caracteristicas tipologicas de la lengua huichola

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ÍNDICE
LAS CULTURAS POPULARES DE JALISCO
LA FAMILIA YUTOAZTECA
9
13
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A
TRAVÉS DE LOS PRÉSTAMOS
23
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL,
NAHUATL Y ESPAÑOL
123
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
PAULA GÓMEZ LÓPEZ
XITAKAME (JULIO) RAMÍREZ DE LA CRUZ
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
143
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
PAULA GÓMEZ LÓPEZ
XITAKAME (JULIO) RAMÍREZ DE LA CRUZ
LÉXICO, GRAMÁTICA Y CULTURA
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
159
LA MORFOLOGÍA VERBAL
171
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
PAULA GÓMEZ LÓPEZ
XITAKAME RAMÍREZ DE LA CRUZ
TOPONIMIA HUICHOLA
205
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
XITAKAME (JULIO) RAMÍREZ DE LA CRUZ
WIYEME (JULIO) CARRILLO DE LA CRUZ
LITERATURA HUICHOLA
223
JOSÉ LUIS ITURRIOZ LEZA
XITAKAME (JULIO) RAMÍREZ DE LA CRUZ
/
IRITEMAI (GABRIEL) PACHECO SALVADOR
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN
NIÑOS HUICHOLES
255
PAULA GÓMEZ LÓPEZ
ANGÉLICA ORTIZ LÓPEZ
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA: EL
OCCIDENTE DE MÉXICO, DEL SIGLO XVI AL SIGLOXXI
ROSA H. YÁÑEZ ROSALES
281
LAS CULTURAS POPULARES DE JALISCO
Jalisco en su historia, en su amplia geografía, en el temperamento e ingenrio
de su gente, ha sido un pueblo creador de arraigadas tradiciones, de modos de
ser, de costumbres, que han conformado a lo largo de los tiempos, elementos
culturales que han contribuido a forjar los símbolos de la identidad nacional.
La fortaleza de las culturas populares e indígenas de los jaliscienses ha
trascendido los siglos y sigue siendo sustento importante de la mexicanidad.
Por ello, era inaplazable emprender un amplio programa de investigación con
el concurso de académicos, promotores culturales, estudiosos del acontecer
cultural rural, indígena y urbano, para que reunidos en un equipo humano,
profesional e interdisciplinario, registren en letra impresa, el estado que
guardan las culturas del pueblo jalisciense, en su diversidad, en su constante
transformación, en sus arraigados mitos y en sus nuevas manifestaciones,
insertas en la globalización, a la que nuestro país se incorpora aceleradamente.
Los investigadores y coordinadores de este trabajo enciclopédico
consultaron libros y bibliotecas y caminaron por las diversas montañas de la
geografía jalisciense, para escuchar de viva voz y ratificar con su presencia el
acontecer cultural de los danzantes y mariacheros, los modos de hablar, las
leyendas y personajes, la música y los bailes, la charrería, los deportes y las
diversiones, las culturas indígenas, la literatura y el teatro, la religiosidad, las
artesanías, el arte en las calles y las plazas y todas las expresiones culturales del
pueblo que en el pasado y en el presente son la esencia de las culturas
jaliscienses.
El Gobierno del Estado pretende que esta colección bibliográfica sea un
valioso apoyo para que los jaliscienses conozcamos nuestras propias
manifestaciones culturales y para que futuros investigadores puedan hurgar en
nuestras raíces históricas y sus constantes transformaciones.
Este esfuerzo de la Secretaría de Cultura, a través de su Dirección
General del Fomento y Difusión, y de su Dirección de Culturas Populares, es
de gran valor por haber concertado con importantes instituciones académicas y
con prestigiados investigadores, un estudio integral que consignan en sus 17
volúmenes las expresiones culturales del pueblo jalisciense, producto del
talento y del corazón palpitante del pueblo, pero sobre todo, de la transmisión
oral y cotidiana de tradiciones y costumbres que han mantenido varias
generaciones de jaliscienses.
El presente volumen, sobre las lenguas y literaturas indígenas de Jalisco,
coordinado por el Dr. José Luis Iturrioz del Departamento de Estudios de
Lenguas Indígenas de la Universidad de Guadalajara, reúne interesantes
estudios de distintos investigadores de esta universidad sobre el presente y el
pasado de la diversidad lingüística de Jalisco. Ofrece una visión general de la
historia lingüística del Occidente de México desde la época prehispánica hasta
la actualidad, centrándose en la lengua wixarika o huichol, la única lengua
indígena de Jalisco que ha sobrevivido a los sucesivos intentos de exterminio
cultural y lingüístico iniciados con la conquista. La fortaleza de la lengua y la
literatura huicholas queda patente en los capítulos que conforman este
volumen sobre los distintos aspectos estructurales, la literatura, la toponimia,
la narrativa infantil y en general, la relación entre la gramática el léxico y la
cultura.
Francisco Javier Ramírez Acuña
Gobernador Constitucional del Estado de Jalisco
[10]
El tepu es el tambor ritual que acompaña el canto del maraakame en las fiestas de Tateineixa y en Namawitaneixa. Se hace de un segmento de tronco
vaciado y terminado en la parte inferior en forma de tres patas. La parte superior se cubre con un cuero de venado que se tensa arrimándole por debajo una
tea encendida. Un instrumento similar de los aztecas se llama teponaztli,
nombre que probablemente está etimológicamente emparentado con el nombre
huichol. Es el mismo nombre que tiene en el español de México una especie de
árbol. Una de las comunidades más grandes de la Sierra Huichola se conoce
con el nombre compuesto San Sebastián Teponahuastlán, la parte en náhuatl
significa “lugar donde abunda el teponaztli”.
LA FAMILIA YUTOAZTECA
José Luis Iturrioz Leza
Como hacen los botánicos y zoólogos con las plantas y los animales, los
lingüistas clasifican las lenguas en familias, subfamilias y grupos, atendiendo a
las relaciones genéticas entre ellas: si proceden de una misma lengua o
comparten ancestros más lejanos. Así, las lenguas románicas (español, francés,
italiano, rumano, catalán, gallego...) se derivaron del latín. Todas las lenguas
tradicionales de Europa, menos el euskara, el finlandés y el húngaro, proceden
de una antigua lengua llamada protoindoeuropeo que debió hablarse
originalmente en una zona al norte del mar Caspio hace aproximadamente
5,000 años. A partir de ahí tuvo lugar una expansión en sucesivas oleadas por
todo el territorio de Europa y una buena parte de Asia, desde Asia Menor
hasta la India y el sur de China. El desmembramiento se realizó no de un
golpe, sino de una manera escalonada, abarcando en los últimos siglos
América, Africa, Australia etc.
Algo similar pudo ocurrir con las lenguas indígenas americanas a partir
de un reducido número de protolenguas. A algunas de estas protolenguas
como la maya o la yutoazteca se les puede asignar una edad similar a la del
indoeuropeo. Las lenguas históricamente atestiguadas del área de
Mesoamérica, término cultural que cubre una extensa zona desde El Salvador
hasta el límite con Aridoamérica en el norte de México, son casi un centenar,
sin entrar en discusiones acerca de la diferencia entre lengua y dialecto. Los
especialistas las clasifican en 14 familias, una de las cuales es la yutoazteca, a
la que pertenecen más de 20 lenguas. Algunas de las lenguas de estas 14
familias se hablan fuera de esta área geográfica y cultural. Entre las lenguas de
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
14
una misma familia, el grado de parentesco genético y de similitud estructural
global es bastante variable, lo que entre otros factores se puede atribuir al
hecho de que se fueron escindiendo de manera escalonada a partir de ancestros
compartidos, es decir de etapas de indistinción. Como ocurre con las lenguas
indoeuropeas,1 también aquí se han manejado modelos o esquemas muy
diferentes para dar cuenta de estas relaciones de una manera jerarquizada. Las
divergencias se deben al estado de los conocimientos, a los datos
seleccionados, a la valoración de los mismos, a diferencias metodológicas y a
presupuestos teóricos. La clasificación adoptada por el lingüista Jorge Suárez
(1983:120), que dista mucho de tener el consenso de todos los investigadores,
presenta así la familia que él llama yutonahua, en 8 grupos:
A. Númico Oregon, Wyoming, Nevada, Idaho, Utah, Colorado, Arizona
a. Occidental:
1. mono
2. paviotso o payute del norte
3. bannock
b. Central
4. panamint
5. shoshoni
6. comanche
c. Meridional
7. payute del sur
8. yute
9. kawaiisu
10. chemehuevi
B. Tubatulabal
California
C. Hopi
Arizona
D. Luiseño-cahuilla
California
E. Pímico
Norte-Este Sonora
1
Un repaso a la historia de la investigación se halla en Francisco Villar 1991,
Los indoeuropeos y los orígenes de Europa, Madrid, Gredos.
LA FAMILIA YUTUAZTECA
1. pima-pápago
2. pima Bajo
3. tepehuano del Norte
4. tepehuano del Sur
F. Taracahítico
a. tarahumara-varijío
5. tarahumara
6. varijío
b. cahítico
7. yaqui
8. mayo
G. Corachol
9. cora
10. huichol
H. Azteca
11. náhuatl
12. pipil
15
Sonora - Chihuahua
Jalisco, Nayarit, Durango
México, Salvador, Guatemala, Honduras
Es una familia muy numerosa y la más extendida del norte de América,
ya que las lenguas se hablaban o se hablan todavía en un buen número de
estados de la Unión Americana, aparte de México, hasta El Salvador.
En esta clasificación el náhuatl es asignado a otra subfamilia que el cora
y el huichol. La propuesta de McQuown en el 5º Vol. del Handbook of Middle
American Indians establece una menor distancia entre estas lenguas al agrupar
al cora, al huichol y al azteca al mismo nivel dentro de la misma subfamilia:
A. Pimano
1. pápago
7. nébome
8. tepehuano del norte
9. tepehuano del sur
10. tepecano
B. Taracahita
9. tarahumara
16
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
23. yaqui
24. mayo
C. Aztecoide
7. huichol
13. cora
17. azteca
El volumen Lingüística del Atlas Cultural de México presenta una
clasificación donde el náhuatl ni siquiera aparece en un subgrupo del mismo
nivel que el cora y el huichol, sino que forma en solitario un grupo
contrapuesto al resto de las lenguas de la familia:
Familia Yutoazteca
A. Grupo sonorense
a. Subgrupo pimano
43. pima alto
44. tepehuán o tepecano
b. Subgrupo tarahumara-cahita
45. tarahumara-varohío
46. cahita (yaqui o mayo)
c. Subgrupo cora-huichol
47. cora
48. huichol
B. Grupo aztecano
49. náhuatl, mexicano o azteca
Las familias de lenguas se forman por la diversificación gradual de una
estructura común debida a la acumulación de cambios no compartidos por
toda la comunidad de hablantes. El parentesco genético se demuestra por tanto
recorriendo hacia atrás esta evolución, es decir reconstruyendo estadíos
anteriores a estos cambios. El parecido actual de dos palabras carece de valor
porque puede ser el resultado casual de dos derivas históricas diferentes a partir
de formas históricas muy diversas, por ej. antiguo griego theós y náhuatl teotl.
LA FAMILIA YUTUAZTECA
17
Por el contrario, dos palabras actualmente muy diferentes en la forma o en el
significado pueden proceder de una misma palabra, por ej. inglés wheel y
antiguo griego kyklos., donde el significado básico es todavía muy similar,
mientras que en la expresión se ha producido un gran distanciamiento; como
ya vimos arriba, las palabras cristiano y cretino se parecen en la forma, pero no
tienen en la actualidad mucho que ver entre sí semánticamente, y sin embargo
tienen el mismo origen; cretino era la palabra para “cristiano” en retorromano,
con la que designaban despectivamente a las personas que se convertían a esta
religión al inicio de la cristianización en la Alta Edad Media; a las demás
lenguas románicas pasó con este nuevo significado y sin asociación alguna con
el original.
Las correspondencias que emanan de leyes universales del lenguaje
(todas las lenguas distinguen entre vocales y consonantes; si una lengua tiene
la categoría 'adjetivo', entonces también tendrá la categoría 'verbo'), de
tendencias tipológicas generales (por ejemplo en el ordenamiento de las
palabras: huichol y japonés tienen el mismo orden básico S O V, pero también
muchas otras lenguas de las más diversas familias), del contacto entre lenguas
(préstamos, convergencias debidas a una larga convivencia en una misma área)
o que son atribuibles a la casualidad, carecen de valor para establecer
parentesco genético. La palabra cora wihsaru y la huichola pixeru (pirreru en
la ortografía del español) tienen el mismo origen, pero se trata de un préstamo
del español que tomaron en la primera etapa de la colonia: becerro.2 Esta
palabra tiene en el náhuatl de la Huasteca Hidalguense la forma weseru. Lo
que ponen de manifiesto estos préstamos es la pertenencia de las tres lenguas a
una misma área geográfica y cultural donde están sometidas a las mismas o
parecidas influencias del español, sin embargo también podemos obtener otros
datos valiosos sobre su estructura interna y su evolución más reciente.
Ninguna de las tres lenguas tiene una consonante oclusiva labial sonora, por lo
que sustituyen la /b/ del español por la sorda correspondiente /p/ o por la
semiconsonante labial /w/. Las tres carecen también de una r múltiple /r/,
2
Ver el capítulo siguiente sobre la reconstrucción del contacto entre lenguas a
través de los préstamos.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
18
que es sustituída por la vibrante sencilla /r/, así como de la oposición entre
vocales posteriores, por lo que la /o/ del español puede ser pronunciada como
[o] o como [u]; tampoco se da la oposición entre líquidas, por lo que las tres
palabras se pueden pronunciar también con l: wihsalu, pixelu, weselu. En
suma, si compartir la palabra no es por sí mismo una evidencia de parentesco
por tratarse de un préstamo, sí puede serlo esta constelación de propiedades
fonológicas, en conjunto más que cada una de ellas por separado, porque tales
correspondencias parecen tener sistema y revelar la procedencia de un sistema
común. Más abajo daré más detalles. Pero hay otro hecho importante de
carácter diacrónico que vale la pena destacar. Donde las otras lenguas
presentan una /s/ en la segunda sílaba, el huichol presenta, según los dialectos
y los registros, una sibilante o una r múltiple (los occidentales) o una r
asibilada (los orientales). El hecho es que a partir del siglo XVIII tiene lugar en
huichol un proceso que conocemos como rotacismo, la conversión de s en r,
por eso los préstamos tomados con anterioridad se realizan así, mientras que
los más recientes convierten la s del español en la africada dental ts: mexa (de
mesa), kamixa3 (de camisa) frente Kutsé (de José), tseriwetsa (de cerveza). En
este punto el huichol se separa de las otras dos lenguas, pero para un estadío
anterior a la colonia tendríamos que reconstruir un sistema fonológico donde
esta separación todavía no se produce. Si en muchos otros cambios el huichol
se hubiera separado, mientras que las otras dos lenguas hubieran evolucionado
de la misma manera, tendríamos que agrupar al cora y al náhuatl en un mismo
grupo y al huichol en otro.
Si las correspondencias tienen lugar en características arbitrarias de los
signos, si afectan tanto a los significantes como a los significados, entre los que
no existe una relación inherente o natural, si no se deben a intercambios y
además son sistemáticas y por lo tanto no atribuibles al azar, podemos pensar
que las lenguas están emparentadas, es decir que son portadoras de una
herencia común. Tales correspondencias se pueden dar en diferentes niveles de
organización de las lenguas, desde el fonológico hasta el semántico, pero son
3
Escribimos este fonema como <x> para no identificarlo con ninguna de las dos
pronunciaciones.
LA FAMILIA YUTUAZTECA
19
más sistemáticas en fonología que en gramática, y en la gramática más
sistemáticas que en el léxico. Las coincidencias lexicales se pueden deber a que
una lengua toma prestadas palabras de otra, pero es más difícil que una lengua
tome prestadas de otra reglas sintácticas y más aún estructuras morfológicas
(morfemas gramaticales); es más fácil copiar o calcar una construcción
sintáctica que una estructura morfológica, y más fácil tomar prestado un sufijo
derivativo que uno flexivo. Finalmente, los cambios en la semántica de las
palabras pueden ser tan irregulares que sólo una rigurosa reconstrucción
etimológica puede probar la procedencia común de dos palabras. El
indoeuropeista Szemerenyi4 aduce como ejemplo la etimología común de
cristiano y cretino. Pues bien, cuanto menos probable sea que una propiedad
sea tomada en préstamo de otra lengua y cuanto menos atribuible al azar sea
una correspondencia, ésta será un indicio tanto más fuerte de origen común, es
decir de parentesco. El valor diagnóstico que se puede asignar a un criterio de
evaluación del grado de parentesco entre lenguas debe tener en cuenta esta
escala de probabilidades.
En la reconstrucción del parentesco genético se ha trabajado sobre todo
con el vocabulario. El léxico de una lengua se puede renovar con rapidez, pero
existe un núcleo de palabras de uso diario relativas a categorías fundamentales
de la cultura humana general que se resisten con más tenacidad a ser
sustituidas por otras, sobre todo externas. Como parte de la lexicología
histórica, la disciplina conocida como glotocronología o léxicoestadística
aplica a estas palabras ciertos procedimientos para medir el grado de
parentesco de lenguas y la cronología aproximada de su separación de una
lengua anterior. Si hacemos una breve comparación del vocabulario de las
relaciones de parentesco en francés, español y otras lenguas románicas,
observaremos que las palabras centrales de este campo semántico son
compartidas, mientras que las que designan relaciones más distantes varían.
Todas las lenguas del esquema coinciden en las dos primeras hileras, y todas
4
Einführung in die vergleichende Sprachwissenschaft, Darmstadt, Wissenschaf-
tliche Buchgesellschaft.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
20
menos castellano en las dos siguientes; en el resto de los términos se produce
una dispersión cada vez mayor.
Sánscrito
pitarmātarbhrātarswasarduhitarsūnús
Griego
patēr
matēr
phrātēr
eor
thugatēr
paîs
Alemán
Vater
Mutter
Bruder
Schwester
Tochter
Sohn
Onkel
Onkel
Tante
Tante
Grossvater
Grossmutter
Vetter
Neffe
Latín
patre
matre
frater
soror
filia
filiu
patruu
avunculu
amita
matertera
avu
avia
patruelli
Nepos
Francés
père
mère
frère
soeur
fille
fils
oncle
oncle
tante
tante
grandpere
grand-mere
cousin
Castellano
padre
madre
hermano
hermana
hija
hijo
tío (paterno)
tío (materno)
tía (paterna)
tía (materna)
abuelo
abuela
primo
Sobrino
Es muy significativo que en español las palabras antiguas para “hermano, -a”
se hayan mantenido en lexicalizaciones como fray, co-frade, sor.
Veamos ahora lo que ocurre en algunas lenguas yutoaztecas en el
dominio de los pronombres de posesión (no reflexiva):
Huichol
mi
ne/
tu
asu (de él/la)
-ya
nuestro
tavuestro
xesu (de ello/as) wa-
Cora
nya/
a-ra/an
taha/amwa
wa/-
Náhuatl
nomoītoamoīm-
Tepehuano del Norte
(g)iñ(g)i-di
(g)ir(g)in-di
LA FAMILIA YUTUAZTECA
21
Las correspondencias entre las tres primeras lenguas son mucho más
numerosas que entre cualquiera de ellas y el tepehuano. El cora a veces
coincide con el huichol y en otros casos con el náhuatl, pero en términos
generales las correspondencias entre cora y huichol son más numerosas que
entre cora y náhuatl. En huichol se conserva incluso una forma de poseedor
inespecífico –ra homófona con la de tercera persona singular en cora: ra-/iyari
“el corazón/deseo de alguien”. La jerarquía de las personas gramaticales
parece desempeñar un papel en la conservación de las formas antiguas; en la
tercera hay menos correspondencias que en la segunda y en la segunda menos
que en la primera. En otros casos, el cora y el náhuatl conservan un rasgo
común desaparecido en huichol; en cora existe un sufijo llamado absolutivo
que desaparece cuando el nombre lleva marcas de posesión: xanaca-t “pecado”
vs. ta-xanaca “nuestro pecado”; náhuatl koneetl “niño” vs. to-kone “nuestro
niño”. Hay muchos rasgos estructurales que justifican hablar de una familia
yutoazteca y que por su distribución más o menos restringida entre las lenguas
que la componen se pueden emplear para precisar las relaciones de parentesco
entre las mismas: marcas pronominales de referencia inespecífica o
generalizada en los verbos, incorporación, verbos clasificativos etc.
Si realmente existió una protolengua yutoazteca, debió ser hace varios
miles de años. Pero dejamos esta historia remota para centrarnos a
continuación en la historia más cercana, la de los últimos 5 siglos, desde que
los españoles llegaron a este continente, alterando sustancialmente las
condiciones en que se habían desarrollado hasta entonces las lenguas y las
culturas indígenas de América.
Uno de los dominios culturales que los huicholes desarrollaron más pronto
bajo la influencia de la cultura hispano-mestiza en la Colonia es la ganadería.
Algunas especies animales mismas llegaron con los españoles, como lo indican
los prestamos caballo (kawaya), vaca (wakaxi ), mula (mura), burro (puritu o
puxu), chivo (tsipu), cabra (kapura), becerro (pixeru o tsikeru), garañón
(karayuni ). También tomaron (nombres de) instrumentos como el machete
(kutsira de cuchillo), la silla de montar (xira), el corral (kuraru), el aguijón o
chuzo (hakexuni ). La presencia del plural varado en wakaxi, que procede de
español vacas, y ciertas características fonológicas, prueban que los contactos
con la cultura española se remontan a la primera etapa de la Colonia, como se
muestra en detalle en el trabajo que sigue.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE
LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRÉSTAMOS
José Luis Iturrioz Leza
¿Cómo fueron las relaciones de los huicholes con los españoles primero y con
los mexicanos mestizos despues en los siglos pasados? ¿Qué datos podemos
obtener del análisis diacrónico del léxico? Muchos y muy valiosos. No puedo
exponer aquí en detalle los que ya hemos reconstruido, sólo voy a hacer un
breve recorrido histórico, deteniéndome algo más en algunos ejemplos
representativos.
Las lenguas están cambiando continuamente, aunque sea de manera
imperceptible para el breve lapso de tiempo que dura la vida de las personas.
Cambian en la forma y cambian en el significado. Pueden cambiar hasta hacer
irreconocible su origen. La palabra latina dominus evoluciona hasta
convertirse en dueño y don, domina en dueña y doña. El nombre Luis no se
parece casi al germánico Clodobica, aunque se parece mucho más a formas
más cercanas en el tiempo como Chlodwig o Ludwig. Gracias a la cadena de
cambios que sufren las palabras en su forma a lo largo del tiempo podemos
saber en qué época se tomó prestada una palabra de otra lengua. La palabra
Koldobika del euskara corresponde a un estadío bastante antiguo,
probablemente procede del gótico (Koldowika), mientras que la española Luis
resulta de las derivaciones más recientes (Ludwig).
Los préstamos nos informan acerca del intercambio cultural entre
pueblos y de las relaciones entre sus lenguas. Cuando una lengua toma
prestadas palabras de otra no van a ser pronunciadas exactamente como en la
lengua donante, sino que se adaptan a la estructura fonológica de la lengua
receptora. Esto no se debe solamente a que los hablantes no puedan
24
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
pronunciarlas como en la lengua original, sino que obedece también a un
principio muy general: las palabras deben acomodarse a las reglas de la lengua
receptora para que puedan tener carta de ciudadanía, es decir para que puedan
ser sentidas como palabras de esta lengua. También podemos citar y usar
palabras de otra lengua sin la intención de incorporarlas de manera definitiva.
Haciendo una comparación, podemos decir que algunas palabras pueden
entrar temporalmente en otra lengua como turistas, en cuyo caso no tienen por
qué modificar su manera de ser, pero si entran para quedarse, entonces se van
asimilando gradualmente a las reglas fonológicas (gramaticales y semánticas)
de la lengua anfitriona.
Analizar lo que ocurre con las palabras prestadas es interesante porque
nos muestra cuáles son las reglas que tienen más peso dentro del sistema y que
por lo tanto deben aplicarse con mayor urgencia. Si observamos qué hace un
hablante nativo de inglés cuando trata de pronunciar palabras del español,
podremos sacar conclusiones interesantes acerca de la pronunciación de las
palabras inglesas. La aspiración del inglés los hablantes de español tendemos a
asimilarla a la fricativa velar: es decir que se tiende a pronunciar house como
[xaus], escrito <jaus> en lugar de [haus], porque en español no hay aspiración.
El tratamiento que las palabras prestadas reciben en la lengua anfitriona
dice mucho acerca de la estructura fonológica de ésta en la época
correspondiente: qué sonidos tiene y cuáles no, qué combinaciones permite y a
qué transformaciones se someten los sonidos de la lengua donante para
adaptarse a las reglas de la lengua receptora; en este sentido el análisis que
ofrezco a continuación aporta mucha información sobre diversos aspectos de
la fonología del huichol, tanto desde un punto de vista actual como histórico
(diacrónico). Pero también aporta datos valiosos sobre las reglas pragmáticas y
los aspectos sociolingüísticos: actitudes de los diferentes grupos sociales frente
a los préstamos, evaluaciones de las formas adaptadas que regulan su uso.
Hasta finales del siglo XIX, el huichol es una lengua con poca historia
documentada, sin embargo los contactos del huichol con el español han tenido
durante los últimos 400 años una importancia creciente, hasta ahora sobre
todo en el léxico, pero también en la estructura discursiva, casi nada en la
fonología y la gramática. Para conocer la historia anterior de la lengua, la
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
25
lingüística diacrónica es una rica fuente de datos. La manera en que las
lenguas asimilan los préstamos de otras proporciona datos interesantes sobre el
pasado de las lenguas en contacto, tanto de la lengua donante como de la
receptora.
Del análisis diacrónico –fonológico, morfológico y semántico- de los
préstamos podemos obtener datos valiosos acerca de los contactos entre las
lenguas español, huichol y náhuatl, e indirectamente sobre la historia de los
contactos materiales y culturales. Gracias a la cadena de cambios que sufren
las palabras en su forma y en su significado a lo largo del tiempo podemos
determinar con aproximación en qué época se tomó prestada una palabra de
otra lengua.
Un cambio que se produce en el español del siglo XVIII, la conversión
de la palatal sorda [š], escrita <x>, en la velar [x], escrita <j> a partir de la
reforma de la ortografía a finales del XIX, se refleja en huichol de la siguiente
manera: las palabras prestadas recibirán un tratamiento diferente dependiendo
de si fueron tomadas antes o después de que empezara a operar este cambio.
La palabra reja es tomada, junto con algunas otras del sistema de cultivo de
tiro, en el siglo XIX, cuando la fricativa palatal š había sido sustituída ya por la
fricativa velar x; como el huichol no tenía ni tiene una fricativa velar, ésta es
reemplazada por la oclusiva correspondiente k, de ahí la forma xeka,
pronunciada [reka]; por el contrario, en la palabra navaja, tomada con
anterioridad, cuando se pronunciaba [navaša], la fricativa palatal fue sustituida
por la sibilante, quedando en la forma nawasa para convertirse después en
huichol en [nawara] / [nawara ], en la escritura práctica de hoy nawaxa.1
A veces la misma palabra es tomada en dos épocas y regiones diferentes,
resultando dos formas diferentes que reflejan los cambios fonológicos y
semánticos ocurridos en el tiempo intermedio. Es lo que sucede con el doblete
xaturi y tsatu, procedentes de la misma palabra santo; la sibilante española no
fue sustituida directamente por la vibrante múltiple r o r, sino por la sibilante
propia, pero entre el siglo XVII y el XVIII ocurre al interior del huichol un
1
Escribimos x como grafía interdialectal, para no especificar la pronunciación,
que puede ser [s], [r] o [r] .
26
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
cambio conocido como rotacismo: sa(n)turi => ra(n)turi ; el préstamo se
remonta a una época anterior o durante la vigencia del cambio, de otra manera
no se habría visto afectada por el mismo; tomada la misma palabra después del
período de vigencia de este cambio, el resultado será muy diferente; ya no
existe en huichol un fonema sibilante sencillo debido al rotacismo; el fonema
más parecido ahora es la africada dental /ts/, que tiene a la sibilante como uno
de sus alófonos: tsa(n)tu, sa(n)tu. Entre las dos formas existen además
diferencias en otros niveles de organización de la lengua: la primera lleva una
marca fonoléxica –ri, que atestigua una notable integración en la lengua, y
además sólo se refiere a las imágenes de Cristo que fueran llevadas a la sierra
en la primera época de evangelización en la segunda mitad del siglo XVIII,
mientras que la segunda palabra conserva un significado más próximo al del
español: se refiere a las imágenes de todos los santos.
No para todas las palabras se puede determinar con la misma precisión
en qué época fueron tomadas. Consonantes como m, n, t, p etc. no han sufrido
ningún cambio desde la Colonia, de manera que palabras como mina habrían
permanecido invariables aunque se hubieran tomado prestadas desde el XVI.
Son los cortes causados por la entrada en vigor o por la pérdida de vigencia de
un cambio los que proporcionan información valiosa para poder determinar la
época del préstamo y sobre todo para establecer una cronología relativa. Ahora
bien, para ubicar en el tiempo un préstamo como mina podemos recurrir a
evidencias suministradas por otras palabras asociadas al mismo dominio cultural. Los huicholes conservan en su memoria cultural testimonios de algunos
hechos de la colonización. Los metales extraídos de las minas servían para la
elaboración de diversos objetos entre los que destacaban monedas y cruces; la
conexión entre estos dos elementos se expresa en el hecho de que las mismas
monedas son llamadas cruces (kuruxite). Las minas aparecen aquí, siguiendo
su estilo de narrar y conceptualizar, como la morada o lugar donde quedaron
materializados (enfriados) diversos personajes históricos convertidos en
héroes-dioses. Por oposición a sus propios dioses, los personajes y santos
cristianos se llaman Tananama “nuestros padrinos”. Esos minerales son
considerados como el alma, el principio vital (iteiri, literalmente “vela”) de las
divinidades cristianas.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
27
Cuando llegaron todos a ese lugar: “vámonos quedando en este lugar”, se
decían, y fue entonces cuando se apuntó Minaxureme [“Mina Roja”]. Para este
lugar registraron a Minaxureme y junto con éste quedaron Minayuawime
[“Mina Azul”] y Minayiwikame [“Mina Negra”]. Así fue como quedaron
ellos. Estos que acabamos de nombrar vienen siendo el alma de Tananama a
través de Kuruxite [“Cruces”], porque el llamado tumini [“dinero”, palabra
procedente del árabe] no se deriva mas que de la Mina y por eso decían que así
debían de fortalecer el alma de Tananama... Estas minas decían los dioses que
les servirían de iteiri a ellos... Ellos decían que la mina venía a simbolizar el
corazón de los dioses; sobre todo la moneda (tumini) simbolizaría a kuruxi que
viene siendo el corazón de Tananama.
Pues bien, la información que no podemos hallar en mina, nos la proporciona kuruxi, palabra derivada de cruz, donde la sibilante final se convierte
en r o r. Ambas palabras fueron tomadas en la misma época y en el mismo
contexto sociocultural.
La toma de préstamos léxicos del español ha sido durante siglos selectiva, no masiva, pero en los últimos decenios la presión sobre el huichol ha
aumentado, lo que está interfiriendo notablemente en su desarrollo. A diferencia de la relación entre náhuatl y español, donde las palabras se transfirieron en
abundancia en una y otra dirección, la relación entre el español y el huichol ha
sido muy asimétrica. Los hispanohablantes no tomaron muchas palabras del
huichol durante la Colonia, pero adoptaron una muy especial, la palabra con
la que los huicholes se designan a sí mismos y a su propia lengua: huichol. El
antecedente antiguo de este etnónimo aparece en formas gráficas diversas, lo
que lejos de ser un obstáculo aporta pistas valiosas, ya que un examen crítico
de las grafías ayuda a la reconstrucción de la historia de este préstamo. Aparte
de la palabra huichol, no hemos podido documentar para esa época de los
contactos ninguna otra que haya pasado a formar parte del léxico del español.
Recientemente se han venido incrementando los contactos entre los huicholes
y la sociedad mestiza, y un reducido círculo de personas más allegadas tratan
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
28
de testimoniar su conocimiento y su actitud utilizando algunas palabras como
wixarika (incluso el plural wixaritari ) o mara/akame “chamán”.
Dominios culturales a los que pertenecen los préstamos lexicales. Las palabras
que se toman prestadas pertenecen a aquellos dominios donde la cultura
donante es dominante. En el caso de los árabes las palabras que quedaron en
español pertenecen a los sistemas de alcantarillado y regadío y a muchas
actividades profesionales, técnicas y materiales: alcantarilla, alquitara
“alambique”, alquitrán, alquiler etc. Los visigodos nos legaron la palabra para
guerra, sustituyendo a la palabra latina bellum, pero también nombres de
ciudades con burgo “ciudad fortificada” y muchos nombres de persona como
Segismundo.
En el caso del huichol, hasta el siglo XIX los préstamos se concentran en
las áreas de la agricultura (sistema de cultivo de arrastre) y la ganadería, organización social, vestimenta y ornato, religión, onomástica personal, toponimia,
comercio. En la onomástica, la indumentaria, los sistemas de autoridades y la
religión tradicionales los términos propios conviven con los nuevos, lo mismo
que el sistema de desmonte (también llamado de roza, tumba y quema o de
coa; en huichol watsiya) convive con el de tiro (de roturación, de arrastre, de
arado; en huichol kwietsanarika), aunque la asimetría en la relación entre
ambas culturas refuerza la tendencia a la sustitución.
Ganadería y agricultura. Entre los términos más asimilados figuran algunos
pertenecientes al área de la ganadería, los de la agricultura son más recientes:
/
ameriya “a medias; pagar la mitad del producto el préstamo de animales
de tiro”
hakexuni “chuzo”2
hararu “arado”
kapura “cabra”
2
Proviene de aguijón y designa la punta de hierro o un palo puntiagudo
colocado en el extremo de la vara con que los boyeros aguijan o azuzan al
ganado.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
29
kawayu “caballo”
kuraru “corral”
mura “mula”
paritsunaxi “barzón”3
pixeru “becerro”
puritu “burro”
terera “telera”
timuni “timón”
tsikeru “becerro”4
tsimaruni “cimarrón”
tsipu “chivo”
xeka “reja” etc.
xira “silla de montar”
yuku “yugo”
Las primeras palabras se remontan a la primera época de los contactos,
probablemente en la segunda mitad del siglo XVI, porque reflejan una
pronunciación anterior a los grandes cambios fonológicos que tienen lugar en
3
Aro hecho con dos tiras de piel de res torcida que se cuelga en el centro del
yugo; en él se engancha el timón que arrastra el arado.
4
Aunque la palabra española chiquero se asocia más frecuentemente con el
establo o pocilga de los cerdos, tiene en realidad otros significados asociados
más bien con los toros, como el que recoge el Diccionario de la Lengua
Española de la Real Academia Española “Cada uno de los compartimentos del
toril en que están los toros encerrados antes de empezar la corrida”. En
Extremadura es una choza pequeña en que se recogen de noche los cabritos. En
la zona de los huicholes, la palabra chiquero designa un corral pequeño, anexo
al corral grande, donde se separan los becerros para impedir que mamen a las
vacas: del término tsikeru como designación de este corral se pasó a designar a
los animales pequeños que en él se encerraban. El significado general de
chiquero (del latín circarium) es “lugar cercado para encerrar animales”. En esta
nueva acepción sustituye en algunas zonas al antiguo préstamo pixeru.
30
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
el español durante el siglo de oro. Las palabras tsimaruni “cimarrón”, pixeru
“becerro”, puritu “burro”, xira “silla de montar”, kuraru “corral”, latsuniki
“con razón”, hanira “anillo”, nawaxa “navaja”, kutsira “cuchillo” revelan que
el huichol carecía todavía de una vibrante múltiple, por lo que esta consonante
del español es reemplazada por la vibrante sencilla. Este rasgo, unido a la
presencia de una africada dental en tsimaruni y latsuniki revela además que
los hablantes de español en la zona de contacto pronunciaban todavía la
sibilante interdental, reproducida en huichol como <ts>. Además pronunciaban todavía la l palatalizada (escrita hoy <ll>), que en huichol era sustituida
por la l, en alternancia libre con r: cuchillo => kutsira /kutsila, anillo => hanira /hanila. Es por tanto muy probable que en torno al año 1600 los huicholes
entraran en contacto con animales que escapaban del control de los españoles
y se asilvestraban en las montañas; los nombres de estas especies de animales
los tomaron también prestados.
Los términos que hacen referencia al sistema de cultivo conocido como
de tiro, arrastre o roturación son más recientes; a diferencia del sistema llamado de roza, tumba y quema o de desmonte, aquí predominan los términos de
objetos y procesos tomados del español: hararu, /ameriya “pagar con la mitad
del producto por el préstamo de animales de tiro”, yuku “yugo”, timuni
“timón”, terera “telera”, xeka “reja” etc. Los huicholes no practicaban la
ganadería, por lo que en este terreno pudieron aprender mucho de los
españoles, mientras que en la agricultura habían asimilado desde hacía mucho
tiempo las técnicas mesoamericanas de cultivo del maíz y de elaboración de
alimentos. El maíz sigue siendo hoy un elemento central de la vida material,
pero sobre todo del simbolismo religioso y de la mitología. No debe extrañar
que muchos de los nombres que se utilizan para los objetos y las actividades
constitutivas del sistema de arrastre procedan del español, mientras que el
vocabulario utilizado en el sistema de coa es fundamentalmente huichol. También encaja con lo ya dicho que el sistema tradicional está mucho más ligado al
simbolismo religioso y a las actividades comunitarias que el sistema nuevo, por
lo que representan dos estratos culturales de profundidad muy dispar.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
31
Sistema de cargos y autoridades. Ha habido mucha presión institucional desde
la Colonia para que los huicholes adopten formas de gobierno y
administración de justicia de origen europeo. Desde que la administración civil
llegó al territorio huichol comenzaron los intentos por suplantar la
organización tradicional de los huicholes por el sistema de autoridades y
cargos de cada época. Las que actualmente se denominan autoridades
tradicionales no lo son tanto; se remontan a la Colonia y deberían llamarse
más propiamente autoridades coloniales. Las cinco autoridades coloniales más
importantes son:
tatuwani “gobernador”
harikariti “alcalde”
kapitani “capitán”
tsaraketi “sargento”
kumitsariyu “comisario (de bienes comunales)”; el comisario también
puede tener vara de mando
kawitero se llama un miembro del consejo de ancianos o cabildo; la palabra
procede de cabildero.
Estos nombres vienen respectivamente del náhuatl tlatoani “el que habla, el
que tiene la palabra” y del castellano alcalde, capitán, sargento, alguacil,
comisario y cabildero.
A este dominio pertenecen nombres de objetos como los listones y las
frutas que depositan como ofrenda a las autoridades entrantes en la ceremonia
del cambio de varas:
listón => /iritunixi
limón => /irimunixi
naranja => narakaxi
Los /iritunixi son cintas de tela que representan la guía de la vida; se entregan
sujetados a una vela ante los dioses y santos. También son utilizadas para
trenzar o hacer moños sobre la cabellera de las mujeres. Entre las ofrendas
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
32
/
destacan los irimunixi y las narakaxi. Hay que tener en cuenta que estos
términos sólo son usados en el contexto ritual, mientras que términos propios
como tsinakari “cítrico” designan a los mismos frutos en un dominio
discursivo profano, de la cultura material.
En la estructura fonológica de las palabras podemos advertir su origen
reciente: interpretan la sibilante del español por el fonema /ts/ y no por el
fonema /r/ y la fricativa velar (la jota de naranja) como k. Están asimiladas a
la morfología del huichol en la medida en que tienden a repetir ciertas
terminaciones como –ti y –ni. El préstamo pixikari, que proviene de la palabra
fiscal, es anterior a todos ellos. Los detalles se verán más abajo.
Vestimenta, ornato y aseo personal.
Xapuni “jabón”
Kamixa “traje, vestido”
Paniyu “paliacate”
Hanira “anillo”
Weruxi “pantalón”
xaweruxi “calzón, parte del vestuario masculino”
Xupureru “sombrero”
Kutuni “camisa; tela de algodon”
Kuxira “correa”
Mata procede de manta, material para la elaboración de prendas de vestir
Purutsa “bolsa”.
Xapuni viene de jabón, que en el XVII se pronunciaba todavía [šabón].
Kamixa “traje, vestido” procede de camisa, pero su significado ha cambiado,
ya que designa al atuendo colonial compuesto por una camisa y un pantalón;
el término más tradicional para ropa o traje es kemari. Paniyu “paliacate” viene
de paño. Si hoy se tomara la palabra anillo, quedaría en la forma haniyu.
Bastante antiguas son también weruxi “pantalón”, que proviene de velos y
xaweruxi “parte del vestuario masculino, calzón” (pantalón en la indumentaria
huichola), que probablemente se deriva de la anterior. Ambos tienen la marca
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
33
de plural varada –xi. Más recientes son xupureru “sombrero”, kutuni, que en el
habla oriental designa la camisa del vestuario masculino, aunque no sea de
algodón, pero más generalmente el material para la elaboración de ropa o
cotón, tela de algodón estampada de varios colores. Kuxira, que procede de la
palabra española correa, tuvo que ser tomada en una época en que el huichol
tenía ya una vibrante múltiple como consecuencia del rotacismo que sufrió la s;
designa una parte del vestuario masculino: en la zona oriental es la cinta que se
usa para la cabeza, elemento esencial del atuendo del chamán; en la parte
occidental designa tanto la cinta de la cabeza como un fajo o faja chica que se
pone encima del hiayame o fajo largo, ancho y grueso con que se sujeta la
camisa del hombre. Mata procede de manta, material para la elaboración de
prendas de vestir. Purutsa se llama una bolsa chiquita que se lleva colgada del
cuello o también los bolsos del pantalón o camisa. Viene de la palabra “bolsa”.
Comercio. Una de las primeras formas de contacto que tienden a establecerse
entre pueblos es el intercambio de bienes materiales. Cuando se regularizan
pueden llevar fácilmente a la sustitución del sistema numeral propio por el de
los comerciantes de la cultura dominante. Hoy la mayoría de los huicholes
cuentan con los numerales del español, sobre todo a partir de cierta cantidad.
En los siguientes fragmentos se puede apreciar esta tendencia:
Muwa ta kanitixieka ta /iku yuime como me tame tekaniveinticuatrotini [en
huichol tekanixeitewiyari heimana /atanaukatini] teveinticuatro wawa/ite cada
quien mitixi meneyetuaxiani xukuri /ipai pametsie. “En ese lugar también
están moliendo maíz crudo, como sabes nosotros somos 24, 24 wawaite
(autoridades religiosas), cada uno de los cuales entrega maíz molido en una
jícara así de grande.”
/
Etsiwa
ya
memiteheutere
meka/uxipieni
unos
cinco
minutos
mekwaneuyuruwa. “Esperan un rato, descansan, hacen unos cinco minutos.”
Otros préstamos son: nekayari de “anega” (5 medidas), merira “cuatro litros
de grano”, ritro (= kixauri), meriya “media”, cento “ciento, cien”, tumini
“dinero” (de tomín), kakuniyari (= merira) de cajón.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
34
Instrumentos. Son varios los instrumentos que aprendieron a utilizar e incluso
a fabricar desde la colonia. Ya hemos mencionado xira “silla de montar” y
otros propios de la ganadería y la agricultura. Entre los musicales destacan el
xaweri y el kanari. Algunos instrumentos y las palabras con que se designan
han sido asimilados a la cultura huichola y a la estructura gramatical y
semántica de la lengua. Xaweri viene de rabel (“instrumento musical pastoril,
pequeño, de hechura como la del laúd y compuesto de tres cuerdas solas, que
se tocan con arco y tienen un sonido muy agudo”, DRAE) y kanari de canario
instrumento con el que se acompañan danzas canarias. No son muy antiguos,
ya que de lo contrario tendríamos *xaperi, pero tampoco muy recientes, ya que
en tal caso tendríamos *kanariyu, como paniyu, meriya (Iturrioz 1995f).
Onomástica personal (Iturrioz 1995b, Pacheco et al. 1993). La onomástica
personal huichola, basada fundamentalmente en la cultura del maíz y en sus
concepciones religiosas, se conserva todavía íntegramente, pero también está
muy extendida y aceptada la costumbre de inscribirse en el Registro Civil con
nombres de los mestizos. Así alguien puede llamarse al interior de la
comunidad Yirame (Crecimiento, Crescencio) y Andrés hacia fuera, aunque
con el paso del tiempo los nombres de origen español empiezan a usarse
también en la vida diaria al interior de la comunidad y el uso de los
tradicionales tiende a replegarse al ámbito religioso y familiar, cediendo el
espacio público y cotidiano a los importados. En contrapartida, ocurre que con
el correr del tiempo y en la medida en que estos nombres se integran a la
lengua y a la vida cultural, las reglas fonológicas de la lengua les afectan y se
asimilan progresivamente hasta el punto de que ya no sea reconocido su
origen.
Andrés
=>
Luis
=>
Francisco =>
/
Antirexi o /Antiretsi
Ruixi
Piransisko => Pirantsitsiku (despectivo)
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
35
En el proceso de asimilación se dan muchas formas intermedias, y las más
asimiladas se sienten como despectivas; las formas son tanto más prestigiosas
cuanto más se parecen al español, ya que ello pone de manifiesto la capacidad
de los hablantes de pronunciar bien esta lengua. Las dos formas
correspondientes a Andrés muestran que ha sido introducido en dos épocas
diferentes, como ocurre también con la palabra santo y otras.
Toponimia. En el terreno de la toponimia ocurre algo similar. Un lugar tan
importante para la cultura huichola como San Andrés Cohamiata es llamado
por la mayoría de la gente de fuera con una combinación de dos nombres,
ninguno de los cuales es huichol. Éste era hasta hace poco el nombre oficial. El
nombre San Andrés fue superpuesto por los franciscanos a otro nombre de
origen náhuatl Cohamiata, según el modelo de San Pedro Tlaquepaque, San
Juan Peyotán y muchos otros. El nombre de los huicholes es Tateikie, que
significa “La casa de Nuestra Madre”. El nombre español San Andrés ha sido
ya asimilado a la estructura fonológica del huichol, quedando en la forma
Xanatirexi, que muestra que pertenece a una capa antigua de préstamos, ya
que tiene el fonema /r/ en lugar de /ts/ para la sibilante del español, lo
mismo que Xaturi (Iturrioz 1993, Iturrioz 1995c-e).
La asimilación de los préstamos. Los préstamos no entraron en la lengua
huichola en bloque y en una época determinada. Incluyo las palabras
pertenecientes a un mismo dominio cultural llevan impresos los cambios que
sufrieron en diversas épocas desde que fueron tomadas. La incorporación de
préstamos es un proceso gradual regulado por una compleja constelación de
factores que obedecen a dos principios reguladores contrapuestos y determinan
un desplazamiento entre dos extremos o polos opuestos, la acomodación a la
forma original y la asimilación total a la lengua receptora. Una parte de estos
factores son de orden fonológico y articulatorio, otros de orden gramatical,
semántico y discursivo; otros son de orden social y tienen que ver con las
valoraciones convencionales que se hacen de las distintas variantes. Estas
valoraciones cambian también según los dominios culturales.
36
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Desde un punto de vista sincrónico, en el tratamiento de los préstamos
observamos las siguientes regularidades:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
La asimilación gradual se puede desplegar en secuencias de formas entre
la forma de partida y la forma de llegada o plenamente asimilada.
Como la comunidad de hablantes no es homogénea, en una misma época
pueden y suelen convivir en competencia varias de esas formas.
A medida que una palabra adquiere carta de ciudadanía en la lengua receptora, se va asimilando de manera progresiva al sistema fonológico de
ésta en consonancia con la frecuencia de uso y el grado de aceptación: durazno => turasnu => turaxinu => turanixu (metátesis) => turanixi (reajuste fonoléxico).
En la primera fase, mientras las palabras son claramente reconocidas
como ajenas, la pronunciación tiende a ser tan fiel a la lengua fuente como
lo permitan los hábitos articulatorios de los usuarios.
Si los hablantes son perfectamente bilingües, algo poco frecuente todavía,
tenderán a pronunciar como en español: fasil, Guadalupe, Jesús. Si los
hablantes son monolingües se aplican de entrada ciertas transformaciones
inevitables en el sentido de que hacen pronunciables las palabras para
quienes no están familiarizados con la fonología y los hábitos articulatorios de la lengua ajena: durasno => turasnu, dios /dyos/ => yusi, adios
=> /ayusi, /kastigo/ => /kastiku/, fasili, Jesusi, capitali, mejorali, Pi
rantsisku.
El grado de familiaridad con el español depende en buena medida de las
generaciones o grupos etarios; los jóvenes, en mayor o menor grado bilingües, tienden a mostrar que, a diferencia de los mayores, son capaces de
pronunciar bien el español (/durasno/) y encuentran cómicas las formas
(semi)adaptadas de los mayores (/turasnu/).
Las formas más asimiladas suelen tener conotaciones despectivas: Pirantsisku (normal) frente a Pirantsitsiku (despectivo). Especialmente las formas de los nombres personales que todavía no han sido generalmente
aceptadas se consideran deformaciones y pueden emplearse con intención
despectiva.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
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En la onomástica personal prevalece el principio conservador, es decir la
tendencia a preservar los préstamos de los cambios; dado que los nombres
españoles tienen carácter oficial y se usan sobre todo hacia afuera de la
propia cultura, se deben mantener reconocibles para los hablantes de español.
La misma palabra puede introducirse en épocas diferentes con diferentes
resultados que conviven como variantes fonológicas sincrónicas: xaturi y
tsatu de santo; la segunda es un nuevo préstamo y no resultado de una
adaptación continua a partir de la primera: /Antiretsi vs /Antirexi; kaxariyana vs. katsariana.
La palabra puede entrar en la lengua a través de dominios discursivos
diferentes en diferentes épocas. Los nombres propios entraron antes como
teónimos que como antropónimos: Xanatirexi, pero /Antiretsi, Xaparaxixiku, pero Pirantsisku, xaturi, pero tsatu.
A partir de un grado avanzado de integración fonológica tienen lugar
ciertos reanálisis que ajustan la palabra a ciertas figuras o patrones fonoléxicos, es decir a ciertas terminaciones típicas de las palabras lexicales:
turaxinu => turanixu => turanixi ; la terminación –xi es característica del
huichol, pero no -nu ni -xu. Por la misma razón, palabras del inglés como
lunch, bunch, punch se hacen terminar en –e: lonche, bonche, ponche.
La asimilación conlleva también cambios semánticos y simbólicos (ver lo
dicho acerca de kamixa, xaturi etc.).
Las transformaciones afectan tanto a los aspectos selectivos como combinatorios: limón => /irimunixi, donde la n en posición final toma una vocal para forma una nueva sílaba o desaparece como en santo => tsatu
(reorganización silábica).
El orden en que se realizan los cambios refleja el carácter más central o
periférico de las reglas del sistema receptor, formando así una cadena implicativa; se da turasnu (sin resilabación), pero no *duraxinu, el ensordecimiento de [d] es previo.
Las rutas de asimilación presentan a veces opciones alternativas o bifurcaciones, especialmente en los nombres de persona; las palabras pueden
asimilarse siguiendo rutas diferentes, coexistiendo un tiempo en compe-
38
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
tencia, asignadas a registros diversos y marcadas con conotaciones diferentes, desde la formalidad hasta lo grotesco: gregorio => jrejorio / krekuriu => krekuriyu => kirekuriyu ; por lo general una de las rutas se abandona antes de llegar al estado final: no tenemos jirejuriyu.
16. Para la ubicación en el tiempo, los indicadores más seguros son los cambios fonológicos de la lengua donante que se ven reflejados en los préstamos y los cambios fonológicos de la lengua receptora que dan lugar a formas diferentes en diferentes épocas.
El tratamiento de los préstamos puede ser una buena herramienta para
fortalecer la conciencia lingüística, por eso lo hemos aplicado con fines
didácticos a la enseñanza del huichol como lengua materna en el primer
volumen de la Gramática Didáctica del Huichol.
Asimilación fonológica. Desde un punto de vista sincrónico, una manera de
verificar el sistema fonológico de una lengua y sobre todo de poner de
manifiesto sus aspectos dinámicos, es examinar cómo responde a las
perturbaciones desencadenadas por las palabras que toma prestadas de otra
lengua. Las regularidades observables pueden hacer transparente la
organización jerárquica de las reglas de los sistemas fonológicos y su evolución
histórica.
Desde un punto de vista diacrónico los préstamos pueden servir para
reconstruir la estructura y el funcionamiento de los sistemas fonológicos en la
época de contacto. Como ya vimos arriba, la palabra hanira es un préstamo
antiguo, que muestra que los hispanohablantes de la época pronunciaban
todavía la l palatalizada; al eliminarse en huichol la palatalización quedó la
líquida, que alternaba con la vibrante sencilla. Si hoy se tomara la palabra
anillo quedaría en la forma haniyu, como la palabra caballo da kawayu. Lo
mismo ocurre con la palatal en la palabra silla (de montar), que se nos presenta
en la forma xira y con chuchillo que da kutsira (machete). De cimarrón viene
la palabra tsimaruni, que además de sustituir la vibrante múltiple por la
sencilla presenta una africada dental que corresponde a una pronunciación
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
39
antigua del español, concretamente a la africada o sibilante interdental que se
conserva en el español septentrional de la península.
Estas palabras se remontan a una etapa temprana de los contactos, ya
que la conversión de /ly/ en /y/ en el español meridional se consuma
definitivamente en la primera mitad del XVIII. La sustitución de la africada
por la sibilante se consuma a más tardar en la primera mitad del XVII. A esa
misma época pertenecen préstamos como kuraru de corral, que muestran que
el huichol carecía todavía de un fonema /r/; este fonema del español es
sustituido por la vibrante sencilla. Lo mismo ocurre con carreta => kareta,
becerro [bisero] => piseru, razón => lasuni, burro => puritu.
La palabra hakesuni => hakexuni proviene de aguijón, pero en la forma
que tenía en el XVII y tal vez parte del XVIII /agišón/, lo que muestra que los
contactos se daban ya en una época en que la fricativa palatal del español no se
había convertido todavía en fricativa velar: /agišón/ => /agixón/. Después de
la velarización la fricativa velar se convierte en huichol en la oclusiva
correspondiente: José => Kutsé.
Asimilación gramatical y semántica. En el proceso de asimilación de los
préstamos, no solamente se producen cambios fonológicos y semánticos, sino
también gramaticales. Cuando las palabras reciben carta de ciudadanía en la
lengua anfitriona, deben ajustarse también al sistema gramatical. En huichol
existen diferentes manera de formar el plural de los nombres; éstos toman
diferentes sufijos dependiendo de rasgos semánticos inherentes, pero también
de un sistema de reglas y valoraciones que rigen la compleja interacción de las
personas con su entorno. La palabra tuixu “cerdo” forma el plural con –ri
(tuixuri ), mientras que wiikí lo hace con –xi (wiikíxi ) y kawayu “caballo” con
-tsixi (kawayutsixi ). El tratamiento que se da en este aspecto a los nombres
tomados del español puede hacer más transparentes los principios generales
que subyacen a la asignación de clases y aportar datos adicionales acerca de las
relaciones entre las dos culturas.
Observamos que algunas palabras han sido asignadas a la clase –xi:
wiurá-xi “viudas”, werá-xi “velas” (votivas, a diferencia de katira-te, con un
significado muy similar). Este morfema opera con muchos nombres que
40
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
designan conceptos pertenecientes al ámbito de lo sagrado, antiguo o ancestral
(/ewí-xi “antepasados”, tutú-xi “antepasado, costumbre antigua”), la
ancianidad (/ukilái “anciano”, /ukalái “anciana”), incluyendo nombres de
parentesco usados de manera derrelacionada (kutsi “abuela”, teukari
“abuelo/a”, Tatewarí-xi “autoridades religiosas, chamanes”). Pertenecen a
esta clase numerosas animales asociados con diversas divinidades (weerika
“águila”, teeríka “alacrán”), ciertos objetos utilizados con fines ceremoniales
(muwieri “varita con plumas del mara/akame”, wera “vela”) o considerados
como materializaciones de los antepasados (tetéxi “piedras”, tewaríxi
“cristales de roca”). Pero la clase está asociada también con la respetabilidad, y
así vienen a sumarse nombres que designan personas u objetos a los que por
diferentes motivos se debe especial respeto: /iimari “muchacha”, teiwari
“mestizo, vecino”, kuyá “soldado, ejército” etc. El respeto es la característica
que interrelaciona a todos estos conceptos: respeto a ciertos objetos de la
naturaleza en que se materializan divinidades o antepasados, respeto a lo
ancestral, a los ancianos, a las mujeres jóvenes, a las viudas, a los soldados, a
los mestizos.
A la clase –ri pertenecen palabras como /uká “mujer” (/ukári ), nunutsi
“niño” (tiirí ), tewi “persona” (teutéri ) y una parte de los nombres de animales
domésticos como tsiki “perro” (tsiikíri ), tuixu “cerdo” (tuixúri ), wakana
“gallina” (wakanari ). El préstamo tsipu “chivo” sí ha sido asignado a la clase
–ri (tsipúri ). A la misma clase son asignados otros préstamos como kaxu
“carro”, koche “coche”, munu “mono, muñeco, figura” y tsatu “santo”, jutu
“joto”, putu “puto” y chaxu “charro”. Cabe preguntarse por qué nombres
como kapura-tsixi “cabras”, wakái-tsixi “vacas”, kawayu-tsixi “caballos”,
mura-tsixi “mulas”, puritu-tsixi “burros”, tsikeru-tsixi “becerros”, que
consideramos animales domésticos, son asignados a la clase –tsixi, siendo así
que otros pertenecen a la clase –ri : tuixu-ri “cerdos”, wakana-ri “gallinas”,
tsiikí-ri. Estos nombres tienen en común que designan especies traídas por los
españoles e incorporadas tardíamente a la cultura material de los huicholes:
vacas, caballos, mulas, burros, becerros, cabras. Detrás de este tratamiento
gramatical diferenciado de las palabras se hallan esquemas de percepción,
conceptualización y valoración ligados a la cultura, es decir a la manera de
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
41
tratar y de interactuar con los referentes. En el capítulo correspondiente,
daremos más detalles al respecto.
Al integrarse en el léxico de la lengua, las palabras cambian a menudo de
significado. Así, kamixa no significa camisa, sino el traje completo de algodón
compuesto de dos piezas. Como resultado de haber entrado en la lengua en
dos épocas y contextos culturales diferentes, la palabra santo ha generado dos
conceptos diferentes expresados por los significantes xaturi y tsatu (ver más
abajo).
Préstamos y pragmática discursiva. Es característico el uso de muchos adverbios y partículas modales y textuales procedentes del español, incluso en los
textos religiosos, los cuales vienen a sumarse a un sinnúmero de elementos de
las mismas categorías existentes en huichol; el segundo lugar en frecuencia lo
tienen los conectores oracionales:
Peru miki mismu tewamama memutiyi mana meyemaneti wainu mana
meyeika, wami, tutuwixi, piwame, xiirikwai, haramarí, wami, weuri. Miki
mana metemiemetexi kwandu hapuritsixi mana meteyemane kwitapi watexirikitsixi. Miki Tatei Niwetsika muwierieya katikate miki mana hatikateti hapuri.
Peru mana matinexia hasta miki ya reu/uwatikaiti hipati ri kahanutiyeixia
muwa meyukuhayewaxi. Kwantu xeniu keleletsixi metetewati muwa meteniyukuhayewa peru tsi ri miki kwalkiere metekwa/ati xeniu tixaiti xika tiuminí
hukaiwa tixai metenetahanani tixai puritu, tsiki, tuixu miki yunaiti metenekwatiwe. Peru yunaiti yukreu miki mekatekwa/a. Lomismu miki mantiyeixia
Weerikamutá, Weerikamutá mekaneu/axia hukuri titewati kaneuyeika waníu,
witse waníu, /ikwari, hapuri, tiwe, tiwemuwieri, xatira muwieri, kawari muwieri, piwame muwieriyari, weerika, yuari. Miki miya kateyitiya yu/imieme
miki mekaneikuhayewaxi kumu ri /Eekawipa memiyia ri kwixi wai kukwaneni
ne hawaiki puritutsie hawiekame neka/ixeiyawe.
Esta penetración de elementos singulares en el nivel discursivo debe ser distinguida de una tendencia bastante extendida a combinar las dos lenguas alternando frases en huichol con frases en español, en parte para indicar que se está
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
42
reportando el discurso original, pero en parte simplemente para poner de manifiesto el dominio de las dos lenguas:
/
Entonce el Gobernador estaban ahí encargado hicieron casa una nawá miki
wixarika. /Entonce miki kariki waníu mana meyeteti miki ri /iyá le lijeron tú
busca un lugar donde te convenga. /Entonce un señor que estaba ahí miki ta
waníu dijo: No sabes que yo tengo un rancho, mientras te presto, tal parte. El
vasito ta tsi ri muwa. Harawayu waníu ri miki. /Entonce muwa mayene ese
con todo su señora ri nanawa /awititi winieron aquí. Ahí dejó su señora, jue a
traer más todo lo que tenía. Muwa rata/ikataka kariki ri waníu mana nua.
Nuaku ri lo del rancho le dijo: si te gusta mejor ahí te la dejo. /Entonce kiekari
miki mutiwewiyatiya muwa kiekari kamakaku. /Entonce cuando losara kariki
miki ta mana miye/a ri waníu /entonce acabó todo lo que estaba capilla.
Pero ambas tendencias son sin duda manifestaciones de la penetración de una
lengua por la otra en el nivel retórico. Pesa mucho sobre sus hábitos
discursivos la presencia de la retórica religiosa y política, y como en la
vestimenta o la onomástica se busca un equilibrio entre los dos sistemas, entre
la retórica tradicional y la moderna, a través de un reparto de funciones y
espacios, sin excluir las superposiciones y las mezclas.
Formación de clases fonoléxicas. Entre las palabras más antiguas tomadas del
español en la época de la colonia figuran algunas con plural varado, que se
explican en parte por ser en español mismo más frecuentes en plural que en
singular y porque los huicholes tenían un conocimiento muy rudimentario del
español; es de suponer que aprendían las primeras palabras como una unidad,
sin reconocer la complejidad morfológica de las mismas:
canario => * kanariyu => kanari
naranjas => narakaxi / narakasi
limones => /irimunixi / /irimunisi
listones => /iritunixi / /iritunisi
velos => weruxi / werusi
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
43
zapatos => xapatuxi (PL xapatuxite)
(día de) Todos los Santos => to lo santos => Turusatuxi
clavos => kirapuxi
En otros casos la sibilante final no tiene valor morfológico, especialmente en
nombres de persona, en los días de la semana etc.:
(Santa) Gertrudis => Ketururixi
Corpus => kurupuxi / kurupusi
San Lucas => Xarukaxi
San Andrés => Xanatirexi
martes => maritixi
miércoles => mierikunixi
viernes => pienixi
Como ya he adelantado, el proceso de asimilación no afecta solamente a la
estructura fonológica, sino también a la morfología, pero antes de que esto
ocurra sucede algo que está más cerca de la fonología lexical que de la
morfología. Los préstamos más antiguos presentan ciertos reanálisis que tienen
el efecto de modificar la terminación de la palabra para ajustarla a ciertos
patrones fonoléxicos, sin que se pueda decir que se trata de un morfema con
un significado específico. El caso más notable es el de la terminación /-xi/,
que se origina en los plurales varados o en otras palabras que terminan en /s/
como resultado de un proceso puramente fonológico. En Jesucristo xi ha sido
añadido ya como una marca de pertenencia al dominio de lo sagrado, lo que
parece estrechamente relacionado con el significado de la marca de plural -xi:
Jesucristo => Ketsukirituxi
Añadida fuera de ese contexto fonológico, puede adquirir también una
conotación de burla; la motivación es aquí de orden expresivo, pragmático:
Gerardo => Keraxitu / Kerarituxi (despectivo)
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
44
Llama la atención que los nombres de otros días de la semana, que en
español terminan en /s/, en huichol tengan sin embargo la terminación /tsi /.
Parece poco obvio pensar que esta discordancia se deba a que fueron tomados
en épocas diferentes; se podría aducir como evidencia formal en este sentido el
cambio /b/ => /p/ en viernes frente a /b/ => /w/ en xawati ; pero los otros
cambios apuntan a la primera época: /d/ => /t/ en tumikuti, [r] => [r] en
maritixi. Si no aceptamos esta explicación, podremos presumir que en estas
palabras se impuso de manera aleatoria otra de las terminaciones sentidas
como características de los préstamos del español:
lunes => runetsi
jueves => wewetsi
Los dos nombres de la semana restantes, que no terminan en /s/, son
modificados en su vocalismo para hacerlos terminar en –ti, ya sea modificando
la sílaba final /tu/ => /ti/, como en sábado => xawati, ya sea añadiendo
simplemente /ti/, como en domingo => tumikuti:
sábado =>xawati
domingo => tumikuti
Esto pudo ocurrir bajo la influencia de palabras como
alcalde => harikariti
prioste => piriyuste => piriyusti => piriyutsiti
que a su vez influyeron en
sargento => tsaraketi
La palabra alguacil finalmente fue asimilada al préstamo del náhuatl, que
también designa una autoridad:
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
45
alguacil => /ariwatsini / hariwatsini
tlaoani => tatuwani
En mayor medida que las otras, la terminación /-xi/ es reinterpretada como
característica de palabras españolas y se extiende a otras palabras de similares
características semánticas, pero que no terminaban en plural. Veamos lo que
pasa con la palabra durazno.
Original
Cambio fonológico
Metátesis
Reajuste fonoléxico
durazno => turasnu => turaxinu => turanixu => turanixi
Pero la terminación /-xi/ es reanalizada con el paso del tiempo como una
marca afijal derivativa que expresa respecto, carácter sagrado. Con este
significado aparece afijada en Ketsukirituxi, y obsérvese que en igualdad de
condiciones fonológicas, de las dos palabras siguientes sólo la que pertenece al
ámbito religioso cristiano recibe la terminación –xi:
(día de) Todos los Santos => to lo santos => Turusatuxi
Estados Unidos => (los) Tausunidos => Tautsuniru
Turutsatuxi muestra también cómo la terminación –xi ya no está determinada
fonológicamente, sino que se ha constituido en una marca fonoléxica; mientras
la s interior se ajusta a la correspondencia esperada para un préstamo reciente
/ts/, en el caso de la s final tenemos el tratamiento de las épocas precedentes.
Posteriormente se extiende a nombres de persona. Si en Ruixi (<= Luis)
es un hecho puramente fonológico, en Paula => Pauraxi es ya una expresión
de respeto muy cercana a la marca de clase nominal homónima, pero no asociada a número, es decir a PL. Este proceso tiene lugar en la dirección opuesta
a las cadenas de gramaticalización: formalmente consiste en la formación de
un sufijo morfotácticamente transparente a partir de una consonante final que
no tiene status de signo, pero que se percibe como una terminación característica de palabras prestadas, y semánticamente se va enriqueciendo, asociada
46
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
primero a una conotación valorativa general (pragmática) de ciertas maneras
de pronunciar el español que se consideran defectuosas (en este caso si /-xi en
lugar de s) y finalmente a un concepto de respeto (honorífico).
También algunas terminaciones características del huichol, morfemas
gramaticales con escasa transparencia semántica, pueden ejercer atracción
sobre los préstamos. La terminación –ka es muy frecuente en la onomástica,
especialmente en la teonimia: Tsaurixika, Tutupika, /Utianaka, Harienaka etc.
Es posiblemente bajo la influencia de estos nombres que tiene lugar la
sustitución de la terminación /ko/ por la terminación /ka/:
Francisco => Piranxixika
Piransisko => Pirantsitsiku (despectivo)
Es interesante señalar que este ajuste fonoléxico va asociado a la variante
que presenta el cambio antiguo /s/ => /r/, y no al más reciente. Las
asimilaciones de este orden presuponen un grado avanzado de asimilación
fonológica de la palabra.
La palabra casaleal (ver más abajo) adquiere la terminación de los
adverbios de lugar en -na: mana “aquí”, /ena “ahí”, hixiena “a la vista” etc.
Siguiendo los mecanismos de asimilación fonológica, la expresión
española alcabo da como resultado /alkawu, mientras que por reajustes
fonoléxicos se produce /alikapa, donde las sílabas finales /ka/ y /pa/ son muy
características de muchas expresiones adverbiales modales huicholas, sin que
pueda afirmarse que se trata de morfemas con significado propio: kauka, mika,
kapa, tsepa etc. Las palabras tienden a tomar terminaciones características de
palabras huicholas formando grupos semánticos: alguacil => /ariwatsini /
hariwa-tsini toma la terminación –ni, que en capitán => kapitani resulta de la
similación fonológica, pero que en otro préstamo azteca la lleva de origen:
tlatuani => tatuwani ; en alcalde => harikariti y en sargento => tsaraketi el
cambio de las sílabas finales –te y –tu a –ti no está condicionado por factores
de orden puramente fonológico.
Otras clases fonoléxicas tenemos en:
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
kuraru (<= corral)
hararu (<= arado)
47
hanira (<= anillo)
kuxira (<= correa)
La palabra cofradía con el sentido del dominio religioso se convierte en
tiempos recientes en kuraria, mientras que como topónimo ha tenido más
tiempo para asimilarse a aquellos topónimos propios que terminan con el
sufijo –tia “al pie de; entre”: Kupiratia.
Los préstamos y la etnohistoria. Si la ubicación de los préstamos en el tiempo
nos puede aportar datos interesantes sobre la historia reciente del pueblo
huichol, para la que se carece casi totalmente de documentación escrita,
también al revés los datos históricos conocidos como el establecimiento de
misiones al interior de la Sierra Huichola, la cría de ganado de origen europeo
en las colonias americanas, el asentamiento de tropas hablantes de la lengua
náhuatl en la zona como barrera de contención contra los indígenas
insurrectos etc. pueden ser a su vez fuentes de pistas valiosas para el estudio de
los préstamos.
Además de estos argumentos de orden fonológico y lexical, cabe aducir
otros de orden semántico, más estrechamente relacionados con el trasfondo
histórico. El término pixikari, del que voy a hablar un poco más abajo, designa
un cargo muy peculiar introducido en el marco de la misionización durante la
colonia, lo que nos da una pista para su ubicación temporal; sabemos por las
crónicas que hubo incursiones y fundaciones sueltas a lo largo de los siglos
XVI y XVII, pero la misionización regular comenzó entre los huicholes
inmediatamente después de su apaciguamiento en la primera mitad del siglo
XVIII. El nombramiento de un indígena como fiscal al interior de las
comunidades, encargado de vigilar la conducta moral y religiosa de los
nativos, implica una presencia amplia de misioneros, la existencia de
conversos y una presión considerable sobre las costumbres tradicionales
calificadas como “idolatría”.
Variación sincrónica. La asimilación de las palabras se realiza de una manera
progresiva mediante la aplicación jerarquizada de reglas que reflejan la
48
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
organización interna del sistema fonológico del huichol y determinan una
secuencia de pasos de los que a menudo resultan diferentes opciones que en
parte conviven y compiten en un mismo estado de lengua.
Tomemos dos ejemplos sencillos para ilustrar este proceso desde dos
perspectivas complementarias, la progresiva (desde el estado inicial) y la
regresiva (desde el estado terminal). Cuando se tomó prestada la palabra
española cabra no satisfacía dos reglas del sistema fonológico huichol, una de
selección (no existe en huichol el fonema /b/, más generalmente la oposición
entre consonantes sordas y sonoras), y otra de combinación según la cual no
pueden juntarse dos consonantes en la misma sílaba. Son dos reglas centrales
del sistema fonológico huichol que hacen la palabra impronunciable para
quienes no han adquirido los hábitos articulatorios del español; por eso la
palabra fue transformada sustituyendo /b/ por el fonema más próximo en
términos de rasgos distintivos (eliminación de la sonoridad) y, al mismo
tiempo o con posterioridad, separando las dos consonantes de la segunda
sílaba en dos sílabas diferentes mediante la inserción de una vocal, resultando
así una palabra de tres sílabas, cada una de las cuales se compone de la
secuencia canónica de una consonante y una vocal:
/ka.bra/ => /kapra/ => /ka.pu.ra/
Observemos ahora desde una perspectiva regresiva la palabra pixikari.
No tiene ningún fonema o combinación extraños, pero para una palabra
huichola es raro tener una base de cuatro sílabas, y además no existen otras
palabras emparentadas o derivadas de la misma base, por lo que cabe
sospechar que se trata de un préstamo. Aunque por el lado semántico no ha
sufrido menos cambios que por el lado de la expresión, es posible rastrear su
evolución a lo largo de los siglos pasados tanto en un plano como en el otro.
La palabra se puede derivar de fiscal asumiendo que la sílaba final /ri/ resultó
de la neutralización de la oposición entre /r/ y /l/ y de una recomposición
silábica: /ri/ <= /l/. La sílaba interna /si/ debió resultar también de una
recomposición silábica /pi.si/ <= /pis/ y de la transformación de la /s/ en
una /r/. Finalmente, la /p/ se remonta a una fricativa: /p/ <= /f/. Si
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
49
revertimos la perspectiva, diremos que para llegar a la forma actual, /fiscal/
tuvo que someterse a varios cambios que podemos detectar también en otras
palabras: la neutralización de la oposición entre líquidas, la sustitución de /f/
por /p/, de /s/ por /r/, la formación de una nueva sílaba con la /s/ y la /l/.
Estas transformaciones no ocurren al azar ni de un golpe, sino de
manera regular y en una secuencia ordenada de pasos, con variaciones debidas
a la acción combinada de los múltiples factores ya mencionados.
En términos generales, la operación de selección y la de combinación
(los ejes paradigmático y sintagmático) actúan de manera coordinada, es decir
que los reajustes fonémicos consistentes en la neutralización de ciertos rasgos
distintivos no operan de manera desconectada de los cambios que afectan a la
estructura de la sílaba, aunque en apariencia, es decir a juzgar por los
resultados visibles, ciertos cambios paradigmáticos parecen tener prevalencia
sobre los cambios en la reglas de combinación: en frai => prai “hermano,
frater” la fricativa labial es sustituída por la oclusiva labial, pero el grupo
consonántico no ha sido disuelto; en krekuriu se ha llevado a cabo el
ensordecimiento de las oclusivas sonoras, pero no se ha reajustado todavía la
estructura silábica. Cuando avanza la integración de un préstamo en la lengua,
tiene que ajustarse también a las reglas de combinación: estructura de la sílaba,
posición de la sílaba en la palabra, posición de un fonema en la sílaba.
Desde un punto de vista sincrónico, se aplica en primer lugar un
conjunto de reglas centrales que conducen a la eliminación de la oposición de
sonoridad en las consonantes, es decir a la sustitución de las consonantes
sonoras por sordas, y a la eliminación de las fricativas por las oclusivas o
africadas homorgánicas así como a la eliminación de la oposición entre la
líquida lateral y la vibrante sencilla. En cuanto a las vocales, los ejemplos
permiten apreciar que el primer cambio que se realiza, de manera
prácticamente automática, es la neutralización de la oposición /o/ - /u/, es
decir de las vocales posteriores. Con la misma rigidez se aplica la regla que
determina la composición mínima de la sílaba: “ninguna sílaba puede ser
menos compleja que CV”. A una sílaba compuesta en español solamente por
una vocal se le antepone automáticamente una consonante glotal, / o h,
dependiendo en parte del grado de apertura de la vocal: la oclusiva con las
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
50
cerradas y la aspiración con las abiertas. Por el contrario la regla que establece
la composición máxima de la sílaba no opera en una primera instancia; se
toleran bastante las sílabas pesadas que llevan en coda una consonante líquida
o sibilante, pero hay una presión considerable a la disolución de un grupo
consonántico en la parte inicial:
agustín
agosto
i luego
bota
Linda
jorge
josé
gente
parejo
durazno
domingo
abril
cerveza
gringo
Francisco
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
=>
Hakustín
=>
Hakustu
/
ilueku
puta
Linta
jurje / kurke
kusé / kutsé
kente
palehu / paleku
turasnu
tuminku
=>
/
april
=>
tserwetsa
=>
krinku
=>
Pransisco
=>
Kutsitini
tumikuti
apirili
tseriwetsa
kirinku
Piransisko => Pirantsitsiku
/
Como en huichol no existe la oposición entre oclusivas y fricativas ni en
el caso de las velares ni de las labiales (no existen los fonemas /x/, /f/), estas
fricativas del español son sustituídas por las oclusivas correspondientes. Los
huicholes intepretan la fricativa velar sorda, el sonido representado por <j> o
<g> (ante vocales anteriores) como la fricativa que corresponde a la oclusiva
/k/, y el sonido labiodental sordo, representado por <f>, como la fricativa que
corresponde a /p/. Tampoco existe un fonema /s/ independiente, ya que el
sonido [s] es alófono de la dental africada /ts/.
Las únicas consonantes donde se da la oposición oclusiva-fricativa son
las glotales: /h/ frente a ///, pero su posición en el sistema es algo marginal.
Existe cierta variación dialectal entre /h/ y ///: hewixi / /ewixi “personas
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
/
51
/
primitivas”, uyé / huyé “camino”, uká / huká “panza”. En los préstamos, la
aparición de una u otra se debe sobre todo a la apertura de la vocal a la que se
antepone.
En huichol el sonido [č] es una variante alofónica de la africada /ts/,
junto con [s]. Por eso la africada palatal /č/ es interpretada como alófono de
/ts/:
chingado =>
tsinalu
Las reglas que reacomodan las sílabas complejas del español a las
estructuras silábicas permitidas en huichol no operan todas al mismo tiempo,
sino de manera eslabonada. En especial, las sílabas compuestas de una
oclusiva y una semiconsonante /y/ o /w/ se disuelven por recomposición
silábica, asignando a la primera consonante las vocales correspondientes /i/ o
/u/:
colonia
=>
kuruniya
Julio
=>
kuriyu
Junio
=>
kuniyu
Refugio =>
Xepukiyu
cazuela
=>
katsuwera
Manuel
=>
Manuweri
diez
=>
riyetsi
adios
=>
hariyusi
Delia
=>
Deriya
=> Reriya
Estos cambios están condicionados por el acento: la recomposición silábica
tiene lugar si la vocal abierta mantiene el acento o este se traslada a la sílaba
formada por la consonante oclusiva con la vocal que corresponde a la
semiconsonante, pero si la sílaba acentuada del español pierde el acento,
entonces la semiconsonante es sustituída por la vocal correspondiente
formándose así un diptongo descendente:
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
52
miércoles => mierikunixi
diciembre => titsiemire
Posteriormente se separan en dos sílabas los grupos consonánticos formados
por una oclusiva y una líquida en posición prenuclear:
Gregorio
abril
preso
Cristina
=> jrejorio / krekuriu => krekuriyu
=> /apiril
=> /april
=> piresu
=> piretsu
=> kiristina => Kiritsitina
=> kirekuriyu
Finalmente, las consonantes en final de sílaba desaparecen o forman una
sílaba propia, dependiendo de factores como la naturaleza de la consonante en
cuestión, de las consonantes en la posición inicial de la sílaba siguiente, del
número de sílabas de la palabra y de la posición pre- o postónica. Caen
regularmente la /n/ y cualquier nasal o líquida final ante cualquier grupo
consonántico inicial de la sílaba siguiente:
siempre
consonante
santo
=>
=>
=>
tsiepire
kutsunati
tsatu
Por tratarse de un nombre propio de persona, todavía poco integrado en la
lengua, la nasal se mantiene en:
santiago
=>
tsantiyaku
Un factor determinante de la reducción silábica es la gramaticalización
al interior de la lengua anfitriona de un adverbio espacial o temporal en una
conjunción o en una partícula discursiva; las conjunciones, los adverbios
modales y los marcadores discursivos tienden a ser breves. Veamos el
diagrama de la historia de siempre:
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
53
siempre => tsiempre => tsiepire => tsiere
La última palabra, que ya no es percibida en absoluto como un
préstamo, es probablemente una forma sincopada de la precedente.
La consonante que más resiste la reducción es /s/: hakustu, Kiristina,
/
Ispaya, Hakustín. Entre las dos palabras siguientes hay una diferencia
temporal; la más antigua es la más asimilada:
espada => /ixipara
españa => /ispaya
La segunda opción para las consonantes en final de sílaba consiste en la
disociación de la misma en una sílaba aparte. La elección de la vocal para esta
nueva sílaba está condicionada predominantemente por el lugar de
articulación de la consonante con la que forma sílaba, por la naturaleza de la
consonante inicial de la sílaba siguiente, pero también puede hacer eco de la
vocal de la sílaba a la que pertenecía inicialmente. La labial y la velar
seleccionan la vocal neutra, las dentales la vocal anterior cerrada, pero si la
consonante siguiente es velar aparece la vocal neutra:
kiritsitina (despectivo)
kiristina =>
/
apiril
=>
apirili
tserwetsa =>
tseriwetsa
/
ariwatsini
hariwatsini
alcalde
=>
harikariti
sargento =>
tsaraketi
corpus
=>
kurupuxi
Arturo
=>
arturu / artulu
San Francisco => xaparaxixiku
Alfonso => /alpunsu => /aripunsu => /aripunisu / /aripunitsu
Cristina
abril
cerveza
alguacil
=>
=>
=>
=>
/
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
54
Hay más tolerancia frente a grupos de consonantes pertenecientes a
distintas sílabas que con respecto a grupos consonánticos pertenecientes a la
misma sílaba. Por lo que respecta a la composición de la sílaba, es más
importante la regla de que una sílaba no puede estar formada por un solo
segmento (vocálico) que la regla según la cual una sílaba no puede acabar en
consonante. La presencia de una consonante posnuclear se tolera menos en la
sílaba final que en las sílabas interiores.
De una sílaba pueden de esta manera resultar tres:
Cris.tina => ki.ris.tina => ki.ri.tsi.tina (despectivo)
La pérdida de /s/ se ve favorecida cuando se ha producido una extensión
silábica, ya sea por prótesis o por la anexión de una marca fonoléxica:
listón
=> /iritunixi
Jesucristo => Ketsukirituxi
La misma palabra puede dar resultados diferentes dependiendo de si se
trata aisladamente o como parte de un nombre complejo, porque varían las
condiciones del entorno. Jesús evoluciona por sí misma (fuera del nombre
complejo Jesucristo) de otra manera por lo que se refiere a la /s/ final, que se
mantiene por no ir seguida de un grupo consonántivo así como por el hecho de
que /s/ no cambia a /r/, por tratarse de un antropónimo y no de un teónimo.
Los antropónimos son en general de más reciente importación que los
correspondientes teónimos cristianos; los nombres propios entraron antes en el
ámbito de la teonimia (desde la primera evangelización en la época colonial),
es decir en el discurso religioso, que en la onomástica personal:
Jesús => kesús => kesusi => ketsutsi / kesusi / kechuchi => chuchi
La reducción es por tanto más probable cuando un sintagma nominal
complejo es interpretado como una palabra. Pero no todos los pasos se
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
55
entienden desde el huichol, a menudo el préstamo es ya una expresión
reducida del español:
(día de) Todos los Santos => to lo santos => Turusatuxi
Estados Unidos => (los) Tausunidos => Tautsuniru.
En suma, la aplicación jerarquizada de estas reglas determina una
secuencia de pasos en la asimilación progresiva de las palabras. A menudo
diferentes opciones conviven y compiten entre sí en un mismo estado de
lengua, en un mismo texto, y forman parte de la conciencia lingüística del
hablante; no se trata simplemente de estadíos históricos; la elección varía de
acuerdo a factores como la edad, el grado de bilingüismo y de alfabetización,
el tipo de sistema onímico (topónimo o antropónimo), la relación entre los
interlocutores, el tipo de situaciones e intenciones comunicativas (formal,
seria, familiar, burlesca, habla dirigida a niños). Cuando se produce un avance,
éste no causa una desaparición inmediata de las formas precedentes, sino que
coexisten y compiten entre sí con conotaciones peculiares. La palabra
grabadora puede aparecer como garabadora o karawatura, en cuyo caso se
interpreta como una palabra española mal pronunciada, mientras que otra ruta
de asimilación más exitosa conduce finalmente a la forma kilawalula.
Como el préstamo “grabadora” permite apreciar, los procesos de
asimilación no siempre determinan una vía única de transformación, sino que
se producen bifurcaciones, opciones, rutas alternativas. En este caso se
presentan dos alternancias; en la recomposición silábica se puede elegir entre la
vocal neutra y la repetición de la vocal original; en segundo lugar la oclusiva
sonora /d/ es ensordecida o reinterpretada como líquida:
/kra/
kira
/d/
kara
/t/
/r/
56
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Estas diferencias pueden estar ligadas al grado de dominio del español por
parte de diversos sectores de la población huichola. La forma kilawalula es
más propia de personas mayores con un escaso o nulo grado de alfabetización
en español (más asimilativa), mientras que karawatura es más apegada al
original (más acomodativa). La primera implica el uso de una vocal inexistente
en español y una reinterpretación de /d/ como líquida.
La forma karawatura podría sonar como arcaizante dado que coincide
en parte con la manera más tradicional de asimilar, la que aparece en los
préstamos de fecha más antigua (/d/ => /t/), pero en realidad se trata de
procesos diferentes y hasta contrapuestos. En los préstamos más antiguos /d/
es sustituída regularmente por /t/, mientras que en los más recientes la regla
asimilativa es /d/ => /r/.
Las formas alternativas analizadas en la sección anterior coexisten y
compiten de una manera que no es totalmente ajena a la evolución histórica, al
menos en dos sentidos:
1.
los ancianos utilizan las formas más asimiladas, mientras que los jóvenes
prefieren las que corresponden más al español
2. las formas alternativas forman una cadena de aceptabilidad: si una persona acepta Kiri-tsitina acepta también Kiristina.
Unas formas son más conservadoras y otras más innovadoras, y en este
sentido la descripción sincrónica no se puede desligar totalmente de la
dimensión histórica.
La relación entre las formas es más dinámica de lo que permite
reconocer un ordenamiento puramente lineal y unidireccional. Cuando digo
que una serie de reglas se aplican de entrada, es decir automáticamente cuando
se toma prestada una palabra, estoy haciendo una abstracción, pensando
solamente en hablantes monolingües, pero es obvio que los hablantes bilingües
reaccionan de otra manera, tratando de pronunciar en correcto español las
palabras que reconocen como españolas, dando por tanto la preferencia a
Kristina frente a todas las demás. Podemos hablar de dos tendencias
contrapuestas, la acomodativa, que tiende a respetar la fonología del modelo
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
57
español, y la asimilativa, que aplica al préstamo las reglas del sistema
fonológico del huichol. En este juego de tendencias no se dan solamente los
extremos, sino también posiciones intermedias. No existen solamente los
monolingües absolutos ni los bilingües perfectos, sino muchos grados de
bilingüismo, de los que depende la ubicación de las preferencias del hablante
en la escala: Kiristina es una forma intermedia que puede representar la mejor
opción para muchos hablantes en la mayoría de las situaciones. El grado
creciente de bilingüismo no se traduce simplemente en la elección de una
forma más fiel al modelo, sino ante todo en la posibilidad de disponer de un
repertorio más amplio de opciones, que se elegirán dependiendo de factores
pragmáticos como la situación y la intención comunicativa; el mismo hablante
podrá decir Cristina en el registro civil, Kiristina en conversaciones
espontáneas y Kiritsitina en son de burla. Las situaciones de habla se pueden
clasificar en dominios discursivos atendiendo al tipo de bilingüismo que los
caracteriza, es decir a las reglas que rigen en cada uno de ellos el manejo que
se debe hacer de las dos lenguas. Hay situaciones comunicativas muy
tradicionales donde el huichol es la única lengua permitida, otras donde es el
español la lengua que se debe hablar, y muchas otras donde las dos lenguas se
combinan de diversas maneras, ya sea al nivel del léxico o alternando
oraciones y fragmentos de habla en ambas lenguas. Por supuesto que en los
dominios discursivos más tradicionales podrán aparecer préstamos si éstos han
sido plenamente asimilados y de acuerdo a requerimientos temáticos.
La regularidad no es contradicha por la presencia de la variación. Lo que
ocurre es que la lengua no es un sistema homogéneo, sino una arquitectura
compleja o un diasistema integrado por diferentes sistemas y subsistemas que
se ordenan en varios ejes de variación: diacrónico, dialectal, diastrático,
diafásico.
Etapas diacrónicas. No todos los cambios observados se pueden ubicar en una
misma época ni coexisten como variantes opcionales para los hablantes. Los
tratamientos alternativos pueden corresponder a épocas diferentes y se deben a
los cambios que han tenido lugar en el sistema fonológico del huichol, que
afectan a la interpretación de las unidades fonológicas del español, pero
también a los cambios que han tenido lugar en el sistema fonológico del
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
58
español desde el siglo XVI. El estudio de los préstamos en su dimensión
diacrónica nos permite contemplar estos cambios históricos en los respectivos
sistemas fonológicos como en un juego de espejos.
A veces las formas alternativas son tan diferentes que los hablantes ya no
asocian una con otra y en algunos casos pueden expresar significados
diferentes, por lo que deben ser considerados como signos independientes.
Sobre el par xaturi / tsatú-ri hablaremos con detalle más abajo. Pueden
pertenecer a subsistemas diferentes, por ejemplo Francisco como teónimo tiene
otra historia que como antropónimo, e incluso en este segundo caso presenta
variantes que corresponden a épocas diversas:
Francisco =>
Xaparaxixiku
Piranxixika
Piransisko => Pirantsitsiku (despectivo)
En el primer caso se trata de un teónimo que lleva incorporado el clítico san,
mientras que la segunda y la tercera variante son antroponímicas. Nadie
llamaría a una persona *Paraxixiku, el nombre se refiere al fundador de la
orden de los franciscanos, que durante mucho tiempo han tenido a su cargo la
evangelización de los huicholes y que seguramente utilizaron desde el
principio al santo como uno de sus estandartes más importantes. Reacios a la
conversión como son los huicholes, el nombre ha quedado asociado más a una
época del año, la que corresponde al día del santo (4 de octubre), que al
personaje histórico como tal. Con la fecha se asocia la fiesta que marca el
inicio del ciclo de renovación de los cargos coloniales, la instauración de la
mesa de autoridades en el Katsariana.
Esto por lo que se refiere a la semántica. Desde el punto de vista
fonológico, la palabra lleva impresas las huellas que han ido dejando diversas
etapas de la historia, como en los anillos de los árboles. Presenta cambios que
no tendrían lugar en una palabra de reciente importación, por ejemplo el
antropónimo Francisco, para no ir más lejos; la forma Piranxixika representa
un eslabón intermedio:
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
Saparaxixiku
• /s/ => /r/ (tres veces)
• /fra/ => /para/
• n. => ∅
Piranxixika
/s/ => /r/
/fra/ => /pira/
/ko/ => ka
59
Pirantsitsiku
/s/ => /ts/
/fra/ => /pira/
Sólo en el primero, que es el más antiguo, ha tenido lugar la caída de la /n/ en
final de sílaba interna. La sílaba compleja se desdobla tomando la primera la
misma vocal que la original (estrategia del eco). En el segundo se recurre a la
inserción de la vocal neutra. La asimilación del nombre de persona, siguiendo
plenamente las reglas actuales, la hallamos en Pirantsitsiku, que se percibe
como despectivo. Tenemos el mismo nombre asimilado de tres maneras y
grados diferentes que corresponden a tres épocas. La primera es al inicio de la
misionización durante la colonia; el nombre se utiliza ante todo como
designación de una época del año. La segunda corresponde a un antropónimo
de la época de transición, mientras que la tercera refleja el patrón de
asimilación actual.
De Andrés se derivan también varias formas que no son intercambiables,
una de ellas fosilizada en el teónimo-topónimo Xanatirexi (<= San Andrés) y
otras más recientes utilizadas como antropónimos: /Antiretsi (ver los detalles
más abajo).
No sólo entre teónimos y antropónimos homófonos hallamos tales
discordancias en la dimensión diacrónica, también tenemos pares como
kaxariyana - katsariana, derivadas de casaleal, el lugar donde se celebran las
juntas de las autoridades llamadas hoy tradicionales, pero que deberían ser
llamadas más bien coloniales. Corresponden a zonas y épocas diferentes.
Como se puede observar, kaxariyana presenta el mismo tratamiento de la /s/
que Xanatirexi, Xaparaxixiku, mientras que la otra variante katsariana
presenta por el contrario las propiedades de los préstamos actuales como
/
Antiretsi, Pirantsitsiku.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
60
La <x> de los préstamos se puede leer como r o como r dependiendo
del dialecto y de aspectos diafásicos: ranatireri o ra natireri . La segunda
forma refleja todavía la sibilante del modelo, que más tarde experimentaría un
proceso de rotacismo, es decir de sustitución de la sibilante por una r múltiple.
Si observamos lo que ocurre en préstamos como corral => kuraru, burrito =>
puritu, carreta => kareta, podemos inducir que en una época anterior a aquella
en que ocurre el rotacismo, el huichol carecía de una vibrante múltiple, por lo
que la vibrante múltiple del español era sustituida por la vibrante sencilla. Esto
ya no tenía que ocurrir después del rotacismo, porque en huichol existía ya
una vibrante múltiple que resultaba de la sustitución de la sibilante de los
préstamos anteriores del español por [r]. Tenían que ser anteriores a esta
época, porque si en préstamos como correa => kuxira, burro => puxu,
carretón => kaxetuni la r del español se interpreta como r/r, eso significa
que estos sonidos se habían desligado ya del fonema /s/, el cual, consumado
el proceso de rotacismo, encontraría en /ts/ un nuevo correlato en los
préstamos más recientes del español.
Si las palabras tomadas durante una época temprana de la colonia
sustituían la [s] del español por /s/, mientras que en la época actual /s/ se
convierte en /ts/ (con sus alófonos [s] y [ts]), en un estadío intermedio tenía
lugar precisamente el cambio de la sibilante a vibrante múltiple o fricativa
asibilada (barrida o arrastrada r) .
Antes de tener en cuenta otras correspondencias, por los datos
considerados hasta ahora debemos distinguir por tanto al menos tres etapas,
esquematizadas así:
1.
2.
3.
5
re => rh
re => rh /r
re => rh /r
se => sh
s => r/r
se => ts
/
Xanatirexi
Antires / /Antire(t)si
*Sanantirés
*Sanparansisku Xaparaxixiku
Pirantsisku / Pirantsitsiku
Piranxixika
*kasariyana
kaxariyana
kasariana / katsariana
5
e subindizada = español, h subindizada = huichol.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
61
Es obvio que las palabras con asterisco debieron existir un día, pero en las
épocas siguientes ya no existen como posibles variantes, sólo pueden ser reconstruídos como sus antecedentes históricos. La n y la s en final de sílaba ya
no pueden ser recuperadas. Lo contrario ocurre con la etapa más reciente 3.,
donde pares similares compiten en un mismo estado de lengua. La eliminación
de un antecedente fonológico puede ser valorada por sí misma como un criterio de antigüedad.
Nuevos datos obligan a revisar y afinar esta división en tres etapas y su
definición sobre la base de características fonológicas específicas. Como
adelantaba arriba, los primeros contactos que dejaron huella en la lengua
huichola no proceden de la religión ni de la organización política, sino de la
cultura material, más específicamente de la agricultura. Los préstamos más
antiguos que podemos identificar para la fase inicial se caracterizan sobre todo
por cuatro rasgos específicos.
1.
El primero es la sustitución de la vibrante múltiple del español por la vibrante sencilla: corral => kuraru ; en huichol no existía en esa época todavía una vibrante múltiple:
razón
cimarrón
carreta
burrito
corral
2.
=>
=>
=>
=>
=>
latsuniki
tsimaruni
kareta
puritu
kuraru.
Las dos primeras correspondencias de esta lista aportan evidencias de que
en la más temprana etapa de los contactos, el español tenía todavía la africada dental o una consonante dental derivada de ella (), bien diferenciada de la sibilante ápico-alveolar. La conservación de esta consonante está
atestiguada por dos palabras:
(con) razón
cimarrón
=>
=>
latsuniki
tsimaruni.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
62
Si no fuera porque en estas palabras la vibrante múltiple es sustituída por la
sencilla, que es la primera característica de esta época, podríamos pensar que
se trata de un préstamo de época reciente, pero la combinación de ambas
características apunta inequívocamente a la primera etapa.
3.
Unas pocas palabras atestiguan que en el español de los hablantes con los
que se dieron los primeros contactos no se había consumado el cambio de
l palatalizada a la semiconsonante [y]. Los primeros hablantes de español
asentados en torno al territorio huichol pronunciaban todavía  (como la
elle del español septentrional actual en silla, lluvia). Un tercer rasgo importante es por tanto el cambio de la l palatalizada del español por la líquida no palatalizada; al perderse la palatalización en huichol, queda
igualada a l/r:
anillo
cuchillo
silla
4.
=>
=>
=>
hanila / hanira
kutsila / kutsira
sila / sira.
Es posible que en español se hubiera eliminado ya la oposición entre la
labiodental /v/ y la labial sonora /b/, porque no se refleja en los primeros
préstamos del huichol. Si en esta época se conservaba todavía la oposición
en español, entonces tenemos que admitir que se neutralizaba en huichol.
El caso es que durante un tiempo esp. /b/ y /v/ o el fonerma resultante
de la fusión de ambos se convertía en huichol en /w/. Wakas(i) combina
la u consonántica como correlato de esp. /v/-/b/ (en lugar de /p/ que
aparece en otros préstamos) con la sibilante del plural varado.
vacas
nawasa
caballo
=>
=>
=>
wakas(i)
<navaxa> [navaša] (navaja)
kawayu
Fenómenos como el plural varado en wakas(i) son propios de una época en
que los hablantes de la lengua receptora no tenían ningún dominio del español;
tomaban palabras sueltas, las pronunciaban asimilándolas parcialmente a la
fonología de su lengua y no reconocían los segmentos morfológicos de las
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
63
mismas. Ocurre típicamente con palabras que suelen emplearse con más
frecuencia en plural que en singular.
5.
Palabras de la cultura material de temprana importación son también
navaja y jabón, naturalmente con la estructura fonológica que tenían en
aquella época:
<xabón> [šabón] (jabón) => sapuni
<navaxa> [navaša] (navaja) => nawasa
6.
La africada palatal se convertía en africada dental:
chivo => tsipu
7.
Podría añadir todavía una característica más, a saber la conversión de /b/
en /p/, posiblemente, de manera más general, el ensordecimiento de las
consonantes sonoras, aunque no tengo testimonios de las otras dos consonantes. Pero, como comentaré enseguida, entra en contradicción con la
cuarta:
burrito
vigas
sapuni
chivo
=>
=>
=>
=>
puritu
pikas(i)
<xabón> [šabón] (jabón)
tsipu.
La inclusión de wakas y nawasa junto a puritu, sapuni y tsipu etc.
genera una inconsistencia. No pueden pertenecer a la misma época porque
presentan dos tratamientos contrapuestos de la labial y la labiodental del
español. Según Lapesa (1980:370 sig.) /b/ y /v/ se empezaban a confundir en
Castilla La Vieja, Aragón y otras regiones del norte de la península en el siglo
XVI, pero en el resto del territorio y en América la distinción se mantendría
todavía un tiempo. La solución puede ser pasar puritu a una etapa posterior
caracterizada por la correspondencia /b/ => /p/, pero en la que todavía está
vigente r => r. Wakasi / wakaxi no se puede recorrer hasta la época actual,
que también tiene el rasgo /b/ => /w/; el rasgo /s/ => /r/ no encaja, ya que
en esta última etapa /s/ => /ts/; además el plural varado es menos probable
en una época más reciente. Desde un punto de vista histórico, también resulta
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
64
poco probable que los huicholes tomaran conocimientos de estos animales
hasta una época muy reciente.
El préstamo kawayu ofrece otra peculiaridad interesante. En primer
lugar presenta una correspondencia /b/ => /w/, kawayu (<= caballo), por lo
que puede pertenecer a la misma época que wakasi, si en lugar de suponer que
en español se daba todavía la oposición /b/ - /v/, admitimos que el fonema
resultante de la eliminación de esta oposición era interpretado en huichol
como /w/ en una época que tendría que ser anterior a la de puritu. Desde una
perspectiva histórica parece obvio que así haya sido, ya que es poco probable
que en esa época conocieran los burros, las vacas y las sillas de montar, pero
no los caballos. Pero por otro lado tiene /y/ en lugar de l, y ambos rasgos en
conjunto parecen remitir a la tercera etapa, a la que no puede pertenecer
wakasi. De esta manera, wakas y kawayu serían asignadas a épocas bastante
distantes, lo que desde el punto de vista etnohistórico puede ser objetable.
Las inconsistencias muestran que todas estas palabras no pueden
pertenecer a la misma época, sino que deben ser asignadas al menos a dos. La
primera se caracteriza por las cuatro primeras correspondencias de la lista:
E.I6
HUICHOL
kuraru
r
puritu
tsimaruni
carreta
latsuniki
tsimaruni
latsuniki
sira
kutsira
hanira
6
r
ts
ts/
l

Primera etapa de los contactos.
ESPAÑOL
corral
burrito
cimarrón
kareta
(con) razón [ratsón]
cimarrón [tsimarón]
(con) razón [ratsón]
silla (de montar) [sia]
cuchillo [kučio]
anillo
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
wakas
nawasa
kawayu
wisalika
w
b
w
s
č
b
65
vacas
<navaxa> [navaša] (navaja)
caballo
huichol ?
Este estado de cosas no parece haber durado mucho tiempo, como se puede
inducir por las combinaciones de correspondencias que otros préstamos
presentan. Wakas comparte con kawayu la correspondencia /b/ => /p/, pero
en esta última palabra se refleja ya la pérdida de la l palatalizada en español.
Obsérvese que las dos primeras palabras de la última sección corresponden al
fonema español /v/, mientras que la tercera corresponde a /b/. Nawasa y
sapuni comparten la correspondencia š => s, pero la segunda palabra tiene ya
/b/ => /p/. En cualquier caso, independientemente de que siguiera existiendo
la oposición o que ya sólo en la ortografía quedaran huellas, <v> y <b> del
español reciben en huichol un tratamiento uniforme, /w/ en la primera etapa,
/p/ en la segunda corresponde en huichol la semiconsonante /w/: wakasi,
nawasa, pero kawayu ; pikaxi, tsipu, pero sapuni, piseru, puritu.
Es muy posible que en esta primera etapa se diera la correspondencia /č/
=> /ts/, pero la única palabra que la atestigua no pertenece a esta época a
causa de la correspondencia /b/ => /p/. Estas palabras las icluimos por tanto
en el esquema de la segunda etapa o E.II, que se caracteriza por las tres
últimas características de la lista:
E.II sapuni
tsipu
chiquero
puritu
sapuni
puteyu
pikasi
kapira
puisi
satu
s
ts
č
š
p
b
s
s
<xabón> [šabón] (jabón)
chivo
chiquero
burrito
<xabón> [šabón] (jabón)
botella
vigas
cabra
bueyes
santo
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
66
piseru
sapatusi
pastorcillo
puteyu y
pastorcillo
wisalika r
becerro [bisero]
zapatos [sapato]
pasituriyu
y (<= /) botella
pasituriyu
č
huichol ?
Cimarrón podría pertenecer a la última etapa por lo que se refiere a la
correspondencia /s/ => /ts/, pero la correspondencia r => r lo ubica con
seguridad en la primera. Es un término ligado a la ganadería, y al parecer la
ganadería es uno de los primeros dominios culturales de los que proceden los
préstamos; probablemente los primeros encuentros de los huicholes con la
ganadería fueron a través de los animales domésticos que huían al campo y se
hacían montaraces. La palabra ha adquirido un significado simbólico
convencionalizado: designa a las muchachas huidizas, que esquivan a los
hombres. Este significado simbólico se puede valorar como un indicador del
grado de integración del término en la lengua. En el caso de la expresión con
razón, que tanto empleaban los “racionales” conquistadores para distinguirse
de los “irracionales” indígenas, se dan también conjuntamente estos dos
cambios; más abajo hablaré de las formas alternativas de esta expresión que se
incorporaron en épocas posteriores.
Por el contrario, no podemos tener la seguridad de que barzón =>
paritsunaxi pertenezca a esta etapa temprana de los contactos, aunque
aparentemente reúne los dos rasgos de las dos palabras precedentes. La r en la
coda de la primera sílaba no es desde el punto de vista funcional una r, porque
en esa posición se neutraliza el contraste entre /r/ y /r/ en español. Otra
pregunta es cómo la percibían los huicholes.7 Si /ts/ de paritsunaxi
corresponde a esp. /ts/-//, su combinación con la correspondencia /b/ =>
/p/ entra en contradicción con la combinación de correspondencias que
observamos en piseru / pixeru y en kawayu ; no hay una manera consistente
7
pero a juzgar por los actuales hablantes la correspondencia puede ser r: cerveza
=> tseriwetsa
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
67
de acomodar en la misma época estas tres palabras: /b/ => /p/ y /s/ => /s/,
/b/ => /w/ y /y/ => /y/. Si piseru (<= bicerro) muestra que los hablantes de
español de la zona debían pronunciar ya [bisero] en lugar de [beero]8,
kawayu evidencia que la l palatalizada había desaparecido ya en el español.
Otro argumento en contra de esta ubicación temprana de paritsunaxi es que es
un término muy específico de la agricultura de tiro, y en general parece que la
agricultura entró en la Sierra Huichola bastante más tarde que la ganadería.
Un topónimo como Partorcillo => Paxituriyu tampoco puede pertenecer a esta
primera época, porque ya no refleja la presencia de l palatalizada en español,
pero tampoco a la última, porque la sibilante se mantiene para convertirse
después en r. También podemos saber con seguridad que el préstamo zapato
=> sapatu (=> xapatu) no procede de esta primera etapa, porque implica que
en el español de la zona se había ya consumado la pérdida de la africada dental
o fricativa interdental.
En el siglo de oro, el español meridional, de Canarias y de América
pierde en el curso del XVII la oposición entre la sibilante (s) y la africada (ts),
la sibilante ápico alveolar y la (inter)dental resultante de la africada se
confunden; a este cambio en español se debe que palabras como zapato o
becerro ya no presenten en huichol la africada dental (*pitseru, *tsapatu), sino
una sibilante; las consonantes iniciales de santo, becerro y zapato se
pronuncian ahora de la misma manera y tienen en huichol el mismo reflejo:
/θ/ => /s/ => hui. /s/ (satu, piseru, sapatu).
Finalmente, es probable que ya en esta segunda etapa la sibilante del
huichol experimentara un cambio articulatorio, realizándose ahora como una
r (fricativa asibilada) como paso previo al rotacismo de los dialectos
occidentales.
8
La palabra cora wihsaru muestra que en esta lengua el préstamo es anterior.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
68
Las estapas principales de la asimilación de los préstamos
Siglo XVI
1ª Etapa
XVII
2ª Etapa
r => r
/s/ => /s/
/š/ => /s/
XVIII
3ª Etapa
r => r => r
=> r => r
ts/ o // => ts
/d/ => /r/
 => l/r
y => y
/b/ => /w/
XIX
4ª Etapa
XX
/s/ => /ts/
/b/ => /p/
/b/ => /w/
/d/ => /t/
/d/ => /r/
/g/ => /k/
/f/ => /p/
/x/ => /k/
kareta
latsuniki
]
]
tsimaruni
nawasa
wakas
]
]
]
kuraru
hanira
]
kutsira
]
kare tuni karetuni
ratsuniki
tsatsuniki
]
piseru
]
pireru
pireru
]
puritu
puru
puru
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
69
tsipu
sapuni
puisi
puteyu
weruxi
]
]
]
]
]
raweru
sawat(i)
tumikuti
kawaya ]
]
]
sapatusi
hakesuni
pisikari
tsikeru
mura
wisalika
kawiteru
]
kumitsariyu
tsaraketi
hariwatsini
kawayu
]
rapaturi
hakeruni
rapaturi
hakeruni
rera
]
narakari
]
/
iripara
]
piranririka
xaparaxixiku
]
pirantsitsiku
pikasi
]
pasituriyu
]
/
/
Antireri
Antiretsi
paritsunari]
]
]
]
]
]
]
]
wiralika
wirarika
Utilizo ‘]’ como marca de límite temporal; la palabra en cuestion pudo ser
tomada en una época que se extiende desde la posición en que fue colocada
hasta la posición del signo demarcativo. Xawat(i) debe remontarsehasta la
70
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
primera etapa de la colonia, probablemente en la forma sawatu, porque no
encaja en ninguna otra época posterior; en la cuarta etapa habría dado
tsawatu, y en las etapas intemedias rapatu. La forma rawati / rawati se debe
a la formación de una clase fonoléxica, junto con tumikuti. Por su parte, la
palabra tumikuti no contiene elementos fonológicos que permitan precisar la
época de recepción; la formación de la clase fonoléxica –ti parece que siguió
vigente hasta la cuarta etapa, pero es muy probable que las dos palabras
entraran en la lengua en la misma época y antes que el resto de los nombres de
días de la semana; los dos términos están ligados a la liturgia cristiana y quizás
a las estrategias de evangelización.
En el caso de /s/ => /ts/ hay una época de fluctuación en que puede
alternar o competir con s => r/r: /Antiretsi, /Antiretsi ; paritsunaxi, pero
xawati. Daré otros ejemplo más abajo en la sección de antroponimia. El
tratamiento de /b/ depende del contexto; los grupos consonánticos /prV/ y
/plV/ se disuelven /pirV/.
La palabra aguijón, que designa la punta de hierro colocada en el
extremo de la vara con que los boyeros aguijan a la yunta, en el siglo de oro
debía tener todavía una fricativa palatal (aguixón), la cual es interpretada en
huichol como sibilante, siguiendo la misma suerte ulterior que las palabras que
en español tenían sibilante. Como en otras lenguas yutoaztecas, el huichol no
establece oposición entre las vocales posteriores redondeadas, y tampoco entre
la líquida y la vibrante sencilla, que pasan a ser alófonos. Tampoco existe
oposición entre consonantes sonoras y sordas, por lo que las sonoras del
español son sustituidas por las sordas correspondientes.
El jabón y el cuchillo (con el nombre de navaxa) pasan pronto a formar
parte de la cultura material de los huicholes. La primera palabra se da en
náhuatl en la forma xapo/ y en otras lenguas mexicanas.
Todos los cambios que se observan en la palabra fiscal => pixikari son
compatibles con la batería de reglas en vigencia durante este período. Tomadas
en su conjunto, las palabras del dominio de la organización social y el sistema
de autoridades, nos remiten a una época posterior, pero esta palabra entró
como parte de otro dominio cultural, a saber la religión. El DRAE registra dos
acepciones que vienen al caso. La primera dice “persona que averigua o delata
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
71
operaciones ajenas”, la segunda se refiere específicamente a la historia de la
conquista espiritual: “en los pueblos de indios era uno de los indígenas
encargado de que los demás cumpliesen sus deberes religiosos”. De este
sentido se deriva probablemente el significado que la palabra tiene hoy en día:
pixikari es el jefe de los waikamete, o sea del grupo de personas que imitan las
acciones de los verdaderos celebrantes de las ceremonias, pero deformándolas,
malinterpretándolas, rompiendo las reglas, invirtiendo el sentido de las
acciones y de las palabras. Tal vez se está haciendo burla de lo que hacían los
antiguos delatores.
Una palabra como correa, relacionada tal vez más con la cultura
material de la agricultura de tiro, no fue importada en el primer período, ya
que tendríamos la forma *kuriya, mientras que la realmente usada kuxira
presenta una vibrante múltiple (y una terminación analógica en –ra).
En lugar de una primera macroetapa, lo que tenemos ahora es una
imbricación de etapas más cortas o más largas que se superponen a modo de
ladrillos o escamas de diferente tamaño. Las etapas se pueden situar en hilera
por una sucesión o encadenamiento de cambios, o bien en columna con
relación a la coincidencia temporal de dos o más rasgos. Dependiendo de los
rasgos elegidos, el ordenamiento será diferente, y no existe una división en
etapas única, general y válida para todos los propósitos.
Para la descripción de los préstamos durante el siglo de oro (desde
mediados del XVI hasta principios del XVIII aproximadamente) hemos
enumerado una serie de rasgos que se refieren a (los cambios que se producen
en) las correspondencias entre los sistemas fonológicos siempre en evolución
de las dos lenguas. La concurrencia de cuatro rasgos sirve para identificar una
etapa inicial corta en que el español conservaba todavía algunas propiedades
medievales que van a desaparecer en el curso del siglo de oro en un proceso
gradual de unificación del español peninsular.
1.
2.
3.
sustitución de la vibrante múltiple por la sencilla: [coral] => [kuraru]
sustitución de la l palatalizada por la l sencilla
la africada o interdental del español encuentra su equivalente en la africada dental
72
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
4.
la labial sonora del español /b/ se convierte en huichol en u consonántica
/w/.
La segunda etapa la identifica la coincidencia de los rasgos /s/ => /s/, š => s
y /b/ => /p/:
5.
sustitución de la fricativa palatal [š], escrita <x> por la sibilante; la oposición entre la sibilante s y la prepalatal (š) del español es neutralizada en
huichol, que interpreta ambas como sibilante, pues en huichol no había
una fricativa prepalatal;
6. ensordecimiento de las consonantes sonoras: [d] => [t], [b] => [p], [g] =>
[k]; burrito => puritu, aguixón => hakexuni
Pero si en lugar de estos dos rasgos, elegimos otros dos, tenemos otra
época con límites diferentes, como el 4. y la presencia de /y/ donde antes
habría habido /l/ obtenemos otra época ejemplificada en kawayu.
Otros rasgos son generales o de muy larga vigencia, ya que reflejan
características fonológicas del huichol que se han mantenido invariables hasta
la actualidad
7.
8.
eliminación de la oposición entre vocales posteriores redondeadas [o] y [u]
neutralización de las líquidas: [r] – [l] => /r/, con [r] y [l] como variantes
alofónicas, la segunda marcada
9. sustitución de la africada palatal [č] (<ch>) por la africada dental [ts];
siendo [č] en huichol un alófono de la africada dental /ts/ quedó eliminada desde la primera etapa de los préstamos la oposición distintiva entre los
rasgos prepalatal (č) y dental (ts) en los préstamos del español: tsipu, tsimaruni ;
10. sustitución de la fricativa labial por la oclusiva correspondiente: [f] => [p]:
fiscal => pixikari.
11. formación de una sílaba nueva con la líquida y la sibilante en final de
sílaba: kuraru, pixikari, suli.
12. reajustes fonoléxicos: kuraru en lugar de kurari, como hararu, xupureru.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
73
La pérdida de la forma previa a estos reajustes (*sul / suli, *piskar / *piskari /
pixikari ) se puede valorar como un indicador de antigüedad, ya que sólo en
los préstamos más recientes se conserva la alternancia (piransisku /
pirantsitsiku).
El huichol comparte con otras lenguas yutoaztecas la sílaba canónica
CV, de ahí que desde el inicio de los contactos las sílabas complejas del
español sean reacomodadas, formando una nueva sílaba con las consonantes
que aparecen en final de sílaba: l # => ri (pixikari ), n # => ni, s # => si
(hakexun => hakexuni ).
No todos los cambios se deben a la aplicación de reglas fonológicas. La
sustitución de –o por –a en final de palabra (en kutsira, hanira) se debe a
arreglos que tienen lugar al interior del léxico.
También existen desplazamientos semánticos relevantes. La palabra
cuchillo se toma con la acepción de “machete”, es el significado que tiene
todavía hoy, mientras que nawaxa asume el significado de “cuchillo”. La
palabra carreta se toma con el significado de “troje, hórreo”. La palabra sol se
toma solamente como punto cardinal con relación al sol, que corresponde al
mediodía y este. Silla se toma exclusivamente con el significado “silla de
montar”.
La tercera etapa (E.III) está determinada principalmente por la
consumación en español durante el siglo XVIII de un cambio articulatorio de
la fricativa palatal /š/ a fricativa velar /x/ así como por un cambio que más o
menos simultáneamente se produce en huichol:
1.
la conversión en los dialectos occidentales de la sibilante, realizada ya
anteriormente como asibiliada (barrida o arrastrada), en r, proceso conocido en la historia de otras lenguas como rotacismo;
2.
como consecuencia del cambio producido en español, la correspondencia
/š/ => /s/ de los dos estadíos precedentes es sustituida por la correspondencia /x/ => /k/, es decir la fricativa velar encuentra en la oclusiva velar del huichol su correlato más próximo.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
74
reja [rexa]
naranja
=>
=>
xeka
narakaxi
Para no especificar la variante dialectal, r o r, escribimos <x>:
piseru
sapatu
satsuniki
=>
=>
=>
pixeru
xapatu
xatsuniki (ver más abajo)
Ahora bien, a diferencia de lo que hemos visto ocurrir en otros cambios, la
sibilante (articulada como r barrida) no desaparece de la fonética huichola,
sino que se mantiene como una realización alternativa (alofónica) de este
fonema: {r, r} . Por eso, las palabras enlistadas a continuación podrían haber
sido tomadas desde el período anterior, pero no tenemos evidencia directa de
ello, porque las reglas del estadío anterior que no sean contradichas
explícitamente por éstas, siguen teniendo vigencia; lo único que podemos
constatar es que en este período son afectadas por las reglas características del
mismo:
=> mexa
mera
ru pureru => xupureru
hakeru ni => hakexuni
kara riyana=> kaxariyana
suli
=> xuri
=> laxuniki
laru ni
kamira
=> kamixa
ra lukari => xarukaxi
ra natireri => xanatirexi
ra tu(ri) => xaturi
kare tuni => kaxetuni
turari nu => turaxinu=>turanixu (metátesis)=>turanixi (esp. durazno)
Gracias a este cambio, las palabras que se toma prestadas en esta etapa
conservan la r múltiple del español, aunque sea en la forma asibilada. Mientras
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
75
que la palabra carreta quedó en el primer período en la forma /kareta/, en este
período se presenta con el mismo significado el aumentativo carretón como
/karetuni/. Propia de la zona occidental es la palabra burro => [puru], que
en la zona oriental fue tomada desde el primer estadío en la forma diminutiva
con r sencilla. Sin embargo, una palabra como xeka no puede ser asignada a
un estadío anterior porque esta combinación de características no era posible;
habría podido dar *resa [resa] en el primero y segundo períodos (luego *rexa),
a partir del modelo español con fricativa palatal /reša/.
La palabra naranja (de origen árabe: naranya) tampoco puede proceder
de las etapas precedentes porque en tal caso el resultado habría sido similar al
de aguixón; con la eliminación de la oposición de sonoridad en las dentales y
palatales pasó a pronunciarse [naranxa] (de donde en español actual resulta
naranja, como aguijón de aguixón), de ahí en huichol => *naransa y
finalmente *naraxa. La forma que tiene en huichol presupone una fricativa
velar en español, lo que remite a una etapa más reciente: naranja(s) =>
narakaxi.
Otras características que podemos observar en algunos de estos
préstamos, pero que no son exclusivas de este período, son las siguientes:
3.
disolución de grupos consonánticos mediante recomposición silábica,
siguiendo varias estrategias:
a.
la inserción de la vocal /i/ ante la semiconsonante homorgánica /y/:
/ryana/ => /riyana/
b.
repetición de la vocal de la sílaba original (eco):
(San) Francisco => (Sa)Para(n)xixiko
c.
inserción de la vocal neutra (posterior no redondeada):
Sanandrés
4.
=>
Xanatirexi
Modificaciones fonoléxicas:
xatu
naranja
=>
=>
xaturi
narakaxi
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
76
turanixu
=>
turanixi
La diferencia crucial con las etapas anteriores está en la regla 1. La /r/
surge en huichol como resultado de un cambio que se consuma en una época
bastante reciente: /s/ => r => /r/. Los primeros contactos con los
colonizadores españoles tuvieron lugar en una época en que el cambio de
sibilante a vibrante múltiple no se había consumado. Cuando el cambio tiene
lugar afecta a la sibilante de los préstamos del español que ya habían sido
incorporados. Si ya hubiera existido /r/ desde los primeros contactos,
tendríamos hoy la variante huirral o huirrol a partir de la pronunciación
anterior [wisalika].
Una cuarta etapa (E.IV), que se prolonga hasta la actualidad, se caracteriza
por los siguientes rasgos:
1.
el tratamiento diferenciado que reciben las oclusivas sonoras
[b] => [w]
[d] => [r]
[g] => [k]
a.
/d/ => /r/, frente a /d/ => /t/ de los períodos anteriores:
medida
=>
merira
dulce
=>
ruritse
comunidad =>
kumunirá
Delia
=>
deriya
=> reriya (despectivo)
b.
/b/ es incorporada como /w/ (con sus alófonos [w] y [v] ):
trabajo
c.
2.
/g/ => /k/:
Pegro
Agrián
=>
=>
=>
tirawaku
Pekuru (español estándar Pedro)
Akiriyan (español estándar Adrián)
/
la sibilante de los nuevos préstamos se convierte en africada s => /ts/:
dios => yutsi
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
77
3.
Cuando esto ocurre, el grupo /wre/ se reduce a /re/:
octubre [otubre]=>hutubre=> hutupre=>hutupire (época anterior)
hutuwre =>huture (época actual)
4.
En posición inicial [dyV] se resuelve en [yV]:
dios => yus => yusi => yutsi
diablo => yablo => yawuru
5.
En sílaba interior CyV => CiyV. En especial el grupo /dyV/ se resuelve
en /riyV/
adios => hariyutsi
diez => riyetsi
6.
El grupo /gwV/ se resuelve en /wV/ y tiene un tratamiento paralelo a 7.:
alguacil => alwacil => hariwatsini
7.
La vibrante en posición de coda en sílaba acentuada se sustituye por [r]:
Gerardo => Keraxitu (cf. paritsunaxi)
Victor [bitor] => pituxi
Pero cerveza => tserwetsa => tseriwetsa.
8.
El único grupo consonántico que aparentemente no sufre reducción es
/kw/. En realidad se interpreta como la consonante velar labializada
/kw/, de manera que desde un punto de vista fonológico sí ha sido reducido: escuela => etsikwera.
El nombre del diablo entró en territorio huichol en tiempos recientes, de
la mano del nombre de dios, a juzgar por el tratamiento similar que se les
depara. Pero en la expresión coloquial ke tiuru (qué diablos) encontramos
documentado el tratamiento anterior sincopado (en cora hallamos la forma
tiyaru).
Una misma palabra puede ser tomada en varias épocas y recibir dos
tratamientos diferentes de acuerdo a las reglas vigentes en cada una. Aparte de
las ya mencionadas
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
78
Xaparaxixiku
Xanatirexi
xaturi
Piranxixika
Pirantsisku
Antiretsi
tsatu
/
tenemos cofradía, que con el sentido del dominio religioso se convierte en
tiempos recientes en kuraria, mientras que como topónimo ha tenido más
tiempo para asimilarse a aquellos topónimos propios que terminan con el
sufijo –tia “al pie de; entre”: Kupiratia.
Interesante es también el caso de kaxariyana / katsariana, que designa el
lugar donde se celebraban las juntas de las autoridades llamadas hoy
tradicionales (en realidad coloniales). En la variante kaxariyana tenemos dos
cambios característicos del tercer estadío:
/s/ a /r/: /kasa/ => /kaxa/
la inserción de la vocal /i/ ante la semiconsonante homorgánica /y/ para
llevar a cabo la recomposición silábica: /ryana/ => /riyana/.
La otra variante katsariana presenta por el contrario las propiedades de los
préstamos más recientes. Mi primera suposición era que procedía de casa real,
pero no era posible construir una explicación congruente con las reglas y
etapas propuestas. La palabra real sólo podría haber dado /rial/ en la más
temprana etapa de los contactos, pero en esa etapa no se introducían todavía
los cargos coloniales. En katsariana habría una contradiccón entre el cambio
tardío /s/ => /ts/ y el tempranísimo /r/ => /r/. Es más probable que venga
de casa leal, donde leal no significa “fiel”, sino “legal”, relacionado con las
leyes, un sentido que recoge todavía el DRAE en la entrada lealtad:
Lealtad. Del lat. legālis. Poco usado. Legalidad, verdad, realidad.
La misma dualidad encontramos en
cazuela => kaxuwera
katsuwera
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
79
Reflexiones metodológicas. Dividir la historia de los préstamos en cuatro
etapas es naturalmente una simplificación. Los cambios diacrónicos
determinan cada uno de ellos una época particular de vigencia, que no va a
coincidir nunca exactamente con los límites de la época determinada por
cualquier otro cambio, por lo general habrá corrimientos de fases. Si añadimos
al esquema otras correspondencias, los períodos de vigencia respectivos
tampoco van a coincidir con los límites temporales de las ya consideradas. Las
cuatro etapas son como prototipos o instancias focales definibles por
constelaciones de rasgos. Si seguimos hablando de cuatro grandes épocas es
con referencia a algunas constelaciones de correspondencias o a la historia
general, como cuando se habla de los cambios en el español del siglo de oro, el
huichol colonial etc. Pero la descripción pormenorizada de todo el conjunto de
los préstamos exige divisiones de otro tipo.
Para la ubicación de un préstamo por sí mismo en una época
determinada no suele ser suficiente un rasgo aislado, en general sólo una
combinación o constelación de rasgos puede aportar la evidencia definitiva. En
segundo lugar se requiere que su ubicación no entre en contradicción con otras
palabras asignadas a la misma época. Pero lo que sobre todo muestran estos
ejemplos en conjunto es que la clasificación en tres o más etapas disjuntas
resulta un procedimiento inadecuado para una clasificación consistente de
todos los préstamos, aún cuando se admita que las etapas no tienen límites
perfectamente definidos e iguales para todos los cambios. Si nos limitamos a
un solo cambio, deben haber existido tiempos de transición con fluctuaciones,
y si tomamos en cuenta varios seguramente habrá desfases entre ellos, aunque
todos coincidieran en una fase central. Así, kawayu se ubica en una época en
que /b/ => /w/ todavía tenía vigencia, pero  => l no, seguramente porque la
elle ya había desaparecido en español. En el esquema general se establece para
cada cambio o correspondencia una época de vigencia particular, colocando
los límites de tal manera que se puedan eliminar el mayor número de las
inconsistencias detectadas. Pero no parece posible un reacomodo de los límites
en las primeras columnas de la izquierda capaz de dar entrada a la
correspondencia barzón => paritsunaxi.
80
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Tampoco es posible determinar en muchos préstamos la época de
entrada, en unos casos porque los rasgos pertinentes dejan un gran margen de
libertad debido a que sus períodos de vigencia pueden ser muy largos o porque
podemos reconstruirlos virtualmente hacia atrás, sin que podamos saber con
seguridad desde cuándo están realmente en la lengua. Así, no podemos saber si
los préstamos donde la sibilante y la fricativa palatal del español del siglo de
oro encuentran en huichol una sibilante como el equivalente común más
próximo pertenecen a la época caracterizada como |/s/ => /s/| o entraron
con posterioridad al léxico huichol; sin embargo, podemos excluir su ubicación
a la época |ts/ => ts|, ya que tendríamos suli/xuri. Para precisar la época
de entrada se requieren evidencias externas de orden etnohistórico o la
comparación con otras lenguas.
Hay palabras que sólo pueden ser asignadas de manera consistente a una
época, aunque puede quedar un cierto grado de indeterminación en espera de
nuevos datos. Es lo que comentaba arriba para una buena parte de los
préstamos del primer estadío: tsimaruni, latsuniki ; sira, kutsira, hanira. Pero
otras pueden ser asignadas a varias a falta de pistas suficientes, que se dan ante
todo en la forma de combinaciones de características.
Las evidencias etnohistóricas pueden ser confirmatorias, pero no pueden
ser definitivas por sí mismas. En el caso de wakasi tenemos por un lado /b/
=> /w/ y al mismo tiempo /s/ => /r/. El primer cambio se puede tomar
como criterio de asignación a la cuarta etapa, pero eso no concuerda con el
hecho de que en esta etapa la sibilante se convierte en la africada /ts/, por lo
que hay que pensar en el primer estadío, donde también se daba el rasgo /b/
=> /w/, aunque también es posible su ubicación en la zona de intersección
entre el tercero y el cuarto estadíos. Víctor => Pituxi parece remitir al tercer
período, ya que tenemos la r/r junto con la labial sorda.
Los rasgos de una etapa que no son contradichos por las tres
características de la siguiente seguían teniendo validez, como se puede ver en
algunas palabras que presentan una característica ya enlistada para la primera
etapa en combinación con una característica específica de la segunda. Por
ejemplo, sapuni podría pertenecer al primero por lo que se refiere a š => s,
pero no por lo que hace a b => p. Por otra parte, algunas características de
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
81
esta segunda etapa seguirán teniendo validez en la etapa siguiente; por ejemplo
alcalde => harikariti podría haberlo asignado a este estadío, pero no lo hago
en atención a criterios de orden etnohistórico; las palabras que designan cargos
de la organización social impuesta por los españoles es poco probable que
entraran en el léxico huichol antes del sometimiento o “apaciguamiento”
militar de los huicholes en la primera mitad del siglo XVIII, mientras que
existen numerosas evidencias de la rápida propagación del caballo y otros
animales como chivos, becerros y burros en numerosas regiones del norte de
México y el sur de lo que hoy es Estados Unidos. Lo más probable es que
todos los términos del sistema colonial de autoridades entraran al mismo
tiempo, pero términos como tsaraketi (<= sargento) y hariwatsini (<= alguacil)
de ninguna manera pueden pertenecer a esta etapa. La palabra podría
pertenecer, si atendemos exclusivamente a criterios de fonología diacrónica a
la primera etapa y a la tercera, pero en atención a criterios de orden
etnohistórico y sistémico, lo más probable es que pertenezca a la segunda.
En el caso de wakaxi, la consistencia se recupera asumiendo una etapa
temprana donde la oposición entre la oclusiva labial sonora /b/ y la fricativa
labiodental sonora /v/ del español se neutralizaba en huichol en /w/. Un
argumento adicional para esta opción era el plural varado y que muchos de los
primeros préstamos proceden de la ganadería, pero otros nombres con plural
varado como narakaxi etc. no son tan antiguos. Por el contrario con
paritsunaxi la asignación antigua parece poco consistente, ya que la época de
vigencia de /s/ => /ts/ termina cuando empieza la de /b/ => /p/. Más
consistente parece la asignación a una zona de superposición de la tercera y
cuarta etapa, donde /s/ => /ts/ ha había entrado en vigor, mientras que /b/
=> /p/ todavía no perdía su vigencia. En espada => /ixipara tenemos dos
cambios que remiten a una intersección entre el tercer estadío y el cuarto, ya
que en la palabra s=>r/r convive con el cambio de /d/ en /r/. En kawiteru
tenemos el cambio /b/ => /w/, pero /d/ => /t/; esto implica que la correspondencia /d/ => /t/ seguía en vigor cuando la primera ya había sustituído a
su precedente /b/ => /p/. Otra explicación posible es que los cambios que se
operan en los préstamos con relación al modelo son sensibles al contexto; un
fonema no obtiene la misma correspondencia en todos los entornos; así /d/ se
82
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
convierte actualmente en /r/ en posición intervocálica, pero no cuando va
precedido de otra consonante: /kabildero/ => /kawiteru/. Esto se ve confirmado por otros casos: /andrés/ => //antiretsi/, /linda/ => /linta/.
En xawati la terminación –ti es analógica, deriva de la tendencia a la
formación de clases fonoléxicas y no tanto de la aplicación ciega de una
correspondencia fonológica.
Dialectos orientales y occidentales. Me he referido en varias ocasiones a la
principal diferencia fonológica existente entre los dialectos orientales y los
occidentales: a la r de los occidentales, que puede tener como variante
alofónica marcada la r, es decir una r sorda asibiliada (barrida o arrastrada),
corresponde en los orientales solamente r. Cabe preguntarse por la relación
diacrónica entre estas variantes. La primera hipótesis podría ser que la sibilante
de los dialectos orientales es la originalmente común a todos los dialectos, que
al sufrir rotacismo en los occidentales conserva en ellos la variante asibilada en
los registros especiales (religioso, aniñado): r => r. Un cambio diacrónico se
convierte así en una diferencia dialectal, y dentro del dialecto innovador en
una diferencia de registro (diafásica). De todos modos, la variante oriental no
es ya una sibilante, sino una realización peculiar de la vibrante múltiple, lo que
explica que la r del español sea sentida como una variante de r en los orientales, es decir percibida por los hablantes como una realización asibilada de r y
no simplemente como sibilante, y que la s española de la segunda etapa es
también aquí reinterpretada como ts y no como r. En la comunicación
interdialectal r y r son sentidas como variantes.
Otra hipótesis podría ser que una sibilante dental original sufre el
rotacismo y posteriormente la asibilación: s => r => r. Esta hipótesis implica
que r es un rasgo conservador en los dialectos occidentales, donde r tendría
que haberse desarrollado como una innovación de los registros especiales,
mientras que en los orientales el cambio fue generalizado.
Con razón. Como vimos, hay indicios de que en la primera etapa todavía
existía en el español de la zona la africada dental que posteriormente se
igualaría en el español ibérico meridional, Canarias y América a la sibilante
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
83
dental y se fusionaría con la otra sibilante (apical), mientras que en algunas
zonas de Andalucía y en el español peninsular septentrional se convertiría en
interdental (). Para la segunda etapa ya se habría impuesto en la zona del
norte de Jalisco la solución meridional.
1.
se => sh
ts/e => tsh
tsimaruni
latsuniki
2.
s => r => r
piseru
3.
pixeru
xatsuniki
4.
se => ts
pixeru
sasuniki / tsatsuniki
La palabra razón se utilizaba en la colonia con el sentido de seriedad, con
mucha frecuencia para referirse a la conducta de los europeos (gente de razón)
frente a la de los indios. La forma latsuniki presenta los tres mismos rasgos que
tsimaruni: la africada dental, r => r y la resilabación n. => .ni. Lleva además
la marca de instrumental que traduce la preposición española con. Significa
“en serio, con fundamento, con bases; con respeto, sin tomar el pelo”.
También se emplea como predicado (nominal):
(1) Katinilatsunitini “puede que sea verdad”.
(2) Peru tsi casi tesasuni, lasuniki teuniuwa, lasuniki metenekuxata /ukirawetsixi “pero casi es verdad, se habla de adeveras, los ancianos hablan
con la verdad.”
Las formas satsuniki/xatsuniki no son continuación de la primera, sino
resultado de la reintroducción en una época más reciente en que en huichol ya
existía r/r y la sibilante española se interpretaba como africada dental. Las
formas sasuniki/tsatsuniki podrían interpretarse como resultado de la
asimilación de la primera sílaba a la segunda, favorecida por el hecho de que
los fonemas /ts/ y /r/ comparten el alófono [s]. La variante hatsuniki no se
puede explicar solamente sobre la base de las reglas de cambio fonológico, sino
que tiene que ver con reajustes del significante al interior del léxico. Otros
reajustes son de orden gramatical. La forma xatsunimeki lleva el sufijo
84
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
cuasiderivativo –me que es necesario para que un adjetivo pueda llevar marcas
de casos adverbiales no gramaticales, o simplemente es una copia de otros
adverbios similares que llevan esta terminación: hulameki “cerca”, /aimiemeki
“por eso”, /awiekameki “a escondidas”, hekiakameki “con claridad”,
hekiatsimeki “aparentemente”, huratameki, “cerca, en vísperas de”,
reunakemeki “de acuerdo a”, timiiremeki “abundantemente”, tinakemeki,
“adecuadamente”, yemeki “completamente”. Todos estos cambios sólo son
posibles cuando la palabra tiene mucho tiempo en la lengua y está siendo
integrada a los patrones fonoléxicos y morfológicos de la lengua receptora. En
la asimilación de los préstamos operan factores fonológicos, gramaticales y
semánticos, aunque no al mismo tiempo y con diferente fuerza según las
etapas.
Cristos y santos. La palabra santo se tomó en dos épocas diferentes, en los
inicios de la misionización en el XVIII, y en la segunda fase de misionización
en los siglos XIX/XX. La primera vez da como resultado xaturi y la segunda
satu o tsatu. Esta segunda forma se parece todavía mucho a la palabra del
español, lo que ocurre es la caída de la n en final de sílaba y que la sibilante se
intrepreta como alófono del fonema /ts/. La primera forma tuvo que ser
tomada en una época anterior o durante el período de vigencia del cambio de
la sibilante a vibrante múltiple r o asibilada. Terminado ese período, la
sibilante del español se asimilaría a la fricativa /ts/ con su alófono [s]. La
primera forma quedó asimilada también fonoléxicamente al huichol con la
marca ri que aparece en muchas palabras huicholas viejas como kemari, /itari,
/
itaikari, hikuri etc. También el significado de las dos formas se ha
diferenciado. La palabra tsatu designa a los cuadros o estatuas de la Virgen de
Guadalupe o de santos como San José, San Antonio, Santa Catarina que se
guardan en los templos y a los que se suelen hacer sacrificios de reses o se les
entregan limosna; en general está muy directamente ligada a la ritualidad
cristiana. La palabra xaturi se inscribe en un marco ritual más arraigado
relacionado sobre todo con las figuras de dos cristos que si bien son
reconocidos todavía como foráneos con el nombre de vecino o con el título de
padrinos y desempeñan un papel destacado en la Semana Santa, forman ya
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
85
parte de los ritos huicholes y han sido adaptados a los patrones religiosos
propios: uno es mujer (Tanana Xaturi “nuestra madrina”) y el otro varón
(Tatata Xaturi ). En los rezos son puestos al nivel de sus ancestros y
divinidades. Xaturi Muyupatarimetsie se llama la fiesta quinquenal del cambio
de Xaturi.
La palabra misma tiene una gran variabilidad en la formación del plural:
si designa a las divininidades mismas forma el PL con la marca –ma propia de
los nombres de parentesco, lo mismo que takakaima, tatuutsima etc. Las
divinidades huicholas son fundamentalmente ancestros que tienen una
relación de parentesco con las personas vivientes. Si designa las figuras con las
que se representan se dice xaturi-te y los encargados de cuidarlas se llaman
xaturitsixi.
La diferencia entre satu y xaturi recuerda en algunos aspectos la que
existe entre población y populación en español. Aunque etimológicamente son
la misma palabra, tienen significados específicos que hacen que no sean
intercambiables; aquella pertenece al habla coloquial, mientras que la segunda
es un término técnico. En el aspecto fonológico se puede comparar también
con lo que ocurre con la palabra árabe al-qutun : tomada en la Edad Media, la
t intervocálica evoluciona a d, mientras que al préstamo moderno a través del
francés cotón ya le afecta esa regla diacrónica.
Así pues, en el caso de /s/ hay que distinguir dos fases históricas, una
más antigua en que se produjo dentro del huichol el cambio de /s/ a /r/ y
otra más reciente, donde este cambio ha dejado de tener vigencia de manera
que en préstamos nuevos /s/ es interpretada como alófono de la sibilante junto
con la africada [ts].
Origen e historia de la palabra “huichol”.
Etimologías infundadas. A menudo se toma con ligereza la cuestión de las
etimologías, pasando por alto el análisis crítico de las fuentes, guiándose por
un criterio impreciso y subjetivo de similitud de los términos hallados en los
documentos con los términos actuales, transcritos ambos en general de manera
defectuosa, ignorando que las correspondencias entre letras y sonidos varían
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
86
con las convenciones y tradiciones ortográficas de las diversas épocas, como la
hispánica, la latina, pero también la náhuatl, que ya se había constituído aquí
con anterioridad etc., pero sobre todo los cambios diacrónicos de las lenguas;
ni el huichol ni el español son hoy lo que eran en el siglo XVII o XVIII.
Weigand (2002) recoge de materiales cartográficos de la primera época
de la Colonia los nombres de poblaciones supuestamente relacionadas con los
huicholes:
En la sección oeste de la zona nayarita están los “Coringa” (Coras),
organizados como una provincia. En la sección sur de esta provincia se
encuentra un pueblo llamado “Naxurita”. En el norte están los “tepecuanes”,
acompañados de la leyenda gens fera et sine legibus... En el centro de la zona
de estudio está la provincia de los “xurute”, bordeada por los “Cuanos”...
Muchos de los lugares y términos étnicos de estos dos mapas están
relacionados en forma muy cercana... Obviamente, los nombres en ambos
mapas que coinciden en forma más cercana con el área huichol
contemporánea, son las variaciones sobre los términos “Xurute” y
“Xurutecuanes”... Estos términos están muy relacionados con los
“(Na)xurita...
La relación entre los términos es todo menos obvia. Un lingüista
acostumbrado a percibir finas diferencias fonéticas y los cambios diacrónicos
graduales no alcanza a detectar ninguna similitud apreciable y digna de
consideración de esos términos entre sí y con las palabras actuales huichol y
wixarika en sus diferentes pronunciaciones. Es probable que naxurite esté
relacionado con la palabra neuxi (PL neuxite), con la que los coras se designan
a sí mismos, pero la prueba sólo la puede suministrar un análisis diacrónico
más profundo.
Rojas (1993: 54) cita el siguiente pasaje de la crónica de A. de Ciudad
Real, Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España, México,
UNAM 1976:
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
87
A la parte del oriente tiene otra provincia que se dice de los uzares, la cual es
muy estéril en los frutos de la tierra; cogen muy poco maíz, y aunque son todos
idólatras no tienen adoración común sino cada uno elige el ídolo y le aplica
aquello que más le inclina la naturaleza; comen carne humana...
Las transcripciones de los viejos cronistas son tan poco fiables como sus
afirmaciones de que estos pueblos carecían de leyes, eran salvajes,
antropófagos y muy caprichosos en la selección de sus ídolos. La
pronunciación y transcripción de los nombres se basaba seguramente en
referencias indirectas. Si en pleno siglo XX y a pesar de prolongadas estancias
entre los huicholes, historiadores y antropólogos como Diguet, Lumholtz,
Preuß, Zingg, Benítez ofrecen transcripciones muy deformadas de las palabras
huicholas, no hay que extrañarse que los nombres que nos han transmitido las
crónicas no tengan ninguna garantía de fidelidad.
Se puede leer en algunos escritos sobre los huicholes que la palabra
significa “agricultor”. Esta opinión se remonta al etnógrafo Léon Diguet
(1911), y aunque se ha seguido repitiendo mucho tiempo de manera acrítica,
no hay ninguna evidencia positiva, ni cultural ni lingüística; carece de
perspectiva histórica y se basa en el parecido superficial entre dos palabras que
no resiste un análisis serio. Los huicholes existen como grupo mucho antes de
ser agricultores, como se puede reconocer todavía en sus prácticas culturales,
en su mitología y en otras formas de su memoria cultural; todavía no han
dejado totalmente de ser cazadores y recolectores. Ni la palabra huichol ni
wixarika (wixa <= wişa) tienen nada que ver con la raíz wata “coamilear, talar
árboles para la siembra.” Lo único que quedaría en común sería el fonema
inicial /w/.
Dice Diguet que la denominación huichol parece ser de fecha reciente y
que se trata de una corrupción de un vocablo indígena hecha por los primeros
colonos españoles que a menudo experimentaban alguna dificultad para hacer
concordar su fonética con la de las lenguas indígenas” (p. 23). Es sin duda la
misma dificultad que tuvo él mismo. Existen múltiples muestras de lo que
Diguet, apegado todavía a una concepción de las lenguas como organismos y
de los cambios como transformaciones similares a las biológicas, llama
88
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
corrupción. Es difícil precisar en qué consiste el fenómeno o definir con
precisión el término, ya que se trata de un concepto precientífico, al que se ha
recurrido por no disponer de una explicación más adecuada. El concepto de
corrupción implica seguramente entre otras cosas que se trata de cambios
caóticos, aleatorios, carentes de orden lógico y de motivación inherente. A lo
sumo podría aplicarse a ciertas deformaciones producidas por hablantes no
competentes, ya sea debido a una defectuosa percepción o a una asimilación
analógica a algún modelo de la lengua propia. Un ejemplo de esto podría ser la
palabra Cuernavaca, derivada del náhuatl Cuaucnahuac [qaqnawak]; la razón
del cambio es aquí una analogía con las palabras españolas cuerno y vaca. A
su caracterización de corrupción se atienen la mayoría de los términos que
encontramos en las crónicas como guachichiles, uzares, vitzurita etc.
independientemente de que se deriven o no de la palabra para “huichol” que
Diguet transcribe de forma afrancesada como houitcharika, o sea [wicharika],
a la que atribuye el significado de “agricultor”, y también muchas de las
transcripciones que hace el mismo Diguet de palabras huicholas, guiado por
un oído no entrenado y desprovisto de herramientas descriptivas, aunque dice
apoyarse en la opinión de algunos huicholes un poco cultos. Para no entrar en
cuestiones de ortografía transformo su transcripción a la correspondiente en
ortografía española:
DIGUET ORTOG. ESP.
eakou
eaku
houcou
huku
tamejh
tame
huacaoua
wakawa
rhou
hu
tirryha
tirrya
CORRECTO
/
eki
hiki
tame
waikawa
hi
tixai
Respecto del significado “agricultor” atribuido por Diguet a la palabra
Wixarika, hay que decir que la etimología en que se basa es totalmente
imposible desde el punto de vista de la fonología diacrónica y la estructura
morfológica de la lengua. La hipótesis es que la palabra se deriva de houitchia
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
89
“coamil”. Que los huicholes en sus mitos se consideren como los primeros
cultivadores del maíz no prueba nada, ya que todos los pueblos de
Mesoamérica tienen mitos similares. La palabra es en su forma infinitiva
watsiya, con la consonante africada ts, que si bien tiene como alófono la
africada palatal ch, en este caso tsi es una variante morfonológica de sufijo
factitivo -ta; una vez separado este sufijo queda como raíz wa, que aparece con
otro sufijo en la palabra waxa “milpa, planta de maíz”. Timuxawi es el
personaje que según el mito del origen del maíz cultivó por primera vez maíz,
por lo que también se le llama Watakame, el cultivador de maíz. Es cierto que
-rika es una terminación afijal, aunque no se compone de un sufijo sino de dos
(-ri-ka): forma infinitivos y tiene una función nominalizadora. Ahora bien, no
hay manera de derivar [wisa], raíz de wixarika, de esta otra raíz relacionada
con el concepto de maíz. En primer lugar, no hay ninguna posibilidad de
separar sa de wi, y mucho menos de asociar wi con wa de acuerdo a las reglas
morfonológicas de la lengua. Además, como en wisalika/wixarika no está
presente el fonema “consonante alveolar africada” [ts], tampoco puede
realizarse con el alófono ch propio de aquel fonema. Puede decirse wachiya,
pero de ninguna manera wichalika. El sonido ch se ha originado dentro del
español, no proviene del huichol, sino que obedece a las reglas de la fonología
histórica del español. El paso de [wisa] a [wicha] presupone un fonema
espirante entre cuyas realizaciones más frecuentes debía figurar un alófono
palatal semejante a lo que representa sh en inglés [wisha]; una pronunciación
retroflexa. En una época en que la sibilante palatal se había transformado ya
en español en la fricativa posterior j [x], sólo había dos posibilidades de
interpretación de aquel sonido desde la fonología del español: ch o s. De hecho
encontramos también en Santoscoy la transcripción Guisol, pero habría que
ver si esta grafía respondía verdaderamente a la pronunciación real.
Ninguno de esos supuestos nombres de los huicholes que hallamos en las
crónicas se ha mantenido hasta hoy en el habla real. El único nombre que
realmente se usa en el habla de los campesinos mestizos que viven desde hace
siglos en contacto directo con esta etnia es precisamente huichol, que hoy
suena muy diferente a la palabra con que los huicholes se designan a sí
mismos, [wirarika] o [wira lika], pero que debe ser relacionada con la
90
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
pronunciación de la misma en épocas anteriores de la lengua española en la
medida en que podemos reconstruirla a través del análisis diacrónico.
El primer punto de arranque para la reconstrucción es la variación
dialectal dentro de la lengua huichola, porque esta variación puede revelar un
estadío anterior de la lengua en la medida en que una de las variantes puede
ser más conservadora. Es el mismo procedimiento que se usa en la
reconstrucción de protolenguas, que mencioné en el primer capítulo. En los
dialectos orientales la palabra se pronuncia todavía hoy [wira lika] con una r
múltiple asibilada, que corresponde a la r de la zona occidental con variantes
alofónicas como s, ş (retrofleja). Estas variaciones permiten reconstruir un
cambio fonológico para la época en que se tomaron los primeros préstamos del
español, el cual perdería su vigencia en el siglo XVIII, lo que nos permite
distinguir dos estratos diferentes de términos prestados: en los primeros la
sibilante del español se transforma en los dialectos occidentales en una
vibrante múltiple: [kamisa] => [kamira]. En el sistema fonológico del primer
estadío no existía todavía un fonema que se pudiera caracterizar como vibrante
múltiple, aunque podría haber existido como un alófono de una sibilante
retroflexa. Al convertirse la vibrante en la realización no marcada de este
fonema, quedando la sibilante como una variante marcada en ciertos registros
como el religioso y el infantil, la sibilante solo permanece como una variante
alofónica de la africada en los dialectos occidentales actuales: Sakaimuka <=>
Tsakaimuka.
La palabra huichol procede de la palabra con la que los huicholes se
designan a sí mismos: wixarika, pero no de la forma estándar que tiene hoy.
Con ayuda de la fonología y la morfolgía histórica podemos reconstruir una
forma anterior básica /wişa/ similan a la del cora. Esta raíz no aparece ya en
ninguna otra palabra, pero sí permanece en cora, la lengua más estrechamente
emparentada con el huichol, con el significado de “soñar”. Es conocida la
importancia que tiene el sueño como instrumento de adivinanza y para la
toma de decisiones en muchas culturas americanas, y en la región los
huicholes son la cultura chamánica por excelencia.
El PL de esta palabra es wixari-tari donde la sílaba final del SG –ka
desaparece, lo que probablemente nos habla de un sistema anterior de clases
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
91
nominales donde el SG tenía una marca y el PL otra: esta clase estaría
constituída por la alternancia de la marca –ka en SG y –ri en el PL que, como
vimos antes, es la marca de muchos nombres que designan personas: los
huicholes son desde su propia perspectiva las personas por excelencia,
mientras que los nombres gentilicios de aquellos seres que viven fuera de su
territorio y llevan una vida extraña e incontrolable por ellos, amontonados en
grupos grandes, forman el PL con –tsixi, como los nombres de las vacas, los
caballos y muchos animales de manada. Aislamos de esta manera wişali. Pero
nuestra palabra es huichol. ¿De dónde procede el sonido ch? ¿Cómo dar cuenta
de la presencia de o en lugar de a? Si los hispanohablantes hubieran tomado
esta palabra en una época en que en español existía todavía el fonema palatal š
(en el siglo de oro se decía todavía dixo, no dijo) la palabra tendría hoy la
forma huijol, de la misma manera que tenemos México de Mexika o Ajijic de
Axixic, jilote de xilotl. Esto quiere decir que los contactos regulares entre los
huicholes y la población mestiza del campo no se remontan hasta el siglo
XVII, sino que se establecen hasta el siglo XVIII. Recordemos que el primer
misionero que se aventura por la sierra, el Padre Ortega llega a la zona cora en
1723, pero no hasta territorio de los huicholes, que no eran percibidos como
diferentes de la comunidad cora. Todavía hoy en Nayarit llaman coras a los
huicholes.
Al no haber oposición entre [u] y [o], la [o] puede articularse muy atrás
como [u], la [a] se retrotrae en la misma medida pudiendo oirse a veces como
[o] para un hispanohablante y, al menos en ciertos entornos, la e puede
retroceder a un punto de articulación cercano al de la [a] central, sobre todo en
el entorno de sonidos posteriores: tayau por tayeu, hauerieti en lugar de
heuerieti. En el español rural de esa zona se pronunciaba probablemente ya la
[e] de la sílaba final como [i]. A partir del plural huicholis o huicholes, el
singular quedó finalmente reanalizado como huichol:
huicholi-s =>
huichol-is
Independientemente del significado lexical, podemos hacer un análisis
morfológico bastante claro de la palabra. El plural es wixari-tari, donde la
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
92
sílaba final del singular wixarika desaparece, lo que probablemente nos habla
de un sistema anterior de clases nominales donde el SG tenía una marca y el
PL otra: –ka / -ri. Esta es la marca con la que se forma el plural de los
gentilicios derivados de topónimos, así de
Tateikie
Tuapurie
Wixari
SG
PL
SG
PL
SG
PL
tateiki
tateiki
tuapuri
tupuri
wixari
wixari
-ta
-ta
–ta
-ta
-ka
-ta
-na -ka
-ri
-na -ka
-ri
-ri
La única diferencia con respecto a los derivados de topónimos es que en
singular no aparecen los morfemas sufijales –ta y –na, lo que se puede explicar
admitiendo que la base no era un topónimo que pudiera formar un adverbio
(-na) local (-ta). –ta es un morfema locativo (Tateikita “en Tateikie”) y -na es
un morfema adverbializador absoluto: hetsie-na “encima”, hiripa-na “en
presencia, a la vista”). Ambos aparecen concatenados en huyetana “en
camino”, kamixatana “en camisa”, waritana “de espalda”. En suma, podría
tratarse de un antiguo gentilicio no derivado de un topónimo. Con mucha
probabilidad, la terminación -ri(e) de wixari es un morfema derivativo,
presente en muchas palabras antiguas donde a veces hoy ya no se puede
analizar de una manera transparente: xukuri “jícara” (*xuku), hikuri “peyote”
(*hiku) etc. Tampoco podemos identificar la raíz de Tuapurie (*tuapu) y de
otros muchos topónimos al punto de reconstruir su significado. La palabra
pertenece, por tanto, a un estrato muy antiguo del léxico.
Desde el punto de vista fonológico, hay asimetría entre los dos tipos de
correspondencia:
huichol
camisa
<=
=>
wişalika
kamisa
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
93
Mientras en la palabra wişalika la /s/ (que luego se convierte en r múltiple o
asibilada sorda r) tiene como correlato en español una africada palatal /č/, en
el segundo caso el correlato es /s/. Si los huicholes equipararon la sibilante
apical del español a su propia sibilante, los hablantes de español no
sustituyeron la sibilante del huichol por la sibilante española, o por ninguna de
las sibilantes del español, dependiendo de qué época estemos hablando, porque
en tal caso habríamos tenido finalmente la forma huisol. Todavía en el siglo
XVII, además de una sibilante ápico alveolar como en mesa y la africada
palatal č, escrita <ch> como en <chivo>, el español tenía todavía una fricativa
palatal (š, escrita <x>: <dixo>, <navaxa>, <aguixón>) que en el XVIII se
convertiría en la velar /x/, y una africada dental (/ts/, escrita <c> o <ç>:
<certeça>), que estaba ya en vías de convertirse en una interdental; en el
primer caso habríamos tenido huixoles y luego huijoles, en el segundo caso
huitzoles y posteriomente huizoles/huisoles; la sustitución de la sibilante
huichola por la africada palatal parece el tratamiento menos esperable porque
el parecido fonético con la sibilante es menor que en los otros casos;
probablemente el sonido [č] era en huichol ya en esa época un alófono de la
africada /ts/, por lo que interpretaba la africada <ch> del español por la
africada dental (chivo => tsipu), como lo hace todavía en la actualidad:
chingado => tsinalu ; pero la forma no marcada de la palabra no era ni es
witsalika.
En la etapa final de la Edad Media y durante el siglo de oro el español se
halla inmerso en un complejo proceso de expansión y unificación que implica
entre otras cosas una serie de cambios fonológicos, algunos de los cuales
empiezan en la península y se extienden paulatinamente hacia Canarias y
América. La migración y el comercio con las colonias causan una gran
movilidad poblacional y también inestabilidad y fluctuación lingüística. Para
entender las correspondencias tenemos que trasladarnos a una época en que ni
la fonología del huichol ni la del español eran como ahora, y a lo largo de la
cual se producen cambios considerables en los sistemas fonológicos de ambas
lenguas. Las correspondencias que observamos en los préstamos nos pueden
ayudar a reconstruir los sistemas fonológicos en un período más preciso desde
los primeros contactos entre ambos pueblos probablemente en la segunda
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
94
mitad del siglo XVI o principios del XVII. La correspondencia entre las
palabras puede variar dependiendo de la dirección del préstamo, no tiene que
ser biunívoca, es decir no determina los mismos pares en una dirección y en la
opuesta, ya que cada lengua interpreta los sonidos de la otra desde su propio
sistema.
En la dirección opuesta, la sibilante huichola tenía tres o cuatro posibles
interpretantes fonémicos en español: la sibilante /s/, la africada dental /ts/, la
fricativa palatal /š/ y la africada palatal /č/. Desde el punto de vista del
parecido fonético, la elección puede parecer poco comprensible, parece más
obvio que la sibilante huichola se hubiera interpretado como /s/, /š/ o [ts]
antes que como [č]. Pero es probable que la sibilante huichola de aquella época
tuviera ya alguna característica especial. Cabe conjeturar que era retrofleja y
pasó a pronunciarse primero como r (r asibilada), lo que provocó con
posterioridad el rotacismo de los dialectos occidentales. De ser así, la
correspondencia a explicar ya no sería s => č, sino r => č.
Los cambios en el español del siglo de oro. La oposición entre sibilantes y
africadas sordas y sonoras así como también la oposición entre la oclusiva
bilabial b y la fricativa labiodental v se estaba perdiendo en la transición de la
Edad Media al Renacimiento:
(1) no se pronunciaba la aspirada /h/
(2) se confundían /v/ y /b/
(3) desde tiempo atrás había empezado el ensordecimiento de africadas y
fricativas sonoras:
fonema grafías
valor
<z>
[dz]
z
dental africada sonora
ż
<s>
ápico alveolar sonora
ž
<g, j>
palatal sonora
<c, >
[ts]
dental africada sorda
s
<ss>
ápico alveolar sorda
š
<x>
palatal sorda
ŝ
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
95
Los cambios del consonantismo iniciados desde la Edad Media se consuman y
generalizan entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera del XVII, extendiéndose hasta América. En Andalucía, Canarias y América se consolida la
reducción de las sibilantes a un solo fonema, es decir se iguala la fricativa ápico alveolar con la fricativa predorso-dental. A lo largo del siglo de oro se completa la velarización de la palatal [š], o sea se retrotrae el punto de articulación
a la zona posterior de la boca, y en la reforma ortográfica del XVIII este cambio se refleja en la sustitución de <x>, que anteriormente había representado a
la palatal [š], por <j> para dar cuenta de la pronunciación todavía hoy vigente
como velar sorda:
[š] <x>
navaxa
xabón
aguixón
[x] <j>
navaja
jabón
aguijón
Este cambio no afecta a los préstamos que entraron con anterioridad al huichol, donde la palatal, convertida en sibilante, se convertía finalmente en vibrante múltiple o asibilada. Pero las nuevas palabras que se tomen del español
a partir de ahora sustituirán la fricativa velar sorda [x] escrita <j> por la oclusiva correspondiente (k), regla que en la actualidad todavía no ha perdido su
vigencia; la velar sorda es demasiado diferente de la sibilante como establecer
una correspondencia entre ambas, sobre todo cuando la sibilante, convertida
en variante de la vibrante múltiple, tiene ahora una pronunciación como r (r
asibilada):
HUICHOL E.IV
xeka
Kutsé
ESPAÑOL XVIII
reja
José
La situación resultante de todos estos cambios es la siguiente. En huichol sólo
existe una sibilante como alófono de la africada /ts/ (tsipu ~ sipu) y una
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
96
vibrante asibilada como alófono de r. La primera no entra en consideración
porque en wisalika el tercer fonema no es /ts/ (no se puede pronunciar
witsalika), tampoco r porque en tal caso habríamos tenido huirrol, de manera
que debemos partir de r. Hay evidencias históricas de que los contactos entre
colonizadores y huicholes durante estas etapas tempranas fueron por la zona
oriental y más concretamente por Wautia (San Sebastián); de ello dan
testimonio también las influencias religiosas y los nuevos mitos. Por lo que se
refiere al español, ahora sólo tiene dos consonantes que pueden servir como
interpretantes de r: la sibilante dental-predorsal, la fricativa velar y la africada
palatal. Lo que quedaría por explicar es por qué la elección fue a favor de esta
última
wisalika r
č huichol
Los datos de las crónicas. Un análisis de las diferentes formas de escribir este
nombre en las crónicas a la luz de los cambios mencionados puede
proporcionar pistas importantes. Desde las crónicas de finales del siglo XVI
aparecen repetidamente los nombres vizuri y vizurita. Para poder identificar
vizuri con la base de la palabra actual wira lika o wirarika, y además con la
palabra española huichol, debemos dar cuenta de todo un conjunto de
diferencias así como de la variación en la escritura:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
la presencia del afijo –ka en wisalika
la presencia de /l/ en español y la alternancia [r]/[l] en huichol
la ausencia de la vocal final /i/ en huichol
la presencia de [o] en huichol frente a [a] en wisalika
la alternancia actual de [r] y [r]
la presencia del sufijo –ta en vizurita
el valor de la consonante inicial <v>
el valor de la consonante <z>
presencia de grafías alternas en lugar de <v> y <z>
la vocal de la segunda sílaba de wizuri [u] frente a [a] en wisalika y [o] en
español
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
97
Las diferencias son tantas que podría aparecer como vano todo intento de
reconciliación. Pero la comparación no debe ser plana, las diferencias deben
ser consecuencia de los cambios sucesivos que han sufrido ambas lenguas en el
curso de siglos, y la pregunta es si las podemos reconstruir a partir de los
escasos datos de que disponemos. De las cinco primeras diferencias ya hemos
dado parcialmente cuenta.
En las crónicas aparecen variantes de la palabra con <r> y con <l>. La
diferencia entre la [u] de vizuri y la [o] de huichol es fácil de explicar a partir
de la forma wisoli ya establecida. Hay indicios de que los cronistas tuvieron
como mediadores hablantes de náhuatl, y en náhuatl no hay oposición entre
/o/ y /u/ así como tampoco entre [r] y [l]; vizuri, vizuli, vizoli y vizuli son
variantes alofónicas. En la crónica de Fray Antonio Tello de la primera mitad
del XVII aparece también la variante güisares, con <a> en lugar de <u>, lo
que parece responder a una percepción más ajustada por parte de los hablantes
de español, probablemente misioneros, también por lo que hace a la <s>.
Probablemente la palabra uzares es una simplificación de uizares, escrito
güisares.
Aparece también la variante guisol [wisol], que muestra la consumación
del reanálisis de la base a partir del plural y que el valor de la consonante
inicial era u consonántica, valor que tiene todavía hoy [gw] como una variante
alofónica: <huevo> = [webo] o [gwebo]. En la crónica de Domingo Lázaro
de Arregui (1621) aparece la forma bisoritas, lo que muestra que en esa época
ya se había perdido la distinción de los fonemas /v/ y /b/ en el español de la
zona y tal vez que seguían confundiendo el gentilicio con el topónimo.
En la crónica de Fray Antonio Tello aparece junto a vizuritas la grafía
vitzuritas, donde <tz> podría hacer pensar que todavía existía la africada; la
fluctuación en la escritura entre <s>, <z> y <tz> se daba también en la
península en aquella época, lo que indica que el proceso de eliminación de la
africada no se había consumado todavía. Es probable que güisares era una
forma resultante de contactos directos entre hablantes de español y de huichol,
mientras que vitzuritas podía ser una forma modificada por intermediarios
nahuas. En la crónica de Antonio Arias Saavedra de 1673 está atestiguada la
98
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
forma huitzolme, con la marca de PL –me del náhuatl, lo que pone de
manifiesto que el contacto entre españoles (especialmente misioneros) y
huicholes estaba con frecuencia mediatizado por hablantes de náhuatl. El
Padre Tello reproduce las hazañas de diversos misioneros que se habían
adentrado en la región desde finales del XVI y que seguramente interpretaron
el nombre de diversas maneras; probablemente utiliza sus crónicas escritas en
la época de los hechos conservando las diversas grafías usadas por los autores.
En náhuatl sí existía la africada /ts/, desaparecida o en vías de desaparición en
español, y la pregunta es ahora por qué los nahuatlatos sustituían [r] por [ts].
La vibrante asibilada del huichol se parecía más fonéticamente a la africada
dental que a la sibilante dental.
La r asibilada del huichol, o sea r, fue sustituída en náhuatl por la
africada dental (hui-tzol-me) y ésta a su vez en español por la africada palatal.
La reducción en español de las africadas dentales a fricativas (/ts/ => /s/)
había afectado también a los préstamos del náhuatl: zapote, Zapotlán (de
tzapotl ); zopilote (de tzopillotl ), zanate (de tzanatl ). Los préstamos que se
toman después de la vigencia de este cambio fonético sustituirán [tz] por [č]:
chapote de tzapotl como nombre del zapote blanco
chochocol de tzotzokolli “cántaro grande de barro”
chochopascle de tzotzopaxtli,
chonteca de tzontekomitl
choalcoate de tzoalli “bledos” + coatl “serpiente”
chintete de tzintli “base” + tetl “piedra” (lagartija que habita en cimientos de piedra)
chipipacle de tzipitl “niño” + pahtli “medicina”
chipil de tzipitl “niño” (medicina para la diarrea infantil)
chiniscan de tzinitzcan (ave)
chincatona de tzikatl “hormiga” + tanatl “bolsa” (hormiga de vientre abultado)
chincoste de tzintel “trasero” + costic “amarillo” (abeja)
huichol de huitzol.
Podemos considerar una hipótesis alternativa: en ausencia de un fonema
/š/, que se había convertido ya en /x/, en el español del siglo XVIII, las
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
99
palabras huicholas con vibrante asibilada son tratadas como las palabras con
[š] procedentes del náhuatl, o sea son sustituídas por la africada prepalatal [č].
Cuando la regla que produce en español el cambio de la palatal a la fricativa
velar pierde su vigencia, en las palabras que se tomen a partir de ese momento
se sustituirá la vibrante asibilada por la africada /č/:
chinascle, chinaxcle, chinaste, chinaxtle de xinachtli “germen, semilla”
chumate de xumahtli “cuchara de jícara” (jumate en Sinaloa)
huichol de wiro l.
Aspectos etnohistóricos. Casi todos estos los elementos de las etapas iniciales
proceden de la cultura material de la agricultura y la ganadería y no del
dominio de la religión, lo que nos hace pensar que, antes de que los primeros
misioneros llegaran al territorio de los huicholes o al menos de que éstos se
prestaran a escucharlos, y desde luego antes de que tuviera lugar el
sometimiento militar o apaciguamiento, como suele decirse eufemísticamente,
ya habían entablado contacto con campesinos y ganaderos que se habían
establecido en las zonas de contacto.
Basados en la evolución de los préstamos, podemos formular hipótesis
acerca de los intercambios entre las dos culturas. Las áreas mencionadas
tienen historias bastante disímiles. En el sistema de arrastre los préstamos son
bastante recientes, de una época en que el español posee ya una velar sorda
/x/, que se convierte en huichol en la oclusiva velar /k/, y el huichol dispone
ya de una [r] para reproducir el sonido español (reja => xeka), lo que no
ocurre todavía con hakexuni (de aguijón) kuraru (de corral), pixeru (de
becerro), puritu (de burrito). Los términos pertenecientes al área de la
ganadería y los de la vestimenta se encuentran entre los más antiguos: hanira
indica que en la época en que se tomó la palabra anillo (=> hanira) los
hablantes de español en México utilizaban todavía la l palatalizada,
pronunciada por los huicholes sin palatalización, es decir como l. Sin embargo
una palabra como purutsa pertenece a una época intermedia ([b] => [p], pero
[s] => [ts]). Los huicholes aprendieron antes a criar ganado que a organizarse
de acuerdo al sistema de cargos europeos, la cultura material precede a la or-
100
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
ganización social. Los términos de cargos y autoridades pertenecen a una
época intermedia: unos presentan la desonorización de las consonantes
sonoras ([d] => [t] en harikariti ), y en otros aparece el cambio reciente [s] =>
[ts]: tsaraketi. Especialmente recientes son los términos pertenecientes al área
del comercio, lo que puede indicar una incorporación bastante tardía a esta
actividad, reservada durante mucho tiempo a los colonizadores. La religión
penetró antes que el comercio, la vestimenta antes que los instrumentos musicales. Los nombres de santos entraron en la cultura huichola antes como
topónimos que como antropónimos, lo que se manifiesta en un mayor grado
de asimilación a la estructura fonológica del huichol. San Andrés adquiere la
forma Xaratirexi, como corresponde a una etapa intermedia, mientras que el
nombre de persona aparece en la época actual como /Antiretsi.
Préstamos de lenguas indígenas al español. Es posible que el español no haya
tomado del huichol otros préstamos lexicales, pero puede haber tomado de un
entorno dominado por lenguas indígenas de la misma familia algunas características genéricas. Enumeraré unas pocas.
•
•
En náhuatl qawitl y en huichol kiyé significan tanto “palo” como “trozo
de madera, más largo que grueso, generalmente cilíndrico y fácil de manejar” (DRAE) como “ejemplar de un árbol”, sobre todo frutal. En el español rural mexicano se dice “planté dos palos de durazno”. No se trata de
un préstamo lexical, puesto que no se toma el significante, sino solamente
de un calco semántico: el significado de la palabra indígena se superpone
al lexema español. Este significado ha pasado al español estándar en expresiones complejas que designan “diversos tipos de madera, por lo general de América del Sur [sic], palo de rosa, palo de campeche” o “diversos
árboles o arbustos, generalmente de América del Sur, palo santo, palo brasil.” (DRAE).
Muy extendido en el español de México está también la expresión enseñarse con el sentido de “aprender”: mi hijo se está enseñando a manejar.
Tanto en náhuatl como en huichol, la expresión normal para “aprender”
es la forma reflexiva de un verbo que significa básicamente “mostrar”:
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
101
/
•
huichol yu- ikitia, náhuatl No se puede dar por seguro, ya que en el español de España enseñarse tiene también un significado similar: “acostumbrarse, habituarse a una cosa”.
Otra coincidencia sorprendente es la ambigüedad de la preposición hasta
en el español de México, ausente en los dialectos de otros países, como los
de España. La frase abrimos hasta las 12 se puede entender de dos maneras:
- no abrimos antes de las 12 (abrimos a partir de/desde las 12)
- (abrimos antes de las 12 y) cerramos a las 12
Pues bien, en huichol la partícula pai se puede traducir de las dos maneras:
Junio pai witari piyukatsutsutiwa “la lluvia empieza desde/hasta (en)
junio”.
Setiembre pai /utiniereti pukawiwiye “la lluvia dura hasta septiembre”.
/
Aiki witari abril pai yukatsutiaka otubre pai puti/a “el año pasado la
lluvia duró desde abril hasta octubre”.
-
Este es un fenómeno gramatical y cognitivamente muy complejo, y no lo voy a
tratar aquí en detalle, pero su exploración sistemática mostrará que las influencias entre lenguas en situación de contacto pueden ser más profundas que el
mero intercambio lexical.
Préstamos del español al náhuatl.9 El contacto del náhuatl con el español fue
desde el inicio de la colonización más intenso. Entre otras cosas, los préstamos
del español son mucho más numerosos, también en dominios como el jurídico
y el administrativo.
¿Qué transformaciones han sufrido las palabras del español que fueron
incorporadas al náhuatl o qué transformaciones han sufrido las palabras del
9
Los ejemplos de este apartado proceden de Iturrioz/Hernández (en prep.) El
Náhuatl de la Huasteca Hidalguense.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
102
náhuatl que fueron incorporadas al español? Esas transformaciones nos van a
decir mucho acerca de las diferencias entre las dos lenguas en cada etapa de
sus respectivas historias. Es lo que vamos a ver a continuación de manera
breve.
Las diferencias entre huichol y náhuatl en lo que se refiere a la
asimilación de préstamos no son muy grandes, porque las dos lenguas tienen
una estructura fonológica similar, no sólo en lo que se refiere al inventario de
fonemas, sino ante todo con respecto a las reglas de las que emana esa
estructura y que se aplican a las palabras de otra lengua para transformarlas.
La primera palabra de la lista que sigue no debe ser muy antigua, porque
todavía se mantiene cerca de la pronunciación española en su forma menos
asimilada: trawaho. En esta primera fase de asimilación sólo se ha sustituído la
fricativa sorda velar [x] del español (escrito <j>) por la aspiración, que es el
fonema más parecido en náhuatl en términos de articulación, y la oclusiva
labial sonora por la semivocal w. Posteriormente la sílaba inicial con un grupo
consonántico inexistente en náhuatl se desdobla en dos sílabas: tra => tara.
Todos estos cambios son recurrentes, es decir se presentan también en otras
palabras en las mismas condiciones; eso quiere decir que son regulares, es decir
que resultan de la aplicación de una regla. Veamos varios ejemplos para cada
cambio. El tratamiento que se le da en huichol es diferente: tirawaku, lo que se
debe a que en náhuatl no hay una vocal neutra, y además en muchas regiones
de México, sobre todo en la costa, la fricativa velar ha sido sustituída por la
aspiración, y como tal permanece en náhuatl: /x/ => /h/:
trabajo trabaho, tarawaho
cajón káho
En inicial de palabra la velar, o la aspiración resultante de ella, es sustituida
por la oclusiva velar, mientras que en huichol era sustituída por la oclusiva
correspondiente:
José
Julián
/
Oze
Olía
/
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
Julio
103
/
Olio
pero se pierde cuando forma un grupo con la u consonántica, igual que en
huichol:
Juan
Wan
Sustitución de la labial /b/ por la semiconsonante /w/:
avión
chivo
caballo
banco
clavo
/
awio
chiwo
kawayo
wanko
kalawo, lawoz
Esta sustitución sólo ocurre cuando no va precedida de consonante, ya que en
este caso se convierte en la sorda correspondiente:
sombrero
noviembre
septiembre
octubre
diciembre
bomba
tambor
zomprero
nowiempre (i consonántica)
sektiempre, setiempre
/
oktowre, /otowre
riziempre
wompaz
tampor
La n final tiende a desaparecer:
avión
tomín
melón
limón
cajón
/
awio
tomi, pero tomintzi “dinero”
melo
lemo
kaho
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
104
Martín
marti
Excepcionalmente se añade una n a la palabra reloj, lo que seguramente se
debe a una hipercorrección a partir de la pronunciación reloh. Pero el
tratamiento más conforme con las reglas tradicionales es la conversión de la
fricativa velar en la oclusiva velar, cambio paralelo al de f por p, lo que
coincide con huichol:
reloj
relon / relok
En náhuatl no existe la r múltiple, que es sustituída por la vibrante
sencilla, que a su vez alterna libremente con la líquida, exactamente lo que
ocurre en huichol:
guitarra [gitara] kitara, kitala
carro
karo/
/
arroz
aroz
cigarro
zikaro
burro
poro/polo
Como en náhuatl no existe tampoco la oposición entre oclusivas sordas
y sonoras, las sonoras del español se sustituían igualmente por las sordas:
cigarro
agosto
mango
Diego
cuerdas
Pedro
Pegro
jabón
zikaro
akosto
manko
tieko
qertas
Petro
Pekro => Pekoro
xapo
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
105
Este tratamiento uniforme para las tres oclusivas sonoras del español pertenece
a un época pasada. En la actualidad /d/ se sustituye por /r/:
diciembre
riziempre
No existe oposición entre vocales posteriores, por lo que los dos fonemas
del español se funden en uno:
muñeco/a moñeko
coca
kuka

azol-tik
azul
En el español del norte y de la costa la y, o sea la i consonántica, desaparece
entre vocales, pero sin que se produzca una reducción silábica; pero en los
préstamos del náhuatl se lleva a cabo tal reducción:
cuchillo kochio/
silla
zia
Algunas vocales son alargadas:
sapo
papá
mamá
zaapo/
papaa
mamaa
En final de palabra, algunos préstamos reciben una oclusiva glotal, otros
no, al parecer de manera aleatoria: zikaro, /akosto, manko, pero tieko/,
kochio/, xapo/ etc.
No existe en nahual una fricativa labiodental /f/, por lo que la del
español es sustituída en los préstamos más antiguos por la oclusiva sorda
bilabial /p/
fiscal
freno
pizkal
preno
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
106
Que se trata de un préstamo antiguo lo corrobora el significado de la palabra,
que remite a una situación histórica interesante, recogida en el DRAE: “El los
pueblos indios era uno de los indígenas encargado de que los demás
cumpliesen sus deberes religiosos”. Las formas con w son más frecuentes entre
los jóvenes, mientras que las formas con p son preferidas por los mayores.
También la retrotracción del acento apoya esta conjetura. En los préstamos
más recientes, la f es sustiotuída más bien por la u consonántica:
freno
Felipe
violín
Fernando
wreno
Welipe
fioli => wioli
Wernanto (forma más antigua: Pernanto)
Con respecto a la combinación se dan las siguientes reglas. Como el
náhuatl no admite grupos consonánticos dentro de la misma sílaba, los del
español deben ser disueltos en dos sílabas diferentes, lo que aumenta en una
sílaba la palabra, o por el contrario simplificados:
trabajo tarawaho
clavo kalawo / lawoz
Lo que tienen en común tarawaho y kalawo es que son préstamos recientes,
mientras que lawoz, con la s de plural varada, es más antiguo; esto hace pensar
que en una época antigua la opción preferida era la simplificación del grupo
consonántico, en la cual los hablantes de náhuatl apenas hablaban español y
no podían reconocer la s como la marca de plural, sino que la tomaban como
parte de la base; así patox significa “pato”, mientras que el plural se forma
añadiendo el morfema –me: patoxme “patos”.
Hay algunos casos especiales. En el primero aparentemente no ha tenido
lugar la simplificación, pero lo que ocurre es que el grupo consonántico
español /kw/ fue reinterpretado como /kw/ y posteriormente sustituido por
/q/, es decir reanalizado como velar redondeada (labializada):
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
cuerdas
107
qertas (con la s de plural española)
En el segundo ocurre que tanto la u consonántica del español como la /b/
habrían dado como resultado una u consonántica:
bueno
weno.
El grupo consonántico español /gw/ se simplifica también con la
pérdida de la oclusiva sonora; este cambio se ve favorecido por el hecho de que
en español no existe oposición entre /w/ y /gw/; de hecho ante la consonante
/w/ tiene a intercalarse una /g/ llamada epentética: huarache / guaraches,
Wentitá / Guentitán, huichol / güichol. La única diferencia es de orden
diafásico, la segunda pronunciación se suele considerar vulgar.
guarache
güero
warachi /gwarači/ => /warači/
wero
Los préstamos muy recientes, que se realizan en una comunidad bilingüe,
soportan los grupos consonánticos:
plato
freno
plato
wreno
Otro recurso que utiliza el náhuatl para evitar que dos consonantes
permanezcan juntan en una misma sílaba es prestarle una a la sílaba contigua:
ca.sue.la
kaz.we.la
/
iz.qel.la
escuela
cuete (=cohete) qete
La líquida se hace geminada, es decir se convierte en dos distribuidas en las
dos sílabas contiguas:
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
108
pistola
paloma
pelota
piztol.la
pal.loma
pel.lota
La palabra refresco sufre en náhuatl diversas adaptaciones. En primer lugar
sustituye la vibrante múltiple inicial por la sencilla r/l; en segundo lugar la
fricatica labiodental /f/ es sustituida o bien por la ocluciva sorda labial /p/ o
por la semiconsonante /w/; finalmente la sílaba compleja se disuelve en dos
sílabas
refresco
refrezko
re.prez.ko => re.rez.ko
reh.wrez.ko => re.hu.rez.ko
En un primer paso, la labiodental es sustituída o bien la oclusiva más próxima
(p) o bien por la u consonántica, que también tiene el rasgo [+labial]; sigue
existiendo el problema del grupo consonántico, que en un segundo paso se
simplifica siguiendo las dos rutas arriba descritas, la simplificación o la
resilabación.
En el proceso de asimilación se produce con frecuencia un cambio de
acento:
cimarrón
cajón
jabón
zimarro
kaho
kaxo
xapo/
silvestre, agrio (naranja etc.)
La asimilación es un proceso histórico, que no se lleva a cabo de un golpe, sino
de manera continuo y colateral a la evolución de los contactos entre las
culturas. Por la forma de la asimilación podemos distinguir los préstamos más
antiguos de los más recientes e identificar incluso varias etapas. En la más
antigua los contacto se llevan a cabo entre comunidades que todavía no eran
bilingües. Esto explica el hecho de los plurales varados, consistentes en que los
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
109
hablantes de náhuatl tomaban cierta palabras del español con la s del plural,
que no reconocían como tal:
vaca
pato
ajo
clavo
papa
clavo
wakax
patox
/
axox
lawoz
papaz
kalawo (condimento)
Sin esta perspectiva histórica, algunas correspondencias no se entenderían, y
menos todavía la existencia de varias correspondencias para una misma
palabra fonológica. El sistema fonológico de las dos lenguas ha venido
cambiando a lo largo de los últimos 500 años, y es necesario conocer estos
cambios para poder comprender las correspondencias. Desde el estado actual
de las lenguas no se puede entender la correspondencia /x/, o sea fricativa
velar sorda, con la fricativa palatal sorda /š/:
jabón
xapo/
Lo que ocurre es que el préstamo se remonta a los primeros contactos en la
colonia, cuando en español la palabra se pronunciaba todavía /xabón/, con la
misma consonante que se ha conservado en náhuatl. Al revés, en esa época (a
más tardar en el siglo XVIII) los hablantes de español tomaron prestada del
náhuatl más de una palabra que tenía /x/, y en todos los casos evolucionaría a
lo largo del siglo XVIII a velar:
xikalli
xikotl
xilotl
=>
=>
=>
xícara
xicote
xilote
=>
=>
=>
jícara
jicote
jilote
Las palabras no solamente se asimilan a la estructura fonológica de la
lengua receptora, sino también al sistema gramatical y semántico. La palabra
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
110
canasta recibió el sufijo absolutivo de muchas palabras del náhuatl: kanaztli/.
La palabra azul recibe el sufijo característico de los adjetivos derivados: /azoltik. Para el color café existe en náhuatl una palabra original chokoxtik (de
color chocolate), pero también se forma un adjetivo a partir de la palabra café:
kafentik.
Aplicando las reglas mencionadas se podrán entender todos los cambios
que se han efectuado en los nombres de los días de la semana y de los meses:
lunes
martes
miércoles
jue.ves
viernes
sábado
domingo
enero
febrero
marzo
abril
mayo
junio
julio
agosto
septiembre
octubre
noviembre
diciembre
lones
martes
miércoles
wewes
wiernes
zawaro
tominko
enero
wewrero
marzo
ábril, /april
mayo
/
onio
/
olio
/
akosto
sektiempre
/
otobre
nowiempre
riziempre
Las palabras que el náhuatl coloquial ha tomado del español a lo largo de 5
siglos se concentran en unos pocos dominios culturales:
onomástica personal
organización del tiempo (días de la semana, meses)
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
111
animales domésticos de origen europeo
instrumentos y productos de uso doméstico.
Préstamos del náhuatl al español. Los préstamos del náhuatl al español son
mucho más numerosos, sobre todo en los primeros siglos de la colonia, algo
muy diferentes a lo que ocurrió con el huichol. Son miles de préstamos
llamados nahuatlismos o aztequismos, que llenan gruesos diccionarios, y que
se distribuyen en numerosos dominios culturales. Como este es un tema ya
muy estudiado, me voy a limitar a un par de observaciones sobre el proceso.
Una característica curiosa de los préstamos es que tienden a generalizar –te
como la marca del absoluto, apareciendo aún en aquellos casos donde la forma
era -tli/:
kamohtli/
chayoh-tli/
chakah-tli/
chilpahyak-tli/
chapopoh-tli/
=>
=>
=>
=>
=>
camote,
chayo-te
chaca-te (especie de árbol)
chilpaya-te
chapopo-te
La variante alomórfica del absolutivo se elimina con bastante regularidad:
nawal-lih
ketzal-li
=>
=>
nagual
ketzal
También existieron en épocas pasadas contactos directos entre el náhuatl
y el huichol. Las condiciones de estos contactos fueron muy similares a las del
contacto entre español y huichol. El náhuatl fue durante mucho tiempo lengua
cooficial y en algunas regiones una lingua franca en la que se entendían entre
sí diferentes comunidades indígenas.
Los contactos náhuatl-huichol. Grimes (1960) mostró que uno de los sistemas
de términos monetarios usado por los huicholes en el pasado consistía en la
combinación de numerales del náhuatl zei “uno”, /uume ~ huume “dos”, yei
112
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
“tres”, etc. con nombres de monedas y otras palabras del sistema monetario
español, vigente en México hasta la revolución mexicana: zei tumini wa
meriya “un real y medio”; /uume tumini “2 reales”; yei tumini “tres reales”;
nawi tumini “cuatro reales”; qacei tumini “seis reales”; zei /iniari pana hume
tumini “1 peso y dos reales”. Además de los numerales, algunos otros
morfemas proceden también del náhuatl, por ejemplo la conjunción wa “y” y
la adposición para “sobre, encima de”. Reúne evidencias suficientes a favor de
la tesis de que los huicholes tomaron este sistema de conteo monetario de
hablantes de náhuatl, que él ubica en el estado de Michoacán, pero no hace
especulación alguna sobre la antigüedad de estos préstamos. /uume tumini “2
reales”, yei tumini “tres reales”, nawi tumini “cuatro reales”, qacei tumini
“seis reales”; zei /iniari pana hume tumini “1 peso y dos reales”; zei tumini wa
meriya “un real y medio”. Además de los numerales, algunos otros morfemas
proceden también del náhuatl, por ejemplo la conjunción wa “y” y la
adposición pana “sobre, encima de”(Grimes 1960).
Knab (1976) pensó que este sistema de números y otros préstamos
reunidos por él, pertenecientes a los dominios eclesiástico y de gobierno, se
remontan al siglo XVII o XVIII, para lo que aduce sobre todo argumentos de
orden etnohistórico. El primero es que está basado en el viejo sistema
monetario español de los reales, divididos en 8 partes. El segundo es que para
entonces el náhuatl había sido ya abandonado por los franciscanos como
lengua de misionización, por lo que es dudoso que resultaran del uso del
náhuatl durante las misiones en esta región. Una fuente más verosímil de estos
préstamos tardíos del náhuatl le parece ser el establecimiento de tropas
tlaxcaltecas en la región como muro de contención de los insurrectos durante y
después de la guerra del mixtón (1545). Pero eso es irse demasiado atrás. Es
difícil aceptar que los préstamos procedentes del léxico católico no partieran de
las misiones, y el vocabulario relacionado con las formas coloniales de
gobierno no muestra huellas del papel intermediario de hablantes de náhuatl;
son préstamos directos del español, a diferencia del sistema de conteo descrito
por Grimes. Si está documentado el uso del náhuatl en la región de Colotlán a
finales del siglo XVII, no hay necesidad de remontarse hasta la guerra del
Mixtón para explicar el sistema de conteo descrito por Grimes: para entonces
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
113
es de suponer que la población descendiente de los soldados tlaxcaltecas se
había ya integrado a la población civil, convirtiéndose por ejemplo en
comerciantes. Basta admitir que en la región de Colotlán vivía una población
mixta, que incluía hablantes de náhuatl, además de misioneros establecidos en
varios monasterios.
Las palabras de origen español contenidas en las expresiones de conteo
son solamente tres numerales utilizados como nombres de monedas (sinku
“moneda de cinco centavos”, riyeci “moneda de 10 centavos”, weinti
“moneda de 20 centavos”) así como las palabras para el real y la mitad de un
real (tumini, meriya), todas ellas identificables a través de mi estudio
diacrónico como préstamos recientes, que siguen en su asimilación a la lengua
los patrones todavía actuales.
Knab recogió por su propia cuenta otras palabras, según él procedentes
todas del náhuatl, que ordena en la tabla siguiente por dominios discursivos:
Huichol
Náhuatl (Molina)
Observación
[Correcciones
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------A. Contextos de discurso huichol-español y huichol:
/teyáw/
teotl
JesuCristo
tayeu
/tonána/
nantli
Virgen de Gpe.
tanana
/topíl/
topil
asistente de gobernador
tupiri
/tenánche/
tenantzin
asistente de gobernador
B. Sólo contextos de discurso huichol-español:
/kawitéro/
kawitl
anciano
/kaliwéy/
/koamiliár/
/koamílli/
hue calli
coamilli
coamilli
kawiteru <=
cabildero
templo
preparar el coamil
campo preparado
C. Sólo contextos de discurso huichol normal:
/miciyéli/
mitzielli
La Virgen
/tatoá:ni/
tlatonani
Gobernador
tatuwani
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
114
D. Sólo contexto ceremonial huichol:
/tépa:ni/
teopan
iglesia
teyupanie
/teyáwka:lici/ teocalli
tabernáculo
/pi:scál/
calpixqul
presidencia
pixikari <= fiscal
/teyáwtali/
teotlalli
cementerio
/teyáwpi:skero/ teopixqui
mayordomo
/teo:k wi/
teocuavitl
un
/má:it/
maitl
1 flecha de JC
/kwá:wi/
cuavitl
el árbol de JC
/méci/
metl
hoja de mago/maguey
/teó:met/
teometl
flagelo de hoja de maguey
/teyáwma:ít/
teomaitl
la flecha de JC
/cimá:li/
chimalli
escudo de JC
/sociteyáw/
teoxochitl
flores para el altar de JC
yollotl
corazón
/olocici/
/kalpís/
calpix
cárcel
/teyáwtato/
teotlatolli
canción de JC
/teyáwpawan/ teopawana chamán de JC
/teyáw kasici/ tecaxitl
ofrenda
/casíci/
caxitl
jícara
Knab no entendió correctamente la oposición de los términos teiwari (escrito
por él téwali ) y tewi (escrito tewí ). No es cierto que designen 2 categorías de
“extranjeridad”, el primero las cosas de origen no indígena y el segundo las de
origen indígena, pero no huichol. En realidad, el primero designa lo que no
entra en la categoría tewi, pero sería erróneo identificarlo con “no indígena”,
porque en el concepto de tewi no entran todos los indígenas, sino sólo aquellos
que viven en torno a los huicholes y se reconocen como emparentados con
ellos, lingüística y culturalmente (coras, tepecanos, mexicaneros, tepehuanos y
nahuas).10
10
Ver más abajo en el capítulo sobre las clases nominales.
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
115
No es cierto que tewi designe un segundo grado de extranjeridad,
correspondiente a lo que es indígena, pero no de origen huichol, simplemente
porque todo lo huichol entra de esta categoría, es más lo huichol es tewi por
excelencia o antonomasia. Si los huicholes preguntados consideraban que
todas las palabras de la tabla 1 de Knab eran tewi, pero no huicholas, es
porque provienen de una lengua perteneciente a una etnia indígena hermana
(náhuatl), y por tanto no podían ser extranjeras.
No es cierto que las palabras reunidas en su tabla sean “indistinguibles
lingüísticamente del huichol normal”, o sea fonémicamente y
morfológicamente. En primer lugar muchas están marcadas en la memoria
cultural y en el léxico mental de los hablantes como préstamos. En segundo
lugar, algunas no tienen la estructura fonológica del huichol, por ejemplo
tenanche o topil, que son a diferencia de las demás préstamos indirectos del
náhuatl tenantzin y topilli a través del español.11 El juicio global de Knab
choca con el reconocimiento de heterogeneidad que implica la clasificación de
las palabras en cuatro categorías, aunque sean de naturaleza discursiva.
Precisamente en la categoría D, que abarca las palabras usadas exclusivamente
en contextos ceremoniales huicholes de la Semana Santa, abundan las que
rompen la estructura silábica del huichol: pi:scál, má:it, teó:met, teyáwma:ít,
kalpís, teyáwpawan. Con esta clasificación choca también su idea de que lo
que marca la “extranjeridad” de estas palabras (en conjunto) es su contexto
limitado. La definición de C no remite a un contexto limitado, ya que en tal
caso todo el léxico tradicional huichol pertenercería a un contexto limitado. La
clasificación misma deja mucho que desear. Tayeu y tanana no pertenecen a
A, sino a C, ya que están plenamente incorporadas al léxico y al discurso
huichol; en la forma tonana (con el prefijo de posesión to- del náhuatl) sólo
puede pertenecer a D; por el contrario topil pertenece exclusivamente al
discurso español (-huichol), ya que el término asimilado es tupiri. No es cierto
que kawiteru se derive de náhuatl kawitl “anciano”; en huichol existe el
cognado kawi (PL kawíxi ) que designa a los antepasados deificados
11
Otra palabra que resulta de la mediación del español es teyáwpi:skero de
náhuatl teopixqui.
116
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
materializados en los picachos de los cerros. Kawiteru proviene de español
cabildero, miembro de un cabildo o consejo de ancianos, como expliqué más
arriba. Las tres últimas palabras de B pertenecen inequívocamente al discurso
español, en huichol existen otras palabras propias con el mismo significado.
Tatuwani pertenece como kawiteru y tupiri al discurso huichol. Miciyéli por el
contrario no pertenece al discurso huichol normal. Ocurre a menudo que en la
columna 'huichol' aparecen escritas las palabras como corresponde al discurso
español y no al huichol. En una columna añadida a la derecha de la tabla
indico la forma correcta. Pi:scál no pertenece a D, sino al discurso religioso
huichol y no proviene de náhuatl calpixqul, sino de la palabra española fiscal
(=> pixikari ), como expliqué en detalle arriba. Una revisión amplia de la tabla
de acuerdo a estas observaciones permitiría apreciar una correspondencia
mucho mayor entre las categorías discursivas y el grado de asimilación a la
lengua. En general, este conjunto de palabras no se pueden tratar en bloque; si
no pertenecen al mismo dominio discursivo, tampoco se pueden ubicar en el
mismo estrato u horizonte histórico.
Finalmente, no estoy de acuerdo con la perspectiva desde la que se
llevan a cabo la mayoría de los trabajos sobre préstamos: la aculturación. Los
préstamos no son por sí mismos un factor de aculturación, pueden ser
igualmente parte de un proceso de enriquecimiento de la lengua y de la cultura
cuando se abren a dominios antes desconocidos. En general, los préstamos que
huicholes y nahuas han tomado a lo largo de la historia se pueden caracterizar
más como un proceso de enriquecimiento o ampliación del léxico que como
un proceso de sustitución, incluso las palabras de la categoría D, que forman
parte de un discurso religioso paralelo limitado a la festividad de la Semana
Santa, claramente reconocible como de origen cristiano y desconectada del
ciclo de fiestas y ritos tradicionales. Como hemos visto, el español a tomado
del náhuatl muchos más veces palabras que a la inversa, y no solemos pensar
que con ello el español de México se ha empobrecido.
En su trabajo “Early Lexical Acculturation in Northwest Mexico”,
Miller trata de identificar los préstamos más antiguos del español en las
lenguas del noroeste de México, en una época en que los españoles iban
todavía acompañados de hablantes de náhuatl. Para ello se atiene a los
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
117
siguientes 5 criterios, 6 si tenemos en cuenta los descritos en Miller (1990); las
modificaciones que en este segundo trabajo se hacen de los cinco primeros
criterios las tomo aquí también en consideración:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
Los préstamos del náhuatl son antiguos, porque sólo en la primera época
los españoles iban todavía acompañados de hablantes de náhuatl.
Los préstamos del español deben ser antiguos si el modelo ya no tiene uso
local.
Antiguos deben ser los préstamos que reflejan la fonología del español del
siglo XVI, por ej. con /š/ que luego se hace /x/ en el XVIII y con l palatalizada /ly/ que luego se hace /y/.
Las palabras que sufren una distorsión de la fonología española, irregular
o única, como sustituciones fonéticas difíciles de explicar es probable que
sean antiguos. Si por el contrario el préstamo incorpora sonidos o patrones fónicos del español que no forman parte del sistema fonológico propio, entonces es probable que no sea antiguo.
Si algunas palabras de un complejo integrado son antiguas, entonces también lo son las restantes. Sólo cumplen este criterio los días de la semana.
Los préstamos más antiguos tienden a entrar en una comunidad lingüística y extenderse a las otras a través de los contactos entre los grupos; a menudo las diferentes comunidades seleccionan diferentes modelos; este criterio es el más débil, y sólo es útil si se usa en combinación con los demás.
Todos los criterios tienen puntos débiles. El primero es inseguro por varias
razones. Ya que muchas palabras del náhuatl quedaron en el español, se debe
distinguir claramente cuáles fueron tomadas directamente del náhuatl y cuáles
a través del español. Por otra parte, como hacen ver los trabajos de Grimes y
Knab, seguía habiendo comunidades de hablantes de náhuatl en algunos
territorios todavía en el siglo XIX.
El criterio 2 es muy impreciso; hay que especificar en cada caso cuándo
dejó de usarse una palabra en el español de la zona. El criterio 3 no debería
limitarse a algunos cambios diacrónicos, sino tener en cuenta toda la historia
de la lengua española, no sólo en fonología, sino también en gramática y en
118
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
semántica. Lo que Miller llama en 4 distorsiones pueden entenderse en el
sentido de una asimilación progresiva a la fonología de la lengua receptora, y
también aquí hay que tener en cuenta toda la historia de cambios en todos los
niveles descriptivos. La segunda parte de este criterio tampoco se puede tomar
al pie de la letra. Pueden coexistir en una misma etapa de la lengua varias
formas más o menos asimiladas de una misma palabra como opciones
sincrónicas, como vimos en detalle arriba.
El criterio 5 es de dudosa validez. Una palabra perteneciente a un
inventario lexical cerrado puede tomarse como préstamo de manera aislada o
con anterioridad a las demás. Ni siquiera para un inventario tan cerrado como
los días de la semana es seguro. Hay razones de orden sociocultural que hacen
más probable la incorporación de los nombres para el sábado y el domingo,
que están ligados a la religión cristiana; esas dos palabras del español no
proceden de los nombres ligados a la mitología romana. En huichol, las
palabras sábado y domingo reciben el mismo tratamiento morfoléxico,
mientras que en las otras la s final recibe dos tratamientos diferentes (-xi frente
a –tsi ), ya sea por razones fonológicas o fonoléxicas. Para otras áreas más
amplias la aplicación de este criterio es más insegura. En muchos otros casos
las palabras se van tomando gradualmente, por ejemplo los términos de
organización social, de vestimenta, la onomástica personal etc.
Para el criterio 6 el mismo Miller percibe una limitante importante:
There is a problem that I will call fluent bilingual touch up. The phenomenon
can be illustrated with the word for “wheat” (*9). O’odham and Mountain
Guarijío have particular phonetic distortions which can best be explained by
assuming that the word was borrowed once, and the spread through intertribal
contact. But since the languages between the Guarijío and O’odham do not
show thus particular distortion, it seems likely that a once continuous distribution was disurpted when the word was touched up at a later time when there
were fluent bilinguals. In fact, the variety of forms found today in the river dialect of Guarijío illustrates this very processes of bilingual touch: tirikó, trikó,
tríko, trigo (/g/ = [γ]). [Miller, sin fecha, p. 4-5]
RECONSTRUCCIÓN DEL CONTACTO ENTRE LENGUAS A TRAVÉS DE LOS PRESTAMOS
119
La incorporación de préstamos es una operación compleja regulada, como
expuse arriba, por dos tendencias contrapuestas: la asimilación a la lengua
receptora y la acomodación a la estructura de la lengua donante. Cuanto más
tiempo permanezca un préstamo en la lengua receptora más probable será que
se produzcan avances en la asimilación, pero este factor no opera
mecánicamente, como hemos podido con los préstamos del náhuatl al huichol
que permenecen enquistados en un discurso limitado, inmunes al paso del
tiempo.
En mi análisis he podido demostrar que el huichol no ha sido una lengua
tan aislada del español como se ha presumido tradicionalmente. No se habían
reunido con anterioridad datos suficientes para emitir un juicio bien fundado.
The Cora and Huichol also show a large proportion of native creations. This
may reflect the fact that, as mountain dwellers, they were more isolated from
ealrly Spanish contact, or it may be a reflection of their more southern location,
and greater islolation from Spanish settlements in northwest Mexico. [Miller,
s.f., p. 6]
Los datos de Miller para huichol proceden todos del léxico de Grimes y
McIntosch, que sólo es una pequeña muestra del léxico huichol.
En resumen, los criterios de Miller son en parte externos al sistema de las
lenguas, más relacionados con la etnohistoria que con la lingüística. Sólo se
consideran aspectos aislados de la fonología diacrónica, mientras que en mi
trabajo tomo en cuenta:
la fonología en su conjunto
la fonología diacrónica de la lengua donante y de la lengua receptora
los procesos de asimilación gramatical
no se trata de identificar los préstamos más antiguos, sino de recorrer toda la
historia de los préstamos y distinguir tantas etapas como el análisis diacrónico
haga necesario
finalmente no creo que se trate de un fenómeno de aculturación
120
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Hay un cambio notable de perspectiva: en el centro de mi interés está la
diacronía de los préstamos, mientras que en el caso de Miller la historia de los
primeros contactos culturales se ubica en un primer plano.
Sonidos y signos gráficos
r
alveolar vibrante sonoro sencillo
r
alveolar vibrante sonoro múltiple
r
r fricativa y asibilada
s
siseante fricatica sorda
z
siseante fricativo sonoro
ápico alveolar cóncava
s*
ż
apico-alveolar cóncavo
ŝ
dental africado sordo
dental africado sonoro
z
š
prepalatal fricativo sordo
ž
prepalatal fricativo sonoro rehilante
ş
sibilante retrofleja
caro, para
risa, carro, perra
en chileno roto
sol, masa
cat. casa, rosa
al. Zeit, it. forza
it. mezzo, azzurro
ing. shame, al. Schiff
fr. jamais, gentil
Bibliografía
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por el padre Antonio Arias Saavedra acerca del estado de la sierra del
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121
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Indígenas Huicholas para el reconocimiento de los nombres Wixarika de
los Asentamientos Huicholes”. Documento elaborado para la Unión de
Comunidades Indígenas Huicholas de Jalisco, donde se solicita al
Municipio de Mezquitic el reconocimiento oficial de los nombres de los
asentamientos más importantes de la zona huichola. En Reflexiones
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sobre la Identidad Etnica, U de G, pp. 56-62. (Originalmente en Nakawe
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Xalisco. Guadalajara.
Weigand, Phil C. 2002 Estudio histórico y cultural sobre los huicholes.
Universidad de Guadalajara.
Los Hermanos Mayores (ancestros de la categoría “venados”) deliberan si
deben aceptar y apoyar las peticiones que una familia les hizo llegar a través
del libro familiar o xukuri (jícara votiva): fertilidad en la cría de ganado,
descendencia y salud. Es obra de Juan Ríos Martínez, miembro de la primera
generación de artistas que elaboran cuadros de estambre. Parte de la imagen de
uno de los venados es el peyote, mientras que el otro porta el símbolo del maíz.
La series de rayas verticales simbolizan la lluvia, base de la vida.
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL
HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
José Luis Iturrioz Leza
Paula Gómez López
Xitakame (Julio) Ramírez de la Cruz
Del análisis diacrónico de los préstamos del español realizado en el capítulo
anterior, se desprenden rasgos destacados de la estructura fonológica del
huichol, que ahora vamos a describir desde un punto de vista sincrónico, desde
el punto de vista de la lengua actual.
(1) Carece de consonantes sonoras, es decir tiene /p/, /k/, /t/, pero no /b/,
/g/, /d/, tiene /s/, pero no /z/. Por eso /d/ se sustituye por /t/ o por /l/,
/g/ por /k/, b/ por /w/ o por /p/ dependiendo de la posición y de su
realización alofónica en español: palabra => parapira, sílaba => tsirawa; la
fricativa velar sorda del español /x/ es sustituida por la oclusiva velar /k/, y
no por la aspiración: José => Kutsé.
(2) No existe oposición fonológica entre líquida y vibrante simple: tsuri = tsuri
“nariz”.
(3) La sibilante es una variante alofónica de la africada ts: José => Kutsé.
(4) Hay 5 timbres vocálicos, pero no se da una oposición entre /o/ y /u/:
puritu = porito.
(5) La vocal menos marcada es i, ya que es la que se inserta más regularmente
para disolver una sílaba compleja.
(6) No hay sílabas complejas en la estructura subyacente; las sílabas complejas
del tipo CVN (/Antirexi ) son inestables; de hecho son posibles sólo en los
préstamos o como resultado de procesos morfonológicos.
(7) En consecuencia, ninguna sílaba termina en consonante o empieza con dos
consonantes.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
124
(8) Los grupos consonánticos se reducen o se distribuyen en dos sílabas; así
guV se interpreta como (g)wV: alguacil => /ariwatsini.
(9) Tiene dos consonates glotales, una fricativa y otra oclusiva:
///
/h/
//iki/
/hiiki/
éste/a
ahora
(10) Ninguna sílaba empieza por vocal.
(11) Tiene vocales breves y largas, como el latín y todas lenguas indoeuropeas
antiguas y algunas de las modernas como alemán.
/a:/
/e:/
/i:/
/i:/
/u:/
/ha:xi/
/haxi/
/te:wi/
/tewi/
//i:ya/
//iya/
//i:ra/
//ira/
/tu:tú/
/tutú/
caimán
guaje
alto
persona
beber
masticar
flojear
correcaminos
flor
antepasado
(12) Conoce la oposición entre las vocales i, u y las semiconsonantes y, w que
en español se hallan en distribución complementaria y por lo tanto se
consideran como realizaciones de un mismo fonema. En español la i y la u no
pueden preceder en la misma sílaba a otra vocal sin realizarse como
consonantes: tjerra, fwego. El huichol, sin embargo conoce tanto diptongos
ascendentes como descendentes y diptongos cuyos dos elementos tienen el
mismo grado de abertura. Esto no había sido detectado antes de nuestras
investigaciones y por eso no lo hallamos reflejado en ninguno de los sistemas
de escritura utilizados con anterioridad.
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
CUADRO DE LOS FONEMAS CONSONANTICOS HUICHOLES
MODO DE SONO
LUGAR DE ARTICULACION:
ARTICUL. RIDAD lab. dent.
alv. pal. vel.
lab/vel glot.
//
OCLUSIVO sordo
/p/
/t/
/k/
/kw/
sonoro
FRICATIVO sordo
/h/
AFRICADO sordo
/ts/
sonoro
NASAL
/m/
/n/
VIBRANTE simple
/r/
múltiple
/r/
SEMICONSONTES
sonoro
/y/ /w/
Fonemas
Ejemplos
1. /p/
2. /t/
3. /ts/
4. /k/
5. /kw/
6. /m/
7. /n/
8. /r/
9. /w/
10. /h/
11. ///
12. /r/
13. /y/
puixi paapá pai
turu tai tau
tsuri tsikeru
kanari
kwaxú
matá
nierika
rapi karú
wawe
hai
/
eeka
xapa
yeekwai
Realización fonética
p β
t
ts s
k ky
kw
m
n
r l
w β
h
/
r s r š
y
125
126
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Los sonidos [l] [s] [š] [tš] (escrito en español <ch>) no se pueden considerar
como fonemas adicionales porque no tienen valor distintivo, es decir son
variaciones alofónicas de los fonemas /r/ y /ts/ respectivamente. La palabra
tsikeru “becerro, ternero” puede pronunciarse también como sikeru, sikelu,
chikelu dependiendo de factores pragmáticos, no cognitivos o referenciales.
Igualmente la palabra tsuri “nariz” se puede pronunciar suri, chuli sin que
cambie el significado, aunque sí cambian aspectos estilísticos, situacionales,
emocionales etc., es decir todo lo relacionado al contexto comunicativo: quién
habla, a quién se dirige, qué impresión o efecto trata de obtener el hablante en
el oyente etc. En un habla muy rápida la p, al menos en el prefijo modal pi
(asertor) puede llegar a realizarse como b fricativa, como se pronuncia
regularmente la b intervocálica en español: lobo [loβo]:
nepireukwaimiki => nepreukwaimiki => neβreukwaimiki.
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
127
EJEMPLOS DE CONSONANTES
/p/
/t/
/k/
/ kw/
///
/w/
/y/
/h/
/ts/
/m/
/n/
/r/
/r/
/paka/
/rapa/
/taru/
/riete/
/karú/
//uká/
/kwinuri/
//ikw i/
//ayé/
/xi/au/
/wi:kí/
/nawi/
/yekwá/
//iyari/
/ha/
/tsuri/
/mitsu/
/mume/
/yemuri/
/nunutsi/
//una/
/rikiri/
//ira/
/ruritse/
//aru/
está sentado
papel libro
hermano(a) menor
abeja
plátano
mujer
tripa
lagartija
tortuga
codorniz
pájaro
piel
hongo
corazón
agua
nariz
gato
frijol
cerro
niño
sal
espejo
zacate
dulce
guajolote
El huichol tiene 10 fonemas vocálicos tres de los cuales tienen
representaciones fonéticas similares al español: a e i u i. Sólo tiene un
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
128
fonema posterior que se puede pronunciar indistintamente como [o] o como
[u] porque el rasgo [± bajo] es para las vocales posteriores irrelevante. Por el
contrario el rasgo [± redondeado] sí es relevante; la quinta vocal huichola es
central cerrada, no redondeada: i.
LOS FONEMAS VOCALICOS HUICHOLES
ANTERIOR
CERRADO
/i/
SEMICERRADO
/e/
CENTRAL POSTERIOR
/i/
ABIERTO
/a/
EJEMPLOS DE VOCALES EN HUICHOL
/a/
/e/
/i/
/i/
/u/
/wai/
/mána/
/heíwa/
/máye/
/hiíki/
//ari/
//aniári/
/pai/
/túka/
/tu:tú/
carne
allí
una vez
león
ahora
ya
despacio
así
medio día
flor
/u/
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
129
La falta de oposición entre vocales posteriores tiene como consecuencia una
articulación retrasada (posteriorizada) de /a/, y el fonema /e/ a su vez puede
pronunciarse bastante abierto dependiendo del entorno.
EJEMPLOS DE CONTRASTES EN HUICHOL
(a) Contrastes entre consonantes
Fonema
Ejemplo
Escr. práctica
/p/
/t/
/t/
/k/
/k/
/kw/
/w/
/p/
/ts/
/t/
/ts/
/r/
///
/h/
/r/
/r/
/m/
/n/
/púka/
/túka/
/túka/
/kúka/
/ka/í/
/kwa/í/
/wai/
/pai/
/tsi/
/ti/
/tsie/
/rie/
/íki/
/hiíki/
/híri/
/híri/
/máma/
/naaná/
puka
tuka
tuka
kuka
ka/í
kwa/í
wai
pai
tsi
ti
tsie
xie
/
iki
hiiki
hiri
hixi
mama
naaná
Traducción
está sentado
medio día
medio día
chaquira
toma (imp.)
come (imp.)
carne
hasta
prefijo verbal (poco)
prefijo verbal (local)
encima sobre
afijo derivativo (estar)
éste/a
ahora
montaña
ojo
mano
raíz, guía
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
130
EJEMPLOS DE CONTRASTES EN HUICHOL
(b) Contrastes entre vocales
Fonema
/a/
/e/
/i/
/i/
/i/
/u/
Ejemplo
/páka/
/péka/
/pai/
/pai/
/íki/
/ukí/
Escr. práctica
paka
peka
pai
pai

iki

ukí
Traducción
está sentado
está sentado (allá)
hasta
así
maíz en mazorca
hombre
Los siguientes pares de palabras sólo se distinguen por un fonema o dos:
íkii/
//ík
/
/ úna/
/xikuri/
/nekwie/
/peikwei/
/tuutú/
/káwi/
/táru/
/héna/
/te:wi/
/niwé/
//íya/
//áki/
/ha:xi/
/rápa/
/te:ka/
/háka/
/ma:kú/
/hútse/
este
sal
paliacate
mi tierra
se lo llevó
flor
gusano quemador
hermano mayor
tamizar
largo alto
hijo
beber
arroyo; costilla
caimán
papel
pozo de tatemar
carrizo
calabaza castilla
oso
/hiíki/
/húna/
/tsikiri/
/nekie/
/peikei/
/tútu/
/kawí/
/ta:ru/
//éna/
/téwi/
/níwe/
//i:yá/
//akí/
/háxi/
/raápa/
/téka/
/haáka/
/máku/
//utse/
ahora
barrilito
ojo de Dios
mi casa
lo mordió
ancestro
peñasco picacho
Cephalanthus Occidentalis
aquí; oye
persona
cayó
respirar; aquel
tu casa
guaje
agave utaensis
pedernal; cuarzo
hambre; sequía
mango
está escrito
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
131
Reglas de combinación: la estructura de la sílaba. Son bastante restrictivas las
reglas que determinan las combinaciones o secuencias posibles de fonemas
dentro de una sílaba, en la unión de sílabas, en las posiciones inicial y final de
morfema y palabra.
La sílaba canónica presenta una estructura muy sencilla que
(a) no permite que una sílaba empiece por vocal
(b) no permite que una sílaba acabe en consonante
(c) no permite grupos consonánticos.
Como primera consecuencia de estas reglas, en la representación subyacente
no se permite la secuencia de dos consonantes, aunque la aplicación de ciertos
procesos morfonológicos hacen posibles ciertas combinaciones de
consonantes, siempre que éstas pertenezcan a sílabas diferentes. Sí se permite
en cambio la secuencia de dos vocales. Otra consecuencia es la no existencia
de semivocales y como contrapartida la existencia de diptongos descendentes.
CV: xu.ra.we “estrella”,
CVì: yii.ná “tuna”
CVV: yeu.xu “tlacuache” tai.kai “tarde” nai.me “todo” hai.ka “tres”.
es decir la sílaba canónica es la combinación de una consonante con una vocal
(breve o larga) o de un diptongo. Una sílaba no puede tener, en principio, una
secuencia de consonantes, pero en una misma sílaba se pueden dar secuencias
de vocales.
La formación de grupos de consonantes está muy restringida. En
palabras simples las consonantes no se agrupan, ni en la misma sílaba ni en el
encuentro de sílabas distintas. En la combinación de signos gramaticales, sobre
todo los más flexivos, se forman secuencias de dos consonantes como
resultado de procesos morfofonológicos, es decir de transformaciones
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
132
condicionadas tanto por factores de orden fonológico como de orden
gramatical:
Nepi- ti- u- ti- kwai => neptiutikwai
1SG:SUJ ASI GENR VIS PLA comer:PF
“Ya comí.”
Nepi- r- eu- kwai -miki => nepreukwaimiki
1SG:SUJ ASI GENR GLOB comer DES
“Tengo hambre.”
P- i- ta- tsuari-tsi -tia => pitatsuaristia
AS 3:O SGAllorar IPS CAUS
“Lo hizo llorar.”
P- anu- ye- tia
=> Panyetía
ASI LONG INT ir:PF
“Salió.”
Secuencias de vocales. El huichol permite combinaciones de vocales que son
excluídas por las reglas fonológicas de otras lenguas como el español o el
alemán. A los hablantes de estas u otras lenguas europeas les resulta muy
difícil detectarlas; de hecho Grimes no constata la existencia de las mismas. El
huichol permite la combinación en la misma sílaba de dos vocales, la primera
de las cuales es cerrada y la segunda abierta, es decir de diptongos
descendentes: kwie “tierra”, pe.tia “se fue”, ne.kie “mi casa”, pu.nua “llegó”.
Estas palabras no se pronuncian [kwye], en cuyo caso tendríamos tres
consonantes y una vocal, petiá, nekié sino [kwíe] [pe.tía] [ne.kíe] [pu.núa]; la
primera palabra tiene una sola sílaba y las tres siguientes dos.
Se dan las siguientes secuencias de vocales en una misma sílaba.
(a) Diptongos ascendentes (vocal abierta + vocal cerrada)
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
/a/
más
/i/
/i/
/u/
/e/
/i/
/i/
/u/
/tai/
/pai/
/pai/
/hai.ri.ka/
/tau/
/nau.ka/
/xei.ya/
/yei.ya.ri/
/nei.ki.xi.wi/
/teu.ka.ri/
/yeu.ka/
133
fuego
hasta
así
saliva
sol
cuatro
ver
tradición
tío político rival
abuelo
aguacate
(b) Diptongos descendentes (vocal cerrada + vocal abierta)
/i/
/e/
/xie.te/
abeja
tierra
/kwie/
/a/
/te.pia/
fierro arma
/i/
fiesta
//i.xia.ra.ri/
/
/i/
/ ii.tia/
dar
/u/
/a/
/yua.wi/
azul
veneno medicina
//ua.ye/
(d) Diptongos con el mismo grado de apertura (dos vocales cerradas)
/i/
/u/
/niu.ki/
palabra
/ta.tsiu/
conejo
/u/
/i/
/yui.niya/
chupar
/ha.mui.tsi/
atole
/nii.tia/
prestar
/i/
/i/
Las sílabas del tipo wa ya (semiconsonante y vocal) se distinguen claramente
de los diptongos descendentes del tipo ua ia que como tales deben ir
precedidos en la sílaba de h de  o de cualquier otra consonante:
wawe “amaranto”
/
uaye “veneno, medicina”
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
134
ye.kwá “hongo”
/
uakí “nanche”
pi../ie.ne “lo anda bebiendo”
waki “seco, flaco”
Comparación con la estructura fonológica del náhuatl y del español.1 Náhuatl
y huichol tienen una estructura fonológica bastante parecida, lo que sin duda
se explica por la pertenencia a una misma familia genética donde comparten
ancestros bastante cercanos. Los cuatro timbres del náhuatl están presentes en
huichol: a, e, i, o, pero huichol tiene un timbre más: i. Comparten además la
longitud vocálica. En ambas lenguas hay vocales breves y largas, de manera
que tenemos en total 8 fonemas vocálicos en náhuatl y 10 en huichol. También
comparten la mayoría de los fonemas consonánticos.
Las vocales. En náhuatl existen solamente cuatro timbres, ya que no existe la
oposición entre un sonido posterior de abertura media [o] y un sonido
posterior cerrado (o alto) [u] y tampoco una vocal neutra como en huichol. En
español y otras lenguas se pueden distinguir dos palabras por la presencia de
una [o] donde la otra tiene una [u], es decir se trata de dos fonemas diferentes;
en náhuatl se dan esos dos sonidos, pero no tienen valor diferenciador de
significado, por tanto no representan dos fonemas:
/b o r o/
/m o č o/
/c o p o/
/h o y o/
/b u r o/
/m u č o/
/c u p o/
/h u y o/
Algo similar no es posible en náhuatl, donde el mismo fonema puede
pronunciarse en unos casos como [o] y en otros como [u], dependiendo
fundamentalmente del entorno, sin que haya diferencia alguna de significado.
- [t o n a /]
[t u n a /]
[t o n a n tz i] - [t u n a n tz i]
1
Los datos del náhuatl están tomados de Iturrioz/Hernández (en prep.)
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
135
Por el contrario, sí es pertinente (tiene valor distintivo) en náhuatl la
oposición entre vocales largas y vocales breves, como en latín, griego, alemán,
huichol y muchas otras lenguas. Según las diferentes tradiciones filológicas y
dependiendo de las posibilidades técnicas, se emplean diversas grafías o
notaciones para representar la longitud vocálica, pero nosotros vamos a
adoptar, por razones prácticas (sencillez y accesibilidad para los diferentes
instrumentos de escritura) la doble vocal:
paaki/ “está feliz”
taayi/ “desmonta”
altepeetl “pueblo”
tzitziime “hormigas”
/
ixiik “su ombligo”
Es de suma importancia distinguir bien en la pronunciación y en la escritura
las vocales largas y las breves, ya que de lo contrario pueden tener lugar
malentendidos; en muchos casos el significado que quiere expresar el hablante
se puede recuperar del contexto, pero no siempre se puede garantizar que el
oyente entienda lo que el hablante quiere o evitar que la doble lectura de lugar
a chistes o malentendidos. Ocurre a menudo que los textos escritos no dan
cuenta de manera sistemática de esta oposición, lo que puede dificultar la
lectura y en todo caso representa un esfuerzo adicional para el lector.
Cuando alguien está aprendiendo náhuatl como segunda lengua puede
suceder que al pronunciar ciertas palabras lo haga siguiendo las reglas de la
fonología del español. Esto puede dar lugar a situaciones chuscas o chistosas,
porque los hablantes nativos pueden entender otra cosa. Veamos algún
ejemplo. La frase nii/ koneetl chiichi/ significa “este niño mama”, pero si se
pronuncia nii/ koneetl chichi/ da a entender “este niño perro”.
También puede ocurrir esto cuando las palabras se escriben de manera
incorrecta. Veamos el efecto que estas confusiones tienen sobre un texto o
conversación.
Las diferencias entre ambas y el español son considerables. Si para un
hablante de español resulta difícil acostumbrarse a respetar la diferencia entre
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
136
vocales largas y breves, para un hablante de náhuatl o huichol la dificultad está
en habituarse al carácter distintivo de la oposición entre /o/ y /u/. Estas
dificultades no son de orden articulatorio o muscular, sino que tienen que ver
con el valor distintivo de diferentes rasgos. En náhuatl y huichol, la oposición
entre la vocal posterior cerrada y la vocal posterior semicerrada no es distintivo
o relevante, es decir no sirve para distinguir unas palabras de otras, aunque
pueden darse los dos sonidos en diferentes entornos fonéticos. Cuando se toma
prestada una palabra del español que tiene una de estas vocales se modifica la
pronunciación original:
coca => kuka
azul => /azol-tik
porito => burrito
A un hablante nativo de español le resulta muy difícil de adulto
distinguir de manera sistemática entre vocales breves y largas; tiende a no
observar esta diferencia, lo que puede dar lugar a muchas ambigüedades:
chichi/ ≠ chiichi/
“perro”
“mama”
ARTICULACION DE LAS VOCALES EN ESPAÑOL
central, abierta
a
anterior, semiabierta
anterior, cerrada
e
o posterior, semicerrada
i
u posterior cerrada
dientes
garganta
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
137
ARTICULACION DE LAS VOCALES EN NÁHUATL
central, abierta
a
anterior, semiabierta
anterior, cerrada
e
o/u No existe la oposición
i
dientes
garganta
En suma, las dos diferencias más llamativas entre los dos sistemas vocálicos
son:
•
•
el náhuatl tiene solamente cuatro timbres, pero
junto a las cuatro vocales breves existen otras tantas largas, es decir que la
longitud vocálica tiene valor distintivo (fonemático), diferenciador de
significado; por ello el inventario de fonemas se compone en realidad de 8
unidades.
Las consonantes. En el sistema consonántico las similitudes entre huichol y
náhuatl son también muy grandes, por lo que voy a resaltar más bien las
diferencias:
-
ausencia en huichol de un fonema sibilante debido al comentado
cambio s => r/r.
ausencia en huichol de la fricativa palatal š
ausencia en huichol de la africada palatal č
ausencia en náhuatl de una vibrante múltiple.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
138
CUADRO DE LOS FONEMAS CONSONANTICOS DEL NÁHUATL
MODO DE
SONO-
ARTICUL.
RIDAD
OCLUSIVAS
LUGAR DE ARTICULACON
LA-
DEN-
ALVE
PALA-
BIAL
TAL
OL
TAL
/p/
/t/
/s/
/ts/
FRICATIVAS
DENTAL
AFRICADAS
SEMICONSONANTES
GLO-
VEL
TAL
/k/
/kw/
//
/h/
/c/
/λ/
PALATAL
LIQUIDA
LAB-
/š/
LATERAL
NASAL
VELAR
/m/
/n/
/l/
/y/
/w/
La comparación de estos dos cuadros con el de español permite apreciar
que en español hay siete consonantes que no existen en náhuatl y huichol,
aunque no son exactamente las mismas: en uno y otro caso /b/, /d/, /g/,
/ñ/, /f/, /x/, /r/, /s/. Al revés hay también seis consonantes en náhuatl
ausentes en español: /kw/, //, /š/, /h/, /ts/, /λ/. En realidad las diferencias
son mayores, dado que en español no existe una oposición distintiva entre las
vocales /i/, /u/ y las semiconsonantes /y/, /w/: kuatl, miak, wilootl, wikatl.
Un hablante de español tenderá a pronunciar las dos primeras palabras de dos
maneras alternativas, ninguna de las cuales corresponde al nautal:
•
•
repartiendo las vocales en dos sílabas: ku.a.tl, mi.ak
convirtiendo la vocal /i/ en la consonante /y/: kwa.tl, myak.
La pronunciación correcta en náhuatl conlleva un diptongo donde la primera
vocal es el núcleo silábico y lleva el acento: .kúatl., .míak.. Las dos palabras
tienen una sóla sílaba.
Por lo que se refiere al inventario de fonemas consonánticos, los rasgos
más llamativos de la fonología del náhuatl en comparación con la del español
son los siguientes:
LA ESTRUCTURA DE LOS SONIDOS DEL HUICHOL, NAHUATL Y ESPAÑOL
139
No tiene consonantes oclusivas sonoras, es decir b, d, g de manera que no
es posible establecer oposiciones como éstas:
pala – bala
cala – gala
toma – doma.
Como el japonés, no conoce la oposición entre r y l por lo que dos
palabras no pueden distinguirse solamente por la presencia de la r en una
y de la l en la otra:
para – pala
pera – pela
pero - pelo.
No tiene una nasal palatalizada ñ.
Por el contrario tiene dos consonantes glotales (fricativa y oclusiva),
representadas por la h y el saltillo, la africada ts, una k labializada (kw) y
dos semiconsonantes y, w.
CUADRO DE LOS FONEMAS CONSONANTICOS DEL ESPAÑOL DE MEXICO
MODO DE
SONORILUGAR DE ARTICULACON
ARTICUL.
DAD
labial
labio- dental alveolar pala- velar
dental
tal
OCLUSIVO
sordo
/p/
/t/
/k/
sonoro
/b/
/d/
/g/
FRICATIVO
sordo
/f/
/s/
/š/
/x/
sonoro
/y/
AFRICADO
sordo
/c/
NASAL
sonoro
/m/
/n/
/ñ/
LATERAL
sonoro
/l/
VIBRANTE
simple
/r/
múltiple
/r/
140
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
En el español de México s se da exclusivamente en algunos préstamos del
náhuatl como Xochitl, mexica. Existe también en algunos dialectos como el
andaluz o en el norte de México, pero como realización del fonema /č/ de los
otros dialectos.
Una familia se reúne en el xiriki o templo familiar donde se realizan las fiestas
y ceremonias familiares, unas del ciclo huichol y otras relacionadas con el
cristianismo. En este caso se trata de una fiesta donde se exponen a la entrada
del templo imágenes cristianas de Cristo, de la Virgen de Guadalupe y de
Santa Catarina (patrona de la comunidad Tuapurie, también conocida como
Santa Catarina Cuexcomatitlán). En el marco de esta ceremonia se llevará
también a cabo el sacrificio de una res.
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
José Luis Iturrioz Leza
Paula Gómez López
Xitakame (Julio) Ramírez de la Cruz
La clase de marcas más exclusiva de los nombres son los sufijos que expresan
pluralidad y posesión. El nombre, pero también algunos determinantes, puede
ir acompañado además de posposiciones, ligadas o autónomas, que expresan
esquemas espaciales o temporales (-tsie), causa o instrumento (-ki ): ne-niwéma '1POS-hijo-PL' “mis hijos”, teté-tsie “sobre la piedra”).
(1) /Ipari tsipe -me -tsie.
equipal chico NOMR sobre
"Sobre un equipal chico."
(2) Hiri warie.
cerro espalda
"Detrás del cerro."
Los nombres derivados de verbos pueden llevar diferentes morfemas verbales,
según el grado de verbalidad que conservan, y algunos de ellos adquieren en el
nombre nuevas funciones; así el prefijo ti-, que en las palabras verbales puede
tener diferentes funciones como generalización, intensificación, pregunta etc.,
en el verbo puede tener una función relacionada con determinación, no se trata
de un objeto específico, sino de un tipo o especie: yename "pipa", tiyename
"pipa" (genérico); tineteriwame "mi libro de lectura" (genérico).
Finalmente, el nombre puede llevar una marca de posesión: ne-ki "mi
casa", ta-kiekari "nuestro pueblo, nuestra cultura". He aquí el paradigma
completo:
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
144
1a
neta-
2a
axe-
3a
-ya
SG
waPL
1
yuREFL
CUADRO 8: Las marcas de posesión en el nombre
/
El sufijo ra- también indica posesión indeterminada: ra-nunutsi “el niño (de
cualquiera)”.
El nombre también puede ir acompañado de demostrativos, de otros
nombres y diversas estructuras atributivas o locativas.
Clases nominales.2 El huichol tiene un sistema de clasificación de los nombres
que llamamos clases nominales. Antes de que descubriéramos este hecho, el
sistema de clases nominales sólo se conocía para las lenguas caucásicas y las
bantúes (por ejemplo el suahili). Simplificando, podríamos decir que un
sistema de clases nominales consiste en marcar el número gramatical
(fundamentalmente la oposición singular:plural) mediante diferentes
morfemas, que expresan también diferentes ideas.
La pregunta sobre cómo se forma el plural de los nombres en huichol
tiene una respuesta aparentemente sencilla: mediante un sistema de clases
noninales. La dificultad está en definir el concepto 'clase nominal' y delimitarlo
por ejemplo de los géneros que existen en otras lenguas. En todo caso, el
número gramatical no es un hecho elemental, sino una estructura compleja
tras la cual se esconde una función muy importante como es la aprehención
lingüística de los objetos, es decir la construcción lingüística del 'objeto'.
En castellano o en inglés hay un único morfema de plural: gatos, muros,
sangres. Existen algunas variantes condicionadas por el acento y otras
propiedades fonológicas: árboles, bisturís (o bisturíes), bantús (o bantúes),
1
2
Este prefijo indica que el poseedor es correferente con el sujeto del verbo.
Una descripción detallada se halla en Iturrioz, J.L./P. Gómez/J. Ramírez
1986.
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
145
cafés (o cafeses), mamás (o mamases), bistés (o bisteses). En inglés ocurre algo
similar al castellano; hay un patrón regular en la formación del plural con el
morfema –s y existe además un pequeño número de casos irregulares o
patrones improductivos: tooth-teeth “diente”, foot-feet “pie”, mouse-mice
“ratón”, louse-lice “piojo”, child-children “niño”, ox-oxen “buey”, sheepsheep “oveja” etc. Teniendo en cuenta cualidades como la regularidad,
productividad, movilidad (o sea la capacidad de que los nombres puedan
cambiar con cierta libertad de clase) etc. llegamos a la conclusión de que en
estas dos lenguas las variantes mencionadas no forman parte de sistema
gramatical complejo, sino que están lexicalizadas o dependen de ciertos rasgos
fonológicos. Con respeto a la formación regular del plural, hay que decir que
tanto en inglés como en castellano los hombres se dividen en varias clases de
acuerdo al grado de pluralizabilidad. Existen nombres que generalmente no se
pluralizan como sangre, yeso, cal, que suelen llamarse nombres de masa o
continuativos. Para el inglés, Allan (1980:548)3 establece un sistema de
preferencias computables, que lleva a sustituir la dicotomía tradicional
nombres individuativos (contables) versus nombres de masa por una
clasificación en 8 grupos, y algo similar se podría obtener para el español. Pero
ni en inglés ni en español se puede hablar de diversas maneras de formar el
plural, productivas y en competencia mutua.
En huichol, por el contrario, existen múltiples maneras de formar el
plural, lo que a primera vista es comparable con lo que ocurre en otras lenguas
como alemán, latín, griego o sánscrito. En estas lenguas, los nombres forman
el plural siguiendo diversos patrones productivos, que en la gramática
tradicional se llaman declinaciones:
3
Para una tipología general en número gramatical ver Iturrioz 2001.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
146
ALEMAN
SG
PL
Tag
Tage
“día”
Fuss
Füße
“pié”
Mädchen Mädchen “muchacha”
Mensch Menschen “persona”
Kind
Kinder “niño”
Haus
Häuser “casa”
GRIEGO
SG
heméra
oíkos
patér
rhódon
lyon
hepar
LATIN
SG
littera
ager
dominus
templun
miles
quercus
PL
litterae
agri
domini
templa
milites
quercus
SANSCRITO
PL
SG
PL
senas
hemérai “día”
senā
oíkoi
“casa”
asvas
asvās
pátres
“padre”
pasus
pasavas
rhóda
“rosa”
madhu madhuni
lyontes “que desata” manas
manamsi
pādas
hepata
“hígado”
pā t
“carta”
“campo”
“dueño”
“templo”
“soldado”
“encina”
“ejercito”
“caballo”
“ganado”
“miel”
“mente”
“orietal”
Sin embargo existen diferencias sistemáticas que obligan a distinguir
entre clases flexivas o declinaciones de las lenguas flexivas indoeuropeas) y las
clases nominales propiamente dichas del huichol, lenguas bantúes y
caucásicas. Las clases flexivas están lexicalizadas y determinadas en gran parte
por factores fonológicos y por el género. En alemán, una palabra que termina
en vocal no forma el plural con -er, si acaba en -en no toma marca alguna; los
nombres extranjeros acabados en -and, -ent toman la marca -en: Student–
Studenten, Abiturient–Abiturienten, Doktorand–Doktoranden. Todas las
palabras que forman el plural con -er son neutras: mientras Laus-Läuse, MausMäuse son femeninas, Haus-Häuser es neutra; Stand-Stände es masculina,
pero Land-Länder es neutra. El hecho de que el género sea un factor
determinante de la formación del plural indica que debe ser considerado como
el factor verdaderamente dinámico del sistema gramatical de número. Las
clases flexivas como tales carecen de semanticidad, mientras que los géneros
tienen relaciones múltiples con propiedades semánticas: el masculino perro
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
147
designa al macho (y a la especie en general), mientras que el femenino perra
designa a la hembra. Son los géneros los que podrían compararse con las clases
nominales, mientras que las clases flexivas son probablemente restos más o
menos fosilizados de un antiguo sistema de clases nominales. Las clases
nominales se caracterizan entre otras cosas por un elevado grado de
semanticidad, es decir de motivación semántica y transparencia en la
asignación de los nombres.
En huichol podemos distinguir al menos las siguientes clases.4
/
/
uká
uká-ri
tuutú
tuutu-ri
/
ukí
tepí
/
/
ukalái
teríka
/
ukalái-xi
teriká-xi
ne-taru
ne-tewá
ne-tarú-ma
ne-tewá-ma
/
irawe
kawayu
mexikano
/
irawe-tsixi
kawayu-tsixi
mexicano-tsixi
tatsiu
tsiinú
tatsiu-rixi
tsiinú-rixi
kuche
muumé
kuche-te
muumé-te
ukí-tsi
tepí-tsi
4
El sistema de clases nominales en huichol está ampliamente desarrollado en
Iturrioz/Gómez/Ramírez 1986a.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
148
piítsi
piítsi-texi
títa
tita-mexi
tewi
kwitsi
teu-téri
kwitsi-teri
ku
ku-terixi
Mientras los géneros suelen ser dos o tres, las clases nominales oscilan
entre 4 y 12. Mientras los géneros y las clases nominales de otras lenguas se
dan tanto en singular como en plural, las clases en huichol se dan solamente en
la formación del plural. Mientras los géneros y las clases nominales de otras
lenguas sirven para expresar concordancia entre diferentes constituyentes
sintácticos, en huichol solamente aparecen en los nombres. Hay por tanto
algunas diferencias considerables entre las clases nominales del huichol y las
de otras lenguas, entre las que podemos destacar una formal, en huichol las
marcas de clase no aparecen en singular, y otra funcional, no sirven para
expresar concordancia entre diferentes constituyentes sintácticos. En las otras
familias de lenguas mencionadas, una clase está determinada por la
alternancia de dos marcas, una para el singular y otra para el plural:
(3) Ki-tabu ki-kubwa. “Un gran libro.” (suahili)
(4) Ma- yai ma-dogo ni ma- bovu. (suahili)
CL6-huevo CL6-chico COP CL6 podrido
“Los pequeños huevos están podridos”
En (3) la marca de clase ki- aparece no solamente en el nombre, a pesar de que
se trata del singular, sino también en el determinante atributivo que lo
acompaña. En el ejemplo (4) ma- es la marca de la clase 6 en plural y aparece
tanto en el atributo como en el predicado. La llamada concordancia se da
también en los géneros en la traducción de los ejemplos:
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
149
(5) Los pequeños huevos están podridos
Pues bien, nada de esto ocurre en huichol:
(6) Xapa chipéti. “Libro pequeño.”
pi- pa.
(6) /Iki ki /eD1 casa AUM MOD tamaño
“Esta casa es grande.”
Otra característica notable es la transparencia semántica en la asignación de los
nombres a las clases, es decir la elección de las marcas correspondientes. La
transparencia es mucho mayor en huichol que en los géneros y en las clases
nominales de las otras lenguas.
Las marcas de plural son en unos casos sencillas, en otros más
complejas. Pero esta complejidad es sólo fonológica. Aunque parece que –tsixi,
-rixi, -rite, -teri, -terixi se componen de -tsi, -ri, -xi y -te, eso no es cierto desde
un punto de vista funcional, ya que no existe *kute ni *kuteri, sino solamente
kuterixi, por lo que -terixi debe considerarse como una unidad gramatical, y lo
mismo en los otros casos. Ni siquiera podemos hablar de exponencia
cumulativa o redundante, es decir de varias marcas de una misma categoría,
como en alemán Füß-e, conde el plural se marca con un sufijo y un cambio en
el timbre vocálico de la base. En todo caso, la complejidad se refiere sólo a la
expresión y no al contenido.
Existe, sin embargo, algo nunca antes detectado ni siquiera previsto
como posibilidad en la teoría relativa al número gramatical, a saber la
pluralización reiterada o recursiva. Al plural normal se puede aplicar
nuevamente la operación de pluralización, pero con un significado adicional:
tuixu “cerdo”
iirí “flecha”
tuutú “flor”
wakaxi “vaca”
/
tuixú-ri
iirí-te
tuutúri
wakái-tsixi
/
tuixú-ri-ma
iirí-te-xi
tuutú-ri-te
wakái-tsixi-te
/
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
150
ku “serpiente, bicho”
kuterixi
kuterixi-te
En el caso de tuixu se añade la marca de plural de los nombres de parentesco y
conceptos afines con lo que se expresa cariño o proximidad afectiva, una
estrecha cercanía al ego; en la medida en que sólo se puede afijar a un nombre
en plural, sigue siendo una marca de pluralidad, como el diminutivo en otras
lenguas: ne-tuixú-ri-ma '1POS-cerdo-PL-PL' “mis cerditos” (cerditos). Cuando
/
iirí designa la flecha como objeto material, forma el plural con -te, y la
afijación adicional de la marca–xi (/iirí-te-xi ) da a entender la reasignación al
ámbito de lo sagrado; lo que se designa metafóricamente son pequeñas piedras
de cuarzo consideradas como materializaciones de los antepasados. En
tuutú-ri-te “flores de diferentes clases” y ku-terixi-te “bichos de todo tipo” el
sufijo –te añade la idea de clase o tipo, es decir forma lo que se llama un plural
sortal. En wakai-tsixi-te “figuras de vacas” -te da a entender que se trata de
figuras o representaciones simbólicas y no de los animales mismos.
En ciertos tipos de composición, una marca de plural se afija al
compuesto como tal, añadida a la marca que puede llevar cada uno de los
nombres que forman parte del compuesto: paapá tii-rí-xi 'tortilla niño-PL-PL'
(pequeñas tortillas rituales) se compone de paapá “tortilla de maíz” y el plural
de nunutsi “niño” (aquí con el significado de "pequeño") tiirí, doblemente
marcado por el sufijo de clase –ri y el supletivismo; como el compuesto
constituye una nueva unidad lexical, es nuevamente pluralizado y asignado a
una clase nominal diferente de la de los componentes del compuesto: [paapá
tii-rí]-xi, donde -xi expresa que se trata de un objeto perteneciente al ámbito de
los objetos simbólicos o sagrados. Lo mismo ocurre en [[kuku-terixi tei-terí]xi]-yari 'serpiente:PL-PL persona:PL-PL –PL COMP' "personas serpientes".
La clase –RI. Vamos a presentar de manera ejemplar una de las clases. En
huichol observamos que las palabras pertenecientes al campo de los animales
domésticos tienden a formar el plural con la misma marca: de tuixu “cerdo” se
forma tuixú-ri “cerdos”, de wakana “gallina” se forma wakana-ri “gallinas”,
de tsíki “perro” se forma tsiikí-ri, tsipu “chivo” da tsiipúri. Pero este concepto,
siendo importante para entender esta clasificación, no es ni con mucho
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
151
suficiente. Si analizamos con más detalle la composición de esta clase
gramatical, veremos que a ella no pertenecen nombres como kapura-tsixi,
wakai-tsixi, kawayu-tsixi, mura-tsixi, puritu-tsixi, tsikeru-tsixi. Estos nombres
tienen en común que son nombres tomados del español, los cuales designan
especies traídas por los españoles e incorporadas tardíamente a la cultura
material de los huicholes: cabras, vacas, caballos, mulas, burros, becerros. Pero
ésta no es aún toda la verdad, ya que tenemos dentro de la clase gramatical –ri
la palabra tsipu que viene del español chivo, y además ciertas designaciones
para las crías o cachorros no pertenecen a esta clase, aunque los nombres de la
especie sí están en ella: tsiinú-rixi “cachorro de perro”, pixixii-tsi “pollitos”.
Detrás de este diferenciado tratamiento de las palabras se hallan esquemas de
percepción y conceptualización ligados a la cultura, es decir a la manera de
tratar y de interactuar con los referentes: vacas, caballos, mulas, burros y
chivas no nacen domesticados, sino que son domesticados o acostumbrados a
la vida doméstica en el curso de su maduración mediante un sistema de
dependencias no innato, sino impuesto progresivamente mediante su
utilizacion para labores y otros tipos de explotación. La vida de estos animales
transcurre en buena parte fuera de la ranchería, en el campo abierto, mientras
que en el caso de los primeros las personas asumen directamente el control de
la alimentación. En el caso de los pollitos y de los cachorros, las personas no
controlan todavía directamente su alimentación ni sus acciones, sino que es
una relación mediada por los individuos adultos de esas especies. En el caso de
los pollitos se indica adicionalmente que andan siempre en grupos numerosos
o parvadas.
Nos acercamos un paso más a la comprensión de esta clase cuando
observamos que también algunas designaciones personales pertenecen a ella,
por ejemplo /uká “mujer” y nunutsi “niño” y la misma palabra para el
concepto de persona o gente tewi: /uká-ri, tii-rí, teité-ri. Las personas son
naturalmente el centro de gravedad de la vida en la ranchería, pero de manera
muy especial la mujer. La sociedad familiar tradicional huichola es matrifocal,
es decir tiene como centro o foco a la mujer. No solamente los niños, sino
también los animales domésticos caen bajo su responsabilidad. Todo el
152
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
simbolismo relacionado con la reproducción, no solamente de la vida humana,
sino también de la vida animal, del maíz etc. tiene como centro a la mujer.
Algunas palabras tomadas del español como munu y tsatu forman el PL
con la marca –ri, algo que podría resultar a primera vista extraño o, si se
prefiere, una muestra de la arbitrariedad y autonomía de la lengua. Pero la
extrañeza puede desaparecer en parte si observamos finalmente que otras
palabras como jutu, putu o chaxu forman el PL así; en ambos casos puede
haber una asociación con lo femenino ya sea en el aspecto sexual o en lo
llamativo de la apariencia, visto e interpretado desde la cultura mestiza. Los
elementos de una clase nominal se ligan por asociaciones diversas con la
representación compleja de la mujer, basada en más de una característica. Y
lo mismo vale para los santos, vestidos con ropajes llamativos, con rostros
pintados, y que también proceden de la cultura mestiza etc.
Sólo cuando se trata de nombres con referentes animados (o móviles) la
marca de clase es obligatoria si se quiere hacer referencia a varios; a su vez, el
singular sólo puede designar un referente. Con nombres de seres inanimados,
la marca de plural no es obligatoria, el singular morfológico puede hacer
referencia a una pluralidad, o simplemente es indiferente al número. Muchas
veces la marca de clase designa un plural genérico o sortal (distintas clases del
objeto en cuestión), como en pa:pá 'tortilla(s)' y pa:pa-te “tortillas (de
diferentes tipos, en varios canastos)”, o hace referencia a una pluralidad de
medidas o recipientes:
(7) a. Pa:pá- te pi- ye- mane.
tortilla PL ASI IN haber:PL
“Hay tortillas (en varios recipientes).”
b. Tu:turi-te nep- u- tinanai.
PL 1SG:SUJ ASI VIS PL:PACcompré
flor
“Compré flores de varios tipos.”
Con un sistema de clases nominales tan rico, formal y semánticamente,
resulta sorprendente que el empeo de las marcas de plural es en gran medida
facultativo. La opcionalidad de este sistema de marcas de clase se explica a su
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
153
vez entre otras cosas por otra propiedad estructural del huichol, tal vez la más
destacable, o sea el carácter centralizante, consistente a acumular la mayor
parte de la información en el predicado, generalmente verbal, a costa de las
restantes clases de palabras.
Determinación. El sintagma nominal puede estar constituído por un nombre o
un pronombre (personal o demostrativo). Aunque no existe un sintagma
nominal tan estructurado y cohesivo como en otras lenguas, podemos
considerar hasta cierto punto como determinantes del nombre las siguientes
estructuras: prepuesto al núcleo puede aparecer un demostrativo u otro
nombre, formando un compuesto al que se puede añadir la marca –yari ;
después del núcleo podemos tener un nombre en aposición, una expresión
posposicional o una cláusula de relativo:
Nombre
Pron. Personal
Demostrativo
Dem + N
N + N –yari
N+N
N + Sintagma
Posposicional
/
uká
ne
/
iki, miki, /iyá
miki /uká
wixarika niuki -yari
huichol lengua COMP
wixarika /uká
Mekiku mieme 'México POSP'
uká /ena mieme 'mujer aquí POSP'
N + Atr -ti/-me hutse /apa-ti
/
uká mi-/iimari 'mujer as-joven'
N + CL.REL
/
“mujer”
"yo"
“aquella mujer”
“la lengua huichola”
“huichol mujer”
“de México”
“mujer de aquí”
"oso grande"
“la mujer (que es) joven”
Los demostrativos /iki, miki, /iyá pueden y suelen aparecer sólos y en forma
libre más que como determinadores del nombre, y los nombres a su vez
aparecen con más frecuencia sólos que acompañados de otras palabras
formando un sintagma; aún cuando nombres y pronombres u otros supuestos
determinantes aparecen en la misma oración, pueden estar separados por otras
palabras, incluso por el predicado verbal:
154
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
(8) Miki ta waníu tewi /iweiyati.
D1 CT dizque persona siguiéndola
"Y esta persona siguiéndola."
En el pequeño cuento La mujer que no tenía novio (ver el capítulo sobre la
morfología verbal) la mayoría de los nombres aparecen sin determinante
alguno. La expresión nominal compleja hutse tewiyari "persona oso" es
propiamente un compuesto y pertenece por tanto a la función de formación de
palabras; la aposición yukie teerita "su casa cueva" es también es cuasi
compuesto; yumama hatsia "en casa de su madre" se compone de un nombre
seguido de una posposición espacial. La única estructura que podríamos
considerar como determinativa es el nombre seguido de un numeral y una
oración completa introducida por el modal mi-:
(9) Tiirí yu/auxuwime warawititi ke memiteheuhuxatikaní.
niños cinco
cargando cómo eran peludos
"Cargando cinco niños muy peludos."
Pero la oración encabezada por ke aparace separada del nombre y es bastante
independiente, aunque hace referencia a los niños. El numeral por su parte se
comporta como un segundo predicado, introducido por el exponente –ti/-me,
con la misma referencia que el primero; en el ejemplo siguiente vemos varias
estructuras con -ti que no acompañan a nombre alguno, aunque tienen la
misma referencia que un nombre mencionado con anterioridad:
(10) Muwa namiekaitini riki yeme tsi /apati /apati kasi /a/uteewiti.
ahí
venía
pero deveras pues grande grande casi gigante
En suma, hay dos estructuras que pueden tener una función
determinativa, más específicamente atributiva, en primer lugar las oraciones de
relativo, que son sintácticamente bastante independientes:
MORFOLOGÍA Y SINTAXIS DEL NOMBRE
155
(11) Mitsu m-euyiwi p- u- kutsu.
gato AS GLOB negro ASI VIS dormir
“El gato (que es) negro está durmiendo.”
La estructura con el exponente -ti/-me es indistintamente atributiva y
adverbial. Ambas pueden colocarse también después del verbo, bastante
alejadas del nombre:
(12) a. Mitsu m-eu- yiwi ne- p- e- ta- xei.
gato AS GLOB negro 1SG: ASI INV LIM ver:PF
“Encontré el gato negro.”
b. Mitsu nep- e- ta- xei heu-yiwi –me.
gato 1SG:SUJ ASI INV LIM ver:PF GLOB negro ADNS
“Encontré un gato negro (siendo negro).”
Las construcciones con el prefijo mi- (comparables a las cláusulas de relativo)
inducen una interpretación del sintagma nominal como determinado, en
oposición a las construcciones atributivo-adverbiales con los sufijos -ti/-me.
Pero ni una ni otras forman estrictamente un constituyente sintáctico con el
nombre, lo cual se manifiesta en que pueden aparecer alejadas del nombre, y
en que pueden interpretarse también como construcciones adverbiales o
copredicaciones. En el capítulo dedicado al verbo diremos más al respecto.
Abreviaturas
ADNS estructura adnominal no correferencial con el sujeto
AS
asertor
ASI
asertor independiente
ATR
atributivo
AUM
aumentativo
CL
clase
CL.REL cláusula de relativo
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
156
CT
D1
GLOB
IN
INV
LIM
MOD
NOMR
PF
PL
PLP
REFL
SG
VIS
citativo
déictico de proximidad a la primera persona
global
interior
invisible
limitativo
modal
nominalizador
perfectivo
plural
pluralida de paciente
reflexivo
singular
visible
Bibliografía
Allan, K. 1980 "Nouns and Countability". Language 56, 540 sig.
Iturrioz Leza, J.L./P. Gómez/J. Ramírez 1986 "INDIVIDUACION en
Huichol. I: Morfología y semántica de las clases nominales." FUNCION
I/2:309-354.
Iturrioz Leza, José Luis 2004 "Numerus". En Ch. Lehmann et. al. (eds.)
Morphology. A Handbook on Inflection and Word Formation /
Morphologie. Ein Handbuch zur Flexion und Wortbildung. Berlin:
Walter de Gruyter.
El tuki, llamado a veces también con la palabra del náhuatl calihuey, es el
templo mayor que representa a una comunidad religiosa y abarca una red de
xirikis o templos familiares esparcidos por toda la comunida de tukipa. En el
registro religioso se denomina pariya. En él se celebran todas las ceremonias de
la comunidad como la despedida y recepción de los peregrinos de Wirikuta, la
elaboración de las flechas, Tateineixa, Hikurineixa y Namawitaneixa. El tuki
representa el espacio y el tiempo de los antepasados, es decir la ley o
costumbre antigua. Las autoridades religiosas o wawa/ite encarnan a los
antepasados más destacados y cuando entran en el tuki se ordenan en dos filas
por orden de autoridad. Todo en el tuki está cargado de simbolismo,
incluyendo los diferentes elementos de su arquitectura, que representan el
territorio huichol en su conjunto.
LÉXICO, GRAMÁTICA Y CULTURA
José Luis Iturrioz Leza
La gramática y el léxico, el léxico y la cultura están estrechamente
relacionados. Si la descripción gramatical debe ir de la mano de la descripción
lexicográfica, ésta adquiere a su vez inevitablemente una dimensión
etnográfica. Podríamos esquematizar estas complejas relaciones en la forma de
un diagrama de flujo:
GRAMÁTICA
<=
LEXICO
<=
CULTURA
En la definición de muchas palabras es necesario procesar información relativa
a la cultura. El significado gramatical remite de múltiples maneras al
significado lexical y junto a los aspectos lógicos y formales de la estructura
lexical es necesario contemplar el trasfondo cultural, que da sentido a los
signos lingüísticos y a los otros sistemas de signos. Cientos y aún miles de
palabras tienen en huichol significados simbólicos que no podemos entender
sin el conocimiento de los sistemas de objetos y acciones simbólicos y
representaciones colectivas con los que las palabras se conectan a modo en
forma de redes. La pérdida del simbolismo colectivo tiene consecuencias
graves para la lengua. Las nuevas generaciones de huicholes que crecen
desconociendo el simbolismo religioso y el complejo código de las reglas
culturales no pueden usar adecuadamente el sistema de clases nominales, entre
otras cosas. Pueden memorizar los casos individuales, pero no entienden las
reglas generales subyacentes.
160
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
El principio de etnocentrismo. En el significado del morfema de clase -ri, se
plasma uno de los principios básicos de la cultura huichola. Este principio
complejo abarca e interrelaciona también numerosos aspectos de la vida y el
pensamiento de los huicholes como por ejemplo la función de la mujer como
foco de la organización interna de la ranchería, el culto a la feminidad como
generadora de la vida. Todas las fuerzas relacionadas con el ciclo natural y con
la renovación de la vida son concebidas como divinidades femeninas: el agua
en todas sus manifestaciones desde las nubes y la lluvia hasta la que se extrae
de los pozos sagrados está personificada en múltiples figuras de carácter
femenino, pero también la milpa y la tierra; el universo es representado como
el cuerpo de Nuestra Madre Yurienaka, que es la diosa de la fertilidad; la tierra
es el vientre de Nuestra Abuela Nakawé. Como no puedo desarrollar aquí los
múltiples aspectos de la compleja representación mítica de este principio, me
voy a limitar a unas breves observaciones relativas a su manifestación
lingüística.
A la clase -RI pertenece en primer lugar la palabra /uká “mujer”, plural
/
ukári “mujeres”, y además otros pocos nombres de persona como nunutsi
“niño” y temaiki “joven”, además del término general para persona tewi, que
los abarca a todos: tiirí “niños”, teemári “muchachos”, teutéri “personas”. En
segunda instancia están asignados a esta clase todos los nombres de animales
integrados en la vida doméstica y dependientes del cuidado de las personas:
gatos, perros, aves de corral, cerdos etc. En tercera instancia está un nombre
relacionado con el crecimiento y la reproducción, tuutú “flor”, nombre que se
aplica metafóricamente al peyote, símbolo por antonomasia de la huicholidad.
La palabra hikuri pertenece al dominio botánico, mientras que tuutú pertenece
al mundo simbólico religioso.
El significado de las clases nominales no se puede describir
adecuadamente asumiendo que todos los nombres asignados comparten un
rasgo semántico. Las clases no son semánticamente homogéneas y las
relaciones que ligan a los elementos son jeraquizadas y ramificadas. A la clase
-RI pertenece en un primer plano la palabra /uká, lo que se manifiesta en la
correspondencia sencilla entre el único rasgo semántico adicional “plural” y la
única marca aditiva (sufijal) -ri, mientras que en todos los demás casos hay una
LÉXICO, GRAMÁTICA Y CULTURA
161
marca adicional: la razón de su pertenencia a esta clase es de carácter más
marcado, hay una motivación semántica secundaria. Por ejemplo, en el caso
de tii-rí hay además supletivismo de la raíz (tii- en lugar de nunutsi ), en el
caso de tuixú-ri “cerdo” hay un cambio de acento y un alargamiento de la
primera sílaba. La razón de pertenencia a esta clase hay que buscarla en su
asociación con /uká.
Si hacemos una comparación con /ukí “varón”, observamos que éste es
el único nombre de persona asignado a la clase -TSI, a la que además
pertenecen un buen número de nombres de animales (venado, mosca, piojo,
pulga, borrego, ratón, sapo, león, caimán, bagre, zorrillo etc.), todos ellos
ajenos a la vida de la ranchería; unos viven fuera de la misma, otros vienen a
instalarse como visitantes en el ámbito doméstico: /até-tsi “piojos”, tepi-tsi
“pulgas”, /aite-tsi “hormigas”, xinái-tsi “liendres”, xekíi-tsi “barrilillos”, kiixái/
ipá-tsi “zorrillos”, haaxí-tsi “caimanes”, mixí-tsi
tsi “dientes picados”
“bagres”, mayé-tsi “leones”, temú-tsi “sapos”, tuuká-tsi “arañas”, xiyé-tsi
“armadillos”, xaipí-tsi “moscas”. También los varones adultos vinieron por
regla general de afuera y se instalaron en ella por casamiento con una de las
hijas de los jefes. La cultura huichola es matrifocal. Mientras la mujer
representa la fuerza centrípeta, unificante y cohesionante, el varón representa
la proyección hacia el exterior; él se encarga de la cacería y de los animales no
domésticos, entre ellos los venados (maxá-tsi ).
Este tipo de fenómenos se han prestado con frecuencia a observaciones
chistosas. Dado que muchos de los nombres de esta clase designan parásitos
molestos, se puede hacer la falsa inducción de que los esposos son tratados
como parásitos. Pero no todos los nombres de la clase comparten este rasgo;
los venados son incluso sagrados, símbolos de una categoría de ancestros. En
realidad los que está en juego es un principio de pertenencia al centro de la
vida huichola, y en un segundo plano al mundo huichol. La pertenencia a la
comunidad está asociada a la mujer, la principal condición de reconocimiento
como miembro de la comunidad, es la descedencia por línea materna.
La palabra con la que los huicholes se designan a sí mismos y a su
lengua pertenece a laesta clase ri : wixarika, en plural wixaritari. Además, los
wixaritari se llaman a sí mismos y a los pueblos indígenas con los que más
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
162
estrechamente se relacionan teitéri, o sea personas, gentes. El singular de esta
palabra es tewi, y el plural se forma con la marca de clase –ri que, como
veremos al tratar del sustantivo, se asocia con la esfera de la mujer, centro de la
vida familiar con una estructura matrifocal, de la economía de la ranchería y
del simbolismo religioso ligado a la agricultura.1 A su lengua la llaman
también tiuteri waniuki, es decir “la lengua de las personas”, de niuki “lengua”
y teitéri “personas”. Para designar a la lengua emplean también la misma
palabra tewi : “en huichol” se expresa con wixarikaki, pero también con
tewíki, es decir “en persona (en la lengua de las personas)”. Aunque la palabra
tewi se usa igualmente para los otros pueblos indígenas, y en contextos más
generales para todos los seres humanos, la única lengua a la que se puede
referir es al huichol. “En español” se dice teiwariki, literalmente “en vecino”, o
sea en la lengua de los vecinos o mestizos. Y es que los otros mexicanos,
especialmente los mestizos que habitan en torno a su territorio, reciben el
tratamiento de teiwari (-xi ), palabra que traducen como “vecino” y que forma
el plural con la marca de clase -xi, con la que se asocia entre otras cosas
respeto.
Los pueblos indígenas que habitan cerca del territorio huichol, cuyas
lenguas y culturas están genética e históricamente emparentadas entran en la
categoría teitéri, por lo menos los coras, los tepehuanos, los tepecanos y los
mexicaneros. El número exacto de los otros grupos reconocidos por los
huicholes como teitéri no se puede determinar con exactitud, porque es
variable, dependiendo de los contactos y del conocimiento mutuo. A los
pueblos indígenas de México y de todo América se aplica el término /iwaáma
“parientes”.
En la oposición de los dos términos tewi y teiwari existen dos instancias
focales o prototipos y sucesivas extensiones. El término negativo teiwari
designa lo que no entra en la categoría tewi, pero sería erróneo identificarlo
con “no indígena”, porque en el concepto de tewi no entran todos los
1
La palabra lleva probablemente también otra marca de plural -te, que
sincrónicamente no es transparente ni semánticamente ni morfotácticamente:
teu-te-ri.
LÉXICO, GRAMÁTICA Y CULTURA
163
indígenas, al menos en primera instancia, sino sólo aquellos que viven en el
entorno de los huicholes y que se reconocen como emparentados con ellos,
lingüística y culturalmente (coras, tepecanos, tepehuanos). En teiwari están
antes que nada los mestizos, que constituyen el prototipo por la contraposición
diaria e inmediata con el mundo de los huicholes, de la misma manera que los
huicholes se conciben a sí mismos como el prototipo de tewi, es decir de
persona o ser humano. Los huicholes son la primera instancia o instancia focal
en la categoría tewi, seguida de los hermanos indígenas en contigüidad
geográfica y cultural y en tercera instancia tal vez por los indígenas de México,
de América y del mundo, dependiendo del nivel de conocimientos y del
ámbito de solidaridad política que se vaya obteniendo, pero también del
contexto y el tipo de discurso. De la misma manera los mestizos son la primera
instancia o instancia focal de la categoría teiwari, seguidos de los mexicanos en
general y de los extranjeros no mexicanos.
tewi
indígenas indígenas indígenas huichol
del mundo México próximos
teiwari
:
mestizo mexicano extranjero
La clase -XI. A esta clase pertenecen nombres que designan personas, animales
y objetos considerados como sagrados: /iimari-xi “muchachas”, /ukaláixi
“anciana”, /ukiláixi “anciano”, teerikaxi “alacranes”, tetéxi “piedra”, /eewíxi
“hombre primitivo”, kakaiyarixi “ancestros sagrados”, kawíxi “picachos en
que se materializaron algunos antepasados”, kiyéxi “árboles, leños”, kuyáxi
“soldados”, teiwarixi “mestizos”, wiuráxi “viudas”, muwierixi “plumero del
chamán”, tsimanixi “estrellas de la osa mayor”, tsuruúxi “dos cargos que
ocupan en la peregrinación las posiciones finales de la herradura, cuya tarea es
cuidar a los jefes o guías”, teiwarixi “cristales de roca en que se materializan
antepasados”, tutúxi “antepasado”, weraxi “vela votiva”, weerikáxi “niños
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
164
que ya han participado cinco veces consecutivas en Yuimakwaxa (fiesta de los
frutos tiernos), entre los 6 y los 11 años”.
Hay una constelación de conceptos asociados a la clase nominal -XI.
Este morfema opera con muchos nombres que designan conceptos
pertenecientes al ámbito de lo sagrado. Como sagrado es considerado lo
antiguo o ancestral (/ewíxi “antepasados anteriores a la civilización”, tutúxi
“antepasados”) y la ancianidad (/ukilái “anciano”, “ukalái “anciana”,
incluyendo nombres de parentesco en sentido ascendente usados de manera
derrelacionada: kutsi “abuela”, teukari “abuelo/a”, Tatewaríxi “autoridades
religiosas, chamanes”). Se trata aquí de una intersección con otro principio ya
comentado o, mejor dicho, cuando no se tematiza la relación de parentesco
como tal, aflora este principio más básico del carácter sagrado asociado a la
ancianidad. Pertenecen a esta clase numerosos animales asociados con
diversas divinidades (weerika “águila”, kukurú “paloma”, wiikí “pájaro”,
teerika “alacrán”), ciertos objetos utilizados con fines ceremoniales (karatsiki
“instrumento musical hecho de un fémur de venado”, muwieri “varita con
plumas del mara/akame”) o considerados como materializaciones de
antepasados (tetéxi “piedras”, teiwarixi “cristales de roca”.)
Con lo sagrado se asocia esencialmente la respetabilidad, y así vienen a
sumarse nombres que no contienen ni el rasgo [+sagrado] ni el rasgo
[+anciano], pero que designan personas u objetos a los que por diferentes
motivos se debe especial respeto: /iimarixi “muchachas”, teiwarixi “mestizos,
vecinos”, kuyáxi “soldados, ejército” etc. El respeto es la característica que
interrelaciona a todos estos conceptos: respeto a la naturaleza porque en ella se
materializan de múltiples maneras los espíritus de los antepasados, respeto a lo
ancestral, respeto a los ancianos, respeto a las mujeres jóvenes, respeto a los
soldados y en general a los mestizos o extranjeros.
Basten estos dos ejemplos para ilustrar cómo la formación de las clases
nominales está ligada a una red o constelación de principios y reglas culturales.
Una exposición más detallada exigiría mucho más espacio.2
2
Para más detalles ver J.L. Iturrioz 1995 "Bedeutung und kulturelles
Gedächtnis. Zur Bedeutung konzeptioneller Schriftlichkeit bei der sprachlichen
LÉXICO, GRAMÁTICA Y CULTURA
165
Principio tewá. Podemos provisionalmente formularlo así: “La ancianidad es
el puente del presente con el pasado antiguo. De la antigüedad y por ende de la
ancianidad se deriva el saber, y del saber la autoridad”. Tewá es un nudo clave
es un entramado de conceptos asociados que permiten entender la estructura
social tradicional y las relaciones de parentesco.
A la raíz tewá le podemos asignar en una primera aproximación el
significado de “abuelo”. Aunque la palabra simple como tal no se emplea hoy
ya con este significado, la palabra tewarí se emplea hoy todavía como término
de parentesco religioso (ritual), para las divinidades de segundo rango de
importancia, después de los Bisabuelos. Tatewarí “Nuestro Abuelo” se refiere
al Dios Fuego. En plural Tatewaríma incluye al Dios Fuego y al Sol:
“Nuestros Abuelos”. Con relación a personas vivientes el término se emplea
para designar a personas que por la dignidad que confiere la edad y la
ejemplaridad de sus vidas merecen respeto, aunque no estén en una relación de
parentesco biológico con la persona de referencia. También en otros derivados
está presente todavía el significado antiguo de “abuelo”; tewaritame es un niño
que tiene abuelo o una persona mayor que tiene nietos, tewaritsiekame es
alguien que es tratado como nieto o como abuelo, etc.
Los abuelos son quienes detentan la autoridad en la unidad habitacional
o ranchería, donde viven rodeados de los hijos solteros y de las hijas casadas
con sus respectivas familias (matrifocalidad).
En los mitos se pone de manifiesto la importancia que se da a la figura
del abuelo. Es uno de los cinco antepasados sabios prediluvianos y ocupa una
de las posiciones centrales entre todas las deidades. Era el amo del fuego,
cuyos secretos nadie más conocía. El enseñó también a hacer los instrumentos
sagrados y estableció las normas para los ritos que proporcionan la
comunicación con los dioses. Es el primer mara/akame de los huicholes y por
eso actúa como deidad tutelar de los mara/akate. Dirigió en la antigüedad la
primera cacería del peyote. Su compañero animal y ayudante es Kauyumarie.
Feldforschung." En W. Raible (Hrsg.) Kulturelle Perspektiven auf Schrift und
Schreibprozesse, pp. 121-152. Gunter Narr Verlag, Tübingen, Alemania.
166
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
En las narraciones es llamado simplemente Mara/akame. Escucha las palabras
de Nuestros Bisabuelos para anunciar cuando llegue la hora de darles sus
ofrendas, sólo él alcanza a llegar hasta este sustrato. Este es el perfil mítico de
la figura del abuelo; como transmisor de la sabiduría de los antepasados tiene
en sus manos la continuidad cultural del grupo. El anciano es la síntesis entre
el pasado y el futuro, pertenece ya en buena medida al mundo de los
antepasados.
La palabra tewarí se deriva de la raíz tewá. Otra manera de llamar al
Abuelo es Tatewátsi, con la raíz tewá y el sufijo honorífico -tsi. En la
actualidad la palabra que se emplea para designar a los abuelos reales, es decir
al padre o a la madre del padre o la madre del EGO es teukari. Hay que
aclarar que esta palabra designa más bien a cualquiera de los dos términos de
una relación simétrica, por tanto también al nieto, o sea al hijo o hija de un
hijo o hija del EGO. El término incluye por tanto parientes consanguíneos
alejados dos generaciones del EGO en sentido ascendente o descendente. Esta
palabra se deriva también de la ya mencionada raíz tewá con los morfemas
gramaticales -ka y –ri : *tewa-kari.
A la raíz tewá podemos asignar el significado básico de “llamarse”, es
decir la podemos identificar con el verbo tewá, que en el presente significa
“llamarse”, y también “significar”, es decir la relación sígnica también
simétrica de “significar” (vista desde el significante) o “nombrar, llamar” (vista
desde el significado). La relación con el significado básico de “nombrar” se
vuelve a establecer a través del verbo derivado teukari-ta “bautizar, dar
nombre”. Se trata de un verbo factitivo, formado con el sufijo derivativo -ta,
que añade el concepto de “hacer, convertir, transformar en”. El significado
literal es por tanto “convertir en teukari, es decir en uno de los términos de la
relación de parentesco descrita por teukari mediante el bautismo o acto de
nombramiento”.
Los nombres de persona derivan de incidentes míticos, de los atributos
de los dioses, de los fenómenos naturales (por ejemplo de los nombres del maíz
en sus distintas fases de crecimiento). Cada hombre es hijo de un dios especial
y cada mujer es hija de una diosa, lo que a menudo es indicado por su nombre.
El nombre establece una relación con los abuelos a través de la cual va a ser
LÉXICO, GRAMÁTICA Y CULTURA
167
guiado por la senda de los antepasados, es decir por la cultura huichola. Tan
importante es el acto de reconocimiento o admisión en la comunidad a través
del nombramiento original que cualquier persona que ponga nombre al niño
además o en sustitución de los abuelos es considerado por ello mismo como un
teukari del niño.
Con esta raíz está relacionado también el nombre tewá, que designa
todos los animales domésticos y máquinas semovientes pertenecientes a la
ranchería. Esta palabra, aunque no designa estrictamente una relación de
parentesco, forma el plural como las designaciones de parentesco mediante el
sufijo -ma. Lo que -ma expresa es algo que va más allá de la estricta relación
de parentesco (/iwaá-ma “parientes”), abarcando relaciones afectivas afines,
amistosas o amorosas (hamiku-ma “amigos”, tuxeri-ma “novios”), y la
relación de pertenencia, que definen en conjunto la convivencia en la
ranchería, al frente de la cual están los teukarima “abuelos”.
Todas las personas de la edad de los abuelos pueden ser llamadas así,
son los abuelos de la comunidad. Por extensión, un huichol puede llamar a
todos los huicholes ne/iwaáma “mis parientes o hermanos”, porque todos
comparten los abuelos en sentido lato, y a través de ellos a los antepasados,
designados por nombres como tatuutsíma y takakaima, todos los cuales
forman el plural con -ma. Así se designa también a un grupo de divinidades
cuyo rango o nivel en la jerarquía es simbolizado precisamente por esta
relación de parentesco, pero además por la función que se les atribuye en los
mitos de nombrar lo relacionado con la milpa. Nombrar es una manera de
aprehender lingüísticamente la realidad y representa el aspecto final de la
creación. La invención de la agricultura es la gran hazaña cultural que se
atribuye a los abuelos históricos de la tribu. La milpa es tratada en los mitos
como un vientre de mujer y el maíz como un niño que nace del mismo y que
debe ser bautizado. Muchas de las ceremonias que acompañan el ciclo de la
naturaleza simbolizan al mismo tiempo celebraciones de la vida. El
mara/kame, especialmente cuando oficia en una ceremonia o dirige y cuida a
todo el grupo de los fiesteros, recibe también el tratamiento de abuelo, porque
tiene la función de enseñar y guiar como los abuelos. Ya vimos que el Abuelo
168
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Fuego, que preside todas las ceremonias y que es el abuelo mítico por
excelencia, es considerado como el primer mara/akame.
Los que participan en una peregrinación a Wirikuta se convierten en
teukarima “abuelos”, porque siguen los pasos de los Antepasados, entrando en
el espacio y en el tiempo sagrados de los antepasados. Cada participante es
identificado con una de las divinidades que hicieron la primera marcha por el
territorio sagrado. Además son rebautizados, reciben un nuevo nombre para
simbolizar su renovación espiritual, su renacer en el espíritu de los
antepasados.
Cuando los abuelos ponen nombre al recién nacido es reconocido como
un miembro más de la comunidad huichola, se convierte así en persona (tewi
). Gentes o personas son en un primer horizonte cognitivo los miembros de
una ranchería, en segundo lugar todos los huicholes, que se llaman a sí mismos
teitéri por oposición a los mestizos (teiwarixi “mestizos” y por extensión “no
indígenas”).
De los abuelos y antepasados se hereda la sabiduría. El transcurso del
tiempo significa para el huichol tradicional no desactualización o lastre, sino
acumulación de conocimientos. La manera más tradicional de preguntar por la
edad de una persona es ke peyumaaté, literalmente ¿cuánto sabes? frente a la
forma más moderna, pero todavía ligada en buena medida a la cultura
tradicional ke pai witari pepexeiya, literalmente ¿Cuántas años (estaciones de
lluvia) tienes? Los antepasados remotos más destacados en la constitución de
la etnia, representada simbólicamente en el mito de la llamada ruta de los
dioses, son caracterizados como temaiwawemete o sabios.
Una regla cultural que se deriva de este principio es la que establece que
los ancianos detentan la autoridad en el grupo, una autoridad legitimada por el
saber. Como ya dije, la pareja de los abuelos está al frente de la ranchería. Pero
a nivel de la comunidad, el consejo de ancianos es consultado en todas la
situaciones importantes como en la elección de los gobernadores. La misma
palabra que designa al dios fuego, o sea al abuelo mítico por excelencia, se
emplea también para designar a los chamanes, que representan la sabiduría, y
a las autoridades religiosas o verdaderamente tradicionales, pero entonces
LÉXICO, GRAMÁTICA Y CULTURA
169
forma el plural con la marca de clase -xi, cuyo significado voy a analizar más
abajo: (Tatewarixi “autoridades religiosas, chamanes”).
Este principio que denomino TEWA no es suficiente para explicar los
aspectos clave que regulan la vida del huichol en la convivencia con los otros
miembros de la comunidad y en las relaciones con las otras comunidades
circundantes. Por lo demás estos principios no actúan aislados, sino que se
coordinan en una compleja estructura jerarquizada.
El esquema siguiente trata de presentar de una manera muy esquemática
la relación entre varios de estos conceptos básicos, relaciones que se
manifiestan en forma de representaciones colectivas que a su vez sirven de
sustento a un sistema de reglas sociales. La sabiduría se hereda de los
antepasados antiguos, pero sólo se adquiere plenamente en la ancianidad; la
autoridad se debe basar en la sabiduría, es decir en el conocimiento de las
normas de conducta, de los valores y de la organización social de los
antepasados, por tanto la autoridad corresponde a los ancianos
T E W A:
ANCIANIDAD => ANTIGÜEDAD => SABIDURIA => AUTORIDAD
Wakirikitenie es la puerta occidental de entrada al territorio sagrado de
Wirikuta. En el cerro están materializados algunos de los ancestros como
Wakiri, /Uxáinuri, Maxakwaxí y los Predecesores (Haitiakate) así como
algunas delas divinidades madrinas como Tutekwiyu, Tatunatsi, Tata
Ximianame. Es una estación obligada en la ruta de Wirikuta.
LA MORFOLOGÍA VERBAL
José Luis Iturrioz Leza
Paula Gómez López
Xitakame Ramírez de la Cruz
Las palabras predicativas, típicamente verbales, pueden expresar muchos
conceptos además de la expresada por el morfema lexical que constituye el
núcleo de las mismas. La complejidad de las palabras verbales se puede
manifestar en primer lugar en la formación de cadenas o secuencias largas de
morfemas, pero también en el hecho de que cada uno de los morfemas que
pueden aparecer en cada una de las posiciones, puede expresar diferentes tipos
de conceptos. Llamemos al primer tipo de complejidad horizontal y al segundo
vertical.
Complejidad horizontal. 1 La complejidad se manifiesta en primera instancia
en el número de morfemas que se pueden unir para formar una palabra
gramatical. Palabras compuestas de 7 a 10 morfemas no son ninguna rareza;
verbos que designan una acción efectiva pueden formar cadenas de más de 20
morfemas, aunque no son frecuentes. La siguiente palabra está integrada por
18 unidades, dos de las cuales son lexicales, y 16 de naturaleza gramatical.
1
Grimes 1964:22-23 trata de reunir en un esquema general los afijos verbales de
acuerdo al método taxonómico de los años 60s, pero este esquema presenta
muchos defectos que se analizan en Iturrioz 1987:250ss., Iturrioz et al. 1987:156,
Iturrioz/Gómez/Ramírez 1988, Iturrioz 1998, Iturrioz 2001a,b. En estos
trabajos se presentan reelaboraciones sucesivas de este esquema, pero el
esquema definitivo aparecerá en Iturrioz/Gómez 2004.
172
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
(1) Me-pi-te-ta-tsi-he-ti-xaki-te-tui-rie-tsi-tia-xia-xime-kai-ti-kaku
La palabra significa aproximadamente “aunque andaban queriendo hacernos
llevar allá los trastes”. En español tenemos que emplear para la mayoría de
esas ideas palabras independientes, es decir que expresamos por medio de
constituyentes sintácticos lo que en huichol se expresa preferentemente u
obligatoriamente al interior de la palabra predicativa.
El núcleo lexical de esta palabra gramatical es tui “llevar, cargar (objetos
planos)”. Todos las demás unidades gramaticales aportan información
adicional acerca del tiempo y del lugar en que tuvo lugar el evento, acerca de
los participantes en el mismo, la actitud del hablante frente al enunciado, las
relaciones con otras oraciones del texto etc. Como consecuencia de esta
capacidad de incorporación de información, la palabra predicativa y el
enunciado tienden a ser coextensivos, mientras que en castellano el enunciado
traducción se compone de 11 palabras independientes. Estamos por tanto ante
dos genios de lengua muy diferentes.
Incluso un verbo tan alejado de los verbos que expresan una acción
efectiva, como es el verbo de estado /ane “ser”, para el que se esperaría una
mínima complejidad, posee una considerable capacidad expresiva. Una
palabra gramatical del mismo como tsikatineut/anetikaní lleva información
relativa a la pragmática discursiva (persona, tiempo, intensificación de la
aserción, modalidad, formalidad discursiva), pero también a las propiedades
inherentes de los referentes, en este caso lugares: se trata de varios lugares,
pero que forman una unidad (son parte del mismo paisaje), que se encuentran
del otro lado de un límite sobreentendido y río arriba):
/
ane-tika -ní.
(2) Tsi- ka- ti- n(i)-(h)eu- taDIM-NEG INTS RF TRAVÉS RÍO ARRIBA ser PL:SUJ RF
“Hay lugares muy bonitos allá río arriba.”
La cantidad de información que se codifica dentro de la palabra predicativa
acerca del espacio (cruzando una barrera, río arriba), de los participantes en el
evento (varios referentes) o sobre las características pragmáticas de la
LA MORFOLOGÍA VERBAL
173
enunciación (intensidad de la predicación, declaración formal), hace con
mucha frecuencia innecesaria la utilización de recursos sintácticos, por
ejemplo la identificación de los referentes mediante sintagmas nominales o
adverbiales adicionales. En el siguiente diálogo entre el padre, la madre y una
niña de dos años, que apenas participa todavía en la conversación, aunque sí
en la interacción práctica, podemos observar que la mayoría de los turnos de
habla no contienen términos referenciales, lo que no impide que con la
información codificada en las palabras verbales y la que es recuperable del
contexto se pueda identificar por ejemplo la parte del cuerpo a la que se hace
referencia; la mayoría de las emisiones se componen de una palabra verbal
acompañada de adverbios de interacción o partículas textuales:
(h)eu- kwie- ma- tika -ní
(3) Kani miya ka- ti- n(i)GLOB tierra COM DISTR RF
no, así RF GRAD RF
“No, así están enterregadas (las manos).”
(Mira cómo tienes las manos enterregadas.)
ri ka- (he)u- kwie –ma– tikai- me
pe- mi- /erie.
(4) Xia
de seguro ya NEG GLOB tierra COM DISTR AD:NOSUJ 2SG MOD creer
“Todavía crees que no están enterregadas.”
/
esi li miki /esi /esi.
(5) Etsi /axa pe- p- (h)eu- /ane-ne
fuchi mal 2SG AS GLOB ser PL:SUJ fuchi ya eso fuchi fuchi
“Fuchi, tienes las manos sucias, fuchi, fuchi.”
No es que en estos ejemplos el nombre haya sido elidido por ser correferente
con una mención anterior; la ausencia del nombre se debe más bien a que la
información codificada en el predicado, junto con la situación práctica, lo hace
en parte innecesario: son varios referentes del mismo tipo. La identificación
exacta del referente no siempre es posible gracias a esta información, sino que
intervienen además factores de orden pragmático o de conocimiento
compartido o presupuesto. En contraste con lo que ocurre con las manos, en
los ejemplos siguientes, procedentes del mismo diálogo, es necesario explicitar
la parte del cuerpo a la que se refiere, justamente porque no se trata de las
manos; la limpieza de una parte plural se refiere sobre todo, salvo indicación
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
174
explícita en contra, a las manos, que deben ser lavadas a cada rato para comer,
para hacer tareas de mesa o simplemente para evitar que los niños se las lleven
sucias a la boca:
-ní.
(6) /Axa /an(u)- yi -xia-ni yu- watú -te -tsie, n- an(u)- ku- ha
mal LONG hacer PL FUT REFL rodilla PL SOBRE RF LONG CIRC levantar RF
“No se vaya a ensuciar las rodillas, levántala.”
(7) Kami miya n(i)-(h)eu- ane-ne -ni yu- ketá-tsie.
mira, así RF GLOB ser PL:SUJ RF REFL pie sobre
“Mira cómo tiene las plantas de los pies.”
La referencia a diversas partes del cuerpo se hace mediante diversas
combinaciones de prefijos que expresan esquemas de localización:2
(8) Tsi pe- p- ana- ku- tari.
pues 2SG AS TRANSV CIRC maltrecho
“Tienes el cuello torcido.”
(9) Xiye ta waníu kwitiwa /utimana, tsi- m- anu- ye- pe -ri -xi xeikía.
armad. CT dizque rápido detrás, DIM- MOD LONG IN grande INGR PF nomás
“El armadillo corrió rápidamente tras él, su trompa nomás se le hizo más
puntiaguda.”
-tia p- a- yu- ta- /itie -ni.
(10) /Iyá tsi pita n(i)-(h)eu- huri
aquel pues CONTR RF TRAVÉS llevar:FLEX ORN AS FIG REFL BORDE
limpiar FUT
“Pues dáselo mejor a aquel, se va a limpiar la boca.”
El cuello es caracterizado mediante la combinación de ana “hacia atrás” y ku“circular, redondo”, la boca es descrita mediante el morfema -ha que indica
una figura delimitada sobre un área y el esquema de borde (margen, orilla) de
un objeto alargado -ta. La trompa u hocico del armadillo queda
2
Ver Iturrioz, J.L./P. Gómez/X. Ramírez 1988.
LA MORFOLOGÍA VERBAL
175
inequívocamente descrita nediante anu- “la punta de algo con orientación
longitudinal” y ye- “espacio interior”.
Las categorías léxicas básicas tienen diferente potencial morfológico, en
este orden: PRON < N < ADJ < V. Si distinguimos diversos tipos de
predicados verbales, de estructuras atributivas o adverbiales, de nombres y
hasta de pronombres, el gradiente de complejidad morfológica se haría todavía
más claro. Este gradiente culmina con los verbos que designan una acción
efectiva. En la oración
(11) Tá-me (2) (ta-)
teemá-ri (3) (me-)
yu-huta-me (4)
POS.1PL joven:PL- 1PL.ANIM REFL dos AD:NOSUJ
1PL-PL
(me-) yu hamíku-ma -me (5)
tepi- war- é- xei –ya –kai. (7)
1PL REFL amigo COM AD:NOSUJ 1PL.SUJ AS O:PL LOC-ver TEM IMPF
“Estábamos visitando a los dos muchachos amigos (entre ellos).”
Esta es también el orden no marcado de los constituyentes. Mientras los tres
primeros prácticamente agotan sus capacidades de expresión, el verbo xeiya
actualiza solamente una parte de su potencial. Un verbo intransitivo puede
llevar ya más información sobre los actantes o participantes en el evento que
las correspondientes frases nominales:
tuutsí
-ma me- p- a- nu- ti- ne -xia. (7)
POS.1PL bisabuelo PL 1PL:SUJ AS CIS LONG ↑ subir PL
“Los antepasados vinieron subiendo.”
tsi- mepi-ka- te
kukuye -kai. (8)
(13) Tii-rí
niño:PL PL DIM SUJ.3PL AS NEG GRAD:PL:SUJ PL:SUJ enfermo IMPF
“Los niños estaban muy enfermos.”
(12) Ta-
Estamos contando solamente los morfos gramaticales, es decir las unidades
segmentales de la expresión que se añaden a la base lexical y que separamos
mediante guiones; no contamos por tanto el núcleo tui ni el nombre
incorporado xakite ; el número de morfemas, es decir de las unidades
176
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
significativas, incluyendo las que no son segmentales, es mayor; a veces dos
morfemas se funden en la expresión en un solo segmento, lo que indicamos
mediante dos puntos. Pero también forman parte de la palabra los nombres y
otras palabras incorporados en diversas posiciones de la palabra pedicativa,
como veremos más abajo.
Hay morfemas que están en proceso de incorporarse al verbo, por lo que
pueden aparecer tanto en forma libre como afijados al verbo, tal es el caso del
condicional xika (v. Iturrioz 1987:250-251):
pi-matsi-xeiya-ni.
(14) a. xika pe- nua -ni necond 2SG:SUJ llegar FUT 1SG:SUJ ASI 2SG:O ver FUT
b. pexika- nua -ni nepi- matsi-xeiya-ni.
2SG:SUJ COND llegar FUT 1SG:SUJ ASI 2SG:O ver FUT
“Si vienes te voy a ver.”
Hay varios segmentos que funcionan como partículas libres y también de
manera afijada, como xika: titi “a pesar de todo”, /etsi “muy”, kwinie
“mucho” tienen formas reducidas que funcionan como clíticos o como afijos
ligados (=titi, tsi-, nie=, mu=, u= , =ri ).
Complejidad vertical. A la complejidad secuencial u horizontal, basada en el
número de elementos que se pueden concatenar, se suma una complejidad
vertical que se manifiesta como polisemia y polifuncionalidad de muchos de
los exponentes. No es una cuestión puramente semántica, ya que muchos de
estos morfemas gramaticales polisémicos o polifuncionales modifican, de
acuerdo a su significado o función específicos, sus características formales:
puede tratarse en un caso de un clítico, en otro de un afijo derivativo y en otro
de un afijo flexivo. A la complejidad sintagmática o horizontal se suma la
complejidad de las reglas que determinan la organización de tantos exponentes
en jerarquías de paradigmas y dominios funcionales.
Si tenemos en cuenta que en cada una de las posiciones el elemento ahí
presente puede ser sustituído por otros elementos que integran junto con él un
paradigma o clase de sustitución, podemos hacer un cálculo aproximado de las
LA MORFOLOGÍA VERBAL
177
posibilidades de combinación de morfemas de las palabras verbales. Si
consideramos que cada cambio mínimo posible en cada una de las 16
posiciones gramaticales nos da una una palabra nueva, podemos derivar a
partir de la palabra (1) alrededor de 250 millones de palabras gramaticales
alternativas. Este número disminuye si tenemos en cuenta que las reglas
gramaticales restringen las posibilidades de combinación o coocurrencia de
morfemas, pero aumenta por el contrario notablemente si sumamos las
combinaciones posibles en los niveles inferiores de complejidad, es decir para
el caso de 15 posiciones, de 14 posiciones y así hasta el mínimo indispensable.
Si hacemos un cálculo semejante para las 30 posiciones teóricamente posibles
obtenemos una cantidad de millones de millones, que puede parecer
exorbitante, pero que debe ser multiplicada todavía por un número
relativamente alto si consideramos que muchos de los elementos formales que
ocupan las 30 posiciones son polisémicos, pudiendo dar expresión a varios
conceptos alternativa o simultáneamente, constituyendo en cada caso unidades
semánticamente diferentes.
La vida de una persona longeva sólo alcanzaría para escuchar una
pequeña parte de ese conjunto, aunque dedicara todos los segundos de vigilia a
escuchar de manera ininterrumpida. Tanto menos si tenemos en cuenta que la
mayor parte de las palabras que escuchamos a lo largo del día son repetidas y
la naturaleza de la memoria biológica requiere percibir un objeto varias o
muchas veces para poderlo retener. Y sin embargo un niño de 4 años de edad
es capaz de reconocer una gran cantidad de esas palabras como huicholas,
distinguiendo las que están bien construidas de las defectuosas. Un adulto
normal puede reconocer si una de esas palabras está bien construída e
interpretarla inmediatamente sin haberla escuchado nunca antes. Los
hablantes nativos pueden en condiciones normales emitir y juzgar la rectitud
de innumerables palabras que nunca han escuchado. La razón es que el
cerebro no se limita a almacenar palabras, sino que organiza un sistema de
reglas que le permite construirlas y entenderlas.
Muchas de esas combinaciones son hasta cierto punto y en muy diversos
grados expresión de nuevos conceptos, por lo que esta propiedad de la
gramática conlleva sin duda una notable descarga del léxico. La lengua
178
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
huichola no necesita formar tantas palabras lexicales como otras de carácter
más analítico. A veces se toma el número de palabras que integran el léxico de
una lengua como muestra de la superioridad o del mayor desarrollo de una
lengua sobre otras. De lo que acabo de exponer se deduce que tal comparación
es inadecuada ya que toma el léxico o, mejor dicho, el inventario de palabras
lexicales de manera aislada y no en su interrelación con la gramática. La
comparación sería en todo adecuada en el caso de lenguas que tienen las
mismas características tipológicas por lo que hace a la relación entre gramática
y léxico. Si aplicamos el mismo cálculo al español con toda liberalidad, es
decir admitiendo como palabras gramaticales combinaciones del tipo he
pintado, habría pintado etc. llegaríamos apenas a unos pocos cientos de
palabras gramaticales derivables de un lexema. Por tanto, podríamos invertir la
argumentación y decir que el huichol es desde el punto de vista de la
producción de palabras gramaticales muy superior a las lenguas europeas, pero
este juicio valorativo significa cometer el mismo error a la inversa.
Una lengua como huichol no se puede aprender por el método de
memorizar paradigmas, como antes se intentaba enseñar el latín o el griego,
lenguas del tipo flexivo. La lengua sólo se puede aprender internalizando un
complejo sistema de reglas que establecen las posibilidades de combinación de
los diversos elementos y paradigmas que aparecen en las diversas posiciones.
Nuestra tarea como lingüistas consiste precisamente en descubrir las reglas que
imponen restricciones a las posibilidades de combinación matemáticamente
posibles así como la lógica del mismo sistema.
Lo que desde la perspectiva de otras lenguas se ha postulado para la
sintaxis, a saber que los hablantes no aprenden oraciones de memoria, sino
reglas para la combinación de palabras en la construcción de oraciones, se
aplica en huichol para las palabras gramaticales. Esto se puede entender
también en el sentido de que la combinación de morfemas en palabras
gramaticales tiene en lenguas como huichol propiedades sintácticas. La
palabra preditaviva, cuyo núcleo es prototípicamente verbal, tiende a ser
coextensiva con el enunciado; en este sentido podemos hablar de palabras
enunciado. La palabra enunciado (1) tiene incorporado al objeto xakíte, es
LA MORFOLOGÍA VERBAL
179
decir que convierte a un constituyente sintáctico en un componente más de la
palabra.
Carácter polisintético y centralizante. El huichol es una lengua muy
polisintética y centralizante, al punto de que la palabra predicativa tiende a ser
coextensiva con el enunciado, realizando así el tipo ideal de lengua
incorporante de Humboldt en un grado bastante más elevado que el náhuatl,
considerado por él como el prototipo. En el predicado se codifica en gran parte
la estructura y el contenido del enunciado, las conexiones entre enunciados y
la pragmática discursiva. La técnica predominante es la aglutinación, aunque
en la zona flexiva de las palabras predicativas hay una serie de procesos
morfonológicos que producen la fusión parcial de morfos, y también hay
algunos morfos que expresan más de una categoría gramatical al mismo
tiempo. Los alomorfos son por lo general predecibles. Muchos morfemas
presentan diversidad de significados y funciones, y una misma categoría puede
expresarse mediante varios morfemas tanto de manera alternativa como en
coocurrencia, lo que contradice la univocidad de los morfemas asociada a las
lenguas aglutinantes.
Este carácter tiene una serie de consecuencias importantes:
1.
2.
3.
4.
5.
reducción comparativa del número de constituyentes sintácticos porque lo
que en otras lenguas se expresa con medios lexicales, en huichol se
expresa con medios morfológicos en el predicado
reducción del número de constituyentes sintácticos nominales por elisión,
ya que resultan prescindibles en virtud de la información resguardada en
el predicado
reducción del número de constituyentes sintácticos nominales por
incorporación pragmática o sintáctica
reducción del número de constituyentes sintácticos por clitización y
morfologización
reducción de la complejidad sintáctica de los constituyentes no predicativos porque el predicado coloca bajo su dependencia inmediata elementos
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
180
6.
7.
que en otras lenguas serían parte de otros constituyentes, por ejemplo como predicados secundarios
incorporación pragmática, sintáctica y nuclear (derivativa)
reducción de la complejidad morfológica de los constituyentes no
predicativos.
Vamos a ilustrar brevemente cada una de estas características.
1. Reducción de constituyentes. En los enunciados de textos reales es difícil
hallar un predicado verbal con su valencia sintáctica saturada, es decir con
todos los actantes o participantes en el evento sintácticamente explícitos. Es
una característica del texto huichol que las palabras predicativas –típicamente
verbales- aparecen en una proporción mucho mayor que las expresiones
referenciales -nombres y pronombres-, tanto más cuanto más avanza el texto,
mientras que en español ocurre todo lo contrario. La siguiente narración breve
da cuenta de esta propiedad. En ella aparecen 12 expresiones referenciales
frente a 24 predicativas, de las cuales 23 son verbales (solamente una tiene
como núcleo un nombre):
Meripai waníu /uká kaniukateitini yukie tsiti/iimariti karekatuxeriti, /ukítsi
waníu kawanaki/erieti. Meriki tsi waníu kwinie tewa kanatihan/wekaitini
kwinie reuye/iyuniwati. Meriki tsi waníu /aki/utia nayeneni hutse tewiyari,
kaneitiní waníu yukie teerita, tawarí waníu mika/uxeiyarie /ukátikai. /Ariké
miixa witari /anuyeyaku yumama hatsia waníu kaninuani, tiirí yu/auxuwime
warawititi ke memiteheuhuxatikaní. Wakutsi waníu waruxeiyaka /utimaka
mu/ami. Hutse kwi wataru /enukukweka /utatsie waníu meitite. Hutarieka titi
waníu manutanierixi matsi ri waníu /auriena niutiweni nenukaxeiyani, matsi
waníu niuminí ri heyeme. Yeupaxeta.
A pesar de tratarse de una traducción, en la versión española casi se invierte la
proporción con 20 expresiones predicativas y 32 referenciales (nominales o
pronominales). Si contamos palabras en lugar de sintagmas, y a las palabras
(pro)nominales añadimos las palabras adjetivas y en general los determinantes
LA MORFOLOGÍA VERBAL
181
del nombre que comparten con él algunas categorías morfológicas, obtenemos
los siguientes datos: 66 palabras del dominio nominal frente a 23 de carácter
verbal, incluyendo infinitivos y gerundios.
En un tiempo muy remoto vivía en su casa una mujer muy bonita que no tenía
novio porque no había encontrado un hombre que le gustara. Solía ir por agua
a un río muy lejano, donde se entretenía mucho tiempo. Una vez apareció por
el río una persona-oso que se la llevó a su casa-cueva, y durante mucho tiempo
no volvió a ser vista aquella muchacha que era tan bonita. Al cabo de muchos
años regresó a la casa de su mamá acompañada de cinco niños muy peludos.
La abuelita al verlos se desmayó del susto. El más pequeño de los osos la
levantó y la acostó sobre su cama de otate. La viejita volvió a despertarse, pero
al ver que el osito seguía a su lado mirándola desde arriba se murió para
siempre. Colorín colorado.
ESPAÑOL
HUICHOL
N
66
12
V
23
24
En español el nombre atrae a su dominio un buen número de categorías
morfosintácticas como artículos, cuantificadores y adjetivos de diversos tipos,
mientras que en huichol es el verbo el que atrae a otras clases de palabras
asimilándolas a sus categorías y colocándolas bajo su dominio sintáctico. Los
adjetivos en huichol no se distinguen de verbos estativos y fungen
sintácticamente como predicaciones secundarias (ver Gómez/Iturrioz 1993).
El predicado, prototípicamente verbal, es en huichol un atractor morfológico y
sintáctico muy poderoso que hace en buena medida prescindibles a los
argumentos, mientras que en español la información se codifica en una medida
mucho mayor en los argumentos.
En la primera frase del texto huichol aparecen cuatro predicados
verbales, el primero (kaniukateitini ) con sujeto explícito (/uká), los otros tres
(tsiti/iimariti “bonita”, karekatuxeriti “que no tenía novio”, /ukítsi waníu
kawanaki/erieti “que no encontraba hombres de su gusto”) no pueden llevar
182
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
sujeto sintáctico porque la marca de predicación secundaria –ti indica que el
sujeto debe ser idéntico al del predicado principal. Contra lo que hace pensar
la traducción, se trata de una predicación compleja y no de una frase nominal
compleja.
2. Elipsis contextual. En textos de mayor extensión esta polarización se hace
mucho más patente. Al hecho de que los predicados secundarios van
perdiendo sus posiciones para los participantes, en correlación con el grado de
deverbalización, se añade una reducción del número de constituyentes
sintácticos nominales posibles por elisión contextual, ya que resultan
prescindibles en virtud de la información resguardada en el predicado y
recuperable por el contexto. En el texto de arriba, la segunda frase tiene un
predicado (kanatihaniwekaitini ) cuyo sujeto (elidido) es también /uká y un
copredicado (reuye/iyuniwati ) con la marca de simultaneidad y sujeto idéntico
–ti.
3. Incorporación pragmática. La coextensividad de la palabra predicativa con
el enunciado se logra también mediante varios tipos de incorporación. En el
caso de pemikatsikutamipaika/aneni la escritura puede resultar engañosa, ya
que sugiere que se trata de una sola palabra gramatical cuando en realidad hay
tres palabras sintácticas (débilmente) incorporadas a la palabra verbal
anfitriona; pero escribir estas palabras por separado tiene a su vez el efecto
negativo de presentar la palabra anfitriona fragmentada. No se trata de una
simple interrupción de la palabra, achacable a factores de la performancia,
como distracción, planeación defectuosa etc., sino de una verdadera operación
de absorción con la función pragmática de colocar una parte del enunciado en
un segundo plano, o sea fuera del foco, pero que tiene además consecuencias
de orden gramatical; el morfo con que terminó el primer segmento de la
palabra interrumpida, en este caso la negación ka- se repite con frecuencia al
retomar la palabra:
(15) Pe- mi- ka- tsi kuta mipai ka- /ane-ni
2SG MOD NEG pues al fin así
NEG ser FUT
LA MORFOLOGÍA VERBAL
183
“Al fin que tú no vas a ser así.”
La reanudación de la palabra se indica con frecuencia repitiendo al inicio
del segundo segmento de la palabra el último morfo del segmento anterior,
como en el ejemplo que nos ocupa (subrayado). Además de distinguir entre
palabra fonológica, gramatical y lexical, en huichol se requiere también el
término palabra pragmática. Entre las dos expresiones de (16) hay una
diferencia clara: la incorporación de tai a la palabra predicativa tiene el efecto
pragmático de reducir la referencialidad formando una unidad informativa
discursiva compleja dentro de la cual ningún elemento puede ser focalizado.
Esta palabra oración procede de una narración donde se describen las
circunstancias en que el sol haría su aparición.
(16) a. Tai tixai mi- ka- ti- ye-hekia -kai.
fuego algo MOD NEG ENF IN erschein IMPF
“El fuego no había aparecido en absoluto.”
b. Mi- ka- <tai tixai> ti- ye- hekia -kai.
MOD NEG fuego algo ENF IN aparecer IMPF
“La aparición del sol todavía no tenía lugar.”
La incorporación subraya el hecho de que la palabra tai hace referencia a una
entidad todavía inexistente. En esta posición inmediatamente a la derecha de
los morfemas del sujeto y de los modales (negación incluida) se incorporan,
además del sujeto, elementos que expresan modalidad, un refuerzo de la
negación etc. (tixai “algo” + -ka 'NEG' “en absoluto”).
4. Incorporación sintáctica. El ejemplo siguiente satisface todas las condiciones
de la incorporación sintáctica:
p- a- /iirí- /i -kai.
(17) Tiweweiyame /iki haika-me
cazador
D1 tres AD:NOSUJ AS FIG flecha llevar IMPF
“El cazador portaba estas tres flechas.”
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
184
El demostrativo y el numeral no forman un constituyente sintáctico; haikame
tiene el estatus de una predicación secundaria, pero conlleva en todo cado una
referencia a un constituyente diferente del sujeto (“no sujeto”) y está más
ligado a la cabeza del sintagma nominal que otros modificadores más
atributivos; en este caso sólo puede tratarse del nombre incorporado con la
función de OD. Es un caso claro de “modificador varado” o de modificación
discontinua.3
5. Morfologización. A diferencia de la contracción que caracteriza a las
lenguas fusionantes, la morfología del huichol es expansiva, absorbiendo
elementos semilibres (clíticos) como afijos ligados. El condicional xika/sika
entra en la clase de sustitución de los modales.
(18)a. Xika pe- nua -ni.
si 2SG venir FUT
“Si vienes.”
b. Pe-xika-nua-ni.
c. Pe-xika taikai pe-nuani.
En c. la marca de sujeto se vuelve a repetir después de la incorporación
pragmática del adverbio taikai.
6. Carácter centralizante. Los constituyentes no predicativos muestran por lo
general poca complejidad sintáctica y morfológica porque el predicado atrae a
su dominio de dependencia, por ejemplo como predicados secundarios,
elementos que en otras lenguas son parte de otros constituyentes. No hay
ninguna categoría de palabras especializada en la función determinativa; la
determinación o identificación de los referentes, como la individuación o
constitución de los objetos, están más ligadas al predicado que a los
argumentos (Gómez/ Iturrioz 1990). Los adjetivos son verbos estativos y
funcionan en general como copredicados o predicados secundarios. Si
3
Para más detalles sobre los diferentes tipos de incorporación ver Iturrioz 2000.
LA MORFOLOGÍA VERBAL
185
tomamos la primera frase del texto La mujer que no tenía novio, observaremos
que la “noción adjetiva” o propiedad “bonito” tiene el mismo estatus
sintáctico que el verbo derivado hekatuxeriya “tener novio” o el verbo
transitivo naki/eriya “querer, amar”. Las tres expresiones tienen la misma
marca de predicación secundaria –ti, que indica simultaneidad e identidad de
sujeto con el predicado principal; las tres aparecen distanciadas del nombre
/
uká y adjuntadas al predicado kaniukateitini yukie “vivía en su casa”. La
estructura más similar en español es la de participio pasado; en
(19) Regresó a la casa de su mamá acompañada de cinco niños muy peludos.
el sintagma acompañada de cinco niños muy peludos no es atributivo, sino
adverbal.
-ti -ni yukie.
(20) Meripai waníu /uká ka- ni- u- katei
antiguam. dizque mujer HES RF VIS habitar:IMPF CONV RF POS:REFL casa
tsi- ti- /iimari -ti ka- r- e- ka- tuxeri-ti /ukí -tsi waníu
DIM GRAD bonito AD:SI NEG GENR INV POS novio AD:SI varón PL dizque
ka- wanaki/erie-ti.
NEG 3PL:O:ANIM querer AD:SI
Una traducción literal (más apegada a la estructura sintáctica del huichol) sería
“hace mucho tiempo dizque una mujer vivía en su casa siendo muy bonita, no
teniendo novio, no gustándole los hombres”. Dentro del mismo texto aparece
una frase donde el numeral /auxuwi “cinco” lleva la marca de predicación
secundaria –me que significa que los sujetos de este predicado y del principal
son diferentes:
a- witi -ti
(21) Tii -rí yu- /auxuwi-me warniño:PL PL ANIM cinco AD:DS 3PL:O:ANIM FIG llevar AD:SI
ke
memi- te- heu- huxa
-tika -ni.
PREG 3PL:SUJ:ANIM MOD GRAD GLOB ser peludo DISTR RF
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
186
En huichol las estructuras que corresponden a un tiempo muy remoto, una
mujer muy bonita, un río muy lejano, cinco niños muy peludos no tienen la
misma cohesión sintáctica que en español. Incluso los demostrativos
raramente acompañan a un nombre, ya que son bastante autónomos y por lo
general van solos.
7. Incorporación nuclear. La falta de cohesión de un sintagma nominal se
manifiesta en que puede ser desarticulado al asumir el núcleo del mismo la
función de núcleo del predicado, dejando al elemento dependiente
(determinante) flotando en el enunciado, lo que constituye un tipo especial de
incorporación sintáctica. Los sintagmas nominales kiekari pinieya “las cosas
del pueblo” o yutsi pinieya “las cosas de dios” pasan a formar una
construcción predicativa donde el possessum funge como núcleo del
predicado:
(22) Pini ya
pi-ti- yineme… kiekali pi-ti- pinie-ya.
cosa en cierta m. AS GRAD común pueblo AS GRAD cosa 3POS
“Las cosas en cierta medida no son de nadie, las cosas son del pueblo.”
tsewixima -ka waníu, yutsi waníu mi-ti- pinie-ya.
AS NEG GRAD maltratar DUR dizque dios dizque AS GRAD cosa 3POS
“No se debe maltratar (a los animales), son propiedad de dios.”
(23) Mi-ka-ti-
Esta incorporación al núcleo del predicado se bloquea si el nombre en cuestión
está en el foco del enunciado. En el siguiente diálogo entre una niña y su padre
se puede observar la alternancia entre la forma incorporada (pitau) y la libre
(nierika pita pihiki ); el verbo copulativo hiki asume la función de predicado
porque el nombre está puesto en contraste (pita); en la segunda intervención
del padre no aparece la partícula de contraste, pero el valor focal del nombre lo
ponen de relieve los diversos exponentes de modalidad formal (categórica):
LA MORFOLOGÍA VERBAL
(24)
187
PADRE: Pi-ka- tau nierika pita pi-hiki.
AS NEG sol nierika CONTR AS ser
“No es el sol, es un nierika.”
NIÑA:Waiki pi-tau.
“No, es el sol.”
PADRE: Nierika ka -ni- hiki-ti -ni.
nierika HES RF COP AMPL RF
“Es un nierika.”
Ni siquiera un compuesto tiene el suficiente grado de cohesión para impedir
este tipo de incorporación. Para expresar “es un venado pintado, es una figura
de venado” se desprende del compuesto maxa /ikiyari “figura de venado” el
segundo elemento, que es la cabeza del compuesto y se le asigna la función
predicativa:
(25) Maxa pi/iki-yari.
venado AS figura COMP
“Es una figura de venado.”
8. Otros rasgos tipológicos.4 Desde el punto de vista de la tipología del orden
de las palabras de Greenberg (1963), el huichol tiene el orden básico SOV; en
condiciones pragmáticas neutrales, en una oración con dos argumentos
primero se coloca el sujeto, luego el objeto y después el predicado (típicamente
verbal), como se ilustra en el siguiente ejemplo:
(26) Nunutsi kaarú p- u- kwai
niño
plátano ASI-VIS-comer:PF
“El niño se comió un plátano.”
Las posposiciones van ligadas al nombre o a alguno de los atributos en
distintos grados de cohesión:
4
Para más detalles ver Iturrioz 1987.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
188
(27)
ki-ta
teeté-tsie
maamá-ki
ne-taru hetsia
ha Tateikie mieme
casa-en
piedra-sobre
mano-instr
mi-hermana donde
agua Tateikie de
“en la casa”
“sobre la piedra”
“con la mano”
“donde mi hermano”
“el agua de Tateikie”
Los adjetivos y en general las construcciones que cumplen la función atributiva
suelen colocarse después del nombre:
(28) mitsu m-eu- yiwi p- e- tia
gato AS-GLOB-negro ASI-ABL-ir:PF
“El gato negro se fue.”
Categorías léxicas. Las categorías nombre y verbo están bien diferenciadas,
aunque los límites no coinciden con los de otras lenguas. Aunque los nombres,
como los adverbios y otras clases de palabras, pueden funcionar como
predicados sin necesidad de derivación fuerte o de cópula, a diferencia de los
verbos requieren del verbalizador o conversor débil -ti ante las marcas de
tiempo y modalidad.
b. Me- pi- ku-kutsu.
(29) a. Me- pi- mitsú-ri.
3PL:SUJ ASI PL dormido
3PL:SUJ ASI gato PL
“Son gatos.”
“Están dormidos.”
d. Me- pi-mitsú-ri-ti -ni.
c. Me- pi- mitsú-ri-ti –kai.
3PL:SUJ ASI gato PL VR IMPF 3PL:SUJ ASI gato PL VR FUT
“Eran gatos.”
“Serán gatos.”
f. Me- ka-ni-mitsú-ri-tika -ku-ni.
e. Me- ka-ni- mitsú-ri-ti-ni.
3PL:SUJ RF RF gato PL VR RF 3PL:SUJ RF RF gato PL DISTR FUT RF
“Son gatos”
“Serán gatos.”
g. Me- ni-mitsú-ri-ti -kai-ti -ni.
3PL:SUJ RF gato PL VR PF VR RF
“Eran gatos.”
LA MORFOLOGÍA VERBAL
189
Sin embargo, dentro del continuo N-V, algunos nombres se encuentran más
cerca del polo verbal y pueden ser predicados sin necesidad del verbalizador
–ti:
(30) Mana ri waniu niutaikaiyarieni.
ahí ya dizque se les hizo noche
(31) Neniwé tsi tinikuyekaitini, nitsipurikikaitini.
mi niño pues estaba enfermo, tenía sarampión.
Taikaiyari designa un espacio de tiempo y tsipuruki un proceso (una
enfermedad), ambas nociones afines a la verbalidad. Las palabras que designan
propiedades no constituyen una clase gramatical especial de adjetivos, sino que
son una subclase de verbos estativos (V. Gómez/Iturrioz 1990). Los términos
relacionales de parentesco y otros como tewá “animal doméstico” pueden
funcionar como núcleos nominales o como verbos transitivos indistintamente:
(32) Ne-p- i- kina -kai.
1SG ASI O esposo IMPF
“Lo tenía como esposo / era mi esposo.”
Como corresponde a dos categorías léxicas bien diferenciadas, existen recursos
para derivar nombres a partir de verbos, y viceversa. Mediante el sufijo -(ka)me
se derivan nombres como /ikitiwa-me “maestro” (= “el que enseña”). También
hay varios sufijos para derivar verbos a partir de nombres: -ma, -ta, -tia, -xie.
Ejemplos: xiete-ma “enmielar”, winu-ta “hacer vino”, ki-tia “proveer de casa”,
winu-xie “estar bajo el efecto del vino”.
La categoría léxica de los adverbios es muy numerosa en huichol, sobre
todo si incluimos en ella las numerosas partículas textuales; existen además
algunos afijos derivadores de adverbios, como -kia, -rieka: huta-rieka “por
segunda vez”; huta-kia “dos veces”. Por otra parte, el adverbializador -ti5 se
5
Glosamos como advr la función general de este morfema, sus funciones
específicas son indicadas con sim:ms (acción simultánea, mismo sujeto), ad:suj
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
190
sufija a varias construcciones oracionales o semioracionales convirtiéndolas en
oraciones adverbiales o estructuras atributivo-adverbiales; este tipo de
oraciones tienen un uso muy amplio, por ejemplo:
p- u- nua.
(33) a. Ha-tsuaka-ti
CIS llorar SIM:MS ASI VIS llegó
“Llegó llorando.”
payani.
b. Ka-heu- niere-ti
NEG GLOB ver AD:SUJ se volvió
“Se volvió ciego.”
mana p-u-kutsú
c. mitsu heu-yiwi -ti
gato GLOB-negro-AD:SUJ ahí ASI INV ver:PF
“Ahí está dormido un gato negro”
El sufijo -ti indica que el sintagma nominal al que se refiere es el de sujeto,
mientras que -me expresa que se refiere a un sintagma nominal diferente del
sujeto (objeto paciente, locativo, etc.).
Una clase de conjunciones casi no existe, pues la conexión entre
proposiciones se realiza sobre todo mediante marcas afijadas al verbo y
mediante yuxtaposición. La conjunción condicional xika se remonta al
español si con la partícula modal ka, y como ya vimos tiende a ser incorporada
a la palabra predicativa, es decir se morfologiza.
Una clase muy numerosa de palabras es la de las partículas textuales,
que expresan muy diversas ideas relacionadas con la pragmática discursiva y la
organización del texto. Las más usadas son las partículas focales ta y pita y el
citativo waníu, éste último es muy frecuente en los textos narrativos; tsi, riki,
ri, ti, te, tsiari, tami, rami, /aku, tsieti, tsenu etc. Tienen gran movilidad en el
texto y gran capacidad de combinarse entre sí.
(atributivo-adverbial sujeto), concs (concesivo sujeto), vr (verbalizador) etc.
Sobre la relación entre la función general adverbializadora y estas funciones
específicas ver Iturrioz 1987.
LA MORFOLOGÍA VERBAL
191
Las categorías verbales. Las categorías gramaticales en huichol están
codificadas principalmente en el verbo (Iturrioz 1987:241-248). Aún funciones
como INDIVIDUACIÓN y DETERMINACIÓN se expresan en el verbo. La
pluralidad, que es una manifestación de la función de individuación, se
expresa de diversas maneras en el verbo: mediante afijos, reduplicación de la
raíz, cambio de acento y supletivismo, aunque estos exponentes sirven también
a otras funciones.
Participación. La función de participación,6 que establece la relación entre el
evento y los participantes, recibe una elaborada codificación en el verbo. En el
verbo se expresan mediante prefijos los roles semánticos o las funciones
gramaticales de los participantes; las funciones gramaticales centrales no se
marcan en los argumentos o complementos del predicado:
ne
tame
/
2ª
eki
xeme
3a
miki
(mime)
PREFIJOS SUJETO:
nete-
pexe-
0
0/me-
PREFIJOS OBJETO:
ne(tsi)ta(tsi)
ma(tsi)
xe(tsi)
ii/wa-
PRONOMBRE
INDEPENDIENTE
1ª
SG
PL
/
aneta/yuxe/yuCUADRO 2: Marcas pronominales
REFLEXIVOS:
6
yuyu-
V. Seiler 1988 sobre la dimensión de participación. Para una visión general de
los exponenetes de la función de participación en huichol, ver Iturrioz 1992.
192
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Casi todos estos prefijos aparecen de manera obligatoria; el prefijo de objeto ise suprime cuando el sintagma nominal va antes del verbo, es decir en su
posición normal. Los de tercera persona plural, tanto de sujeto (me-) como de
objeto (wa-), sólo aparecen con nombres animados.
El prefijo ti- (que alterna con te- si el sujeto es plural animado) funciona
como generalizador de paciente:
(34) a. Wiyeme p- i- ta-kwai ri
ASI 3:O LIM comer:PF ya
“Wiyeme ya se lo comió.”
b. Wiyeme pi- ti- u- kwai ri
ASI GENR VIS comer:PF
“Wiyeme ya comió.”
Este prefijo presenta varias funciones adicionales: participa en la función de
individuación al expresar el número del sujeto cuando éste es animado, puede
expresar intensidad de la acción, también funciona como interrogativo, etc
(Ver Iturrioz et al. 1986b § 3). Hay además varios sufijos (-ya, -tia, -rie, -tsi y –
wa) en los que se codifican distintos aspectos de las relaciones entre los
participantes y el predicado: transitividad, causativo, pasiva (Ver también
Iturrioz 1990; 1992).
El tiempo y el aspecto. El tiempo futuro y pasado se marcan mediante los
sufijos -ni y -ka; este último expresa adicionalmente la idea de durativo. El
tiempo pasado aparece combinado con los aspectos perfectivo e imperfectivo
en los sufijos -xi y -kai respectivamente. Tanto el futuro como el pasado
perfectivo se pueden indicar también mediante cambios en la raíz y formas
supletivas.
Modalidad. La aserción puede expresarse con varios afijos modales. El prefijo
modal pi- (ASI), que sólo aparece en oraciones independientes, es el que se
utiliza en enunciados fuera de contexto, o sea en condiciones neutrales de
elicitación, o para los eventos relativos al “aquí y ahora”, es decir al ámbito
LA MORFOLOGÍA VERBAL
193
inmediato del hablante-oyente. Si la información tiene una importancia
especial para el oyente, o el hablante desea darle cierto énfasis, entonces se
requiere el prefijo (ka)ni- de registro formal (RF). Compárense los siguientes
ejemplos (Gomez 2002,Cuicuilco):
(35) a. Ha pi- xika.
agua ASI caliente
“El agua está caliente” (se constata un hecho que tiene lugar en el origo,
hic et nunc)
b. Ha ka-ni-xika-ni.
agua RF RF caliente RF
“El agua está caliente.” (es importante que el oyente lo sepa, pues puede
quemarse)
Cuando se trata de información con garantía de validez o verdad (mitos, textos
instructivos), las aserciones se expresan también con este afijo:
ka- ni-kwa -ne -ni
(36) a. Maxa /ixa
venado hierba RF RF comer HAB RF
“El venado come hierba” (libro de texto)
b. Maxa /ixa pi-kwa-ne
venado hierba ASI comer HAB
“El venado come hierba” (ámbito inmediato)
Cuando se trata de hechos que forman parte de la experiencia del hablante,
pero que están fuera de su ámbito espacial y temporal inmediato, el prefijo mi-7
sustituye a los anteriores en la mayoría de las oraciones principales:
7
El prefijo mi- también aparece en oraciones subordinadas como las relativas,
causales y finales.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
194
/
c. Maxa ixa m-e-kwa -ne -kai.
venado hierba AS INV comer PROGR IMPF
“El venado andaba comiendo hierba.” (Ambito no inmediato, como en
la narración de hechos pasados.)
La irrealidad se expresa mediante una conjunción de marcas de tiempo y
de modo. La potencialidad se expresan frecuentemente con el sufijo de futuro ni y el potencial -ke y –keyu ; la condicionalidad se expresa con el prefijo xikay el sufijo de futuro, etc. Aquí, y en otras áreas de la modalidad participa
también el prefijo (ka)ni- del registro formal.
Las formas interrogativa, negativa e imperativa se pueden marcar
también en el verbo mediante afijos: (ti/r)/te- (PREG); ka-(NEG); ke- y ne(IMP).
Localización. Las relaciones espaciales o locales se expresan mediante
adverbios (mana “ahí”, /ena y /uwa “aquí”, huutá “allá arriba”, etc.),
posposiciones (ki warie “a espaldas de la casa”), sufijos nominales (/ipari-tsie
“encima de la silla”), y prefijos verbales (p-a-ka-mie 'asi cis ir' “viene
bajando”).
Dentro del verbo, la expresión de la localización es muy rica, y está
conectada con otras funciones como la expresión de individuación,
participación, aspecto y modos de acción (Ver Gómez 1993). Hay tres
posiciones antes de la raíz ocupadas por doce prefijos con contenido
básicamente local, los cuales se combinan de acuedo a un complejo sistema de
reglas para dar expresión a ideas espaciales muy específicas. Todos ellos
presentan más de un significado espacial, y además expresan distintos
significados no espaciales. Los diversos significados de cada morfema se
organizan en una jerarquía de paradigmas que van desde contenidos locales
concretos hasta significados muy gramaticalizados.8
8
En Iturrioz/Gómez/Ramírez 1988 se presenta una descripción detallada.
LA MORFOLOGÍA VERBAL
hauheheu-
/
195
nanuwa-
tatikuka-
yeCUADRO 6: Los prefijos espaciales.
Empleamos la glosa LOC (exponente de la función de localización) cuando el
significado espacial no se quiere especificar más, pero en la mayoría de los
casos se da una glosa específica.
Significados locales
p-a-ti-mie
ASI CIS ↑ ir
p-a-ye-mie
ASI CIS INir
p-a-ta-mie
“viene subiendo”
“viene saliendo/río abajo”
“viene entrando/río arriba”
ASI CIS RÍO ARRIBA ir
p-a-ka-mie
ASI CIS ↓ ir
p-a-ku-mie
ASI CIS CIRC
“viene bajando”
“viene dando la vuelta”
ir
modos de acción
“cantó varias veces”
pi- ti- u- ti- kwika-xi
ASI GENR VIS PLA cantar PF
“cantó una vez”
pi-ti-u-ta-kwika-xi
SGA
kwinie pi-ti-ku-kutsú.
“duerme mucho (a cada rato)”
mucho ASI GENR DISP dormir
196
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Individuacion (PLp)
p- u- ti- tuxa -ri -xi p-u-ta- tuxa-ri-xi
ASI VIS PL:PAC blanco IGR PF
SG:PAC
“Se blanquearon.”
“Se blanqueó.”
p-i-tatuxa-ri-ya-xi
p- i- tituxa -ri -ya-xi
ASI O PL:PAC blanco IGR TR PF
SG:PAC
“Las blanqueó.”
“La blanqueó.”
Además, estos prefijos participan en la expresión de modos accionales y
en la clasificación verbal; con los verbos estáticos sólo es posible utilizar estos
prefijos con sus contenidos espaciales, nunca modoaccionales o individuativos.
Por ejemplo, con un verbo como tuxa “ser blanco” no se puede expresar la
singularidad o pluralidad del sujeto mediante los prefijos ta- y ti- como con el
verbo tuxa-ri “blanquear”, donde sí es posible, como ya vimos. Todas las
combinaciones posibles de estos prefijos con un verbo estático como tuxa nos
darían distintos casos de cómo se distribuye el color blanco en el objeto en
cuestión, o alguna otra especificación espacial de la situación:
pi-tuxá
“Es blanco todo” (objetos)
ASI blanco
p-eu-tuxá
“Es blanco todo” (animados)
ASI GLOB blanco
p-a-ta-tuxá
“Tiene la boca blanca”
ASI FIG BORDE blanco
p-a-ye-tuxá
ASI FIG INblanco
p-a-tuxá
ASI FIG blanco
p-a-ku-tuxá
ASI CIS blanco
p-anu-ti-tuxá
ASI LONG ↑ blanco
“Tiene la cara blanca”
“Tiene una mancha blanca”
“Tiene una franja blanca curva horizontal”
“Tiene la punta blanca”
LA MORFOLOGÍA VERBAL
p-u-tuxá
ASI VIS blanco
p-e-tuxá
ASI INV blanco
197
“Hay niebla (aquí)”
“Hay niebla (allá)”
La pluralidad de participantes en el verbo. La marca de clase no es la única
manera de indicar la pluralidad de un participante. En el verbo9 se expresa de
diversas maneras el número del sujeto y del objeto, además de la pluralidad de
acción.
Posesión. La noción de posesión se expresa también fuera de la frase nominal.
En el verbo se expresa de diversas maneras: mediante prefijos locales
derivativos como ka- y a-; mediante lexemas verbales como he-xeiya “tener”, y
mediante nombres relacionales en función de predicados transitivos como en
tsiiki-ri me-pi-wa-tewa ‘perro PL/3PL:SUJ ASI 3PL:O animal doméstico) “tienen
perros”.
Relación entre proposiciones: Los conectores. La coordinación de
proposiciones se expresa mediante conectores del tipo nutsi, ya “o”
(disyuntiva) y /aimieme “por eso, para eso” (final), etc. Del español se ha
adoptado el conector pero y porque, aunque este último tiene un uso menos
frecuente. La coordinación copulativa se realiza por yuxtaposición.
Para la subordinación existe la conjunción condicional xika, la cual
también se puede prefijar al verbo. Existen, además, dos paradigmas de sufijos
que funcionan como conectores subordinantes. Los conectores del primer
paradigma requieren del asertor neutral mi-: el causal o final -ki y el temporal
-tsie. Los exponentes del segundo paradigma expresan tiempo relativo y al
mismo tiempo indican si el sujeto de la oración principal sigue siendo el de la
subordinada, o si hay un cambio de sujeto (switch reference, Grimes 1964,
Comrie 1983).
9
Ver Gómez/Iturrioz 1990 sobre las distintas marcas de plural en el verbo. Ver
también el apartado sobre localización.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
198
mismo sujeto (MS) diferente sujeto (DS)
simultaneidad
-ti
-kaku
-ku
anterioridad + pret -ka
-yu
anterioridad + fut -me
CUADRO 9: Las marcas de “switch reference”.
Este esquema debe ser corregido al menos en el sentido de que de que -ka/-ku
también expresan anterioridad en el presente:
p- e- tia.
(37) a. Ne- nua -ku
1SG llegar ANT:DS ASI INV ir:PF
“Luego que yo llegué se fue.”
ne- pi-ti-/uximaya.
b. Ne-nua- ka
1SG llegar ANT:MS 1SG ASI INV trabajar:PF
“Estoy trabajando, luego de haber llegado.”
Estos sufijos se caracterizan por ser incompatibles con todos los modales
asertores (pi-, mi-, (ka)ni-) .
Abreviaturas
↑
1
2
3
ABL
AD
ADJ
AMPL
ANIM
ANT
AS
hacia arriba
primera persona
segunda persona
tercera persona
ablativo
adnominal/adverbal
adjetivo
ampliador
animado
anterioridad
asertor
LA MORFOLOGÍA VERBAL
ASI
CIRC
CIS
COM
COMP
COND
CONTR
CONV
COP
CT
DES
D1
DIM
DISTR
DS
DUR
ENF
FIG
FLEX
FUT
GENR
GLOB
GRAD
HES
IMP
IMPF
IN
INGR
INTS
LOC
LONG
MOD
MS
asertor independiente
circular, ida y vuelta
cislativo
comitativo
compuesto
condicional
contraste
conversor
cópula
cambio de tópico
desiderativo
déictico de primera persona
diminutivo
distributivo
diferente sujeto
durativo
énfasis
figura
objetivos flexibles
futuro
generalizador
global
graduable
hesitativo
imperativo
imperfectivo
interior
ingresivo
intensificador
local
longitudinal
modal
mismo sujeto
199
200
N
NEG
NOSUJ
O
ORN
PAC
PL
POS
PREG
PRET
PROGR
PRON
REFL
RF
SG
SI
SIM
SUJ
TEM
TRANSV
V
VIS
VR
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
nombre
negación
no sujeto
objeto
ornativo
paciente
plural
posesión
pregunta, interrogativo
pretérito
progresivo
pronombre
reflexivo
registro formal
singular
sujeto idéntico
simultaneidad
sujeto
temático
transversal
verbo
visible
verbalizador
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Universidad de Guadalajara (Función 7)
Nakita, remanso natural de agua en Santa Teresa.
Lugar sagrado a donde se acude a depositar ofrendas en solicitud de buena
cosecha, fertilidad en la ganadería y conocimiento chamánico
TOPONIMIA HUICHOLA
José Luis Iturrioz Leza
Xitakame (Julio) Ramírez de la Cruz
Wiyeme (Julio) Carrillo de la Cruz
Presentación. En el Departamento de Investigación de Lenguas Indígenas de
la Universidad de Guadalajara llevamos a cabo un estudio de la onomástica
huichola que cubre una amplia gama de aspectos. En el plano descriptivo, el
objetivo más inmediato es elaborar un inventario exhaustivo de los diversos
sistemas onímicos (antropónimos, etnónimos, hidrónimos, orónimos,
teónimos o hagiónimos etc.) La investigación abarca tanto los endónimos
como los exónimos, es decir tanto los nombres en huichol (wixarika o
Tateikie) como los nombres introducidos desde otra cultura (huichol o San
Andrés), éstos en la medida en que han sido asimilados a la lengua materna
(Xanatirexi por San Andrés) o han pasado a formar parte de los hábitos
discursivos. El análisis de los exónimos se enfoca principalmente a su
estratificación histórica, lo que permite reconstruir aspectos importantes del
desarrollo de los contactos entre la cultura huichola y la española-mestiza a
través de los cambios diacrónicos, pero también aspectos etnohistóricos –por
los dominios culturales a los que pertenecen-, sociolingüísticos- la convivencia
en competencia de los sistemas castellano y huichol, y los factores diastráticos
y diafásicos de la alternancia en el uso de los mismos.
La toponimia no es una nomenclatura o lista de etiquetas sin significado
ni organización, sino un sistema ordenado y jerarquizado en varios planos. A
lo largo de este trabajo daremos información sobre cada uno de estos aspectos:
•
•
gramatical: técnicas de formación de los términos
semántico: transparencia y motivación semántica
206
•
•
•
•
•
•
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
físico: características del terreno
práctico: utilización del terreno (cacería, agricultura, sendas, rutas de
mulas...)
demarcativo: mojoneras
histórico: soporte de la memoria cultural
simbólico: paisajes semióticos, topografía conceptualizada
textual o discursivo: papel de los nombres de lugar en la organización de
los textos
La toponimia refleja características de una cultura y puede ser una
herramienta útil para la reconstrucción histórica. Su estudio puede ser fuente
de información muy valiosa para la reconstrucción de los contactos entre las
lenguas y las culturas. Nuestro trabajo tiene, además del interés científico, una
motivación práctica, ayudar a los huicholes en su esfuerzo por mantener su
territorio y recuperar parte de las tierras invadidas.
Toponimia e historia. En la toponimia dejan huellas hechos y procesos
históricos: la relación entre pueblos y territorios a lo largo de la historia,
migraciones, desplazamientos, invasiones y luchas de conquista, colonización,
mestizaje, desarrollos culturales, religiosos o míticos, contacto de lenguas. Así,
un pequeño lugar en la periferia del territorio huichol (cerca de Cañaveral,
antes de llegar a Jesús María) se llama Mirayutakwitixi, (“donde se pelearon”),
traducido al español de manera simplificada como La Guerra, lo que
seguramente hace referencia a algún hecho bélico de la historia de la región.
Con Xurawe Muyeka se asocia el primer encuentro con un cura, hecho
histórico actuado por los waikamete (imitadores rituales) en las actuales
peregrinaciones a su tierra santa. Otro lugar se llama Teiwari Muwatakurupixi
(Cerro el Voladero del Vecino), literalmente “donde se desbarrancó el
mestizo.” Son hechos si se quiere aislados, pero desde una perspectiva global,
la complicada coexistencia de tres sistemas toponímicos - huichol, azteca,
español- refleja una complicada convivencia de estas tres culturas (y otras)
durante al menos 500 años.
TOPONIMIA HUICHOLA
207
La toponimia en náhuatl merece un tratamiento especial. Al interior del
territorio huichol y en los territorios circundantes, son muy escasos los
nombres en náhuatl. Llaman la atención ante todo los “apellidos” de los
poblados más importantes (San Andrés) Cohamiata, (Santa Catarina)
Cuescomatitlán y (San Sebastián) Teponahuastlán, así como el nombre de
Tuxpan (de Bolaños). Es muy posible que se trate de asentamientos o “pueblos
de indios” donde los misioneros y militares españoles trataron de concentrar a
la población indígena para controlarla mejor e imponerle sus formas de
organización y sus creencias. Como se desprende de un documento virreinal
de 1725 donde se ubican las mojoneras que debían delimitar y proteger el
territorio de la comunidad de San Andrés Cohamiata, (Ver Iturrioz et al. 2003)
un área en torno a estos asentamientos era acordonada y declarada como
“fondo legal”, en la cual se construían los edificios de la administración
colonial y de las misiones. En esta época se había construído ya sobre el fondo
legal una iglesia, un cementerio y además debían existir también instalaciones
militares y algún edificio para los misioneros. Pero en el documento se hace
referencia al amojonamiento del fondo legal que tuvo lugar el 1 de marzo de
1609. Al territorio comprendido por estas mojoneras lo llaman los huicholes
Tananama Wakwie "Territorio de Nuestras Madrinas", porque dentro de él se
construían edificios para las divinidades cristianas que se denominan
"madrinas".
El resto de los lugares con nombres en náhuatl parecen formar un
cordón de pueblos fronterizos que debían ser al mismo tiempo puntos de
vigilancia militar, centros de misionización y dependencias admnistrativas;
empezando por el noroeste dan la vuelta al territorio huichol en dirección sur,
sureste, noreste y noroeste: Huazamota, Metatita, Peyotán, Acatita, Popotita,
Huaixtita, Zoquipa, Huaynamota, Ocotán, Huajimic, Camotlán, Ocota (de la
Sierra), Tuxpan, Ratontita, Chachalotita, Chimaltitán, Azqueltán, Colotlán,
Ocota, Chimolta, Totuate, Nostic, Mezquitic, Tenzompa. En el sur, en una
línea más interior al norte del Chapalagana se hallan Cocoaxco, Coyultita,
Salatita, Salmotita. Ratontita es una muestra de la “alianza” de nahuas y
españoles; la palabra se compone de la palabra ratón seguida de dos morfemas
gramaticales del náhuatl: “donde abundan los ratones”.
208
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
De documentos como el mencionado no se desprende que se
establecieran en estos pueblos contingentes numerosos de población foránea,
por ejemplo nahuas de Tlaxcala o de otras partes, pero sí hay indicios de que
algunos hablantes de náhuatl trabajaban al servicio de la administración
colonial. Lo más probable es que el escribano o intérprete fuera un hablante
bilingüe de náhuatl y español; eso parece indicar la transcripción de Xaipitsikie
"en la casa de las moscas" como raipuciquic en la forma de un participio del
náhuatl, lo que lleva a la traducción "moscas paradas".
Es tarea de arqueólogos e historiadores aportar más pistas sobre si estos
asentamientos son anteriores a la conquista o se fundaron como parte del
proceso colonizador de los españoles. A favor de la primera hipótesis se puede
aducir que la integración de los huicholes a la civilización mesoamericana,
tanto en los aspectos materiales, especialmente la agricultura, como en los
simbólicos (cultura del maíz, mitología y religión), se había consumado antes
de la llegada de los europeos, y este proceso de transición de una cultura de
cazadores y recolectores a una cultura sedentaria de agricultores, que debió ser
un proceso muy largo, no pudo tener lugar sin contactos estrechos entre las
poblaciones. Desde la toponimia se puede aducir algunos indicios interesantes.
Los lugares designados por nombres huicholes como Tateikie (San Andrés
Cohamiata) o Tateikita (San Miguel Huaixtita) y por los nombres nahuas
Cohamiata o Huaixtita, son diferentes. Es una pista interesante que sean los
nombres nahuas y no los huicholes los que se combinan con los nombres
españoles, lo que podría hablar de una estrategia de fundaciones nuevas
basada en modelos de la administración azteca y española. Pero de ahí no se
desprende en qué medida esto implicaba el asentamiento de población nahua
como parte de la estrategia colonizadora.
La historiadora Beatriz Rojas (1993) afirma que la fundación de
Huaynamota hacia 1580 obedece a que los frailes Andrés de Ayala y Andrés
de Medina se percataron de lo útil que sería, para facilitar la labor de
evangelización, construir un convento en el corazón de la sierra. Reconoce que
el sitio era llamado ya Huaynamota por los naturales y era un punto de
reunión muy importante de diferentes grupos de indígenas. En consecuencia
no se debería hablar de “La Fundación de Huaynamota”, sino de la fundación
TOPONIMIA HUICHOLA
209
de una misión en Huaynamota. En algunas aldeas de la zona todavía se habla
un dialecto del náhuatl llamado mexicanero que por desgracia no ha sido muy
investigado. También en la costa de Michoacán se habla todavía hoy náhuatl
al menos en cuatro aldeas: Ostula, Coire, Pómaro y San Pedro Naranjestil.
Sischo (1979), que ha descrito este dialecto hablado todavía hoy en las aldeas
San pedro Jícora, San Buenaventura y Santa Cruz en Nayarit, afirma que son
descendientes de una población establecida ahí desde antes de la conquista
española y que ocupaban un territorio mucho más extenso. Es probable que
hubiera numerosos asentamientos distribuídos por todo el occidente de
México y que la toponimia de testimonio de ello. Dado el rezago de las
investigaciones en este punto, Valiñas (1998:179) baraja diferentes hipótesis y
sólo se atreve a concluir que “aunque no es muy evidente, se puede suponer
una presencia precolonial del náhuatl de Occidente (propuesta hecha con
anterioridad por varios autores...)”. Para Weigand (1992:178), sin embargo,
los mexicaneros eran en su mayoría de origen tlaxcalteca, “se sabe que fueron
introducidos como colonos durante el siglo XVI... Los españoles los ubicaron
en presidios, o en asentamientos parecidos a presidios, situados en puntos
estratégicos a lo largo de la violenta y mal definida frontera con los coras y
tepehuanes que no habían sido conquistados hasta ese momento”.
Toponimia y cultura. La toponimia propia refleja características de la cultura,
la manera de organizarse y de orientarse en el espacio, el sistema de
intercambios con la naturaleza y la manera de organizar la convivencia social.
Un aspecto central de la toponomástica es la interacción del hombre con el
medio: ubicación de los asentamientos, determinada por las actividades
económicas, las creencias religiosas, las vías de comunicación (rutas de
transporte de mercancías, de peregrinación etc.). Un mismo referente (una
montaña, un río etc.) puede tener varios nombres en diferentes tramos de su
recorrido o desde diferentes puntos de vista, lo que revela aspectos de las redes
de comunicación: la duplicidad de nombres difícilmente se sostiene si entre los
habitantes de las dos zonas existen estrechos contactos sociales. Desde la
fusión del río Chapalagana con el río Jesús María toma el nombre de Río
Huaynamota hasta desembocar en el Río Grande de Santiago, y en la
210
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
desembocadura a la altura de Barra Asadero lo llaman Río Asadero. El río San
Pedro recibe los nombres Kiyeweurika y Hayurika. Muchos lugares tienen
varios nombres en huichol, y el uso de uno u otro depende de factores
comunicativos. Una distinción fundamental se establece entre el uso coloquial,
cotidiano o profano frente al uso en el discurso religioso. La alternancia entre
nombres en español y nombres en huichol es en buena medida de orden
pragmático, es decir está regida por diversos componentes de la situación
comunicativa. El nombre profano del territorio habitado por los huicholes es
simplemente wixaritari wakwie (“la tierra de los huicholes”), Makuyuawi
(“territorio azul”) es un nombre simbólico del territorio, que se extiende desde
Nierika Manie (frente al mar azul) hasta Wakirikitenie, la entrada a Wirikuta
(donde crecen los petotes azules). Otros nombres simbólicos son Makuweri
(“lugar del despliegue”), en alusión a la historia del ocupamiento del territorio
por los ancestros, Heriepa (“la superficie”), en contraposición al inframundo o
mundo precivilizado de los ancestros más antiguos que salieron del mar. El
mar tiene numerosos nombres, cada uno de los cuales pertenece a un contexto
diferente dentro de la historia sagrada: Tetiapa (inframundo), Haiyiwipa
“lugar de las nubes negras”, Xainikita, Kimikita, Hari Hixiapa, Waxiewe,
Nuitsipa, /Aixurimepa, /Aiyuawipa son algunos de ellos. Finalmente,
Haramara procede probablemente de una composición de la huichola ha
“agua” y la palabra castellana mar, lo que refleja la fusión de un elemento
cultural centrado en el agua (Tatei Haramara “Nuestra Madre Haramara” es
una de sus diosas madres o del agua) con la incorporación a su mitología de la
llegada de los españoles por el mar.
Los nombres no sólo hacen referencia a la flora y la fauna locales, sino
también a personajes de la mitología huichola: Kauyumarie Muyewe,
Paritsikatsie. Los nombres no religiosos en español son con mucha frecuencia
traducciones del huichol. Cuando los visitantes preguntan a los huicholes por
el nombre de un lugar suelen dar la traducción en lugar del nombre original: El
Ciruelillo (de Kwaripáta), Tecolotes (de Mikirixita), Los Aires (de Manueeka
“donde hay una corriente de aire”), Las Pitayas (de Mara Manawe “donde hay
pitayas”, Cabeza de Venado (de Maxamuú). Los nombres huicholes son más
descriptivos, los españoles correspondientes son simplificaciones, que
TOPONIMIA HUICHOLA
211
generalmente se reducen a la base lexical: frente a Tierras Coloradas,
Mukuxetá describe con ayuda de elementos gramaticales un lugar delimitado
ubicado al pie de una pendiente. Frente a Tierra Blanca, Makatuxá ubica el
lugar en la falda del cerro.
Transparencia y motivación semánticas. La motivación y la transparencia
semánticas tienden a perderse en el curso del tiempo como consecuencia de un
proceso general de convencionalización de los signos. Muchos nombres han
sufrido este proceso al punto de que no podemos reconocer ni siquiera el
significado del morfema lexical, lo que indica que pertenecen a las capas más
ancestrales de su cultura: Wirikuta, Tuapurie, Xeutarie, Kimikita. En general,
la transparencia es mayor en los nombres de la geografía física que en los
nombres de la geografía sagrada, lo que se puede valorar como un criterio de
antigüedad de ambos subsistemas, aunque no es el único ni se puede aplicar de
una manera mecánica.
Muchos nombres semánticamente transparentes hacen referencia a
características físicas inherentes del lugar: si es una ladera (Makaxetá “tierra
colorada en ladera”), una cima o meseta (Kwaxatsie, Cerro el Sapo, lite.
“sobre el sapo”), una hondonada, valle, arroyo o puerto (Takí Mayewe “donde
hay una palma en el río”, un lugar delimitado como un poblado (Tsikwaita
“donde hay arrayanes”), esplanada o extensión de terreno (Hukupá “zona de
pinos”), una planicie al pie de una pendiente o pared (Mukuxetá “planicie de
tierra colorada al pie de una pendiente”), una franja que da la vuelta a un cerro
en su sección media (Manakutuxá “franja de tierra blanca alrededor de la falda
del cerro”), el color o composición de la tierra (/Ayepari Mayemane “donde
está el tepetate”), si hay un ojo de agua (Haixapa “donde brota el ojo de
agua”), qué tipo de plantas crecen (Haka maka/u “donde hay carrizo,
Manatuaxaya “meseta cubierta de robles”). En algunos casos se remite a la
religión (Kawinurikatsie o Kawirikatsie “picachos que son materializaciones
de antepasados”, Tsaurixikatia “al pie del cerro de Tsaurixika”,
Tikamerixikatsie (Picachos de El Zapote).
En muchos otros casos la nominación se basa en una metáfora: a un río
se lo compara con una serpiente o a un cerro se le asigna la figura de una
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
212
/
zorra: Awatsaitsie “sobre la chara colimense”, Harumunitsie “barriles”,
Weuraipa “huilotas”, Ku Mu/uyatia “al pie de la cabeza de serpiente”
Toponimia y lingüística: la estructura gramatical de los topónimos huicholes.
Por su estructura gramatical, los topónimos se pueden ordenar en un continuo
de descriptividad desde los términos oracionales hasta las etiquetas
monomórficas pasando por una serie de estructuras intermedias. En el polo de
máxima descriptividad hay que distinguir dos tipos de términos oracionales.
1. La primera instancia se compone de términos oracionales que llevan un
sufijo locativo, generalmente -tsie “donde”: Kwaxí Mukatsie “donde hay una
cola” (picachos junto al Chapalagana arriba de /Akitenie), Tuuká Mukatsie
“donde está la araña” (Ventana de la Araña). Un nombre que designa algún
tipo de vegetación o, metafóricamente, la figura del algún cerro, va
acompañado de un predicado verbal con el modal neutral mi-, bajo en
asertividad, lo que hace posible que su función primaria sea nominativa más
que declarativa.
2. Son construcciones de relativo, con un núcleo nominal y una oración
determinativa. Esta estructura se caracteriza por la ausencia de un sufijo local,
frecuente en los términos más condensados, pero que aquí debería entenderse
como subordinador: para el mismo lugar (Las Cabras) se dice Tsiputsie “sobre
el chivo” o Tsipu Manawe “cima donde está un chivo”. Ejemplos: /Iitsí
Mukatía “donde está el bastón”, /Uyuri maye/u “donde están unas cebollas”;
Teiwari Taxaiye Makawe “donde está el vecino amarillo”; Karuanime
Manaxeirie “donde se ofrendan tamales rituales”; Ketá Makamane “donde
están tendidas las huellas”; Teiwari Muwatakurupixi “donde se desbarrancó
un gachupín” (Mojonera Cerro el Voladero del Vecino); Teté Manutatarixi
“donde la roca se hendió” (mojonera Piedra Hendida); Kwietsanari
Muyemane “donde hay un barbechito en una hondura”; Kixa Makaka “donde
está parado un caracol”. Su función básicamente nominativa hace que estos
términos aparezcan en general bastante condensados; no suelen ser
sintácticamente complejos, no aparecen adverbios ni determinantes nominales;
Teiwari Taxaiye es más bien un nombre complejo, como lo muestra la
TOPONIMIA HUICHOLA
213
un nombre complejo, como lo muestra la ausencia del morfema –ti (Teiwari
Taxaiyeti ), y lo mismo cabe decir de Kwamiata /Akiyari Manuyeteni
“desemboca el arroyo Kohamiata” (Boca de Arroyo de Cohamiata),
Mireu/unaxi “(cerro) que se quemó”, Teiwari Muwatakurupixi “donde se
desbarrancó el mestizo”, Mirayukwitixi “donde se mataron” (La Guerra). En
esta categoría entran también las construcciones sin sujeto explícito que hacen
referencia al color de la tierra o propiedades climáticas: Mukatuxa “está blanca
una planicie de la ladera”, Mukahaiti “está frío en un bajío”, Manu/eka “el
viento sopla por un desfiladero” (Cerro del Aire).
La estructura oracional permite de todos modos un grado máximo
(relativo) de descriptividad: el predicado suele llevar especificaciones de orden
espacial que clasifican los referentes en ciertas categorías que describiremos en
detalle más abajo: ha-, -u, /ana-, /anu-, ka-, ku-, wa-, ta- como en m-u-wa-takurupi-xi donde /u expresa en espacio general (frente a una superficie
localizada con ha-), wa- el movimiento envolvente y precipitado como en
avalancha, ta- el borde (del precipicio) y –xi el carácter eventivo (aspecto
perfectivo). La alternancia de formas supletivas verbales (ka vs tei, we vs /u
permite distinguir la referencia a un objeto o varios Matsikíi Mayetei “donde
hay unas escobetas”. Además el nombre puede aparecer en plural: Kwarerexi
mukahe “donde hay calabazas de cuello”, Ye/iríte Muyetei “donde están
parados unos cántaros junto al arroyo” (Arroyo de los Cántaros). Mientras
Manatuaxaya describe un cerro en cuya cima hay un bosque de robles”, (Cerro
del Roble), Tuaxá Manukawe describe un mirador cerca de la cima
(Divisadera El Roble).
3. La diferencia principal con los anteriores es que el nombre aparece
incorporado a una construcción verbal y no como sintagma libre, con lo que
pierde referencialidad. La referencia se hace de manera global a una especie
vegetal o tipo de objeto. Son enunciados con verbos intransitivos derivados de
un nombre mediante el sufijo existencial –ya “haber en abundancia X”:
maye/uapuriya “donde abundan amoles”; Manatsakuxaya “donde abunda la
planta saparrilla “; Makayeimukwariya “en una superficie delimitada en la
214
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
ladera hay zacate del tipo yeimukwari”. Las especificaciones espaciales son las
mismas que en 1.
4. En los términos siguientes el predicado ka “estar parado”, que es el menos
marcado de los verbos ubicativos existenciales aparece convertido en un sufijo
y seguido de morfemas locativos: Teka Yiwimekatsie “sobre el pedernal
negro”, Tsuwirikatsie, /Uwenikatsie (Mojonera Banco de San Hipólito),
Yeimukwarikatsie “donde crece el pasto”, Kukuwarikatsie “donde está el
búho”, Kawinurikatsie “donde están los picachos”, Kixikatsie “donde está el
caracol”, Teyupanikatia “donde está el templo” (Cerro del Arroyo),
Wakanarikatsie “donde están las gallinas”, Teewimekatsie “donde está el
largo” (Cerro el Alto)
5. Sigue una estructura de tipo semipredicativo con un determinante
débilmente nominalizado (Iturrioz 1989) precedido o no de un nombre y
acompañado de un sufijo locativo: Teka Yiwimetsie “sobre el pedernal negro”,
Xikiraiyemepa “zona de la espejeada” (Mesa de la Manga), /Aixurimepa
“zona del risco rojo”, Tekaxuremepa “zona del pedernal rojo”.
6. Menos oracional y por tanto menos descriptiva es la construcción posesiva:
Ku Mu/uyatía 'serpiente cabeza-POS:3SG-al pie de' “al pie de la cabeza de
serpiente”.
7. Siguen los términos compositivos con la marca de composición –yari:
Kwamiata /Akiyari “arroyo de Cohamiata”, Tateikita /Akiyari “Arroyo
Huaixtita”, Tesorero /Akiyaritsie “Arroyo del Tesorero”.
8. A continuación se ubican los compuestos de dos lexemas seguidos de otras
marcas derivativas: Haxikarita “Aguascalientes”, Haxikirita Mojonero Agua
remolino. Ha Mukuxikiriwa “donde hace remolino el agua”, Ha Yuanirita
“donde se produce el eco del agua”, Teikakita “en la casa del torbellino” o
Hatewikia “por donde el agua grande” (Estanque del Remolino), Terikaxikie
“en el nido de los alacranes”, Hatuxameneipa.
TOPONIMIA HUICHOLA
215
9. Compuestos en yuxtaposición seguidos de una marca locativa: Xiye Terita
“cueva del armadillo”, Wirikitsurietsie “en el pico del zopilote”, Matakita “en
la casa del metate”, Yetemurikanametsetsie “cerro pelón”.
10. Compuestos en yuztaposición: Xaipitsitekia “mirador de las moscas”,
Maxamuu “cabeza de venado”, Akitenie “embocadura del río”.
11. Una instancia menos descriptiva está formada por un nombre seguido de
una posposición locativa: Kaitsatia “al pie de la sonaja”, Turamukameta
“donde Turameta”, Hata “en el agua”, Awatsaitsie “sobre la chara colimense
(ave)”, Tunaarita “en Tonalisco”, Wirikitsie “sobre el zopilote”, Kwatsaripa
“los cuervitos”, Tsikwaita “en los arrayanes”, Kwaxatsie “sobre el sapo”,
Pikaxitsie “sobre las vigas”, Hukupa “en la zona de pinos” , Kupiratia “al pie
de la cofradía”.
12. Finalmente están las etiquetas que aparte del lexema no tienen ningún otro
elemento significativo. Con frecuencia el único morfo existente está
desemantizado: Xiwarie, Xeutarie, Taimarita, Wirikuta (Real de Catorce),
Waxiewe (San Blas). Aparentemente se pueden identificar varios morfos, pero
ocurre que carecen totalmente de transparencia semántica.
Es un sistema elástico y dinámico que permite designar un lugar con
varios términos más o menos descriptivos de acuerdo a las necesidades
comunicativas: Haxikirita o Ha Mukuxikiriwa, Teeka Miyiwitsie, Teeka
yiwimekatsie o Teekayiwimetsie (Pedernal Negros), Yeimukwarikatsie “donde
crece un tipo de zacate llamado yesca (yeimukwari)” o Makayeimukwariya,
Haxikirita “remolino de agua” o Ha Mukuxikiriwa “agua que se arremolina”,
Ha Yuanirita “donde se produce el eco del agua” o Yuata “donde resuena”,
Teikakita “en la casa del torbellino” o Hateewikia “por donde se extiende el
agua estancada” (Estanque del Remolino).
216
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Geografía sagrada o simbólica: paisajes semióticos, topografía
conceptualizada. No todos los topónimos designan lugares pertenecientes y
ubicables en la geografía física. Existen también muchos nombres que
conforman una geografía sagrada o paisaje simbólico donde se ubican los
acontecimientos relevantes de la historia sagrada y que sirven de soporte a los
textos narrativos en que se transmiten. Entre la geografía física y la sagrada
pueden existir muchas coincidencias, así como existe una transición continua
entre la historia real y la sagrada o mítica, pero se trata de dos planos
diferentes de significación que finalmente se pueden separar y persistir de
manera autónoma. Lo relevante en la toponimia sagrada no son las
características materiales del terreno, sino la significación que la cultura les
asigna a partir de los mitos e historias sagradas relacionadas con los ancestros
fundadores; los accidentes del terreno son significantes de las historias
materializadas en ellos.
En la cultura de los huicholes la geografía y toponimia sagradas son un
elemento central de los rituales y de los mitos. El territorio que como
recolectores y cazadores recorrían desde mucho antes de la conquista española
no tenía límites definidos; abarcaba una vasta zona que se extendía desde la
costa en el actual estado de Nayarit hasta Real de Catorce, ubicado a más de
400 km al norte de su actual territorio, en el estado federal de San Luis Potosí,
y conocido en huichol con el nombre de Wirikuta. En su memoria cultural,
todo este vasto territorio es caracterizado como la tierra sagrada de los
antepasados. Hay numerosas sendas tradicionales que conectan todos los
puntos y muchos nombres que se mantienen sobre todo en los mitos y en los
cantos chamánicos. Los límites de este territorio los proporciona la presencia
de los lugares sagrados donde moran los antepasados y están grabadas sus
hazañas. Su cultura llamada tayeiyari “nuestra ruta” es una de las expresiones
más usuales para referirse a la cultura propia, simbolizada geográficamente por
una trayectoria que se extiende desde San Blas en la costa (Waxiewe), por
donde los antepasados emergieron del inframundo marino, hasta Wirikuta,
donde crece el peyote, que hace posible la comunicación con los ancestros
divinos. En el tiempo que media entre la peregrinación a Wirikuta y la siembra
del maíz regresan al espacio y tiempo de los antepasados recolectores y
TOPONIMIA HUICHOLA
217
cazadores; en las montañas intermedias cazan los venados que se consumen en
las fiestas.
Los límites del territorio sagrado están dados por cuatro lugares
extremos ubicados en los cuatro rumbos, Xapawiyemeta “el lugar del árbol de
la lluvia” (el lago de Chapala), alejado de su actual territorio unos 200 km,
Hauxa Manaká en el estado de Durango, Waxiewe en San Blas y Wirikuta en
S.L.P.
Desconectados de sus referentes físicos, los nombres pueden permanecer
todavía mucho tiempo en la geografía sagrada, asociados a acontecimientos
históricos narrados en los mitos. Muchos nombres de lugar aparecen por
ejemplo en el mito de la ruta de los muertos o en la marcha de los antepasados,
donde se narran las peripecias de los ancestros fundadores en su tarea de
configuración del territorio hasta la fundación de los asentamientos actuales
donde se hicieron agricultores sedentarios. En su tarea de ocupación y
ordenamiento del territotio los antepasados siguieron diversas rutas que se
recitan en los cantos. Estas rutas sirven de hilo conductor a los textos
narrativos correspondientes, y éstos a su vez ligan y dan coherencia histórica a
los diferentes lugares del territorio.
A partir de todo estos elementos podemos distinguir tres horizontes en la
toponimia:
•
•
•
el horizonte de los agricultores sedentarios
el horizonte de los cazadores
el horizonte sagrado.
Toponimia y política. El territorio de los huicholes se ha venido reduciendo
desde la conquista, y todavía hoy existe una fuerte presión de campesinos,
ganaderos, madereros etc. sobre el mismo. Actualmente, decenas de miles de
hectáreas del territorio huichol están ocupadas por ganaderos de varios
estados, siendo las instancias jurídicas y ejecutivas hasta la fecha incapaces de
resolver este problema secular. Esta inercia histórica se ve favorecida por la
indefinición de los límites entre estados y la pertenencia de la zona huichola a
218
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
cuatro municipios diferentes, así como por la ausencia de un reconocimiento
legal de la propiedad colectiva de la tierra.
Este proceso va acompañado de la sustitución de los nombres
geográficos propios por nombres tomados de la cultura occidental y mestiza.
La invasión de las tierras no es la única manera de no reconocer que estas
tierras no son nuestras. Imponer nombres castellanos a los lugares que ya
tienen nombre desde la propia historia de estos pueblos es otra. La progresiva
reducción del espacio físico ocupado por los pueblos indígenas va acompañada
de una progresiva limitación de sus derechos lingüísticos, que deben incluir el
derecho a llamarse y a llamar a sus lugares con sus nombres tradicionales. Si
las tierras les pertenecen, también deberían respetarse los nombres con que
ellos las han bautizado desde tiempos inmemoriales. De ahí la importancia
que tiene el mantenimiento o recuperación de la toponimia como parte de la
cultura histórica.
De los nombres oficiales que aparecen en los mapas de los estados y del
país para la llamada Sierra de los Huicholes, la mayoría son nombres de
santos: San Andrés, San Sebastián, Santa Catarina, Guadalupe, Santa
Gertrudis, Santa Bárbara y muchos más. Algunos de ellos tienen una extensión
en náhuatl: San Andrés Cohamiata, San Sebastián Teponahuastlán, Santa
Catarina Cuescomatitlán, Guadalupe Ocotán. Es la misma tendencia que
observamos en las zonas aledañas de los mestizos: San Nicolás, San Cayetano,
San Jerónimo, San José de las Maderas, San Juan Capistrano, Santa Lucía,
San Martín de Bolaños... Otros son combinaciones de un nombre de santo con
un nombre nahua: San Pedro Jicomulco.
Conclusiones. Contra lo que los mapas y otros documentos sugieren, el
proceso de colonización y transculturación no se ha consumado; en realidad,
en su memoria cultural los huicholes conservan miles de nombres, más de los
que aparecen en los mapas usuales para toda la república mexicana, lo que da
testimonio de la intensidad con que han vivido este territorio. Un territorio
relativamente pequeño y de baja densidad poblacional está cubierto todavía
por una tupida red de nombres geográficos en huichol. Más de 20,000
TOPONIMIA HUICHOLA
219
topónimos tenemos ya inventariados y descritos para darlos a conocer en el
libro Toponimia Huichola, que publicaremos próximamente.
La conservación de esta riqueza cultural no está garantizada. Muchos
huicholes están familiarizados solamente con los topónimos tradicionales de
los poblados más grandes o más próximos al lugar donde crecieron.
Especialmente las generaciones más jóvenes, que crecen en internados
escolares, no viven su territorio con la misma intensidad que antes, se
desplazan con más frecuencia al exterior que por el interior de su territorio.
Parece una contradicción que se ponga tanto empeño en proteger los límites
externos con mojoneras nombradas en huichol, y que al mismo tiempo, en el
interior se esté produciendo la erosión de la memoria cultural. Por eso, a través
de este proyecto y la utilización futura del libro escolar, queremos hacer una
contribución a la conservación de este valioso tesoro.
La pérdida de territorio y la pérdida de memoria cultural son los dos
enemigos principales de la toponimia autóctona. Con relación al primer factor,
es una preocupación constante de los huicholes demarcar con claridad los
límites para prevenir nuevas invasiones y acudir a los tribunales para recuperar
tierras ya invadidas. Solamente la Comunidad de Tateikie tiene colocadas
como 170 mojoneras, la mitad de las cuales aparecen ya con su nombre en
huichol en un documento de principios del siglo 18, donde la autoridad
virreinal lleva a cabo el primer intento de poner límite exterior a esta
comunidad. El que las mojoneras tengan siempre nombre huichol, incluso en
los documentos coloniales, lo que muestra una clara asociación entre la
toponimia y la pertenencia del territorio en la conciencia de los huicholes. En
el mapa correspondiente registramos todos los nombres de mojoneras del
documento virreinal y añadimos otras que se han ido estableciendo con
posterioridad. En la actualidad estamos reuniendo los nombres de mojoneras
para todo el territorio.
Ahora bien, este territorio es, por así decirlo, el mínimo irreductible e
irrenunciable. En realidad, el territorio histórico de los huicholes es mucho
mayor. Más allá de los límites reconocidos hoy de manera inoficial, hallamos
en zonas pobladas mayoritariamente por mestizos, numerosos lugares con
topónimos huicholes. Una densa red de topónimos rebasa sobre todo hacia
220
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
occidente el territorio reconocido desde la colonia y penetra ampliamente en el
territorio cora; ciertas rutas por las que los huicholes se han comunicado
tradicionalmente con la costa están señaladas por un mosaico de nombres. Lo
mismo ocurre con las rutas hacia Wirikuta. Estos nombres son los que más
peligro corren, porque en la actualidad pocas personas son las que las recorren
a pie; a Wirikuta llegan en vehículos y a la costa van y vienen en avión o por
carretera.
Bibliografía
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Huicholes”. Nakawé 2 (Revista de la Casa Jalisciense de las Culturas
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221
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coras, huicholes y tepehuanos, pp. 175-214. CEMCA, INI y Colegio de
Michoacán.
El hikuri (peyote) es junta planta sagrada cuyo consumo está ligado a las
actividades religiosas. Crece en el territorio sagrado de Wirikuta donde es
recolectado siguiendo un ritual estricto. El hikuri, como la flecha y el arco, son
en la memoria cultural símbolos de una época en que los cazadores recorrían
grandes extensiones buscando a los venados. De él obtenían las fuerzas para
soportar el hambre y el cansancio. En el ritual anual, la recolección o “cacería”
del hikuri precede a la cacería del venado y ambas son etapas que deben
preceder a la siembra del maíz. La historia se refleja así en el simbolismo
religioso. El la vía de comunicación de los mara/akate con las divinidades y
fuente de inspiración en los cantos.
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE
TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
José Luis Iturrioz Leza
Xitakame (Julio) Ramírez de la Cruz
/
Iritemai (Gabriel) Pacheco Salvador
1. Géneros y tradiciones discursivas. No hablamos ni escribimos siempre de la
misma manera, y en ningún caso hablamos de manera totalmente
desordenada, imprevisible, totalmente individualizada. Siempre existen reglas
que rigen la interacción verbal, de otra manera no sería posible la
comunicación. Como las condiciones de la interacción verbal son variables,
como variables son las funciones y objetivos que perseguimos así como la
relación social de los participantes, los roles que asumimos en la comunicación
y las estrategias que elegimos para obtener las funciones, la estructura del texto
–en sentido estricto- se debe adaptar a esas condiciones. En un sentido más
amplio, un texto es un evento comunicativo que incluye, además de palabras o
emisiones verbales, muchos otros elementos que podemos abarcar en la
categoría pragmática de contexto : una situación específica, los participantes,
su relación social, los conocimientos compartidos, la cultura a la que
pertenecen etc. Tampoco nos vestimos igual cuando asistimos a un acto social
serio y formal como una ceremonia de casamiento, una entrega de
reconocimientos o títulos que cuando asistimos a un encuentro informal de
amigos para pasar un rato divertido. Ni siquiera adoptamos las mismas
posturas corporales ni hacemos el mismo tipo de gestos. En suma según las
circunstancias nos ajustamos a diferentes sistemas de reglas en todos los
dominios conductuales. En el intento de clasificar estas diferencias, pero
enfocando sobre todo la producción literaria, se habla desde hace siglos de
géneros. Aquí vamos a manejar el concepto de género de manera no
restringida, extendiéndolo a la actividad verbal en su conjunto. Los géneros no
224
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
están determinados unilateralmente por los tipos de situaciones, y los tipos
específicos de situaciones dependen de cada cultura, aunque los principios
generales pueden ser los mismos. Todas las culturas distinguen entre modos de
comunicación informales, espontáneos y otros formales, más regulados que
requieren elaboración y reflexión previa, pero la manera en que se fijan estos
modos varía con las culturas porque resultan de tradiciones discursivas y
realidades históricas diferentes.
¿Qué es un género? Tomemos una definición clásica de un libro no
especializado, la enciclopedia del lenguaje de Crystal (1987:73):
Los géneros de la literatura son categorías establecidas de composición,
caracterizadas por un lenguaje distintivo o por el tema que tratan. Los más
ampliamente reconocidos son la poesía, el teatro y la novela, pero existen otros
más como el cuento, la autobiografía y el ensayo. Cada una de las categorías
principales puede a su vez subsividirse ulteriormente, por ejemplo: género
épico, lírico y narrativo dentro de la poesía; comedia, tragedia y farsa dentro de
las obras dramáticas; y dentro de la novela, rosa, negra y ficción científica.
Los géneros son sin duda categorías o clases de composición de textos, pero
afirmar que se caracterizan por un lenguaje distintivo es casi no decir nada,
queriendo decir todo. El término lenguaje es muy general y puede abarcar
desde los aspectos fonéticos hasta los pragmáticos y estilísticos, pasando por
los morfológicos, sintácticos, lexicales y semánticos. Más difícil de aceptar es
que se caractericen por el tema, porque un mismo tema puede ser tratado de
diferentes géneros en diversos géneros. El amor puede ser el tema de uu
poema, de una anécdota, de un chiste, de una carta, de un cuento, de una
crónica periodística, de un ensayo, de un comentario coloquial, de una novela
o de un tratado filosófico. Cuando Crystal habla de los géneros “más
reconocidos” está tomando como marco de referencia la cultura literaria
europea en sus etapas más recientes, porque ni en la Grecia Antigua ni en
Roma existían todavía novelas. En otras culturas como la huichola no existen
tampoco todavía novelas ni obras de teatro, de manera que desde una
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
225
perspectiva intercultural la poesía se podría considerar como la categoría más
reconocida y la más principal.
Si se comparan varias culturas literarias, ¿cabe esperar que tengan los
mismos géneros? ¿O por el contrario cada cultura crea una variedad de
categorías de composición que se pueden agrupar de acuerdo a las normas
establecidas por la propia tradición? La mayoría de los géneros a que hace
referencia Crystal se remontan al menos hasta los griegos y se han seguido
cultivando con modificaciones en las literaturas europeas hasta la fecha. Se
trata de una tradición cultural. Pero sería una visión muy eurocéntrica creer
que estos deben ser los géneros en todas las demás culturas, aunque no hayan
sido influenciados por la europea. ¿Son estos macrogéneros son más naturales
o hasta universales? Parece obvio pensar que no debe ser así. Hasta ahora no
se han escrito en huichol novelas ni dramas ni ensayos. Pero también puede
haber en huichol y otras culturas géneros que no existen en la tradición
europea.
Para la clasificación, definición y caracterización de los géneros
huicholes seguimos las pautas o criterios obtenidos de la reflexión sobre la
producción textual de la tradición discursiva en que se inscriben. Los géneros
huicholes son algo diferentes de los de la literatura en lengua española, tanto
desde el punto de vista del contenido como de la forma. No quiere decir que
no se puedan comparar, pero deben evitarse identificaciones precipitadas.
En el artículo titulado “Los géneros de la tradición oral huichola”
Pacheco & Iturrioz (1995:187) hacen un primer intento de clasificar y definir
los textos de la tradición huichola en géneros “de acuerdo a características
inherentes y no siguiendo los patrones establecidos para la literatura
occidental”. Los géneros literarios, aunque pueden coincidir parcialmente, se
basan en tradiciones discursivas que tienen su propia historia irrepetible y por
tanto características diferentes, que podrían no ser relevantes en otra cultura
literaria. Eso no quiere decir que no existan similitudes o que detrás de las
diferencias no se escondan estrategias comunicativas generales, pero existen
diferencias considerables en las costumbres y reglas comunicativas entre las
culturas.
226
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Un punto de arranque muy valioso para nosotros es la reflexión
desarrollada dentro de la propia cultura discursiva por los propios creadores y
consumidores en la comunicación interna, por ejemplo en la forma de una
terminología. ¿Cómo se designan en huichol los diferentes géneros que se
producen?
Werlich (1976) hizo una propuesta de clasificación de textos desde el
punto de vista de la función, es decir pragmático, en el marco de una
gramática textual del inglés. Los cinco tipos básicos que distingue son los
siguientes:
Tipo de texto
1. descripción
Focus contextual
Idioma textual
fenómenos fácticos frases (y sus variantes)
en el espacio
que expresan fenómenos
en la secuencia
2. narración
fenómenos fácticos frases (y sus variantes)
y/o conceptuales en que señalan una acción
el tiempo
en la secuencia
3. exposición
análisis o síntesis de frases (y sus variantes
ideas conceptuales que identifican y relacionan
(conceptos) de los fenómenos en la secuencia
hablantes
4. argumentación relaciones entre frases (y sus variantes) que
conceptos y
atribuyen cualidades en la
manifestaciones
secuencia
de los hablantes
5. instrucción
comportamiento
frases (y sus variantes)
performativo futuro del emisor o que reclaman la acción
del destinatario
en la secuencia
xatsika
/
ixatsika
xatsika
xatsika
teixatsika
teixatsika
xatsika
Hemos añadido a la derecha una columna con los equivalentes aproximados
en huichol, basándonos en algunas analogías. Es poco recomendable transferir
esta clasificación al huichol por varias razones. Podríamos proponer traducir
narración por /ixatsika, lo que es válido sin duda para una parte de las
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
227
narraciones, pero plantea problemas para otras. Por ejemplo, las anécdotas,
chistes etc. pueden ser consideradas como narraciones en español, pero en
huichol no entran en el género /ixatsika. Una razón es de orden funcional: las
anécdotas y chistes se cuentan para divertir o entretener y no para enseñar, que
es la función primaria que en la cultura huichola se asigna al género /ixatsika.
El género /ixatsika es narrativo, pero no todos los textos narrativos tienen
como una función educativa. Para el huichol la clasificación de Werlich se
reduce a tres tipos, pero la correspondencia no es unívoca en ninguna
dirección.
2. Tipos de textualidad y géneros textuales. Los cinco términos de Werlich
designan funciones comunicativas, tal vez universales, mientras que los
términos básicos huicholes designan tipos generales de textualidad que se
caracterizan por configuraciones complejas de propiedades formales, temáticas
y funcionales. Más que con cauces podrían ser comparadas con tipos de
paisajes. Los tres términos se derivan de la misma raíz, y podemos establecer
una relación icónica entre los tres significantes y los tres conceptos.
Xatsikayari. El tipo de textualidad más básico es xatsika, tanto formal como
conceptualmente. Es el término más simple desde el punto de vista de la
composición fonológica y también el menos específico desde el punto de vista
de la textualidad y de la pragmática comunicativa. Xatsika es el término para
“hablar”. No designa un tipo específico de textos, sino que es el término
abarcador y menos caracterizado cuando se utiliza de manera genérica. Puede
ser una plática, una narración, una descripción o una exposición. No se define
por una textura o una función específicas. A veces puede tener simplemente
una función fática. Cuando se establece una oposición explícita con otro tipo
de textualidad es el polo no marcado dentro del continuo formal-informal, o
sea el polo de la proximidad comunicativa; en este caso designa la
conversación informal, la plática espontánea. Siendo el polo menos caracterizado, podemos definirla de una manera negativa: entran todos los textos que
no tienen cabida en los dos tipos específicos. Una plática sirve para todo y para
nada en específico; su función va a estar determinada por el contexto. Puede
228
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
servir para divertir, o simplemente para matener el contacto (función fática),
pero también tiene una función educativa. Así, se puede decir de una persona
que no sabe educar con esta palabra pikayexatsika; xatsika pepauyemate “no
tiene el don de enseñar”.
/
Ixatsikayari. Los textos que pertenecen a este tipo deben tener un patrón
estructural, o sea una superestructura particular. Son textos donde prevalece la
intención educativa, pero además deben tener una textura narrativa. El
prototipo es el cuento tradicional, que tiene siempre una dimensión o
componente formativo o educativo; a través de estos textos se transmiten
enseñanzas sobre todos los aspectos constitutivos de la cultura: cómo se hace
una trampa para venados, cómo se pide la mano de una muchacha, por qué no
se deben arrancar las piedras, por qué no se deben cortar los botones de los
árboles etc. En la tradición europea este componente es propio de géneros
como la fábula o la parábola. Pepika/uye/ixatsika significa específicamente que
alguien no sabe contar, que no conoce la narrativa tradicional. La función de
primer plano de este tipo de texto es la educativa y el destinatario ideal los
niños, en segunda instancia los jóvenes.
Teixatsika. El término proviene probablemente de una composición de tewi
“persona” con xatsika. Es el tipo de texto más elaborado y más característico
de la cultura comunicativa y de la identidad huicholas. Lo que el compuesto
quiere dar a entender es que el conjunto de estos textos son cuasi definitorios
del concepto tewi “persona”, porque el conocimiento de su contenido
determina el ideal de la “persona huichola”. Pueden ser textos narrativos,
explicativos y argumentativos. Pueden tener al mismo una función
informativa, educativa y performativa. Va dirigida principalmente a los
adultos. Es el tipo de texto más elaborado desde todos los puntos de vista al
punto de que muchos textos pueden ser incomprensibles para las personas que
no han sistido regularmente a los ciclos de ceremonias y fiestas que se celebran
a lo largo de todo el año.
La relación entre estos tres tipos de textualidad es más compleja de lo
que permite representar el esquema de Werlich. En primer lugar, este esquema
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
229
nos presenta los géneros encasillados como si se tratara de categorías
inconexas, sin solución de continuidad, perfectamente contorneadas y con
funciones exclusivas. Para nosotros, por el contrario, estas categorías son más
bien como instancias focales de un continuo entre las cuales puede haber zonas
de transición o intermedias. Una manera alternativa de representar estas
relaciones sería la siguiente:
Xatsika
- +
/
ixatsika
- +
teixatsika
Los tipos de textualidad no están en el mismo plano, sino que forman una
jerarquía. Xatsika es el más básico y menos caracterizado con respecto a los
otros dos; /ixatsika es más caracterizado que xatsika, pero menos que
teixatsika. No se distinguen unos de otros por tener característica exclusivas,
sino por una constelación de características tanto formales como funcionales.
Los tres pueden tener una función informativa, educativa y argumentativa,
pero estas funciones no son igualmente sobresalientes y determinantes de la
estructura del texto. Existe una relación de precedencia entre los tres. El
primero en desarrollarse es xatsika, mientras que /ixatsika emerge de éste en
un proceso de progresiva especialización. Cada tipo de textualidad se puede
distinguir del precedente en todo, desde la fonología hasta la pragmática
comunicativa.
Cada tipo de textualidad se puede manifestar de manera predominante
en diferentes géneros textuales. Uno de ellos puede considerarse como el
prototipo al que los demás se aproximan en mayor o menor grado. El
prototipo de xatsika es teitéri tiwaniuki xatsikayari (conversación informal).
Otros: tiirí tiwakwikarite “canciones infantiles”, tita tihiki xatsikayari
“adivinanzas, acertijos”, ruku(xiya) niuki/xatsikayari “chiste, anécdota”,
waníu xatsikayari “mentiras, historias inventadas”, teitéri tiwayeiyá
xatsikayari “biografía de personas”, wixaritari /iitsikate tiwaxatsikayari
“discurso de las autoridades huicholas”. El prototipo de /ixatsika es la
narración o cuento con que se transmite a los niños y jóvenes el significado de
230
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
las costumbres tradicionales y se imparten consejos o enseñanzas, maneras de
interpretar los fenómenos de la naturaleza. Lo primero que se suele enseñar es
la historia del maíz (Taniwetsika); otros temas se van incorporando
progresivamente, como Tamaatsíma tiwa/ixatsika (yari) “historia de Nuestros
Hermanos Mayores”. Los géneros prototípicos de teixatsika son el wawi
(canto chamánico) y el nenewieri (rezo).
Los tres tipos de textualidad pueden combinarse en un mismo texto o
evento comunicativo. Generalmente la audiencia de un wawi es mixta: hay
niños, jóvenes y adultos. Los niños no entienden el wawi, pero se pueden
acercar a su significado y función a través de una narración, que puede ser un
cuento de origen. Los jóvenes, que por naturaleza son críticos y tienden a
poner en tela de juicio las creencias y costumbres de los mayores, necesitan
una exposición argumentada que los convenza de la necesidad de aprender y
practicar este tipo de texto y el ritual del que forma parte. El chamán no puede
comunicarse de la misma manera con los tres grupos de personas, si quiere
tener éxito y no incurrir en un acto fallido. En las fiestas, los chamanes hablan
primero de manera informal o informativa en un acto que se celebra en el
tukipa al inicio (xatsikayari); cuando los wawaite van en peregrinación, el
chamán les cuenta la historia de las fiesta en Iirí Mutiu (teixatsika), y más
tarde se canta el wawi correspondiente (teixatsika).
El texto que se utiliza para pedir la mano de la novia o del novio tiene la
textura característica de ixatsika. Al principio de la ceremonia de casamiento,
los participantes platican de manera familiar, informal, desenfadada (xatsika)
hasta que empieza el ritual formal. Durante horas, los sabios chamanes dan
todo tipo de consejos a la pareja que se dispone a emprender una vida nueva
(ixatsika); comentan lo que los recién casados ya no deben hacer; al salir del
mundo de los jóvenes, su comportamiento debe dejar de ser un juego y hacerse
serio; advierten sobre los peligros que acechan en las relaciones con los
cuñados o cuñadas etc. La tercera parte de la ceremonia consiste en los rezos
que de manera simultánea recitan varios chamanes (teixatsika); en estos rezos
los chamanes se dirigen a las divinidades madres y se explica la historia de
Niwetsika, relacionada con el ciclo de la vida; al unirse en matrimonio, las dos
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
231
personas reciben un nuevo xukuri, símbolo de su independencia como pareja,
de la reproducción del maíz y de la fecundidad.
Nenewierika son los rezos u oraciones que se utilizan en la
comunicación con los dioses, en el sacrifico de un animal, en una curación etc.
Entre los subgéneros podemos mencionar xiawaurika para pedir la mano de la
pareja, comprar maíz, para todo tipo de transacciones; tepitexatiani cuando se
ofrenda y agradece la comida, se prende el fuego, se realiza el sacrificio del
toro, se esparce sangre sobre el coamil; temitihareniki para solicitar comida,
tepiteheuxata para presentar los niños a los dioses; xatiarika, dedicación y
convocatoria, discurso con el que se da inicio a una ceremonia ritual
convocando a las divinidades a las que va destinada, por ejemplo cuando los
caseros ponen el fuego en el patio principal familiar o los wawa/ite dentro del
patio del tukipa, antes de que entre la noche se recita el Tatewarí
(tepatinieritiani, encendamos el fuego).
El tema no determina el tipo de textualidad, ya que un mismo tema
puede ser tratado en estilos diferentes. Pero aunque la mayoría de los temas se
pueden dar en los tres tipos de textualidad, existen ciertas afinidades entre ellos
y los temas. Las anécdotas o chistes (rukuxiya) no caben en teixatsika. Lo más
obvio es que de Tamaatsíma se hable en el estilo teixatsika, aunque no se
pueden excluir los otros dos. La canción o kwikari no pertenece de manera
general a un sólo tipo de textualidad; las canciones religiosas de los adultos son
teixatsika, mientras que las infantiles se pueden asignar a xatsika, ya que son
imitaciones o reproducciones fuera del ámbito ritual.
A continuación ofrecemos una pequeña muestra de textos
representativos de otros tantos géneros. Los ordenamos por orden de
complejidad, tomando como punto de partida la conversación diaria.
3. La conversación. La conversación la podemos considerar como el prototipo
de la comunicación verbal. La conversación más frecuente y la primera que
aprendemos es la familiar, de cercanía, espontánea, contextualizada, sin roles
especializados, que no requiere mucha elaboración ni una preparación previa.
En una conversación de la vida cotidiana los participantes dialogan sin un plan
de interacción fijo, sin preselección de temas y sin la intención de llegar a un
232
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
objetivo específico: deleitar, convencer, informar. La función fática es
predominante, sin que se excluyan las demás funciones básicas del acto
comunicativo. Pero la conversación no se enfoca de manera sistemática a la
consecución de ninguna de ellas. Las personas se mantienen en contacto a
través de la palabra, como lo hacen a través de la coordinación de sus
acciones. La conversación informal está muy ligada a las acciones que se están
llevando a cabo en ese momento, hacen referencia a aspectos parciales o a
veces de manera nada más implícita a las acciones del contexto, demanda o
proporciona información sobre cómo se deben llevar a cabo (función
regulativa). Si escuchamos una conversación grabada fuera de su contexto,
muy probablemente no será posible una comprensión cabal porque muchas
referencias a elementos presentes en el contexto del habla no las podremos
interpretar adecuadamente. En conjunto, nos parecerá incoherente,
temáticamente dispersa, desordenada, llena de supuestos errores, si la
comparamos con otros tipos de textos más elaborados y planificados. Sólo si la
escucha alguien que participó en ella podrá reconstruir el escenario contextual
que facilitará su comprensión. Dentro de la conversación puede haber también
muchas variantes. Hay conversaciones más formales y algunas incluso muy
formales, pero lo mismo cabe decir de los otros géneros.
El texto que sigue es un fragmento de una conversación informal durante
los preparativos para la ceremonia de Yuimakwaxa en Xatsitsarie (Guadalupe
Ocotán). La conversación se caracteriza por lo espontáneo, la interacción entre
los participantes y con los diversos componentes contextuales de la situación
de habla. Da la impresión de una gran diversidad y desconexión temática; lo
que ocurre es que las relacions entre los enunciados no suelen hacerse
explícitos porque son evidentes para los participantes dado que comparten
antecedentes y en especial el conocimiento sobre la situación. Es el género
prototípico de la comunicación de cercanía, que no requiere una previa
elaboración ni está destinada a sobrevivir la situación en que se desarrolla.
Acompaña y termina con las acciones que se están llevando a cabo al mismo
tiempo, y además tiene un papel regulatico sobre las mismas. La acción verbal
se entrelaza de múltiples maneras con las acciones prácticas y con el lenguaje
de gestos. No hay roles comunicativos especializados. En contraste, las
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
233
canciones que acabamos de presentar están compuestas en la soledad, en una
situación comunicativa no inmediata, destinadas a un oyente genérico,
indeterminado, elaboradas con materiales de la memoria, es decir que no
procesan los contenidos situacionales inmediatos.
Conversación informal previa a la ceremonia de Yuimakwaxa en Guadalupe
Ocotán
Agustín: Tita xeniu mana tetekupiini...
Marina: Watsikirite
Hombre 1: Reutemawieti kaninuarienemiki
Agustín. Hikia waníu reyeka mipai titewati, Tsikirima xemikahekuwiti
Mujer 2: uma pai iya kwinie pipapaime
Elena: Kwai naitiki

Iirí: Tiikitame
Marina: Tsipapaimeme
Agustín: miki aku mana temitiyenikeyu [junto al fuego]
Elena: Kauka ke ri uxaa
Agustín: Ya uxaá ke... Ah huta pita tsi xeniu nekaka hiiki
Marina: Xetehakapii ri
Mujer 3: Chevutsia karekaka huta pai
Tacho: Iya te xeniu uwa meitite... miki tsiere
Agustín: Naiti tsi...
Elena: Kauka hanahia
Agustín: Ah neuxei... peru kepai meyupaime... iki tsieti kaitsate 30 uwa
(xirikita) nakateeni [paradójicamente, dado que hay ausencias en la fiesta]
Chil: [riéndose] Karewakatsee
Elena: Miki xeniu naiti kauka
Marina: ¿Hikiati xeikía? [respondiendo a la risa: de un solo padre]
Tach: ¿Peru memikauaxia?
Chil: Naiti miki... kari miki yiki pikatiyukuhiawe
Elena: Wapapama xeikía xeime meteuxitiati

Iirí: Neuxei miki manahiaya aixia mitayini [tsikiri]
(A Iirí se le cae un tsikiri al suelo)
234
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO

Iirí: Kaamí... petirinaxi.
Elena: Xeiti tsimuteewi Tacho, iya, chimipe aku
Agustín: Nunutsi kimana chikanikuyuruwamiki
Bert: Miki [kaitsa] aku xeime temikutuitiwakai hawaiki, miya xeikía anéme.

Iirí: ¿Wata pai makakatei?
Bert: Miki
Bert: [sonando el kaitsa] Meta mipai [dando a entender como deben de sonar]
kautaine kwinie hayine [lo suena más para evidenciar la sordera del kaitsa]
Agustín: Kemiane te pairi...
Tach: Ya iki [mostrándole uno]
Bert: (sonando otro kaitsa) Iki matsi kwinie puyuane
Tach: Matsi tsi miki nenutahitiwani
(En eso el Marinaaakame golpea el tambor para probar el sonido.)

Iirí: Iki ta ri, pelón.
Tach: Miki tsepa keaneme
Bert: [arrebatando un kaitsa la hace sonar] Patsi neee, kemiane tsimutaineni
Agustín: Miki tsiputaine
Todos: Miki tsiputaine
Tach: matsi euyuatikaime
Conversación informal previa a la ceremonia de Yuimakwaxa en Guadalupe
Ocotán
Agustín: ¿Qué dices que pongamos ahí?
Marina: Sus tsikiri
Hombre 1: Con mucho amor se piensa tener hijos
Agustín: Que por allá abajo vive alguien que tiene ese nombre, ¿por qué no se
trajeron a Tsikirima?
Mujer 1: Aquellos de allá son muchos
Elena: Ah, qué cosas [refiriéndose al tema de Tsikirima]

Iirí: La que enseña
Marina: De poco en poco
Agustín: Así a ella la pondríamos aquí [junto al fuego]
Elena: Podría ser hasta mañana
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
235
Agustín: Bueno, puede ser hasta mañana... Ah, dicen que ahora vive hasta por
allá
Marina: ¿Ya trajeron sus cosas?
Mujer 2: ¿No estará con Chevu, hasta allá?
Tacho: Y sobre lo que él puso allá arriba [sobre el tapanco del xiriki]...
¿también eso?
Agustín: Pues todo eso...
Elena: Ha de estar amarrado [refiriéndose al takwatsi]
Agustín: Ah, ¡miren!... ¿como cuántos serán?... porque hay como 30 kaitsate
aquí (en el xiriki) [dicho paradójicamente porque hay ausencias en la fiesta]
Chil: (riéndose) Ha de haber más de esos
Elena: Creo que van a ser todos esos
Marina: ¿Será de uno nada más? (respondiendo a la risa de Chil: de un solo
padre]
Tacho: ¿Pero ellos no llegaron?
Chil: Todos esas cosas también... ¿qué no pensará él algo?
Elena: Sus padres nomás cansan a una persona

Iirí: Miren, lo que él está amarrando quedará bien [refiriéndose a un tsikiri]
(A Iirí se le cae un tsikiri al suelo)

Iirí: Ya ven... acaba de hacer tiri.
Elena: Tacho, uno está muy bajito, me refiero a aquel que está muy pequeño
Agustín: El niño será quien se encargue de hacerlo sonar bonito
Bert: Y ese [kaitsa] que le estábamos dando ¿no?, ¿nomás ese?.

Iirí: ¿el que estaba allá arriba?
Bert: ese mismo
Bert: [sonando el kaitsa] pero no suena así [como deben de sonar] al contrario
se le salen mucho [lo suena más para evidenciar la sordera del kaitsa]
Agustín: Y cual será de...
Tacho: Éste puede ser [mostrándole uno]
Bert: [sonando otro kaitsa] Pero éste suena muy fuerte
Tacho: mejor, para que lo mantenga despierto [al niño]
(El Maraakame golpea el tambor para probar el sonido.)

Iirí: ¿Y para este pelón?
236
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Tacho: Cualquiera [kaitsa] puede ser para él
Bert: [arrebatando un kaitsa y sonándolo] A ver yo el que mejor suene
Agustín: Ese suena bonito
Todos: Sí, ese suena bien
4. Anécdotas. La anécdota es un género narrativo por lo general muy cercano
a la conversación informal, pero se distingue de ella por no referirse al
contexto inmediato, sino a una situación pasada, muchas veces inventada. Las
anécdotas contienen reflexiones sobre las experiencias de la vida, que de esta
manera son reelaboradas y socializadas. A continuación presentamos el
resumen de una anécdota donde se narran los apuros que pasan los huicholes
que no dominan bien el español.
Tepiki kikamete
Me tsi riki waníu xewíti niuyeikakaitini teiwari echiwa enieti, utaniuti.
Kauka riki ke mitiyuikitia, miki tima kwinie tineuyutaiwiyawekai, paií
tiniyianekaitini. Miki ri waníu nimatiwakaitini ipaií kename teiwarixi
waruniuka, tiwaxatiawe. Meriki waníu, xeikiekariyari miki kauka mekumati
meneyiakai miki tateikitari titi waníu kia kewa mireyiane kauka.
Menikinetiwekaitini xia waníu miki. Waníu tatatsieya titi niinienekaitini
waníu, hirixia ri miki mahekia, tatatsieya niinienekaitini.
- Neuxei tsenu tsi, Tepiki tekanihuni, kariki pekanenanuweiyamiki.
Kaunari riki waníu xia etitiati ipai hinariyari. Kaunariki waníu
meniyuyeharerutatikikakaitini muwa huta. Menekine kariki waníu miki
meheuhú, meheuhú, hipati waníu muwa meneuhukaitini huta. Tenemaririeka
waníu ti mana, heiwa tekaniutatainiata tsiere pai tekaniyiakaitini.
Temiwarutaikixi yatiti. Ya riki waníu miki meteneuhukaitini waníu
meteuikatati waníu aixi, kexiu waníu ueriwame meuikatati waníu,
kaunarite waníu echiwa. Muwa waníu meniwareuaxé. Hikí meriki waníu
- Hikimitiká tsi ri.
- Ma newatiká, tame ta mana teniutihuni.
Mana ri waníu meniyeaxiani. Mana riki waníu meuuwati menakiné. Mana
ta ri kauka meneuaxia waníu, meneuaxia. Mana ri meniyukaxeiyaxiani.
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
237
Muwa riki ta waníu, katineutuiyaka tsi kanitiendatini. Muwa tsi riki waníu
meuhuti tsi matsi huyetá waníu muwa riki, teiwari ti ya mitiyuhiawé ti waníu
pai tinehiaweni.
- Tita xeteatikí.
- ¿Qué llevas? waníu tineikuhiaweni.
- Tixai, pikatayewa, tepeitanií. waníu niutayiní xeikía.
Teiwari waníu neti pitieniekake waníu. Yeme waníu kename teiwariki
hehiaweti.
- Yemeki tsi aku teiwari ya mitiyihiawé.
- Tita tsi kariki xeteatikí.
- Tixai pikatayewa miki, tepeitanii. Pai waníu tinikuhiaweni ri.
Meriki waníu ariké wairiyarika neuenaxi waníu.
- Ke rayeatiká, kexiu kepaimetsie piaxé.

Ipai riki xeikía waníu riki niuyinekaitini, una carga waníu tuati.
- Pai xeikía.

Asina. Utaiti waníu ipai xeikía.
Kweneti miki xeikía waníu nimatekaitini, miki xeikía waníu kauka natsinakai.
Meriki mana ri kauka ya metekihiawariwati, muwa menetinanairiyarie miki.
Meriki kariki ta waniú tiniuyiní ta muwa. Meriki kariki mana meuuwati
muwa
ta
waníu
meniuyenexiani.
Kuiwawati
waníu
riki
niwayewautsetiyeikakaitini waníu kariki.
- Agua fuerte, waníu utaiti, agua fuerte. Waniú utaiti.
- Tita tsi kariki. Xianaki waníu nai tiwakupitiyeika teiwari huta waníu,
matsi tiwakawe waníu tiuyaa waníu.
Primete waníu, trozadate waníu tikuiwawati waníu, ipai ranayeyurietiyeikati
waníu, kename waníu ipaí, ipaií rekayuitiani waníu. Miki ta waníu
kwietetsi kauka nekuiwawakai pai waníu tiutahitsiwati, teiki rexiriwati waníu
pau utaiti waníu, wa rekamieni waníu. Niwayeyitiyeikani waníu. Hiiki waníu
kariki waníu miki tiukayuitiwati waníu, kiyé tixai rakweti, enutaiyati waníu,
katira ri waníu kauka neyurienenikekai, katira ri waníu kauka naiwawakai
titi. Hikí waníu anatsie ta waníu mana nayeneni waníu miki, pai waníu
tiniwarahiaweni.
- Xekapiteutinanai ri. Waniú tiniwarahiaweni.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
238


Tixai riki, uwa tame teku iwawati tepikatauniyarie, miki waníu
pikatiyepine. Naineni waníu.
Kename tiumawe waníu. Meriki waníu miki tseti waníu teiwari niuyaani ya
yianekaku.
- Ke meutiyuati, ke utaiti putaine, iki riki meripai putayua,
pinetsihaxiatia, aimí ri nepuwakawe.
- Ke waníu xeutiyuane, tita waníu xetekuiwawa. waníu
tiniwarahiaweni.
Miki echiwa ta kauka xia neenakai. Tatatsieya tseti. Kauka tsi riki miki
kauka reuyewekakai. Meriki waníu xia.
- Pai tsi riki tenetaniarie riki, wixarika mirayexeiya ti, ixiarari
matineika, inanaiki tenetaniarie, winu riki tenekunanetiwe, luego
katira, luego xaweritetsie mieme, luego kwietetsi tetenekunanetiwe.
Ya tipai tetenekunanetiwe.
- A pai mi.
- Pai tsi waniú meneutiyuane, winu waníu riki menaneti
meneutiyuane, luego waniú katira, luego waníu xaweritsie mieme,
luego waníu kwietetsi, ipaiií titi waníu metenekuiwawakaku.
- A me ta tsi kuta tinakemeki kahaiwawa, - pues agua fuerte-, xeikía
memaitiká, ke tsi aku nereimaaní. Uwa kaniyemaká uwa. Muwa
riki waníu.
- Kami tsi yukixauri xekenahani. Iki kaniwinutini, iki kariki pai
tinitewaka, winutini. Tinahiawaruwani.
- A kari pai mi mi pititewá. Ana ke waníu mutayi.
Hikí mana ke waníu nakahaniiyarieni.
- Uwa iki xeikía kaniyemaká, miki katirate hirixia hutia pai ti,
kwietetsite muwa hirixia tsieti miki tinexuaweni.
Miki xeikía winu muwa unaneka, pai waníu naineni.
- Nutsenu tsi, pepitatitinanairieni, pepititiiwauni. Menikuweiyatikine
ri miki.
Miki riki waníu tiniwarutinanairieni, ayiweka waniukame nayaní. Echiwa tsi

ayiweka kauka tineyutiikitiakai echiwa memeuuwakai. Nai aixi
niwarukuyurieni. Ke pauka riki waníu ri mana meuuwati.
-
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
-
239
Kepauka tsi ri xemiyehú.

Arí tepiyehú ta tame.
Un viaje a Tepic (traducción)
Había una vez un huichol que entendía y hablaba sólo un poquito el
castellano. No se sabe cómo lo aprendió, pero se sabe que era una persona que
ponía mucha atención en todo. Para colmo, en su pueblo era el único sabía
algo de castellano, sólo él podía comunicarse con los mestizos. Era un pueblo
allá por el rumbo de Tateikita, donde vivían también algunas de las personas
que participaron en esta historia. Los habitantes de este lugar solían viajar en
pobres condiciones, caminando por tierra hasta la ciudad de Tepic. El tío de
nuestro personaje, el que sabía hablar el castellano, lo invitaba con frecuencia a
viajar a Tepic.
-Sí, efectivamente así eran los viajes de hace tiempo, cuando yo era chico; esa
ruta la recorrí muchas veces, por eso la conozco tan bien.
- Mira sobrino, tenemos que ir a Tepic, tienes que acompañarme.
Lo hacía cargar sogas retorcidas, ésa era la mercancía que el tío solía llevar a
vender para allá. Un día se pusieron en marcha para Tepic, caminaron,
caminaron, de vez en cuando alcanzaban y rebasaban a algunos conocidos que
iban en la misma dirección cargando quesos y sogas, entre otras cosas.
- Con permiso nos vamos por delante.
- No hay cuidado vayan por delante, nosotros también vamos allí.
Antes de llegar a la ciudad se encontraron con un mestizo. Como es costumbre
entre los mestizos les habló preguntándoles:
- ¿Qué llevas?
El huichol que presumía de saber castellano le respondió:
- No, yeguas no, yegua no vendemos.
Después de hablar con el mestizo, le explicó a su compañero lo que había
respondido a la propuesta del mestizo.
- Así te saben decir siempre los mestizos cuando quieren comprarte algo,- le
decía a su compañero.
El mestizo seguía insistiendo, sólo quería saber qué llevaban, para ver si podía
comprarles algo.
240
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
- ¿Pero qué es lo que llevan, pues?
- No, yegua no vendemos, es prestada.
El huichol creía que le quería comprar la yegua en la que llevaban la carga,
cuando el mestizo quería comprarles cualquier otra cosa. Y cada vez que
preguntaba “qué llevas” el huichol le decía que la yegua no se la vendía. Hasta
que el mestizo cambió la pregunta.
- ¿Cuánto cuesta la carga de queso?
El huichol hacía señas con los dedos de las manos.
- Así cuesta- decía. Así nomás.
Era las únicas palabras que sabía decir.
Finalmente llegaron a Tepic, y mientras paseaban por las calles vieron a las
otras personas a las que habían rebasado en el camino.
Cuando lograron vender sus quesos y las demás cosas que traían, se dedicaron
a las compras. Antes de entrar a una tienda, desde afuera vieron a un paisano
que trataba de pedir cosas, pero el tendero no le entendía nada. Sólo sabía
decir “agua fuerte, agua fuerte”. El señor de la tienda le arrimaba las cosas que
señalaba pero no era lo que él buscaba.
-Pero ¿qué es lo que quieres ?- le replicaba.
El señor de la tienda ya se estaba molestando, hasta se había caído de arriba
buscando las cosas. El huichol quería cuerdas para el violín, y para hacerse
entender simulaba tocar el instrumento, pero el mestizo no le entendía.
Cuando pedía cohetes hacía como si disparara un cohete, pero el señor no
entendía nada. Así estuvieron un buen rato sin conseguir nada. Intentaba de
nuevo, tomaba dos palos y hacía como si tocara el violín. Cuando pedía una
vela hacía como si encendiera una vela, pero nada. El huichol que sí sabía un
poquito de castellano entró finalmente en la tienda.
- ¿Haciendo muchas compras?- le dijo a su paisano.
- No, nos está costando mucho trabajo encontrar las cosas,- dice el señor que
no vende esas cosas.
El señor de la tienda estaba bien enojado con este primer huichol.
- ¿Qué es lo que quiere este?- ya tiene rato aquí y hasta me hizo que me cayera
de arriba por estarle buscando cosas, ya me lastimé una pierna.
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
241
- Dice el señor de la tienda que ya lo hicieron enojar, quiere saber qué es lo que
buscan.
El huichol que entendía y podía hablar un poco el castellano habló con su
paisano repitiendo lo que decía el señor de la tienda.
- Sí mira, nosotros fuimos seleccionados para venir a hacer las compras para
nuestra fiesta, ya ves las costumbres nuestras, queremos comprar vino, velas,
cuerdas para el violín, cohetes, esas cosas nos pidieron que compráramos.
- Ah ¿esas cosas?
- Señor quieren vino, velas, cuerdas para violín, cohetes, eso es lo que piden.
- Pero ¿por qué pues no piden bien las cosas? Nomás dicen “agua fuerte”,
cómo quieren que adivine lo que quieren. Aquí tengo todo eso. Traigan aquí
su bule para llenárselo, esto se llama vino, vino se llama.
- Ah mira así dice que se llama.
Hasta entonces aprendieron cómo se llamaba aquello.
- Aquí tengo sólo el vino, las otras cosas los tengo allá arriba, las velas, cohetes
allá tengo de todo, y ya no quiero subir.
Se fueron a otras tiendas a comprar el resto de las cosas, acompañados de su
intérprete.
- Por favor quisiéramos que nos pidieras las cosas que queremos comprar- y se
fueron tras de él. Por suerte sabía un poquito de castellano y les pudo servir de
guía. Así pudieron comprar lo que querían y se regresaron a su pueblo.
5. Cuento. El cuento es más elaborado que una conversación familiar y que las
anécdotas. Se transmite de una generación a otra en patrones preestablecidos
que no dejan a quien los narra mucho margen de variación. Es el prototipo de
la narrativa tradicional.
El cuento que sigue nos habla de un tiempo prístino en que las personas
vivían todavía de una manera poco diferenciada de los animales, eran personas
y animales al mismo tiempo (hutse tewiyari ), vivían en cuevas (se alimentaban
de lo que crece espontáneamente en la naturaleza). El oso se caracteriza por
tener pelo por todo el cuerpo, mucha fuerza, es bruto, vive en cuevas. Al
mismo tiempo había ya personas que vivían de manera civilizada: la mujer que
242
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
acarrea agua del río. Tal vez el cuento contiene la lección de que la mujer
recibe un castigo por no haberse casado a tiempo, desperdiciando su juventud.
/
Uká mikarekatuxerikai
Meripai waníu /uká kaniukateitini yukie tsiti/iimariti karekatuxeriti, /ukítsi
waníu kawanaki/erieti. Meriki tsi waníu kwinie tewa kanatihaniwekaitini
kwinie reuye/iyuniwati. Meriki tsi waníu /aki/utia nayeneni hutse tewiyari,
kaneitini waníu yukie teerita, tawari waníu mika/uxeiyarie /ukátikai. /Ariké
miixa witari /anuyeyaku yumama hitsia waníu kaninuani, tiirí yu/auxiwime
warawititi ke memiteheuhuxatikaní. Wakutsi waníu waruxeiyaka /utimaka
mu/ami. Hutse kwi wataru /enukukweka /utatsie waníu meitite. Hutarieka titi
waníu manutanierixi matsi ri waníu /auriena niutiweni nenukaxeiyani, matsi
waníu niuminí ri heyeme. Yeupaxetá.
La mujer que no tenía novio (traducción)
En un tiempo muy remoto vivía en su casa una mujer muy bonita que no tenía
novio porque no había encontrado un hombre que le gustara. Solía ir por agua
a un río muy lejano, donde se entretenía mucho tiempo. Una vez apareció por
el río una persona-oso que se la llevó a su casa-cueva, y jamás volvió a ser vista
la muchacha que era tan bonita. Después, al cabo de muchos años regresó a la
casa de su mamá acompañada de cinco niños muy peludos. La abuelita al
verlos se desmayó del susto. El más pequeño de los osos la levantó y la acostó
sobre su cama de otate. La viejita volvió a despertarse, pero al ver que el osito
seguía a su lado mirándola desde arriba se murió para siempre. Colorín
Colorado.
6. La canción. La canción se caracteriza por una combinación peculiar de
texto y música. No todo texto es musicalizable, sino sólo aquellos que poseen
características rítmicas especiales como la sucesión regular de los acentos cada
cierto número de sílabas. Los textos musicalizados acaompañan el desarrollo
de los niños desde los primeros días de la vida a través de canciones de cuna,
melodías que acompañan a las actividades lúdicas etc. Y a partir de los 4 o 5
años los niños empiezan a componer sus propias piezas. La primera etapa de
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
243
la vida se llama tiwainu o hakeri; es la edad de los niños desde un año hasta
que cumplen con la participación en cinco fiestas del tambor consecutivas. La
producción de cantos por niños de 4 a 5 años de edad es todavía muy escasa.
Estas primeras composiciones son parodias o recomposiciones basadas en las
canciones de adultos. La comparación del texto de los adultos con el texto
infantil ilustra los rasgos específicos de las canciones infantiles tempranas.1 En
las canciones religiosas la integración de música y texto llega a su forma más
elaborada. Las melodías más bellas y las figuras verbales más inspiradas las
hallamos en este género que canaliza la profunda religiosidad de los huicholes.
Chikili tuutuyali (texto adulto)
Chikili tuutúyali
Chikili tuutúyali
kapanutinesia.
Ke tihiliyepa
kali lantinesia.
Tuutú lantinesia.
Kali tuutú seikia
kali lantinesia
ke tieekawipa.
Yaané Mekuike

ali hi iyaya,
Tuutú Mantetika
Tuutú Haliwayali

ali hi nuaya.
Tuutú lantinesia

ena heuyehuti
ke tihiliyepa
kali lantineika

ali tuutú seikia

ena heuyehuti
1
Flores de chikili
Flores de chikili
flores de chikili
cómo pudieron brotar
justo en esta loma
cómo pudieron brotar
cuántas flores brotaron
puras flores
han brotado
en Ekawipa.
Flores Erguidas,
Agua de Flores,
tú eres el hijo de
Quien Hace las Copias
y su esposa.
Brotaron flores
al pasar por estos cerros
por qué en esta loma
cómo es que brotan
puras flores
al pasar por estos cerros
Las canciones están tomadas de Ramírez (2005 en prensa).
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
244
kali lantinesia

ali ya layiti

ali tiutawauche
tuutú lakuwima

ena heuyehuti
ke tihiliyepa.
cómo es que brotaron
enviando mensajes
cuyos ecos llegan
a este lugar que acoge a las flores
pasando por estos cerros
entre lomas y lomas.
Esta canción fue compuesta en una peregrinación a Wirikuta. El niño autor de
la parodia que sigue, debió escucharla con frecuencia, porque se cantó y danzó
en cada ceremonia en donde él estuvo presente. Al niño se le grabó la música,
pero el texto era para él difícil de comprender por su complejo simbolismo
religioso, a pesar de que a su edad ya se domina el lenguaje coloquial. El texto
que le puso dice “tortillas hechas de chicle vamos a comer”.
Chikile paapayali (texto del niño)
Chikile paapáyali
chikile paapáyali,
tekanikwaiyuni
tekanikwaiyuni.
Tortillas de chile
Tortillas de chicle
tortillas de chicle,
vamos a comer
vamos a comer.
En esta breve recomposición hecha por un niño de cuatro años, la tonada es la
del canto religioso. La estructura formal de la canción es muy sencilla; se
compone de dos versos de seis sílabas que se repiten. Eligió la palabra chicle
porque se parace a la palabra original: chikili ~ chikile; la única diferencia está
en la vocal final. De esta manera se sustituye el nombre de la flor simbólica por
un concepto más cercano a la vida material, pero al mismo tiempo es evocado
por una palabra cuyo significante es una imagen o ícono del significante de la
palabra original. Algo similar ocurre con la segunda palabra del verso paapáyari, que tiene la misma estructura suprasegmental: primera sílaba larga y
segunda sílaba acentuada, de manera que también esta palabra es una imagen
de la que aparece en el texto original. Así el texto original no desaparece del
todo, sino que se sigue evocando. Este paralelismo entre los dos pares de palabras y el compuesto formado por ambas hace posible que un texto remita a
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
245
otro texto, es un fenómeno de intertextualidad. El texto infantil es una parodia,
o sea un texto que imita otro texto, reproduciendo algunas de sus características, pero transfiriéndolo del dominio simbólico religioso al dominio de la alimentación. Los niños piensan mucho en comer, les gusta lo dulce, los chicles,
y creo que eso es lo que el autor plasma en su recompocisión, a pesar de que
tiene apenas cuatro años. Lo que hace el niño es rebajar todo ese simbolismo
cargado de metáforas de los adultos al plano de la vida cotidiana.
La canción que sigue, perteneciente a edad llamada werika (águila, de
los 6 a los 11 años), está concebida y elaborada de una manera muy
inteligente. Conjuga hábilmente dos ideas para dar cuenta de un conflicto de
sentimientos. La primera idea expresa el deseo y la alegría de reencontrarse
con Nachita y nos hace creer en la proximidad de la visita. Después este
sentimiento se contrasta varias veces con la tristeza que le produce el hecho de
que no es escuchada y que de nada sirve que se acuerde de Nachita. El
contraste de las dos actitudes contribuye a resaltar más el sentimiento de
tristeza y desolación por la muerte de una amiga a la que veía a diario en la
escuela. La repetición del nombre propio da a la canción una fuerte
emocionalidad.
Nachita Nachita
Nachita Nachita
Nachita Nachita
ke paukwa pepamie
ke paukwa pepamie
Nachita Nachita
ke paukwa pepamie
ke paukwa pepamie
Nachita Nachita
Ke paukwa pepamie
chinepikanelenetemawie
ke paukwa pemamie
Nachita Nachita

ali titayali pekaleena
Nachita Nachita
Nachita Nachita
Nachita Nachita
cuándo vendrás
cuándo vendrás
Nachita, Nachita,
cuándo vendrás
cuándo vendrás.
Nachita, Nachita,
cuándo vendrás.
Qué contenta estaré.
Cuándo vendrás,
Nachita, Nachita,
dime, por qué no escuchas;
246
sianaki titi
nemechihaeliwa
Nachita Nachita

ali titayali pekaleena
sianaki titi
nemechihaeliwa
nemechihaeliwa
titayali kuta ali pekaleena
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
inútilmente
me acuerdo de ti.
Nachita, Nachita,
dime, por qué no escuchas.
Inútilmente
me acuerdo de ti
me acuerdo de ti
por qué será que no escuchas.
Sigue una canción más complicada que las dos precedentes,
perteneciente a la edad conocida como temaiki (muchacho, de los 11 a los 16
años). Tiene 11 versos diferentes. Es de tema amoroso, aunque algunas de las
metáforas remiten al dominio religioso. También es la primera canción
desesperada, donde chocan los deseos y la realidad. La protagonista se
compara con una flor de árbol (probablemente la orquídea, tseiye; el topónimo
Cheiye Manau “donde están las orquídeas” refuerza la metáfora); nadie la
quiere cortar y se resigna a pasar la primavera de la vida en la soledad.
Convertida en peyote (flor azul es el nombre más frecuente del peyote), es
decir en algo sagrado, quedará para siempre en el árbol.
Sewiti kuta pikanechiakapini
Sewiti kuta
pikanechiakapini

ali chepá neti
nepitatini siali li
nesaitameki ena
neuyeweti.
Nepitatini siali
nepitatini siali,
sewiti kuta
pikanechiakapini
tuutú muyuyuawi
tuutú muyuyuawi
Nadie vendra a cortarme
Nadie
vendrá a cortarme
no importa
me marchitaré
aquí sola
en el árbol.
Me marchitaré
me marchitaré,
nadie
vendrá a cortarme
en flores azules
en flores azules
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS


ali ne ayame
mana nepuyeweni.
Sewiti kuta
pikanechiakapini
Cheiye Manautari
mepikanechinakielie.
247
convertida
allí estaré.
Nadie
vendrá a cortarme
los que viven en Las Orquídeas
no me quieren.
A esta edad, el arte de componer se muestra más elaborado. Los temas son
mucho más variados en las canciones amorosas, lo religioso y lo amoroso van
de la mano en un lenguaje de gran dominio comunicativo. Se recurre a la
simbología religiosa, pero diferenciándola de lo amoroso.
La canción de adultos reproducida arriba merece un comentario. La flor
de tsikiri, cuyo nombre completo es tsikiri tsikitame o tsikiri tsitsitiwame,
simboliza la renovación de la vida, la infancia y del amor. Se usa
especialmente en la fiesta dedicada a la celebración de los niños y de los
primeros frutos. El objeto sagrado llamado tsikiri es una de las ofrendas que
elaboran los padres de los niños y lo colocan al frente del niño clavada en el
suelo en la fiesta del tambor; tiene forma de rombo y está adornado con varias
vueltas de estambre de distintos colores que simbolizan las diferentes etapas de
la vida y cada rombo representa los años que el niño ha asistido a la fiesta,
hasta completar cinco. En español se le conoce como “ojo de Dios”. Esta
canción es más compleja que las anteriores desde todos los puntos de vista,
especialmente por la combinación de ideas y el simbolismo religioso.
7. Canto chamánico (wawi). La combinación de texto y música en el canto
chamánico es muy diferentes a la de las canciones religiosas. Las melodías no
son aquí variables ni novedosas, sino que cada canto tiene la suya propia.
Como las salmodias del culto cristiano, son melodías monótonas que se repite
en cada estrofa durante todas las horas que dura el canto, lo que favorece la
concentración de los asistentes en el significado de las palabras. El canto
chamánico es un componente esencial del conjunto de ritos y ceremonias
públicos y oficiales instituidos por la comunidad con que se rinde homenaje a
las divinidades. Tampoco los textos se renuevan con libertad; a diferencia de
248
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
las canciones, tienen una temática fija para cada una de las ceremonias de las
que forman parte, aunque cada mara/akame tiene su estilo y puede imprimir al
canto una impronta personal. Los cantos chamánicos forman un inventario
cerrado de formas, melodías y temas que sólo dominan los que han recibido
una formación como chamanes. Son lo más opuesto a las conversaciones
informales con las que iniciamos esta exposición. Hay un reparto de funciones
muy estricto y un grupo de personas especializadas o formadas para poder
cumplir esta función: sólo un chamán puede recitar un canto. Además, el
canto sólo puede tener lugar en un escenario especial separado de los espacios
y del tiempo en que transcurre la vida cotidiana. Se celebra en la noche, que
simboliza la antigüedad de los tiempos en que vivían los personajes que en la
actualidad reciben el tratamiento de divinidades. El cantador se separa de la
audiencia para ubicarse como mediador en un espacio-tiempo intermedio entre
el antiguo y el actual. Dialoga con las divinidades y se convierte en transmisor
de sus mensajes hacia los asistentes y viceversa. El lenguaje que utiliza es muy
especial. Aunque a veces palabras no aportan mucha información, parecen
llenar simplemente los versos para mantener el ritmo y la concentración,
muchos de los conceptos forman parte de un discurso religioso bastante
cerrado, a menudo hermético al que sólo pueden acceder los iniciados.
El siguiente texto es un fragmento de un canto chamánico (wawi). El
canto chamánico es el tipo de texto más elaborado, anto en el plano formal
como en el plano semántico.
Me tsi riki ari ari mi
me tsi riki ari ari mi
xeka kuta katsierieka mi
neteteima mi nekakaima
ya aneme xetexeiyati
ya aneme xetexeiyati
me tsi riki ari ari mi
xemuyemane me tsi riki
xemuyemane
yutserieta ari mi
Así pues bueno ya
así pues bueno ya
no vayan a pensar así
mis madres, mis ancestros
percibiendo así las cosas
percibiendo así las cosas
así pues bueno ya
pues bien donde ustedes moran
donde moran
a su derecha ya
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS


yu itari xe anuxeiyati
me tsi me tsi niukanuatiki
netuutsíma mi nekakaima.
contemplando su estera
andan bajando.
mis bisabuelos, mis ancestros.
Me tsi riki ari ari ari mi
me tsi riki ari ari mi
tsipa aku nanukuuka
tsipa aku nanukuuka
Masayuawi xemuyemane
Masayuawi xemuyemane
Masakuaxi xemuyemane
Masanuitsi xemuyemane
Masatusa xemewatimane.
Así pues bueno ya
Así pues bueno ya
pónganse en pie
pónganse en pie
donde moran los Masayuawi
donde moran los Masayuawi
donde moran los Masakuaxí
donde moran los Masanuitsi
donde moran los Masatusa.
Xeka kuta katsierieka
ya ane xetexeiyati
tsipa xeníu xenanukuuka
ya aneme xetexeiyati
Hamakate xemukanuatiki
bajando
me tsi me tsi xemukanuatiki

utialitsie xemukanuatiki.
No piensen mal
viendo así las cosas
pónganse en pie
para que puedan ver.
las divinidades del agua ya están
Me tsi ali ali
ya aneme xetexeiyati
me tsi riki xetexeiyati
xeka kuta katsierieka
xeka kuta katsierieka
netuutsima mi nekakaima
neteteima nekakaima
xeaikutsi hi mewatiwe
tsipa tsi uwa newatiuka.
Así pues ya
viendo las cosas
así pues viendo
no piensen mal
no piensen mal
mis dioses mis ancestros
mis madres, mis ancestros
su jícara ahí está
dentro de ella están alojados.
249
así pues ya están bajando
ya andan bajando en su simbología.
250
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
8. Nenewieri (rezo). A diferencia del wawi, el rezo no es cantado, y el grado de
elaboración y la densidad conceptual pueden ser mucho mayores. Es casi
imposible entender lo que dice un rezo sin conocer profundamente los
fundamentos simbólicos de la cultura, como sería impisible entender muchos
textos de la religión cristiana sin estar muy familiarizado con el sistema de
creencias de la misma.
Nenewieri
Xika netiuyutiwani, netewarí, netuutsí, /eki, /uwa xematimane nemaatsíma
Wawatsari, /uwa xematimane Kumanita, Kutunita, Kutekita, nemiwatiwitiani
/
iki xe/iyari, newatiwitiani, pai xenetemaiti. Xekwaxitá nexetapieni, hakewa
mekutapita, waseniita, xe/itari, xenierika, xekemari watikate /iki/i. Parikitsie
neheutiniereti /uwa nemetiwitiani.
Tami tsi ri Maxayuawi /uwa pematiwe, Maxayuawi /uwa pematiwe,
netewarí, netuutsí Maxayuawi /eki /akimana pehatineka, /eki /atikari
pemuyuri, Haitiakame peke/uweni, huyetame peke/uweni, /ikií hake
mewerikatekia ya pereuniereti, /iki/í /a/aikutsi nepiwatiwima, /a/itari
nepiwatiwima, /anierika newati/ini. /Atunama newati/ini, /amuwieri
newatiniini. Xika tatiuyutiwani pai petatimaiti.
Kweneti netiuyutiwani penetsi/uparewieni, netewarí, penetsi/uparewieni
/
ena nehakaneni, /uwa tsiere neheikatuani /a/itari, /uwa nemeikatuani, mana
Werikatekia makanexiani ke /aneti ti/urixiani ta /uwa, xekuruxi mana
neme/utiani ke mewerikatekia, /uwa ta nemi/atiani pemiti/enieni.
/
A /eki Maatsi /Eekáteiwari ya /ané yeitiwame pemuwe, ya /ané
wimame pemuwe, nemaatsíma Wawatsari, /Utútawi /ena xemikamane pai/í
xetemaiti, /iki/í xe/itari newatiwimaxi ye netiwimariwe, netserieta
nexeukuwená, /utata nexeukuwená, tsutía nexeukuwená, Parikitsie
xeheutiniereti /ena/í xekamaneni.
Nemaatsíma Wawatsari /Utútawi /ena xekamane ta/í tsi hixiari /ena/í ri
xeyutsaka ri, xeyutsaka ri, xewíti tixai xika rahamieni /iki/í he /ena/í /etsiwa
xeke/inaka.
Maatsi /Eekáteiwari pai /ané pemaiti hi /ena peyeweni, /eki ya /aneme
petikwa/ame pen/ane. Nuitsikate xemakamane nenieremete /ena/í xenyehane.
LITERATURA HUICHOLA: FUNCIONES, TIPOS DE TEXTUALIDAD Y GÉNEROS
/
/
/
/
251
/
Xe iyari newatiwitia xe iyari watiwenixia iki í kewa meuyenexiani xe iyari
watiwire.
Tikaripa /ipai/í xe/ewari nemumanaxi neteteima tikarite, xukuri, /iirí,
muwieri xemutatua, hauri mutiwenixi /iki/itsie neniereti nemutayi. Tikari
yeuxariyari nemuti/eni, xeyeuxari xeme mitixekemari, xeme mitixeniitari, pai
xenetemaikaku yutserieta xeyemane, /utata xeyemane, Paritsutía, Yuhixiata,
Yuhixiapa Nuitsikate xemakamane, ke tinanake wakakai neuti/eni. Wakakai
neuti/eni, wamatsiwa ke/utiyuane, xeme Wawatsari, /Ututawi, Titihauki,
Pitsiteka.
Nenewieri (traducción)
Si me dan fuerza, oh ancestro fuego, oh ancestro bisabuelo, heme aquí,
hermanos mayores míos Wawatsari que moran aquí, en Kumanita, en
Kutunita, en Kutekita, a partir de aquí iniciaré hilando lo que ha brotado de
sus corazones, hilaré, ustedes ya me conocen. Ataré sus hilos desde el inicio,
allí donde iniciaron ustedes la historia, allí a donde se acude para hacer
peticiones, allí donde mora la estera de ustedes, allí donde moran sus rostros,
sus vestimentas. Mirando hacia el oriente donde es el último escalón ataré los
hilos.
Eh aquí a tus pies, oh Venado Azul que moras aquí, que aquí vives
Venado Azul, abuelo fuego, bisabuelo Venado Azul, tú que después de surgir
por propia iniciativa por aquí, formaste tu noche, tú serás nuestro precursor, tú
serás quien trace nuestro camino, tu meta será llegar donde es el oriente,
protegeré tu tecomate en el fondo, protegeré tu estera en el fondo, llevaré tu
rostro, tomaré tu escudo allá en el fondo, vestiré tus plumas mágicas allá en el
fondo. Si nos consedes la vida.
Si me concedes vida y fuerzas, si me ayudas, abuelo fuego, si me ayudas
para volver aquí, para venir a devolverte tu estera, devolvértela aquí pero con
los mensajes que serán plasmados en el Cerro Quemado, en el Cerro Quemado
plasmaré la lista de las personas que te ofrendarán sacrificios, pero luego
vendré a rendirte cuenta de estos sacrificios que pondré en tus manos.
Oh hermano Viento que para purificarnos te quedaste, que te quedaste
para acogernos, oh mis hermanos venados Wawatsari, Ututawi que viven
252
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
aquí así sepan de mí, de su estera que he tomado aquí, lo llevo dentro de mí,
los voy a develar por mi derecha, los voy a develar por izquierda, por el
poniente los voy a develar, fijen su mirada hacia el oriente donde es Parikitsie
cima del cerro quemado pero permanezcan aquí.
Mis hermanos venados Wawatsari, Ututawi permanezcan aquí pero
estén alertas haciendo valla, hagan valla ya, si viniera alguien tratando de
pasar por aquí es mejor que lo detengan que no pase.
Oh hermano viento Eeká Teiwari que todo lo sabes, tú que naciste para
limpiarnos de esto. Así como ustedes Nuitsikate que moran por arriba de
nosotros que para observar se quedaron también les pedimos. Sus pasados
fueron puestas en marcha, esto que hemos iniciado para hacer este recorrido
es porque seguiremos sus ideales.
En la etapa de la noche como es correspondiente así lo he planeado oh
mis divinidades de la Noche, gracias a que nos han proporcionado en la
cacería al xukuri (venada), flechas votivas, muwieri (venado), porque han
hecho que les ofrendemos sus cirios, velas, para eso les pedimos. En la previa
consulta a las divinidades de la noche así se descubrió, así son sus actos, sus
vestimentas, porque así lo consiguieron ustedes, así sepan de mí oh divinidades
que moran a mi derecha, por mi izquierda, por el poniente, por el oriente, por
este el Centro de la tierra donde moran nuestros espíritus, pero observa
nuestras intenciones al ir y venir; presta atención y escúchanos. Observa
nuestras intenciones, qué dicen sus escudos, ustedes mis hermanos mayores
venados Wawatsari, Ututawi, Titihauki, Pitsiteka, será responsabilidad de
ustedes.
Bibliografía
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University Press. Enciclopedia del Lenguaje. Madrid, Taurus 1993.
Pacheco, Iritemai (Gabriel) & José Luis Iturrioz 1995 “Los géneros de la
tradición oral huichola.” En José Luis Iturrioz (ed.) Reflexiones sobre la
Identidad Étnica. Unversidad de Guadalajara.
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253
Raible, Wolfgang 1988 “¿Qué son los géneros? Una respuesta desde el punto
de vista semiótico y de la lingüística textual.” En Miguel A. Garrido
Gallardo(comp.) Teoría De Los Géneros Literarios. Madrid, Arco
Libros.
Ramírez, Xitakame 2003 La canción Huichola. (En preparación)
Werlich 1976 A Text Grammar of English, Heidelberg
Los niños que participan en la fiesta de los frutos tiernos (Yuimakwaxa) se
llaman sonajeros porque portan una sonaja (kaitsa), que se hace del fruto seco
del árbol llamado cuastecomate, que se perfora para introcudir unas piedritas
para que suenen. Desde que cumplen un año deben participar cinco veces
consecutivas en esta fiesta que simboliza la infancia, simbolizadas por los
frutos tiernos de la cosecha anual, en especial los primeros elotes. A esta edad
los niños se llaman tiwainurixi o hakerite. En estas fiestas los niños oyen
narraciones relacionadas con la religión y la historia de la etnia. Sobre las alas
del mara/akame convertido en águila sobrevuelan los territorios sagrados de
Wirikua durante el día y de Tetiapa durante la noche, a donde podrán
peregrinar a partir de los cinco años.
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA
NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
Paula Gómez López y Angélica Ortiz López
Índice
1. Introducción
2. Caracterización del cuento tradicional huichol
2.1
Los componentes de la narración tradicional
2.2
La ubicación y la conexión temporal de los eventos
2.3
El tiempo y el modo
3. El cuento tradicional en niños de 7 a 10 años
3.1
Los conectivos dentro de la palabra verbal
3.2
El tiempo y el modo
3.3
Contexto de la situación y contenido de los cuentos tradicionales
infantiles
4. Conclusiones
1. Introducción
Es muy conveniente abrir espacios para el cultivo de la tradición narrativa en
las escuelas, ya que la competencia narrativa, como parte de la competencia
lingüística general, es de suma importancia para el desarrollo de los niños y
para el mantenimiento de la identidad cultural. Las narraciones huicholas
tienen una función educativa ya que contienen consejos destinados a regular la
conducta de los individuos en su interacción con la naturaleza y con la
sociedad. Pero la competencia narrativa no se desarrolla plenamente si los
niños son tratados como sujetos pasivos que se limitan a escuchar, sino que
256
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
además se debe fomentar la creatividad y la reflexión metalingüística. Los
niños pueden aprender en la escuela a reflexionar sobre los contenidos y las
formas de las narraciones tradicionales y también a crear a partir de ellas
nuevas ideas y formas.
Con este fin estamos reuniendo una muestra de narraciones de niños de
primero y segundo año de primaria, de entre 7 y 10 años de edad. Las
narraciones se han recogido en distintas situaciones: en la escuela de la Misión
de Santa Clara, perteneciente a la comunidad de Tateikie, y en situaciones más
familiares, como es el caso de las grabaciones que se realizaron con Waxie
Maura y Kipaima Zelinda, la dos hijas de Gregoria Sotero, quien ha hecho
todas las grabaciones. La diferencia de las situaciones se refleja en varios
aspectos, desde el tamaño de las narraciones hasta la textura de las mismas. En
la escuela los niños hablaron muy poco debido a lo limitado del tiempo, a la
formalidad de la situación y al ambiente poco favorable para el desarrollo de la
lengua materna. En el ambiente escolar predomina el uso de la lengua
española, mientras que el uso del huichol está relegado a la comunicación
entre niños en los espacios informales de los recesos. Por esto, es necesario
enfocar la atención no solamente al análisis interno de los textos, sino también
a las condiciones y estrategias comunicativas que se deben emplear para
fomentar el desenvolvimiento de la competencia narrativa en los espacios
institucionales. De ambos aspectos se pueden obtener conocimientos valiosos
para la redacción de textos.
Lo que presentamos a continuación es un avance del análisis gramatical
y textual de algunas narraciones elaboradas por niños, pero la finalidad última
de este estudio es reunirlas en libros de lectura escolares que fomenten el uso
de la lengua materna y la creatividad, canalizando el desarrollo de la reflexión
metalingüística a través de exposiciones sobre la estructura de los textos,
ejercicios de redacción y preguntas. Es parte de un proyecto general para la
revitalización de la lengua wixarika coordinado por José Luis Iturrioz, el cual
ha sido apoyado por la Universidad de Guadalajara y por la Fundación Ford
(Ford Foundation). Participan en este subproyecto Angélica Ortiz, Gregoria
Sotero y Paula Gómez.
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
257
2. Caracterización del cuento tradicional huichol
Según algunos teóricos de la narración (Van Dijk), el texto narrativo, en un
sentido muy amplio, se puede definir como la expresión de una secuencia de
acciones o la presentación de eventos ficticios o reales en una secuencia
temporal. Estas expresiones verbales se pueden producir en diversas
situaciones y con múltiples modalidades.
Podríamos definir la narrativa tradicional huichola como el conjunto de
los relatos reconocidos por los miembros de la comunidad como la
descripción de eventos ocurridos en tiempos inmemoriales (cuentos de origen)
y la explicación de las prácticas y creencias características de este pueblo.
Este género narrativo es comparable a lo que se ha llamado “cuento
popular” en los estudios de la narrativa oral europea. Ambos presentan
superestructuras similares y ciertas fórmulas características (Pisanti, 1993: 37),
que se describirán más adelante.
El interés por este subgénero narrativo reside en la importancia de la
literatura en el desarrollo lingüístico y conceptual de los niños (Sánchez
Corral, 1995). El contacto con la literatura tradicional es una condición
indispensable para su enriquecimiento lingüístico, estético y conceptual, para
adquirir los valores y representaciones colectivas de la propia cultura y por lo
tanto para preservar la identidad.
Entre los cuentos tradicionales huicholes más conocidos están Ikú
tewiyari “la persona maíz”, que trata sobre el origen del maíz, y tsiki (la
perrita), relacionado con el anterior, en donde aparece por primera vez la
compañera de watakame (el primer sembrador) y marca el inicio de la última
era de la historia del pueblo huichol. Estos son, también, dos de los cuentos
más escuchados por los niños, por lo general de la boca de sus abuelos.
2.1. Los componentes de la narración tradicional
Desde el punto de vista de la estructura general, los textos tradicionales
huicholes presentan los componentes básicos de la narración señalados por los
teóricos, como W. Labov y Waletzky (orientación, desarrollo y desenlace), y
también otros elementos opcionales (la evaluación, la coda y la moraleja)
258
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Como parte de los recursos lingüísticos propios de este género narrativo
podemos mencionar ciertas expresiones de apertura y cierre características:
meriki tsi waníu, meripai ti “dicen que anteriormente”, para iniciar, y yeupa
xetá, para cerrar. Una partícula que caracteriza a toda narración que no sea
sobre experiencias personales, es waníu , que se puede traducir como “dicen”,
“dizque” etc. En los ejemplos que presentaremos la glosamos como CITativo.
Esta partícula se utiliza no sólo al principio sino de manera (a veces) muy
reiterativa a lo largo de los textos. En el primer anexo presentamos una versión
del cuento Ikú Tewiyari narrada por Goya Yirama a su hija Waxie de 7
años. Este texto está dividido en los componentes básicos de la narración y en
él encontramos ejemplos de los elementos propios de la narración huichola
antes mencionados.
2.2. La ubicación y la conexión temporal entre los eventos
Uno de los adverbios más usados para indicar el desarrollo temporal de los
acontecimientos es Ana ta “y entonces”, pero están además las formas más
específicas como Uxaarieka “al día siguiente”, tuka “al medio día”, yiwikita
“por la noche” etc.
El huichol se caracteriza por presentar dentro del verbo sufijos que cumplen la
función de conectar temporalmente los eventos entre una cláusula y otra: –tsie,
-ka, -ku, -ti, -kaku, -yu, -me. Esta es una función que en español por lo general
se expresa mediante conjunciones o construcciones de subordinación adverbial
como cuando, luego que, después de que, etc. Estos sufijos huicholes no sólo
sirven para relacionar temporalmente los eventos sino para identificar a los
participantes; exceptuando –tsie, forman un sistema para marcar al mismo
tiempo relación temporal y cambio de referencia; esto quiere decir que el sufijo
indica si el sujeto de las dos cláusulas que conecta es el mismo o es diferente.
En ocasiones, la relación temporal entre las cláusulas se realiza también
mediante la simple yuxtaposición con el apoyo del contenido de ambas
cláusulas. En los ejemplos que se presentarán a lo largo del texto, se marca en
negritas los conectivos en huichol y en español, de manera que se pueda
advertir la diferencia entre las dos lenguas.
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
259
(1) a) Heuyetixi-ka ta waníu, paapá waníu mutiwewi
molió
CON CT CIT
tortilla CIT hizo
“Después de moler, hizo las tortillas.”
b) Memuaxa-tsie ta waníu waníu mumawekai
llegaron CON CT CIT
CIT
no había
“Dizque cuando llegaron, que no había (tortillas).”
c) Neuxei waníu mukaxakwitsaxi meuyetixixi.
mira CIT
hizo nixtamal molió
“Hizo el nixtamal y molió.”
2.3 El tiempo y el modo
El tiempo y el modo son dos categorías que funcionan de manera conectada en
la estructura textual de todas las lenguas. En huichol, los tiempos gramaticales
más importantes en las narraciones son aquellos en los que se combina la
referencia a una situación pasada con dos aspectos, perfectivo e imperfectivo,
de forma similar al español, como en comió, había comido y comía. Pero a
diferencia del español, el tiempo de futuro tiene un uso en la narración que no
encontramos en español, pero que tampoco aparece todavía en los datos
infantiles hasta ahora revisados.
La categoría de modo se refiere a la actitud (de certidumbre, duda, etc.)
que expresa el hablante sobre el contenido del enunciado (Palmer,1986). Esta
categoría es la que presenta mayor variación en los textos narrativos, especialmente los prefijos de modo asertivo o de cláusula declarativa.1 Hay tres
prefijos de aserción o asertores que están a disposición de los hablantes al construir una oración declarativa. Según hemos observado, el cuento tradicional se
caracteriza por el empleo de dos de ellos (ka)-ni-, que denominamos de Registro Formal2 y mi-, asertor Neutro. El primero funciona como indicador de
los eventos más importantes de la narración (Grimes 1964, lo describe como
un indicador de los eventos que hacen avanzar la narración); en tanto que mi-
1
V. Iturrioz, 1987, sobre las categorías morfológicas del verbo huichol.
2
Véase el trabajo de Gómez, 2002 sobre este asertor.
260
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
es utilizado para los eventos de fondo. En los textos más clásicos, el asertor
de Registro Formal (ka)-ni-, es mucho más frecuente que el neutro (mi -).
Ejemplos de estos dos asertores se encuentran en el texto de Ikú
Tewiyari del anexo I. Las cláusulas declarativas aparecen en negritas cuando
el asertor es ka-ni y en subrayadas cuando es mi-. En el texto completo, la
relación en la frecuencia entre estos dos asertores es de 63% contra 37% a
favor del Asertor de Registro formal.
3. El cuento tradicional en niños de 7 a 10 años
La narración más temprana sobre eventos “ficticios” que tenemos es la de una
niña a los 4 años de edad, que se produce dentro de un diálogo con su mamá.
(2) Kauxai meuxetakai me'iwanekai, kwinie rexikakai (tinexikakai).
“/Akamixa nantihina
xeiyá nepikuwaxiani”, rainekai maamaya kauxai. Miki ta waníu kauxai
neimi xewíti. Kauxai waníu mitiyukewe, tsiki waníu hutá neuhakeni. /Iki
watá waníu kauxai reikei tima. - Ke ti/ane /amutsi- lehiawekai waníu.
“La zorra desnuda se bañaba, estaba muy caliente (el agua). “Quítate la
camisa, rápido o te voy a pegar”, decía la mamá de la zorra. Alguien,
dizque mató a la zorra, alguien. Dizque la zorra muerde. El perro dizque
por ahí entraba. Que allá ya merito lo mordía la zorra. - ¿Por qué está así
tu ombligo?- según eso así le decía (su mamá a la zorra).”
(Narración dentro de un diálogo, por una niña a los 4 años y 4 meses)
Desde los 4 años o antes, los niños (re)producen textos narrativos, entendidos
como la descripción de eventos pasados en dos o más proposiciones. Desde
luego, a esta edad sus narraciones no presentan los componentes que los
teóricos consideran característicos de un texto narrativo. Sin embargo, el texto
de Maura tampoco tiene la simplicidad de los textos que se han reportado en
niños de esta edad (Berman y Slobin 1995), no consta de cláusulas simples que
describen dos o tres eventos en el orden de ocurrencia. Como se puede ver,
contiene diálogos intercalados entre las cláusulas y abundante información de
fondo. Hemos observado que los textos narrativos producidos
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
261
espontáneamente como parte de un diálogo presentan características muy
diferentes a los elicitados (reproducción de narraciones o descripción de
imágenes para formar una narración)
Buena parte de las narraciones infantiles analizadadas son
reproducciones de cuentos tradicionales que los niños ya han escuchado; son
textos elicitados, no producidos de manera casual dentro de un diálogo. Esto
no quiere decir que no sean “naturales”, sino que la situación de producción es
distinta y demanda, tal vez, el uso de otros recursos lingüísticos.
Los textos infantiles por lo general presentan los tres componentes
básicos de la narración: orientación, desarrollo y desenlace. El uso de los
adverbios de tiempo antes mencionados es similar al de los adultos, pero
también existen diferencias importantes en relación con los textos adultos,
sobre todo en el empleo de los conectivos afijados a la palabra predicativa y el
empleo de los asertores de cláusula declarativa.
3.1. Los conectivos dentro de la palabra verbal
Los conectivos afijales dentro de la palabra verbal aparecen en algunos niños
a los 7 años, pero no en todos. Lo más común es que, a esta edad, los
enunciados infantiles estén compuestos de cláusulas yuxtapuestas.
El primer ejemplo está tomado de una versión del cuento de la perrita
narrado por una niña un día después de haberlo escuchado de su mamá. Este
enunciado está compuesto de dos cláusulas yuxtapuestas, es decir sin ningún
conectivo que las relaciones:
(4) Tuka
memu/axia waníu, paapá mumawekai
CIT
tortilla no había
mediodía llegaron
“Cuando llegaron al medio día no había tortillas.”
(Tsiki, La perrita,narrado por una niña a los 7 años y 3 meses)
El mismo cuento, narrado por la misma niña cinco meses después, en una
situación más familiar, es decir no en una situación de elicitación, presenta el
mismo tipo de construcciones:
262
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
(5) a) Teté walita waníu tsiki muyu/awietanekai, memikuwaxia waníu.
piedra detrás de CIT perro se estaba escondiendo le pegaron CIT
“Dicen que la perrita se estaba escondiendo detrás de la piedra, y que le
pegaron.”
b) Tuka memuaxia waníu paapa mumawekai.
medio.día llegaron CIT tortillas no había
“Cuando llegaron a medio día, no había tortillas
memankuui memekumaya.
c) Uxaarieka
al.día.siguiente se.levantaron fueron a limpiar
“Al día siguiente se levantaron y fueron a limpiar el coamil
(Tsiki, La perrita, narrado por una niña a los 7 años y 8 meses)
Obsérvese que el conectivo y en el primero y el tercer enunciado sirve para
conectar las cláusulas en español, pero en huichol no es necesario utilizar un
conectivos, aunque es posible. En el segundo enunciado, el subordinador
“cuando” cumple esta misma función, y en huichol de nuevo tenemos sólo las
cláusulas yuxtapuestas.
A diferencia de los dos textos anteriores, el siguiente texto, narrado de
forma espontánea por otra niña a los 7 años sí contiene algunos sufijos que
conectan las cláusulas:
(6) Waníu mukuyiríxi-tsie waníu Estrellita Juve mutitatawekai waníu
CIT
anocheció CON CIT Estrellita Joven brillaba
CIT
“Cuentan que cuando se hizo de noche Estrellita Joven alumbraba.”
Mana tari waníu akayune-ka(-ku) waníu tawarí meniukakutsixi.
Entonces CIT se metió CON
CIT
otra vez se fueron a dormir
“Y después que se metió (el Sol) otra vez se volvieron a dormir.”
Es importante observar que el conectivo utilizado por Kipaima en el segundo
enunciado no es el correcto; en su lugar debería aparecer –ku , como se indica
entre paréntesis. En cambio, en el siguiente fragmento, correspondiente a un
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
263
cuento narrado por una niña mayor, los conectivos están utilizados de manera
totalmente adecuada:
(Estrellita Joven, narrado por Kipaima, a los 7 años y dos meses)
waníu xewíti nikienekaitini.
(7) a) Me tsi liki
como se sabe pues CIT alguien andaba cortando leña
“Hace mucho, una persona andaba cortando leña.”
b) Muwa waníu hekayeika-kaku kukulú hixiena neuyeyerini
Ahí CIT andando
paloma enfrente se posó
“Cuando andaba ahí, una paloma se posó frente a él (en una rama).”
(Ikú tewiyari, La persona maíz, narrado por una niña a los 8 años)
3.2. El tiempo y el modo
La codificación de los eventos en las dos formas principales de pasado:
perfectivo e imperfectivo, la manejan ya bastante bien los niños desde los 4
años o antes, mientras que el uso del futuro narrativo no lo hemos
documentado en textos infantiles hasta ahora.
El asertor de Registro Formal (ka-)ni-, característico de la narración
tradicional, tampoco aparece en todos los cuentos narrados a los 7 años que
hemos analizados. Llama la atención el caso de la niña que ha proporcionado
el mayor número de narraciones. Este asertor está ausente de todas sus
narraciones tradicionales producidas antes de los 8 años, incluso en los casos
en que se le pidió que reprodujera un cuento que se le había contado un día
antes, el cual contenía muchas ocurrencias de este prefijo. Uno de estos
cuentos fue Ikú Tewiyari , sobre la aparición del maíz, narrado por su mamá
(Anexo 1). En el esquema siguiente se presenta la frecuencia del asertor (ka)ni- de registro formal y del neutro mi- en el mismo cuento narrado por la
mamá primero y luego por la niña.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
264
(8)

ASERTORES en Ikú Tewiyari (La Persona Maíz)
MAMÁ
Ocurrencias
Porcentaje
(ka)- nimi55
32
63 % 37%
NIÑA (7;3)
(ka)-nimi0
8
0
100 %
En la reproducción de 3 narraciones de distintas personas, esta niña, usó el
prefijo ni- sólo en una ocasión. El asertor utilizado fue el neutro mi-.
El uso de los prefijos modales en la narración puede ser uno de los
aspectos difíciles de dominar en los niños, ya que si bien aparecen bastante
pronto en los diálogos, en donde cumplen la función de marcar la fuerza
asertiva de los enunciados o la intención del hablante de captar la atención del
oyente, en los textos tradicionales, en donde es otra su función, no aparecen
hasta los 8 años.3 En el cuento de la perrita, narrado por la niña mencionada a
los 7 años y 9 meses, hay dos ocurrencias de estos prefijos pero sólo en los
diálogos de los personajes (Anexo 2) El asertor neutro mi- sigue
predominando, como 6 meses antes. En cambio, en el cuento de Estrellita
Joven, narrado por otra niña, a los 7 años, se hace un uso bastante frecuente
del asertor ka-ni-. En el ejemplo (6) se reproducen dos enunciados de dicho
cuento. El segundo de éstos presenta el asertor de registro formal (en negritas):
(9) Mana tari waníu akayune-ka(-ku) waníu tawarí meniukakutsixi.
CIT otra vez se fueron a dormir
Entonces CIT se metió CON
“Y después que se metió (el Sol) otra vez se volvieron a dormir.”
La falta de asertores ka-ni- no se debe interpretar como un error, sino
más bien como la utilización de un estilo narrativo, que si bien no es el clásico
de las historias tradicionales, es una opción para el hablante. Sin embargo,
creemos que vale la pena estimular el uso del estilo tradicional de narrar como
parte de la riqueza literaria de la lengua, la cual puede perderse como consecuencia de los cambios culturales. Por los casos que hasta ahora hemos anali3 Véase nota 2.
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
265
zado, creemos que es posible que la falta de dominio de los elementos básicos
del estilo tradicional en las narraciones de niños de 7 años de edad sea el resultado de un desarrollo fuera del contexto cultural.
3.3. Contexto de la situación y contenido de los cuentos tradicionales infantiles
En lo que se refiere a la estructura de contenido de las narraciones, es
interesante observar que en ocasiones los niños añaden información nueva en
su versión del cuento tradicional, recreándolo y adaptándolo a su propia
experiencia.
Al igual que los niños reportados por R. Barriga (2002) 4, en tsiki

ixatsikayari (El cuento de la perrita) que se presenta en el anexo 2, la niña
adapta la historia a la situación más actual y familiar, agregando la figura de la
esposa de Watakame., el primer coamileador. También añade elementos propios haciendo hablar a la perrita, o toma elementos de otras historias relacionadas. Por ejemplo, hay un evento nuevo tomado de la historia sobre el origen
del maíz. Al final, a la perrita, que hacía tortillas mientras los hombres iban al
campo, se le pudren las manos, igual que a la mujer maíz en el cuento de Ikú
Tewiyari.
4. Conclusiones
El cuadro general sobre la estructura del texto narrativo infantil que acabamos
de presentar permitirá hacer propuestas para la elaboración de un libro de
lectura para la educación básica tomando en cuenta el nivel de competencia
narrativa que los niños alcanzan en la etapa escolar y los elementos de contenido que ellos proponen. También nos presenta la opción de tomar textos
infantiles originales como base, la elaboración de versiones especiales de historias tradicionales o la elaboración de textos originales; en todos los casos, to-
4
Barriga comenta que una niña de seis años agrega la situación de divorcio en
el cuento de La Cenicienta (Barriga 2002:55)
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
266
mando en cuenta las aportaciones de los textos infantiles originales y las opiniones de los niños y de los maestros a quienes van destinados estos textos.5
La escuela es un lugar donde se debe fomentar el desarrollo de la expresión verbal, oral y escrita, en distintos registros y estilos. En el caso concreto, el
estilo narrativo tradicional debe ser una de las opciones que se deben presentar,
como parte del enriquecimiento lingüístico y estético de los niños.
La escuela puede contribuir a que se sigan conservando las formas
narrativas más auténticas hasta ahora practicadas solamente por los ancianos y
un porcentaje mínimo de jóvenes, pues cada uno de estos relatos posee un
valor formativo para la niñez. Los materiales impresos en lenguas indígenas
tienen una importancia social enorme, ya que medio de la escritura se revalora
lo que es y tiene la comunidad, respetando el desarrollo del pensamiento y de
la lengua materna iniciados en la familia. La escritura puede ser un factor de
revitalización de las lenguas frenando su extinción.
Bibliografía
Barriga Villanueva, Rebeca (2002) Estudios sobre habla infantil en los años
escolares: “...un solecito calientote” México: El Colegio de México
Berman, Ruth y Dan Isaac Slobin ( 1994 ) Relating events in narrativ: a
crosslinguistic developmental study. Hillsadele, New Jersey: Lawrence
Erlbaum
Culturas Populares. Programa Nacional de Lenguas y Literatura Indígenas.
Dijk, T. A. van 1972 Some Aspects of Text Grammars. The Hague. Mouton.
Gómez, Paula 2002 “La modalizacion en huichol: la función retórica del
prefijo de asercion ka-ni-”. Cuicuilco 9/24:131-142.
5
Un jemplo de la participación de niños hablantes de lengua indígena en pro-
gramas para fomentar la literatura infantil es el libro de narrativa en náhuatl
Nahuitlatol (palabra que juega).
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
267
Grimes, Joseph E. 1966 “Some Inter-sentence Relationships in Huichol”,
Summa Anthropológica en Homenaje a Roberto J. Weitlaner. México,
D.F.: I.N.A.H, 465-470.
Iturrioz Leza, J. L. (1987) “De la gramática particular del huichol a la
tipología: Una contribución a la morfología operacional”, Función II/2:
239-296.
Labov, William y J. Waletzky (1967) “Narrative analysis: Oral versions of
personal experience “, en June Helm (ed.) Essays on the Verbal and
Visual Arts. Seattle: University of Washington Press. pp: 12-44.
Nahuitlatol (palabra que juega). Antología infantil del Concurso de Literatura
Náhuatl “Tlamatini” (1998)
Palmer, F.R. (1986/1991) Mood and Modality. N.Y.: Cambridge University
Press.
Pisanti, Valentina 1993 (1995) Cómo se lee un cuento popular Barcelona:
Editorial Paidós
Sánchez Corral, Luis (1995) Literatura infantil y lenguaje literario. Barcelona:
Paidós
ANEXOS
Los siguientes textos están divididos en los componentes de la narración ya
mencionados. Las cláusulas en las que se emplea el asertor neutro mi- están
subrayadas y en negritas las cláusulas con el asertor (ka)-ni- característico del
estilo clásico del cuento tradicional.
ANEXO I
/
Ikú Tewiyari (La persona maíz)
(Narrado por Gregoria Yirama Sotero a su hija Waxie de 7 años)
ORIENTACION
268
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
1- Newatanekai tsi waníu xewíti meripai ti ka/enike neuyewatatiyeikakai
Estaba uno coamileando, hace mucho, para sembrar, ahí andaba
coamileando
COMPLICACION O DESARROLLO
2- Muwa ta waníu heyeikakaku, watanekaku, muwa hamiekaku tsi muwa
Y dizque andando ahí coamileando.. bajando a su casa ahí
3- waníu kukurú neuyekaní huyetana.
había una paloma en el camino parada en un árbol.
4- Muwa ta waníu “¿ke ti yiane? “ ra/eriwakai waníu miki. Muwa waníu
neuyekani
Ahí dizque pensó “¿qué pasará?” pensaba dizque él. Ahí estaba (la paloma).
5- “¿Ke ri tiyuriene?” ra/eriwakai waníu. Muwa waníu neuyeeekani
“¿qué hará?” pensaba dizque. Ahí dizque estaaaaba (la paloma).
6- “¿Ke ri tiyuriene?” Hura ta waníu neuyaní, nakawieni ta waníu .
“¿Qué hará?” pensaba. Dizque ahí se acercó y ella voló a otra rama.
7- Humá pai ti ta waníu niuyeyerini. Mana ta... tawarí ta waníu mana
neuyuné.
Hasta allá se paró. Y ahí otra vez .. otra vez él dizque ahí se acercó.
8- Nakawieni ta waníu tawarí.
Se cambió de rama otra vez, dizque (la paloma).
9- /Umá pai ti ta waníu neuyeyerini. Miki niweiyani waníu, tawarí waníu
makawi, tawari waníu makawi.
Y hasta allá se paró. El la siguió, y ella voló a otra rama, y ella voló a otra
rama,
10- tiyianekai.
así le hacía.
ORIENTACION
11- Miki ta waníu .. meripai ti tsi matsi.. miki waníu /ikú kakanexeiyakai
waníu.
Y él.. hace mucho tiempo .. El dizque no tenía maíz.
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
269
12- Meneyehakakwitiwekai waníu, /aimieme waníu newatánekai kename
waníu waiká ka/eni tawarí ri memikayehakakwitiweniki .
Pasaban hambre dizque, por eso estaba coamileando que para sembrar
mucho, para ya no pasar hambre.
DESARROLLO
13- /Ana waníu riki wataneti , miki kukurú ya tineuyeixakai.
Entonces dizque yendo a coamilear fue cuando la paloma se había
parado.
14- /Ana ta waníu nenukuweiya nenukuweiya nenukuweiya (interrupción)
Entonces dizque la siguió, la siguió, la siguió
15- /Ana ta ri.. Muwa pai waníu miki yukie neiye/atia kukurú (wiikí titi
katinitewaka
kukurú)
Entonces .. Dizque lo condujo hasta su casa la paloma (este pájaro se
llama paloma)
16- Muwa pai waníu nenuani yukie ri .
Hasta allá llegó a su casa (la paloma).
18- Mmh. Muwa waníu nenuani, miki ta waníu, tewi /iweiyati /iwiyati .
Mmh. Dizque llegó allá (su casa), y él dizque, el señor siguiéndola,
siguiéndola.
19- Muwa pai nenunai. /Ikú waníu kwinie tine/aneni, miyuyualawi,
mitatailawi, mitatasawi.
Hasta allá llegó. Dizque había mucho maíz, azúl, rosa, amarillo.
20- Ya /anekia waníu miki yekieti tiyianekai.
Así era el lugar dizque donde ella vivía.
21- /Ikú ya waníu metexeiyakai. Muwa ta waníu chipaimeme xeikía reiti...
Dizque tenían mucho maíz (todos los de la casa). Allá dizque nomás
poquitos ...
22- Miki tsi meri.. “¡ya /ikú perexeiya!” waníu rehiawekai
El entonces.. “¡cómo tienes maíz!” dizque le dijo (a la paloma)
23- “Ne me ta neheyehakamine nekie /ikú hemawe “ waníu tikuhiawekai,
270
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
“Y yo que tengo tanta hambre, en mi casa no hay maíz” le decía,
24- miki tsi ri tewi miwatanekai mutainekai.
él, pues, el señor, el que estaba coamileando, decía.
25- “¿Pereiyehiwá?” waníu tikuhiawekai, “hu nepeiyehiwá”
“¿Lo quieres? (el maíz)” dizque dijo, “sí lo quiero”.
26- “Peru tsi peru tsi nemika/itaunie, hau/erieti nemika/itaunie” rehiawekai
waníu.
“Pero no puedo darte, así nadamás no puedo darte” le dijo dizque.
27- “Xika tsi peheiyehiatí pe/utaineni, peru /akie pai ti , peru peme/ahakieni
/
auxuwime tukari, seis /ataxewíme tukari ke.
Si dices que lo quieres, en tu casa tienes que ayunar cinco días, o seis
días
28- /Ana ke nehekiarimiki /akie pai, xika xeniu peheiyehiaká
Entonces se va a aparecer (el maíz) en tu casa, si deveras lo quieres.
29- Peru tsi pe/ahakieti pai paimexa, pai paimexa pewataneti”.
Pero ayunando esos días, esos mismos días coamileanado”
30- /Ana ta ri waníu muyewatatiyeikanikekai peru tsi yuhakieti.
Entonces iba a empezar a coamilear, pero ayunando.
31- Tikuhiawekai waníu “nemanitikitiamiki xeikía chipaimeme peru
pemeika/eni,
Dizque le dijo “te voy a dar nomás poquito” pero lo siembras.
32- pemirekwaní ri waiki . Pai paimexa xeikía pexika/e/ahakieni, /ana ke /akie.
ya no vas a comer (de ahí). Así nomás unos días, cuando pases hambre,
hasta entonces
33- /Ana ke pemiretimaní pexikaraye/atiani ke mipai” .
Hasta entonces vas a saber, si cumples así.
35- /Ana ke ta ri muwa waníu meneye/uwakaitini yuwaiká,
Hasta entonces ahí dizque vivían muchos,
36- /Ana ke riki waníu ta ri neyaní yukie.
Entonces dizque se fue a su casa.
37- Miki tsi muwa meyeyeikakai, /ikú meku/iwawa, neyaní yukie pai ti
el que andaba ahí, que fue a buscar maíz, se fue a su casa
38- mewawatanekai muwa.
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
271
donde estaba coamilendo.
39- Nenuani waníu /ana pai tinewarekuhiaweni,
Llegó esa vez y les dijo
40- “nekie waníu xewíti kanamieni katinatuiyamieni /aixi xemite/iwiyani”
waníu
“alguien va a venir a la casa, van a traer cosas, tienen que cuidarlo bien”
dizque
41- nainekai ta miki yu/iya tsi ri mirekuhiawekai, yukie pai ri henuaka .
le dijo así a su esposa pues le dijo, cuando llegó a su casa.
42- “neretaxei xewíti, /uká nemixatiarie” waníu nainekai. “Peru tsi waníu
miki
“alguien me encontró y me ofreció una mujer” dijo. Pero dizque ella era
43- /ikú titi muwa waníu /ipai waníu mitewitikai.”
maíz , ahí dizque así dizque era persona.
44- “Peri tsi /ikú titi printsetsa pai xeniu /ipai /uká chititemaikiti waníu, peri
tsi /ikú titi.”
Pero como una princesa de maíz así como mujer bonita, pero de maíz
45- /Ana waníu riki ta ri muyuhaki waníu heiwa, hutarieka, hairieka,
Entonces dizque desde ese momento ayunó un día, dos días, tres días
46- naurieka, /auxuwirieka /ataxewirieka.
cuatro días, cinco, seis.
47- /ana ri memeukukutsukai. /Ariké ri waníu
A partir de entonces la gente dormía. Después
48- /Ana ri /ataxewirieka memayuhitía: xiuwawa, xiuwawa xiuwawa waníu
tinetaineni.
A partir del sexto día despertaron (se oyó) xiuwawa (el maíz tirándose).
49- Peri tsi waníu /iki meri mutiwewi , /iki /ikú makayaxike.
Pero dizque primero había construido graneros, donde se guarda el maíz
50- “Miki pemiretiwewieni” waníu mirehiawekai , miki waníu mitiutiwewi .
“Vas a hacer esos “ dizque le habían dicho, y eso hizo.
51- /Ana ke ta ri waníu /auxuwirieka tsi ri ya mitiyurienekai /ana niu
maye/atsie ri ,
272
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
A partir de entonce al quinto día, cuando hacía eso, cuando se cumplieron
(los 5 d.),
52- ya miretainekai: xiuwawa, xiuwawa peru tsiari miki /itiwewieku, mana
waníu
así se escuchó xiuwawa, xiuwawa pero después de que hizo eso, dizque
ahí
53- kapeikaye ri yiwikita, mana mekapeikayeuri, ke tsi waníu mete/uyuri.
lo echaron en la noche, ahí lo vertieron, quién sabe cómo lo habrán
hecho.
54- /Ana ke ta waníu ximeri ninuani ximeri ninuani.
Entonces en la mañana llegó ella (la mamá de la muchacha).
55- “Kamí, ya xeníu pemetayi, neniye/atiaka”.
“Ten, como me habías pedido, aquí la traigo”.
56- Haiti waníu /uká waníu mi/atia, miki /ikú ya ti/anekaku,
Diciendo esto trajo a la mujer, cuando ya había maíz ahí.
57- Ya miti/anekai waníu miki iya ukí kie. Peri tsi uyuhakieku ya
tiuyurieku,
Así estaba dizque en la casa de él, del hombre. Luego que ayunó, que hizo
todo,
58- munua miki ta ri, ya meteyurie ya mireikuhiawekai Ikú ri ya mana kiena
memiatia
había llegado ella, haciendo eso le decía la persona que había llevado el
maíz
59- miki ri xewíti uká.
ella, una mujer.
60- Miki ta ri waníu xeikía muwa rayekatei xeikía, uká katiutipinekai waníu
miki.
Y ella nomás estaba ahí, no torteaba dizque ella.
62- Ukí ta ti miwatanekai, iyáya ta tsiere muwa rayekatei,
El hombre andaba coamileando , su esposa también estaba ahí,
63- miki ta uká katiutipinekai.
pero la otra mujer no torteaba.
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
/
273
/
64- Miki ta waníu katiutipinekai ipai, miki ta waníu.. miki ta waníu tiuya a /
iyaya
Ella no torteaba, ella.. y ella (la esposa ) se enojó, su esposa.
66- Tsi riki katipikaiki ri, mikatiutipinekai ti ri, miki xeikía ri /iya
Pues porque no torteaba, pues no torteaba, ella nomás
67- /ukí miwatanekai; /iyaya miki xeikía ri waníu tineutipinekai, miki ta /uká
el hombre iba al coamil; nomás la esposa torteaba, y ella, la otra mujer
/
68- uká miki pai ri /ikú tewiyali miki /ikú /ukayali.
es decir, la persona maíz era una muchacha de maíz.
70- miki waníu kakatiniutipinekai, tinekwakai xeikía, miki /ukí iyaya
tineimikwakai
Y ella no torteaba, nomás comía, la esposa del hombre le daba de comer.
71- /Aimieme waníu neuyeha/a , miki ri /uká mikatipikaiki.
por eso se enojó ella, pues ella, la mujer no torteaba.
72- “ Me ta miki katipine, ketine/aitiaka titayari xeikía miki tiutikwa/a”.
“pero ella no tortea, mándaselo ¿por qué no tortea y sólo come?
73- Tiyutihaxiatia waníu miki , pai tiha/akai waníu, “ne xeikía netipine
Así le reprochaba dizque a él, así enojada dizque estaba, “yo nomás torteo
74- miki tsi kakane/uká kakatinepiwé me ta katipine “ tikuhiawekai waníu.
ella que no es mujer que no puede tortear, pues no tortea” decía
75- Miki ta /ana waníu ya tite/akai miki ta waníu kaneyaní ri ,
Ella .. cuando lo regañó así, él se fue ,
76- Kaneuwatamiekaitini /ana waníu
se había ido al coamil dizque,
77- muwa heyeikakaku nita/aitiani.
y cuando andaba por allá la puso a trabajar. (la esposa a ikú)
79- Waiki tsi kakanekawiyexi.
No, no llovió;
/
80- Ana waníu nita/aitiani.
entonces la puso a trabajar.
81- “/Eki ta ri neukatixi”.
“Ponte a moler”
82- Kakatinimini waníu miki ta tsi ri
274
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
No le dio de comer,
83- /Ukí mewatane, /iyáya, miki ri waníu /iyá /uká /Ikú tewiyali /uká, miki
waníu katiumikie li.
mientras estaba el hombre en el coamil , su mujer a ella, la mujer maíz, a
ella
la mujer maíz no le dieron de comer.
85- Tsi ha/ati /iyá mi tsi ri ha/ati katiximiti.
Por estar enojada , porque no quería moler.
87- /Ukí mewatane /aku /iyáya, miki ri kakatinepimí.
la esposa del hombre que anda coamileando, ella no le dio de comer.
88- /Ana ta ri waníu miki neukatixíxi tineupí.
Pero entonces, ella molió y torteó.
89- /Ana riki waníu neuhaixiani.
Entonces se le hincharon las manos.
90- Munua waníu miki mewatanekai ya ne/anekai.
Cuando llegó él el que andaba en el coamil, así estaba.
92- /Ana ta ri mana ta ri memukakutsíxi ya /aneti..
Entonces se fueron a dormir así
93- /Uxa/arieka waníu /ikú mumawekai.
Al día siguiente no había maíz.
/
95- Ikú miki naiti miki chi .
Todo el maíz, pues.
EVALUACION
96- Muwa waníu.
/
Ana waníu ta ri /ikú mumawekai titaki tsi waníu mete/ukwaní ta ri.
Entonces ya no había maíz, y qué iban a comer.
97- Mi ya miyiki ri waníu metia.
Pues porque sucedió eso ella se fue.
98- /Ana ri waníu “/ikú ta tawarí neninanaimieni muwa tawarí waníu
mewa/ú”,
Entonces “Otra vez tengo que ir a comprar maíz donde desgranan”
99- manutiatsie kaiwa pai ti, kukurú manukamie;
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
275
hasta allá donde había ido, donde bajó la paloma;
100- muwa pai ti ta waníu nanuyaní tsi ri miki, kaniumawekaitini ikú.
hasta allá se fue pues él, pues ya no había maíz.
101- Miki tsiere /uká muwa ta waníu muwa pai waníu nanuyaní,
Ella también, la mujer dizque hasta allá fue.
102- Miki waníu /uká paapaya muwa memeyetekai , maamaya waníu.
Los papás de ella hasta allá vivían , su mamá dizque.
/
103- Ana waníu ta muwa kaneyaní miki /uká papayatsia maamayatsia,
Entonces allá fue con el papá y la mamá de la muchacha ,
104- muwa manutiatsie meripai ti , meiku/iwautsie muwa waníu.
ahí a donde había ido antes, donde había ido a pedir dizque.
RESOLUCION O DESENLACE
105- “Tame temetsetaxatia peukaheitate/áni /axa pemikaheiyurieneniki, tame
ri hiki
tepika/itaunie ri”, waníu metehehiawekai.
“Nosotros te aconsejamos que no la regañaras para que no la maltrataras,
ahora no te la daremos”, dizque le dijeron.
106- “Tame ri waiki tekwa/itaunie teukayehu... tekametsitaunirieni ri .
“Nosotros ahora ya no vamos, no te la damos.
107- Pexikaheu/emikini tsi keneka/etsa waikawa, muwa pekaneikaxeiyamiki
/
ikú
Si quieres sembrar siembra mucho, allá hallarás maíz
108- tsi ya patineyurieni, tsi ya petineyurieni teuka/itaunie ri tawarí,
como ya le hiciste eso, así hiciste , no te la dejaremos otra vez
109- ya kaneu/aneneni, paneitataiya. Tsepa ri /axaitá ke ne/eneni ri xeikía ri
tsi
mira como tiene las manos, se las quemaste . Mejor tú solo siembra
nomás
110- pe/ita/iwiyame”, waníu meteheitahiawixi,
pues no la cuidaste, así le dijo,
111- Waiki ri waníu tawarí meyetia xianakia waníu meiku/iwawakai.
ya nada consiguió, todo era en vano, la había ido a pedir.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
276
/
/
112- “Waiki ri aixi nepirei iwiya pai tawarí nekwareyurieni.”,
“No, ahora la voy a cuidar bien , no le vuelvo a hacer lo mismo” ,
113- metainekai waiki waníu mekaheitauni ri.
decía, pero nada que se la dejaron.
EVALUACION
114- Meyetia waníu ya xeikía /anéti, tixai
Se vino igual como se fue,
115- karapiti ri waníu memeyeki. Ya xeikía ri waníu meteheuhakakwikuti
memaki .
sin traer nada dizque se vinieron. Así se quedaron con hambre .
MORALEJA-CODA
116- Tsi ri miki /iyaya /ukaratsi kanitatiení, hiki waníu /aimieme /ikú
tekahexeiya,
Pues porque su mujer la había regañado, por eso ahora no tenemos maíz,
117- /Ikú waiki temikateheyeyatsa, ya waníu temutiyuaneki temitate/aki
En ningún lado tenemos maíz, porque las mujeres así nos regañamos
118- temeixiriwa karima, xika “/axa piyineti /ikú” te/utiyuati, /aimieme
waníu ri temikaheixeiya.
lo tiramos lejos, cuando decimos “este maíz no sirve “, por eso dizque
no tenemos
119- He ri... ya temutiyuane ya temiteyuruwaki temitaxiriwaki.
Sí.. porque decimos asi, porque hacemos eso, porque lo tiramos.
ANEXO 2
Tsiki ixatsikaya (El cuento de la perrita)
(Narrado por una niña a los 7 años y 9 meses en Tateikie, de manera
espontánea)
/
ORIENTACION
EL DESARROLLO DE LA COMPETENCIA NARRATIVA EN NIÑOS HUICHOLES
277
1- Melipai ti waníu mm memutiwatakai, miki… memutiwatakai
Que hace mucho tiempo mm coamileaban, ellos… coamileaban
DESARROLLO
2- /uxa/árieka mm memanku/ui memekumaya
al día siguiente mm ellos se levantaron y fueron a limpiar el coamil
3- tuka tsiki mitipikai
al medio día la perrita estaba torteando.
4- tuka, tuka, pa, tuka… mm tuka paapá mumawekai
al medio día, al medio día al medio día no había tortillas
5- miki memekumaya kwiti memu/axia tuka meme/axia
ellos fueron a limpiar el coamil y regresaron pronto al medio día
6- ke/ane (kemi/ane) “paapá /ena niyemaneni” memaitikatei
“Quién fue” “aquí hay tortillas” decían
7- tawarí ta /uxa/árieka mm
Y otra vez al siguiente día mm
8- tawarí ta /uxa/arieka memekumaya mm tsiki ta mitiupi
al siguiente día fueron otra vez a limpiar el coamil, mm la perrita volvió a
tortear
9- tsiki mitiupi, tuka memu/axia mete/ukwai
la perrita torteo, ellos llegaron al medio día y comieron
10- /uxa/arieka ta…mm, mm memekumayia tsiki, tsiki mitiupikai
y al siguiente día mm fueron a limpiar su coamil la perrita, la perrita había
torteado
11- tita tiutipine memaitikatei,
“Quién torteará”? decían,
12- tetewarita tsiki makukatei memikuwaxia
Detrás de una piedra estaba la perrita y le pegaron
13- mm memikuwaxia
mm le pegaron
14- /uxa/arieka memekumaya tuka memu/axia paapá mumawekai mm mm
al siguiente día fueron a limpiar el coamil llegaron al medio día y no había
tortillas
278
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
15- ta…mm kinaya ta rehiawekai: titari tsiki petiukuwaxia
Este…mm le dijo su esposo: ¿por qué le pegaste a la perrita?
16- “hiiki tsi ri newitimie” mainekai
“pues ahora ve por ella” le dijo
17- mm meikuwiti “ne nekwauyeimiki (nepikaheuyeimiki)”
mm fue por ella “yo no me quiero ir” (dice la perrita)
18- “ne nekwauyeimiki (nepikaheuyeimiki)” metainekai
“yo no me quiero ir” decía (la perrita)
19- wairiyarika meiyewiti,
la trajo a la fuerza
DESENLACE
20- /uxa/arieka mm memanku/ui mm memekumaya
al siguiente día mm se levantaron mm y fueron a limpiar su coamil;
21- tipikai waníu tsiki tiukatixíxi
la perrita estaba torteándo y moliendo
22- waníu ta…meupinixia ta waníu
y dicen que…se le pudrieron las manos
23- mm meupinixia mana tari mumi.
mm se le pudrieron las manos y después de eso se murió.
Wainu, nombre de un picacho arriba de Waiwerie, ubicado en Xeutarie en la
bajada al mar. En huichol los picachos, llamados kawí, en plural kawíxi, son
materializaciones de los primitivos ancestros que llegaron al territorio
procedentes de Haiyiwipa. En náhuatl la palabra emparentada kahuitl
(/kawiλ/) significa “anciano”.
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA:
EL OCCIDENTE DE MÉXICO, DEL SIGLO XVI AL
SIGLOXXI
Rosa H. Yáñez Rosales
Presentación. El Occidente de México parece confirmar en el siglo XXI una
capacidad receptora hacia los pueblos indígenas (no sólo hacia ellos, por
supuesto), para que conviertan esta región en su lugar de residencia. Desde la
época prehispánica hasta el presente, la región ha abrigado a diversos grupos
que poco a poco se han establecido convirtiéndola en el lugar de nacimiento de
sus hijos, sus nietos, y las siguientes generaciones.
Si bien es mucho lo que desconocemos de la época prehispánica, fuentes
arqueológicas y algunas históricas, parecen confirmar dos grandes migraciones
ocurridas algunos siglos antes de la invasión hispana, en dirección norte-sur.
En el siglo XVI, todavía tenemos algunas reminiscencias que indican tal migración. Por ejemplo, en 1587, Antonio de Ciudad Real, el amanuense del
Comisario general de los franciscanos fray Alonso Ponce, daba cuenta de que
en Techaluta, en lo que conocemos como Cuenca de Sayula, se hablaba “pinome”, término que revisado con mayor detenimiento, concluimos que significa “extranjero”, es decir, habla ajena, extraña a la región.1 Todo indica que
tal “lengua extranjera”, era el coca, y por las pocas referencias que conocemos
de la misma, es una lengua que pertenece a la rama taracahita, es decir, una de
1
Fray Alonso de Molina ([1571] 1977), registra “pinotlatoa, hablar en lengua
estraña”; Rémi Siméon ([1885] 1977) por su parte registra “pinotl, extranjero, el
que habla una lengua distinta”.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
282
2
las ramas de la familia yuto-azteca. De ser cierta esta hipótesis, tendríamos
entonces que hubo una migración temprana de un grupo bastante norteño,
entendiendo esto como una zona entre Sonora y Chihuahua, de la que emigró
un grupo, o tal vez varios, y que se asentó en las comarcas laguneras de Sayula
y Chapala. Dicho grupo era el coca, del cual tenemos sólo una breve lista de
palabras rescatadas en el siglo XVI, en las Relaciones Geográficas (Acuña,
1988) y otra lista rescatada por Ignacio Dávila Garibi (1935, 1943), en Cocula,
en el siglo XX.
En este trabajo retomo algunas reflexiones que con base en múltiple documentación colonial, alguna de siglo XIX y otra de siglo XX, he podido elaborar.3 El punto de partida de todo esto fue mi trabajo de campo en Tuxpan,
Jalisco. No podía entender cómo había ocurrido la sustitución del náhuatl por
el español, y cómo en Guadalajara los datos de los censos del siglo XX empezaban a reportar, cada vez más, una población hablante de lenguas distintas
que antes no se habían reportado. A continuación, haré un recorrido por las
fuentes coloniales, decimonónicas, algunas del siglo XX y terminaré en el
siglo XXI, tratando de explicar qué caminos ha seguido la diversidad lingüística. Detrás de todo esto, está la hipótesis de que en el momento de la invasión
hispana había una gran diversidad lingüística, que se reducirá para mediados
de siglo XVII, aproximadamente, a un bilingüismo náhuatl y otra lengua indígena, y en algunos casos, a un monolingüismo en náhuatl o en alguna otra de
las lenguas indígenas, como huichol, cora y tepehuán. No se descarta que en
algunas zonas, el español haya tenido un fuerte impacto desde fines de siglo
XVI. En el siglo XIX, el territorio que se identificaría como zona huichola en
el norte y noreste del estado de Jalisco, se conservaba prácticamente monolingüe en dicha lengua; no obstante, en una buena parte del territorio del actual
2
Sobre la clasificación de la familia lingüística yutoazteca sureño (por su
distribución geográfica en Estados Unidos y México), véase Valiñas, 1994.
3
Algunas de estas reflexiones han sido dadas a conocer en trabajos ya
publicados. Sin embargo, aquí agrego algunos datos no difundidos
anteriormente así como una reflexión global que abarca los pasados cinco siglos.
Véase Yáñez Rosales, 1998 y 2002.
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
283
estado de Jalisco, se estaba dando un bilingüismo náhuatl-español que perduraría en algunas zonas aproximadamente hasta la década de 1930, para ceder
su lugar a un predominio del monolingüismo en español.
Mi trabajo se divide en tres partes. En primer lugar reviso los registros de
la diversidad lingüística, según varias fuentes coloniales; enseguida abordo la
presencia del náhuatl en la zona; finalmente, reviso lo que las fuentes decimonónicas y de siglo XX indican.
1. Los primeros registros de la diversidad. Uno de los documentos más
antiguos que contiene información elemental, es la "Visitación que se hizo en
la Conquista, donde fue por Capitán Francisco Cortés", que data del año de
1525.4 En ese documento, elaborado por dos escribanos y que parece ser el
levantamiento del primer padrón de tributarios de la zona, se habla de la
existencia de "naguatatos". Aunque el significado del término en el siglo XVI
se extiende a "intérprete", el contexto de la narración sugiere en la mayoría de
los casos que se trata de hablantes nativos del náhuatl. Esto se puede observar
en el siguiente ejemplo:
Este día se vesitó Teutlichanga, ques en la dicha provincia, de ques señor
Zoncacahuyle, el cual dijo que tiene CCCC (cuatrocientas) casas, entre las
cuales hay un barrio de naguatatos que se dice Yzcaentlan... Está este pueblo
en un valle muy vicioso y pasa por él el río que pasa por Mylpa, está parte de
poblado en ladera de unas sierras; son otomíes, es tierra de mucho maíz de
regadío... (Visitación, p. 572, énfasis agregado).
La existencia específica de un barrio de naguatatos frente a una mayoría que es
denominada como “otomí”, sugiere que en algunos pueblos, en el momento de
la llegada de los españoles convivía más de un grupo, de identidad étnica
distinta.
4
El texto forma parte del pleito entre Hernán Cortés y Nuño de Guzmán por los
territorios situados occidentales, que habían sido ocupados por tropas españolas
entre 1524 y 1531.
284
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
Jiménez Moreno (1970) y Baus de Czitrom (1985) entre otros autores,
han demostrado que durante el periodo postclásico (900-1500, d.C.) hubo
grandes movimientos migratorios en nuestra región; se cree que grupos de
filiación “nahua” procedentes del norte pasaron por aquí, trazando una ruta
hacia tierras más al sur, si bien algunos se quedaron. El mismo fray Antonio
Tello (1984) en el siglo XVII recogió esta tradición y la plasmó en su Crónica
Miscelánea (Libro Segundo, Vol. I: 25); de alguna manera se infiere que a
partir del periodo mencionado -el postclásico- convive más de un grupo en
poblaciones del occidente mesoamericano y que esta situación perduró hasta
los tiempos de la llegada de los españoles.
En la citada "Visitación" encontramos varias menciones sobre la
existencia de dos "señores" o "calpixques" pertenecientes a grupos distintos;
para el caso de Aguacatlán y de Xalpan (el actual Jala, ambos en el estado de
Nayarit), señala el escribano que hay un señor "otomí" y otro "naguatato":
"...vesitó el dicho visitador el pueblo e cabecera de la provincia de Aguacatlán,
el cual tiene dos señores, quel uno es naguatato y el otro otomí, que mandan
ambos a dos, y el naguatato se dice Procoal y el otomí se dice Suchipil, los
cuales dijeron..." (p. 560, énfasis agregado).
Y más adelante: "...vesitó el dicho visitador el pueblo de Xalpan, subjeto
a la cabecera de Aguacatlán, y los señores tienen puestos dos calpixques, el
uno naguatato que se dice Yancal, y el otro otomí que se dice Texae, los cuales
dijeron..." (p. 561, énfasis agregado).
De la "Visitación...", documento que en su género es el más antiguo que
se conoce, se puede obtener una primera idea de la extensión del náhuatl (no
necesariamente como primera lengua), al momento de la invasión: había
hablantes de este idioma (alguna de sus variantes) en una zona que va
aproximadamente desde Autlán en el sur del actual estado de Jalisco hasta
Tepic, en el actual estado de Nayarit, en el norte. Por otra parte, el término
"otomí" u "otomite" nos pone en aprietos; su uso parece ser más bien el de un
adjetivo que indica "que difiere del azteca del centro", o bien, "nómada",
incluso "salvaje", de la misma manera que "chichimeca" llegó a connotar
"bárbaro", como también "nómada".
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
285
Cronológicamente, la siguiente fuente que nos da información sobre la
extensión del náhuatl, es el testimonio de los soldados-conquistadores que
acompañaron a Nuño de Guzmán en su recorrido desde Michoacán hasta
Sinaloa. En los textos (Razo Zaragoza, 1963), encontramos breves menciones
sobre la comunicación que se dio entre Guzmán o sus emisarios y los señores
de los pueblos a donde las tropas arribaron. Y esto es importante porque
mientras que en el caso de México Tenochtitlan, se ha difundido ampliamente
que la comunicación entre Hernán Cortés y Moctezuma era a través de
Malintzin y Jerónimo de Aguilar, en el caso del occidente de México,
pareciera que los principales indígenas y los emisarios de Guzmán hablaban el
mismo idioma, que no hubo necesidad de intérpretes. Sin embargo, un
acercamiento a las crónicas de dichos soldados nos indica que Guzmán fue
acompañado por cuatro intérpretes, tres hablantes de náhuatl y uno de
purépecha. Después de una primer batalla con los indígenas de Cuiseo, al estar
buscando vado por donde cruzar el río Chicnahuapan, ahora conocido como
Lerma, dice Guzmán: “pasó un naguatato, lengua dellos, a nado, adonde yo
estaba y díjome que a qué queríamos, que si buscábamos comida, quel cacique
nos la enviaría” (en Razo Zaragoza, 1963: 33; énfasis agregado). Más adelante,
una vez que han cruzado el río, Guzmán encuentra a Alméndez Chirinos, su
lugarteniente, a quien había enviado a explorar, y éste “traía algunos indios y
indias que se habían tomado, los cuales desde allí, con naguatato natural del
dicho lugar que allí traían, embié a sus casas y a buscar el señor...” (en Razo
Zaragoza, 1963, p. 34; énfasis agregado).
Los breves señalamientos permiten reconstruir la comunicación: cuando
Guzmán señala que el naguatato era “lengua dellos”, y luego “natural del
dicho lugar”, está indicando que entre los cocas de Cuiseo había quienes
hablaban náhuatl o purépecha, o incluso se podría pensar que ambas lenguas.
Guzmán señala que el intérprete era de los indígenas de Cuiseo, hecho corroborado por Cristóbal Flores, otro soldado (en Razo Zaragoza, op. cit., p. 191),
quien dice que los de Cuiseo “enviaron un naguatato”. Lo que sucedió entonces fue que el indígena coca de Cuiseo habló en náhuatl o en purépecha con
alguno de los intérpretes que Guzmán llevaba, quien a su vez habló en castellano con Guzmán. De manera que hay rasgos paralelos entre cómo se dio la
286
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
comunicación en México-Tenochtítlan y los señoríos indígenas de Occidente,
pero también diferencias. La principal semejanza es que en ambos casos la
comunicación se dio mediante el uso de tres lenguas; la diferencia es que en
México-Tenochtitlan, no sabemos que hubiera hablantes de maya, que era la
lengua conocida por Jerónimo de Aguilar y por Malintzin. En Cuiseo –de
lengua coca- sí había quienes hablaran náhuatl y/o purépecha, que eran las
lenguas conocidas por los traductores de Guzmán; sólo así fue posible la comunicación. Es decir, en poblaciones del occidente existía el uso de más de
una lengua, mientras que en el centro de México, tal vez con la excepción de
los pochtecas, los comerciantes itinerantes de los mexicas, no existía el dominio de otra lengua; no hay noticias contundentes al respecto.
Aunque no todos los cronistas coinciden en las referencias sobre la
comunicación o falta de ella, la información en aquellos testimonios que sí la
registran es valiosa porque se esboza el área de extensión del náhuatl o alguna
de sus variantes; además de que inferimos que los intérpretes que llevaba
Guzmán, logran desempeñar su función con relativo éxito hasta que empiezan
a adentrarse en territorio muy norteño, posiblemente cahita.
Después de salir de tierras purépechas Guzmán llega a Tonalá, y no hay
problemas en la comunicación; lo mismo sucede en su ruta al norte al pasar
por Nochistlán, Ahuacatlán, Xalisco, Tepic, Omitlán y hasta Chiametla. De
alguna manera los "naguatatos" o intérpretes siguen cumpliendo su papel.
Sin embargo la situación empieza a cambiar a partir de Quezala (¿el
actual Cosalá?). En la Crónica Anónima Primera se nos dice: "De allí partió y
fué a la provincia de Quezala que es poblada de otra gente muy diferente de la
de hasta aquí, en lengua y en la manera de las casas que es muy rala..." (en
Razo Zaragoza, 1963: 301). Los soldados continúan avanzando hacia el norte
y llegan a un pueblo que bautizan con el nombre de Los Frisoles "...por ser
mucha la cantidad que de ellos había; y en este pueblo estuvo ocho o nueve
dias a causa de haber faltado lenguas que entendiesen los naturales, y no tener
noticia de camino cierto que seguir..." (ibid. énfasis agregado), nos dice el
mismo autor anónimo.
El caso de incomunicación con los indios más reiterado es el del pueblo
que los españoles bautizaron con el nombre de Ciguatlán, "lugar donde habi-
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
287
tan mujeres" o "lugar de las amazonas". Pedro Carranza, otro de los cronistas,
indica: "...se halló cuando fue el maestre de campo, más mujeres que hombres, por donde se tuvo que era pueblo de mujeres, como se decía, y no se
averiguó porque no llevaba lengua que los entendiesen..." (op. cit. p.173, énfasis agregado).
Gonzalo López, uno más de los soldados, sale de lo que se puede pensar
es el actual Culiacán a hacer una exploración en la sierra y respecto a lo que
encontró señala: "...anduve hasta doce leguas por aquella vía, y hallé mucho
poblado, aunque derramado por haldas de sierras, lo más al uso de los otomies
desta tierra...[los peones] dieron en una poca de gente donde tomaron cuatro o
cinco mujeres, las cuales no podíamos entender ni por lengua ni por señas..."
(Ibid., pp. 101,102 énfasis agregado). Algo similar pasa en la población que la
gente del mismo Gonzalo López bautiza como Guamúchiles (que al parecer
no corresponde con la actual ciudad sinaloense): "...y los indios les salieron de
paz; volviéronse y trageron los señores consigo, a los cuales nunca podimos
entender" (ibid., p. 106, énfasis agregado).
Evidentemente las tropas de Guzmán habían incursionado en territorio
de frontera, que lingüísticamente hablando era área cahíta; es decir,
probablemente entraron en contacto con grupos eudeves y/o guarijíos, cuyas
lenguas pertenecen a la rama taracahita, familia yutonahua, que aunque es la
misma familia que comprende al náhuatl, no es la misma rama de esta lengua,
la aztecana. La región que Guzmán alcanzó era al mismo tiempo la frontera
tradicional de Mesoamérica.5
Las dos obras hasta aquí comentadas sólo nos han dado una idea parcial
del panorama lingüístico que imperaba en el occidente mesoamericano. Fue a
través de la labor de los frailes por una parte -a quienes se encomendó la tarea
de evangelizar y educar, en términos generales- y por otra a través de las "visitas" que empezaron a realizar diversos funcionarios de la Corona y eclesiásti-
5
Si bien el debate sobre los límites de Mesoamérica no ha terminado, se
reconoce una frontera en la región que estamos tratando, según la definición que
elaboró Kirchoff, 1960.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
288
cos, que se hizo verdaderamente palpable la fragmentación lingüística de lo
que se denominó Nueva Galicia.
Para 1548 el oidor de la Audiencia de Guadalajara, Lebrón de Quiñones
reportó para el área de Colima "...en diez pueblos de contorno haber treinta y
tres lenguas diferentes, que unas a otras no se entiende, y en muchos pueblos
pequeños hay tres y cuatro modos diferentes de hablar..." (Lebrón de Quiñones
1951: p. 120).
Para 1550 el franciscano Rodrigo de la Cruz escribió desde el convento
de Ahuacatlán, en el actual estado de Nayarit, una carta al Emperador Carlos
V, en la que explicaba la necesidad que los frailes tenían de usar el náhuatl
pues los indios aprendían esta lengua con mayor facilidad y rapidez que el
castellano (en Cuevas, 1975: 159). Luego, en el Códice Franciscano, de 1570
encontramos referencias sobre esto, según el informe que los franciscanos de
Guadalajara hicieron llegar a Juan de Ovando, funcionario de Felipe II:
Han trabajado por la mucha diversidad de lenguas que hay en esta tierra, de
enseñar una lengua, que es la mexicana [el náhuatl] y más general, para que en
ella entiendan la doctrina cristiana, y en ella se confiesan en general, fuera la
lengua tarasca, que es una provincia; y esta lengua mexicana han enseñado y
enseñan los Religiosos en sus conventos á los que no la saben.” "Trabajan [los
Religiosos] de que cada día se junten los mochachos á la mañana una hora á
aprender la doctrina y lengua mexicana" (Códice Franciscano, 1941: pp. 153,
154, énfasis agregado).
Esto sugiere que se empezó a dar el proceso de bilingüismo en náhuatl y
otra lengua indígena, principalmente impulsado por el clero regular.
La Corona Española, aunque reacia en un principio a los razonamientos
de los frailes, promulgó finalmente en julio de 1570 una cédula en la que se
declaraba al náhuatl como la lengua “general” de los indios de Nueva España;
el decreto de Felipe II (Cédulas Reales, tomo 47, AGN, citado por Heath,
1972) vino a darle un marco "oficial" al proceso que ya se estaba dando.
En el Obispado de Guadalajara el decreto tiene efecto en mayo de 1582.
Fray Antonio Tello transcribe el edicto que se publicó a fin de convocar a
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
289
oposición el puesto de catedrático en lengua mexicana de la cual cito un fragmento:
Su Majestad por una su Real Cédula dirixida a los señores Presidente e Oidores
de la Audiencia y Chancillería Real, que reside en la ciudad de Guadalaxara,
del Nuevo Reino de Galicia, tiene mandado se instituya e funde en la dicha
ciudad de Guadalaxara una cáthedra donde se lea y por arte se enseñe la
lengua mexicana, para que los sacerdotes que hubieren de ser proveídos en
beneficio y administración de doctrina entre los dichos indios, cursen en ella el
tiempo que fuere necesario para quedar suficientes en la dicha lengua, y poder
hacer fructo entre los dichos indios en su conversión y doctrina... (Tello, 1984,
Libro Segundo, vol. III: 146).
Sin embargo, un año más tarde, el fraile agustino que había en concurso
ganado la cátedra, renunciaba a su puesto, pues argumentaba que la lengua
mexicana (el náhuatl) que se hablaba en el territorio del obispado de
Guadalajara era muy distinta de la hablada en la ciudad de México. Que los
encargados de doctrinas necesitaban práctica, no cátedra, que no les servía
para nada (Román Gutiérrez, 1993).
En las respuestas dadas al cuestionario conocido como Relaciones
Geográficas del siglo XVI (Acuña, 1987 y 1988), en las décadas de 1570 y
1580, se manifiesta ya un proceso de bilingüismo náhuatl-lengua local.
Planeado por la administración del mismo Felipe II, viene a ser, a pesar de sus
limitantes, la primera obra conocida hasta ahora que nos proporciona nombres
de algunas de las lenguas que se hablaron en el occidente de México.
El cuestionario reporta para fines de la década de 1570 y principios de
1580, el uso de once lenguas; las respuestas sugieren además que el náhuatl
está pasando de ser lengua franca a ser la segunda lengua de la población.
Veamos por ejemplo la siguiente cita tomada de la Relación de la Ciudad de
Compostela: "...fuera de su vulgar tecoxquín [usan] la lengua mexicana, q[ue]
todos entienden" (Acuña, 1988: 89, énfasis agregado). O el texto de la
Relación de Amula que para la población de Zapotitlán, en el sur del actual
estado de Jalisco, dice:
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
290
Y que la lengua que entre ellos hablan es 'otomita', y la hablan todos los naturales de los sujetos de este pue[bl]o, porque, generalmente, hablan la 'mexicana' y
della usan (op. cit. p. 60, énfasis agregado).
El proceso es todavía más evidente en la obra citada de Antonio de
Ciudad Real, acompañante del comisario de los franciscanos, fray Alonso
Ponce, quien realizó su visita a la Nueva Galicia en la década de 1580.
Sobresale asimismo el número de lenguas para esta zona: haciendo un conteo
"conservador", Ciudad Real registra catorce lenguas para esta región, además
de un número casi igual de "lenguas particulares", para las cuales no da
nombres.
En muchas de las poblaciones por las que pasa la comitiva se les recibe
realizando algunas manifestaciones religiosas en mexicano, sea el canto del Te
Deum Laudamus o la representación de un pasaje bíblico. Veamos por
ejemplo lo que sucedió al llegar al convento de Zapotlán, donde con danzas
vistosas salen a recibir al padre comisario:
habían muchas ramadas [altares o cuadros representados por los indios], y en
la penúltima dellas estaba en lo alto un indio vestido como ángel,
representando a San Miguel, con una espada desnuda en la mano, como que
hería a Lucifer el cual era otro indio vestido a manera y figura de dragón, que
estaba dando bramidos debajo de los pies del ángel; en la última ramada
representaron la asumpción de Nuestra Señora (que es la vocación de aquel
convento) todo en lengua mexicana, aunque brevemente. Es aquel pueblo de
mediana vecindad dellos son navales y dellos hablan la lengua tzaulteca, pero
todos entienden la mexicana y en ella se confiesan y se les predica..." (Ciudad
Real, 1993: 149, énfasis agregado).
En Techaluta sucede algo similar aunque es más notorio que la lengua
nativa del lugar, el pinome, no es una variante del náhuatl como algunos
autores han sugerido para el tzaulteca (Santoscoy, 1902, siguiendo al padre
Tello):
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
291
había muchos arcos y ramadas e infinidad de indios, y acompañado de todos y
de una danza llegó a la puerta del patio donde brevemente en lengua mexicana,
representaron la historia del Rico Avariento en un tablado que para ello tenían
hecho, a cuyo pie tenían un mitote o baile a su modo... la lengua materna de
aquel pueblo y de los demás de las visitas es pinome, y pocos dellos entienden
la mexicana, y menos la hablan y así se confiesan muchos por intérprete...
(Ciudad Real, op. cit. p. 152).
Así pues, me parece que la visita de fray Alonso Ponce y su comitiva, fue
realizada en un momento de transición hacia el bilingüismo náhuatl-lengua
local; en algunos casos se manifiesta como una situación casi generalizada,
mientras que en otros es un proceso que está iniciando.
De cualquier manera son mínimas las referencias sobre el
multilingüismo del occidente novohispano en los años que siguen, pues
únicamente por excepción encontramos menciones al respecto.
En la obra de Domingo Lázaro de Arregui, escrita hacia 1621;
encontramos noticias tanto sobre el multilingüismo que todavía imperaba a
pesar de la fuerte baja demográfica de la población india (hecho sumamente
reiterado en la obra), como sobre la adopción del náhuatl:
Intento tuve al principio de dar alguna razón o noticia de las naciones, lenguas
o lenguajes de la gente de este reino, y llegado a quererlo poner por obra es una
cosa infinita, difícil por todo extremo y que causará admiración, y más a los
que tuvieren noticia del origen de la variedad de las lenguas...
...(hay) en cada pueblo o poco menos un lenguaje diferente, tanto que los
vecinos no lo entienden! Y cierto que hay por aquí pueblos de quince vecinos
que hablan en ellos dos o tres diferencias de lenguas, y generalmente en poca
distancia de leguas se halla(n) muchas diversidades de lenguas. Y ha sido esto
en tanto extremo que los gobernadores primeros tuvieron por más fácil hacer a
los naturales aprender el lenguaje común de los indios mexicanos para poder
ser instruidos en nuestra santa fe, que no obligar a los ministros de ella a
aprender sus idiomas y lenguas por ser tantas y diferentes unas de otras.
(Arregui, [1621]1980: 92, 93, énfasis agregado).
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
292
Todo indica que el documento más tardío que aún registró el
multilingüismo del occidente es la visita del Obispo Juan Ruiz de Colmenero
de 1648-1649 consultada por Alberto Santoscoy ([1902] 1986) a principios del
siglo XX, pero que se encuentra extraviada en este momento. Hay que decir
sin embargo, que en la década de 1630, la población indígena había alcanzado
sus niveles numéricos más bajos y que lo más probable es que muchas lenguas
desaparecieron para siempre al no haber quedado hablante alguno ni registros
de tales lenguas. Es significativo por otra parte, que la primer gramática de una
de las lenguas de Nueva Galicia, el náhuatl, sólo se elaboró hasta 1692.6 Por el
momento no se ha encontrado un solo vocabulario o texto escrito en coano,
tecueje, tecozquín, sayulteco, o en alguna otra de las lenguas locales.
Por otra parte, no sólo el clero regular impulsó la extensión del náhuatl.
La propia administración colonial hizo uso de dicha lengua para distintos
trámites burocráticos que por lo menos desde la década de 1550 tuvieron lugar
en náhuatl. Así lo demuestran los documentos jurídicos (denuncias, testamentos, elecciones) que en varios archivos de esta región y en la ciudad de México, he localizado.7
II. El náhuatl en el occidente novohispano. Como se habrá podido observar,
en los siglos XVI y XVII, el náhuatl tenía cierta presencia en varias
poblaciones del occidente novohispano, sin embargo, las referencias no nos
permiten identificarlo como lengua dominante. Su presencia, principalmente
en los estados de Jalisco y Nayarit, impone preguntas de estudio y análisis por
ser más bien una manifestación “borrosa”, tenue, incluso inasible en muchos
sentidos debido a dos motivos:
a) El contexto de fragmentación lingüística del occidente prehispánico,
reportado, como hemos visto, de manera insistente en documentos del siglo
XVI, aunque se acepta que en la región se hablaban por lo menos dos variantes
6
Me refiero al Arte de la lengua mexicana…, de fray Joan Guerra.
7
Véase Yáñez Rosales 2002.
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
293
dialectales de dicha lengua desde antes de la invasión europea, por ejemplo el
caso de Tuxpan.8
b) El proceso devastador de sustitución de las lenguas indígenas que tuvo
lugar en la región y la falta de registros de esas lenguas.
Como consecuencia inmediata de lo anterior, se infiere que el náhuatl
sustituyó las lenguas indígenas locales, como el coano, coca, tecueje, cazcán,
en un periodo que duró aproximadamente poco más de una centuria. Si bien
no es posible detallar cómo se dio tal proceso, por la falta de referencias más
concretas en los documentos, en el supuesto de que tal hipótesis sea cierta, hay
que considerar que el clero regular, en este caso la orden franciscana, realizó
múltiples esfuerzos para que el náhuatl se aceptara y se extendiera como
lengua de evangelización y que la administración colonial también impulsó su
extensión al establecer la presencia de escribanos e intérpretes de náhuatl en
los corregimientos de la región. De nueva cuenta, hay numerosos testimonios
que así lo registran.
Así, a partir de la segunda mitad del siglo XVII, con la excepción de la
zona huichola y el Nayar que permaneció sin conquistar hasta 1722, las
fuentes esbozan una Nueva Galicia y un Obispado de Guadalajara
“náhuatlizado”.9
Los documentos que ofrecen tal panorama, son las asignaciones de padres a una doctrina o beneficio curado, ubicado en una población a donde
tenían que ir a vivir para cumplir el papel de evangelizadores. Se encuentran
en los Libros de Gobierno de la Real Audiencia de Guadalajara, concentrados
8
Valiñas, op. cit., pp. 157-158.
9
Hay que decir que los límites administrativos de ambas jurisdicciones fueron
cambiantes (recuérdese de paso lo que sucedió con la ubicación de Guadalajara)
a lo largo de la época colonial, si bien hay una zona que podría ser denominada
como el “núcleo” del occidente colonial, y que corresponde, en gran medida a lo
que ahora se conoce como Jalisco y Nayarit. Para mayores referencias sobre las
fronteras cambiantes, véase Muriá, 1976. En la zona del Nayar se supone que se
siguieron hablando el cora, el tecual (muy posiblemente una variante del cora) y
en algunas zonas de confluencia, el huichol y el náhuatl.
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
294
en el Archivo Histórico de Jalisco. Los nombramientos de padres dicen textualmente:
Real Provision de presentazion para Cura ministro de doctrina del pueblo y
Partido de.[nombre de la población].. al Padre.[nombre del padre asignado] en
el obispado de Guadalaxara.
El dato más importante que contienen tales nombramientos es la
mención de que los candidatos a ocupar la doctrina, de manera previa, fueron
examinados y aprovados de suficiencia y lengua mexicana que es la usual y
corriente en ella y la que se requiere para su administrazion... (énfasis
agregado).
Este tipo de documentos ha sido encontrado desde el año de 1671 hasta
el de 1755. En este lapso no parece haber variaciones significativas en la
demanda de padres que sepan hablar náhuatl o mexicano, si bien tenemos la
duda de qué tan útil le era al enviado hablar náhuatl en poblaciones donde no
necesariamente era la lengua usual, por mencionar un ejemplo, poblaciones
como Huaxicori y Guainamota en el actual estado de Nayarit, donde las
lenguas usuales deben haber sido tepehuán y una variante de cora,
respectivamente. Ambas localidades tenían un convento a donde fue enviado
uno de los padres nombrados, quien cumplió con el requisito de aprobar un
examen de lengua mexicana. Por el momento, no se cuenta con otro tipo de
documentos que corrobore la existencia de hablantes de náhuatl.
Tenemos además que precisamente en esta misma época se escriben las
dos artes de la lengua mexicana exclusivas para los indios de Obispado de
Guadalajara, la primera por fray Joan Guerra en 1692, y la segunda por el
bachiller Gerónimo Cortés y Zedeño en 1765; ambas artes están acompañadas
de otras obras como son un manual para administrar los sacramentos y un
breve vocabulario en el caso de Guerra, y un confesionario y vocabulario, en el
de Cortés y Zedeño. Vistas las obras en su conjunto, me parece que indican
que había necesidad entre los miembros del clero de evangelizar y proporcio-
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
295
nar los servicios religiosos en mexicano y por eso se escribieron obras especiales para los hablantes de tal variante de náhuatl en la región. De alguna manera, las obras comprueban lo que la documentación indica: para ser asignado a
una doctrina o beneficio curado10 era requisito saber náhuatl.11
Un último tipo de documentos con el que también se cuenta, indica que
el náhuatl además de haberse convertido en la lengua de evangelización, era la
lengua de los trámites administrativos, cuando no también de los jurídicos. Me
refiero a distintos textos escritos en náhuatl localizados en archivos de esta
región y en el Archivo General de la Nación (Véase Yáñez Rosales, 2002).
Como se puede observar (véase el anexo 1), las poblaciones en donde se
escribieron y los temas sobre los que se escribió en náhuatl en la época
colonial, son diversos. En el siglo XVII, predominan los asuntos de tipo civil,
seguidos por los de tipo penal, como podría ser el caso del de Jalostotitlán y el
pleito de los de Cocula. Si los observamos más de cerca todavía, siete de ellos
responden a una necesidad de la comunidad, mientras que tres de ellos, las tres
elecciones de autoridades, parecen ser el cumplimiento de un trámite
burocrático exigido por la Real Audiencia de Guadalajara, como era el de
designar los alcaldes y regidores. Dentro de este rubro, sobresale la elección de
Guachinango, que, por el número de funcionarios elegidos, incluyendo al
escribano, pareciera indicar que se trata de un pueblo cabecera, mientras que
San Sebastián y Santa Cruz son pueblos sujetos a Tlajomulco, en este caso.
Los escritos del siglo XVIII son casi exclusivamente de testamentos,
hecho que llama la atención e induce a indagar por qué testar era tan
importante en Tlajomulco en el siglo XVIII. Esto pudiera tener que ver con
una lucha por la conservación de bienes que se debe haber dado y de la cual los
10
Generalmente, las doctrinas estaban en manos del clero regular y los
beneficios curados, del clero secular.
11
Esta situación de uso del náhuatl y disposición por parte del clero a seguirla
enfrentando probablemente no duró mucho. En abril de 1770 la Corona
Española dictó una cédula que decretó el "destierro" de "los diferentes idiomas
que se usan en aquellos dominios, y solo se hable el castellano" (Manuscritos,
Vol. 32, IV# 8, FE-BPE ).
296
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
testamentos nos dan cuenta. De cualquier forma, los manuscritos permiten ver
algunos aspectos de la vida cotidiana que tenían lugar en las comunidades
indígenas y en ese sentido, todavía tienen que ser explotados.
III. Lo que el siglo XIX y XX reportan. La burocracia establecida por la Corona española desaparece y se va a crear un vacío en la documentación. Prácticamente, no es sino hasta el recorrido del etnólogo noruego Carl Lumholtz, a
fines del siglo XIX, que encontramos breves menciones respecto de la sobrevivencia de las lenguas indígenas. Reporta para la zona de interés, el tepehuán
del norte, tepehuán del sur, tepecano, cora, huichol y náhuatl en Tuxpan,
Jalisco. Con excepción del náhuatl, recoge breves vocabularios en cada una de
las lenguas mencionadas. Reporta asimismo la existencia de “indios” en otros
lugares como Zapotlán, Zapotiltic, sin mencionar si hablan todavía una lengua
indígena.
Posteriormente, en 1919, José María Arreola recoge tres vocabularios de
náhuatl en las siguientes poblaciones: San Andrés Ixtlán y Tuxpan en Jalisco y
en Suchitlán en Colima. Si bien no hay ningún comentario de Arreola sobre el
uso del náhuatl en sí, por la extensión y temas que abarcan los vocabularios,
pareciera que la lengua se hablaba todavía en las poblaciones donde se
recogieron (Arreola, 1934).
En la década de los años setentas, el lingüista Leopoldo Valiñas de la
UNAM, visitó diversas poblaciones de los estados de Colima, Jalisco, Nayarit,
Durango y Michoacán. Logra recoger breves vocabularios en Ostula, y en
Coíre, Michoacán. En Pómaro Michoacán, encuentra el náhuatl todavía en
uso y cree que se seguirá usando todavía hasta el siglo XXI, por la edad de los
hablantes que lo usaban en ese momento.
Sin embargo, en Jalisco sólo recoge un vocabulario y graba una
conversación en la población de Tuxpan. En Colima visita Suchitlán y recoge
menos de diez palabras, lo mismo en Zacualpan.
A fines de los años ochenta, yo empecé a ir a Tuxpan con la idea de indagar sobre el posible uso del náhuatl, y sólo encontré a algunos ancianos, la
mayoría mujeres, que recordaban náhuatl, mas ya no lo usaban si no es que
para las visitas de políticos. Lo común era que una de las ancianitas, ataviada
LOS CAMINOS DE LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA
297
en el traje tradicional de sabanilla negra y blanco jolotón, saludara al visitante
“kemiz tlanez, huey elakatl”, equivalente a “buen día gran señor”.
Los censos, con todo lo cuestionable en su forma de levantar sus encuestas, empiezan a reportar una fuerte migración, principalmente en los años
setenta.12 En tal sentido, ciudades como Guadalajara y la zona metropolitana,
Puerto Vallarta, Ciudad Guzmán y otras, empiezan a indicar la presencia, a
veces tímida, de una población que antes de 1950 no nos imaginábamos encontrar. Así, ahora es común encontrar a tlapanecos, mixtecos y nahuas en
Sayula, al igual que en Autlán. La diversidad lingüística ha vuelto a ser parte
de la región, y en tal sentido, vale la pena reflexionar.
¿Qué es lo que hizo posible la diversidad lingüística en la época previa a
la invasión europea? ¿Qué es lo que la aniquiló? Y ahora, ¿qué es lo que la ha
hecho posible de nueva cuenta?
Si adoptamos una postura de ecología lingüística, debemos pensar que la
diversidad ecológica, biológica, debió haber sido un factor importante para que
diversos grupos, al igual que diversas plantas, se desarrollaran aquí. La
conquista, la presencia de europeos y de una flora y fauna ajena al área, sin
embargo, dio al traste con los nichos que habían permitido tal desarrollo.
Ahora, siglos después de que la diversidad lingüística prehispánica se
extinguió, estamos ante una nueva diversidad que da la impresión de no estar
en el mejor nicho para mantener su desarrollo, por lo menos si las instituciones
responsables no toman ya ciertas medidas que permitan su conservación y su
desarrollo. Tal esfuerzo involucra a todos aquellos organismos públicos y
privados que diseñan y deciden políticas públicas –de educación, de desarrollo
social, de administración de justicia-, encaminadas a todos los sectores de la
población.
Si bien ha sido principalmente la oferta de un mercado laboral más amplio el que ha hecho que muchas familias indígenas lleguen a ciudades como
Guadalajara y su zona metropolitana, Puerto Vallarta, Sayula, Autlán13 y otros
12
Véanse los censos correspondientes a 1960, 1970 y 1980.
13
Sobre otomíes y mixtecos migrantes en Guadalajara, véanse respectivamente
los trabajos de Regina Martínez Casas y Javier Navarro Robles, 2000.
298
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
puntos, convirtiéndolos en su lugar de residencia, la conservación de las lenguas indígenas en situación de migración no está garantizada en ningún sentido. Al contrario, lo que pareciera ser inevitable es su sustitución, pues casi
siempre el español logra penetrar todos los espacios, incluyendo los más íntimos.
Detendré aquí la reflexión. Resulta ilustrativo observar que la diversidad
lingüística de la región occidente del país, tal y como se manifiesta ahora, a
principios del siglo XXI, tiene entre sus lenguas a muchas que no eran parte de
la región en los términos que Mesoamérica se constituyó como área cultural.
Ojalá y el presente texto contribuya a que la diversidad actual se conserve y se
desarrolle.
Guadalajara, Jal., Agosto de 2003.
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Anexo # 1
Documentos escritos en el occidente colonial, siglo xvii
1- 1618. Los principales y viejos del pueblo de Jalostotitlán denuncian a su
vicario, por hostigamiento sexual, maltrato físico, de tenerlos atemorizados, de
estar amancebado con una mujer; náhuatl-castellano.
2- 1630. Aclaración por parte del común y los regidores de los pueblos de
Amacueca y Tepec, señalan ya haber pagado el monto del tributo en maíz, que
no es su culpa de que se haya echado a perder porque no fue trasladado a
tiempo, que no desean volver a pagarlo; náhuatl-castellano.
3- 1631. El alcalde y regidores de Tepic otorgan poder a un tercero para que los
represente ante la Real Audiencia de Guadalajara.
302
LENGUAS Y LITERATURAS INDÍGENAS DE JALISCO
4- 1658. Denuncia de despojo de tierras por descubrimiento de minas en San
Andrés Apango; no quieren que se afecten sus tierras en Juanacatlán porque
allí es donde siembran, pues en Apango se les hielan las cosechas porque hace
mucho frío; náhuatl-español.
5- 1658. Denuncia por enajenación/expropiación de tierras en San Antonio de
Padua, sujeto de Tlajomulco.
6- 1659. Pleito en Cocula, náhuatl-español.
7- 1673. Petición de tierras, Tlajomulco, náhuatl-español.
8- 1675. Elección de autoridades en el pueblo sujeto de San Sebastián, náhuatl;
se eligen cuatro autoridades.
9- 1675. Elección de autoridades en el pueblo sujeto de Santa Cruz, náhuatl.
10-1681. Elección de autoridades en el pueblo cabecera de Guachinango, náhuatl-castellano; se eligen 16 autoridades.
Anexo no. 2.
Documentos escritos en el occidente colonial, siglo XVIII
1. 1714. Testamento, Tlajomulco
2. 1715. Testamento, Tlajomulco
3. 1718. Testamento, Tlajomulco
4. 1732. Testamento, Tlajomulco
5. 1733. Testamento escrito en Atotonilco, el Bajo, perteneciente a Tlajomulco
6. 1735. Testamento, Tlajomulco
7. 1737. Testamento escrito por un cofrade de la Cofradía de San Antonio de
Papua, Tlajomulco.
8. 1737. Testamento escrito por otro cofrade de la Cofradía de San Antonio de
Padua. Tlajomulco.
9. 1783. Reclamo por herencia, Tlajomulco.
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