PREMISAS

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Seminario Pastoral Dehoniano
MISSIO CORDIS
Um coração que escuta, aprende e anuncia
DEL ANUNCIO KERIGMÁTICO
…A LA CONVERSIÓN
“Mi Padre encuentra su gloria en esto;
que ustedes produzcan mucho fruto” (Jn. 15,8)
1. La invitación de Aparecida
La Conferencia de Aparecida (2007) ha marcado definitivamente la urgencia de un anuncio
Kerigmático para poder convertir y convertirnos como discípulos-misioneros de Jesucristo; para
poder “abrazarlo” con entusiasmo, y re-enamorarnos de él.
Según Aparecida estamos viviendo este cambio de época, con muchos signos negativos, pero
también anhelos esperanzadores.
- Está resurgiendo la sed de Dios: hay un anhelo de lo espiritual..
- Las personas se abren al diálogo y a la discusión de las cuestiones controvertidas. Surge, de
esto, un anhelo por la verdad. La mentalidad de la gente es más flexible y pluralista.
- La valoración de la persona humana. Cada vez nos hacemos más conscientes que la dignidad
de la persona humana.
Sin embargo la forma como trabaja hoy la Iglesia no satisface a estos anhelos. Es necesario
replantearnos una conversión pastoral (A. 365-372). Las preguntas que surgieron desde el
principio de la reunión de Aparecida fueron: ¿Cómo contrarrestar el divorcio entre la fe y la
vida? ¿Cómo cambiar la práctica cristiana, centrada en el culto, hacia una irradiación en los
otros ámbitos de la vida privada y social?
La respuesta es que esto se puede lograr solamente con la convicción plena al Señor que me ha
llamado. Por eso tengo que encontrarlo (conocerlo), amarlo (convertirme a él) y servirlo (misión).
“No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con
una Persona, que da un nuevo horizonte y una orientación decisiva a nuestra vida” . Benedicto
XVI
A la clave del Anuncio y del Encuentro se suma entonces la de la Conversión.
La Iglesia, por venir de una época de cristiandad, donde el modelo cultural vigente le favorecía,
se acostumbró a que sus instancias fueran ofrecidas para el que viniera, para el que nos
buscara.
Eso funcionaba en una comunidad evangelizada. Pero en esta situación en la que estamos, la
Iglesia necesita transformarse y volverse misionera. Ya no podemos estar esperando que
venga el 'cliente', el fiel, sino que tenemos que tener coraje (y estrategias concretas) para ir hacia
donde nos necesitan, hacia donde no han escuchado la buena nueva del Reino.
El anuncio Kerigmático no es una rebaja de precio, un simplificar la poderosa estructura
dogmática y estructural de la Iglesia para volvernos más accesible, quizás más simpáticos…
El Anuncio Kerigmático nos compromete en primera persona a un cambio radical… los primeros
convertidos son los mismos anunciadores.
El sentido de este llamado a la conversión proviene, indudablemente, de una realidad social y
eclesial que necesita transformarse. Además de la conversión personal de cada hombre y
mujer que, libre y conscientemente, “abraza” a Jesucristo (enamoramiento) y lo encarna en su
vida, hoy se vuelve necesaria una conversión comunitaria, que modifique algunas disposiciones
generales de la Iglesia y de su actuar en la misión.
La Palabra de Dios es la primordial invitación a la revisión y al cambio, como lo fue para las
primeras comunidades cristianas. La comunicación de vida en Cristo no se da por medio de
ideas sublimes, sino que, discerniendo la realidad, descubrimos el Reino (la entrañable manera
de ser de nuestro Dios) que se hace presente bajo signos concretos, reales y efectivos.
El p. León dDehon al terminar su 8ª. Conferencia en Roma afirmaba esa particular cuidado de la
Iglesia:
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“La Iglesia tiene un particular cuidado de los pequeños, de los humildes, de los pobres.
Me envió a evangelizar a los pobres”1
El llamado a la conversión implica cambios radicales. Estar dispuestos a cambiar es estar
dispuestos a dejar que el Espíritu Santo nos lleve por donde Él considere conveniente, aunque
eso signifique desprenderse de modelos a los que estamos acostumbrados. Quizás, el mayor
problema de la conversión resida en “desacostumbrar” : los “vetero-católicos” moldeados bajo
una forma de hacer las cosas, ya no se cuestionan, ni se dejan mover el piso (más bien cobran
a los derechos de piso a todo el que se acerque a su ciudadela amurallada).
En Aparecida n. 365 se encuentra la propuesta de la conversión pastoral:
a) “Esta firme decisión misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los
planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas…”. No hay parte ni porción de
la Iglesia que no quede afectada por la renovación misionera.
b) “Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los
procesos constantes de renovación misionera”. El proceso no puede realizarse sectorizado,
determinando un área parroquial misionera y las demás estancadas en su pastoral de
conservación.
c) “Abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe”.
Lamentablemente, y por más doloroso que resulte asumirlo, nuestra Iglesia cuenta con
estructuras caducas, vencidas para esta época, estructuras que no permiten la transmisión de la
fe, sino que la ralentizan y hasta obstaculizan. “Un viento violento sacudió toda la casa”. El
Espíritu Santo nos exige con fuerza que no nos interpongamos a la Palabra.
El CAM 3 llegó a elegir como lema un triple imperativo para el discípulo-misionero que hemos
adoptado en este seminario de “Missio Cordis”: "Escucha, Aprende y Anuncia"… La genialidad
espiritual de AL. (confirmada por tantos testigos y mártires de la fe) ha abierto pistas para una
nueva manera de entender la misión: - nos enseña a convivir con otros, desde nuestra propia
identidad.
- nos llama a vivir “centrados en el Reino y siempre en camino, con una actitud de
permanente desinstalación, de saber que somos sólo huéspedes…”.
- nos propone la búsqueda y escucha y dialogo.
- nos compromete a una espiritualidad Eucarística compartiendo “la mesa de la vida,
mesa de todos los hijos e hijas del padre, mesa abierta, incluyente, en la que no falte
nadie”.
- nos invita a una acción samaritana, que sale al encuentro del distinto, del frágil y nos
hace poner el corazón, para “dignificarnos mutuamente con el gesto del amor” (IT
163-166). 2
2. Partir de un anuncio Kerigmático, en el espíritu Dehoniano
Aparecida nos ofreces a los Dehonianos unas cuantas sugerencias para traducir nuestra
espiritualidad y carisma en una propuesta kerigmática. Para quedarnos simplemente y muy
esquemáticamente en nuestros lemas principales descubrimos que:
1. EL “AQUÍ ESTOY” ES EL LEMA DEL DISCÍPULO QUE ESCUCHA
Jesús, “siendo Señor se hizo servidor y obediente hasta la muerte de cruz; siendo rico eligió
ser pobre por nosotros enseñándonos el itinerario de nuestra vocación de discípulos y misionero”
(A. 31).
1
2
DEHON Leon, La renovación social cristiana, Ed. Dehonianas Uruguay, Montevideo 2009, p. 47
Comisión Teológica del CAM 3, Instrumento de trabajo, OMP, Quito 2008; en adelante IT y número
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- La Misión-Escucha se da entonces en todo el proceso de Encarnación (Hebr. 10,10). Jesús
siendo Dios se hace “peregrino” con la humanidad…
Decía el p. Dehon: “El amor del Corazón de Jesús es el amor divino humanizado”.3
2. EL“SEAN UNO” ES EL LEMA DE LA COMUNIDAD QUE APRENDE Y COMPARTE.
“Jesús y su discípulo comparten la misma vida que viene del Padre… La consecuencia
inmediata de este tipo de vinculación es la condición de hermanos que adquieren los miembros
de su comunidad” (A. 132). La dimensión comunitaria de la fe es un rasgo esencial de la misión.
“La comunión es misionera y la y la misión es para la comunión” (A. 163)
“En el ejercicio de la unidad querida por Jesús, los hombres y mujeres de nuestro tiempo se
sienten convocados y recorren la hermosa aventura de la fe, ‘Que sean uno…’ (Jn 17,21)”. (A.
159)
En Souvenirs, el p. Dehon insistía “Somos una familia de hermanos, y debe ser una familia muy
unida y muy santa”4
3. EL “VENGA TU REINO” ES EL LEMA DE LA COMUNIDAD “MISIONERA PARA LA
HUMANIDAD”
“Bendecimos a dios con ánimo agradecido porque nos ha llamado a ser instrumentos de su
Reino de amor y de vida, de justicia y de paz” (A. 24)
El seguimiento de Jesús conlleva de modo indisoluble la transformación interior de la
persona y el compromiso de transformación del mundo según el proyecto del Reino. La
radicalidad cristiana debe envolver el actuar y el ser, por entero. Es una propuesta de vida
total.
Es conocida la expresión contundente del p. Dehon en su 2ª Conferencia romana:
“Si queremos que reine Cristo, que nadie nos lleve la delantera en el amor al pueblo” 5
"El proyecto de Jesús es instaurar el Reino de su Padre. Por eso pide a sus discípulos:
¡Proclamen que está llegando el Reino de los cielos! (Mt 10,7). Se trata del Reino de la vida.
Porque la propuesta de Jesucristo a nuestros pueblos, el contenido fundamental de esta misión,
es la oferta de una vida plena para todos. Por eso la doctrina, las normas, las orientaciones
éticas, y toda la actividad misionera de la Iglesia, debe dejar transparentar esta atractiva oferta
de una vida más digna, en Cristo" (A. 361).
Esd impactante la afirmación del p. Dehon en ¡La renovación social cristiana”:
“El verdadero y buen progreso es el de la dignidad humana”.6
La tensión entre Iglesia y Reino pasa entonces a estar en el centro de toda reflexión sobre la
misión. Todos conocen la ocurrencia de Alfred Loisy: "Jesús ha anunciado el Reino y ha
nacido la Iglesia"; más que una ocurrencia es una permanente interpelación (provocación),
dirigida a la fe cristiana.
La Iglesia no tiene que anunciarse a sí misma, ella es solamente el dedo que designa el
Reino.
Anunciar el Kerigma, Cristo encarnado, muerto y resucitado, desde estos tres lemas
Dehonianos es un camino que nos desafía y nos pone en constante “movimiento”.
3. La conversión fruto del anuncio
3
4
5
6
DEHON León, La vida de amor, Ed. Dehonianas Uruguay, Montevideo 2009, p. 8
DEHON León, Souvenirs, Ed. Dehonianas Uruguay, Montevideo 2009, p. 23
DEHON León, La renovación social cristiana, Ed. Dehonianas Uruguay, Montevideo 2009, p. 16
DEHON Leon, ibid, p. 39
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La meta final de todo anuncio kerigmático es la conversión: un “enamoramiento” apasionado de
Cristo que al hacernos discípulos suyos cambia los horizontes de toda nuestra vida
Las signos de los tiempos nos obligan a tomar postura frente a la realidad. O la aprovechamos,
y nos convertimos, o la dejamos pasar.
El teólogo-filósofo Bernard Lonergan define la conversión, como un cambio de corazón, una
transformación completa de la manera de vivir. "La gracia operante es la sustitución de un
corazón de piedra por un corazón de carne… es la eficacia de la conversión, el movimiento
gradual hacia una transformación plena y completa de toda nuestra manera de vivir y de sentir” 7
La Misión y la pastoral nacen de esta nueva opción de vida, y no son un simple propósito o
estrategia.
Lonergan distingue tres dimensiones de la conversión: intelectual, moral y religiosa.
- La conversión intelectual es una clarificación del conocimiento. Conocer no es simplemente
ver “lo evidente”; también es comprender, juzgar y creer. La realidad nos es dada a través de la
experiencia, organizada y construida por la comprensión inteligente, afirmada por el juicio y
creída por la libertad. Convertirnos significa darnos cuenta de que el mundo no es conocido
individualmente, sino por la experiencia de una comunidad que ha elaborado los significados y
que continuamente percibe la realidad por los juicios que hace de ella.
- La conversión moral es el cambio del criterio que la persona utiliza para sus decisiones.
Consiste en comenzar a obrar por el bien mismo, y no sólo por la satisfacción de los intereses
propios.
- La conversión religiosa es entrar en el dinamismo del estar enamorado. Es comprometerse
no con este o aquel acto de amor, sino hacerse cargo de todas consecuencias que desata una
relación centrada en el otro. La conversión afectiva nos saca de nuestro yo, y nos orienta a salir
de nuestros intereses para mirar hacia el bien de los otros. La conversión del Espíritu inunda el
corazón del creyente como gracia. Es un continuo entregarse a Dios para realizar los deseos del
corazón del Padre-Madre de Jesús de Nazaret.
La conversión en sentido cristiano no se produce si no se perciben cambios en los 3 registros (no
necesariamente en este orden). Hablar de conversión es hablar de una gracia proveniente de
Dios. La Misión no es una actividad exclusivamente humana, sino que está abierta a la acción
salvadora de Dios con quien todo el equipo pastoral aspira a colaborar. Por eso la Misión es un
proceso que se hace tanto de pie (en la experiencia "con la gente"), como sentado (discutiendo
en la comunidad), como de rodillas (pidiendo al Padre de Jesús que nos dé su Espíritu para
convertirnos).
Equipos de pastoral al servicio de La Misión. Sabemos que la mayoría de nuestros equipos
pastorales no suelen ser verdaderos equipos misionero; son más bien una instancia en la que
cada uno disputa su “espacio”, al que los otros no tienen por qué entrar (los famosos
“derechos de piso” que reclaman los “vetero-católicos”).(ver anexo
1).
El proceso de conversión-conocimiento tiene un doble movimiento: proceso ascendente de
humanización hacia la trascendencia, que desemboca en el Amor de Dios, y que vuelve para
trasformar la realidad en un proceso descendiente de divinización (ver anexo 2). 8
7
LONERGAN Bernard, Método en teología, Ed. Sígueme Salamanca 1986, pág 234.
Para el jesuita, canadiense, la experiencia del conocer, pasa por distintos niveles de conciencia. El primero nivel
de conciencia es prestar atención a la realidad (observamos describimos, nos informamos): nivel empírico.
8
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De acuerdo con un plan a largo plazo, estos equipos tendrán también entre sus
responsabilidades, la crear una metodología de trabajo y seguirla. Nuestra práctica no es todo lo
eficaz que nos parece; hay que poder sospechar de los éxitos fáciles y dejar de planificar
muchas actividades disgregadas (para la satisfacción de conciencias voluntaristas y culposas).
Hay que comenzar a señalar caminos (itinerarios) nuevos, que se hagan opciones firmes y
estables.
El p. Dehon insiste mucho en esta preparación seria: “Hace falta estudiar para saber y hay que
estudiar para enseñar…Las medidas que hay que tomar se resumen en tres palabras: el estudio,
la accion y la oración. Nos hacen falta doctores, apóstoles y santos”.9
Y hablando de la Dirección (acompañamiento) Espiritual dice que nos pide: “apertura del
corazón, confianza y obediencia…Esto es para ti el camino de la paz y de la seguridad” 10
4. Pistas…
Este mundo, y especialmente los jóvenes, espera de nosotros que superemos las mutuas
desconfianzas e incluso cierto desencanto recíproco. “Nos apremia la misión que sentimos hoy:
estar muy en Dios y muy en los seres humanos. Proyectamos una misión que sea espacio de
puente, diálogo y encuentro” (IT 169).
"La Misión asume su responsabilidad ética frente a la construcción de una sociedad global... y la
consolidación de una conciencia ciudadana… " (IT 180).
Escuchar y aprender nos ponen en una aptitud de Diálogo permanente con la “humanidad”, que
es cada hombre y mujer que cruza por nuestra vida… Este Diálogo con la humanidad -dice el
CAM 3- puede muy bien considerarse como el nuevo nombre de la Misión.
Esto nos impulsa a buscar los criterios que definen un nuevo estilo misionero: la
Evangelización como proceso permanente e integral puede tener estos 7 ejes temáticos y sus
desafíos:
1- La primacía de la persona y el respeto de la identidad (subrayar la gratuidad, la cercanía, el
sentido de la vida…).
2- El anuncio kerigmático y plural para llegar a todos (centrar el mensaje y aprender los
nuevos lenguajes)
3- El Encuentro personal con Jesucristo (llegar al Cristo de la fe, luego de recuperar al Jesús
histórico).
4- Cultivar el sentido religioso y trascendente (redescubrir la teología mística en el actual
contexto cultural).
5- La Opción por los pobres y la creatividad del compromiso social de la caridad (proponer una
ética de los valores para humanizar la globalización).
6- La misión compartida como camino de identidad social (reconstruir los vínculos de
pertenencia y de responsabilidad social).
7- Diálogo con la cultura actual eje trasversal de la Misión (acercar el mundo de la ciencia, la
tecnología, el arte…).
El segundo, si además de atender, buscamos entender (preguntamos, explicamos, interpretamos): nivel
intelectual. El tercero si además, queremos organizar lo que entendimos (dudamos, juzgamos, valoramos): nivel
racional.
El cuarto se da cuando nos hacernos responsables de lo que hemos atendido, entendido y organizado (decidimos
nuestras metas, nos comprometemos personalmente, nos decidimos): nivel de responsabilidad.
Por último, como fruto de este conocimiento consciente, viene el nivel religioso, con su testimonio de fe que nace
de la experiencia del amor de Dios (conversión). Ibid. Pág. 16,17.
9 DEHON León, La renovación social cristiana, Ed. Dehonianas Uruguay, Montevideo 2009, p. 46
10 DEHON León, La vida de Amor, Ed. Dehonianas Uruguay, Montevideo 2009, p. 40
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Hay que establecer, con cierta urgencia “paulina”, este nuevo Diálogo-Misión con todos los que
nos rodean: hombre y mujer, joven y anciano, bautizado o no.
Siete pistas concretas para aterrizar lo anterior:
1- La primacía de la persona y el respeto de la identidad:
La parroquia como SALA DE ENCUENTRO – Acompañamiento espiritual, escucha, atención…
no despachar. (Por ej. en Holanda, una parábola en el centro de Ámsterdam…; en Montevideo
en San Francisco de la Ciudad Vieja: la escucha del Cristo de la Paciencia…)
2- El anuncio kerigmatico y plural para llegar a todos
DIVERSOS ITINERARIOS CATECUMENALES (por ej. La preparación bautismal; …no
charlas!;) nuevas formas de adhesión a la comunidad. CENTROS DE ESCUCHA barriales;
propuesta de ITINERARIOS BÍBLICOS diversificados…)
3- El Encuentro personal con Jesucristo
Establecer en todas la parroquias, como parte del proyecto pastoral, UN GRAN RETIRO
KERIGMÁTICO ANUAL, una experiencia fuerte y profunda (ya hay muchos ejemplos…)
4- Cultivar el sentido religioso y trascendente en el actual contexto social;
LECTURA ORANTE DE LA PALABRA (el card. Osacr Rodríguez) y el LIBRO DE ORACIÓN
COMÚN de los anglicanos (por ej. en las Pequeñas Comunidades…con la nueva catequesis
para las familias)
5- La Opción por los pobres y la creatividad del compromiso social de la caridad
QUE EL POYECTO SOLIDARIO llevado adelante por toda la comunidad busque un camino de
colaboración en RED con otras instituciones no católicas es un llamado misionero urgente que
hace creíbles otros pasos. (por ej, Enternder la Promocion social como educación integral, multiistitucional).
6- La misión compartida como camino de identidad social
“YO TAMBIÉN SOY IGLESIA” una invitación personalizada (visita en la casa?..., carta a los
vecinos? …, Facebook?...) para lograr una vinculación afectiva antes de la propuesta kerigmática
7- Diálogo con la cultura actual como eje transversal de toda actividad misionera
La necesidad de estudiar y profundizar algunos temas de actualidad (urgentes): UN GRAN
FORO DEBATE ANUAL con expertos (por ej. invertir en formación… en tutorías)
CONCLUSIÓN
Para que nuestra experiencia se haga creíble debe radicar en el encuentro con el “otro”. Ese
volcarse al otro, sin embargo, nos abre camino a nuestro propio espacio. Por eso Certeau frente
al “otro”, proclama "Sin ti, ya no puedo vivir. El otro es algo diferente de mí, pero es también
alguien a quien necesito “puesto que lo que soy de más verdadero, está entre nosotros". 11
El otro, así como el Otro, con la o mayúscula, son parte de un único acto de creer: resumido por
Certeau en la exigente y humilde expresión de la oración “secreta” del sacerdote antes de la
11
Michel DE CERTEAU, La debilidad de creer, Katz, Buenos Aires 2006, pág. 28
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comunión: "Que no me aparte de ti nunca".
Elegir esta experiencia del otro significa al mismo tiempo elegir un camino y un lugar (estable y
firme).
Por un lado el camino es un partir que nunca se termina. Por otro lado el lugar estable es una
práctica comunitaria, un "hacer juntos'; y también eso siempre debe volver a empezar.
“Partir significa romper con el encierro para ponerse a avanzar, dar un paso más para avanzar,
no confiar en el soporte de las palabras bien garantizadas para enfrentarlas o conducirlas a una
práctica, no confundir la fe con la solidez de las instituciones establecidas, preferir a la opulencia
de los apologéticos o de la instalación, la pobreza del viaje”. (La debilidad de creer, p. 28)
La partida sólo se hace realidad en la confrontación, en el intercambio con los otros, con la
comunidad. “Los otros son nuestros verdaderos viajes”. Por eso, Certeau considera que la
práctica de la comunicación es el lugar real de la vida consagrada. Ya no hay lugar para el
individualismo, y la práctica comunitaria “consiste en hacer juntos esa verdad y en apostar en
común al acto de creer”. 12
La Misión se hace creíble sólo si se emprende como un viaje de búsqueda, en la certeza de ser
(todos) una sola comunidad.
Quinto Regazzoni, scj
Montevideo, 14 de marzo de 2010
Proceso de Conversión - Conocimiento
12
Ibid. pág. 28 y 29
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