díptico de la exposición

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Esta exposición de mis alicias muestra los numerosos caminos que ha
desarrollado el mítico libro: libros para niños, cuento, novela reducida, dibujos
animados, cómic y traducido a todos los idiomas del planeta. Y las decenas de
ilustradores que en el mundo, y durante un siglo y medio, han puesto su pluma al
rostro de uno de los personajes más sugestivos, atrayentes y deliciosos de la historia
de la literatura.
Servicio de Bibliotecas Campus de Toledo
Alicia en el País de las Maravillas
Exposición Bibliográfica
Alicia in Terra Mirabili. – Mhaigh Eo (Éire) [= Irlanda] : Evertype, 2011
Edición en Latín (izquierda).
不思議no国noarisu [= Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas]. – Tokio :
Editorial Kadokawa, 2006. Edición en Japonés (derecha).
Uno, en definitiva, ve estos libros expuestos en nuestra universidad y solo
piensa en seguir recopilando ediciones, porque, da la impresión, no puede existir una
colección más atractiva y maravillosa en la Historia de la Literatura.
Ricardo P. Virtanen
Facultad de Educación de Toledo, Área de Filología Hispánica y Clásica
Año Académico 2013-2014
이상한나라의앨리스. – Seúl [Corea del Sur]: Ed. Sigongsa, 1995
Colección particular del prof.
D. Ricardo P. Virtanen
Biblioteca Fábrica de Armas
Horario: De 9:00 a 21:00 horas, de lunes a viernes
Nadie duda de que Alicia en el país de las maravillas es una de las historias
más atrayentes de la historia de la literatura universal. Su autor fue el clérigo Charles
Dodgson (1832-1898), un matemático inglés y profesor de Lógica en Oxford, cuyo
pseudónimo literario era Lewis Carroll.
La génesis del libro nace de un viaje en canoa del propio escritor con Alicia y
dos de sus hermanas un día de julio de 1862. Alicia Liddell, de 11 años, era hija del
decano de la Christ Church College, amigo personal de Dodgson. La insistencia de
la niña después de aquel fantástico viaje, tras el cual las hermanas quedaron
hechizadas, llevó a Carroll a escribir una narración que dedicará a la hija de su
amigo. En 1864, le regaló un manuscrito, que llevó por título Aventuras
subterráneas de Alicia (Alice’s Adventures Under Ground). Solo un año después, y
por petición de la prestigiosa editorial Macmillan, Lewis Carroll inmortalizaba a la
niña en la creación del libro Alice’s Adventures in Wonderland, en julio de 1865,
tres años después de aquel inolvidable viaje en canoa.
sótanos de un banco hace una década. Precisamente esta ha sido una de las razones
que me ha llevado a coleccionar este libro en más de 50 idiomas (inicié la colección
cuando yo era muy joven, hacia 1978). La belleza de las ilustraciones de los
volúmenes representa la posibilidad de recopilar los excelentes dibujos que se han
hecho del libro en el mundo. Porque coleccionar Alicias en múltiples idiomas resulta
en definitiva acercarse a los ilustradores que han puesto rostro a los sugerentes
personajes del libro (el Gato de Chesire, el Conejo, el Dodo, el Sombrerero o la
Reina). Y esa la gracia de la colección, si lo pensamos un poco, más que
coleccionarlo en idiomas que jamás podremos leer.
En cualquier caso, se confunde quien piensa que Alicia en el país de las
maravillas se trata de una narración para niños o adolescentes. La Alicia de Carroll
es un libro que ha cautivado a un público de todas las edades. El sueño, la lógica, el
sinsentido, el disparate, la imaginación y una fantasía desmesurada son los
ingredientes de una obra que ha sido llevada al cine más de una decena de veces y
ha hechizado a niños, adolescentes y adultos de todas las épocas. Lewis Carroll es,
gracias a sus alicias (Alicia en el País de las maravillas y A través del espejo), el
autor más editado en el Reino Unido, tras La Biblia y Shakespeare.
H Alίkh sth chώra twn thaymάtwn mέsa apό ton kathrέfth. – Atenas : Printa,
2009. Edición en griego.
De todas formas, y además del valor de la historia de Carroll (pensemos que
nos hallamos en la puritana Inglaterra victoriana), uno de los grandes valores del
libro fue la inclusión de 42 ilustraciones del dibujante inglés John Tenniel, cuyos
originales, por cierto, se perdieron hace más de un siglo, y fueron encontrados en los
Alice Harikalar Diyarinda : ve Aynadan Içeri. -- Estambul : Ithaki Yayinlari, 2010.
Edición en Turco.
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