No sólo la lengua nos llega a través de esa sociedad

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Unidad 1- En el tiempo y en el espacio. El tiempo y los tiempos. Entre Cronos y Gea
Nuestro primer objetivo es entender el objeto de estudio de la Geografía y la Historia dentro de las
llamadas Ciencias Sociales (CCSS). También intentamos en esta primera unidad dejar claras las formas en
las que vamos a trabajar durante el curso y en buena medida durante toda la ESO: Cómo se utiliza el
"Cuaderno de Trabajo", cuál es nuestro papel en la clase (el nuestro y el vuestro), cómo debemos estudiar en
casa, cómo se presentan los trabajos.
La unidad desarrolla de una manera básica los conceptos de tiempo y de espacio y su relación con los mitos
griegos de Cronos y Gea. Esta metáfora mitológica nos sirve para acercarnos al hecho de que el hombre está
inscrito en un tiempo y un espacio que lo determinan. Si el espacio es el objeto de estudio principal de la
geografía el tiempo lo es de la historia. Esta primera unidad nos acerca de manera inicial a estas dos
disciplinas para a continuación dedicar el resto de la misma al estudio del tiempo.
Contenidos:
Introducción
Las Ciencias Sociales que vamos a estudiar durante la ESO encierran dos materias principalmente, la
Geografía y la Historia, y a partir de estas dos materias las Ciencias Sociales van a tratar de acercarnos el
conocimiento de las sociedades humanas.
Primeramente y por ello conviene no perder de vista el hecho de que el ser humano es una criatura social,
que no es posible concebir sin enmarcarla en una sociedad. Dentro de una sociedad aprendemos todos los
códigos que nos resultan comunes. Quizás el más evidente sea la lengua en la que hablamos, que
aprendemos de nuestros padres pero dentro de un espacio lingüístico más amplio (aprendemos español con
naturalidad, siempre que hayamos nacido en España y nos hayamos criado aquí).
No sólo la lengua nos llega a través de esa sociedad en la que vivimos, nuestra manera de pensar y nuestros
sistemas de valores deben mucho a esta influencia social. Todo aquello que conocemos lo conocemos
porque nos ha sido transmitido por nuestros mayores. De un modo muy general llamamos a eso "cultura" y
nuestra vida se construye a partir de ella.
Los seres humanos somos los únicos que tenemos una cultura que se nos transmite y que nos hace ser
quienes somos. Los animales viven en función de sus instintos que son los que dictan la parte fundamental
de sus comportamientos. Nosotros tenemos también "instintos" pero en los seres humanos la Cultura tiene
una importancia infinitamente más importante que estos. Por ello es difícil pensar en un ser humano que
fuera capaz de desarrollarse sin contacto con otros seres humanos. A este infeliz ser humano le faltaría la
mayor parte de todo eso que nos hace ser los seres humanos que somos.
(Recordad el ejemplo de la película de François Truffaut , "El pequeño salvaje").
El hecho de que seamos seres sociales establece la primera de las ideas que nos ayudan a entender el
significado de estas Ciencias Sociales que ahora comenzamos y que como decíamos anteriormente están
edificadas sobre dos disciplinas, la Geografía y la Historia. Para explicarnos la relación que hay entre estas
dos disciplinas y con esa consideración social que hacíamos del ser humano hemos acudido a la mitología
griega.
Cuando los griegos se plantearon el origen del mundo y de sus dioses, hicieron un ejercicio de
simplificación que les llevara a los elementos más sencillos de todo lo que conocían. De ese modo fueron
reduciendo su mundo a los elementos que parecían esenciales para entender la vida humana. El universo era
un lugar y por ello eligieron como dioses primigenios precisamente a los dioses que encarnaban el
"espacio", el cielo y la tierra, Urano y Gea. Para Hesiodo (quien escribió una historia de los dioses griegos
llamada Teogonía), Urano había nacido de Gea. Todo lo existente estaba bajo el cielo y sobre la tierra. Sin
embargo el temor de Urano a ser desplazado como principal dios le llevó a impedir que sus hijos salieran del
vientre de Gea, estos primeros hijos recibieron el nombre de Titanes y dos de ellos serían a su vez los padres
de todos los dioses griegos (los dioses olímpicos, esos que conocemos, Zeus, Poseidón, Apolo...). Sin
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embargo el más pequeño de los hijos de Urano que se llamaba Cronos, logró escapar del encierro y mutilar a
su padre, poniendo fin al reinado de Urano y pasando a ocupar su lugar. Cronos se casó con una hermana,
Rea y con idéntico temor a ser desplazado que el que padeció su padre, decidió comerse a sus hijos según
estos eran dados a luz por Rea, antes que permitir que alguno de sus
hijos le desplazara como único rey.
La imagen de Cronos (Saturno para los romanos) comiéndose a sus
hijos que la mayor parte de nosotros conoce es la que pintó el pintor
español Francisco de Goya y que tenéis a la derecha. La idea de que
Cronos es tiempo se comiera a sus hijos es una metáfora del modo en
el que el tiempo nos devora a todos. El tiempo pasa y en ese
transcurrir desaparecemos como hijos de Cronos.
Los griegos a través de estos mitos resaltaban que los seres humanos
vivimos en unas coordenadas espaciales y temporales. Todos
ocupamos un espacio y lo hacemos en un tiempo determinado. No
podemos entender al hombre sin atender a esas dos coordenadas, un
espacio que ocupamos y que es el objeto de estudio de la geografía y
un tiempo, al que se dedica la Historia. Somos criaturas sociales que
viven en un tiempo y en un espacio y a entender estas cuestiones
vamos a dedicar buena parte de nuestro tiempo a lo largo de la ESO.
Por todo eso hablamos de Cronos y de Gea, porque hablamos de
tiempo y de espacio o lo que es casi igual, porque hablaremos de
Historia y de Geografía.
Pensad ahora en uno de nuestros mitos literarios más conocidos, Don
Quijote de la Mancha y ved el modo en el que un ser humano es
localizado a través de esas coordenadas temporales y espaciales de
las que hemos hablado (actividad 1).
En torno a Cronos
Iniciábamos el conocimiento de las Ciencias Sociales desde la mitología, vinculando los mitos clásicos de
Cronos y de Gea con la idea de tiempo y espacio que están detrás de la Geografía y de la Historia. Ahora
nuestro objeto es aclarar un poco más nuestra idea de tiempo, el modo en el que la construimos y las formas
que utilizamos para representarlo.
Los seres humanos, decíamos el otro día, somos criaturas temporales. El tiempo es un concepto muy común
en nuestras conversaciones, hablamos del tiempo, de cómo pasa el tiempo, de cómo el tiempo se nos echa
encima o de cómo no tenemos tiempo para hacer lo que quisiéramos hacer. Los seres humanos perdemos el
tiempo, lo ganamos y lo gastamos como si fuera una sustancia tangible (que se pudiera tocar). Estamos tan
acostumbrados a hacerlo que no reparamos en lo difícil que es entender el tiempo.
Quizás la mayor parte de nosotros pensamos que el tiempo es algo absoluto y mensurable (que podemos
medir), estamos acostumbrados a contar minutos y horas y sin embargo pasamos por alto el hecho de que
nuestra impresión sobre el tiempo es siempre diferente. Todos hemos pasado por la experiencia de cómo
unas clases se nos hacen muy largas y otras extrañamente cortas, cómo pasamos los fines de semana en un
suspiro y la semana se nos hace larguísima. El aburrimiento o la diversión parecen determinar a menudo la
experiencia que tenemos sobre el tiempo. Hay días que se nos hacen cortos y días que no acaban, del mismo
modo que hay clases eternas y clases breves como un suspiro. ¿Qué es lo que ocurre si la hora, el día o la
semana siempre duran lo mismo? ¿Por qué cuando nos vamos a golpear o a caer de la bicicleta nos parece
que el tiempo se detiene?
El tiempo como veis es muy complejo. No sólo podemos referirnos a él como una "medida" (la hora, el
día....) sino como una sensación de proceso que se alarga o acorta en función de lo que durante ese proceso
ocurre. El tiempo es un discurrir pero que precisa de puntos de referencia para hacerse evidente. Si las
cosas estuvieran completamente estables y nada ocurriera no tendríamos sensación de tiempo. De alguna
manera es lo que nos ocurre cuando una hora se nos hace más o menos corta en función de las cosas que nos
ocurren en ella o de lo que hacemos. Una clase aburrida es una clase en la que a nuestro juicio no pasa nada,
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una clase entretenida nos mantiene en guardia porque tiene muchos momentos que recordamos y que
producen cambios en nuestra atención. El cambio es por ello el elemento esencial del tiempo, el hecho de
que algo interrumpa un proceso, lo cambie, lo determine.
En Historia cuando hablamos de tiempo hablamos de cambios, pero no todos los cambios tienen la misma
importancia. Ciertamente todos los cambios nos ayudan a determinar ese paso del tiempo pero sólo algunos
cambios son tan importantes que guardamos memoria de ellos de manera permanente y nos permiten
incluso establecer periodizaciones. A esos grandes cambios que marcan a menudo un antes y un después
de manera clara los llamamos "acontecimientos". En historia solemos hacer referencia a esos
acontecimientos pues a partir de ellos establecemos tiempos, marcamos épocas, eras y definimos
cronologías. Pero no sólo los historiadores utilizamos esta idea de acontecimiento, en realidad todos los
seres humanos celebramos, anotamos o recordamos hechos que han marcado nuestra vida. Los
acontecimientos van haciendo un recorrido de nuestra biografía y a menudo esos cambios importantes son
celebrados de una forma muy especial. Tras esa idea están las celebraciones que acompañan nuestra vida,
desde las bodas a los funerales, pasando por los cumpleaños o por todas esas fiestas que organizamos ante
cualquier cambio importante, cuando invitamos a nuestros amigos a conocer a nuestra nueva mascota,
cuando nuestros padres invitan a sus amigos para celebrar el final de una obra en casa o un cambio de
domicilio.
Una de las formas más habituales de representar el tiempo pasado es la Línea del Tiempo. Una línea de
tiempo es una línea sobre la que representamos una serie de acontecimientos que nos ayudan a entender un
proceso a partir de señalar los hitos (acontecimientos) que lo han determinado. Por ejemplo si hacemos una
línea del tiempo sobre nuestra vida en ella situaremos los hechos remarcables de nuestra vida. La línea del
tiempo es una forma gráfica de representar el tiempo y en ella utilizamos criterios de proporcionalidad
que nos permitan determinar de una forma relativa el paso de ese tiempo. Hay una relación espacial
proporcionada que responde al tiempo que queremos representar, más tiempo, más distancia. Por lo general
en una línea del tiempo horizontal lo más antiguo lo situamos a la izquierda y lo más moderno a la derecha.
Pensad en vuestra vida y señalar los hechos que consideréis que han determinado vuestra biografía. Podéis
utilizar acontecimientos familiares, personales, académicos, etc., en función de qué tipo de acontecimientos
elijáis determinaréis el carácter de esa línea. Podría ser una línea basada en los acontecimientos familiares
(nacimientos, bodas, fallecimientos, accidentes, encuentros) o de acontecimientos académicos (cuando
entráis en el colegio, en la guardería, en el Instituto, la primera vez que sacasteis un sobresaliente en
matemáticas), todos esos hechos que pueden servirnos para establecer una idea de tiempo que discurre.
Para completar el ejercicio anterior deberíais hacer una segunda línea en la que incluyeseis acontecimientos
generales, históricos, sociales o deportivos que coincidan a grandes rasgos con vuestra línea del tiempo. De
ese modo podemos comprobar cómo nuestra propia temporalidad está relacionada con el tiempo de la
sociedad en la que vivimos. En muchas ocasiones recordamos nuestras propias vivencias a través de estas
vivencias generales,..... "Comencé el instituto el año que España ganó el mundial" (por ejemplo).
Si observáis la línea del tiempo hay otra cuestión que se nos hace evidente y que forma parte de nuestra
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manera de recordar, de narrar lo sucedido y en definitiva de nuestra relación con el pasado. La línea del
tiempo, como cualquier otra narración más o menos elaborada del tiempo pasado no recoge todo lo
sucedido. Es siempre un esquema, un resumen de sucesos, una adaptación. Pensar que narrar un sólo día en
todos sus hechos nos llevaría un día entero o incluso más (lo que sucede - todo lo que sucede - lo que vamos
pensando sobre lo que sucede, etc., la visión de otros sobre ese mismo hecho). Contar una clase podría
llevarnos mucho más que la propia clase si quisiéramos expresar completamente lo sucedido. Decimos esto
para prevenir uno de los errores más comunes en nuestra relación con el pasado. Nunca decimos todo,
cualquier relación tiene vacíos, deja huecos y hace omisiones. Cuando nosotros contamos nuestra vida lo
hacemos sobre unos cuantos acontecimientos, nos costaría muchísimo narrarla por entero, siempre haríamos
elecciones, lo que contamos, lo que dejamos en el tintero porque los consideramos poco relevante. Al final
la narración depende mucho de qué acontecimientos elijamos. Volveremos sobre esta idea cuando
comencemos a hablar de historia.
En Historia utilizamos líneas de tiempo muy a menudo. Quizás la más conocida es la de la ilustración de
más arriba, esa que recoge la división en diferentes edades la historia de la humanidad. La división más
general es la de Prehistoria (antes de la aparición de la escritura) y la de Historia (después de la aparición de
la escritura). La historia se divide en edades, marcadas por un acontecimiento importante que marca la
frontera del cambio, Edad Antigua (hasta la caída de Roma 410 d.C.), Edad Media (hasta 1492,
descubrimiento de América) Edad Moderna (hasta la Revolución Francesa 1789) y la Edad Contemporánea
(hasta nuestros días). Actividad 2
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