2196 - Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco

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Guadalajara, Jalisco, 23 veintitrés de mayo del año
2014 dos mil catorce.
V I S T O para resolver la segunda apelación del toca
1232/2012 deducido del juicio mercantil ejecutivo 3676/2011
promovido por * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
en contra de
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , tramitado ante el Juzgado Séptimo de
lo Mercantil del Primer Partido Judicial de Jalisco, y;
RESULTANDO:
1.- Según se desprende de actuaciones, la actora a
CUARTA SALA
través de sus endosatarios en procuración ejercita acción cambiaria
TOCA 1232/2012
directa y demás consecuencias legales; admitida la demanda y
D.M.
practicadas
diligencias
de
requerimiento,
embargo
y
emplazamiento,
*********************
y
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , dieron contestación a los hechos
oponiendo excepciones y defensas, declarando precluido el
derecho para ello al codemandado * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * ; se
abrió el juicio a prueba, en donde se ofertaron y desahogaron
medios convictivos conforme a derecho, abierto y transcurrido el
período de alegatos se citó a sentencia que se cumplió declarando
que la actora probó su acción, mientras que los demandados
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * y * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , no
acreditaron la procedencia de sus excepciones y defensas, y la
codemandada * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , no compareció a juicio.
2.- Contra esta determinación se alzaron en apelación
tanto la actora como demandados * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * y
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , que se admitió en ambos efectos por
lo que esta Sala al avocarse al conocimiento de la controversia,
confirmó la calificación de grado, tuvo al apelante expresando
agravios y citó a sentencia.
2
CONSIDERANDO:
3
resulta competente en los términos del artículo 48
fracción I de la Ley Orgánica del Poder Judicial del
Estado para conocer y resolver del presente recurso
de apelación.
4
II.- En consideración de que las
actuaciones judiciales prueban plenamente, de
acuerdo a lo que dispone el numeral l294 del Código
de comercio y entre ellas aparecen los puntos de
inconformidad que como agravios vierte el recurrente,
la Sala da por transcritos literalmente los puntos de
queja y se exime para transcribirlos, en el criterio que
aplica por extensión y analogía, consultable en la
página l450 tomo V, Séptima Epoca l960-l987, bajo el
rubro: “CONCEPTOS DE VIOLACION. NO ES
OBLIGATORIO
TRANSCRIBIRLOS
EN
LA
SENTENCIA.”
III.- Los agravios que expresa el Señor
Licenciado * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , con el
carácter que tiene reconocido en el proceso de origen
y en las presentes actuaciones, como Endosatario en
Procuración del titular de la legitimación activa la
persona
jurídica
denominada
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , que vincula al recurso de
apelación que interpuso en contra de la sentencia que
definió la controversia, juicio ejecutivo mercantil que
sigue la referida persona moral a través de su
Endosatario en Procuración en contra de
*********************,
*********************
e
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , sentencia que por cierto
resultó favorable a los intereses del recurrente.
Quienes integramos la Cuarta Sala del Supremo
Tribunal de Justicia de Jalisco, a quienes ha
correspondido conocer y resolver los medios de
impugnación interpuestos en el juicio en comento, una
vez que hemos inspeccionado ocularmente el
contenido de los autos de origen, documento público
de estudio obligado para este Cuerpo Colegiado, que
tiene efecto probatorio pleno tal como lo dispone el
numeral 1294 de la Ley Mercantil, nos encontramos
en posibilidad de anticipar que el agravio expresado
por la persona moral demandante, resulta ser
infundado e inoperante para modificar en los términos
que pretende el fallo combatido, en atención a las
consideraciones y fundamentos legales que
enseguida habrán de precisarse.
Resulta pertinente destacar en lo que al caso
interesa que en el actio libelo el ahora quejoso
reclamó el pago de intereses moratorios al tipo legal,
5
desde que el deudor incurrió en mora y hasta la
liquidación del adeudo, luego, no puede perderse de
vista por otra parte que los documentos que fundaron
la acción, títulos de crédito denominados pagarés, uno
valioso por la cantidad de * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
y
el
restante
por
la
cantidad
de
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , ambos suscritos en esta
ciudad
capital
de
Jalisco,
el
primero
el
*********************
y el segundo el
*********************,
ambos
del
año
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , se destaca que en
ambos títulos carecen de fecha de vencimiento, luego,
por otro lado, se inconforma el demandante respecto
a la sentencia pronunciada por el Juzgador de origen,
Juez Séptimo de lo Mercantil respecto a la aplicación
indebida de los artículos 362, 1324, 1325, 1327 y
1329 del Código de Comercio, en relación con el 80,
152, 171 y 174 de la Ley de Títulos de Crédito,
sustancialmente por la determinación de la Juzgadora
de establecer la fecha para la condena al pago de los
intereses moratorios reclamados por el apelante, que
como se dijo los reclamó a partir de que se constituya
en mora el deudor y, en ese contexto, no puede
soslayarse que el artículo 80 de la Ley de Títulos de
Crédito, cuando trata de los diversos vencimientos
que pueden pactarse en una letra de cambio aplicable
a los títulos de crédito denominados pagarés de
acuerdo con el artículo 174 de la propia Legislación,
destaca que una letra de cambio girada a uno o varios
meces fecha o vista vence el día correspondiente al
de su otorgamiento o presentación del mes en que
debe efectuarse el pago, pero además lo anterior
relacionado con el artículo 79 de la propia Ley de
Títulos de Crédito, establece las formas y vencimiento
que pueden pactarse en este tipo de títulos, y uno de
ellos es precisamente a la vista, lo que implica que
carece de fecha de vencimiento y, si bien es cierto que
el más alto Tribunal de Justicia de la República ha
establecido el término de seis meses a partir de la
suscripción del documento para que el deudor puede
iniciar el cómputo para la prescripción de la acción
ejecutiva, ello es distinto a la fecha establecida para la
mora y el reclamo de intereses, pues precisamente la
Suprema Corte de Justicia de la Nación cumpliendo el
cometido que le corresponde para la interpretación de
la Ley cuando existen lagunas o deficiencias en la
redacción, ha establecido claramente que tratándose
6
CUARTA SALA
TOCA 1232/2012
D.M.
de títulos de crédito con vencimiento a la vista, el
término para computarse la moral es precisamente el
momento en que se requiera al demandado por el
pago, y ello en la especie, queda meridianamente
claro que aconteció al momento de ser emplazados y
requeridos, y del actio libelo no se advierte que la
parte actora hubiese requerido de pago a los
demandados con anterioridad al requerimiento
judicial, luego entonces, con la finalidad de dar
certeza a los actos jurisdiccionales, se insiste, la
Suprema Corte de Justicia ha emitido diversos
criterios en los que directa o indirectamente, es decir,
por analogía y por extensión ha tocado el punto
relativo a en qué momento debe entenderse que el
deudor se constituye en mora cuando no se estableció
fecha de vencimiento, y ello es como ha quedado
expuesto, es decir, a partir de que es requerido de
pago, lo que sucedió en este caso como bien lo
determinó el Juzgador a partir del emplazamiento y
requerimiento de pago, para ese efecto resulta
evidente que es irrelevante que se trate de
documentos autónomos, títulos ejecutivos, prueba
preconstituida y que de la literalidad de los mismos se
cubran los requerimientos que al efecto establece el
artículo 170 de la Ley de Títulos y Operaciones de
Crédito, para ser considerado como un título ejecutivo,
pues el punto a dilucidar y en que consiste la
inconformidad es la fecha a partir del cómputo para el
pago de intereses moratorios, porque lo anterior a que
ya se hizo referencia fue considerado por el Juzgador
al atribuirles plena eficacia probatoria por las
consideraciones que han
que han quedado
expuestas a condenar a los demandados al pago del
importe de los documentos.
Debe insistirse en que precisamente por carecer
de fecha de vencimiento y no encontrarse
contemplado con claridad en la Ley de Títulos de
Crédito a partir de cuando debe computarse la mora,
es precisamente por lo que el más alto Tribunal de
Justicia de la República ha establecido al respecto
criterio como bien lo invocó el Juzgador en el fallo
combatido, criterio que es compartido por este Cuerpo
Colegiado y, desde luego, apoyado en diversos
criterios que como se dijo, ha sustentado la máxima
autoridad judicial del País, y que son del tenor
siguiente:
7
CUARTA SALA
TOCA 1232/2012
D.M.
“ACCIÓN
CAMBIARIA
DIRECTA,
PROTESTO INNECESARIO AUN CUANDO SE
FUNDE EN PAGARÉS A LA VISTA, DE
VENCIMIENTOS SUCESIVOS Y EL TÉRMINO DE
TRES AÑOS PARA QUE PRESCRIBA DICHA
ACCIÓN EMPIEZA A CORRER UNA VEZ
TRANSCURRIDO EL PLAZO DE PAGO QUE ES DE
SEIS MESES. Del texto de los artículos 160 y 173 de
la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito,
se colige que para el ejercicio de la acción cambiaria
directa, el tenedor no está obligado a presentar el
pagaré a su vencimiento ni a protestarlo por falta de
pago, pues para conservar acciones y derechos
contra el suscriptor ese protesto es indispensable,
sólo cuando se trata de la acción cambiaria en vía de
regreso; asimismo, con base en el numeral 165,
fracción II, y el 128, ambos preceptos de la ley
invocada, los títulos de crédito a la vista, por ser de
vencimientos sucesivos, deben ser presentados para
su pago dentro de los seis meses que sigan a su
fecha, y el término para la prescripción de la acción
cambiaria es de tres años, contados a partir de que
concluya dicho plazo de seis meses. Por
consiguiente, la figura jurídica del protesto, que
constituye un presupuesto para la acción cambiaria en
vía de regreso, impide que el deudor principal y
directo, pueda excepcionarse con la defensa de
caducidad, conservando así sus acciones y derechos
contra el propio obligado principal y el aval; pero dicho
protesto no es necesario para el ejercicio de la acción
cambiaria directa, en que los pagarés, por ser de
vencimientos sucesivos, son pagaderos a la vista, y
por tanto, deben presentarse para su pago dentro de
los seis meses del día en que se suscribieron, debido
a que a partir de esa fecha nace el derecho del
deudor para oponer la prescripción de la acción; en
consecuencia, una vez transcurridos los seis meses,
vence el plazo de pago y empezará a correr la
prescripción”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados
de
Circuito
Jurisprudencias. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta. Tomo XII, Julio de 2000.
Materia(s): Civil. Tesis: I.7o.C. J/8. Página: 597.
8
“ACCIÓN CAMBIARIA DIRECTA. NO
OPERA SU CADUCIDAD POR LA FALTA DE
PRESENTACIÓN PARA SU PAGO DE UN PAGARÉ
CON VENCIMIENTOS SUCESIVOS, DENTRO DE
LOS SEIS MESES SIGUIENTES A LA VISTA.
Cuando un pagaré se suscribe a día fijo pero en él se
establecen vencimientos sucesivos y se incumple con
el pago de cualquiera de los abonos, se entenderá
siempre pagadero a la vista, en términos del artículo
79 de la Ley General de Títulos y Operaciones de
Crédito. Ahora bien, conforme al artículo 128 de dicha
ley, el tenedor del documento deberá presentarlo para
su cobro dentro de los seis meses que sigan a su
fecha; sin embargo, la omisión de cumplir con esa
obligación no trae como consecuencia la caducidad
de la acción cambiaria directa, en virtud de que el
artículo 172 de la legislación aludida señala que la
presentación para el cobro del documento únicamente
tiene el objeto de fijar la fecha del vencimiento, para
efectos del cómputo de la prescripción de la acción
cambiaria a que se refiere el artículo 165 del citado
ordenamiento, pero no para computar el término de su
caducidad; máxime que los referidos artículos no
disponen tal consecuencia”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia: Primera Sala.
Jurisprudencias. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta. Tomo XXIII, Febrero de
2006. Materia(s): Civil. Tesis: 1a./J. 194/2005. Página:
63.
“PAGARÉS EXPEDIDOS EN SERIE CON
VENCIMIENTOS SUCESIVOS. PARA QUE OPERE
EL
VENCIMIENTO
ANTICIPADO
DE
LOS
RESTANTES POR FALTA DE PAGO DE UNO O
MÁS DE ELLOS, SE REQUIERE QUE CONTENGAN
LA CLÁUSULA QUE ASÍ LO ESTABLEZCA. De
conformidad con el principio de literalidad que rige la
eficacia de los títulos de crédito, contenido en los
artículos 5o. y 17 de la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, el derecho de crédito está
incorporado al documento, de tal forma que lo escrito
en su texto es lo que constituye el derecho del
acreedor, mientras que el suscriptor se compromete
en los términos redactados como única medida y
alcance de su obligación; por tal motivo, si el
compromiso del suscriptor de una serie de pagarés
con vencimientos sucesivos, es que ante la falta de
9
pago de uno o más de ellos, opere el vencimiento
anticipado de los restantes y, en consecuencia, que
sean exigibles a la vista, es necesario que tal
circunstancia conste en el texto de todos y cada uno
de dichos títulos valor, esto es, que se inserte una
cláusula en la que se establezca que el pagaré forma
parte de una serie de determinado número de
documentos, y que la falta de pago de uno o más de
ellos dará lugar al vencimiento anticipado de los que
le sigan, haciéndose pagaderos a la vista. Ello es así,
porque de no estar inserta dicha cláusula, el
vencimiento de cada pagaré se dará conforme a la
fecha de vencimiento que contenga, atento el referido
principio de literalidad, sin que sea óbice a esto último
lo dispuesto por el artículo 79 de la mencionada ley,
en cuanto señala que "Las letras de cambio ... con
vencimientos sucesivos, se entenderán siempre
pagaderas a la vista por la totalidad de la suma que
expresen.", pues tal disposición no resulta aplicable a
los pagarés emitidos en serie, sino sólo respecto de
aquellas letras de cambio o pagarés, en los cuales en
un solo documento se establece un beneficiario y una
suma determinada de dinero a pagar, pero se pactan
diversas fechas para efectuar varios pagos parciales o
amortizaciones por la cantidad total que representa,
en cuyo caso se entiende que no son aplicables las
fechas convenidas para efectuar los pagos parciales,
sino que se trata de un documento pagadero a la
vista”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia: Primera Sala.
Jurisprudencias. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta. Tomo XIV, Septiembre de
2001. Materia(s): Civil. Tesis: 1a./J. 64/2001. Página:
295.
“INTERESES
MORATORIOS.
TRATÁNDOSE DE PAGARÉS CON VENCIMIENTOS
SUCESIVOS
PAGADEROS
A
LA
VISTA,
AQUÉLLOS EMPIEZAN A GENERARSE A PARTIR
DEL EMPLAZAMIENTO AL JUICIO EJECUTIVO
MERCANTIL, PUES SU PRESENTACIÓN AL
DEMANDADO EN ESTA DILIGENCIA, SURTE
EFECTOS
DE
INTERPELACIÓN
JUDICIAL
(APLICACIÓN SUPLETORIA DEL CÓDIGO DE
PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE
VERACRUZ). De conformidad con el artículo 79,
10
CUARTA SALA
TOCA 1232/2012
D.M.
último párrafo, de la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito (aplicable a los pagarés por
disposición del artículo 174 de la referida ley), estos
títulos de crédito con vencimientos sucesivos, se
entenderán siempre pagaderos a la vista por la
totalidad de la suma que expresen; y, tomando en
consideración esa circunstancia -que deben ser
pagaderos a la vista-, para hacer incurrir en mora al
deudor de un título de esa naturaleza, es menester
que se le presente el documento y se le requiera de
su pago, a efecto de que en el supuesto de que no
pague su importe, entonces sí, a partir de ese
momento puede estimarse que ha incurrido en mora.
En consecuencia, es a partir de este momento cuando
pueden
generarse
los
intereses
moratorios
correspondientes, no antes, pues si no se había
presentado el documento para su cobro, no podía
existir legalmente la mora por falta de pago. Lo
anterior, considerando que, atento al artículo 212,
fracción IV, del Código de Procedimientos Civiles para
el Estado de Veracruz, aplicable supletoriamente a la
materia, en términos del artículo 1063 del Código de
Comercio, uno de los efectos del emplazamiento es
producir todas las consecuencias de la interpelación
judicial, si por otros medios no se hubiere ya
constituido
en
mora
el
obligado”.
Décima
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Tesis Aislada. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Libro XVI, Enero de 2013, Tomo 3. Materia(s): Civil.
Tesis: VII.1o.C.5 C (10a.). Página: 2082.
“TÍTULOS
DE
CRÉDITO
CON
VENCIMIENTOS SUCESIVOS. ES LEGAL EL
RECLAMO DE LOS INTERESES MORATORIOS
PACTADOS EN ELLOS, GENERADOS ANTES DE
LA INTERPELACIÓN JUDICIAL, SI AQUÉLLOS NO
HAN CIRCULADO. La Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, al establecer en su artículo
79, aplicable por disposición del ordinal 174 de la
misma ley a los pagarés, los modos en que la letra de
cambio debe ser girada, que pueden ser a la vista, a
cierto tiempo vista, a cierto tiempo fecha y a día fijo,
realmente no permite la suscripción de títulos de
crédito con vencimientos sucesivos, razón por la que
11
en el párrafo quinto del aludido artículo 79, se
establece que las letras de cambio con otra clase de
vencimiento, o con vencimientos sucesivos, se
entenderán siempre pagaderas a la vista por la
totalidad de la suma que expresen, determinación
legal que tiene como propósito evitar que con la
convención
de
vencimientos
sucesivos
sea
entorpecida la circulación de los títulos de crédito,
dotados de especial aptitud para pasar de un
patrimonio a otro, libre, y sin las dilaciones que lleva
consigo la transmisión de los créditos comunes, sobre
esta base, si el acreedor y el suscriptor del pagaré
con vencimientos sucesivos han convenido, que ante
la falta de pago oportuno del monto total o de las
parcialidades en que éste se divide, los intereses
moratorios se generarán mensualmente y por todo el
tiempo que el adeudo esté insoluto, lo correcto es que
se atienda a dicha convención por el órgano
jurisdiccional cuando se reclama el pago total del
importe del título de crédito, que se encuentra vencido
y que no ha circulado, sin que considere que la mora
se genera una vez que el deudor es requerido
judicialmente del pago y no lo realiza, pues aunado a
que al atenderse a la convención entre el acreedor y
el deudor no se afecta a un tercero adquirente del
mismo, y por tanto aquél puede oponer las
excepciones personales que estime convenientes en
contra del acreedor primario; al tenerse en cuenta el
modo en que se pactó que los intereses moratorios se
generarían, se atiende a la literalidad del título de
crédito, que es la medida del contenido y extensión de
éste, y que es válida en términos del artículo 78 del
Código de Comercio”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Tesis Aislada. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo XXXI, Marzo de 2010. Materia(s): Civil. Tesis:
I.8o.C.294 C. Página: 3084.
“PAGARÉ
CON
VENCIMIENTOS
SUCESIVOS. LOS INTERESES MORATORIOS SE
GENERAN CUANDO ES PRESENTADO PARA SU
COBRO Y NO SE LIQUIDA ÉSTE. El artículo 174 de
la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito
establece que son aplicables al pagaré, en lo
conducente, entre otros, el artículo 79 del mismo
ordenamiento legal, el cual dispone que la letra de
12
cambio puede ser girada a la vista, a cierto tiempo
vista, a cierto tiempo fecha y a día fijo, pero además
cuando contiene otras clases de vencimiento o con
vencimientos sucesivos, se entenderá siempre
pagadera a la vista por la totalidad de la suma que
exprese. Por lo tanto, el documento que tenga esta
forma de vencimiento, es exigible precisamente
cuando se ponga a la vista del obligado para pagarse,
es decir, cuando se da la condición a que está sujeta
esta clase de vencimiento, y cuando no se cumple
con dicho requisito, la obligación de pago contenida
en el título de crédito no puede reputarse como
vencida y, por ende, como exigible, lo cual indica que
la mora se genera desde que el documento se ponga
a la vista del obligado, y éste no realiza el pago; así,
es evidente que el cálculo de los intereses moratorios
debe efectuarse a partir de que el documento se
presentó para su cobro”.
CUARTA SALA
TOCA 1232/2012
D.M.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Tesis Aislada. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo X, Agosto de 1999. Materia(s): Civil. Tesis:
II.2o.C.181 C. Página: 777.
“TÍTULOS
DE
CRÉDITO
CON
VENCIMIENTOS SUCESIVOS, SE ENTIENDEN
PAGADEROS A LA VISTA, Y SU PRESENTACIÓN
AL DEMANDADO EN LA DILIGENCIA DE
EMPLAZAMIENTO
A
JUICIO
EJECUTIVO
MERCANTIL,
SURTE
EFECTOS
DE
INTERPELACIÓN JUDICIAL, CONSTITUYÉNDOLO
EN MORA A PARTIR DE LA FECHA DE LA
PRÁCTICA DE TAL DILIGENCIA. De conformidad
con el artículo 79, último párrafo de la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito, los títulos de crédito
con vencimientos sucesivos, se entenderán
pagaderos a la vista por la totalidad de la suma que
expresen;
tomando
en
consideración
esa
circunstancia, se estima que para hacer incurrir en
mora al deudor de un título pagadero a la vista, es
menester presentarle el documento y requerirlo de su
pago, para que en el supuesto de que dicho deudor
no pague su importe a partir de ese momento se
estime que ha incurrido en mora, sin embargo, no es
necesario que previamente al ejercicio de la acción
cambiaria directa en el juicio ejecutivo mercantil, se
13
realice tal acto de interpelación, pues de conformidad
con el artículo 1392 del Código de Comercio, la orden
de exequendo dictada en un juicio de esa naturaleza
tiene como primera finalidad requerir de pago al
deudor del título; y conforme al artículo 259, fracción
IV, del Código de Procedimientos Civiles para el
Distrito Federal, aplicable supletoriamente a la
materia, uno de los efectos del emplazamiento como
medio de interpelación judicial, es constituir en mora
al deudor requerido de pago; por consiguiente, basta
que haya sido éste requerido de pago al diligenciarse
el auto de exequendo y emplazársele al juicio natural
para que a partir de ese momento, por virtud de la
falta de pago del adeudo se constituya en mora”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Tesis Aislada. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo
X,
Julio
de
1999.
Materia(s): Civil. Tesis: I.8o.C.204 C. Página: 915.
“PAGARÉS
CON
VENCIMIENTOS
SUCESIVOS, PRESTACIÓN DE. PARA SU COBRO
(6 MESES) Y OPORTUNIDAD PARA INCOAR
PROCESO JUDICIAL (3 AÑOS). De acuerdo con la
tesis publicada en la página mil novecientos ochenta y
cinco, Segunda Parte, del Apéndice al Semanario
Judicial de la Federación 1917-1988, de rubro:
"PAGARÉS. SON A LA VISTA CUANDO SE PACTAN
VENCIMIENTOS SUCESIVOS.", los pagarés con
vencimientos sucesivos deben estimarse pagaderos a
la vista (y no de fecha cierta, que es la diversa
hipótesis); luego, un documento "a la vista" necesita
de un momento, época o fecha, en que pueda
encontrarse su tenedor en aptitud de exigir su pago y,
además, para que los plazos y consecuencias legales
inherentes den inicio, incluyendo el de la prescripción
para intentar acción cambiaria, de lo que los artículos
79, en relación con el 128 y 172 de la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito, se ocupan al
señalar el término de seis meses contados a partir de
la fecha de su expedición, a fin de que el documento
se presente para su cobro, regulando, en sí, a los
documentos pagaderos a la vista que, por lo mismo,
no poseen fecha cierta de vencimiento, para que una
vez presentados al cobro dentro del citado plazo de
14
haberse elaborado, quede definida su fecha de
vencimiento, a partir de la cual será dable efectuar los
cómputos respectivos y procedentes. En otras
palabras, aquella exigencia (la presentación) no es
más que para definir desde cuándo debe considerarse
cobrable o vencido un documento pagadero a la vista,
como ocurre con los pagarés que consignan
vencimientos sucesivos, así como cuándo comienza a
operar, además, la prescripción de la acción
cambiaria; pues no debe perderse de vista que una
cosa es la exigencia de la ley relativa a la
"presentación de los documentos", "para su cobro" y
otra, muy distinta, la oportunidad para incoar proceso
judicial, acorde con las reglas contenidas en el Código
de Comercio, para obtener ese cobro, que prescribe
en el lapso de tres años, según lo previene el artículo
165
de
la
invocada
ley”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Tesis Aislada. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo VII, Marzo de 1998. Materia(s): Civil. Tesis:
VII.2o.C.41 C. Página: 807.
“INTERESES
MORATORIOS.
TRATÁNDOSE DE TÍTULO DE CRÉDITO SIN
FECHA DE VENCIMIENTO ENDOSADO EN
PROPIEDAD AL AVAL, SE GENERAN A PARTIR DE
QUE SE PUSO A LA VISTA DEL DEUDOR
PRINCIPAL Y ÉSTE NO CUMPLIÓ CON SU
OBLIGACIÓN DE PAGO. Sólo el titular del pagaré
puede exigir el cumplimiento de la obligación relativa,
en tanto que el deudor se libera pagando a quien
aparezca como tal. El obligado no puede saber si el
documento se encuentra circulando, ni quién sea su
acreedor, sino hasta el momento en que éste se
presente a cobrarle legitimándose activamente con la
posesión del documento; por tanto, cuando un título
de crédito sin fecha de vencimiento aparece
endosado en propiedad en favor del aval de la
obligación, esto no constituye un indicio que implique
que se hubiera puesto a la vista del deudor principal y,
por ende, a partir de entonces se hubiera vencido, en
virtud de que tal modo de proceder dejaría a este
último en total estado de indefensión, ya que esa
transmisión implica que el documento entró en
circulación; en consecuencia, es hasta que el aval,
15
como nuevo beneficiario del documento, lo presenta
al avalado y deudor principal para su cobro, cuando
se hace exigible la obligación y ante su falta de pago,
se incurre en mora, siendo a partir de entonces
cuando lógicamente se generan los intereses
moratorios”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Tesis Aislada. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo XXIX, Junio de 2009. Materia(s): Civil. Tesis:
III.5o.C.150 C. Página: 1063.
CUARTA SALA
TOCA 1232/2012
D.M.
Indudablemente que este Tribunal tiene
obligación de atender los criterios aludidos,
precisamente porque proporcionan los elementos de
que adolece la Ley de Títulos de Crédito para
determinar con certeza la condena de los intereses
moratorios, indudablemente que el propio quejoso
reconoce que se trata de títulos de crédito pagaderos
a la vista, y desde luego que en la especie, no se trata
de la falta de presentación para determinar la condena
como establece en la jurisprudencia que invoca en
primer término, puesto que ésta se refiere a títulos de
crédito con vencimiento establecido y, desde luego,
que la Sala comparte la opinión del recurrente que el
pago de los intereses debe efectuarse a partir de su
vencimiento que como se dijo ha considerado la
Suprema Corte que éste ocurrió a partir de que es
presentado para su pago, y que precisamente el
emplazamiento con el requerimiento de pago implica
precisamente el requerimiento para la constitución en
mora, indudablemente debe insistirse que los
fundatorios carecen de fecha de vencimiento por lo
que el quejoso carece de sustento jurídico para
pretender establecerlo en fecha distinta a la del
requerimiento como estableció el Juzgador, además
de que es omiso al establecer a partir de qué fecha
pretende que se tenga como fecha de vencimiento de
los pagarés, por lo que, en consecuencia, en base a lo
que ha quedado expuesto debe concluirse que los
agravios resultan infundados e inoperantes para
modificar el fallo combatido en el sentido abordado
por el recurrente, es decir, la fecha a partir de la cual
se computó la condena al pago de intereses
moratorios.
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Por lo que atañe a los agravios que expresa
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , Licenciado en Derecho,
autorizado en los amplios términos de lo que dispone
el artículo 1069 del Código de Comercio, de la
demandada la persona jurídica denominada
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , que vincula al recurso de
apelación que interpuso en contra de la sentencia que
definió la litis y a que ya se hizo alusión en el proemio,
en concepto de quienes integramos la Cuarta Sala, y
una vez que hemos inspeccionado ocularmente el
contenido de las actuaciones de origen y las pruebas
rendidas por ambas partes, actuaciones que tienen
eficacia probatoria plena tal como lo contempla el
numeral 1294 del Código de Comercio, nos
encontramos en posibilidad de anticipar que los
agravios resultan ser infundados e inoperantes para
modificar el sentido del fallo combatido, en atención a
las consideraciones y fundamentos legales que
enseguida habrán de precisarse.
Resulta indudable que en todo procedimiento
jurisdiccional los Tribunales deben garantizar el
respeto irrestricto a las garantías de legalidad y
seguridad jurídica que surgen del artículo 14 del
Código Político de Querétaro, toda vez que la Ley
Procesal Mercantil es considerada como de orden
público en virtud a tales garantías, por lo que en
consecuencia, su cumplimiento no puede quedar al
arbitrio de las partes y menos aún del Órgano
Jurisdiccional, quien por el contrario como en la
especie acontece debe erigirse en su garante.
Ahora bien, en ese orden de ideas, debe decirse
que carece de sustento jurídico el recurrente cuando
se duele de la condena que le impuso el Juzgador de
origen al pago de lo reclamado, aludiendo incorrecta
valoración de las pruebas en relación a la excepción
de improcedencia de la vía que opuso y que esta Sala
en
diversa
resolución
de
fecha
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , le admitió, sin embargo,
contrario a lo que sostiene, debe decirse que la
procedencia de la vía ejecutiva mercantil elegida por
la parte actora, deviene del imperio de la Ley y para
ello basta consultar el contenido del artículo 1392 del
Código de Comercio, para advertir que el
procedimiento ejecutivo tiene lugar cuando la
demanda se funda en documento que traiga
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aparejada ejecución, traen aparejada ejecución, en lo
que al caso interesa la fracción IV, los títulos de
crédito, luego, el artículo 5° de la Ley de Títulos de
Crédito, establece que son títulos de crédito los
documentos necesarios para ejercitar el derecho
literal que en ello se consigna, en relación al punto el
diverso numeral 170 establece que el pagaré debe
contener la mención de ser pagaré inserta en el texto
del documento, la promesa incondicional de pagar
una suma determinada de dinero, el nombre de la
persona a quien ha de hacerse el pago, la época y el
lugar del pago, lo que como ya se dijo es considerada
la vista al carecer de época de pago, la fecha y lugar
en que se suscribe el documento, y la firma del
suscriptor o de la persona que firme a su ruego o en
su nombre, en la especie, basta la inspección ocular
que en estos momentos los integrantes de la Sala
realizamos de los documentos fundatorios de la
acción, para advertir que los fundatorios satisfacen los
requerimientos a que ya se ha hecho alusión para ser
considerados títulos de crédito, para ejercitar el
derecho literal que en ellos se consigna, documentos
que además han sido considerados por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, con la característica de
ser autónoma, es decir, que a partir de la suscripción
se desvinculan del acto jurídico que les da origen, que
tal autonomía no la pierden aunque hubiesen sido
firmados en garantía, lo que en la especie no
acontece, pues basta la inspección de éstos
documentos para arribar a la conclusión aludida, lo
que conlleva que resulta irrelevante que el quejoso
afirme haber establecido en su defensa y ahora a
través de los agravios, que firmó cinco contratos de
prenda con la demandante, y que los documentos se
otorgaron en garantía, se insiste, sin que se hubiese
aportado prueba que vinculara a ambos documentos,
pero con independencia de ello como se dijo, los
títulos de crédito adquieren autonomía una vez
satisfechos los elementos de existencia y validez que
contiene el referido numeral 170 de la Ley de Títulos
de Crédito, de igual forma resulta carente de sustento
jurídico su pretensión de que tales argumentos y
prueba ofertadas, es decir, los contratos a que hace
referencia sean suficientes para atraer como
consecuencia la improcedencia de la vía y de la
acción intentada, luego entonces, lo estipulado en los
contratos que alude el recurrente no pueden afectar el
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contenido de los títulos de crédito ni limitar el ejercicio
de la acción cambiaria que se ventiló en el proceso de
origen.
En lo que concierne el agravio derivado de lo
que califica como indebida la resolución de sus
excepciones sin haber realizado correcto análisis de
las pruebas, carece de razón, puesto que basta
inspeccionar el fallo combatido para advertir que
analizó las pruebas ofertadas por el recurrente para
justificar las excepciones tanto de improcedencia de la
vía, de la acción y de carencia de autonomía de los
fundatorios, a las cuales les atribuyó el Juzgador
pleno valor en cuanto a su contenido pero carentes de
vinculación con los documentos fundatorios, lo que se
constata en este acto al tener a la vista tales
documentos, pues evidentemente se trata de
contratos de crédito que celebran tanto la parte actora
como la demandada con garantía prendaria pero que
carecen de vinculación con los documentos
fundatorios de la acción que como ya se dijo, con
independencia de ello, no le restan para el ejercicio
del derecho literal que en ello se contiene, lo mismo
acontece respecto de las copias certificadas de los
cheques que exhibe en vía de prueba la recurrente a
favor de la parte actora, porque en los mismos
términos no tiene vinculación con los fundatorios ni
tampoco se aportó prueba diversa para establecerla,
en similares condiciones se encuentran los estados de
cuenta exhibidos por el quejoso en vía de prueba para
justificar la excepción de pago, pues carecen de igual
forma de vinculación con los documentos fundatorios,
por lo que acertadamente el Juzgador consideró
inepta la prueba para justificar excepción de pago
opuesta por el quejoso, además de que se matiza la
importancia de los documentos aludidos al referirse a
fechas distintas a las de expedición de los
documentos fundatorios de la acción al referirse a
diversos actos contractuales entre las partes y, como
se dijo, de fechas distintas a las contenidas en los
fundatorios, por lo que evidentemente al carecer de
vinculación no puede efectuar la eficacia y literalidad
de los títulos de crédito, de igual forma los cheques no
se refieren a pagos efectuados en relación con los
fundatorios, y que además de ello como se destaca en
el fallo combatido los demandados reconocieron la
existencia del adeudo reclamado y la ejecutividad de
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los documentos fundatorios de la acción, de la
impertinencia aludida se encuentran también
afectados los informes rendidos por las instituciones
de crédito denominadas * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * y
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , con los anexos exhibidos
por carecer de igual forma relación con el adeudo
reclamado a través de los documentos fundatorios.
Resulta carente de sustento jurídico la
argumentación del quejoso en el sentido de que
demuestra la excepción de falsedad ideológica porque
independientemente de no haber rendido las pruebas
pertinentes, por el contrario aduce en su defensa y en
vía de excepción que efectuó pagos a los documentos
fundatorios de la acción, lo que implica un
reconocimiento a la existencia del acto jurídico que dio
origen a la suscripción de los documentos y, por ende,
no basta que aduzca la inexistencia de acto jurídico y
falta de recepción del importe de los documentos para
que la excepción quede justificada, pues como lo
dispone el artículo 1194 de la Ley Mercantil, el actor
está obligado a probar sus excepciones, desde luego
que deviene de su particular óptica la afirmación de
que los pagos efectuados sí se relacionan con los
documentos fundatorios de la acción, pues resulta
evidente que no aportó las pruebas pertinentes para
establecer en su caso la vinculación que pretende, es
cierto como se anticipó, que los contratos de prenda
tienen pleno valor en cuanto a su contenido como el
Juzgador lo estableció en la sentencia, sin embargo
también estableció que carecen de vinculación con los
documentos fundatorios, con independencia de que
dada la característica de autonomía aunque hubiesen
tenido relación quedan desvinculados del acto jurídico
que les da origen, y no impiden el ejercicio literal que
en ello se consigna, consecuentemente su pretensión
de que el Juez debió declarar fundadas sus
excepciones y absolverlo de lo reclamado, deviene de
su particular óptica, pues evidentemente que no
cumplió con la obligación de probar sus excepciones,
y como consecuencia la condena surge precisamente
de la exhibición de títulos de crédito que son prueba
preconstituida del derecho literal que en ellos se
consigna y, como se dijo, el demandado no aportó las
pruebas suficientes para justificar sus excepciones en
los términos que han quedado expuestos. Debe
quedar constancia de que si bien es cierto, el
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demandado opuso por un lado la excepción de
falsedad ideológica, lo que implica la inexistencia del
acto jurídico que hubiese dado origen a la suscripción
de los documentos fundatorios, por el otro,
contradictoriamente opuso como excepción la de pago
de los propios títulos de crédito en comento, y además
reconoció haber firmado, pero debe también
destacarse que tal excepción no quedó probada, es
decir, la excepción de pago, y de su propia conducta
contraviene la excepción primeramente mencionada,
además como corolario de lo anterior y como consta
de la propia sentencia que se analiza, no justificó la
excepción de pago, por lo que no le restó eficacia a
los títulos de crédito que fundaron la acción por lo que
evidentemente conservan su característica de
ejecutividad y ser prueba preconstituida del derecho
con motivo de ello ejercitado.
Lo que trajo como consecuencia
evidentemente la condena al pago de lo reclamado y
las costas del juicio, sin que dada la naturaleza del
juicio incida la temeridad o la mala fe que argumenta,
pues tal como lo establece la fracción III del artículo
1084 de la Ley Mercantil, el que fuese condenado en
juicio ejecutivo será condenado al pago de las costas
por imperio de la Ley, luego entonces, como se
anticipó, al resultar infundados e inoperantes los
agravios expresados por el quejoso, se impone
confirmar el fallo combatido y condenarlo al pago de
las costas de esta instancia que deberán regularse en
ejecución de sentencia y a través del incidente
respectivo, no así por lo que respecta al medio de
impugnación interpuesto por la parte actora al no
actualizarse ninguna de las hipótesis que prevé el
citado precepto.
Cobran aplicación al respecto, las siguientes
jurisprudencias y tesis:
“TÍTULOS DE CRÉDITO. NO PIERDEN
SU NATURALEZA CUANDO SE DAN EN
GARANTÍA. Los títulos de crédito que contienen los
requisitos que establece la ley para su suscripción,
adquieren por ese solo hecho autonomía respecto del
negocio que les dio origen, de modo que si además
de tales requisitos se asienta en los documentos, que
éstos se dan en garantía, tal circunstancia no los priva
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de la característica citada, es decir, de tener
independencia de la operación de la que han
derivado, sino que únicamente se dará lugar, en el
caso de que no hayan circulado, a que el obligado
pueda oponer la excepción personal correspondiente,
para lo cual debe demostrar con precisión la
obligación garantizada con el título y que ésta ya
quedó cumplida previamente o que se resolvió por
cualquiera de los medios legales, pero en modo
alguno priva al tenedor de los títulos de la acción
ejecutiva”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Jurisprudencias. Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta.
Tomo IX, Enero de 1999. Materia(s): Civil. Tesis:
VI.2o. J/160 . Página: 810.
“TÍTULOS DE CRÉDITO. AUTONOMÍA
DE LOS MISMOS. Los documentos mercantiles
otorgados en relación, con cualquier contrato,
adquieren, como títulos de crédito, una existencia
autónoma, independiente por completo de la
operación de que se han derivado”
Séptima
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia: Tercera Sala.
Jurisprudencias. Fuente: Semanario Judicial de la
Federación. Volumen 217-228, Cuarta Parte.
Materia(s): Civil. Página: 391. Genealogía: Informe
1987, Segunda Parte, Tercera Sala, tesis 435, página
310.
Apéndice 1917-1988, Tercera Sala, jurisprudencia
1957, página 3154.
“PAGARÉ. PARA SU COBRO EN LA VÍA
JUDICIAL NO ES NECESARIO QUE SE EXHIBA EL
CONTRATO DEL CUAL SURGIÓ. Los títulos de
crédito, entre los que se encuentra el pagaré, tienen
como una de sus características la autonomía, esto
es, que son independientes de la causa que les dio
origen y para su cobro judicial en la vía ejecutiva
mercantil no es necesario que se exhiba el contrato
del cual surgieron, sino que dicha vía es procedente
con sólo exhibir el pagaré de que se trate, como se
advierte de lo dispuesto por el artículo 1391, fracción
IV,
del
Código
de
Comercio”.
Novena
Época.
Registro:
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Instancia:
Tribunales
Colegiados de Circuito. Jurisprudencias. Fuente:
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Apéndice 1917-Septiembre 2011. Tomo V. Civil
Tercera Parte - Históricas Primera Sección - SCJN
Subsección
1
Sustantivo
Materia(s): Civil. Tesis: 1350. Página: 1525.
CUARTA SALA
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D.M.
“TÍTULOS
DE
CRÉDITO,
NO
DESNATURALIZA SU CARÁCTER DE, LA
EXCEPCIÓN PERSONAL RELATIVA A QUE FUE
SUSCRITO EL DOCUMENTO EN GARANTÍA DE UN
ADEUDO, SI EL DEUDOR NO PROBÓ QUE
CUMPLIÓ CON SU OBLIGACIÓN.- Si se demandó
en la vía ejecutiva mercantil el pago de cierta
cantidad, fundando tal pretensión en un pagaré, y el
demandado opuso como excepción que la actora
recibió ese documento en garantía del adeudo que
representaba su crédito sujeto a aclaración; como el
documento no circuló, la excepción opuesta tiene el
carácter de personal, y la circunstancia de que el
obligado haya acreditado que lo suscribió en garantía
de su adeudo, conforme al artículo 5° de la Ley
General de Títulos y Operaciones de Crédito, que
prescribe que son títulos de crédito los documentos
necesarios para ejercitar el derecho literal que en
ellos se consigna, no tiene el alcance de desvirtuar la
naturaleza del documento base de la acción, sino en
su caso, para que fuera procedente su excepción,
debió probar que no debía la cantidad que se le
reclamó, o bien que lo que se le demandó no
representaba el adeudo que tenía con la actora, por la
liquidación efectuada”.
Tesis visible en la Jurisprudencia Civil Mexicana,
1988-1995, Octava Época, Tomo V, de Ángel Editor.
Por lo anteriormente expuesto y con
fundamento además en lo que previenen los diversos
numerales 1322, 1324, 1336, 1339 y 1342 del Código
de Comercio, se resuelve ésta con las siguientes:
PROPOSICIONES:
PRIMERA.- Los agravios esgrimidos por la
parte
actora,
persona
jurídica
denominada
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , resultaron infundados e
inoperantes para modificar el fallo combatido, por lo
que se CONFIRMA en sus términos; sin que proceda
determinar condena en costas de segundo grado, por
lo que respecta a este apelante, al no actualizarse
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ninguna de las hipótesis que prevé el numeral 1084
del Código de Comercio.
SEGUNDA.- Los agravios expresados por
la parte demandada persona jurídica denominada
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , resultaron infundados e
inoperantes, por lo que se impone CONFIRMAR el
fallo combatido, y condenarlo al pago de las costas de
esta instancia que deberán regularse en ejecución de
sentencia y a través del incidente respectivo.
TERCERA.- Con testimonio de la presente
resolución, remítanse al Juez de origen autos y
documentos, y en su oportunidad archívese el toca
como asunto concluido.
CUARTA.- La resolución pronunciada se
clasifica como sentencia definitiva y se ha
pronunciado dentro del término legal, por
consecuencia, no se trata de compromiso arbitral ni
existe convenio por el que las partes hubieren fijado
procedimiento especial, y no es menester notificar
personalmente a los interesados en base a lo que
previenen en lo conducente los numerales 1054,
1068,1069 y demás relativos del Código de Comercio,
en relación a los numerales 109 fracción VI, 419 y 439
del Código de Procedimientos Civiles de aplicación
supletoria.
NOTIFÍQUESE.
Así lo resolvió la Cuarta Sala del Supremo
Tribunal de Justicia en el Estado integrada por los CC.
Magistrados
Licenciados
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , en substitución del
Magistrado * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , por acuerdo
plenario del diecisiete de abril del año en curso, actúa
en
la
Secretaría
la
Licenciada
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * , quien autoriza y da fe.
*********************
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