344.035 3-M722p - Universidad Francisco Gavidia

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UNIVERSIDAD FRANCISCO
GAVIDIA
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS
MONOGRAFIA
TEMA:
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA LEY PENITENCIARIA
PRESENTADO POR:
BACHILLER TANIA FÁTIMA PAOLA MOLINA SALINAS
BACHILLER FLOR DE MARIA RIVERA RODRÍGUEZ
BACHILLER HÉCTOR MANUEL PRUDENCIO FLORES
PARA OPTAR AL GRADO ACADEMICO DE
LICECIATURA EN CIENCIAS JURÍDICAS
ASESOR:
LIC. HERBERT WALTER AQUINO SILVA
MAYO DEL 2007
SAN SALVADOR
EL SALVADOR
CENTROAMÉRICA
1
2
TABLA DE CONTENIDO
CONTENIDO
PAGINAS
Introducción................................................................................................. A
CAPITULO I
Planteamiento del Problema…………………………………………………... 8
Enunciado del Problema……………………………………………………… 15
Justificación……………………………………………………………………... 16
Objetivos………………………………………………………………………….18
Específico y General.
Antecedentes Históricos………………………………………………………. 19
CAPITULO II
Análisis Doctrinario……………………………………………………………... 39
CAPITULO III
Marco Jurídico Salvadoreño………………………………………………….. 86
CAPITULO IV
Marco Jurídico Comparado …………………………………………………… 95
CAPITULO V
Conclusiones y Recomendaciones............................................................. 108 - 109
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
3
RESUMEN
El presente trabajo monográfico trata sobre la importancia de la aplicación que
tiene los principios fundamentales de la ley penitenciaria en nuestro medio actual,
y la ejecución que estos mismos tiene dentro del desarrollo de los centros penales
pudiendo determinar si estos son en verdad aplicados a la hora de establecer una
sanción para el reo.
Como se puede hacer notar en el capitulo primero encontramos la parte general
de la monografía donde incluye la introducción, un breve planteamiento del
problema donde se trata de establecer la interrogante de si en verdad son
aplicados los principios que establece nuestra legislación por los funcionarios a la
hora de interponer sanciones, a si como los objetivos que como grupo los
planteamos a la hora de realizar la investigación. Continuando con una breve
reseña histórica de cómo se ha desarrollado el sistema penitenciario a lo largo de
los tiempos la importancia que este ha venido teniendo, se tomaron en cuenta las
diferentes Escuelas del Derecho en las cuales se determina a la aplicación del
derecho, a si como diferentes conceptos que tratan de establecer el contenido de
los principios fundamentales de la ley penitenciaria.
El capitulo segundo en este se desarrolla una breve definición de lo que son los
principios fundamentales de la ley penitenciaria entre los cuales podemos
mencionar, el principio de legalidad, principio de asistencia letrada, principio
de proporcionalidad, principio de humanidad, principio de resocialización,
principio de igualdad, el principio de afectación minina, entre oros, a si como
también se establece una comparación de la ley penitenciaria con la Constitución
de la Republica ya que esta es la primera que establece Derechos, Garantías y
Principios fundamentales que como personas contamos no importando que estés
dentro de una prisión ya que como reo cuenta con garantías especiales que la ley
regula para ellos, terminando con una critica que se hace a la aplicación que estos
tiene ya que si comparamos lo que la ley establece con la realidad estos no se
aplican ya que de una o de otra manera estos principios son violentados y no se
aplican el nuestro medio.
4
El capitulo tercero, como el cuarto trata sobre la comparación de nuestra
legislación con otras doctrinas extranjeras tratando de establecer una comparación
que ambas tiene pudiendo determinar que desde cualquiera de ellas se busca la
protección de los principios, claro que con variantes ya que algunas establecen
garantías que nuestra legislación no regula. Terminado con el quinto capitulo en el
cual encontramos recomendaciones las cuales buscan dar una idea de cómo
mejorar la aplicación de los principios para que la vida del interno dentro del centro
penitenciario sea como lo establece la ley.
5
INTRODUCCIÓN
El Presente Trabajo Muestra un amplío panorama sobre los “Principios
Fundamentales de la Ley Penitenciaria”, en donde se regula la Ejecución de la
Pena y las Medidas de Seguridad resaltando dicho precepto que esas Penas y
Medidas de Seguridad son previstas en el Código Penal, lo cual esta unido
obviamente al Principio de Legalidad.
Hoy en día se puede apreciar por medio de las noticias difundidas por los
medios de comunicación social, el problema que afrontan los Centros
Penitenciarios, en cuanto a su estructura que no cuenta con las instalaciones
necesarias para suplir las necesidades de la población reclusa (como un Centro
de Salud, por ejemplo) no se cuenta con verdaderos mecanismos para la
rehabilitación de los reclusos tomando en cuenta la forma inequívoca de utilización
de la Ley Penitenciaria o la incapacidad de la misma. Ante está situación de
evidente descontrol de los Centros Penitenciarios creemos necesario emprender
una investigación empírica basándonos en Doctrina, Jurisprudencia, Base Legal y
sobre todo basándonos en circunstancias y hechos de nuestra realidad
Salvadoreña.
Bajo esa óptica, se ha tenido como resultado una investigación satisfactoria,
que nos ha permitido elaborar una monografía, que comprende lo dicho
anteriormente y otros aspectos.
Primeramente nos referiremos al Planteamiento y ubicación sistemática de “Los
Principios Fundamentales de la Ley Penitenciaria” aprovechando en el para fijar
los limites del estudio, dicha investigación tendrá como Objetivos primordiales
Identificar los Principios Fundamentales de la Ley Penitenciaria, Dar a conocer la
importancia de los Principios Fundamentales de la Ley Penitenciaria. Determinar
el objetivo de la aplicación de los principios fundamentales de la Ley Penitenciaria,
Establecer la finalidad de los principios fundamentales de la Ley Penitenciaria; en
el trabajo encontraremos una reseña Histórica de dichos Principios desligándose
6
en puntos relevantes que permitan apreciar la génesis del surgimiento del Estado
de Derecho y del nacimiento de la Escuela Clásica que dio un aporte relevante
para el Derecho Penal y para el Derecho Penitenciario en base al surgimiento de
los principios rectores.
Haremos un breve análisis de la doctrina, en el cual encontraremos plasmado
definiciones doctrinarias que permiten una mejor comprensión sobre lo que es un
“Principio”, los cuales nos ayudan a la comprensión mas didáctica de nuestra
investigación además es la base primordial de toda Ley, haciendo referencia a la
Constitución de El Salvador que es la norma suprema y que dentro de ella se
consagran Principios y Valores Fundamentales para la Protección de Bienes
Jurídicos que todo Ser Humano tiene por el simple hecho de ser un ente garante
de Derechos y tomando en cuenta que la Constitución es la fuente principal del
Derecho y es la fuente formal del ordenamiento Jurídico Salvadoreño, y del cual
se puede decir que dentro de él se encuentra la Jerarquización del Sistema
Jurídico Salvadoreño, representada por medio de la Pirámide de Kelsen en la que
establece que el Derecho Positivo se encuentran enlazadas entre si (coordinación)
porque cada Norma Jurídica es creada de acuerdo con las Prescripciones de otra
(subordinación). Así mismo se presentan las Fases del Poder Penal: Fase
Abstracta, Fase Concreta y Fase Ejecutiva en las cuales ejercitan su Función
limitadora por medio de Principios Fundamentales.
También se ha
elaborado conforme al Derecho Comparado, una simple
investigación en la que se puede establecer Legislaciones Vigentes de diversos
Países a Fin de encontrar Soluciones que ofrecen los diversos ordenamientos
Jurídicos para los mismos Problemas Planteados y que ayudan a un mejor análisis
y comprensión a los problemas que atañen en nuestro medio y en síntesis a
nuestro Centros Penitenciarios en la fase de ejecución de la pena.
Resta mencionar que es importante el hecho, que el trabajo trajo consigo la
necesidad de buscar Soluciones y Adecuarlas a la realidad Salvadoreña en
preferencia a los Centros Penitenciarios, es por ello que dentro de esta
monografía se presentan Recomendaciones que han sido elaboradas en base a
un análisis profundo del problema que afrontan los Centros Penitenciarios.
7
CAPITULO I
“No puede juzgarse a una nación por la manera
en que trata a sus ciudadanos más ilustres,
sino por el trato dispensado a los más marginados:
a sus presos”.
Nelson Mandela
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
El Tema de nuestra investigación son los “Principios Fundamentales de la Ley
Penitenciaria”. Al enunciarlo surge como obligada dilucidación, hacer referencia
al los vocablos o términos que lo componen. Es importante hacer notar, que otras
legislaciones, a estos principios que legislación salvadoreña concentra en los
artículos comprendidos del 4 al 9 de la Ley penitenciaria; reciben diversas
designaciones.
Por ejemplo: Principios Básicos de la Ejecución (Argentina)1Principios Rectores
(Colombia)2Principios y Garantías (Bolivia)3 o como Normas Rectoras4; en la
legislación ejecutiva, minoril salvadoreña. Es común a cada una de las
denominaciones los términos “principio” y “Rector”. El Mismo Manuel Ossorio5 en
su proverbial Diccionario define la locución citada como “Comienzo de un ser, de
la vida. | Fundamento de algo. | Máxima, aforismo “.
Históricamente el Derecho Penal y luego el Derecho Penitenciario, en tanto que
formas jurídicas del poder punitivo del Estado, ha sido visto desde la 6Ilustración
como puro poder material, represivo, e insaciable, frente al cual la tarea política y
1
Ley 24.660 de Ejecución de Pena Privativa de la Libertad. Artículos 11 y 12.
Código Penitenciario y Carcelario. Titulo I. Artículos 2 y 3.
3
Ley de Ejecución Penal y Supervisión. Capitulo I, artículos 2, 5, 6 y 7.
4
Denominación, utiliza por la “Ley de Vigilancia y Control de Ejecución de Medidas al Menor Sometido a la
Ley Penal Juvenil, en el artículo 2.
5
Ossorio Manuel: Diccionario de Ciencias Políticas, Jurídicas y Sociales. 1° edición electrónica. 2004
6
Es la ideología y la cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha con el absolutismo y la nobleza.
También puede ser definida como la culminación del racionalismo renacentista. Se trata de un fenómeno
iniciado en Francia, que se va extendiendo por toda Europa a lo largo del siglo XVII. La Ilustración es la
postura crítica que adopta la burguesía frente al orden establecido. Las características de la Ilustración son las
siguientes: Racionalismo, Búsqueda de la felicidad, Creencia en la bondad natural del hombre, el optimismo,
el Laicismo.
2
8
jurídica más noble era ponerle límites, es decir, construir y desarrollar principios o
postulados capaces de limitar el qué y el cómo castigar para garantizar así los
derechos individuales. Para los fines de esta investigación, es en el segundo de
los momentos (cómo sancionar)
en el cual ubicamos al derecho penitenciario.
Entendido este como el conjunto de normas
jurídicas, de derecho público,
encargadas de regular la ejecución de las penas, medidas de seguridad y los
derechos de las personas sometidas a detención provisional. 7
Por Todo ello, los principios rectores del sistema penal no deben considerarse
como meros “limites” del ius puniendi,8 sino como principios constituyentes del
derecho de castigar y de ejecutar lo sancionado. Hoy en día, el derecho
penitenciario
no
puede
seguir
siendo
considerado
sino
como
Derecho
Penitenciario Constitucional.
La finalidad del presente trabajo será proponer una sistematización didáctica y
comprensiva de los Principios Rectores de la Ejecución Penal. Se busca
proporcionar una visión general de los principales problemas que hoy afectan a la
ejecución penitenciaria, en El Salvador9
y su comparación con los principios
teóricos que la informan. No ignoramos que, como grandes principios, nunca han
alcanzado su plena aplicación efectiva. Pero una cosa es el incumplimiento –
intencionado o negligente- de los objetivos proclamados teóricamente y otra muy
distinta es la adopción de medidas legislativas certeramente dirigidas a renunciar a
esos objetivos o a hacerlos imposibles. A juicio de los investigadores, las recientes
7
Idea que se complementa con , lo expresado en el artículo 1 Ley Penitenciaria: “ La presente Ley regula la
ejecución de las penas y de las medidas de seguridad previstas en el Código Penal y las penas contempladas
en las demás leyes especiales, así mismo la aplicación de la detención provisional.”
8
Expresión latina utilizada para referirse a la facultad sancionadora del Estado. Se traduce literalmente como
derecho a penar o derecho a sancionar. La expresión se utiliza siempre en referencia al Estado frente a los
ciudadanos. Por ello, si bien puede ocurrir que otros organismos o instituciones, o en otras situaciones, estén
legitimados para castigar o sancionar (empleador y empleado, o padre e hijo), el ius puniendi no es aplicable a
estas relaciones.
9
a. Hacinamiento y sobrepoblación. b. Ausencia de tratamiento penitenciario. c. Padecimiento de condiciones
inadecuadas para la visita y abusos en los registros. d. Traslados arbitrarios. e. Atención inadecuada a
personas con padecimientos mentales. f. Aplicación de un concepto inhumano de privación de libertad en el
Centro de Seguridad de Zacatecoluca. g. Omisión de prevenir crisis inminentes, que desenlazan en cruentas
reyertas. ( Informe de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos año 2005, pagina 24)
9
tendencias legislativas10 como por ejemplo las relativas régimen de visitas a los
centros penitenciarios, concernientes a los requisitos para el ingreso, incorporados
en el Art. 14-a. y siguientes11 , demuestran que estamos ante lo segundo. Lo cual
demostramos
con las siguientes explicaciones. Inicialmente conviene recordar
porque es algo ampliamente asumido, que no existe buen sistema de ejecución
penal sin buen sistema de penas. Cualquier buena intención o propuesta de
mejora del entorno penitenciario tiene los días contados si el sistema penal en su
conjunto sigue optando por la cárcel como la principal respuesta frente al delito o
si se deja dominar por la siempre irracional reivindicación de la
12
retribución y el
castigo. En segundo lugar, pretendemos demostrar, que estamos ante síntomas
preocupantes de retroceso si comparamos las actuales políticas penales13 con las
declaraciones de principios penitenciarios basadas en la humanidad e igualdad de
la ejecución y la orientación a la reinserción14.
La materia penal y penitenciaria es especialmente rica en principios informadores
derivados de las grandes declaraciones de derechos humanos y no puede ser de
otra forma si se tiene en cuenta que las penas y especialmente, la pena de prisión,
son las intervenciones estatales más duras sobre los derechos fundamentales. Por
eso sus límites deben ser especialmente rigurosos y se establecen en textos tanto
nacionales como internacionales, que tienen su referente último en el respeto a la
dignidad humana. Desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos
(1948), hasta el Pacto de Derechos Civiles y Políticos de New York (1966),
pasando por la Reglas Mínimas para el tratamiento de los reclusos (Consejo de
Naciones Unidas, 1957 y posteriormente Reglas de Tokio, 1990) y la Convención
10
D.L. Nº 54, del 27 de julio de 2006, publicado en el D.O. Nº 151, Tomo 372, del 17 de agosto de 2006.
11
Ya se notaba esa tendencia en el legislador salvadoreño, desde las reformas incorporadas en julio de
2001, cuando ingresaron nuevas disposiciones legales como el Artículo 92-A Pn.”Excepciones a las formas
Sustitutivas” y el controversial Artículo 103 L.P “Régimen de Internamiento Especial” que dio pauta al
funcionamiento del centro penal de Zacatecoluca, conocido en la jerga carcelario como “Zacatraz”
12
Finalidad de la pena, que trata de corresponder con el mal señalado en la ley (la pena) al causado por el
delincuente (delito). Expiación. Remuneración.
13
Otro ejemplo es la ley Contra el Crimen Organizado y Delitos de Realización Compleja” decreto 190, del 20
de diciembre de 2006.
14
Artículos 2 y 5 de la Ley Penitenciaria.
10
Interamericana de Derechos Humanos (1969), son abundantes las declaraciones y
recomendaciones de protección de derechos en materia penal y penitenciaria. Su
seguimiento es discutible y su eficacia relativa, comenzando por la distinta
influencia en los derechos internos. Pero son principios formalmente vigentes que
no pueden darse por superados con el argumento de las constantes crisis a que
están sometidos. Existen en el sistema penitenciario salvadoreño algunos
principios, que se encuentran especialmente amenazados por razones que
parecen escapar a la mera coyuntura y que se asientan en características
estructurales. Por ejemplo el principio de legalidad, humanidad de las penas, y el
principio de resocialización, que, además, tienen reconocimiento constitucional en
el caso salvadoreño.
Si damos un vistazo, a la vigencia del principio de humanidad de las penas, en El
Salvador; diríamos lo siguiente. Esta norma Rectora, no sólo se asienta en la
prohibición internacional de tratos inhumanos y degradantes, sino que tiene
expresa declaración en el artículo 27 inciso 2°15 de la Constitución salvadoreña,
que repite dicha prohibición. Es un principio que va más allá de la exigencia de
unas condiciones penitenciarias respetuosas con la dignidad humana y afecta a
una de las características preocupantes de los actuales sistemas penales, la larga
duración de las penas. La excesiva duración de las penas de prisión, no sólo
contradice el objetivo resocializador, sino que ha sido claramente definida como
uno de los factores que determinan la consideración de una pena como inhumana
o degradante. Así lo ha dicho el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en
resoluciones afectantes a distintos países europeos: Sentencias de 7 de julio de
1989, Soering contra Reino Unido; 20 de marzo de 1991, Cruz Varas y otros
contra Suecia; 25 de marzo de 1993, Costello-Roberts contra Reino Unido. El
Tribunal Constitucional español también ha considerado que la larga duración,
junto a otros factores, puede incidir en la consideración de la pena como inhumana
o degradante (SSTC 30 marzo 2000, 12 junio 2000). Y en similares términos la
15
“Se prohíbe la prisión por deudas, las penas perpetuas, las infamantes, las proscriptivas y toda especie de
tormento.”
11
Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, se refirió ha dicha
situación, en la sentencia de Inconstitucionalidad número:15-96 del 14-II-97,
Considerando IX.
La literatura criminológica viene describiendo, desde hace tiempo, el efecto
deteriorante y criminógeno16 de la prisión. En efecto, hoy se conoce con mayor
rigor científico cuáles son los efectos que produce la prisión en quienes la
padecen, por lo cual, a partir de estos conocimientos, se puede diseñar una
política penitenciaria más realista que no fomente pretensiones inalcanzables que
finalizan por ser estrategias de legitimación de la situación actual. Así se ha dicho,
con razón, que el:
“Tiempo penitenciario no sólo es una fase de padecimiento en la vida del recluso,
sino que constituye un momento decisivo en su biografía. En la prisión el interno
aprende unos comportamientos sociales propios que favorecen positivamente su
estigmatización e incorporación de forma estable a los grupos sociales de
marginación. Fenómeno definido por Lemert como desviación secundaria, que
tiene su origen en la comisión del delito. La prisión tiene por esto una destacada
misión criminógena al dar estabilidad a la autoconciencia de marginación, y en
este sentido es esencialmente antipedagógica17”
Las innegables tensiones que provoca esta coexistencia de formas discursivas tan
distintas y, en algún caso, casi antagónicas, no sólo conspira contra el logro de
cualquier objetivo vinculado con conseguir un trato humano en prisión sino que,
sobre todo a partir de la colisión entre el segundo y el tercer nivel discursivo (esto
es: administración penitenciaria e internos), puede conducir derechamente a que
la cárcel termine siendo “un espacio sin ley”. Dado que el espacio carcelario es un
16
Factor o escenario que causa o conduce al delito.
17
Mapelli Caffarena, Borja y Terradillos Basoco, Juan, Las consecuencias jurídicas del delito, 3a. ed., Madrid,
Civitas, 1996, pp. 121 y 122. La referencia a Lemert se explica por cuanto este autor se refirió a la desviación
primaria “como aquellos actos que el sujeto realiza debido a múltiples factores sociales, psicológicos,
biológicos, etc..”; distinguiéndola de la desviación secundaria “en la cual el sujeto ya no actúa movido por esos
factores iniciales, sino guiado por una nueva situación, una nueva identidad, creada, por la actuación de los
órganos de control, como una forma de responder a los problemas originados por esta reacción social.
12
espacio oculto al resto de la sociedad. La propia naturaleza de la institución
penitenciaria oculta las prácticas que se desarrollan en su interior. La convivencia
permanente entre guardados y guardianes, junto con las facultades legales o de
facto reconocidas a éstos últimos para controlar a los primeros algunas veces
convierte a la ilegalidad en una posibilidad siempre presente.
La única forma, según la opinión de algunos autores18, de aspirar a un efectivo
respeto al trato humano en prisión, será la de construir un “espacio de garantías”,
cuyos marcos centrales estén dados por la legalidad ejecutiva y el control
jurisdiccional permanente. Para que el ámbito de la discrecionalidad administrativa
no termine por aplastar a quienes se encuentran en prisión es necesario fortalecer
una arquitectura jurídica que levante sus cimientos sobre estos dos pilares.
Lo dicho hasta aquí no significa, ciertamente, proclamar la inexistencia, en nuestro
medio, de tales garantías o principios. Sin embargo, nuestro cometido aquí será
otro: el de buscar medios para fortalecerlas. Estos mecanismos, en algún caso, se
orientarán a subsanar ciertas deficiencias legislativas, proponiendo enmiendas
tendentes a mejorar instituciones vigentes o, en otro, a llamar la atención sobre la
necesidad de cambios de actitud respecto de los operadores que deben llevar
adelante el control de la administración: perfeccionar la legalidad ejecutiva y el
control jurisdiccional como medio de construir un espacio de garantías que
aseguren el trato humano en prisión.
Como ya lo afirmamos estamos, enfrentando nuevas manera de vulneración de
los principios rectores de la ejecución de la pena en la sociedad actual: la
masificación, la diversidad, las largas condenas, la presión mediática, la
seguridad. Son, todos ellos, producto de condicionantes sociales actuales que han
18
José Daniel Cesano, en “Legalidad y Control Jurisdiccional. Construcción de Garantías para lograr un “trato
humano” en Prisión. Reflexiones a partir de la Realidad Carcelaria Argentina. Boletín Mexicano de Derecho
Comparado. Número 50, UNAM, 2007. p. 2. De igual forma Bobino, Alberto, “Control judicial de la privación
de libertad y derechos humanos”, en varios autores, ¿Más derecho?, Buenos Aires, Fabián Di Plácido Editor,
año 1, 2000, p. 226.
13
puesto en tensión los grandes principios que, teóricamente, se habían asumido
para la ejecución penitenciaria.
Pocos análisis dejan de reconocer la actual crisis del derecho como instancia
formalizada de establecimiento de garantías iguales para todos19. La idea de
emergencia o de sociedad en peligro frente a los enemigos que la asedian, se
asocia con el discurso que contrapone la eficacia inmediata a las garantías. No se
renuncia formalmente a los principios, pero se establecen continuamente
excepciones coyunturales basadas en la idea de peligrosidad y emergencia
aplicada a determinados grupos de sujetos que resultan excluidos de un sistema
que, a fuerza de excepciones, deja de ser un sistema garantizador. El sistema se
mantiene formalmente pero, no para terroristas, no para inmigrantes, no para
reincidentes, no para mareros, etc. Y uno de los nudos de la idea de emergencia,
en palabras de Neuman, es la exaltación de la cárcel en su expresión aflictiva e
intimidatoria.
Esta tendencia, como es de esperar, posee sus detractores, como partidarios.
Para algunos, vulnera la concepción garantista de los derechos individuales y
colectivos fundamentales, propio del Estado social y democrático de derecho
consagrado en la Constitución, que inspira una política criminal sustentada en un
derecho penal cuyas funciones son la protección de bienes jurídicos mediante la
prevención limitada y la motivación de los ciudadanos para que se abstengan de
incurrir en aquellos comportamientos que importen una grave perturbación para la
convivencia en sociedad. En términos distintos, el Magistrado Ulises del Dios
19
“Hemos sostenido en otra oportunidad que en nuestros días, frente a la sensación social de e
inseguridad derivada de la delincuencia violenta , que se manifiesta con particular intensidad en los grandes
conglomerados urbanos, algunos sectores pregonan una huida hacia el derecho penal caracterizada por el
endurecimiento de la respuesta punitiva estatal, que en definitiva se traduce en la utilización del sistema
penitenciario para solucionar los problemas sociales relacionados con la pobreza y el desempleo” Lascano,
Carlos Julio, en el prologo al libro “Estudios de Derecho Penitenciario”, de José Daniel Cesano. EDIAR,
Buenos Aires, 2003.Página: 1.
Con esa misma orientación, Iñaki Rivera Beiras, Radiografía del Reformismo Penitenciario en España, en el
libro “La Cuestión Carcelaria “historia, epistemología, Derecho Penitenciario y política criminal. Editores del
Puerto, Corrientes, 2006. Páginas 727-751. También Aquino Silva, Herbert Walter, ¿El interno objeto de la
pena o sujeto de derecho? artículo publicado en la revista “Quehacer Judicial”, enero-febrero 2007 Nº 53,
Dirección de Comunicaciones, Corte Suprema de Justicia, San Salvador. Página 26.
14
Guzmán Canjura, presidente de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de
Justicia; afirma: “El Código Penal actual, implícitamente pretendió evitar que la
jurisdicción penal fuese instrumentalizada por el poder político, por lo que adoptó
una concepción
garantista, motivado por la vivencia en el régimen político
autoritario que finalizaba. Lo que pretendió ser un garantismo a favor de los
perseguidos políticos, se deformó en un garantismo
pro-delincuente, que no
solamente impregnó al Código Penal sino también y principalmente al proceso
penal y la ejecución de la pena”20
Así las cosas, ¿es un anacronismo reivindicar el modelo resocializador?,
¿estamos en condiciones de presentar un nuevo modelo? Al
realizar nuestra
investigación, podemos calibrar los efectos positivos o negativos, que la
realidad penitenciaria
aplicación de
salvadoreña ha experimentado en casi un década, de
la Ley Penitenciaria.21 Por lo que consideramos, como estudiantes
de ciencias jurídicas,
importante la
valoración crítica, de la vigencia
o
incoherencia de los principios fundamentales, que la Ley penitenciaria ordena
deben impregnar la vida en los Centros Penales del País.
ENUNCIADO DEL PROBLEMA
¿De que manera son Violentados los Principios Fundamentales que rigen la Ley
Penitenciaria, en los Centros Penitenciarios de Nuestro País y como se puede
Potenciar su Cumplimiento?
20
Comentarios a la “Ley Contra el crimen Organizado” artículo publicado en la revista “Quehacer Judicial”,
enero-febrero 2007 Nº 53, Dirección de Comunicaciones, Corte Suprema de Justicia, San Salvador. Página 3.
21
La ley penitenciaria fue aprobada el 24 de baril de 1997 y fue puesta en vigencia el 20 de abril de 1998.
15
JUSTIFICACIÓN
La Convención Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)22 en su Art. 5.6
dispone que: “Las penas privativas de la libertad tendrán como finalidad esencial
la reforma y la readaptación social de los condenados”
El artículo 10.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP)23
destaca que: “El régimen penitenciario consistirá en un tratamiento cuya finalidad
esencial será la reforma y la readaptación social de los penados”
Por su parte la Constitución salvadoreña en el artículo 27 inciso 3°, expresa:” El
Estado organizará los centros penitenciarios con objeto de corregir a los
delincuentes,
educarlos
y
formarles
hábitos
de
trabajo,
procurando
su
readaptación y la prevención de los delitos.”
Las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos24 (RMTR) determinan
como fines de la ejecución penal la readaptación y a la rehabilitación.
En general, podemos resumir las finalidades normativas de la ejecución penal
del ordenamiento jurídico salvadoreño son las siguientes:
a) Reforma, rehabilitación, reincorporación y readaptación social de los
reclusos25;
b) Prevención del delito ; y,
c) Formar hábitos de trabajo26
22
Ratificada por El Salvador, según D.L numero 5 del 15 de junio de 1978.
23
Ratificado por El Salvador según D.L número 27 del 23 de noviembre de 1979.
24 Adoptadas por el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente,
celebrado en Ginebra en 1955, y aprobadas por el Consejo Económico y Social en sus resoluciones 663C (XXIV) de 31 de
julio de 1957 y 2076 (LXII) de 13 de mayo de 1977.
25 Para Marcos Salt (Los derechos fundamentales de los reclusos) “es necesario advertir que los términos resocializar,
reinsertar, readaptar, rehabilitar y reeducar, aunque en muchas ocasiones son utilizados indistintamente, no son conceptos
sinónimos sino que, antes bien, pueden diferenciarse conceptualmente”. Confrontar. Mapelli Caffarena ,Borja: Pena
Privativa de Libertad, páginas . 439 y siguientes.
26
Del mismo modo en el derecho comparado encontramos normas de similar contenido, como las siguientes:
16
Sin embargo, es un sentir común y comprobado por de muchos, que en
la
práctica se observa que esos postulados no trascienden de los cuerpos legales
que los contemplan. Las causas pueden ser muchas: falta de decisión política
estatal y partidista27, escasez de recursos humanos y económicos, desinterés
ciudadano (o aprobación tácita) del estado del sistema carcelario y del irrespeto a
los derechos humanos del recluso, entre otras; pero la percepción de los
involucrados en el sistema carcelario es la misma, ninguna de las finalidades
normativas de la ejecución penal son alcanzadas por el sistema penitenciario
salvadoreño. La fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico Social
(FUSADES)
en el boletín, de estudios legales del mes de julio de 2005, en
relación a la problemática penitenciaria afirma:
“En El Salvador hay aproximadamente 13,000 reclusos (176 por cada 1000
habitantes), un índice por encima de la capacidad oficial
(167 por 1000
habitantes). El sistema debe evolucionar y modernizarse tanto para utilizar los
espacios carcelarios eficientemente como para ampliar su infraestructura”.
En consecuencia, conforme a lo planteado, hablar de la cárcel es hablar de una
contradicción y de los retos para afrontarla. Por una parte, se desconfía de su
eficacia, pero por otra, no se ha sabido superar la privación de libertad como
principal repuesta frente al delito y sus especiales características en la sociedad
postindustrial. Ni consiguen evitarse las condiciones que generan la delincuencia,
ni la cárcel deja de ser una respuesta que mira al pasado, retribuyendo el delito,
con escasas posibilidades de incidir en el futuro, si por futuro entendemos como
evitar la criminalidad. Y ello porque es muy difícil educar para la libertad desde la
privación de libertad.
- La Ley Penitenciaria Italiana del 26 de julio de 1975 en su art. 1 dice “en relación con los condenados y
presos debe aplicarse un tratamiento reeducativo que, especialmente por contactos en el exterior, se dirija a
su reinserción social.”
- La Ley Penitenciaria Alemana del 1 de enero de 1976 considera como meta de la ejecución de las penas y
medidas privativas de libertad capacitar al recluso “para llevar en el futuro en responsabilidad social una vida
sin delitos”.
- La Ley de Ejecución Penal Brasilera (7.210/84) dispone que “la ejecución penal tiene por objetivo efectivizar
las disposiciones de la sentencia o decisión criminal y proporcionar condiciones para la harmónica integración
social del condenado y del interno”.
27 Ni siquiera los procesados (que tienen derecho a votar) –y por ende sus familias- son vistos como un
electorado a convencer por parte de los políticos.
17
Por tanto, mientras no aparezca algo mejor, no puede sustituirse la cárcel como
pena, como lo expresó luminosamente Hans Schultz28 : “La pena no es un
problema metafísico ni una realización moral sino una amarga necesidad en una
comunidad de seres imperfectos como son los seres humanos”. Parece entonces
imperioso volver a considerar, que la meta a alcanzar, mientras exista la cárcel,
que parece ser estará con nosotros durante mucho tiempo, debe seguir siendo la
concepción, de que ésta debe ser un espacio para la resocialización y no una
“bodega humana”. Sólo bajo esta premisa se justifica la vigencia e imperio del los
principios fundamentales, que rigen la ejecución del la pena en El Salvador, como
herramientas que limitan el poder punitivo del Estado en la fase ejecutiva del
ejercicio del poder penal. Ello significa que los principios, funcionan como
reguladores de las restricciones de los derechos fundamentales, de ahí que
respecto de estos principios el interno mantiene la misma condición que cualquier
ciudadano. En consecuencia el recluso esta privado de su libertad no de su
dignidad.
OBJETIVOS
OBJETIVOS GENERALES:
•
Identificar los Principios Fundamentales de la Ley Penitenciaria
•
Dar a conocer la importancia de los Principios Fundamentales de la Ley
Penitenciaria.
OBJETIVOS ESPECIFICOS:
•
Determinar el objetivo de la aplicación de los Principios Fundamentales de
la Ley Penitenciaria.
•
Establecer la finalidad de los Principios Fundamentales de la Ley
Penitenciaria.
28
Citado por Claus Roxin, “Culpabilidad y Prevención “, editorial Reus S.A. Madrid, 1998, página 98.
18
ANTECEDENTES HISTORICOS DE LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE
LA LEY PENITENCIARIA.
La adopción de los principios limitadores del poder penal y en consecuencia
de la ejecución de la pena, tienen un fuerte contenido político, como formas de
reacción ante un modelo de dominación en cuanto al ejercicio del poder; en
atención a esa realidad histórica, es necesario el análisis de la concepción de
“Estado de Derecho” como condición básica para la existencia y aplicación de
los Principios Rectores. En segundo lugar, es necesario que se estudien los
orígenes de los Principios Fundamentales, desde el aparecimiento de la
denominada Escuela Clásica.29, entendida como la cconcepción teórica del
Derecho Penal, penitenciario y criminológica, cuyo florecimiento data del siglo
XIX, siendo su antecesor prominente el Marqués de Beccaria, con su famoso
Tratado de los delitos y de las penas. Romagnosi, Carmignani, Carrara, Rossi,
Le Sellyre, Bentham, Feuerbach, Binding, Oribe y Pacheco son algunos de los
grandes autores que la integran.
1.1 EN RELACIÓN AL SURGIMIENTO DEL ESTADO DE DERECHO.
Concepto:
La
expresión
“Estado
de
Derecho”
es
empleada
fundamentalmente en dos sentidos básicos.
1) Sentido lógico - formal: En esta acepción, el Estado de Derecho es el
estado funcionalizado a través del derecho (o régimen jurídico). Esta es la
opinión de Kelsen.
2) Sentido Histórico - Político ó Político – Valorativo: En esta segunda
acepción la empleada por antonomasia podemos decir a modo de punto de
partida, que Estado de Derecho es aquel estado en el que tienen vigencia
los derechos fundamentales de la persona humana. Como es evidente, esto
29
Agrupa a los pensadores y tratadistas del Derecho Penal que, fundándose en el libre albedrío
humano y en la eficacia de la pena como ejemplaridad general e individual de escarmiento,
asientan las bases de la ciencia jurídica criminal sobre principios de estricto dogmatismo jurídico,
liberalidad en el proceso y trato humanitario de los procesados, con eliminación de torturas y otros
sistemas crueles de inquisición o castigo que sufrían los privados de libertad.
19
significa que todo individuo tiene un vasto ámbito de libertad, que no puede
ser válidamente quebrantados por los gobernantes.
Ahora bien, si deseamos precisar el concepto, debemos tener en cuenta que
por más elevada que sea la cultura política y la educación de un pueblo, se
producirán violaciones de tales derechos, razón por la cual, no puede confiarse
sólo en la virtud de los gobernantes y en sus sentido del deber para respetarlos;
de ahí que sea necesaria una determinada estructura institucional que lo asegure,
como lo prueban los estados constitucionales.
Pasando ahora a considerar los distintos medios técnico – jurídicos, es decir,
las distintas instituciones que configuran el Estado de Derecho, deben citarse las
siguientes:
a) En primer término, es común que se dicten constituciones legisladas y
codificadas, para que se sepa con exactitud cuáles son esos derechos
fundamentales y que alcancen tienen.
b) Separación del poder constituyente y los poderes constituidos. Esta
separación, que es en realidad una doble manifestación de la soberanía del
pueblo, tiende a una más eficaz defensa de los derechos fundamentales de
la persona mediante la mayor estabilidad que adquieren así las normas
constitucionales.
En efecto solo el poder constituyente, es decir, el pueblo en ejercicio de tal
poder, puede dictar y reformar la constitución; en cambio, las atribuciones de los
poderes constituidos, están limitadas por la misma constitución.
c) Separación de los Poderes Constituidos: Es necesario destacar que
dentro del mecanismo institucional de la separación de los poderes, deberá
existir una independencia y separación entre el Ejecutivo, Legislativo y
Judicial.
d) Otras instituciones complementarias, el de Habeas Corpus, la acción de
amparo, la inconstitucionalidad de las leyes. etc., que tienden a permitir la
20
realización práctica de tales derechos, o bien su inmediata reparación en
caso de ser violados.
Como es obvio, los enumerados son medios de técnica constitucional relevantes
por cierto, que tienden a asegurar el rasgo esencial y definitorio del Estado del
Derecho, es decir, el goce real y efectivo de los derechos fundamentales del
hombre.
1.2 ESCUELA CLÁSICA.
Nació como reacción contra la arbitrariedad de la justicia penal y al amparo de
las ideas de la Revolución francesa, defendiendo el principio de que no puede
haber delito ni sanción sin ley previa que así lo disponga, siendo éste su aporte
principal a la teoría jurídica. Una de las interrogantes más importantes que se
formulo la esta escuela era el fundamento del castigo estatal expresado por medio
del de la pena de prisión. Ante la interrogante ¿Cuál es la finalidad de la sanción y
para que sirve?
Esta corriente de pensamiento propuso las siguientes
explicaciones, denominadas bajo la terminología de teorías de las penas.
1.3 TEORÍAS DE LA PENAS.
El principal medio de que dispone el Estado como reacción frente al delito es
la pena en el sentido de "restricción de derechos del responsable". El orden
jurídico prevé además las denominadas "medidas de seguridad" destinadas a
paliar situaciones respecto de las cuales el uso de las penas no resulta plausible.
De manera que el sistema de reacciones penales se integra con dos clases de
instrumentos; penas y medidas de seguridad. Desde la antigüedad se discuten
acerca del fin de la pena fundamentalmente tres concepciones que en sus más
variadas combinaciones continúan hoy caracterizando la discusión, así, para
explicar estos remedios incluidos en la legislación penal se ofrecen estas diversas
teorías que parten de puntos de vista retributivos o preventivos, puros o mixtos
que se encargan de fundamentar de diverso modo y de explicar los presupuestos
que condicionan el ejercicio del "ius puniendi" y la finalidad perseguida por el
Estado con la incriminación penal.
21
A) TEORÍAS ABSOLUTAS DE LA PENA:
Son aquellas que sostienen que la pena halla su justificación en sí misma, sin
que pueda ser considerada como un medio para fines ulteriores. "Absoluta"
porque en ésta teoría el sentido de la pena es independiente de su efecto social,
se "suelta" de él. El primer punto de vista es:
1. La Teoría de la Justa Retribución:
Desarrollada por Kant, para quien al pena "debe ser" aun cuando el
estado y la sociedad ya no existan, y Hegel cuya fundamentación de la pena
pública, fue la base que permitió la sistematización de la teoría del delito,
(elaborada a partir de la teoría de las normas de Binding) concibe al delito como al
negación del derecho, y a la pena, como al negación de la negación, como
anulación del delito, como reestablecimiento del derecho, entiende que al
superación del delito es el castigo. En coincidencia con Kant, tampoco Hegel
reconoce finalidades de prevención, como el mejoramiento y la intimidación, como
fines de la pena. Esta construcción gravitó decisivamente en relación a la ulterior
evolución del Derecho penal y, debido a que no existen aun alternativas
consolidadas, actualmente conservan relativa vigencia. En al jurisprudencia la
teoría de la retribución ha tenido un importante papel hasta hace poco tiempo.
Esta concepción recibe su característica de "absoluta" debido a que ve el
sentido de la pena no en la prosecución de alguna finalidad social útil, sino que
sostiene que dicho sentido radica en que la culpabilidad del autor sea
compensada mediante la imposición de un mal penal, o sea que agota todo el fin
de la pena en la retribución misma, explicada por Kant como un imperativo
categórico emergente de la idea de justicia y fundamentada dialécticamente por
Hegel como la negación de la negación del Derecho. Así, niega una concepción
del castigo que se fundamente en razones de utilidad social que ilícitamente
convierta al hombre en un "medio" instrumental en beneficio de la sociedad ya que
tanto para Binding como para todos los defensores de la teoría de la retribución,
22
las concepciones preventivas resultan incompatibles con la dignidad humana
porque sólo cabe motivar con el castigo a los animales, respecto de los seres
humanos la única motivación admisible es la que surge de la propia norma,
concebida como una orden –no matarás- que precede a la descripción legal –al
que matare a otro...se le impondrá una pena de..., cuya existencia es
independiente de la sanción.
El mal de la pena esta justificado por el mal del delito, es concebida como un
mal que debe sufrir el delincuente para compensar el mal causado con su
comportamiento, pensamiento que reconoce como antecedente la Ley del Talión.
Ella niega o aniquila al delito, restableciendo el derecho lesionado, ha de
imponerse por el delito aunque resulte innecesaria para el bien de la sociedad,
aunque no se logre un efecto intimidatorio ni exista riesgo alguno de reincidencia
debe igualmente aplicarse. Esto no significa que las teorías retribucionistas no
asignen función alguna a la pena: por una u otra vía le atribuyen la función de
realización de justicia. La opinión más generalizada afirma que la pena presupone
la reprochabilidad del comportamiento sometido a ella y expresa esa
reprochabilidad. Es concebida por ésta teoría como reacción por lo sucedido y
desvinculada del porvenir ya que su fin es reparar el delito y no evitar delitos
futuros. Esto explica la sólida interconexión establecida entre las teorías del delito
y la pena:
a) El fin de la pena es restablecer el orden alterado por el delito.
b) El delito, condición de la pena, exige la realización de un comportamiento
contrario a la norma, más, la existencia de culpabilidad en el autor del
mismo.
c) El sistema se basa en el libre albedrío siendo culpable aquél sujeto que
pudiendo motivarse en el respeto de la norma optó por la opción contraria y
delinquió.
23
El haberse mantenido al margen de las exigencias que le plantaba el orden
jurídico, no obstante haber podido ajustarse a ellas (el haber podido obrar de
otro modo) es el criterio generalmente aceptado sobre el cual se fundamenta el
juicio de culpabilidad.
d) La medida de la pena depende de la gravedad del hecho realizado y el
grado de culpabilidad del autor, estableciéndose así un criterio de
proporcionalidad entre el delito y la pena.
™ Algunas Objeciones a las Teorías Retributivas:
Las críticas formuladas a esta teoría explican su progresiva decadencia que
se pone de manifiesto en virtud de que la misma ha sido abandonada por la
doctrina penal contemporánea al menos en su perfil ortodoxo de concepción
absoluta.
Muchas de las deficiencias de esta teoría se fundamenta, en relación al "ius
puniendi", donde también se conecta con la idea de los Principios Fundamentales,
reacuérdese que también son denominados como limites al “ius puniendi” 30
- Fundamenta el "para que" del castigo pero no explica ¿cuándo? el Estado debe
hacerlo.
- No fija un límite en cuanto al contenido de la potestad penal estatal.
- Presupone la necesidad de la pena que debería en realidad justificar; llevada al
extremo concluiría en que debe castigarse al delincuente aunque ello no resulte
necesario en el caso concreto.
- Presupone el libre albedrío o libertad de voluntad respecto de lo cual se sostiene
que es irracional fundamentar el derecho del Estado a imponer penas en la
existencia de una culpabilidad basada en él debido a que la libertad de voluntad
del autor no es empíricamente demostrable.
-La retribución como pago del mal con el mal. La racionalización de la venganza
30
La misma Sala de lo Constitucional de Corte Suprema de Justicia, reconoce dicha situación, al advertir
sobre la preeminencia en el orden jurídico de los principios fundamentales. Ver Sentencia de
Inconstitucionalidad Ley de Emergencia páginas 94-95.
24
- El pago o la devolución de un mal corresponde al arraigado impulso de venganza
humano. La afirmación de que con la pena se ejerce una retribución fáctica
solamente puede justificarse en la medida en que ella impide los actos de justicia
por propia mano.
- Se entiende que el criterio retributivo no puede ser absoluto debido a que resulta
evidente que no toda culpabilidad debe ser castigada ya que la pena, en el caso
concreto, puede producir efectos contraproducentes (no explica ¿cuándo? el
Estado debe aplicar la pena).
- La idea de retribución compensadora es vulnerable debido a que la pena no
borra el mal causado por el delito sino que en realidad añade un segundo mal, "el
criterio talionario31 no permite recuperar el ojo de la víctima quitando un ojo al
autor".
Más allá de las críticas a la teoría hasta aquí expuesta, el Derecho penal
contemporáneo no ha evolucionado hacia un abandono total del os puntos de vista
retributivos debido, fundamentalmente, a la fragilidad de las teorías preventivas
propuestas como alternativas.
La sistematización de los presupuestos de punibilidad, formulados por la
escuela clásica desde perspectivas retributivas se ve como un conjunto de
garantías del gobernado frente al Estado y en los modelos propuestos en su
reemplazo parecería estar corriendo riesgo, ello origina un rechazo de éstos,
además, la circunstancia de que no se haya formulado aun ningún sistema que
ofrezca presupuestos de incriminación (teoría del delito) diferentes a los
enunciados como consecuencia de la concepción retributiva, da más fuerza a la
sensación de que el abandono de dichas teorías produciría inseguridad jurídica.
31
. Nombre que califica el sistema punitivo más espontáneo y sencillo por castigar el delito con un acto igual
contra el delincuente. Constituye la pena el propio daño o mal que se ha causado a la víctima
25
Además, debe concederse a esta teoría la virtud de haber concebido a la pena
como una reacción proporcional al delito cometido, estableciendo un límite a la
pretensión punitiva estatal.
B. TEORÍAS RELATIVAS DE LA PENA:
Las teorías preventivas renuncian a ofrecer fundamentos éticos a la pena, ella
será entendida como un medio para la obtención de ulteriores objetivos, como un
instrumento de motivación, un remedio para impedir el delito. Para explicar su
utilidad, en relación a la prevención de la criminalidad, se busca apoyo científico.
Esta Teoría es de gran importancia pues de ella se deriva el principio fundamental
de la resocialiación, que tanto a nivel constitucional como legal asume nuestro
sistema penitenciario.
1. Teorías de la Prevención Especial:
Desarrollada por diversas corrientes de pensamiento penal, como la
escuela alemana de Frank von Liszt32, el positivismo criminológico italiano33, el
correccionalismo34 y la escuela de la defensa social35. Aunque cada una de ellas
32
Famoso por su “Programa de Marburgo” 1862. Según el cual la pena es “ prevención mediante represión”
33
Los caracteres de esta escuela son: a. Método experimental. b. Responsabilidad social derivada del
determinismo, y temibilidad del delincuente. c El delito como fenómeno social y natural. d. La pena no como
castigo, sino como medio de defensa social. Representantes: César Lombroso, en la parte antropológica.
Enrique Ferri en lo social. Rafael Garófalo en lo jurídico.
34
Sistema penal que tiende a modificar por la educación, en establecimientos adecuados, la propensión a la
delincuencia. Su fundamento filosófico es el pensamiento de Krause, del que se infirió que el delito es una
arbitrariedad inmoral manifestada externamente y encaminada a perturbar el orden social. La consecuencia
de tal premisa constituye el postulado de la teoría: el fin de la pena será ayudar a la voluntad desviada del
hombre que viola la ley a ordenarse a si mismo, remediando aquella arbitrariedad. representantes. Pedro
Dorado Montero, Giner de los Rios y Sanz del Río.
35
Aparecida en París en 1954. Los planteamientos básicos de la Nueva defensa social
interesan: a) El delincuente no debe ser sometido a la justicia penal con un fin de expiación,
venganza o retribución. b) La política criminal que se trata de adoptar está orientada al
tratamiento del delincuente, con la concreta finalidad de devolver5 al autor del delito a una vida
social libre y consciente. c) Para alcanzar la resocialización del delincuente debe realizarse un
meticuloso estudio científico de su personalidad; consecuentemente, el Juez penal no debe tener
del mismo un mero conocimiento “Judicial, sino de su constitución biológica, situación social etc.
26
presente matices, resulta factible enunciar sus principales formulaciones. Es la
posición extrema contraria a la teoría de la retribución.
Según éste punto de vista preventivo-especial, el fin de la pena es disuadir al
autor de futuros hechos punibles, es decir, evitar las reincidencias (versión
moderna de la teoría) y sólo es indispensable aquella pena que se necesite para
lograrlo, se procurará readaptar al autor mediante tratamientos de resocialización.
Así, la necesidad de prevención especial es la que legitima la pena, según Von
Liszt; "sólo la pena necesaria es justa". Se habla de "relativa" porque su finalidad
está referida a la "evitación del delito".
La prevención especial no quiere retribuir el hecho pasado, no mira el pasado,
sino que ve la justificación de la pena en que debe prevenir nuevos delitos del
autor. Esta concepción, influenciada por el determinismo, no admite la libertad de
voluntad, niega que la culpabilidad pueda ser fundamento y medida de la pena.
Von Liszt se dedicó a clasificar delincuentes considerando que la eficacia de la
incriminación exige que ella se adapte a cada sujeto, procurando corregir, intimidar
o inocuizar, según la personalidad de cada individuo sobre el que la pena deba
cumplir su función preventiva, de modo que para dicho autor la prevención
especial actúa de tres maneras:
a. Corrigiendo al corregible: resocialización
b. Intimidando al intimidable
c. Haciendo inofensivos a quienes no son corregibles ni intimidables.
La necesidad de la pena es la que fundamenta en esta teoría de la imposición.
Pese a que existen razones para considerarlo concepción dominante, éste
punto de vista también es vulnerable.
27
™ Algunas Objeciones a la Teoría de la Prevención Especial:
En cuanto al fundamento y límites del "ius puniendi".
- El ideal de corrección explica el fin que persigue la pena pero no contiene
ninguna justificación del "ius puniendi".
- No sirve para fundamentar la conminación de penas, sino en todo caso, para
fundamentar la aplicación y ejecución de penas.
- No posibilitan una delimitación del ius puniendi en cuanto a su contenido.
- Pueden crear el riesgo de fundamentar el Derecho Penal contra los inadaptados
–enemigos políticos- o los asóciales –mendigos, vagabundos, prostitutas, etc.
Resulta válido cuestionar el derecho del Estado a someter a tratamiento contra su
voluntad a una persona, especialmente si es adulta, porque puede traducirse en
una manipulación de la personalidad para obligarla a dejar de ser lo que quiere. La
imposición coactiva de un proceso de resocialización entra en contradicción con la
idea de un estado de derecho que exige pluralismo. Así, el fin de resocialización
será de tan poca precisión que podría ampliar incontroladamente el poder del
Estado en el campo del Derecho Penal. Incluso debería perseguirse un
tratamiento hasta que se dé la definitiva corrección, aún a riesgo de que la
duración sea indefinida.
- Imposibilidad de determinar la necesidad de la pena.
- En la mayoría de los casos, nuestros conocimientos empíricos no bastan para
delimitar la necesidad de la pena, lo que resulta extensivo a lo relativo a
naturaleza y quantum de la pena. En aquellos supuestos en que resulte posible
determinar la falta de necesidad de prevención especial la única conclusión viable
seria la impunidad, o sea;
ƒ
Delincuentes primarios y ocasionales: Porque no manifiestan peligro de
volver a delinquir.
ƒ
Delitos graves: en ciertos casos no hay peligro de repetición
ƒ
Delitos cometidos en situaciones excepcionales: porque casi con
seguridad no se volverán a repetir.
ƒ
Delincuentes habituales: a veces no hay posibilidad de resociabilizarlos.
28
ƒ
Delincuentes por convicción: se dificulta la resocialización debido a que
para que la misma resulte viable es indispensable la colaboración del
delincuente y no cabe su imposición coactiva, no podría aplicársele por la
fuerza.
- En el ámbito de individualización de la pena, surgen nuevas objeciones por la
imposibilidad de predecir los efectos del tratamiento (si la pena se prolonga hasta
que el tratamiento tenga éxito, el condenado queda a merced de la intervención
estatal).
-Ilegitimidad de la resocialización coactiva:
- El Estado o la sociedad no tienen derecho alguno que les permita readaptar a
según las reglas socialmente impuestas, en forma coactiva, al autor de un delito
determinado.
- No se puede, además, agotar el sentido de la pena en la readaptación social del
condenado y el propósito de evitar la reincidencia.
La razón por la cual la teoría de la prevención especial quedó detenida en su
evolución, no logrando superar las críticas apuntadas, se relacionan con su
prematuro abandono de los conocimientos de las ciencias sociales y de la
investigación empírica para construir las categorías de autor que debían servir de
base al sistema.
2. Teorías de la Prevención General:
Tiene origen científico en Feuerbach, concibe a al pena como una amenaza
que por medio de las leyes se dirige a toda la colectividad con el fin de limitar al
peligro derivado de la delincuencia latente en su seno. Esta coacción formulada en
abstracto se concretiza en la sentencia, cuando el juez refuerza la prevención
general al condenar al autor debido a que por éste acto está anunciando a los
demás lo que les ocurrirá si realizan idéntica conducta (por eso, la lógica de éste
criterio exige que las penas sean cumplidas, de lo contrario, el fin intimidatorio se
ve afectado). Así, en su formulación pura, estas concepciones no se fijan en los
efectos que la pena puede surtir sobre el autor mismo, de manera que,
29
"prevención general", significa también evitación de los delitos mediante la
producción de efectos sobre la generalidad.
Estas teorías suelen ser identificadas con el aspecto intimidatorio de las penas
ya que su justificación estará dada por su fin de evitar la comisión de hechos
punibles respectos de sus potenciales autores. La prevención general actúa no
sólo con la conminación general de penas, sino que adquiere mayor efectividad
con su imposición y ejecución. La conminación penal debe intimidar y la ejecución
penal debe confirmar la seriedad de la amenaza. Según Feuerbach; La ejecución
de la pena tiene lugar "para que...la amenaza de la ley sea una verdadera
amenaza".
Esta teoría parece presentar la ventaja de no tener que recurrir al criterio clásico
de la culpabilidad sino al de “motivabiliadad” (de motivación) del autor. Así, el tipo
penal consiste en la descripción de la conducta prohibida y su fin es motivar
(mediante la amenaza con una pena) para que esa conducta no se realice.
3. Teoría de la Prevención General Positiva:
La prevención general puede ser entendida de un modo diverso al
precedentemente expuesto. Por una parte, puede manifestarse por la vía de la
intimidación a los posibles delincuentes (prevención general negativa), y, por la
otra, como prevalecimiento o afirmación del derecho a los ojos de la colectividad.
Así se adjudica a la pena ya un fin de conservación del orden, o de conservación
del derecho, o para fortalecer la pretensión de validez de las normas jurídicas en
la conciencia de la generalidad, o bien reforzar las costumbres sociales y la
fidelidad al derecho o como afirmación de la conciencia social de la norma.
Algunas objeciones a la teoría de la prevención general
En cuanto al fundamento del "ius puniendi":
- Esta formulación encierra el peligro de su intrínseca debilidad para fundamentar
cuándo es legítimo que el Estado use la pena, deja sin resolver la pregunta
siguiente; ¿frente a qué supuestos tiene el Estado la facultad de intimidar? Ello
30
explica su tendencia a favorecer el "terror penal" (como ocurrió en la baja Edad
Media con la práctica de las ejecuciones ejemplares)
- Tampoco aporta datos acerca de ¿cuáles son los comportamientos esperados y
cuáles los indeseables?
En cuanto al límite del "ius puniendi":
- Podría terminar en una tendencia al terror estatal porque podría conducir a un
Derecho Penal más ocupado por su propia eficacia que por servir a todos los
ciudadanos.
- No es posible determinar cual es el énfasis punitivo que es necesario aplicar al
delincuente para lograr el efecto intimidatorio en el resto del tejido social.
Indemostrabilidad de la coacción sicológica
- Las suposiciones sobre el efecto intimidatorio de las penas ejemplares sólo
pueden pretender el status de una cuestión de fe.
- Es muy difícil verificar cual es el efecto preventivo general de la pena. La idea de
que la intensidad de la amenaza es proporcional al efecto preventivo resulta, al
menos, dudosa.
-Utilización del delincuente para amedrentar a otros hombres.
- El interés público en la evitación de delitos no basta para justificar, respecto del
afectado, lo que la pena a él le ocasiona: la garantía de la dignidad humana
prohíbe utilizar al hombre como medio para los fines de otros hombres.
- Es impugnable en sí mismo un criterio que utiliza al hombre de esa forma ya que
no se lo castiga por su acción sino por comportamientos que se supone que otros
hombres pueden realizar, asumiendo sentido la objeción kantiana a que lo seres
humanos sean manejados como instrumentos para prevenir las intenciones de
otros.
Las impugnaciones a la teoría de la prevención general tampoco han provocado
que el Derecho penal haya podido despojarse totalmente de este punto de vista.
Es importante señalar que fueron precisamente ópticas de prevención general las
que dieron lugar a uno de los más modernos intentos por fundamentar el sistema
penal: partiendo de la concepción de Luhmann de que el Derecho es instrumento
31
de estabilización social, se ha explicado la denominada "prevención general
positiva".
4. Teorías Mixtas o de la Unión:
La polémica entre teorías absolutas y relativas de la pena evidencia que
existe más de un fin de la pena ya que ninguna de las mencionadas concepciones
agota el fundamento para su explicación. De allí se derivan teorías de la unión que
procuran articular una síntesis entre las doctrinas en pugna. Parten del supuesto
realista de que no es posible adoptar una fundamentación desde las formar puras
precedentemente señaladas porque ellas ofrecen varios flancos a la crítica.
Surgen así teorías pluridimensionales de la pena que suponen una combinación
de fines preventivos y retributivos e intentan configurar un sistema que recoja los
efectos más positivos d cada una de las concepciones puras hasta aquí
analizadas.
Los intentos para presentar una fundamentación coherente de la pena, que
contemple al mismo tiempo las teorías absolutas y las relativas, son variados.
Además, éstas "teorías de la unión" son dominantes en el Derecho penal
contemporáneo. Algunos autores señalan que su existencia pone en evidencia
una crisis cuya manifestación más evidente es la ausencia de respuestas
doctrinarias y legislativas armónicas para justificar el "ius puniendi" estatal, "con
todas las consecuencias de inseguridad que de allí se derivan".
Comúnmente las teorías mixtas le asignan al Derecho Penal la función de
protección a la sociedad, sin embargo, tal función no reviste iguales características
en todas las teorías. Pueden reconocerse dos grupos de fundamentaciones:
a) Aquellas que postulan que la protección de la sociedad ha de basarse en la
retribución justa y que los fines de la prevención sólo juegan un papel
complementario dentro del marco de la retribución.
32
b) Las que sostienen que fundamento de la pena es la defensa de la sociedad,
y a la retribución corresponde únicamente la función de límite máximo de
las exigencias de la prevención, impidiendo que conduzcan a una pena
superior a la merecida por el hecho cometido.
En ambos casos, la protección de la sociedad es entendida en el sentido de
protección de bienes jurídicos y las conminaciones penales se justifican sólo, y
siempre, por la necesidad de protección de bienes jurídicos.
En algunos exponentes de estas teorías mixtas, la prevención general se
presenta como la forma concreta de protección de bienes jurídicos en virtud de
que el fin de protección de bienes jurídicos, por sí solo, no legitima la pena.-
Se sostiene que el criterio unificador se concreta en la afirmación de que cada
concepción tiene influencia diversa según el momento en que se la considere. De
modo que el criterio preventivo general es el que más gravita a nivel legislativo, es
decir cuando se sanciona la norma que prevé sanción para todo aquel que realice
determinado comportamiento. Los puntos de vista retributivos pasarían a primer
plano durante el proceso y especialmente en la individualización judicial de la
pena, ya que a la sentencia debe establecerse considerando preferentemente la
gravedad del hecho cometido y la culpabilidad del autor. Pasarían a segundo
plano consideraciones preventivas especiales vinculadas a la personalidad del
autor u al pronóstico de reincidencia, limitándose la influencia de la prevención
general a una función residual, relacionada con evitar la imposición de una pena
tan reducida que suponga efectos contraproducentes para el control social.
La teoría de más incidencia durante la ejecución sería la prevención especial en
su versión moderna, debido a que el sistema penitenciario debe orientarse al logro
de la readaptación social del condenado.
33
La teoría de la pena aquí sostenida puede ser resumida de la siguiente manera;
la pena sirve a finalidades de prevención especial y general. Es limitada en su
monto mediante la medida de la culpabilidad, pero puede no alcanzar esta
medida, en tanto esto sea necesario para las necesidades de prevención especial
y no se opongan a ello requisitos mínimos de prevención general.
1.4 FINALIDAD DE LA EJECUCIÓN
Los Principios Fundamentales de la Ley Penitenciaria son de suma
importancia, porque con ellos se enuncian claramente los fundamentos de todo el
sistema normativo. Estos Principios nutren el contenido normativo y orientan su
interpretación.
Ciertamente en esta fase la vigencia de los derechos fundamentales de las
personas se han visto ampliamente reducidos, sobre todo cuando los modelos
penitenciarios se han sustentado en la doctrina de la sujeción especial36. Por tal se
entiende a “aquella construcción jurídica que fundamenta un debilitamiento o
minoración
de
los
derechos
de
los
ciudadanos,
o
de
los
sistemas
institucionalmente previstos para su garantía, como consecuencia de una relación
cualificada con los poderes públicos, derivada de un mandato constitucional o de
una previsión legislativa conforme con aquélla que puede ser, en algunos casos,
voluntariamente asumida”.37 Bajo esta directriz el privado de libertad pasa a ser
tratado casi como una persona sin derechos. Ello no es admisible en un Estado
Constitucional de Derecho por cuanto en un régimen como éste los derechos
fundamentales, en su perspectiva material – no formal – deben respetarse y
36
Los orígenes de esta doctrina deben buscarse en las elaboraciones de la doctrina
administrativista alemana de fines de siglo XIX y principios del XX. En tal sentido, se ha indicado
que uno de los primeros autores que la utilizaron fue Laband, en 1901, aplicándola a los
funcionarios públicos. Sin embargo, es Mayer quien representa el mayor exponente de la teoría en
el derecho público alemán. Sobre estos aspectos, cfr. Rivera Beiras, Iñaki, La devaluación de los
derechos fundamentales de los reclusos. La construcción jurídica de un ciudadano de segunda
categoría,
Barcelona,
J.
M.
Bosch
Editor,
1997,
pp.
338
y
ss.
37
Al respecto, cfr. Rivera Beiras, Iñaki, “La doctrina de las relaciones de sujeción especial en el
ámbito penitenciario”, en varios autores, Legalidad constitucional y relaciones penitenciarias de
especial sujeción, Barcelona, Editorial M. J. Bosch, 2000, p. 68.
34
tutelarse en todas las esferas en las cuales se ejerce el poder, y de ella no esta
excluido el ámbito de ejecución de las penas.
Afortunadamente, desde inicios de la década de los años setenta del siglo que
se ha ido, los tribunales constitucionales de distintos Estados europeos han
emprendido una lucha, no sin algunos desmayos, contra tal concepción. En este
sentido, basta con repasar los contenidos de distintos fallos emanados del
Tribunal Constitucional Federal alemán;38 de la Corte Constitucional italiana39 y,
38
Así, la retención de una carta de un interno que contenía expresiones supuestamente injuriosas
hacia la persona del director del establecimiento penitenciario en donde se encontraba alojado, dio
lugar a la sentencia de fecha 14 de marzo de 1972, en donde el Tribunal Constitucional, a través
de su sala II, expresó: “Los derechos fundamentales de los prisioneros sólo pueden ser restringidos
a través de una ley o con base en una ley. 1. La Ley Fundamental [en adelante, L. F.] establece en
el art. 104, incs. 1 y 2, y en el art. 2, inc. 2, frases 2 y 3, la posibilidad de una supresión de la
libertad, limitada o ilimitada en el tiempo, que tenga como presupuesto una sentencia judicial penal,
que se dicte con base en la aplicación de una ley penal y el acatamiento de las respectivas
disposiciones constitucionales. No contempla, por el contrario, con la excepción de la prohibición
de maltrato establecida en el art. 104, inc. 1, frase 2, ninguna afirmación sobre el modo y forma en
el que se debe ejecutar la pena privativa de la libertad. En lo que respecta a la restricción de
derechos fundamentales, las correspondientes normas constitucionales determinan que ésta es
admisible únicamente mediante una ley o con base en una ley (véase en este contexto el art. 10,
inc. 2, frase 1 y art. 5 inc. 2, L. F.). La evidente conclusión de que el legislador por ese motivo
estaría obligado a partir de este momento a expedir también la correspondiente ley, en un ámbito
que hasta ahora se había regulado en su totalidad, principalmente, a través de simples
disposiciones administrativas, no ha sido acogida en principio por la jurisprudencia y la doctrina
desarrollada con posterioridad a la entrada en vigencia de la Ley Fundamental. Antes bien, si se
acude a la figura legal de las ‘relaciones especiales de poder’ y se entiende ésta como una
restricción autónoma implícita de los derechos fundamentales de los prisioneros, no se podría
considerar como ordenada de pleno derecho la expedición de una ley sobre cumplimiento de
penas... 2. Se ha traído a colación esta opinión sólo con el objeto de aclarar que la concepción
tradicional de la ejecución penal como una ‘relación especial de poder’ es admisible para relativizar
así los derechos fundamentales de los prisioneros con una indeterminabilidad que se torna
intolerable. La Ley Fundamental es un ordenamiento vinculado a valores, que reconoce la
protección de la libertad y la dignidad humana como la máxima finalidad de todos los derechos; sin
embargo, su idea del ser humano no es la del individuo autónomo aislado, sino la del que está en
comunidad y con una personalidad sujeta a obligaciones de diversas maneras... En el art. 1 inc. 3,
LF, los derechos fundamentales son declarados como vinculantes para el Legislativo, el Poder
Ejecutivo y la jurisdicción. Esa vinculación plena de los poderes estatales se contradice cuando en
la ejecución de una sanción penal los derechos fundamentales pueden ser restringidos a discreción
o por potestad discrecional. Sólo se puede considerar una restricción cuando esta es indispensable
para el logro de un fin social contemplado en el orden de valores de la Ley Fundamental y se da en
las formas previstas constitucionalmente. Los derechos fundamentales de los prisioneros sólo
pueden ser limitados mediante una ley, que sin embargo, no puede renunciar —dentro de los
límites posibles— a la cláusula general”. Para el texto del fallo, cfr Schwabe, Jürgen (comp.),
Cincuenta años de jurisprudencia del Tribunal Constitucional Federal alemán, Bogotá, Ediciones
Jurídicas Gustavo Ibáñez-Konrad Adenauer Stiftung, 2003, pp. 12 y ss.
35
aunque no sin ciertos zigzagueos, del Tribunal Constitucional español40;
pronunciamientos que, al poner en crisis la doctrina de las relaciones especiales
de sujeción, directamente han producido una revitalización, en el ámbito
penitenciario, de la legalidad ejecutiva.
Propiamente en el orden penal y penitenciario se ha dicho que los principios son
aquellos “axiomas fundamentales forjados por el los seres humanos desde tiempo
inmemorial que convierten que convertidos en patrimonio común de los pueblos
civilizados, permiten orientar y encausar el derecho represivo por senderos de
justicia y seguridad jurídica ; posibilitando, además a un nutrido cuerpo doctrinal
llevar a este sistema de conocimiento al elevado grado de racionalización
y
41
sistematización teórica y practica.”
39
En efecto, la Corte Constitucional, por Sentencia del 28 de julio de 1993 (núm. 349), en igual
dirección que el pronunciamiento germano citado en la nota anterior, afirmó que: “La sanción de
privación de libertad no puede comportar una total y absoluta privación de la libertad de la persona.
Quien se encuentra en un estado de privación de libertad, incluso privado de la mayor parte de su
libertad, conserva siempre un residuo que es tanto más precioso por cuanto constituye el último
ámbito en el que puede expandirse su libertad individual. De lo que se deduce que la adopción de
eventuales procedimientos susceptibles de introducir ulteriores restricciones en tal ámbito, o que de
cualquier modo comporten una sustancial modificación en el grado de privación de la libertad
personal, puede producirse sólo con las garantías (reserva de ley y reserva de jurisdicción)
expresamente previstas por el artículo 13, segundo párrafo de la Constitución”. Para el texto de
este fallo, cfr. Muñagorri Laguia, Ignacio, “La vigencia del principio de legalidad en el ámbito
penitenciario”, en varios autores, op. cit., nota 9, p. 30.
40
En España, la evolución de la jurisprudencia en esta materia, del Tribunal Supremo, se ha
manifestado a través de una tonalidad cambiante que ha sido descrita como “un proceso lento pero
inexorable de reducción de tal ámbito [el de las relaciones de especial sujeción], del que la
jurisprudencia va expulsando casuísticamente, supuesto tras supuesto, relaciones que se venían
considerando —ciertamente con la oposición de la doctrina más sensible— como de sujeción
especial”. Así, desde aquella objetable sentencia núm. 2/1987, en donde el tribunal consideró que
“la disciplina de la prisión es la base del sistema penitenciario”, atribuyéndole a las personas
presas un “status específico de individuos sujetos a un poder público que no es el que existe sobre
el común de los ciudadanos; se ha llegado a un pronunciamiento como el contenido en la
Sentencia 61/1990, en donde luego de considerar como “imprecisa” la separación entre las
relaciones de sujeción general y especial, concluyó afirmando que: “una cosa es, en efecto, que
quepan restricciones en el ejercicio de los derechos en los casos de sujeción especial, y otra que
los principios constitucionales (y derechos fundamentales en ellos subsumidos) puedan también
ser restringidos o perder eficacia y virtualidad. Y siempre deberá ser exigible en el campo
sancionatorio administrativo (no hay duda en el penal) el cumplimiento de los requisitos de
legalidad formal y tipicidad como garantía de la seguridad del ciudadano. Otra cosa es que esos
requisitos permitan una adaptación —nunca un supresión— a los casos o hipótesis de relaciones
Administración-administrados y en concordancia con la intensidad de la sujeción”.
41
Velásquez, Fernando: “Derecho penal” Parte general. Temis. Bogotá, Colombia. 1997. página 226.
36
A. Principios Fundamentales.
La Constitución, los Tratados Internacionales y la Ley Penitenciaria, hacen
referencia a diversos principios, que algunas veces coinciden en los tres ámbitos
normativos (Constitución, Tratados Internacionales y Ley Penitenciaria) , situación
que en ocasiones el “principialismo” lejos de ayudar a la interpretación del
derecho, vale como elemento de distorsión. Así para citar un ejemplo, Carlos
Sánchez, en su obra “Limites Constitucionales al Derecho Penal”42 entre los
principios en la ejecución de la pena, cita los siguientes:
a.
Principio Pro-Homine.
b.
Principio Pro-libertatis.
c.
Principio de Legalidad de la Ejecución.
d.
Principio de Resocialización.
e.
Principio de Normalidad.
f.
Principio de Cuidado.
g.
Principio de Reducción del daño.
h.
Principio de Jurisdiccionalidad.
i.
Principios político-penales de la ejecución de la pena en materia de
resocialización.
-Principio de simetría funcional.
- Principio de presunción de normalidad.
-Principio de Exclusividad del criterio objetivo de la conducta en la
determinación del nivel disciplinario.
- Principio del criterio de reagrupación y diferenciación del tratamiento.
En la presente investigación, nuestra pretensión es más modesta y limitaremos, a
considerar los Principios Fundamentales, que la Constitución y la Ley Penitenciaria
establecen. Aclarando que la doctrina enumera y clasifica los principios de diversas
maneras y formas. Hecho que analizaremos en capítulos ulteriores.
42
Publicaciones del Consejo Nacional de la Judicatura, San Salvador, Agosto 2004. Páginas 117-131
37
La clasificación que ocuparemos es la siguiente:
•
Principio de legalidad. ( Artículo 4 L. P)
•
Principio de Humanidad ( Artículo 5 inciso 1° L. P ) e Igualdad ( Artículo 5
inciso 2° L. P)
•
Principio de Judicialización (Artículo 6 inciso 1° L. P), en el cual se regula
también el Principio de Asistencia Letrada (.6 inciso 2°).
•
Principio de participación comunitaria (Artículo 7 L. P) ; y,
•
Principio de Resocialización (Artículo 27 inciso 3° de la Constitución).
No incluimos en este comentario, el principio de afectación mínima (Artículo 8 L.
P) por dos razones, la primera de estricta legalidad. La Ley penitenciaria, no lo
ubica en el Titulo I, en el cual incluyó a los anteriores; en consecuencia el
legislador salvadoreño no lo estimó como Principio Fundamental; sino como un
subprincipio,
del sistema administrativo sancionador
En segundo lugar, el
principio de afectación mínima, según la doctrina contemporánea está implícita
en el de proporcionalidad.
La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia , en la Sentencia de
Inconstitucionalidad
de fecha 14-II-97, marcada con el número
5-96,
Considerando IX 4 ; se ha pronunciado en la sentencia Sobre la incidencia del
principio de proporcionalidad en el establecimiento de penas
El
Tribunal ha
afirmado que :"en lo relativo a la pena, el principio [de proporcionalidad] se
manifiesta en la predeterminación legislativa y la aplicación judicial de la pena
privativa de libertad, sólo y estrictamente en la medida y grado necesarios para
que la pena cumpla con su fin esencial, sin desnaturalizar su carácter utilitario o
instrumental en relación a tales fines; el agravamiento de la misma de forma tal
que exceda la medida o el grado necesarios para el cumplimiento de sus fines,
deviene en inconstitucional, por violentar la función de la pena privativa de libertad
preceptuada en el art. 27 Cn" ( Inc. 1).”
38
CAPITULO II
ANALISIS DOCTRINARIO
“…en las paredes de las cárceles está escrito con carbón,
los buenos se hacen malos y los malos salen peor.”
Concepción Arenal.
2.1 ¿QUÉ ES UN PRINCIPIO?
La Ley escrita no puede abarcar todas las posibilidades o eventos que en la vida
se presentan. De ahí que, en la aplicación de las normas jurídicas a casos
concretos se adviertan lagunas legales que dejan al juzgador en la necesidad de
acudir a otras fuentes para resolver el litigio sometido a su jurisdicción ya que no
cabe abstenerse de pronunciar un fallo a pretexto de silencio de la ley. A falta de
esta, serán de aplicación los principios generales del derecho.
Técnicamente no debería
llamarse principio, sino fundamento,
ya que un
Principio solo existe en las ciencias exactas. Pero por el amplio uso doctrinario
usaremos esta palabra principio, a su vez haremos
por lo tanto una breve
diferenciación de lo que es Derecho, Principio y Garantía.
2.2 DEFINICIÒN DOCTRINAL:
¾ PRINCIPIO. Es un axioma que plasma una determinada valoración de
justicia de una sociedad, sobre la que se construye las instituciones del
derecho y que en un momento histórico determinado informa del
contenido de las normas jurídicas de un Estado. Algunos de estos
principios se plasma en la ley o en la constitución dando origen a las
garantías legales y constitucionales individuales, sociales o estatales. un
principio no es una garantía. Un principio es un fundamento, es la base de
una garantía.
39
¾ GARANTIA. Es una institución procedimental de seguridad y de
protección del individuo de la potestad de castigo del Estado. Si son
plasmadas en la ley o en la constitución se convertirán en garantías
individuales legales o constitucionales. Las últimas protegen a las
sociedades y al Estado de las actitudes de los individuos que pudieran
desestabilizar el régimen establecido. Si son plasmadas en la ley o en
una constitución serán garantías sociales o estatales.
¾ DERECHO PENAL. Es el conjunto de normas que regulan la potestad
punitiva del estado, asociando a hechos, estrictamente determinados por
la ley, como presupuesto, una pena o medida de seguridad o corrección
como consecuencia, con el objetivo de asegurar los valores elementales
sobre los cuales descansa la convivencia humana pacífica. (Enrique Cury,
jurista Chileno)
Teniendo clara dicha diferenciación podemos decir que todos los Derechos que el
ámbito normativo nos presenta, podemos apreciar que los derechos son parte
fundamental
que poseemos todas las personas y que al concretizarse varios
derechos en ellos surgen los que son los PRINCIPIOS, ya que son un conjunto de
derechos que cuando se violenta un principio van ligados a el varios derechos
vulnerados y el mecanismo o medio con que podemos hacer valer dichos
principios en el ello donde se inicia y surgen las garantías.
2.3 PRINCIPIOS Y VALORES CONSTITUCIONALES.
La Constitución de El Salvador establece en su art. 246 que los Principios,
Derechos y Deberes establecidos por la Constitución no podrán ser alterados por
las leyes que regulen su ejercicio. ¿Cuáles son esos principios?
40
La Constitución no dicen cuales son esos principios, por lo que es necesario
establecer cual es el significado del término. Los Principios “constituyen el marco
explicativo, doctrinal y filosófico de los valores, derechos y deberes consagrados
en la Constitución, vinculantes para el poder publico; con ello se designan
realidades de diversa naturaleza y de muy distinto valor normativo; también puede
definirse como las ideas en que se basa la organización política del Estado y la
forma de este y de Gobierno. Tiene un efecto práctico, como garantías que están
presenten en la interpretación y en la aplicación de los derechos fundamentales,
posibilitando su eficacia y como referente filosóficos respaldan los derechos y
promueven los valores del ordenamiento jurídico. ”
La Constitución de El Salvador, podrían considerarse como los principios los
siguientes: Irretroactividad de las leyes (art.21), Legalidad (art.86), Dignidad
Humana (art.10), Justicia Social (art.101), Interés Publico (art.246), Seguridad
Jurídica, Independencia Judicial, Publicidad de la Norma. etc...
La Constitución consagra la justicia, la seguridad jurídica y el bien común como
valores a los que se orientan la actividad del Estado, considerando que la persona
humana es el principio y fin de la actividad del Estado. Este contenido axiológicos
no se agota en esta disposición, pues siendo la constitución salvadoreña de
inspiración eudemonista utilitarista, establece además, la libertad, la justicia social,
la seguridad, el trabajo, la propiedad, etc. Como objetivos por alcanzar por el
Estado.
Ha sido costumbre en El Salvador argumentar que la Constitución es inaplicable
cuando no existen normas segundarias que regulen los principios establecidos en
ella. Se produce este fenómeno especialmente en lo derechos económicos
sociales, o sea lo que se denomina constitución pragmática que establece los
principios de forma abierta estableciendo que las leyes segundarias desarrollan en
forma específica esos contenidos.
41
Ocurre también que la norma puede existir pero son contrarias a los Principios,
Derechos y Deberes Constitucionales; en tal caso, los jueces deberán aplicar la
norma constitucional desaplicando la ley contraria, conforme a la Constitución de
El Salvador, existe disposición expresa (Art. 185) que Calcuta dicha actuación, y
que reviste al órgano judicial para poder a su vez hacer cumplir las leyes y norma
jurídica y entre estos los Principios Fundamentales.
.
La Constitución es el ordenamiento jurídico por excelencia que versa sobre la
organización del estado, la forma de gobierno, derechos y deberes del Estado
frente a sus ciudadanos y de los ciudadanos respecto del Estado, todo esto en un
momento histórico determinado.
Las Garantías Constitucionales son las protecciones con las cuales se
consagran los derechos innatos, individuales y sociales de las personas. Además,
en ellas descansa todo el ordenamiento jurídico de El Salvador.
Las Garantías Constitucionales las otorga el Estado, ya que reconoce a la
persona humana como el principio y fin del mismo. Esta situación parte del Estado
de Derecho, el cual se fundamenta en las garantías y principios consagrados en
nuestra constitución.
La Constitución se puede reformar, ya que el ordenamiento que en ella se
encuentra no es inmutable. Esta función le es atribuida al Órgano Legislativo quien
actuando como asamblea constituyente y con el voto de la mitad más uno de los
diputados que la conforman la pueden modificar, pero además de esto, debe ser
ratificada por la siguiente Asamblea Legislativa electa.
2.4 GARANTÍAS Y PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES
La Constitución Salvadoreña, en el título uno, inicia de la siguiente manera:
"El Salvador reconoce a la persona humana como el principio y fin de la actividad
42
del Estado" lo cual se traduce en la máxima expresión de garantía y obligación del
Estado para con sus ciudadanos; este reconocimiento hecho en la Constitución es
la base para toda la legislación. Luego, procede a enumerar los derechos
inherentes a las personas como son: "Toda persona tiene derecho a la vida, a la
integridad física y moral, a la libertad, seguridad, trabajo, a la propiedad y
posesión" con los cuales se garantiza la seguridad individual y jurídica de las
personas.
™ El principio de Igualdad de las personas ante la ley significa que sin
importar posición económica, raza, credo o alguna otra situación, las
personas van a ser tratadas en iguales condiciones y con las mismas
oportunidades.
™ El principio de Libertad ambulatoria implica que el salvadoreño puede
circular libremente en todo el territorio nacional sin ninguna limitante.
Además, prohíbe la esclavitud (la cual fue abolida en la etapa de la
independencia), lo cual garantiza que toda persona es libre y no puede ser
sometida a servidumbre sin recibir una remuneración.
™ El principio de Migración irrestricta al territorio de El Salvador de acuerdo a
las leyes significa que cualquier extranjero que quisiere ingresar a El
Salvador, puede hacerlo siempre y cuando lo haga conforme los
procedimientos establecidos por la ley.
™ El principio de Libertad de Expresión y de Difusión del Pensamiento es uno
de los más importantes. Garantiza que nadie será sometido a presiones
que limiten la difusión de sus ideas.
™ El principio del Derecho de Asociación Pacífica establece que nadie puede
ser obligado a pertenecer a una asociación si así no lo quisiere; por lo tanto,
bajo este principio, las personas reciben la más completa libertad de
43
asociarse con el fin que deseen y para la consecución de los propósitos
para los cuales se reúnan.
™ Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda ni a privarse de lo que
ella no prohíbe. Es en este principio que se concede a las personas la
facultad de auto obligarse y cumplir con lo que la ley ha previsto, con lo cual
se complementa la libertad que gozan los habitantes del país.
™ La garantía de remuneración por trabajo realizado se traduce de tal manera
que ninguna persona puede obligar a otra a prestarle servicios sin
reconocer su labor monetariamente.
™ La garantía del derecho de audiencia significa que ninguna persona puede
ser despojada de los derechos que le confieren las leyes sin haber sido
oída y vencida en juicio de la manera como lo previenen las leyes. De lo
anterior, deviene la garantía de presunción de inocencia, ya que si a una
persona se le imputa un delito, debe ser probada su culpabilidad en juicio
público donde se le aseguren todas las garantías necesarias para su
defensa. Por consiguiente, en todo el proceso que se lleve en su contra, la
persona procesada conserva su inocencia hasta que en la sentencia en que
haya sido condenado quede firme.
™ El principio de carácter excepcional de toda detención significa que no es la
regla general que una persona sea detenida sino solo cuando el caso lo
amerite y de acuerdo con las leyes y autoridades competentes haya que
decretarse que una persona sea detenida.
™ El principio de Legalidad consiste “en la aplicación de las normas jurídicas
de acuerdo a la legislación vigente y en la cual se basa el Estado de
44
Derecho, que consiste en la relación armoniosa entre los habitantes del
país y del Estado para con sus subordinados.”
™ El principio de unidad del ordenamiento jurídico consiste en que las leyes
deben gozar de unanimidad de criterio, ya que si hay disparidad en las
leyes, se fomentaría la inseguridad jurídica.
™ La garantía del derecho de petición significa que toda persona interesada
en dirigirse a las autoridades, puede hacer las preguntas que desee, y que
éstas al ser resueltas, le sean notificadas.
™ El principio de inviolabilidad de la morada (residencia) significa que ninguna
persona puede ingresar a la residencia de otra sin su consentimiento,
excepto bajo circunstancias que no sean de extrema necesidad.
™ La garantía de libertad contractual conforme a las leyes significa que toda
persona que sea capaz de ejercer derechos y contraer obligaciones, puede
llegar a acuerdos con otra y hacer valer tal convención sometiéndose a las
leyes que al efecto existan.
™ La garantía de inviolabilidad de la correspondencia protege la privacidad
individual de cada persona de tal manera que si su correspondencia fuere
interceptada, no tendría validez como prueba en ninguna situación.
™ La garantía de libertad de credo se traduce en que las personas pueden
elegir libremente su religión sin más limite que el de observar la moral y el
orden público.
™ El principio de prohibición de penas perpetuas e infamantes excluye de su
medio jurídico penas de muertes por considerarlas de índole subhumano y
45
antijurídico. Estas prohibiciones datan de tratados internacionales suscritos
por El Salvador.
™ Principio de Proporcionalidad en el establecimiento de penas significa que
la severidad de toda pena que deba ser impuesta dependerá de la
gravedad del delito cometido.
Las garantías principios y derechos a los cuales nos hemos referido se
suspenden en el caso de aplicarse el Régimen de Excepción (ordenamiento de
reserva que permite al Estado afrontar las situaciones de calamidad y emergencia
nacional) que contempla nuestra Constitución.
2.4 LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA LEY PENITENCIARIA.
Del movimiento penitenciario como interés en la situación del recluso solos e
puede hablar a partir de la segunda mitad del siglo XVII con abolición del Antiguo
Régimen, momento en el que las tendencias humanitarias hicieron de la pena
privativa de libertad el medio mas adecuado para conseguir sus pretensiones con
ello empieza a surgir los primeros estudios sobre todo relacionado con las
`prisiones y el cumplimiento de las penas, teniendo un destacado papel los
Congresos Penitenciarios Internacionales celebrados a partir del siglo XIX,
auténticos artífices de importantes objetivos hoy plenamente asentados. Mas
adelante las Reglas Mínimas aprobadas por la O.N.U. en 1955, pasan a constituir
un verdadero Código tipo de distintas legislaciones internas. De todo estos
antecedentes surge lo que posteriormente se ha denominado Derecho
Penitenciario que a partir de 1970 va materializándose en las más moderna leyes
de ejecución ya acordes con los citados Principios Internacionales que atañe en
este caso a nuestra legislación salvadoreña.
La finalidad de la investigación es hacer hincapié de las diversas problemáticas
de aplicación de los Principios Rectores de la Ejecución de la Penas privativas de
46
libertad las cuales se podrán hacer referencia y en este sentido utilizaremos el
termino ejecución penal, el contenido de los mismos pueden extenderse a la
ejecución de las medidas de seguridad y de las penas no privativas de libertad,
efectuando las adecuaciones necesarias en razón de la naturaleza de estas
ultimas.
A modo general cuando se hace referencia a los principios que inspiran a un
determinado campo del saber, estamos hablando de ciertos enunciados que se
admiten como condición o base de validez de las demás afirmaciones que
constituyen ese ámbito de conocimiento. Como bien se señala a los principios se
les admite como tales como evidentes y son de suma importancia en la
investigación y la praxis. Se los suele expresar de manera general como
“fundamento de algo” o “cualquiera de las primeras preposiciones o verdades de
donde se empiezan a estudiar las ciencias y las artes” y, a modo de sinónimo, la
palabra axioma se la define como “Principio, sentencia o proposición que no
necesita demostración alguna por clara y evidente”.
Así cuando hablamos de de Principio Rectores de la Ejecución de la Penal
aludimos a los postulados generales que sirven de base y orientan la actividad del
Estado en la regulación y ejecución de la sanción penal impuesta por un órgano
jurisdiccional en pro de su correcto desenvolvimiento administrativo y judicial.
También les cabe a estos principios la relevante función de servir como guía de
interpretación y aplicación de la ley penal en cuestiones penitenciarias.
Así, que ello los Principios Fundamentales de la Ley Penitenciaria o bien dicho
de la ejecución penal, son pautas o directrices que debe de respetar el legislador
al momento de redactar las normas penales y que en la practica se cristalizan en
los textos legales a modo
de “principios” (lo que en realidad serian “normas
rectoras”), de los que se derivan garantías y normas penales pragmáticas u
operativas, según sus consecuencias.
47
Por nuestra parte y teniendo en cuenta nuestro Capitulo II de la Ley
Penitenciaria Salvadoreña “Legalidad y Control Judicial” que nos permite ofrecer
siete principios o normas rectoras de la ejecución de la pena:
1) Principio de Legalidad,
2) Principio de Humanidad,
3) Principio de Igualdad,
4) Principio de Judicialización, o Judialización
5) Principio de Asistencia letrada,
6) Principio de Participación Comunitaria,
Y a su vez en nuestra investigación agregaremos dos principios que atañen a
nuestra materia de estudio como los son los Principios de Resocialización y el
Principio de Proporcionalidad.
La vigente Ley Penitenciaria de El Salvador, aprobada por la Asamblea
Legislativa, el 24 de abril de 1997, mediante decreto Nº 1027(D.O. Nº 85, Tomo Nº
335, del 13 de mayo de 1997), constituye el pilar básico del Derecho Penitenciario
Salvadoreño. El derecho penitenciario es el conjunto de normas que regulan la
ejecución de la pena y medidas privativas de libertad; dicha ley nace de la
necesidad de que esas sanciones penales se ejecuten con las garantías
inherentes al principio de legalidad. Una conceptualización aun más amplia del
derecho penitenciario incluiría la ejecución de las penas no privativas de libertad,
es decir, extendería el principio de legalidad, y por ende, el control judicial, a la
totalidad de las penas.
La citada ley penitenciaria regula en su capitulo II “La ejecución de las penas
no privativas de libertad “ y atribuye al juez de vigilancia penitenciaria ejecución
de la pena, a través del departamento de pruebas y libertad asistida, el control del
cumplimiento de esa pena, lo cual confirma que la denominación de ese órgano
judicial
no es meramente formal y ratifica que el derecho penitenciario
48
Salvadoreño actual se incorpora plenamente a esa visión muy amplia de disciplina
jurídica nacida inicialmente con la finalidad de regular el cumplimiento de la pena
privativa de libertad que el estado, en ejercicio de su potestad punitiva, impone a
los autores de infracciones penales.
La privación de libertad, pena adquirió gran relevancia en el siglo XIX y supuso
un gran avance, porque hasta ese momento el encarcelamiento del individuo
tenia como único fin su ocultamiento de la sociedad y, dada la dureza
extraordinaria de su régimen de vida
su degradación como ser humano. La
posición de preeminencia de ese tipo de pena dio lugar al desarrollo de la ciencia
penitenciaria, especialmente por parte de la doctrina considerándola algunos
autores (Garrido Guzmán) como una parte de la penología que “Se ocupa de las
penas privativas de libertad, de su organización y su aplicación con al finalidad de
reintegrar profesionalmente y socialmente a los condenados
“. La penología tuvo un gran auge en esos años y es definida por Francis Liebre
como “La rama de la ciencia criminal que se ocupa del castigo del delincuente”,
definición que responde a esas ciencias que recurren al método criminológico y
que se enmarcan en positivismo naturalista que imperaban durante dicha época,
en el pensamiento jurídico general y, por tanto, en las ciencias penales.
La promulgación de la Ley Penitenciaria en El Salvador supone un avance en
estas líneas de configuración del Derecho Penitenciario como una rama de las
ciencias jurídicas, de carácter autónomo y alejado de la criminología pero nunca
separada del derecho penal, ni del derecho procesal penal, porque si bien es
cierto que el derecho penitenciario tiene como objetivo central la ejecución de la
pena no hay que olvidar las particularidades y complejidades de su regulación de
las que se encuentran el protagonismo de la administración penitenciaria.
También dicha ley regula el cumplimiento de las penas contempladas en las
demás leyes especiales lo cual significa que amplia su ámbito a toda la jurisdicción
penal salvadoreña.
49
La ejecución de la pena ira encaminada a que el condenado goce de las
condiciones favorables a su desarrollo personal
con el fin que le permita
integrarse pacíficamente a la vida social cuando recobre su libertad. El articulo 2
de la Ley Penitenciaria supone la plasmación de la finalidad de la pena que ya la
Constitución salvadoreña proclama en su articulo 27 inciso 3º y que tiene su
antecedente en el articulo 10.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos y en el articulo 6 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos
incorporándose a ese movimiento Internacional que se considera al penado como
personal humana que, aunque haya sido condenado, no por ello pierde tal
condición y por tanto, se le ha de rehabilitar para su próxima vida en libertad. No
hay que olvidar que el indicado articulo 27 de la Constitución prohíbe las penas
perpetuas y proclama que
la corrección del delincuente, procurando su
readaptación, es un fin primordial de los Centros Penitenciarios que organiza el
Estado.
2.5 PRINCIPIOS RECTORES EN EL ÁMBITO DE LA EJECUCIÓN DE LA PENA.
Haciendo un breve repaso sobre la cuestión de los Principios de la Ejecución
Penal o Penitenciarios expuestos por algunos de los autores de la doctrina
nacional, tenemos la clasificación ofrecida por Cesano43, quien nos habla de los
Principios de democratización, de reserva y de legalidad, de control jurisdiccional
permanente, de respeto a la dignidad del interno y de no marginación; Salt44
presenta los Principios generales de humanidad o de debido trato en prisión, de
resocialización, de legalidad y de judicialización de la ejecución penal; Edwards45
43
El autor los presenta como auténticas “ideas-fuerza” cuya interrelación permite alcanzar el
objetivo de readaptación social que persigue la ejecución de la pena privativa de la libertad.
CESANO, José Daniel, Los objetivos constitucionales de la ejecución penitenciaria, Alveroni,
Córdoba, 1997, pp. 147-175.
44
RIVERA BEIRAS, Iñaki-SALT, Marcos Gabriel, Los derechos fundamentales de los reclusos.
España y Argentina, Editores del Puerto, Buenos Aires, 1999, pp. 155-222.
45
Quien los presenta más bien como “nuevas garantías constitucionales en la ejecución penal”
agregados por los Tratados Internacionales de Derechos Humanos incorporados por la reforma
constitucional de 1994. EDWARDS, Carlos Enrique, Garantías constitucionales en materia penal,
Astrea, Buenos Aires, 1996, pp. 157-178.
50
por su parte expone los de dignidad humana, resocialización, personalidad de la
pena y adecuado régimen penitenciario; y Haddad46 distingue entre Principios
Jurídicos (siguiendo a Cesano) y Terapéuticos relacionados con la rehabilitación
del penado, y en los últimos menciona los de voluntariedad del tratamiento, de
afrontamiento, de resolución de problemas y toma de decisiones, de cambio de
estilo de vida, de formación y cambio de hábitos y de auto eficacia.
Mientras que sobre la temática en la doctrina penitenciaria española47, podemos
mencionar las clasificaciones ofrecidas por Fernández García, quien nos habla de
los Principios de legalidad, de resocialización, de judicialización y de presunción
de inocencia (en relación a los preventivos)48; Cervelló Donderis presenta los
Principios de legalidad, intervención judicial, humanidad y resocialización49; y
Rodríguez Alonso por su parte expone los Principios de legalidad, de intervención
judicial o judicialización y de resocialización50.
El enunciado del Principio de Legalidad penal exige que la pena tanto en su
clase como en su gravedad sea impuesta por la ley por representar la
manifestación de la voluntad general. Por su parte la Legalidad en la ejecución
exige el sometimiento de esta fase de cumplimiento de la pena al dictado de la ley.
Si bien, en un principio, el contexto de la Monarquía Absoluta, actuó como limite a
la actuación de los jueces que era arbitraria y discriminatoria con el fin de limitar
sus actuaciones al dictado de la ley, posteriormente ha acabado siendo un limite
al poder de la administración para que sus actuaciones vengan como único apoyo
46
HADDAD, Jorge, Derecho Penitenciario, Ciudad Argentina, Buenos Aires, 1999, pp. 198-249.
Si bien algunos hacen referencia a principios informadores del Derecho Penitenciario y al ser
éste “el conjunto de normas que regulan la ejecución de las penas privativas de la libertad” en
sentido estricto, nos permitimos “extenderlos” a los propios de la ejecución penal.
47
48
AA.VV., Manual de Derecho Penitenciario, Coord. Berdugo Gómez de la Torre-Zúñiga
Rodríguez, Universidad de Salamanca-Colex, Madrid, 2001, pp. 129-139.
49
CERVELLO DONDERIS, Vicenta, Derecho Penitenciario, Tirant lo Blanch, Valencia, 2001, pp.
37-55.
50
RODRIGUEZ ALONSO, Antonio, Lecciones de derecho penitenciario, 3º Edic., Comares,
Granada, 2003, p. 02-08.
51
la base legal y con ello servir de freno a la injerencia estatal, impidiendo que a
través de remisiones reglamentarias intervengan mas allá de lo razonable.
Ya al hablar en al ámbito penitenciario tenemos principalmente: el Principio de
Legalidad Ejecutiva el cual establece claramente cuales son las “reglas del juego”
que debe de regir en relación jurídica penitenciaria , y a ellas deben de atenerse
los operadores penitenciarios , mas allá de desacuerdos personales con sentencia
del Tribunal o de las características del incidente de ejecución de condena.
A consecuencia directa de tal principio se derivan a modo de sub-principios, los
siguientes:
1) Sub-principio de Reserva: mediante el cual se pone de manifiesto que el
penado pude gozar de todos aquellos derechos que no se encuentren afectados
por el ordenamiento jurídico o por la sentencia condenatoria reafirmado así su
condición de sujeto de derecho, a pesar de la creencia popular en contrario .
2) Sub-principio de Humanidad: en concordancia con los Tratados de Derechos
Humanos (art. XXV DAD, art.5.1 y 2 CADH y art. 10 PIDCP) y mediante los cuales
se pone de resalto la obligación “erga omnes” de respetar la dignidad humana del
penado y promover una política penitenciaria humanista que tenga como centro de
atención a la persona, a quien se le debe garantizar que la ejecución de la pena
impuesta
estará
exenta
de
tratos
crueles,
inhumano
o
degradantes,
estableciéndose la responsabilidad penal del funcionario publico o particular que
tuviera participación en supuestos de tales características.
Resulta ilustrativa la frase del maestro mediterráneo Ricardo Núñez, cuando
enfáticamente sostenía, a mediados del siglo pasado, que “Las cárceles en si
mismas, por sus condiciones materiales, higiénicas y de salubridad no deben
agravar el mal inherente a la pena, ni las autoridades ejecutarlas en forma que
aumente ese mal”.
52
3) Sub-principio de Igualdad ante la ley: mediante el cual se prohíbe cualquier tipo
de discriminación durante la ejecución de la pena por cuestiones de raza, sexo,
idioma, religión, ideología, condición social o a cualquier otra circunstancia
excepto de aquellas que resulten a consecuencias del tratamiento penitenciario
individualizado observando por el interno de acuerdo a sus condiciones
personales.
4) Sub-principio de Pregresividad del Régimen Penitenciario: mediante el cual se
establece que en pro de la reinserción social, el Estado deberá utilizar dentro del
régimen penitenciario todos ellos medios necesarios y adecuados a dicha finalidad
(entre ellos, el ofrecimiento al penado de un tratamiento interdisciplinario), y que
dicho régimen se basara en la progresividad, estos es, que la duración de la
condena impuesta resultara dividida en fases o grados o modalidad de ejecución
de distintas intensidades en cuanto a sus efectos restrictivos, etapas a las que el
condenado ira accediendo gradualmente de acuerdo a su evolución en el régimen
y procurando la incorporación del interno a establecimientos penales abiertos
basados en el Principio de Autodisciplina y, en su momento, su egreso anticipado
al medio libre a través de los institutos penitenciarios previstos(salidas transitorias,
semilibertad, libertad condicional, libertad asistida, etc.).
Consecuencia inmediata del Principio de Legalidad es el de Principio de
Intervención Judicial
ya que en virtud de la actuación de la administración
penitenciaria queda limitada por el control jurisdiccional de Jueces y Tribunales.
La aparición de los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria ha supuesto un claro
exponente para la definitiva judicialización de la ejecución de las penas privativas
de libertad. Su cometido consiste en garantizar la legalidad de la actuación de las
autoridades penitenciarias en el ejercicio de sus facultades y el respeto a los
derechos fundamentales y por consiguiente a los principios rectores de esta, como
consecuencia de su doble carácter de ejecutor de las penas y garante de los
derechos fundamentales de los internos.
53
La necesidad de la pena conduce a su propio contenido en el sentido de
garantizar la imposición de penas que respeten los derechos fundamentales del
sujeto cumpliendo con ello el ineludible requisito de Humanidad que se encuentra
basado legalmente en el art. 1 y 27 inc.2º de la Constitución salvadoreña que
exige la prohibición de la tortura y las penas o tratos inhumanos o degradantes.
Penas inhumanas no son solo las que producen daños físicos sino como señala
Zugaldia las inocuizadoras, las ejemplificadotas y las desproporcionadas con la
gravedad del hecho en definitiva toda aquella que vulnere el necesario respeto a la
dignidad humana, ya que la proporcionalidad no se mide solos cuantitativamente
en el sentido de limitar la aplicación de una determinada pena, sino también
cualitativamente en la elección de una pena justa y digna que reserve la coacción
a los casos estrictamente necesarios.
La Humanización de la ejecución de la pena además de moverse en el ámbito
de los derechos humanos del recluso supone un apoyo al arden y la seguridad
estatal ya que atenta a la seguridad Estatal es precisamente la deshumanización,
plasmado en a la masificación o deficientes condiciones de salubridad o higiene,
por ello la humanidad enlaza con la Resocialización en el sentido de ser atendida
como el esfuerzo en suprimir o cuanto menos atenuar la nocividad de la prisión.
La resocialización por ello no ha de suponer una actuación directa sobre el
sujeto sino la creación de las condiciones sociales necesarias para producir menor
índice de delincuencia. la resocialización debe
partir de dos supuestos
indispensables: la consideración de un Derecho Penal de acto que deje margen la
personalidad el sujeto y de un derecho penal basado en la culpabilidad pues el
hombre como ser libre ha de ser responsable de sus actos y puede ser capaz de
trasformarlos.
En consonancia con los postulados
de los Tratados Internacionales de
Derechos Humanos(Art. 10.3 PIDCP y Art. 5.6 CADH) establece que la finalidad
de la ejecución penal será “lograr que el condenado adquiera la capacidad d
54
comprender y respetar la ley procurando su adecuada reinserción social”
estableciéndose así cuales son los objetivos que debe perseguir el Estado durante
la ejecución de la pena privativa de la libertad y las que deben estar orientados la
actividad de los operadores penitenciarios y judiciales.
La palabra “reinserción” representa un proceso de introducción del individuo en
la sociedad, es favorecer directamente el contacto activo recluso-comunidad, lo
que significa que los operadores penitenciarios deben iniciar con la condena un
proceso de rehabilitación de los contactos sociales del recluso y procurara atenuar
los efectos negativos de la pena, permitiendo que la interacción del interno en el
establecimiento penal se asemeje lo mas posible a la vida en libertad, y en la
medida de su ubicación dentro del régimen y tratamiento penitenciario, promover y
estimular las actividades compatibles con dicha finalidad.
De las normas receptoras del principio se trasluce con la ejecución de la pena
privativa de libertad se persigue fines de prevención especial, posturas asumida
por la moderna doctrina penitenciaria que considera que el objetivo fundamental
de la resocialización del penado se circunscriben a que este respete la ley penal y
que se abstenga de cometer delitos en el futuro.
Mas allá del “ideal de resocializador”, lo podemos dejar pasar por inadvertido el
inacabado debate acerca de
si la prisión y el medio carcelario son los
instrumentos aptos para alcanzar tal finalidad. Para observar los daños que deja
la cárcel en quien la vivió no hace falta profundas investigaciones científicas, por
ellas que creemos
que le corresponde al estado, en primer lugar arbitrar los
medios para evitar la desocialización del condenado y luego ofrecer un sistema de
ejecución de la pena privativa de libertad que contenga medios y oportunidades
que permitan su inserción social dentro de un marco que respeto su dignidad
humana y el libre desarrollo de su personalidad.
55
Así, compartimos la postura de que “Toda consecuencia de una punición debe
cesar en algún momento, por largo que sea el tiempo que deba transcurrir….”, o
cual fuere la modalidad de pena privativa de libertad impuesta, ya que “Es la
dignidad del individuo, como limite material primero a respetar por un Estado
democrático, lo que va fijando topes a la dureza d las penas y agudizando l
sensibilidad por el daño que causan en quienes la sufren.”
Mas allá de las consideraciones precedentes, no podemos dejar de resaltar que
el Principio de Resocialización va a servir como elemento de interpretación del
universo de normas que regulan la ejecución penal, y al respecto resulta ilustrativo
lo expuesto por Mapelli Caffarena al señalar que: “La Resocialización tiene en
relación con la norma penitenciaria funciones similares a las que el bien jurídico en
relación con la norma penal. Si este ofrece una concreción material al tipo penal y
sirve como base de sus estructura e interpretación, aquel es un instrumento para
interpretar la norma penitenciaria”
Otro Principio con el que nos encontramos en la etapa de ejecución de la pena
es: Principio de Judialización de la Ejecución de la Pena: preceptos mediante los
cuales se establece expresamente que la ejecución de la pena privativa de la
libertad, en distintas modalidades, estará sometida al permanente control judicial.
El Principio significa que todas aquellas decisiones de la etapa de ejecución de
la pena impliquen una modificación de las condiciones cualitativas de
cumplimiento de la pena impuesta conforme a las prescripciones de la ley penal,
deben ser tomadas o controladas por un Juez, dentro de un proceso en el que se
respeten las garantías propias del procedimiento penal, se procura con el mismo
una extensión del ámbito de actuación del derecho procesal penal a la etapa de
ejecución de sentencias.
En el ámbito judicial, se aconseja la convivencia de que el control jurisdiccional de
la ejecución de la pena lo efectué un órgano especializado distinto del tribunal de
56
merito por diversas razones, desde la distribución de trabajo que implicaría el
alivio de tareas a los Tribunales de Sentencia hasta la cuestión psicológica que
puede influir en la imparcialidad y de objetividad del juzgador de sentencias con
motivos del conocimiento del caso y de las características del autor y de esta
manera menguarse derechos del condenado en pro de su reinserción social al
resolver un incidente llevado a su consideración.
La operatividad del Principio de Judialización o Judicialización dependerá en
gran medida de la personalidad, formación profesional y compromiso con la
función publica del Juez de Ejecución Penal quien debe de inmiscuirse en la vida
de la prisión
para poder palpar su realidad y escuchar al penado y a os
operadores penitenciarios en busca de un constante perfeccionamiento en el
sistema de protección de derechos humanos, lo que daría vida a un nuevo
Principio Penitenciario que nos animamos a denominar de Inmediación de la
Ejecución Penal,
se le otorga autonomía a dicho principio en razón de
considerarlo de suma relevancia en el ámbito de la ejecución penal, ya que su
observancia permitirá arribar a resoluciones mas justas al evitar la intromisión de
factores ajenos a la valoración o la incorporación de informes técnicoscriminológicos no ajustados a la realidad, que deviene en la mayoría de los casos
puestos en consideración judicial, en decisiones de merito que vulneren derechos
penitenciarios y atentan contra el objetivo primero de las normas de la ejecución
penal.
La Inmediación como Principio propio del Procedimiento Penal, derivado del
Principio de Oralidad, exige que los actos procesales se practiquen en presencia
directa del Tribunal, ya que solos así se podrá tener un adecuado conocimiento en
busca que las probanzas lleguen al ánimo del juzgador “sin sufrir alteraciones
algunas por influjo que sea extraño a su naturaleza” Trasladado y adaptado este
principio al campo de la ejecución penal su realización resulta provechosa para el
justiciable y ello le permitirá el Juez fallar con un mas amplio conocimiento de la
situación de aquel y prevenir
que su actividad se limite a una especie de
57
santificación judicial. Ello implica, como lo decíamos en el apartado precedente
que el Juez de Ejecución de Vigilancia Penitenciaria y de Ejecución de la Pena
debe tomar contacto directo con los penados y con los funcionarios penitenciarios,
es decir, distintas actividades que le permiten conocer a fondo la persona, los
operadores penitenciarios y el ámbito de interacción cotidiano a fin a una solución
mas equitativa.
2.6 LEY PENITENCIARIA
Los diversos “Principios plasmados en la Ley Penitenciaria”, son:
1) Principio de Legalidad.
Se proclama como tal en el Capítulo II de la Ley Penitenciaria en su artículo 4,
lo cual significa una autentica incorporación del ordenamiento jurídico salvadoreño
a esa visión del derecho penitenciario, como ciencia penal de carácter autónomo
y enlaza plenamente con lo dicho sobre la finalidad del cumplimiento de la pena y
de la medida de seguridad pues en un estado de derecho no se conseguiría nunca
ese objetivo si todas sus instituciones y las personas que las encarnan no se
sometieran al imperio de la ley, comenzando con la norma fundamental de esa
pirámide normativa como es la Constitución.
El principio de Legalidad en el ámbito penitenciario constituye una garantía para
la persona en la ejecución de las penas y medidas de seguridad integrando junto
con la garantía criminal ( tipificación en la ley del delito ), la garantía penal ( a
nadie se le podrá imponer una pena no prevista en la ley),
y la garantía
jurisdiccional ( control por los juzgados y tribunales de estricto cumplimiento e la
ley ), los pilares de un sistema punitivo en un estado de derecho cuya misión
esencial es garantizar la dignidad de la persona humana.
El citado articulo 4 en su segundo párrafo cierra
ese circulo de la legalidad
penitenciaria, al describir pormenorizadamente que las limitaciones que se hayan
de sufrir los internos ( entendiendo a estos según el articulo 3, como toda aquella
58
persona que se encuentra privada de libertad por la aplicación de la detención
provisional, de una pena privativa de libertad o medida de seguridad) han de estar
previstos en aquellas normas reflejadas en el párrafo primero, es decir en las
leyes y en las sentencias judiciales. Dicho artículo describe también las posibles
limitaciones: realizar una actividad penitenciaria, omitir el ejercicio de un derecho o
cumplir una medida disciplinaria, proclamando que ningún interno estará obligado
a ello sin esa restricción, mandato o medida no estuviera previstos en esas
normas o decisiones judiciales.
2) Principio de Humanidad:
El carácter Humanista que inspira a la propia Constitución de El Salvador
(Articulo 1) se recoge en el articulo 5 de la Ley Penitenciaria, estableciendo la
forma terminante
la prohibición de la utilización de la tortura y actos o
procedimientos vejatorios en la ejecución de la pena. Esta prohibición, dirigida a
todos
los estamentos del mundo Penitenciario Salvadoreño cumplen
lo
preceptuado con los dos primeros apartados del articulo 27 de la Constitución que
limitando la pena de muerte solo en casos de guerra internacional y en los
supuestos previstos en las leyes militares, prohíbe expresamente la prisión por
deudas, la pena perpetuas, las infamantes, las proscriptitas y toda especie de
tormento; igualmente es acorde la ley con lo que al respecto señala los art.10-1º
del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el art. 2 de la Convención
Interamericana sobre Derechos Humanos pretendiendo, es resumidas cuentas
salvaguardar la dignidad de una persona que al estar privada de libertad, esta
protegida aun mas que el ciudadano que se sigue ostentando ese apreciado
presente que nos da la vida.
Esta especie de recordatorio que efectúa la Ley Penitenciaria no se puede
considerar como algo redundante ni contradictorio, ni es un consejo que da a los
responsables y garantes del cumplimiento de la ley en el mundo penitenciario, sino
un autentico y claro mandato a los mismos para que no olviden que es obligatorio
59
garantizar la dignidad humana del interno a pesar de estar privado de uno de sus
derechos fundamentales, puesto que el mismo en ningún momento ha dejado de
ser persona.
3) Principio de Igualdad
La claridad y contundencia de la ley se vuelva a reiterar (parrafo2º del art. 5)
cuando proclama que no se discriminará a ningún interno por razón de su
nacionalidad, sexo, raza, religión, tendencia u opinión publica, condiciones
económicas o social, o cualquier otra circunstancia, pronunciamiento este que
igualmente recoge el espíritu de la constitución y de los acuerdos internacionales
en la materia, pero, por lo mismo que antes se ha dicho, se repite esta ley, porque
aunque son prescripciones que han de presidir la actividad de toda institución o
persona salvadoreña, sin embargo, han de estar aun mas presente en el ámbito
carcelario.
4) Principio de Judicialización o Judialización
El Art. 6 consagra la idea de que la ejecución de la pena se efectué bajo estricto
control del Juez de Vigilancia Penitenciaria y Ejecución de la Pena, y la Cámara en
su caso (órgano de segunda instancia en esta materia), quienes harán efectivas
las decisiones de la sentencia condenatoria sustituyendo en esa función al órgano
judicial sentenciador y evitando también que la administración penitenciaría, en
cuyo sometimiento al principio de legalidad. Pero es que además, en su segundo
párrafo añade al citado juez controlara, igualmente, el adecuados cumplimiento del
régimen penitenciario, es decir, el que las autoridades y funcionarios
penitenciarios sometan a lo que la ley les dicta.
Dicha concepción resocializadora de la ejecución de la pena, especialmente de
la privación de libertad, exige en una sociedad organizada en Estado de Derecho
el control judicial de la actividad penitenciaria. Cuando la pena tenia una exclusiva
60
función retributiva, es decir, de pura sanción, de “quien lo hace lo paga” y no
cabria otra finalidad, el sistema penitenciario se reducía a una función
simplemente de custodia, que obviamente no requería control judicial alguno; pero
cuando la pena adquiere esa nueva dimensión de lograr la readaptación en la
sociedad del penado y nacen distintos modelos alternativos de ejecución de la
misma, es imprescindible un control imparcial e independiente encarnado por el
poder judicial (Mapelli Caffarena). Esta nueva visión de la ejecución de la pena,
que supone que el penado ya no es persona privada de derechos, sino un
ciudadano cuya dimensiones en relación jurídica con el Estado se inserta en el
marco de unos derechos y deberes constitucionales únicamente afectados por la
sanción. (Manzana-Res Samaniego), exige la intervención judicial como garantía
de que efectivamente ese ultimo tramo del “ius puniendi” del Estado se ha de
ejercer conforme a esa finalidad establecida de forma imperativa por la
Constitución.
5) Principio de Asistencia Letrada
Este precepto establece la obligación de que se garanticen la asistencia letrada
de los internos establecido en le art.6 inc.2º de la ley penitenciaria, durante los
tramites judiciales que se deriven de la ejecución de la pena si el penado no
pudiere nombrar abogado, lo cual constituye un autentico mandato al juez de
vigilancia y ejecución de la pena para que haga cumplir este derecho fundamental
de asistencia letrada que ampara al privado de libertad, ratificando, aun mas, esa
filosofía de que no es por ello una persona privada de sus derechos
fundamentales.
6) Principio de Participación Comunitaria
El art. 7 de la ley, reconociendo que la privación de libertad supone siempre
para el ser humano una aflicción con repercusiones tanto en su esfera puramente
personal como en su ámbito familiar, laboral y social, prevé la posibilidad de que la
61
reinserción social de aquel no se desarrolle en solitario y articula medios para que
la comunidad (de la temporal y provisionalmente ha sido excluido por no respetar
sus reglas) intervengan activamente en su regreso de las mismas. De esa forma,
facilita que durante el tiempo que el interno este recluido no se descomponga o no
aumente aun mas la desvertabración de su núcleo familiar, que la concreta la
comunidad en donde el mismo vivía y cometió el delito presencien y participen
activamente en su readaptación y en el futuro lo vuelva a aceptar, evitando con
ello, ya no solo que el reingreso en libertad sea menos traumático para el propio
penado, sino también para la comunidad en donde se reintrega.
Obviamente esta idea ha de ir acompañada de medidas que ayuden
económicamente y socialmente al interno lo cual facilitara que no vuelva a
delinquir prematuramente o que no vuelva hacerlo mas. Por ello la ley, manada a
la dirección general de centros penales (órgano administrativo) a que en la
planificación de las actividades de educación, trabajo, asistencia y, en general de
cualquier actividad de la ejecución de la pena y medida de seguridad que lo
permita o durante la detención provisional, se incluya la colaboración y
participación activa de patronatos y asociaciones civiles de asistencia.
7) Principio de Afectación Mínima
Como lo apuntamos en la página 43 de esta monografía, consideramos que
este principio el legislador salvadoreño, no lo incluyo como Fundamental. Además
forma parte de un principio de más alto rango el de Proporcionalidad., axioma que
trataremos en este apartado. No obstante procedemos a examinarlos.
El Art. 8 de la ley contiene un mandato imperativo para el ejercicio por parte de
la administración penitenciaria de su facultad disciplinaria sobre los reos.
Lógicamente, la vida de una colectividad humana en un centro cerrado ha de
llevar a que las personas e instituciones responsables de al buena marcha de
dichos establecimientos (porque no hay que olvidar que el cumplimiento de una
62
pena privativa de libertad se verifica en establecimientos penitenciarios o cárceles)
ostenten potestades sancionadoras sobre lo allí recluidos; pero el indicado
precepto establece con igual contundencia y claridad que las restricciones o
limitaciones sobre la persona que dichas sanciones disciplinarias llevan siempre
consigo no irán mas allá de lo necesario para conservar, en armonía, la seguridad
y la vida interna del centro, resaltado que no se aplicaran esas restricciones
cuando sea suficientes la amonestación privada .el legislador esta reconociendo la
existencia de ese mal necesario para la organizaron de la vida de personas
recluidas en centros cerrados, pero exige que se compagine con el principio
constitucional del respeto la persona, de ahí que impongan el principio de
afectación mínima al ejercicio de esa actividad sancionadora, que, como
posteriormente se vera esta sujeta al principio de legalidad y también al control
jurisdiccional.
8) El Principio de Proporcionalidad
El principio de proporcionalidad es, básicamente, el fruto de una construcción
teórica y jurisprudencial desarrollada en Europa y especialmente en Alemania.
Inicialmente fue desarrollado en el Derecho administrativo de policía y luego pasó
al Derecho público. En los últimos años el principio ha experimentado una notable
expansión, no sólo territorial, sino a los ámbitos y materias de aplicación. 21
En nuestro país la utilización del principio de proporcionalidad es de reciente
data. Es recién en la última década cuando ha empezado a desarrollarse en la
reflexión teórica, en la jurisprudencia y a normativizarse expresamente. 22
21
Sobre el origen del principio de proporcionalidad véase González-Cuellar Serrano. Op. cit. p. 2147. Etxeberria Guridi. Op. cit. p. 217-252. Barnes, Javier: “El Principio de Proporcionalidad. Estudio
Preliminar” en: Cuadernos de derecho Público. Instituto Nacional de Administración Pública. No. 5.
Septiembre-Diciembre. 1998. p. 23-24.
22
El Art. 83 inc. 2 de la Ley del Medio Ambiente sujeta las medidas preventivas que regula a “la
intensidad, proporcionalidad y necesidad de los objetivos que se pretenden garantizar en cada
supuesto concreto”. El Art. 90 de la misma ley, refiriéndose a la imposición de sanciones
administrativas, señala que “se aplicará el principio de proporcionalidad en la infracción y la
sanción”.
63
En la doctrina jurídica el principio ha empezado a ser el objeto de estudio y
reflexión teórica en relación a las privaciones y restricciones de libertad23, a los
principios de derecho internacional aplicables a los estados de excepción,24 a los
principios rectores de la teoría del Estado y la Constitución,25 y a los principios que
rigen la aplicación de penas y medidas de seguridad.26
La jurisprudencia constitucional también ha reconocido la normatividad
constitucional del principio de proporcionalidad. Las primeras referencias del
principio, aunque sin especificar sus contenidos, se encuentran en las sentencias
de amparo referencias 9-S-95, 21-C-96 y la Inc. 3-92 y 6-92 acumuladas de 17 de
diciembre de 1992.27
El Art. 1 lit. “f” de la Ley Especial Para Sancionar Infracciones Aduaneras señala que el ejercicio de
la facultad sancionadora está sujeta, entre otros, al “principio de proporcionalidad, de acuerdo al
cual, los actos administrativos deben ser cualitativamente aptos para alcanzar los fines previstos,
debiendo escogerse para tal fin entre las alternativas posibles las menos gravosas para los
administrados, y en todo caso, la afectación de los intereses de éstos debe guardar una relación
razonable con la importancia del interés colectivo que se trata de salvaguardar”
23
Consejo Nacional de la Judicatura. Op. cit. p.155.También puede verse Anaya Barraza, Salvador Enrique:
“La Detención Provisional en el Proceso de Habeas Corpus” en: Ensayos Doctrinarios. Nuevo Código
Procesal Penal. UPARSJ. 1ª. Edición. San Salvador. 1998. p. 137
24
Meléndez, Florentín: “La Suspensión de los Derechos Fundamentales en los Estados de Excepción Según
el Derecho Internacional de los Derechos Humanos” 1ª. Edición. Criterio. San Salvador, El Salvador. 1999. p.
95. Este autor deriva el principio; en el ámbito de los sistemas universal, regional y europeo, del Art. 4.1 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del Art. 27.1 de la Convención Americana de Derechos
Humanos y del Art. 15.1 del Convenio Europeo Para la Protección de los Derechos Humanos y de las
Libertades Fundamentales respectivamente.
25
Solano Ramírez, Mario Antonio: “Estado y Constitución”. Publicación Especial No. 28. Talleres Gráficos.
Sección de Publicaciones. CSJ. San Salvador, El Salvador. 1998. p. 99. Este autor denominándolo “principio
de razonabilidad”.
26
Martínez Lázaro, Javier: “Los Principios del Derecho Penal en la Legislación Salvadoreña” en: Revista
Justicia de Paz No. 7. San Salvador: Corte Suprema de Justicia- Proyecto de Asistencia Técnica a los
Juzgados de Paz. Año III. Vol. III. Septiembre-Diciembre, 2000. p. 135-136.
También puede verse Sánchez Escobar, Carlos Ernesto: “El Principio de Culpabilidad Penal”
en: Revista
Justicia de Paz No. 10. San Salvador: Corte Suprema de Justicia- Proyecto de Asistencia Técnica a los
Juzgados de Paz. Año IV. Vol. III. Septiembre-Diciembre, 2001. p. 214. Choclán Montalvo, José Antonio:
“Culpabilidad y Pena. Su medición en el sistema penal salvadoreño”, Justicia de Paz (CSJ-AECI) 1ª. Edición,
San Salvador, El Salvador, 1999. p. 7.
27
Los interesantes comentarios sobre esta última sentencia, en relación al principio de proporcionalidad,
pueden verse en Tinetti, José Albino: “Comentario de la sentencia que declara inconstitucionales artículos de
la Ley de Impuesto a la Transferencia de Bienes Muebles y a la Prestación de Servicios (IVA)” en: Revista de
Ciencias Jurídicas. Centro de Investigación y Capacitación. Proyecto de Reforma Judicial. Año II, No. 5, junio
1993 p. 205-237.
64
Sin embargo, la consagración formal y explícita del principio de proporcionalidad
la encontramos en la Inc. 15-96 de 14 de febrero de 1997. Entre los méritos de
esta sentencia cabe señalar: 1) Vincula el principio de proporcionalidad con el
Estado Constitucional de Derecho, el respeto de la dignidad de la persona humana
y del régimen político determinado por la Constitución; 2) Señala el carácter
racional del principio; 3) Fija los contenidos integrantes del principio (idoneidad,
necesidad y ponderación de intereses); 4) Señala como campo de aplicación
preferente del principio, aunque no único, el ámbito sancionatorio; 5) Señala que
el principio tiene el carácter de “premisa esencial” que rige la actuación del Estado.
En definitiva podemos señalar que “el principio de proporcionalidad tiene rango
constitucional y puede afirmarse su normatividad jurídica, para establecer la
validez o invalidez de medidas que pretendan adoptarse para restringir derechos sobre todo fundamentales - tanto por el legislador, como por los aplicadores de la
normativa” 28
Siendo el campo abonado del principio de proporcionalidad las medidas
restrictivas de derechos fundamentales, su plena vigencia y aplicación en el
ámbito de las intervenciones corporales resulta incuestionable. Por tal motivo, en
las líneas siguientes analizaremos los subprincipios integrantes del principio de
proporcionalidad, tal como han sido configurados por nuestra Sala de lo
Constitucional.
Como exigencia del principio de proporcionalidad, señala nuestra Sala de lo
Constitucional, se encuentra la “idoneidad de los medios empleados – en el
sentido que la duración e intensidad de los medios deben ser los exigidos por la
finalidad que se pretende alcanzar” 29
28
Consejo Nacional de la Judicatura. Op. cit. p. 158.
29
Sentencia de Inconstitucionalidad de los artículos: 2 Incisos 2 y 4, 4, 6, 12, 14 Inciso 1º, 15 y 22
de la Ley Transitoria de Emergencia contra la Delincuencia y el Crimen Organizado”.
Publicaciones Especiales, Corte Suprema de Justicia, No. 23, San Salvador, El Salvador, 1997, p.
96.
65
La Sala de lo Constitucional, al referirse al principio de idoneidad, está
aludiendo a lo que la doctrina y jurisprudencia extranjera llama la “adecuación
cuantitativa de la medida”. No se refiere a la adecuación cualitativa de las medidas
limitativas de derechos fundamentales, entendiéndose por tales aquellas que sean
“cualitativamente aptas para alcanzar los fines previstos; esto es, idóneas por su
propia naturaleza”30
Una medida restrictiva de derechos fundamentales puede ser, desde el punto
de vista abstracto, cualitativamente apta para alcanzar el fin perseguido; y, sin
embargo, resultar desproporcionada considerando todas las circunstancias
concurrentes del caso concreto. Es por ello que el juicio de idoneidad exige,
además de la verificación abstracta de la aptitud de la medida, que la “duración e
intensidad” deban ser los necesarios para alcanzar la finalidad perseguida.
Desde esta perspectiva serían inadmisibles, por desproporcionadas, las
intervenciones corporales cuya duración fuera excesiva. Las intervenciones
corporales, por lo general, pueden ejecutarse en un espacio temporal bastante
breve y cualquier abuso en cuanto a la duración de la medida la tornaría en
desproporcionada.
Asimismo,
serían
inadmisibles
aquellas
intervenciones
corporales que, por la intensidad de las mismas, implicaran un grado de afectación
excesivo de los derechos fundamentales de la persona sobre la cual recaen.
Asimismo, el juicio de idoneidad exige lo que se denomina “adecuación del
ámbito subjetivo de aplicación de la medida”. Esta exigencia de adecuación
subjetiva (en el ámbito de aplicación) de las medidas restrictivas de derechos
fundamentales demanda la individualización de los sujetos pasivos de la medida,
la prohibición de la extensión indebida y la prohibición de la restricción indebida
del ámbito subjetivo de aplicación de la medida.
30
González-Cuellar Serrano. Op. cit. p. 160.
66
La individualización de los sujetos pasivos requiere que en un Estado
democrático de Derecho las medidas limitativas de derechos fundamentales
deben ser aplicadas previa la individualización de los particulares cuyos derechos
sea preciso restringir con objeto de alcanzar los fines previstos por las normas que
habilitan a los poderes públicos para practicar las injerencias.
Las medidas
restrictivas de derechos fundamentales, como corolario de la dignidad humana del
Art. 1 Cn, requiere que se individualice a los destinatarios de las mismas; en
consecuencia, no pueden ser dirigidas en contra de grupos o colectivos
indeterminados de personas. En el ámbito de la investigación penal la aplicación
indiscriminada de medidas restrictivas de derechos fundamentales puede conducir
a la aplicación de un derecho penal eficaz pero lesivo de la dignidad de la
persona.
La prohibición de extensión indebida implica que “tras la individualización de los
sujetos pasivos de la injerencia, la medida deberá aplicarse únicamente sobre
estos, sin extenderse a otros cuyos derechos no sea necesario limitar para
alcanzar el fin perseguido por la norma” 32
Desde esta prohibición, las medidas restrictivas de derechos fundamentales, no
se pueden aplicar sobre aquellas personas que no sean los destinatarios
individualizados de las mismas. Esto necesariamente implica hacer una valoración
en el caso concreto y desde el punto de vista de las personas que resultan o
pueden resultar afectadas considerando circunstancias tales como edad, sexo,
ocupación, creencias, etc.
La prohibición de la restricción indebida exige que “las injerencias procesales
penales deben ser aplicadas a todos aquellos cuyos derechos sea necesario
limitar para alcanzar la finalidad prevista”33
32
33
Ibid. p. 183.
Ibid. p. 184.
67
Esta última exigencia está orientada a la eficacia de la medida. Si la medida que
se pretende adoptar se muestra limitada para alcanzar la finalidad perseguida por
la norma, la misma devendrá ineficaz.
En lo que respecta a la exigencia de adecuación del ámbito subjetivo
de
aplicación, como parte integrante del juicio de idoneidad, “es importante destacar
la relevancia que en materia de intervenciones corporales presenta la necesaria
individualización de las medidas. Así, por ejemplo, no sería admisible la
investigación corporal de todo el que transitara por un paso fronterizo para
comprobar si lleva o no drogas en el interior de su cuerpo. Tampoco resultan
legítimos, desde esta perspectiva, los controles selectivos no basados en
sospechas racionalmente fundadas, sino en imprecisiones personales del
funcionario provocadas por el aspecto físico del individuo”34
La exigencia de adecuación subjetiva reclama que las intervenciones corporales
recaigan sobre personas claramente individualizadas. Si en relación a la persona
sobre la cual pretende ejecutarse una intervención corporal no se tienen motivos
suficientes que mínimamente acrediten la existencia del delito y su participación
en el mismo la medida será desproporcionada. Las intervenciones corporales
“predelictuales o de prospección”, a las que nos hemos referido, resultan desde
esta perspectiva contrarias al principio de proporcionalidad.
También, como subprincipio integrante del principio de proporcionalidad, se
encuentra la necesidad de la medida. Al respecto la Sala de lo Constitucional ha
señalado que “se debe elegir la medida menos lesiva para los derechos
fundamentales, es decir, la que permita alcanzar la finalidad perseguida con el
menor sacrificio de los derechos e intereses del afectado”35
34
35
Ibid. p. 308.
Sentencia de Inconstitucionalidad. Op. cit. p. 96.
68
El juicio de necesidad de la medida es, fundamentalmente, un juicio
comparativo. Obliga a la búsqueda de todo tipo de medidas que sean idóneas
para alcanzar el fin perseguido y a elegir, de entre ellas aquellas, la que resulte
menos lesiva de los derechos fundamentales de la persona.
La aplicación del principio de necesidad plantea, en el ámbito de las
intervenciones corporales, algunos problemas ya que “la necesaria intervención
de personal médico o sanitario en la mayoría de las intervenciones corporales
determinará la conveniencia de que con carácter previo a la selección de la
medida menos lesiva, una persona con especiales conocimientos técnicos
(médico) informe al respecto. Lo mismo cabe mantener desde la perspectiva
subjetiva del destinatario de la medida. La mayor o menor lesividad de la diligencia
no puede ser apreciada desde un punto de vista exclusivamente objetivo, sino que
dependerá en gran medida de la situación personal del afectado por aquella. Al
efecto, puede resultar valiosa, una vez más, la audiencia previa de la persona
afectada”36
El juicio de necesidad de la medida vuelve necesario que, cuando se trate de
intervenciones corporales, la elección que el juez haga de la medida menos
gravosa se realice escuchando previamente al médico y al destinatario de la
medida. Al primero por tratarse de medidas de carácter técnico-médico; y al
segundo, ya que es él quien se encuentra en mejor posición, como conocedor de
su condición psico-física, de señalar cual es la medida que estima menos gravosa.
Además, el juicio de necesidad de la medida adquiere “cuando de personas no
sospechosas se trata, un significado complementario al general. La delicada
posición de la víctima en casos como el señalado, en el que, a diferencia del
inculpado, no es merecedora de ningún reproche social y a la que se le exige una
colaboración activa en el esclarecimiento del hecho ignorando frecuentemente la
36
Etxeberria Guridi. Op. cit. p. 238.
69
traumática experiencia padecida, exige que el principio de proporcionalidad en su
manifestación de la necesidad se aplique con el máximo rigor”37
El juicio de necesidad, tratándose de no imputados, requiere un control más
intenso. Las medidas de intervención corporal cuyos destinatarios sean la victima
y los testigos, al no ser destinatarios de la imputación, no pueden tener el mismo
nivel de injerencia en el ámbito de sus derechos constitucionales; y, en
consecuencia, tampoco pueden ser sometidos a las mismas medidas que un
imputado. Al referirnos a los sujetos pasivos abordaremos lo relativo a
intervenciones corporales de no imputados.
La proporcionalidad de las intervenciones corporales, en su vertiente de
necesidad de la medida, exige trascender la interpretación literal y la aplicación
mecánica del Art. 167 CPP, el cual podría conducir a resultados claramente
inconstitucionales.
El Art. 167 CPP prescribe que, además de las extracciones de sangre, el
imputado puede ser sometido a la extracción de “otros fluidos corporales”. Esta
interpretación, perfectamente posible desde la literalidad del Art. 167 CPP, podría
conducir a la aplicación de una modalidad de intervención corporal claramente
contraria a la dignidad humana como son las extracciones de fluido seminal y
aplicación de test falométricos. Consideramos que el Art. 167 CPP, interpretado
conforme a la Constitución, debe entenderse en el sentido que es posible la
extracción de otros fluidos corporales del imputado toda vez que no se trate de
fluidos cuyo procedimiento de extracción sea lesivo de la dignidad humana
reconocida como valor fundamental en el Art. 1 Cn.
El principio de proporcionalidad, tal como ha sido configurado por la Sala de lo
Constitucional, requiere además realizar una “ponderación de intereses”. Este
juicio ponderativo, denominado proporcionalidad en sentido estricto, se realiza “a
37
Ibid. p. 240-241.
70
fin de determinar la existencia de una relación razonable o proporcionada de la
medida con la importancia del bien jurídico que se persigue proteger”38
El juicio de proporcionalidad en sentido estricto exige considerar la tensión
existente entre el interés público de persecución del delito previsto en el Art. 193
Ord. 3º y 4º Cn y el interés, igualmente público, de la protección de los derechos
fundamentales de la persona en el marco de la investigación penal. En tal sentido,
las medidas de intervención corporal deben ser proporcionadas en sentido
estricto. Esto significa que, al momento de su adopción, el juez debe valorar tanto
el interés en la investigación penal como la concreta situación en que se encuentre
el imputado.
9) El Principio de Resocialización
El Art. 3 L.E.P. en consonancia con los postulados de los Tratados
Internacionales de Derechos Humanos (Art. 10.3 PIDCP y Art. 5.6 CADH)51
establece que la finalidad de la ejecución penal será “lograr que el condenado
adquiera la capacidad de comprender y respetar la ley procurando su adecuada
reinserción social”, estableciéndose así cuáles son los objetivos que debe
perseguir el Estado durante la ejecución de la pena privativa de la libertad y a los
que deben estar orientados la actividad de los operadores penitenciarios y
judiciales52.
38
Cfr.Franz von Liszt,” problemas básicos de la ley penal” Berlín.1950, pags163 y s. Op. cit. p. 96.
Sobre el alcance del concepto “readaptación social” de conformidad a los Tratados
Internacionales con jerarquía constitucional (C.N. 1994), CESANO, José Daniel, Los objetivos
constitucionales de la ejecución penitenciaria, Alveroni, Córdoba, 1997, pp. 112-118.
51
52
Compartimos la postura del Tribunal Constitucional español en cuanto a la significación del
precepto en el sentido que el mismo debe interpretarse como un mandato del constituyente
supranacional al legislador para la orientación de la política penal y penitenciaria del que no se
deriva derecho subjetivo alguno (STC 2/1987, Auto TC 486/1985 y Auto TC 1112/1988). En contra
parece manifestarse SALT, op. cit., p.177.
71
La palabra “reinserción” representa un proceso de introducción del individuo en
la sociedad, es favorecer directamente el contacto activo recluso-comunidad53, lo
que significa que los operadores penitenciarios deben iniciar con la condena un
proceso de rehabilitación de los contactos sociales del recluso54 y procurar atenuar
los efectos negativos de la pena (prisionización55), permitiendo que la interacción
del interno en el establecimiento penal se asemeje lo más posible a la vida en
libertad y, en la medida de su ubicación dentro del régimen y tratamiento
53
FERNÁNDEZ GARCIA, Julio, Manual de Derecho Penitenciario, Coordinadores Berdugo Gómez
de la Torre - Zúñiga Rodríguez, Universidad de Salamanca-Colex, Madrid, 2001, p. 131.
54
El Juzgado de Ejecución Penal de Catamarca autoriza el ingreso a la cárcel local de la esposa
(en libertad condicional) y de la concubina (con condena en ejecución condicional) de dos internos,
contra las posturas negativas del Servicio Penitenciario Provincial fundamentadas en una norma
reglamentaria del año 1942 (Art. 128 del “Reglamento Interno para la Cárcel Penitenciaria de
Catamarca” del Dec. 1155/42), que prohibía entrar en calidad de visitas a aquellas personas que
“hayan sufrido condena en el Establecimiento y que sean de malos antecedentes, cualquiera sea el
parentesco con el penado” , dejando de lado la interpretación una serie de normas posteriores y de
superior jerarquía, que regulan este esencial derecho del interno de cara a su resocialización (Arts.
1, 158 y 160 Ley 24.660 y Art. 5 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre en cc. Art. 31 C.N.). Cfr. Autos Nº 20/2000 (Expte. Nº 66/2000) y 22/2000 (Expte. Nº
181/2000). En un fallo reciente se dispone el traslado de un penado a su localidad de residencia en
el interior de la provincia a fines de usufructuar del derecho de semilibertad, debiendo pernoctar en
la comisaría del lugar a la expiración de su jornada laboral, procurando precisamente que esa
misma sociedad, en su momento, pueda "recibirlo" en su seno: "...Que conforme consideraciones
efectuadas supra, éste Juzgado estima que se encuentran cumplimentadas las exigencias
normativas para la procedencia de la concesión de la Semilibertad en examen, a la par de tener en
cuenta el avance gradual del interno dentro del tratamiento intramuros, manifestado con hechos
concretos de superación personal, circunstancias que lo posicionan en una situación favorable a
efectos de permitirle la oportunidad para acceder a esta modalidad de la etapa de prueba del
régimen penitenciario (Arts. 6, 12 y 15 Ley 24.660) y estimularlo en su proceso de reinserción
social, particularmente dentro de su comunidad de origen, circunstancia que habitualmente no
puede concretarse debido a carencia de infraestructura penitenciaria en el interior provincial, lo que
representa un acotamiento de la operatividad de los derechos penitenciarios de los penados
procedentes del resto de nuestra provincia. Al respecto, el suscripto, mediante nota dirigida al
Ministerio de Gobierno y Justicia, de fecha 29/Dic/2003, entre otras cuestiones, sugirió la
construcción o acondicionamiento de centros de detención en ciudades equidistantes del interior de
la provincia a fin de que los penados cumplan su condena cerca de sus afectos familiares y
sociales, y llegado el momento puedan acceder a su salida laboral en un medio conocido y factible
de conseguir empleo, como otra pauta más de la anhelada resocialización (Arts. 1, 23, 168 y 208
Ley 24.660). Aparte de ello, esta posibilidad le permitirá al penado estar territorialmente cerca de
su madre, quien conforme constancia de autos, padece de una enfermedad terminal (Art. 166 Ley
24.660)...", Cfr. Auto Nº 192/2004 (Expte. Nº 287/2004).
55
Esto es la repercusión de la subcultura carcelaria y de las condiciones de vida institucional en la
personalidad de los penados. Sobre los factores de incidencia e investigaciones realizadas,
KAUFMANN, Hilde, Ejecución penal y terapia social, Trad. Juan Bustos Ramírez, Depalma,
Buenos Aires, 1979, pp.119/129.
72
penitenciarios, promover y estimular las actividades compatibles con dicha
finalidad56.
Allí cobran especial relevancia aquellos institutos penitenciarios que permiten el
egreso excepcional (vg.: a fines de cumplir con deberes morales o fomentar las
relaciones familiares, Arts. 166 y 168 L.E.P. cc. Art. 493 in fine C.P.P. Ctca., Art.
35 bis Inc. 1º y 6º C.P.P. Cba. Y Art. 496 C.P.P.N.), limitado (vg: salidas
transitorias por razones familiares, o de estudio, o para participar en programas de
prelibertad -Art. 16 L.E.P.- y semilibertad -Arts. 17 y 23 L.E.P.-) o anticipado (vg.:
libertad condicional -Arts. 13, 14 y 15 C.P cc. Art. 28 L.E.P.- y libertad asistida Arts. 54, 55 y 56 L.E.P.-) del interno al medio libre, ya que dichas previsiones
legales a la par de disminuir las tensiones que implica el encarcelamiento57,
promueven el restablecimiento de vínculos con la misma sociedad, que dispuso
separarlos provisoriamente a causa del perjuicio ocasionado a bienes jurídicos
protegidos por la legislación penal.
56
Mediante diferentes resoluciones (decretos y autos), el Juzgado de Ejecución Penal de
Catamarca autoriza a internos en semilibertad a cursar estudios secundarios, terciarios y
universitarios. Cfr., entre otras, Autos Nº 31/2002 y 13/2004: “...el Art. 133 y ss. de la ley 24.660
receptan el derecho de aprender del interno, debiendo procurar la autoridad administrativa los
medios para mantener, fomentar y mejorar la educación e instrucción integral formativa del penado
en busca de la adquisición de nuevos hábitos y comportamientos para su futura reinserción social
(Art. 1º Ley 24.660)... Que éste Tribunal considera que la concesión al penado del permiso especial
para estudio tiene una importancia fundamental para su vida futura, ya que instruirse y capacitarse
es un instrumento más para procurar la finalidad primera del tratamiento penitenciario: la
resocialización del penado para convertirlo en un elemento útil a sí mismo y a la comunidad...”.
También es de resaltar la reciente autorización concedida a un interno en semilibertad a participar
de un evento boxístico, actividad prevista dentro del marco de su relación laboral, atendiendo a su
pretérita actividad previa a su llegada a prisión y como medio para fomentar su reinserción social a
través del trabajo (Expte. Nº 68/2004), a pesar del impacto mediático causado en la comunidad
local (www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=175326&Idxsección=0).
57
El Juzgado de Ejecución Penal de Catamarca, Argentina, en una resolución de concesión del
régimen de salidas transitorias valora que: "...Al respecto se ha sostenido que: "...la sociedad tiene
derecho a segregar al delincuente, pero...no para siempre...Y estos permisos permiten al penado
mantener sus relaciones precarcelarias, rebajar la tensión del encerramiento y...mantener viva la
esperanza de la libertad..." (RACIONERO CARMONA, Francisco, Derecho penitenciario y privación
de la libertad. Una perspectiva judicial, Dikynson, Madrid, 1999, p. 208), por lo que en un Estado de
Derecho resulta necesario asumir riesgos razonables, antes que proceder a una restricción
generalizada de derechos penitenciarios que representan una modificación cualitativa del
cumplimiento de la pena privativa de libertad (En idéntico sentido, CASTRO ANTONIO, José Luis,
"Permisos de salida", I Curso monográfico para Jueces de Vigilancia Penitenciaria(Madrid, 13-16
noviembre 1995), Consejo General del Poder Judicial, Madrid, 1997, p. 396)...". Cfr. Auto Nº
15/2005 en Expte. Nº 318/2004.
73
De las normas receptoras del Principio se trasluce que con la ejecución de la
pena privativa de la libertad se persiguen fines de prevención especial, postura
asumida por la moderna doctrina penitenciaria que considera que el objetivo
fundamental de la resocialización del penado se circunscribe a que este respete la
ley penal y que se abstenga de cometer delitos en el futuro58.
Es dable mencionar que el “ideal resocializador” se vincula con la finalidad de la
ejecución de las penas privativas de la libertad, ya que con la ejecución de las
medidas de seguridad se persiguen otros objetivos vinculados con la
rehabilitación, mientras que en las penas de multa e inhabilitación prevalecen
aspectos retributivos59.
Más allá del “ideal resocializador”, no podemos dejar pasar por inadvertido el
inacabado debate acerca de si la prisión y el medio carcelario son los instrumentos
aptos para alcanzar tal finalidad60. Al respecto no hacen falta profundas
investigaciones científicas para observar los daños que deja la cárcel en quien la
vivió, por ello es que creemos que le corresponde al Estado, en primer lugar,
arbitrar los medios para evitar la desocialización61 del condenado y luego ofrecer
un sistema de ejecución de la pena privativa de la libertad que contenga medios y
58
Comparten la mencionada finalidad de prevención especial en nuestro país, entre otros: Kent,
Jorge, La Resocialización de los Penados. Un desafío en el nuevo milenio, Ad-Hoc, Buenos Aires,
1998, pp. 63/65 y 75 y ss.; Edwards, Carlos Enrique, Garantía constitucionales en materia penal,
Astrea, Buenos Aires, 1996, pp. 160/161; Haddad, Jorge, Derecho Penitenciario, Ciudad Argentina,
Buenos Aires, 1999, pp. 81/82; Zarini, Helio Juan, Constitución Argentina. Comentada y
concordada., 1° reimpresión, Astrea, Buenos Aires, 1998, pp. 103/104; y en el extranjero, se puede
mencionar: Barbero Santos, Marino -“socializar no significa otra cosa que el sujeto lleve en el futuro
una vida sin cometer delito, no que haga suyos los valores de una sociedad que pretende
repudiar”- citado por Fernández García, Julio, Manual de Derecho Penitenciario, coord. Berdugo
Gómez de la Torre - Zúñiga Rodríguez, Universidad de Salamanca-Colex, Madrid, 2001, p. 132 y la
mención sobre la postura de la moderna doctrina y legislación al respecto hecha en la Exposición
de Motivos del Proyecto la actual Ley Orgánica General Penitenciaria 1/1979 de España.
59
Al respecto en Italia, la Constitución extiende la idea de resocialización a las penas en general.
FERNANDEZ GARCIA, Julio, op. cit., p. 133.
60
¿Inveterado mito o factible realización? En relación a las posturas de la eterna polémica que
representa dicha temática se puede recomendar el interesante y ameno texto de KENT, Jorge, La
resocialización de los penados. Un Desafío en el Nuevo Milenio, Ad-Hoc, Buenos Aires, 1998, pp.
43-74.
61
MUÑOZ CONDE, Francisco, “Tratamiento penitenciario: utopía no alcanzada o simple quimera”,
VI Jornadas Penitenciarias Andaluzas, 1989, p. 43.
74
oportunidades que permitan su reinserción social dentro de un marco que respete
su dignidad humana y el libre desarrollo de su personalidad62.
Así, compartimos la postura de que “Toda consecuencia de una punición debe
cesar en algún momento, por largo que sea el tiempo que deba transcurrir...”63, o
cual fuere la modalidad de pena privativa de libertad impuesta, ya que “Es la
dignidad del individuo, como límite material primero a respetar por un Estado
democrático, lo que va fijando topes a la dureza de las penas y agudizando la
sensibilidad por el daño que causan en quienes la sufren”64.
En su momento y respecto de la cercana realidad española65, habíamos
sostenido que determinadas modalidades delictivas no podían condicionar la
totalidad del sistema penal, procesal penal y penitenciario66, en aras de que la
pretendida orientación resocializadora propugnada por el constituyente se vea
desplazada por “exigencias preventivo generales positivas, enmascaradas bajo la
genérica apelación a la proporcionalidad”67.
Por ello, hacemos nuestras las palabras de Schall-Schreibauer cuando
expresan que “una sociedad que quiere mantenerse en un Derecho penal
respetuoso con la individualidad y los derechos fundamentales de la persona,
también del delincuente, una sociedad que, por tanto, quiere conceder a todo
62
MUÑOZ CONDE, Francisco-GARCIA ARAN, Mercedes, Derecho Penal. Parte General, Tirant lo
Blanch, Valencia, 2002, p. 571.
63
ZAFFARONI, Eugenio-ALAGIA, Alejandro-SLOKAR, Alejandro, Derecho penal. Parte general, Ediar,
Buenos Aires, 2000, p. 125.
64
MIR PUIG, Santiago, Derecho penal. Parte general, 7° Edición, B de F, Buenos Aires, 2004, p. 132.
65
La L.O. 7/2003, conocida como la "Ley de cumplimiento íntegro y efectivo de las penas", modifica los Arts.
76 y 78 del C.P. español estableciendo la elevación del límite máximo de cumplimiento de la pena de prisión y
el endurecimiento de las condiciones para el acceso al tercer grado (similar a nuestro régimen de
semilibertad) y a la libertad condicional a los reclusos condenados por terrorismo o por crimen organizado.
66
GUILLAMONDEGUI, Luis, "La reforma de la ejecución penal y el tercer grado penitenciario", monografía
presentada en el Programa de Doctorado "Problemas actuales del Derecho Penal y de la Criminología",
Director: Francisco Muñoz Conde, Universidad Pablo de Olavide, Sevilla, Febrero 2004.
67
GARCIA ALBERO, Ramón-TAMARIT SUMALLA, Josep-María, La reforma de la ejecución penal,
Tirant lo Blanch, Valencia, 2004, p. 34.
75
autor la posibilidad de la resocialización, debe también estar dispuesta
necesariamente a soportar un riesgo para la seguridad de la colectividad”68.
Más allá de las consideraciones precedentes, no podemos dejar de resaltar que
el Principio de Resocialización va a servir como elemento de interpretación del
universo de normas que regulan la ejecución penal, y al respecto resulta ilustrativo
lo expuesto por Mapelli Caffarena al señalar que: “La resocialización tiene en
relación con la norma penitenciaria funciones similares a las que tiene el bien
jurídico en relación con la norma penal. Si éste ofrece una concreción material al
tipo penal y sirve como base de su estructura e interpretación, aquél es un
instrumento para interpretar la norma penitenciaria”69.
Este Principio se encuentra regulado en nuestra ley en su Art. 3 que nos dice
que “Las instituciones penitenciarias establecidos en la presente ley, tienen por
misión fundamental procurar la readaptación social de los condenados y
la
prevención de los delitos así como la custodia de los detenidos provisionales.
Se considera interno todo aquella persona que se encuentra privada de libertad
por la aplicación de la detención provisional, de una pena preventiva de libertad o
de una medida de seguridad”.
Como podemos observar tiene como fin primordial la Readaptación Social de
los sentenciados a penas o medidas penales privativas de libertad.
Al respecto se afirma que la finalidad fundamental
legislación
de la doctrina y de la
atribuyen en la actualidad a las penas y medidas de privación de
libertad es la “prevención especial, entendida como reeducación y reinserción
68
Citado por SILVA SÁNCHEZ, Jesús, “El retorno de la inocuización: El caso de las reacciones
jurídico-penales frente a los delincuentes sexuales violentos”, Homenaje al Dr. Marino Barbero
Santos, Dir. Arroyo Zapatero-Berdugo Gómez de la Torre, Vol. I, Ediciones de la Universidad
Castilla de la Mancha-Ediciones Universidad Salamanca, Cuenca, 2001, p. 710.
69
MAPELLI CAFFARENA, Borja, Pena privativa de la libertad en Nueva enciclopedia jurídica, T.
XIX, Seix Editor, Barcelona, 1989, p. 449 citado por SALT en op. cit. p. 176 nota 56.
76
social de los condenados”.al defender, en primer termino, la finalidad
resocializadora de la pena, la ley pretende significar que el penado no es un ser
eliminado de la sociedad, sino una persona que continua formando parte de la
misma, incluso como miembro activo si bien sometida a un particular régimen
jurídico, motivado por el comportamiento antisocial anterior de aquel y encaminado
a preparar su vuelta ala vida libre
en las mejores condiciones para ejercitar
socialmente su libertad.
A la ejecución de las penas y mediadas de seguridad privativas de libertad se
les asigna una misma función correctora y aun de mejora del delincuente. Una
función que, ya desde los tiempos de Von Listz, se considera como fundamental
entre las diversas funciones que se asignan hoy ala pena y, en todo caso, como
principio rector y básico de todo el sistema penitenciario moderno.
Se plantea el problema de si debe, a pesar de todo, obligarse al delincuente a
adaptarse a la sociedad a la que pertenece o de si, por el contrario, debe de
procederse previamente a modificar el orden social vigente. Con razón dice Runde
que la resocialización es un problema que se encuentra, precisamente, en el
centro de la tensión entre adaptación del individuo y reforma de la sociedad.
La resocialización supone un proceso de interacción y comunicación entere el
individuo y la sociedad, cuyas normas deben adaptarse al individuo. El individuo
por la propia naturaleza, de su condicionamiento existenciales, esta obligado al
intercambio y a la comunicación con su mundo circundante; en una palabra, a la
convivencia.
Pero
tampoco
las
normas
sociales
pueden
determinar
unilateralmente el proceso de resocialización. Las normas sociales no son algo
inmutable y permanente a lo que el individuo debe de adaptarse obligatoriamente,
sino el resultado de una correlación de fuerzas sometidas a influencias mudables.
El derecho penal es simplemente el escudo protector de la sociedad, y que su
misión no consiste en modificar o cambiar esa sociedad, sino proteger el orden
social que el viene previamente dado. En el plano de los valores morales se niega,
77
por tanto, toda legitimación para imponer creencias y convicciones internas, el
forum internum en el forum externum, del Estado y al sociedad, pretendiendo
obligar o otros aceptarlas, pues por encima de cualquier otro valor esta siempre el
del respeto a la libertad de profesar cualquier creencia o ideología. Una
resocialización entendida en este plano moral conduciría a la mas absurda y
peligrosa manipulación de la conciencia individual y siempre dejaría sin resolver la
cuestión de cual sistema moral vigente en la sociedad debe de adaptarse el
individuo; en todo caso aparece evidente que una resocialización moral del
delincuente no puede llevarse a cabo sin lesionar gravemente los fundamentos de
una sociedad pluralista y democrática.
El Estado no tiene como misión “mejorar” a sus ciudadanos y, por consiguiente,
no esta legitimado para privarles de su libertad con el único objeto de mejorarlos,
siempre que mientras estén en libertad no pongan en peligro a los demás o a ellos
mismos. Entonces nos preguntamos ¿será posible resocializar para la legalidad?
Como de lo que, en definitiva, se trata de resocializar, es decir, de recuperar
para la sociedad y esta es algo mas que la suma de los sistemas sociales
parciales que componen (familia, clase, subcultura,ect.), la resocialización debe
de consistir en hacer aceptar al delincuente las normas básicas y generalmente
vinculantes que rigen en esa sociedad.
El fin de la ejecución de la pena seria, por consiguiente, restablecer en el
delincuente el respeto por esas normas básicas haciéndole corresponder en el
futuro a las expectativas en ellas contenidas evitando así la colisión d nuevos
delitos; en una palabra la reincidencia. Esta correlación entre “resocialización” y
“respeto a la legalidad” ha sido cuestionada desde diversos puntos de vista. En
una de ellas se deduce d que no todo delincuente debe ser objeto de una
resocialización, porque no siempre, por el hecho de haber cometido un delito,
rompe su vinculación con la sociedad y deja de respetar la legalidad penal de
esta.
78
Entonces la legalidad penal representa los intereses y valores de la sociedad
burguesa, es lógico que solo sea objeto de resocialización todo aquel cuyo
comportamiento no corresponde a la expectativa de conductas de la clase media;
desarraigando sin ello fuera preciso al delincuente de su anterior sociedad
habitual.
Teniendo en cuenta que la critica que se le tiene ala resocialización del
delincuente no solo va dirigida a dicho principio sino también al sistema empleado
para conseguirla: el tratamiento penitenciario , el cual pretende hacer del interno
una persona con la intención y la capacidad de vivir respetando la ley penal, así
como de subvenir a sus necesidades. Los efectos negativos de la prisonización
para el tratamiento resocializador son evidentes. El interno no solo no acepta los
valores mínimos cuyo respeto pretende conseguir el proceso resocializador, sino
que pretende conseguir el proceso resocializador, sino que pretende otros
distintos y aun totalmente contrarios a estos valores. En la cárcel el sujeto no
pretende vivir en sociedad, sino a proseguir y aun perfeccionar su carrera criminal
a través del contacto y relaciones con otros delincuentes. El tratamiento impuesto
obligatoriamente supone, por tanto, una lesión de derechos fundamentales
generalmente reconocidos en otro ámbito y que afectan en si el fin idealizador del
Principio de Resocialización.
Habiendo tomado licencia de denominar Principios a los que en realidad serian
Normas
Rectoras,
proponemos
una
sistematización
de
los
Principios
Fundamentales de la Ley Penitenciaria , es decir de la Ejecución de la Pena, que
estimamos mas didáctica y comprensiva de la expuesta por prestigioso jurista, a la
par de presentar de un nuevo Principio, el de Inmediación de la Ejecución Penal,
cuya operatividad consideramos de magna relevancia para el ámbito de la
ejecución de la pena con motivos de la implementación de órganos judiciales
especializados y en pro de la finalidad resocializadora anhelada con la ejecución
de las penas privativas de libertad.
79
2.7 Situación Penitenciaria en El Salvador
En El Salvador la situación penitenciaria de las personas privadas de libertad
sigue siendo muestra para verificar el debido cumplimiento de los diversos
principios establecidos en la ley penitenciaria en cual se observaran si existe o no
atropellos a la dignidad de la persona humana y así evidenciar el cumplimiento
del Estado a sus principales obligaciones en materia de derechos humanos.
En este sentido pretendemos reflejar al menos parte de la realidad carcelaria de
nuestro país, en ejercicio de las atribuciones del Estado y la tutela de derechos
que le corresponden a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
Se tiene como propósito coadyuvar a que el Estado salvadoreño cumpla con una
de sus más grandes obligaciones constitucionales: hacer del sistema penitenciario
nacional un verdadero instrumento de resocialización de quienes han trasgredido
la ley penal, pero que sin ello dejan de ser personas humanas con derechos como
tal.
Para hacer referencia ala historia recientes del sistema penitenciario
salvadoreño cabe destacar los informes propuestos por nuestra Procuradora para
la Defensa de los Derechos Humanos en donde se ilustran así los hechos mas
violentos ocurridos dentro de las cárceles y que demuestran el irrespeto de la
dignidad humana y los derechos fundamentales es una constante actuación de las
autoridades relacionadas con el tema… en donde se ha registrado por lo menos
desde el año 2004 ocho acciones masivas de protestas de poblaciones de
internos, a causa de las graves violaciones a sus derechos humanos sufridas al
interior de la prisión; al menos siete estallidos de violencia por riñas entre los
mismos internos, situaciones que se ven ligados por diversos motivos como lo
son:
80
a) traslados de miembros de “maras”: El día 6 de febrero de 2005, la “prensa
grafica” publico n reportaje en relación a los asesinatos de personas que
trabajaron como custodios en el sistema penitenciario de los cuales se
presumía son autores los miembros de “maras” o pandillas recluidos en las
cárceles. Un día después, se configuro el inicio de la nueva crisis del
sistema penitenciario con el traslado arbitrario de los libres de las pandillas
“MS” y “XVIII” hacia el centro de máxima seguridad de Zacatecoluca. Según
las autoridades los traslados de las actividades de requisa que el personal
de seguridad realizo en los centros penales referidos, bajo el amparo de
una “declaración de emergencia” que los directores del mismo emitieron
para controlar un supuesto plan de fuga del cual habían tenido
conocimiento por medio de investigaciones policiales. Es posible advertir
que existen as casos como el anterior y que no habían sido evaluados por
las instancias competentes y, mas grave aun es el hecho de que las
autoridades penitenciarias hayan ordenado”evaluaciones de urgencia” para
calificar a los internos para su ingreso al Centro de Seguridad de
Zacatecoluca. Estos hechos fueron constitutivos de violación del Principio
de Legalidad, parte de las garantías del debido proceso a que tiene derecho
todas las personas.
b) protesta nacional ante las restricciones al régimen de visitas: A finales del
mes de febrerote 2005, la dirección general de centros penales restringió el
régimen de visitas en la cárceles de todo el país, como respuesta a la
acciones que algunos familiares de los internos recluidos en los centros
penales de Chalatenango
y Cojutepeque realizaron días antes para
protestar por los traslados arbitrarios de algunos reclusos hacia el centro de
seguridad de Zacatecoluca. Estas medidas consistieron en la drástica
reducción en el tiempo de visita familiar de los internos a solo dos horas a
la semana, el establecimiento de limitaciones a la cantidad de personas
que podían mantener dentro de las cárceles en calidad de visitantes, la
81
restricciones en cuanto al ingreso de alimentos durantes las visitas y la
elaboración de fichas de registro de visitantes. Dichas medidas constituyen
una pena adicional que las personas privadas de libertad reciben además
de la prisión que deben cumplir y lo mas grave aun significa un fuerte
castigo
para los hijos e hijas de los internos, y sus demás familiares
quienes tiene que viajar largas distancias y enfrentar el consecuente costo
económico que esto implica. Se destaca el irrespeto al derecho de los
niños a mantener relaciones personales contacto directo con sus padres,
reconocido en el articulo 9 de la Convención sobre lo Derechos del Niño,
instrumento internacional que por haber sido suscrito y ratificado por El
Salvador, es de obligatorio cumplimiento.
c) condiciones inhumanas en el sistema carcelario del país: Los artículos 1 y 2
de nuestra Constitución reconoce a la persona humana es el origen y fin de
la actividad del Estado. Las
obligaciones del Estado deben de ser
especialmente aseguradas a las personas que enfrentan condiciones de
vulnerabilidad, por cuanto no pueden, de propia cuenta, salvaguardar sus
derechos, como es el caso de quienes se encuentran privados de libertad.
La Constitución de la republica, en su art. 27 inc.3º dispone que el Estado
salvadoreño deberá organizar los centros penitenciarios con el objeto de
corregir las conductas delictivas de las personas que actúan al margen de
la ley, así como de educarlos y fomentarles hábitos de trabajo con el fin de
lograra su readaptación social y la prevención del delito pero aun así se
tiene al respecto entendido que la administración de centros penales y
penitenciarias
del país han incurrido en sistemáticas violaciones al
precepto constitucional antes referido.
d) aislamiento forzado en condiciones infrahumanas: El aislamiento constituye
un acto cruel, inhumano y degradante contra las personas privadas de
libertad. En fecha 16 de julio de 2002, de un informe realizado por la
Procuradurías para la Defensa de los Derechos Humanos enviado a la
82
asamblea legislativa se destaca las practicas de endurecimiento en las
condiciones de “aislamiento de reos”, cuando conllevan a finalidades
disciplinarias, muchos de estos aislamientos se realizan con arbitrariedad
ya l margen de los requisitos de la ley lo que se ha visto agravado por la
reforma del art. 103 de la Ley Penitenciaria., dichas finalidades
disciplinarias argumentan su ejecución en garantizar la seguridad y el orden
del centro penal la protección de la penas, tratos crueles e inhumanos están
consagrados en: art. 5 de la Declaración Universal de Derechos Humanos;
5 de la Convención Americana de Derechos Humanos; 7, 10.1,10.3 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ; 2 y 3 de la Declaración
sobre la Protección de Todas las Personas contra las Torturas y otros
Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; Regla 31 de la Regla
Mínima para el
Tratamiento de los Reclusos
y Principio 1 y 7 de los
Principios Básicos para el Tratamiento de los Reclusos. La Ley
Penitenciaria en su art. 5 consagra el Principio de Humanidad e Igualdad,
que prohíbe determinantemente la utilización de torturas y de actos o
procedimientos vejatorios en la ejecución de las penas, así como la
discriminación de cualquier índole, al igual que en su art. 128 establece las
medidas disciplinarias serán impuestas de forma tal que no afecten la salud
y la dignidad de los internos.
e) condiciones generales de atención medica en los pabellones hospitalarios:
consagrado en el art. 1 inc.3º de la Constitución salvadoreña “que es
obligación del Estado asegurar a los habitantes de la Republica, el pleno
goce del derecho a la salud”; y a los privados de libertad se les debe de
proporcionar según sus condiciones de salud en referidos centros
hospitalarios designado para ellos:1) condiciones físicas y de habitabilidad.
2.) visita familiar. 3.) educación. 4.) salud. 5) actividades recreativas. 6.)
registro de los internos e internas.
83
f) aplicación de formas de prisión inhumanas bajo la figura de centros de
máxima seguridad: La Ley Penitenciaria en su capitulo IV “Centros de
Cumplimientos de Penas” establece concretamente que los centros d
seguridad están destinados única y exclusivamente para personas en la
etapa de ejecución de la pena. Los internos destinados a este tipo de
centros deben entonces presentar características que impidan su
interrelación con otros internos; como la ley lo establece, deben de
presentar problemas de inadaptación externa y constituir un peligro para su
seguridad y la de los demás, sin ser esta constitutivo de un castigo que
anule la dignidad y niegue el fin constitucional de la readaptación. Pero al
respecto, en fecha 12 de junio de 2002 la Procuraduría rindió opinión al
respecto de la reforma a realizarse del art. 103 que menciona limites al
respecto de los centros de seguridad (internos por delitos de narcotráfico,
crimen
organizado,
reincidentes.). Además
homicidio
agravado,
violación,
secuestro
o
vulnera el art. 27 inc.3º de la Constitución de la
Republica, el actual reformado art.103 de la ley penitenciaria es violatorio
de las siguientes disposiciones o principios del derecho internacional de los
derechos humanos.
Abusos o delitos cometidos dentro de los establecimientos penitenciarios: El
art. 131 de la ley penitenciaria establece:”la junta disciplinarias será el
organismo encargado de imponer las medidas disciplinarias, sustituirlas por
otras menor o suspender su aplicación. Estarán integradas por el director del
centro, un miembro del consejo criminológico regional y un abogado.”
Aunque se da el caso que en nuestro país no existen dichas juntas
disciplinarias por lo que se apreciara el evidente incumplimiento de la Ley
Penitenciaria y propician así mismo la impunidad y la arbitrariedad al interior de
las cárceles, vulnerando los derechos y principio fundamentales de todo
privado de libertad , lo que evidencia una problemática mas de falta de accesos
al beneficios penitenciarios que tiene incidencia también en estoa y en diversos
84
factores, así como tampoco se establece los mecanismos que los jueces de
vigilancia penitenciaria y de ejecución de la pena deben de optar para la
programación de audiencias para el otorgamiento de los beneficios , no
obstante, en atención al Principio Pro Homine y al Principio de Legalidad. Lo
cual una de las justificaciones es que los centros penitenciarios y en si todo el
sistema de ejecución de la pena no tienen los suficientes personal
administrativo para ejercer bien sus funciones y eso hace que se caiga en la
vulneración de los derechos y principios fundamentales de los privados de
libertad. Ejemplo de ello es la integración de equipos técnicos criminológicos
es vital para el proceso de readaptación de los internos quienes son os que los
evalúan, sin embargo esta y otras exigencias olvidadas por la autoridades
penitenciarias.
85
CAPITULO III
"Eran demasiados y demasiado miserables para colgarlos a todos, así que había
que encontrar otra forma de castigo”
Hans Von Hentig
MARCO JURIDICO SALVADOREÑO
Cn
TRATADOS
INTERNACIONALES.
Reglas Mínimas para el
Tratamiento de los reclusos”
LEY PENITENCIARIA.
REGLAMENTO GENERAL DE LA LEY PENITENCIAIRA
JURISPRUDENCIA DE LA SALA DE LO CONSTITUCIONAL EN CASO
DE INCONSTITUCIONALIDAD.
Ejemplo: Sentencia de 14-II-97, Inc. 15-96, Considerando IX 4).
SENTENCIA Y FALLO CONDENATARIO
86
A. CONSTITUCIÓN. El Artículo 27 inciso 3°, expresa:” El Estado organizará
los centros penitenciarios con objeto de corregir a los delincuentes, educarlos y
formarles hábitos de trabajo, procurando su readaptación y la prevención de los
delitos.”
B.TRATADOS INTERNACIONALES.
1. La Convención Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su Art.
5.6 dispone que: “Las penas privativas de la libertad tendrán como finalidad
esencial la reforma y la readaptación social de los condenados”
2. El artículo 10.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
(PIDCP) destaca que: “El régimen penitenciario consistirá en un tratamiento cuya
finalidad esencial será la reforma y la readaptación social de los penados”
3. Las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos (RMTR) Regla
58. El fin y la justificación de las penas y medidas privativas de libertad son, en
definitiva, proteger a la sociedad contra el crimen. Sólo se alcanzará este fin si se
aprovecha el período de privación de libertad para lograr, en lo posible, que el
delincuente una vez liberado no solamente quiera respetar la ley y proveer a sus
necesidades, sino también que sea capaz de hacerlo. Regla 59. Para lograr este
propósito, el régimen penitenciario debe emplear, tratando de aplicarlos conforme
a las necesidades del tratamiento individual de los delincuentes, todos los medios
curativos, educativos, morales, espirituales y de otra naturaleza, y todas las
formas de asistencia de que puede disponer.
C. FASES DEL PODER PENAL.
El Poder Penal Estatal Salvadoreño, puede estructurase en 3 fases en las
cuales ejercitan su función limitadora Principios Fundamentales. Estas etapas o
fases son:
1. Fase Abstracta: regulada en el Código Penal
2. Fase Concreta: regulada en el Código Procesal Penal
3. Fase Ejecutiva: regulada en La Ley Penitenciaria.
87
1) Fase Abstracta: el cual se encuentra regulado en nuestro Código Penal y
en el cual encontramos en el diversos Principios Rectores que atañen a
esta fase y que a su ves tiene un vinculo especial en el marco de la
Ejecución de la Pena; del Capitulo I “De las Garantías Penales Mínimas”;
y que son:
a) Principio de Legalidad: (art. 1 C.P.) “Nadie podrá ser
sancionado por una acción u omisión que la ley penal no haya
descrito
en forma precisa e inequívoca como delito o falta,
ni podrá ser sometido a penas o medidas de seguridad que la
ley no haya establecido.
b) Principio de la Dignidad Humana (art. 2 C.P.) “Toda persona
a quien se atribuya delito o falta tiene derecho a ser tratada con
respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.
c) Principio de Lesividad del Bien jurídico (art. 3 C.P.) “No
podrá imponerse pena o medida de seguridad algunas, si la
acción u omisión no lesiona o pone en peligro efectivo un bien
jurídico protegido por la Ley Penal”.
d) Principio de Responsabilidad (art. 4 C.P.) “La pena o medida
de seguridad no se impondrá si la acción u omisión no ha sido
realizada con dolo o culpa. Por consiguiente, queda prohibida
toda forma de responsabilidad objetiva. La culpabilidad solo se
determinara por la realización de la acción u omisión “.
e) Principio de Necesidad (Art. 5 C.P.) “Las penas y medidas de
seguridad solo se impondrán cuando sean necesarias y en
forma proporcional a la gravedad del hecho realizado. En
ningún caso podrá imponerse medidas de seguridad si ni es
88
como consecuencia de un hecho descrito como delito en la ley
penal, ni por tiempo superior al que hubiere correspondido al
sujeto como pena por el hecho cometido. A tal efecto el tribunal
establecerá en la sentencia razonablemente el limite máximo de
duración”.
f) Principio de Aplicación General del Código Penal (art. 6
C.P.) “Los principios fundamentales del presente Capítulo serán
aplicables siempre.
g) Principio de Universalidad (art. 10 C.P.) “También se aplicara
la ley penal salvadoreña a los delitos
no cometidos a la
jurisdicción salvadoreña siempre que ellos afecten bienes
protegidos internacionalmente por pactos específicos o normas
de Derecho Internacional o impliquen una grave afectación a los
derechos humanos reconocidos”
2) Fase
Concreta o Procesal: El cual se encuentra establecido en el
Código Procesal Penal, en dicha normativa también se encuentran
establecidos Principios Procesales Fundamentales para llegar a la fase de
ejecución de la pena, los cuales observaremos a continuación:
a) Juicio Previo (Principio del Debido Proceso) (art. 1 C.P.P.)
“Nadie podrá ser condenado o sometido a una medida de
seguridad sino mediante una sentencia firme dictada luego
de probar los hechos en un juicio oral y público, llevado a
cabo conforme a os principios establecidos en la Constitución
de la Republica, en este código y demás leyes, con
observancia estricta de las garantías previstas por las
personas”.
89
b) Principio de Legalidad del Proceso (art. 2 C.P.P) “Toda
persona a la que se le impute un delito o falta, será
procesada conforme a las leyes preexistentes al hecho
delictivo del que se trate y ante un tribunal competente,
instituido con anterioridad por la ley. Este principio regirá
también en la ejecución de la pena y medidas seguridad.”
c) Principio de Presunción de Inocencia (art. 4 C.P.P) “Toda
persona a quien se le impute un delito, se presumirá
inocente, y será tratada como tal en todo momento, mientras
no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley en juicio
publico, en el que se le aseguren las garantías del debido
Proceso. La carga de la prueba corresponde a los
acusadores”.
d) Duda (Principio In Dubio Pro Reo) (art. 5 C.P.P.) “E n caso
de duda el juez considerara lo mas favorable al imputado”.
e) Principio de Defensa (Defensa Material y Técnica) (art. 9 y
10
del
C.P.P.)
“Será
inviolable
la
defensa
en
el
procedimiento”
f) Oportunidad
de
la
Acción
Pública
(Principio
de
Oportunidad. Reglada o Tasada) (art. 20 C.P.P.) “En las
acciones publicas, el fiscal podrá solicitar al juez que se
prescinda la persecución penal de uno o de varios hechos
impugnados respecto de uno o de algunos de los participes o
se limite a una o alguna de las calificaciones jurídicas
posibles, en los casos siguientes: 1) cuando se trate de un
hecho que por su insignificancia, por lo exiguo de la
90
contribución del participe o por su mínima culpabilidad, no
afecte al interés publico. 2)cuando el imputado haya
realizado cuanto estaba a su alcance para impedir la
ejecución del hecho que haya contribuido desicivamente al
esclarecimiento de la participación de otros imputados en el
mismo hecho o en otros mas graves. 3)cuando el imputado
haya sufrido, como consecuencia directa del hecho, un daño
físico o psíquico, grave o irreparable que le incapacite para el
ejercicio de sus ocupaciones ordinarias cuando tratando de
un delito culposo haya sufrido un daño moral de difícil
superación. 4) cuando la pena que le corresponde al hecho
o calificación jurídica de cuya presunción se prescinde
carece de importancia en consideración a la pena ya
impuesta, a la que corresponde por los restantes hechos o
calificaciones, o a la que se impondrá en un procedimiento
tramitado en el extranjero.
3) Fase Ejecutiva o Penitenciaria.: dicho poder se encuentra establecido
en la Ley Penitenciaria en el cual vemos plasmado los Principios
Fundamentales de la Ley Penitenciaria es decir, de la Ejecución de la
Pena y las medidas de seguridad, las cuales son de interés en nuestra
investigación; localizados en el Capitulo I “Finalidad de la Ejecución” y el
Capitulo II “Legalidad y Control Judicial, y que son:
•
Funciones
de
las
instituciones
Penitenciarias
(Principio
de
Resocialización) (art. 3 inc.1º L.P.) “Las instituciones penitenciarias
establecidas en la presente ley, tiene por misión fundamental procurar la
readaptación social de los condenados y a la prevención de los delitos, así
como la custodia de los detenidos provisionales”
91
•
.Principio de Legalidad (art. 4 L.P.) “La actividad penitenciaria se deberá
fundamentar en la Constitución de la Republica, en esta ley, en los
reglamentos dictados conforme
a ella y en las sentencias judiciales.
Ningún interno podrá ser obligado a realizar una actividad penitenciaria, a
omitir el ejercicio de un derecho, o a cumplir una medida disciplinaria, si
esta restricción mandato o medida no han sido previstos en aquellos.”
•
Principio de Humanidad (art. 5 INC. 1º L.P.) “Queda terminantemente
prohibida la utilización de torturas y de actos o procedimientos vejatorios
en la ejecución de la penas.
•
Principio de Igualdad (art. 5 inc. 2º L.P.)
“No se discriminará a ningún
interno por razón de su nacionalidad, sexo, raza, religión, tendencia u
opinión publica, condición económica o social o cualquier otra
circunstancias”.
•
Principio de Judializacion (art. 6 INC. 1º L.P.) “Toda pena se ejecutara
bajo el estricto control del juez de vigilancia penitenciaria y de ejecución
de la pena, y la cámara respectiva, en su caso, quienes harán efectiva las
decisiones de la sentencia condenatoria. El juez también controlara el
adecuado cumplimiento del régimen penitenciario.
•
Principio de Asistencia Letrada (art. 6 inc. 2º L.P.) “Es obligatorio
garantizar la asistencia letrada de los internos durante los tramites
jurídicos que se susciten en la etapa de ejecución penal, si el condenado
no pudiere nombrar abogado.”
•
Principio de Participación Comunitaria (art.7 L.P.) “La dirección de
general de centros penales deberá incluir en la planificación de
actividades de educación, trabajo, asistencia y, en general, en cualquier
actividad de la ejecución de la pena y medida de seguridad que lo permita,
92
o durante la detención provisional, la colaboración y participación activa
de patronatos y asociaciones civiles de asistencia.”
•
Principio de Afectación Mínima (art. 8 L.P.) “Las medidas disciplinarias
no contendrán mas restricciones que las necesarias para conservar en
armonía, la seguridad y la vida interna del centro. No se aplicaran cuando
sea suficiente la amonestación”.
Todos estos principio fundamentales que están normados en nuestras
legislaciones, y que rigen el Poder Estatal en el ámbito penal, que atañen al
individuo y sus derechos así como sus garantías (basadas principalmente en la
Constitución salvadoreña) desde que es culpado de un delito, o falta y que se le
sigue un proceso hasta llegar a una sentencia y llevado a un centro penitenciario,
y es ahí donde comienza a surgir también la ejecución de la pena; que a pesar de
estar privado de libertad sigue siendo una persona humanas con derechos
(aunque estén restringidos), en nuestra investigación se ha querido corroborar si
estos PRINCIPIOS son solo letra muerta o que si en verdad la administración
penitenciaria pone de manifiesto dichos principios, por lo que hemos podido
investigar no siempre es así, ya que en los centros penitenciarios se les vulneran
los derechos a todos los internos y por consiguiente sus principios aun que estos
estén regulados no siempre se cumplen; desde que no se les sigue un buen
procedimiento para evaluar su tratamiento penitenciario y verificar así si están
aptos para un nuevo régimen hasta llevarlos sin previa justificación a un centro de
seguridad como medio de castigo, a que se les restrinjan sus visitas familiares e
intimas a las cuales tiene derechos, por lo observado los principios fundamentales
son violados por todo el poder Estatal, desde los policías cuando estos son
arrestados hasta llegar a la administración penitenciaria cuando estos están en
fase de ejecución penal. Se debe de tener en cuenta que los Principios son
adaptados algunos de la Constitución y del Derecho Penal para con el Derecho
Penitenciario dando a conocer de que nadie puede ser sancionado sino por
hechos que han sido considerados o sea tipificados como delitos o faltas en una
93
ley (en este caso juega un papel importante el Código Penal), ni imponérseles
penas o medidas de seguridad (aquí observamos como entran el Código Procesal
Penal) distintas a las fijadas por las leyes pertinentes, ni someterlo violentamente
o forzosamente a tratamientos penitenciarios, medidas disciplinarias que lo
degraden en su dignidad como persona (respecto a la dignidad de la persona
proviene del principio de humanidad reconocido en nuestra Constitución) el cual
en la practica no se respeta en los centros penitenciarios del país aun cuando la
Cn. en su articulo 1 lo señala reconociéndole los derechos y a su ves en la
conservación y defensa de los mismos, como en la aplicación y ejecución de
penas que puedan afectar su dignidad. Debemos de saber que la única aplicación
retroactiva de la ley penal que es admitida, se da cuando es más favorable al reo
aplicando en este caso los principios de legalidad y el del in dubio pro reo. Al
principio de responsabilidad
que conocemos en nuestro código penal,
corresponde lo que en doctrina seria principio de culpabilidad, según el cual “no
hay pena sin culpabilidad y que la pena no debe de exceder la medida de la
culpabilidad” lo cual también encontramos estrecha relación con el principio de
proporcionalidad el cual ya expusimos y el cual en nuestra actualidad también se
ve vulnerado por los tribunales y el órgano judicial estatal ya que muchas veces
encontramos que en detención provisional existen personas que llevan mucho
tiempo en ese estado sin que se les haya comprobado participación alguna en
hechos delictivos.
94
CAPITULO IV
“…la menor incertidumbre es siempre penosa,
aún en las cosas más pequeñas,
y cuando puede ser evitada fácilmente…
es mejor hacerlo inmediatamente…”
Franz KAFKA. “El Proceso”.
DERECHO COMPARADO
El Derecho comparado es una disciplina o método de estudio del Derecho que se
basa en la comparación de las distintas soluciones que ofrecen los diversos
ordenamientos jurídicos para los mismos casos planteados. No es propiamente
una rama del Derecho.
Por ese motivo, el Derecho comparado puede aplicarse a cualquier área del
derecho, realizando estudios específicos tales como: Derecho constitucional
comparado, Derecho civil comparado, derecho penitenciario comparad, etc.
En este capitulo se trata de establecer, una comparación dentro de las
legislaciones vigentes de diversos países que regulan la tutela de los principios
fundamentales de los internos en los centros penitenciarios; habiendo conocido
cuales son los principios bajo los cuales se rige nuestra ley penitenciaria en cuanto
a su objetivo de velar por el respeto a los derechos fundamentales de las personas
sobre las cuales recae cualquier clase de pena privativa de libertad, realizaremos
un recorrido por las distintas leyes, a fin de conocer la manera en que estas
regulan dichos principios, dándonos cuenta que al igual que en nuestro país, la
mayoría de legislaciones al ser creadas persiguen el mismo fin, que es garantizar
la protección de los derechos fundamentales de la persona humana, aun cuando
esta se encuentre privada de libertad.
95
A. PRINCIPIO DE LEGALIDAD
El Salvador:
Art. 8. Cn. Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda ni a privarse de
lo que ella no prohíbe.
Art. 4. Ley penitenciaria. La actividad penitenciaria se deberá fundamentar en
la constitución de la República, en esta ley, en los reglamentos dictados conforme
a ella y en las sentencias judiciales. Ningún interno podrá ser obligado a realizar
una actividad penitenciaria, a omitir el ejercicio de un derecho, o a cumplir con una
medida disciplinaria, si esta restricción, mandato o medida no ha sido previsto en
ella.
Argentina:
Art. 3. Ley de Ejecución de la Pena privativa de Libertad. La ejecución de la
pena privativa de libertad en todas sus modalidades, estará sometida al
permanente control judicial, el juez de ejecución o juez competente garantizará el
cumplimiento de las normas constitucionales, los tratados ratificados por la
república de Argentina y los derechos de los condenados no afectados por la
condena o la ley.
Chile:
Art.
4.
Reglamento
de
penitenciaria se desarrollará
Establecimientos
Penitenciarios.
La
actividad
con las garantías y dentro de los términos
establecidos por la constitución, leyes, reglamentos, sentencias judiciales y
tratados internacionales ratificados por chile y vigentes. Los funcionarios que
quebrantes estos limites incurrirán en responsabilidad de acuerdo con cada
legislación vigente.
96
México:
Art. 2. Ley de ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad. Este
ordenamiento tiene como objetivo:
I. Establecer las bases para la Ejecución de las Penas Privativas y Restrictivas de
la Libertad, previstas en el Código Penal y otras Leyes.
II. Facultar a las Autoridades correspondientes para que ejerzan el control y
vigilancia de cualquier privación de libertad impuesta en los términos de las Leyes
de la materia.
III. Establecer las bases para la prevención a través del Tratamiento Penitenciario
España:
Art.2. Ley Orgánica General Penitenciaria de España. La actividad penitenciaria
se
desarrollará
con
las
garantías
y
dentro
de
los
límites establecidos por la ley, los reglamentos y las sentencias judiciales.
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Art. 9. 1. Todo individuo tiene derecho a la libertad y a la seguridad personal.
Nadie podrá ser sometido a detención o prisión arbitrarias. Nadie podrá ser
privado de su libertad, salvo por las causas fijadas por ley y con arreglo al
procedimiento establecido en ésta.
Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Art. 9. Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.
Art. 11. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su
inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio
público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su
defensa.
97
2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de
cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional.
Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la
comisión del delito.
B. PRINCIPIO DE HUMANIDAD E IGUALDAD.
El Salvador:
Art. 2. Cn. Toda persona tiene derecho a la vida, a la integridad física y moral,
a la libertad, a la seguridad, al trabajo, a la propiedad y posesión, y a ser protegida
en la conservación y defensa de los mismos.
Art. 3. Cn. Todas las personas son iguales ante la ley. Para el goce de los
derechos civiles no podrán establecerse restricciones que se basen en diferencia
de nacionalidad, raza, sexo o religión.
Art. 5. Ley penitenciaria Queda terminantemente prohibida la utilización de
torturas y de actos o procedimientos vejatorios en la ejecución de las penas.
No se discriminará a ningún interno por razón de nacionalidad, sexo, raza,
religión, tendencia u opinión política, condición económica o social, o cualquier
otra circunstancia.
Argentina:
Art. 8. Ley de Ejecución de la Pena privativa de Libertad. Las normas de
ejecución serán aplicadas sin establecer distinción alguna en razón de, raza, sexo,
idioma, religión, ideología, condición social o cualquier otra circunstancia, las
únicas obedece al tratamiento individualizado.
Art. 9. La ejecución de la pena estará exenta de tratos crueles, inhumanos,
quien ordene, realice o tolere tales excesos se hará merecedor de las sanciones
previstas en el código penal.
98
Chile:
Art.
5.
Reglamento
de
Establecimientos
Penitenciarios.
Las
normas
establecidas en el presente reglamento deben ser aplicadas imparcialmente no
pudiendo existir diferencia de trato, fundamentada en nacimiento, raza, opinión
política, creencia religiosa, condición social u otras circunstancia; la administración
penitenciaria procurara la realización efectiva de los derechos humanos
compatibles con la condición de l interno.
Art. 6. ningún interno será sometido a torturas, tratos crueles, inhumanos o
degradantes de palabra u obra, ni será objeto de un rigor innecesario en la
aplicación de las normas del presente reglamento , se garantiza la libertad
ideológica de los internos, su derecho al honor, a ser designado por su propio
nombre, a la intimidad personal, a la información, educación, y el acceso a la
cultura, procurando el desarrollo integral en su personalidad, y a elevar peticiones
a las autoridades en las condiciones establecidas .
México:
Art. 3.- Ley de ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad. El
Tratamiento Penitenciario debe ser aplicado con absoluta imparcialidad, sin ningún
tipo de discriminación en relación a nacionalidad, raza, condiciones económicas y
sociales, ideología política o creencias religiosas de los internos.
Art. 4.- El tratamiento debe asegurar el respeto de los derechos humanos y
debe tender a la readaptación social de los internos, con base en los siguientes
lineamientos:
I.
En relación a los sentenciados, debe ser aplicado un tratamiento
readaptativo que tienda a la reincorporación social de los mismos.
II.
Los procesados deben ser tratados en base al principio de inocencia y
de inculpabilidad.
99
III. En el caso de los inimputables, el tratamiento deberá ser aplicado según
criterios de individualización específicos por medio de: a) Internamiento en
Hospitales Psiquiátricos. b) Tratamiento en libertad.
España:
Art. 3. Ley Orgánica General Penitenciaria de España. La actividad penitenciaria
se ejercerá respetando, en todo caso, la personalidad humana de los recluidos y
los derechos e intereses jurídicos de los mismos no afectados por la condena, sin
establecerse diferencia alguna por razón de raza, opiniones políticas, creencias
religiosas, condición social o cualquier otra circunstancia de análoga naturaleza.
En consecuencia:
1. Los internos podrán ejercitar los derechos civiles, políticos, sociales,
económicos y culturales, sin exclusión del derecho de sufragio, salvo que
fuesen
incompatibles con el objeto de su detención o el cumplimiento de la
condena.
2. Dos. Se adoptaran las medidas necesarias para que los internos y sus
familiares
conserven sus derechos a las prestaciones de la seguridad social,
adquiridos
antes del ingreso en prisión.
3. En ningún caso se impedirá que los internos continúen los procedimientos
que tuvieren pendientes en el momento de su ingreso en prisión y puedan
entablar
nuevas acciones.
4. La administración penitenciaria velara por la vida, integridad y salud
de los internos.
5. El interno tiene derecho a ser designado por su propio nombre.
100
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Art. 10. Toda persona privada de libertad será tratada humanamente y con el
respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.
Declaración Universal de los Derechos humanos.
Art. 1. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos
y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente
los unos con los otros.
Art. 2. 1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en
esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión,
opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición
económica, nacimiento o cualquier otra condición.
Art. 4. Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la
trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.
Art. 5. Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes.
Art. 7. Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual
protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda
discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal
discriminación.
C. PRINCIPIO DE JUDICIALIZACION O DE JUDILIZACIÓN.
El Salvador:
Art. 6. Ley penitenciaria Toda pena se ejecutará bajo el estricto control del juez
de vigilancia penitenciaria y ejecución de la pena y la cámara respectiva, en su
101
caso, quienes harán efectivas las deserciones de la sentencia condenatoria. El
juez también controlara el adecuado cumplimiento del régimen penitenciario.
Es obligatorio garantizar la asistencia letrada de los internos durante los tramites
jurídicos que se susciten en la etapa de ejecución penal si el condenado no
pudiese nombrar abogado.
Argentina:
Art. 4. Ley de Ejecución de la Pena privativa de Libertad. Será de competencia
judicial durante la ejecución de la pena:
a) resolver las cuestiones que se susciten cuando se considere vulnerado
alguno de los derechos del condenado.
b) Autorizar todo egreso del condenado del ámbito de la administración
penitenciaria.
España:
Art. 76. Ley Orgánica General Penitenciaria de España El juez de vigilancia
tendrá atribuciones para hacer cumplir la pena impuesta, resolver los recursos
referentes a las modificaciones que pueda experimentar con arreglo a lo prescrito
en las leyes y reglamentos, salvaguardar los derechos de los internos y corregir
los abusos y desviaciones que en el cumplimiento de los preceptos del régimen
penitenciario puedan producirse. . Corresponde especialmente al juez de
vigilancia:
a) Adoptar todas las decisiones necesarias para que los pronunciamientos de
las resoluciones en orden a las penas privativas de libertad se lleven a
cabo,
asumiendo las funciones que corresponderían a los jueces y tribunales
sentenciadores.
b) Resolver sobre las propuestas de libertad condicional de los penados y
acordar las revocaciones que procedan.
c) Aprobar las propuestas que formulen los establecimientos sobre beneficios
penitenciarios que puedan suponer acortamiento de la condena.
102
d) Aprobar las sanciones de aislamiento en celda de duración superior a
catorce días.
e) Resolver por vía de recurso las reclamaciones que formulen los internos
sobre sanciones disciplinarias.
D. PRINCIPIO DE PARTICIPACION COMUNITARIA.
El Salvador:
Art. 7. Ley penitenciaria. La dirección general de centros penales deberá incluir
en la planificación de actividades de educación, trabajo, asistencia y en general en
cualquier actividad de ejecución de la pena y medida de seguridad que lo permita,
o durante la detención provisional la colaboración y participación activa de
patronatos y asociaciones civiles de asistencia.
Argentina:
Art. 5. Ley de Ejecución de la Pena privativa de Libertad. El tratamiento del
condenado deberá ser programado e individualizado y obliga el respeto de las
normas que regulan la convivencia, la disciplina o el trabajo, toda otra actividad
que integre tendrá carácter voluntario.
México:
Art.87. Ley de ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad. La
finalidad de la reincorporación social de los internos, debe ser alcanzada
solicitando y organizando la participación de los ciudadanos y de Instituciones o
Asociaciones Públicas. En consecuencia, los Centros Preventivos y de
Readaptación Social, podrán ser visitados con autorización del Director, por todas
aquellas personas, que teniendo un concreto interés por la obra de resocialización
de los internos, demuestren poder útilmente promover el desarrollo de los
contactos entre la comunidad de internos y la sociedad libre.
103
Se combatirá a través de esta participación social, la toxicomanía, el alcoholismo y
todos los vicios que degradan al individuo.
España:
Art.24. Ley Orgánica General Penitenciaria de España Se establecerán y
estimularán, en la forma que se señale reglamentariamente, sistemas de
participación de los internos en actividades o responsabilidades de orden
educativo,
recreativo,
religioso,
laboral,
cultural
o
deportivo.
En
el
desenvolvimiento de los servicios alimenticios y confección de racionados se
procurara igualmente la participación de los internos.
Se permitirá a los internos la adquisición por su propia cuenta de productos
alimenticios y de consumo dentro de los límites reglamentariamente fijados. La
venta de dichos productos será gestionada directamente por la administración
penitenciaria o por empresas concesionarias. Los precios se controlaran por la
autoridad competente y, en ningún caso podrán ser superiores a los que rijan en
la localidad en que se halle ubicado el establecimiento. Los internos
participaran también en el control de calidad y precios de los productos
vendidos en el centro.
E. PRINCIPIO DE AFECTACION MINIMA.
El Salvador:
Art. 8. Ley penitenciaria Las medidas disciplinarias
no contendrán más
restricciones que las necesarias para conservar en armonía la seguridad, y la vida
interna del centro. No aplicara cuando sea suficiente la amonestación privada.
Argentina:
Art. 80. Ley de Ejecución de la Pena privativa de Libertad. El orden y la
disciplina se mantendrá con decisión y firmeza, no se impondrán más restricciones
que las indispensables para mantener la seguridad y la correcta vida de los
104
alojados de acuerdo al tipo de establecimiento y al régimen en que se encuentra
incorporado el interno.
México:
Art. 75. Ley de ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad. El
orden y la disciplina se impondrán con firmeza, teniendo en cuenta que la
seguridad de los centros se mantendrá técnicamente como producto de una buena
organización, científica y humanitaria, ajena a cualquier principio de represión. El
uso de la fuerza sólo podrá emplearse en la medida estricta y necesaria para
repeler agresiones violentas que pongan en peligro la integridad física de cualquier
persona dentro del establecimiento, o se altere el orden o la seguridad del mismo.
España:
Art. 41. Ley Orgánica General Penitenciaria de España El régimen disciplinario
de los establecimientos se dirigirá a garantizar la seguridad y conseguir una
convivencia ordenada.
Ningún interno desempeñara servicio alguno que implique el ejercicio de
facultades disciplinarias. Los internos no serán corregidos disciplinariamente sino
en los casos establecidos en el reglamento y con las sanciones expresamente
previstas en esta ley.
F. PRINCIPIO DE RESOCIALIZACIÓN.
El Salvador:
Art. 27 inc. 3º Cn. El estado organizará los centros penitenciarios con objeto de
corregir a los delincuentes, educarlos y formarles hábitos de trabajo, procurando
su readaptación y prevención de los delitos.
105
Art. 3. Ley Penitenciaria. Las instituciones penitenciarias establecidas en la
presente ley, tienen por misión fundamental procurar la readaptación social y la
previsión de los delitos, así como la custodia de los detenidos provisionales.
Argentina:
Art. 1. Ley de Ejecución de la Pena privativa de Libertad. La ejecución de la
pena privativa de libertad en todas sus modalidades, tiene por objeto lograr que el
condenado adquiera la capacidad de comprender y respetar la ley, procurando su
adecuada reinserción social, promoviendo la comprensión y el apoyo de la
sociedad.
Chile:
Art.
1.
Reglamento
de
Establecimientos
Penitenciarios.
La
actividad
penitenciaria se regirá por las normas establecidas en el presente reglamento y
tendrá como fin primordial, la atención, custodia y la asistencia de detenidos,
sujetos a prisión preventiva y condenada, así como la acción educativa necesaria
para la reinserción social de los sentenciados.
Art. 92. Reglamento de Establecimientos Penitenciarios.
La administración
penitenciaria desarrollará actividades u acciones orientadas a remover anular o
neutralizar los factores que han influido en la conducta delictiva y estarán dirigidos
a las personas privadas de libertad, cuando corresponda a fin de prepararlas para
que por propia voluntad participen de la convivencia social, respetando la norma
que la regula.
Art. 93. Reglamento de Establecimientos Penitenciarios.
Las actividades y
acciones tendrán como referente el carácter progresivo del proceso de reinserción
social del interno y en su programación deberá atenderse a las necesidades
específicas de cada persona a quien se dirijan.
México:
Art. 62. Ley de ejecución de Penas Privativas y Restrictivas de la Libertad - En
los Centros Preventivos y de Readaptación Social. La educación de los internos,
106
deberá ser factor primordial para su readaptación, teniendo además del carácter
académico, elementos cívicos, sociales, artísticos, físicos, éticos y de higiene,
procurando afirmar con ellos, el respeto a los valores humanos y a las
Instituciones Nacionales.
España:
Art.1. Ley Orgánica General Penitenciaria de España. Las instituciones
penitenciarias
reguladas
en
la
presente
ley
tienen
como
fin
primordial la reeducación y la reinserción social de los sentenciados a penas y
medidas penales privativas de libertad, así como la retención y custodia de
detenidos, presos y penados.
Art. 59. Ley Orgánica General Penitenciaria de España. Uno. El tratamiento
penitenciario consiste en el conjunto de actividades directamente dirigidas a la
consecución de la reeducación y reinserción social de los penados.
El tratamiento pretende hacer del interno una persona con la intención y
la capacidad de vivir respetando la ley penal, así como de subvenir a sus
necesidades. A tal fin, se procurara, en la medida de lo posible, desarrollar en
ellos una actitud de respeto a si mismos y de responsabilidad individual y
social con respecto a su familia, al prójimo y a la sociedad en general
107
CAPITULO V
“Por mi se va a la ciudad del llanto; por mi se va al eterno dolor; por mi se va hacia
la raza condenada: la justicia animó a mi sublime arquitecto; me hizo la divina
potestad, la suprema sabiduría y el primer amor. Antes que yo no hubo nada
creado, a excepción de lo inmortal, y yo duro eternamente.
¡Oh, vosotros, los que entráis, abandonad toda esperanza!”
Dante ALIGHIERI. “La Divina Comedia
CONCLUSIONES
•
A través de nuestra investigación, que ha sido realizada por medio de una
exposición científica (Verdadera, crítica y sistematizada) se ha podido
apreciar las deficiencias que actualmente afrontan los Centros Penales.
Estos no cuentan con una infraestructura adecuada para albergar a la
población reclusa, las cifras son alarmantes, es palpable la sobrepoblación,
el hacinamiento y la insalubridad en la que habitan estas personas que por
el hecho de haber cometido un delito no quiere decir que no van a ser
tratados dignamente.
•
En los centros Penales, no se cuentan con los mecanismos necesarios para
la Reincorporación y Readaptación Social de los Reclusos.
•
Es poca la procuración por parte de las autoridades correspondientes para
buscar una solución real al problema.
•
Es importante admitir que si se cuenta con una Ley Penitenciaria que tiene
puntos muy relevantes para una verdadera rehabilitación para el interno o
interna, lo malo es que estos puntos no son cumplidos a su cabalidad, es
decir no hay una aplicabilidad seria de dicha Ley.
108
RECOMENDACIONES
•
Que en los Centros Penitenciarios se realicen los esfuerzos necesarios
para mejorar las difíciles condiciones laborales del personal de seguridad y
custodia penitenciario.
•
Hacer de todo el Sistema Penitenciario de nuestro País la verdadera
herramienta de Readaptación de quienes han infringido la Ley Penal.
•
Que se cumpla con imparcialidad de parte del organismo correspondiente
su función en la Fase de Ejecución de la Pena en el Proceso Penal.
•
Que se les orienten repetidamente a los internos e internas el uso de los
recursos que tienen para interponer una Queja Judicial, cuando se le
violente un Principio Fundamental.
•
Que en los Centros Penitenciarios se cumpla con el debido procedimiento
en las respectivas fases del régimen penitenciario para que beneficien a los
internos e internas.
•
Que se Construyan Centros Penitenciarios Modernos para evitar el
hacinamiento, para mejorar las difíciles condiciones de la Sociedad
Reclusa.
109
BIBLIOGRAFÍA
•
ANSUÁTEGUI ROIG, FRANCISCO JAVIER; CELADOR ANGÓN, OSCAR.
Historia de los Derechos Fundamentales Siglo XVIII. 2ª ed. Madrid, ES:
Editorial Dykinson, 2001. ISBN: 84-8155-794-3
•
CEREZO MIR, JOSÉ. Curso de Derecho Penal Español. 1996 5ª. ed.
Madrid, ES: Editorial Tecnos, 1996. ISBN: 84-309-2878-2
•
CEREZO MIR, JOSÉ. Curso de Derecho Penal Español: Teoría Jurídica del
Delito. 6a. ed. Madrid, ES: Editorial Tecnos, 1999 ISBN: 84-309-3221-6
•
CÓDIGOS: Penal y Procesal Penal; Ley Penitenciaria y su Reglamento
(con exposiciones de motivos y sus reformas) 19ª ed. San Salvador, SV:
Editorial Jurídica Salvadoreña, 2004.
•
GARCÍA VALDÉS. Introducción al Derecho Penitenciario Español. Notas
Sistemáticas, en la obra colectiva Comentarios a la Legislación Penal. 1ª
ed. Madrid, ES: Editorial Edersa, 1986.
•
MAPELLI
CAFFARENA.
Principios
Fundamentales
del
Sistema
Penitenciario Español. 1ª ed. Barcelona, ES: Editorial Bosch, 1983.
•
Política Criminal y Reforma del Derecho Penal. 1ª ed. Librería Bogota, CO:
Editorial TEMIS, 1982.
•
Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos. (Informa sobre la
situación de las persona privadas de libertad en El Salvador Período de
Julio 2004 a Junio 2005).
110
•
REVISTA JUSTICIA DE PAZ (CORTE SUPREMA DE JUSTICIA) 1999
Mes Abril V.1
•
SOLANO RAMÍREZ, MARIO ANTONIO. Reforma Constitucional.
1ª ed.
San Salvador, SV: Editorial Corte Suprema de Justicia, 2000.
111
112
UNIVERSIDAD FRANCISCO
GAVIDIA
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS
PLAN DE TRABAJO DE MONOGRAFIA
TEMA:
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA LEY PENITENCIARIA
PRESENTADO POR:
BACHILLER TANIA FÁTIMA PAOLA MOLINA SALINAS
BACHILLER FLOR DE MARIA RIVERA RODRÍGUEZ
BACHILLER HÉCTOR MANUEL PRUDENCIO FLORES
PARA OPTAR AL GRADO ACADEMICO DE
LICECIATURA EN CIENCIAS JURÍDICAS
ASESOR:
LIC. HERBERT WALTER AQUINO SILVA
ABRIL DEL 2007
SAN SALVADOR
EL SALVADOR
CENTROAMÉRICA
113
114
INDICE
CONTENIDO
PAGINAS
Introducción…………………………………………………………………116
Diagnostico…………………………………………………………………117
Objetivos……………………………………………………………………119
General
Específicos
Estrategias………………………………………………………………….120
Metas……………………………………………………………………......122
Recursos……………………………………………………………………123
Humanos
Financieros
Materiales
Políticas…………………………………………………………………….125
Objetivos Estratégicos……………………………………………………126
Organización Funcional…………………………………………………..127
Organización Jerárquica…………………………………………………128
Control y Evaluación……………………………………………………..129
Cronograma de Actividades……………………………………………..131
115
INTRODUCCION
Nuestra investigación se basara en conocer y saber cual es la importancia de los
Principios Fundamentales de la Ley Penitenciaria, haciendo énfasis en ellos, ya
que estos enuncian claramente los fundamentos de todo el sistema normativo de
la Ley penitenciaria en nuestro país.
Nuestra investigación comenzó el día 26 de Febrero del presente año, con la
entrega del tema y nombramiento de asesor y se esta basando en recabar
información de artículos Internet, libros, y datos obtenidos por el asesor.
Lo revelante de esta investigación será que nosotros como grupo en su momento
podamos establecer la importancia y en la aplicación de los principios
fundamentales de la ley penitenciaria a un caso determinado.
El plan de trabajo es indispensable para la investigación y desarrollo de la
monografía por lo que hemos elaborado un cronograma el cual nos ayudara para
las actividades de investigación a futuro, así mismo incorporamos los objetivos
que como grupo tenesmos.
116
DIAGNOSTICO:
La situación actual del sistema penitenciario salvadoreño se encuentra en un
proceso de modernidad, que se pretende encontrar con la entrada en vigencia de
la actual Ley Penitenciaria con su respectivo Reglamento. Pero no solo basta
tener una ley moderna y reglamento que establecen los organismos, entidades,
Régimen Penitenciario, Fases del régimen penitenciario, medidas disciplinarias,
educación, salud, trabajo penitenciario, etc. Sino que también hacer énfasis en los
principios fundamentales de esta Ley, ya que estos son la base que nos servirá
para la aplicación de cada procedimiento en la ejecución de las penas y de las
medidas de seguridad previstas en el Código Penal y las penas contempladas en
las demás leyes especiales, así mismo la aplicación de la detención provisional
favoreciendo al interno en la pronta y cumplida justicia así como también en la
readaptación a la comunidad, siempre y cuando se cumplan los principios
fundamentales de la ley penitenciaria.
Ya que los principios fundamentales de dicha ley son de suma importancia porque
ellos enuncian claramente los fundamentos de todo el sistema normativo
propuesto.
Estos principios nutren el contenido normativo y orientan su interpretación.
Algunos de estos principios fundamentales son:
-
Principio de la finalidad de la ejecución;
-
Principio de legalidad de la ejecución;
117
-
Principio de humanidad e igualdad, etc...
La finalidad de estos principios es proporcionar al condenado aquellas condiciones
favorables
a su desarrollo personal, que le permitan integrarse a la vida en
sociedad el momento de recobrar su libertad plena.
118
OBJETIVOS
OBJETIVOS GENERALES
•
Identificar los principios fundamentales de la Ley Penitenciaria
•
Dar a conocer la importancia de los principios fundamentales de la Ley
Penitenciaria.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
•
Determinar el objetivo de la aplicación de los principios fundamentales de la
Ley Penitenciaria.
•
Establecer la finalidad de los principios fundamentales de la Ley
Penitenciaria.
119
ESTRATEGIAS
El trabajo será desarrollado mediante la recolección de información documental,
electrónica, investigación de campo, y visitas a las diferentes instituciones
judiciales, Departamento de Prueba y Libertad Asistida, DEPLA, Dirección de
Reos sin Sentencias, así como también a las dependencias del Ministerio Concejo
Criminológico, y encuestas a funcionarios que directamente están involucrados en
la aplicación de la Ley Penitenciaria y su reglamento. Para lograr este propósito se
asignaran los recursos materiales y económicos de una manera racionalmente
adecuada, a fin de atender de manera oportuna los gastos que sea meritorio
realizar.
Por otra parte se elaborará un cronograma de actividades que servirá para medir
tiempo y avance del trabajo, con la finalidad de coordinar adecuadamente el
desarrollo de la investigación.
El plan que se tiene para desarrollar esta monografía se basará en la investigación
de campo donde visitaremos diferentes instituciones que se encuentren
interesados o dedicados al tema en estudio así podemos mencionar algunos como
son: DEPLA, Consejo Criminológico, Dirección de Reos sin Sentencia entre otras
Instituciones Competentes.
Las instituciones antes mencionadas serían algunas de las cuales nos servirán
para la recopilación de documentación necesaria, así como también visitando la
Biblioteca del Concejo nacional de la Judicatura, de la Corte Suprema de Justicia.
120
Así mismo para lograr lo planteado necesitamos de los integrantes del grupo
contar con el apoyo económico, tomando en cuenta que cada uno deberá aportar
según sean los gastos de manera equitativa; a la vez se pretende trabajar de
manera coordinada, donde se establece la función de cada uno para llevar un
orden de trabajo, aportación y colaboración de los integrantes del grupo.
Estas estrategias nos servirán para llevar acabo las actividades que como equipo
se pretende para lograr desarrollar el tema exitosamente.
121
METAS:
Una de las metas principales en nuestro proceso es entregar el PLAN DE
TRABAJO DE MONOGRAFÍA, el día 9 de Marzo del Presente Año a la
coordinación de Monografías de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Posteriormente
a su devolución y esperando que no haya ninguna observación daremos comienzo
a la investigación del tema que se nos ha asignado. Para ello visitas a diferentes
instituciones y bibliotecas, para lograr entregar la primera versión de nuestra
monografía el día 9 de Julio del año dos mil siete, a la Facultad de Ciencias
Jurídicas, el 23 del mismo mes se presenta la última versión donde se le habrán
hecho los ajustes, correcciones e investigaciones necesarias para esta
presentación. Para finalizar se nos entregara la monografía en su ultima versión
donde estaremos esperando la fecha de la defensa donde como equipo
tendremos reuniones diarias para mayores investigaciones en concepto de ampliar
nuestro contenido y ser más explícitos en el momento de la ponencia; y como
punto final a esta parte del proceso esperamos ya siendo aprobados entregar los
ejemplares de la monografía empastados y con su CD, del 27 al 31 de agosto del
año en curso.
122
RECURSOS:
™ RECURSOS HUMANOS:
Las personas involucradas para desarrollar el plan de trabajo, somos tres; cada
uno tendrá la misma responsabilidad pero diferente función; uno se encargara de
dirigir la investigación, coordinar al grupo y dar a conocer las funciones de cada
uno y el punto de partida de la investigación, luego el técnico auxiliar que será
encargado de ver y realizar las tareas de investigación de campo como también
revisar el trabajo realizado por el dirigente de la investigación por si existe o
quedase un punto sin resolver o un tema en el vacío; y luego se encuentra la
persona que administrará lo correspondiente a lo investigado en donde él preverá
y organizará lo que son los puntos de investigación, encargándose de la agenda
que se debe de cubrir con respecto a reuniones con el asesor y el grupo,
presentación de informes así como su revisión.
™ RECURSOS FINANCIEROS:
Dentro de este cuadro hemos tratado de desglosar lo que es el recurso financiero
tomando en cuenta algunos de los recursos materiales más cuantificables para
exponer una cantidad aproximada del gasto que se tendrá en el proceso de
presentación de esta monografía.
El monto de los ingresos es algo que por el momento no podemos especificar,
perolas fuentes se puede mencionar que son tanto prestamos financieros como
salarios y aportaciones familiares. Se ha realizado una pequeña cotización de los
materiales que más se utilizarán, así como los gastos de inversión que se tendrán
en la investigación.
123
™ RECURSOS MATERIALES:
Dentro de estos recursos materiales se requerirá de equipos como: computadora,
impresora, memoria USB, papelería, dentro de las cuales entran las fotocopias,
impresiones, empastados, libros, revistas; etc. Así como los recursos materiales
de
servicio
como:
vehiculo,
transporte,
teléfono,
digitación,
biblioteca,
alimentación, entre otros, los cuales los más sobresalientes y de mayor gasto se
encuentran señalados en el siguiente cuadro donde estableceremos un
presupuesto del gasto económico.
Cuadro de Presupuesto:
MATERIAL
COSTO
UNIDAD
COSTO TOTAL
TRASPORTE
$60.00
3
$180.00
CARNET DE
EGRESADO
DELA UFG
IMPRESIONES
$5.00
3
$15.00
$0.20
600
$120.00
COPIAS
$0.03
900
$27.00
PAPEL BOND
$4.00
4 Resmas
$16.00
TINTA
$10.00
4
$40.00
CD
$1.00
2
$2.00
INTERNET
$1.00
20
$20.00
TELEFONO
$30.00
3
$90.00
ALIMENTACIÓN
$45.00
3
$135.00
ENERGIA
ELECTRICA
MEMORIA USB
$35.00
2Casas
$70.00
$45.00
1
$45.00
EMPASTADO
$12.00
3
$36.00
SUBTOTAL
$841.00
IMPREVISTOS 15% DEL MONTO TOTAL
$126.15
TOTAL
$967.15
124
POLÍTICAS
™ MISIÓN DE LA UFG:
“La formación de profesionales competentes, innovadores, emprendedores y
éticos, mediante la aplicación de un proceso académico de calidad que les permita
desarrollarse en un mundo globalizado.”
™ VISIÓN DE LA UFG:
“Ser una de las mejores universidades del país reconocida por la calida de sus
egresados, su proceso permanente de mejora continua y su investigación
relevante aplicada a la solución de los problemas nacionales.”
POLÍTICA DE CALIDAD DE LA UFG:
La Universidad Francisco Gavidia asume el compromiso con sus estudiantes,
comunidad académica y sociedad salvadoreña a cumplir bajo la aplicación de la
mejora continúa con las siguientes directrices que conforman nuestra política de
calidad.
I.
Ofrecer del proceso de enseñanza y aprendizaje, sustentando en las
corrientes pedagógicas y didácticas contemporáneas y en las escuelas
de pensamiento científico, que demanda un aprendizaje permanente y
constructivo, para formar profesionales competentes, innovadores,
emprendedores y éticos.
II.
Desarrollar una gestión administración eficaz de los recursos y servicios
de apoyo para lograr la conformidad de los requisitos del proceso de
enseñanza y aprendizaje.
125
OBJETIVOS ESTRATÉGICOS:
Para concluir exitosamente nuestra investigación y alcanzar los objetivos y
metas trazadas nuestro trabajo se sustentara con la investigación documental y de
campo diferentes instituciones judiciales como, Departamento de Prueba y
Libertad
Asistida,
DEPLA,
Dirección
de
Reos
sin
Sentencias,
Consejo
Criminológico, entre otras Instituciones Competentes que tienen conocimiento del
alcance y aplicación de dichos principios fundamentales de la ley penitenciaria,
para ello se contará con entrevista a diferentes autoridades de las instituciones
antes mencionadas del país.
Dentro de este estudio se realizará lo que es un análisis jurídico que sea crítico y
propositivo planteando las perspectivas sustentadas con la investigación
documentada que ha retomado de libros, tesis, encuestas e información en línea
entre otra documentación para reforzar el análisis y conclusiones que se llevaran
acabo en el desarrollo de la investigación donde se visitaran las instituciones ya
antes mencionadas.
126
ORGANIGRAMA FUNCIONAL
COORDINADOR
TANIA FÁTIMA PAOLA MOLINA
SALINAS
ORGANIGRAMA Y DISTRIBUIR
FUNCIONES
ENLACE CON ASESOR
ADMINISTRADOR DE RECURSOS
HÉCTOR MANUEL PRUDENCIO
FLORES
ADMINISTRAR RECURSOS,
TIEMPO, MATERIAL
FINANCIERO, ASÍ COMO
CLASIFICAR.
ENCARGADO DE LOGÍSTICA
FLOR DE MARIA RIVERA
RODRÍGUEZ
GESTIONAR LOS MEDIOS
MATERIALES NECESARIOS PARA
LA INVESTIGACIÓN,
DESARROLLO Y DEFENSA
MONOGRAFIA.
127
ORGANIZACIÓN JERARQUICA
COORDINADOR
TANIA FÁTIMA PAOLA MOLINA
SALINAS
ADMINISTRADOR DE RECURSOS
HÉCTOR MANUEL PRUDENCIO
FLORES
ENCARGADO DE LOGÍSTICA
FLOR DE MARIA RIVERA
RODRÍGUEZ
128
CONTROL Y EVALUACIÓN:
Para realizar esta actividad se regirá por medio de un cronograma, el cual
contendrá las fechas y actividades a realizar, estas estarán comprendidas dentro
del contenido del instructivo entregado el cual es de obligatorio cumplimiento. De
esta manera se garantizara que el trabajo está realizándose de una manera seria.
Con respecto a la evacuación se ha contemplado que esta se realizará de la
siguiente manera.
INSTRUMENTO DE CONTROL INTERNO:
¾ Para llevar un control de las metas asignadas, cada uno de los integrantes
del grupo evaluara sus logros y limitaciones obtenidos, por lo que hemos
considerado reunirlos de una a tres horas diarias, después de nuestra
jornada laboral, durante el periodo que dure la elaboración de la
monografía.
¾ Se llevara un control semanal de los gastos realizados.
¾ Como grupo controlaremos el fiel cumplimiento al cronograma.
INSTRUMENTO DE CONTROL INTERNO:
¾ Contando con la colaboración de nuestro asesor evaluara el avance
obtenido en el cumplimiento de las metas que él mismo nos haya asignado,
también llevará un control en el grado de responsabilidad de cada
integrante, dicho control será realizado cuando él lo estime conveniente.
129
E VALUACIÓN:
¾ EVALUACIÓN GRUPAL:
En donde estamos inmersos los integrantes del grupo
de trabajo, nos
evaluaremos para ver si en realidad todo lo que estamos haciendo esta bien,
calificándolos con una nota general revisándonos la calidad de la investigación,
estructura y demás elementos que contribuyen a un perfeccionamiento de nuestro
trabajo.
¾ EVALUACIÓN DEL ASESOR:
Como en todo trabajo tenemos que contar con un experto en la materia, en el
que no solo facilite la elaboración del trabajo; sino que realice una labor de tipo
enseñanza y al mismo
tiempo una verdadera critica constructiva y una
optimización de lo elaborado, nos dirá de las fallas que se pueden tener y de los
aspectos positivos que nos podría generar.
¾ EVALUACIÓN DE LA FACULTAD:
La evaluación de este tipo es de personas asignadas por la Facultad de
Ciencias Jurídicas, que encargan de revisar el producto ya terminado, en este
caso la monografía, la revisión de tipo minuciosa para crear en el egresado una
mayor responsabilidad y una conciencia en la realización de nuestros trabajos.
130
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES
FEBRERO
DÍA
HORA
LUGAR
ACTIVIDADES
Asignación de
Tema
Recolección de
Información
L
26
2:30 a 5:30 PM
Sala de
Audiencias
M
27
2:00 a 5:30 PM
Biblioteca
1° SEMANA
V
2
2:00 a 4:00 PM
CSJ
2° SEMANA
L
5
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
6
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
7
2:00 a 5:00 PM
V
9
8:00 a 12:00 MD
Biblioteca
Sala de
Audiencias
L
12
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
13
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
14
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
J
15
8:00 a 12:00 MD
Biblioteca
V
16
Horas Laborales
Facultad
L
19
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
20
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
21
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
J
22
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
V
23
2:00 a 4:00 PM
CSJ
L
9
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
10
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
11
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
4° SEMANA
MARZO
3° SEMANA
4° SEMANA
1er. Reunión con
Asesor
Estructura de Plan
de Trabajo
Estructura de Plan
de Trabajo
Estructura de Plan
de Trabajo
Entrega de Plan
de Trabajo
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Entrega de Plan
de Trabajo
revisado
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Reunión con
Asesor
ABRIL
2° SEMANA
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
131
ABRIL
3° SEMANA
4° SEMANA
DÍA
HORA
LUGAR
J
12
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
V
13
2:00 a 4:00 PM
CSJ
L
16
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
17
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
18
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
J
19
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
V
20
2:00 a 4:00 PM
CSJ
L
23
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
24
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
M
25
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
J
26
2:00 a 5:00 PM
Biblioteca
V
27
2:00 a 4:00 PM
CSJ
ACTIVIDADES
Proceso de
Investigación
Reunión con
Asesor
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Reunión con
Asesor
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Proceso de
Investigación
Reunión con
Asesor
JULIO
2° SEMANA
L
9
Horas Laborales
Facultad
3° SEMANA
L
16
Horas Laborales
Facultad
4° SEMANA
L
23
Horas Laborales
Facultad
V
27
Horas Laborales
Facultad
L
30
Horas Laborales
Facultad
M
31
Horas Laborales
Facultad
5° SEMANA
Entrega de
Monografía
Devolución de
Monografía a
Egresados
Entrega de
Monografía 2°
Versión
Devolución de
Monografía 2°
Versión
Entrega de
Monografía Final
Entrega de
Monografía a
Jurado
Examinadores
132
AGOSTO
2° SEMANA
9-14
3° SEMANA
Según
Facultad
Defensa de
Monografía
Programación
Entrega de actas
4° SEMANA
5° SEMANA
L
20
27-31
Horas Laborales
Horas Laborales
Facultad
de Defensa
Biblioteca y
Entrega de
Oficina de
Monografía
Asistente de
Empastadas, CD
Rectoría
133
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