María Allende y/o Efraín Colon Rossy v. Dorado Condominium, SE h

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Estado Libre Asociado de Puerto Rico
DEPARTAMENTO DE ASUNTOS DEL CONSUMIDOR
Oficina Regional de San Juan
Apartado 41059 - Estación Minillas
San Juan, Puerto Rico, 00940-1059
Fax. (787) 725-7406
www.daco.gobierno.pr
MARIA ALLENDE Y/O
EFRAIN COLON ROSSY
QUERELLA NÚMERO: 100032721
QUERELLANTE
SOBRE:
LEY 5 – COBRO INDEBIDO
DORADO CONDOMINIUM, S.E.
H/N/C AQUARIUS VACATION CLUB
QUERELLADA
RESOLUCIÓN
El 11 de agosto de 2006 la parte querellante, María Allende y/o Efraín Colón
Rossi, presentó ante este Departamento una querella contra Aquarius Vacation Club
solicitando la cancelación de cierto contrato otorgado entre ambas partes y la devolución
del dinero pagado en virtud del mismo.
Con el fin de dilucidar la querella de epígrafe se celebró una vista administrativa
el 30 de noviembre de 2006. A la vista comparecieron los querellantes por derecho
propio. La parte querellada compareció representada por la licenciada Verónica Olivieri
Barreto.
A tenor con lo anterior, la vista administrativa se realizó de conformidad con lo
dispuesto en la Sección 3.10 de la Ley de Procedimientos Administrativos Uniforme, Ley
Núm. 170 del 12 de agosto de 1988, 3 L.P.R.A. § 2160.
Conforme la prueba practicada en la vista administrativa, este Departamento formula
las siguientes:
DETERMINACIONES DE HECHOS
1. La parte querellante acudió a una orientación sobre el producto que ofrece la parte
querellada el 3 de diciembre de 2005 en el Viejo San Juan.
2. Luego de concluida la orientación, los querellantes firmaron un Contrato de
Propiedad de Vacaciones Garantizadas (“Guaranteed Vacation Ownership
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Querella 100032721
Resolución
Agreement”) con la parte querellada, al amparo de la Ley de Multipropiedad y
Clubes Vacacionales de Puerto Rico.
3. El contrato consiste de un plan de vacaciones prepagadas por un periodo de
sesenta (60) años que le da al comprador el derecho exclusivo a ocupar
determinado apartamento por un periodo de tiempo específico al año,
dependiendo del acuerdo.
4. La querellada (vendedora) vendió y cedió dicho derecho exclusivo a los
querellantes (compradores), quienes le compraron ese derecho bajo los términos y
condiciones que ambas partes estipulen en el contrato.
5. Mediante el contrato suscrito, los querellantes adquirieron el derecho exclusivo a
ocupar el apartamento 404-A del complejo turístico Acquarius Vacation Club,
localizado en Cabo Rojo, Puerto Rico, durante una semana al año, por un periodo
de sesenta (60) años.
6. El precio convenido fue $20,000.00, de los cuales los querellantes pagaron un
pronto de $4,000.00 y un cargo de procesamiento de $55.00 en la misma fecha del
otorgamiento, para un balance a financiar de $16,000.00.
7. El 3 de diciembre de 2005, fecha de la orientación y otorgamiento del contrato,
los querellantes pagaron a la querellada la suma de $4,055.00 correspondiente al
pronto y cargo de procesamiento antes mencionados con la tarjeta de crédito de
los querellantes.
8. La suma adeudada de $16,000.00 sería pagada por los querellantes en ochenta y
tres (83) pagos mensuales de $299.84 comenzando el 1 de febrero de 2006, hasta
el 1 de enero de 2013, según surge del Contrato de Financiamiento otorgado con
la querellada en la misma fecha del contrato. Los pagos serían realizados
mediante pago directo de la tarjeta de crédito VISA del querellante.
9. A tales efectos, el párrafo cinco (5) del Acuerdo dispone:
5. Entendemos que, como indica el contrato de
financiamiento, nuestros pagos mensuales son
por la cantidad de $299.84. Todos los pagos
serán emitidos en o antes del 1ro de cada mes a
través de un acuerdo de pago directo.
10. El contrato estaba condicionado a que el banco aprobara la solicitud de
financiamiento de los querellantes para el pago del balance de $16,000.00.
11. La solicitud de financiamiento no fue aprobada por el banco.
12. Los querellantes acudieron a las oficinas de la querellada y solicitaron la
cancelación del contrato y la devolución del dinero pagado toda vez que su
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Resolución
solicitud de financiamiento había sido denegada. No obstante, la querellada les
informó que el contrato no se podía cancelar y les hizo una nueva oferta.
13. Por tal razón, los querellantes suscribieron un segundo contrato el 13 de
diciembre de 2005.
14. El precio convenido en el segundo contrato fue $16,500.00, de los cuales los
querellantes debían pagar un pronto de $6,600.00, para un balance a financiar de
$9,900.00.
15. El párrafo cinco (5) del nuevo Acuerdo dispone:
5. Entendemos que, como indica el contrato de
financiamiento, nuestros pagos mensuales son
por la cantidad de $550.00 por once meses a
partir de Marzo 15, 2006 y un último pago por
la cantidad de $3,850.00 para Febrero 15, 2007.
Todos los pagos serán emitidos en o antes del
1ro de cada mes a través de un acuerdo de pago
directo.
16. Conforme el segundo contrato, los querellantes realizarían once (11) pagos
mensuales de $550.00 comenzando el 15 de marzo de 2006, y un último pago de
$3,850.00 el 15 de febrero de 2007.
17. La querellada acreditó los $4,055.00 pagados como pronto del contrato original al
pronto de $6,600.00 del segundo contrato, quedando a deber los querellantes la
suma de $2,545.00 por concepto de pronto de éste último, los cuales los
querellantes se comprometieron a pagar en julio de 2006 pues no dinero suficiente
para ello en esos momentos.
18. El 20 de enero de 2006 la parte querellante autorizó a la querellada a debitar de su
tarjeta de crédito los once (11) pagos mensuales de $550.00 antes indicados, así
como el pago final de $3,850.00.
19. El 9 de febrero de 2006 los querellantes pagaron la suma de $635.00 por concepto
de cuota de mantenimiento anual.
20. La parte querellada se comprometió a comunicarse con los querellantes cuando el
banco aprobara el financiamiento del balance de $9,900.00 del segundo contrato.
21. La parte querellada nunca se comunicó con los querellantes para informarles si su
solicitud de financiamiento había sido aprobada por el banco, ni cobró ninguna de
las mensualidades de $550.00 a la tarjeta de crédito de los querellantes, las cuales
la querellada debía comenzar a cobrarles desde el 15 de marzo de 2006.
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Resolución
22. Los querellantes nunca pagaron los $2,545.00 adeudados a la querellada por
concepto de pronto.
23.
En agosto de 2006 los querellantes recibieron una comunicación escrita de la
parte querellada de fecha 7 de agosto de 2006 indicándoles que, conforme el
contrato firmado el 3 de diciembre de 2005, iba a reposeer la propiedad de los
querellantes sin previo procedimiento judicial por no haber pagado tres
mensualidades consecutivas según dicho contrato, y que tenían derecho a
recuperar su propiedad si pagaban el balance adeudado dentro de los treinta (30)
días siguientes a la reposesión, es decir, en o antes del 7 de septiembre de 2006.1
24. El 11 de agosto de 2005 la parte querellante presentó la querella de epígrafe ante
este Departamento, solicitando la devolución del dinero pagado a la parte
querellada.
25. El 30 de noviembre de 2006 se celebró la vista administrativa de la presente
querella. A la vista compareció la parte querellante, por derecho propio. La parte
querellada compareció representada por la licenciada Verónica Olivieri Barreto.
Conforme a las determinaciones de hecho antes expuestas, este Departamento
formula las siguientes:
1
La carta lee como sigue:
7 de agosto de 2006
Efraín Colón Rossi
404-2
Calle 16 #s-6
Urb. Sunville
Trujillo Alto, 00976
vía correo certificado
RE: Guaranteed Vacation Ownership Agreement
Contrato #404-2
Estimado señor Colón Rossi, Efraín:
Según el contrato de Préstamo (“Retail Installment Contract”) entre usted y Dorado Condominium, S.E. con
fecha 3 de diciembre de 2005 (el Contrato) usted está incumpliendo, pues no ha pagado tres mensualidades de
el [sic] Contrato (Sección F, subsección 1, de los Términos y Condiciones Adicionales).
Dado su incumplimiento, nosotros tenemos derecho a tomar posesión de la Propiedad (Intervalo Núm. 404-2)
sin necesidad de procedimientos judiciales. Usted aún tiene el derecho de recuperar la propiedad si paga el
balance adeudado durante los próximos 30 días después de la fecha de reposesión, según la Sección G de los
Términos y Condiciones Adicionales, y la ley.
Queda usted notificado que efectivo el 7 de agosto de 2006 tomaremos posesión de la propiedad, y de que su
derecho de recuperarla expira el 7 de septiembre de 2006.
De necesitar alguna información adicional, favor de comunicarse a los teléfonos abajo indicados.
Sinceramente,
Dorado Condominium, S.E.
Lcdo. Antonio J. Báez, C.P.A.
Director de Contabilidad y Finanzas
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Resolución
CONCLUSIONES DE DERECHO
I.
El artículo 1206 del Código Civil de Puerto Rico dispone que el contrato existe
desde que una o varias personas consienten en obligarse respecto de otra u otras a dar
alguna cosa o prestar algún servicio. 31 L.P.R.A. § 3171.
El artículo 1210 del Código Civil establece que los contratos se perfeccionan por
el mero consentimiento y desde entonces obligan, no sólo al cumplimiento de lo
expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias que según su naturaleza,
sean conforme a la buena fe, al uso y a la ley. 31 L.P.R.A. § 3375.
Por su parte, el Artículo 1208 del Código Civil de Puerto Rico establece que “la
validez y el cumplimiento de un contrato no puede dejarse al arbitrio de uno de los
contratantes.” 31 LPRA § 3373. (Énfasis provisto.)
La validez del contrato es independiente de la forma en que se haya celebrado el
mismo. Artículo 1230, supra, 31 L.P.R.A. § 3451.
El Artículo 1334 del Código Civil de Puerto Rico establece que, mediante el
contrato de compraventa, “uno de los contratantes se obliga entregar una cosa
determinada y el otro a pagar por ella un precio cierto.” 31 LPRA § 3741 (Énfasis
nuestro.). En el contrato de compraventa, el contrato se perfecciona una vez ocurre el
acuerdo de voluntades sobre la entrega del objeto y el pago del precio.
En nuestro ordenamiento jurídico, son exigibles todas las obligaciones que no
dependan de un suceso futuro e incierto. Artículo 1066 del Código Civil, 31 LPRA §
3401. Por su parte, en las obligaciones condicionales, la adquisición de los derechos, así
como la pérdida de los ya adquiridos, depende de que la condición ocurra. Artículo
1067, supra, 31 LPRA § 3402; Ex parte Gandía, 6 DPR 111 (1904).
Para que las obligaciones condicionales sean exigibles, es necesario que se
cumpla previamente la condición impuesta y mutuamente aceptada por las partes ya
que de su cumplimiento depende la adquisición de los derechos de las mismas. Báez v.
Orsini, 6 DPR 67 (1904).
Se ha resuelto que una obligación sujeta a una condición suspensiva obliga al
deudor tan pronto la misma se cumple. Si no se materializa, el deudor queda liberado
de cumplir la misma. Meléndez v. Jiménez Realty, Inc., 98 DPR 892 (1970).
En el caso normativo Mercedes Bus Line v. Rojas, 70 DPR 540 (1949), el
Tribunal Supremo de Puerto Rico concluyó:
El contrato alegado en la demanda no era ineficaz ni
inexistente. Es, por el contrario, uno sujeto a condición
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Resolución
suspensiva, ya que su efectividad está sujeta a la
actuación favorable de la Comisión de Servicio Público.
El cumplimiento específico de semejante contrato no
procede hasta tanto se realice la condición a que el
mismo está sujeto.
...
Mercedes Bus Line v. Rojas, supra. (Énfasis provisto.)
El comprador en el citado caso Mercedes Bus Line v. Rojas, quien se obligó a
adquirir de su vendedor unas guaguas con sus correspondientes franquicias, así como
ciertos permisos de la Comisión de Servicio Público y otros efectos, no puede exigir el
cumplimiento específico del contrato hasta tanto la Comisión apruebe los traspasos de las
franquicias y permisos envueltos en el mismo. En ese caso, la efectividad del contrato
estaba sujeta a una condición suspensiva: la aprobación por la Comisión del traspaso de
las franquicias y permisos, lo cual constituía un elemento esencial del contrato.
En la presente querella, la validez y eficacia del contrato otorgado por las partes el
3 de diciembre de 2005 estaba en suspenso hasta que el banco aprobara la solicitud de
financiamiento de los querellantes. El financiamiento era una condición esencial del
contrato, sin la cual los querellantes no podrían pagar el precio pactado, que es uno de los
elementos esenciales del contrato de compraventa. “El precio es el elemento más
característico en un contrato de compraventa.” Reyes v. Jusino, 116 DPR 275 (1985).
Es decir, sin el financiamiento del precio pactado, el contrato no podía entrar en vigor
pues carecía el requisito del pago del precio. De esta manera, sin el pago del precio, la
compraventa realizada no era válida ni eficaz. Por tanto, el contrato otorgado el 3 de
diciembre de 2005 nunca surtió efecto entre las partes.
De la prueba practicada en la vista administrativa se desprende que la solicitud de
financiamiento no fue aprobada por la institución financiera, por lo que los querellantes
solicitaron de la querellada la cancelación del contrato y la devolución de los $4,055.00
pagados como pronto. La querellada se negó a ello alegando que el contrato no podía ser
cancelado y les hizo una nueva oferta.
Si bien es cierto que una obligación sujeta a una condición suspensiva obliga al
deudor tan pronto la misma se cumple, si la condición suspensiva no se materializa, el
deudor queda liberado de cumplir la obligación. Meléndez v. Jiménez Realty, Inc.,
supra.
En el presente caso, el financiamiento del precio pactado no se materializó por
circunstancias ajenas a la voluntad de los querellantes. La prueba practicada no demostró
lo contrario. Por tanto, la parte querellada venía obligada a devolver a los querellantes
los $4,055.00 pagados por estos como pronto del contrato otorgado el 3 de diciembre de
2005.
Además, surge de la prueba practicada que el contrato otorgado el 3 de diciembre
de 2005 fue de facto dejado sin efecto por la parte querellada cuando comenzó a negociar
Querella 100032721
Resolución
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con los querellantes un nuevo contrato de compraventa con nuevos términos y
condiciones para su cumplimiento.
Así, bajo la creencia errónea de que el contrato original no podía ser cancelado,
los querellantes otorgaron un segundo contrato el 13 de diciembre de 2005 para la
adquisición del derecho de uso exclusivo del mismo apartamento. El precio convenido
en el segundo contrato fue $16,500.00, de los cuales la parte querellante debía pagar un
pronto de $6,600.00 en la fecha de la firma del contrato.
Surge de la prueba practicada que la parte querellada acreditó los $4,055.00
pagados por los querellantes como pronto del contrato original al pronto del segundo
contrato, quedando estos a deber la suma de $2,545.00 por concepto de pronto del
segundo contrato. El balance adeudado de $9,900.00, que sería satisfecho por los
querellantes en once (11) plazos mensuales de $550.00 cada uno, comenzando el 15 de
marzo de 2006, y un último pago de $3,850.00 el 15 de febrero de 2007, también sería
financiado por cierta institución financiera.2
Como mencionáramos anteriormente, el precio es el elemento más característico
del contrato de compraventa. Por tanto, un cambio en el precio y en los términos de pago
del mismo constituye un cambio sustancial en el contrato que lo hacen inexistente y, por
tanto, nulo. A tales efectos, la novación es una de las formas de extinguir las
obligaciones, y puede ser modificativa o extintiva. Artículo 1110 del Código Civil, 31
LPRA § 3151. En la modificativa, la nueva obligación cambia ciertas condiciones de la
obligación original, pero ésta última permanece en pleno vigor. En la novación extintiva
hay una incompatibilidad entre la obligación nueva y la original. Dicha incompatibilidad
existe cuando hay alteraciones esenciales en la obligación, es decir, variación de las
condiciones principales del contrato original como el objeto o el precio. En ese caso, la
obligación original cesa de existir, quedando extinguida por el nacimiento de la nueva
obligación.
No hay novación cuando, subsistiendo la obligación primitiva, se dan facilidades
para su cumplimiento, por ejemplo, una prórroga o plazos fraccionados. Miranda Soto v.
Mena Eró, 109 DPR 473 (1980). “No obstante, cuando el plazo constituye condición
esencial del contrato, su alteración es causa de novación extintiva por incompatibilidad
entre la nueva y la primitiva obligación. En definitiva, el criterio jurisprudencial es el
que juzga acerca de si han variado ‘las condiciones principales’, en suma, se deja a la
apreciación de cada caso si una variación afecta a una condición que ha de ser tenida por
principal.” (Énfasis nuestro.) Miranda Soto v. Mena Eró, supra.
Conforme lo antes expresado, resolvemos que el contrato del 3 de diciembre de
2005 quedó extinguido por el contrato del 13 de diciembre de 2005 toda vez que éste
último varió el precio del contrato original, condición principal del contrato de
2
Contrario al contrato original, en el que los querellantes pagarían el precio pactado en ochenta y tres (83)
mensualidades de $299.84 cada una durante casi siete (7) años, en el nuevo contrato los querellantes
pagarían la totalidad del precio pactado en un (1) año, es decir, en solamente once (11) mensualidades de
$550.00 cada una, y un último pago de $3,850.00.
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Resolución
compraventa, así como los términos y condiciones para su pago, haciéndolos
incompatibles con los del contrato original.
II.
El Artículo 1213 del Código Civil de Puerto Rico, 31 LPRA § 3391, dispone que
hay contrato si concurren los siguientes requisitos:
(1) consentimiento de los contratantes,
(2) objeto cierto que sea materia del contrato, y
(3) causa de la obligación que se establezca. Artículo 1213, supra.
El consentimiento se manifiesta por el concurso de la oferta y de la aceptación
sobre la cosa y la causa que han de constituir el contrato. Artículo 1214, supra, 31 LPRA
§ 3401. Sin una oferta completa no puede haber aceptación definitiva que perfeccione un
contrato. Vila & Hnos. v. Owens III de P.R., 117 DPR 825 (1986); Prods. Tommy
Muñiz v. COPAN, 113 DPR 517 (1982). Para que se entienda prestado el
consentimiento a un negocio jurídico es necesario que el declarante tenga conocimiento
adecuado del alcance de su declaración. Colón Gutiérrez v. Registrador, 114 DPR 850
(1983).
El consentimiento prestado puede ser nulo cuando el mismo ha sido prestado por
error, violencia, intimidación o dolo. Artículo 1317, supra, 31 LPRA § 3104. Bosques
Soto v. Echevarría Vargas, 2004 TSPR 149; Colón v. Promo Motor Imports, Inc., 144
DPR 659 (1997).
Se ha resuelto que la declaración de voluntad es el alma y esencia misma de los
negocios jurídicos, y dicha voluntad debe ser una inteligente, consciente y libre. Capó
Caballero v. Ramos, 84 DPR 650 (1961). Una declaración de voluntad no puede estar
deformada ni anormalmente formada. Capó Caballero v. Ramos, supra.
Por tanto, en la medida en que un error afecta el contenido de una declaración
de voluntad y su formación, dicha declaración no es consciente ni inteligente. Capó
Caballero v. Ramos, supra.
El Artículo 1218 del Código Civil de Puerto Rico, 31 LPRA § 3405, dispone que,
para que el error invalide el consentimiento y, en consecuencia, anule un contrato, dicho
error “deberá recaer sobre la sustancia de la cosa que fuere objeto del contrato, o sobre
aquellas condiciones de la misma que principalmente hubiesen dado motivo a
celebrarlo.” Artículo 1218, supra; Capó Caballero v. Ramos, supra. (Énfasis nuestro.)
De otra parte, se ha resuelto que el dolo puede manifestarse tanto mediante
palabras o maquinaciones insidiosas, como callando respecto a una condición esencial
del contrato. Márquez v. Torres Campos, supra.
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Querella 100032721
Resolución
En el presente caso, la parte querellada indujo a error a los querellantes al
indicarles que el contrato suscrito el 3 de diciembre de 2005 no podía ser cancelado, a
sabiendas de que el mismo nunca tuvo validez ni eficacia alguna.
Las actuaciones de la parte querellada viciaron el consentimiento prestado por los
querellantes al hacerles creer que el mismo no podía ser cancelado y que su única
alternativa para no perder su dinero era otorgar un segundo contrato con nuevos términos
y condiciones. Dichas actuaciones hicieron, además, que los querellantes pagaran una
suma adicional de $635.00 para el mantenimiento de la propiedad adquirida.
Del testimonio vertido bajo juramento por la parte querellante, testimonio que nos
merece absoluta credibilidad, se desprende que la parte querellada se comprometió a
notificar a los querellantes si la solicitud de financiamiento del segundo contrato había
sido aprobada por el banco. Surge de la prueba practicada que la parte querellada nunca
notificó a los querellantes si la solicitud de financiamiento había sido aprobada por el
banco. Los querellantes tampoco recibieron notificación o libreta de pagos alguna por
parte del banco relacionada con el financiamiento solicitado en el segundo contrato.
Como cuestión de realidad, la parte querellada nunca cobró ni una sola de las
mensualidades de $550.00 de la tarjeta de crédito de los querellantes, las cuales debía
comenzar a cobrar desde el 16 de marzo de 2006.
Por las propias actuaciones de la parte querellada, los querellantes en todo
momento estuvieron bajo la impresión de que la razón por la cual no habían recibido
ninguna notificación o libreta de pagos del banco, ni se les había cobrado mensualidad
alguna a su tarjeta de crédito, fue que la solicitud de financiamiento nuevamente había
sido denegada por el banco. No fue sino hasta que recibieron la carta del 7 de agosto de
2006 informándoles la reposesión del apartamento (determinación de hechos número 23),
que los querellantes tuvieron conocimiento por primera vez de que el contrato del 3 de
diciembre de 2005 estaba vigente y que el financiamiento solicitado había sido aprobado
por el banco.
En vista de lo anterior, resolvemos que hubo un error que vició el consentimiento
de los querellantes al momento de otorgar el segundo contrato de compraventa el 13 de
diciembre de 2005 toda vez que firmaron el mismo bajo la creencia errónea de que el
primer contrato no podía ser cancelado, por lo que no tuvieron la oportunidad de
manifestar su voluntad de manera consciente, inteligente y libre. La parte querellada se
aprovechó del desconocimiento de los querellantes.
Por tanto, el contrato de compraventa otorgado el 13 de diciembre de 2005 es
nulo por carecer de consentimiento, requisito indispensable para la validez de un
contrato.
III.
El Artículo 6(j) de la Ley Orgánica de este Departamento, Ley Núm. 5 de 23 de
abril de 1973, según enmendada, 3 LPRA § 341(e)(j), faculta a este Departamento a:
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Querella 100032721
Resolución
Reglamentar y fiscalizar los anuncios y las prácticas
engañosas en el comercio, incluyendo la facultad de
fiscalizar los reclamos sobre la calidad y demás cualidades
de los productos y servicios, realizados a través de los
distintos medios de comunicación, así como requerir de los
anunciantes evidencia de la veracidad de los reclamos
realizados.
El Reglamento de Prácticas y Anuncios Engañosos, Reglamento Número 6772
vigente desde el 20 de marzo del 2004, tiene el propósito de “proteger a los consumidores
de las prácticas y anuncios que creen o tiendan a crear una apariencia falsa o engañosa
sobre bienes o servicios ofrecidos en el comercio” además de prohibir los mismos a fin
de “establecer un clima de confianza y respeto entre comerciantes y consumidores.”
Artículo 2 del mencionado Reglamento, supra. La interpretación de dicho Reglamento se
realiza liberalmente a favor de los consumidores a fin de cumplir con los mandatos del
citado Artículo 6(j) de la Ley Orgánica de este Departamento, supra. Artículo 4 del
mencionado Reglamento, supra.
El Artículo 5(q) del Reglamento de Prácticas y Anuncios Engañosos define el
término “práctica engañosa” como:
Cualquier acto, práctica, curso de conducta, mecanismo de
persuasión, ofrecimiento, información o promesa hecha,
aparentemente hecha o sugerida, que fuere engañosa, falsa,
fraudulenta o que de cualquier forma tienda al engaño, o
mediante la cual se tergiversen o puedan
malinterpretarse los verdaderos hechos de las cosas.
(Énfasis nuestro.)
El Artículo 7 del citado Reglamento dispone que el término “práctica engañosa”
incluye, entre otros, los siguientes actos:
1. representar o expresar un hecho o una oferta si tal
declaración es engañosa o falsa, o posee la tendencia o
capacidad para confundir, o si no se tiene la información
suficiente para sustentarla, o se ocultare un dato relevante;
2. inducir o tratar de inducir a una persona a actuar a
cambio de cualquier beneficio que luego resulta ser
menor, falso, inexistente, ilícito o ilegal. (Énfasis
provisto.)
De la prueba practicada se desprende que los querellantes en la querella de
epígrafe fueron inducidos por la querellada a otorgar el contrato de compraventa del 13
de diciembre de 2005 mediante representaciones que tenían la capacidad de confundir a
los querellantes. Dichas actuaciones nos parecen engañosas y las repudiamos
vigorosamente.
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Querella 100032721
Resolución
En vista de lo anterior, resolvemos que la parte querellada de epígrafe incurrió en
una práctica engañosa según definida por las disposiciones de ley antes citadas.
Por todo lo antes expuesto, este Departamento, en virtud de las facultades
conferidas por la Ley Núm. 5 de 23 de abril de 1973, según enmendada, emite la
siguiente:
ORDEN
Se declara HA LUGAR la querella radicada por los querellantes, María Allende
y/o Efraín Colón Rossi, contra la querellada Dorado Condominium, S.E. h/n/c Aquarius
Vacation Club, y se decreta la resolución del contrato de compraventa habido entre las
partes.
SE ORDENA A LA PARTE QUERELLADA, DORADO CONDOMINIUM,
S.E. H/N/C AQUARIUS VACATION CLUB, a que, dentro del término de treinta (30)
días contados a partir de la fecha de notificación de la presente Resolución, reembolse a
la parte querellante la suma de CUATRO MIL CINCUENTA Y CINCO DOLARES
($4,055.00) pagados en concepto de pronto del contrato suscrito entre las partes, más la
suma de SEISCIENTOS TREINTA Y CINCO DOLARES ($635.00) pagados por los
querellantes por concepto de mantenimiento.
Se refiere el caso a la División de Protección al Consumidor para los trámites
correspondientes con relación a la empresa querellada, DORADO CONDOMINIUM,
S.E. H/N/C AQUARIUS VACATION CLUB.
SE ORDENA A LA PARTE QUERELLANTE, María Allende y/o Efraín
Colón Rossi, a notificar a este Departamento, por escrito, si la parte querellada cumple lo
ordenado, para proceder con el cierre y archivo del caso. Igualmente notificará por
escrito, si dicha parte no cumple, para proceder conforme a derecho.
SE
ADVIERTE
A
LA
PARTE
QUERELLADA,
DORADO
CONDOMINIUM, S.E. H/N/C AQUARIUS VACATION CLUB, que de no cumplir
con lo ordenado en la presente resolución, este Departamento podrá imponerle una multa
administrativa de hasta diez mil dólares ($10,000.00) y se tomará la acción legal
correspondiente para el cobro de la misma. El pago de la expresada multa no le relevará
de cumplir con todo lo ordenado en la presente Resolución. Este Departamento solicitará
el auxilio del Tribunal de Primera Instancia para hacer cumplir la misma.
Aquella parte afectada por la presente Resolución podrá solicitar al Departamento
una Reconsideración de la misma, en el plazo de veinte (20) días contados a partir de la
fecha de archivo en autos de dicha resolución. En la alternativa, la parte afectada podrá
acudir directamente al Tribunal de Apelaciones en revisión judicial, dentro del término de
treinta (30) días del archivo en autos de la resolución emitida. Los términos
comprendidos en los presentes apercibimientos se computan basado en días naturales.
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Querella 100032721
Resolución
Si la parte afectada opta por solicitar la reconsideración de la resolución emitida,
dicha solicitud deberá ser por escrito, consignándose claramente la palabra
reconsideración como título y en el sobre de envío. Copia de dicha solicitud deberá ser
enviada a la otra parte por correo, y certificar dicha gestión. En caso de no notificar a la
otra parte y certificar dicha gestión, éste Departamento desestimará dicha solicitud por
falta de jurisdicción.
Si el Departamento dejare de tomar alguna acción con relación a la moción de
reconsideración dentro de los quince (15) días de recibida, se considerará rechazada de
plano por lo cual, el término de treinta (30) días para solicitar revisión judicial al Tribunal
de Apelaciones comenzará a contar a partir de ese momento.
Si el Departamento tomase alguna determinación sobre la moción radicada, el
término para solicitar revisión judicial empezará a contarse desde la fecha en que se
archivó en autos una copia de la notificación de la resolución de la agencia resolviendo
definitivamente la moción de reconsideración. Dicha resolución deberá ser emitida y
archivada en autos dentro de los noventa (90) días siguientes a la radicación de la
reconsideración. De lo contrario, la agencia perderá jurisdicción sobre dicha solicitud de
reconsideración y el término para solicitar revisión judicial empezará a contarse
nuevamente a partir de la expiración del plazo de noventa (90) días, salvo que el
Departamento por justa causa y previo al vencimiento del término de noventa (90) días,
prorrogue dicho término por un período que no excederá de treinta (30) días adicionales.
En San Juan, Puerto Rico, a 22 de febrero de 2007.
Lcdo. Alejandro García Padilla
Secretario
Lcdo. Efraín Soto Bermúdez
Administrativo
Lcda. Aida E. Meléndez Juarbe
Oficial Examinadora
AGP/NGA/ESB/AEMJ
13
Querella 100032721
Resolución
Estado Libre Asociado de Puerto Rico
DEPARTAMENTO DE ASUNTOS DEL CONSUMIDOR
Oficina Regional de San Juan
Apartado 41059 - Estación Minillas
San Juan, Puerto Rico, 00940-1059
Fax (787) 725-7406
www.daco.gobierno.pr
MARIA ALLENDE Y/O
EFRAIN COLON ROSSY
QUERELLA NÚMERO: 100032721
QUERELLANTE
SOBRE:
LEY 5 – COBRO INDEBIDO
DORADO CONDOMINIUM, S.E.
H/N/C AQUARIUS VACATION CLUB
QUERELLADA
NOTIFICACIÓN DE RESOLUCIÓN
REMITIDO POR CORREO: ________________________
CERTIFICO que en esta misma fecha se archivó en autos copia de la presente
notificación y haber enviado copia a las siguientes personas:
MARIA ALLENDE Y/O EFRAIN COLON ROSSI
URB. SUNVILLE
S6 CALLE 16
TRUJILLO ALTO, PR 00976
AQUARIUS VACATION CLUB
P.O. BOX 191814
SAN JUAN, PR 00919-1814
LCDA. VERÓNICA OLIVIERI BARRETO
APARTADO 6752
SAN JUAN, PR 00914
DIVISIÓN DE PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR
DEPARTAMENTO DE ASUNTOS DEL CONSUMIDOR
CENTRO GUBERNAMENTAL MINILLAS
TORRE NORTE, 4TO. PISO
SAN JUAN, PR 00940
FIRMA: _______________________
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