Semana 26: Hageo 1

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Semana 26: Hageo 1
Versículo para memorizar
Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros
caminos.
Hageo1:5
Vista panorámica del capítulo
La nación de Israel había sido destruida por los Asirios en el norte; y
por los babilonios en el sur. Babilonia había destruido Jerusalén, el templo,
y los muros de la ciudad. Jeremías había profetizado que la tierra estaría
desolada por setenta años antes de ser restaurada (Jeremías 25:11-12,
Jeremías 29:10). Daniel leyó estos versos, y oro y ayunó
por la
restauración de Israel (Daniel 9:1-3). Isaías profetizó que un hombre
llamado Ciro vendría, y ordenaría la reconstrucción de Jerusalén y del
templo (Isaías 44:28-5:1). Dios envió a Esdras y a otros volver de la
cautividad a reconstruir el templo (Esdras 1 & 7), y a Nehemías a
reconstruir los muros (Nehemías 1). Los enemigos de los judíos estaban
interfiriendo con la construcción, y las personas comenzaron a
desanimarse (Esdras 4-5). Dios envió a Hageo y a Zacarías a animarlos a
continuar y terminar el proyecto (Esdras 5:1).
Hageo 1 (VRV-1960):
1 En el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del
mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo a Zorobabel
hijo de Salatiel, gobernador de Judá,, y a Josué hijo de Josadac, sumo
sacerdote, diciendo:
2 Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice; No
ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea
reedificada.
3 Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo,
diciendo:
4 ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas
artesonadas, y esta casa está desierta?
5 Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros
caminos.
6 Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no
quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal
recibe su jornal en saco roto.
7 Así ha dicho Jehová de los ejércitos; Meditad sobre vuestros caminos.
8 Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella
mi voluntad y seré glorificado, ha dicho Jehová.
9 Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en
un soplo. ¿Por qué? Dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está
desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa.
10 Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra
detuvo sus frutos.
11 Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo,
sobre el vino, sobre el aceite, sobre todo lo que la tierra produce, sobre
los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos.
12 Y oyó Zorobabel hijo de Salatiel, y Josué hijo de Josadac, sumo
sacerdote, y todo el resto del pueblo, la voz de Jehová su Dios, y las
palabras del profeta Hageo, como le había enviado Jehová su Dios; y
temió el pueblo delante de Jehová.
13 Entonces Hageo, enviado de Johová, habló por mandato de Jehová
al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová.
14 Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel,
gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo
sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron
en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios,
15 en el día veinticuatro del mes sexto, en el segundo año del rey Darío.
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Páginas Extras de Estudio
Hageo Capítulo 1
Día 1 – No ha llegado aún el tiempo
Versículos 1-2
La gente pensaba que porque hubo oposición, no había tiempo para
terminar el templo. Ellos se desanimaron por la adversidad, y asumieron
que ellos no estaban haciendo la voluntad de Dios en ese momento. No
queremos encontrarnos empujando en contra de Dios cuando él está
tratando de evitarnos el cometer un error, pero tampoco queremos dejar
de hacer cosas que Dios quiere que dejemos solo porque se presenta la
adversidad. Cuando viene el tiempo de hacer las cosas que la Biblia
dice, no necesitamos orar o cuestionar si es que deberíamos hacerlas.
Dios no cambia de parecer a cerca de algo que ya está escrito en su
Palabra (La Biblia). El templo era la voluntad de Dios. El enemigo siempre
se opondrá a la voluntad de Dios. No deberíamos sorprendernos (1Pedro
4:12). Deberíamos orar por sabiduría en cómo movernos en las diferentes
situaciones que enfrentamos (2 Samuel 5:23-24, Santiago 1:5), Y por
sabiduria para discernir el significado de cada una de estas cosas
(1Corintios 12:8).
Día 2 – Consideren sus caminos
Versículos 3-7
Los Israelitas habían construido casas para ellos, pero no habían
terminado la casa de Dios (El templo). Ellos pensaban que era tiempo
para ellos tener casas, pero no para Dios. Debido a que los diezmos eran
recolectados en el templo, y el templo no estaba construido aún, ellos
probablemente no estaban dándolos. También, Malaquías, profetizó al
rededor de esa época, y dijo que ellos no lo estaban haciendo
(Malaquías 3:8-10). Ellos estaban trabajando duro, pero ellos “no estaban
progresando”. Ellos estaban echando su dinero en sacos rotos. Ellos
estaban teniendo cuidado de sus necesidades personales mientras
estaban siendo negligentes con Dios. Sus prioridades estaban fuera de
orden. El diezmo no es porque Dios necesite dinero (1Crónicas 29:14,
Salmo 50:12, Hechos 17:25). El creo el universo de la nada solo por su
Palabra. Es acerca de fe y obediencia. Es acerca de Dios dándonos una
oportunidad de participar en su reino. Es acerca de prioridades (Mateo
6:21). Es acerca de abrir nuestras manos para recibir, no Dios tomando de
nosotros. Todos pagamos Diezmos. Algunos lo dan a Dios; otros que no
diezman, lo dan al hombre a través de la maldición financiera, nunca
tienen dinero o nunca les alcanza. Y cuando logran reunir algo, alguna
situación se presenta y lo pierden todo.
Día 3 – ¿Por qué?
Versículos 8-9
No siempre es malo el preguntar a Dios ¿Por qué?, pero depende la
razón. Si preguntamos retando la autoridad de Dios o su justicia, entonces
estamos perdiendo nuestro tiempo. Dios no está obligado a justificarse o
dar explicaciones al hombre (Romanos 9:20). Los fariseos preguntaron
¿Por qué?, pero esto era siempre retando y no para obtener
entendimiento (Mateo 9:11, Mateo 15:2, Mateo 19:7, Marcos 2:7 & 24). Si
estamos preguntando por dirección a cerca de algo que necesita ser
corregido, entonces estamos orando efectivamente. Orar francamente
es la voluntad de Dios (Génesis 18:23-33, Isaías 45:11, Hebreos 4:16).
Necesitamos preguntar el correcto ¿Por qué? (Génesis 25:22 - Rebeca,
Éxodo 3:3 y Éxodo 32:11 – Moisés, Jueces 6:13 – Gedeón, 1Samuel 6:3 – los
filisteos, Isaías 63:17 – Isaías, Jeremías 14:8-9 & 19 y Jeremías 15:18 –
Jeremías, Habacuc 1:3 – Habacuc, Mateo 13:10 & Mateo 17:10 & 19 &
Juan 13:37 – los discípulos). El salmista pregunto ¿Por qué? (Salmo 10:1,
Salmo 22:1, Salmo 42:9, Salmo 43:2, Salmo 44:23, Salmo 74:11, Salmo 80:12,
Salmo 88:14). Dios también preguntó al hombre ¿Por qué? (Génesis 4:6,
Jueces 2:2, Jueces 13:18, 2 Crónicas 24:20, 2 Crónicas 25:15, Isaías 40:27,
Jeremías 2:14 & 33 & 36, Jeremías 8:5 & 19 & 22, Ezequiel 18:31, Ezequiel
33:11, Mateo 6:28, Mateo 7:3, Mateo 8:26, Mateo 15:3, Mateo 16:8, Mateo
19:17, Mateo 22:18, Mateo 26:10, Marcos 2:8, Marcos 5:39, Marcos 8:12,
Lucas 6:46, Lucas 24:38, Juan 7:19, Juan 8:46, Juan 18:21 & 23, Juan 20:15,
Hechos 4:25, Hechos 9:4). En el Antiguo Testamento fue principalmente
preguntarle al hombre el por qué no se arrepentía y evadía la
destrucción. En el Nuevo Testamento era principalmente el preguntar por
qué las personas no creían. Job preguntó por qué 12 veces, pero Dios le
respondió en un remolino con una serie de 79 preguntas que Job no
pudo responder (Job 38-41).
Día 4 – Y llamé la sequía
Versículos 10-11
Dios retendrá buenas cosas de nosotros si no estamos apropiadamente
posicionados espiritualmente para recibirlas. Esto es amor, no crueldad.
Dios no quiere que aquello que esta supuesto a ser una bendición que el
libremente nos daría se convierta en una cosa por la cual nos
resbalemos. Dios trae lluvia al justo como al injusto (Mateo 5:45), pero él la
estaba reteniendo de Israel porque ellos estaban buscando la
prosperidad sin Dios. Ellos estaban tratando de ser su propia fuente. Dios
no es un controlador, pero necesitamos reconocerle como nuestra
fuente, o nos olvidamos de él y perdemos nuestras almas. En la Biblia, Dios
envió terremotos, animales salvajes, plagas, pestilencia, sequias, la
espada del enemigo, hambruna, fuego, y espíritus malignos para hacer
volver al hombre de sus malos caminos. Cuando demostramos el nivel
apropiado de responsabilidad, Dios puede dejarnos manejar grandes
bendiciones. Cuando las mal usamos, Dios puede quitárnoslas hasta que
las manejemos correctamente.
Día 5 – Yo estoy con vosotros
Versículos 12-15
Cuando las personas se comprometieron a obedecer a Dios, y a hacer el
trabajo en su casa, Dios les dijo que estaba con ellos. El edicto del rey fue
cambiado. El no solo ordenó a sus enemigos el parar de estorbar el
trabajo, pero que ellos les proveerían las provisiones necesarias (Esdras
6). El ordenó que cualquiera que estorbara el trabajo fuera colgado en
un madero de sus propias casas. Cuando actuamos en fe y en
obediencia a Dios, el puede hacer milagros para nosotros. El puede
cambiar las circunstancias que parecían estar en nuestra contra y
hacerlas obrar a nuestro favor. Si Dios está con nosotros, quien contra
nosotros? (Romanos 8:31) El templo fue terminado pronto. Dios les dijo
que la Gloria de este templo seria más grande que la primera (Hageo
2:9). Cuando Dios está con nosotros (porque estamos con él), entonces
todas las cosas son posibles (Mateo 19:26).
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