STSJ Comunidad Valenciana Sala Social 1447

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Roj: STSJ CV 3030/2009
Órgano: Tribunal Superior de Justicia. Sala de lo Social
Sede: Valencia
Sección: 1
Nº de Recurso: 520/2009
Nº de Resolución: 1447/2009
Fecha de Resolución: 05/05/2009
Procedimiento: SOCIAL
Ponente: GEMA PALOMAR CHALVER
Tipo de Resolución: Sentencia
Encabezamiento
2
Rec.c/sent.nº 520/2009
Recurso contra Sentencia núm. 520/2009
Ilma. Sra. Dª Teresa Pilar Blanco Pertegaz
Presidente
Ilma. Sra. Dª Gema Palomar Chalver
Ilmo. Sr. D. Ramón Gallo Llanos
En Valencia, a cinco de mayo de dos mil nueve
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la
Comunidad Valenciana, compuesta por los Ilmos. Sres. Magistrados citados al margen,
ha dictado la siguiente,
SENTENCIA Nº 1447/2009
En el Recurso de Suplicación núm. 520/2009, interpuesto contra
la sentencia de fecha cinco de noviembre de dos mil ocho, dictada por el Juzgado de lo
Social núm. Ocho de Valencia, en los autos núm. 880/2008, seguidos sobre Despido, a
instancia de Doña Angelica , asistido del Letrado Don José Manuel García Layunta,
contra Conselleria de Bienestar Social, y en los que es recurrente la parte demandada,
habiendo actuado como Ponente la Ilma. Sra. Dª Gema Palomar Chalver
Antecedentes
PRIMERO.- Lasentencia recurrida de fecha cinco de noviembre de
dos mil ocho, dice en su parte dispositiva: "FALLO: "Que estimando la demanda
interpuesta por doña Angelica contra la CONSELLERÍA DE BIENESTAR SOCIAL, debo
declarar y declaro NULO el despido de fecha 30-06-08 condenando a la demandada a
la inmediata readmisión de la trabajadora con abono de los salarios dejados de percibir
desde la fecha del despido hasta la readmisión tenga lugar a razón de 67,18 euros al
día.".
SEGUNDO.- Que en la citada sentencia y como HECHOS
PROBADOS se declaran los siguientes: "PRIMERO.- La demandante doña Angelica , con
D.N.I. número NUM000 , ha venido prestando servicios por cuenta y dependencia de la
CONSELLERÍA DE BIENESTAR SOCIAL - GENERALITAT VALENCIANA, desde el día 1 de
julio de 2.005, con la categoría profesional de trabajadora social, ocupando un puesto
de trabajo del Grupo B, nivel 16, complemento específico E013, en el Centro de
Valoración y Orientación de Discapacitados, dependiente de la Dirección Territorial de
la Consellería de Bienestar Social, percibiendo un salario, con prorrata de pagas extras,
de 2.015,25 euros. SEGUNDO.- La relación entre las partes se articuló en virtud de la
suscripción de diversos y sucesivos contratos de trabajo temporales conforme al
siguiente detalle: Contratos de trabajo de duración determinada en la modalidad de
eventual por circunstancias de la producción para "atender acumulación de tareas" y
cuyo objeto declarado era la realización de las funciones del puesto de trabajo de
trabajadora social en el centro de trabajo durantes los siguientes periodos: del uno de
julio al treinta y uno de diciembre de 2.005; del dos de enero al treinta de abril de
2.006, del uno de mayo al treinta de junio de 2.006, del uno de julio al treinta y uno
de agosto, del seis de noviembre al treinta y uno de diciembre de 2.006 y del ocho de
enero al veintiocho de febrero de 2.007. Contrato de trabajo de duración determinada
en la modalidad de "obra o servicio determinado" suscrito el uno de marzo de 2.007
para prestar servicios como trabajadora social estableciéndose como objeto del mismo
la realización de la obra consistente en "estudio sobre la incidencia de los diferentes
tipos de minusvalía en cada sector de población, evaluación, obtención de datos y
posteriores análisis y resultados" con una duración hasta el 31 de agosto de 2.007.
Contrato de trabajo de duración determinada en la modalidad de "obra o servicio
determinado" suscrito el uno de septiembre de 2.007 cuyo objeto era la realización de
las funciones del puesto de trabajo de trabajadora social estableciéndose en las
cláusulas adicionales que "el objeto del contrato será efectuar un análisis sobre las
necesidades de coordinación entre la valoración del grado de dependencia y la del
grado de minusvalía" con una duración hasta el treinta y uno de diciembre de 2.007.
Contrato de trabajo de duración determinada eventual por circunstancias de la
producción para "atender acumulación de tareas" suscrito el uno de enero de 2.008
cuyo objeto era la realización de las funciones de trabajadora social en el citado centro
de trabajo con una duración hasta el 31 de marzo de 2.008. Contrato de trabajo
temporal, eventual por circunstancias de la producción suscrito el siete de abril de
2.008 para realizar las funciones inherentes al puesto de trabajo de trabajadora social
con una duración hasta el 30 de junio de 2.008. TERCERO.- El día 30 de junio de 2.008
se produjo el cese de la actora formalmente producido por finalización de su contrato.
CUARTO. Disconforme con el cese interpuso la actora reclamación previa en fecha
nueve de julio de 2.008 alegando, en síntesis, que con independencia del objeto
descrito en cada uno de los contratos, ha venido desempeñando idénticos cometidos a
lo largo de los distintos periodos, formando parte de los equipos de valoración de
minusvalías del Centro de Valoración y Orientación de Discapacitados de Valencia
formando parte en el procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación
del grado de minusvalía y que dicha actividad es la normal y permanente del Centro
por lo que los contratos temporales fueron suscritos en fraude de ley y el cese ha de
conceptuarse como despido. La Reclamación le fue desestimada por Resolución de la
Consellería de fecha 25 de julio de 2.008. QUINTO.- La demandante ha venido
realizando durante la vigencia de los sucesivos contratos temporales las mismas
funciones propias de su puesto de trabajo formando parte del personal del Centro de
Valoración y Orientación de Discapacitados de Valencia, participando como trabajadora
social en los procesos inherentes al procedimiento de reconocimiento, declaración y
calificación del grado de minusvalía. La señora Angelica no realizó el "estudio sobre la
incidencia de los diferentes tipos de minusvalía en cada sector de población,
evaluación, obtención de datos y posteriores análisis y resultados" al que hace
referencia el contrato suscrito el uno de marzo de 2.007, con una duración hasta el 31
de agosto de 2.007, ni un "análisis sobre las incidencias entre la valoración del grado
de dependencia y grado de minusvalía" del contrato suscrito el uno de septiembre de
2.007 y con duración hasta el 31 de diciembre de 2.008. SEXTO.- La Consellería tras el
cese de la actora, ha contratado nuevos trabajadores con la categoría de trabajadora
social que realizan las mismas funciones que la actora desarrollaba. SÉPTIMO.- La Jefa
del Servicio de Evaluación y Orientación de Discapacitados certificó en fecha 14 de
octubre de 2.004 que el volumen de solicitudes pendientes de valoración a fecha 30 de
junio de 2.008 era el siguiente: Solicitudes iniciales de valoración: 19.201. Solicitudes
de revisión: 11.677. Solicitudes de reclamación previa a la vía judicial: 569. Total de
solicitudes: 31.447. OCTAVO.- La demandante no ostenta, ni ha ostentado en el año
anterior al despido, la condición de Delegado de Personal, miembro del Comité de
Empresa o Delegado Sindical. NOVENO.- La demandante tiene reconocida una
reducción de jornada por cuidado de hijo menor de doce años. DÉCIMO.- Agotada la
vía previa se interpuso demanda ante elJuzgado de lo Social el 11 de agosto de
2.007en solicitud de declaración de despido nulo o subsidiariamente improcedente.".
TERCERO.- Que contra dicha sentencia se interpuso recurso de
suplicación por la parte demandada, habiendo sido impugnado en debida forma por la
parte demandante. Recibidos los autos en esta Sala, se acordó la formación del rollo
correspondiente y su pase al Ponente.
Fundamentos
PRIMERO.- Tres son los motivos que formula el Abogado de la
Generalitat Valenciana en el recurso de suplicación interpuesto contra la sentencia del
Juzgado de lo Social núm. Ocho de los de Valencia que estima la demanda y declara
nulo el cese por fin de contrato de trabajo de la demandante, condenando a la
Administración autonómica demandada a las consecuencias legales derivadas de dicha
declaración.
El primero de los motivos se introduce por elapartado b del
artículo 191 de la Ley de Procedimiento Laboral (LPL), mientras que los siguientes
motivos se formulan al amparo del apartado c del indicado precepto, habiendo sido
impugnado el recurso de contrario, conforme se expuso en los antecedentes de hecho.
Por elementales razones de seguridad jurídica e igualdad en la aplicación de la ley,
seguiremos en esta sentencia y por lo que atañe a los aspectos coincidentes, la tesis
recogida en la sentencia de esta Sala recaída en el recurso nº 521-09.
SEGUNDO.- Propone el recurrente la adición al hecho probado
séptimo del siguiente tenor: "Asimismo, también queda acreditado que la plantilla del
Centro de Evaluación y Orientación de Discapacitados de Valencia no ha sufrido
variación alguna desde el año 2006 y:
1º -Que se han producido 24 procesos de incapacidad temporal
en el período que abarca desde el 1 de enero hasta el 16 de octubre de 2008.
2º -23 trabajadores tienen reconocida reducción de jornada.
3º -3 médicos, 1 psicólogo y 1 asistente social han pasado a
desempeñar puestos de trabajo en otras unidades de la Consellería.
4º -5 trabajadores tienen la condición de delegados sindicales con
un crédito horario de 5 horas semanales.
Las modificaciones propuestas tienen como objeto combatir el
carácter fraudulento de los contratos de trabajo apreciado en la sentencia de instancia
y se apoyan en los siguientes documentos: La inexistencia de incremento de plantilla
en los folios 151 a 157 que recogen parcialmente las relaciones de puestos de trabajo
de la Administración al servicio del Consell de la Generalitat Valenciana. Las
situaciones de incapacidad temporal se apoyan en el folio 160 que es un informe cuya
autoría no consta. Los trabajadores que tienen reconocida la reducción de jornada se
apoya en los folios 161 y 163 que son una relación de trabajadores respecto de los que
se indican determinadas circunstancias y cuya autoría también se desconoce. El pase
de determinados trabajadores a otros órganos se apoya en el folio 162 que recoge
también una relación de dichos trabajadores y cuya autoría tampoco consta. Por último
la reducción de jornadas por crédito sindical se apoya en los folios 164 y 165.
No pueden ser acogidas las modificaciones propuestas por las
siguientes razones:
-La que se apoya en los folios 151 a 157 porque la referencia
genérica de documentos en apoyo de revisión fáctica se compadece mal con la
naturaleza extraordinaria del recurso de suplicación (véanse por ejemplo lassentencias
del Tribunal Supremo de 26 de julio y 26 de septiembre de 1995), siendo también de
destacar como recordaron lassentencias del Tribunal Supremo de 3 de mayo de 2001 y
19 de febrero de 2002, con cita de otras muchas, en doctrina perfectamente
extrapolable al recurso de suplicación, dada su naturaleza extraordinaria, subrayada
incluso por elTribunal Constitucional (véase su sentencia 71/02, de 8 de abril), que la
revisión de hechos "... requiere no sólo que se designen de forma concreta los
documentos que demuestren la equivocación del juzgador, sino también que se señale
de manera precisa la evidencia del error en cada uno de los documentos, "sin
referencias genéricas".
-Las que se apoyan en los folios 160, 161 y 163, porque se
sustentan en documentos cuya autoría no consta y por lo tanto carecen de eficacia a
efectos revisorios, sin perjuicio de que los mismos puedan haberse sido valorados por
la Magistrada de instancia.
-La que se apoya en los folios 164 y 165 porque resulta a todas
luces irrelevante para modificar el sentido del fallo, pues, es evidente que el crédito
sindical del que gozan los delegados sindicales en modo alguno puede justificar la
contratación eventual, ya que en principio la reducción de jornada laboral por motivos
sindicales no tiene carácter temporal más que respecto a los concretos delegados
sindicales.
TERCERO.- En el primero de los motivos destinados al examen
del derecho aplicado en la sentencia de instancia se imputa a ésta la infracción
delartículo 15 de la LeydelEstatuto de los Trabajadores, apartados 1 A) y B), en
relación con su apartado tercero.
Argumenta el Abogado de la Generalitat Valenciana que los
sucesivos contratos de trabajo de carácter temporal suscritos entre las partes no se
han realizado en fraude de ley ya que los contratos de obra o servicio determinado no
fueron impugnados en su momento por la trabajadora, la cual tampoco accionó por
despido al ser cesada tras la finalización de aquellos, además de que el fraude de ley
debe existir un elemento intencional defraudatorio por parte del empresario que en el
presente caso no existe por cuanto que la contratación de la demandante respondió a
la necesidad de realizar los estudios a los que se alude como objeto de dichos
contratos, lo que no descarta que la trabajadora tuviera que realizar o colaborar en
tareas de revisión de minusvalías, ya que precisamente los trabajadores que realizan
dichos estudios son los que deben tener experiencia en la valoración de minusvalías y
los datos obtenidos de dichos estudios han de ser manejados y valorados por el órgano
competente de la Consellería en materia de dependencia que en ningún caso es el
Centro de Valoración y Orientación de Valencia.
Por su parte los contratos de acumulación de tareas tampoco
pueden considerarse fraudulentos porque el fraude de ley no se presume y debe
demostrarse de una manera clara y aun admitiendo que la contratación eventual de la
demandante obedeciese a la atención de una necesidad estructural, la misma estaría
justificada al ser la empleadora una Administración pública debido a las especiales
características de la provisión de plazas en este ámbito. En definitiva se defiende la
corrección de la contratación eventual de la demandante aunque no exista un
incremento de la actividad desarrollada por los trabajadores sociales del Centro de
Evaluación y Orientación de Discapacitados de la Consellería de Bienestar Social, al
tener la misma como objeto paliar el desajuste entre la actividad a desarrollar por la
demandada en el indicado Centro y la plantilla con que cuenta en el mismo, debido a
las bajas por enfermedad de diversos trabajadores, al pase de otros trabajadores a
otras unidades de la Consellería, a la reducción de jornada de la que disfrutan
determinados trabajadores y a la reducción de jornada de los delegados sindicales.
En primer lugar analizaremos la contratación eventual de la
demandante habida cuenta que los primeros contratos de trabajo suscritos entre las
partes se ampararon en dicha modalidad contractual.
Elartículo 15.1 b) del Estatuto de los Trabajadoresadmite la
posibilidad de concertar contratos de trabajo temporal bajo la modalidad eventual
«Cuando las circunstancias del mercado, acumulación de tareas o exceso de pedidos
así lo exigieran, aun tratándose de la actividad normal de la empresa». Su regulación a
nivel reglamentario se halla actualmente contenida en el RD 2720/1998, de 18 de
diciembre y no en el que denuncia como infringido la defensa del recurrente. En el
terreno jurisprudencial lasentencia de casación para unificación de doctrina de fecha
4-2-1999 (RJ 1999594) expone respecto de esta modalidad contractual que «Es éste
un contrato en el que la temporalidad ha de justificarse en atención a una causa
vinculada objetivamente a la presencia de circunstancias provisionales que crean una
necesidad extraordinaria de trabajo en la empresa que no puede ser atendida por la
plantilla normal de la misma. Estas circunstancias (acumulación de tareas por alguna
anormalidad del proceso productivo, exceso de pedidos sobre lo que es normal en la
demanda de la empresa o cualquier otra circunstancia del mercado, que altere la línea
normal de producción) no son permanentes o al menos no aparecen como tales en el
marco de las previsiones de organización de la producción en la empresa». El
empresario puede, por tanto, acogerse a la modalidad de contrato eventual por
circunstancias de la producción cuando la contratación del trabajador tenga por objeto
atender un incremento inusual y transitorio de la actividad de la empresa que no
puede ser cubierto con la plantilla ordinaria de la misma, pues tiene como única
finalidad, como se ha dicho, la de atender puntuales y episódicos incrementos de la
actividad productiva, es decir, situaciones en las que el ritmo de producción se ve
inopinadamente incrementado, de forma transitoria y coincidente con el período de
contratación del trabajador, para luego descender a sus niveles ordinarios y habituales.
La existencia de pedidos excepcionales, el aumento inhabitual de las ventas, o la
concurrencia de cualquier otra causa que requiera la utilización de personal adicional
durante un período de tiempo coincidente con el de duración del contrato, justificarían
su aplicación.
En el presente caso, en modo alguno resulta del relato histórico
de la sentencia del Juzgado que el nivel de actividad desarrollado por los trabajadores
sociales del Centro de Valoración y Orientación de Incapacidades de la Consellería de
Bienestar Social haya aumentado o disminuido en relación con el período de tiempo en
que la trabajadora demandante prestó servicios para la Administración demandada,
pero es que además tampoco consta que durante dicho periodo de tiempo haya habido
una necesidad de trabajo que aun siendo el habitual no se pudiera atender debido a la
insuficiencia temporal de la plantilla existente en el Centro en cuestión, por lo que se
ha de entender injustificado el recurso a la contratación temporal de la actora y por
consiguiente la relación laboral existente entre las partes se ha de calificar como
indefinida.
Una vez calificado como indefinido el vínculo laboral que une a las
partes resulta ya innecesario entrar a examinar los contratos de trabajo por obra o
servicio determinado suscritos entre las partes ya que una vez adquirida la condición
de trabajador indefinido, la misma es irrenunciable y por lo tanto no se ve afectada por
los sucesivos contratos de trabajo de duración determinada que suscribieron las partes
aunque los mismos se ajustasen a la obra o servicio por el que se concertaron, pero es
que además del relato fáctico de la sentencia de instancia, no cabe sino concluir que la
prestación de servicios de la demandante, con independencia del contrato en que se
amparaba en cada momento, siempre fue el desarrollo de las funciones propias de su
puesto de trabajo, que era el de trabajadora social, formando parte del personal del
Centro de Valoración y Orientación de Discapacitados de Valencia, participando como
trabajadora social en los procesos inherentes al procedimiento de reconocimiento,
declaración y calificación del grado de minusvalía, no habiendo realizado la
demandante el "estudio sobre la incidencia de los diferentes tipos de minusvalía en
cada sector de población, evaluación, obtención de datos y posteriores análisis y
resultados" al que hace referencia el primero de los contratos de obra o servicio
determinado, suscrito el 1-3-07, ni un "análisis sobre las incidencias entre la valoración
del grado de dependencia y grado de minusvalía", al que hace referencia el segundo de
los contrato de obra o servicio determinado suscrito el 1-9-2007, por lo que también
se ha de considerar que la Administración autonómica recurrió indebidamente a la
suscripción de dichos contratos de duración determinada, al no ajustarse la prestación
de servicios de la demandante al objeto de aquellos contratos.
Afirmado el carácter indefinido de la relación laboral existente
entre las partes por la sentencia de instancia y siendo también esta la conclusión
alcanzada por esta Sala por las razones expuestas, no cabe sino desestimar la
denuncia de las infracciones jurídicas denunciadas por el Abogado de la Generalitat.
CUARTO.- En el tercer motivo de recurso la Conselleria denuncia
la infracción delartículo 55.5.B del ETal calificar la sentencia el despido automática y
objetivamente como nulo. Se dice que la propia norma establece una relación directa e
inmediata entre la calificación de nulidad del despido -consecuencia- con el móvil
discriminatorio -causa- . pero no puede existir una declaración objetiva de nulidad del
despido por el hecho de que se esté disfrutando de una reducción de jornada por
cuidado de familiar cuando en un supuesto como el presente, la declaración de despido
y su calificación es refleja a un planteamiento totalmente ajeno al móvil
discriminatorio, ajustándose el cese a una causa expresamente prevista.
Pues bien, la censura jurídica formulada no merece prosperar a la
vista del tenor literal delart. 55.5 del Estatuto de los Trabajadoressegún el cual: "Será
nulo el despido que tenga por móvil alguna de las causas de discriminación prohibidas
en la Constitución o en la Ley, o bien se produzca con violación de derechos
fundamentales y libertades públicas del trabajador.
Será también nulo el despido en los siguientes supuestos:
a.-El de los trabajadores durante el período de suspensión del
contrato de trabajo por maternidad, riesgo durante el embarazo, riesgo durante la
lactancia natural, enfermedades causadas por embarazo, parto o lactancia natural,
adopción o acogimiento o paternidad al que se refiere laletra d del apartado 1 del
artículo 45, o el notificado en una fecha tal que el plazo de preaviso concedido finalice
dentro de dicho período.
b.-El de las trabajadoras embarazadas, desde la fecha de inicio
del embarazo hasta el comienzo del período de suspensión a que se refiere la letra a, y
el de los trabajadores que hayan solicitado uno de los permisos a los que se refieren
losapartados 4, 4 bis y 5 del artículo 37, o estén disfrutando de ellos, o hayan
solicitado o estén disfrutando la excedencia prevista en elapartado 3 del artículo 46; y
el de las trabajadoras víctimas de violencia de género por el ejercicio de los derechos
de reducción o reordenación de su tiempo de trabajo, de movilidad geográfica, de
cambio de centro de trabajo o de suspensión de la relación laboral, en los términos y
condiciones reconocidos en esta Ley".
Por su parte elart. 37.5del mismo texto legal dispone: "Quien por
razones de guarda legal tenga a su cuidado directo algún menor de ocho años o una
persona con discapacidad física, psíquica o sensorial, que no desempeñe una actividad
retribuida, tendrá derecho a una reducción de la jornada de trabajo, con la disminución
proporcional del salario entre, al menos, un octavo y un máximo de la mitad de la
duración de aquélla.
Tendrá el mismo derecho quien precise encargarse del cuidado
directo de un familiar, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, que por
razones de edad, accidente o enfermedad no pueda valerse por si mismo, y que no
desempeñe actividad retribuida.
La reducción de jornada contemplada en el presente apartado
constituye un derecho individual de los trabajadores, hombres o mujeres. No obstante,
si dos o más trabajadores de la misma empresa generasen este derecho por el mismo
sujeto causante, el empresario podrá limitar su ejercicio simultáneo por razones
justificadas de funcionamiento de la empresa".
Del tenor literal de ambos artículos y de una interpretación
conjunta se desprende que no se exige ánimo discriminatorio en la decisión de
extinguir el contrato para que el despido se repute nulo, adquiriendo tal calificación de
modo automático por encontrarse en el supuesto de hecho que recoge la norma, lo
cual no ha sido discutido al constar en el hecho probado 9º que "La demandante tiene
reconocida una reducción de jornada por cuidado de hijo menor de doce años".
Al respecto conviene recordar que lasentencia del TS de
16-1-.2009 (que sigue a la de 17-10-08) rectifica la doctrina de la Sala con relación a
la cuestión de si es necesario o no para que el despido pueda y deba ser calificado
como nulo, el conocimiento del hecho de la gestación por parte del empresario y con
sustento en la reciente TCo 92/2008, a la que se remite y reproduce parcialmente,
concluye afirmando que el despido de las mujeres embarazadas, salvo que resulte
procedente, es nulo y, por lo tanto, al margen de que el empleador conozca o no el
estado de gravidez de la trabajadora. En definitiva, se trata de una nulidad objetiva,
distinta de la nulidad por causa de discriminación contemplada en el párrafo primero y
que actúa en toda situación de embarazo, al margen de que existan o no indicios de
tratamiento discriminatorio o, incluso, de que concurra o no un móvil de
discriminación. Ello es extrapolable al caso de reconocimiento de una reducción de
jornada, como es el supueto de la actora, pues en definitiva, en la referida sentencia
se establece que elart. 55.5 del ETfija unas causas de nulidad del despido que no
exigen acreditar los requisitos generales del despido discriminatorio, sino que operan
de forma directa y automática. Por eso, si el despido se produce mientras la
trabajadora está embarazada, o tiene reconocida una reducción de jornada, será nulo
si no es declarado procedente por otras razones.
QUINTO.- En el mismo motivo del recurso y para el supuesto de
que se considerase que el cese de 30-6-2008 fue constitutivo de despido, la recurrente
trata el tema de la fijación de la antigüedad a efectos del cálculo de la indemnización a
percibir por el trabajador cuando existen distintos contratos temporales sucesivos.
Aduce el Abogado de la Generalitat que la indemnización por despido devengada por la
demandante debe calcularse tomando como antigüedad en la prestación de servicios,
la fecha de inicio del último de los contratos de trabajo suscritos entre las partes al no
ser cierto que no exista solución de continuidad entre los sucesivos contratos de
trabajo de duración determinada ya que entre el final del contrato eventual iniciado el
1-7-06 y finalizado el 31-8-06 y el inicio del siguiente, iniciado el 6-11-de 2006 hay
una interrupción significativa suficiente que impide apreciar la unidad esencial del
vínculo laboral.
Para resolver la cuestión controvertida, conviene recordar la
doctrina de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo (TS) con respecto a la antigüedad
a computar a efectos de la indemnización por despido, en supuestos - como el aquí se
enjuicia- de cadena de contratos temporales, con declaración final de contrato
indefinido y como señala lasentencia de dicho Tribunal de 08 de Marzo del 2007(
ROJ:STS 3871/2007), Recurso: 175/2004:
"En una primerasentencia de fecha 12 de noviembre de 1993
(rec. 2812/1992), la Salarazonaba ya que : "En el ámbito del Derecho del Trabajo es
regla y principio general, admitido por la doctrina tanto científica como jurisprudencial,
que si en un contrato temporal concluye el plazo de vigencia que le es propio o se
produce la causa extintiva del mismo, y a continuación, sin interrupción temporal
alguna, es seguido por un contrato indefinido entre las mismas partes, bien por que el
trabajador continúe, sin más explicaciones, la prestación de sus servicios, bien
concertándose en forma escrita el nuevo contrato, se entiende que la antigüedad del
empleado en la empresa se remonta al momento en que se inició el trabajo en virtud
del primer contrato temporal. Esto es así toda vez que la relación laboral es la misma,
pues en estos casos esa diversidad de contratos no provoca la existencia de relaciones
laborales diferentes", mas adelante señalaba que :"...la antigüedad de un trabajador
en una empresa determinada no es otra cosa que el tiempo que el mismo viene
prestando servicios a esa empresa sin solución de continuidad, aunque tal prestación
de actividad laboral se haya llevado a cabo bajo el amparo de diferentes contratos de
clases distintas, temporales e indefinidos. Y así elart. 25-2 del Estatuto de los
Trabajadorestoma en consideración los años trabajados sin hacer distingo ni
diferenciación alguna, sin exigir que la actividad desarrollada fuese originada por un
sólo contrato de trabajo ni que sólo pudieran computarse a tales efectos los contratos
indefinidos, y sin tampoco excluir el tiempo correspondiente a contratos temporales",
para establecer, en el concreto caso, que la existencia de un espacio temporal de
breves días, entre la finalización del primer contrato y la firma del segundo, en que no
se realizó ninguna actividad no tenía trascendencia alguna, ya que la exigüidad de la
interrupción y su imposición por la empresa impide deducir de ella efectos extintivos
de la relación de trabajo que existía con anterioridad.
Con estos argumentos, que hace suyos, la posteriorsentencia de
la Sala de 10 de abril de 1995 (rec. 546/1994), llegaba a la conclusión de que, con
independencia de que haya existido o no fraude, un intervalo temporal de siete a
treinta días entre contratos no es significativo en orden a romper la continuidad de la
relación,sentencia que a su vez es citada por la de fecha 17 de enero de 1996(rec.
1848/1995), insistiendo en "la necesidad de atender a un criterio realista sobre la
subsistencia del vínculo y no sólo a la manifestación de la voluntad extintiva de las
partes; voluntad que para el trabajador puede estar seriamente condicionada por la
posibilidad de pérdida de empleo, si no acepta la extinción de la primera relación."
Aunque en algunas resoluciones posteriores-Sentencia de 29 de
mayo de 1997 (rec. 2983/1996), con cita de las de 20 de febrero, 21 de febrero, 5 de
mayoy 29 de mayo, todas de 1997, respectivamente recursos 2580/96, 1400/96,
4063/96 y 4149/96)-, al requisito de la unidad esencial del vínculo laboral se anuda la
actuación fraudulenta de la empresa, para el cómputo de la antigüedad a los efectos
de la indemnización por despido, en resoluciones posteriores-Sentencias 30 de marzo
de 1999 (rec. 2594/1998) y 16 de abril de 1999 (rec. 2779/1998)- se volvió a insistir
en que : "El tiempo de servicio al que se refiere elart. 56.1.a. del Estatuto de los
Trabajadoressobre la indemnización de despido improcedente debe computar todo el
transcurso de la relación contractual de trabajo, siempre que no haya habido una
solución de continuidad significativa en el desenvolvimiento de la misma".
Esta doctrina, que establece, en definitiva, que en supuestos de
sucesión de contratos temporales, si existe unidad esencial del vínculo laboral, se
computa la totalidad de la contratación para el cálculo de la indemnización por despido
improcedente, ha sido seguida por lasSentencias ya más recientes de 29 de
septiembre de 1999 (rec. 4936/1998); 15 de febrero de 2000 (rec. 2554/1999); 15 de
noviembre de 2000 (rec. 663/2000); 18 de septiembre de 2001 (rec. 4007/2000); 27
de julio de 2002 (rec. 2087/2001) 19 de abril de 2005 (rec. 805/2004) y 4 de julio de
2006 (rec. 1077/2005), y si bien en varias de estas resoluciones la Sala ha tenido en
cuenta como plazo interruptivo máximo el de los veinte días previstos como plazo de
caducidad para la acción de despido, también ha señalado que cabe el examen judicial
de toda la serie contractual, sin atender con precisión aritmética a la duración de las
interrupciones entre contratos sucesivos. Así, por ejemplo, se ha computado la
totalidad de la contratación, a pesar de la existencia de una interrupción superior a 20
días, en los supuestos resueltos por lassentencias de 10 de abril de 1995 (rec.
546/1994) y 10 de diciembre de 1999 (rec. 1496/1999), con interrupción de 30 días, y
de coincidencia con el período vacacional en elauto de 10 de abril de 2002 (rec.
3265/2001).
Por otra parte, como se establece en algunas de estas sentencias
-y conviene recordar aunque en el supuesto aquí enjuiciado no consta- que es
igualmente doctrina de la Sala la de que tampoco se rompe la continuidad de la
relación de trabajo, a efectos del cómputo del tiempo de trabajo, por la suscripción de
recibos de finiquito entre los distintos actos contractuales de una serie ininterrumpida
de contratos de trabajo sucesivos."
La doctrina que tiene en cuenta la "unidad esencial del vínculo
laboral" resulta de aplicación al presente caso, al estar acreditado en la narración
fáctica de la sentencia de instancia que la demandante ha venido prestando servicios
como trabajadora social, habiéndose articulado la relación laboral en virtud de
sucesivos contratos de trabajo temporales conforme al siguiente detalle: 1) Contratos
de trabajo de duración determinada en la modalidad de eventual por circunstancias de
la producción, para atender acumulación de tareas y cuyo objeto declarado era la
realización de las funciones del puesto de trabajo de trabajadora social en el centro de
trabajo durante los siguientes periodos de tiempo: del 1-7-2005 al 31-12-2005, del
2-1-2006 al 30-4-2006, del 1-5-2006 al 30-6-2006, del 1-7-2006 al 31-8-2006, del
6-11-2006 al 31-12-2006 y del 8-1-2007 al 28-2-2008. 2) Contrato de trabajo de
duración determinada en la modalidad de obra o servicio determinado suscrito el
1-3-2007 para prestar servicios como trabajadora social, estableciéndose como objeto
del mismo la realización de la obra consistente en "estudio sobre la incidencia de los
diferentes tipos de minusvalía en cada sector de población, evaluación, obtención de
datos y posteriores análisis y resultados" con una duración hasta el 31-8-2007. 3)
Contrato de trabajo de duración determinada en la modalidad de obra o servicio
determinado suscrito el 1-9-2007 cuyo objeto era la realizaron de las funciones del
puesto de trabajo de trabajadora social, estableciéndose en las cláusulas adicionales
que "el objeto del contrato será efectuar una análisis sobre las necesidades de
coordinación entre la valoración del grado de dependencia y la del grado de
minusvalía" con una duración hasta el 31-12-2007. 4) Contrato de trabajo de duración
determinada eventual por circunstancias de la producción para atender acumulación de
tareas suscrito el 1-1-2008 cuyo objeto era la realización de las funciones de
trabajadora social en el citado centro de trabajo con una duración hasta el 31-3-2008.
4) Contrato de trabajo temporal, eventual por circunstancias de la producción suscrito
el 7-4-2008 para realizar las funciones inherentes al puesto de trabajo de trabajadora
social con una duración hasta el 30-6-2008, fecha en que se produjo el cese de la
actora formalmente acaecido por finalización de contrato.
La prestación de servicios de la demandante, con independencia
del contrato en que se amparaba en cada momento, siempre fue el desarrollo de las
funciones propias de su puesto de trabajo, que era el de trabajadora social, formando
parte del personal del Centro de Valoración y Orientación de Discapacitados de
Valencia, participando como trabajadora social en los procesos inherentes al
procedimiento de reconocimiento, declaración y calificación del grado de minusvalía,
no habiendo realizado la demandante el "estudio sobre la incidencia de los diferentes
tipos de minusvalía en cada sector de población, evaluación, obtención de datos y
posteriores análisis y resultados" al que hace referencia el primero de los contratos de
obra o servicio determinado, suscrito el 1-3-07, ni un "análisis sobre las incidencias
entre la valoración del grado de dependencia y grado de minusvalía", al que hace
referencia el segundo de los contrato de obra o servicio determinado suscrito el
1-9-2007. Si a ello añadimos, que las interrupciones existentes entre contratos, en
algunos casos superiores a veinte días, no son suficientemente significativas: en la
mayoría no hay solución de continuidad entre uno y otro contrato y hay dos
interrupciones que son inferiores a diez días y una interrupción mayor -poco más de
dos meses- pero, parte de dicha interrupción en época estival coincidente con las
vacaciones, por lo que con independencia de la irregularidad de dicha contratación, lo
que es palmario, es la existencia de unidad esencial del vínculo laboral. De ahí, que la
antigüedad que se ha de tener en cuenta para el cálculo de la indemnización
devengada por el despido improcedente de la actora sea la de inicio del primer
contrato de trabajo suscrito entre las partes y al haberlo apreciado así la sentencia de
instancia, la misma se ha de confirmar al haberse ajustado a la doctrina correcta, con
el consiguiente rechazo del recurso ahora examinado.
SEXTO.- En aplicación de lo dispuesto en elartículo 202 LPL, se
acuerda la pérdida de las consignaciones o, en su caso, el mantenimiento de los
aseguramientos prestados hasta que se cumpla la sentencia o se resuelva la
realización de los mismos, así como la pérdida de la cantidad objeto del depósito
constituido para recurrir.
Asimismo y de acuerdo con lo ordenado en elartículo 233.1 LPL,
procede la imposición de costas a la parte vencida en el recurso.
Fallo
Desestimamos el recurso de suplicación interpuesto en nombre
de la Generalitat Valenciana (Consellería de Bienestar Social), contra la sentencia
dictada por el Juzgado de lo Social nº Ocho de los de Valencia y su provincia, de fecha
5 de noviembre de 2008, en virtud de demanda presentada a instancia de Dª Angelica
contra la recurrente; y, en consecuencia, confirmamos la sentencia recurrida.
Se condena a la parte recurrente a que abone al Letrado
impugnante la cantidad de 300 euros.
La presente Sentencia, que se notificará a las partes y al
Ministerio Fiscal, no es firme; póngase certificación literal de la misma en el rollo que
se archivará en este Tribunal y también en los autos, que se devolverán al Juzgado de
procedencia tan pronto adquiera firmeza para su ejecución.
Así, por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y
firmamos.
PUBLICACIÓN.- La anterior Sentencia ha sido leída en audiencia
pública por la Ilma. Sra. Magistrada Ponente que en ella consta en el día de su fecha,
de lo que yo, el Secretario, doy fe.
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