'ont jamais envisagé
le moins du monde l’admission
éventuelle de communistes au
sein de leur parti, bien que
Nixon et Kissinger aient serré
la main de Chou-en-Lai et de
Brejnev. Cette remarque est
valable pour les partis sociodémocrates de l'Europe occi­
dentale. Ni le Parti travailliste
anglais ni les socio-démocrates
d'Allemagne ou des pays Scan­
dinaves n'ont pensé admettre
les communistes dans leurs
rangs. Ils en perdraient leur
audience s’ils le faisaient dans
leur pays à l'occasion d'élec­
tions.
Et quelques membres impor­
tants de la Confédération Euro­
péenne des Syndicats semblent
avoir perdu toute notion élé­
mentaire d'arithmétique politi­
que et cherchent à tout prix
à faire admettre des organisa­
tions notoirement communistes
au sein de la Confédération
Européenne des Syndicats.
Ils ont le droit de faire ce
qui leur plaît, bien entendu,
mais pour nous, en Asie, nous
avons le droit de considérer qu'ils manquent de toute matu­
rité politique, voulant jouer des
jeux avec Chélépine et ses
amis sous la protection du
parapluie atomique américain.
Et ce faisant, ils semblent ou­
blier qu'ils n'ont pas le droit
de considérer que ce parapluie
atomique leur soit éternelle­
ment garanti.
Je ne souhaite pas ouvrir un
débat avec quiconque en Eu­
rope occidentale. Nous ne lan­
çons pas d’appel mais nous
lançons un solennel avertisse­
ment sur les conséquences
d une telle attitude, non seule­
ment pour le syndicalisme dé­
mocratique en Europe occiden­
tale, mais aussi pour le mou­
vement syndical libre interna­
tional, au cas où les syndicats
d’Europe occidentale continue­
raient à essayer de transformer
la C.I.S.L. en un navire sans
boussole.
A la suite du regrettable
retrait de l’A.F.L.-C.T.O. hors
de la C.I.S.L., il y a quelques
années, la responsabilité mo­
rale et de protection du mou­
tes d'arguments spécieux ont
été mis en avant pour tenter
de démontrer que la situation
italienne est unique en son
genre et ne constitue pas un
précédent. Je m’attends à en­
tendre dire plus tard que la
situation française est égale­
ment unique en son genre, que
celle de la Yougoslavie est,
elle aussi, unique et que le
plus unique de tout serait que
le camarade Chélépine soit un
beau jour invité à présider la
Confédération Européenne des
Syndicats.
Je reconnais que le cama­
rade Storti et ses amis italiens
sont dans une position difficile.
Ils ont droit à toute ma sym­
pathie, mais il me paraît extrê­
mement bizarre que l’on puisse
estimer que la meilleure façon
de traiter l'infection italienne
soit d'exporter ailleurs le même
virus. Au contraire, je me suis
laissé dire que le meilleur trai­
tement d’une telle infection
consistait à recourir à la qua­
rantaine et à placer le patient
dans un isolement sanitaire.
Certains de nos amis d’Eu­
rope occidentale ne semblent
pas se rendre compte que la
manière dont ils envisagent de
faire face à un léger glisse­
ment de terrain en Italie aurait
pour effet de provoquer d'im­
portantes avalanches ailleurs
dans le monde.
Il y a des gens en Europe
occidentale qui paraissent pen­
ser qu’jls sont capables de
faire face au camarade Chélé­
pine. Je suis au regret de dire
que je ne partage pas la haute
estime qu'ils professent pour
leurs propres capacités poli-
vement syndical libre et démo­
cratique dans le monde est
retombée sur les épaules des
grandes centrales syndicales de
l'Europe occidentale. En toute
franchise, je dois dire que
cette responsabilité est retom­
bée sur des épaules qui n'en
étaient pas dignes. En effet, la
façon dont les syndicats d'Eu­
rope occidentale décidaient de
s'acquitter de leurs obligations
morales vis-à-vis du monde du
travail libre a manqué d'enver­
gure et de consistance.
En effet, un des premiers
actes de ces syndicats euro­
péens était de distendre leurs
liens avec la C.I.S.L., en met­
tant sur pied la Confédération
Européenne des Syndicats et
en en faisant une institution
organiquement autonome et in­
dépendante de la C.I.S.L. Ils
ont ainsi révélé la faiblesse de
leur engagement à l’égard du
mouvement syndical libre et
démocratique en abandonnant
d une manière caractéristique le
mot « libre » qui aurait dû figu­
rer dans le titre de leur orga­
nisation. Logiquement, le pas
suivant consistait à admettre à
la Confédération européenne les
organisations syndicales com­
munistes d'Europe occidentale.
Il est question d'accepter l’affîliation de l'organisation pro­
communiste d'Italie. Toutes sor-
•
SUITE EN PAGE 5
ñera alguna afectaban ai fon­
do de la cuestión planteada
por el propio gabinete franquis­
ta. Ni qué decir tiene que
Franco era conocedor de las
intenciones de su gobierno. En
España, como es público, de
manera eue nadie lo ignore,
en materia política y de intere­
ses de cuantía en el orden
material, vulgo económicos, de
dineros, digamos, para ser más
precisos, nada puede hacerse
sin previo consentimiento de
ese hombre portentoso. Caudi­
llo por la Gracia de Dios, que
con toda seguridad se encon­
trará arrepentido de su sin
igual ligereza, pero ésto no
tiene importancia. Un traspiés
cualquiera lo dá en la vida.
El caso es que Arias Nava­
rro, hipotético je5e de un go­
bierno que no tiene nada de
eso y sí todo lo que quepa
de lo opuesto, tuvo que com­
parecer ante el consejo de la
orden. La que se le dió, con
toda la sencillez del mundo, no
fue otra sino la de que no
volviera decir una palabra so­
bre la proposición a las Cortes
de Procuradores relacionada
con la apertura del régimen ha­
cia la democracia. Que eso
quedaba cambiado por la inau­
guración, sin precisar fecha,
de la creación de grupos po­
líticos encuadrados dentro del
movimiento
nacionalista,
de
acuerdo
con
determinadas
cláusulas que serían debida­
mente establecidas.
Arias Navarro, hombre eue
por el cargo que desempeña­
ba en el gobierno de Carrero
Blanco conocía con todo deta­
lle lo que iba a suceder, pues
era Director General de Segu­
ridad, y no trató de evitar los
60 F
70 F
Administrateur :
José TORRENTE
C.C.P. 1095 71 R
Toulouse
¿Olrauez la llaida nacional?
EMOS leído los acuerdos
que sobre política apro­
bó el Congreso de ese
minúsculo partido surgido de
la escisión del PSOE. En esa
resolución los impacientes del
exterior y los turistas del inte­
rior — por cierto, según el
cable de la Agencia Reuter, a
ese «congreso asistieron nada
menos que 100 delegados de
España, lo cual representa un
ejército de muchos generales
con muy pocos soldados —
acordaron resucitar a la extin­
ta y ya putrefacta Unión Nacio­
nal de tan ingrata memoria
para los que, en aquel año de
1945, tuvimos que
hacerle
frente para terminar con sus
sucias maniobras. Sucias ma­
niobras que llegaron a culmi­
nar incluso en el crimen, pues
aquella mezcolanza de comu­
nistas, falangistas arrepentidos
y tránsfugas de nuestras orga­
nizaciones socialistas y de la
C.N.T., llegaron a asesinar a
compañeros que por dignidad
y entereza ideológica se opu­
sieron firmemente a la política
de aquellos aventureros. Re­
cuérdense los asesinatos de
Trujillo y Auxiliano Benito y
otros eue apn conservamos en
la memoria.
Pero ahora la puesta al día
de aquel fantasma corresponde
a un grupo de ex-socialistas,
muchos de los cuales fueron,
si no víctimas, blanco de sus
insultos y amenazas.
¿Quién convenció a quién?
¿Los turistas de cámara foto­
gráfica al hombro a los de fue­
ra, o los de fuera a los de
H
La procesión va por dentro
OR fin, para conmemorar
dignamente la venturosa
defunción de Luis Carre­
ro Blanco, acontecimiento nun­
ca bastante ponderado, que
tuvo lugar el 20 de diciembre
de 1973, en la muy céntrica
calle de Madrid que lleva el
nombre de Claudio Coelfo, pin­
tor de gran estilo y acusada
personalidad en el arte pictó­
rico, que sentó escuela duran­
te el siqlo XVII en el que na­
ciera y murió, las huestes fa­
langistas todavía supervivientes,
que se denominan representan­
tes auténticas de aquéllas eue
poseídas por el más espantoso
frenesí, respaldadas por otras
españolas de igual estirpe zoo­
lógica. particularmente por las
fuerzas militares que les lle­
garon de Marruecos, Alemania
nazi e Italia fascista, se han
salido aparentemente, de mo­
mento, con la suya.
Efectivamente.
El
llamado
Movimiento Nacionalista, que
afirma tener bajo su control al
gobierno que preside Carlos
Arias Navarro, ha obligado a
éste que desista de sus propó­
sitos — vana palabrería — de
abrir los cauces necesarios
para la apertura de dejar paso
libre destinado a la creación
de partidos políticos y organi­
zaciones obreras, aquéllas y
éstas con carácter indepen­
diente. es decir, sin interven­
ción gubernamental.
A tal efecto. Arias Navarro,
incluso anunció que el proyec­
to de ley, destinado a dar
forma legal a sus propósitos,
había sido estudiado por el
Consejo de Ministros en pleno
y aprobado en su totalidad tras
de aceptarse algunas modifi­
caciones de detalle que en ma­
France.......................
E tra n g e r....................
Crónica del Caribe :
CUMBRES
P
30 F
35 F
12 mois :
S O C IA L IS T E
O P I N I O N S
C
6 mois :
France.......................
E tranger....................
hechos, aceptó las órdenes,
que eran reprimendas, del con­
sejo de la orden, formado por
Franco, con voto único de ca­
lidad; la ovetense Carmen Polo,
que por ser de humilde condi­
ción espiritual, tiene a su car­
go la custodia de inmensos
bienes materiales entre los que
destacan joyas de inapreciable
valor, no solamente converti­
bles en oro contante y sonante,
sino que también por la cali­
dad artística, única, en algu­
nos casos, que las acompañan:
siguen Carmencita, única des­
cendiente de Franco y Car­
men; enseguida su marido, el
marqués de Viilaverde, que en
orden a amoríos extramatrimo­
niales tiene fama de ejercerlos
con respuesta pagada; siguen
en los bancos de atrás, for­
mando coro, dos príncipes de
sangre (¿real?), primos herma­
nos, Juan Carlos de Borbón
y Borbón, casado con Sofía
de Grecia, y Juan Alfonso Bor­
bón, hijo del infante don Jai­
me, sordomudo, cuarto des­
cendiente de Alfonso XIII, que
contrajo matrimonio con Car­
mencita Franco Polo, nieta pri­
mogénita del generalísimo que
tuvo su primer retoño a los
siete meses de haber contraído
enlace matrimonial con su real
principe.
Entre estas personas se de­
cide el porvenir de España.
Aparentemente todo se desen­
vuelve en paz y tranquilidad,
en el claustro sagrado de la
mayor armonía y comprensión.
De cuando en vez surgen a
la superficie, con conocimien­
to de los menos, escándalos
estremecedores
relacionados
dentro? ¿O sería acaso la am­
bición desbordada, o mejor
dicho, desbocada, de quienes
en el exilio, al ver frustradas
sus ilusiones de alcanzar las
cumbres del liderato, se levan­
taron con el santo y unas mi­
gajas de limosna?
No nos importa conocer el
fondo de esas turbias manio­
bras entre quienes han utili­
zado el glorioso nombre del
PSOE para alcanzar sus pro­
pósitos en perjuicio del partido
y de la clase trabajadora que
en España tiene puestas sus
esperanzas en la fuerza incon­
tenible del Partido Socialista
Obrero Español.
Otra vez, pues, vuelve por
sus fueros la Unión Nacional,
pero ahora no ha sido una gro­
tesca mascarada puesta en pie
por el partido de Carrillo, o el
de la Pasionaria, o el de Lis­
ter. Ahora la han revivido, co­
mo Frankenstein, un esperpen­
to, un grupo disidente del
PSOE para «aterrorizar al Go­
bierno franquista, al que la
«acción conjunta de elementos
de derecha, falangistas arre­
pentidos, comunistas y socialis­
tas» le van a dar una dura
y definitiva batalla. De ilusio­
nes vive el hombre, y las de
estos congregantes que en Pa­
rís celebraron su congreso
con la presencia de la dele­
gación directa de la Internacio­
nal Socialista, tiene proporcio­
nes inconmensurables.
Si nuestro entrañable com­
pañero Francisco Largo Caba­
llero, a quien los comunistas
españoles señalaron como el
«Lenin» español, para pocos
meses después insultarle con
el calificativo de socialfascista,
viviera en estos momentos, vol­
vería iracundo a la paz de su
sepulcro por esa incalificable
actitud adoptada por quienes
se llamaron sus amigos y lea­
les discípulos.
¿Amigos y discípulos? No,
¡qué va! Los amigos y discípu­
los de Caballero y de otros
hombres eue como él legaron
el ejemplo de su conducta in­
transigente, no hubieran escin­
dido al partido, ni osarían aliar­
se con los comunistas en
tanto en cuanto éstos no hu­
bieran, públicamente, rectifica­
do su conducta.
¿Hemos olvidado, entre otros
golpes bajos, la crisis de mayo
de 1937 que costó la cada
del gobierno presidido por Ca­
ballero? ¿Y la actitud asumida
meses antes de terminar la
guerra y en donde Julián Besteiro apareció ante esos inanes
como una figura cumbre no
ya del PSOE sino de España?
Quienes hayan perdido la
memoria, si es su gusto, hacen
bien en aliarse con los amigos
de Carrillo. Si han querido sui­
cidarse políticamente, no han
podido escoger peor sistema.
Ahora se han convertido, tras
de haber pretendido terminar
con nuestro partido, en compa­
ñeros de viaje de los comunis­
tas. Au revoir, chers amis !
Y que la experiencia que van
a vivir, les sirva al menos para
terminar conociendo mejor a
los que han borrado de su dic­
cionario la palabra lealtad.
Luis HERNANDEZ
Journal imprimé sur les presses de
la Société Générale
d'impression
(Coopérative Ouvrière de Production)
A te lie rs : 61, rue des Amidonniere.
Tél. : 21-89-73 — 31000 Toulouse
Directeur de publication :
Lucien BRUN
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