Responsable del sufrimiento
Aprende a Orar / Reflexiones para el cristiano de hoy
Por: Reflexiones del Siglo XXI/P. Guillermo Ortiz, S.J. | Fuente: Catholic.net
Silvia es una mujer que vive en la calle mientras busca trabajo. Conseguir trabajo se le hace cada vez más difícil porque su aspecto se
deteriora cada vez más, y también su salud física y mental.
La situación de apretura, de injusticia, lleva a mucha gente al desequilibrio físico, porque el hambre resiente la salud y también el
equilibrio síquico y espiritual. Una persona que no puede estar en su casa con sus hijos, que además cuando vuelve a su casa, si es que
le quedan fuerzas y ganas de volver, después de no haber encontrado trabajo, después que le dijeron que no, vive una situación de
frustración, de angustia que va destruyendo sus fuerzas físicas, síquicas, espirituales. La injusticia golpea la vida, el corazón, la cabeza.
¿Cómo proyecta usted su vida?
Cuando proyectamos la vida, el día que vivimos, ¿podemos dejar de lado a tantas víctimas de la injusticia?
No se trata de una limosna, como muchas veces entendemos la caridad. La caridad es nada más ni nada menos que el amor cristiano,
un don de Dios, y el mandamiento con el que Jesús quiere construir la familia de los hijos de Dios.
Si vivis la cultura de las sensaciones y sólo te interesa sentirte bien, los seres humanos serán para vos tan descartables como los platos,
los cubiertos y tantas cosas que hoy te ofrece el mercado, aunque el otro tenga sentimientos y derechos. ¿Quién es responsable,
entonces, de la locura y la angustia de mucha gente buena?
Señor, que sepa ver al otro, que sepamos ver que la felicidad no está en sentirse bien cada uno por su lado, y que el gozo tiene que ver
con abrir el corazón a los demás como Jesús nos enseña desde hace 2000 años, y que también hoy, presente entre nosotros en la
Eucaristía nos pide encarecidamente: “Amaos los unos a los otros”