Resolución N° 103-2011-PCNM - Consejo Nacional de la

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N° 103-2011-PCNM
P.D N° 033-2010-CNM
San Isidro, 14 de febrero de 2011
VISTO;
El proceso disciplinario número 033-2010-CNM, seguido contra el doctor
Christian Jorge Villón Medina, por su actuación como Juez del Tercer Juzgado
Mixto del Módulo Básico de Justicia de San Juan de Lurigancho de la Corte
Superior de Justicia de Lima y, el pedido de destitución formulado por el señor
Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la República; y,
CONSIDERANDO:
Primero.- Que, por Resolución N° 236-2010-PCNM de 27 de juli o de 2010 el
Consejo Nacional de la Magistratura abrió proceso disciplinario al doctor
Christian Jorge Villón Medina, por su actuación como Juez del Tercer Juzgado
Mixto del Módulo Básico de Justicia de San Juan de Lurigancho de la Corte
Superior de Justicia de Lima;
Segundo.- Que, se imputa al doctor Christian Jorge Villón Medina el haber
incurrido en irregularidades en la tramitación del proceso constitucional de
amparo seguido contra la Universidad Los Angeles de Chimbote por la
Empresa Educativa George Washington E.I.R.L, expediente N° 1493-2006, en
los siguientes términos:
A) Haber sometido a la demandada a un procedimiento distinto al que por
ley correspondía, habiendo concedido derechos- en desmedro suyo- a
un tercero que no formaría parte del proceso, contraviniendo su deber
de resolver con sujeción a las garantías constitucionales, de
conformidad con el artículo 184 inciso 1° de la Ley Orgánica del Poder
Judicial.
B) Inobservancia de la tutela jurisdiccional prevista en el artículo 139
inciso 3) de la Constitución Política del Perú, afectando el principio de
congruencia y el respeto al contradictorio del proceso, al omitir
pronunciarse sólo sobre las pretensiones postuladas por los
justiciables, infringiendo el artículo 50 inciso 6 del Código Procesal Civil
y 184 inciso 1° de la Ley Orgánica del Poder Judici al.
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C) Falta de motivación de las resoluciones cautelares números tres y
cinco, puesto que en las mismas se ha omitido expresar por qué se
presentan los presupuestos de apariencia del derecho invocado y
peligro en la demora, inobservando además el presupuesto de que la
medida sea adecuada para el aseguramiento de la pretensión final,
infringiendo el artículo 15 del Código Procesal Constitucional.
Tercero.- Que, mediante escrito de 24 de agosto de 2010, el magistrado
procesado dedujo la excepción de prescripción del presente proceso
disciplinario, fundamentado su pedido en que en la resolución Nº 46 de 03 de
marzo de 2009, por la que la Oficina de Control de la Magistratura del Poder
Judicial solicitó su destitución, se reconoció que el órgano contralor tomó
conocimiento de los hechos el 14 de febrero de 2007 en mérito de la queja
presentada ante la Oficina Distrital de Control de la Magistratura – Lima,
habiendo transcurrido entre una y otra fecha más de dos años, término
establecido por el artículo 204º de la Ley Orgánica del Poder Judicial para que
opere la prescripción; asimismo, expresó que se debe tener en cuenta que el
primer pronunciamiento del órgano contralor para que se suspenda la
prescripción debe ser la resolución que solicita la destitución;
Que, respecto a la excepción de prescripción alegada por el magistrado
procesado, cabe delimitar esta institución jurídica como aquella por cuya virtud
el transcurso del tiempo extingue la facultad persecutoria que tiene la
administración respecto de la infracción administrativa; y de conformidad con lo
establecido en el artículo 233º numeral 233.2 de la Ley Nº 27444, Ley del
Procedimiento Administrativo General, el plazo de prescripción sólo se
interrumpe con la iniciación del procedimiento sancionador; por tanto, al
haberse iniciado dicho procedimiento por resolución de 25 de febrero de 2008,
el plazo de prescripción se interrumpió a los 11 meses y 11 días de presentada
la queja funcional, razón por la cual la prescripción deducida deviene en
infundada;
Cuarto.- Que, asimismo, el magistrado procesado dedujo la excepción de
caducidad, señalando que la investigación que se le siguió ante la Oficina de
Control de la Magistratura del Poder Judicial se inició a mérito de dos quejas
interpuestas por la Universidad Los Angeles de Chimbote, la primera
presentada el 14 de febrero de 2007 ante la Oficina Distrital de Control de la
Magistratura – Lima y la segunda de 06 de marzo de 2007 presentada ante la
Oficina de Control de la Magistratura del Poder Judicial, mismas que fueron
acumuladas y que dieran lugar a la apertura de investigación en su contra por
resolución de 04 de mayo de 2007, aduciendo que desde la fecha que el
órgano de control tomó conocimiento de los hechos hasta la emisión de la
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resolución que abrió la investigación definitiva ha transcurrido en exceso el
plazo de 30 días que establece el artículo 204º de la Ley Orgánica del Poder
Judicial;
Que, con relación a la excepción en materia, se debe observar que el
Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Control de la
Magistratura del Poder Judicial regula en su artículo 79º: “(…) La caducidad es
aquella institución legal a que se contrae el artículo 204º del TUO de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, por la cual el transcurso del tiempo hace perder el
derecho de la persona a recurrir al Organo Contralor para cuestionar una
presunta inconducta funcional (…)”; al respecto, cabe precisar que las
irregularidades atribuidas al magistrado procesado, importan un presunto
comportamiento funcional irregular grave y de carácter continuado, que incluye
la falta de notificación de los actos procesales cuestionados, razón por la cual
la caducidad deducida deviene en infundada;
Quinto: Que, a su vez, el magistrado procesado dedujo las excepciones de
incompetencia y falta de agotamiento de la vía administrativa, argumentando
respecto a la primera excepción en mención que la resolución Nº 46 de la
Jefatura de la Oficina de Control de la Magistratura del Poder Judicial que
propuso su destitución fue apelada en el extremo que declaró improcedentes
las excepciones de caducidad y prescripción deducidas, recurso que fuera
concedido por resolución Nº 48 y que se encuentra pendiente de resolución por
parte del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, por lo que considera que el
Consejo es incompetente para conocer su expediente pues éste se encuentra
todavía bajo la competencia del Poder Judicial; y, aduciendo respecto a la
segunda excepción que el proceso disciplinario que se le sigue no ha
culminado administrativamente en la sede judicial;
Que, con respecto a las excepciones mencionadas en el párrafo precedente,
cabe señalar que por resolución de 25 de enero de 2010, el Consejo Ejecutivo
del Poder Judicial resolvió confirmar la resolución Nº 46 de la Oficina de
Control de la Magistratura del Poder Judicial en el extremo que declaró
improcedentes las excepciones de caducidad y prescripción, por lo que no
resulta cierto que el proceso se encuentre pendiente de resolución en la Sede
del Poder Judicial, constatándose que dicho procedimiento culminó
administrativamente antes de ser remitidos los actuados al Consejo con la
propuesta de destitución, por lo cual las excepciones de incompetencia y falta
de agotamiento de la vía administrativa devienen en infundadas;
Sexto: Que, cabe precisar, que con fecha 11 de noviembre de 2010, el
magistrado procesado informó ante el Pleno del Consejo sobre cuestiones de
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hecho, asimismo hizo lo propio su abogado defensor sobre cuestiones de
derecho, tal como consta de la constancia de fojas 1305;
Sétimo.- Que, en lo referido al cargo atribuido en el literal A), el magistrado
procesado niega y contradice tal imputación, señalando que la misma jamás se
dio porque el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial que es la instancia
administrativa superior a la Oficina de Control de la Magistratura del Poder
Judicial en materia de responsabilidad disciplinaria ha desestimado este cargo
en su contra en el Cuaderno de Medida Cautelar Nº 0031-2009-Lima, al emitir
la resolución de 14 de diciembre de 2009 que revocó la resolución Nº 46 en el
extremo que impone la medida cautelar de suspensión preventiva como
magistrado en la investigación Nº 0177-2007, al no haberse evidenciado que su
decisión jurisdiccional estuviese motivada por algún acto de corrupción;
Octavo.- Que, en lo referido a los cargos atribuidos en los literales B) y C), el
magistrado procesado niega y contradice tales imputaciones, aduciendo que el
Consejo Ejecutivo del Poder Judicial al emitir la resolución de 14 de diciembre
de 2009 ha desestimado los cargos en mención imputados en su contra,
señalando en el considerando Décimo Cuarto que “(…) Por lo expuesto cabe
aseverar que las diversas actuaciones del magistrado investigado en su calidad
de Juez del Tercer Juzgado Mixto del Módulo Básico de Justicia de San Juan
de Lurigancho, plasmadas en las diversas instrumentales enumeradas líneas
arriba vislumbra que este únicamente había actuado en el fiel ejercicio de sus
funciones, atribuciones y criterio, no habiéndose denotado vulneración a sus
deberes de magistrado, tales como debido proceso, tutela jurisdiccional,
independencia, motivación de resoluciones y cumplimiento de normas legales,
coligiéndose además que este habría resuelto acorde a su criterio
jurisdiccional, plasmado en los considerandos de las acotadas resoluciones,
donde explica las razones y fundamentos para arribar a tal o cual decisión, no
evidenciándose además que las decisiones jurisdiccionales, estuvieran
motivadas por algún acto de corrupción (…)”; por lo que, a su parecer, no es
responsable de los cargos imputados, su actuación ha estado arreglada a ley y
no se evidencia ningún acto de corrupción;
Asimismo, expresó que no se causó daño al interés público y bien jurídico
protegido, ni causó perjuicio económico alguno; adujo también que no se
benefició de manera alguna ilegalmente y que las resoluciones emitidas nunca
tuvieron la calidad de firmes pues todas ellas fueron apeladas, debiéndose
tener en cuenta el informe del secretario judicial Rubén Reyes Garrido, en el
que señala que las resoluciones cautelares que originaron el presente proceso
nunca fueron ejecutadas; y, agrega que en el fondo lo que se cuestiona es su
criterio jurisdiccional;
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Noveno: Que, el presente proceso disciplinario deriva de la presunta actuación
irregular del magistrado procesado en la tramitación del proceso de amparo Nº
1493-2006, seguido por la Empresa Educativa George Washington E.I.R.L.
contra la Universidad Los Angeles de Chimbote y su cuaderno cautelar,
demanda que exige el cumplimiento del Convenio de Prestación de Servicios
Educativos Universitarios celebrado entre ambas partes;
Décimo: Que, del análisis efectuado del cargo A) se aprecia que el doctor
Villón Medina solicitó recabar las impresiones de la página web de la
universidad demandada, impresiones que sirvieron de fundamento, a su
parecer, para emitir la resolución Nº Cinco de 16 de noviembre de 2006 en la
que señaló que “(…) de dichas impresiones fluye que la demandante tiene un
Centro Universitario del Sistema de Educación Abierta y a Distancia en la
Ciudad de Lima (…) Dispone: Emplazar como litisconsorte necesario al Centro
Universitario del Sistema de Educación Abierta y a Distancia de la Universidad
Los Angeles de Chimbote, (…)”, hecho trascendente del presente proceso
disciplinario; al respecto, cabe señalar que los parámetros para dictar medidas
cautelares o incorporar a la relación jurídica procesal a persona natural o
jurídica, tiene como marco delimitante los extremos del petitorio de la demanda,
de la que se advierte que el Centro Universitario del Sistema de Educación
Abierta y a Distancia no tiene relación alguna con el Convenio de Prestación de
Servicios Educativos Universitarios celebrado entre la Empresa Educativa
George Washington E.I.R.L. y la Universidad Los Angeles de Chimbote, cuyo
cumplimiento exige el demandante;
Es así que la incorporación de dicho Centro Universitario de Educación en
calidad de litisconsorte necesario constituye un exceso promovido por el
magistrado procesado, no habiendo actuado de conformidad a lo establecido
en el artículo 95º del Código Procesal Civil, mismo que establece que “(…) En
caso de litisconsorcio necesario, el juez puede integrar la relación procesal
emplazando a una persona, si de la demanda o de la contestación aparece
evidente que la decisión a recaer en el proceso le va afectar (…)”;
advirtiéndose de la lectura del artículo en mención que el requisito fundamental
de la incorporación de litis consorte es que la decisión que adopte el juzgador
lo vaya a afectar; sin embargo, el Convenio de Prestación de Servicios
Educativos Universitarios firmado por la Empresa Educativa George
Washington E.I.R.L. con la Universidad Los Angeles de Chimbote, ha generado
una relación jurídica totalmente distinta a la existente entre el Centro
Universitario del Sistema de Educación Abierta y a Distancia, representado por
su Director General, Ananías Narro Culque, como persona individual, y la
citada universidad;
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Por lo expuesto, si bien con la demanda interpuesta se activó el sistema de
administración de justicia a través del amparo, en la cual aparece Ananías
Narro Culque, en calidad de representante legal de la demandante Empresa
Educativa George Washington E.I.R.L., y esa misma persona fue designada
por la Universidad Los Angeles de Chimbote como Director General de Centros
Académicos, ello no quiere decir que en este proceso se puedan mezclar estas
dos relaciones jurídicas que son absolutamente autónomas y no no guardan
relación entre sí; por lo cual la incorporación al proceso del Centro Universitario
del Sistema de Educación Abierta y a Distancia resulta a todas luces contrario
al principio de legalidad contemplado en el artículo 6 de la Ley Orgánica del
Poder Judicial;
Décimo Primero: Que, a mayor abundamiento, la incorporación como
litisconsorte al proceso supone que la parte procesal integrada, tiene que ser
sujeto de derecho reconocido por el ordenamiento jurídico; sin embargo, en el
caso de autos no se advierte esa conexión producto de la relación material,
indispensable para la incorporación como litisconsorte, toda vez que la
demanda fue interpuesta por la Empresa Educativa George Washington
E.I.R.L., representada por Ananías Narro Culque, y el doctor Villón Medina
incorporó a un tercero al proceso sin tener en cuenta que el mencionado
Centro Universitario no pasaba de ser un órgano desconcentrado de la
mencionada Universidad, y que si bien el cargo de Director General de los
Centros Académicos recaía en Ananías Narro Culque, este hecho no generaba
la conexión que exige la incorporación de litisconsorte necesario a un proceso,
ya que el petitorio propuesto por la empresa en mención es distinto a los
derechos concedidos al señor Ananías Narro Culque;
Asimismo, cabe decir, que el magistrado procesado al incorporar de oficio en
calidad de litisconsorte necesario al Centro Universitario del Sistema de
Educación Abierta y a Distancia, no ha tenido en cuenta la correspondencia o
adecuación de los extremos del petitorio de la demanda interpuesta y las
consecuencias que derivarían de la inclusión del Centro en mención; siendo
así, es necesario recalcar que la demanda y su contenido esencial que es la
pretensión, marca los límites para los pronunciamientos judiciales, por lo que el
Juez no puede ir mas allá de lo peticionado o desviar la pretensión incoada, ya
que hacerlo significaría contrariar principios procesales y conferir al Juez una
acción ilimitada sin advertir los hechos alegados por los litigantes, extendiendo
la concesión de derechos a partes no vinculadas a la relación jurídica material
originaria; por lo cual los argumentos de defensa del doctor Villón Medina no
resultan atendibles, quedando acreditada su responsabilidad;
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Finalmente, es preciso señalar que en la resolución cautelar Nº 3 expedida por
el magistrado procesado, se resolvió: “(…) B.- Suspender los efectos de la
carta notarial de fecha 07 de noviembre de 2006; por tanto VIGENTE la
Condición de Director General de los CENTROS ACADÉMICOS del Titular
Gerente: ANANIAS WILDER NARRO CULQUE (…)”, advirtiéndose que el
procesado le confirió indebidamente al señor Narro Culque el cargo de Titular
Gerente de la Dirección General de los Centros Académicos de la Universidad
de Chimbote, distinción que no fue consignada en la Resolución Nº 1468-2006
ni en la carta notarial mencionada, evidenciándose que con tal calificación el
magistrado procesado pretendía orientar al razonamiento de que el señor Narro
Culque y la empresa Educativa George Washington E.I.R.L. eran una sola y
podían actuar en el proceso de manera indistinta, peticionado derechos a favor
propio o a favor de la empresa, sin hacer la elemental distinción entre persona
natural o jurídica, ocasionado que el señor Narro Culque obtuviera en sede
judicial medidas cautelares al amparo de un proceso constitucional que a título
personal jamás instó, lo cual evidencia la grave responsabilidad en la que
incurrió el doctor Christian Jorge Villón Medina;
Décimo Segundo: Que, del análisis efectuado del cargo B) se aprecia que
éste surge como consecuencia de la expedición de la Resolución cautelar Nº 5
de 21 de noviembre de 2006, misma que en su parte resolutiva señala: “(…)
Suspender todos los actos que conllevan a la realización y/o Convocatoria a
elecciones para elegir cargos para la presentación de Docentes, estudiantes de
la aludida Universidad, ante la Asamblea Universitaria; Consejo Universitario; y
Consejo de Facultad, mientras no se convoquen en las mismas a todos los
profesores, estudiantes y graduandos con derecho a elegir y ser elegidos
conforme a la ley universitaria y que además se permita el acceso justo de
todos en dicha elección; mas aún cuando la demanda tiene centros
académicos a nivel nacional (…)”; lo cual no tiene conexión alguna con el
petitorio del proceso de amparo, donde se demanda: 1) El cese de la amenaza
de violación de los derechos de libre contratación y de impartir educación
dentro de los principios constitucionales; 2) Se abstenga de desarrollar todo
acto o emitir resolución alguna que viole los derechos invocados; 3) Entregue
los títulos, bachilleratos, certificados de estudios y otros documentos a los
egresados del Centro Académico de Puno, y 4) Respete los términos del
convenio celebrado con fecha 31 de agosto de 2004 entre las partes
procesales;
Contrastando el petitorio de la demanda de amparo con lo resuelto en la
medida cautelar, se advierte que el magistrado procesado reincide en la
irregularidad incurrida con la emisión de la resolución cautelar Nº 3 mencionada
en el considerando precedente, pues la resolución Nº 5 no guarda conexión
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alguna con los extremos de la demanda, por cuanto la demanda principal está
dirigida básicamente a procurar el cumplimiento irrestricto de los términos del
Convenio de Prestación de Servicios Educativos Universitarios celebrado entre
la Empresa Educativa George Washington E.I.R.L. y la Universidad Los
Angeles de Chimbote; sin embargo, la medida cautelar dispone la suspensión
de la convocatoria y/o realización de elecciones para elegir cargos de la
representación docente y estudiantes de la Universidad Los Angeles de
Chimbote, el cual constituye un pedido encubierto que realiza Ananías Narro
Culque en su calidad de representante de la Empresa Educativa George
Washington E.I.R.L., a pesar que el contenido de su solicitud cautelar está
orientado a salvaguardar sus intereses en calidad de Director General de los
Centros Académicos, refiriendo en la misma: “(…) CONVOCATORIA A
ELECCIONES QUE DISCRIMINA A MAS DE 27 CENTROS ACADEMICOS DE
DICHA UNIVERSIDAD A NIVEL NACIONAL, CUYOS ESTUDIANTES Y
DOCENTES
NO
PODRAN
HACER
USO
DE
SU
DERECHO
CONSTITUCIONAL A ELEGIR Y SER ELEGIDO Y A SER PARTE DE LOS
ORGANOS DE GOBIERNO DE LA UNIVERSIDAD LOS ANGELES DE
CHIMBOTE. EN TAL CONTEXTO, ACUDO ANTE SU DESPACHO, A FIN DE
QUE EL JUZGADO QUE USTED DIRIGE, ORDENE DEJAR SIN EFECTO
LEGAL LA CONVOCATORIA Y/O REALIZACION DE ELECCIONES, (…)”;
advirtiéndose de lo expuesto que si bien la medida cautelar fue solicitada por la
Empresa Educativa George Washington E.I.R.L., sus efectos alcanzaban a
Ananías Narro Culque en su calidad de representante de la Empresa en
mención, pues los resultados de la medida cautelar fueron precisamente la
suspensión de todos los actos relacionados a convocatorias y/o elecciones
para elegir cargos para la representación de docentes, estudiantes ante la
Asamblea Universitaria, Consejo Universitario y Consejo de Facultad, hecho
que no tiene relación directa o indirecta con el cumplimiento del convenio
tantas veces mencionado, sino que por el contrario se encuentra
evidentemente orientado a salvaguardar los intereses de Ananías Narro Culque
como Director General de Centros Académicos;
De lo expuesto se advierte que la medida cautelar en mención contiene temas
que protegen una relación jurídica distinta de la enmarcada en la demanda de
amparo, evidenciándose la responsabilidad del doctor Villón Medina y
quedando acreditada su responsabilidad al afectar el principio de congruencia
procesal, referido a la obligación imperativa de los jueces a emitir
pronunciamiento, mismo que debe guardar relación con la pretensión de la
demanda, en estricta armonía con la relación jurídica procesal discutida, sin
alterar y/o modificar los aspectos esenciales de la materia controvertida;
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Décimo Tercero: Que, a mayor abundamiento, cabe mencionar que la
Séptima Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima por resolución de
26 de junio de 2008, declaró nula la resolución numero tres emitida por el
magistrado procesado, señalando que: “(…) no se encuentra fundamento
válido paa otorgar medida cautelar a favor de un sujeto (Ananías Narro Culque)
diferente al de la relación jurídico material (contrato de prestación educativa) y
procesal, siendo que Ananías Narro Culque actúa en representación de la
demandante; por demás ambas medidas no resultan adecuadas para asegurar
la pretensión postulada, por cuanto no se advierte relación entre la pretensión y
las medidas en cuestión (…)”, resolución que confirma la grave irregularidad en
la que incurrió el magistrado procesado;
Décimo Cuarto: Que, del análisis efectuado del cargo C) cabe precisar que el
doctor Villón Medina al incorporar de oficio en calidad de litisconsorte necesario
al Centro Universitario del Sistema de Educación Abierta y a Distancia en la
ciudad de Lima mediante resolución Nº Cinco de 16 de noviembre de 2006, así
como al emitir las resoluciones cautelares tres y cinco, lo ha hecho con una
motivación precaria, no habiendo realizado un correcto análisis que conlleve a
explicar el por qué de la incorporación litisconsorcial y la expedición de las
medidas cautelares a favor de Ananías Narro Culque; pese a tratarse de entes
completamente autónomos, no existiendo de la lectura de las resoluciones en
mención un análisis lógico que haga razonable dicha incorporación; asimismo,
cabe señalar que de la revisión de las cuestionadas resoluciones cautelares, se
advierte que se ha omitido expresar el por qué se presentan los presupuestos
de la apariencia del derecho invocado, o qué elementos se han evidenciado
para concluir que existe peligro en la demora, además de haberse inobservado
el presupuesto especial de que la medida sea adecuada para el aseguramiento
de la pretensión final, requisitos que deben ser concurrentes para la concesión
de una medida cautelar;
Tal como se expresó en el párrafo precedente, de la lectura de las resoluciones
cautelares se advierte que el juez procesado no ha realizado un análisis
detallado y congruente en la concesión de medidas cautelares, reduciendo su
motivación a una repetición de lo argumentado por el demandante, no
existiendo una adecuada motivación ni concurrencia de los requisitos para la
expedición de las medidas cautelares en cuestión; debiendo tenerse en cuenta
que el principio de motivación y adecuación de las resoluciones judiciales
constituye un elemento indispensable para que el proceso se desarrolle dentro
de los cauces del debido proceso; evidenciándose con lo expuesto la
responsabilidad del doctor Villón Medina y quedando acreditada su
responsabilidad;
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Décimo Quinto: Que, por otro lado, cabe señalar que la concesión de dichas
medidas cautelares presenta deficiencias, ya que se advierte de los actuados
que obran en el expediente que la incorporación de litisconsorte necesario fue
disuesta por resolución de 16 de noviembre de 2006, mientras que la medida
cautelar en vía de ampliación fue concedida con fecha 14 de noviembre de
2006, es decir que la incorporación como litisconsorte fue posterior a la
concesión de la medida cautelar; evidenciándose, una vez más, que la
intención del doctor Villón Medina al incorporar como litisconsorte necesario al
Centro Universitario del Sistema de Educación Abierta y a Distancia en la
ciudad de Lima, fue con el ánimo de legitimizar los extremos de las
ampliaciones de las medidas cautelares dictadas a favor de los intereses de
Ananías Narro Culque, en su condición de Director General de Centros
Académicos de la Universidad Los Angeles de Chimbote, órgano
desconcentrado de dicha universidad independiente a la demandante Empresa
Promotora George Washington E.I.R.L.;
Décimo Sexto: Que, por otro lado, respecto al criterio jurisdiccional alegado,
es pertinente señalar que el Consejo en reiteradas oportunidades ha señalado
que si bien el artículo 212° de la Ley Orgánica del Poder Judicial le garantiza la
aplicación de su criterio jurisdiccional, esto no significa que sus decisiones
puedan ser adoptadas al margen del resto del ordenamiento jurídico; tal como
se ha evidenciado de las resoluciones emitidas por el magistrado procesado,
mismas que han sido debidamente analizadas en los considerandos
precedentes;
Décimo Sétimo.- Que, por todo ello se ha acreditado que la actuación del
doctor Christian Jorge Villón Medina en el asunto que nos ocupa resulta
irregular y configura el supuesto de comisión de un hecho grave que sin ser
delito o infracción a la Constitución compromete la dignidad del cargo y lo
desmerece en el concepto público, puesto que se ha probado fehacientemente
su responsabilidad en los cargos atribuidos en su contra; lo que atenta contra la
respetabilidad del Poder Judicial, comprometiendo la dignidad del cargo
previsto en el artículo 201 inciso 6 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, y
desmereciéndola en el concepto público, haciéndolo pasible de la sanción de
destitución de conformidad con lo dispuesto en el artículo 31 numeral 2 de la
Ley N° 26397, Ley Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura;
Décimo Octavo.- Que, en tal sentido, el Código Modelo Iberoamericano de
Ética Judicial establece en su artículo 18º: “La obligación de motivar las decisiones
se orienta a asegurar la legitimidad del juez, el buen funcionamiento de un sistema de
impugnaciones procesales, el adecuado control del poder del que los jueces son
titulares y, en último término, la justicia de las resoluciones judiciales”; y en su
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artículo 19º: “Motivar supone expresar, de manera ordenada y clara, razones
jurídicamente válidas, aptas para justificar la decisión”;
Décimo Noveno.- Que, por otro lado, el Código de Ética del Poder Judicial
aprobado en sesiones de Sala Plena de fechas 9, 11 y 12 de marzo de 2004,
establece en su artículo 2°: “El Juez debe encarnar un modelo de conducta ejemplar
sustentado en los valores de justicia, independencia, imparcialidad, honestidad e
integridad, los cuales deben manifestarse en la transparencia de sus funciones
públicas y privadas. La práctica transparente de estos valores contribuirá a la
conservación y fortalecimiento de un Poder Judicial autónomo e independiente y se
constituirá en garantía del Estado de Derecho y de la justicia en nuestra sociedad”;
Vigésimo.- Que, en el presente caso el magistrado procesado incumplió su
deber de resolver con sujeción a las garantías constitucionales y de motivación
y, además, inobservó los valores invocados, desmereciendo el cargo con su
conducta notoriamente irregular que menoscabó el decoro y respetabilidad del
cargo, por lo que carece de idoneidad para continuar desempeñándose como
magistrado, y es pasible de la sanción de destitución;
Por estos fundamentos, apreciando los hechos y las pruebas con criterio
de conciencia, en uso de las facultades previstas por los artículos 154° inciso 3
de la Constitución Política, 31° numerales 2 y 4, 3 2º y 34° de la Ley Nº 26397,
Ley Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura y 35° del Reglamento de
Procesos Disciplinarios del Consejo, estando a lo acordado por mayoría de los
señores Consejeros Votantes y sin la presencia del señor Consejero Carlos
Mansilla Gardella, y con la abstención de la licenciada, Luz Marina Guzmán
Díaz, en sesión de 25 de noviembre de 2010;
SE RESUELVE:
Artículo Primero.- Declarar infundadas las excepciones deducidas de
prescripción, caducidad, incompetencia y falta de agotamiento de la vía
administrativa.
Artículo Segundo.- Dar por concluido el presente proceso disciplinario y
aceptar el pedido de destitución formulado por el Presidente de la Corte
Suprema de Justicia de la República y, en consecuencia, imponer la sanción de
destitución al doctor Christian Jorge Villón Medina, por su actuación como Juez
del Tercer Juzgado Mixto del Módulo Básico de Justicia de San Juan de
Lurigancho de la Corte Superior de Justicia de Lima.
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Artículo Tercero.- Disponer la inscripción de la medida a que se contrae el
artículo Segundo de la presente resolución en el registro personal del
magistrado destituido, debiéndose asimismo cursar oficio al señor Presidente
de la Corte Suprema de Justicia de la República y a la señora Fiscal de la
Nación y, publicarse la presente resolución, una vez que consentida o
ejecutoriada.
Regístrese y comuníquese.
LUIS MAEZONO YAMASHITA
VLADIMIR PAZ DE LA BARRA
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GASTON SOTO VALLENAS
GONZALO GARCIA NUÑEZ
El voto del señor Consejero Carlos Mansilla Gardella es el siguiente:
Primero .- Que, con relación al cargo contenido en el literal A) debe indicarse
que los parámetros para dictar medidas cautelares o incorporar a la relación
jurídica procesal a persona natural o jurídica, tiene como marco delimitante los
extremos del petitorio de la demanda; y, del estudio del expediente se advierte
que el Centro Universitario del Sistema de Educación Abierta y a Distancia no
tiene relación alguna con el Convenio de Prestación de Servicios Educativos
Universitarios celebrado entre la Empresa Educativa George Washington
E.I.R.L. y la Universidad Los Angeles de Chimbote, cuyo cumplimiento exige el
demandante; es así que la incorporación de dicho Centro Universitario en
calidad de litisconsorte necesario constituye un exceso promovido por el
magistrado procesado, no habiendo actuado de conformidad a lo establecido
en el artículo 95º del Código Procesal Civil; advirtiéndose de la lectura del
artículo en mención que el requisito fundamental de la incorporación de litis
consorte es que la decisión que adopte el juzgador lo vaya a afectar, sin
embargo, el Convenio de Prestación de Servicios Educativos Universitarios ha
generado una relación jurídica totalmente distinta a la que existe entre el
Centro Universitario del Sistema de Educación Abierta y a Distancia
representado por su Director General Ananías Narro Culque, como persona
individual, y la citada universidad;
Segundo: Que, respecto al cargo B) de la revisión de los actuados se observa
que las resoluciones números 3 y 5, emitidas por el magistrado procesado en el
proceso cautelar, no guardan relación alguna con los extremos del petitorio de
la demanda, por cuanto la demanda principal está dirigida básicamente a
procurar el cumplimiento irrestricto de los términos del Convenio de Prestación
de Servicios Educativos Universitarios celebrado entre la Empresa Educativa
George Washington E.I.R.L. y la Universidad Los Angeles de Chimbote; sin
embargo, la medida cautelar dispuso la suspensión de la convocatoria y/o
realización de elecciones para elegir cargos de la representación docente y
estudiantes de la Universidad Los Angeles de Chimbote, lo cual resulta
incongruente con las pretensiones contenidas en la demanda;
Tercero: Que, finalmente respecto al cargo C) luego del análisis realizado se
aprecia que el doctor Villón Medina al incorporar de oficio en calidad de
litisconsorte necesario al Centro Universitario del Sistema de Educación Abierta
y a Distancia en la ciudad de Lima mediante resolución Nº Cinco de 16 de
noviembre de 2006, así como al emitir las resoluciones cautelares tres y cinco,
lo ha hecho con una motivación precaria, no habiendo realizado un correcto
análisis que conlleve a explicar el por qué de la incorporación litisconsorcial y la
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expedición de las medidas cautelares a favor de Ananías Narro Culque; pese a
tratarse de entes completamente autónomos;
Por las consideraciones precedentes, soy de opinión que la evaluación de los
cargos permite colegir que el doctor Villón Medina ha incurrido en inconducta
funcional dado su comportamiento indebido, el que sin ser delito resulta
contrario a los deberes y prohibiciones de los magistrados en el ejercicio de su
actividad, conforme a lo señalado en los considerandos precedentes, de
manera que su actuación configura, además, desmerecimiento en el concepto
público al proyectar una imagen negativa de Juez hacia la sociedad, en vez de
revalorar la percepción ciudadana sobre la majestad del cargo que ha venido
ocupando, afectando gravemente la imagen del Poder Judicial, siendo
merecedor en consecuencia de la sanción de destitución.
Por lo que mi voto es porque se aplique la sanción de destitución al doctor
Christian Jorge Villón Medina.
CARLOS MANSILLA GARDELLA
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PROCESO DISCIPLINARIO N° 033-2010-CNM
Los fundamentos del voto del señor Consejero Edmundo Peláez Bardales son
los siguientes:
Primero.- Que, se imputa al doctor Christian Jorge Villón Medina tres cargos de
inconducta funcional, conforme a lo señalado en la resolución emitida por
mayoría, los que se relacionan con presuntas irregularidades incurridas en la
tramitación del proceso constitucional de amparo seguido por la empresa
educativa George Washington E.I.R.L. contra la Universidad Los Angeles de
Chimbote, expediente N° 1493-2006 y su cuaderno cautelar, en el siguiente
sentido:
• Haber sometido a la demandada a un procedimiento distinto al que por ley
correspondía, habiendo concedido derechos - en desmedro suyo - a un tercero que
no formaría parte del proceso, contraviniendo su deber de resolver con sujeción a
las garantías constitucionales, de conformidad con el artículo 184, inciso 1, de la
Ley Orgánica del Poder Judicial
• Inobservancia de la tutela jurisdiccional prevista en el artículo 139, inciso 3), de la
Constitución Política del Perú, afectando el principio de congruencia y el respeto al
contradictorio del proceso, al omitir pronunciarse sólo sobre las pretensiones
postuladas por los justiciables, infringiendo los artículos 50, inciso 6, del Código
Procesal Civil y 184, inciso 1, de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
• Falta de motivación de las resoluciones cautelares números tres y cinco, puesto que
en las mismas se ha omitido expresar por qué se presentan los presupuestos de
apariencia del derecho invocado y peligro en la demora, inobservando además el
presupuesto de que la medida sea adecuada para el aseguramiento de la pretensión
final, infringiendo el artículo 15 del Código Procesal Constitucional.
Segundo.- Que, del estudio de los actuados correspondientes al presente
proceso disciplinario, se advierte que el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial,
por resolución s/n de 14 de diciembre de 2009 dictada en el cuaderno de
medida cautelar instaurado en contra del doctor Villón Medina, se ha
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pronunciado, respecto a la tramitación del proceso signado con el expediente
N° 1493-2006, materia del presente proceso discipli nario, señalando que:
"Octavo.- (... ) se advierte que el referido juez en dicha circunstancia habría resuelto
erróneo 0 no acorde a su criterio jurisdiccional, plasmado en dicha resolución, donde
explica sucintamente las razones y fundamentos para arribar a tal decisión; debiendo
enfatizarse además no haberse evidenciado que tal decisión jurisdiccional estuviere
motivada por algún acto de corrupción, más aún cuando en la sentencia emitida el
dieciséis de enero de dos mil siete obrante a folios ciento quince, en el acotado
proceso principal, se declara improcedente la demanda contra dicho centro
universitario; (... )";
Tercero.- Que, bajo el criterio antes indicado, se observa que la imputación al
doctor Villón Medina se sustenta en actos de negligencia pero cuya
configuración no alcanza a la gravedad que podría dar lugar a una sanción de
destitución, máxime si el propio Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, en virtud
de la resolución previamente glosada, ha revocado la resolución que impone la
medida cautelar de suspensión preventiva: de esta forma, si bien el doctor
Villón Medina invoca que sobre el primer cargo se debe considerar que su
actuación corresponde estrictamente al ejercicio de su función jurisdiccional,
sin embargo, la propia resolución del CEPJ establece un supuesto de actuación
negligente el cual se encuentra en un supuesto de aplicación de una medida
disciplinaria de gravedad menor a la destitución;
Cuarto.- Que, debe considerarse además que la Séptima Sala Civil de Lima
declaró nula la Resolución N° 3, de 14 de noviembre de 2006, que en vía de
ampliación de medida cautelar de no innovar ordena suspender los efectos de
la resolución N° 1468-2006-CU-ULADECH, y la carta n otarial de fecha 7 de
noviembre de 2006, reformándola declararon improcedente dicha ampliación
de medida cautelar. Es decir, en el presente caso la Universidad demandada
no se ha visto perjudicada habiendo ejercido los medios de defensa que la ley
Ie faculta, confirmándose la inexistencia de daño al interés público o privado,
que amerite una sanción de tal gravedad como la destitución;
Quinto.- Que, por consiguiente la actuación del doctor Villón Medina se ajusta a
los parámetros de conducta negligente, pero en el marco de un procedimiento
regular en el que no se aprecia indicios de corrupción 0 búsqueda de beneficios
ilegales que hayan perjudicado irreparablemente a alguno de los justiciables;
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En definitiva, entonces, con el respeto de la decisión en mayoría discrepo de
los fundamentos y lo resuelto en el presente proceso disciplinario,
consecuentemente, acorde con los fundamentos previamente expuestos, mi
voto es porque se declare la responsabilidad del doctor Christian Jorge
ViIIón Medina, pero cuya gravedad no corresponde a la imposici6n de la
medida de destitución sino una de grado menor, que corresponde
imponer al Poder Judicial.
S.C.
EDMUNDO PELAEZ BARDALES
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