M-033 - Universidad Nacional del Nordeste

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Resumen: M-033
UNIVERSIDAD NACIONAL DEL NORDEST E
Comunicaciones Científicas y Tecnológicas 2006
Importancia del desarrollo fetal del hueso maxilar en la conformación de la arcada
alveolodentaria superior y la bóveda palatina. Implicancias Odontológicas
Lagraña, Raúl - Camacho Verna, Mariana - Frank, María - Medina, Noelia - Ruiz, Silvia
Cátedra de Anatomía General, Facultad de Odontología UNNE
Avenida Libertad N° 5450. (3400) Corrientes - Argentina.
Teléfono: +54 (3783) 457990. E-mail: [email protected].
ANTECEDENTES:
Formadas las cavidades nasales primitivas (1-2), la fusión de los procesos nasales médiales (cápsula nasal) da origen al
paladar primario, parte ventral del techo de la cavidad oral.
Simultáneamente los arcos branquiales que en número 5 o 6 pares iniciaron su desarrollo lateralmente junto a la
vesícula cerebral posterior, crecen ventralmente para ubicarse entre la prominencia cefálica anterior y la prominencia
cardiaca (1-4). Están constituidos por ectodermo, un eje mesodérmico y endodermo.
El primer par de arcos branquiales son los responsables del desarrollo del esqueleto de los maxilares (3), al dividirse por
un seno ventral en dos porciones: Superior o proceso maxilar e Inferior o proceso mandibular,
Durante la 6ta semana los procesos maxilares emiten una prolongación hacia la línea media denominada mamelones
palatinos que finalmente se unen constituyendo el paladar secundario.
El PALADAR DEFINITIVO ÓSEO (5) deriva de los paladares primario y secundario, entre ambos queda una
pequeña área no fusionada en la línea media que es el conducto nasopalatino, futura fosa incisiva.
Durante el desarrollo del paladar se origina a partir de los procesos maxilares los huesos palatino y maxilar, este último
de gran implicancia odontológica.
Hueso maxilar (os maxillare)
Desarrollo embrionario:
Crece a partir del tejido mesenquimal del proceso maxilar, ubicado lateral y superficial a la cápsula nasal.
Clásicamente (5-6) se consideran dos (2) centro de osificación:
Centro de osificación postmaxilar, para la porción principal del hueso maxilar superior. Ubicado por encima de
la fosa canina, se lo observa alrededor de la sexta (6) semana de gestación. Inicialmente forma una laminilla
alveolar lateral y una proyección craneal (parte posterior de la rama ascendente del maxilar).
Centro de osificación premaxilar o intermaxilar ubicado por encima de los incisivos. Aparece en la misma etapa
gestacional y da origen a una laminilla alveolar central, a la espina nasal y a la porción anterior de la apófisis
ascendente
Desarrollo fetal:
El material óseo originado del centro postmaxilar avanza y cubre al premaxilar, quedando un vestigio, la sutura
interalveolar de Jarmer o fisura incisiva, que se observa en la apófisis ascendente y/o en la bóveda palatina
dirigiéndose desde el espacio entre incisivo lateral - canino a la línea media, donde se une a la del lado opuesto. Hasta
los dos años es normal observar la sutura y no es raro verla en los adultos.
La formación ósea de la maxila se realiza por mecanismo de osificación intramembranosa. Su crecimiento es por
dominancia de las suturas interóseas y por el desarrollo de cavidades neumáticas (seno maxilar), para cumplir más tarde
las funciones de respiración y digestión. El crecimiento por el mecanismo de tipo sutural se realiza en los tres planos
del espacio, hacia abajo y adelante por las suturas maxilomalar, frontomaxilar y cigomáticatemporal. En sentido
transversal por la sutura media palatina, en el crecimiento vertical por el desarrollo de las apófisis alveolares. Durante
el período fetal la superficie externa de toda la maxila incluida la premaxila es de aposición para permitir que aumente
la longitud del arco cigomático junto con el desarrollo de los gérmenes dentarios. Además se produce reabsorción del
lado nasal del paladar, lo que genera un crecimiento hacia abajo del paladar y por ende un alargamiento vertical del
maxilar. El seno maxilar aparece como un surco poco profundo en la cara nasal del hueso, alrededor de las 18 semanas
(CR: 150 mm.). En la misma época se observa el inicio del conducto infraorbitario a partir de un surco en la cara
orbitaria del hueso. Alrededor de las 20 semanas se identifica el conducto óseo lacrimonasal.
El hueso maxilar ya formado es de altura pequeña y su crecimiento vertical se debe en el feto al aumento de la porción
alveolar. Ésta al finalizar el segundo mes del período embrionario (octava semana) contienen los gérmenes dentarios en
desarrollo rodeados parcialmente por las criptas óseas en formación. Los gérmenes dentarios estimulan la formación de
los alvéolos (cavidades cónicas destinadas a alojar la o las raíces de los elementos dentarios) a medida que éstos pasan
de la etapa preeruptiva a la eruptiva prefuncional. Con la formación radicular se conforman los tabiques óseos y de ésta
manera se incorporan gradualmente los alvéolos a los cuerpos óseos de la maxila. Durante su formación el hueso
alveolar crece alrededor del diente y se une a la porción basal de los maxilares.
En el feto, la remodelación que abarca superficies periósticas de resorción, comienza casi a las diez semanas, en dos
sitios principales: las superficies óseas de revestimiento alrededor de los gérmenes dentales y el área endocraneal del
hueso frontal. La remodelación principal a través del esqueleto facial precoz restante empieza cerca de la decimocuarta
semanas; antes los huesos se expanden en todas direcciones desde sus centros de osificación respectivos. La
remodelación como fenómeno vinculado al crecimiento, comienza cuando cada uno de los huesos de la cara y el cráneo
alcanzan su morfología definitiva.
Algunos autores como Woods (7) no concuerdan con esta explicación.
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Objetivo: Trabajo prospectivo para el estudio anatómico del desarrollo del hueso maxilar en fetos
Palabra Clave: Hueso maxilar – desarrollo fetal - implicancias
MATERIALES Y MÉTODO:
En la Cátedra de Anatomía General de la Facultad de Odontología de la UNNE se procedieron a estudiar cincuenta (50)
maxilares humanos en distintos periodos fetales (8 a 38 semanas), medidos desde el vértice a sacro (cr) para determinar
la edad gestacional (2-3).
Fueron sometidos a procedimientos de maceración y desgrasado, luego limpieza de partes blandas, obtención de piezas
óseas, lavado con solución débil de hipoclorito de sodio, secados al sol y barnizados. (Fotos Nº 1 y 2)
Se realizó medición del crecimiento óseo con un calibrador, registrando los siguientes reparos:
1. Espina nasal anterior (ENA)-Borde posterior de la Apófisis Palatina
2. Agujero suborbitario-Reborde inferior de la órbita
3. Agujero suborbitario- Reborde alveolar
4. Línea media-Punto más externo del reborde alveolar
5. Reborde alveolar-Punto más alto de la Apófisis Frontal
Los datos fueron tabulados y se realizó documentación fotográfica.
FOTO Nº 1: Huesos Maxilares. En distintas semanas del desarrollo fetal. (Vista Caudo-Craneal)
FOTO Nº 2: Huesos maxilares articulados (25 Sem. + 1): 1. Apófisis Palatina, 2.Foramen Incisivo, 3. Sutura de
Jarmer, 4. Fosas Alveolares. (Vista caudo-craneal)
.
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DISCUSIÓN DE RESULTADOS:
En el feto la parte anterior de la maxila es de depósito en las superficies linguales y de resorción en las áreas nasales de
revestimiento. Sin embargo hay una diferencia importante en el área anterior, sitio de depósito en el feto que adquirirá
carácter de resorción luego de los primeros años de vida. Durante la etapa fetal el área lateral de toda la maxila
incluyendo su parte anterior es de acumulación a fin de facilitar la longitud del arco que aumenta en combinación con el
desarrollo de los gérmenes dentarios y su expansión subsiguiente. Hay resorción en todas las superficies alveolares de
revestimiento alrededor de cada germen dental. En consecuencia el arco maxilar fetal se alarga en sentido horizontal
hacia atrás y adelante, en contraste con el modo de alargamiento principalmente posterior en los periodos finales de
crecimiento del lactante. Las superficies posteriores e infraorbitarias de la maxila son de depósito en la fase prenatal.
El proceso de depósito posterior en la tuberosidad de la maxila aumenta de manera progresiva la longitud maxilar
horizontal. La superficie externa de la apófisis frontal del maxilar es de depósito durante el desarrollo prenatal.
En el cráneo fetal, el depósito sobre el piso orbitario lo conserva en relación postural constante con el globo ocular. La
maxila, incluyendo piso orbitario se desplaza en dirección cada vez más inferior en relación con el crecimiento
continuo de hueso nuevo en la sutura frontomaxilar. El conducto suborbitario también se desplaza hacia arriba durante
el crecimiento maxilar por resorción superior y deposito por debajo del nervio infraorbitario. Estos procesos conservan
un vínculo constante entre el nervio y el piso orbitario, a lo largo del cual pasa el nervio suborbitario antes de penetrar al
conducto del mismo nombre. (Foto N° 3 y 4)
FOTO Nº 3: Hueso Maxilar Izquierdo (20 Sem. + 1): 1. Espina nasal, 2. Apófisis frontal, 3. Apófisis palatina, 4.
Fosas alveolares, 5. Canal suborbitario, 6. Canal lacrimonasal, 7. Apófisis piramidal.(Vista craneo-caudal)
FOTO Nº 4: Hueso Maxilar Izquierdo (24 Sem. + 1): 1. Espina nasal, 2. Apófisis frontal, 3. Foramen suborbitario, 4.
Fosas Alveolares, 5. Canal suborbitario, 6. Escotadura nasal, 7. Apófisis piramidal. (Vista lateral)
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Hacia la séptima semana de vida, surgen de la lámina dental las primeras yemas que corresponderán a la dentición
temporaria. Estos gérmenes no salen en dirección totalmente perpendicular ni se sitúan ordenadamente en su
penetración en el mesénquima. En proyección oclusal se observan que los centrales temporales maxilares brotan hacia
una posición más labial, los laterales hacia platino, los caninos hacia vestibular, los primeros molares hacia palatino, y
los segundos hacia vestibular. En su conjunto, la apariencia de la disposición incipiente de los dientes temporales en el
periodo proliferativo es un diseño irregular con unos dientes palatinizados y otros vestibularizados. En una proyección
sagital, se observa también que no todos los dientes se forman a un mismo nivel, sino que quedan en diferentes
posiciones manteniendo una disposición general irregular. A ambas curvas se las denomina curva horizontal y vertical
en zigzag propia de los primeros estadios del desarrollo y que no se parece al alineamiento regular y simétrico de los
dientes temporarios en la vida posnatal. Existe un apiñamiento primitivo por el mal alineamiento de las yemas dentarias
en el momento en que salen de la lámina dentaria y penetran en el mesénquima. No es un apiñamiento volumétrico por
falta de espacio, sino una malposición generalizada de los gérmenes dentarios debido al patrón de crecimiento de la
lámina dental.
A lo largo del desarrollo crecen las maxilas y los dientes van teniendo más espacio crecen también los gérmenes y en
ciertas fases, existirán en perspectiva oclusal diastemas y en otras faltarán sitios. Los diastemas no son de igual cuantía
ni tienen la misma localización sino que se modifica su situación con el desarrollo y alternan con otras fases del
apiñamiento. Hacia el séptimo mes de vida intrauterina hay un apiñamiento en la maxila porque al defecto primitivo de
implantación intramesenquimatosa se añade luego un problema volumétrico real. El crecimiento conjunto de gérmenes
es mayor que el de las maxilas y aparece un apiñamiento que tiene gran variabilidad individual, pero que conserva
cierto patrón morfológico: 1. Los incisivos centrales conservan, con más frecuencia una posición regular. 2. Los
molares se superponen, como escamas con diferentes niveles de implantación vertical. (Tabla N° 1)
Tabla N° 1: Crecimiento óseo del Hueso Maxilar : 1.Espina nasal anterior (ENA)-Borde posterior de la Apófisis
Palatina. 2. Agujero suborbitario-Reborde inferior de la órbita. 3. Agujero suborbitario- Reborde alveolar. 4. Línea
media-Punto más externo del reborde alveolar. 5. Reborde alveolar-Punto más alto de la Apófisis Frontal
(CR)
cráneo-rabadilla
60mm
140mm
150mm
180mm
200mm
220mm
240mm
260mm
280mm
1
2
3
4
5
9.3mm
13.5mm
14.0mm
14.6mm
14.4mm
15.3mm
16.7mm
19.9mm
20.0mm
2.0mm
2.8mm
2.9mm
3.0mm
3.3mm
3.5mm
4.0mm
4.3mm
4.9mm
3.2mm
3.3mm
3.9mm
4.4mm
4.6mm
5.6mm
6.1mm
6.9mm
8.6mm
4.4mm
9.0mm
11.0mm
11.7mm
12.2mm
12.9mm
13.4mm
14.5mm
16.2mm
8.5mm
11.0mm
13.2mm
14.3mm
14.5mm
14.9mm
16.3mm
17.6mm
20.8mm
CONCLUSIONES:
Los hallazgos obtenidos concuerdan en general con las descripciones bibliográficas. Constituyen un excelente material
didáctico para aprender el desarrollo del tercio medio de la cara y en especial de la arcada alveolodentaria superior a
expensas del hueso maxilar. En la formación del odontólogo es de vital importancia, ya que integra conceptos
anatómicos con principios básicos de crecimiento que tienen el fin de incrementar la eficacia diagnóstica y terapéutica
para la toma de decisiones clínicas en la atención de pacientes de corta edad.
BIBLIOGRAFIA:
1. Abramovich, A.: “Embriología de la región maxilofacial”. Editorial Médica Panamericana S.A 3ª Edición.
Barcelona. 1.999.2. Blechschmidt,E.: “The Stages of Human Development Before Birth” Editorial Saunders Company.
Philadelfia, EE.UU. 1.961.3. England, M.: “Gran Atlas de la Vida Antes de Nacer”. Editorial Océano. Barcelona, España 1.994.4. Gray, W.: “Anatomía Humana”. Editorial Alhambra Longman. Madrid, España 1.992. Tomo I.5. Ortz Llorca, F.: “Anatomía Humana”. Editorial Científico Americana Barcelona, España 1.963. Tomo 1ro.6. Tuchmann – Duplessis.: “Chaire D’embryologie de la Faculte de Medecine de Paris”. Editorial Masson.
París 1.967.7. Velayos-Santana.:“Anatomía De La Cabeza”. Editorial Panamericana Madrid, España 1.994.-
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