-4Ante Dios no podemos invocar ningún derecho de propiedad; no somos más que usufructuarios, administradores de los bienes de Dios.
6. La Providencia de Dios.- Decía Jesús: «No os acongogéis por
el cuidado de hallar qué comer, para sustentar vuestra vida, o de
dónde sacaréis vestidos para cubrir vuestro cuerpo, ¿qué?, ¿no vale
más la vida o el alma que el alimento y el cuerpo que el vestido? Mirad las aves del cielo cómo no siembran ni siegan, ni tienen graneros,
y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿Pues no valéis vosotros mucho
más sin comparación que ellas? ¿Y quién de vosotros a fuerza de discursos puede añadir un codo a su estatura? Y acerca del vestido, ¿por
qué os inquietáis? ContemPues si
plad los lirios del campo,
una yerba
cómo crecen y florecen;
del
ellos no labran ni hilan. Sin
campo
embargo, yo os digo que ni
Dios así la
viste,
Salomón en toda su gloria
¿cuánto
se vistió como uno de ellos.
más a
Pues si una yerba del camvosotros,
po, que hoy es y mañana se
hombres
echa en el horno, Dios así la
de poca
viste, ¿cuánto más a vosofe?
tros, hombres de poca fe?
Así que no andéis diciendo, acongojados, qué comeremos y beberemos, o con qué nos vestiremos, como lo hacen los paganos. Ya sabe
vuestro Padre que tenéis necesidad de estas cosas. Buscad primero el
reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura.»
( Mateo 6, 25 - 33 )
7. Los seres más perfectos de la creación.-Los ángeles y los
hombres, porque son inteligentes, libres, capaces de conocer y amar
a Dios. Mientras que todo está destinado a la destrucción y a la
muerte, los ángeles y los hombres han sido creados para el cielo.
8. Habla con frecuencia, muy humildemente y mucha caridad
a Dios, valiéndote de la intercesión de la Santísima Virgen María.
D íp t i c o Nº 9
LA PRENSA DE LA SAGRADA FAMILIA
IGLESIA CATÓLICA EN MISIÓN
LA DOCTRINA DE JESUCRISTO EN EJEMPLOS
Con autorización eclesiástica
T E M A: D I O S C R E A D O R
1. Dios, Creador de cuanto existe.- En las actas del martirio
de San Pionio y sus compañeros, se lee el siguiente interrogatorio:
-«¿Por qué no sacrificas?» -«Porque soy cristiano». -«¿Qué Dios
adoras?» -«El Dios Todopoderoso, que ha hecho el cielo y la tierra, el
mar y todo cuanto éstos producen y contienen; a Aquel que nos creó
a todos, dándonos con abundancia todas las cosas».
-2-
2. Antes de la creación sólo existía Dios.- Preguntaba un
niño: «Si Dios ha hecho el mundo, ¿qué había antes de que lo hiciese?». -«Nada: solamente Dios». -«¿Y qué hacía? ¿No estaba triste?»
-«Dios no puede estar triste porque es feliz en Sí mismo. Nuestro Dios
es un Dios único; pero no es un Dios solitario, ya que en Él hay tres
Personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. En conocerse y amarse
está la suprema felicidad de Dios». -«Y si no había nada, ¿de qué hizo
Dios el mundo?» -«De nada; sin nada. Con sólo su querer. El poder de
Dios es infinito y no lo tiene igual ninguna criatura, por eso sólo Dios
puede crear, sacar las cosas de la nada».
-3-
4. La creación nos da a conocer al Creador.-«El firmamento,
tachonado de estrellas, es un espejo gigantesco donde se refleja la
imagen de Dios invisible...; un librito abierto, en donde podemos leer
su santo nombre con letras resplandecientes de soles... Es un reloj gigantesco, a quien una mano omnipotente dio cuerda duradera, pero
3. Dios lo creó todo por amor a los hombres.- Sigue pre-
guntando el niño: «Antes de crear Dios el mundo y a los ángeles y a
los hombres, ¿no tenía a nadie que le sirviera?»-«Ya te lo dije: Dios es
feliz en Sí mismo; no necesita de nuestros servicios. Nos creó sólo
porque es infinitamente bueno; para hacernos en el cielo participantes de su
eterna felicidad. Y para nosotros
creó todas
las cosas,
por el amor
que nos tiene. Así
muestra su
magnificencia y honor
y así nos anima a que reconozcamos su
grandeza y
le amemos».
EL SISTEMA SOLAR
esa cuerda indefectiblemente tiende a acabarse, y llegará el día en
que se habrá acabado del todo. Es también un incendio vastísimo en
que arden millones de inmensos globos en espantosa conflagración.
Como el combustible no es infinito, ha de ir necesariamente agotándose, hasta que al fin se agotará del todo, y se apagará definitivamente la hoguera. Por las maravillas del universo venimos en conocimiento de la infinita sabiduría y poder de Dios que lo creó.
5. Dios es el Señor de todas las cosas.- Como el que hace
una casa con materiales que él compra y con obreros a quienes paga
el debido jornal, suele después decir: «Esta casa es mía, porque la he
hecho yo»; con mucha más razón nos puede decir Dios: «Este mundo
es mío y todo cuanto en él se encierra, porque Yo lo he creado. Yo lo
saqué de la nada; y porque incesantemente Yo lo estoy conservando
en su ser.»