Poesía de Emily Dickinson

Anuncio
PoesÃ−a completa de Emily Dickinson
Por Estelle Talavera Baudet
Â
Â
Hay joyas que pasan sin pena ni gloria, pero las hay que, tal vez por alineación planetaria, empiezan a surgir
en las tertulias, a circular por las manos, a despertar de nuevo en las memorias y resucitar de las viejas
librerÃ−as. Entonces se deleita uno descifrando sus poemas, transitando por esa profundidad tan personal y
arrolladora. Fue asÃ− antaño; asÃ− ha resurgido hoy dÃ−a. Y asÃ− será dentro de muchos años, porque
hay piezas creadas por el ser humano que parecen no ser de este planeta.
Â
Dickinson logra diseñar una foto palpable de su particular forma de mirar en la mente del lector. Ese olor a
fotografÃ−a, a baño de luz, a tristeza y a exaltación, a desnudez de cuerpo y alma sin escalas de por medio.
Idas y vueltas, subidas y bajadas, el ser humano con su cambiante forma, su incongruencia y sus destellos de
ingenua esperanza. Esa es Emily.
Â
Amargord Ediciones acaba de sacar del horno una receta perfecta, una delicatessen: las obras completas de
la poeta Emily Dickinson: 20.000 versos, 1.789 poemas, un volúmen de más de 1.000 páginas.
Â
El artÃ−fice de esta primera obra completa en castellano es Enrique Goicolea, antologuista y traductor de
esta obra. Se documentó y consultó para ello diccionarios de inglés americano del siglo XIX, bancos de
universidades americanas… No dejó tÃ−tere con cabeza y, tras más de diez años de trabajo, ha logrado
dar un considerable impulso al conocimiento de esta extraña joya literaria. En palabras suyas: «Whitman
muestra el mundo por la mañana y Emily Dickinson por la tarde».
Â
Lirismo, introspección, el alma que se alza o se estrella acompañado de la naturaleza, proyectándose en
ella hasta la esencia misma, renaciendo en el inicio de las estaciones, alimentándose de ese aire que anticipa
la primavera o la nieve o todo a la vez. Su universo es tan absolutamente original, tan suyo, que es imposible
no leer sin reblandecerse, sin perderse dentro de sus bosques, sus cumbres, sus flores y abejas.
Â
Â
El Destino es la Casa sin Puerta
a la que se entra desde el Sol;
luego, se empuja lejos la Escalera,
1
porque es imposible la Evasión.
Es variado, según el Sueño
de lo que hacen en el exterior
-donde las Ardillas juegan, las Bayas se colorean,
y los Abetos se inclinan ante Dios-.
Â
«Los misterios que encierra su poesÃ−a son los misterios de la vida misma: el sentido de la existencia, las
posibilidades del arte, la necesidad de amar, la belleza y la complejidad que percibimos en el mundo que nos
rodea». Enrique Goicolea.
Â
Señores, disfruten del milagro.
Â
2
Descargar