El concepto de cultura en Christopher Dawson

Anuncio
CAURIENSIA, Vol. VIII (2013) 275-298, ISSN: 1886-4945
el concepto de cultuRa en cHRistopHeR dawson
rubénherCeFernández
Universidad de Navarra
resumen
En este artículo se han analizado los elementos fundamentales que integran la noción de cultura en Christopher Dawson, un concepto clave para entender su filosofía
de la historia. Además de los elementos enunciados por Dawson (geográfico, genético,
económico y espiritual), se han estudiado otros factores claves como la familia o la educación que también se encuentran en su obra. Sin embargo, no se ha incluido la religión,
que para Dawson es el elemento esencial en la configuración de una cultura, porque
excede el propósito de este artículo. Al final se han sintetizado todos los elementos en
una noción de cultura.
Palabras clave: Christopher Dawson, Factores culturales, Familia, Educación,
Cultura.
abstraCt
This article analyses the main elements that structures Christopher Dawson’s vision on the notion of culture, which is one of the key concept to understand his Philosophy of History. In addition to the elements identified by Dawson (geographical, genetic,
economic and spiritual ones), other key factors which is a key concept such are family
or education, which are also found in his work, are studied. However, religion, which
is Dawson’s essential element in shaping culture, is not included because exceeds the
purpose of this paper. At the end, all elements are synthesized on a notion of culture.
Keywords: Christopher Dawson, Cultural factors, Family, Education, Culture.
276
rubénherCeFernández
I. INTRODUCCIóN
El análisis que Christopher Dawson hizo sobre la historia y la cultura
occidental a mediados del siglo pasado es de gran agudeza y precisión. A diferencia de los análisis de otros autores como Spengler y Toynbee, bastantes de
las afirmaciones sostenidas por Dawson han ganado en actualidad a medida del
devenir histórico. El tiempo le ha dado la razón y la clarividencia de su análisis
le permitió pronosticar con acierto algunas de las líneas evolutivas de la cultura
occidental que ahora vemos realizadas: como pueden ser la inmigración, la
globalización o el desmembramiento del concepto de familia. Si en las ciencias
experimentales la capacidad de predicción es un indicativo de veracidad, en
las ciencias humanas el adelantarse a los tiempos no puede considerarse meramente como una casualidad. Por eso, aunque Dawson no sea un autor sencillo
de entender, merece la pena estudiar las claves de su pensamiento.
La variedad en argumentos y épocas de los artículos de Christopher Dawson dificulta entender algunos conceptos claves de su obra: hay cosas que da
por supuesto y otras que trata lateralmente, sin ceñirse necesariamente a una
definición precisa. Sus escritos se podrían calificar como obras de pintura
impresionista, donde unas pinceladas geniales esbozan obras maestras en las
que resulta difícil discernir los límites y la precisión característicos de una obra
realista. En bastantes ocasiones Dawson evita voluntariamente una definición
más precisa, tanto por ser pionero en sus estudios, como por la dificultad de
acotar algunos de sus argumentos. Esto sucede con el término cultura y de ahí
la importancia de un artículo que estudie dicho concepto: el propio autor nos
ofrece una síntesis al respecto.
Desde su artículo On Development of Sociology in Relation to the Theory
of Progress, publicado en 1921, Dawson ha perfilado una visión de la historia
de gran alcance y profundidad. Sus libros se han consagrado básicamente a dos
objetivos: seguir paso a paso el desarrollo histórico de la cultura occidental; y
analizar las causas de la crisis europea en contraste con otras culturas1. Ante la
magnitud de la tarea y sus limitaciones, Dawson no aspiró a obtener una visión
macroscópica que comprendiese todas las dimensiones de la historia y las culturas, sino que solo pretendió ser un eslabón más para avanzar en el trabajo de
los que viniesen después.
Si dejamos a un lado los aspectos más históricos y coyunturales de las
culturas estudiadas por Dawson, se puede intuir el concepto de cultura que sub1 Cf. J. J. mulloy,“Introducción”, en C.daWson, La dinámica de la historia universal, Madrid, Rialp, 1961, 8-9.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
277
yace a sus obras. Así observamos que en su primer libro, The age of the gods2,
Dawson señala tres elementos materiales que intervienen en la conformación
de cualquier especie y también de la especie humana: la raza o factor genético;
el medio ambiente o factor geográfico; y la función, o factor económico3. A
estos factores añade un cuarto elemento que es específico del ser humano: el
pensamiento o factor psicológico. Este factor no se suma simplemente como un
elemento más, sino que permite al hombre liberarse de su dependencia animal
y desarrollarse en un contexto cultural. Las culturas evolucionan y cambian
porque “los bienes logrados por una generación se transmiten a la siguiente y
los descubrimientos o nuevas ideas de un individuo se convierten en propiedad
común de la sociedad”4.
La conformación de una cultura, según Dawson, se debe a la acción recíproca y armónica de esos cuatro factores. De tal modo que centrarse excesivamente en alguno, menospreciando la importancia del resto, conduciría al determinismo racial, geográfico, económico, o bien a teorías de progreso intelectual
abstracto5. Por eso en el presente artículo intentaré integrarlos adecuadamente.
Primero me centraré en el estudio de los tres elementos materiales, para después analizar el factor espiritual o psicológico en sus múltiples facetas. En esa
segunda parte solo dejaré incoado el estudio de la relación entre religión y cultura, ya que excede con mucho la extensión de estas páginas.
2 Es posible que exista alguna vinculación entre el motivo por el que Christopher Dawson tituló
así su primer libro y el Estado Teológico o Ficticio (la edad de los dioses) en la “Ley de los tres estadios” de Augusto Comte, descrita en su Curso de filosofía positiva, Madrid, Emesa, 1977.
3 Cf. C.daWson, Progress and Religion, New York, Sheed & Ward, 1929, 55; id., The Formation of Christendom, New York, Sheed & Ward, 1967, c. III, para ver otras denominaciones. Por
ejemplo: factor sociológico o principio de organización social; factor geográfico o ecológico, que es la
adaptación de la cultura a su entorno físico; factor económico o de relación entre el “modo de vida” del
hombre y el modo en que se “gana la vida”; y el factor moral que es la regulación de la vida humana en
relación con algunos sistemas de valores y estándares de comportamiento.
4 id., The Age of the Gods, London, J. Murray, 1928, 4-5.
5 Un esquema análogo, que distingue entre elementos materiales y elementos espirituales de
una cultura, se encuentra en autores como Mondin o García Cuadrado. Cf. B. mondin, “La cultura.
Definizione, proprietà principali e elementi costitutivi fondamentali”, en Sapienza, 33 (1980), 261269; y J. Á. GarCíaCuadrado, Antropología Filosófica. Una introducción a la Filosofía del Hombre,
Pamplona, Eunsa, 2010, 201: “en toda cultura humana encontramos una serie de factores de tipo genético, ambiental y económico, junto a elementos artísticos, instituciones jurídicas y educativas, una
lengua determinada, unas costumbres sociales, unos valores y unas creencias religiosas, etc. Todos
esos elementos tienen en común que son cauces de expresión y perfeccionamiento de la naturaleza
humana”.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
278
rubénherCeFernández
II. ELEMENTOS MATERIALES: FACTORES GEOGRÁFICO, GENÉTICO Y ECONóMICO
Frédéric Le Play en Les Ouvriers Européens (Paris 1879) es el primer
autor que habla de la región natural como madre y nodriza de todo tipo social
primario. Con esto quiere significar que el hombre está influido por factores
materiales y que para un estudio de las culturas se requiere de un conocimiento
preciso del entorno; si no, la historia y la sociología se convertirían en un mero
ejercicio literario6.
Sin embargo, para Dawson, el progreso social y la propia existencia de la
sociedad siguen siendo “el resultado de la fuerza creadora de la personalidad
humana. El principio vital de la sociedad tiene un carácter espiritual y las causas del progreso han de buscarse (...) en el desarrollo psíquico del hombre y no
en el juego de las circunstancias externas”7.
Sentadas estas bases, se puede afirmar que “los factores materiales condicionan y determinan la vida humana de mil formas distintas y, por lo tanto, hay
que admitir la existencia de un materialismo legítimo que consiste en la definición y el análisis de esas relaciones”8 del hombre y la sociedad con los factores
materiales. Centrémonos en los tres factores estudiados por Dawson.
1. elambienteoFaCtorGeoGráFiCo
Según Wilhelmsen, Dawson aprendió de Le Play “que la vida de un hombre, y la sociedad en que se integra, nace de la tierra misma”9. Siendo esto
cierto, Dawson también señaló que el ambiente geográfico y social condiciona
las actividades personales y culturales más altas10 no como una reacción pasiva
ante el medio ambiente sino en un movimiento de cooperación constructiva con
él. Por eso, cuando se pregunte en qué consiste la cultura, responderá:
“La cultura es un sistema común de vida, una adaptación particular del hombre
a su medio ambiente y a sus necesidades económicas. Tanto en su desarrollo
como en sus modificaciones se asemeja a la evolución de las especies biológicas que (...) se debe fundamentalmente no a un cambio de estructura, sino a la
6 Cf. C. sCott, A Historian and his World. A life of Christopher Dawson 1889-1970, London,
Sheed and Ward, 1984, 72-73.Dawson reconoce la influencia que Le Play ejerció en su obra, aunque
con el tiempo se distanciara de su pensamiento.
7 C.daWson, La dinámica de la historia universal, o.c., 39.
8 Ib., 26-27.
9 F. Wilhelmsen, “Christopher Dawson y el sentido de la historia”, en Nuestro Tiempo, 47
(1958), 534.
10 Cf. C.daWson, Progress and Religion, o. c., 45.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
279
formación de una comunidad, bien con nuevas costumbres o en un ambiente
nuevo y limitado. Y así (...) al igual que cada región natural tiende a poseer sus
formas características de vida vegetal y animal, también poseerá su propio tipo
de sociedad humana. Ello no significa que el hombre sea meramente una materia plástica sometida a la acción de su medio ambiente, sino que lo moldea a
la vez que se deja moldear. Cuanto más inferior es una cultura, mayor pasividad
manifiesta. Pero la cultura superior se revela mediante su condición material, tan
dominante y triunfal como un artista con sus recursos profesionales”11.
Por tanto se puede hablar de una prioridad biológica del factor geográfico,
pero no de una prioridad ontológica, ya que todos los factores materiales se
encuentran subordinados a los espirituales. “Esa comunión íntima de la cultura
humana y el suelo al que se arraiga se revela en todos los aspectos de la civilización material, en el alimento e indumentaria, en las armas y herramientas, en
las viviendas y colonias, en las carreteras y en los medios de comunicación. El
carácter natural de la región determina todas las manifestaciones culturales y
estas a su vez imprimen su sello en la cultura”12.
2. larazaoFaCtorGenétiCo
El avance de las investigaciones científicas en epigenética ha permitido
reconocer que bastantes de las características raciales, como el color de la piel
o la forma de la nariz, son producto de una aclimatación pasiva a las influencias medioambientales. Dawson ya lo reconocía así. Para él una cultura puede
estar representada por un tipo fijo característico (una raza) ya que “un modo de
vida específico en un medio ambiente determinado, produce un tipo humano
característico, siempre que su continuidad se prolongue durante un período de
tiempo suficiente”13.
Sin embargo, eso no significa que en esas características esté ausente la
influencia espiritual de la actividad humana. Así por ejemplo, el esquimal
depende mucho de lo poco que la naturaleza le ha concedido, pero aun así
posee una tradición cultural que es una manifestación clara del triunfo de la
inventiva y de la resistencia humana: “una obra de arte”14.
A la vez, la existencia de un estilo de vida, como la de los esquimales,
puede tender a cristalizar en un estado de equilibrio permanente con el mundo
exterior, que se tiende a conservar en épocas sucesivas. En esos casos los nue11
12
13
14
id., The Age of the Gods, o. c., 4.El subrayado es mio.
id., Progress and Religion, o. c., 58.
Ib., 5.
Cf. id., The Age of the Gods, o. c., 5-6.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
280
rubénherCeFernández
vos cambios no se producirán tanto por una dinámica interna, como por la presión de otras culturas15.
Desde este enfoque, también se puede añadir que una cultura basada en
la raza corre el peligro de convertirse en endógena. Al rechazar los elementos
externos a su configuración cultural y no admitir novedades externas, tendería a
empobrecerse y con el paso del tiempo quedaría atrofiada en un equilibrio con
su entorno más cercano. Solo la presión de elementos culturales ajenos a ella, la
podrían liberar de ese encorsetamiento.
3. laoCuPaCiónoFaCtoreConómiCo
Por último, respecto al tercero de los factores materiales, se puede reconocer que todo individuo humano, que ha nacido y vive en un lugar determinado,
tiene una relación con el entorno y ocupa un puesto en la sociedad. Su función,
trabajo u ocupación se encuentran en relación intensa pero no determinante con
el resto de factores materiales y espirituales.
Para Dawson, al igual que para Le Play, las ocupaciones o funciones naturales primarias constituyen el nexo que une el factor genético con el geográfico,
pues simbolizan la reacción de un pueblo ante las oportunidades que les presenta la región que habita. Estas funciones naturales primarias serían seis, que
se relacionan con sus tipos primarios: cazadores (y buscadores de alimentos),
pastores, pescadores, agricultores, habitantes de los bosques y mineros. Para
Dawson, esta clasificación es y será válida en cualquier tipo de sociedad, por
muy urbanizada que esté. Es más, con el progreso debería aumentar la interacción y cooperación entre estos tipos de ocupaciones primitivas16.
Esta afirmación requeriría de matizaciones. Si bien no se puede negar la
existencia de dicho factor económico, también es cierto que basta con mirar al
ambiente cultural de los países desarrollados para percibir que la mayoría de los
seres humanos que nacen en estos contextos están poco determinados por esos
tipos primarios. En todo caso por algunos tipos secundarios que sería necesario
redefinir.
* * *
En resumen, en cada cultura se hallan unos elementos materiales reconocibles. Pero estos elementos no se pueden analizar asépticamente; requieren de su
relación con los factores espirituales y con toda la existencia humana. Dichos
15 Cf. ib., 6.
16 Cf. id., Progress and Religion, o. c., 54.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
281
factores materiales son asimilables al cuerpo de un organismo vivo, donde el
elemento vital no es meramente corporal. Todos estos elementos materiales se
encuentran informados por el alma cultural, que no deja de ser alma humana.
Por otro lado, y aunque el historiador inglés no lo especifica, de los elementos materiales se podría extraer una jerarquía. El factor geográfico sería
el más pegado al terreno, el más material de todos los elementos. De este, con
el prolongarse del tiempo, derivaría un tipo social primario. Por lo tanto, el
segundo factor sería el genético. Por último, el factor económico, que hace
de nexo entre los otros dos, sería el más espiritualizado porque es también el
menos determinado de los tres.
Quizá con una aclaración se entienda mejor. Para que existan seres humanos con unas características determinadas, se deben dar unas condiciones
ambientales adecuadas. Después se establecen los términos de la relación entre
esos individuos humanos y el entorno en el que viven. Primero existe la tierra,
después existen los hombres y por último se establece una relación entre ambos.
Los tres factores materiales de la cultura –población, lugar y trabajo– se
corresponden con tres equivalentes biológicos –organismo, medio ambiente y
función. Dawson entiende la cultura como una unidad orgánica compuesta de
elementos espirituales y materiales: como un organismo vivo en el que ninguno
de los factores materiales escapa al poder espiritualizador del alma cultural
humana.
III. ELEMENTOS ESPIRITUALES: LENGUAJE, ARTE Y ÉTICA
A los elementos materiales se añade un cuarto elemento que es el pensamiento o factor psicológico. Desde un punto de vista cultural, este cuarto
elemento es mucho más rico y determinante que los otros tres. Es característico
del ser humano; es el que predomina en la vida social y también el que da a la
cultura humana su forma específica:
“El factor intelectual define la evolución de toda sociedad. Es el elemento activo y creativo en la cultura, ya que emancipa al hombre de las leyes puramente
biológicas que gobiernan el desarrollo de las especies animales y, al permitirle
acumular un capital creciente de saber y de experiencia social, le da un dominio
progresivo sobre su ambiente material”17.
Existe por tanto una dependencia cultural del elemento intelectual respecto del substrato material análoga a la dependencia, en el ser humano, de lo
17 Ib., 75.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
282
rubénherCeFernández
espiritual respecto a lo corporal. En ambos casos podríamos hablar de una consubstancialidad, donde un elemento no se puede dar sin el otro. Para Dawson
“el elemento intelectual es el alma y el principio formativo de la cultura, (...)
consubstancial a un subsuelo material”18.
Una vez estudiado ese substrato material, me centraré ahora en el estudio
de las tres facetas del elemento espiritual recogidas en la obra del historiador
inglés: lenguaje, arte y ética.
1. lenGuaJe
Para Dawson, el lenguaje constituye el primer paso en el proceso hacia la
civilización y es la fuente de toda actividad cultural: el uso del lenguaje más
que el uso de las herramientas es la característica esencial de la humanidad. Sin
lenguaje, al hombre le habría resultado imposible liberarse del dominio de los
instintos; y solo mediante el lenguaje el recuerdo experiencial se puede transmitir a las generaciones futuras para conformar el cúmulo de conocimientos
culturales. El lenguaje es el órgano de la tradición social y el medio de comunicación social: estos son los dos factores principales que hacen posible la cultura
humana19. Dicho con otras palabras el lenguaje permite la memoria histórica y
la relación interpersonal.
Al igual que cada lenguaje es un modo concreto de comunicación, creado
por un grupo de hombres que habitan en una zona para expresar sus necesidades e ideas, así también la cultura es un modo de comportamiento desarrollado
por un grupo de hombres para vivir adecuadamente en sus particulares circunstancias y medioambiente. El lenguaje en sí mismo es solo una parte de la cultura, pero es el aspecto de la cultura más netamente definido y más claramente
diferenciado de los elementos no culturales20.
Con el idioma se muestra que la sociedad es esencialmente una comunidad
de pensamiento y que no se compone solo de las comunidades de lugar, trabajo
y raza. Una cultura tiene más parecido con el lenguaje que con la raza. “Siglos
y siglos de pensar y actuar en común han producido una terminología, un sistema de clasificación e incluso una escala de valores que a su vez se imponen
en las mentes de todos los que se hayan bajo su influencia”21.
18 Ib., 76.
19 Cf. id., Religion and World History, New York, Image Books, 1975, 23-24; id., The Formation of Christendom, o. c., 36: “a culture and its language taken together, form an autonomous world of
meaning and existence which is indeed the only world of which the individual is conscious”.
20 Cf. ib., 24.
21 id., La dinámica de la historia universal, o. c., 62.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
283
El factor lingüístico ocupa un lugar principal en la cultura porque proporciona el medio psicológico del que se valen los demás elementos culturales
para adquirir forma y continuidad; y también porque, como la adquisición de la
palabra comienza antes que la educación formal, el lenguaje se convierte en el
medio más importante de transmisión de la cultura, para la educación o culturización22.
Citando un ensayo escrito por Dawson en 1954, pero no publicado, se
podría decir que “la comunidad lingüística es el más importante de todos los
grupos humanos, y el lenguaje, el elemento fundamental de la cultura. Así como
el lenguaje distingue al hombre de otros animales, la formación y el empleo de
una lengua determinada distingue a una cultura de las demás”23. El lenguaje es
el medio que emplea una civilización para extender su zona de influencia y para
acoger a pueblos de procedencias diversas con los que establece contacto. De
ahí su importancia social.
2. arte
La compresión de una cultura diferente a la propia supone un gran esfuerzo
para cualquier hombre. Un estudio puramente científico de los hechos sociales
o el mero conocimiento gramatical del idioma es insuficiente para entender
una cultura. Se requiere un esfuerzo empático que implique a toda la persona.
En este contexto, el arte en sentido amplio acude en ayuda del hombre. “En la
religión y en el arte es donde mejor se pueden apreciar las intenciones vitales de
una cultura viva”24.
Según Dawson el arte es “el gran puente que atraviesa el abismo de la
incomprensión para unir a las culturas. Pues comprender el arte de una sociedad equivale a interpretar las actividades vitales de esa sociedad en sus momentos más íntimos y de mayor agitación creadora. Una catedral nos puede ilustrar
sobre la cultura medieval mucho más ampliamente que el estudio minucioso de
sus leyes constitutivas; y las iglesias de Rávena nos hacen penetrar en el mundo
bizantino de una manera mucho más completa que todos los volúmenes de Gibbon. De ahí que la interpretación del arte revista importancia fundamental para
22 Cf. id., The Crisis of Western Education, London, Sheed & Ward, 1961, 8.
23 J. J. mulloy, “Continuidad y desarrollo del pensamiento de Christopher Dawson”, en
C.daWson, La dinámica de la historia universal, o. c., 319.
24 C.daWson, Enquires into Religion and Culture, London, Sheed & Ward, 1933, 120.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
284
rubénherCeFernández
el historiador y el sociólogo, pues el pleno significado de la vida social solo se
comprende cuando se la examina como si se tratara de una actividad artística”25.
Aclaremos que, para el historiador inglés, el tratamiento deliberado de
lo que materialmente nos rodea es la esencia de la cultura y se manifiesta en
el arte. Por eso el arte es una expresión del dominio sobre la vida y solo en
tiempos de decadencia cultural y descomposición social es cuando el arte se ha
convertido en un refugio de la realidad para la mente del individuo26.
La producción artística es una de las actividades humanas más fundamentales y se da en todas las épocas, desde el salvaje hasta el hombre civilizado.
Toda actividad social es, por su propia naturaleza artística: es una interacción
creadora entre una sociedad humana y su emplazamiento. Así el arte popular
expresa las diferencias de la vida regional y también las diferencias de tipo funcional, hasta el punto de que con un atento examen del estilo artístico se puede
juzgar cuál es el elemento social o económico predominante en la civilización
que lo produjo. El arte es “un triunfo de la inventiva y habilidad humanas” y “el
resultado de un proceso de cooperación social y esfuerzo creador”27. Las obras
de arte son expresión de una tradición común, también cuando es un individuo
el que expresa una sociedad en un arte28.
Un ejemplo son los gremios de artesanos y en los talleres de oficios que,
durante el siglo XV, desarrollaron las artes mecánicas para producir instrumentos, como el reloj, el fusil o la imprenta. En aquella época el artista era el
hermano del artesano y los grandes escultores eran también artesanos y orfebres. El más claro ejemplo donde arte, artesanía, ciencia y técnica se reúnen
es Leonardo Da Vinci: gran artista, pensador científico y maestro de invención
técnica29.
Por tanto, y aunque Dawson no extrae esta conclusión, se podría decir que
con el arte, con la artesanía, se da una espiritualización del factor económico.
El hombre ya no solo tiene un trabajo para formar parte de la sociedad o una
función que le relaciona con el medio ambiente, sino que sabe convertir su
función en una obra de arte30 porque usa bien su inventiva y creatividad, en
servicio de la sociedad. Junto a este arte que nace de la relación del hombre con
su medioambiente y de la labor que es razón de su vida (el dominio de la arte25 id., La dinámica de la historia universal, o. c., 59-60. La afirmación, sin dejar de ser verdadera, podría llevar a extrapolaciones inasumibles si se saca de contexto.
26 Cf. id., Enquires into Religion and Culture, o. c., 121.
27 id., La dinámica de la historia universal, o. c., 61.
28 Cf. ib., 61-63.
29 Cf. id., The Crisis of Western Education, o. c., 48-49.
30 Cf. id., The Age of the Gods, o. c., 6.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
285
sanía), existe también un arte que es expresión directa de la vida psíquica del
hombre y que tiene mucho que ver con la religión31.
3. étiCa
“Al analizar la historia y cultura humanas observamos claramente que toda
sociedad posee un código moral que con frecuencia se concibe de forma clara
y se define exactamente”32. Este se encuentra en íntima relación con la religión
dominante y está presente tanto en las grandes civilizaciones como en las manifestaciones culturales más sencillas33.
En épocas primitivas la moralidad, a la vez que estaba ligada a la magia o
a la religión primitiva, era también un hábito social. En las civilizaciones más
avanzadas, sin embargo, hay mayor autonomía hasta el punto de que los hombres llegan a elaborar sus propios códigos éticos y se convierten en censores de
la religión o de la filosofía dominante.
En este análisis Dawson se da cuenta de que ética y metafísica van inseparablemente unidas y aunque en teoría la metafísica es el fundamento de la
ética, en la práctica es más probable que la actitud ética se derive de la anterior
religión dominante y sea confirmada más tarde por medio de una construcción
filosófica34. Para estudiar esta relación, Dawson se pregunta qué sucede con los
códigos éticos en una sociedad en que la religión deja de ser un factor dominante, analiza hacia dónde se desarrollan los conceptos morales e investiga si
es posible alcanzar un sistema ético racional puro, sin vínculo con la religión
dominante35.
En su respuesta detecta que la ética va siempre ligada a cierto concepto de
la realidad o perspectiva del mundo. Por tanto, el gran obstáculo para la consecución de un sistema ético racional puro sería el conocimiento imperfecto de la
realidad, tan propio de la condición humana. En ese caso con un conocimiento
positivo y científico de la realidad no se podrá alcanzar un sistema ético muy
31 Cf. id., La dinámica de la historia universal, o. c., 62.
32 id., Enquires into Religion and Culture, o. c., 116.
33 Cf. id., Religion and World History, o. c., 25.
34 Cf. id., Enquires into Religion and Culture, o. c., 117.
35 Cf. ib., 117. Según Dawson, aparecen dos minorías, una se adhiere a la nueva interpretación
de la realidad y adopta un nuevo criterio de comportamiento moral, la otra, más numerosa, mantiene la
antigua fe y su sistema ético. Por último la mayoría adopta un código moral pragmático y heterogéneo
con los siguientes elementos: lucha por la riqueza y placer individuales; ética social “práctica” fundada en el egotismo colectivo o en el patriotismo “tribal”; ciertos tabúes reminiscentes del viejo culto
religioso; y cierto reglamento accesorio y superficial que corresponda con los nuevos ideales morales.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
286
rubénherCeFernández
profundo. Y si fuese así, ¿se podría hablar de un progreso moral o sería más
conveniente ceñirse a un sistema ético razonable?
La verdadera moral, según Dawson, admite un progreso que procede
desde lo conocido hacia lo desconocido. Por tanto los nuevos modos de vida o
las nuevas perspectivas de la realidad, antes de ser comprendidos intelectualmente, se sienten intuitivamente. Con el mero respeto u observación de una
ética social racional e inmediata no se podría dar ese progreso tan propio de la
condición humana36.
Por tanto, si existe un progreso moral, no es posible llegar a una moral
social única. Aunque la moralidad fuera puramente social y se ocupara únicamente de las relaciones del individuo con su propio grupo social, no se eliminarían ciertas diferencias entre los estándares de moral. “De hecho, las interpretaciones que dan los hombres a la realidad social son solo una parte del concepto
que tienen de la realidad cósmica, y la moralidad representa un proceso constante de adaptación, no solo entre el impulso individual y la realidad social,
sino también entre la vida real de la sociedad y la vida del todo, tanto si este se
concibe como el cosmos o queda limitado a la humanidad. En todo organismo,
sea individual o social, se revela una tendencia a detenerse en sí mismo, a replegarse sobre sí mismo, a constituirse en objetivo más bien que en puente”37.
Es decir, “así como el individuo tiende a obedecer sus impulsos antisociales, la sociedad tiende también a mantener su actitud en contraposición a los
intereses más amplios de la humanidad o a las leyes de la vida universal”38. La
sociedad, en sí misma, tiende al egoísmo, a replegarse sobre sí, por lo que siempre existirán diferencias en sus relaciones con otras sociedades o la humanidad.
Esto da pie a Dawson para señalar una de las mayores dificultades del sistema democrático, donde la autoridad social efectiva está muy reforzada por su
identificación con la opinión pública. En este sistema “el individuo cuyo nivel
moral y cuya capacidad para interpretar la realidad son superiores a los de la
sociedad en que vive tropieza cada vez con más inconvenientes para mantener
su posición”39.
En resumen, la ética es propia de toda sociedad y mantiene una íntima
relación con la religión dominante y con el concepto que se tiene de la realidad.
36 Cf. ib., 119-120.
37 Ib., 122.
38 Ib., 122-123: “Hemos visto una vez y otra el ejemplo de la clase dominante, que está siempre más que dispuesta a que la sociedad sirva sus propios fines en lugar de subordinarse ella misma
al servicio funcional de la sociedad. Y lo mismo ocurre con toda sociedad en sus relaciones con otras
sociedades y con la humanidad en general”.
39 Ib., 123.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
287
Esto significa que no se puede crear una moral ajena a la religión, ni a la realidad de las cosas; y que el progreso moral es propio de la condición humana
porque se profundiza en dicha realidad. Sin embargo, como la manera de acercarse al concepto de la realidad varía de religión a religión, de sociedad a sociedad, de individuo a individuo y de individuo a sociedad, dicho progreso ético
o moral será asimétrico. Esta asimetría puede provocar la aparición de ciertos
conflictos, pero sobre todo permite hablar de religiones, sociedades o individuos con una moral más desarrollada que otros, porque tienen un concepto más
profundo de la realidad. La creación de la cultura se produce cuando un individuo se sale de los cánones sociales dominantes y profundiza en la realidad de
las cosas. En esta tarea la religión puede convertirse en un gran aliado.
IV. FAMILIA Y EDUCACIóN EN LA CULTURA
Hasta ahora hemos visto los elementos materiales y algunos elementos
espirituales que definen la cultura, usando los textos y el esquema de las primeras obras de Dawson. Veamos ahora dos elementos culturales importantes que
se tratan en obras posteriores de nuestro autor y que son fundamentales para
comprender en qué contexto se crea la cultura. Son la familia y la educación.
1. Familia
Dawson criticó a T.S. Eliot porque en sus ensayos sobre la cultura, aunque
considerase a la familia como un elemento primario (junto a la región y a la
religión) no trataba de su función social con la extensión que merecía40. Una
crítica similar se podría haber hecho a Dawson de no ser por algunos párrafos
sueltos, donde aborda el tema desde un enfoque poco convencional41, y sobre
todo por su ensayo Christianity and sex.
En este ensayo, Dawson sostiene que el concepto tradicional de familia
presupone una base patriarcal que remite a las civilizaciones clásica y judía. Sin
embargo, algunos descubrimientos geográficos de la época moderna mostraron
la existencia de sociedades matriarcales y suscitaron la aparición de nuevas
1949.
40 Cf. id., La dinámica de la historia universal, o. c., 85. El ensayo de Dawson fue escrito en
41 Cf. ib., 84: “Indudablemente el acto de ir al teatro es seguramente una actividad cultural en
la medida que lo es asistir a bailes, desfiles de modas, o conferencias; pero ¡cuán superficiales e insignificantes parecen esas actividades en comparación con el trabajo de crear una nueva familia! Pues ésta
no es solo la célula-vida del organismo social, sino también el órgano vital que transmite la cultura en
el más amplio sentido de la palabra”.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
288
rubénherCeFernández
teorías42. Estas teorías defendían una evolución gradual de la familia desde la
promiscuidad sexual de las sociedades primitivas hasta las más altas formas del
patriarcado monógamo existente en las civilizaciones más desarrolladas. Según
esta jerarquía la unidad social primitiva no sería la familia, sino el núcleo formado por una mujer y su prole, es decir, el clan de línea materna. Además la
familia no obedecería a causas biológicas o culturales sino que sería consecuencia de la propiedad privada y del dominio del hombre sobre la mujer.
Dawson rechaza esta postura porque, según su análisis histórico, la regla
universal de cualquier sociedad es que una mujer antes de ser madre sea
esposa, al margen de que la organización social sea patriarcal o matriarcal y
de que la moralidad sea estricta o relajada. Y para respaldar su postura, Dawson se apoya en los estudios de Malinowski, quien sostiene que “en todas las
sociedades humanas la tradición moral y la ley decretan que el grupo formado
por una mujer y su descendencia no representa, sociológicamente, una unidad
completa”43.
La familia no sería un producto de la cultura, sino el punto de partida
de toda organización humana44. La relación sexual o el instinto paternal solo
adquirirían una significación cultural cuando su pura función biológica es compensada por una relación social permanente. Por tanto, el matrimonio socializa
dichas funciones biológicas y da origen así a una nueva síntesis de elementos
culturales y naturales que adoptan la forma de la familia45.
A la vez, la institución familiar produce una tensión social que es creativa
y dolorosa, ya que “la cultura humana no es instintiva, sino que ha de adquirirse
en virtud de un esfuerzo moral continuo que implica la represión46del instinto
natural y la subordinación y sacrificio del impulso individual a la finalidad
social”47.
Según Dawson, la historia nos muestra que cuanto más alto es el logro de
una cultura, mayor es el esfuerzo moral y de disciplina que exige. Por eso las
42 Cf. id., Enquires into Religion and Culture, o. c., 269-270, donde Dawson cita a tres autores
Lewis Morgan, Edwin Sidney hartland yrobertbriFFault, Con su obra en tres volúmenes The
Mothers (1927).
43 B. malinoWski,Sex and regression in savage society, London, Routledge, 1927, citado en
C.daWson, Enquires into Religion and Culture, o. c., 271.
44 Cf. id., The Dynamics of the World History, London,Sheed& Ward, 1957, 23.
45 Cf. id., Enquires into Religion and Culture, o. c., 271.
46 “Repression” es la palabra que utiliza Dawson. La cita continua: “It is the fundamental error
of the modern hedonist to believe that man can abandon moral effort and throw off every repression
and spiritual discipline and yet preserve all the achievements of culture”. Entendemos que Dawson no
pretende usar la palabra con su actual carga de significado, sino que busca expresar su oposición a un
planteamiento hedonista que se olvida de la necesidad del esfuerzo por conseguir la virtud.
47 C.daWson, Enquires into Religion and Culture, o. c., 272.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
289
sociedades matriarcales primitivas, que suponen menos esfuerzo moral, no son
capaces de un alto nivel cultural. Sus movimientos se ven entorpecidos por el
complicado mecanismo de los hábitos tribales.
Mientras que la familia patriarcal permite elevar el nivel cultural porque
requiere de un mayor esfuerzo para la naturaleza humana. Requiere castidad
y espíritu de sacrificio; pide obediencia y disciplina por parte de los hijos; y
reclama que los padres asuman la responsabilidad y subordinen sus intereses a
los intereses de la familia. Es decir, exige virtudes. Por esta razón la sociedad
patriarcal es un órgano culturalmente más eficiente que la sociedad matriarcal48;
ya que no se limita a las puras funciones reproductivas, sino que constituye el
principio dinámico y la fuente de continuidad social49.
Por otro lado, el concepto de familia adquiere connotaciones religiosas que
contribuyen a dar plenitud al concepto de matrimonio. Un ejemplo, citado por
Dawson, es cómo la familia ha creado los ideales de maternidad y virginidad
que tanto han influido en el desarrollo de la cultura y en la tradición moral de
occidente.
Dawson señala que, históricamente, la decadencia de la civilización griega
y del imperio romano se debió a la aversión del matrimonio; mientras que la
aparición del cristianismo aportó una sabia nueva, hasta entonces insospechada,
a los conceptos de familia y matrimonio50. Con la modernidad se estableció
que la razón, reforzada por la técnica, era autosuficiente para fundar un nuevo
orden moral51; y a partir de ahí se instauraron nuevas reglas para las relaciones
matrimoniales. Pero, como Dawson anticipó, “si el matrimonio se ve convertido en un convenio temporal para satisfacción del apetito sexual y para mutua
compañía, lo cual no tiende a crear una unidad social permanente, es claro que
la familia pierde su importancia social y económica y que el estado ocupará su
lugar como guarda y educador de los hijos”52.
48 He querido mantener la denominación que utiliza Dawson, aunque resulte anticuada. Pero
quizá conviene aclarar que para Dawson en la sociedad matriarcal los varones están desvinculados del
nucleo familiar; mientras que la sociedad patriarcal desempeñan un papel fundamental, no meramente
reproductivo.
49 Cf. R. V. younG, “Nature and Grace in the Character of Western Man”, en aa.vv., Christianity and Western Civilization. Christopher Dawson’s Insight: Can a Culture Survive the Loss of Its
Religious Roots?, San Francisco, Ignatius Press, 1995.
50 Cf. C.daWson, Enquires into Religion and Culture, o. c., 274-279.
51 Cf. id., The Crisis of Western Education, o. c., 201.
52 id., El cristianismo y los nuevos tiempos, Santiago de Chile, Zig-Zag, 1946, 137. Además,
con su tono profético y en relación con la tecnología, prevé cuál puede ser el futuro del matrimonio. Cf.
id., The Dynamics of the World History, o. c., 157-158, 165: “Marriage will lose all of its attractions
for the young and the pleasure loving and the poor and the ambitious. The energy of youth will be devoted to contraceptive love and only when men and women have become prosperous and middle-aged
will they think seriously of settling down to rear a strictly limited family”.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
290
rubénherCeFernández
Por eso llegó a afirmar que, en su época, la existencia misma de la familia
como núcleo social estaba amenazada por el influjo del Estado y por la cultura
de masa laicista53. Y que la alternativa frente a este suicidio social sería la restauración de la familia y, más en concreto, del concepto religioso del matrimonio según el ideal católico54.
2. eduCaCión
En los últimos años de su vida, Dawson se centró en el estudio de la educación. Fruto de sus investigaciones fue el libro The crisis of Western Education, publicado en 1961. Veamos ahora unas breves pinceladas, extraídas de ese
libro, sobre la importancia de la educación en la cultura.
Dawson no entiende la cultura como una selva natural que crece espontáneamente sino como una ciudad construida con sucesivas generaciones. Siendo
natural, no deja de ser un producto artificial. La cultura “es una tradición de
estudio, de saber, un capital acumulado de conocimientos y una comunidad
de costumbres dentro de la cual tiene que iniciarse la individualidad”55. En ese
contexto, la educación es inseparable de la cultura, porque la cultura se comunica y se adquiere: es una herencia social, no biológica.
El proceso en el que la sociedad transmite una cultura que es adquirida
por los individuos es denominado por Dawson “culturización”. El historiador
inglés prefiere ese término a educación porque en el lenguaje coloquial la educación hace referencia a la enseñanza formal, tanto de conocimientos como de
conducta, mediante instituciones especiales. La culturización, por el contrario,
se identificaría con el concepto clásico de educación. Es decir el proceso de
adquisición de la cultura, mediante transmisión oral y práctica, por tradición y
costumbres, por artesanía y aprendizaje, y a través de la religión y el arte56.
La existencia de una tradición educativa común crearía una herencia de
conocimientos y un mundo de pensamiento común, con valores morales e intelectuales compartidos. Esto permite que una cultura sea consciente de su identidad y le proporciona un recuerdo y un pasado comunes. Por eso “cualquier
ruptura en la continuidad de la tradición educativa, implica un correspondiente
corte en la continuidad de la cultura”57.
217.
53 Cf. id., Religione e cristianesimo nella storia della civiltà, Torino, Edizioni Paoline, 1984,
54
55
56
57
id., El cristianismo y los nuevos tiempos, o. c., 176 y 195.
id., The Crisis of Western Education, o. c., 8.
Cf. ib., 8-9.
Ib., 10.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
291
en resumen, cada hombre es el destinatario de una cultura que se ha ido
desarrollando con las aportaciones personales de muchos individuos y que se
transmite socialmente. el medio de transmisión es el lenguaje, el contenido que
se transmite es la cultura, el destinatario es el hombre y la fuente transmisora es
la sociedad, a través de la familia y la educación.
V. LA DINÁMICA DE LA CULTURA
Hasta el presente apartado se ha hablado sintéticamente de los diferentes
elementos que, según Dawson, conforman una cultura. Para tener una visión
más completa, al enfoque estático seguido hasta ahora, conviene añadirle un
enfoque dinámico que muestre más el desarrollo e interacción de las culturas.
Es lo que intentaré en el siguiente apartado, siempre de la mano del historiador
inglés.
La cultura, como ente de naturaleza orgánica que se enraíza en su medioambiente, tiende a la estabilidad, a conservar la entropía, sustentándose sobre
sus elementos materiales y espirituales. Pero también encuentra una resistencia
ambiental que tiene que vencer. Para mantener su propia vida, necesita un continuo aporte de energía, un esfuerzo de disciplina individual y social. Solo así
le es posible “preservarse de las fuerzas del mal y de la muerte y conservar la
vida como buena vida y prosperidad”58.
A la vez, toda cultura viva es intensamente dinámica y mantiene cierta
interacción recíproca con el mundo circunstante. Por tanto, se ve sometida a
unos cambios que están en función de su flexibilidad, capacidad de adaptación
y fortaleza. En una cultura viva no se puede negar la existencia e importancia
tanto de cierta unidad como del progreso, evolución o desarrollo en relación
con el medio en el que vive.
Para Dawson la civilización no es en sí un todo único, sino la generalización de un número de culturas históricas cuya vida individual es limitada y
relacional. En estas culturas tiene lugar una evolución que ha experimentado
múltiples y heterogéneos cambios a lo largo de la historia. Estas evoluciones o
cambios sociales se podrían agrupar en cinco tipos principales (creación, adaptación, mezcla, adopción material y adopción espiritual)59:
A) Un pueblo que crea su modo de vida en su medio ambiente original sin
que intervengan factores humanos ajenos a él. Es el caso de las primeras preculturas raciales.
58 id., Religion and Culture, London, Sheed & Ward, 1948, 56.
59 Cf. id., The Age of the Gods, o. c., 6-8.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
292
rubénherCeFernández
B) El pueblo que se establece en un medio ambiente geográfico nuevo y
adapta su cultura. Este es el caso más sencillo de cambio cultural.
C) Dos pueblos, cada uno con su propio modo de vida y organización
social, que se mezclan entre sí por conquista o contacto pacífico. Es el
caso más típico e importante.
D) El pueblo que adopta ciertos elementos materiales de la cultura desarrollados por otro pueblo. Como instrumentos, tecnología, alimentos,
etc.
E) El pueblo que modifica su modo de vida a causa de la adopción de
nuevos conocimientos y creencias, o de ciertos cambios en la interpretación de la vida y en su concepto de la realidad.
En este último tipo, de adopción de elementos espirituales, es donde más
claramente se manifiesta que la evolución cultural no está determinada, sino
que admite el progreso intelectual o moral. Aunque las realizaciones culturales
de un pueblo resulten determinadas en parte por el pasado, la existencia de
la razón y la libertad humanas multiplican las posibilidades de realización de
tendencias o impulsos vitales nuevos. Una experiencia vivida, una tendencia,
una inclinación natural,... no tienen por qué dar siempre un mismo resultado, en
función de las circunstancias materiales, sino que la razón y la libertad personal
les proporcionan un valor de apertura irrestricta.
La historia de la humanidad muestra un continuo proceso de integración,
aunque a veces parezca avanzar irregularmente. “La razón es en sí una fuerza
creadora que organiza sin cesar la disposición del material primario de la vida
y de la experiencia perceptible, para formar un cosmos ordenado del mundo
inteligible”60. Dicho mundo no es mera imagen subjetiva, expresión del absoluto hegeliano, sino que corresponde en cierta medida con la realidad objetiva.
Volver sobre la realidad de las cosas con la novedad de la razón y de la libertad
da la dimensión de apertura y de verdadero progreso a la historia y a la civilización.
Una auténtica civilización es algo más que el simple conglomerado de elementos culturales diversos procedentes de diversas regiones culturales: posee
una individualidad propia capaz de moldear las culturas que la conforman, así
como de dejarse moldear por ellas. La civilización, según Dawson, consiste
en la cooperación de sociedades regionales bajo una influencia espiritual
común, que suele ser de orden religioso pero que también puede ser de índole
racional. En toda civilización late una revelación que surge de la labor conjunta
de muchas mentes o de la inspiración de un profeta o un filósofo. “La fe en el
60 Ib., 8.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
293
progreso y en la perfección humana que inspiró a los pensadores de los siglos
XVIII y XIX en Europa pertenece esencialmente a ese orden de ideas”61.
Como se ve, cuando Dawson habla de la importancia de la razón, lo hace
siempre en íntima unión con el aspecto religioso, ya que “las grandes fases de
la cultura universal están ligadas a los cambios de la noción que el hombre tiene
de la realidad”62 ya sea por motivaciones de fe o de razón. Dawson cita el Helenismo como ejemplo del ciclo completo del dinamismo que crea las culturas:
“Primero religión, después sociedad, a continuación arte y finalmente filosofía.
Y no es que una de ellas sea una causa y las demás sus efectos. Todas ellas
representan diferentes aspectos y funciones de una vida”63.
Al dinamismo del progreso, del que venimos hablando en relación con la
civilización entendida como organismo vivo, se opone una fuerza centrípeta
–de egoísmo o eficiencia energética– que tiende a minimizar los intercambios
culturales y a conservar la propia situación64. Esta fuerza se manifiesta claramente en la sociedad política efectiva, en el Estado, porque este aporta una
estabilidad que, si cristaliza, puede sofocar el dinamismo de la civilización.
Cada sociedad es modelada por la civilización a la que pertenece, pero las
actividades del Estado se consagran a lo presente, a lo actual, a lo práctico y,
en consecuencia, tienden a conceptuar a la civilización como algo estacionario
y logrado, como una decoración estática que sirve de fondo a sus acciones. En
consecuencia se producen frecuentemente conflictos entre la civilización y el
Estado, entre el espíritu de la cultura y las estructuras de la sociedad. “Conflictos que se manifiestan por la oposición a la voluntad social de aquellos
individuos que están en contacto más íntimo con el amplio movimiento de la
civilización en general. Pues los contactos sociales de un hombre varían en proporción a la riqueza de su vida psíquica, y solamente en la mente del hombre
a quien llamamos genio se manifiesta el movimiento creador de la cultura. El
hombre ordinario solo tiene conciencia del pasado; es posible que por sus actos
pertenezca al presente”65, pero su interpretación de la realidad se limita a lo que
ya fue observado y formulado por otros Luego, para Dawson, el individuo que
está en contacto más personal con el espíritu de una civilización es el forjador
de novedades culturales; mientras que el hombre ordinario se acomoda a lo que
le viene dado, sin aportar novedades a la cultura. El primero fácilmente entra
61 id., La dinámica de la historia universal, o. c., 40.
62 id., The Age of the Gods, o. c., 9.
63 id., Enquires into Religion and Culture, o. c., 121-122.
64 Cf. ib., 122-123: “Así como el individuo tiende a obedecer sus impulsos antisociales, la
sociedad tiende también a mantener su actitud en contraposición a los intereses más amplios de la humanidad o a las leyes de la vida universal”.
65 Ib., 124.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
294
rubénherCeFernández
en conflicto o en tensión con las estructuras sociales pre-establecidas, que el
Estado intenta conservar; mientras que el segundo es un representante más de la
opinión común. El primero actúa conforme a sus convicciones y el segundo se
deja llevar por las estructuras: por eso, solo el primero es el que puede cambiar
el rumbo de la cultura dominante.
* * *
Para terminar este apartado y a modo de resumen me gustaría resaltar el
paralelismo entre un ser vivo humano y una cultura-civilización, tal y como
Dawson la concibe. En ambos existe una componente material-genéticaambiental-funcional, más patente en las primeras fases del desarrollo, que
influye en el crecimiento del ser vivo o de la cultura. Sobre esta base corporal y
consustancialmente unida a ella, el elemento espiritual forja, con sus dimensiones comunicativas de lenguaje, arte, ética, religión,… y dentro de un contexto
familiar y educativo, el carácter propio de cada individuo o cultura. A su vez, la
razón y la libertad individual aportan a la civilización la dimensión de apertura
ilimitada a la realidad. Una cultura no se reproduce por esporas ni nace simplemente de la materialidad de una tierra, como diría Spengler, sino que en el caso
más típico procede de la unión de dos culturas y de un toque especial, que surge
de la labor conjunta de muchas mentes o de la llamarada de inspiración de un
profeta o un filósofo,... que la hace distinta de las culturas anteriores. A mi parecer, el ejemplo por antonomasia que pondría Dawson es el Cristianismo, que
procede del Helenismo y del Judaísmo con una novedad religiosa que ninguno
de los dos anteriores poseía.
VI. DEFINICIóN
Llegados a este punto, se han perfilado los elementos principales que
configuran una cultura y cómo se articulan, según Dawson. Obviamente no se
trata de un análisis exhaustivo del término sino de una síntesis que resalta los
aspectos donde el historiador inglés pone el acento66. Respecto al objetivo del
presente artículo solo nos queda llegar a una definición de cultura. Para ello
vamos a repasar primero las definiciones del término acuñadas por Dawson
que, sin dejar de ser genéricas, nos pueden ayudar.
66 G.W.olsen, “Christopher Dawson and the Renewal of Catholic Education”, en Logos: A
Journal of Catholic Thought and Culture 13/3 (2010), 17: “When Dawson spoke of culture he did not
mean specifically “high culture,” but the shared and partly shared worldviews and patterns of life that
people develop over time”.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
295
La primera definición se encuentra en The age of the gods: “La cultura es
un modo de vida, un particular ajuste del hombre a su medio ambiente y a sus
necesidades económicas”67.
En Progress and Religion se define la cultura como “la manera de vivir
de un pueblo determinado adaptado a un cierto ambiente; esto es, el resultado
de una comunión íntima entre el hombre y la región en la cual y desde la cual
vive”68.
En The Judgment of the Nations, Dawson incluye en la noción habitual
de cultura “la entera complejidad de instituciones, costumbres y creencias, así
como también las artes y los oficios, y la organización económica que constituye la herencia social de un pueblo”69.
En The Historic Reality of Christian Culture el historiador inglés dice que
cuando habla de cultura no piensa en el perfeccionamiento de la inteligencia
individual, que es el significado clásico, sino en “una forma común de vida
social, un modo de vida que tiene detrás de sí una tradición, que ha tomado
cuerpo en instituciones y abraza normas y principios morales”70.
En Religion and Culture, Dawson afirma que “una cultura social es una
forma de vida organizada que se basa en una tradición común y está condicionada por un ambiente común” 71 y que “es un orden que reúne todos los aspectos de la vida humana en una comunidad espiritual viva”72.
67 C.daWson, The Age of the Gods, o. c., 6.
68 id., Progress and Religion, o. c., 56.
69 id., The Judgment of Nations, London, Sheed & Ward, 1942, 93. Dawson admite la necesidad de usar el término “cultura” para hablar de religión o política. Pero, como esta palabra se usa en
sentidos diversos y es susceptible de variados matices de significado, ve necesario definir el uso que
hace del término y escribe: “The Concise Oxford Dictionary gives three senses: tillage, improvement
by mental or physical training, and intellectual development. None of these however is precisely the
sense in which the word is used by anthropologists, sociologists, and now to an increasing extent also
by historians and philosophers. From the date 1871, when Tylor in England published his famous book
on Primitive Culture, and from a much earlier date on the Continent, the word has been extended to
cover the whole complex of institutions and customs and beliefs, as well as arts and crafts and economic organization, which make up the social inheritance of a people. Thus, it is almost interchangeable
with the word civilization, except that the latter is as a rule restricted to the higher forms of culture,
as there is an obvious objection to speaking of the civilization of an uncivilized people. I use Culture
therefore as the wider and more inclusive term, and civilization as a particular type of culture in its
higher and more conscious manifestations”.
A su vez en E. B. tylor, Primitive culture,2 vols., London, John Murray, 1903. Fourth revised
edition, vol. I, 1, se puede leer: “Culture or Civilization, taken its wide ethnographical sense, is that
complex whole which includes knowledge, belief, art, morals, law, custom, and any other capabilities
or habits acquired by man as a member of society”.
70 C. daWson, The Historic Reality of Christian Culture, New York, Harper & Row Publ.,
1960, 9.
71 id., Religion and Culture, o. c., 48.
72 Ib., 215.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
296
rubénherCeFernández
En The Dynamics of World History, se recoge una definición que explicita
mejor los factores espirituales: “una cultura no es solamente una comunidad
de trabajo y de lugar; es, también, y por encima de todo, una comunidad de
pensamiento, que se aprecia mejor a través de sus más elevadas actividades
espirituales, solo a las cuales se aplicó originariamente el nombre de cultura. Es
imposible comprender o explicar la sociedad por sus elementos materiales solamente, sin tener en cuenta las influencias religiosas, intelectuales o artísticas
que determinan las modalidades de su vida cultural interior”73.
Y en su definición más paradigmática, Dawson afirma que “una cultura
no es ni un proceso puramente físico ni un concepto ideal. Es un todo viviente,
desde sus raíces incrustadas en el suelo, pasando por las vidas simples e instintivas del pastor, del pescador y del labrador, hasta el espléndido florecimiento
de las obras artísticas y filosóficas. Es semejante al individuo que combina,
en la unidad sustancial de su personalidad, la vida animal de la nutrición y
la reproducción con las actividades superiores de la razón y del intelecto. No
es posible disminuir la importancia del elemento material y no racional de la
Historia. Cada cultura descansa en un fundamento compuesto por el medio
ambiente geográfico y la herencia racial que condiciona sus actividades superiores. La evolución cultural no es simplemente una evolución de pensamiento,
sino que es sobre todo un cambio de vida”74.
Retomemos ahora, junto al contenido de estas definiciones, lo que se ha
expuesto en este artículo. En primer lugar se ha apuntado que la cultura posee
una unidad orgánica compuesta consubstancialmente de elementos materiales (región, pueblo, función) y elementos espirituales (lenguaje, arte, moral
y religión), indisolublemente unidos, de modo análogo a como están unidos
cuerpo y alma en un ser vivo. Dentro de los elementos espirituales podemos
distinguir una dimensión psicológica y una dimensión espiritual más profunda.
Esta última es el ubi de la religión, que es también el elemento más vital de una
cultura.
En segundo lugar se ha señalado la importancia de la familia y de la educación como elementos que estructuran la sociedad y configuran la cultura.
Lo que ha permitido ver que la cultura es un producto construido en sucesivas
generaciones, que se comunica y se adquiere, ya que no se trata de una herencia
biológica sino social. Es una tradición de estudio, de saber, un capital acumulado de conocimientos y una comunidad de costumbres dentro de la cual se
inicia la persona.
73 id., The Dynamics of the World History, o. c., 23.
74 id., Progress and Religion, o. c., 45.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
El concepto de cultura en Christopher Dawson
297
Por último, se ha subrayado que las culturas no cambian solo por su dinamismo interno sino también por su necesaria e incesante relación con otras
culturas.
Todo esto permite llegar a una definición más completa de cultura, acorde
con nuestro autor y en consonancia con las que se pueden encontrar en la obra
de Juan Pablo II75, en la de Joseph Ratzinger76 o en algunos manuales77. Es una
definición de carácter antropológico-social, que no se refiere a otras acepciones –también válidas– como puede ser la cantidad y cualidad de conocimientos
que tiene una persona78:
Una cultura expresa dinámicamente en el espacio y en el tiempo el modo de
vida de una sociedad, porque refleja y modela a las personas que la integran.
Así, los diversos factores que definen una cultura (medio ambiente, genética,
trabajo, lenguaje, arte, moral, familia, educación, religión…) se organizan jerárquicamente en relación al ser humano: las dimensiones más hondas e importantes de las personas son también las más significativas en las culturas. De ahí
también el carácter interrelacional y cambiante de las culturas.
75 JuanPabloii, Fides et Ratio, 70-71.
76 JosePhratzinGer, Fe, Verdad y Tolerancia, Salamanca, Sígueme, 2005, 170: “Por eso, se
designa a las culturas como expresión de la única esencia del hombre, partiendo del dinamismo del
hombre que sobrepasa todas las fronteras. Por ello, las culturas no están fijadas de una vez para siempre en una única forma, poseen la capacidad de progresar y transformarse, y poseen también, claro
está, el peligro de decaer. Están dispuestas intrínsecamente para el encuentro y la fecundación mutua”.
77 Cf. J. Á. lombo – F. russo, Antropologia Filosofica. Una introduzione, Roma, Edusc,
2005, c. 16. En la 212 se afirma: “Secondo Guardini la “cultura è tutto ciò che l’uomo crea ed è nel
suo vivente incontro con il mondo che lo circunda”. Non si tratta di un’affermazione esageratamente
generale, perché l’esistere e l’agire dell’uomo in rapporto con l’ambiente circostante non si limitano
alla dimensione naturale, ma in virtù della libertà hanno sempre anche una dimensione culturale. La
cultura va ricondotta al livello dell’essere e non dell’avere della persona, intendendo qui il livello
dell’essere nel senso dinamico-esistenziale”. Cf. b. mondin, Antropologia filosofica. L’uomo: un
progetto impossibile?, Roma, Pontificia Università Urbaniana, 1989, c. VI, donde define la cultura
desde un enfoque antropológico como “modo di vivere proprio di una società”. Cf.J. á. GarCía
Cuadrado,Antropología Filosófica. Una introducción a la Filosofía del Hombre, o. c., Tema 12. Cf.
J. M. burGos,Antropología: Una Guía para la Existencia, Madrid, Palabra, 2003, c. 13. No habla de
cultura sino de socialización. Cf. R. yePes–J.aranGuren,Fundamentos de Antropología: Un ideal
de la excelencia humana, Pamplona, Eunsa, 2001, Tema 12: habla de cultura como cualquier tipo de
manifestación humana.
78 Cf. C.daWson, The Formation of Christendom, o. c., 31: “Culture is the name which has
been given to man’s social inheritance to all that men have learnt from the past by the process of
imitation, education and learning and to all that they hand on in like manner to their descendants and
successors. And this involves all that man has and is. For if it were possible to separate an individual
altogether from his culture and his social inheritance, he would be an idiot, living in a private world of
formless feelings, but lower than the beasts, since he would no longer possess the guidance of instinct
which is the basis of animal behavior”.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
298
rubénherCeFernández
Un estudio más profundo de la religión como la gran fuerza creadora de
cultura, porque se abre a la trascendencia, sería un buen complemento al presente artículo79.
79 r.J.staudt. “‘Religion and Culture’ and ‘Faith and the Renewal of Society’ in Christopher
Dawson and Pope Benedict XVI”, en Logos: A Journal of Catholic Thought and Culture, 16/4 (2013),
37: “Religion’s central role in the life of culture may be the very thesis of Dawson’s corpus of writing”.
Un buen resumen se puede encontrar en, id., “Christopher Dawson on Theology and the Social Sciences”, en Logos: A Journal of Catholic Thought and Culture, 12/3 (2009), 93-100.
CAURIENSIA, Vol. VIII, 2013 – 275-298, ISSN: 1886-4945
Descargar